Cristina gira a la derecha – 27 de noviembre 2013

 

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Entre otras cosas, ailment  me robaron la única computadora que tengo y por eso estoy aquí, remedy en medio del cierre de la redacción, help como en los viejos tiempos. Dudo mucho que haya un lugar mejor en el mundo.

En la facultad me enseñaron que los hechos son sagrados. Aquí van, después viene la opinión que es libre. Me llamaron, para solidarizarse y ofrecer ayuda en la investigación de lo que realmente sucedió, especialistas de todos los palos, de los buenos y de los malos, de izquierda y de derecha, civiles expertos y jueces federales.

Cada uno tiene su conocimiento. El saldo más relevante: no hubo uno solo que dijera que lo que me ocurrió fue un robo al voleo, y eso que les insistí en el tema. Pero hubo conclusiones que comparto:

 

1) Es un abogado que sólo defiende malos y corruptos de todo pelaje, desde este gobierno kirchnerista y hasta la dictadura. Nunca tomé un café con él. Pero sabe de qué habla. “Te atacaron los que en la jerga se llaman ‘motoqueros seleccionados’. ¿Qué significa eso? Son grupos especiales que, como los barras bravas, hacen trabajos por encargo con la modalidad dos ruedas. Muchas veces no saben ni quién los contrata. Les garantizan la zona liberada y reciben su paga.”

2) Un juez federal indignado me dijo: “Lo que te hicieron es una vergüenza. No hay que permitir que esto siga porque es muy peligroso”. Me aseguró que no hay relación costo-beneficio en lo que pasó. Cuatro tipos de casco, ropa para lluvia negra y flamante, arriba de dos motos Enduro, tipo cross, al mediodía, en uno de los lugares más custodiados de la Argentina, no se corresponde con afanarle una mochila a un viejo pelado que cruza Avenida de Mayo. Si ellos sabían que ese viejo pelado de mochila negra era yo quiere decir que no fue al voleo. Que alguien me marcó y les hizo oler mi sangre a los tiburones.

3) Fue apenas di tres pasos adentro de la galería que está al lado del café Tortoni. Colas de turistas brasileños y japoneses, con relojes y máquinas de fotos de última generación, pretendían entrar a esa maravilla arquitectónica. Por eso siempre hay dos policías federales con chaleco naranja al lado. Ese día no estaban.

Los comerciantes que me conocen y vieron todo lo que pasó me dijeron que “justo estaban de vacaciones”. Los dos juntos. En noviembre. En fin. A dos cuadras, o menos, está el edificio que alberga a la embajada de Israel. Hay vallas anti Quebracho-D’Elía y tres patrulleros para custodiar semejante lugar, que es un potencial blanco terrorista. A ocho cuadras está la Casa Rosada. El motochorro que luchó conmigo demoró demasiado tironeando de la mochila que yo no quería largar, en un gesto típico de locura de periodista.

En el medio del remolino, yo pensé, crean o no, en mis treinta años de trabajo convertidos en bits. Tanto resistí que se bajó el que iba atrás de la segunda moto. Cachiporrazo en el codo derecho, pero no aflojé. Patada furibunda en la costilla derecha y perdí el invicto. Al salir, sin tener los pies bien afirmados, otro cachiporrazo, de esos cortitos con una bola en la punta, me pegó en la cabeza, pero sin fuerza, en retirada, como diciendo: nos hiciste laburar, guacho.

4) Caminé por la galería hasta Rivadavia 835, entré a radio Continental, como todos los días. Subí por el ascensor hasta el tercer piso y, ante mi asombro, en las pantallas de la tele del informativo la placa roja de Crónica decía: “Violento asalto a Leuco”. No podía creerlo. Yo no había tenido tiempo ni de contarle a mis compañeros. ¿Los muchachos de Crónica escucharon la red policial con los handies como siempre? ¿Le batió la justa un rati? ¿Cómo se enteró la cana tan rápido que ese gordo pelado de la mochila negra era Leuco? Veremos las filmaciones que, espero, aparezcan rápidamente.

5) Sigamos con las fuentes que más conocen de estos temas pesados. La policía bonaerense y un importante ex jefe del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo), ahora asimilado totalmente a la democracia. Utilizaron los mismos términos y razonamiento: “Te la pusieron, te la hicieron. Nadie se cree que fue un robo”. No fue una salidera porque no salí de un banco. Dejé el auto en una playa privada y caminé dos cuadras. No voy siempre en auto, en general viajo en el Metrobus.

6) Un experto en inteligencia con cursos en el exterior me enseñó un camino para hacer algunas conjeturas. “Revisá en los últimos dos meses a qué personas criticaste más duro.” “A todo el Gobierno”, le dije pelotudamente orgulloso. “Buscá en serio”, fue casi la orden. “Y fijate quiénes tienen vinculación con algún hecho de violencia, patota o metodologías no democráticas en la resolución de los conflictos. Y después, pensá qué tenías realmente importante en tus mails y en tus archivos.”

La conclusión fue inquietante. Pero nada prueba nada y no sirve ni siquiera para una sospecha. Los motochorros especiales, o mercenarios en moto, no tenían una camiseta con el nombre de un partido ni de una agrupación ni me dijeron, “hijo de puta, esto es un mensaje de tal o cual”.

Encontré que últimamente me dediqué con especial atención a cuatro militantes K de distinto palo, dos de derecha y dos de presunta izquierda. Todos tuvieron algo que ver con hechos violentos en el pasado mediato o inmediato. Vamos por la derecha:Guillermo Moreno y Raúl Othacehé. Patoteros ambos.

En el Indec, el primero, apretador de empresarios y mujeres con un amigo de Acero. El segundo podría poner una academia con título habilitante para romper cabezas de “troskos y zurdos” o ex zurdos, como en el caso de Martín Sabbatella, que lo sufrió en carne propia, lo denunció varias veces, pero que ahora tuvo una conveniente amnesia porque son aliados en las listas que apoyan a Cristina. Datito extra: el Vasco Othacehé, amigo de la Presidenta, me mandó una carta documento para que me rectifique, pero yo puedo ratificar todo lo que escribí sobre él.

Los dos de presunta izquierda son Luis D’Elía y Horacio Verbitsky. Uno tomó una comisaría, anunció un golpe de Estado para ayer y agredió a un cacerolero, entre otras actitudes violentas. El otro fue un jefe de inteligencia de Montoneros y siempre tuvo relación con el mundo de los espías. Hoy se está haciendo un festival porque ejerce de hecho una jefatura paralela.

En este caso, hay algo más preocupante. Mis mails, que según me dijeron fueron “visitados” por personas extrañas, tenían un intercambio con una editorial donde me comprometí a escribir una biografía no autorizada del periodista de Página/12. En una carpeta de “Mis documentos” guardé unos “no papers” de algunas pistas que me dieron sobre el rol de Verbitsky durante la dictadura. ¿Cómo fue que sobrevivió semejante cuadro y de ese rubro? Nunca quedó demasiado claro y por eso se ganó el odio y algunas declaraciones de dos integrantes de la conducción de Montoneros y de un ex canciller, no de agentes de la CIA.

Aclaro que ya desistí de escribir el libro. No lo hice ahora por esto que pasó. Fue hace diez días y porque no tengo tanto tiempo para chequear rigurosamente la nueva información que está circulando. Algún otro lo hará.

Insisto en el concepto porque no quiero acusar falsamente a nadie. Relato hechos y hago conjeturas. Son puntas para que alguien pueda investigar a fondo.

7) La más terrible de las últimas agresiones las sufrí en la calle, como espejo de las pantallas de la tele y las redes sociales. La orquesta de celebración por la paliza y el robo sólo puede explicarse por el odio que instalaron y que la historia les va a facturar: “Te lo merecés. Fue poco lo que te pasó”. El jueves a la noche, después de las placas de tórax que me tuve que hacer para ver si tenía costillas fisuradas, a dos cuadras de mi casa en San Telmo, un tipo me dijo en la cara: “Por culpa de golpistas hijos de puta como vos, el país esta así”.

Me dieron ganas de ahorcarlo en la vereda. Pero seguí por última vez los consejos políticamente correctos: “No te prestes a la provocación. No te bajes a su altura. No respondas con la misma moneda. Vas a generar un efecto imitación y te van a escrachar más. Vas a estar horas en 6,7,8 y es peor. Bajá la cabeza y soportá”.

El jueves lo hice por última vez. En estos diez años no me dio resultado ocultar los hechos que me sucedieron y retroceder en silencio. Me agreden cada vez más, pero como no lo cuento dicen que son mentiras, y si lo cuento, como en la OEA, dicen que soy un alarmista destituyente. No agacho más la cabeza ni me dejo humillar para no darle pasto a las fieras. Es políticamente incorrecto, pero es en defensa propia. Vengo del pueblo hebreo, que debatió durante años si la mansedumbre colaboracionista reducía el horror o lo justificaba.

8) ¿Cómo reaccionó el Gobierno? Se dividió claramente en dos grupos. Los que tienen matriz peronista se solidarizaron y alguno me dio una gran ayuda. No los nombro porque no quiero generarles problemas con Cristina. Los ladriprogresistas se manejaron con silencio público y fogoneo soterrado en internet. Salvo un “tonton macoute”, un tal Barragán en Gvirtzneilandia, la ciudad de la fantasía, cara pero secreta. Titularon “La operación Magdalena-Leuco”. ¿Puedo ser tan boludo para hacerme pegar y robar todos mis documentos personales, del auto y mi computadora para apoyar a Magnetto? Te falta sopa, tonton.

9) Tengo un gran capricho que me articula. Me niego a mentir. Me puedo equivocar, como todos. Pero nunca a sabiendas. No cobro por hacer ni dar notas. Jamás alquilé mi opinión. Me revuelve el estómago decir que no hay inflación, que los presos no se escapan de las cárceles, que la inseguridad es una sensación, que Pino y el Pollo Sobrero se dedican a quemar trenes o que Lázaro Báez no conocía a Néstor. Ni por todo el oro del mundo. Ni por una mochila negra con una notebook.

10) Me voy por 15 días de viaje. Ya los grupos de tareas blogueros dicen que me asusté y que por eso rajo. Ni en pedo. Imberbes e ignorantes, aunque no les guste, puedo probar que milité por la democracia y los derechos humanos durante la dictadura. Con marchas con la Multipartidaria y el gremio de prensa a Plaza de Mayo y a San Cayetano cuando el riesgo era la desaparición, con la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, con una medalla que me entregó Estela de Carlotto aunque ahora me odie, con un retén del Ejército que me fue a buscar a mi casa el 24 de marzo del ‘76 y no me encontró porque había ido a tomar la facultad para enfrentar el golpe. ¿Cómo voy a temer a los “tonton macoute” que ni siquiera eran dictadores, eran chupamedias de los dictadores.

Volveré en dos semanas y seré millones de bits. Firmado: El pelado de la mochila negra.

 

 
RADIO. Que lo parió a Moreno
El feriado es hoy. Pero el día de la Soberanía Nacional fue el miércoles. Se recuerda aquella heroica batalla de ¨La vuelta de Obligado¨ cuando las fuerzas patrióticas cerraron el paso del rió con cadenas ante el avance prepotente de los 90 buques mercantes y 20 de guerra de la flota anglofrancesa. La defensa de nuestro territorio fue celebrada en ritmo de triunfo por la letra de Miguel Brascó y la música de don Alberto Merlo. Emociona aquel desafío que en una de sus versiones decía ¨Que los parió a los gringos, sales que se nos vienen, ahijuna gran siete, navegar tantos mares, venirse el cuete¨.
Creo que la soberanía territorial es la máxima expresión de la independencia de una Nación. Pero estoy convencido que la soberanía política es una condición necesaria para tener un país mas libre y mas justo. Son dos caras de la misma moneda de la dignidad nacional. Ningún pueblo está de pié si no defiende la tierra que dejará a sus hijos y a los hijos de sus hijos pero con eso solo no alcanza. Hay países en el mundo, pocos pero que todavía existen, donde el orgullo por la independencia esta en primer plano pero la expresión del soberano que es el voto, no existe. Esos países no pertenecen a ninguna potencia extranjera y eso es muy bueno. Patria si, colonia, no. Pero pertenecen a dinastías autoritarias que duran 30 o 40 anios . Son dictaduras de derecha o de izquierda de apellidos permanentes que se comportan como los duenios del país y que no permiten la soberanía política, el voto, la democracia, la alternancia, los controles republicanos. Es una soberanía que solo existe para un grupo y por lo tanto no le sirve al pueblo. Por eso digo que la soberanía popular, la del ciudadano que opina, premia y castiga, corrige, protesta y participa con su sufragio es determinante.
Lo digo por todo lo que pasó en los últimos días. La derrota electoral mas profunda del kirchnerismo provocó la expulsión de funcionarios mas grande desde su nacimiento. Ni Cristina ni Néstor le habían sacado nunca tantas tarjetas rojas a su propia gente. Es mas, se decía como un valor en su estilo de conducción, que los Kirchner hacían muy pocos cambios de gabinete. Y que jamás entregaban a sus colaboradores ante el reclamo de los opositores o de los medios de comunicación. Ese pilar del kirchnerismo se cayó a pedazos. Se derrumbó porque Cristina, frente a la paliza electoral que recibió el 27 de octubre no tuvo mas remedio que eyectar del poder a los personajes mas nefastos como el caso de Guillermo Moreno o los mas inútiles como Juan Manuel Abal Medina o Hernán Lorenzino. Repito el concepto de ¨no tuvo mas remedio¨, por si algún distraído cree que Cristina eligió oxigenar el gabinete de ministros. No eligió nada. Fue obligada por los millones de votos que perdió y que fueron a parar a distintas variantes de la oposición. Y me quiero detener en esto un segundo para hablar de la soberanía popular. En los últimos tiempos algunos agoreros que le quieren bajar los brazos y la moral al ciudadano quisieron instalar esa idea nefasta de que el voto no sirve para nada. De que votar es perder el tiempo, que es al cuete, que nada cambia, etc, etc.
Estos días agitados demostraron en forma clara y contundente que eso no es cierto. Que es una falacia de los que se quieren quedar con todo. De los que celebran solo la soberanía territorial pero quieren el país para una familia o una secta política y no para los 40 millones de argentinos. Ese acto sencillo, profundo e igualitario de votar, es lo primero que las dictaduras prohiben. Por eso cada comicio es un canto a la democracia y a la república. Por eso digo que los votos en las urnas fueron los que le cortaron la cabeza a los peores símbolos del poder K. Fueron los ciudadanos con su participación, con sus cacerolazos, con sus protestas y con su votos lo que obligaron a Cristina a tirar por la ventana a Moreno, quien será recordado como el funcionario que mas destruyó la economía de la década, y a Abal Medina que pasará sin pena ni gloria al arcón de los recuerdos de los obsecuentes que no tuvieron pensamiento propio para estar a la altura de su cargo.
Viva la soberanía territorial que nos permitió frenar a la flota anglofrancesa. Pero también, viva la soberanía política que nos permitió frenar a algunos patoteros ignorantes y comisarios políticos de cuarta que tuvieron que irse con la cola entre las piernas. Que lo parió a los gringos. Pero también que los parió a Moreno y a Abal Medina. Navegar tantos mares. Soberbios al cuete.
RADIO. Que lo parió a Moreno
El feriado es hoy. Pero el día de la Soberanía Nacional fue el miércoles. Se recuerda aquella heroica batalla de ¨La vuelta de Obligado¨ cuando las fuerzas patrióticas cerraron el paso del rió con cadenas ante el avance prepotente de los 90 buques mercantes y 20 de guerra de la flota anglofrancesa. La defensa de nuestro territorio fue celebrada en ritmo de triunfo por la letra de Miguel Brascó y la música de don Alberto Merlo. Emociona aquel desafío que en una de sus versiones decía ¨Que los parió a los gringos, stomach view que se nos vienen, viagra ahijuna gran siete, sickness navegar tantos mares, venirse el cuete¨.
Creo que la soberanía territorial es la máxima expresión de la independencia de una Nación. Pero estoy convencido que la soberanía política es una condición necesaria para tener un país mas libre y mas justo. Son dos caras de la misma moneda de la dignidad nacional. Ningún pueblo está de pié si no defiende la tierra que dejará a sus hijos y a los hijos de sus hijos pero con eso solo no alcanza. Hay países en el mundo, pocos pero que todavía existen, donde el orgullo por la independencia esta en primer plano pero la expresión del soberano que es el voto, no existe. Esos países no pertenecen a ninguna potencia extranjera y eso es muy bueno. Patria si, colonia, no. Pero pertenecen a dinastías autoritarias que duran 30 o 40 anios . Son dictaduras de derecha o de izquierda de apellidos permanentes que se comportan como los duenios del país y que no permiten la soberanía política, el voto, la democracia, la alternancia, los controles republicanos. Es una soberanía que solo existe para un grupo y por lo tanto no le sirve al pueblo. Por eso digo que la soberanía popular, la del ciudadano que opina, premia y castiga, corrige, protesta y participa con su sufragio es determinante.
Lo digo por todo lo que pasó en los últimos días. La derrota electoral mas profunda del kirchnerismo provocó la expulsión de funcionarios mas grande desde su nacimiento. Ni Cristina ni Néstor le habían sacado nunca tantas tarjetas rojas a su propia gente. Es mas, se decía como un valor en su estilo de conducción, que los Kirchner hacían muy pocos cambios de gabinete. Y que jamás entregaban a sus colaboradores ante el reclamo de los opositores o de los medios de comunicación. Ese pilar del kirchnerismo se cayó a pedazos. Se derrumbó porque Cristina, frente a la paliza electoral que recibió el 27 de octubre no tuvo mas remedio que eyectar del poder a los personajes mas nefastos como el caso de Guillermo Moreno o los mas inútiles como Juan Manuel Abal Medina o Hernán Lorenzino. Repito el concepto de ¨no tuvo mas remedio¨, por si algún distraído cree que Cristina eligió oxigenar el gabinete de ministros. No eligió nada. Fue obligada por los millones de votos que perdió y que fueron a parar a distintas variantes de la oposición. Y me quiero detener en esto un segundo para hablar de la soberanía popular. En los últimos tiempos algunos agoreros que le quieren bajar los brazos y la moral al ciudadano quisieron instalar esa idea nefasta de que el voto no sirve para nada. De que votar es perder el tiempo, que es al cuete, que nada cambia, etc, etc.
Estos días agitados demostraron en forma clara y contundente que eso no es cierto. Que es una falacia de los que se quieren quedar con todo. De los que celebran solo la soberanía territorial pero quieren el país para una familia o una secta política y no para los 40 millones de argentinos. Ese acto sencillo, profundo e igualitario de votar, es lo primero que las dictaduras prohiben. Por eso cada comicio es un canto a la democracia y a la república. Por eso digo que los votos en las urnas fueron los que le cortaron la cabeza a los peores símbolos del poder K. Fueron los ciudadanos con su participación, con sus cacerolazos, con sus protestas y con su votos lo que obligaron a Cristina a tirar por la ventana a Moreno, quien será recordado como el funcionario que mas destruyó la economía de la década, y a Abal Medina que pasará sin pena ni gloria al arcón de los recuerdos de los obsecuentes que no tuvieron pensamiento propio para estar a la altura de su cargo.
Viva la soberanía territorial que nos permitió frenar a la flota anglofrancesa. Pero también, viva la soberanía política que nos permitió frenar a algunos patoteros ignorantes y comisarios políticos de cuarta que tuvieron que irse con la cola entre las piernas. Que lo parió a los gringos. Pero también que los parió a Moreno y a Abal Medina. Navegar tantos mares. Soberbios al cuete.
Hay varias preguntas inquietantes para hacer respecto del rol que está jugando Jorge Milton Capitanich, nurse mas conocido como El Coqui. La mas provocadora es la siguiente: ¿Que pasará con su hiperkinesis de gestión el día que Cristina esté totalmente recuperada de su salud? ¿Volverá la presidenta invisible de ahora a los viejos tiempos del dedito levantado y de la cadena nacional del relato permanente? ¿Bajará de un hondazo los humos presidenciales del ex gobernador del Chaco y lo mandará calladito al rincón de los Abal Medina, es decir de los mediocres e intrascendentes? No lo sabemos y es difícil conjeturar porque es la primera vez en la vida política tanto de Néstor como de Cristina que se vieron obligados a derivar parte de su poder. El matrimonio que le puso su apellido al proyecto político mas prolongado de la historia argentina, jamás fue amigo de delegar nada. Siempre le pusieron el cuerpo y la mano de hierro a una forma muy concentrada de manejar el poder. Pero esta vez es distinto. Porque Néstor ya no está y porque Cristina no está en plenitud. No había otro remedio que ceder parte de la iniciativa política a otra persona para evitar esa parálisis insólita que se generó durante la convalecencia de Cristina.
De Capitanich se dijo casi todo. Chicanas humorísticas como la de Hugo Moyano que aseguró que le dieron el mejor camarote del Titanic. Misiles furiosos como los de Elisa Carrió que dijo que era el corrupto mas dulce de todos y elogios incómodos para el elogiado como los de Eduardo Duhalde y Domingo Cavallo. ¿Que dice Capitanich de si mismo? Yo soy solo un ejecutor de las políticas que me ordena la presidenta. Es cuidadoso, camina entre algodones en una selva gubernamental cargada de acechanzas y zancadillas que pronto van a aparecer. Porque mas allá de lo que haga Cristina, es difícil de creer que después de masturbarse con el relato de que los Kirchner eran poco menos que Che Guevaras que venían a liberar a los pobres, ahora, el final sea entregarle esa posta revolucionaria nada menos que al Coqui . ¿Tanto esfuerzo clasista y combativo para tan poco? Porque por mas que ahora quieran escribir Coqui con dos letras K, lo cierto es que el muchacho es un hombre formado en el pensamiento mas conservador de la iglesia y por eso trabajó con el mismo entusiasmo con Menem y Cavallo, Duhalde y el matrimonio Kirchner. Chaco no es un canto a la sociedad igualitaria y transparente desde la ética. Quiero creer que el modelo Chaco no es la utopía de Axel Kiciloff aunque también haya trabajado para Cavallo y el Coqui en su momento. El sueño de la militancia parece ser otro. Lo dijo con toda claridad la intelectual Julia Mengolini en la tele. Los ricos son los malos y por eso yo soy de izquierda. La panelista K dijo que los ricos son malos pero no dio precisiones respecto de a que ricos se refería. ¿ A Cristina, por ejemplo?¿ Ella es rica y por lo tanto mala? Que pasa, que pasa general que esta lleno de ricos el gobierno popular. Y muchos sienten que Puerto Madero es su lugar en el mundo. Esos son malísimos, pero funcionarios. Capitanich también es rico. Y hasta Fito Páez es rico aunque sienta asco por los ricos. Martín Insaurralde no es rico pero se fue de vacaciones a Miami y no llevó ninguna estampita de Hugo Chávez para exorcisar a tanto millonario frívolo que frecuenta esas playas. Tanto Ignacio Copani como Diana Conti que tampoco son tan pobres le dieron con un caño para que aprenda. ¿Quien será el primer kirchnerista que le pare el carro a Capitanich? ¿Quien será el primero que le cuelgue el teléfono y le diga… yo solo respondo a Cristina?
Se vienen momentos informativamente apasionantes. Porque el poder no se comparte. Es la mejor forma de conocer realmente a una persona. Giulio Andretotti hizo famosa esa sentencia de que el poder desgasta sobre todo cuando no se tiene. Y el genial escritor Antonio Gala dijo que al poder le pasa lo mismo que al nogal: no deja crecer nada bajo su sombra. Cristina tiene el poder. ¿Permitirá que Coqui crezca y sea su heredero o solo utilizará sus servicios y después lo tirará por la ventana de la historia? Cosas vederes, Sancho.
Hay varias preguntas inquietantes para hacer respecto del rol que está jugando Jorge Milton Capitanich, salve mas conocido como El Coqui. La mas provocadora es la siguiente: ¿Que pasará con su hiperkinesis de gestión el día que Cristina esté totalmente recuperada de su salud? ¿Volverá la presidenta invisible de ahora a los viejos tiempos del dedito levantado y de la cadena nacional del relato permanente? ¿Bajará de un hondazo los humos presidenciales del ex gobernador del Chaco y lo mandará calladito al rincón de los Abal Medina, diagnosis es decir de los mediocres e intrascendentes? No lo sabemos y es difícil conjeturar porque es la primera vez en la vida política tanto de Néstor como de Cristina que se vieron obligados a derivar parte de su poder. El matrimonio que le puso su apellido al proyecto político mas prolongado de la historia argentina, shop jamás fue amigo de delegar nada. Siempre le pusieron el cuerpo y la mano de hierro a una forma muy concentrada de manejar el poder. Pero esta vez es distinto. Porque Néstor ya no está y porque Cristina no está en plenitud. No había otro remedio que ceder parte de la iniciativa política a otra persona para evitar esa parálisis insólita que se generó durante la convalecencia de Cristina.
De Capitanich se dijo casi todo. Chicanas humorísticas como la de Hugo Moyano que aseguró que le dieron el mejor camarote del Titanic. Misiles furiosos como los de Elisa Carrió que dijo que era el corrupto mas dulce de todos y elogios incómodos para el elogiado como los de Eduardo Duhalde y Domingo Cavallo. ¿Que dice Capitanich de si mismo? Yo soy solo un ejecutor de las políticas que me ordena la presidenta. Es cuidadoso, camina entre algodones en una selva gubernamental cargada de acechanzas y zancadillas que pronto van a aparecer. Porque mas allá de lo que haga Cristina, es difícil de creer que después de masturbarse con el relato de que los Kirchner eran poco menos que Che Guevaras que venían a liberar a los pobres, ahora, el final sea entregarle esa posta revolucionaria nada menos que al Coqui . ¿Tanto esfuerzo clasista y combativo para tan poco? Porque por mas que ahora quieran escribir Coqui con dos letras K, lo cierto es que el muchacho es un hombre formado en el pensamiento mas conservador de la iglesia y por eso trabajó con el mismo entusiasmo con Menem y Cavallo, Duhalde y el matrimonio Kirchner. Chaco no es un canto a la sociedad igualitaria y transparente desde la ética. Quiero creer que el modelo Chaco no es la utopía de Axel Kiciloff aunque también haya trabajado para Cavallo y el Coqui en su momento. El sueño de la militancia parece ser otro. Lo dijo con toda claridad la intelectual Julia Mengolini en la tele. Los ricos son los malos y por eso yo soy de izquierda. La panelista K dijo que los ricos son malos pero no dio precisiones respecto de a que ricos se refería. ¿ A Cristina, por ejemplo?¿ Ella es rica y por lo tanto mala? Que pasa, que pasa general que esta lleno de ricos el gobierno popular. Y muchos sienten que Puerto Madero es su lugar en el mundo. Esos son malísimos, pero funcionarios. Capitanich también es rico. Y hasta Fito Páez es rico aunque sienta asco por los ricos. Martín Insaurralde no es rico pero se fue de vacaciones a Miami y no llevó ninguna estampita de Hugo Chávez para exorcisar a tanto millonario frívolo que frecuenta esas playas. Tanto Ignacio Copani como Diana Conti que tampoco son tan pobres le dieron con un caño para que aprenda. ¿Quien será el primer kirchnerista que le pare el carro a Capitanich? ¿Quien será el primero que le cuelgue el teléfono y le diga… yo solo respondo a Cristina?
Se vienen momentos informativamente apasionantes. Porque el poder no se comparte. Es la mejor forma de conocer realmente a una persona. Giulio Andretotti hizo famosa esa sentencia de que el poder desgasta sobre todo cuando no se tiene. Y el genial escritor Antonio Gala dijo que al poder le pasa lo mismo que al nogal: no deja crecer nada bajo su sombra. Cristina tiene el poder. ¿Permitirá que Coqui crezca y sea su heredero o solo utilizará sus servicios y después lo tirará por la ventana de la historia? Cosas vederes, Sancho.
La militancia fundamentalista del relato tiene que hacer malabarismos dialécticos para explicar el volantazo conservador que pegó el gobierno en el tema YPF. Hace apenas 19 meses, pharm Axel Kiciloff decía que eran unos tarados los que pensaban que había que pagar una indemnización a Repsol. Mas aún, shop en un alarde de vanguardia revolucionaria dio vuelta la taba y dijo que era la empresa española la que tenía que pagar a la Argentina por el daño ambiental que había causado. Recuerdo que el ministro Julio de Vido, there tan callado por estas horas, dijo que iba a recorrer las provincias para monitorear la dimensión del daño que había causado Repsol. Aparecieron remeras y prendedores con el viejo logo de la YPF nacional y popular y Kiciloff se mostraba como una suerte de Raúl Scalabrini Ortiz con patillas. Eran los tiempos de la lucha emancipadora que fomentaba Carta Abierta. El comandante Kiciloff llevó al despacho de Cristina la cabeza de Antonio Brufau y a los funcionarios españoles que se quedaron, les mandaron la Gendarmería para intimidarlos y hasta allanaron algunos de sus domicilios particulares.
Hace 19 meses Repsol era mala, ineficiente, corrupta, destituyente y antinacional. Hoy el giro a la derecha de Cristina hizo que el mismo gobierno que los humilló ahora se humille a si mismo y les ofrezca mas de 5 mil millones de dólares de indemnización. Eso es lo que va a costar la bravuconada infantil de Cristina y Kiciloff. Es muy caro hacer jueguito para la tribuna progre con el dinero de todos los argentinos. Lo dijo Julio Cobos: ponen el guiño a la izquierda pero giran a la derecha. Alfonso Prat Gay dijo anoche que la empresa, antes de su expropiación valía menos de los 5 mil millones de dólares que ahora mansamente va a pagar el gobierno argentino. Hay que poner la lupa en ese lugar porque eso se presta para negocios y negociados de todo tipo.
Pregunta política: ¿Cual es la verdadera Cristina? ¿La que habló de profundizar el modelo y que en aquel momento se comportaba como si fuera La Pasionaria o esta que habla de racionalidad y prudencia? Son dos caras de la misma moneda del pragmatismo K. Pero es tan abrupto el cambio que sorprende. Es pasar del negro al blanco, como el luto que la presidenta abandonó en estos días.
La única verdad es la realidad. Y lo cierto es que el gobierno no tuvo mas remedio que buscar un acuerdo con Repsol porque la lluvia de juicios internacionales que se había desatado, hacía imposible que cualquier empresa seria del mundo invirtiera un centavo en Vaca Muerta. Esa es la verdad. Se hicieron los pícaros, los valientes antimperialistas y ahora tuvieron que recular en chancletas.
Bienvenido sea un gesto de sensatez administrativa que nos vuelve a colocar en el mundo. Pero indigna ver como los obsecuentes de siempre aplaudieron tanto aquella genialidad de izquierda de Cristina y esta genialidad de derecha. Van y vuelven de un extremo al otro y mientras tanto le hacen perder mucho tiempo a la Argentina y millones de dólares que se van por el agujero energético monstruoso que crearon y que tal vez sea una de las peores herencias que dejará Cristina.
Y lo mas terrible es que todo es que todo se hace a espaldas de los argentinos. Ahora le llaman confidencialidad al oscurantismo mas nefasto. Es confidencial el acuerdo con Chevrón, el acuerdo con Repsol, no hay balance, ni monitoreos ni manera de auditar nada de lo que haga este gobierno con las empresas. Lo mismo pasa con Aerolíneas Argentinas. Chicana barata: ¿Para cuando el acuerdo patriótico con American Airlines? O el pacto con el FMI para que puedan revisar los números de la mentira de Guillermo Moreno. En la vida y en política uno puede hacer y decir cualquier cosa. El tema es que hay que hacerse cargo de las consecuencias. Pasaron 19 meses y el gobierno está haciendo lo mismo que le aconsejaron muchos opositores y periodistas independientes. En aquella época los acusaron de golpistas de la corporación derechista. Hoy ellos hacen lo mismo pero dicen que eso se llama responsabilidad en la gestión. Cambia, todo cambia.

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