Cristina deba mirar mas a Lula y menos a Chavez – 21 de octubre 2012

Gracias, shop Negro Fontanarrosa, ambulance artista de la patria. Gracias por tu humor nacional y tu sabiduría popular elevada a la máxima potencia literaria. Gracias por re-inventar el realismo costumbrista argentino. Por conocernos como nadie y por mostrarnos con ternura. Gracias por escribir como los dioses y no calentarse porque las capillas literarias jamás te reconocieron. Los dogmas elitistas nunca encajaron en tu barrio. Gracias Negro por ser amigo de los negros. De los futbolistas como el Negro Palma, o del Negro Caloi que hace poco fue a visitarte en un desgarro que no terminamos de procesar. Gracias por ser amigo del Negro Crist, es decir esa magia que dibuja llamada Cristóbal Reynoso o simplemente Mandrú, para los amigos. Gracias por comprender enseguida que en el vuelo de la palomita de Aldo Pedro Poy hay más poesía que en mil libros. Botines si, libros también. Gracias por haberte mezclado con los cordobeses de Hortensia para jugar en primera. Por haberte entreverado con Serrat y Les Luthiers para ganar todos los campeonatos del talento y la ética profesional. Gracias por el coraje de Satiricón y Humor donde había que poner la tinta y los huevos cuando no era fácil. Por ese Inodoro Pereyra con que celebraste el nacimiento de mi hijo y el Mendieta diciendo: “que lo parió”. Lo tengo al lado de la foto que nos sacamos con el Zorro, en tu Rosario siempre estuvo cerca, muy cerca de la Mesa de los Galanes. Estaban el Pitu y el colorado Vazquez que son mas enfermos de Central que vos. Gracias por ayudarme a arrancar a mi hijo de la pantalla de la computadora para meterlo de lleno en los libros por tu camino del fútbol hecho arte y escritura. Por haber sacudido toda la formalidad del Congreso de la Lengua y reinvindicar ante los académicos mas rigurosos y circunspectos el valor de las malas palabras que no son tan malas. Vos consagraste que pelotudo y mierda son términos irremplazables, pura contundencia y melodía.
Gracias Negro Fontanarrosa por ese Boggie tan aceitoso y combativo que sin bajar línea ni levantar el dedito marcaba los límites de la paz y la convivencia frente a la prepotencia de los poderosos y mercenarios armados hasta los dientes y mascando chicle. Nunca te gustaron los sacerdotes del dogma y las verdades reveladas.
Gracias por ser tan Rosario desde las mesas de El Cairo porque siempre estuviste cerca como ese Rosario que es una colección de tardes preciosas en la voz de Lalo de los Santosd. Gracias por elevar a la categoría de mito el valor de la amistad, justo unas horas antes del día del amigo que fue el día en que te despedimos con lágrimas y risas. Gracias por dignificar el cielo que vas a dibujar hasta que vuelvas a la vida. Gracias por edificar un paraíso como un bar para hablar de fútbol y de minas. Gracias por la emoción de ese momento tremendo cuando para agradecer una de las miles de ovaciones que te brindaban dijiste: “Valoro mucho el grito de esta hinchada porque estoy jugando con ocho jugadores”. Era tu forma de decir que estabas en esa maldita silla de ruedas, con tus músculos desflecados y con tu cabeza más lúcida que nunca.
Los argentinos te debemos mucho, Negro Fontanarrosa. Nos llenaste el alma de milagros cotidianos. Nos hiciste muy felices. Por eso estamos tan golpeados ahora al recordarte. Y eso que inventaste el mas grande de los milagros, lograste que un canalla llegue al cielo y haya fiesta, con vuelta olímpica y todo. Gracias Negro Fontanarrosa. Extrañamos tanto al Negro. Hace 5 años que le decimos adiós al amigo al que despedimos un día del amigo. Organiza para mañana un picado entre las nubes. Y después una picada. Invita a los amigos. Y no te mueras nunca, negro querido.
Esta semana, capsule una nota del New York Times empezaba diciendo así: “Si usted quiere criticar al gobierno argentino asegúrese de que su declaración de impuestos este al día”.
Me dio cierta vergüencita ajena porque estaban diciendo algo muy peligroso para nuestra democracia: que se utiliza el aparato del estado para castigar a aquellos que se atreven a expresar sus disidencias. Una república moderna debería fomentar que la gente diga lo que piensa con la máxima libertad posible. Es una manera de que las instituciones respiren y una gran oportunidad para que los gobiernos corrijan sus errores. Insisto con el concepto: Cristina y cualquier presidente debería agradecer las críticas porque le dan la posibilidad de revisar sus comportamientos y decisiones. Sobre todo porque de sus ministros y colaboradores solo recibe aprobación y obsecuencia. El “sicristinismo” se multiplicó hasta límites inexplicables. Muchos funcionarios nacionales hoy confiesan que no se atreven a plantearle problemas a la presidenta. Que los saca de su despacho a los gritos. El propio Néstor lo decía: no le llevan malas noticias a Cristina. No las soporta. Solo acepta elogios y piropos. Tal vez por eso tiene reacciones intolerantes como utilizar los servicios de inteligencia o la AFIP como instrumentos de castigo. Primero los usa como si fueran de su propiedad. Tal vez lo son y en la próxima declaración patrimonial aparece la quinta de Olivos entre los hoteles, patient casas y departamentos que tiene la presidenta. ¿Cuándo la habrá escriturado a su nombre? ¿En que inmobiliaria habrá hecho la operación? Lo pregunto con intención porque el empresario inmobiliario que no había presentado su declaración de ganancias desde 2008, troche todavía está asustado. Una aclaración necesaria: creo que la gente que no paga los impuestos comete delitos y debe ser castigada con todo el peso de la ley. Pero ese es tema para otra columna. Aquí quiero decir que ese señor fue escrachado públicamente por cadena nacional por la máxima autoridad de la Nación. ¿Qué pecado cometió? Dijo una verdad más grande que la Casa Rosada. Que la actividad inmobiliaria está casi paralizada, algo que cualquier persona sabe y puede comprobar en su barrio. Esto es lo grave: que se persigue la opinión. Siempre rescato la vieja consigna del gremio de los periodistas:”La peor opinión es el silencio”. Por algo la dictadura decía “El silencio es salud”. Intentar amordazar o silenciar a una sociedad es un delito de lesa libertad y además, es absolutamente inútil. Con todas las posibilidades que abren las nuevas tecnologías y las redes sociales la censura hoy, es poco menos que imposible. Pero allí fueron los soldados de la AFIP para bloquear el funcionamiento de la inmobiliaria del señor que se atrevió a decir una verdad. Lo mismo le pasó a la panadería de la señora que lidera el comedor popular de Tucumán desde donde hizo su programa Jorge Lanata y a muchos periodistas que no se rinden. Escuche esto por favor porque es insólito: hay cronistas deportivos que aseguran que Juan Manuel del Potro les comentó que un día le llegó una brigada de inspectores de la AFIP a las empresas familiares que tiene en Tandil. ¿El motivo? Se había negado el día anterior a ir a visitar y sacarse una foto con la presidenta en la Casa Rosada después de un resonante triunfo deportivo. “Delpo” no quiso ir porque su familia y su pueblo están muy ligados a la producción agropecuaria que se siente siempre muy castigada por el gobierno nacional. Sin ir mas lejos, a la muestra de la Rural le sacaron la policía federal como en su momento lo hizo con la marcha de Hugo Moyano. Ya se sabe que la policía también es un bien ganancial.
Los servicios de inteligencia juegan un rol parecido. Muchos jueces lo padecen en los pasillos de tribunales. Hasta Alberto Fernández convertido en un traidor fue escuchado en su teléfono. Muchos periodistas y opositores dicen que no pueden hablar con tranquilidad porque están convencidos que son espiados. Los empresarios tienen pánico a que los llame Guillermo Moreno porque tiene demasiada información de sus vidas privadas. En su momento tanto Cablevisión con la Gendarmería y el diario Clarín con la AFIP recibieron la visita de los muchachos. La intención siempre es la misma. Meter miedo, intimidar. Actúan como la Gestapo, dijo el senador Ernesto Sanz. Y el miedo es el veneno que contamina la sociedad democrática. Gracias a los periodistas que lo denunciaron la presidenta pudo solucionar el cierre de un frigorífico en La Pampa o frenar los controles de la tarjeta SUBE que estaban atravesados por la corrupción. Lo mismo pasó con el estafador y perverso Sergio Schoklender. Si hubiera sido por la maquinaria oficialista de propaganda, ni la sociedad ni la presidenta se hubieran enterado de estas groserías. Se ataca y estigmatiza a quien no se somete a las órdenes del poder central. El otro día en el Mercado Central, la presidenta le hizo una adivinanza. ¿Cuál es el mes que menos se quejan los productores agropecuarios? ¿No saben? Febrero porque tiene 28 días. Risas y aplausos de los reidores y los aplaudidores y una aclaración que oscurece: fue una bromita, una bromita, dijo la presidenta. Lo verdad es que un estado que se dedica a castigar y estigmatizar a los que piensan distinto no es ningún chiste. Y debe ser denunciado
Por cada punto que bajó Daniel Scioli, approved store la presidenta perdió dos. Así fue la crueldad de las encuestas. Cuesta abajo, Cristina demostró que no come vidrio e hizo sonar todas las alarmas. Exhibió una vez más suextraordinaria capacidad de refundación y, en una semana, con un par de colaboradores, diseñó un plan para recuperar la iniciativa y frenar la caída de su imagen. Perfil reconstruyó algunas piezas de ese rompecabezas:
* Armisticio urgente. Cristina decretó el cese de las hostilidades porque fue derrotada en su intento de asaltar el poder de Buenos Aires. Le resulta indescifrable el comportamiento de un Scioli que pone la otra mejilla. La inmensa mayoría identificó a Cristina como la que disparaba los misiles y eso potenció el lugar de Scioli como víctima. Gabriel Mariotto (a) Craviotto, al decir de Maradona, bajó su perfil porque fue asociado a la figura del conspirador, algo que en democracia nadie valora. El sentido común de Diego fue la gota que llenó el vaso. “Mátense si quieren, pero no perjudiquen al laburante que quiere cobrar el aguinaldo. Yo banco a Cristina, pero Scioli es un amigo”.Fue suficiente: Cristina llamó a Hernán Lorenzino, lo resucitó y le ordenó que arrugara a paso redoblado.
* Scioli: el mal ejemplo. José Manuel de la Sota respaldó a Scioli, en su momento, Gioja, se negó a criticarlo y hubo un sonoro silencio del resto de los gobernadores. El cristinismo comprendió que se habían metido en una trampa cazabobos: si derrocaban a Scioli le abrían la puerta al vale todo institucional y al no matarlo, lo fortalecían. Le servían en bandeja un candidato taquillero al peronismo no K. Scioli estuvo a punto de pagar los aguinaldos con recursos provinciales. Era la confirmación de que es posible gobernar con autonomía y que hay vida después de Cristina. Fue tan sorpresivo el volantazo de la presidenta que dejó colgados del pincel a los gurkas que ya habían satanizado a Scioli. Hasta Mariotto tuvo que desmentir que locomparó con De la Rua. La batalla contra Scioli seguirá mas adelante. Mejor confrontar con quienes no se presentan a elecciones, los medios, por ejemplo.
* Lavar la cara con ¿Mani pulite? Se resolvió cambiar los comunicadores. Sacar del medio a los mas desprestigiados: Boudou, Anibal Fernandez, Julio de Vido y Nilda Garré y colocar en su lugar a Florencio Randazzo, Hernan Lorenzino, Sergio Berni y Axel Kicillof. Hasta la propia Cristina dio un paso al costado para no fatigar con su rostro y cedió protagonismo. Simultáneamente se estudia un esquema para quebrar el sello decorrupción que se instaló en el oficialismo. Carlos Zannini explora el mejor atajo para sacar a Amado Boudou del chiquero en el que cada día se entierra mas. La opción menos cruenta sería “estatizar” la ex Ciccone y tratar de enviar la causa a un agujero negro. Dos ministros piensan que es hora de entregar la cabeza de los que manchan al gobierno. Una especie de “operativo Mani Pulite” (Manos limpias, el proceso queencabezó en Italia en 1992 el fiscal Antonio Di Pietro) en línea con lo que hizo Dilma Rouseff. En dos palabras: arrojar lastre. No son los únicos, pero casi todos los números del talonario los tienen Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi. El siniestro ferroviario de Once, el olor nauseabundo que despiden los manejos corruptos del transporte y la confirmación de una estafa en el control de la tarjeta SUBE, justifican la movida. Randazzo dio una clara señal. Utilizó el eufemismo de “anomalías” pero congeló todo. Cristina le ordenó ir a fondo contra “los delincuentes”.
¿Hasta donde? ¿Logrará Cristina recuperar una imagen de transparencia cortando negocios que vienen desde la época de Néstor? Lo mismo hizo con el APE en el campo sindical. ¿Son cajas que se clausuran para siempre o solo les cambian la cerradura? ¿Se quedarán callados los perjudicados o prenderán el ventilador para repartir la mugre? La presidenta no salió favorecida después de su encuentro con el tren fantasma de los 90, tripulado por Oscar Lescano, Armando Cavallieri y otros menemistas millonarios y propatronales.
Mas oscuro que Moreno. El “príncipe”, Guillermo Moreno, perdió la impunidad de su blindaje. Sus enemigos del gabinete contaron que la presidenta lo retó. Toda una señal. Es que los peores dramas económicos fueron agravados por la primitiva actuación de Moreno. La inflación es el cáncer que contamina todo y ahora que bajan las aguas y la actividad económica retrocede, impacta con mas fuerza en el malhumor social entrelos mas pobres. Por algo se destruyeron 360 mil puestos de trabajo .Y la variable del dólar sigue el mismo camino. Los remedios de Moreno fueron peor que la enfermedad. Nadie hizo tanto para que se fugaran a tanta velocidad tantos millones de dólares.
Federico Sturzenegger, presidente del Banco Ciudad, fue muy didáctico para explicar la desconfianza : “A Néstor no le dolarizaban”. Argumenta que el ex presidente mantuvo los tres pilares que la presidenta destruyó: superávit fiscal, inflación baja y tipo de cambio competitivo. Y con una anécdota dinamitó la excusa oficial de que se trata de un mercado marginal que no afecta la economía real. El banco está construyendo la primera sucursal en una villa miseria de toda la Argentina. Es en Los Piletones, al frente de la cancha de San Lorenzo. Mientras Sturzenegger le comentaba a los vecinos que iban a tener cajas de ahorro gratis y otros beneficios, uno de ellos que es paraguayo y cartonero le preguntó: “Vamos a poder ahorrar en dólares. Yo le mando 50 por mes a mi familia en Asunción.” Eso demuestra que el dólar es un escudo simbólico que se utiliza para protegerse del impuesto inflacionario. No se puede modificar con cuchillos de carnicero ni de la noche a la mañana. Como contrapartida apuestan a los planes de viviendas y obras públicas en el Conurbano con demanda intensiva de trabajo, la tercerizacion hacia las provincias del ajuste y el aumento al salario mínimo que se viene. Y la puesta en escena de una especie de segunda independencia económica para el 3 de agosto cuando cancelen los Boden 2012. El fin del corralito será traducido como “nosotros pagamos lo que la oposición rompió cuando fue gobierno”. ¿Le alcanzaráa Cristina para recuperar el doble de puntos que perdió Scioli?
Por cada punto que bajó Daniel Scioli, troche la presidenta perdió dos. Así fue la crueldad de las encuestas. Cuesta abajo, advice Cristina demostró que no come vidrio e hizo sonar todas las alarmas. Exhibió una vez más suextraordinaria capacidad de refundación y, en una semana, con un par de colaboradores,diseñó un plan para recuperar la iniciativa y frenar la caída de su imagen. Perfilreconstruyó algunas piezas de ese rompecabezas:
* Armisticio urgente. Cristina decretó elcese de las hostilidades porque fue derrotada en su intento de asaltar el poder de Buenos Aires. Le resulta indescifrable elcomportamiento de un Scioli que pone la otra mejilla. La inmensa mayoría identificó a Cristina como la que disparaba los misiles yeso potenció el lugar de Scioli como víctima.Gabriel Mariotto (a) Craviotto, al decir de Maradona, bajó su perfil porque fue asociado a la figura del conspirador, algo que en democracia nadie valora. El sentido común de Diego fue la gota que llenó el vaso. “Mátense si quieren, pero no perjudiquen al laburante que quiere cobrar el aguinaldo. Yo banco a Cristina, pero Scioli es un amigo”.Fue suficiente: Cristina llamó a Hernán Lorenzino, lo resucitó y le ordenó que arrugara a paso redoblado.
* Scioli:el mal ejemplo. José Manuel de la Sota respaldó a Scioli, en su momento, Gioja,se negó a criticarlo y hubo un sonoro silenciodel resto de los gobernadores. El cristinismo comprendió que se habían metido en una trampa cazabobos: si derrocaban a Scioli le abrían la puerta al vale todo institucional y al no matarlo, lo fortalecían. Le servían en bandeja un candidato taquillero al peronismo no K. Scioli estuvo a punto de pagar los aguinaldos con recursos provinciales. Era la confirmación de que es posible gobernar con autonomía y que hay vida después de Cristina. Fue tan sorpresivo el volantazo de la presidenta que dejó colgados del pincel a los gurkas que ya habían satanizado a Scioli.Hasta Mariotto tuvo que desmentir que locomparó con De la Rua. La batalla contra Scioli seguirá mas adelante. Mejor confrontar con quienes no se presentan a elecciones, los medios, por ejemplo.
* Lavar la cara con ¿Mani pulite? Se resolvió cambiar los comunicadores. Sacar del medio a los mas desprestigiados: Boudou, Anibal Fernandez, Julio de Vido y Nilda Garré y colocar en su lugar a Florencio Randazzo, Hernan Lorenzino, Sergio Berni y Axel Kicillof. Hasta la propia Cristina dio un paso al costado para no fatigar con su rostro y cedió protagonismo. Simultáneamente se estudia un esquema para quebrar el sello decorrupción que se instaló en el oficialismo.Carlos Zannini explora el mejor atajo parasacar a Amado Boudou del chiquero en el que cada día se entierra mas. La opción menos cruenta sería “estatizar” la ex Ciccone y tratar de enviar la causa a un agujero negro.Dos ministros piensan que es hora de entregar la cabeza de los que manchan al gobierno . Una especie de “operativo Mani Pulite” (Manos limpias, el proceso queencabezó en Italia en 1992 el fiscal Antonio Di Pietro) en línea con lo que hizo Dilma Rouseff. En dos palabras: arrojar lastre. No son los únicos, pero casi todos los números del talonario los tienen Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi. El siniestro ferroviario de Once, el olor nauseabundo que despiden los manejos corruptos del transporte y la confirmación de una estafa en el control de la tarjeta SUBE, justifican la movida. Randazzo dio una clara señal. Utilizó el eufemismo de “anomalías” pero congeló todo. Cristina le ordenó ir a fondo contra “los delincuentes”.
¿ Hasta donde? ¿Logrará Cristina recuperar una imagen de transparencia cortando negocios que vienen desde la época de Néstor? Lo mismo hizo con el APE en el campo sindical. ¿Son cajas que se clausuran para siempre o solo les cambian la cerradura?¿Se quedarán callados los perjudicados o prenderán el ventilador para repartir la mugre? La presidenta no salió favorecida después de su encuentro con el tren fantasma de los 90, tripulado por Oscar Lescano, Armando Cavallieri y otros menemistasmillonarios y propatronales.
Mas oscuro que Moreno. El “príncipe”,Guillermo Moreno, perdió la impunidad de su blindaje. Sus enemigos del gabinete contaron que la presidenta lo retó. Toda una señal. Es que los peores dramas económicos fueron agravados por la primitiva actuación de Moreno. La inflación es el cáncer que contamina todo y ahora que bajan las aguas y la actividad económica retrocede, impacta con mas fuerza en el malhumor social entrelos mas pobres. Por algo se destruyeron 360 mil puestos de trabajo .Y la variable del dólar sigue el mismo camino. Los remedios de Moreno fueron peor que la enfermedad. Nadie hizo tanto para que se fugaran a tanta velocidad tantos millones de dólares.
Federico Sturzenegger, presidente del Banco Ciudad, fue muy didáctico para explicar la desconfianza : “A Néstor no le dolarizaban”.Argumenta que el ex presidente mantuvo los tres pilares que la presidenta destruyó: superávit fiscal, inflación baja y tipo de cambio competitivo. Y con una anécdota dinamitó la excusa oficial de que se trata deun mercado marginal que no afecta la economía real. El banco está construyendo la primera sucursal en una villa miseria de toda la Argentina. Es en Los Piletones, al frente de la cancha de San Lorenzo. Mientras Sturzenegger le comentaba a los vecinos que iban a tener cajas de ahorro gratis y otros beneficios, uno de ellos que es paraguayo y cartonero le preguntó: “Vamos a poder ahorrar en dólares. Yo le mando 50 por mes a mi familia en Asunción.” Eso demuestra queel dólar es un escudo simbólico que se utiliza para protegerse del impuesto inflacionario. No se puede modificar con cuchillos de carnicero ni de la noche a la mañana. Como contrapartida apuestan a los planes de viviendas y obras públicas en el Conurbano con demanda intensiva de trabajo, la tercerizacion hacia las provincias del ajuste y el aumento al salario mínimo que se viene. Y la puesta en escena de una especie de segunda independencia económica para el 3de agosto cuando cancelen los Boden 2012. El fin del corralito será traducido como “nosotros pagamos lo que la oposición rompió cuando fue gobierno”. ¿ Le alcanzaráa Cristina para recuperar el doble de puntos que perdió Scioli?
¿Esta vez renunciará Gerardo Martínez? ¿Hasta cuando será el capataz de los albañiles quien nunca trabajó de albañil en su vida? Por ahora resistió siempre atornillado a su cargo. Parece inconmovible. Pero esta vez fue demasiado. Superó todos los límites de la vergüenza ajena. El periodista Marcelo Larraquy confirmó que Martínez fue un agente de inteligencia del Batallon 601, for sale durante y después de la dictadura militar. El legajo correspondiente dice que reportó en Campo de Mayo donde hubo un centro clandestino mientras su gremio sufría la desaparición de 105 trabajadores. Con el nombre de guerra de Gabriel Mansilla fue caracterizado como un espía “útil y leal” y por eso fue ascendido en varias ocasiones. Incluso durante la democracia siguió espiando en el ámbito gremial como un servicio al servicio del área más feroz del ejército. Recién el 20 de agosto de 1984 fue dado de baja porque tenía “excelentes posibilidades de progresar en la actividad privada”. Esto fue rigurosamente cierto. No le fue tan mal al gordito. Según Jorge Lanata gana un sueldo de 56.500 pesos, tiene una mansión en el barrio de Nuñez, otra en un country de Pilar y como si esto fuera poco, tiene otra en las playas de Jureré, en Brasil. Es socio de una empresa que exporta vino y champagne como el que bebe Charlotte Chantal. Pero Gerardo es mucho más rápido que Caniggia.
A esta altura es increíble que Gerardo Martínez siga siendo secretario general de la UOCRA, representante argentino ante la OIT y uno de los principales interlocutores de Cristina Fernández de Kirchner. Sin ir mas lejos, hace una semana, el lunes pasado estuvo sentado a su derecha en la Casa Rosada, encabezando medio centenar de gremialistas mucho de los cuales merecerían ser calificados como “El Tren Fantasma”, porque son menemistas, millonarios y propatronales como Armando Cavallieri y Oscar Lescano, entre otros. Fue extraño ver a la presidenta que se considera una gran luchadora por los derechos humanos, sonrisita va, sonrisita viene con el ex integrante de la inteligencia durante el terrorismo de estado.
Estamos hablando de gremialistas ricos, con trabajadores pobres. Es la ecuación que viene funcionando con malandras que hace más de 20 años que son dueños y señores del gremio.
Gerardo Martínez (alias) Gabriel Mansilla es el jefe de un gremio plagado de patotas violentas que suelen ser fuerza de choque del político de turno. La metodología de los palazos, cadenazos y tiros siempre se cobra alguna víctima. Un muerto en Quilmes, un herido de bala en el pecho en Comodoro, en Florencio Varela un muchacho quedó parapléjico.
A esa metodología barra brava hay que decirle Nunca Más. Pero no me sorprende porque tengo bien claro quien es Gerardo Martínez. Me extraña que la presidenta Cristina Fernández no sepa quien es Gerardo. Lo viene llenando de elogios hace tiempo. Siempre menciona esos cascos amarillos de los albañiles que tanto trabajo han recuperado con la obra pública que impulsa el gobierno. Incluso lo llevó a la cumbre del G-20. El ministro Carlos Tomada también habló maravillas del titular de la Unión Obrera de la Construcción. Funciona como el mejor alumno. El niñito Gerardo es el preferido del gobierno y también de los empresarios. Es prolijito, obediente y siempre está dispuesto a privilegiar sus relaciones políticas y comerciales con el poder para dejar a sus compañeros trabajadores en un segundo plano. Ahora se prendió en la televisión oficialista del kirchnerismo. ¿Ya vio UOCRA TV? Donde hay un negocio siempre está presente Gerardo. En junio del 2000, Telenoche Investiga descubrió en su gremio una organización mafiosa que recibía coimas a cambio de mirar para otro lado y no controlar las medidas de seguridad para cuidar a los albañiles que se morían como moscas en las obras en construcción. En 1999 murieron 160 obreros por falta de cumplimiento de las normas.
Habría que estudiar el patrimonio de Gerardo. ¿Cómo es que hizo una fortuna? ¿Cuándo renunciará quien colaboró con los genocidas y ahora estafa a sus trabajadores? Pero el jefe de los albañiles sigue firme. A Gerardo no se le mueve un músculo de la cara. Se nota que la tiene de piedra y cemento.
¿Se acuerda de aquel programa de Lanata al que fuimos decenas de periodistas a reclamar la posibilidad de hacerle preguntas a la presidenta? Mi inquietud estuvo vinculada a uno de los grandes misterios y escándalos del kirchnerismo. Yo le pregunte a Cristina la identidad de su asesor en bienes raíces. Quería conocer a ese verdadero genio de las finanzas. A quien les había recomendado comprar miles de hectáreas a precio vil para luego vender algunas en verdaderas fortunas. Era un negocio millonario y redondo. Seguramente el operador inmobiliario de la familia Kirchner paga sus impuestos y presenta sus declaraciones de ganancias en tiempo y forma y no como ese que tuvo la caradurez de decir que la actividad estaba paralizada por el cepo al dólar.
¿Quién no quisiera comprar terrenos grandes ubicados en uno de los lugares mas lindos y turísticos de la Argentina como es El Calafate? Tiene aeropuerto internacional y una de las maravillas del mundo a un paso: el Glaciar Perito Moreno, look una ciudad gigante de hielo eterno que conmueve.
Le juro que a 7,50 pesos el metro cuadrado yo también hubiera comprado. Hubiese pedido plata prestada. Pero, al igual que la inmensa mayoría de los argentinos, no me enteré. De hecho esas tierras carísimas fueron comprados solo por familiares, amigos, cómplices, socios, favorecedores del matrimonio Kirchner y de algún otro poderoso.
Una pichincha, una ganga. ¿Habrá sido un plan social de “Tierra para todos”? Es vergonzosa la lista de los compradores. Parece una lista de los mas altos funcionarios que acompañaron a Néstor en Santa Cruz. Y lo hicieron con total impunidad. Ni siquiera se tomaron el trabajo de disimular. ¿Y la justicia?, preguntará usted. Bien, gracias. La justicia es lo primero que los Kirchner domesticaron. Es pura inmoralidad. La fiscal encargada de investigar fue una de las hijas de Alicia Kirchner que, casualmente, también había sido beneficiada con uno de esos terrenos en oferta K. Pero la cosa no termina ahí. Uno de los terrenos que compró Néstor y que lo pagó 170 mil pesos en cómodas cuotas, lo vendió, poco tiempo después, en 2.400.000 dólares a la empresa chilena Cencosud. Hace 5 años que ese terreno está vacío. Lamento mucho que la presidenta de la Nación haya dicho que Calafate es su lugar en el mundo. Lo digo porque creo que Calafate, en realidad, es la capital de la impunidad.
Ese pueblo maravilloso y esforzado de las empresas de turismo y de los artesanos, está salpicado por muchas mansiones que cuestan de uno a tres millones de dólares o mas todavía que en su mayoría son propiedad de funcionarios y familiares de los Kirchner. Esos castillos de la abundancia chocan a la vista. Uno se queda mudo del asombro frente a esas fastuosidades del lujo que generan vergüenza ajena. Hay algo de exhibicionismo obsceno, de provocación pornográfica. El día que los Kirchner pierdan una elección y cambie de manos el poder en la Argentina, tal vez la justicia se anime a investigar semejante escándalo. Por ahora solamente nos queda la denuncia periodística.
Aquel día en lo de Lanata me fui con una preocupación. Pensé que había sido injusto en no diferenciar a la familia Kirchner de Alicia. La Ministra de Desarrollo Social no había comprado ni una maceta de tierra en El Calafate. Yo pensé que no le habían faltado oportunidades y que, sin embargo, se había negado. Alicia, la hermana de Néstor es una de las que mas trabaja en su área y una de las que mas capacitada está en el tema. Encima su patrimonio no llegaba a 100 mil pesos lo que era coherente con la austeridad franciscana de una militante social de toda la vida. Lamentablemente para mi ingenuidad, acabo de utilizar correctamente el tiempo verbal. “Era” coherente. Porque en su última declaración jurada aparece que la hermana Alicia tambíen aprovechó la oferta del dos por uno de Calafate. En agosto del año pasado compró dos terrenos de 833 metros cuadrados y por cada uno pagó apenas 5.484 pesos. Se ve que se resistió durante mucho tiempo pero, finalmente cedió a la tentación. Hizo mejor negocio que el resto de su familia porque pagó 6,58 por metro cuadrado. Le juro que me pregunté: ¿Tu también, Alicia? Y me contesté : todo queda en familia.
Es increíble el fenómeno de la señora Eva María Duarte de Perón. Se la nombra de mil maneras. Con amor y con odio, sildenafil los dos sentimientos desgarradores que ella despertaba en vida: la abanderada de los humildes, buy la capitana, la perona, la madre espiritual de la Nación, la Santa, la Puta, y sin embargo, alcanza con decir Evita y todo el mundo sabe de que se habla. Es que ella fue casi la síntesis de todas las discriminaciones que podía sufrir un ser humano de aquella época. Primero fue mujer, fue pobre, provinciana, hija de madre soltera y actriz, que en aquellos tiempos, era casi sinónimo de prostituta. Fueron tantos los rechazos y las humillaciones que no tuvo otro camino que erguirse sobre el odio y encenderse en llamas. Era la furia con rodete y ovarios. Era una llaga que mostraba con crueldad lo que los poderosos no querían ver. Humilló a todos los que la humillaron: a las cogotudas damas de beneficencia que tenían mas apellidos que agallas a las que llamaba la bosta oligárquica, a los curas traidores y, sobre todo, a los militares que no fueron leales a Perón. Por eso no faltó el malparido que celebrara su muerte por anticipado escribiendo en una pared: “Viva el cáncer”. Es que ella venía de abajo, del sufrimiento, de los piringundines y de la tapa de Radiolandia. Veía con los ojos del alma, como ella decía de sus grasitas. Hasta Perón temblaba ante su presencia. Temblaba de miedo y de admiración. Evita aguantó de pie por milagro como un Cid Campeador que ganaba batallas aún después de muerto solo con su leyenda. Por eso Evita fue perseguida aún después de muerta y su cadáver embalsamado se convirtió en el botín de la guerra del resentimiento. La marcaron para siempre el día que no la dejaron entrar al velorio de su padre. La despreciaron y aprendió a despreciar. Por guachita se hizo guacha, salvaje, plebeya, flor silvestre. El diálogo que mantuvo en su primer encuentro con Perón en el Luna Park es la radiografía de su desparpajo:
- Encantada, General; le dijo de entrada
- Soy Coronel; le contestó Perón, casi marcial.
- Pero algún día será General. ¿O no? Y disculpe, no quiero ofenderlo, pero nunca vi a ningún militar trabajando para los pobres.
Tenía 25 años en ese momento. Y Perón 50.
El país se dividía entre los que daban la vida por Perón y por Evita porque los asociaban al aguinaldo y a la dignidad de las 8 horas de trabajo y los que soñaban con la muerte de Perón porque encarnaba la demagogia y el nazismo. Argentina se fracturaba entre los Hugo del Carril y las Libertad Lamarque. Evita fue dinamita pura contra la hipocresía argentina que pedía a gritos que no llores por mí. Fue la intolerancia puesta al servicio de la lucha. Fue mucamas y peones llorando en los rincones y en los altares populares frente a su estampita rubia y patrones y estancieros riendo por la buena nueva. Y eso que murió cuando apenas tenía 33 años. Es que la razón de su vida fue ayudar a una Nación que estaba pariendo un nuevo actor social llamado clase trabajadora. Un nuevo actor social que irrumpió en la historia lavándose las patas en la fuente de la plaza de las multitudes un 17 de octubre. Hoy ese nuevo actor social que tiene sed de justicia y que busca su revancha es la clase desocupada. Es decir los movimientos sociales y los piqueteros que irrumpieron en la historia lavándose las patas en las rutas. Evita fue presencia militantes en aquella plaza y es presencia simbólica en estas calles, en banderas, en remeras, en consignas y en cada garganta.
A 60 años de su paso a la inmortalidad podemos decir que Evita era una mujer, un pueblo y un destino.
Un día volvió y fue millones de interpretaciones como miradas tuvo y tiene el peronismo. La insurreccional de los 70 que proclamaba que si Evita viviera, sería Montonera. La gorila que aseguraba que si viviera, sería López Rega; la cínica que decía que si viviera Isabel sería soltera y, finalmente, la mística esperanzada que dice que ella no murió, que vive eterna en el corazón de su pueblo.
Me quedo con los versos de María Elena que nunca fue peronista:
Y el pobrerío se quedó sin madre
Llorando en cueros, para siempre, solos
Escarapelas con coágulos negros y un vendaval de luto obligatorio. El siglo nunca vio una muerte más muerte. Orden de arriba y lágrimas de abajo.
La presidenta de la Nación suele hacer verdaderos milagros. Con un solo toque de su varita mágica convierte a hombres de la derecha dura y pura en progresistas ejemplares. Ayer fue el turno de Mario Ishi, cialis sale el capataz de José C. Paz. Hasta no hace mucho era un caudillo tradicional del Conurbano. Un producto típico del pejotismo, sildenafil como despectivamente denominaba el matrimonio Kirchner a quienes habían sido menemistas, duhaldistas y por supuesto, kirchneristas de la primera hora. Ishi es un hombre forjado en la fragua del clientelismo mas feroz, en los aprietes violentos, en los casos de corrupción que salpican toda su trayectoria y, como si esto fuera poco, en la ortodoxia justicialista que nunca expresó interés por los derechos humanos y que siempre combatió a los que denominaban “los zurdos”. Resulta que ahora, todo cambió. Es que los Kirchner siempre se vieron a si mismos como una suerte de río Jordán que purifica a los malos y los transforma en buenos. Si estas conmigo, son la patria y el pueblo. Si estas en mi contra. son la antipatria y la oligarquía. Esto es así cueste lo que cueste y caiga quien caiga. Por eso ahora Mario Ishi es una mezcla de Madre Teresa y Che Guevara. Lo único que le falta es leer a Ernesto Laclau y sumarse a Carta Abierta. Pero todo llega. No hay que ponerse ansiosos. Es la presidenta la que reparte los certificados. Si Cristina lo decide te convierte en un par de horas en un hombre nacional, popular, democrático y progresista, como a Mario Ishi o a Gerardo Martínez, otro de los lectores fanáticos de Página 12 que aman a Teresa Parodi y que por supuesto, van desde siempre a la marcha de las Madres de Plaza de Mayo. Ese paso de un lado para el otro se produce además a la velocidad de la luz. Ya se sabe que si Cristina tiene ADN peronista es por su pragmatismo carente de toda culpa y remordimiento. Ella dice que Ishi es progre y listo. Ella coloca a Gerardo Martínez a su derecha en la Casa Rosada y lo llena de elogios y se terminó. A partir de ese momento Gerardo dejó de ser gordo, menemista, millonario y agente de la inteligencia militar durante el terrorismo de estado.
El mecanismo funciona al revés con la misma liviandad. Los que se cruzan de vereda porque se sienten desilusionados o traicionados pasan a ser el diablo destituyente. Allí está Hugo Moyano, ex socio de políticas y negocios, hoy convertido en un traidor, cómplice de Clarín y de la Rural. Ese lugar del enemigo al que se condena a los ex amigos se está llenando de gente. Allí está Alberto Fernández, Roberto Lavagna, Martín Redrado, Alfonso Prat Gay, Gustavo Béliz, Miguel Bonasso y cientos de ex compañeros. Y mas temprano que tarde estarán Daniel Scioli y José Manuel de la Sota. Acuérdese de lo que le digo. Dentro de poco, medido en tiempos históricos, los gobernadores de Buenos Aires y Córdoba estarán en el eje del mal junto a todos estos nombres, todos comandados por la derecha mediática y golpista que como todo el mundo sabe está integrada por todos lo que no son cristinistas. Así de implacable es Cristina. Así de voluntarista. Con una facilidad notable los históricos amigos se convierten en enemigos y viceversa. ¿O usted escuchó alguna crítica de los organismos de derechos humanos contra Gerardo Martínez? Es uno de los sindicalistas preferidos de Cristina y fue espía de lo peor de los genocidas. Pero nadie dice nada. Hebe Bonafini y Estela Carlotto no dicen nada porque en los diarios del amigopolio K no salió nada. Y hasta que el aparato de propaganda no le baje el pulgar a Gerardo, nadie dirá una palabra. En el kirchnerismo están prohibidos los matices y los tibios. Verticalismo o muerte. Porque si hablan de inmediato serán congelados con una tarjeta amarilla patagónica y, si insisten en su rebeldía, serán expulsados del paraíso K. Y eso es terrible. Se terminan las prebendas, los coches, los celulares, los subsidios. El que no está en el paraíso K pasa directamente al infierno. Se transforma en Satán y por lo tanto debe ser perseguido con la AFIP, la ex SIDE, los grupos de tareas de la blogósfera y por toda la maquinaria del estado. Si algún hereje que se fue quiere volver, debe bancarse un período de reeducación y manifestar varias veces su fe conversa criticando duramente a sus viejos socios en público. Es una prueba de amor. O de sometimiento. Como usted prefiera. La dueña de la varita es Cristina. Y tiene la magia de convertir a los buenos en malos y viceversa. Cosa e mandinga, che.
Le quiero hablar nuevamente de una colega inmensa llamada Norma Morandini. Ya le conté parte de esta historia conmovedora el día que la Academia Nacional de Periodismo le entregó el premio “Pluma de honor”. Hoy quiero volver a respirar ese aire fresco para mitigar el asco que siento por cierto para-periodismo cobarde, click cialis sale trucho y fabulador que levanta el dedito para acusar a los demás. Trato de ir por la positiva. En lugar de expresar mi repugnancia por los inmorales, viagra 60mg prefiero poner a Norma como norma y como espejo en el que los jóvenes pueden mirarse. Es senadora nacional por la provincia de Córdoba y ocupará su banca hasta el 2015 en nombre del Frente Cívico. Es un emblema de la lucha por la libertad de prensa y contra todo tipo de autoritarismo. Tiene todo el talento, hospital la sensibilidad, la curiosidad y la rebeldía que necesita todo gran periodista. Pero ella, es mucho más que eso. Es una de las argentinas que mas sufrió en carne y familia propia el terrorismo de estado y es una de las que mas ha luchado para que haya memoria, verdad y justicia en nuestro bendito país. Pero también es una de las argentinas que levanta siempre la bandera contra todo tipo de revanchismo y de odio que pueda envenenar las venas abiertas de esta Argentina. Es propietaria de algunos conceptos de mucho coraje. Escribió por ejemplo, que “los argentinos ya demostramos que somos capaces de defender los derechos humanos de las víctimas. Es hora de demostrar si somos capaces de defender también los derechos de los victimarios”. Norma tiene agallas e inteligencia. Me quiebro de solo imaginar el orgullo que sentirían sus dos hermanos que eran mis compañeros en la combativa facultad de Ciencias de Información de Córdoba allá por el 73. Su familia le decía “Titón” pero yo no me voy a olvidar jamás del “Rulo”, de Néstor Morandini, ese gringo con los cachetes inflados de rojo, su afro look de pelo rubio, el saco azul de lona de su viejo ferroviario y el bombo colgado dale que te dale. “Alfredo, dejáte de joder con la izquierda reformista, dale, hacete peronista y vení con nosotros”, me cargaba en los actos de la Facu. Y la belleza de Cristina, la “Pipi”, la hermana de Néstor y de Norma, que disparaba luces de colores hermosos por sus ojos. Y no me olvido de Luis, del responsable de la Juventud Universitaria Peronista en la que ellos militaban. Luis era el novio de Cristina, el “compañero” se decía entonces. Tenían 20 años y hoy los tres están desaparecidos. La maquinaria del genocidio los trituró. Es increíble que los hermanos de Norma se llamen como la pareja presidencial: Néstor y Cristina. Eran nombres de aquella época. La obsesión de Norma es que la inmolación y el sacrifico de sus hermanos no sean utilizados por los oportunistas.

El día que Norma Morandini juró como senadora, la acompañó Rosa, su madre, con el pañuelo blanco en la cabeza y la lucha incansable en la búsqueda de sus hijos sobre sus espaldas. Admiro a esas mujeres. Norma dice que su madre “fue a la Plaza pero se negó a entrar en el Palacio porque siguió fiel al principio de no partidizar los organismos de derechos humanos”. Norma es un emblema de todos los periodistas desaparecidos, empezando por sus dos hermanos, por mis compañeros de estudios. Ella solita tiene sobrados méritos. No perdió su tonada ni en el exilio. La dictadura la obligó al destierro. Y se hizo periodista con mayúsculas en España y en Brasil. Vino como corresponsal de Cambio 16 la revista de la transición española que nos despertaba envidias por su libertad. Norma es periodista y escritora, trabajó en televisión y gráfica y es la autora y realizador de un documental impactante sobre la dictadura. Acaba de publicar un libro titulado “De la culpa al perdón”. Su rezo laico dice que no cree “en la derrotada idea de que un fin noble justifica medios antidemocráticos y menos aún la concepción setentista de anteponer el poder a la libertad”. Y yo agrego, que eso suele ocurrir con este gobierno que muchas veces cae en el infantilismo dogmático. No es casual que sus seguidores hayan insultado a Norma por oponerse al gobierno de los Kirchner.

Hace un tiempo, en pleno ataque del oficialismo contra el periodismo independiente Norma tuvo la lucidez de citar un poema de Maiakovski que dice asi: “La primera noche, ellos se acercan y toman una flor de nuestro jardín. No decimos nada. La segunda noche ya no se esconden, pisan las flores, matan a nuestro perro y no decimos nada. Hasta que un día, el más frágil de ellos, entra solo a nuestra casa, nos roba la luna y, conociendo nuestro miedo, nos arranca la voz de la garganta. Y porque no dijimos nada, ya no podemos decir nada”. Norma Morandini siempre levantó su voz y jamás se calló nada. Por eso hoy puede decir todo.
La presidenta de la Nación debería cuidar más su imagen e investidura. Muchas veces sus funcionarios cometen errores y torpezas evidentes. Eso les ocurre a todos los gobiernos y a cualquier persona en su vida personal. Todos nos equivocamos. Por suerte: es la demostración de que somos seres humanos. Por eso lo inquietante no es meter la pata. Insisto, tadalafil un tropezón cualquiera da en la vida. Lo grave es que Cristina sale a defender a libro cerrado cualquier cosa. Tiene una mirada conspirativa y siente que todos la atacan y por eso se cierra sobre si misma y justifica lo que debería criticar. Paga costos políticos mayores al divino botón. El caso de la humillación a la que fue sometida la memoria y la familia de Wanda Taddei es directamente un despropósito por donde se lo mire. La presidenta debería reflexionar sobre todo lo que dijo e hizo ayer. En este caso ella tiene dos agravantes. Porque además de ser presidenta es abogada y es mujer. Se supone que defiende la ley y que combate con uñas y dientes la violencia de género. Y aquí viene la primera pregunta que debería hacerse la presidenta: ¿Que señal se les envió a las víctimas de la violencia familiar? ¿Cómo deben interpretar esas mujeres las imágenes de Eduardo Vásquez tocando el bongó en una fiesta en San Telmo, recipe diez días después de ser condenado a 18 años de prisión por haber quemado viva a su esposa, ailment Wanda Taddei? Esta sola pregunta muestra las dimensiones del disparate que cometieron Julio Alak, Víctor Hortel, el juez que autorizó y todos los que en lugar de condenar semejante locura, salieron a redoblar la apuesta. Muchas veces la visión conspirativa que tienen de la vida les funciona como un antifaz ideológico que no les permite ver la realidad. Creen que Clarín utilizó el tema para atacar al gobierno. Están convencidos que Daniel Scioli les dio la información para contragolpear por los palazos que los kirchneristas le dan todos los días a Ricardo Casal. Y por eso la presidenta aprueba todo a libro cerrado. Y eso que ni me pongo a discutir sobre si la joda en la que tocó el ex baterista de Callejeros era política o cultural. Ni siquiera pongo en duda un concepto humanitario clave: las cárceles deben resocializar a los presos. Estoy absolutamente de acuerdo con eso. Los internos deben trabajar o aprender un oficio, estudiar, interactuar con sus familias. Nadie discute eso. Solo un troglodita podría aprobar una cárcel que sea un agujero negro donde haya despojos humanos torturados cada 15 minutos. Ahora, una vez más apelo a la responsabilidad, a la honestidad intelectual y al sentido común: una cosa es resocializar y otra cosa es premiar a alguien. Casi celebrar que haya cometido uno de los peores delitos. Porque Vásquez no se robó una gallina. Asesinó a su mujer prendiéndole fuego. Cometió un femicidio brutal. Y había sido condenado apenas diez días. Repito: diez días. Y jamás se arrepintió. Fue un cobarde que no tuvo ni siquiera la hombría de confesar que estaba fuera de si o drogado y que la situación se le fue de las manos. Le podría haber pedido perdón a la familia. Podría haber mostrado un gesto de dolor, aunque sea. Encima hay varios diputados que dicen que se violó la ley de ejecución penal. La justicia deberá determinar si eso es correcto. Dicen que para acceder al régimen de salidas, el preso debe mostrar buena conducta y haber cumplido por lo menos la mitad de la pena. Vásquez no tuvo tiempo ni siquiera de demostrar buena ni mala conducta. Apenas entró a la cárcel, ya estaba en una fiesta de una agrupación kirchnerista bastante bizarra, dicho sea de paso. Le doy otro dato terrible: la pena de 18 años de prisión a la que fue condenado Vásquez ni siquiera está firme. Todavía podría ser mas grave. La sociedad civil en general y las ONG en particular luchan contra viento y marea contra estos asesinos. Les cuesta mucho esta batalla. Dejan jirones de energía. Hasta se cambió la ley para desterrar ese concepto cómplice de la emoción violenta. Es tan grave estigmatizar a un preso como premiarlo. Todo esto se manejó con una frivolidad que Wanda ni ninguna víctima se merece.

Por eso quiero mostrar el nivel de insensibilidad que tuvo el gobierno. En lugar de haber reconocido la equivocación y sancionar a los responsables, Cristina se puso a la cabeza del encubrimiento y banco a rajatabla lo que se hizo. El ministro de justicia, Julio Alak, hizo una recorrida por lo medios reinvindicando todo y por eso debería ir urgente a dar explicaciones al Congreso de la Nación. Pero el colmo de la irracionalidad fue ver a la presidenta haciendo lo mismo. No puede defender lo indefendible.
Si yo le digo que el nuevo Albert Einstein vivía a la vuelta de mi casa, purchase usted va a pensar que me estoy loco, health que se me disparó un chip. Pero le estoy diciendo la verdad y nada más que la verdad. Es mas, mind se lo repito por si no lo escuchó: el nuevo Einstein vivía a la vuelta de mi casa.

¿No me cree? ¿Quiere que le de mas datos? Se llama Juan y tiene apenas 43 años. Nació en Caballito y hoy está en la tapa de varios diarios del mundo porque ganó el Yuri Milner que es un premio a la física fundamental que consta de tres millones de dólares. ¿Escuchó bien? Tres millones de dólares. Le doy un dato para comparar. El premio Nóbel otorga apenas un millón doscientos mil dólares. Pero esto no es todo. A los 30 años, Juan, recibió en Budapest uno de los mayores reconocimientos que existen en el campo de la ciencia y fue tapa del New York Times. ¿Qué me cuenta? Podríamos hacer una película titulada: “Juan, de Caballito a Budapest”. O mejor dicho, a Harvard, porque allí en Harvard, en la cumbre de la excelencia educativa está trabajando este ex vecino del barrio de Caballito. Es el profesor vitalicio mas joven de la historia de Harvard. Permítame que le cuente esta historia luminosa que nos debería hacer inflar el pecho de orgullo a los argentinos. Es una forma de superar tanta irracionalidad y odio que a veces siembra la realidad cotidiana. Una manera de equilibrar tanta mala nueva. Le hablo de Juan Martín Maldacena a quien, en estos tiempos olímpicos, deberíamos subir al podio más alto y otorgarle una medalla de oro gigante. Maldacena es el creador de una teoría revolucionaria que lo convirtió en el niño mimado de la física moderna y en uno de los científicos más populares del planeta. Muchas publicaciones científicas se preguntan si no estamos ante la presencia de un nuevo Albert Einstein. Es que precisamente, su gran descubrimiento tiene que ver con ese emblema universal del conocimiento. Juan formuló una nueva teoría que explica mejor como está formado y como funciona el universo. Una pavadita, ¿no?. Repito: como está formado y como funciona el universo. Y yo muchas veces no puedo programar el control remoto de la tele. Esa teoría fue bautizada “La conjetura de Maldacena” y logró unificar teorías que parecían irreconciliables: la teoría de la relatividad de Einstein y la de la mecánica cuántica. Por eso le digo que el nuevo Einstein nació a la vuelta de mi casa en Caballito. Y porque es profesor en la Escuela de Ciencias Naturales del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, el mismo en el que trabajó y murió Einstein.

Hasta los 15 años vivió en Avenida La Plata y Guayaquil. Juan es producto de la movilidad social ascendente de una típica familia de clase media que pudo enviar a su hijo a la universidad. Luis y Carmen, los padres de Juan pudieron darle educación superior también a sus otras dos hijas. De aquel sueño de “Mi hijo el doctor” de Florencio Sánchez a esa utopía del progreso que es que nuestros hijos sean mejores y mas felices que nosotros. Juan estudió dos años en Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires. Y después en nuestra meca científica del Instituto Balseiro de Bariloche. Creo que historias como esta merecen ser contadas porque nos ayudan a levantar el ánimo entre tanta basura de inseguridad, corrupción y peleas por el poder. Es como una forma de decir que podemos. Si alguna vez pudimos, podemos.

Es emocionante recordar cuando recibió el premio “Javed Husain”, en Hungría ante 2.000 científicos, uno más bocho que el otro. Tenía 30 años. Y los más grandes centros científicos del mundo lo querían fichar en su plantel. Estoy tentado de decir con perdón de la herejía que es un poco Einstein pero también un poco Maradona o Messi. Solo basta con decir ese apellido y entre los más grandes intelectuales saben que se está hablando de Argentina. La CNN y la revista Time apostaron a él como futuro líder. ¿Y cuado dio vuelta olímpica? Se lo trato de explicar con palabras sencillas tal como lo entendí yo que soy un humilde e ignorante mortal. Mi ex vecino de Caballito relacionó y unificó la “Teoría de la Relatividad” que describe el funcionamiento de objetos tan grandes como estrellas, galaxias o el propio universo con la teoría de la mecánica cuántica que analiza el comportamiento de los mundos infinitesimales como los electrones o los Quarks. Hasta ahí llego y no sigo porque me estalla el cerebro. Le cuento que Juan extraña las montañas de Bariloche que solía escalar, y nuestra música folcklórica, con guitarra y bombo. Con sus neuronas Juan supo generar cosas insólitas. En una convención muy importante de estas mentes superiores, uno de la universidad de Chicago, cambió la letra de “Macarena” por “Maldacena”. ¿Se acuerda? “Dale alegría a tu cuerpo Maldacena” y todos se sumaron al coro de la canción mas popular de la historia contemporánea en los Estados Unidos y que fue la base de la campaña electoral de Bill Clinton. Dale alegría a tu teoría Maldacena, cantaban los muchachos. Dale alegría a la Argentina, Maldacena, podríamos cantar nosotros en estos tiempos de cólera. Aunque algún descreído diga: que va a cantar bien Maldacena si vive a la vuelta de casa.
Primero fue un furcio. Un tropezón del lenguaje que encubre el inconsciente. Se me escapó y dije Abal Mentira. Un lapsus, decease prescription diría un sicoanalista de bolsillo. Después me acorde de mi tierra cordobesa, tan experta en el humor filoso y chicanero. A uno de los funcionarios mas acusados de corrupción del gobierno de Eduardo Angeloz, lo habían rebautizado en las pintadas sobre las paredes. Luis “Mentira” Allende, le decían a Luis Medina Allende que supo pasar un tiempo en la cárcel acusado, entre otros delitos, de haberse robado precisamente una cárcel. Pero esa es otra historia. Tal vez por eso me surgió esto de emparentar con la mentira al jefe de gabinete de ministros, el doctor Juan Manuel Abal Medina. Y porque hace un tiempo que vengo registrando una serie de falsedades y fabulaciones que chocan con la importantes responsabilidades del alto cargo que ocupa.

Hoy es el comisario político de la prensa. O el jefe operativo de la cadena de la felicidad que reparte fortunas en pauta publicitaria para los medios y los periodistas que sepan lamerle las medias a Cristina. Es el que da las órdenes y apunta a que periodista hay que atacar desde la maquinaria estatal.

La semana pasada, Abal Medina, superó un límite. En una radio amiga del gobierno, de esas que Abal Medina alimenta para fortalecer su electricidad y su ingeniería, dijo que:

“un mismo hecho lo repiten 24 veces y hacen que la gente tenga miedo y que no salga a la calle porque cree que la van a matar. Esa es una estrategia muy aplicada por la derecha. Quieren asustarlos con el fantasma de la inseguridad”. Apenas cinco días después y frente a la avalancha de críticas que recibió, llamó a Telam y desmintió lo indesmentible. Cualquiera puede escuchar el audio por internet.

Por eso el domingo, Jorge Lanata le pregunto a que se refería cuando hablaba de derecha. ¿A su padre? Porque Abal Medina padre fue durante años jefe de los servicios de inteligencia del PRI mexicano y ahora es uno de los asesores del millonario mas poderoso del planeta según la revista Forbes.

En el informe que ofreció ante el Congreso sus gambetas a la verdad fueron ridículas. Mintió al negar la relación de la Casa de la Moneda con la ex Ciccone. Había un contrato firmado para alquilar máquinas como mínimo y no dijo nada. Y mintió al negar que conociera la identidad de los verdaderos dueños de la misteriosa imprenta. Encima chicaneó a los legisladores del radicalismo y les echó en cara los desastres del gobierno de la Alianza. Se olvidó de decir que el también integró esa Alianza que llevó a Fernando de la Rúa a la presidencia. Y además fue candidato en sus listas hasta último momento cuando el escándalo de las coimas en el Senado ya habían hecho renunciar al vicepresidente Chacho Alvarez.

En el diario La Nación del 3 de setiembre de 2006 dijo que su tío Fernando, llevó a reuniones de Montoneros sin que se enterara su padre. Pepe Eliaschev se encargó de desmontar la ficción. El jefe de gabinete nació el 5 de mayo de 1968 y Fernando murió desangrado en un enfrentamiento a tiros el 7 de setiembre de 1970. ¿Llevaba a un bebe de 28 meses a esos encuentros clandestinos? ¿Cómo se acuerda nuestro memorioso jefe de gabinete? Siempe es importante controlar que los funcionarios públicos digan la verdad. Mucho más si ocupan los principales lugares. Y sobre todo porque, hay versiones que dicen que Cristina estaría pensando en Abal Medina como su heredero si ella no consigue la reelección. Es un cristinista verticalista, con medalla de oro en la universidad y que carece de todo tipo de representatividad territorial y poder propio. Ideal para parafrasear la setentista fórmula del camporismo: “Abal Medina al gobierno/ Cristina al poder”. Varios ministros dicen que esa idea es apenas un borrador y que sería un disparate porque Abal Medina carece de carisma y no demuestra condiciones de conductor. Pero vale la pena anotar la versión y estar atentos. Aquel día en el Congreso también defendió al INDEK y le pidió a los opositores que cuestionaron las mentiras de Guillermo Moreno que “la cortaran” con ese tema. Varias veces negó lo evidente.

Es el custodio del relato. El guardían del falso progresismo. Le fue bien a Juan Manuel en los últimos años. Subió rápido en la escalera del poder kirchnerista y como todos sus pares también multiplicó su patrimonio pese a ser empleado público. En su caso fue moderado, apenas creció casi en un 50 %. Pero lo grave es ponga sus expresiones de deseo por encima de la verdad. Abal Medina no puede avalar la mentira.
Este domingo en el cementerio de Westwood miles de mujeres besarán la lápida blanca de Marilyn para estamparle sus labios diabólicamente rojos. Nuestros cerebros proyectarán esa imágen inerte, pilule de un títere desarmado sobre la cama y rodeada de frascos de barbitúricos. Se cumplen 50 años de aquel día nefasto. Ella nació pobre y sola en Los Angeles y murió en esa misma ciudad, buy viagra millonaria, pero igualmente sola. Hoy otras tumbas famosas la rodean. Dean Martin, Bob Hope, y hasta Natalie Wood con quien hizo su primera película clase zeta. El nicho de la izquierda está vacío. Fue comprado por Hugh Hefner quien puso su foto de conejita en la primera tapa de Play Boy. El quiere pasar el resto de su muerte a su lado y no soporta que sus huesos descansen en paz. Muchos recordarán la aridez de su funeral medio siglo atrás. El esfuerzo de idolo del béisbol Joe Di Maggio para organizarlo todo y la ausencia de su último marido, el genio de la dramaturgia, Arthur Millar quien no quiso ir al entierro con una excusa poética: “Ella no estará en ese féretro”.

Y algo de razón tiene. Porque como publicó un famoso periodista norteamericano, Marilyn “es nuestra Eva Perón”. Tal vez porque es la abanderada de la belleza. O porque volvió y fue millones de almanaques con aquella foto de 50 dólares. Eso cobró Marilyn porque sus bolsillos estaban secos como sus lágrimas. Ella vendió su cuerpo desnudo por 50 dólares y esa imagen se convirtió en el ícono de la globalización del erotismo. El planeta deseó a aquella mujer para siempre. Todas la quisieron y nadie la quiso cuando era una niña y se llamaba Norma. La abandonaron sus padres y varias familias sustitutas. Abusaron de ella dos veces cuando no había cumplido 12 añitos. Terminó en un orfanato soñando con entrar en Hollywood. Igual que Evita, solo basta decir su nombre, Marilyn y la humanidad sabe de quien se está hablando. Fue el producto mas sensual que fabricó la industria cultural del cine.

Si seguimos con el lenguaje político podemos decir que Marilyn fue nacional, popular y amaba a los K. Porque siempre defendió a los trabajadores, apoyo los derechos civiles de los que venían de abajo como ella y se entreveró en amores con los hermanos Kennedy. A John Fitzgerald le cantó el feliz cumpleaños mas pornográfico de la historia. Fue un 29 de mayo de 1962, en el Madison Square Garden, media borrachita y tambaleante. Era capaz de excitar a las multitudes con sus formas sin siliconas ni botox. Todo lo que mostró y sugirió Marilyn era natural, como ella. Silvestre, salvaje, pubis angelical.

No solo porque fue parida y muerta en Los Angeles. En una de sus fotos mas famosas, en la que está parada sobre la rejilla del subte de Nueva York, su vestido se levanta por el viento y le dibuja alas a su cuerpo. Usó la misma falda de “La comezón del séptimo año”. La quisieron hacer pasar por rubia tarada como diría Luca pero ella supo disimular su inteligencia para engañar a los hombres. Pero leyó a Hemingway, fundó su propia productora algo que en aquellos años era un símbolo de independencia impensado y en 36 años vivió en 50 casas. Uno la fantasea con unas gotas de Chanel Nro 5 como único elemento sobre su cuerpo y hoy descubre en los libros de investigación que no solo disfrutó de los hombres, que tuvo un romance con su profesora de actuación y que le pasó de todo: fue dislexica, bipolar y suavemente tartamuda. Amó a Frank Sinatra y por su puerta se vinculó con la mafia.

Todos la tienen presente en sus oraciones si es que alguna vez vieron “Los caballeros las prefieren rubias”, una película con cero argumento, una excusa para mostrar a Marilyn. El mismo año de su muerte, Andy Warhol, la inmortalizó desde otro lugar, la convirtió en un símbolo del pop art. Fue una hembra provocativa que al comienzo de los 60 se atrevía a decir que el sexo forma parte de la naturaleza y que ella se llevaba muy bien con la naturaleza. Sembraba millones de ratones en los cerebros masculinos. Se caso 4 veces, una de ellas por un fin de semana, pero tuvo cientos de compañeros de cama. Gastaba a los hombres, los transformaba en descartables. Su gran enemiga fue la soledad. Conmueven sus palabras sedientas de ternura: “ Una carrera es algo maravilloso”, dijo, “pero no sirve para acurrucarse contra ella en una noche fría”. De aquella noche helada de su paso a la inmortalidad, este domingo se cumplen 50 años. No diga sexo, diga Marilyn.
- Pase ingeniero: no mordemos.

- ¿Seguro?

- Por lo menos en esta ocasión, viagra no.

El cruce filoso entre Cristina y Macri en el despacho de Adelmo Gabbi terminó bien porque la presidenta se puso de pié y le dió un beso. Pero después, en el escenario de la Bolsa de Comercio, una broma, casi una galantería, del jefe de gobierno fue tomada como una crítica y puso a la defensiva a la presidenta. Macri le comentó sobre lo difícil que debe ser para una mujer con polleras sentarse en primera fila y de frente a la concurrencia. Se refería a los malabarismos que deben hacer con las piernas para ocultar su ropa interior de las miradas indiscretas. Pero Cristina le contestó que para ella no era un problema “no tener lindas piernas”. La presidenta es y se siente muy atractiva pero alguna vez confesó su complejo por no tener tobillos finos.

Pero a Mauricio Macri, políticamente, le impactó esa eterna guardia levantada. Se puede imputar a su desconfianza genética, a su mirada conspirativa del ejercicio del poder o al mal momento que está pasando en las encuestas donde se registra un desplome del 30 % de su imagen positiva en solo 6 meses.

Se podría decir que con amigos así, no necesita enemigos. O que con sus últimas decisiones, no hay buenas mediciones que resistan. Esa es la mala noticia. La buena es que todavía tiene un 40% de apoyo y que ningún presidenciable recibe lo que ella pierde.

El principal problema del gobierno es obvio; la economía que, cuando marcha a toda velocidad, suele actuar como una frazada que tapa los errores. La plata en el bolsillo de los ciudadanos aumenta siempre los niveles de tolerancia frente a las torpezas y las arbitrariedades. Por eso la presidenta dilapidó la simpatía de un sector independiente que no la había votado pero que la miraba con esperanza. Y también perdió alrededor de un 15% de sus propios votantes de la clase media mas volátil que ahora no la defienden aunque esten dispuestos a apostar nuevamente por ella si el panorama de competidores sigue tan flaco y Cristina encuentra el rumbo que perdió.

Lo grave es la tendencia. La ecuación negativa es indirectamente proporcional. Cae la economía, sube el pesimismo y el deterioro del gobierno en la opinión pública. En un trimestre podría volver a su peor momento como presidenta, poco antes de la muerte de Néstor Kirchner. Aquel acontecimiento sepultó también las sospechas de corrupción. Y Amado Boudou, tuvo el dudoso privilegio de haberlo resucitado para ubicarlo entre los aspectos que la gente mas critica. En lo simbólico, el vicepresidente le hizo mucho daño a Cristina. La chicana de Cristina en la Bolsa contra Macri, eso de “No trajimos ningun convicto, pero hay algún procesado”, se podría transformar en un tiro en los pies. Es que las versiones sobre el procesamiento de Boudou son insistentes. ¿Lo obligarán a pedir licencia? Porque Boudou quedó descolocado por la gravedad de lo que hizo con Adelmo Gabbi. Si es cierto que el hombre de la Bolsa lo quiso coimear, ensució a Cristina que lo recibió en la Casa Rosada con afecto y que esta semana lo trató amigablemente por su nombre de pila. Y si Boudou mintió, ademas de afectar el buen nombre y honor de Gabbi, se va a tener que bancar una querella por falsa denuncia. No es de Rolando, es de Amado, la mancha que está salpicando a parte del gobierno con la investigación de enriquecimiento ilícito, lavado de dinero y tráfico de influencias.

Guillermo Moreno tampoco le ayudó a mantener el prestigio a Cristina. Se la pasó repartiendo remedios que fueron peores que las enfermedades y dejó a la economía al borde de chocar contra el iceberg de la recesión para lograr el objetivo de pagar una deuda de apenas el 0,4% del PBI. Mató un mosquito con un misil. Esa desmesura irracional es reiterativa en la administración del Cristinato. Sacrificar el crecimiento, perder mercados y proveedores y hasta líneas de producción y fuentes de trabajo, es algo que va a costar mucho recuperar.

Por eso hoy tambalea la cabeza de Moreno que ya pasó a tantos a deguello. La lógica K dice que Cristina jamás lo tiraría por la ventana mientras los medios lo estén reclamando. Sería como acceder a sus pedidos y una muestra de debilidad frente a la corpo. Pero pocas veces estuvo tan cuestionado por alguien con tanto poder. Hablamos de la nueva estrella en ascenso, Axel Kicilloff, otro rubio fachero economista que deslumbra a Crisitna como en su momento Martin Lousteau y Boudou. Entre Moreno y Axel hay un choque cultural que no es original entro del movimiento. Uno viene del barrio y de la derecha ortodoxa pejotista y el otro, de la universidad y de la utopía marxista.

Inseguridad, corrupción e inflación están en el podio de las preocupaciones de todas las consultas. Todo el vodevil que generaron con el tema carcelario fue directamente a potenciar los miedos de una parte de la población. Tanto que obligó a Sergio Massa, el dirigente de mejor imagen, a recuperar la voz para diferenciarse:” No hay que dar señales de impunidad. Las leyes y las sanciones están para cumplirlas“. Pero hasta personalidades del progresismo como Adolfo Perez Esquivel o Leon Arslanian tuvieron palabras cuestionadoras. La presidenta cayó en la trampa de defender a un femicida feroz como Eduardo Vásquez o al barra brava asesino de Gonzalo Acro. Cero sentido común y falta absoluta de sintonía fina con las demandas populares. Fue patética la mirada celebratoria que Cristina hizo de las mafias del fútbol donde además confirmó que no debe hablar de lo que ignora.

El gobierno debería cuidar mas a la presidenta. En pocos días apareció al lado de quienes son una suerte de Frankenstein en la opinión de las mayorías. Gerardo Martínez, Mario Ishi, Julio Grondona no son muy progres ni éticos que digamos, son mas actores de “El Padrino” que de “Manual de Conducción Política”, para utilizar sus propios conceptos.

La presidenta es un extraordinario cuadro político pero no está blindada. Y menos cuando la construcción y la industria automotriz que fueron estrellas del crecimiento frenan los motores. Hace apenas 90 días que Miguel Galuccio asumió casi como si fuera un premio Nóbel y ya tuvo que desmentir un par de veces su renuncia producto de que lo puentean todo el tiempo y firman acuerdos en nombre de YPF sin su presencia. Eso es cristinismo explícito.
Llegó el día. Finalmente llegó el día del juicio oral y público.

Hace 22 meses que Mariano Ferreyra fue asesinado por la patota de la Unión Ferroviaria. El militante del Partido Obrero fue emboscado junto a sus compañeros con la complicidad de la Policía Federal que depende del gobierno nacional. Por eso, tadalafil los policías están entre los 17 acusados. Son varios los testimonios que confirman que el cordón de las fuerzas de seguridad se abrió para dejar pasar a los criminales y que luego les permitió escapar. Zona liberada se le dice en la jerga. Hubo otras tres personas heridas de bala y una de ellas, nurse Elsa Rodríguez recibió un disparo en la cabeza que la dejó hemipléjica. El capo de la Unión Ferroviaria, search José Pedraza y su mano derecha, Juan Carlos “Gallego” Fernández están acusados de homicidio agravado e intento de homicidio. Eso significa que podrían ser condenados a prisión perpetua. Con 380 testigos y audiencias hasta fin de año, se va a intentar probar que ellos fueron los instigadores del crimen. También estarán en el banquillo los acusados de ser los asesinos materiales: Cristian “Harry” Favale y Gabriel “Payaso” Sánchez, barrabravas y mercenarios.

José Pedraza, es el eterno jerarca sindical millonario y titular del gremio que fue detenido en su departamento de Puerto Madero, el barrio predilecto de los funcionarios. Un año antes había compartido un acto en la sede de su gremio con la presidenta Cristina Fernández quien además de elogiar su actividad, se puso un gorrito verde de la agrupación ferroviaria. Circuló mucho por internet el spot publicitario de la Unión Ferroviaria llamando a votar por el oficialismo que termina diciendo: “Fuerza Cristina”.

Pedraza, desde la cárcel de Marcos Paz, firmó la solicitada de los gremios que apoyan a Cristina y a Antonio Caló y que combaten a Hugo Moyano. ¿Serán intentos extorsivos y oportunistas para zafar de la justicia escondiéndose debajo de las polleras de la presidenta?

Fue Pedraza el que le avisó al gobierno que se iba a hacer la protesta de los tercerizados. Su mano ultraderecha, Pablo Díaz, un salvaje que 15 días antes del crimen declaró públicamente que si la policía y la justicia no frenaban las protestas de los obreros tercerizados lo iban a hacer ellos. Prometió justicia por mano propia y al parecer cumplió porque de inmediato, con el cadáver de Mariano todavía caliente, Díaz dijo desafiante y provocador: “Ellos querían cortar las vías y a nosotros nadie nos corta las vías”.

También sería bueno saber que hizo el ministerio de Trabajo que, según cuentan las víctimas, bicicleteó este tema durante más de 7 meses. Hay algunos diálogos telefónicos con Pedraza que no dejan bien parado a Carlos Tomada. ¿Será porque algunas de las empresas tercerizadas que se utilizan para precarizar trabajadores y para robar los subsidios son propiedad del mismo gremio de Pedraza? José Pedraza es casi un icono del gremialismo corrupto que viste trajes italianos, cadenas de oro y se maneja en autos de alta gama con vidrios polarizados y matones a sueldo. Fue el cómplice perfecto del menemismo para llevar adelante ese asesinato masivo de vías y cierre de ramales que fue bautizado como “ferricidio”.

Hasta Lionel Messi, el mejor futbolista del mundo, se puso una camiseta reclamando juicio y castigo para los asesinos de Mariano Ferreyra. Un salvaje crimen político a sangre fría es un límite que la democracia no debe cruzar jamás.
La única forma de reparar en algo semejante atrocidad que se lleva la vida de un muchacho de 23 años dedicado a pelear por un mundo más justo es garantizar el juicio, castigo y condena correspondiente. Hay autores materiales y autores intelectuales, instigadores. Pero también hay responsabilidades políticas. La sucesión de hechos violentos que no fueron condenados por las máximas autoridades y el rosario de declaraciones cargadas de pólvora y autoritarismo fue creando un caldo de cultivo para que cualquier violento se sienta apañado. Esto hay que decirlo. Para evitarlo. Para que Nunca más alguien utilice su poder político o mediático para estigmatizar a alguien que piensa distinto. Porque muchas veces se puede estar incitando a la tragedia aun sin saberlo.

Cuando lo más sensato de la sociedad reclama diálogo, consensos y coexistencia pacífica no está pidiendo una frivolidad. Por las terribles experiencias que tuvo este país sabe que si la política no es diálogo, es violencia. Los que utilizan el crimen para imponer sus ideas deben ser extirpados de la sociedad democrática y condenados a la cárcel. Indignada la militancia del PO, desde anoche canta en las calles acusaciones muy graves: “Cristina no chamuyes mas/ Te la das de progresista/ Y tu burocracia sale a asesinar”. Mariano se convirtió en un símbolo de toda la sociedad. Mariano Ferrerya es un mártir, un compromiso y una bandera de lucha.
San Cayetano te pido

Que tenga pan y trabajo

No nos dejes sin tu ayuda

Bendito San Cayetano

El que debe responder

No ha de ser San Cayetano

Los que deben responder

Están mirando a otro lado

El rezo laico del Peteco Carabajal nos dice que el trabajo dignifica y significa. El trabajo y el amor son los dos motores que mueven el mundo. Nuestra vida y la de nuestra familia, and gira alrededor del trabajo. Es lo que nos permite crecer y multiplicarnos. Multiplicar los panes y los peces. Desarrollar nuestras capacidades. Sacar lo mejor que tenemos adentro. Es el orgullo que llevamos en el pecho. El sacrificio personal, pharmacy la superación constante, prostate la cultura del esfuerzo que heredamos de nuestros viejos y nuestros abuelos. Es un mandato de la vida desde el fondo de los tiempos. Es un mandato ético y bíblico que nos recuerda eso tan sabio de que ganarás el pan con el sudor de tu frente. Hay pocas cosas más horrorosas que no tener trabajo. Con excepción de la muerte, es lo más doloroso. Es como morir en vida. Un desocupado es alguien que no tiene ocupación. Que fue condenado a ser pero a no ser. Los desocupados son los desaparecidos de estos tiempos. Se los intenta borrar de todos lados. Hasta de las estadísticas oficiales. Eso no hay que permitirlo. Se avanzó mucho en la creación de cinco millones de puestos de trabajo. La presidenta lo repite hace varios años en cada discurso. Y es cierto. Pero todavía falta mucho más. Y decir toda la verdad. Por ejemplo que hace tiempo que se entró en una peligrosa meseta y que se frenó la creación de empleo. Recién ayer lo reconoció tardíamente el ministro Carlos Tomada. Pero ahora la cosa es peor. Hay actividades donde se está destruyendo el empleo. En el último semestre se perdieron 360 mil puestos. La mezcla entre alta inflación, desplome de la inversión y freno de la economía es letal.

Este país no se puede permitir que haya hermanos sin trabajo. Siempre digo que la historia juzgará a los gobernantes por la cantidad de trabajo genuino y en blanco que puedan generar. La historia condenará o absolverá a los presidentes por este motivo. Porque es la medida de la justicia social plena. Esa es la manera de hacer una sociedad más igualitaria y más equitativa. Es una afrenta a nuestra conciencia que haya tantos trabajadores en negro. No existen, no están registrados, se los borra de los libros, los expulsan a la marginalidad. Trabajo en blanco para todos. Esa debería ser la consigna del mejor de los gobiernos. Lo grita Jairo con Atahualpa cuando dice: “Trabajo/quiero trabajo/Porque esto no puede ser/ No quiero que nadie pase/ las penas que yo pasé/ Porque todos estamos a tiro de telegrama. Todos podemos quedar desocupados y sufrir el desprecio de no tener precio. De estar depreciados y despreciados. De sentirnos abandonados y por eso abandonar. Mientras mas desocupados hay en una patria mas fragmentada está. Más quebrada en sus cimientos. Un estudioso como Jeremy Rifkin dice que por cada punto que aumenta la desocupación, crece un 4% la criminalidad. Es como desquiciarse, perder el rumbo, quedarse sin futuro. Sentir vergüenza ante la familia. El desgarro de no poder ser proveedor de tus hijos.

Uno está habilitado a creer que por cada punto que aumenta la ocupación, hay un 4% mas de seguridad y paz en la sociedad. Nos hacemos mejores personas, mas humanas, menos rapaces. Insisto con una idea. Se hizo mucho en estos años pero falta mucho. Hay 11 millones de beneficiarios de planes sociales. Y esa es una moneda de dos caras. Atiende la emergencia y eso es solidaridad básica pero, en algunos casos, los condena a no volver a integrar la fuerza de trabajo. Y encima ahora esos 270 pesos que reciben están deshilachados por la inflación que se niega. Las mentiras del INDEC no nos permiten hacer un diagnóstico riguroso. El que esconde desocupados o pobres hace salvajismo de estado. Comete un ocultamiento de lesa humanidad. Porque los borra del mapa, los ningunea. El talento de Alejandro Lerner lo dice todo: “Que no nos falte el trabajo, ni las ganas de soñar, que el sueño traiga trabajo y el trabajo dignidad”.
En la cima del gobierno de Cristina, ampoule anoche, se hacían tres preguntas. ¿Renunciará Boudou? ¿Pedirá licencia? ¿Qué pasa si lo procesan? El menos Amado de los funcionarios está en un verdadero laberinto del que solo puede salir por arriba. Desde el punto de vista institucional es una situación grave porque estamos hablando nada menos que del vicepresidente de la Nación. La segunda máxima autoridad del país, desde el punto de vista judicial, está parado sobre un verdadero chiquero. Cada vez que se mueve salpica a algún compañero de ruta. Ya se cargó a Esteban Righi, Carlos Rívolo y a Daniel Rafecas y dejó colgado del pincel a Adelmo Gabbi. Desde el punto de vista político, camina sobre arenas movedizas. Cada vez Boudou que se mueve, se hunde más. Todo el escándalo se generó porque Amado Boudou involucró a una parte del gobierno en un operativo para meterse una imprenta en su bolsillo. Y no cualquier imprenta, la que fabrica billetes.

Es muy delicado el tema. Al vice lo acosan figuras complicadas como enriquecimiento ilícito, lavado de dinero, negociaciones incompatibles y tráfico de influencias entre otros posibles delitos. Todo indica que la carrera de Amado tocó fondo. Es un muerto político al que están sosteniendo artificalmente para no erosionar la figura de quien lo designó en solitario en ese lugar: Cristina Fernández. Este es el gran problema. Si Boudou fuese vicepresidente producto de un acuerdo entre dirigentes o fuerzas distintas, ya hubiera sido eyectado del poder. Pero fue bendecido solamente por el dedo de Cristina. Y aquí aparece el gran dilema. ¿Qué perjudica mas a la presidenta de la Nación? ¿Dejar abierta esa herida en forma permanente?. El caso Boudou todos los días la desangra un poco y corre peligro de que se produzca una gangrena y un día haya que cortar de cuajo, es decir, espulsar a Boudou del gobierno. ¿No sería mejor hacer la gran Dilma Rouseff y arrojar el lastre por la borda lo antes posible y terminar con el tema? Que Boudou se la arregle solo en la justicia, dicen algunos ministros. Esa idea también tiene problemas: le darían un triunfo muy emblemático a la oposición, la señal hacia el resto de los funcionarios es que nadie los va a ayudar si meten la pata y además algunos tienen miedo de que Boudou prenda el ventilador y diga que el desembarco de su Armada Brancaleone en Ciccone no fue idea suya, que recibió órdenes de Néstor. Sería revulsivo hacia adentro del kirchnerismo. Lo cierto es que Cristina va a expropiar Ciccone. El paraperiodismo K, como siempre, lo presenta como una épica revolucionaria, “Es para garantizar la soberanía monetaria”, dicen. ¿No será mucho envolver con la bandera esta mugre? Si Ciccone esta tan mal como para expropiarla, ¿Cómo es que estuvo tan bien para salvarla con una moratoria impositiva extrardinaria e inédita que es el sueño de todo empresario y que fue firmada y refrendada por Amado Boudou?

El mecanismo siempre es el mismo. Cuando las sospechas de corrupción son inocultables, se dinamita ese lugar. Se lo disuelve, se lo hace desaparecer, se lo saca de la lupa de la opinión pública con el secreto deseo de que pase para siempre a un segundo plano. Pasó con la Oncca, con el sistema de control de la tarjeta SUBE, se intentó hacer con el acuerdo para el dragado del río Uruguay, o con esa caja negra sin fondo que fue el APE. Es una manera drástica de borrar huellas y de ocultar pruebas. Se pretende hacer borrón y cuenta nueva. Decir: aquí no ha pasado nada y a otra cosa. El autor intelectual de este operativo de salvataje fue Carlos Zannini. Los opositores se frotan las manos. Dicen que si hay que expropiar hay que quitarle la empresa a alguien. Pronto sabremos quienes son los misteriosos dueños que tienen e Alejandro Vandenbroele como hombre de paja. Hay mucho dinero sucio dando vuelta. Hay muchan manos en la misma lata. Tal vez llegó la hora de destapar la olla. ¿Encontrará Cristina la salida de esta trampa? ¿Lo protegerá para siempre a Boudou como una forma de protegerse a si misma o le soltará la mano, también como una forma de preservarse? Huir hacia delante es una vieja táctica de la política. Pero no siempre funciona.
La provincia de Córdoba generó un gesto de rebeldía muy fuerte contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Mediante una ley con amplio apoyo de la oposición resolvió renunciar al Pacto Federal que le permite al estado nacional sacarle el 15% de la coparticipación para financiar el sistema jubilatorio nacional. Hace 20 años que se firmó ese acuerdo. Pero el gobernador José Manuel de la Sota y la inmensa mayoría de los cordobeses se cansaron del maltrato al que fueron sometidos por el kirchnerismo. Por eso pateó el tablero. Y por eso la ley fue acompañada por el radicalismo y el juecismo y un bloque vecinal. Porque Córdoba se siente discriminada y castigada por Cristina. Hay que decir también que los opositores respaldaron los reclamos de los cordobeses pero simultáneamente fueron muy duros en sus críticas hacia el propio De la Sota. Lo acusan de reclamarle federalismo a la Nación pero de ejercer un duro centralismo hacia los municipios. Pero la mayoría de los legisladores pusieron como corresponde por encima de todo su condición de representantes de los cordobeses y aprobaron la ley que está llamada disparar un gran debate. Porque Córdoba hizo punta, treatment fue la primera. Pero la Santa Fe de Antonio Bonfatti, que tiene el mismo problema podría hacer lo mismo, o la ciudad de Buenos Aires de Mauricio Macri o la provincia de Daniel Scioli. Todas están padeciendo el mismo problema: el asesinato del federalismo. Lo dijo Hermes Binner con mucha sencillez y precisión: “el gobierno nacional concentra riquezas y distribuye obligaciones”. Es de un unitarismo feroz e implacable. La ley dice que Cristina debería repartir el 34,6% de los fondos coparticipables y, con suerte, en algunos casos apenas se llega al 28%. Estamos hablando de verdaderas fortunas que pertenecen a las provincias y que se las queda el gobierno nacional. Y encima no paga las deudas que tiene con las provincias. Es que utiliza esa caja y esos fondos para disciplinar. Para ordenar subordinación y valor a los gobernadores en una clara violación de la soberanía popular de las provincias. El cristinismo no entiende otra forma de relacionarse que la sumisión y el acatamiento. Anoche en la legislatura cordobesa, Ricardo Sosa, dijo que el gobierno nacional no discute, no dialoga y no negocia. Solo convoca a escuchar. Eso dijo. Y yo le agregaría que solo llama a los gobernadores para escuchar y para aplaudir las genialidades que dice la presidenta. Pero miran para otro lado cuando De la Sota o Bonfatti le reclaman deudas millonarias que los cordobeses y los santafesinos necesitan con urgencia. Y repito: no están pidiendo un préstamo. Ese dinero no es del gobierno nacional. Es de las provincias. Esto viene generando una situación de mucha tensión con todos los distritos. Los pueblos del interior comienzan a levantar la voz, tal como ocurrió durante la 125. Sienten que les meten la mano en el bolsillo y no les devuelven lo que les corresponde.

Santa Fe y Córdoba ya reclamaron ante la Corte Suprema por las deudas. Pero ahora Córdoba volverá a la carga si la Nación no deja de retenerle el 15 % del pacto federal al que anoche renunció. Fue una sesión histórica. Se criticó a los diputados nacionales kirchneristas de Córdoba por esconderse debajo de las polleras de Cristina. Lo mismo que hicieron ayer los representantes porteños en el tema del Banco Ciudad. Votaron una clara discriminación contra los habitantes de esta ciudad que ellos deberían defender. Pero así es el sistema de mando de Cristina. No permite ni un mínimo matiz. Verticalismo a ultranza. Anoche, por primera vez participó un gobernador en el recinto de la Unicameral de la docta. Los opositores, insisto, apoyaron el reclamo provincial pero marcaron siempre las diferencias y las distancias con De la Sota. Querían evitar se llevara todo el rédito de haberse plantado con firmeza frente a Cristina. Esos gestos siempre son valorados por todos. A nadie le gusta tener un intendente o un gobernador que se arrodille ante el poder central. La historia de Córdoba, es la historia de la rebeldía. Siempre fue más combativa que dócil. Ayer, Córdoba desafió a la presidenta de la Nación. Después de quejarse porque no se escuchan sus reclamos resolvió levantar la voz y pegar un grito. El grito de Córdoba.
La estrategia de Cristina para transferirle el ajuste a las provincias es tan astuta como perversa. Casi un asesinato del federalismo. El mecanismo es simple: se apropia indebidamente de verdaderas fortunas que les pertenecen a los estados provinciales y les distribuye más obligaciones y responsabilidades, seek tal como lo resumió Hermes Binner.

Al enviar menos fondos al interior obliga a gobernadores e intendentes a ajustar fuertemente sus gastos y a aumentar los impuestos con el consecuente freno a la economía. Eso genera que Daniel Scioli, buy viagra Mauricio Macri, José Manuel de la Sota y Antonio Bonfatti, entre otros, pierdan imagen positiva entre sus votantes y potencie la conflictividad con el fogoneo de los sindicalistas con camiseta K. Variantes de este tipo pueden verse con los metrodelegados porteños, los docentes bonaerenses o los municipales cordobeses, por ejemplo. Un verdadero operativo de pinzas con el que Cristina mata dos pájaros de un tiro: se lava las manos para no tomar medidas impopulares y obliga a que paguen el costo sus posibles competidores. Bingo.

El resultado es ideal para quien pretende eternizarse en el poder. Asfixia al resto y, se ubica en el lugar de la gran benefactora aunque reparte fondos ajenos. El ex ministro Juan José Llach le puso números escalofriantes. Son 85 mil millones de dólares que el estado nacional le escamoteó en la década kirchnerista a los pueblos del interior. Esto es porque los impuestos no coparticipables ( que van en su totalidad al bolsillo de la Nación) hoy representan el 23,6% del total recaudado. En 1998 era solo el 5,4%. Esa suma incluye el 15 % que corresponde al pacto fiscal de 1992 al que acaba de renunciar la provincia de Córdoba. Llach, en el coloquio de Aapresid, precisó que “no se trata de un robo pero si de una apropiación indebida que según el diccionario es una actitud ilícita, injusta e inequitativa”.

Todo esto ocurre en el momento de mayor voracidad fiscal de la historia y con el riesgo de entrar en recesión. Por eso el clima está tan enrarecido. Crece el mal humor social y el peligro de estallido. ¿Hasta cuando aguantarán los usuarios del subte o los tamberos de la zona núcleo tanto maltrato? Hay una gran irresponsabilidad de parte del gobierno nacional. Juega con fuego. Por eso tiene tanta potencia el gesto del José Manuel de la Sota. Porque marca los límites que se pueden y se deben poder al unitarismo feroz y hegemónico del cristinato. ¿Qué hizo de la Sota? Logró una ley con el apoyo de radicales, juecistas y vecinalistas que le permite renunciar al acuerdo federal y de esa manera exigirle a la presidenta que no le retenga mas el 15% que va a la Nación. Los funcionarios nacionales ni siquiera se dignaron a escuchar el reclamo de que les paguen la deuda de mas de mil millones. Los muchachos cristinistas no le atienden ni el teléfono. Como sospechan que ahora pasará lo mismo, deberán recurrir a la Corte Suprema donde esta vez si esperan novedades en el corto plazo. Santa Fe y San Luis ya hicieron este reclamo pero no cumplieron el primer paso que era aprobarlo mediante una ley en la legislatura provincial. Ergo, sus demandas no caminaron. Juan Carlos Maqueda, miembro del máximo tribunal, peronista histórico y cordobés fue el que alertó a De la Sota. Ahora estarán habilitados para tomar otros caminos mediante amparos o directamente embargando los fondos de la coparticipación. Es un desafío muy fuerte a la presidenta. Una rebeldía de una provincia mas combativa que sumisa que podría llegar a ser imitado. De la Sota los convocó a sus pares con una carta que les llegó en papel y en mano para aunar esfuerzos “y recuperar lo que es de las provincias” y lograr “una patria federal”.

Hay una relación inversamente proporcional entre los fondos que manda Cristina a los gobernadores y el coraje para enfrentarla. Si los jefes provinciales fueron disciplinados con dinero, con la ausencia del vil metal, aumentan sus niveles de guapeza y autonomía. Para decirlo en criollo: no es viable un verticalismo que aplaude y sonrie en el Salón Blanco a cambio de nada. El pragmatismo peronista es una avenida de doble mano. Un viejo refrán africano dice que no se prueba la profundidad de un rio con los dos pies. De la Sota tomó la bandera y eso garantiza que los demás ya tengan un techito para protegerse si Cristina los manda a la Siberia o a la intemperie. El radical correntino Ricardo Colombi se atrevió a reclamar por una dueda por la construcción de viviendas. Antonio Bonfatti hace años que se presentó en la Corte pero ahora podría buscar una sociedad entre perjudicados con Córdoba. El caso de Daniel Scioli es mas complejo. No tiene legisladores suficientes para renunciar al pacto federal y tal vez, por ahora, tampoco, vocación. Sería como declarar la guerra definitiva contra Cristina aunque muchos de sus asesores dicen que ella ya trabaja con el único objetivo de hundirlo. Los ejemplos sobran y se llaman Silvina Gvirtz, Ricardo Casal, Gabriel Mariotto, entre otros. Scioli sufre también la presión de la oposición que le exige que se ponga a la cabeza para reclamar lo mismo que De la Sota.

Mauricio Macri es el único que no puede hacerlo. La Ciudad de Buenos Aires no firmó el Pacto Federal porque en esa época no era autónoma. Pero sufre el mismo castigo cotidiano en todos los planos: subte, fondos del banco ciudad, retiro de la Policía Federal y siguen las firmas.

De la Sota a su vez, fue acusado de repetir el esquema de Cristina con los municipios. Luis Juez le tiró con todo para diferenciarse de quien “es el candidato de Clarín y de la derecha mas recalcitrante del pejotismo”.

Dentro del peronismo por ahora el único que salió a cruzar al “Gallego” fue el gobernador jujeño Eduardo Fellner que vive casi únicamente de los cheques del gobierno nacional y de la pena que despierta en Milagro Sala. Otros gobernadores importantes callan y otorgan aunque en cualquier momento van a ser apretados para que insulten a De la Sota. Ese nivel de arbitrariedad es el que vacía de poder y soberanía a los gobernantes elegidos por sus pueblos. Es el daño institucional que semejante humillación produce. De cara a la Constitución Nacional, muchos dicen que el gobierno es representativo pero que dista mucho de ser republicano y federal. Y que esa es la madre de todos los autoritarismos.
La Ferrari es mía, healing mía. Esta frase quedó instalada en la memoria colectiva como el símbolo de aquellos presidentes que se creen los dueños del país. Ese concepto de Carlos Menem hoy se podría asimilar al pensamiento de Cristina que todos los días con sus acciones nos dice: El estado es mío, malady mío. El matrimonio Kirchner llevó esta deformación a su máxima expresión. Han considerado al estado como botín de guerra. Lo han tomado por asalto.

En lugar de comportarse como inquilinos de la Casa Rosada se creen propietarios. Solo les falta la reelección indefinida para escriturarla a su nombre. ¿Pondrá algún día Cristina en su declaración patrimonial un inmueble situado en Balcarce 50? Han convertido a la sede del gobierno en una Unidad Básica que ni siquiera es del Partido Justicialista. La cosa es mas sectaria y excluyente todavía. Ni siquiera es del Frente para la Victoria. Hoy es centro de operaciones de La Cámpora, que es como decir, los hijos de Cristina. Ella misma lo puso en esos términos muchas veces. De hecho el fundador de la agrupación es Máximo Kirchner.

A esta altura es grave el uso y el abuso que hacen del poder. En los últimos días han sucedido cosas groseras pero que no produjeron un gran rechazo en la sociedad. Edward Murrow, el periodista norteamericano perseguido por el macartismo, decía que una sociedad de ovejas engendra un gobierno de lobos.

La utilización sistemática de la cadena nacional viola la ley de medios y todos los códigos republicanos. La norma dice que es para emergencias o situaciones extremas. Sin embargo funciona como un mecanismo de escrache y castigo a todos los que pongan de mal humor a la presidenta: puede ser un abuelo que le quiera regalar 10 dólares a su nieto, un empresario inmobiliario que se queje porque se frenó la actividad o un periodista que cuente una pelea en YPF. Todos estamos a tiro de la cadena. Hay cadenazos para todos…. Y todas.

Malgastar los dineros públicos que aportamos todos los argentinos en una publicidad oficial con forma de millonaria zanahoria para chupamedias y de latigazo para los periodistas independientes ya era inquietante. Convertir a Fútbol para Todos en una maquinaria propagandística monopólica de todo lo bueno que hace el gobierno fue un paso mas en el mismo sentido. Pero dedicarle horas y horas a un spot televisivo para atacar al jefe de gobierno de la ciudad batió todos los records del despropósito. El gobierno dispone de publicidad para dar a conocer los actos de gobierno. Hoy la utiliza como una ametralladora contra los adversarios convertidos en enemigos.

Tratar a las cárceles y a los colegios primarios y secundarios como un coto de caza de miliantes camporistas es directamente jugar con fuego. Porque el fracaso del sistema carcelario, tapizado de torturas y reincidencias se multiplica cuando se quiere utilizar a delincuentes como mano de obra barata sin la menor intención de resocializarlo como corresponde a los derechos humanos de todos, también de las víctimas. Lo que el diario La Nación y Jorge Lanata mostraron sobre el burdo adoctrinamiento que hace La Campora entre los chicos de las escuelas es un límite que no se debería haber cruzado. Es un regreso a lo peor del pasado. Al lavado de cabeza. A pisotear las leyes que prohiben los símbolos partidarios en las aulas y al intento de sumarlos a su militancia con el dinero de todo el pueblo argentino que está conformado por personas de todas las ideologías. El nivel de frivolidad pequeño burguesa que demuestran bajando línea disfrazada con un juego del Eternauta es vergonzoso. En la Matanza necesitan cloacas, agua corriente, trabajo, seguridad, solidaridad y una verdadera educación que recupere la movilidad social ascendente. Eso es justicia social. El resto es confiscar el estado para una parte de los argentinos. Una cosa es militar en un partido nacional y otra muy distinta es haber partido a la Nación. Luis XIV , rey de Francia fue el que en un sincericidio histórico dijo : “El estado soy yo”. Estuvo 72 años en el poder con un régimen que es sinónimo de monarquía absoluta. El rey sol, le decían, el centro de todo el universo. Cristina debería recordar que el estado no es de Ella. Para que nadie la confunda con una reina. En la Argentina no hay monarquía.
Esta columna está dedicada a Sandra Mihanovich. Ya la admiraba por su talento y, shop para que negarlo, sick por ser una hincha de Boca de ley. Pero la nota que hoy publicaron Pablo Calvo y Claudio Savoia en Clarín me hizo reflexionar mucho sobre el coraje de Sandra. Ese acto de amor total de donarle un riñón a su ahijada. Bien lo definieron los colegas con “Honrar la vida”, el tema de Eladia Blázquez. De eso se trata. De una noticia que hay que difundir y celebrar porque es como sembrar mil esperanzas todos los días. Es la máxima solidaridad posible. Y Sandra se animó. Y la tuvo que pelear incluso en la justicia porque está prohibido la donación entre personas vivas que no sean familiares directos. Por eso la autorización la tuvo que dar un juez. Y el milagro se hizo. Y ese milagro me permite hacer tachín/ tachín y darle manija a la donación de órganos.

Un solo donante, escuche bien por favor, un solo donante puede salvar la vida de 7 personas. Es la generosidad solidaria que se multiplica. Es una forma de procreación al alcance del ser humano por ser humano. ¿A cuantos hermanos podemos salvar? ¿Cuántos compatriotas pueden recibir semejante bendición? ¿Se lo preguntó alguna vez? ¿Hay otra forma superior de la entrega y el servicio hacia los demás? Es ser solidario con nuestro propio cuerpo aún después de muerto. Dar hasta que duela como pedía la Madre Teresa. Es como arrebatarle un poco de vida a la muerte, como ganarle algunas batallas.

Muchas veces la gente tira para atrás por desconfianza. La comprendo pero no la justifico. Hemos sufrido tantos engaños y desilusiones desde las instituciones que todo nos despierta sospecha. Pero en el caso de la donación de órganos hay que confiar. Nunca, jamás, se comprobó un solo caso en el que haya ocurrido algo poco claro o reñido con la ética. Hay tanta leyenda urbana producto de la ignorancia que vale la pena repetirlo una y mil veces. No se registran hechos de corrupción ni de malversación y mucho menos de tráfico vinculado al trasplante de órganos. Esas historias inventadas nos hacen mucho mal como sociedad. A todos, porque todos podemos ser donantes y todos podemos necesitar que nos donen un órgano. Uno nunca sabe su destino. Nunca sabe de que lado del trasplante puede estar. Es actuar en defensa propia.

En este momento hay 7.137 personas en lista de espera. No son números de una planilla. Son hijos, padres, hermanos, novios, amantes, soñadores, tan argentinos como cualquiera de nosotros y esperan en la lista y desesperan en la angustia. La medicina avanza a pasos agigantados y los trasplantes son cada vez mas frecuentes y exitosos en la Argentina pero en este bendito país los donantes no alcanzan. Hemos mejorado pero todavía falta. En lo que va del año ya se produjeron 897 transplantes y hubo 393 donantes reales.

Los periodistas, los docentes, los religiosos, los políticos, los artistas, los deportistas y todos los que tenemos un micrófono, una tribuna o un púlpito desde donde difundir informaciones y pensamientos tenemos la responsabilidad social, la obligación moral de incitar a la esperanza, de fomentar la donación, de multiplicar la solidaridad de hacer una propaganda constante de los valores que nos hermanen mas y nos hagan mejores personas y mejores argentinos. No hay otra. Un nuevo país solo tendrá mejores cimientos con mejores ciudadanos. Hubo campañas de todos los colores. Una que decía: escribir un libro, plantar un árbol, tener un hijo y donar un órgano. Hay que iluminar la vida de los donantes con la posibibilidad de dar a luz sin ser padre o madre. Dar a luz a otro ser humano sin parir pero dando vida. Suena maravilloso. Es una epopeya que salva la vida de nuestros semejantes. ¿Hay algo superior a eso?

Eso que late en la patria no es otra cosa que nuestro corazón multiplicado. Quién dijo que todo está perdido/ yo vengo a ofrecer mi corazón. Combatiendo a la muerte. Durar y transcurrir no es lo mismo que vivir, dice Eladia. Se trata de honrar la vida. Como lo hizo Sandra Mihanovich.
El ejemplo de don Humberto Volando me enseñó a emocionarme cada vez que nombro a la Federación Agraria Argentina. Es que siempre estuvo donde tenía que estar. Con esas patillas de caudillo federal, viagra buy rx con su pelo blanco como su trayectoria. Con las sentencias yrigoyenianas que le fue dando la sabiduría del campo. Don Humberto fue el que instaló en la historia esa frase que dice que “Argentina se recuperará con el campo, nunca sin el campo y menos aún, contra el campo”. Un pensamiento profundo que lo trascendió y se transformó en bandera de los pueblos del interior en sus resistencia a las 125. Cordobés de James Craik, su sangre piamontesa lo hizo tozudo, guapo y rebelde. En plena dictadura militar cuando muchos que hablan ahora no salían de debajo de la cama o vivían de la usura, don Humberto convocó a 10 mil personas en Villa María y dijo lo que había que decir: “Son tiempos en que un novillo vale mas que una vida humana”. Fue una persona íntegra, coherente y por eso fue presidente de la Federación Agraria desde 1971 hasta 1996. Su pelea permanente fue en la defensa de los pequeños chacareros, de los productores medianos que suelen ser el hilo que se corta por lo más delgado. Parece una señal del destino que se haya muerto un par de meses antes de que la Federación Agraria cumpliera sus gloriosos 100 años. Para Carlos Menem y su política neoliberal de privatizaciones y extranjerizaciones que afectaron al campo también tuvo lo suyo. Una marcha legendaria sobre Plaza de Mayo para hacer escuchar lo que definió como: “El grito del interior”. Era el grito de reclamo de la tierra. Heredero de aquel grito de Alcorta que parió la Federación Agraria. Era la confluencia de las protestas de los trabajadores de la CTA de Víctor de Gennaro o del MTA de Hugo Moyano que hoy, por otros motivos, parecen volver a marchar para que, en la calle, codo a codo, sean mucho mas que dos. Ayer en la celebración también confluyeron otros sectores nacionales y populares que el kirchnerismo considera sus enemigos: Alfonsín, Lavagna, Cobos, Binner, Bonfatti, Moyano, Venegas, Pablo Micheli, son solo algunos de los presentes en la celebración junto a Eduardo Buzzi, el actual titular.

Todos están preocupados por lo mismo que preocupaba a Don Humberto Volando. Porque hay como una suerte de política de exterminio de los pequeños y medianos productores rurales. Una concentración malsana pese a que el gobierno proclame lo contrario. Y maltrato, mucho maltrato por parte de un gobierno que no puede, no sabe o no quiere relacionarse positivamente con el sector más competitivo de la Argentina. El grito de hace 100 años fue la primera huelga agraria. Habían tenido una buena cosecha pero lo que les pagaban apenas les alcanzaba para pagar las deudas. En la Sociedad Italiana de Alcorta se resolvió patear el tablero. Decir basta en todos los idiomas. Los gloriosos curas José y Pascual Netri, Francisco Bulzani y su esposa María Robotti, los anarquistas asesinados en Firmat, el crimen del abogado Francisco Netri en Rosario, hoy son emblemas de aquella lucha. Iban al frente los colonos, los chacareros, los criollos y los abuelos inmigrantes como los tanos, los gallegos, los croatas, los vascos que huyeron del hambre y la guerra de Europa se pusieron de pie para defender sus derechos. Para democratizar la tenencia de la tierra, por la dignidad y el progreso social. Los paisanos y los campesinos se juntaban en las pulperías y los almacenes de ramos generales a multiplicar la noticia de la rebelión. Sus pieles curtidas, sus manos callosas, sus espaldas partidas de sol a sol entre los surcos y su cultura del sacrificio sirvieron para levantar lo mejor de esta Argentina. Se resistieron a que otros se llevaran el producto de su sangre, sudor y lágrimas. Son gente de campo. Franca, laburante, que vive con los pies sobre la tierra. Y que la trabaja. Cada día crece más la figura de Don Humberto. Fue boyero a los 8 años. Diputado nacional por Córdoba en las listas del Frepaso. Fomentó el cooperativismo agrario y dirigió el periódico “La Tierra”, que durante años fue el órgano oficial de los federados. El día que se retiró dijo en plena asamblea que quería recordar lo que su padre le había dicho la primera vez que salió a sembrar trigo: Fijá la vista en la bandera, agarrá firme las riendas para no desviarte y de cuando en cuando mirá para el costado para ver si las semillas están bajando y hacé una buena siembra. Todos se quebraron en llanto cuando don Humberto dijo que quería repetirle eso a sus continuadores: “Claven la vista en la bandera argentina, manejen con firmeza el timón de la organización y siembren, siempre, siembren.”

Hoy los productores agropecuarios siguen gritando por que el gobierno no los escucha. Son los gritos de la tierra. A veces creo que es el vozarrón de don Humberto Volando que sigue pidiendo justicia.
Don José de San Martín fue un ejemplo de rectitud cívica en tiempos de traiciones, remedy corrupción y contrabando. Enseñó a no discriminar predicando con el ejemplo: creó el regimiento número 8 de los negros y después les dio la libertad tal como se los había prometido a sus queridos faluchos. Estamos hablando de alguien que como primer acto de gobierno en Perú aseguró libertad de prensa y decreto la libertad de los indios y de los hijos de esclavos y encima redactó el estatuto provisional, viagra un claro antecedentes de nuestra Constitución tan humillada durante demasiado tiempo. Su gran preocupación fue no concentrar el poder y por eso creo el Consejo de Estado y se preocupó para que el Poder Judicial fuera realmente independiente. Igualito que ahora ¿No? Igual que muchos de nuestros últimos gobernantes que solo se preocuparon por apretar a cuanto periodista dijera alguna verdad, por aspirar a la suma del poder público eternamente y por manipular la justicia hasta ponerle la camiseta partidaria.

Por eso, cuando nombro a San Martín me pongo de pié y lo venero. Y creo que hoy más que nunca nos puede servir como mensaje de unidad. Por que San Martín vive eterno en el corazón de su pueblo. Grande entre los grandes. Es el argentino mas amado por los argentinos.

Hablaba un poquito con la zeta producto de los 25 años que pasó entre españoles y a pedido de la tropa, no era extraño verlo al lado del fogón, cantando y pulsando la guitarra. Se hacía respetar y ejercía el mando con firmeza porque daba el ejemplo de valentía y como estratega. Pero nadie le quitaba el placer de comer un puchero charlando con el cocinero sobre los secretos de los aromas y los sabores o comer un asado a cielo abierto en plena cordillera de los Andes. Mientras la cruzaba en mula, en caballo o en camilla en la más grande epopeya americana que se recuerde, solía abrir los bailes con el minué porque era un prócer de carne y hueso. Y algunos dicen que don José tenía fama de don Juan.

Que bien que nos vendría ahora ese San Martín convencido de que la educación era la forma mas profunda de soberanía. Decía que la educación era más poderosa que un ejército para defender la independencia. Es que San Martín era un militar y un guerrero de una capacidad extraordinaria. Pero también un demócrata cabal. El principal lema de la Logia Lautaro que el redactó dice textualmente: “No reconocerás como gobierno legítimo de la patria sino a aquel que haya sido elegido por la viva y espontánea voluntad del pueblo”. Las maestras del primario siempre nos recordaron que jamás desenvainó su sable contra sus hermanos ni por razones políticas y eso que varias veces se lo ordenaron. Disciplina si. Obediencia debida no. En una carta que le mandó al caudillo santafesino Estanislao López que convendría leer en voz alta a nuestros hijos un par de veces al año le dice: “Divididos seremos esclavos”. Justo hoy que estamos tan enfrentados, tan fragmentados como sociedad. San Martín era el que se bancaba con una valentía increíble su solitaria lucha contra el asma y el reuma. El que se levantaba tempranísimo para poder tolerar sus úlceras gástricas que lo llevaban a fumar opio para calmar los terribles dolores que tenía.

Era austero y honrado hasta la obsesión. Incluso le hizo quemar a su esposa Remedios los fastuosos vestidos de Paris que tenía porque decía que no eran lujos dignos de un militar. Manejó cataratas de fondos públicos y murió sin un peso. En su testamento se negó a todo tipo de funerales. La muerte lo encontró en el exilio, casi ciego. Hay muchas formas de intentar definirlo en pocas palabras. El Gran Capitán, el Libertador de América o El santo de la espada. Por lejos es el argentino más grande de todos los tiempos. Para mi es el padre de la Patria. Por eso hoy lo necesitamos más que nunca. ¡Que bien que nos vendría en estos tiempos de cólera su sabiduría y su coraje patriótico! Que bien que nos vendría que bajara del bronce o se escapara de los libros para darnos cátedra de cómo ser un buen argentino. Porque todavía vive en el corazón de los argentinos. Porque todavía lo necesitamos para recuperar la confianza en nosotros mismos.

Es el padre de la patria y nosotros, sus hijos, debemos honrar su memoria tratando de multiplicar sus valores y de construir una Argentina a su imagen y semejanza. Llegó la hora de ponernos de pié. Ya pasaron 162 años de su muerte y la patria ya cumplió sus 200 años .Tenemos que hacernos cargo y juramentarnos. Es la ley de la vida. Sin nuestro padre tenemos que construir una patria justa para nuestros hijos.

Para reafirmar nuestra identidad y para que siga sembrando utopías libertarias en el seno de nuestro pueblo y por todos los rincones de nuestra bendita Argentina. Para que nos siga iluminando aún en los momentos más oscuros.
.En Argentina, pills hay una sola persona que tiene prohibido por ley ser elegida presidenta de la Nación en el año 2015. Se llama Cristina Elisabet Fernández de Kirchner y no es un capricho de nadie. Es la Constitución Nacional, nada menos, la que no le permite presentarse nuevamente a elecciones. Es que la soberanía popular ya la distinguió en dos ocasiones con semejante honor. Es mas, es la única mujer de América Latina que fue reelecta. Logró un record histórico de 12 millones de votos. Eso no se lo quitará nadie. Pero deberá elegir un delfín, un heredero político si pretende que el cristinismo siga en el poder. O reformar la carta magna, algo que sería muy difícil de lograr y además un verdadero atropello institucional. Primero porque hace apenas 18 años que se reformó la Constitución y ni siquiera se aplican la totalidad de sus cláusulas. Y segundo porque en una República donde no se le hacen trampas a las leyes, la nueva legislación siempre es para adelante, nunca para que el que esta en el gobierno. No es ético hacerse un traje a medida institucional mientras se está ejerciendo el poder. Es un abuso más que un uso del cargo. En estos días fueron muchos los intendentes y los gobernadores que salieron a fogonear la posibilidad de la reforma. Utilizaron el mismo argumento que Carlos Menem cuando buscaba, el también la re re, es decir ser presidente por tercera vez consecutiva. Menem se colocaba en el lugar de la víctima, del perseguido. Estoy proscripto, decía. El que tiene que elegir presidente es el voto popular y no la Constitución. Algo muy parecido dijeron en estos días tanto José Luis Gioja, el gobernador de San Juan que fue siempre coherentemente verticalista con Menem, Duhalde o los Kirchner, como Julio Pereyra, el intendente de Florencio Varela que fue mas feroz: “Cristina dejará de ser nuestro líder cuando el pueblo lo decida y no cuando la Constitución lo determine”. Guillermo Moreno también endiosó a la presidenta: “De la decisión que tome depende el destino de la patria”. Amado Boudou no anduvo con vueltas: “La gente se muere de ganas de que siga Cristina”.

La postura del matrimonio Kirchner en este tema fue y vino según el interés personal y no el de la patria, ni del movimiento. No respetaron los códigos republicanos y fueron muy poco prolijos a la hora de cambiar la constitución de Santa Cruz y permitir, la instalación de la cultura feudal, con la posibilidad de ser reelecto por los siglos de los siglos. Néstor lo hizo.

En el ámbito nacional, sin embargo, los Kirchner combatieron el intento menemista. Se aliaron con el matrimonio Duhalde y lograron derrotar esa posibilidad. Reuniones de Duhalde en el departamento de Barrio Norte con Néstor y sociedades de discurso de Chiche y Cristina que hoy parecen insólitas.

¿Desde que lugar, entonces, el gobierno puede justificar el intento de habilitar a Cristina para un nuevo período? El oficialismo se ve a si mismo como la encarnación de la patria. Por eso embiste contra los adversarios y los ubica en el lugar del enemigo, de la antipatria destituyente. Con semejante definición no les cuesta nada autoconvencerse de que está bien empujar la reelección de Cristina y que estaba mal hacer lo mismo con Carlos Menem.

Aníbal Fernández salió a desmentir los embates reeleccionistas de Cristina. Muy liviano, dijo que es algo que no está en la agenda. Algo que hoy no está, mañana puede estar. Además, el senador hoy no aparece como el comunicador más confiable del gobierno. Hace poco, la presidenta lo retó en público y lo mandó a colocarse en primera fila y con bonete. Incluso todavía no desmintió ni pidió disculpas por aquel blooper que cometió cuando acusó al pacífico Pino Solanas de haber sido responsables del incendio de vagones de trenes. Para que sea creíble, debería salir la propia presidenta y negar que vaya a intentar forzar la Constitución. Lo ideal sería que ella misma proclamara que será otro el candidato de su proyecto que ya lleva una década en el poder.

Por ahora la oposición y la ciudadanía deberán seguir en alerta. Siempre me gusta citar la frase de Fernando Henrique Cardoso que Lula hizo propia: “Mas de dos períodos es monarquía”. Es una verdad más grande que la Casa Rosada. Así que nadie se haga los rulos. Por ahora.
El estado benefactor, find que tanto queremos, viagra sale surge alrededor de 1945 y aspira a prevenir y reparar todo tipo de inequidades sociales. La igualdad de oportunidades y el exterminio de los abusos es su gran utopía. Fue el gran combustible de los sindicatos, la socialdemocracia o el socialcristianismo, algo que el historiador Eric Hobsbawm llamó “la edad de oro del capitalismo”.

El estado castigador, que tanto tememos, aparece en la Argentina de la libertad recuperada en 1983 como una deformación autoritaria de un gobierno que es tan legal como legítimo. Es el caso de Cristina Fernández de Kirchner presidenta claramente representativa, poco republicana y mucho menos federal. La expresión más inquietante es la utilización del aparato del estado como instrumento punitivo. Este gobierno está llevando a su punto máximo la sanción hacia el que se atreve a criticar o a manifestar un punto de vista distinto. Hay como un ensañamiento de estado hacia el pluralismo con la clara intención de instalar un discurso único, amañado y obsecuente. Ya se dijo mil veces pero vale la pena repetirlo: el miedo es un veneno social. Potencia los fanatismos y fomenta el verticalismo que a su vez retroalimentan los delirios hegemónicos. Es el caldo de cultivo de las venganzas y las fracturas sociales más peligrosas. Hay dos expresiones nefastas, de clara connotación antidemocrática que hablan de “hacer tronar el escarmiento”. “A los enemigos, ni justicia”. En los últimos tiempos, la presidenta apeló con frecuencia a estos azotes desde el estado y encontró un silencio demasiado parecido a la complicidad entre los intelectuales que la quieren eternizar en el poder. Cristina ya accionó varias veces la maquinaria del estado castigador. Y lo hizo sin pudor ni culpa. Siente que usa en plenitud el poder cuando en realidad abusa impunemente de sus facultades. Los cadenazos nacionales y la propaganda descarada cada vez mas frecuentes han servido para escrachar a un empresario inmobiliario, a un director de cine, a un abuelo al que descalificó como mezquino y al periodismo, cliente habitual de sus cachetazos. La presidenta más poderosa desde la recuperación democrática fomentó o toleró en silencio agresiones de todo tipo. Afiches estigmatizadores repugnantes, juicios populares en las plazas, convocatorias a escupir a gente que opina distinto, verdaderos linchamientos. Y se lo hizo o se lo celebró desde el amigopolio K de medios subsidiados por todos los argentinos como los insólitos spots contra Macri y De la Sota, con la Gestafip, como muchos productores agropecuarios llaman a la entidad que conduce Ricardo Etchegaray, los servicios de inteligencia que intimidan a los jueces y a los ciudadanos de a pie con escuchas ilegales y hasta con la Unidad de Información Financiera que según denunció Hugo Alconada Mon en La Nación se utiliza para demorar las causas que involucran a los kirchneristas y acelerar las que salpican a los opositores. El secreto fiscal se utiliza para encubrir a los Boudou y los Ricardo Jaime y para descubrir a los Saldaña o Subiela. No se los castiga por no pagar impuestos o demorarse en la presentación de sus declaraciones juradas. Se los apunta por haberse atrevido a hablar. Insisto: la presidenta ordena, fomenta o por lo menos no critica públicamente esa persecución que surge del corazón de un gobierno que no abre la boca si su autorización. La represalia desde la cima del poder siempre es una desmesura cuando se hace contra un ciudadano común. Y no solamente la padecen los opositores. Esteban Righi, Daniel Rafecas y Adelmo Gabbi que gozaban de las simpatías de Cristina también sufrieron sobre sus cuerpos la mugre lanzada desde el gran ventilador nacional. Lo importante es que todo el mundo se cuadre y que nadie crea que opinar es gratis. En estos tiempos de cólera, el libre pensamiento es casi un delito de lesa irresponsabilidad. Lo dijo el cineasta Eliseo Subiela con todas las letras: “Es tan grande el poder de fuego que tienen que me produce miedo. Sobre todo cuando yo no hice nada ilegal. Me da miedo que mientan sobre mi cuando lo único que hice fue salir a decir los problemas que todos los argentinos tenemos con este régimen cambiario a la hora de viajar al exterior. Parece un estado policial porque me trataron como a un delincuente”. El principal producto del estado benefactor es la igualdad. El principal producto del estado castigador es el miedo. Y está todo dicho.
La sirena fue un desgarro del alma. A las 8.32 de esta mañana nos recordó lo que no debemos ni podemos olvidar. En esa estación de Once hace exactamente 6 meses la corrupción y la negligencia de estado asesinaron a 51 hermanos argentinos. El llanto acompaña el chillido feroz que nos alarma. Los familiares llevan a sus seres queridos clavados en el pecho de sus remeras que exigen justicia. Pelean contra la impunidad con lo que tienen y como pueden. Buscan 500 mil argentinos que pongan la cara para pedir justicia. Una mano solidaria con el rostro cotidiano. “Ya escuchamos demasiadas promesas”, about it prescription dice un padre. “No puedo disimular, this lloro todo el día y en mi casa solo hay tristeza”, website like this se lamenta Zulma. “Queremos que paguen con todo el peso de la ley”, define María Lujan Rey. Están acompañados por las madres del dolor, la Red Solidaria, los familiares de otras sepulturas en movimiento como los de la tragedia del colegio Ecos, o vecinos del luto como los padres de los chicos inmolados en Cromagnon. No están solos pero el poder los deja solos. Apuesta a que el tiempo cicatrice las heridas y a que la sociedad, una vez más, como suele ocurrir, se vaya olvidando del tema. Es terrible que los mismos que hablan de memoria, verdad y justicia apuesten al olvido y a la impunidad solo porque varios de los responsables son funcionarios de su gobierno.

Por eso, no nos olvidemos de Lucas. Ni de Florencia, ni de María, ni de Miguel, ni de Nadia, ni de Tatiana, ni de Carlitos. Ni de ninguno de los muertos. Gritemos, presente. Ahora y siempre. Para que los culpables vayan a la cárcel. Para que no haya impunidad. Para que nunca más 51 argentinos mueran asesinados por un siniestro ferroviario en toda la amplitud de la palabra siniestro, como siempre le digo.

Los que quieren mirar para otro lado y olvidar pronto, le llaman accidente. Otros le dicen tragedia. Nos debe quedar claro que no hay accidente si se puede evitar. Los siniestros personajes y las redes mafiosas de empresarios y funcionarios de gobierno engendraron el desastre. Sin su complicidad, no hay tragedia ni masacre. Los familiares saben bien como se llama eso que les pasó. Porque les arrancaron la vida de un ser querido. Hay una frase bíblica que dice que “no te mueras nunca con tus muertos”. Por eso se han convertido en la voz de sus muertos. O Justicia, justicia, perseguirás.

Saben que la justicia es el primer derecho humano. Que sus muertos no quieren que se callen. Para que nunca más ocurra algo semejante. Para que nunca más 51 personas nos llenen de luto e indignación. El destino tiene un puñal que suele clavar en la espalda de los más desprotegidos. De los jóvenes en Cromañón y de los trabajadores en el tren Sarmiento. Las zapatillas y las mochilas como emblema. Esa plaza miserable miserere ya es un cementerio a cielo abierto. Hay dos santuarios que suman 245 muertos y que nos congelan la sangre.

Hay que abrir el corazón y escuchar sus desgarros. Hay historias que nos acribillan el alma. Todas son terribles.

El tren chocó contra la negligencia y la corrupción. Hay otro drama que nadie cuenta. La víctima fatal numero 52. Tenía 6 meses de gestación y estaba en la panza de Nadia Lezcano, su madre. Ella tenía 33 años, y era abogada del consulado de Bolivia donde había nacido. Iba para hacerse la última ecografía. Y fue la última en el más salvaje de los sentidos. Hay que negarse a que sean asesinados nuevamente por la indiferencia. Maldito tren Sarmiento, maldito tratamiento de ganado que va rumbo al matadero. Malditos los que enceguecidos por sacarse las culpas de encima inventaron excusas irrespetuosas y provocativas que incluso pusieron las responsabilidades en las víctimas. Como si los muertos se hubieran robado los subsidios, como si los muertos viajaran en esas miserias sobre rieles porque les gusta, porque hacen turismo. Hay que ser hijo de puta para pensar eso. Hay que estar muy borracho de poder por no poder. Todos somos sobrevivientes de la masacre del tren Sarmiento. Ellos solamente levantan las banderas del luto. Son hermanos del dolor. Todos somos ellos. Todos comprendimos dolorosamente que la corrupción mata. Y no pregunta de qué partido político es el muerto.

La investigación avanza con sus tiempos. Hay 30 imputados pero ningún procesado. El andén hierve como un hormiguero cotidiano. Las familias de los muertos miran las vías y no pueden creer que esos vagones hayan sido la tumba de sus seres queridos. Ya pasaron 6 meses y todavía no lo pueden creer.
Yo tenía apenas 16 años cuando escuché hablar de Sacco y Vanzetti. En realidad, buy more about buy cialis cuando escuché cantar. Porque Joan Baez hizo de su balada un verdadero himno por la justicia y en contra de todo tipo de discriminación. Fue la banda de sonido de la película en la que Gian María Volonté nos transmitía su rebeldía y su lucha por una sociedad mas justa. Hoy se cumplen exactamente 85 años de la ejecución de Ferdinando Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti. Fueron condenados a morir en la silla eléctrica acusados falsamente de un robo y un asesinato que jamás cometieron. En realidad, viagra 60mg tanto un juez fachistoide y un tribunal manipulado asesinaron legalmente a dos personas a las que acusaban de delitos que no podían confesar porque no eran delitos. Sin confesarlo, los culparon de ser inmigrantes italianos pobres y encima, anarquistas. Aquel juicio que fue casi un linchamiento que duró 7 años se convirtió con el tiempo en un símbolo de la persecución xenófoba hacia el distinto, en la culminación del odio racial. Hace 85 años no había internet y las comunicaciones eran bastante precarias. La información tardaba mucho en llegar. Sin embargo la indignación por las denuncias armadas contra Sacco y Vanzetti produjo protestas planetarias. No exagero. En todas las grandes capitales del mundo hubo manifestaciones, huelgas, ayunos, proclamas, actos de repudio. El internacionalismo proletario hacía lo suyo y el mundo era puro nervio inquieto y atento a lo que se venía. Diez años antes, la revolución rusa había derrocado al zarismo y llevado a los bolcheviques de Lenin al poder. Muchos de los científicos e intelectuales más importantes de todos los tiempos levantaron su voz para pedir por la libertad de Sacco y Vanzetti. Hablo de Albert Einstein, Anatole France, Marie Curie y los norteamericanos Bertrand Russel y George Bernard Shaw, entre otros. Todo el proceso estuvo viciado de las peores artimañas. Con el paso de los años y el acceso tecnologías de balística mas modernas se comprobó que ellos no fueron los asesinos, que hubo testimonios falsos, pruebas alteradas, presiones y mentiras de todo tipo. El gran ejecutor fue el juez Webster Thayer que terminó sus días encerrado en un club de Boston, casi sin salir y custodiado las 24 horas hasta el día de su muerte. Thayer representaba una época de miedo al otro, de discriminación al extranjero y de susto por la posibilidad de que alguna de las propuestas anarquistas triunfara en los Estados Unidos. Decían que un inmigrante italiano tenía tantas chances de tener un juicio justo en Boston como un trabajador negro del algodón en Misisipi.

Saco era un zapatero nacido en Torremagiore y Vanzetti un vendedor de pescado de Villafalleto. Eran amigos y militaban desde jóvenes en el anarcosindicalismo revolucionario que lideraba Luigi Galleani. Fueron detenidos mientras viajaban en tranvía. Huían porque días antes, un compañero de ellos, tipógrafo como muchos de los libertarios llamado Andrea Salcedo había sido asesinado en el departamento de policía. Lo habían arrojado desde la ventana de un piso 14. Algunos sostienen que se les escapó durante el interrogatorio, mientras lo tomaban de los tobillos y lo dejaban colgar en el vacío. Los proletarios del mundo se unieron como proclamaron Marx y Engels en defensa de la vida de Sacco y Vanzetti. Se convirtieron en una bandera universal de los derechos humanos. Jacques Brel los menciona en Marathón, y George Moustaki, tradujo al francés el tema que musicalizó Ennio Morricone . Sacco y Vanzetti fueron una leyenda que hoy cumple 85 años. La canción de Joan Baez que fue compañera de Bob Dylan en todo sentido lo dice claramente: “esto es para ustedes, para Nicola y Bart. Descansarán siempre en nuestro corazón. Entre los que odiamos la esclavitud y amamos la verdad y la libertad”. Yo tenía 16 años cuando conocí la historia de esta injusticia criminal. Pero cada vez que escucho a Joan Baez la sangre me hierve de nuevo.
Le quiero contar algo personal. Ayer recibí un mail de esos que habitualmente no abro porque le temo a los virus, pharm porque no tengo tiempo de leer cadenas y por varios motivos mas. Pero lo abrí porque me lo enviaba alguien al que yo respeto profundamente por su talento y la ética que expresa en todas sus acciones. Hablo de Juan Jose Campanella que en el asunto decía: “sin ofender a nadie”. Y después reproducía un texto conmovedor bajo el título : “Con mucho dolor, salve digo”. Vivimos tiempos de cólera donde se castiga muy fuerte la opinión distinta. Me dio ganas de convetir ese texto que no tiene firma en una columna y le pregunté a Juan si le molestaba que lo leyera al aire y que lo identificara como la persona que me mandó el mail. Me contestó de inmediato lo siguiente: “Querido Alfredo:

No me molesta ninguna de las dos cosas, pero ojo que no lo escribí yo. Sólo lo forwardeé borrando a todos los anteriores. Parece mentira que hoy haya que tomar esas precauciones.

Me pareció un texto excelente que me representa totalmente.

Abrazos!

Juan”.

Aquí va este texto anónimo que anda despertando conciencias por internet:

A todos,
Que nos pasa?
Una sensación de impotencia, de frustración y abatimiento nos noqueó.
En muchas reuniones privadas, en el trabajo, en la calle, en los trenes, se comenta.
Pero siempre en privado.
Ya parece no quedar nada del orgullo de ser argentino. Y no es la economía.
Ni siquiera el caso Ciccone. Ni de los hermanos Schoklender. No se trata de Moreno y su avasallamiento tercermundista.
El problema no es el tren de Once y los 52 hermanos que murieron… lamentablemente.
Ni tampoco el uso de las reservas. No se trata del paro de los maestros, ni de las mentiras del indec.
El problema es otro.
Estamos perdiendo en silencio a nuestra Argentina. La metamorfosis es brutal.
El país que tenemos hoy no es el que imaginamos, y el país de mañana será mucho peor de lo que imaginamos.
No hay respeto.
No hay educación.
No hay diálogo.
La búsqueda de la excelencia se abandonó por completo.
Nos acostumbramos al atropello del poder político, al patoterismo.
Al corto plazo sin una visión de país que nos ilusione. Que nos enamore.
Que queremos?
Volver a sentir orgullo de ser argentinos
Viajar seguros
Ver un desarrollo cultural sostenido
Transitar por las calles sin piquetes
Escuchar a un presidente conectado con el mundo
Decidir qué comprar.
Que libros leer.
Respetar al maestro.
Los delincuentes presos.
Estadistas conduciendo al país.
Economistas manejando la economía .
Calma y paz.
No al odio y la crispación.
Los tres poderes funcionando.
Comprar dólares. O no.
Recibir cosas del mundo y poder enviar cosas al mundo.
Si querés lo mismo, circulá este mail.
En paz…

Argentina … te quiero !!!
Y no quiero perderte.
“No me gusta que me empujen como si fuera ganado para que piense algo y, healing si no lo hago, ask tener que bancarme un informe televisivo editado para joderme y vincularme con la dictadura y los desaparecidos. Hay gente que cree que soy reaccionario, advice que soy de derecha, que me estoy perdiendo una verdad porque no pienso como ellos. Eso me violenta, me parece una manifestación casi fascista”. La declaración de Adrián Suar al diario Perfil es una síntesis perfecta de un hartazgo social que está agrietando el muro de silencio construído por Cristina con el perverso mecanismo de multiplicar el miedo desde el estado.

Una artista popular, amiga en su momento de Mercedes Sosa, que tiene temor de dar su nombre, me contó algo doloroso. La contrataron del gobierno para unos recitales y un día, uno de los burócratas del ministerio le reclamó porque no elogiaba al gobierno de Cristina en los reportajes que le hacían en las ciudades donde cantaba. Hace seis meses que no cobra.

El ex cantante de la Bersuit, Gustavo Cordera, “El Pelado”, también en una nota de este diario, fue explosivo: “ El jueves nos bajaron del Festival de la Nieve en Bariloche porque Moyano tomó declaraciones mías y se las tomaron a pecho. Entonces, como Cordera no es K (…)Yo no tengo mala leche, no quiero derrocar al Gobierno de Cristina. Quiero provocarlo, quiero provocar conciencia, quiero denunciar las cosas que no me gustan, quiero ser diferente y que me respeten por eso. No que me bajen de un festival.”

Obviamente, no estamos hablando de un militante del neoliberalismo. Cordera votó a Cristina pero rechazó la invitación a tocar en la celebración del Bicentenario y a ser declarado ciudadano ilustre a propuesta de Aníbal Fernandez: “Yo creí en el proyecto Kirchner, pero está empezando a haber una cosa muy asfixiante. O sos como yo, o sos el contrario. No soy ni el Gobierno ni Clarín, ¿qué quiere decir, que no tengo lugar en el mundo? Hay que tener cuidado con eso, porque ese discurso lo tenían Mussolini, Hitler y Bush.”

Recibí un mail de esos que habitualmente no abro porque le temo a los virus o porque no tengo tiempo de leer cadenas.

Pero lo abrí porque me lo enviaba alguien al que yo respeto profundamente por su talento y la ética que expresa en todas sus acciones. Hablo de Juan Jose Campanella que en el asunto decía: “sin ofender a nadie”. Y después aparecía un escrito sensible bajo el título : “Con mucho dolor, digo”. Quise reproducir ese texto anónimo y le pregunté a Juan si le molestaba que lo leyera en la radio y que lo identificara como la persona que me mandó el mail. Me contestó de inmediato :“Querido Alfredo,

No me molesta ninguna de las dos cosas, pero ojo que no lo escribí yo. Sólo lo forwardeé borrando a todos los anteriores. Parece mentira que hoy haya que tomar esas precauciones.

Me pareció un texto excelente que me representa totalmente”.

Las palabras se preguntan que nos pasa a los argentinos. Se refiere a “una sensación de impotencia, frustración y abatimiento que nos noqueó”. Dice mas adelante que: “Estamos perdiendo en silencio a nuestra Argentina. La metamorfosis es brutal. El país que tenemos hoy no es el que imaginamos, y el país de mañana será mucho peor de lo que imaginamos. No hay respeto. No hay educación.No hay diálogo. La búsqueda de la excelencia se abandonó por completo. Nos acostumbramos al atropello del poder político, al patoterismo. Al corto plazo sin una visión de país que nos ilusione. Que nos enamore. ¿Que queremos? Volver a sentir orgullo de ser argentinos .Viajar seguros.Ver un desarrollo cultural sostenido.Transitar por las calles sin piquetes
Escuchar a un presidente conectado con el mundo
Decidir qué comprar. Que libros leer. Respetar al maestro.
Los delincuentes presos.Estadistas conduciendo al país.
Economistas manejando la economía. Calma y paz.
No al odio y la crispación.Los tres poderes funcionando.
Comprar dólares. O no. Recibir cosas del mundo y poder enviar cosas al mundo.Si querés lo mismo, circulá este mail.
En paz… Argentina … te quiero !!! Y no quiero perderte”.

El trazo grueso de lo ocurrido con otro gran hombre del cine como Eliseo Subiela es mas conocido. En dos palabras: se quejó por facebook porque tuvo que ir a Peru para presentar su película , auspiciado por la Cancillería y no le quisieron vender unos miserables dólares o soles. A partir de ese momento se descerrajó sobre él un operativo punitivo absolutamente desproporcionado que empezó con el titular de la AFIP hablando de su situación fiscal y terminó con un procedimiento en la escuela de cine donde le dejaron pegado una carta en la puerta. Subiela dijo que lo trataron como a un delincuente y que se sintió en un estado policial. Y que sentía miedo, como nunca desde el gobierno de Isabel Perón. Como estuvo en el exilio durante la dictadura, se supone que se referió a la actuación de la tenebrosa Triple A. Porque confesó que había sido Montonero. Lo dijo dos veces,casi como un pedido de clemencia por parte de la AFIP: “ No soy el enemigo, no soy la oligarquía”, como si ser radical o demócrata progresista o independiente habilitara a utilizar la prepotencia de estado. Pero ese es otro tema. Lo mas grave fue que su familia ahora se quiere mudar a Uruguay y que mencionó al “Huevo de la Serpiente”. La película de Ingmar Bergman describe la decadencia del Berlin que permite el surgimiento de Hitler. A traves de la fina piel del huevo puede verse la silueta del reptil a punto de nacer. Es un bicho repugnante que se arrastra sigiloso hasta que inocula su veneno.

No creo de ninguna manera que se pueda caracterizar a esta Argentina como pre-fascista. Pero es cierto que la metodología para instalar un discurso único es feroz y despiadada. Puro autoritarismo castigador e intimidatorio. Eso no nos habilita para caer en las mismas desmesuras que los Kirchner instalaron con la siembra del odio. Nazi, facho o golpista no son términos que deberíamos utilizar en el debate. Son ese tipo de palabras que se pronuncian con el dedo en el gatillo. ¿Cuál es el próximo paso? Algo nuevo está pasando. Afloran sentimientos ocultos. Todavía son muchos los que callan. Pero cada vez son menos. Como decía el gremio de los periodistas: la peor opinión es el silencio.
Hoy la radio cumple años. La radio es esa cultura de la Spica con olorcito a cuero para escuchar los goles de Fioravanti en la oreja. O la Tonomac Platino Siete Mares que fue la primera internet que tenía dial en lugar de mouse y que nos permitía navegar por un mundo que devolvía interferencias y frituras en todos los idiomas. O ese suave calorcito que largaba la válvula por los parlantes de la radio a capilla de mi abuela. O el walk man clavado en las orejas en pleno supermercado, try o el radio despertador que nos acribilla con la temperatura y la sensación térmica, nurse o la que viaja en el auto y es compañía en la ruta, ed o el MP3 que esconden en el laburo o la radio que está en el living como si fuera la tele o en la cocina como si fuera el microondas o en el baño, ¿Por qué no?, si ahora están esas que tienen espejo y ni siquiera se empañan mientras nos enjabonamos las noticias. Hoy la radio es cada vez más un ícono en la red de redes que te permite saber en Amsterdam cuales semáforos no funcionan en tu Buenos Aires querido cuando yo te vuelva a ver. La primera vez que traje a mi hijo a la radio, miró medio aburrido para todos lados y con sabiduría infantil me dijo:”Pa, esto no es una radio, esto es un edificio”. ¡Cuanta razón tenía Dieguito en aquella época¡¡

Hay algunos que confunden la radio con el lugar físico en donde funciona, con estas paredes llenas de historia, con estos micrófonos que no perdonan, con esa luz roja que tanto temo y que tanto quiero, con aquella vidriera del operador que nos lanza luces de advertencia o aquella otra vidriera que nos tira papelitos con nombres de personas que hay que entrevistar. Allí revientan los teléfonos, el vértigo y las ideas. ¿Eso es la radio? Algunas sillas, una mesa.. ¿Eso es la radio? De ninguna manera, la radio no es un hecho inmobiliario. ¿Qué es la radio, entonces? La posibilidad de transmitir palabras y música a través de ondas hertzianas, micrófonos, ecualizadores, una consola y computadoras que tiene de todo adentro. O una antena gigantesca que emite lo que otro aparato recibe. ¿Eso es la radio? Digame la verdad? De ninguna manera, la radio no es un hecho electrónico.

Y entonces, ¿Qué es la radio?.¿Por que se habla tanto de ella? ¿Por que algunos presuntos vivos la tratan como una hermanita menor de la tele si tiene 93 años de éxito? Fue la radio la que superó tantos cambios tecnológicos, la que se subió al caballo de los celulares, el twitter, el facebook y dejó en el camino a los demás. La radio utilizó todos los adelantos para ser mejor. Para ser más radio. Igual que la cigarra de María Elena a la radio tantas veces la mataron y a su propio entierro fue y sin embargo esta aquí, resucitando.

Muchas veces la gente que visita la radio sale un poco desilusionada como mi hijo aquella primera vez. Esperan ver decorados, escenografías, noticias viejas, risas nuevas, disfraces, dragones pero no encuentra nada de eso. Solamente unas cuantas personas en el centro de un salón hablandolé con gestos y ademanes a un fierrito que no sabe no contesta. Los que están callados hacen todo en cámara lenta, juegan a dígalo con mímica, se mueven como si estuvieran en la luna y la gravedad no existiera, flotan para no hacer ruido, se desplazan con papeles donde escriben grande los nombres muy famosos o muy desconocidos de los entrevistados.

Esa no es la radio. El edificio, la tecnología y las personas no alcanzan para hacer una radio. Para definir una radio es condicion fundamental haber leído el principito para saber que lo esencial es invisible a los ojos. Es el único lugar donde no hace falta ver para creer.

A esta hora exactamente hay millones de aparatos encendidos buscando una radio, sintonizando un síntoma, un aroma, un arco iris en las ondas. Cuando esos aparatos encuentran esa radio difícilmente se vayan. La consideran un miembro más de su familia. La quieren y la insultan, discuten con ella, la abrazan, piden discos, piden pan, piden pista y opinan de todo, protestan y celebran. Piden un lugar para atajar la realidad. Interactuan como en ningún otro medio. Van y vuelven. Pasan de receptores a emisores. De oyentes a auditores. Miran la radio conmovidos como quien mira la vida. Cuando uno encuentra una radio sabe perfectamente como dice Fernando que la radio es gratis, en vivo y en directo, va a domicilio, no se suspende por mal tiempo y es atendida por sus propios dueños. Cuando uno encuentra una radio se da cuenta enseguida. Lo siente acá, en el pecho, sabe que una radio es un lugar en el corazón y en el cerebro donde se cruzan la emoción, la imaginación y la solidaridad. Eso es la radio. O por lo menos creo que en esa radio creo.
A esta altura hay que decir que Alejandro Vandenbroele es un muchacho de suerte. Un genio de los negocios. Jamás en su vida supo como se fabricaba un billete ni tuvo relación con la industria gráfica. Sin embargo, malady en un abrir y cerrar de ojos, cure se apoderó de la empresa privada mas importante de la Argentina en ese rubro: la tristemente célebre Ciccone Calcográfica. Pero eso no es todo. No se le conocía ningún tipo de antecedentes en el rubro reestructuración de deudas provinciales. Jamás estuvo vinculado a esa actividad económica tan técnica. Sin embargo, el prestigioso periodista Hugo Alconada Mon reveló que la provincia de Formosa le pagó más de 7 millones de pesos por asesorarlo en ese tema. ¿Escuchó bien? El Papa Gildo Primero, el señor feudal de una de las provincias más pobres y corruptas que los kirchneristas pintan como si fuera Suiza, le puso en el bolsillo 7 millones de pesos a Alejandro Vandenbroele. ¿Cuál fue el motivo? ¿De donde lo conocía? ¿Es una casualidad? ¿La diosa fortuna se enamoró de Vandenbroele? ¿Es un modesto monotributista que fue tocado por la varita mágica? Son muchas preguntas que tienen como respuesta un nombre y un apellido: Amado Boudou. ¿Será cierto lo que denunció la esposa de Vandenbroele de que estamos ante la presencia de su testaferro? Cada vez hay más pruebas e indicios. Cada olla que se destapa despide un olor nauseabundo. El actual vicepresidente dejó sus huellas groseras en cada uno de los negociados que beneficiaron a Vandenbroele a quien dice no conocer. ¿Quién era el ministro de Economía cuando Formosa renegoció exitosamente su deuda? Amado Boudou. ¿Quién firmó una nota pidiendo un trato especial a la AFIP para la ex Ciccone? Amado Boudou. ¿A quien invitó Vandenbroele con seductores viajes de placer? Al hermano de Boudou y al íntimo amigo, socio y testigo de casamiento, José María Nuñez Carmona. No hace falta ser juez para darse cuenta que dos mas dos es cuatro.

No es casual que en el propio seno del gobierno ya no sea el ministro mas Amado. Todos tratan de gambetearlo. Cruzan de vereda cuando aparece. La encuesta de Mariel Fornoni lo muestra como uno de los funcionarios con mayor imagen negativa. Ya supera el 52 %. Por eso es tan grave lo que está pasando. Por la actitud negadora y de encubrimiento que adoptó la presidenta Cristina Fernández. Es una lástima que no lo haya arrojado por la borda para largar lastre como hizo Dilma Rouseff en Brasil. Cristina no quiso pagar el costo político de despedir a un empleado que designó ella sola. Pero todo indica que la jugada le salió al revés y ahora es mayor su deterioro porque para algunos aparece como cómplice. Y eso es muy grave para la investidura presidencial. Lo denunció a viva voz Elisa Carrió en el recinto de diputados. “Esto no es un negocio personal de Boudou, es un negocio del poder”. Fue muy dura Carrió al calificar de “traidores a la patria” a los legisladores que votaron la expropiación de Ciccone porque muchos entendieron que se trataba de dos temas distintos. Pero es cierto que esa sesión será histórica. Como de la de Banelco. No hay escándalo mayor en la era del cristinismo. Todo un proyecto político presuntamente progresista y un gobierno presuntamente popular tapando los delitos de chico listo recién llegado del neoliberalismo y fuertemente reconvertido en revolucionario de pacotilla. Por eso no hay dueño de Ciccone que se queje como todo expropiado. Por eso Cristina no hizo un discurso épico de la emancipación como si hizo con YPF o Aerolíneas. Por eso en las galerías no estaban los muchachos de La Cámpora con las banderas de liberación nacional. Todos cubrieron a Boudou por obediencia debida. Por disciplina partidaria. Para no perjudicar a Cristina se tragaron un sapo del tamaño de la Casa Rosada. La maquinaria propagandística de fútbol para todos quiso ayudar en la defensa de Boudou y lo mandó al frente a Agustín Rossi que en el spot dice que “Boudou no está ni siquiera imputado”, cosa que, claramente, no es cierto. Ayer trascendió que anda circulando en el gabinete un papel firmado por Amado donde le recomienda al estadista formoseño Gildo Insfran que contrate a Vandenbroele. ¿Será cierto? ¿Habrá sido tan torpe como lo fue con Ciccone y puso su firma? Veremos. Por ahora, son las huellas de Boudou que bien podría ser el título de una novela policial. Resulta que aparece el cadáver de la honradez tirado en el suelo y hay que averiguar quien fue el asesino. ¿Usted de quien sospecha?
Los chicos, pilule nuestros hijos, sovaldi sale son el bien más importante a tutelar en la educación. Hay que darles los mejores conocimientos, sales la mayor cantidad y calidad de días de clase y cuidarlos y protegerlo de cualquier tipo de abuso o maltrato. Los alumnos son el objetivo y el motor de la política educativa. Lograr la igualdad de oportunidad para todos es construir un país más justo desde sus entrañas. Creo que esto que digo está tan claro que no necesita demasiado debate.

Este es el contexto en el que quiero poner la polémica sobre la decisión del Ministerio de Educación de la Ciudad de separar a tres autoridades y tres docentes de una escuela de la calle Alvarez Jonte al 4.600. No quiero dar demasiadas precisiones como el nombre de la escuela ni de los docentes sancionados para no estigmatizar a nadie. Pero creo que hay que separar las polémicas accesorias y buscar el eje central del debate. Y la verdad es que los maestros no pueden realizar con chicos de colegio primario un acto político partidario de ningún tipo. Los docentes están para otra cosa. No pueden utilizar a los pibes de sexto grado como público de una manifestación política de ninguna camiseta partidaria. Este es el tema central. Le cuento en dos líneas lo que pasó. Un grupo de docentes hizo una obra de teatro con un contenido burlón y crítico de dos personajes, Mauri y Esteban que representaban al jefe de gobierno y al ministro de Educación. Allí los personajes, en forma bastante burda y panfletaria, hay que decirlo, se pelean a ver quien perjudica más a la escuela pública y quien castiga más a los maestros. El que representa a Macri dice: Yo privatizaría todas las escuelas como en Chile. El otro dice ya no sabemos que hacer, le sacamos los subsidios, les cerramos los grados, desprestigiamos a los docentes. Ojo que acá no estoy discutiendo si es cierto lo que los docentes opinan de Macri y Bullrich. Ellos están en todo su derecho de opinar lo que quieran. De salir a la calle y manifestarse en actos como lo hacen siempre y decir si quieren que Macri está a la derecha del hombre de las nieves. Lo que no tienen derecho es a hacerlo en horario de clases delante de pibitos de guardapolvo blanco que son demasiado chicos para ser manipulados políticamente. ¿se entiende? De Macri que digan lo que quieran, estamos en democracia. Pero no frente a los alumnos. Eso es maltratar y abusar de los chicos que no tienen otra posibilidad que escuchar en silencio. Un padre grabó la escena con su celular y se desató el escándalo. Para que quede mas claro todavía le planteo la misma escena pero con signo ideológico contrario. Supongamos que los maestros de otra escuela son macristas. Y hacen una parodia teatral que desarrolla su acción en un castillo del medioevo. La reina se llama Cristina y el Príncipe Amado. Supongamos que los maestros simpatizantes de Macri, delante de los alumnos del colegio primario y en horas de clase, le hacen decir al personaje de la monarca que “Hoy, hoy, hoy, quiero decir que estos maestros me tienen cansada, que son vagos, no trabajan nunca, tienen tres meses de vacaciones y se la pasan protestando”. Y que el príncipe Amado le contesta: “No se preocupe mi reina, yo voy mandar la caballería de Mar del Plata y vamos a tomar el castillo de los Ciccone donde hay un arcón lleno de joyas y monedas de oro”. ¿Se imagina como podría reaccionar el padre de un alumnos que haya votado por el Frente para la Victoria.? Se enojaría muchísimo y con mucha razón. Esas chicanas políticas son parte del debate caliente que la sociedad debe dar. Peor en otro lugar. Hay ámbitos donde deben hacerse y otros en donde no corresponde. No es en el salón de actos de una escuela. Es una provocación y una vergüenza que lo hayan hecho. La escuela pública es eso, pública. De todos, de los chicos que no tienen todavía una identidad partidaria y de todos los padres que tienen derecho a ser macristas, kirchneristas, socialistas, radicales, independientes o lo que se les cante. Insisto, ejercer la libertad de expresión al máximo es el mejor camino. Pero en los locales partidarios, en las calles, en las universidades, en los gremios, se puede y se debe hacer política en todos lados, menos delante de un chico en un colegio. Manipular una mente joven es propio de un fanático. Y si hay algo que debe estar alejado del fanatismo es el docente. Bienvenida la política. Pero lejos de los guardapolvos blancos. Cuidemos a los alumnos entre todos. Son nuestros hijos y no importa lo que piensen los padres. Y hacer un paro y privar de clases a los chicos es la manera más directa de volver a castigarlos. Con los chicos, no.
José Manuel de la Sota es la carta en la manga que tiene el peronismo no kirchnerista. El gobernador de Córdoba lo dijo ayer, prescription rodeado de dirigentes opositores a Cristina: no soy enemigo del gobierno, search soy peronista. Es que en política no existen los espacios vacíos. El liderazgo para encabezar el post kirchnerismo lo tenía Daniel Scioli a favor de su alta imagen positiva e intención de votos y sobre todo, porque el ciudadano común no lo considera un dirigente agresivo ni beligerante como es la presidenta. Pero por ahora, el gobernador de Buenos Aires no quiso, no supo o no pudo tomar esa bandera. Solamente él sabe si algún día decidirá enfrentar en las urnas al kirchnerismo. Pero son muchos los heridos y contusos que produjo la conducción autoritaria de los Kirchner. Por eso hay un grupo de dirigentes cada vez mas numeroso que están buscando a alguien que se ponga a la cabeza de sus reclamos de un peronismo de otro tipo. Scioli por ahora dejó vacante ese lugar y fue ocupado por José Manuel de la Sota. El cordobés junto con Hugo Moyano son los justicialistas que tienen más poder para construir una línea interna o una corriente de opinión. Uno gobierna la segunda provincia en cantidad de habitantes y el otro es el jefe de la CGT y del sindicato que mayor capacidad movilizadora y organizativa tiene. ¿Quién es De la Sota desde el punto de vista ideológico? En un peronista de libro que se para en el extremo centro y que es capaz de tomar medidas productivas y de justicia social que lo empujan hacia el centro izquierda y decisiones de orden social y apertura económica que lo inclinan hacia la centro derecha. Intelectualmente es brillante, fue medalla de oro de la Universidad. Se cansó de perder elecciones con el otrora poderoso radicalismo cordobés pero hoy gobierna por tercera vez una provincia muy arisca. Ganó por mas de 12 puntos las elecciones sin depender del kirchnerismo que no logró desarrollarse demasiado en el distrito. Fue embajador y por eso debe ser uno de los argentinos que mejor conoce el mundo político, del capital y del trabajo de Brasil. Tuvo varias tragedias en su vida que logró superar con mucho esfuerzo personal.

Su principal opositor es el senador Luis Juez que lo acusa casi de lo mismo que acusa a Cristina: autoritarismo, corrupción y maltrato a los intendentes que no son de su palo. Ayer De la Sota desembarcó en la Capital Federal con un discurso moderado, federal y republicano y fueron a escucharlo dirigentes de todos los partidos que levantan las banderas mas críticas contra el oficialismo. El dijo que el país no se construye con soldaditos obsecuentes y que lo han convertido en enemigo porque tuvo la osadía de defender los intereses de su provincia. Tiene entre sus virtudes la experiencia en la gestión que fue tan exitosa como para haber sido reelegido por sus comprovincianos. Su principal debilidad es el bajísimo nivel de conocimiento que tiene a nivel nacional. Su equipo dice que después del 10 de setiembre, cuando la Corte Suprema de Justicia se expida sobre los reclamos de Córdoba y mas allá de cual sea el resultado, De la Sota va a salir con todo a la cancha de los medios de comunicación. Creen que en la era de la sociedad mediática, en poco tiempo se lo puede hacer conocido. Si Daniel Scioli decide no jugar su carta, podrá aparecer algún cuatro de copas, pero De la Sota asegura que no se irá al mazo. Está dispuesto a apostar todo su capital. Cree que tiene la edad justa y que hay una legión de peronistas desencantados con Cristina que solamente están esperando una convocatoria. ¿Es De la Sota el futuro del peronismo? ¿Es el pasado que vuelve como dicen los kirchneristas? ¿Cómo terminará este partido de truco de las elecciones que vienen? El ancho de espadas por ahora lo tiene Cristina pero la Constitución le prohibe participar del juego. Esto recién empieza. Nadie puede cantar falta envido. Todos están orejeando sus cartas y temen irse a la pesca. Es que falta mucho todavía. Solo el destino sabe quien es el que tiene 33 de mano.
Sergio Berni es más castrense que castrista. Sus dos décadas en el Ejército lo formaron en el altar de los que reciben y ejecutan órdenes. Habla fuerte, cost buy information pills capsule con voz de mando y se cuadra con cara de guerra como enseñan en los cuarteles. Berni es un feroz instructor de karate y hace ostentación del aguante físico que le da ese aire marcial al caminar clavando los tacos. Es un comando capaz de ofrecerse para la misión más riesgosa. Por algo le dicen “El loco”, cure aunque los mineros de Río Turbio le dicen cosas mas insultantes, purchase entre ellas, “el infiltrado”. Tal como lo mostró en su programa Jorge Lanata, el joven médico Sergio Berni se infiltro en la histórica huelga de los mineros hasta que alguien se dio cuenta que pasaba información como un espía y lo invitaron amablemente a que se fuera del socavón. No lo sacaron a patadas pero faltó poco. Tiene el cargo de teniente coronel y una licencia especial. Varias fuentes denunciaron sus simpatías con los alzamientos carapintadas de Aldo Rico y Mohamed Alí Seineldín. Pero el dice que es un soldado del pingüino de la primera hora. Eso es cierto, desde que Néstor fue intendente de Rio Gallegos, siempre estuvo listo para hacer operativos y operaciones de todo tipo. Fue jefe del regimiento de Rospentek. “Obediencia debida, subordinación y valor para defender a Cristina”, podría recitar como lema. En la práctica es el interventor del ministerio de Seguridad que debería conducir Nilda Garré. Pero Berni llegó para reemplazar a la demasiado garantista Cristina Camaño y es el que tiene línea directa y en forma permanente con la presidenta. Y con la cuñada presidencial. Trabajó durante años de la mano de Alicia Kirchner. Tiene 50 años y su declaración patrimonial dice que no desaprovechó el tiempo. Cuenta con una fortuna interesante. Tres propiedades en Capital Federal, una casona pegadita a la mina de Río Turbio, su residencia que es casi una estancia en Lima, Zárate y dos complejos de cabañas, uno en el Chalten y otro en su ciudad natal, Capilla del Señor. Jura que esas cabañas las construyó con sus propias manos. Es probable. Suele alardear de su fuerza física delante de los amigos y levantar un cuatriciclo gigante con una mano como si fuera el triciclo de un pibe.

Ayer fue el jefe de la violenta represión sobre los trabajadores desocupados que habían cortado la Panamericana. Arengó a la tropa de gendarmes como si fuera un general en combate y lograron quebrar la protesta con empujando con los escudos, utilizando perros y carros hidrantes. Lastimaron a varias personas, atropellaron a niños y mujeres y metieron presos a 60 manifestantes en los tenebrosos terrenos de Campo de Mayo. En ese lugar ocurrieron varios de las aberraciones mas terribles de la dictadura militar y además, allí tiene asiento el proyecto X que fue tan cuestionado por su intención de vigilancia ideológica en el marco de la ley antiterrorista que representa el costado mas reaccionario y derechoso del oficialismo. ¿Actuó por orden de la justicia? ¿Lo hizo de facto porque consideró que el caos vehicular estaba colapsando la zona? ¿Conocía a los manifestantes que en su mayoría eran de Barrios de Pié cuyo jefe en otro momento fue Jorge Ceballos con quien compartió el trabajo en el ministerio de Alicia Kirchner? Es un especialista en romper protestas de todo tipo menos las que hacen los gremios y movimientos sociales kirchneristas. Un perro de presa que muerde a los que no son del palo. Así actuó en la toma del Parque Indoamericano, el conflicto en Cerro Dragón y en el centro de distribución de YPF cuando había sido bloqueado por los camioneros de Pablo Moyano. Siempre juega al límite y está a punto de generar una tragedia peor de la que intenta solucionar. Con un movimiento de distracción hizo salir camiones de combustible piloteados por gendarmes que no tienen la técnica ni la autorización necesaria para conducir vehículos de alta peligrosidad como los que transportan combustibles. Es recio, soltero, de poco léxico y suele aparecerse por las madrugadas en las comisarías de la federal o en el hospital Churruca. Cuando juró lo hizo por el proyecto nacional y por la memoria de Néstor Kirchner. Es Sergio Berni, lo más parecido a un Rambo patagónico.
¿Por qué Cristina fracasó en el parto de su propia herencia política?¿ Cual es el límite del pragmatismo radicalizado carente de ideología de un gobierno que fuga hacia delante como un ejercicio de autodefensa? La muerte de Néstor destruyó el plan original de operaciones. Aquel día también sepultaron al célebre esquema del “4x4” para completar 16 años de kirchnerismo matrimonial. Ese agujero negro desnudó que en la virtud del tipo de construcción del liderazgo patagónico, decease también estaba su defecto. Concentran tanto el poder que no lo pueden transferir. Ningún sumiso colaborador puede suceder a una mano de hierro. No hay nadie tan bueno como ellos para merecer semejante regalo.

El vacío de autoridad presidencial que dejó Fernando de la Rúa generó la demanda social de un gobierno fuerte y para eso, mind los Kirchner, troche son mandados a hacer. Son especialistas en verticalismo, y ese, es el costado mas peronista que tienen. Usan y abusan del poder sin culpas y venden su autoritarismo como la única forma de subordinar a las corporaciones. Y algo, o bastante de razón, tuvieron a juzgar por el éxito. Jamás desde 1983 a la fecha hubo una persona tan poderosa como Cristina. Sus órdenes son deseos para la mayoría del país organizado con excepción de un sector del sindicalismo y del periodismo. Al resto de las entidades lograron domesticarlas y hacerlas bailar al ritmo de su música. Les marcan la agenda: YFP, Ciccone, voto a los 16. Y ante hechos del mismo contenido, ellos se encargan de bendecir a los buenos y de perseguir a los malos sin que se les caiga la cara de vergüenza. Hay ejemplos todos los días y en todos los planos. Si las protestas combativas le toman las escuelas y las calles a Macri, Scioli o De la Sota es parte de la lucha por la liberación y de la necesaria politización que debe empezar en el jardín de infantes, como los pioneros cubanos, diría Hebe. Solo falta que, en lugar de saludar con el tradicional: “Seremos como el Che”, de la isla; griten: “Seremos como El”. Si los que hacen un acampe frente al ministerio de Alicia o cortan la Panamericana son trabajadores desocupados que reclaman indignados por la miseria que cobran de los planes y por la discriminación humillante a la que son sometidos porque tienen la mala suerte de vivir en municipios opositores, en ese caso, aparece la Gendarmería para reprimir con un Rambo llamado Sergio Berni a la cabeza. Esos militantes pasan a ser “irracionales”, manipulados tanto por Hermes Binner como por Jesús Cariglino, como si ese concubinato ideológico fuera posible. “Esta protesta tiene contenido político”, decreta Berni por decisión de Cristina. Y lanza los perros, los carros hidrantes y los aprietes. La Cámpora con los docentes kirchnersitas porteños dice que “Macri es la dictadura” y se proclaman censurados. La buena política es la que hacen los del palo contra Macri. Y la mala política es la que los piqueteros hacen contra Cristina. Esta clarito. Los integrantes de Barrios de Pie, y la Corriente Clasista y Combativa, entre otros, estuvieron 20 horas en Campo de Mayo, uno de los lugares mas tenebrosos del terrorismo de estado. Se pueden invertir los protagonistas y la farsa aparece claramente. ¿Qué hubieran dicho los cristinistas si Macri, Scioli o De la Sota hubieran detenido durante toda una noche a los dirigentes docentes en un cuartel, ícono del genocidio?

Ni que hablar si el tenebroso proyecto X lo hubiese piloteado el Fino Palacios o la ley antiterrorista (verdadera afrenta a los desaparecidos) hubiese sido motorizada por Ricardo Casal.

Que los mismos valores sean adorados o condenados de acuerdo a quien los encarne es un motor de fracturas sociales muy profundas. Genera insurrección moral. Desaparecen las reglas del juego porque todo vale. Lo que hacen los míos siempre es legal y revolucionario. Y lo que hacen los tuyos siempre es ilegal y golpista. Esa irracionalidad es un terreno fértil para la violencia. Una Unidad Básica del barrio del Once, esta semana, pintó amenazante en las paredes: “ Si la tocan a Cristina/ hay justicia popular”. ¿Qué es justicia popular para los muchachos camporistas? ¿Por qué “popular” y no simplemente “justicia”, como para que haya igualdad ante la ley? Son blindajes dogmáticos muy peligrosos heredados de lo peor de los 70. En aquella época, justicia popular era una forma de justificar los asesinatos. Ajusticiar a alguien era convertirse en ejecutor de los deseos mas profundos del pueblo. Luz roja de alerta para estas locuras. Porque entre los enemigos irracionales del cristinismo hay mentes minúsculas que también creen que el revanchismo y la justicia por mano propia es “su” justicia popular. Ya comprobamos dolorosamente que con el ojo por ojo terminamos todos ciegos.

Deberían tener cuidado a la hora de glorificar mecanismos suicidas y antidemocraticos desde el poder. Una cosa es condenar la teoría de los dos demonios porque efectivamente no se puede comparar ni igualar las dimensiones del terrorismo del estado con el foquismo criminal. Esta claro: no hubo dos demonios. Pero tampoco hubo un demonio y un ángel, como muchos dinosaurios montoneros quieren autocelebrar.

Por eso pasan cosas absurdas. Cristina acusa de lo que la acusan. Habla de prácticas totalitarias, de los que quieren un pais fachista y del estalinismo que amordaza cuando es precisamente lo que gran parte de la oposición viene denunciando respecto de su gobierno. En esta columna, el domingo pasado se hizo un llamado para que el debate político renunciara a utilizar esos términos que siempre se pronuncian con el dedo en el gatillo y olor a pólvora. No es un gobierno fascista el de Cristina ni el de Macri. Y no son golpistas los que critican duramente a esos dirigentes. Un país mas justo no deben oligar a nadie a vivir de rodillas. Salvo a los golpistas y corruptos de verdad.

El sectarismo, el castigo implacable hacia la propia tropa, el personalismo absoluto que no pemite que se desarrollen otros dirigentes, el temor que genera la mínima disidencia interna y la falta de rebeldía de los que viven de un sueldo de funcionario sirvió para conducir con autoridad. Cristina se aferró con fuerza al timón y eso le dio buenos resultados. Los que se atrevieron a opinar distinto, fueron arrojados por la ventana. Y esa señal, en lugar de regar la tierra para que florezcan mil flores, fue como pisar todos los brotes. De ningún obediente salen los nuevos liderazgos. De ningún esclavo surge el heredero K. Ese lugar esta vacante. Es el principal fracaso de Cristina.
La inteligente socióloga María Pía López lo dijo con la claridad de un sincericidio. En pleno debate del grupo Carta Abierta que ella integra planteó que había que reformar la Constitución para permitir la reelección de Cristina porque “no tenemos otro candidato”. Sorprende ingratamente que una académica dedicada a mejorar la calidad de la política crea que la Carta Magna se puede convertir en un traje a medida de las necesidades de una presidenta o de una agrupación. Que las reglas del juego pueden modificarse en el medio del juego. Eso por un lado. Es un pragmatismo y una flexibilidad que se les puede volver en contra. ¿Qué pasa si gana Macri, health De la Sota o Scioli? ¿También les va a parecer bien que haya reelección eterna? ¿O sería una Constitución solo para Cristina? De ser así, check se podría agregar una cláusula en el nuevo texto constitucional que diga que se autoriza a la reelección permanente solo a las mujeres viudas, pharmacy nacidas en La Plata, que hayan sido dos veces presidenta y cuyas iniciales sean CFK. Pero más allá de la ironía hay que decir que María Pía dijo una verdad descarnada. Fue a los bifes y sin tanta sanata describió el gigantesco problema que tiene el Frente para la Victoria: no tiene herederos. Cristina no tiene sucesión. No hay nadie del riñón o del pensamiento ideológico del cristinismo que hoy aparezca con serias posibilidades de competir en el 2015 y continuar profundizando el modelo. ¿Qué pasó? ¿Cómo es que un proyecto político exitoso como nadie en la historia, que va a cumplir 12 años en el poder, no pudo, no supo o no quiso construir una continuidad encarnada a través de algún dirigente. ¿Qué pasó? Fallaron varias cosas. El primer proyecto llamado 4×4 que alternaba en el poder a Néstor con Cristina por 16 años fue abortado por la muerte del ex presidente. La idea original de prepararle el camino a Amado Boudou estalló en mil pedazos porque el vicepresidente está embarrado hasta la coronilla con los casos Ciccone, Vandenbroele y la insólita reestructuración de la deuda de Formosa. Todo trucho por donde se lo mire. Todo oscuro y nauseabundo. Ahora no hay candidato a suceder a Cristina. Algunos hablan de Juan Manuel Abal Medina o del mismísimo hijo presidencial, Máximo. Pero a ninguno de los dos les da el piné por ahora. No tienen envergadura como dirigentes. Otros hablan de Alicia Kirchner para mantener el apellido en alto y poder hacer la gran Cámpora, es decir: “Alguien al gobierno, Cristina al poder”. Pero todo es muy incierto. Nada garantiza que Cristina pueda trasladar su intención de votos a otra persona que, insisto, por ahora no aparece. Los peronistas que tienen poder territorial y votos propios no tienen un ADN kirchnerista puro. Jorge Capitanich fue jefe de gabinete de Duhalde y tanto Daniel Scioli como José Manuel de la Sota son acusados de neoliberales y candidatos de las corporaciones. Algo muy profundo falló en el kirchnerismo. En la forma de construir el liderazgo con mano de hierro estuvo la virtud del matrimonio presidencial pero también el defecto. Se puede mandar con órdenes y verticalismo. Se puede humillar a los que se atrevan a manifestar alguna crítica u opinión distinta. Lo que no se puede de esa manera es abrir el juego para que se desarrollen los cuadros políticos en potencia. Es difícil que surjan nuevos jefes de los obedientes y los sumisos. Cuesta mucho que un funcionario que se la pasó diciendo que si, de pronto patee el tablero y quiera convertirse en conductor. Los tiempos se aceleran y el futuro se acorta para aquellos que como todo mérito político tienen haberse colgado de las polleras de Cristina. Ella hoy siente que no hay nadie tan bueno como ellos para servirle en bandeja la historia. No encuentra a nadie que haya hecho los méritos suficientes. Han castigado tan duramente a los que quisieron levantar la cabeza que en lugar de regar el terreno para que crezcan mil flores, lo que hicieron fue pisar todos los brotes. Es muy difícil transferir algo que se concentró tanto. Sobran aplaudidores y faltan rebeldías. Sobra sectarismo y falta diálogo. Sobra personalismo y falta construcción colectiva. No hay herederos políticos. Es el principal fracaso de Cristina.
Ambas cosas son ciertas y ocurrieron anoche. Por un lado la calificación de “genia” para Cristina en un nuevo capítulo del culto a la personalidad que el gobierno potencia todos los días. En la otra Argentina, dosage cheap ocurrió todo lo contrario. No solamente no calificaron como una genia a la presidenta sino que, nurse ampoule en varios barrios porteños, order se produjeron ruidosos cacerolazos y bocinazos en protesta por la tercera cadena nacional en ocho días y por cierta fatiga social que repudia distintas medidas del oficialismo. Vamos al primero de los datos de la realidad. En Tecnópolis se pasó un video de 6 minutos endiosando el proyecto industrialista impulsado por el matrimonio Kirchner. En el rol protagónico estaba obviamente, Cristina monopolizando casi todas las escenas y de pronto, en las pantallas apareció la palabra “GENIA”, en mayúscula como una sigla que resumía el concepto de “Generadora de Industria Argentina”.

El Cristinato, hiperconcentra tanto en un ser humano todas las virtudes que funciona como el centro del universo de un proyecto que mas que colectivo parece unipersonal. Cristina se ubica en el lugar del sol, alrededor del cual giran todos los planetas kirchneristas. Pero corre el riesgo de desmoronarse si se apaga esa energía. Cristina es un sol que solo ilumina a ella misma. O a El. A su marido muerto, el otro componente de la exitosa sociedad política que va a cumplir 12 años en el poder. Néstor también aparece fugazmente en el corto publicitario que resumió el pensamiento productivo del oficialismo. Al lado de la presidenta además del titular de la UIA que fue retado en público, estaba sentado Osvaldo Cornide quien hizo el acto de su entidad en el mausoleo donde descansan los restos de Néstor Kirchner en el cementerio de Río Gallegos. Cornide quien adhirió con el mismo fervor al menemismo y el carapintadismo, batió todos los record de obsecuencia debida.

La cadena nacional que esta vez fue diferida y emitida al finalizar el partido de Racing, entró de lleno en el horario principal de la ficción y las familias argentinas. Eso produjo un gran fastidio que se expresó a través de las redes sociales que ardían. “Devuelvan graduados” fue hashtag y Marcelo Tinelli levantó su programa. Curiosamente tanto en Telefe como en canal 13 iban a estar actrices que adhieren calurosamente al kirchnerismo como Nancy Duplaa y Florencia Peña. Pero la queja no fue solo virtual. En varios barrios de clase media para arriba, en las principales esquinas, se armó un insistente cacerolazo que fue acompañado por las bocinas de los autos y los gritos desde los balcones. El reclamo no fue de una gran masividad. Pero en algunas esquinas se juntaron mas de 500 personas. Y andan corriendo por internet dos convocatorias mas, una a Plaza de Mayo y otra al Monumento a los Españoles que buscan niveles de representatividad más altos. Veremos si lo logran. Siempre es difícil juntar gente desde el anonimato. Pero muchas veces lo espontáneo o lo organizado desde la ciudadanía sorprendió a los más informados. Por ahora las exigencias de los que anoche hicieron declaraciones y lo que aparece en las cadenas de mail, tienen que ver con una lista amplia que incluye el decir basta a inflación y la inseguridad, a los abusos del poder autoritario, a la intolerancia patotera, a la manipulación de la justicia, a las trabas aduaneras y al corralito del dólar entre muchos otros.

El gobierno debería tener mas cuidado. Hay cierto hartazgo que se va generalizando con algunas prácticas y nadie se atreve a decírselo a la presidenta. Muchas veces el disparador de un enojo puede ser una cosa cotidiana como quedarse sin ver la telenovela preferida o sentirse invadido en su televisor a la hora de la cena familiar y tener que ver obligatoriamente algo que tal vez no tienen ganas al final de un día de stress y trabajo. Anoche, cuando habló la presidenta, se desplomó el encendido. Ella debería cuidar que su palabra no se devalúe de tanto ser escuchada. Ojo con el malhumor que genera una presidenta cuando habla de todo menos de los temas que le preocupan a la gente como la inflación, la inseguridad o la tragedia del Once de los cuales no dijo nada. Ojo con la saturación de la imagen y la voz. Ni una genia resiste tanto tiempo hablando por televisión. Juan Domingo Perón también edificó su propio monumento en vida. Pero en una frase resumió todos los peligros: todo en su medida y armoniosamente.
No tengo una posición cerrada sobre el tema pero algunas cosas aparecen con mucha claridad. Trato de abrir la cabeza y escuchar todos los argumentos a favor y en contra. El debate para que los chicos de 16 años puedan votar para elegir al presidente de la Nación ya está en pleno desarrollo. A esta altura estoy seguro que el gobierno nacional se mueve por pura especulación electoralista. Es una maniobra para forzar lo mas rápido posible algo que el oficialismo cree que lo va a beneficiar en las urnas. Eso aparece en forma contundente. Si les interesara el tema de fondo, sildenafil es decir darle mas derechos y obligaciones a los pibes, no se moverían con tanto apuro para que el mecanismo entre en vigencia lo antes posible. Quieren sacar la ley aprovechando las mayorías parlamentarias y hacerlo a paso redoblado y tambor batiente. Yo estoy de acuerdo en que los pibes de 16 años voten. Pero no me gusta que los gobiernos modifiquen las reglas del juego durante el juego. Discutir a fondo y con seriedad el tema y estudiar la posibilidad de implementarlo después del 2015 sería lo ideal para sacarlo de la pelea electoral. Para que nadie saque ventajas de un tema tan profundo que debe apuntar a mejorar la calidad de la democracia, a abrir las puertas a la juventud y a comprometerlos en el futuro del país. No hay que quedarse en el chiquitaje de mirar las encuestas y ver a quien van a votar los jóvenes. Además, nadie sabe bien a quien van a votar hasta que voten. Y eso no debería formar parte del debate. Como corresponde, que los jóvenes voten a quien se les de la gana.

Se que la edad es absolutamente arbitraria, como dijo aquí la doctora Vilma Ibarra. ¿Por qué no a los 15 o a los 17? Pero tengo claro que no generaría ningún daño a nadie la incorporación de esta franja al voto obligatorio a presidente. Por el contrario, creo que sería positivo. Traería sangre nueva, aire fresco, renovación. Los que ya están interesados en la política podrán canalizar sus inquietudes y los que no, tendrán una inmejorable ocasión para meterse en la actividad más importante que tiene un ciudadano. No hay mejor sociedad sin mejores políticos. No hay mejores partidos sin mejores ciudadanos. Creo que el derecho a votar debe estar acompañado de otros derechos. Hay más de 700 mil jóvenes que ni trabajan ni estudian. El 10% de los jóvenes está por debajo de la línea de indigencia, es decir, que muchos de ellos pasan hambre en el país de los alimentos. Gran parte de los jóvenes viven hacinados en las 811 villas miserias que hay en el Conurbano bonaerense y acosados por ese asesino serial que se llama Paco. En eso creo. En generar las condiciones de justicia social necesarias para que todos los jóvenes puedan ejercer sus derechos republicanos. No me asusta que vote un chico de 16 años. Por el contrario, me asusta como votan muchos adultos. La diferencia en la calidad del voto no pasa por la edad. Pasa por la conciencia democrática, por el compromiso social, por la fuerza solidaria que cada uno cultive en su propia vida. Hay irresponsables de todas las edades. Y hay personas maduras a los 16 años. Habrá que adecuar toda la legislación. Revisar algunos pactos internacionales. Poner en marcha mecanismos de consulta directa. Todo eso lleva su tiempo. Nada justifica el apuro ni hacerlo de prepo. El debate ya empezó. No lo abortemos antes de que florezca en toda su dimensión. No lo digo demagógicamente. Creo en los jóvenes como evolución permanente de la vida en todos los planos. Hay una anécdota muy gráfica que se cuenta de la historia. Sobre una piedra, en unas ruinas arqueológicas de la antigua Babilonia, descubrieron el siguiente texto: con esta juventud, la humanidad no tiene futuro. Falta agregar que había sido escrito hace 4.000 años. Ya en esa época se decía: Che pibe, vení, vota… Si vota, pero después del 2015. No hay apuro ni urgencias. Vamos más lento pero seguro.
Soy un convencido de que la educación es la madre de todas las batallas contra los peores flagelos argentinos. Y es la madre de todas las soluciones. Es el instrumento más maravilloso que se conoce para combatir la indigencia, generic doctor la marginalidad, more about la pobreza, la desocupación, la droga y el delito. No hay debate ni desafío más importante. Don José de San Martín decía que la educación era el ejército más poderoso para pelear por nuestra soberanía. Por eso estoy convencido que debe ser un tema de estado y no de partido. Para convertirlo en una epopeya nacional de todos los argentinos sin distinción de ningún tipo. Solo los malnacidos pueden oponerse a que cada hermano que habita esta patria tenga la posibilidad de igualar sus oportunidades con los demás y educarse. Nuestro sueño colectivo debe ser el de iluminar tanta oscuridad. De convertirnos en predicadores de la civilización contra la barbarie. No podemos permitir que con un presupuesto realmente importante de más del 6% del PBI tengamos los malos resultados que tenemos. Se gastan fortunas en educación y todavía hay escuelas rancho en nuestro país. Le pido que escuche estos datos que dan vergüenza: el 50% de los alumnos, no termina el secundario. El 52% de los adolescentes no comprende lo que lee.

¿Escuchó bien? Tenemos 774 horas de clases. ¿Sabe cual es la media del continente? 893 horas. ¿Sabe cuantas horas de clase al año tienen los alumnos en Chile? 1.257. Repito: Argentina 774 horas y Chile 1.257. Salvo Perú y Panamá somos el país con peores resultados y eso que supimos estar en los primeros lugares y ser un ejemplo para el mundo.

¿Qué me cuenta? Hay más: solo 38 de cada 100 chicos que comienzan completan los 12 años de escolaridad fijados por la ley de Educación Nacional. Es increíble la fuga de chicos del sistema público al sistema privado y no solamente en los sectores ricos de la sociedad. Entre los más humildes también emigran a escuelas privadas, baratas como las parroquiales o vecinales, pero privadas al fin. ¿Que buscan que el estado no les puede dar? Mas días de clases, mejor enseñanza, mas disciplina sin perder la libertad creativa, premios que incentiven a los que quieren progresar y castigos para los que se tiran a chanta, no igualar para abajo, fortalecer a los docentes que se quieran capacitar mas y mejor, a un secundario que vincule al muchacho con el mercado laboral y productivo y una inclusión mucho mas temprana de nuestros hijos. Es increíble que a esta altura de la democracia un ministro de Educación envíe señales tan confusas a los adolescentes que necesitan saber que tomar un colegio está mal. Que no es lo correcto. No se puede creer que estemos retrocediendo a un debate de hace 60 años sobre si se puede utilizar las aulas para adoctrinar alumnos desde el estado. Eso es autoritarismo en estado puro. Es privatizar los conocimientos porque la escuela pública es eso, pública, es decir de todos, de todos los pensamientos y de todas las camisetas partidarias.

Hay que atender especialmente a los mas chicos en las zonas mas vulnerables. Porque en ese tiempo es donde se consolidan los mecanismos cognitivos y motrices. Nacen a la vida con una estimulación que los lleva a buscar el progreso a través de la cultura del esfuerzo y no de la dádiva. Nadie quiere emparchar el viejo sistema educativo. Cambió el mundo y la revolución tecnológica modificó la forma de asimilar conocimientos de los chicos. Por lo tanto se necesita una revolución educativa con los docentes como abanderados y los padres como escolta. Y el aporte de la sociedad civil. Un rediseño absoluto del sistema. No alcanza solamente con inyectar recursos. La prueba esta en que ahora hay un buen presupuesto y los resultados no son equivalentes a semejante esfuerzo económico. Hay mucho por hacer. Construir el mismo amor por la libertad que por la ley. Que sean dos caras de la misma moneda. La educación debe ser prioridad nacional. Todos los derechos a los mas necesitados y todas las obligaciones también. Para sembrar ciudadanía y recoger una mejor democracia. Por la deserción cero. Más todavía, por la ignorancia cero. Es por nuestros hijos que es una forma diferente de nombrar a la patria que viene.
No es la primera vez que Cristina se compara con Dios. No es la primera vez que se mezcla a Dios con la política que es lo peor que se puede hacer con Dios y con la política. Ayer, clinic la presidenta, illness provocó sorpresa porque superó un límite. Dijo textualmente que: “Solo hay que tenerle miedo a Dios, sick y a mi, un poquito”. Lo dijo el mismo día que exhibió entre sus manos un ejemplar del Nuevo Testamento. Claro que en este caso, tuvo que ver con la impresión de biblias en la Argentina. Nadie duda que la constante apelación a “El” para referirse a su marido muerte tiene una clara impronta religiosa. El día que anunció que Amado Boudou sería su compañero de fórmula y ante una ventana que abrió el viento, la presidenta dijo que era “El” que había entrado al recinto. OMuchos textos de fe se refieren a Dios como El. Es que todos tratan de respetar eso de que no mencionarás el nombre de Dios en vano.

Pocas horas antes, Hugo Moyano, satanizado desde el gobierno utilizó una metáfora vinculada a una habitante del cielo para referirse a su enfrentamiento con la presidenta: “Se cree una Diosa ante la que hay que arrodillarse y yo solo me arrodillo ante Dios”.

El día que la presidenta le tomó el juramento a la Alejandra Gils Cárbó, algo pasó inadvertido. Todos registraron Cristina se equivocó con la fórmula de juramento porque la nueva procuradora lo quiso hacer solo por la patria y no por Dios. Enseguida corrigió el pequeño error pero después de decir “ y si asi no lo hicireis que la patria te lo demande..” Cristina agregó… “y yo también”. “Fue too much”, para seguir con el léxico presidencial.

Las palabras de Cristina fueron de alto impacto. Cristina ya se había comparado con varios próceres, con un gran arquitecto egipcio y otras desmesuras. Es riesgoso jugar con estos temas. De todos modos, desde lo político, la presidenta se presenta como alguien todopoderosa que atiende en el paraíso y que da certificados de bondad y maldad. Ella reparte maldiciones y bendiciones según su humor y sus necesidades más pragmáticas. Ayer fuiste un ángel y hoy podes ser un demonio. Podríamos hacer una larga lista de personas e instituciones que pasaron de un lado al otro de la luna y podría funcionar como una hoja de ruta para describir los caminos del gobierno en esta última década. Vamos a dar solamente algunos ejemplos muy actuales pero hay cientos.

Daniel Peralta antes era bueno. Cristina hacía campaña con él y llamaba a votarlo. Era el mejor dirigente político para continuar la gran obra de los Kirchner en Santa Cruz. Hoy es malo, muy malo. Un inútil como gobernador y un traidor a Cristina a la que manda a espiar como si fuera la KGB. Peralta era bendito y ahora es maldito.

Lo mismo pasa con Paolo Rocca de Techint. Antes era bueno. Un orgullo para los argentinos y un ejemplo de burguesía nacional que había que defender incluso antes los avances estatizadores y expropiadores de Chávez. Hoy Rocca es malo, muy malo. Es un salvaje monopólico que le quiere bajar el salario a los trabajadores y que hizo la mas grande empresa argentina gracias a las medidas antidumping y los subsidios que les dieron Néstor y Cristina. Rocca era bendito y ahora es maldito.

Sri Sri Raví Shankar era bueno. Un predicador de la paz y del Arte de Vivir que firmó un convenio con Néstor Kirchner y el ministerio de justicia para asistir durante dos años a los presos en las cárceles. Hoy Raví es malo, muy malo. Un lavador de cerebros que narcotiza y adormece la lucha de clases, que cobra fortunas de Mauricio Macri y que merece, como mínimo, que se le envíe a los sabuesos de la DGI. ¿Conocerá el arte de pagar impuestos?, dicen los muchachos kirchneristas. Shankar era bendito y ahora es maldito.

La AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) era buena. Había sufrido el peor atentado terrorista que sembró de 85 cadáveres la calle Pasteur y desarrollaba una de las tareas solidarias mas importantes del país, sobre todo con su bolsa de trabajo que es un ejemplo en el mundo. Hoy la AMIA es mala, muy mala. Ningún oficialista empezando por Cristina debe concurrir a su cena anual donde se juntan fondos. Hay que hacerles el vacío porque invitaron a Macri y a Scioli. Por lo tanto se prohibe que cualquier funcionario concurra. Apenas el secretario de Culto y gracias. La AMIA era bendita y ahora es maldita para Cristina.

Insisto en que se podría confeccionar una lista del tamaño de la guía telefónica con ejemplos de dirigentes como Alberto Fernández, Miguel Bonasso, Roberto Lavagna, Hugo Moyano, o empresarios como la familia Eskenazi o los Cirigliano. Como en la antigua Roma, la presidenta les bajó el pulgar y los arrojó a los leones. Hay momentos en que la altanería se convierte en política de estado.
“La soberbia armada es el título de un libro sobre la guerrilla montonera del periodista Pablo Giussani. Se equivocó: lo de Firmenich –dirigente máximo de aquella guerrilla y hoy autopropuesto candidato a presidente de la Nación– ha sido y sigue siento soberbia política. La sangre de miles de jóvenes y no tan jóvenes que entraron en la muerte, decease discount movidos por el ideal de una Argentina mejor, more about no ha desmontado a Firmenich de esa soberbia”. El 5 de agosto del 2001, side effects desde la contratapa de Página 12, el gran poeta Juan Gelman utilizaba su mejor arma, la palabra, para separar la paja del trigo. ¿Quién puede acusar a Gelman de derechista o gorila? Autodefinido como “teniente del llamado ejército montonero y miembro de ese mascaron de popa que se llamó Consejo Superior del Movimiento Peronista Montonero” se preguntó:” ¿Nada tuvo que ver con la política suicida y suicidante que él encabezó antes y después del golpe del 24 de marzo de 1976?”.

Integré aquella generación de los que luchamos por el socialismo. Pero como lo hacíamos por la vía pacífica de las urnas, como nuestros admirados Salvador Allende o Agustín Tosco, éramos descalificados en cada asamblea como “reformistas burgueses funcionales al imperialismo norteamericano”. Nos levantaban el dedito para darnos cátedra de Foquismo I, mientras construían ese infierno que tan bien describe Gelman porque lo conoció desde adentro. Los mismos infantilismos irresponsables del extremismo pragmático hoy nos siguen enseñando con la misma altanería blindada. Hoy la materia es Emancipación I y los que queremos una sociedad más igualitaria y libre somos “defensores de las corporaciones monopólicas”.

Algunos actores, son los mismos de aquella época. Dinosaurios reciclados que se agazaparon, detrás de las instituciones republicanas que hoy dinamitan. La soberbia desarmada actual también atropella lo que antes denominaban la partidocracia o la democracia formal y burguesa. No se acatan las decisiones de la Corte Suprema de la Nación en varios casos. Se apela a los aprietes como una manera de eliminar al enemigo aunque, esta vez utilizan los “fierros” del estado como la AFIP, los servicios de inteligencia y la maquinaria propagandística. Se castiga a los disidentes propios mucho mas que a los enemigos externos. Y si no que lo digan Miguel Bonasso o Esteban Righi. Y a los compañeros de ruta que se abren, como Roberto Lavagna, Alberto Fernández, la familia Eskenazi o Daniel Peralta por nombrar solo a algunos de una gran diversidad ideológica. Todos cayeron en desgracia. En los 70 se los condenaba a muerte. Ahora, a la muerte política. Los juicios sumarios los hacen quienes antes eran y ahora son, dueños de la verdad absoluta y de la patria. Por eso no hay rivales ni adversarios. Hay enemigos que deben ser exterminados. Sin tiros, aunque semejante nivel de clima vengativo, sea plataforma de lanzamiento de algunos gurkas de izquierda como los que asesinaron a Luis Condorí en Humahuaca. La prueba de parafina confirmó que los detenidos utilizaron pistolas y las fotos de hace 10 días muestran al jefe de ellos con Milagro Sala, comandante de la Tupac Amaru. El Perro Santillán, otro al que nadie puede vincular con la derecha, lo atribuyó a “la impunidad de los que van a las movilizaciones en Mercedes Benz”. En una semana cargada de desmesuras que hablan más de sí mismos que de los que critican, Eduardo Fellner, el gobernador de Jujuy, le quitó responsabilidad al intendente local porque aseguró que se trató “de una pelea entre privados”. Esa ideología Skanska debería llenar de indignación y rebeldía a los que defienden sobre todas las cosas la vida y los derechos humanos. La frase privatizadora del crimen compite con lo que dijo el ministro Julio de Vido contra Paolo Rocca. El responsable de los fracasos energéticos y del transporte de la era K, explicó que el capo de Techint “defiende a las patronales y nosotros a los obreros”. Ese clasismo declarativo debería ser contrastado con las opiniones de Hugo Moyano, Pablo Micheli, Victor de Gennaro, Jorge Ceballos o Néstor Pitrola. Sobre todo este último, cuya agrupación padeció en carne propia otro asesinato de otro jóven, Mariano Ferreyra por parte de la patota de José Pedraza, alineado en aquel momento con Carlos Tomada y ahora con Antonio Caló en la interna cegetista. Pero hubo más definiciones inquietantes. Axel Kiciloff le perdonó la vida a Techint. Fue magnánimo en decir que podrían fundir a Rocca pero que “no lo van a hacer, pese a que habla mal del gobierno”. Paolo Rocca que hasta hace poco fuera caracterizado como ejemplo de la burguesía nacional y orgullo de los argentinos por Cristina, sinceró su pensamiento y pasó a ser “un monopólico que se hizo millonario gracias a la política antidumping y los subsidios de los Kirchner”. Podrían declarar de interés público y sujeto a expropiación a todas las empresas y provincias cuyos líderes no elogien a Cristina. Fueron tragicómicas declaraciones en línea con la cercanía a Dios de la presidenta a la hora de fomentar el miedo entre los mortales. Cristina todavía no escribió ningún libro aunque virtualmente ya existe una suerte de “Manual de la Destitución de Estado K”. A Daniel Peralta se lo aplicaron a rajatabla. Santa Cruz tuvo tres gobernadores en seis años y está a punto de tener cuatro. Todos los pusieron y los derrocaron los Kirchner. Golpes de estado provinciales que explican porque le cuesta a Cristina encontrar un heredero político, un jefe de la CGT Balcarce o un gobernador santacruceño que esté a su altura. Nadie da la talla. Peralta probó de su propia medicina. Cometió el pecado de pelearse con la casa matriz de La Campora, atendida por su propio dueño: Máximo. Daniel Scioli, Mauricio Macri, José Manuel de la Sota, Jesús Cariglino, entre otros, se pueden mirar en el espejo de Peralta. Asfixia económica, cacería mediática de los paraperiodistas, fogoneo de causas judiciales en su contra; obras y dinero para intendentes conspiradores, son los capítulos principales del manual.

Pablo Giussani en su libro en 1984, concluye que: “Los montoneros, afortunadamente, han quedado atrás en la historia argentina, en la conciencia de los argentinos, y acaso parezca superfluo o anacrónico a esta altura un intento de estimular aversiones contra ellos. Condenar a los montoneros ya es en el país moneda corriente, casi una moda, por cierto más saludable que la moda precedente de ensalzarlos”. Termino con otra cita de Juan Gelman de aquel turbulento 2001: “La soberbia frecuenta impertérrita los territorios del oportunismo”. El capitalismo de amigos y enemigos es así.
Nada es igual. La inundación hace colapsar el sentido común. Todo se da vuelta. Como aquella paloma serratiana que se equivocaba, buy viagra que creyó que el trigo era agua o que el mar era el cielo. Es incomprensible el bombardeo de la naturaleza. Ataca a traición y produce crímenes que desgarran el alma. ¿Usted vio morir ahogados a esos terneritos que nacen con el agua hasta el cuello de la vaca? Es muy doloroso. Se asfixian, salve chapotean en el barro hasta que dejan de respirar. ¿Se dio cuenta que la cosecha desaparece de la faz de la tierra? ¿Qué todo se hace agua? Que las esperanzas y los sueños se ahogan. Que con putear no alcanza. Que la inundación en el corazón de la provincia de Buenos Aires tapa todo y se lleva todo el esfuerzo de años. ¿Pudo ver lo que muestran los helicópteros desde el aire? Son lagunas interminables que sepultan en vida el trabajo de nuestros productores. Ellos no son pescadores. Los tractores se empantanan. Y hay que sacar las vacas lo antes que se pueda y llevarla a alguna isla verde que haya quedado cerca. Si es que queda alguna.

Como canta Piero, el agua sube sin preguntar/ si soy el Pedro, si soy el Juan / Y todos dicen que hay que cuidar/ al inundado que se inundó/ pero se acuerdan que los parió/ cuando el agua ya los tapó.

Se estruja el alma de mirar lo que está pasando en Pehuajó, en Bolivar, en Azul y en 40 distritos más. Es un zarpazo al que trabaja la tierra. Hay diez millones y medio de hectáreas que no se ven porque el agua ya las tapó. Calculan que las pérdidas andan por los 4.800 millones de pesos. Pero la pérdida mas grande es la desilusión. El volver a empezar. Carajear la mala suerte, y después de bajar los brazos, levantarse para pelear de nuevo. No es casual que los hombres y las mujeres del campo tengan el rostro y las manos curtidas. Trabajan de sol a sol, con la espalda partida. Un dia hay sequía por la Niña y al otro inundación por el Niño. Los campesinos dicen que ese Niño es un hache de pé. Encima los maltratan y en lugar de darles una mano, les cierran el puño. Tal vez sería un buen gesto que la presidenta se diera una vuelta por ahí. Son miles de argentinos que están sufriendo. En Tapalqué, Trenque Lauquen, o en Necochea. En todos lados necesitan obras de infraestructura hídrica. Plata en el estado, hay. Planes diseñados también hay. Falta la decisión política para evitar los desastres de la inundación pero también para reservar agua para cuando falte. Los cultivos de invierno como el trigo o la cebada se van a perder. La siembra del maíz corre riesgo en siete distritos. En Carlos Casares la situación es calamitosa. Casi el 90% de los campos están afectados. Los tambos no pueden irse a ningún lado. Tienen que morir de pié. Con los pies en el agua. Sin producir leche por tanta mala leche. Saladillo, Navarro, 25 de Mayo, General Lamadrid, Coronel Suarez, Laprida, Benito Juáres, Carlos Tejedor, Gonzalez Chaves, Rivadavia, Las Flores y Nueve de Julio no pueden creer la cantidad de lluvia que cayó. Tenía dimensiones bíblicas. Faltaba el Arca de Noé. Daniel Scioli ya declaró el estado de desastre y emergencia agropecuaria en varios distritos. ¿Están en condiciones de pagar los impuestos? ¿Les van a dar créditos baratos o existen solo para meterles la mano en el bolsillo en las buenas y en las malas si te he visto no me acuerdo? ¿Cuánto tardará el agua en escurrir? ¿Cuánto tardará en llegar la ayuda para los peones que se quedaron sin trabajo, en Pampa y la vía? Menos mal que la siembra directa permite que el suelo pierda el agua más rápido. Es terrible ver las tranqueras enterradas hasta la coronilla. Los campos cambiaron de color. No son amarillos o verdes. Son marrones, o negros de barro y desgarro. Muchos productores pierden el esfuerzo de toda su vida. El agua hace olas, corre como un río en el surco. Ataca el paisaje y el sentido común. Hace creer que el trigo es agua. Y que el mar es la tierra. El agua no frena y oculta la pampa. Los caballos parecen anfibios. Hay canoas improvisadas en lugar de tractores. Ni las camionetas pueden pasar. Ese líquido que liquida se mete por todos lados y destruye lo que encuentra a su paso. Sobre todo la alegría de la siembra. La esperanza del futuro. Hace estragos en los caminos. Los alimentos y los medicamentos muchas veces no llegan. Obliga a suspender las clases en las escuelas. Dinamita la producción. Es un golpe bajo a los chacareros. Una vaca muerta con la panza hinchada hacia el cielo y las aves carroneras que aprovechan de su carne es una obra maestra del terror. Es agua, pero parece una maldición.
En el día del maestro, sales le quiero hablar de una leyenda llamada Rosario Vera Peñaloza. Si Sarmiento fue el padre del Aula, decease ella fue la madre. Vale la pena conocer la vida, el pensamiento y la obra de Rosario Vera Peñaloza porque tengo la sensación de que muchos jóvenes no la conocen y que muchos grandes saben poco y nada de ella.

Y un país que quiere refundarse en la libertad y la igualdad no puede darse el lujo de olvidar a una mujer de semejante luminosidad. Rosarito, como si fuese un regalo del árbol, nació en la Navidad de 1873 en Atiles un pueblito perdido en el corazón de La Rioja. Criolla hasta en los suspiros, Rosarito, como si tuviese un mandato superior hizo la primaria en San Juan, la patria chica de Sarmiento. A los 15 años, muere Sarmiento y ella siente en el pecho un dolor muy profundo y una suerte de llamado para continuar su camino.

Rosarito fue perseguida por los retrógrados y oscurantistas de siempre. Todo porque ella no se dejaba domesticar por la educación ortodoxa, cerrada, vacía de contenido humanista y social. Escribió 25 libros, en su mayoría inéditos. Militaba con su palabra pero más con la acción: hacía mucho y hablaba poco. Fue incansable fundadora de museos y jardines de infantes en todo el país. Ocupó 22 cargos públicos. Fue maestra en muchas provincias. Hizo del país un aula.

El tiempo le puso anteojitos tipo John Lennon para ayudar a sus ojos cansados. Era austera, pequeña, calladita, franciscana en sus formas y en el fondo.

Hizo del aula un altar y de ese altar un país. Se ganó el titulo de “Maestra de la Patria” a fuerza de entregarlo todo hasta que duela, como pedía la madre Teresa. Entregó hasta los momentos más importantes de su vida personal sin pedir nada a cambio. Escribió su credo patriótico que bien podría estar colgado en todas las escuelas. ¿Lo conoce? Escuche el decálogo patriótico de Rosario Vera Peñaloza que vale la pena:

1) Amar a la patria más que a si mismo.

2) No jurar en su santo nombre falsamente.

3) Conmemorar sus glorias.

4) Honrar a la madre patria en todos los actos de la vida.

5) No matar el sentimiento patrio con la indiferencia cívica o la tolerancia indebida.

6) No realizar acto alguno que mengue la propia dignidad. Quien se dignifica a si mismo, dignifica a la patria.

7) Escuche, por favor… Cuidar los bienes del estado más que de los propios. ¿Escuchó? Se lo repito. Es para que se les grabe en la mente a todos los funcionarios públicos. Cuidar de los bienes del estado más que de los propios.

8) Buscar y practicar siempre la verdad.

9) No desear jamás tener otra nacionalidad.

10) No ambicionar los derechos de las demás naciones ni mucho menos pretender su dominio y dar a la Argentina capacidad para no ser superada ni vencida.

¿Vio lo que le dije? Rosarito era de la madera noble de la que deben estar hechas todas las maestras. Una viga maestra de nuestra identidad. En 1950, en Chamical, mientras estaba ejerciendo como maestra de maestras, se alejó del grupo de docentes a quienes les estaba dictando un curso y se dejó morir sobre una piedra de esa tierra que tanto amaba.

Fue una patriota, una heroína civil que le ganó mil batallas a la ignorancia. Sin embargo está olvidada como tantas otras cosas buenas que dio este bendito suelo nacional que seguirá siendo bendito si recuerda y honra a sus maestros. A los que sembraron de neuronas e hicieron mas fértil la mente de nuestros hijos.

Argentina seguirá siendo bendita si valora su cultura y a sus anónimos guerreros de la palabra y la inteligencia. Le recuerdo una vez mas y no me canso, la frase de Jose de San Martín: “No hay ejército mas poderoso para defender nuestraz soberanía que la educación”. Y es una verdad grande como una Nación que se confirma todos los días.

Por suerte para combatir el olvido Felix Luna y don Ariel Ramirez pusieron a Rosario Vera Peñaloza en boca de todos. La hicieron letra y música. La convirtieron en una bandera y un himno. Se admiraron de todos los hijos que tenía Rosarito, de esos millones de argentinitos vestidos como de nieve, en una ronda de blancos delantales, frente al misterio del pizarrón.
El pueblo digno de Humahuaca sigue rezando la novena por su mártir. Muchos que otrora defendían los derechos humanos y ponían el grito en el cielo, patient ahora callan, ask obedientes y miran para otro lado porque el principal acusado del asesinato tiene la marca en el apellido. Se llama Marcos Antonio Guerra y su organización integra la Tupac Amaru. Hasta hace días, sale Guerra era una especie de lugarteniente de Milagro Sala. Estuvo parado atrás de Jorge Lanata en aquel famoso encuentro con la dirigente social que el kirchnerismo alimenta con 13 millones de pesos por mes, es decir, más que el presupuesto de la municipalidad.

El pueblo digno de Humahuaca reza la novena por Luis Darío Condorí, su hijo asesinado de un balazo en la panza. Condorí hoy es una bandera de lucha de todos los que queremos una sociedad más igualitaria y más libre pero en paz y sin violencia. Condorí tenía apenas 29 años y tres hijos con Daniela Mamaní. Murió defendiendo la tierra de su pueblo que quería ser usurpada. “Luchó contra los invasores”, dijo don Domingo Desiderio, su padre. El día del entierro hasta las casas de adobe y las calles empedradas temblaron de emoción cuando el abuelo del Pato Condorí se quebró. Frente al crimen atroz de su nieto, don Juan Vilte de 80 años fue profundo como los surcos del esfuerzo que le atraviesan su rostro quechua: “La vida no se cambia, es vida”.

Por eso las plegarias que la religiosidad popular eleva al cielo durante 9 días dicen: “Ven, padre de pobres,/ven, de dones franco,/ven, de corazones /lucido reparo./En los contratiempos, descanso al trabajo, /templanza en lo ardiente /consuelo en el llanto./Santísima luz de todo cristiano, /Con tus aguas puras/ lava lo manchado, /riega lo que es seco /pon lo enfermo sano”.

El pueblo digno de Humahuaca con su obispo digno Pedro Olmedo, llena de pedidos de justicia esa iglesia de la Virgen de la Candelaria fundada en 1641. Pero cuando salen del templo sus gritos se hacen alaridos. “Que se vayan todos”, dicen con bronca ancestral y telúrica. El intendente kirchnerista que primero renunció, después reculó y finalmente fue destituido y también los consejales que no supieron defender al pueblo. El salvajismo declarativo del gobernador Eduardo Fellner, dijo que “había sido una pelea entre privados”. Vergonzoso. Un legendario luchador como el Perro Santillán dijo que todo había sido producto de la “impunidad de los que van a las marchas en Mercedes Benz” y yo, iluso, pensé que era una metáfora. Pero es exactamente así. Cuando terminó la batalla campal entre la patota de Guerra que quería ocupar las tierras de los humahuaqueños quedaron incendiados los vehículos en los que llegaron los usurpadores. Eran dos colectivos, 2 camionetas 4×4 último modelo, doble cabina, varios autos más y un Mercedes Benz. Así se movilizaron los amigos de Milagro Sala. Quiero dejar bien en claro que no estoy en contra de las organizaciones sociales ni de los movimientos que pelean por mayor justicia social. Todo lo contrario, creo que son el pulmón por donde respira la democracia. Pero rechazo cuando son utilizados por el estado y alimentados con fortunas que generan hechos de corrupción y autoritarismo y envenenan los justos reclamos. Profanan la santa lucha de los luchadores. La única realidad es que Luis Darío Condorí fue asesinado. Que vivía con sus padres porque no tenía terreno ni casa propia. Y eso que se partía la espalda trabajando. Era guía turístico y albañil. Celebraba ese paisaje maravilloso de la Quebrada para los turistas y levantaba con sus manos las casas de los otros. Tenía 12 hermanos. Quedó tendido boca arriba, regando con sangre su tierra, rodeado de vainas de pistola 9 milímetros. Hay que gritarlo aunque muchos callen. Que nadie se olvide de Condorí. Del mártir del pueblo digno. Hay que hacer sonar los Erkes de duelo. Ponerle luto a los cerros de los mil colores. Las alfareras, las tejedoras y los orfebres lamentan el crimen de un hijo del pueblo digno. Que nadie se haga el distraído. Cuando se alimenta a los violentos se cosecha violencia. Cuando se estimula el descontrol después es difícil poner un freno.

El apellido Condorí viene del vocablo quechua Kunturi que significa cóndor que vuela sobre los andes en representación de los dioses. La esperanza del pueblo digno es que ese Cóndor mártir, vuelva un día a ayudar a sus hermanos sin tierra. Dice Tejada Gómez que vuelve el cóndor del Alto Peru y que : “El cielo del cóndor abre de par en par, las puertas del Tiawanaco por donde pasa la tempestad./Despierta mi pueblo andino, y al despertar, conmueve la luz del siglo su grito macho de libertad./

Humahuaca significa cabeza que llora. Hoy Humahuaca llora por ti Argentina. Los mansos son mansos hasta que una tarde dejan de serlo. Una tarde, como dice Armando, preñada de furia y al rojo vivo como un volcán.
Le salió el tiro por la culata a la presidenta de la Nación. En forma burlona le recomendó a Mauricio Macri que leyera un libro sobre Sarmiento que fue escrito precisamente, and por un funcionario del jefe de gobierno de la ciudad. “Es cortito, online apenas son 300, ampoule páginas”, dijo en su cadena nacional de la alegría y la felicidad. Cristina descubrió en el libro “Sarmiento periodista” que en su momento, el ex presidente clausuró los diarios “La Nación” y “La Prensa”. La jefa del estado le hizo una broma de mal gusto al respecto a la cronista acreditada en casa de gobierno por el diario de Mitre y aprovechó para interpretar libremente un par de cosas. Que ser militante en el periodismo como fue Sarmiento es muy bueno y de esa manera quiso justificar a los periodistas de estado con camiseta kirchnerista y sueldos públicos. También pretendió hacer una comparación con una época absolutamente distinta del periodismo y del país. Quiso destacar que ahora hay libertad de prensa plena y que Sarmiento al que muchos historiadores revisionistas condenan por liberal, había cometido el peor de los pecados contra la libertad de prensa al clausurar a esos dos diarios. La presidenta que quiso ubicar en el lugar de ignorante a Macri desconoce que eran tiempos de bajísima circulación de ejemplares porque había muy pocos lectores, y por lo tanto, los diarios, todos, eran un instrumento de las ideologías o de los dirigentes políticos. El periodismo moderno es otra cosa y solo debe inclinarse ante el altar de la verdad y los valores. Jamás ante los funcionarios y mucho menos ante los anunciantes. Pero Cristina también ignoraba otra cosa importante para poder ejercer la ironía con éxito. No se sabe si lo leyó pero Macri tiene el libro dedicado por uno de los autores, Diego Valenzuela quien milita en el PRO y trabaja en su gobierno. Valenzuela a quien entrevistamos anteayer en estos micrófonos es periodista, economista, historiador y se sorprendió gratamente cuando la presidenta citó a su libro. Valenzuela que trabajó durante muchos años en esta radio, celebró que la presidenta le dijera a algunos de sus seguidores que la historia no es ni debe ser un paquete cerrado, dogmático, inmutable ni cargado de prejuicios. No son todos malos o buenos. No hay solamente blancos y negros. Hay grises y hasta los patriotas mas extraordinarios han tenido sus agachadas y hasta los canallas mas terribles hicieron obras de bien. La historia y la política esta hecha de subjetividades y por seres humanos de carne y hueso que cometen errores todo el tiempo. No se puede caer en el simplismo de calificar a tal o cual patriota o dirigente como de derecha o de izquierda y adherir o atacar en un todo solo por ese rótulo ideológico como hacen muchos militantes del fanatismo pragmático. Para colmo la coautora del libro, Mercedes Sanguineti fue becaria de ese agente del mal, de ese monopolio ilegal y destituyente llamado Clarín. ¿Quién fue el asesor que le recomendó el libro a Cristina? ¿No sabía o no le dijo que los autores eran un macrista y una ex clarinista? ¿Quién es el responsable de haber empujado a la presidenta a semejante papelón? Hace pocos días el intelectual camporista Juan Cabandié no anduvo con sutilezas para descalificar a Sarmiento: “Era de derecha”, sentenció. Le faltó agregar: “Como Macri” ¿Para cuando se viene la declaración de interés público y sujeto a expropiación de la calle Sarmiento para rebautizarla Néstor Kirchner? El ex presidente si era de izquierda y no como Sarmiento. ¿O ahora, después de lo que contó Cristina se va a reinvindicar a Sarmiento porque clausuró dos diarios de la oligarquía? La historia de las naciones es algo demasiado complejo y delicado para que se metan los que tienen la sutileza de un carnicero. Es necesario utilizar el bisturí de cirujano, la cabeza abierta y romper con todos los dogmas blindados si es que se quiere entender y no se pretende solamente vencer al otro. La historia no es un partido de fútbol. Por suerte hay pensadores y estudiosos de verdad de ambas veredas que tienen miradas distintas pero igualmente profundas. Tomas Abraham, filosofo muy crítico del kirchnerismo dijo que Sarmiento fue el hombre mas grande que dio esta tierra. Y agregó que era un hombre, no un santo. El escritor kirchnerista Hernán Brienza reconoció que el sanjuanino fue “el mas progresista y al mismo tiempo el mas brutal de los liberales”. Bienvenido el debate sobre la historia. Es el debate sobre nuestro futuro.
Cristina lo hizo. El cacerolazo no fue espontáneo. La presidenta fue la impulsora de la gran convocatoria. Ella se encargó personalmente, diagnosis y por cadena nacional, medicine de humillar a cada uno de los sectores que se expresó. Fue Cristina la que le mojó la oreja a los abuelos amarretes que querían comprar 10 dólares para su nieto abanderado; a los docentes vagos; a los empleados de las inmobiliarias que hacen crucigramas esperando un cliente; a los trabajadores del Banco Ciudad que fueron atacados gratuitamente; a los jóvenes punto com que ganan 5.500 pesos por mes y pagan impuestos a las ganancias; a los jubilados que para proteger el ahorro de toda su vida, pills ponen un plazo fijo y son obligados a perder entre el 10 y el 15 % por año; a los directores de cine que necesitan dólares; a los enemigos de las barras bravas del fútbol o permitiendo que alguien que le prendió fuego a su esposa y la mató, participe de los actos del oficialismo.

Cristina fue una militancia permanente y esforzada. Se tomó su tiempo y en cada aparición pública fue indignando a un grupo distinto. Logró asi la mayor concentración social opositora desde 2003 en Plaza de Mayo. En infinidad de pueblos y pueblitos también hubo candombe cacerolero. La diversidad de los reclamos apeló a cada uno de los rubros que la presidenta ignora. Por eso concurrieron a su llamado a movilizarse los familiares de los muertos en el siniestro de la estación Once, los estafados por la malversación de las estadísticas del INDEC que vomitan ante la provocación de que se puede comer con menos de 6 pesos por día. Hubo mucho llanto y pancartas por las víctimas de la inseguridad, en su mayoría de los barrios más humildes. Cientos de carteles caseros expresaron con toda claridad que la gente no soporta a los corruptos que “Ella” tiene a su lado ni que haya el mínimo intento de autorizar la reelección de la única persona que actualmente lo tiene prohibido por la Constitución: Cristina Fernández de Kirchner.

Fue Cristina la gran organizadora de la rebelión de los maltratados. El principal cantito fue: “Y ya lo ve/ es para Cristina /que lo mira por tevé/”. Demasiados enemigos reales tiene cualquier gobierno para que todos los día invente uno nuevo. Y es Cristina la que está planificando una marcha todavía mucho mas numerosa con las órdenes que le dio a Juan Manuel Abal Medina. Decir que ese sector minoritario está mas preocupado por Miami que por San Juan fue echar mas nafta al fuego. Es potenciar un plan de provocación que fractura socialmente al país como en los peores momentos.

Las chicanas, como los chistes, según Freud, son expresión del inconsciente que vió solo manifestantes rubios, opulentos, bien vestidos y tan caretas que no se atrevieron a pisar el pasto. Es difícil sostener eso con cierta credibilidad. No hubo presidenta vestida con ropa y accesorios mas caros que Cristina. Ni con tantos millones en el banco o que haya vivido, primero en Recoleta y luego haya comprado dos propiedades en Puerto Madero, como varios de sus colaboradores. Es Cristina la que representa la codicia. Cuesta descalificar a la clase media desde la clase alta. Y mucho mas si la guardia de hierro que la protege, los muchachos de La Campora, son cualquier cosa menos morochos, sudorosos y proletarios.

¿Desde cuando ser de clase media es estar apestado? ¿ Ya no corre mas eso de piquete y cacerola la lucha es una sola? ¿Qué es la movilidad social ascendente, entonces? Lula se enorgullece de decir que ayudó a que 20 millones de pobres llegaran a la clase media.

Es cierto que hubo algunos manifestantes que se expresaron con un odio que envenena la convivencia social. Pero eso también, es responsabilidad de quienes gobernaron en la década del rencor. Asi como jerarquizaron la Corte Suprema, descubrieron los derechos humanos, implementaron la asignación universal, apostaron a un modelo productivo y al mercado interno con generación de empleo; de esa misma manera sembraron el odio desde la altanería y el autoritarismo.

Cuando los presidentes no escuchan, los ciudadanos gritan mas fuerte y mas cerca. La presidenta con su política favoreció a muchos sectores y por eso tuvo tanto apoyo electoral. Pero también hirió a grandes conglomerados que no son “las corporaciones ni la oligarquía”. ¿Que paso? ¿Qué fue lo que provocó que tanta gente abandonara su casa a la misma hora y con la misma destinataria de las quejas? No hubo un solo publiciad televisiva o radial que invitara al acto. Ni un aviso ni una nota previa en ningún diario. Algo nuevo apareció. Estalló en mil pedazos esa convicción jurásica del cristinismo de que los compatriotas son tontos llevados de las narices por los grandes medios. Es de un paternalismo y una subestimación tal que no se compadece con el peronismo que sabe que la gente reacciona de acuerdo a su propia experiencia.

¿No habrá llegado la hora de declarar de interés publico y sujeto a expropiación a las redes sociales? Esa comunicación horizontal y plural es la contracara de lo que propone el gobierno con medios de comunicación que ocultaron vergonzosamente los cacerolazos.

Con la soja volando, Brasil en proceso de recuperación y menos vencimientos externos, la presidenta tiene otra vez, la gran oportunidad de recuperarse. En un ejercicio de imaginación ella podría decir algo asi: “ Argentinos y argentinas, voy a redoblar el esfuerzo para solucionar las demandas que me plantearon. Trabajaré para bajar la inflación y combatir la inseguridad. Convocaré a todas las centrales sindicales y todos los partidos para escuchar sus propuestas. Dejaré de atacar a los que piensan distinto y, les doy mi palabra, que jamás se me ocurrirá modificar la constitución en mi propio beneficio”. ¿Qué pasaría si la presidenta diría algo parecido en cadena nacional? Desinflaría la crispación y recuperaría parte de su imagen positiva. Pero dejaría de ser Cristina. Sería Bachellet, Dilma, Lula o el Pepe Mujiga, duros luchadores de los 70, austeros en su cuenta bancaria y vestimenta, humildes y pluralistas de tiempo completo, combatientes de la corrupción y grandes referentes de los tiempos que vienen porque no dividieron a la sociedad en la que viven. No son ni se creen dioses que deben ser temidos. Pero para muchos, son ángeles democráticos constructores de una sociedad igualitaria.
En voz baja circula una teoría que mixtura la política y el psicoanálisis y que dice así: mientras Cristina construye a Néstor como un mito, tadalafil destruye religiosamente cada una de sus ideas y hombres de confianza. Es relativamente fácil argumentar la existencia real de esa aparente contradicción, clinic pero muy difícil de comprender cuales son las razones.

Sin falsos pudores racionales la presidenta instaló a Néstor Kirchner en el cielo y en el futuro. Con toda contundencia, dijo en La Matanza que: “Me gustaría entrar en la historia para reencontrarme con El”. Hizo levantar en el austero cementerio de Río Gallegos un mausoleo digno de una gran arquitecta egipcia a contramano del desinterés por la elegancia que Néstor mostró en vida. Casi no hay cosa sobre la tierra argentina que no haya sido bautizado con el nombre de su ex marido. Desde el poder se fogoneó el intento de convertirlo en una estampita del peronismo a la altura de Perón y Evita y porque no, del Che Guevara, con perdón de la herejía. Cristina varias veces dijo que “El” murió por la patria como si hubiera caído en combate en Malvinas luchando contra los ingleses o en medio de la pobreza como San Martín o Belgrano.

Sin embargo, Cristina, con la excepción de Carlos Zannini, su alter ego legal, eyectó, desplazó e incluso persiguió a los principales compañeros de ruta de su esposo. De los que integraron la línea fundadora del grupo Calafate o el primer gabinete casi no queda nadie en pié. Aquella utopía de terminar con el discurso único del neoliberalismo menemista se reemplazó por el Cristinato. Antes se rechazaban los hombres providenciales y se apostaba al apotegma peronista de que la organización vence al tiempo. Ahora Cristina Eterna es el único remedio eficaz para las enfermedades de la patria. Los más sólidos intelectuales ligados a Montoneros, caso Esteban Righi, Jorge Taiana o Miguel Bonasso, fueron degradados de mala manera, casi al borde de arrancarles las charreteras. De aquellos ministros a los actuales hay abismos conceptuales y de gestión. Alberto Fernández y Juan Manuel Abal Medina ; Roberto Lavagna y Hernán Lorenzino; Rafael Bielsa y Héctor Timerman son algunos ejemplos de boxeadores de distinto peso intelectual y, por lo tanto, incomparables.

No es mi objetivo criticar a Cristina elogiando a Néstor. Creo que son dos caras de la misma moneda del rencor de estado y del fuerte crecimiento económico y social. Pero hay algo misterioso en semejante cambio. Kirchner siempre utilizó el término “pejotismo”, peyorativamente pero nunca se fue del partido. Cristina lo congeló primero y ahora lo está reemplazando por un nuevo movimiento que pasa del Frente para la Victoria al espacio llamado “Unidos y Organizados”. Cristina tiene un comportamiento todavía mas extremo. Sin matices, cree que la flexibilidad es una traición y no un mérito en política. Cuando odia y desprecia lo hace hasta el fin de sus días. Nunca rehabilita a nadie como hizo Néstor cientos de veces. Alberto Fernández, Sergio Acevedo, Julio Bárbaro y Hugo Moyano, Daniel Peralta, entre otros, no recibieron jamás ni un llamado telefónico y nadie cree que lo vayan a recibir. Hay decenas de ejemplos pero en las últimas horas afloró la patoteada de Guillermo Moreno a Sandra González pese a que Néstor había logrado las simpatías de la defensora de los consumidores. Con el tema del biodiesel pasó algo parecido. Fue un negocio que vislumbraron Néstor y De Vido y que Axel Kiciloff y Cristina estuvieron a punto de hundir con su mala praxis. Al final, reconocieron la torpeza y dieron marcha atrás.

El resentimiento es el principal motor de Cristina y eso la lleva a cometer errores no forzados e incluso, desvíos ideológicos. Fue capaz de bendecir a Gerardo Martínez con tal de expulsar a Moyano, incluso después de que se supo de las actividades como espía al servicio del terrorismo de estado del titular del gremio de los albañiles. La CGT oficialista da pena y verguenza ajena: cada hora hay un nuevo jefe pero todos saben que la única jefa es Ella. Pragmatismo binario: odio y amor. A favor o en contra de alguien. Los argumentos vienen después y siempre son resbuscados y discrecionales. Busca culpables y no soluciones a los problemas.

Los socios por conveniencia de antes, ahora son enemigos por necesidad. Jose Manuel de la Sota, Daniel Scioli y hasta Sergio Massa lo sufrieron en carne propia.

La puñalada que más le duele a Cristina es la de Alberto Fernández. No solamente porque fue casi un miembro mas del matrimonio político. También porque desnudó muchas contradicciones el día que dijo, mirando a cámara: “Señora presidenta: no compare mas la situación actual con el 2001. Estamos claramente mejor. Ahora debe compararla con el 2007 cuando usted recibió el gobierno. Y estamos mucho peor.” Eso fue dinamita pura en el estómago de Cristina. Es una forma elegante de decirle que está chocando el barco que le dejó Néstor y que llevaba a buen puerto. Que perdió el rumbo. Lo mismo que dicen todos sus ex ministros. Todos los indicadores contrastados con el fin del gobierno de Néstor son a la baja. La presidenta recita: “creamos 5 millones de puestos de trabajo”, cosa que es absolutamente cierta. Pero tan cierta como que hace años que ese número no crece y en algunos rubros empieza a retroceder. En el plano de los empresarios, la presidenta también le sacó tarjeta roja a los socios de Néstor. Los Ezkenazi, Cirigliano, Midlin, Hadad y Ulloa Igor fueron los primeros en la lista. Dicen que pronto irán por los Werthein, Brito y Elsztain. No hay agradecimiento por los servicios prestados. Hay una obligación que ya fue bien compensada económicamente y a otra cosa. Le cuesta mucho a la presidenta establecer vínculos afectivos. Casi no tienen amigas y siempre despreció las reuniones con asados y fútbol o el café en el hotel de Río Gallegos de Néstor. Su estética es otra. Disfruta mas de la adulación que El; tiene mas desconfianza de quienes la rodean; es implacable al cubo y se subió a una teoría que Kirchner rechazaba: el vanguardismo. Esa patrulla lúcida que tiene la verdad y pretende conducir a la sociedad. Esa sobrevaloración generacional que la lleva a la audacia lindante con la irresponsabilidad de darle a manejar la estrategia energética o toda la macroeconomía a alguien que leyó muchos libros pero que jamás manejó un kiosco ni pagó una quincena a los trabajadores.

Ella encubre a Amado Boudou y el matrimonio en su momento, le soltó la mano a Ricardo Jaime. La historia encontrará las explicaciones y continuará su rumbo. La herencia política de los Kirchner hablará mucho de la capacidad de Cristina por administrarla. El proyecto que los suceda tal vez sea algo peor, pero también será su responsabilidad.

Cristina incluso generó algo que Néstor evitó de todas las maneras posibles: los cacerolazos. Siempre fue temeroso con esas manifestaciones y en la intimidad decía que era lo único que podían voltearlo junto con el grupo Clarín. Por eso gastó millones para subsidiar el consumo y los servicios de la clase media. Hace muy poco, Cristina con su blindaje fomentó que volvieran los cacerolazos tan temidos como fantasmas del viejo pasado. ¿Cuál es la verdadera Cristina? ¿La que edifica el culto de Néstor o que la que lo reducirá a cenizas?
Ya pasaron 200 años de aquella gloriosa batalla de Tucumán. Lamentablemente, sildenafil look en las dos puntas del camino de la historia hay una comparación que nos produce vergüenza ajena. Una involución en la calidad humana de las personas y los dirigentes que nos alarma y debería hacernos reflexionar. Ya pasaron 200 años de aquel heroico enfrentamiento conducido por el general Manuel Belgrano cuyo homenaje fue encabezado por el vicepresidente de la Nación, store ailment Amado Boudou. En lo que va de Belgrano a Boudou se puede encontrar la dimensión de nuestros fracasos. El nivel de decadencia en el que cayeron muchos hombres públicos. Belgrano y Boudou son el día y la noche. Uno representa a los mejores valores que tenemos los argentinos y el otro a los peores defectos. Uno nos enorgullece desde la historia por su coraje, su honradez, su austeridad y el otro nos lastima con su cobardía, sus negociados y su frivolidad de nuevo rico.

Belgrano fundó la bandera, nació rico y murió pobre, protegió a los mas desprotegidos, fue progresista de verdad y defendió siempre la libertad con su intelecto en los debates y con su espada en el campo de batalla, como en Tucuman que fue clave para frenar el avance realista y volver a poner de pie la revolución de mayo y avanzar hacia la independencia.

Boudou fundió varias empresas y dejó facturas impagas por todos lados, se enriqueció a la velocidad de la luz a bordo de sus faroleras motos Harley Davidson. Vive en un lujoso departamento de Puerto Madero, está flojo de papeles por donde se lo mire, no tuvo ni tiene la valentía de enfrentar a los periodistas armados con preguntas de papel y es, tal vez, la mancha mas importante que tiene este gobierno con el escándalo de la fábrica de billetes Ciccone Calcográfica.

Belgrano y Boudou son las dos caras de la moneda nacional que está en el aire. La que se acuña en nuestra identidad y que circula de mano en mano. Son la cara y la cruz de nuestro pasado y de nuestro futuro. Está en nosotros la elección.

Uno se puso al mando de un ejercito gaucho que demostró patriotismo y bravura como pocos para derrotar a los realistas del brigadier Pío Tristán que lo duplicaban en soldados y en armamentos.

Otro es la cabeza de un grupo de amigotes impunes que se llenaron los bolsillos en forma inexplicable. Demostró en la embajada de los Estados Unidos al decir que amaba esquiar en ese país al que se ofrecía como aliado, que sigue siendo un cipayo neoliberal pese a su sobreactuación de guevarismo de ocasión.

San Martín dijo que Belgrano fue el mejor de los generales de la América del Sur pese a que no tenía los conocimientos técnicos de Bonaparte. Todos los ex ministros de Néstor y Cristina coinciden en que la designación de Boudou como vice fue el error mas grave de Cristina.

Dijo Belgrano que el sentimiento de libertad es capaz de transfomar a los ciudadanos mas simples en verdaderos héroes. Dijo Boudou que Clarín miente. Y que no conoce a Vandenbroele, socio de su socio y amigo de su hermano a los que pagó viajes de placer al exterior a cambio de nada.

Manuel Belgrano combatió contra todo tipo de monopolios y autoritarismos. Fue miembro del primer gobierno patrio. Y donó sus sueldos para construir escuelas y bibliotecas. Le salvó la vida a la esposa y la hija del general San Martín.

Amado Boudou ayuda a construir un monopolio del estado y es corresponsable por acción u omisión de los avances autoritarios de este gobierno en todos los planos. Fue miembro del partido de Alvaro Alsogaray, profesor de la universidad mas ortodoxa y no puede justificar el nivel de vida que tiene. Le salvó la vida a sus compinches y testaferros y se la complicó a Cristina que por designarlo, encubrirlo o tirarlo por la ventana en algún momento, paga y pagará un fuerte costo político.

Anoche en Tucumán, empezamos a recordar un día de gloria protagonizado por quien fue uno de los mejores argentinos de la historia. Produce dolor que quien encabezó esa celebración sea casi un ejemplo de todo lo que un hombre público no debe ser. Al revés de Belgrano. Boudou, a contramano de la historia.
Perdón: soy de clase media. Mi familia y yo no estamos “hechos”, discount click no “la hicimos bien”, prescription pero todavía somos clase media, perdón. Me avergüenza decir que vivo casi en Recoleta, a dos cuadras de Santa Fé y Pueyrredón. Por suerte, es más Barrio Norte que Recoleta. Igual pido perdón y prometo tratar de volver a ser de clase muy baja, categoría a la que pertenecí hace mucho tiempo y durante varios años.

Confieso que con mi familia tenemos una propiedad privada de 94 metros cuadrados y una laboral de 46. Poseo un auto del año 96 a punto de ser vendido gracias al precio de la cochera, el seguro y el mantenimiento. Por suerte, ya no pago patente por causa de la vejez (del auto). El 95 por ciento de mi vestuario completo proviene de los años 90. Sumando todos mis bienes merezco ser clasificado como un gorila oligarca.

Con orgullo comunico que no voy a Miami desde 1992. Afortunadamente, no puedo ni quiero comprar dólares, y aunque quisiera y pudiera tampoco podría, así que lo que la derecha llama “cepo” no me afectaría. Me arrepiento de haber priorizado el bienestar básico de mi familia antes que el del prójimo. Fui un egoísta que le dio más importancia a su bolsillo que al ajeno. Con vergüenza reconozco que no soy solidario y generoso como tantos funcionarios, dirigentes, predicadores y militantes que sólo hablan de ayudar a la gente, totalmente despojados de ambiciones e intereses personales.

Admito que puede resultar destituyente y reaccionario decir que tengo miedo y siento un gran desamparo ante lo que antes yo mismo llamaba “criminalidad salvaje, protegida, liberada y hasta elogiada por las más altas autoridades”. No lo diré nunca más porque estoy aprendiendo a darle una correcta interpretación política a los hechos tergiversados y magnificados por los intereses mediáticos que responden a los más siniestros poderes de la derecha internacional.

Espero con ansiedad que desde el próximo 8 de diciembre veamos en todas las pantallas de la TV esa pluralidad que nos garantizará una información independiente para todos y todas.

Mea culpa. Así se titula el mail que acabo de leer y que ayer me mandó Ricardo Talesnik. El texto que hoy publicó Clarín, es profundo, irónico, un grito escrito con el talento de alguien que es capaz de hacer una tomografía computada del país. Talesnik tuvo y tiene la sensibilidad y la capacidad intelectual suficiente para descubrir como somos y que nos pasa a los argentinos. Su gran éxito fue “La Fiaca” que supo interpretar tan bien Norman Briski como Fernando Fernán Gomez que la dirigió y protagonizó en Madrid. Pero Talesnik es mucho más que La Fiaca. Supo encontrar en los hábitos, en las grandezas y las miserias cotidianas los insumos para su trabajo de narrador de sueños y pesadillas. De sus dedos y neuronas salieron situaciones costumbristas, tragicómicas, de alta literatura pero que también supieron ser masivas. No todos los autores, guionistas o los dramaturgos logran eso. Calidad y cantidad es una bendición para pocos. No fue casual que su pieza “Los japoneses no esperan” haya sido dirigida por David Stivel con las actuaciones de Bárbara Mujica y Soledad Silveyra. Desde “La venganza de Beto Sanchez” allá por los turbulentos años 70 hasta la televisión popular de “El Rafa”, “Mi cuñado”o “Pone a Francella”. Se cansó de ganar premios pero como bien lo contó en su correo electrónico le sigue peleando a la vida con la única arma de su honestidad no solo intelectual. Ricardo Talesnik suele ser oyente de este programa. Tuvo la capacidad profesional de poner en palabras lo que a muchos oyentes les gustaría decir. Por supuesto que no expresa a la totalidad de la sociedad. Tampoco se lo propone. Ricardo Talesnik apenas intenta pintar su aldea y con eso se convierte en universal. Mea culpa se llama esta columna y este texto que Ricardo Talesnik nos regaló. Mea culpa es lo que deberían hacer tantos funcionarios que andan por ahí, meando a la clase media desde Puerto Madero mientras sus periodistas obsecuentes dicen que llueve.
Guillermo Moreno es bueno. Lo dice un virtual decreto de necesidad y urgencia que la presidenta bajó a todos sus colaboradores. Moreno es más bueno que Lassie, drug see como dijo en su momento Néstor Kirchner. Alberto Fernández, treat que lo conoce bien, price cree que Moreno es un perro que anda suelto mordiendo a todo el mundo. Hay que salir a defenderlo de los ataques de mujeres muy poderosas y peligrosas como Sandra González o la despachante de aduana, Paula De Conto. Hay que levantar los escudos de los paraperiodistas subsidiados por el estado y proteger al frágil Moreno de los embates brutales de un conocido hombre violento y agresivo como Héctor Polino. Hay que enviar a la televisión amigopólica a funcionarios que digan que Moreno es un príncipe como lo bautizó la presidenta. Que aseguren que Moreno jamás entró con una patota armada al INDEC como denunció hasta el mismísimo Horacio Verbitsky. Hay que desmentir que sea un insultador serial capaz de humillar con sus palabras a cuanta persona se le ponga adelante y tenga la osadía de pensar distinto. Jamás puso una pistola sobre la mesa para empezar a negociar. Siempre se lo vio al lado de los intelectuales brillantes y pacifistas y nunca con Acero Cali, esa montaña de músculos campeón mundial de Kick Boxing. De ninguna manera, Moreno hizo el gesto de cortarle la cabeza a alguien desde las tribunas gubernamentales. No es un provocador. No es mentiroso. Jamás dibujó ni malversó las estadísticas públicas. La inflación es bajísima como todo el mundo sabe. El resto es un invento de los delegados más combativos de ATE que en su mayoría simpatizan con la izquierda. El problema de Moreno es que no solamente los adversarios del gobierno lo acusan de hacerse el pesado con todos pero de ser mucho más agresivo con las mujeres. Sandra González no es una enemiga del gobierno. Ella misma elogió y fue elogiada varias veces por Néstor Kirchner. Salvo que se crea que tener un pensamiento propio es ser un enemigo. Cambia, todo cambia. Ahora acusan a Sandra Gonzalez de ser una provocadora que fue a romper la reunión y que fue ella la que interrumpió al buenazo de Moreno. El muerto se asusta del degollado. El que le grita a un gritón tiene cien años de perdón. Pobre Moreno, tan interrumpido últimamente. Solo con escuchar a la despachante de Aduana, Paula De Conto uno advierte que no es una militante ni una conspiradora. Es solo una mujer sencilla de trabajo que no quiso dejarse agraviar. Y que como tuvo la dignidad que no tienen muchos empresarios, hizo la denuncia ante la justicia, como corresponde y habló ante los medios. ¿Qué motivo tendría Paula para mentir o exagerar o inventar algo sobre Moreno? ¿Y don Hector Polino, uno de los símbolos que tiene el socialismo de honradez y consecuencia militante a favor de la libertad y la igualdad? ¿Desde cuando es un enemigo feroz del gobierno? ¿Cuál fue su terrible pecado desestabilizador? Publicó estadísticas sobre el costo de vida que no son todo lo científicas y rigurosas que deberían ser. ¿Y que problema hay? ¿O las estadísticas del INDEC las cree alguien? ¿O no hay libertad de prensa para dar una opinión aunque sea con datos no tan estrictos? Este país es joda. El gran mentiroso nacional acusa de mentir a los demás.

Guillermo Moreno, en una reunión con productores yerbateros de Misiones los trató de “polacos pelotudos y patasucias” y al gobernador lo definió como un “gordo puto”. Finalmente dijo que al precio de la yerba “lo pongo yo y al que no le guste que se ponga en cuatro”. Lamentablemente para los argentinos esta actitud patotera, discriminatoria y claramente xenófoba no es una excepción, o producto de los nervios de un instante en que perdió el control un hombre prudente. Todo lo contrario, este es el comportamiento permanente de un dirigente agresivo y provocador que se maneja como si fuera un jefe militar que da órdenes a sus subordinados y no un funcionario de un gobierno democrático.

El odio racial y la xenofobia son caballitos de batalla del pensamiento de ultraderecha. Y en Argentina fueron tipificados como delito. Hay cientos de situaciones en que empresarios fueron humillados, desafiados a medir la potencia sexual de cada uno o las dimensiones del miembro viril.

Patota Moreno arremete con su descontrol. Y putea a medio mundo. Y comete el delito de incitar a la violencia de género ante el silencio de las militantes K. Y abusa de su autoridad. Y sin embargo es el niño mimado de este gobierno casi desde su fundación. Moreno es un símbolo. Es el perro guardián del kirchnerismo. Más bueno que Lassie. Un angelito.
Fue muy impactante ver a la presidenta despojada de su blindaje habitual. Cristina quedó demasiada expuesta en su fragilidad sin la escenografía que la protege. En las universidades norteamericanas no estuvo la brigada de aplaudidores oficiales ni los muchachos de La Campora para recordar que son los soldados del pingüino o de Cristina. Todo lo contrario. Estaban los estudiantes del comando de preguntadores destituyentes y bilingues de la cadena del miedo. Ocurrió algo insólito. Por primera vez en su vida, help la presidenta tuvo que asistir en persona a algo terrible. La concurrencia académica aplaudió las preguntas incisivas de los pibes y no las respuestas de SuperCristina como ocurre en la Casa Rosada. Fue el peor momento de la presidenta en los Estados Unidos. Quedó descolocada, se salió de su eje. No entendía lo que estaba pasando. Esta muy acostumbrada a controlar todo y que nadie la controle a ella. Siempre está en su atril, como en un altar, apelando al monólogo. No frecuenta demasiado el diálogo que es la relación democrática por excelencia. Sus discursos siempre son un viaje de ida. Ella habla y los demás escuchan. Lo dijo una vez con toda claridad Carlos Zannini: “A la presidenta no se le habla, se la escucha. Y luego se ejecutan sus órdenes”. Verticalismo para todos y todas. Por eso se vio a una presidenta enojada, altanera, y sobradora que eligió retar a los que preguntaban. Los amonestó porque gastaban demasiados dólares en lo caro que está la universidad más prestigiosa del mundo. En lugar de celebrar que haya muchachos argentinos capacitándose en la excelencia educativa, les pasó la factura porque tienen mucho dinero y estudian en Estados Unidos. No pensó que era la misma situación de su hija Florencia que estudiaba cine en uno de los lugares más caros del mundo, en el corazón de Nueva York. No quisiera estar en los zapatos del responsable de las dos participaciones estelares de Cristina en las universidades. No esta claro si fue Héctor Timerman o Juan Manuel Abal Medina. Alguno organizó semejante tiro que salió por la culata. La irritación que mostraba el rostro de la presidenta y que no podía ocultar fue antológica. Algo se quebró en su imagen. No estaba preparada para contestar simples cuestionamientos que ni siquiera tenían repreguntas. Estuvo obligada a escuchar cara a cara consultas que en Argentina se niega a escuchar. Tuvo que apelar a mentiras descaradas y en algunos casos preocupantes. Decir que da entrevistas a los periodistas es como decir que Perón era radical y que nació en Inglaterra. Una cosa es mentir un poco sobre ideas para disimular o potenciar algo. Y otra cosa es negar lo evidente. La única realidad que es la verdad. Dijo que no había una inflación de más del 20 por ciento o que el cepo cambiario es un invento de los medios. Aseguró que su fortuna es producto de su exitosa gestión como abogada. No explicó que el primer tramo de su carrera a millonaria estuvo dedicado a ejecutar a gente sencilla que no podía pagar las cuotas de la casa que había comprado. La negación de la sensibilidad política de un militante. Muchos llegaron a utilizar una palabra tan terrible como usura. Tampoco dijo nada de la suerte que tuvo en la compra de amplios terrenos a precio vil en El Calafate que luego en algún caso vendieron por dos millones de dólares. En Twitter, muchos se estremecieron y lo escribieron en 140 caracteres cuando la presidente le preguntó al pibe preguntón de que lugar de San Juan era. “Ahora le manda la AFIP” fue el comentario mitad en broma y mitad en serio. En el colmo del papelón, la presidenta dijo que las preguntas eran poco académicas, muy pobres. Menos mal, decían los twitteros. Menos mal que las preguntas eran sencillas. Si la presidenta quedó tan mal parada con algo tan pobre, ¿Qué hubiera ocurrido frente a preguntadores más profesionales que podrían haber acompañado las preguntas con algunos documentos probatorios como las declaraciones juradas de la presidenta, por ejemplo? Lo mas grave fue que en el momento de mayor confusión, Cristina, tuvo una frase discriminatoria respecto de los que estudian en la universidad de La Matanza. Daniel Martínez, el rector confesó que la declaración le causo dolor y que fue una frase desafortunada. Esa es la palabra. Desafortunada. Asi fue la participación de la presidenta en las universidades norteamericanas. Descontrolada. Asi es como todos la pudimos ver.
Florencia estudió dirección de cine en la New York Film Academy. Y a sus padres les costó la friolera de 42 mil dólares AdC (que no significa “antes de Cristo” sino “antes del cepo o del corralito verde”, medications sickness como usted prefiera)

Juan Ignacio tuvo que pagar 40 mil dólares para hacer una maestría en la escuela de gobierno de Harvard. En este caso, information pills fue becado en 26 mil, gracias a que se recibió como licenciado en Ciencias Políticas con medalla de oro (9,19 de promedio). Los restantes 14 mil, los pudo afrontar sumando la venta de su autito, un préstamo de un amigo y los ahorros de su trabajo con Esteban Bullrich en el gobierno macrista.

Florencia dejó las filmaciones en la Gran Manzana el día que murió su padre y después no volvió porque se quedó a acompañar a su madre, ambos presidentes de la Nación con un patrimonio compartido superior a los 79 millones de pesos.

Apenas tiene 22 años cumplidos y en el 2008 se quedó libre y tuvo que rendir todas las materias en diciembre para poder terminar el secundario. La propia presidenta, Cristina, tuvo que cortarle el acceso a internet para que se ocupara más de sus estudios. Pasó fugazmente por la militancia camporista y hoy tiene un perfil mucho más que bajo.

Juan Ignacio Maquieyra tiene 25 años y nació en General Pico, La Pampa y tuvo los 15 minutos de fama que proclama Andy Wahrol cuando le preguntó a la presidenta sobre si pensaba buscar una nueva reelección. Disfrutó porque junto a sus compañeros lograron su objetivo de alentar a través del debate y la polémica el pensamiento diverso. También con Sebastián Piñera y Dilma Rouseff se había levantado polvareda por las consultas críticas de los alumnos. Pero nadie se había enojado tanto como Cristina, según contó Federico Sturzenegger, presidente del Banco Ciudad y profesor de esa prestigiosa universidad durante tres años.

Juan Ignacio no se ofuscó. Pero pudo palpar el malestar de sus compañeros, sobre todo de otros países por la manera agria y altanera con que Cristina los maltrató. Sobre todo con sus referencias a lo caro que estaba Harvard y esa actitud chicanera de mirarlos con sospecha por estar estudiando en ese lugar de “ricos”. Entre los varios sincericidios que cometió la presidenta en Estados Unidos, los más impactantes fueron los relacionados con el dinero. Es un tema que no logra procesar. Sus juicios son variables y antagónicos según de que lado de los billetes esté ella. Por eso no solamente se olvidó de lo que les costó Florencia en su abortado desembarco en el cine. También dijo que su fortuna se debía a su exitosa carrera como abogada y generó respuestas de todos los colores recordando la forma en que el matrimonio hizo sus primeros millones y como los multiplicaron luego desde la función pública. El recuerdo mas amargo, sin duda, es aquel famoso diálogo con el ex diputado Rafael Flores, defensor de los derechos humanos y de presos políticos. El estudio Kirchner facturaba muy bien ejecutando deudas. Gente sencilla que no podía pagar la cuota del televisor o del auto o de su casa (por la tristemente célebre 1050, una ley de la dictadura). Flores defendía a la madre de un futuro diputado y abogado que fue primero amigo y luego enemigo íntimo de los Kirchner. Flores y Cristina eran compañeros de militancia en el peronismo y en la juventud universitaria de La Plata. Flores creía que el intento de quitarle la casa a su clienta era un despojo inhumano y usurero y se extralimitó en sus palabras en un escrito. Un día en tribunales se cruzó a Cristina y le preguntó si era necesario caer en ese tipo de legalidades no dignas de un militante popular.

-Mirá Rafa. Nosotros queremos hacer política en serio y para eso necesitamos platita.

Hoy, ese concepto egoísta, más cercano a dos abogados de la abundancia que a dar la vida por el socialismo nacional, generaría rechazo. ¿Se imaginan lo que significaba esa posición mercantilista y mezquina en aquella época de utopías? Los jóvenes peronistas se dividían en cuatro igual que Eduardo Galeando etiquetó a los argentinos: enterrados, encerrados, desterrados y aterrados. Los izquierdistas en muchos casos se proletarizaban. Jóvenes de clase media iban a trabajar a las fábricas o al campo para vivir en carne propia lo que habían aprendido en los libros de Cooke y Lenin. “Hacer plata”, era una actividad reservada para burgueses y enemigos.

En ese choque de realidad y fantasía que Cristina tiene con el dinero, siempre tuvo una actitud distinta que Néstor. El jamás gastó un peso en sus pilchas ni le gustaba aparentar con una casa lujosa. Ella se tiraba la plata encima en carteras, zapatos y accesorios de alta sofisticación internacional. Tal vez por eso no termina de entender qué es lo que está pasando con el dólar. Primero dijo que le cepo era un invento de los medios. Mas o menos la misma mentira que decir que habla con los periodistas (algo que comentaremos mañana) o que Perón era un radical que nació en Inglaterra. Después atribuyó a la codicia y la especulación la fiebre por el dólar de los argentinos sin tener en cuenta dos cosas: 1) Con Lavagna ministro, Prat Gay titular del Banco Central y Néstor presidente, la gente ahorraba en pesos. No había inflación que obligara a todos a refugiarse en otra moneda. 2) Fue Néstor quien compró dos millones de dólares, algo inédito para un presidente, mientras Martín Redrado mandaba en el Central y sospechaba de cierto tráfico de información privilegiada.

Cristina mostró su verdadera cara en Estados Unidos. Francisco Quevedo podría haber dicho que don dinero es un poderoso caballero. Un niño de un cuento de Andersen podría denunciar: “La reina está desnuda”.
Ultimo momento: se confirmó la operación orquestada por Harvard contra Cristina. Los espías argentinos aseguran que la cúpula de esa universidad integra la cadena del miedo. (del “fear”, cialis en realidad). El comando de preguntadores destituyentes y bilingües utilizó en el sorteo el mismo bolillero que en Comodoro Py suele favorecer al juez Norberto Oyarbide. Fue una exportación no tradicional con valor agregado.

Perón decía que: “de todos lados se puede volver, buy viagra menos del ridículo”. Y ese es el lugar, “ridiculous”, in inglish, que frecuentaron funcionarios y paraperiodistas que intentaron encubrir el papelón mas grande de la historia política de Cristina Fernández.

Nadie quiere estar en los zapatos del responsable de esta excursión a las universidades norteamericanas. Algunos se lo atribuyen a Héctor Timerman y otros a Juan Manuel Abal Medina (uno estudió en Columbia y el otro en Georgetown) que, al igual que el resto de los ministros, se quedaron mudos, casi congelados por lo que sucedió. Otros sospechan de un quintacolumnista que encima es profesor en la potencia imperial: Ricardo Forster. El siempre condenó los golpes de estado y sabe que allá no hay embajada norteamericana.

Las excusas de los escuderos mediáticos de Cristina fueron tan frágiles como la actuación de la presidenta. Pocas veces se la vio tan confundida. Si fuera cierto, como dijo ella, que las preguntas fueron de bajo nivel académico, las debería haber respondido de taquito, sin que se le moviera un músculo. Si fuera cierto que Harvard ya no es lo que era y su excelencia educativa es un invento del New York Times, la pregunta es: ¿Para que fue? Si Georgetown se cae a pedazos y es una farsa como la inflación norteamericana del 2%, ¿para que abrir una cátedra argentina en semejante lugar decadente?

Alguien sometió a Cristina a la tortura de hablar sobre arenas movedizas: mientras mas se esforzaba por salir, mas se enterraba. El culpable debería pagarlo con la renuncia. Nunca se la vió a Cristina tan expuesta. Es difícil ceder a la tentación chicanera de cambiar de posición y pedir: “Señora presidenta, por favor, ni se le ocurra dar conferencias de prensa”. Ya entendimos todo y debemos cuidar la sagrada investidura presidencial. Es que “el mejor cuadro político de los últimos 50 años” siempre apareció en la tele como una boxeadora demoledora, una especie de “Maravilla” Fernández. Claro que siempre lanzó sus mandobles a una bolsa de arena. Como en un gimnasio, desde el rincón, recibía las ovaciones de sus segundos. En Estados Unidos alguien tuvo la nefasta idea de colocarle al frente a estudiantes que acusaban poco peso en la balanza, jóvenes de otra categoría intelectual pero que preguntaron mejor que la bolsa de arena. Y eso fue lo que descolocó a Cristina. Ella está entrenada en el monólogo que es un viaje de ida. Nunca en el diálogo y mucho menos en algún cuestionamiento que es el ADN del sistema democrático. Desde el atril-altar, Cristina baja línea, hace chistes, y se mueve con soltura. Todo el ring es para ella en Argentina. En Estados Unidos, alguien le sacó el banquito (como decía Bonavena) y ella no quedó sola. Nunca la pusieron tan contra las cuerdas.

Es que Cristina está acostumbrada a controlar todo y que nadie la controle a ella. Allí radica su odio visceral al periodismo como oficio. Y ese es el denominador común que unifica a los caceroleros con los chicos de Harvard: hacen lo que quieren. Nadie los manda. Son libres. No pertenecen a un partido político que se puede injuriar por la TV chupamedias. No son representantes de los gobernadores a los que se les puede cerrar el grifo de los fondos y promoverles juicios políticos. Ni siquiera son medios de comunicación para arrancarles la pauta publicitaria. Ni empresarios cobardes que tienen los placares llenos de cadáveres y por eso no pueden abrir la boca como una sencilla mujer despachante de aduana. Los métodos de domesticación que tan útil le fueron a Cristina, en estos casos, no le sirven.

¿Qué hacer frente a los caceroleros y los Harvard Boys? Decir que son ricachones y golpistas. Ensuciar la cancha con los blogueros K y llamar a mil movilizaciones para confundir y, si se puede, aprovechar su falta de experiencia política y darle manija a los mas salvajes y fascistas como Cecilia Pando. Ella no apareció por ahora. Pero los K le ponen una vela a San Videla para que vaya al próximo cacerolazo o se anote en un curso Harvard. Allí cerraría todo. Por ahora, la explicación conspirativa para cualquier problema solo desnuda los prejuicios y la falta de grandes cuadros en el kirchnerismo.

Si todo lo hace Cristina, cuando falla Cristina, es gol. Encima dentro de 10 días se vienen los morochos de la CGT, CTA y FAA son las siglas de la lucha en la calle contra el neoliberalismo. Moyano, Micheli y Buzzi tienen pergaminos. Hay que ir a los archivos y comprobarlo. ¿Y si prueban con poner en la primera fila a Gerardo Martínez que fue buchón de los servicios en el terrorismo de estado? ¿O acaso no es un sindicalista? Ah, no se puede porque Gerardo, y los mas gordos de bolsillo integran la CGT kirchnerista que reporta a la calle Balcarce. Por eso les cuesta tanto encontrar un jefe. Porque la verdadera jefa vive en Olivos y en Calafafate, su lugar en el mundo que está muy lejos, en todo sentido, de Puerto Madero y La Matanza donde la presidenta tiene su corazón pero no su domicilio.

Los simpatizantes de la presidenta mas poderosa desde 1983 deberían estar preocupados porque al tapar las críticas y ahogar las autocríticas, Cristina sospecha que todo marcha muy bien en la Argentina. Y algun problemita hay. Pero confían en que el 7D se terminenn todos los inconvenientes. Vamos a ver que hacen esos de Harvard cuando se dinamite la cadena del fear. Es Too much.
El gobernador Daniel Peralta se convirtió, online en poco tiempo, en uno de los principales enemigos políticos de la presidenta de la Nación. Es una pelea tan feroz como insólita. Feroz porque Peralta no se calla ni se subordina. Se defiende lanzando misiles cargados de críticas hacia Cristina. Pero esta vez tiró una granada tremenda cuando desafió a los jóvenes de La Cámpora a que superen una rinoscopía en un hospital público. No identificó al destinatario de semejante ataque o “provocación cobarde”, como la calificaron los cristinistas. Pero todo el mundo sabe que el líder de la agrupación juvenil es Máximo Kirchner, el hijo presidencial. ¿Se da cuenta porque le digo que el enfrentamiento es feroz? La rinoscopia es un examen médico de las fosas nasales que entre otros motivos se hace para comprobar si una persona aspira cocaína. Están jugando fuerte los muchachos. Son como amenazas mafiosas de prender el ventilador en cuestiones de la vida privada. También le dije que se trata de una pulseada insólita. Es que estamos hablando de un gobernador de Santa Cruz, la provincia que los Kirchner manejan con mano de hierro hace 20 años. De Peralta que fue designado como candidato por Cristina y del principal opositor actual que es el hijo de la presidenta. El gobierno nacional, a través del coronel Sergio Berni ya había hecho una denuncia inquietante. Responsabilizaron nada menos que al gobernador de ejercer espionaje sobre las actividades de la presidenta cuando viaja a la provincia. Sin una sola prueba, Berni lanzó la denuncia apoyado solamente en que ciertos periodistas tenían información y fotografiaban alguna de las actividades de Cristina en esas tierras.

¿Cuánto puede durar Daniel Peralta si tiene como enemigos a Cristina, Máximo y Berni? Es la pregunta que todo el mundo se hace. Pero Peralta no es un niño de pecho. Es sindicalista y peronista y por lo tanto está acostumbrado a las presiones y al uso y muchas veces al abuso del poder. Varias veces dijo que si quieren manejar la provincia desde la quinta de Olivos la van a tener que intervenir o lo van a tener que destituir mediante el mecanismo del juicio político. Cualquiera de los dos caminos son posibles y a Cristina no le temblaría la mano frente al desafío de un “traidor”, como ya lo han calificado. Pero todo se demora porque el costo político que pagaría el gobierno sería muy grande. Hace una década que el kirchnerismo gobierna el país y desde que se fueron no lograron mantener en su distrito la tranquilidad social ni la estabilidad institucional. Los gobernadores han pasado con rapidez de acuerdo a los humores primero de Néstor y ahora de Cristina.

Con hechos demostraron que no tienen problemas en violentar la voluntad popular. No es algo nuevo. En su feudo batieron todos los records con cuatro gobernadores en cuatro años solo por la decisión del matrimonio presidencial. Héctor Icazuriaga, que completó el mandato de Néstor. Sergio Acevedo, un militante honesto, que renunció por el acoso al que lo sometió su jefe político que lo intoxicó de operaciones de todo tipo para serrucharle el piso Y porque ademas, Acevedo, se negó a poner la cara y la firma en algunas obras públicas que venían con cero transparencia y llave en mano desde el ministro Julio de Vido. Carlos Sancho, fue socio en los negocios de Néstor, pero inútil para manejar una protesta sindical sin represión y, finalmente, Daniel Peralta que juró por cuenta y orden de Carlos Zannini. El fue responsable de las acrobacias políticas que llevaron Peralta al sillón de gobernador. Era interventor en Yacimientos Carboníferos de Rio Turbio y canceló la licencia que tenía como diputado. De inmediato, fue electo como vicepresidente primero de la Legislatura. Con Acevedo y Sancho renunciados, asumió Peralta que ahora está probando la misma medicina que sus antecesores. Como puede verse, los Kirchner no andan con vueltas a la hora de hacer de goma las instituciones y de sacar del medio al que se interpone en su camino. La novedad es que esta vez Cristina se encontró con la resistencia activa de Peralta. Dijo que fracasó el modelo K y que muchos van a salir corriendo del lado de Cristina cuando olfateen que no va a ser reelegida. Peralta no se calla. Dicen que no hay peor astilla que la del mismo palo. Y que la palabra rinoscopía es una bomba de tiempo.
La frase de Cristina fue realmente infeliz. Quedará por mucho tiempo en la memoria de los argentinos. “Chicos, generic find estamos en Harvard. Esas cosas son para La Matanza, shop no para Harvard”. Apenas lo dijo, ardió Troya. Y las redes sociales. El rector y el presidente del Centro de Estudiantes manifestaron en forma prudente, su dolor y tristeza por lo que expresó la presidenta. De inmediato se desató una cacería mediática sobre ellos. No hay espacio ni para el mínimo matiz crítico. La presidenta nunca se equivoca y el que manifiesta una suave crítica pasa a ser un traidor, un gorila, un golpista, alquien al que hay que silenciar. Creo que mas grave que la frase de Cristina fue lo que ocurrió después. Para la presidenta hubiera sido mas fácil decir, me equivoqué: “Quise hacer una ironía y chicanear a los chicos de Harvard y no me expresé del todo bien. Les pido disculpas”. Si hubiera hecho eso, se terminaba toda la polémica. Todos nos equivocamos. Menos la presidenta. Ella es perfecta. La respuesta fue atacar a los que se atrevieron en forma moderada y respetuosa a decir algo. Esto es lo mas grave. El miedo que lleva al silencio y la autocensura. Pinky que en su momento casi gana las elecciones en La Matanza no se privó de jugar fuerte cuando dij que : “ A la presidenta le salió del alma esa tilinguería”. La propia Cristina en un acto importante rescató fotos y un discurso que ella pronunció hace 4 años en la universidad y se lo envió al rector porque, dijo, “tal vez se olvidó”, que estuvimos con Néstor. La verdad es que Cristina tuvo un error y por no querer reconocerlo hizo la pelota mucho mas grande. Utilizó twitter para decir que lleva en el corazón a los matanceros y ayer dijo que fue mas de 15 veces y que hay algunos que ni la conocen en foto a La Matanza y que a ellos tampoco los conocen en La Matanza. Para ser rigurosos hay que decir que es verdad que el matrimonio Kirchner tuvo una especial atención por ese partido. Ayudaron con fondos. Hicieron obras. Fueron a varios actos. Es que La Matanza es la capital del peronismo. Desde 1983 siempre tuvo intendentes de ese partido. Alberto Ballestrini fue un caudillo recordado por su vida y obra ahora que está peleando contra la muerte. Hoy la universidad mas que una alta casa de estudios es un milagro. Es un monumento a la movilidad social ascendente y a la verdadera justicia social. Queda en la ciudad cabecera del partido, en San Justo y cuando uno entra parece que entrara en una fábrica de sabiduría, progreso y modernidad. De hecho, en ese predio, antes funcionó una fábrica de autos. Ahora es uno de los orgullos de la Argentina. Le doy los números: 40 hectáreas con cientos de aulas para estudiar 40 carreras de grado, postgrado y maestrías. Tiene, escuche bien, por favor, 41 mil alumnos. La biblioteca es un paraíso, como decía Borges. Tiene salas de lectura parlante y silenciosa con la última tecnología igual que los 18 laboratorios informaticos. Esa mole maravillosa, tiene la mejor de las melodías que es la de las risas, las discusiones, las clases, las asambleas de los muchachos. Es una bandera que debe levantarse bien alta. La enseñanza de excelencia académica en el corazón de las multitudes que viven tanto en el partido como en el municipio. Son 352 kilómetros cuadrados donde viven cerca de dos millones de personas. La única ciudad que la supera es la de Buenos Aires. Es un país dentro del país. El país de los laburantes, de la gente mas esforzada, de la que no tienen privilegios, de la que todo lo tiene que hacer a pulmón. La universidad fue a generar mas ciudadanía. A evitar que los muchachos se fueron a estudiar a otro lado o que abandonaran sus sueños de ser profesionales. Es el lugar a donde todo padre quiere que vayan sus hijos. Escuche este dato, por favor: el 80 % de los alumnos es el primer universitario de su familia. Sabemos que en la provincia hay 700 mil muchachos ni, que ni trabajan ni estudian y ese es un caldo de cultivo para los peores flagelos sociales, la droga y el delito. La universidad de La Matanza es todo lo contrario. Es la cuna donde salen mejores ciudadanos, mejores tecnicos y profesionales, los nuevos liderazgos, es la olla donde se cocina lo mejor de la argentina que viene con la educación como igualador de oportunidades. Cuidemos La Matanza. Respetemos a esa universidad milagrosa. Valoremos esa inmensa construcción colectiva y democrática. No matemos a La Matanza.
Es muy grave la rebelión de las fuerzas de seguridad y de un grupo de la marina. Es preocupante por donde se la mire. Porque no estamos hablando de una simple protesta de un grupo de trabajadores. No es un reclamo salarial de los cientos que existen. Son funcionarios públicos a los que el estado los provee de armas para que defiendan y cuiden a los ciudadanos, ailment nurse y para que custodien y patrullen las fronteras y las vías navegables. Tanto los prefectos como los gendarmes eran, help ailment hasta ahora, las tropas preferidas de Cristina y de Nilda Garré. Es que tienen fama de ser una fuerza mas honesta y transparente que en general no está contaminada con hechos de corrupción. Son mas profesionales y confiables. Sin embargo, el autoacuartelamiento o mejor dicho, la concentración de efectivos en la puerta de los edificios de todo el país, sorprendió a todos y a todas. Tanto a la presidenta como a la ministra les explotó la granada en la cara. El coronel Sergio Berni, que juega a ser una suerte de Rambo bombero que apaga todos los incendios, esta vez, falló en su misión. Dicen que junto al

ministro Hernán Lorenzino fueron agredidos y que, en un momento, no los querían dejar salir. Berni y Garré estaban distraídos en plena pelea a los codazos entre ellos. Son los problemas del doble comando que suele usar la presidenta para no darle el poder a ninguno.

Hay que ser prudentes en la evaluación de esta situación inédita. El jefe de gabinete fue muy frágil en sus explicaciones. Comunicó que no le iban a descontar un solo peso a los uniformados para que depusieran su actitud. Aseguró ademas que van a investigar quien fue el responsable de las desastrozas anomalías. Y la responsable la tenía sentada a su izquierda: la ministra Nilda Garré. Esta claro que la responsable de no anticipar el escenario, de no tener la información y la sensibilidad suficiente como para prever que iba a ocurrir lo que ocurrió fue la doctora Garré. Anoche, algun compañero de gabinete decía que era muy probable que renunciara a pedido de la presidenta. Alguien se tiene que hacer responsable de semejante crisis. Es que a veces el gobierno está demasiado entretenido atacando a medio mundo y no tiene tiempo de tomarle la temperatura de la bronca a los distintos sectores sociales. Siempre tienen un chivo expiatorio a quien echarle la culpa de todo y no se ocupan ni se preocupan por los problemas. Hay bastante mala gestión porque apelan al facilismo de poner las culpas afuera y tener una mirada conspirativa de las cosas. Siempre el gobierno es víctima de algun destituyente. Esta vez, está claro que el gobierno fue víctima de su propia inoperancia y torpeza. Y en este caso que es realmente grave desde lo institucional, se les escapó la tortuga. Es grave porque el amotinamiento rompió la cadena de mando. Porque alteraron el orden los que tienen que garantizarlo. Hombres de armas resistiendo decisiones civiles genera mucho temor porque aparecen recuerdos fantasmales de los peores años de la dictadura. Pero es cierto que el decreto que les recorta brutalmente sus haberes fue de una mala praxis y un amateurismo imperdonable. ¿Qué persona no reaccionaría en forma indignada si le sacan entre un 30 y un 60% de sus ingresos que encima no son nada del otro mundo? ¿Qué pensó el que tomó esta decisión que le hizo firmar a la presidenta? ¿ Se creyo que los uniformados se la iban a bancar porque estan acostumbrados a la subordinación y al valor? Primero problema grave: una mala gestión mas un diagnóstico equivocado desató una protesta inquietante. Segundo problema grave: hay que estar atentos porque mucho policía corrupto, mucho militar antidemocrático va a querer aprovechar esta protesta genuina pero intolerable desde lo institucional. Ojo que estamos hablando de fuerzas de seguridad que portan armas y que una revuelta de este tipo se sabe como empieza pero no como termina. Hay que reclamar con firmeza que el gobierno solucione de manera racional y pacífica el conflicto, que restablezca el orden lo antes posible, y que no permita que el rio revuelto genere la ganancia de pescadores fascistas o autoritarios. Hay cosas con las que no se juega. La altanería, la falta de diálogo y el maltrato no son los mejores caminos en ningún caso y mucho menos en este. Ayer patearon el tablero y desataron la crisis. Se encendió una luz roja de alerta. Todos tenemos que defender las instituciones democráticas. Nadie tiene que mirar para otro lado. Y alguien tiene que pagar los platos rotos. Escuchar mas y maltratar menos. Mas democracia y menos soberbia.
Como siempre, no rx el principal bien a tutelar es el sistema democrático. Cuidar las instituciones republicanas y proteger la investidura presidencial. Eso está claro. Y la inmensa mayoría de los gendarmes y prefectos que se amotinaron lo reconocen. Esta mañana, try uno de ellos, physician casi quebrado por el llanto, le dijo a Magdalena que ellos juraron por la Constitución y por la Patria y que están dispuestos a defenderla con su vida como lo hacen todos los días en la calle. Vale la pena repetir estas convicciones una y otra vez. No porque yo haya comprado el verso del oficialismo kirchnerista que quiere instalar que este reclamo salarial es un intento de golpe de estado y que está fogoneado por la corporación mediática y el general Magnetto. Ese es un invento conspirativo ridículo que solo le sirve al gobierno para ocultar su inoperancia y torpeza. Repito: no creo para nada que el objetivo de las fuerzas de seguridad que están protestando sea desestabilizar al gobierno legítimamente elegido por 12 millones de votos. No creo eso. Pero si creo que hay grupúsculos de fascistas jurásicos que se quieren montar en esta situación. Y eso es lo que hay que evitar a toda costa. Ofenden la dignidad democrática algunos carteles que ayer se vieron y que celebraban a Seineldín. Es tragicómica y nefasta la carta que se le atribuye a un lunático como Cosme Beccar Varela que llama a derrocar a Cristina. Son caricaturas patéticas y oportunistas. Pero hay que extirparlos de raíz de cualquier queja ciudadana.

La honestidad de los gendarmes y los prefectos no puede permitir que esos espectros del terrorismo de estado ensucien o manchen con sangre del pasado su petitorio. Nadie debe aprovechar políticamente esta rebelión. Y mucho menos los que sueñan con volver a la pesadilla de las dictaduras. Por eso las fuerzas de seguridad deben volver a sus tares, sus cuarteles y a sus domicilios. Ya instalaron sus demandas que son absolutamente justas. Ya lograron que todos sepamos el nivel de maltrato, humillación al que fueron sometidos por la impericia y la negación de la realidad del gobierno. Ahora deben deponer su actitud y dejar libres los ingresos a los edificios. Porque la génesis de su actividad es el verticalismo. Ya se quebró demasiado la cadena de mando. El estado deliberativo no es el que corresponde a una fuerza que tiene la jerarquía como columna vertebral. No se puede prolongar en el tiempo. Es cierto que muchos piensan que Sergio Berni pateó la pelota hasta el martes con el objetivo de desgastar la protesta. De aprovechar la falta de experiencia en asambleas, la ausencia de cultura negociadora y gremial para ir deshilachando el movimiento. También es cierto que el gobierno debe solucionar en forma urgente este problema En forma razonable y pacífica, pero no puede aparecer cediendo frente a un reclamo de uniformados. Este también es otro argumento para que las fuerzas se replieguen a sus lugares habituales. No se trata de trabajadores comunes que pueden tomar una fábrica. La naturaleza de su actividad es que el estado les entregó armas para defender y cuidar a los ciudadanos y no para utilizarlas virtualmente como una forma de extorsión. Hasta ahora el comportamiento de los uniformados fue ejemplar. Hicieron públicas historias conmovedoras de muchachos jujeños o formoseños que ganan una miseria y que dejaron sus familias en el norte y que a veces no pueden dormir ni en una pensión y son sometidos a situaciones indignas donde un baño limpio se transforma en la medida de la condición humana. Prolongar el conflicto hasta al martes es contraproducente a sus reclamos y favorece a los más gurkas del gobierno y de la ultraderecha que quieren profundizar y radicalizar todo para poder victimizarse.

No hay que permitir que esto vaya a un callejón sin salida. El gobierno ya hizo un daño tremendo con una negligencia que todavía no tuvo el castigo correspondiente. Nilda Garré y Sergio Berni deberían pasar a retiro cuanto antes. Están vaciados de credibilidad. Son los responsables de no haberle anticipado esta crisis a la presidenta de la Nación y del mamarracho del decreto 1.307. A esta altura, Cristina también debería reflexionar en profundidad. Lo digo con mucha humildad y con el ánimo de colaborar. Hace un par de meses que el gobierno parece una fábrica de problemas. La presidenta está tan encerrada sobre si misma que cree que todo es color de rosa. Esto es lo más grave. Hay que ayudar a Cristina y proteger la democracia. Pero rogarle a la presidenta que se deje ayudar.
Astuto, dosage look physician el senador Ernesto Sanz afirmó que el gobierno de Cristina está destruyendo el mito de que el peronismo sabe gobernar. Y puso megaejemplos donde la mala praxis nos hizo retroceder años y colapsar como en el esquema energético y de transporte con la delirante cifra de 76.205 millones en subsidios. Sugiero un debate todavía mas provocador y pregunto: ¿Es el peronismo, buy el que está gobernando? Si los problemas mas graves fueron generados por Nilda Garré, Héctor Timerman, Juan Manuel Abal Medina, Axel Kicillof y el comandante de la madre de todas las batallas es Martín Sabbatella, el entorno de Cristina se parece mas a un neofrepasismo testimonial y livianito que al poderoso y flexible justicialismo capaz de anticipar conflictos y de encauzarlos posteriormente con su pragmatismo genético.

Si los principales voceros de Cristina contra los imaginarios golpistas son Edgardo Depetri, Hebe Bonafini, Luis D’Elía y Juan Cabandié y sus soportes culturales son Fito Páez y José Pablo Feinmann, se confirma que hay una preferencia presidencial por los que expresan el 10 % de los votos.

Tal vez Cristina haya pretendido mejorar al peronismo. Convertirlo en un partido menos corrupto y corporativo y mas republicano era una buena acción. Pero lo que está logrando es reemplazar al justicialismo por una fuerza propia temerosa de cuestionarla, infinitamente mas débil, inexperta e ingenua que todo lo explica como un complot de Magnetto. La política, la administración de las diversidades y el disciplinamiento de las corporaciones es algo mucho mas complejo y sofisticado que el blanco y negro como única bandera. El verso conspirativo se vació de contenido, se agotó. Solo produce risa cuando llega al paroxismo de Julio Alak que atribuyó la rebelión caradespintada a Clarín. Ni hablar de los papelones con nombre y apellido: Leandro Despouy y el juez Raúl Tettamanti.

¿Se han erosionado aquellos históricos 12 millones de votos de la reeleción? Es difícil asegurarlo. Solo las urnas tienen la verdad y para eso hay que esperar hasta 2013. Pero la fortaleza de un gobierno también se mide por lo que es capaz de construir y destruir. La fragilidad actual no ha logrado ni siquiera poner en caja a Daniel Peralta que los desafía tal como los está desafiando medio mundo. Ocurrió lo que le tenía que ocurrir a un gobierno que atacó con inédita ferocidad a sus adversarios. Apenas tuvo un tropiezo, todos los maltratados le saltaron a la yugular. Ya utilizaron la mas vigorosa batería de operaciones contra el gobernador de Santa Cruz y ahí esta, vivito y coleando, chicaneando al mismísimo Máximo Kirchner que es la segunda persona mas poderosa del país. El gobierno sigue castigando como siempre, pero ahora sus golpes casi no duelen.

Pocos han dañado tanto a la presidenta como los que le hicieron el regalito del decreto-mamarracho 1.307. Son los que parieron un motín tan inédito como peligroso. No porque las intenciones de los prefectos y los gendarmes sea derrocar a Cristina. Jamás se manifestaron como golpistas, pero su sola presencia insubordinada fue un alerta inquietante que destruyó la cadena de mandos, la columna vertebral de toda fuerza jerárquica. Ellos reclaman solamente mejor trato y mas salario. Pero es riesgoso para el sistema democrático porque algunos grupúsculos fascistas se montaron sobre esa protesta y reaparecieron dinosaurios del terrorismo de estado como Cosme Becar Varela, Alejandro Biondini o el apellido Seineldín como pancarta.

Se necesita ahora una operación quirúrgica muy prudente para recomponer lo que el gobierno dinamitó con impericia y soberbia. Es correcta la idea de que los jefes sean los encargados de satisfacer algunas demadas de sus subordinados. Todo lentamente y con mucho cuidado para no contagiar la protesta a otra fuerza y sin sanciones brutales que multipliquen la cantidad de uniformados indignados.

Es incorrecta la intención de patear la pelota hacia adelante para deshilachar los planteos de las fuerzas de seguridad. Desde lo físico y anímico son muchachos que no se desgastan fácilmente. Están acostumbrados a la intemperie territorial y afectiva. Pero es una bomba de tiempo que gente que no sabe negociar y no tiene tradición de debate y asamblea se sienta acorralada. Puede salir un tiro para cualquier lado y nunca para el lado bueno. Esta es una alerta roja que supo ver Julián Domínguez y los diputados opositores que dejaron por escrito lo básico: dentro de la democracia todo, fuera de ella, nada.

La sucesión de torpezas oficialista nace de la imposibilidad de reconocer el mínimo error o escuchar alguna crítica. El senador Luis Juez dijo, escatológico pero eficaz, que “los cristinistas parecen bioquímicos: siempre están analizando las cagadas ajenas y nunca las propias”. Conoce el tema : es hijo de un suboficial del ejército que murió sin la sentencia de la justicia que certificara la ilegalidad de los pagos en negro. Otra vez: ¿Cómo combatir la ilegalidad del trabajo informal desde un estado que es el que mas negro utiliza?

Esa presunta picardía de gambetear o directamente violar las normas es uno de los grandes fracasos del gobierno. Todo por izquierda y no “de izquierda”. Siempre la trampita. Dividir todo lo que se mueve, “puentear” a gobernadores, poner doble comando en todos los organismos, desconocer los fallos de la Corte. ¿De que le sirvió al gobierno pagar con el eufemismo encubridor de los aumentos no remunerativos?. El resultado fue juicios por todos lados y una distorsión en las nóminas salariales que potenció la bronca entre integrantes de la misma fuerza donde uno cobraba el doble que el otro con la misma tarea y cargo. El fin de ahorrarse unos pesos y castigar a los retirados porque “son todos golpistas” fue un remedio peor que la enfermedad. Lo mismo ocurrió en varios planos. ¿O la piolada del que se las sabe a todas y malversa las estadísticas del INDEC le dio algún beneficio a Cristina?

¿Y la ficción de decir que la Ley de Medios es para democratizar la palabra cuando en realidad es para monopolizarla? La farsa se evaporó en el aire el día del cacerolazo que el amigopolio ignoró y eso produjo que TN trepara hasta 10 puntos de rating. En lugar de diversificar las voces, hasta ahora, achicaron todos los espacios de la libertad de expresión.Ir por todo, es arriesgarse a quedarse sin nada. No se puede pedir respeto por la autopista de la ley si el gobierno es el primero que va por la colectora y todo el tiempo busca atajos que rompen las reglas. Hay que ayudar a Cristina y rogar que se deje ayudar.
Hugo Chávez se ganó en las urnas, hospital en forma legal y legítima, there la posibilidad de completar 20 años en el poder. Casi 8 millones de venezolanos lo reeligieron en comicios transparentes y frente a esa contundencia solo cabe el respeto y el análisis. Henrique Capriles, recipe su rival, que también hizo una extraordinaria elección con casi 6.500.000 votos, reconoció que “lo que el pueblo dice es sagrado”. Para nuestra presidenta, Cristina Fernández de Kirchner ha sido una muy buena noticia después de dos semanas de tropiezos. Lo expresó por twitter con toda claridad: “Tu victoria es la nuestra”. Chávez, desde la tribuna del festejo, le dedicó el triunfo a quien considera cada día mas socia de su proyecto bolivariano. Chávez puso en un mismo altar a “Perón, San Martín, el Che y Néstor Kirchner” y habló de diseminar su victoria por toda América Latina.

El resultado consolida una fractura social, casi por mitades, que en Venezuela contiene uno odio casi irreconciliable que suele expresarse en términos religiosos. Para los más humildes que siempre tienen la justicia social como principal objetivo, Chavez es un ángel protector y benefactor y, para las clases medias y altas que priorizan las libertades públicas y la calidad institucional, el comandante es poco menos que el Diablo. Y como suele pasar, cada uno tiene una parte de la verdad. Antes de Chávez, la socialdemocracia y el socialcristianismo, eran partidos formales, atravesados por altos niveles de corrupción que poco y nada se acordaban de los pobres. Eso produjo grandes crisis que tuvieron a Chávez primero como golpista y luego como víctima de un golpe. Pero desde que llegó al poder dedicó toda su atención hacia los que menos tienen. Y en los barrios más marginales hoy hay agua potable, escuelas, hospitales y la pobreza bajó del 60% a la mitad. Es cierto que todo lo hizo apoyado en el milagro que significa la multimillonaria renta petrolera que es como la soja para la economía argentina. Pero lo hizo. Nadie puede negar esto si quiere entender que es lo que pasa en Venezuela. El propio Capriles en todo momento reconoció que el mérito de Chavez había sido darle ciudadanía a millones de excluidos y que esas medidas se iban a mantener y mejorar si fuese posible. La otra mitad de la sociedad también tiene razón cuando condena el autoritarismo clientelar que copó casi todo el estado, el ataque feroz a los medios de comunicación, la alianza estratégica con Irán y la falta de políticas para atender la inseguridad creciente y la inflación descontrolada.

El mayor mérito de Hugo Chávez fue haberse puesto al frente de los más necesitados y crear una mística revolucionaria que se potenció a la hora de enfrentar al cáncer.

El mayor peligro para Hugo Chávez es que Capriles unificó a la oposición detrás de su 45% y que es un líder joven con capacidad de gobierno.

En las elecciones anteriores, Chávez había sacado 26 puntos porcentuales de diferencia a su rival, Manuel Rosales. Esta vez fueron solamente diez puntos.

Chávez no es santo de mi devoción. Reconozco que le dio derechos a millones de venezolanos que sobremorían en las villas miserias y eso es muy valioso. Pero creo que eso también se puede hacer respetando el pluralismo y la disidencia. Es muy viejo ese debate. Humildemente, me permito soñar con dirigentes políticos que puedan entender que el pan y el trabajo y la paz y la libertad son dos caras de una misma moneda. No creo que estemos obligados a elegir solo una de esas posibilidades. Una no debe excluir a la otra. A esta altura de la humanidad y del desarrollo creo que una sociedad más justa debe ser cada vez más inclusiva y cada vez más diversa. Más igualdad y más república. ¿Es tan difícil construir eso? En Venezuela son dos conceptos que están tan separados como la sociedad. Ojalá algún día puedan unirse.
Hoy se cumplen 45 años de la muerte del Che Guevara.

Hace tiempo que la leyenda y el mito lo tutean. Nadie le dice de usted al Che. Es un icono universal que hoy representa muchas cosas. Su histórica fotografía es la imagen mas reproducida del mundo. Hay infinidad de Che Guevaras que andan por ahí como fantasmas a 45 años de su paso a la eternidad. Igual que Evita, viagra sale murió muy joven, case a los 39 años y además volvió y fue millones. Hay un Che para cada ser humano. Para que cada uno elija el que mas le guste, stuff a imagen y semejanza.

· Hay un Che poético. El de Humberto Constantini por ejemplo. ¿Se acuerda como terminaban aquellos versos? “A lo mejor está en la pampa y es graznido/ A lo mejor está en la calle y es el viento/ A lo mejor es una fiebre que no cura/ A lo mejor es rebelión y está viniendo.

· Hay un Che del dogma ideológico. Un hasta siempre comandante que dice que mientras exista la injusticia, mientras exista la utopía, existirá el Che. Es el Che de la épica, donde el sol de su bravura le puso cerco a la muerte. El que jugaba a ser republicano en los mapas de España cuando era un chico, el que se hizo reformista al lado de Gustavo Roca en la Córdoba explosiva, el anticlerical como su padre.

· Hay un Che combatiente. Cuando todo Santa Clara se despierta para verte. Un Che del foco, la guerrilla y la insurrección. El que iba matando canallas con su cañón de futuro, como dice Silvio en su copla. Ese Che fue parido por Cuba y por Fidel y se hizo medio argentino y medio boliviano.

· Hay un Che romántico. De la aventura que heredó de su afiebrado bisabuelo que viajó a Estados Unidos a buscar oro. El del desafío permanente que conoció con Emilio Salgari, Julio Verne, el que disfrutó los poetas malditos como Baudelaire del que aprendió que solo viajando se fortalece el corazón y que en algún lugar del mundo se puede encontrar aire puro para los pulmones por más asmático y médico que uno sea.

· Hay un Che erótico. ¿Por qué no decirlo? Con su porte seductor multiplicado, armado con una sonrisa inigualable, gardeliana y una mirada que aún hoy hace mojar la fantasía a más de una. Un Che capaz de escribirle a Chichina Ferreyra un piropo como este: “Para unos ojos verdes cuya paradójica luz me anuncia el peligro de adormecerme en ellos.”

· Hay un Che de la ternura. El mismo aconsejaba que no había que perderla jamás. El Che que dijo de Hildita, su hija, que era el pétalo mas profundo del amor. Ese Che de la ternura que en la carta a su admirada madre le confesó que dependía mas del inhalador que del fusil. Es ese Che que cuidó a su abuelita hasta la muerte.

· Hay un Che del marketing. Por supuesto. Es el que reemplazó a Washington en los dólares, el que habita las remeras y colgantes, el que es puro aerosol negro borroneado sin martillo y sin hoz. El que intenta mostrar cartón pintado, sin corazón rojo. Ese Che navega por internet, aparece tatuado en los muslos de las modelos, come pochocho en Disneylandia y no fuma habanos de verdad.

· Pero también hay un Che de todos. Aún de los que no lo quieren. O de los que condenamos todo tipo de violencia y crimen político. Es el que está colgado en los alambrados de las canchas, saludando a los pibes en los recitales. El Che de la mística que flamea en los piquetes y las asambleas y que se hace panfleto entre los pizarrones. El Che de la insobornable rebeldía, el que se juega la vida por lo que piensa. El que sueña. El que es capaz de dejar la comodidad del funcionario para empezar todo de nuevo. El que anda por todos los rincones del mundo despertando conciencias y proclamas. Ese es el Che de todos en este tiempo. La contracara del caretaje que solo sabe de cheques y formularios, como dijo otro argentino, también Ernesto, pero Sábato: “Cuando la sacralidad del hombre significa que cierren los balances, hay que volver a mirar a los valientes como San Martín, Bolívar o el Che”. Y esto lo dijo Sábato, un militante de la paz y la no violencia. Por eso no hay que confundirse. Nadie habla de reivindicar la lucha armada y ni de cambiar las palabras por fusiles. Dicen que el Che está vivo y de eso no hay dudas. Tan vivo que sobrevivió a la muerte política de dos de sus herramientas, el marxismo y la metralla. Hoy la bandera del Che sigue alta y por eso está mas vivo que hacer 45 años cuando lo ejecutaron. Porque siempre alguien querrá cambiar el mundo y necesitará de su querida presencia, de su entrañable transparencia, de su honradez en estos tiempos de ladrones. Porque siempre habrá un pibe que pronuncie las tres letras mágicas que conmovieron al mundo: Che. O una piba ilusionada con un futuro para todos que le diga, Hasta la victoria siempre, comandante.
Raúl Alberto Garré es un chivo expiatorio. Además es abogado, troche contador, treatment economista, nurse procurador, fundador del departamento juvenil de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, peronista desde la cuna, hermano de Nilda, la ministra y desde hace unas horas ex jefe de asesores del ministerio de seguridad. Lo acusaron de ser el que aplicó como un mamarracho el decreto 1.307 que desató la rebelión de los caradespintadas. Por eso se tuvo que ir a su casa. En realidad el grave problema que se generó con gendarmes y prefectos fue responsabilidad de todo el gobierno nacional. Van a cumplir una década en el poder y todavía siguen haciendo responsable a Menem y Cavallo del desquicio administrativo producido por esa plaga llamada aumentos no remunerativos. Un eufemismo como para que los estudien los lingüistas. Todo para no decir la verdad: son pagos en negro. Es el estado nacional el que dice combatir el trabajo no registrado y pagaba a los integrantes de la fuerza de seguridad en muchos casos el 70% de sus sueldos en negro. ¿Quién tiene la culpa de eso? ¿Raúl Garré? ¿Carlos Menem? ¿Cavallo? ¿Y quien será el chivo expiatorio que deberá irse del gobierno cuando estallen conflictos similares en todo el territorio del estado? Porque solo a nivel nacional hay 40 mil trabajadores que están en la misma situación. Cobran una parte de sus ingresos en forma ilegal, es decir en negro, con sumas no remunerativas como dicen lo que ocultan la realidad. Pregunta al paso: ¿Por qué el estado comete ese delito que dice combatir? Porque tienen una mirada corta de presuntos picaros. No pagan aportes jubilatorios ni cargas sociales y se ahorran unos pesos. En realidad es el estado que se roba a si mismo. Una verguenza que complica a la presidenta Cristina Fernández y sus ministros. Pregunta ridícula: ¿Sabía usted que los inspectores del ministerio de trabajo y de la AFIP en muchos casos también reciben parte de sus haberes en negro? Es verdad que Menem fue el que parió la criatura allá por los noventa. Pero todos los gobiernos siguientes fueron los que alimentaron y ayudaron a crecer a esa criatura que hoy es un elefante en un bazar. Y desde el 25 de mayo del 2003 los responsables de este desquicio fueron Néstor Kirchner y luego Cristina. Y cada uno dejó las huellas marcadas con sus propios decretos ratificatorios del despropósito. El motín de los sargentos es algo gravísimo e inédito en la democracia. Acusar de golpistas a quienes quieren tener un sueldo digno y un mejor trato es una manera sacarse la responsabilidad de encima y poner la culpas afuera. Pero es cierto que el conflicto debe terminar de una vez por todas. Que las demandas son absolutamente comprensibles y legítimas pero que los rebeldes deben volver en forma urgente a sus hogares y a los cuarteles. La calle, los bombos y los gritos no son lugares para los uniformados. La presidenta, su jefe de gabinete y el ministro de economía no supieron, no quisieron o no pudieron solucionar el desafío que ellos mismos produjeron y potenciaron con su impericia o tal vez, como dice Víctor de Gennaro, con el inconfesable objetivo de victimizarse. Hay que estar alertas porque la situación de indisciplina no terminó. No es un tema cerrado. Es probable que lentamente los reclamos se vayan apagando por la propia naturaleza jerárquica de instituciones como la Gendarmería y la Prefectura. Pero una cosa es resolver un problema y otra muy distinta es asfixiarlo o aplastarlo. Si los temas se ocultan debajo de la alfombra en algún momento reaparecen. El germen de la bronca queda latente y va generando un resentimiento que no es bueno. Los integrantes de las fuerzas de seguridad se sienten engañados y traicionados por sus jefes que en algunos casos ganan mas de 80 mil pesos y los mandan al frente a ellos, por la ministra Nilda Garré y por el interventor del ministerio, el coronel Sergio Berni. Les prometieron responder al petitorio y no le dieron ningún tipo de respuesta. Los ignoraron olímpicamente. Eso es pan para hoy y hambre para mañana. No hay persona que siga como si nada después de una traición. No hay fuerza con disciplina vertical que pueda mantenerse. Si es verdad que los jefes en complicidad con jueces y abogados estafaron al estado deben ser llevados a la justicia y encarcelados. Pero la crisis que desató el gobierno no termina con mentiras ni mucho menos con chivos expiatorios. El gobierno está para solucionar problemas. Y si es posible para dejar de fabricarlos.
Usted no me va a creer. Va a pensar que estoy inventando, view pero esto pasó hace apenas diez días. En un momento, sale en el sanatorio, cure en la frialdad del quirófano, sobre las camillas había 186 gritos de gol desparramados. Las enfermeras no se daban cuenta. Pero el cirujano sentía de fondo el ruido de la pelota besando la red y la ovación de las tribunas. No entendía bien que pasaba porque estaba con el bisturí en la mano y muy concentrado, como corresponde, pero por momentos se cruzaba ante su vista la camiseta de Estudiantes de La Plata. Ahí se dio cuenta de todo. En ese ámbito tan aséptico, tan formal donde suelen jugar la vida y la muerte y definen por penal, estaban los Galletti. Uno en cada camilla. El viejo Hueso, Rubén Horacio, que estaba donando un riñón. Y su hijo, Luciano Martín que lo estaba recibiendo. En ese instante, entre los guardapolvos manchados de sangre y la inquietante anestesia, se estaba produciendo un hecho médico y un gigantesco gesto de amor entre padre e hijo. La emoción estaba mirando desde atrás del arco. Era la actitud más solidaria que todo hombre puede tener. Era dar hasta que duela, como pedía la madre Teresa. Todo salió tan bien que cuando le estaban dando el último punto de sutura al huesito, el riñón recién llegado, ya estaba funcionando. La compatibilidad fue impecable. Los médicos estaban felices y asombrados. Todo fue perfecto. Es que ambos tenían tatuados en su genética la impronta de los deportistas de elite. Músculos de acero, resistencia aeróbica, vida sana. Galletti hijo, hoy tiene 32 años y 3 riñones. Los dos originales, los que trajo de fábrica se van a secar y van a dejar de funcionar por completo. El va a poder llevar una vida normal con el que recibió de su padre.

Cuando ambos se pusieron a orinar delante de los médicos surgieron los aplausos. Ya tenían la experiencia de los controles antidoping para poder mear si inhibirse delante de la gente. Pero una cosa es un control de AFA y otra el jefe de la terapia intensiva. Se dieron un abrazo de gol. Tenían ganas de dar la vuelta olímpica. Sintieron orgullo uno del otro. Pero cerraron los ojos y soñaron con sus momentos más felices.

El Hueso, con aquel día de lluvia que debutó en Jorge Brown de Navarro. Con los primeros zapatazos que clavó en el ángulo y el comentario que siempre escuchaba: el gringo patea como un burro. Hizo 114 goles, fue campeón en el 82 con su querido Estudiantes de la Plata y dos veces con River. Y eso que jugó en Boca.

El huesito o Lucho, como le decían en el Nápoli, no sabía que gol elegir de los 72 que hizo. Si aquel a River en el 98 que llevó su apellido a la tapa de todos los diarios. O ese título de goleador que se ganó en el sudamericano sub 17. O la primera vez que cerró el puño y pegó el alarido, frente a Velez: faltaban 5 días para que cumpliera 18 años. O mejor, esa Copa del Rey que ganó con el Real Zaragoza con un gol suyo, nada menos que frente a los galácticos del Real Madrid. Todavía tiene en la mesita de luz la foto de esa gambeta endiablada, con las medias bajas como Sívori y con la mirada sorprendida de Roberto Carlos que no lo puede alcanzar. El brasileño habrá pensado: “hueso duro de roer, este Galletti”.

Aquella noche sin embargo se durmió pensando en sus tres mejores alegrías que no se las dio el fútbol sino Soledad, su mujer. En sus tres hijas que tanto extrañó. En sus amores, Martina, de 11; Paulina de 8 y la mas chiquita, Julieta de 2. Le llevaron una cartulina llena de dibujos con crayones de colores. Corazones, pájaros, árboles y una pelota que decía: “Papi, te queremos. Abu, muchas gracias”. No pudo parar de llorar. Recordó aquella pesadilla en México cuando estaba con la selección argentina. Se tomó un simple vaso de gaseosa pero tenía un cubito de hielo. Y ahí se infiltro, congelado, el maldito virus que se le fue primero al hígado y después a los riñones. Y eso generó la insuficiencia renal.

Ya está levantado y cada día se siente más fuerte. Hace bicicleta fija y sueña con salir por túnel y agradecerle a la hinchada pincha la bandera que pusieron para darle fuerza. Luciano Galletti cree que la felicidad máxima llegará una mañana. Llevará a las nenas al colegio y en un pique se presentará en la legendaria esquina de 1 y 57 donde esta la cancha del León campeón del mundo. El será una sorpresa en el vestuario. Sentirá el aroma de los masajes y comprobará que el sabio utilero le preparó todo. En un banquito contra la pared hay un par de medias, las canilleras, los botines y la camiseta número siete. Galletti pensará que, igual que a todos los wines, la vida lo tiró contra la raya. Pero él corrió más fuerte, con la pelota pegada al empeine y pudo desbordar. Y le pegó como venía, a la carrera. La puso en el pecho de su viejo que estaba en el medio del área. Su viejo lo miraba con lágrimas en los ojos. Y con la tranquilidad de haber ejercido la solidaridad a fondo. Hasta el hueso.
No hace falta frecuentar a Sigmund Freud para descubrir la manifestación del inconsciente en el chiste que circula desde hace algunas horas. Dice que hasta Antonio Gasalla renunció al jurado de ShowMatch presionado por el gobierno que empieza con K de Kirchner y termina con K de Alak. No causa gracia la consigna vengativa y setentista que se cantaba por lo bajo en Tribunales: “Cinco por uno, physician no va a quedar ninguno”. Se referían a los jueces independientes. Los van liquidando de a uno y los ametrallan, no con tiros como en aquella época, pero si con el aparato propagandístico del estado que hace de la difamación una tortura del periodismo de estado.

Hay mucha preocupación entre los magistrados. Los que frecuentan diariamente los pasillos de la justicia en general pero de la federal en particular, confiesan que nunca se habían sentido tan rigurosamente vigilados y apretados como ahora desde la reinstauración de la democracia en 1983. Los servicios de inteligencia y los estudios de abogados que diseminan la carne podrida que allí se produce, tienen amenazados a varios jueces y fiscales con carpetazos de distinto tipo. En algunos casos, vinculados a la vida íntima de los funcionarios judiciales o las actividades y actitudes de miembros de su familia. Hugo Moyano dijo en estas horas que la “AFIP es la Gestapo K” pero en Comodoro Py creen que los espías son mucho mas feroces. Se debaten entre plantarse para no dejarse aplastar y poder ejercer su función con libertad y el temor que los obliga a silbar y mirar para otro lado. El ministro Julio Alak sueña con una justicia con la camiseta partidaria y con la multiplicación de los Oyarbides. Y trabaja incansablemente para eso. Es la continuación por otros medios del “Vamos por todo” de Cristina. Apelarán a la recusación serial si fuera necesario hasta limpiar el terreno de los temibles jueces autónomos. Y lo hacen a cara descubierta, en forma desembozada. Es tan grande la impunidad que no sienten ni culpa en interferir desde el ejecutivo en la justicia y en poner la situación a las puertas de un grave conflicto de poderes.

El gobierno de Cristina tuvo y tiene muchas virtudes. Por eso ganó las elecciones con algo que nadie logró en la historia: 12 millones de votos. Pero el gran drama del oficialismo es que también tienen defectos y que además de no reconocerlos, los maquillan para exhibirlos como si fueran cualidades morales. Se construye un monopolio estatal de paraperiodismo y eso es presentado como soberanía informativa. Martín Sabbatella no cumple con su deber moral y ético de renunciar a la banca y se lo muestra como la potencia de sus convicciones. No dejan juzgado por colonizar y quieren mostrarlo como una renovación necesaria. Se asocian con los mas gordos y burócratas menemistas del sindicalismo y el relato plantea que es parte de la democratización del gremialismo corrupto.

Que Cristina levante su dedito acusador en medio del sermón televisado y refriegue en la cara de la sociedad todo lo bueno que han hecho, vaya y pase. Pero que también quiera dar cátedra con lo que a todas luces son errores es perverso y genera una gran irritación social que se expresa a través de las protestas virtuales y callejeras de diversos sectores sociales. Si la idea es convencer a los ciudadanos de que no hay cepo, no hay inflación, no hay inseguridad y que la presidenta habla con los periodistas todos los días, esas falsas virtudes se convierten en el combustible que potencia la disidencia. Mo Yan, en ese contexto deja de ser el escritor chino flamante premio nobel de literatura para comunicar lo que realmente significa ese seudónimo: “No hables”. La asignatura pendiente mas cruel que va a dejar el kirchnerismo es la utilización de los valores para un lado o para el otro, según la conveniencia de los fanáticos. Es doloroso e imperdonable en términos históricos lo que reveló el humillante apriete que sufrió Jorge Lanata por parte de unos matones chavistas con carnet de servicios secretos. Interrogatorios obscenos, prepotencia armada y la negación de la libertad que es borrar contenidos periodísticos fue reinterpretada por los esbirros locales como una provocación del periodista. Nunca se había llegado a tanto. Es una inmoralidad y una degradación de la condición humana justificar a los victimarios porque hubo “presuntamente” una provocación de la víctima. Uno se imaginó equivocadamente que esas categorías fascistas habían sido superadas. La burda creencia de que el violador es menos violador porque la violada utilizaba minifalda. Repugna descubrir el silencio del gobierno y la complicidad de los grupos de tareas informativos que primero negaron los padecimientos de Lanata, Nico Wiñazki y sus compañeros y luego fueron capaces de celebrar la actuación de militares que “defienden el socialismo bolivariano”. ¿Qué hubieran dicho si Horacio Verbitsky hubiese sufrido el mismo maltrato en Chile o en Colombia? La responsabilidad de violar los derechos humanos de un trabajador de prensa hubiera sido la derecha, Clarín y la CIA. Tiene razón Julio Bárbaro, el virus letal del estalinismo está vivito y coleando en la conciencia de muchos presuntos defensores del pluralismo informativo. El gran timonel, Carlos Zannini, dijo que Clarín quiere voltear al gobierno y sabotear a las políticas populares y hay que prepararse para eso. Que distinto que pensaba Néstor Kirchner hace tan poco en términos históricos cuando en el último minuto de su gobierno autorizó la fusión de Multicanal y Cablevisión y disfrutó del concubinato con Héctor Magnetto. ¿Será un sentimiento de despecho hacia la novia que se fue con otro?

El pasado solo sirve para herir al otro. Nunca para reflexionar sobre los propios comportamientos. A Julio Alak no hay juez que le venga bien. Un hombre ético como Pablo Lanusse lo acusó del delito de “amenazas coactivas”. El ministro de Justicia, en su desenfrenada lucha a favor de los pobres y oprimidos siempre tuvo el coraje de colocarse todos los sombreros: el de Menem, el de Duhalde y por supuesto, los de Néstor y Cristina. Ahora que los noventa regresan de la mano de la ley antiterrorista y la de accidentes de trabajo o la negativa de Cristina a habilitar el debate por el aborto, entre otras cosas, la pregunta surge sola para Alak ¿Siempre tuvo razón y estuvo del lado de la verdad y la justicia? ¿ O solo en estos momentos? Si hasta Amado Boudou habla del cepo a la democracia. Pobre cepo. La reforma de 1918 instaló un himno que dice asi: “Los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan”.
Quieren expulsar de la cancha a Jorge Lanata. Le quieren sacar tarjeta roja porque no saben como controlarlo y eso pone muy nervioso al gobierno. Le tiran con todo y solamente logran agrandar más su figura y su repercusión. Los paraperiodistas del aparato propagandístico K han llegado a hacer barbaridades, cialis sale hijoputeces que no tienen nombre. Como ponerlo al lado de Jorge Videla. Justo a él que fundó Página 12 y se convirtió en el diario que mas investigó, denunció y condenó a los terroristas de estado. Justo a él que, en un hecho inédito en la historia, publicó todos los días reclamos por los desaparecidos firmados por sus familiares. Le hicieron de todo pero recuerdo lo de Videla como el ejemplo más grande del despropósito de la cadena oficial de la mentira. No fue el único destinatario de los venenos y agresiones kirchneristas. Hubo muchos periodistas y dirigentes políticos atacados. Pero el fue el que mas recibió. Le dieron para que tenga. Y el gordo se defendió como pudo y como sabe. Redobló la apuesta. Los puteaba en cámara, los ridiculizaba y seguía firme diciendo todo lo que se le ocurriera con libertad y fomentando investigaciones para destapar las ollas de la corrupción y el engaño del falso progresismo.

Los peores, los mas forros, los que mas le dieron fueron algunos traidores que se formaron a su lado. Algún mediocre que se hace llamar profesor y apenas si vomita en castellano. Lanata figura en todas las encuestas como el periodista mas querido, valorado y creíble. Incluso en la consulta que se hizo el año pasado entre periodistas. Fracturado como está nuestro oficio, dividido como nunca, así y todo, Lanata apareció primero lejos y por paliza. Y ojo que no lo estoy endiosando. Creo que es un periodista que escribe muy bien, que tiene coraje y una creatividad asombrosa. Inventa cosas todo el tiempo. No se calla nunca. Pero también creo que el análisis político no es su fuerte. Se nota que no es lo que mas le gusta. Sin embargo, muy a pesar de él la realidad lo fue convirtiendo en un referente. No en un hombre de partido ni en un posible funcionario. No duraría dos minutos en ningún cargo porque es anarquista y odia hasta la mínima burocracia. Juntó 10 mil personas en Córdoba para una charla. Tapas de revistas como Noticias fueron cronicando el fenómeno del que les hablo. El gordo saltó de pantalla. Trascendió las fronteras del periodismo y se convirtió en un ícono de la rebeldía. Demostró que está más allá de todo y que no le tiene miedo a nada. Los lacayos de Chávez en la Argentina, sobre todo dos legisladores que crecieron chupándole las medias, fueron tan caraduras que pusieron en duda los aprietes que sufrió en Venezuela por los patoteros de los servicios de inteligencia. Otra vez superaron un límite. Dudaron de la víctima y lo obligaron a dar explicaciones como si fuera el victimario. Retrocedieron al peor subproducto cultural de la dictadura: pensar que el desaparecido se lo había buscado. Que algo había hecho para que le pasara eso. Decir que la víctima provoca es como decir que el violador es menos violador porque la violada usaba minifalda. Jamás trabajé con Lanata y no le debo ni me debe nada. Pero creo que es, largamente,el mejor periodista de su generación.

Nosotros también lo sufrimos porque compite con nosotros en un segmento horario. Pero por suerte no tenemos la mezquindad de pensar en chiquitajes a la hora de separar lo accesorio de lo importante. Algunos caceroleros gritaban “se siente, se siente/ Lanata presidente”. Nadie cree que eso sea posible. Saben que es una chicana y un grito de protesta. Como cuando jugaba mal la selección argentina y se gritaba “Maradona, Maradona” y el no podía ni ponerse los botines. Hoy el nombre de ese periodista que convoca multitudes en los rating y en las calles es un elemento más para incluir en el análisis político. No porque Jorge vaya a ser candidato a nada. Ni Dios los permita. Pero si porque marca que la valentía todavía tiene reconocimiento social. Porque demostró que no tuvo miedo y se puso como objetivo destruir los temores de la sociedad. Los incitó a que le hicieran “fuck you” al pánico. Y se atrevió a jugar de igual a igual contra el monopolio de medios kirchneristas. Y no digan que se hizo el guapo desde canal 13 porque ya rompía todos los moldes desde el humilde canal 26. El gordo tiene defectos, como todos. Seguramente se equivocó cien veces, como todos. Habrá cometido injusticias mientras dirigió algunos medios, como todos. Pero hoy en una bandera de libertad. Supo interpretar muy bien lo que dijo Edward Murrow, el gran periodista norteamericano perseguido por el macartismo: “una nación de ovejas engendra un gobierno de lobos”. Y Lanata nunca quiso ser oveja.
Una de las cosas más injustas que hicieron Néstor y Cristina fue ponerle camiseta partidaria a los derechos humanos. La cooptación de las Madres y las Abuelas fue un grave retroceso que dejó afuera a muchos argentinos de bien. Hay miles de socialistas, stuff radicales, clinic peronistas no kirchneristas, buy viagra conservadores, socialcristianos o independientes que siempre defendieron esos valores y que fueron marginados solo porque no simpatizan con quien gobierna la Argentina desde el 2003. Eso es triste por donde se lo mire. Primero porque por definición, los derechos humanos son universales en todo el sentido de la palabra. Son y deben ser de todos. No solamente de los que gobiernan. Un partido político, por mas grande que sea, como su nombre lo indica, es un partido, una parte del todo. Es decir que achicaron la base social de los derechos humanos y los convirtieron en el mejor de los casos en una bandera de un solo sector y en el peor, en un escudo para ocultar la corrupción y otras maldades.

Apañar su autoritarismo y entregarle más de 700 millones de pesos a Hebe Bonafini y Sergio Schoklender para construir viviendas fue tal vez el más grande de los despropósitos. Nadie manchó tanto ese pañuelo blanco como la cercanía de esos personajes y otros como Amado Boudou, por ejemplo. El símbolo de la resistencia de las Madres de Plaza de Mayo a la dictadura es indestructible por su magnitud. Pero claramente hoy tiene menos apoyos que antes de que el kirchnerismo los complicara en las internas del poder oscuro.

Con Estela Carlotto también pasó algo preocupante. No es tan grave como lo de Hebe porque aquí, por suerte, no hubo dinero de por medio. Pero también la involucraron en apoyos a listas de candidatos y en actos proselitistas. Eso fue erosionando la amplitud y el pluralismo que la presidenta de las Abuelas siempre tuvo. El caso de los hijos de Ernestina Herrera de Noble fue un golpe bajo. Al grupo Clarín y a su dueña como a todos hay que criticarlos por lo malo y no por lo que se supone es malo. Clarín es un grupo poderoso que en muchos planos incurrió en abusos de su posición dominante. Suele ocurrir que las empresas gigantes pisen muchos derechos por la propia actitud paquidérmica de sus movimientos. Y eso hay que criticarlo. Y ponerle límites legales. Pero no se pueden utilizar y malversar los derechos humanos con el único objetivo de quebrar a un grupo periodístico. Quedará en la historia negra de los derechos humanos las barbaridades que los enemigos de Clarín dijeron parapetados detrás de la causa de los hijos. Apropiadora, manchada de sangre, terrorista de estado, dijeron los kirchneristas. La propia Estela, lamentablemente, se prendió en acusaciones gravísimas que no habían sido probadas y que ahora se sabe que no eran ciertas. Porque Marcela y Felipe se hicieron todos los análisis que les ordenó la justicia y fueron contrastados con todos los ADN disponibles y el resultado fue cero. No hay un solo dato cierto ni sospecha de que ellos sean hijos de desaparecidos. ¿Qué dirán ahora los lacayos del poder disfrazados de periodistas que insultaron de la peor manera a una mujer? ¿Que actitud tomarán en las Abuelas que llegaron a caracterizar a los hijos como rehenes en una jaula de oro o parte de una propiedad privada? ¿Habrá pedido de disculpas y autocrítica pública de la presidenta de la Nación que llegó a decir en la ESMA que si acá no había justicia iba a acompañar a Estela por los tribunales internacionales? ¿De donde sacó Timerman esa historia de que Ernestina quiso adoptar a los chicos para despojar de la herencia a la hija biológica de Roberto Noble? Con que liviandad hablaron muchos. El canciller dijo que el “negacionismo de Clarín era una actitud inmoral”. Los auténticos luchadores por los derechos humanos, los que estuvieron desde el principio y desde el llano, siempre hablaron de reclamar verdad, justicia, castigo y condena. Los oportunistas que se subieron al tema solo para atacar a Clarín son de una perversidad notable. Impusieron de facto el castigo y la condena sin esperar la verdad y la justicia. Es que los ciega el odio que llevan adentro. Por eso, durante una década, fomentaron la persecución a dos jóvenes que no tuvieron paz. Hoy está probada la inexistencia de delito. Es hora de que la causa se cierre. Es hora de que los inquisidores de estado pidan perdón públicamente. Si es que de verdad respetan todos los derechos humanos. Los de Marcela y Felipe, también.
Le confieso que estoy ansioso. Dentro de seis horas voy a tener la posibilidad de ver y escuchar a Luis Ignacio Lula da Silva, cure uno de los estadistas que mas admiro. Será en la apertura del coloquio de IDEA ante más de 900 empresarios y será casi exactamente a diez años de aquel día en que lo conocí. Lo recuerdo así:

- Lula, here le quiero desear un feliz cumpleaños y un feliz gobierno.

Eran las 9.37 del domingo 27 de octubre de 2002, el día más importante de su vida porque cumplía 57 años y estaba a horas de convertirse en el presidente electo de Brasil. Me dijo “muito obrigado”, me estrechó la mano y siguió de largo como si nada. Tuve que apelar a mi arma secreta:

- Ah, Lula, el viernes estuve con Víctor de Gennaro y le manda un gran abrazo.

Logré detener su marcha sin mentir. Y le sacudí la primera pregunta:

- ¿En quien pensó cuando apagó las velitas y se emocionó tanto?

- En mi madre. Ella era lavandera. Me acordé del día de su muerte. Yo estaba preso por la dictadura militar y ella se murió sin saberlo. Mi carcelero se conmovió y me saco media hora a escondidas de sus superiores para que yo estuviese en el velorio. Pero no me permitieron estar en su entierro ni hablar con mis familiares.

- No pudo contener el llanto…

- ¿Y que le parece?, ella era analfabeta igual que mi padre. Me mandaban a comprar el diario solo para ver las fotos y los dibujos. Me hubiese gustado tanto tenerla esta noche a mi lado…

- Es comprensible, recuerdo….

En ese momento un morochazo de dos metros tipo NBA me dijo claramente: no mas preguntas y me apartó con firmeza.

Así salió Lula de su casa rumbo al colegio Joao Firmino donde votó frente a mas de 300 lentes de cámaras fotográficas y filmadoras que habían llegado hasta de los países mas recónditos de la tierra para registrar la epopeya del lustrabotas que llegó a conducir el quinto país mas importante del mundo por territorio y población.

Lula había soplado 57 velitas rojas sobre una torta blanca que le habían traído 57 chicos que agitaron sus 57 estrellas rojas de tergopor mientras le cantaron primero el “Parabienes” que es nuestro ” que los cumplas feliz “pero con otra letra y después la canción-himno de campaña que pide ” un Brasil decente para un pueblo pobre pero noble y trabajador”.

Fue la sorpresa que le prepararon sus eternos compañeros del sindicato metalúrgico de San Bernardo do Campo donde Lula nació por segunda vez y de la CUT, la central de trabajadores mas poderosa que América Latina de la que Lula es fundador.

La fiestita de cumpleaños fue en el salón que tiene para esos efectos el “Condominio Residencial Hill House” donde vivía Lula, un edificio del barrio de Villa Teresinha típico de clase media muy parecido a muchos que hay en Caballito, con seguridad privada en la puerta y todo.

Hubo un momento que hizo llorar hasta a los fotógrafos japoneses que parecían muy distantes y profesionales. Lula cortó la torta que en su interior decía “Lula”, escrito en chocolate y el primer bocado se lo dio en la boca a uno de los chiquitos cantores que no podía caminar sin apoyarse en muletas. Fue un momento estremecedor. Lula se puso en cuclillas para estar a su altura y con la cucharita le hizo avioncito como cualquier padre le haría a su hijo. Solo que Lula no era su padre. Y que se había acordado de doña Lindu, como él le decía a Eurídice su madre lavandera y analfabeta.

Las buenas noticias dicen que Lula viene derrotando a un maldito cáncer en la garganta como derrotó a todo lo que se le puso adelante. Por eso me acordé de aquel día glorioso del año 2002 cuando la consigna de esa campaña que llevó a Lula a la presidencia decía así: “La esperanza vence al miedo”. Hoy el pueblo brasileño que ama a Lula frente al ataque del cáncer dice lo mismo: “La esperanza vence al miedo”.Las encuestas dicen que si se vuelve a presentar como candidato, nuevamente será elegido presidente. Nadie sabe si lo va a intentar. Si puedo, esta noche, se lo voy a preguntar y mañana le cuento.
A Lula lo aplaudí de pié y hasta que me dolieron las manos. Me dieron ganas de gritarle: “No te mueras nunca, troche Lula”. Es que anoche se mostró como un estadista sabio, and un hombre de una sensibilidad extraordinaria y con un carisma incomparable. Tanto el gobernador José Manuel de la Sota como Hugo Moyano, justo un 17 de octubre, lo definieron como una suerte de Perón brasileño. Siempre son polémicos esos rótulos y odiosas las comparaciones. Pero no hay dudas de que Lula es un político de una dimensión única. Tampoco es del todo conveniente comparar las convicciones y las realizaciones de Lula con las de la presidenta Cristina Fernández, pero se imponen por si solas. Lula consolidó una transformación social que llevó a 40 millones de pobres a la clase media. La misma cantidad que toda la población argentina. Y lo hizo en paz, sin odios ni fracturas sociales irreconciliables. Dijo anoche que su madre le recomendó hacerse respetar sin ofender a nadie y no agachar la cabeza nunca. Esa actitud de dignidad, Lula no la convirtió en un arma de ataque a los demás. Fue el combustible que le permitió retirarse del poder con el 87% de imagen positiva, algo sin antecedentes en la historia del Brasil. ¿Qué hizo frente a semejante apoyo? Le prohibió a sus compañeros del partido que hicieran cualquier movimiento para reformar la constitución y buscar una reelección. Hubiera ganado de taquito. Pudo hacerlo, pero no quiso. Se autolimitó porque cree profundamente en la alternancia como génesis de la democracia. Y aclaró que no solamente cree en la alternancia de los hombres, también de los sectores sociales que tienen que gobernar. Incluso tuvo la misma actitud cuando fue elegido por primera vez secretario general del gremio metalúrgico con el 92% de los votos. Enseguida modificó los reglamentos para que cerrar cualquier posibilidad de eternizarse en el cargo. Es un hombre sin rencor. Hoy Brasil es el quinto país de la tierra por territorio y población y está a punto de convertirse en la quinta potencia económica. Y lo logró sin forzar la ley, generando más riquezas, sin mentir las cifras de la inflación a la que definió como una desgracia para cualquier país y sin atacar la libertad de expresión. Fue mas a fondo todavía cuando confesó:” yo aprendí a no quejarme todo el día ni a decir que la prensa es la culpable de todo. La prensa que se excede en la crítica deja de ser creíble. Y la que se excede en el elogio, también”. La tiene clarísima. Escuche esta otra definición y dígame si no le produce sana envidia: “un presidente no sabe de todo y por eso debe escuchar a toda la sociedad”. Es un líder de diálogo, un especialista en la negociación desde que entró como delegado gremial a defender sus compañeros en San Pablo. Uno no quiere comparar con Cristina porque no corresponde pero es difícil no ceder a la tentación. Digamos para ser lo mas honestos intelectualmente posible que Lula hizo todas estas definiciones abriendo su corazón para mostrarse tal cual es. No lo hizo para criticar a Cristina a la que siente una compañera de ruta y una amiga. Pero también llamó “mi amigo”, en tres ocasiones al gobernador de Córdoba que es un peronista disidente y a Víctor de Gennaro que lideró la CTA y hoy es un diputado tan honrado como opositor. Como si esto fuera poco, Lula es un conductor de coraje. En la vida enfrentó y derrotó a las peores adversidades. Hace poco a un maldito cáncer de garganta. Pero además, se le plantó al mismísimo Bush que lo invitaba a invadir Irak y le dijo con respeto y firmeza: “Esa no es mi guerra, señor presidente. Mi guerra es contra la pobreza y la miseria”. Nunca apeló a la mentira ni a la demagogia. Anoche confesó que durante el primer año de su gobierno hizo el “ajuste mas grande de toda la historia”, pero que era necesario para después poder crecer sin inflación. Cuando era gremialista la inflación era del 80%. Cuando asumió, Fernando Enrique Cardoso la había bajado al 12% y Lula la llevó al 4,5%. Es una de sus satisfacciones porque dice que una inflación baja es una ganancia extraordinaria para los trabajadores. ¿Cómo se dirá INDEC en portugués? ¿Y Guillermo Moreno? Anoche Lula se emocionó cuando contó que el hijo del jardinero del cementerio mas pobre de San Pablo está estudiando diplomacia. Y recordó que él, es el primer presidente de la historia de Brasil sin título universitario. Y que espera que sea el último. Por eso también es el jefe de estado que más universidades construyó en su gobierno. Dice que la palabra clave de estos tiempos es inclusión. Lo dice Lula que fue excluido hasta de las necesidades más básicas de un ser humano. Vendió naranjas por las calles, durmió en una casilla con sus 7 hermanos y hace dos años lo declararon el dirigente más influyente del mundo. Por eso me dieron ganas de decir que Lula no se muera nunca. Que sea un espejo, una guía, nuestra utopía latinoamericana. Mientras más Lulas haya sobre el planeta mas felices seremos.
Mensaje para Javier Calvo: las fotos de Mar del Plata son de Diego Javier Sampere. Me las regaló, diagnosis pero pide que le pongan el crédito. Gracias.

Mando temprano pero son 13.500 caractéres. Si hay alguna duda con epígrafes y esas cosas no duden en llamarme al celular.

Muito obrigado

Lequinho.

…………………………………

Lula me miró emocionado, se golpeó el corazón con el puño cerrado y me llamó con una seña. Tardé un segundo en estar a su lado y me dio un abrazo de esos que solo se le dan a los afectos más profundos. Después comprobé que lo hace con todo el mundo. Es cariñoso, incluso con quienes no conoce.

Los fotógrafos gatillaron mil veces para mi felicidad. Jamás olvidaré esa imagen. Lula con el video “Compañero presidente” en la mano y a mi lado. Nunca imaginé semejante gratificación de quien considero el estadista más grande de la región en los últimos 50 años. Al principio no me atreví a acercarme a su mesa y el antiguo VHS se lo dio, gentilmente, el doctor Guillermo Lipera, miembro del comité organizador del coloquio de IDEA. Es un documental biográfico de Lula que comencé a hacer el día más importante de su trayectoria política : el 27 de octubre de 2002, cuando cumplió 57 años y se consagró presidente electo de Brasil después de haber perdido tres elecciones consecutivas.

¿Cómo llegué a ese lugar? Un periodista extranjero en la intimidad de la celebración de Lula fue posible gracias a Víctor de Gennaro que en ese momento era el mejor amigo de Lula en Argentina. El me dio una tarjeta personal y me dijo que se la entregara a Carlos Grana, jefe de los metalúrgicos de San Bernardo Do Campo en San Pablo. Ansioso, a las siete de la mañana ya estaba en la puerta del gremio con camarógrafo y el Zorro Milicich como productor que se había puesto la camiseta de Rosario Central. Grana llegó solito y en un Gol sin vidrios polarizados. No había un solo custodio ni matón a su lado. Pensé en Armando Cavallieri y me dio vergüenza ajena. Grana me invitó a que lo acompañara. ¿A dónde vamos?, pregunté. “A la casa de Lula”, fue la respuesta que me aceleró el corazón. Y fue cierto. Entramos al “Condominio Residencial Hill House”, de Villa Teresinha, muy similar a los de clase media de Caballito que hasta seguridad privada tenía. Ingresamos con otros viejos compañeros del sindicato en donde Lula se hizo dirigente y 57 chicos con 57 tortas blancas con una estrella roja en el centro con sus respectivas velitas. Todos le cantaron el “parabienes”, con la música de nuestro “que los cumplas feliz”. Me acerqué y sin pensarlo le dije:

- Lula, le quiero desear un feliz cumpleaños y un feliz gobierno.

Me dijo “muito obrigado”, me estrechó la mano y siguió de largo como si nada. Tuve que apelar a mi arma secreta:

- Ah, Lula, el viernes estuve con Víctor de Gennaro y le manda un gran abrazo.

Logré detener su marcha sin mentir. Y le sacudí la primera pregunta:

- ¿En quien pensó cuando apagó las velitas y se emocionó tanto?

- En mi madre. Ella era lavandera. Me acordé del día de su muerte. Yo estaba preso por la dictadura militar y ella se murió sin saberlo. Mi carcelero se conmovió y me saco media hora a escondidas de sus superiores para que yo estuviese en el velorio. Pero no me permitieron estar en su entierro ni hablar con mis familiares.

- No pudo contener el llanto…

- ¿Y que le parece?, ella era analfabeta igual que mi padre. Me mandaban a comprar el diario solo para ver las fotos y los dibujos. Me hubiese gustado tanto tenerla esta noche a mi lado…

- Es comprensible, recuerdo….

En ese momento un morochazo de dos metros tipo NBA me dijo claramente: no mas preguntas y me apartó con firmeza.

Pero yo ya había filmado con mi camarita familiar toda esa celebración. ¿Qué más podía pedir un periodista?

Así salió Lula de su casa rumbo al colegio Joao Firmino donde votó frente a mas de 300 lentes y flashes que habían llegado hasta de los países mas recónditos de la tierra para registrar la epopeya del lustrabotas que llegó a conducir el quinto país mas importante del mundo por territorio y población y que en poco tiempo estará en el mismo puesto pero en términos de poder económico.

Los chicos del barrio de Lula, también le cantaron la canción-himno de campaña que pedía ” un Brasil decente para un pueblo pobre pero noble y trabajador”.

Hubo un momento que hizo llorar hasta a los fotógrafos japoneses que parecían muy distantes y profesionales. Lula cortó la torta que en su interior decía su nombre, escrito en chocolate. El primer bocado se lo dio en la boca a uno de los chiquitos cantores que no podía caminar sin apoyarse en muletas. Fue un momento estremecedor. Lula se puso en cuclillas para estar a su altura y con la cucharita le hizo “avioncito” como cualquier padre le haría a su hijo. Solo que Lula no era su padre. Y que se había acordado de doña Lindu, como él le decía a Eurídice su madre lavandera y analfabeta.

Las buenas noticias dicen que Lula viene derrotando a un maldito cáncer en la garganta como derrotó a todo lo que se le puso adelante. Por eso me acordé de aquel día glorioso del año 2002 cuando la consigna de esa campaña que llevó a Lula a la presidencia decía así: “La esperanza vence al miedo”. Hoy el pueblo brasileño que ama a Lula frente al ataque del cáncer dice lo mismo: “La esperanza vence al miedo”. Después, pude cruzar un par de palabras más. Fue cuando se enteró de que yo era cordobés. Se confesó un admirador de Agustín Tosco y la Córdoba clasista y combativa de finales de los 60 y principios de los 70. “El Gringo” Tosco fue un dirigente sindical, marxista independiente, lúcido, honrado y valiente como Lula que me habló de las experiencias de SITRAC-SITRAM y de las similitudes del cinturón industrial paulista, cuna de las terminales automotrices, con lo que ocurre en mi provincia. Al final se despidió con una confesión: en un momento estuvo a punto de viajar a Córdoba para probar suerte en IKA- Renault. Tal vez hubiese cambiado la historia de Brasil y el Cordobazo hubiera tenido un grito en portugués. Fue la pueblada que derrocó a un gobernador fascista y que hirió de muerte al dictador patricio, general Juan Carlos Onganía.

El miércoles fue la estrella de IDEA. Lula exhibió en plenitud su ideología y se acordó de aquel día de gloria del que se va a cumplir exactamente una década dentro de seis días.

La pregunta inmediata en los pasillos fue: “¿Y cual es la ideología de Lula? José Manuel de la Sota y Hugo Moyano se apresuraron en llevar agua para su molino y dijeron que era claramente un peronista del último Perón. Y algo de razón tienen. Es profundamente humanista y cada día mas cristiano. El se casó por iglesia con su actual mujer y la amistad del sacerdote Frei Betto debe sumarse a que la batalla contra el cáncer suele insuflar más fe y religiosidad a los hombres. Es muy interesante intentar observar que tiene “El lulismo” adentro. Es un debate conceptual que está creciendo para orientar definitivamente el rumbo de los gobiernos populares de América Latina. ¿Es lo mismo Lula que Chávez? ¿Se puede caracterizar a Cristina de la misma manera que a Lula? El populismo beligerante de Chávez más el manual de la confrontación permanente como forma de construcción política de Ernesto Laclau son caminos divergentes en la teoría que proclamó Lula en su paso por Argentina.

Hizo la transformación social más grande de la historia de Brasil: llevó 40 millones de pobres a la clase media. Eso es movilidad social ascendente y no macanas. Y la diferencia con Argentina y Venezuela es que lo hizo sin fracturar la sociedad y sin inyectar odio en sus venas. Todo lo contrario, Brasil esta hoy mas cohesionado y no partido al medio como los países de Chávez y Cristina. Hoy Dilma continua con la alianza y no la lucha de clases, con inflación controlada, sin malversar las estadísticas públicas, discutiendo a fondo con el periodismo pero sin intentar silenciarlo ni controlarlo, con un diálogo permanente con la sociedad en general y la oposición en particular y apoyando la idea de que mas de dos períodos de gobierno es monarquía. Lula lo dijo con todas las letras cuando elogió la alternancia “no solo de hombres, sino también de sectores sociales”, en el gobierno. “Es una conquista de la humanidad”, dijo. Y se puso a si mismo como ejemplo. Le prohibió a su partido que moviera un dedo para reformar la Constitución y buscar la eternización en el poder. Lo pudo haber hecho porque tenía una aceptación del 87% cuando finalizó su gobierno. Pero no quiso, se autolimitó. Y aunque apoyó francamente a Chavez, dijo con toda claridad que debería empezar a construir su sucesión.

Ernesto Laclau, que ayer se reunión con Martín Sabbatella, propone cosas muy distintas, más infantilmente radicalizadas y cercanas al fracaso. Apoya la reelección permanente, la batalla contra los medios de comunicación convertidos en satanes y voceros de las corporaciones económicas y el choque y el castigo como manera de elegir enemigos y diseñar su propia identidad. Plantea que “el constitucionalismo radical sostiene el poder conservador y el ultrainstitucionalismo es el típico discurso de la derecha a la que son funcionales tanto Binner como Pino Solanas y Libres del Sur. Corta tan finito, tan sectario, identifica tantos enemigos de Cristina que la obliga a quedarse cada vez más sola. A esa misma hora, el Pepe Mujica, otro que hay que ver actuar pero saber escuchar también, se alineó con Lula respecto de las dificultades que tienen los líderes populistas agresivos para encontrar sucesión: “Los mejores luchadores son los que dejan gente que los suplante”, sentenció ante el aplauso de jóvenes del radicalismo en La Plata. La ausencia de herencia política es el mas grave problema tanto de Chávez como de Cristina.

Lula le dio un reportaje al diario La Nación y fue el principal orador del coloquio que nuclea a los 900 empresarios mas importantes de la Argentina. Los Kirchner jamas cometieron semejante herejía. Lula llegó a decir que los periodistas que critican excesivamente pierden credibilidad. Y que los que elogian en forma desmedida, también. Por eso manifestó que el confía en la gente para valorar la verdad o la mentira y que quiere medios mas libres y con menos injerencia del gobierno. “Yo fui tremendamente castigado por los medios y me fui con un altísimo nivel de aprobación”, fue su conclusión similar a la que dijo Perón en su momento: “subí con todos los medios en contra y me derrocaron con todos los medios a favor”. Todo lo contrario de esta Argentina manchada con viejas teorías paternalistas que creen que los diarios lavan el cerebro de la gente.

Jose “Pepe” Nun, ex secretario de Cultura de Néstor Kirchner, el mas aplaudido del coloquio en Mar del Plata, aportó otros elementos disparadores de ese debate dentro de lo que en los 70 se llamaba campo popular.

Nun, que está distanciado del cristinismo por varias razones pero sobre todo porque algunos funcionarios que el expulsó por ladrones hoy siguen enquistados en otros puestos de poder, también criticó con altura al populismo. Sostuvo que el individualismo extremo que no tiene límites para su codicia y que evade impuestos genera una masa de marginados y excluídos que son carne de cañón para el populismo. Que el líder populista habla por esos sectores que no tienen voz y apunta a destruir las instituciones porque no quiere que nadie lo controle. Muchos llegan a creerse dioses. ¿Y quien se atreve a hacerle una auditoria a Dios?, preguntó Nun, con ironía. Palos compartidos para la avaricia empresaria y para el autoritarismo chavista.

Lula, al revés de Cristina, predica la conveniencia de aumentar las alianzas sociales y evitar caer en el aislamiento.

Contó lo difícil que fue explicarle a su partido la sociedad con Jose Alencar, quien fue su compañero de fórmula. Un empresario al que muchos de sus camaradas definían como un burgués. Romper los dogmas del martillo y la hoz, alejarse del estalinismo jurásico, abrirse a los nuevos tiempos sin bajar las banderas igualitarias del socialismo le permitieron concretar sus sueños desde el poder y sacarlos de las charlas de café. Néstor y Cristina también comprendieron la necesidad de sumar sectores medios ubicados mas a la derecha y por eso Daniel Scioli, Julio Cobos y Amado Boudou fueron los vice presidentes. Hoy la sensación es que la presidenta se encerró sobre si misma y que le alegra perder el apoyo de muchos caceroleros que también la votaron. La humildad de Lula es garantía de diálogo. Le dedicó el 50% de su tiempo a reuniones con sus adversarios con el siguiente lema: “un presidente no sabe de todo y por eso debe escuchar a toda la sociedad.”

En un desayuno con la cúpula del FAP, Lula le contó a De Gennaro que Carlos Grana, nuestro común amigo sindicalista metalúrgico hoy es intendente de San Bernardo do Campo. Y se manifestó feliz porque el hijo del jardinero del cementerio mas pobre de San Pablo está estudiando diplomacia. Es que Lula fue el primer presidente de la historia de Brasil sin título universitario. Y el se encargó de intentar ser el último. Fue el que mas universidades construyó. Durmió en una casilla con sus 7 hermanos y un padre golpeador. Vendió naranjas y sardinas por las calles. De lustrabotas a estadista. Sin rencores ni odios. Un constructor del futuro sin injusticias y con más libertad. Ojalá se transforme en un espejo para los argentinos.

Es generoso, sabe que vino al mundo a hacer el bien a los que la pasan mal. Hoy es un Che Guevara desarmado, un Salvador Allende que pudo concretar su obra, un Tosco que no se murió en la dictadura. Es asombrosa su capacidad de acción pero también su impresionante facilidad para transformar conceptos complejos en consignas populares. “Democracia es que mi pueblo coma cinco veces al día y no que coman una vez cada cinco días”. Eso dijo. O que su proyecto político es que ningún brasileño tenga que agachar la cabeza ante ningún poderoso.

Más de una vez definió muy claramente su ideología: “somos un partido socialista de extrema democracia”. Profundo y sencillo: justicia social mil, autoritarismo cero.

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