Cristina, negadora serial – 11 de mayo 2016

Los Kirchner convirtieron a una parte del periodismo argentino en perritos falderos, capsule chupamedias seriales y defensores mediáticos de los corruptos y patoteros de estado. Los dos más grandes encubridores de los delincuentes que saquearon este país fueron Víctor Hugo Morales y Horacio Verbitsky. Uno con la excusa de combatir a Clarín y a Magnetto y el otro refugiado en su trinchera antimperialista subsididada por los dólares la Fundación Ford en el CELS, for sale sellaron sus bocas para no hablar de ninguno de los casos de coimas, estafas y lavado. Además fueron abogados defensores, mayordomos y jefes de prensa de los jefes máximos de esta asociación ilícita monumental que instalaron los 12 años de gobiernos más corruptos que tuvo la Argentina en toda su historia.

Ayer, Jorge Lanata mostró a algunos perejiles, a los cadetes y correveidiles de esta maquinaria de ocultamiento y fabricación de la impunidad. En su vuelta a la noche de canal 13, Lanata emitió un video con algunos y solo algunos de los esbirros de Diego Gvirtz y Sergio Szpolsky. Aparecieron propagandistas menores como Hernán Brienza, Mariano Hamilton, Daniel Tognetti, Camilo García, Julia Mengolini, Mauro Viale negando todas las investigaciones de la ruta del dinero K y todas las denuncias rigurosas que ponían en el banquillo de los acusados a algunos personajes nefastos como Lázaro Báez, Cristóbal López, Amado Boudou, el corrupto confeso Ricardo Jaime, Julio de Vido y Milagro Sala, entre otros que más temprano que tarde van a tener que rendir cuentas ante la justicia. Por supuesto que en mucho de esos casos, todos los caminos llevaban a la Santa Trinidad conformada por Néstor, Cristina y Carlos Zannini. Fue patético ver y escuchar a algunos de los que pontificaban que todo lo que decía Lanata era mentira, un invento de Clarin o una operación. Una placa de 67rocho como los bautizó acertadamente Jorge, se preguntaba: ¿Quién es más chantun y corrupto, Fariña o Lanata? Hay que decir que Fariña ayer por teléfono le pidió disculpas a Lanata por haber desmentido lo que dijo en un principio y confesó que hoy sabe que su mejor estrategia es decir la verdad. Y Federico Elaskar otro que dijo la verdad y luego reculó y desmintió por las amenazas, acaba de sostener que “la primera lavadora de dinero es Cristina de Kirchner”. ¿Fuerte, no? La ex presidenta por ahora viene zafando porque el juez Sebastián Casanello, una tortuga patagónica, aceleró el expediente por temor al juicio político y la destitución pero sigue siendo un guardaespaldas de Cristina. Como parece que tiene una bola de cristal nacional y popular, Casanello afirmó con toda contundencia que “Cristina no tiene nada que ver con todo esto, y que no piensa citarla ni como testigo”. Tal vez Casanello olvidó que Cristina es socia de Lázaro, que intercambiaron relaciones económicas escandalosas y que es estamos hablando del mayor receptor de obra pública de la era K y del constructor, diseñador y ahora vigilador del faraónico mausoleo donde descansan los restos de Néstor a quien vió por última vez pocas horas antes de su mente. ¿Serán casualidades o causalidades para Casanello?

Pero sigamos analizando el periodismo militonto que no fue tan tonto al adherir al triple empleo de sueldos monumentales y a las pautas publicitarias extorsivas que usaron los Kirchner.

El más grande receptor individual de pauta oficial fue un periodista del montón que en los últimos tiempos se transformó en un jefe de operaciones anti Macri y pro Kirchner: Roberto Navarro. Por derecha facturó fortunas al estado y por izquierda, dicen que mucho más pero  hay algunos que están investigando. Resulta que ayer Navarro aseguró que fue censurado y que le levantaron su programa en C5N el canal de Cristóbal que la sabiduría popular de inmediato bautizó: Cristina 5 Néstor. Dijo Navarro que el gobierno presionó tanto a su patroncito de estancia que este cedió a la presión y levantó el informe que tenía preparado para demostrar que Nicolás Caputo es el Lázaro Báez de Mauricio Macri.

Pregunta al paso: ¿Va a renunciar Navarro al canal que según él dice lo censuro? ¿Va a presentar una denuncia por censura ante la justicia? Primero contra los dueños del canal y después contra los funcionarios del gobierno que lo presionaron. ¿Cómo es eso que un canal le prohíbe emitir un informe a un periodista y ese periodista no se va de inmediato con un portazo y denuncia al canal ante Fopea o la comisión de libertad de expresión de la Organización de Estados Americanos.

Si Cristóbal no resistió la extorsión macrista también debería denunciarlo y mandar al frente a los extorsionadores con nombre y apellido.

Como si semejante papelón y rosario de mentiras fuera poco, salió uno de los personajes más desprestigiados de la Argentina a defender a Navarro. Hablo de Aníbal Fernández, acusado de ser “La Morsa” y responsable intelectual del triple crimen de General Rodríguez. Aníbal sigue mintiendo sin entender que el mundo mediático en el que vivimos tiene recursos muy sencillos para desmontar sus falsedades. En un minuto y con internet, los argentinos descubrieron que era mentira que en Alemania había más pobres que en Argentina. Bueno, insiste el muchacho de Quilmes, amigo de los hermanos Lanatta con doble “te” y enemigo designado por el Papa Francisco por sus oscuras vinculaciones con el narcotráfico. Ahora Aníbal inventó que durante el gobierno de los Kirchner nunca se levantó un programa periodístico. Frágil memoria la del  mariscal de la derrota más dura del peronismo bonaerense. Le recuerdo algunos casos, porque para muestra alcanza con un botón. Primero en ese mismo canal, levantaron el reportaje que Marcelo Longobardi le estaba haciendo a Alberto Fernández que criticaba a Cristina. A Marcelo también lo echaron de radio 10 por algo parecido. Ni hablar de Pepe Eliaschev cuando Mona Moncalvillo lo despidió de Radio Nacional con aquel irrespetuoso: “Negro, c’est fini . Nelson Castro probó la misma medicina suministrada por otro amigo de los K en los medios: en radio del Plata le mostraron tarjeta roja los revolucionarios de Electroingeniería. Y le cuento otra que me involucra a mí y también a Longobardi. El ministro y cajero de entonces, Julio de Vido apretó tanto a América TV que lograron sacarnos del aire con nuestro programa llamado “Fuego Cruzado”. Les molestaba la apuesta a la libertad y a la crítica que habíamos armado los domingos a la noche. Pero se volvieron locos con un informe sobre los tristemente célebres fondos de Santa Cruz que se evaporaron en el aire producto de un pase de magia de Néstor. Yo lo denuncié en el último programa. Pero la demostración de que eso fue cierto es que nunca más trabajamos en ese canal. Me despidieron de radio La Red y luego les gané el juicio laboral correspondiente. No lo cuento para reabrir viejas heridas porque no me interesa. Lo conté en su momento, con Cristina presidenta, en dos libros que se escribieron sobre el tema de la censura K. Pero quiero demostrar que si uno se siente censurado en un lugar, debe irse y que si se queda es porque no es verdad que el gobierno obligó al canal a levantarle el programa. Si Navarro se va del canal, denuncia en la justicia a los empresarios y funcionarios censuradores, la cosa va  a ser más creíble. Pero la palabra credibilidad y honradez no figura en el diccionario de tantos para periodistas de estado que se hicieron millonarios siendo los escudos protectores de una banda de ladrones y estafadores. Se trata de decir la verdad si queres que te crean. De destapar ollas, de descubrir en lugar de encubrir. De poner los huevos sobre la mesa y bancarse la que se venga. Aunque vengan degollando, como pasó durante el kirchnerismo. La libertad censurada jamás será negociada.
Los Kirchner convirtieron a una parte del periodismo argentino en perritos falderos, tadalafil chupamedias seriales y defensores mediáticos de los corruptos y patoteros de estado. Los dos más grandes encubridores de los delincuentes que saquearon este país fueron Víctor Hugo Morales y Horacio Verbitsky. Uno con la excusa de combatir a Clarín y a Magnetto y el otro refugiado en su trinchera antimperialista subsididada por los dólares la Fundación Ford en el CELS, sellaron sus bocas para no hablar de ninguno de los casos de coimas, estafas y lavado. Además fueron abogados defensores, mayordomos y jefes de prensa de los jefes máximos de esta asociación ilícita monumental que instalaron los 12 años de gobiernos más corruptos que tuvo la Argentina en toda su historia.

Ayer, Jorge Lanata mostró a algunos perejiles, a los cadetes y correveidiles de esta maquinaria de ocultamiento y fabricación de la impunidad. En su vuelta a la noche de canal 13, Lanata emitió un video con algunos y solo algunos de los esbirros de Diego Gvirtz y Sergio Szpolsky. Aparecieron propagandistas menores como Hernán Brienza, Mariano Hamilton, Daniel Tognetti, Camilo García, Julia Mengolini, Mauro Viale negando todas las investigaciones de la ruta del dinero K y todas las denuncias rigurosas que ponían en el banquillo de los acusados a algunos personajes nefastos como Lázaro Báez, Cristóbal López, Amado Boudou, el corrupto confeso Ricardo Jaime, Julio de Vido y Milagro Sala, entre otros que más temprano que tarde van a tener que rendir cuentas ante la justicia. Por supuesto que en mucho de esos casos, todos los caminos llevaban a la Santa Trinidad conformada por Néstor, Cristina y Carlos Zannini. Fue patético ver y escuchar a algunos de los que pontificaban que todo lo que decía Lanata era mentira, un invento de Clarin o una operación. Una placa de 67rocho como los bautizó acertadamente Jorge, se preguntaba: ¿Quién es más chantun y corrupto, Fariña o Lanata? Hay que decir que Fariña ayer por teléfono le pidió disculpas a Lanata por haber desmentido lo que dijo en un principio y confesó que hoy sabe que su mejor estrategia es decir la verdad. Y Federico Elaskar otro que dijo la verdad y luego reculó y desmintió por las amenazas, acaba de sostener que “la primera lavadora de dinero es Cristina de Kirchner”. ¿Fuerte, no? La ex presidenta por ahora viene zafando porque el juez Sebastián Casanello, una tortuga patagónica, aceleró el expediente por temor al juicio político y la destitución pero sigue siendo un guardaespaldas de Cristina. Como parece que tiene una bola de cristal nacional y popular, Casanello afirmó con toda contundencia que “Cristina no tiene nada que ver con todo esto, y que no piensa citarla ni como testigo”. Tal vez Casanello olvidó que Cristina es socia de Lázaro, que intercambiaron relaciones económicas escandalosas y que es estamos hablando del mayor receptor de obra pública de la era K y del constructor, diseñador y ahora vigilador del faraónico mausoleo donde descansan los restos de Néstor a quien vió por última vez pocas horas antes de su mente. ¿Serán casualidades o causalidades para Casanello?

Pero sigamos analizando el periodismo militonto que no fue tan tonto al adherir al triple empleo de sueldos monumentales y a las pautas publicitarias extorsivas que usaron los Kirchner.

El más grande receptor individual de pauta oficial fue un periodista del montón que en los últimos tiempos se transformó en un jefe de operaciones anti Macri y pro Kirchner: Roberto Navarro. Por derecha facturó fortunas al estado y por izquierda, dicen que mucho más pero  hay algunos que están investigando. Resulta que ayer Navarro aseguró que fue censurado y que le levantaron su programa en C5N el canal de Cristóbal que la sabiduría popular de inmediato bautizó: Cristina 5 Néstor. Dijo Navarro que el gobierno presionó tanto a su patroncito de estancia que este cedió a la presión y levantó el informe que tenía preparado para demostrar que Nicolás Caputo es el Lázaro Báez de Mauricio Macri.

Pregunta al paso: ¿Va a renunciar Navarro al canal que según él dice lo censuro? ¿Va a presentar una denuncia por censura ante la justicia? Primero contra los dueños del canal y después contra los funcionarios del gobierno que lo presionaron. ¿Cómo es eso que un canal le prohíbe emitir un informe a un periodista y ese periodista no se va de inmediato con un portazo y denuncia al canal ante Fopea o la comisión de libertad de expresión de la Organización de Estados Americanos.

Si Cristóbal no resistió la extorsión macrista también debería denunciarlo y mandar al frente a los extorsionadores con nombre y apellido.

Como si semejante papelón y rosario de mentiras fuera poco, salió uno de los personajes más desprestigiados de la Argentina a defender a Navarro. Hablo de Aníbal Fernández, acusado de ser “La Morsa” y responsable intelectual del triple crimen de General Rodríguez. Aníbal sigue mintiendo sin entender que el mundo mediático en el que vivimos tiene recursos muy sencillos para desmontar sus falsedades. En un minuto y con internet, los argentinos descubrieron que era mentira que en Alemania había más pobres que en Argentina. Bueno, insiste el muchacho de Quilmes, amigo de los hermanos Lanatta con doble “te” y enemigo designado por el Papa Francisco por sus oscuras vinculaciones con el narcotráfico. Ahora Aníbal inventó que durante el gobierno de los Kirchner nunca se levantó un programa periodístico. Frágil memoria la del  mariscal de la derrota más dura del peronismo bonaerense. Le recuerdo algunos casos, porque para muestra alcanza con un botón. Primero en ese mismo canal, levantaron el reportaje que Marcelo Longobardi le estaba haciendo a Alberto Fernández que criticaba a Cristina. A Marcelo también lo echaron de radio 10 por algo parecido. Ni hablar de Pepe Eliaschev cuando Mona Moncalvillo lo despidió de Radio Nacional con aquel irrespetuoso: “Negro, c’est fini . Nelson Castro probó la misma medicina suministrada por otro amigo de los K en los medios: en radio del Plata le mostraron tarjeta roja los revolucionarios de Electroingeniería. Y le cuento otra que me involucra a mí y también a Longobardi. El ministro y cajero de entonces, Julio de Vido apretó tanto a América TV que lograron sacarnos del aire con nuestro programa llamado “Fuego Cruzado”. Les molestaba la apuesta a la libertad y a la crítica que habíamos armado los domingos a la noche. Pero se volvieron locos con un informe sobre los tristemente célebres fondos de Santa Cruz que se evaporaron en el aire producto de un pase de magia de Néstor. Yo lo denuncié en el último programa. Pero la demostración de que eso fue cierto es que nunca más trabajamos en ese canal. Me despidieron de radio La Red y luego les gané el juicio laboral correspondiente. No lo cuento para reabrir viejas heridas porque no me interesa. Lo conté en su momento, con Cristina presidenta, en dos libros que se escribieron sobre el tema de la censura K. Pero quiero demostrar que si uno se siente censurado en un lugar, debe irse y que si se queda es porque no es verdad que el gobierno obligó al canal a levantarle el programa. Si Navarro se va del canal, denuncia en la justicia a los empresarios y funcionarios censuradores, la cosa va  a ser más creíble. Pero la palabra credibilidad y honradez no figura en el diccionario de tantos para periodistas de estado que se hicieron millonarios siendo los escudos protectores de una banda de ladrones y estafadores. Se trata de decir la verdad si queres que te crean. De destapar ollas, de descubrir en lugar de encubrir. De poner los huevos sobre la mesa y bancarse la que se venga. Aunque vengan degollando, como pasó durante el kirchnerismo. La libertad censurada jamás será negociada.
No hace mucho escribí una columna titulada: “Por fin zafamos de Zaffaroni”. Celebraba que hubiera dejado de pertenecer a la Corte Suprema de Justicia. Pero me equivoqué. No zafamos nada de quien considero responsable principal de la doctrina de defensa de los delincuentes que existe en gran parte de los tribunales argentinos. El doctor Raúl Eugenio Zaffaroni sigue más activo que nunca en sus declaraciones de un infantilismo marciano increíble y en su heredero que es el doctor Alejandro Slokar.
Previsible, nurse quien en su momento, cure hace mucho, seek comparó a Néstor Kirchner con Hitler y luego se hizo gran amigo de malandra de estado, Amado Boudou, ahora caracterizó al gobierno de Mauricio Macri como un virreinato del neocolonialismo que no cierra sin represión”. Y le exige a la dirigencia opositora que abandonen su silencio. Que no tengan miedo de ser acusados de golpistas porque lo mismo los van a acusar de golpista. Después propuso que el Congreso se autoconvoque.

Zaffaroni, tan elogiado por Hebe de Bonafini quien lo coloca casi en el altar de la Sierra Maestra junto a Fidel y al Che Guevara, arrancó su carrera jurando por los estatutos de la dictadura de Juan Carlos Onganía y posteriormente, fue designado por el terrorista de estado Jorge Rafael Videla y fue Juez Nacional en lo Criminal de Sentencia de la Capital Federal desde 1976 hasta 1984. Juró por el estatuto de los criminales de lesa humanidad. Por su despacho pasaron 120 habeas corpus de detenidos desaparecidos y no hizo lugar a ninguno. Con otro criterio, podría haber salvado alguna vida o calmado su conciencia que hoy se lo debe estar reprochando.

Como si esto fuera poco nivel de complicidad, en 1980, escribió un manual llamado ” Derecho Penal Militar” donde justificaba la “usurupación” de los militares en la función pública bajo determinadas circunstancias. Fue tan grave y condenable su comportamiento que las Madres de Plaza de Mayo lo incluyeron en una lista de 400 magistrados a los que calificaron de “partícipes necesarios” del genocidio que produjeron Videla y sus cómplices.

Pero su presencia en la vida nacional no termina en sus declaraciones jurásicas.

Tiene herederos, seguidores y delfines por todos lados: en las universidades y en la justicia. Quien más méritos hace para ser su sucesor es el doctor Alejandro Slokar, el presidente de la Cámara de Casación penal.

Algunos de los fallos y opiniones más escandalosos e indignantes de Zaffaroni sembraron de una mirada favorable a los victimarios y de falta de contención a las víctimas, criterio que flameó como bandera de esta década ladriprogresista. Algunas merodean la apología del delito. Aquella verguenza ajena de que un auto sustraído en la vía pública no es un robo porque puede ser que “alguien” lo haya abandonado y otro lo hubiera “encontrado”. Se trataría apenas de “una apropiación indebida”.

En el caso “Sánchez”, Zaffaroni sostuvo que no se había probado que dos delincuentes detenidos mientras robaban a mano armada a varias personas tuvieran intención de hacer daño, porque como no efectuaron disparos no se podía demostrar que los proyectiles eran aptos, aunque el arma estaba cargada con balas de plomo que suelen perforar lo que impactan.

O esa humillación de la condición humana y del género en el tristemente célebre “Caso Tiraboschi”. Afirmó que el sexo oral no constituía violación porque no era una forma de acceder carnalmente a la víctima. Al imponer la pena por abuso deshonesto, sostuvo que no correspondía aplicar la pena máxima porque, entre otras razones, la víctima, una niña de ocho años, había sido abusada con la luz apagada y, en palabras de la sentencia, “el único hecho imputable se consumó a oscuras, lo que reduce aún más el contenido traumático de la desfavorable vivencia de la menor”.

¿Se da cuenta de semejante barbaridad? Yo no escuché a las mujeres que lideran “Ni una menos” que dijeran una palabra.

La prédica zaffaroniana de que casi todos los delincuentes son producto de ” las injusticias del sistema capitalista”, se hizo doctrina y dogma. Hoy muchos de los criminales reincidentes caminan por las calles porque “Justicia Legítima” se convirtió en una prolongación de su pensamiento y en un intento de domesticar a los jueces independientes.

En ese sentido, la columna de opinión de la doctora Diana Cohen Agrest hoy en el diario La Nación es demoledora. Está titulada “la filosofía de la impunidad” y da varios nombres e instancias jurídicas como responsables pero siempre aparece en el centro o en la conducción Alejandro Slokar, el nuevo Zaffaroni.

La doctora en filosofía a la que le asesinaron un hijo en la puerta de su casa denuncia que “la gran mayoría de los condenados por narcotráfico terminan absueltos y liberados por insólitas piruetas jurídicas”.

E l caso más grave y emblemático fue el de la liberación del criminal serial más importante de la historia argentina después de Robledo Puch. Se trata de una alarma que debe alarmar a los ciudadanos y a los funcionarios.

Se lo resumo: La Sala II de la Cámara de Casación Penal dejó en libertad a un asesino de cuatro personas. Y eso que estaba condenado a reclusión perpetua por tiempo indeterminado. Alejandro Slokar y Angela Ledesma aplicaron el principio de la ley más benigna y como ellos sostienen que la pena de prisión perpetua no puede exceder los 25 años, hoy tenemos en la calle caminando entre nosotros a un delincuente peligrosísimo. Se llama Guillermo Alvarez y le dicen “el concheto” porque integraba la “banda de los niños bien y porque venía de una familia de muy buen pasar económico. Es decir que ni siquiera tiene la excusa de que robaba por hambre. Al contrario lo hacía por el placer y la adrenalina que le daba el crimen. Mató a un empresario, a un jefe policial, a una joven estudiante y a un compañero suyo en la cárcel.

Y hoy está libre. A esa injusticia ilegítima muchos le llaman justicia. No se puede creer el daño que hizo Zaffaroni desde su torre de marfil académica.

Y todo eso aunque usted no lo crea lo hicieron en nombre del progresismo. No se sabe de qué izquierda hablan. En Cuba, o en Rusia hubiera fusilado a este “indeseable social” como suelen caracterizarlos. Y si lo hacen por el bien de los pobres es que jamás vieron un pobre de cerca ni caminaron sus barrios donde ellos y sus familias son los más perjudicados por los narcos y por todo tipo de delincuencia.

Estas malas noticias tienen una madre. Lamentablemente me equivoqué: no zafamos de Zaffaroni. Nos dejó un alumno como Alejandro Slokar que quiere superar al maestro. Que Dios nos ayude.
No hace mucho escribí una columna titulada: “Por fin zafamos de Zaffaroni”. Celebraba que hubiera dejado de pertenecer a la Corte Suprema de Justicia. Pero me equivoqué. No zafamos nada de quien considero responsable principal de la doctrina de defensa de los delincuentes que existe en gran parte de los tribunales argentinos. El doctor Raúl Eugenio Zaffaroni sigue más activo que nunca en sus declaraciones de un infantilismo marciano increíble y en su heredero que es el doctor Alejandro Slokar.
Previsible, pilule quien en su momento, hace mucho, comparó a Néstor Kirchner con Hitler y luego se hizo gran amigo de malandra de estado, Amado Boudou, ahora caracterizó al gobierno de Mauricio Macri como un virreinato del neocolonialismo que no cierra sin represión”. Y le exige a la dirigencia opositora que abandonen su silencio. Que no tengan miedo de ser acusados de golpistas porque lo mismo los van a acusar de golpista. Después propuso que el Congreso se autoconvoque.

Zaffaroni, tan elogiado por Hebe de Bonafini quien lo coloca casi en el altar de la Sierra Maestra junto a Fidel y al Che Guevara, arrancó su carrera jurando por los estatutos de la dictadura de Juan Carlos Onganía y posteriormente, fue designado por el terrorista de estado Jorge Rafael Videla y fue Juez Nacional en lo Criminal de Sentencia de la Capital Federal desde 1976 hasta 1984. Juró por el estatuto de los criminales de lesa humanidad. Por su despacho pasaron 120 habeas corpus de detenidos desaparecidos y no hizo lugar a ninguno. Con otro criterio, podría haber salvado alguna vida o calmado su conciencia que hoy se lo debe estar reprochando.

Como si esto fuera poco nivel de complicidad, en 1980, escribió un manual llamado ” Derecho Penal Militar” donde justificaba la “usurupación” de los militares en la función pública bajo determinadas circunstancias. Fue tan grave y condenable su comportamiento que las Madres de Plaza de Mayo lo incluyeron en una lista de 400 magistrados a los que calificaron de “partícipes necesarios” del genocidio que produjeron Videla y sus cómplices.

Pero su presencia en la vida nacional no termina en sus declaraciones jurásicas.

Tiene herederos, seguidores y delfines por todos lados: en las universidades y en la justicia. Quien más méritos hace para ser su sucesor es el doctor Alejandro Slokar, el presidente de la Cámara de Casación penal.

Algunos de los fallos y opiniones más escandalosos e indignantes de Zaffaroni sembraron de una mirada favorable a los victimarios y de falta de contención a las víctimas, criterio que flameó como bandera de esta década ladriprogresista. Algunas merodean la apología del delito. Aquella verguenza ajena de que un auto sustraído en la vía pública no es un robo porque puede ser que “alguien” lo haya abandonado y otro lo hubiera “encontrado”. Se trataría apenas de “una apropiación indebida”.

En el caso “Sánchez”, Zaffaroni sostuvo que no se había probado que dos delincuentes detenidos mientras robaban a mano armada a varias personas tuvieran intención de hacer daño, porque como no efectuaron disparos no se podía demostrar que los proyectiles eran aptos, aunque el arma estaba cargada con balas de plomo que suelen perforar lo que impactan.

O esa humillación de la condición humana y del género en el tristemente célebre “Caso Tiraboschi”. Afirmó que el sexo oral no constituía violación porque no era una forma de acceder carnalmente a la víctima. Al imponer la pena por abuso deshonesto, sostuvo que no correspondía aplicar la pena máxima porque, entre otras razones, la víctima, una niña de ocho años, había sido abusada con la luz apagada y, en palabras de la sentencia, “el único hecho imputable se consumó a oscuras, lo que reduce aún más el contenido traumático de la desfavorable vivencia de la menor”.

¿Se da cuenta de semejante barbaridad? Yo no escuché a las mujeres que lideran “Ni una menos” que dijeran una palabra.

La prédica zaffaroniana de que casi todos los delincuentes son producto de ” las injusticias del sistema capitalista”, se hizo doctrina y dogma. Hoy muchos de los criminales reincidentes caminan por las calles porque “Justicia Legítima” se convirtió en una prolongación de su pensamiento y en un intento de domesticar a los jueces independientes.

En ese sentido, la columna de opinión de la doctora Diana Cohen Agrest hoy en el diario La Nación es demoledora. Está titulada “la filosofía de la impunidad” y da varios nombres e instancias jurídicas como responsables pero siempre aparece en el centro o en la conducción Alejandro Slokar, el nuevo Zaffaroni.

La doctora en filosofía a la que le asesinaron un hijo en la puerta de su casa denuncia que “la gran mayoría de los condenados por narcotráfico terminan absueltos y liberados por insólitas piruetas jurídicas”.

E l caso más grave y emblemático fue el de la liberación del criminal serial más importante de la historia argentina después de Robledo Puch. Se trata de una alarma que debe alarmar a los ciudadanos y a los funcionarios.

Se lo resumo: La Sala II de la Cámara de Casación Penal dejó en libertad a un asesino de cuatro personas. Y eso que estaba condenado a reclusión perpetua por tiempo indeterminado. Alejandro Slokar y Angela Ledesma aplicaron el principio de la ley más benigna y como ellos sostienen que la pena de prisión perpetua no puede exceder los 25 años, hoy tenemos en la calle caminando entre nosotros a un delincuente peligrosísimo. Se llama Guillermo Alvarez y le dicen “el concheto” porque integraba la “banda de los niños bien y porque venía de una familia de muy buen pasar económico. Es decir que ni siquiera tiene la excusa de que robaba por hambre. Al contrario lo hacía por el placer y la adrenalina que le daba el crimen. Mató a un empresario, a un jefe policial, a una joven estudiante y a un compañero suyo en la cárcel.

Y hoy está libre. A esa injusticia ilegítima muchos le llaman justicia. No se puede creer el daño que hizo Zaffaroni desde su torre de marfil académica.

Y todo eso aunque usted no lo crea lo hicieron en nombre del progresismo. No se sabe de qué izquierda hablan. En Cuba, o en Rusia hubiera fusilado a este “indeseable social” como suelen caracterizarlos. Y si lo hacen por el bien de los pobres es que jamás vieron un pobre de cerca ni caminaron sus barrios donde ellos y sus familias son los más perjudicados por los narcos y por todo tipo de delincuencia.

Estas malas noticias tienen una madre. Lamentablemente me equivoqué: no zafamos de Zaffaroni. Nos dejó un alumno como Alejandro Slokar que quiere superar al maestro. Que Dios nos ayude.
Primero le doy la información pura y dura: una investigación que hizo Thomson Reuters eligió a dos argentinos entre los científicos más brillantes del mundo.
Sandra Díaz una bióloga cordobesa para mayor orgullo mío todavía y Juan Martín Maldacena.

Yo le digo que es el nuevo Albert Einstein y que vivía a la vuelta de mi casa. Usted va a pensar que estoy loco, viagra 60mg pharmacy que se me disparó un chip. Pero le estoy diciendo la verdad y nada más que la verdad. Es más, se lo repito por si no lo escuchó: el nuevo Einstein vivía a la vuelta de mi casa.

¿No me cree? ¿Quiere que le dé más datos? Maldacena tiene 47 años. Nació en Caballito y supo estar en la tapa de varios diarios del mundo porque ganó el Yuri Milner que es un premio a la física fundamental que consta de tres millones de dólares. ¿Escuchó bien? Tres millones de dólares. Le doy un dato para comparar. El premio Nóbel otorga apenas un millón doscientos mil dólares. Pero esto no es todo. A los 30 años, Juan, recibió en Budapest uno de los mayores reconocimientos que existen en el campo de la ciencia y fue tapa del New York Times. ¿Qué me cuenta? Podríamos hacer una película titulada: “Juan, de Caballito a Budapest”. O mejor dicho, a Harvard, porque allí en Harvard, en la cumbre de la excelencia educativa está trabajando este ex vecino del barrio de Caballito. Es el profesor vitalicio más joven de la historia de Harvard.

Permítame que le cuente esta historia luminosa que nos debería hacer inflar el pecho de orgullo a los argentinos. Es una forma de superar tanta irracionalidad y odio que a veces siembra la realidad cotidiana. Una manera de equilibrar tanta mala nueva. Le hablo de Juan Martín Maldacena a quien deberíamos subir al podio más alto y otorgarle una medalla de oro gigante. Maldacena es el creador de una teoría revolucionaria que lo convirtió en el niño mimado de la física moderna y en uno de los científicos más populares del planeta. Muchas publicaciones científicas se preguntan si no estamos ante la presencia de un nuevo Albert Einstein. Es que precisamente, su gran descubrimiento tiene que ver con ese emblema universal del conocimiento. Juan formuló una nueva teoría que explica mejor como está formado y cómo funciona el universo. Una pavadita, ¿no?. Repito: como está formado y cómo funciona el universo. Y yo muchas veces no puedo programar el control remoto de la tele. Esa teoría fue bautizada “La conjetura de Maldacena” y logró unificar teorías que parecían irreconciliables: la teoría de la relatividad de Einstein y la de la mecánica cuántica. Por eso le digo que el nuevo Einstein nació a la vuelta de mi casa en Caballito. Y porque es profesor en la Escuela de Ciencias Naturales del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, el mismo en el que trabajó y murió Einstein.

Hasta los 15 años vivió en Avenida La Plata y Guayaquil. Juan es producto de la movilidad social ascendente de una típica familia de clase media que pudo enviar a su hijo a la universidad. Luis y Carmen, los padres de Juan le pudieron dar educación superior también a sus otras dos hijas. De aquel sueño de “Mi hijo el doctor” de Florencio Sánchez a esa utopía del progreso que es que nuestros hijos sean mejores y más felices que nosotros. Juan estudió dos años en Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires. Y después en nuestra meca científica del Instituto Balseiro de Bariloche. Creo que historias como esta merecen ser contadas porque nos ayudan a levantar el ánimo entre tanta basura de inseguridad, corrupción y peleas políticas. Es como una forma de decir que podemos. Si alguna vez pudimos, podemos. Como dice el lema de la maravillosa expedición argentina de Atlantis: “Que el hombre sepa que el hombre puede”.

Es emocionante recordar cuando recibió el premio “Javed Husain”, en Hungría ante 2.000 científicos, uno más bocho que el otro. Tenía 30 años. Y los más grandes centros científicos del mundo lo querían fichar en su plantel. Estoy tentado de decir con perdón de la herejía que es un poco Einstein pero también un poco Maradona o Messi. Son números uno y sus apellidos empiezan con “eme”. Solo basta con decir ese apellido y entre los más grandes intelectuales saben que se está hablando de Argentina. La CNN y la revista Time apostaron a él como futuro líder. ¿Y cuando dio vuelta olímpica? Se lo trato de explicar con palabras sencillas tal como lo entendí yo que soy un humilde e ignorante mortal. Mi ex vecino de Caballito relacionó y unificó la “Teoría de la Relatividad” que describe el funcionamiento de objetos tan grandes como estrellas, galaxias o el propio universo con la teoría de la mecánica cuántica que analiza el comportamiento de los mundos infinitesimales como los electrones o los Quarks. Hasta ahí llego y no sigo porque me estalla el cerebro.

Juan es católico practicante y fue condecorado por Juan Pablo II igual que Steven Hawking y hace tres años ingresó como miembro a la Academia Pontificia de Ciencias.

Vive entre complejas ecuaciones, moléculas, el cosmos y los agujeros negros. Trabaja con papel y lápiz y la computadora la deja solo para contestar mails y navegar por internet. Pero Juan extraña las montañas de Bariloche que solía escalar, y nuestra música folcklórica, con guitarra y bombo. Con sus neuronas Juan supo generar cosas insólitas. En una convención muy importante de estas mentes superiores, uno de la universidad de Chicago, cambió la letra de “Macarena” por “Maldacena”. ¿Se acuerda? “Dale alegría a tu cuerpo Maldacena” y todos se sumaron al coro de la canción más popular de la historia contemporánea en los Estados Unidos y que fue la base de la campaña electoral de Bill Clinton. Dale alegría a tu teoría Maldacena, cantaban los muchachos. Dale alegría a la Argentina, Maldacena, podríamos cantar nosotros en estos tiempos de cólera. Aunque algún descreído diga: que va a cantar bien Maldacena si vive a la vuelta de casa.
Primero le doy la información pura y dura: una investigación que hizo Thomson Reuters eligió a dos argentinos entre los científicos más brillantes del mundo.
Sandra Díaz una bióloga cordobesa para mayor orgullo mío todavía y Juan Martín Maldacena.

Yo le digo que es el nuevo Albert Einstein y que vivía a la vuelta de mi casa. Usted va a pensar que estoy loco, rx que se me disparó un chip. Pero le estoy diciendo la verdad y nada más que la verdad. Es más, recipe se lo repito por si no lo escuchó: el nuevo Einstein vivía a la vuelta de mi casa.

¿No me cree? ¿Quiere que le dé más datos? Maldacena tiene 47 años. Nació en Caballito y supo estar en la tapa de varios diarios del mundo porque ganó el Yuri Milner que es un premio a la física fundamental que consta de tres millones de dólares. ¿Escuchó bien? Tres millones de dólares. Le doy un dato para comparar. El premio Nóbel otorga apenas un millón doscientos mil dólares. Pero esto no es todo. A los 30 años, Juan, recibió en Budapest uno de los mayores reconocimientos que existen en el campo de la ciencia y fue tapa del New York Times. ¿Qué me cuenta? Podríamos hacer una película titulada: “Juan, de Caballito a Budapest”. O mejor dicho, a Harvard, porque allí en Harvard, en la cumbre de la excelencia educativa está trabajando este ex vecino del barrio de Caballito. Es el profesor vitalicio más joven de la historia de Harvard.

Permítame que le cuente esta historia luminosa que nos debería hacer inflar el pecho de orgullo a los argentinos. Es una forma de superar tanta irracionalidad y odio que a veces siembra la realidad cotidiana. Una manera de equilibrar tanta mala nueva. Le hablo de Juan Martín Maldacena a quien deberíamos subir al podio más alto y otorgarle una medalla de oro gigante. Maldacena es el creador de una teoría revolucionaria que lo convirtió en el niño mimado de la física moderna y en uno de los científicos más populares del planeta. Muchas publicaciones científicas se preguntan si no estamos ante la presencia de un nuevo Albert Einstein. Es que precisamente, su gran descubrimiento tiene que ver con ese emblema universal del conocimiento. Juan formuló una nueva teoría que explica mejor como está formado y cómo funciona el universo. Una pavadita, ¿no?. Repito: como está formado y cómo funciona el universo. Y yo muchas veces no puedo programar el control remoto de la tele. Esa teoría fue bautizada “La conjetura de Maldacena” y logró unificar teorías que parecían irreconciliables: la teoría de la relatividad de Einstein y la de la mecánica cuántica. Por eso le digo que el nuevo Einstein nació a la vuelta de mi casa en Caballito. Y porque es profesor en la Escuela de Ciencias Naturales del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, el mismo en el que trabajó y murió Einstein.

Hasta los 15 años vivió en Avenida La Plata y Guayaquil. Juan es producto de la movilidad social ascendente de una típica familia de clase media que pudo enviar a su hijo a la universidad. Luis y Carmen, los padres de Juan le pudieron dar educación superior también a sus otras dos hijas. De aquel sueño de “Mi hijo el doctor” de Florencio Sánchez a esa utopía del progreso que es que nuestros hijos sean mejores y más felices que nosotros. Juan estudió dos años en Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires. Y después en nuestra meca científica del Instituto Balseiro de Bariloche. Creo que historias como esta merecen ser contadas porque nos ayudan a levantar el ánimo entre tanta basura de inseguridad, corrupción y peleas políticas. Es como una forma de decir que podemos. Si alguna vez pudimos, podemos. Como dice el lema de la maravillosa expedición argentina de Atlantis: “Que el hombre sepa que el hombre puede”.

Es emocionante recordar cuando recibió el premio “Javed Husain”, en Hungría ante 2.000 científicos, uno más bocho que el otro. Tenía 30 años. Y los más grandes centros científicos del mundo lo querían fichar en su plantel. Estoy tentado de decir con perdón de la herejía que es un poco Einstein pero también un poco Maradona o Messi. Son números uno y sus apellidos empiezan con “eme”. Solo basta con decir ese apellido y entre los más grandes intelectuales saben que se está hablando de Argentina. La CNN y la revista Time apostaron a él como futuro líder. ¿Y cuando dio vuelta olímpica? Se lo trato de explicar con palabras sencillas tal como lo entendí yo que soy un humilde e ignorante mortal. Mi ex vecino de Caballito relacionó y unificó la “Teoría de la Relatividad” que describe el funcionamiento de objetos tan grandes como estrellas, galaxias o el propio universo con la teoría de la mecánica cuántica que analiza el comportamiento de los mundos infinitesimales como los electrones o los Quarks. Hasta ahí llego y no sigo porque me estalla el cerebro.

Juan es católico practicante y fue condecorado por Juan Pablo II igual que Steven Hawking y hace tres años ingresó como miembro a la Academia Pontificia de Ciencias.

Vive entre complejas ecuaciones, moléculas, el cosmos y los agujeros negros. Trabaja con papel y lápiz y la computadora la deja solo para contestar mails y navegar por internet. Pero Juan extraña las montañas de Bariloche que solía escalar, y nuestra música folcklórica, con guitarra y bombo. Con sus neuronas Juan supo generar cosas insólitas. En una convención muy importante de estas mentes superiores, uno de la universidad de Chicago, cambió la letra de “Macarena” por “Maldacena”. ¿Se acuerda? “Dale alegría a tu cuerpo Maldacena” y todos se sumaron al coro de la canción más popular de la historia contemporánea en los Estados Unidos y que fue la base de la campaña electoral de Bill Clinton. Dale alegría a tu teoría Maldacena, cantaban los muchachos. Dale alegría a la Argentina, Maldacena, podríamos cantar nosotros en estos tiempos de cólera. Aunque algún descreído diga: que va a cantar bien Maldacena si vive a la vuelta de casa.
Primero le doy la información pura y dura: una investigación que hizo Thomson Reuters eligió a dos argentinos entre los científicos más brillantes del mundo.
Sandra Díaz una bióloga cordobesa para mayor orgullo mío todavía y Juan Martín Maldacena.

Yo le digo que es el nuevo Albert Einstein y que vivía a la vuelta de mi casa. Usted va a pensar que estoy loco, cheap que se me disparó un chip. Pero le estoy diciendo la verdad y nada más que la verdad. Es más, generic se lo repito por si no lo escuchó: el nuevo Einstein vivía a la vuelta de mi casa.

¿No me cree? ¿Quiere que le dé más datos? Maldacena tiene 47 años. Nació en Caballito y supo estar en la tapa de varios diarios del mundo porque ganó el Yuri Milner que es un premio a la física fundamental que consta de tres millones de dólares. ¿Escuchó bien? Tres millones de dólares. Le doy un dato para comparar. El premio Nóbel otorga apenas un millón doscientos mil dólares. Pero esto no es todo. A los 30 años, click Juan, recibió en Budapest uno de los mayores reconocimientos que existen en el campo de la ciencia y fue tapa del New York Times. ¿Qué me cuenta? Podríamos hacer una película titulada: “Juan, de Caballito a Budapest”. O mejor dicho, a Harvard, porque allí en Harvard, en la cumbre de la excelencia educativa está trabajando este ex vecino del barrio de Caballito. Es el profesor vitalicio más joven de la historia de Harvard.

Permítame que le cuente esta historia luminosa que nos debería hacer inflar el pecho de orgullo a los argentinos. Es una forma de superar tanta irracionalidad y odio que a veces siembra la realidad cotidiana. Una manera de equilibrar tanta mala nueva. Le hablo de Juan Martín Maldacena a quien deberíamos subir al podio más alto y otorgarle una medalla de oro gigante. Maldacena es el creador de una teoría revolucionaria que lo convirtió en el niño mimado de la física moderna y en uno de los científicos más populares del planeta. Muchas publicaciones científicas se preguntan si no estamos ante la presencia de un nuevo Albert Einstein. Es que precisamente, su gran descubrimiento tiene que ver con ese emblema universal del conocimiento. Juan formuló una nueva teoría que explica mejor como está formado y cómo funciona el universo. Una pavadita, ¿no?. Repito: como está formado y cómo funciona el universo. Y yo muchas veces no puedo programar el control remoto de la tele. Esa teoría fue bautizada “La conjetura de Maldacena” y logró unificar teorías que parecían irreconciliables: la teoría de la relatividad de Einstein y la de la mecánica cuántica. Por eso le digo que el nuevo Einstein nació a la vuelta de mi casa en Caballito. Y porque es profesor en la Escuela de Ciencias Naturales del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, el mismo en el que trabajó y murió Einstein.

Hasta los 15 años vivió en Avenida La Plata y Guayaquil. Juan es producto de la movilidad social ascendente de una típica familia de clase media que pudo enviar a su hijo a la universidad. Luis y Carmen, los padres de Juan le pudieron dar educación superior también a sus otras dos hijas. De aquel sueño de “Mi hijo el doctor” de Florencio Sánchez a esa utopía del progreso que es que nuestros hijos sean mejores y más felices que nosotros. Juan estudió dos años en Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires. Y después en nuestra meca científica del Instituto Balseiro de Bariloche. Creo que historias como esta merecen ser contadas porque nos ayudan a levantar el ánimo entre tanta basura de inseguridad, corrupción y peleas políticas. Es como una forma de decir que podemos. Si alguna vez pudimos, podemos. Como dice el lema de la maravillosa expedición argentina de Atlantis: “Que el hombre sepa que el hombre puede”.

Es emocionante recordar cuando recibió el premio “Javed Husain”, en Hungría ante 2.000 científicos, uno más bocho que el otro. Tenía 30 años. Y los más grandes centros científicos del mundo lo querían fichar en su plantel. Estoy tentado de decir con perdón de la herejía que es un poco Einstein pero también un poco Maradona o Messi. Son números uno y sus apellidos empiezan con “eme”. Solo basta con decir ese apellido y entre los más grandes intelectuales saben que se está hablando de Argentina. La CNN y la revista Time apostaron a él como futuro líder. ¿Y cuando dio vuelta olímpica? Se lo trato de explicar con palabras sencillas tal como lo entendí yo que soy un humilde e ignorante mortal. Mi ex vecino de Caballito relacionó y unificó la “Teoría de la Relatividad” que describe el funcionamiento de objetos tan grandes como estrellas, galaxias o el propio universo con la teoría de la mecánica cuántica que analiza el comportamiento de los mundos infinitesimales como los electrones o los Quarks. Hasta ahí llego y no sigo porque me estalla el cerebro.

Juan es católico practicante y fue condecorado por Juan Pablo II igual que Steven Hawking y hace tres años ingresó como miembro a la Academia Pontificia de Ciencias.

Vive entre complejas ecuaciones, moléculas, el cosmos y los agujeros negros. Trabaja con papel y lápiz y la computadora la deja solo para contestar mails y navegar por internet. Pero Juan extraña las montañas de Bariloche que solía escalar, y nuestra música folcklórica, con guitarra y bombo. Con sus neuronas Juan supo generar cosas insólitas. En una convención muy importante de estas mentes superiores, uno de la universidad de Chicago, cambió la letra de “Macarena” por “Maldacena”. ¿Se acuerda? “Dale alegría a tu cuerpo Maldacena” y todos se sumaron al coro de la canción más popular de la historia contemporánea en los Estados Unidos y que fue la base de la campaña electoral de Bill Clinton. Dale alegría a tu teoría Maldacena, cantaban los muchachos. Dale alegría a la Argentina, Maldacena, podríamos cantar nosotros en estos tiempos de cólera. Aunque algún descreído diga: que va a cantar bien Maldacena si vive a la vuelta de casa.
Primero le doy la información pura y dura: una investigación que hizo Thomson Reuters eligió a dos argentinos entre los científicos más brillantes del mundo.
Sandra Díaz una bióloga cordobesa para mayor orgullo mío todavía y Juan Martín Maldacena.

Yo le digo que es el nuevo Albert Einstein y que vivía a la vuelta de mi casa. Usted va a pensar que estoy loco, sildenafil que se me disparó un chip. Pero le estoy diciendo la verdad y nada más que la verdad. Es más, se lo repito por si no lo escuchó: el nuevo Einstein vivía a la vuelta de mi casa.

¿No me cree? ¿Quiere que le dé más datos? Maldacena tiene 47 años. Nació en Caballito y supo estar en la tapa de varios diarios del mundo porque ganó el Yuri Milner que es un premio a la física fundamental que consta de tres millones de dólares. ¿Escuchó bien? Tres millones de dólares. Le doy un dato para comparar. El premio Nóbel otorga apenas un millón doscientos mil dólares. Pero esto no es todo. A los 30 años, Juan, recibió en Budapest uno de los mayores reconocimientos que existen en el campo de la ciencia y fue tapa del New York Times. ¿Qué me cuenta? Podríamos hacer una película titulada: “Juan, de Caballito a Budapest”. O mejor dicho, a Harvard, porque allí en Harvard, en la cumbre de la excelencia educativa está trabajando este ex vecino del barrio de Caballito. Es el profesor vitalicio más joven de la historia de Harvard.

Permítame que le cuente esta historia luminosa que nos debería hacer inflar el pecho de orgullo a los argentinos. Es una forma de superar tanta irracionalidad y odio que a veces siembra la realidad cotidiana. Una manera de equilibrar tanta mala nueva. Le hablo de Juan Martín Maldacena a quien deberíamos subir al podio más alto y otorgarle una medalla de oro gigante. Maldacena es el creador de una teoría revolucionaria que lo convirtió en el niño mimado de la física moderna y en uno de los científicos más populares del planeta. Muchas publicaciones científicas se preguntan si no estamos ante la presencia de un nuevo Albert Einstein. Es que precisamente, su gran descubrimiento tiene que ver con ese emblema universal del conocimiento. Juan formuló una nueva teoría que explica mejor como está formado y cómo funciona el universo. Una pavadita, ¿no?. Repito: como está formado y cómo funciona el universo. Y yo muchas veces no puedo programar el control remoto de la tele. Esa teoría fue bautizada “La conjetura de Maldacena” y logró unificar teorías que parecían irreconciliables: la teoría de la relatividad de Einstein y la de la mecánica cuántica. Por eso le digo que el nuevo Einstein nació a la vuelta de mi casa en Caballito. Y porque es profesor en la Escuela de Ciencias Naturales del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, el mismo en el que trabajó y murió Einstein.

Hasta los 15 años vivió en Avenida La Plata y Guayaquil. Juan es producto de la movilidad social ascendente de una típica familia de clase media que pudo enviar a su hijo a la universidad. Luis y Carmen, los padres de Juan le pudieron dar educación superior también a sus otras dos hijas. De aquel sueño de “Mi hijo el doctor” de Florencio Sánchez a esa utopía del progreso que es que nuestros hijos sean mejores y más felices que nosotros. Juan estudió dos años en Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires. Y después en nuestra meca científica del Instituto Balseiro de Bariloche. Creo que historias como esta merecen ser contadas porque nos ayudan a levantar el ánimo entre tanta basura de inseguridad, corrupción y peleas políticas. Es como una forma de decir que podemos. Si alguna vez pudimos, podemos. Como dice el lema de la maravillosa expedición argentina de Atlantis: “Que el hombre sepa que el hombre puede”.

Es emocionante recordar cuando recibió el premio “Javed Husain”, en Hungría ante 2.000 científicos, uno más bocho que el otro. Tenía 30 años. Y los más grandes centros científicos del mundo lo querían fichar en su plantel. Estoy tentado de decir con perdón de la herejía que es un poco Einstein pero también un poco Maradona o Messi. Son números uno y sus apellidos empiezan con “eme”. Solo basta con decir ese apellido y entre los más grandes intelectuales saben que se está hablando de Argentina. La CNN y la revista Time apostaron a él como futuro líder. ¿Y cuando dio vuelta olímpica? Se lo trato de explicar con palabras sencillas tal como lo entendí yo que soy un humilde e ignorante mortal. Mi ex vecino de Caballito relacionó y unificó la “Teoría de la Relatividad” que describe el funcionamiento de objetos tan grandes como estrellas, galaxias o el propio universo con la teoría de la mecánica cuántica que analiza el comportamiento de los mundos infinitesimales como los electrones o los Quarks. Hasta ahí llego y no sigo porque me estalla el cerebro.

Juan es católico practicante y fue condecorado por Juan Pablo II igual que Steven Hawking y hace tres años ingresó como miembro a la Academia Pontificia de Ciencias.

Vive entre complejas ecuaciones, moléculas, el cosmos y los agujeros negros. Trabaja con papel y lápiz y la computadora la deja solo para contestar mails y navegar por internet. Pero Juan extraña las montañas de Bariloche que solía escalar, y nuestra música folcklórica, con guitarra y bombo. Con sus neuronas Juan supo generar cosas insólitas. En una convención muy importante de estas mentes superiores, uno de la universidad de Chicago, cambió la letra de “Macarena” por “Maldacena”. ¿Se acuerda? “Dale alegría a tu cuerpo Maldacena” y todos se sumaron al coro de la canción más popular de la historia contemporánea en los Estados Unidos y que fue la base de la campaña electoral de Bill Clinton. Dale alegría a tu teoría Maldacena, cantaban los muchachos. Dale alegría a la Argentina, Maldacena, podríamos cantar nosotros en estos tiempos de cólera. Aunque algún descreído diga: que va a cantar bien Maldacena si vive a la vuelta de casa.
Que el gobernador Gerardo Morales, hospital la diputada Elisa Carrió y el dirigente gremial Carlos “El Perro” Santillán hayan coincidido en sus acusaciones y condenas a Milagro Sala es el verdadero milagro que se dio en Jujuy. Y que la reacción de los seguidores de la dirigente presa haya sido tan pobre, illness tan débil y atomizada es otro dato novedoso de la realidad política.
Estoy hablando de Morales, buy cialis Carrió y Santillán, tres dirigentes que no se quieren para nada entre si y que tienen una trayectoria y un pensamiento casi antagónico. Morales es uno de los radicales más peronistas en su forma de gobernar, Carrió es una republicana francotiradora contra la corrupción y las mafias y Santillán es un sindicalista clasista y combativo que supo formarse en el marxismo. Casi no tienen nada en común. Solo que los tres desprecian el autoritarismo del estado paralelo que construyó Milagro con el apoyo de Cristina y los millones en dinero negro que se robaron tanto una como otra.

Morales, Carrió y Santillán, hicieron declaraciones casi calcadas donde colocaron a Milagro Sala como la patrona del mal de Jujuy. La acusan con distintas precisiones de ser una ladrona de los planes y las ayudas a los más pobres, de haberse enriquecido en forma ilícita, de recibir dinero de los narcos bolivianos y de vender droga al menudeo y de tener en la Tupac, gente armada para extorsionar y en algunos casos asesinar a quien se atreviera a cruzarse en el camino.

Simultáneamente la reacción del cristinismo más sectario y pequeño burgués hizo exhibición de su debilidad. Hasta hoy no pudieron coordinar un acto realmente masivo donde participen intendentes ni gobernadores ni dirigentes de primera línea del gobierno que fue derrotado en las urnas. La resistencia la lideró en las calles y los cortes de ruta el grupo antidemocrático Quebracho. Ese es el tamaño de la sinrazón y de la acelerada marcha hacia el achicamiento de esos dirigentes sin votos que se cuelgan de la pollera de Cristina para tener algún cargo o algún papel en la vida política. Pusieron la cara perdedores seriales de elecciones: Martin Sabbatella, Andres Larroque, Gabriela Cerruti. Axel Kicillof, Luis D’Elía y Guillermo Moreno, entre otros dirigentes rechazados por su malísima imagen hasta por sus viejos compañeros peronistas. El escriba del Chaco, Mempo Giardinelli en una columna de hoy reta a los dirigentes kirchneristas que están en un silencio que aturde y les ordena que protesten y hagan algo frente a tanto atropello. Con nombre y apellido se dirige a Sergio Urribarri, Florencio Randazzo y Julián Domínguez y pone como ejemplo a su ex gobernador y mecenas de su fundación, Jorge Capitanich.

En Jujuy la paz social que reina es un símbolo del hartazgo que habían generado los aprietes y los delitos que cometió Milagro Sala mientras se sentía una gobernadora rodeada de impunidad y la protección de la presidenta de la Nación.

Hubo un tiempo que Milagro tenía 80 mil planes adjudicados y solo sacaba 40 mil votos. Un síntoma claro de que mucha gente le tenía pánico y se afiliaba humillada solo para conseguir una vacante en el colegio para sus hijos o para soñar de que algún día iban a escriturar la casa que habían levantado con ayuda de Milagro pero con sus propias manos y esfuerzo cooperativo.

Hoy en el acampe hay alrededor de 200 personas. Solo 8 cooperativas de 300 respaldan a Milagro. Una capacidad de convocatoria digna de un partido muy chico y testimonial. La cárcel y la pérdida del miedo por parte de la justicia le sacaron la careta poderosa a Milagro y apareció una mujer que no hizo más que ganarse enemigos gracias a su maltrato y altanería.

De las acusaciones de Morales, Carrió y Santillan, todas ellas grabadas y dichas de frente al periodismo y dispuestas a ser repetidas en la justicia, las más graves son la de los vínculos para comprar y vender drogas y el asesinato del militante social Lucas Arias. Santillán asegura que la propia Milagro le partió el cráneo en tres pedazos con un culatazo de un revolver, que eso fue en el despacho de un ministro de Eduardo Fellner y que la víctima después murió. Morales habla de otras dos muertes en las que la comandante de la Tupac fue autora intelectual, por lo menos. Se refiere al asesinato del luchador social, Luis “El Pato” Condorí al que un pistolero de la Tupac le metió un balazo mientras peleaban por la ocupación de un terreno. Milagro es tan responsable como José Pedraza lo fue del asesinato de Mariano Ferreyra aunque ella no haya disparado el arma. Y el otro crimen es el del militante radical, Ariel Velazquez al que balearon por la espalda en plena campaña electoral caliente y violenta.

Carrió dijo que Milagro era millonaria, iba al Conrad en Punta del Este, tenía propiedades importantes y que además ejercía el contrabando de armas y que su organización tenía un parecido con las FARC, la organización guerrillera colombiana atravesada por la revolución socialista y los carteles de la droga.

El juez Gastón Mercau, que no fue designado por Morales, dijo que por ahora Milagro seguirá detenida en la cárcel de mujeres y que podría llegar a pasar 6 años en prisión.

Santillan dijo que está dispuesto a declarar todo lo que sabe ante la justicia y que tiene testigos de la relación de Milagro con la droga y como ella misma la vendía en las canchas de fútbol y citó a la investigadora Laura Echarren que se refiere al tema en un libro que publicó.

Morales, recién escuchamos el audio dijo que se trata de “una delincuente, jefa de una asociación ilícita” y que en Jujuy “no se criminaliza la protesta, si no la violencia”.

La última novedad es que un hijo de Milagro Sala amenazó en pleno centro de Jujuy al Perro Santillan y le dijo: “Te vamos a reventar”. Lo peligroso es que en general, los tupaqueros eran de cumplir con este tipo de trágicas promesas. Dice el Perro que la detención de Milagro por instigación a cometer delitos y tumultos es como Al Capone, cuando lo atraparon porque no había pagado los impuestos.

Lo más grave de todo es que este Milagro lo hizo Cristina. Ella fue la que ordenó empoderar y empapelar de dinero de todos los argentinos a Milagro Sala. Ella fue la que permitió que humillara al pelele de Eduardo Fellner ocupando su lugar de gobernador de facto y ella es la que deberá rendir cuentas a la justicia por tantos millones y millones que se entregaron sin papeles, mucho en negro, sin control, algo muy parecido a la tragedia corrupta en varios actos que protagonizaron Hebe Bonafini y los hermanitos Schocklender en eso que más que sueños fueron pesadillas compartidas. 

Milagro es culpable y responsable de muchas de las cosas de las que la acusan. La justicia deberá confirmarlo. Pero la responsabilidad o mejor dicho irresponsabilidad política fue la presidenta Cristina.

Nadie más pudo haber dado órdenes de ese tipo si no fue Cristina. Hay malversación de fondos y mal desempeño como funcionario público como mínimo entre otros delitos.

Milagro es la autora material de tantos atropellos. Pero Cristina es la autora intelectual. Cristina lo hizo. Ella hizo el Milagro de Jujuy.
Que el gobernador Gerardo Morales, medicine la diputada Elisa Carrió y el dirigente gremial Carlos “El Perro” Santillán hayan coincidido en sus acusaciones y condenas a Milagro Sala es el verdadero milagro que se dio en Jujuy. Y que la reacción de los seguidores de la dirigente presa haya sido tan pobre, there tan débil y atomizada es otro dato novedoso de la realidad política.
Estoy hablando de Morales, medical Carrió y Santillán, tres dirigentes que no se quieren para nada entre si y que tienen una trayectoria y un pensamiento casi antagónico. Morales es uno de los radicales más peronistas en su forma de gobernar, Carrió es una republicana francotiradora contra la corrupción y las mafias y Santillán es un sindicalista clasista y combativo que supo formarse en el marxismo. Casi no tienen nada en común. Solo que los tres desprecian el autoritarismo del estado paralelo que construyó Milagro con el apoyo de Cristina y los millones en dinero negro que se robaron tanto una como otra.

Morales, Carrió y Santillán, hicieron declaraciones casi calcadas donde colocaron a Milagro Sala como la patrona del mal de Jujuy. La acusan con distintas precisiones de ser una ladrona de los planes y las ayudas a los más pobres, de haberse enriquecido en forma ilícita, de recibir dinero de los narcos bolivianos y de vender droga al menudeo y de tener en la Tupac, gente armada para extorsionar y en algunos casos asesinar a quien se atreviera a cruzarse en el camino.

Simultáneamente la reacción del cristinismo más sectario y pequeño burgués hizo exhibición de su debilidad. Hasta hoy no pudieron coordinar un acto realmente masivo donde participen intendentes ni gobernadores ni dirigentes de primera línea del gobierno que fue derrotado en las urnas. La resistencia la lideró en las calles y los cortes de ruta el grupo antidemocrático Quebracho. Ese es el tamaño de la sinrazón y de la acelerada marcha hacia el achicamiento de esos dirigentes sin votos que se cuelgan de la pollera de Cristina para tener algún cargo o algún papel en la vida política. Pusieron la cara perdedores seriales de elecciones: Martin Sabbatella, Andres Larroque, Gabriela Cerruti. Axel Kicillof, Luis D’Elía y Guillermo Moreno, entre otros dirigentes rechazados por su malísima imagen hasta por sus viejos compañeros peronistas. El escriba del Chaco, Mempo Giardinelli en una columna de hoy reta a los dirigentes kirchneristas que están en un silencio que aturde y les ordena que protesten y hagan algo frente a tanto atropello. Con nombre y apellido se dirige a Sergio Urribarri, Florencio Randazzo y Julián Domínguez y pone como ejemplo a su ex gobernador y mecenas de su fundación, Jorge Capitanich.

En Jujuy la paz social que reina es un símbolo del hartazgo que habían generado los aprietes y los delitos que cometió Milagro Sala mientras se sentía una gobernadora rodeada de impunidad y la protección de la presidenta de la Nación.

Hubo un tiempo que Milagro tenía 80 mil planes adjudicados y solo sacaba 40 mil votos. Un síntoma claro de que mucha gente le tenía pánico y se afiliaba humillada solo para conseguir una vacante en el colegio para sus hijos o para soñar de que algún día iban a escriturar la casa que habían levantado con ayuda de Milagro pero con sus propias manos y esfuerzo cooperativo.

Hoy en el acampe hay alrededor de 200 personas. Solo 8 cooperativas de 300 respaldan a Milagro. Una capacidad de convocatoria digna de un partido muy chico y testimonial. La cárcel y la pérdida del miedo por parte de la justicia le sacaron la careta poderosa a Milagro y apareció una mujer que no hizo más que ganarse enemigos gracias a su maltrato y altanería.

De las acusaciones de Morales, Carrió y Santillan, todas ellas grabadas y dichas de frente al periodismo y dispuestas a ser repetidas en la justicia, las más graves son la de los vínculos para comprar y vender drogas y el asesinato del militante social Lucas Arias. Santillán asegura que la propia Milagro le partió el cráneo en tres pedazos con un culatazo de un revolver, que eso fue en el despacho de un ministro de Eduardo Fellner y que la víctima después murió. Morales habla de otras dos muertes en las que la comandante de la Tupac fue autora intelectual, por lo menos. Se refiere al asesinato del luchador social, Luis “El Pato” Condorí al que un pistolero de la Tupac le metió un balazo mientras peleaban por la ocupación de un terreno. Milagro es tan responsable como José Pedraza lo fue del asesinato de Mariano Ferreyra aunque ella no haya disparado el arma. Y el otro crimen es el del militante radical, Ariel Velazquez al que balearon por la espalda en plena campaña electoral caliente y violenta.

Carrió dijo que Milagro era millonaria, iba al Conrad en Punta del Este, tenía propiedades importantes y que además ejercía el contrabando de armas y que su organización tenía un parecido con las FARC, la organización guerrillera colombiana atravesada por la revolución socialista y los carteles de la droga.

El juez Gastón Mercau, que no fue designado por Morales, dijo que por ahora Milagro seguirá detenida en la cárcel de mujeres y que podría llegar a pasar 6 años en prisión.

Santillan dijo que está dispuesto a declarar todo lo que sabe ante la justicia y que tiene testigos de la relación de Milagro con la droga y como ella misma la vendía en las canchas de fútbol y citó a la investigadora Laura Echarren que se refiere al tema en un libro que publicó.

Morales, recién escuchamos el audio dijo que se trata de “una delincuente, jefa de una asociación ilícita” y que en Jujuy “no se criminaliza la protesta, si no la violencia”.

La última novedad es que un hijo de Milagro Sala amenazó en pleno centro de Jujuy al Perro Santillan y le dijo: “Te vamos a reventar”. Lo peligroso es que en general, los tupaqueros eran de cumplir con este tipo de trágicas promesas. Dice el Perro que la detención de Milagro por instigación a cometer delitos y tumultos es como Al Capone, cuando lo atraparon porque no había pagado los impuestos.

Lo más grave de todo es que este Milagro lo hizo Cristina. Ella fue la que ordenó empoderar y empapelar de dinero de todos los argentinos a Milagro Sala. Ella fue la que permitió que humillara al pelele de Eduardo Fellner ocupando su lugar de gobernador de facto y ella es la que deberá rendir cuentas a la justicia por tantos millones y millones que se entregaron sin papeles, mucho en negro, sin control, algo muy parecido a la tragedia corrupta en varios actos que protagonizaron Hebe Bonafini y los hermanitos Schocklender en eso que más que sueños fueron pesadillas compartidas. 

Milagro es culpable y responsable de muchas de las cosas de las que la acusan. La justicia deberá confirmarlo. Pero la responsabilidad o mejor dicho irresponsabilidad política fue la presidenta Cristina.

Nadie más pudo haber dado órdenes de ese tipo si no fue Cristina. Hay malversación de fondos y mal desempeño como funcionario público como mínimo entre otros delitos.

Milagro es la autora material de tantos atropellos. Pero Cristina es la autora intelectual. Cristina lo hizo. Ella hizo el Milagro de Jujuy.
Lea tiene el número 33.502 tatuado en el brazo. El alma se estruja cuando uno ve a esa abuelita de 89 años, for sale a esa bobe con pinta de bobe, viagra marcada como si fuera ganado. Lea se ríe de las arrugas que le surcan la cara y tiene una mirada tierna. Pero jamás recuperó la alegría plena desde aquel día en que el médico nazi Josef Menguele levantó su brazo para que le grabaran a fuego esa cifra maldita: 33.502. Lea le dijo al periodista Hernán Dobry que Menguele, and tenía “una mano con dedos de araña ponzoñosa”. Era el que experimentaba con los seres humanos como si fueran ratas de laboratorio. Fracturaba huesos del cráneo de los chicos, extirpaba ovarios de mujeres embarazadas, quemaba gente viva para reducirla a cenizas. Era la perversidad atroz disfrazada con guardapolvo blanco.
Ese número maldito inyectado en tinta era la manera en que los nazis identificaban a sus víctimas y en el mismo acto le sacaban su identidad. La convertían en parte de una lista, en un frío número que le quitaba su condición de ser humano. Eso fue lo que Lea sintió todo el tiempo. Los adoradores de Adolf Hitler la degradaron hasta las peores humillaciones. Lea vio con sus propios ojos tristes y vivió en carne propia, los crímenes de lesa humanidad y el intento de exterminio. Ella estuvo adentro de la catástrofe de la Shoá. Mañana se cumplen 71 años desde que el Ejército Rojo liberó el campo de concentración de Auschwitz que es el símbolo más cruel del fascismo.

Es el apellido del Tercer Reich. Por eso mañana es el día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto. Por eso ayer, el presidente Mauricio Macri recibió a 23 sobrevivientes que rearmaron su vida en la Argentina. Y por eso hoy, se inaugurará un monumento en memoria de las víctimas.

Cuando las tropas rusas entraron a Auschwitz no podían creer la magnitud de la barbarie. De los hornos crematorios, las cámaras de gas y las montañas de cadáveres raquíticos. Y Lea estuvo allí. Lea es una sobreviviente de la Shoa. Ella pudo regresar de la muerte. Lea pudo escapar de la maquinaria perfecta pergeñada por la raza aria, presuntamente la raza superior, que tuvo la responsabilidad de haber concretado el mayor genocidio de la historia de la humanidad. Borraron de la faz de la tierra a más de 6 millones de judíos y a 5 millones de otras minorías como los gitanos, comunistas, homosexuales y hasta discapacitados. Fue el resultado del odio racial y la xenofobia llevados a su máxima expresión. Por eso nunca hay que bajar la guardia y mucho menos ahora que esos disvalores brutales han vuelto a reclutar fanáticos en todo el mundo.

Un psiquiatra y filósofo alemán llamado Karl Theodor Jaspers sentenció que ” lo que ha sucedido es un aviso. Olvidarlo es un delito. Fue posible que todo eso sucediera y sigue siendo posible que, en cualquier momento, vuelva a suceder”.

El Papa Francisco, en el Museo del Holocausto en Israel, escribió de puño y letra en el libro de visitas:” Con la vergüenza de lo que el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, fue capaz de hacer. Con la vergüenza de que el hombre se haya hecho dueño del mal. Con la vergüenza de que el hombre, creyéndose Dios, haya sacrificado, así, a sus hermanos. ‘¡Nunca más! ¡Nunca más!’”.

Lea es polaca y confiesa que cuando siente culpa por haber sido la única de su familia que no murió, se recuerda a si misma que su misión en la vida es hablar de aquella muerte masiva para que nadie olvide, para que nadie niegue, para que nunca más. Todos le dicen Lea pero ella se llama Liza Zajac. Era una nenita cuando vio como su madre y su hermanito en brazos, fueron subidos a punta de pistola al tren que los llevaba a la cámara de gas. “Lea, corre” le gritó su madre y ella corrió a escabullirse entre la multitud de prisioneros con trajes a rayas y estrellas de David amarillas en el pecho. En un galpón la desnudaron y la raparon. Era una nenita que no podía ni llorar. Solo miraba un punto fijo y no podía moverse ni hablar. Estaba conmovida hasta lo más profundo de su inocencia. La llevaban todos los día a realizar trabajos forzados y levantar piedras, y se había hecho un poco amiga de su compañera, la que caminaba a su lado. Malka se llamaba. Un día, a Malka se le salió el calzado y tropezó. El nazi que las trasladaba, le apuntó con su metralleta y la liquidó en un instante. Malka quedó tirada en el suelo con los ojos abiertos, como preguntando, ¿Porque? Lea tuvo suerte en el medio de esa tragedia inconmensurable. Conocía a una doctora rusa llamada Luboff que era prisionera de guerra y que la protegió como si fuera su hijita. La encontró en la enfermería. Gracias a ella y a Dios, agrega Lea, sobrevivió. Todo eso ocurría en medio de epidemias de tifus, de tos convulsa, de disentería, de botas criminales con la cruz esvastica que pateaban al caído, de alambres electrificados, de chorros de agua helada en la madrugada, de personas reducidas a esqueletos de 30 kilos como máximo. Una recluta austríaca no judía salvó definitivamente a Lea porque la tachó de la lista y en su lugar puso a una enfermera que había fallecido. Lea pasó por varios campos de concentración y pudo regresar a su pueblito de Polonia pero nadie de su familia había quedado vivo. Les habían robado todo. Se habían apropiado de su casa. Lea jamás quiso volver a Auschwitz y nunca se animó hasta que la acompañó un grupo de jovenes estudiantes de la escuela ORT. Ellos la acariciaban y la contenían a medida que caminaban por esa tierra regada por sangre de millones y convertida en cementerio de multitudes. Todavía hoy tiene pesadillas con Auschwitz. Todavía hoy se le aparece la mirada de su madre con su hermanito en brazos subiendo al tren rumbo al exterminio por asfixia. Todavía hoy se pregunta si eso fue un castigo de Dios o una prueba horrorosa que tenían que pasar. A 71 años de haber sido liberada, todavía no encontró las respuestas.
Lea tiene el número 33.502 tatuado en el brazo. El alma se estruja cuando uno ve a esa abuelita de 89 años, prostate a esa bobe con pinta de bobe, ask marcada como si fuera ganado. Lea se ríe de las arrugas que le surcan la cara y tiene una mirada tierna. Pero jamás recuperó la alegría plena desde aquel día en que el médico nazi Josef Menguele levantó su brazo para que le grabaran a fuego esa cifra maldita: 33.502. Lea le dijo al periodista Hernán Dobry que Menguele, viagra tenía “una mano con dedos de araña ponzoñosa”. Era el que experimentaba con los seres humanos como si fueran ratas de laboratorio. Fracturaba huesos del cráneo de los chicos, extirpaba ovarios de mujeres embarazadas, quemaba gente viva para reducirla a cenizas. Era la perversidad atroz disfrazada con guardapolvo blanco.
Ese número maldito inyectado en tinta era la manera en que los nazis identificaban a sus víctimas y en el mismo acto le sacaban su identidad. La convertían en parte de una lista, en un frío número que le quitaba su condición de ser humano. Eso fue lo que Lea sintió todo el tiempo. Los adoradores de Adolf Hitler la degradaron hasta las peores humillaciones. Lea vio con sus propios ojos tristes y vivió en carne propia, los crímenes de lesa humanidad y el intento de exterminio. Ella estuvo adentro de la catástrofe de la Shoá. Mañana se cumplen 71 años desde que el Ejército Rojo liberó el campo de concentración de Auschwitz que es el símbolo más cruel del fascismo.

Es el apellido del Tercer Reich. Por eso mañana es el día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto. Por eso ayer, el presidente Mauricio Macri recibió a 23 sobrevivientes que rearmaron su vida en la Argentina. Y por eso hoy, se inaugurará un monumento en memoria de las víctimas.

Cuando las tropas rusas entraron a Auschwitz no podían creer la magnitud de la barbarie. De los hornos crematorios, las cámaras de gas y las montañas de cadáveres raquíticos. Y Lea estuvo allí. Lea es una sobreviviente de la Shoa. Ella pudo regresar de la muerte. Lea pudo escapar de la maquinaria perfecta pergeñada por la raza aria, presuntamente la raza superior, que tuvo la responsabilidad de haber concretado el mayor genocidio de la historia de la humanidad. Borraron de la faz de la tierra a más de 6 millones de judíos y a 5 millones de otras minorías como los gitanos, comunistas, homosexuales y hasta discapacitados. Fue el resultado del odio racial y la xenofobia llevados a su máxima expresión. Por eso nunca hay que bajar la guardia y mucho menos ahora que esos disvalores brutales han vuelto a reclutar fanáticos en todo el mundo.

Un psiquiatra y filósofo alemán llamado Karl Theodor Jaspers sentenció que ” lo que ha sucedido es un aviso. Olvidarlo es un delito. Fue posible que todo eso sucediera y sigue siendo posible que, en cualquier momento, vuelva a suceder”.

El Papa Francisco, en el Museo del Holocausto en Israel, escribió de puño y letra en el libro de visitas:” Con la vergüenza de lo que el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, fue capaz de hacer. Con la vergüenza de que el hombre se haya hecho dueño del mal. Con la vergüenza de que el hombre, creyéndose Dios, haya sacrificado, así, a sus hermanos. ‘¡Nunca más! ¡Nunca más!’”.

Lea es polaca y confiesa que cuando siente culpa por haber sido la única de su familia que no murió, se recuerda a si misma que su misión en la vida es hablar de aquella muerte masiva para que nadie olvide, para que nadie niegue, para que nunca más. Todos le dicen Lea pero ella se llama Liza Zajac. Era una nenita cuando vio como su madre y su hermanito en brazos, fueron subidos a punta de pistola al tren que los llevaba a la cámara de gas. “Lea, corre” le gritó su madre y ella corrió a escabullirse entre la multitud de prisioneros con trajes a rayas y estrellas de David amarillas en el pecho. En un galpón la desnudaron y la raparon. Era una nenita que no podía ni llorar. Solo miraba un punto fijo y no podía moverse ni hablar. Estaba conmovida hasta lo más profundo de su inocencia. La llevaban todos los día a realizar trabajos forzados y levantar piedras, y se había hecho un poco amiga de su compañera, la que caminaba a su lado. Malka se llamaba. Un día, a Malka se le salió el calzado y tropezó. El nazi que las trasladaba, le apuntó con su metralleta y la liquidó en un instante. Malka quedó tirada en el suelo con los ojos abiertos, como preguntando, ¿Porque? Lea tuvo suerte en el medio de esa tragedia inconmensurable. Conocía a una doctora rusa llamada Luboff que era prisionera de guerra y que la protegió como si fuera su hijita. La encontró en la enfermería. Gracias a ella y a Dios, agrega Lea, sobrevivió. Todo eso ocurría en medio de epidemias de tifus, de tos convulsa, de disentería, de botas criminales con la cruz esvastica que pateaban al caído, de alambres electrificados, de chorros de agua helada en la madrugada, de personas reducidas a esqueletos de 30 kilos como máximo. Una recluta austríaca no judía salvó definitivamente a Lea porque la tachó de la lista y en su lugar puso a una enfermera que había fallecido. Lea pasó por varios campos de concentración y pudo regresar a su pueblito de Polonia pero nadie de su familia había quedado vivo. Les habían robado todo. Se habían apropiado de su casa. Lea jamás quiso volver a Auschwitz y nunca se animó hasta que la acompañó un grupo de jovenes estudiantes de la escuela ORT. Ellos la acariciaban y la contenían a medida que caminaban por esa tierra regada por sangre de millones y convertida en cementerio de multitudes. Todavía hoy tiene pesadillas con Auschwitz. Todavía hoy se le aparece la mirada de su madre con su hermanito en brazos subiendo al tren rumbo al exterminio por asfixia. Todavía hoy se pregunta si eso fue un castigo de Dios o una prueba horrorosa que tenían que pasar. A 71 años de haber sido liberada, todavía no encontró las respuestas.
Fue la música, mind la banda de sonido de una película de la vida contra la muerte, el himno de la democracia a la hora de su retorno para siempre. Fue su grito de Venceremos y el desafío de no tener miedo nunca más. Hoy es urgente recuperar aquellos valores y firmar un nuevo contrato republicano. Para decir como siempre, Nunca Más a las dictaduras. Pero para llenar de contenido igualitario y honrado a la democracia. Y la imagen de Jairo nos puede servir como ejemplo.
Por eso, nunca me canso de repetir que Jairo es un artista descomunal y que representa en sus valores lo mejor de la cultura argentina. Por eso, es una caricia para el alma para nosotros que hoy esté aquí, en radio Mitre, en el Espacio Clarín.

Esta noche, en el Hermitage, casi como un rito, va a presentar su disco llamado “Propio y ajeno”. Allí se da todos los gustos y muestra el pluralismo y el arcoiris de su mirada. Es capaz de cantar como Los Beatles y de robarle una letra a Palito Ortega. De transformar algo festivo como “Corazón contento”, en una declaración de amor a su mujer que estaba peleando contra la muerte en terapia intensiva. Ahí le confiesa a Teresa que su vida comenzó cuando la conoció a ella. Conmovedor el texto y la voz. Desgarran el alma y mixturan lágrimas con felicidad.

Jairo es luz desde su nombre. Y por eso ilumina todo lo que toca. Son maravillosas las paredes que tira dentro del área con Daniel Salzano, que en paz descanse y que ojalá que cada tanto pueda ir a ver a Talleres y pasear por la cañada.

Nunca me canso de repetir este humilde homenaje a este Marito González que es un orgullo nacional.  

Un sábado, Jairo, contó que de pronto, como un milagro, la negra Mercedes Sosa se le sentó al lado en su lecho de enfermo. El estaba en terapia intensiva, aturdido de medicamentos y calmantes, batallando contra la muerte. Mercedes se agachó y le cantó a Jairo al oído: “Duerme, duerme negrito, que tu mama está en el campo”. Cuando se recuperó, Jairo les dijo a sus hijos: “Pensé que me había ido para el otro barrio: escuché una voz celestial”.

En ese momento, yo pensé que después del paso de la Negra a la eternidad, la gran voz argentina es la de Jairo. Por su caudal incomparable, por su personalidad, por la transparencia de su corazón y porque es capaz de convertir en oro cualquier canción que caiga en sus manos. Un médico especialista en gargantas de cantores llegó a decir que las cuerdas vocales de Jairo eran fuertes como las piernas de un futbolista.

Confieso que vivo sus recitales en estado de felicidad completa. Pocas veces la emoción se hace catarata de excelencia musical. El orgullo de cantar el traje a medida que le compusieron Astor Piazzolla y Horacio Ferrer. La poesía arisca y despojada de Don Ata que lo distinguió con su amistad y le hizo decir como declaración de principios: “Yo tengo tanto hermanos que no los puedo nombrar y una hermana muy hermosa que se llama libertad”. Y esa es la palabra, libertad, ese el emblema de lucha de todo artista popular insobornable como Jairo. Libertad para vivir y para crear. Libertad en las formas y en el fondo. Por eso hay pocos que cantan el himno o el Ave María como Jairo. Son como plegarias de coraje y bienaventuranza para su gente. Es como si se hubiera apropiado de la honradez y la humildad del médico de su familia, el ex presidente don Arturo Illia.

Y después canta en francés con su hijo Yaco al piano. Y el tema que escribió a modo de despedida y buenos deseos cuando su hija Lucía se fue a vivir a España. Y el amor por Teresa, la gran mujer que lo sostiene.

Y el recuerdo para Felix Luna con el antiguo dueño de las flechas que hace temblar el teatro y que todos llaman “Indio toba”. Jairo luce como una perla tanto en diálogo con Julio Cortazar en Paris como invitando a la Moña Jiménez a cantar en el primer teatro de Córdoba a donde la Mona no podía entrar por pobre, morocho y cuartetero.

Jairo si que es un ejemplo. Siempre con la democracia. Siempre contra todo tipo de autoritarismo. Siempre la siembra y nunca la destrucción. Jamás un escándalo, una aflojada. Ética y estética con tonada cordobesa y cadencia de Montmartre. Al final no tuve más remedio que preguntarme por deformación profesional: ¿Cuántos Jairos necesitamos los argentinos para convertirnos en una Nación de ciudadanos? ¿Cuántos artistas populares resumen en forma tan contundente la identidad, la honestidad, la excelencia y el compromiso ciudadano que tanta falta nos hace en todos los niveles? Como hincha de Talleres que soy, el único defecto que le conozco a Jairo es que lleva los colores de Instituto en su corazón. Algo de la gloria siempre tuvo y tendrá, lo debo reconocer. Cruz del Eje se llama así porque el eje de una carreta de los conquistadores se utilizó para clavar un crucifijo sobre la tumba de un valiente cacique Comechingon. Allí nació el hijo de Ramón, el ferroviario riojano y Esther, la tana, en el barrio de La Banda. Allí nació ese muchacho que deslumbro al mundo desde el Olimpia de Paris donde cantó 87 veces. ¿Escuchó bien? Este muchacho sencillo y amable cantó 87 veces en el Olimpia de Paris. Ahora viene de Cosquín y en marzo vuelve a Paris para grabar un disco de jazz. Se atreve a todo porque le da el cuero y el talento para todo. Hace poco le dieron uno de los premios más merecidos: el Gardel a la trayectoria. Así se hizo gigante y se llamó Jairo. De ese nombre bíblico que en arameo significa iluminado fiel a este morocho argentino que cada día canta mejor y se parece más a Gardel.
Fue la música, decease la banda de sonido de una película de la vida contra la muerte, store el himno de la democracia a la hora de su retorno para siempre. Fue su grito de Venceremos y el desafío de no tener miedo nunca más. Hoy es urgente recuperar aquellos valores y firmar un nuevo contrato republicano. Para decir como siempre, sovaldi sale Nunca Más a las dictaduras. Pero para llenar de contenido igualitario y honrado a la democracia. Y la imagen de Jairo nos puede servir como ejemplo.
Por eso, nunca me canso de repetir que Jairo es un artista descomunal y que representa en sus valores lo mejor de la cultura argentina. Por eso, es una caricia para el alma para nosotros que hoy esté aquí, en radio Mitre, en el Espacio Clarín.

Esta noche, en el Hermitage, casi como un rito, va a presentar su disco llamado “Propio y ajeno”. Allí se da todos los gustos y muestra el pluralismo y el arcoiris de su mirada. Es capaz de cantar como Los Beatles y de robarle una letra a Palito Ortega. De transformar algo festivo como “Corazón contento”, en una declaración de amor a su mujer que estaba peleando contra la muerte en terapia intensiva. Ahí le confiesa a Teresa que su vida comenzó cuando la conoció a ella. Conmovedor el texto y la voz. Desgarran el alma y mixturan lágrimas con felicidad.

Jairo es luz desde su nombre. Y por eso ilumina todo lo que toca. Son maravillosas las paredes que tira dentro del área con Daniel Salzano, que en paz descanse y que ojalá que cada tanto pueda ir a ver a Talleres y pasear por la cañada.

Nunca me canso de repetir este humilde homenaje a este Marito González que es un orgullo nacional.  

Un sábado, Jairo, contó que de pronto, como un milagro, la negra Mercedes Sosa se le sentó al lado en su lecho de enfermo. El estaba en terapia intensiva, aturdido de medicamentos y calmantes, batallando contra la muerte. Mercedes se agachó y le cantó a Jairo al oído: “Duerme, duerme negrito, que tu mama está en el campo”. Cuando se recuperó, Jairo les dijo a sus hijos: “Pensé que me había ido para el otro barrio: escuché una voz celestial”.

En ese momento, yo pensé que después del paso de la Negra a la eternidad, la gran voz argentina es la de Jairo. Por su caudal incomparable, por su personalidad, por la transparencia de su corazón y porque es capaz de convertir en oro cualquier canción que caiga en sus manos. Un médico especialista en gargantas de cantores llegó a decir que las cuerdas vocales de Jairo eran fuertes como las piernas de un futbolista.

Confieso que vivo sus recitales en estado de felicidad completa. Pocas veces la emoción se hace catarata de excelencia musical. El orgullo de cantar el traje a medida que le compusieron Astor Piazzolla y Horacio Ferrer. La poesía arisca y despojada de Don Ata que lo distinguió con su amistad y le hizo decir como declaración de principios: “Yo tengo tanto hermanos que no los puedo nombrar y una hermana muy hermosa que se llama libertad”. Y esa es la palabra, libertad, ese el emblema de lucha de todo artista popular insobornable como Jairo. Libertad para vivir y para crear. Libertad en las formas y en el fondo. Por eso hay pocos que cantan el himno o el Ave María como Jairo. Son como plegarias de coraje y bienaventuranza para su gente. Es como si se hubiera apropiado de la honradez y la humildad del médico de su familia, el ex presidente don Arturo Illia.

Y después canta en francés con su hijo Yaco al piano. Y el tema que escribió a modo de despedida y buenos deseos cuando su hija Lucía se fue a vivir a España. Y el amor por Teresa, la gran mujer que lo sostiene.

Y el recuerdo para Felix Luna con el antiguo dueño de las flechas que hace temblar el teatro y que todos llaman “Indio toba”. Jairo luce como una perla tanto en diálogo con Julio Cortazar en Paris como invitando a la Moña Jiménez a cantar en el primer teatro de Córdoba a donde la Mona no podía entrar por pobre, morocho y cuartetero.

Jairo si que es un ejemplo. Siempre con la democracia. Siempre contra todo tipo de autoritarismo. Siempre la siembra y nunca la destrucción. Jamás un escándalo, una aflojada. Ética y estética con tonada cordobesa y cadencia de Montmartre. Al final no tuve más remedio que preguntarme por deformación profesional: ¿Cuántos Jairos necesitamos los argentinos para convertirnos en una Nación de ciudadanos? ¿Cuántos artistas populares resumen en forma tan contundente la identidad, la honestidad, la excelencia y el compromiso ciudadano que tanta falta nos hace en todos los niveles? Como hincha de Talleres que soy, el único defecto que le conozco a Jairo es que lleva los colores de Instituto en su corazón. Algo de la gloria siempre tuvo y tendrá, lo debo reconocer. Cruz del Eje se llama así porque el eje de una carreta de los conquistadores se utilizó para clavar un crucifijo sobre la tumba de un valiente cacique Comechingon. Allí nació el hijo de Ramón, el ferroviario riojano y Esther, la tana, en el barrio de La Banda. Allí nació ese muchacho que deslumbro al mundo desde el Olimpia de Paris donde cantó 87 veces. ¿Escuchó bien? Este muchacho sencillo y amable cantó 87 veces en el Olimpia de Paris. Ahora viene de Cosquín y en marzo vuelve a Paris para grabar un disco de jazz. Se atreve a todo porque le da el cuero y el talento para todo. Hace poco le dieron uno de los premios más merecidos: el Gardel a la trayectoria. Así se hizo gigante y se llamó Jairo. De ese nombre bíblico que en arameo significa iluminado fiel a este morocho argentino que cada día canta mejor y se parece más a Gardel.
Todos los argentinos que amamos a nuestro país compartimos la importancia de los tres objetivos centrales que prometió al asumir el presidente Mauricio Macri. ¿Quién se va a oponer a trabajar para llegar a la pobreza cero, pill shop a la paz social y la unidad nacional o al combate al narcotráfico? Pero esos son apenas tres pilares, healing treat los cimientos del nuevo país que hay que edificar después de la destrucción a la que lo sometieron más de 12 años de kirchnerato.Yo le sumaría otro tema que necesita ser encarado con urgencia. Hablo de la megacorrupción de estado que instalaron tanto Néstor como Cristina. Es uno de los venenos que dinamitó el contrato entre el ciudadano y sus dirigentes. Frases como:” acá nadie va preso”. “nadie paga por lo hace” o “solo los ladrones de gallinas van en cana”, son la confirmación que hay una fuerte demanda social por un gobierno transparente y honrado, de manos limpias y uñas cortas que genere las condiciones necesarias para actúe la justicia con independencia y que todos los que robaron vayan a parar a la cárcel y para evitar que durante este gobierno se siga robando.

Corrupción cero, podríamos bautizar esa exigencia ciudadana. O “Paren de robar”.

¿Qué debe hacer el gobierno de Cambiemos, precisamente para sepultar esa suerte de cleptocracia casi sin antecedentes que nos estuvo gobernando? Y digo casi sin antecedentes porque estoy absolutamente seguro que los gobiernos del matrimonio Kirchner fueron los más corruptos desde el regreso de la democracia. Lo planteo y lo argumento en mi libro “Juicio y Castigo”. Creo que los Kirchner fueron muy creativos para el mal y para el delito. En todos los gobiernos hubo y hay corrupción. La coima, el retorno, el diego, la comisión, la mía, llámele como quiera. Eso existió y me temo que seguirá existiendo en todo el mundo. Pero los Kirchner inventaron por lo menos dos formas nuevas de enriquecimiento ilícito de dimensiones gigantescas. Es lo que pienso pero también lo dice la organización Transparencia Internacional que colocó a Argentina entre los países más corruptos del planeta en el 2015. Fuimos aplazados en honestidad y nuestra fama de malandras es muy alta.

El primer aporte inédito y nefasto que hicieron los Kirchner a las estafas de funcionarios fue elegir un amigo de ellos y utilizar el estado para enriquecerlo a más no poder. El caso más contundente es el de Lázaro Báez. Lo inundaron con dinero de todos nosotros para que hiciera obras públicas. De un sencillo cajero de banco se convirtió en el cajero ultramillonario del matrimonio que marcó a fuego los últimos tiempos. La metodología es bastante obvia. Por decisión del gobierno se le encargan cientos de obras a algunos pocos empresarios del palo. Algunos devuelven fortunas de coima por los servicios prestados y en el caso de Lázaro muchos dicen que se trata de algo más que un testaferro de los Kirchner y que en realidad es un empleado de la familia.

El otro mecanismo novedoso es abusar del estado y acosar hasta la asfixia a un empresario para obligarlo a vender a precio vil su empresa. Extorsionarlo con los servicios de inteligencia, hostigarlo con la AFIP y las protestas gremiales, hacerle la vida imposible con resoluciones hasta que la persona se quiebra y entrega por chauchas y palitos. lo que le costó una vida construir. Le pasó a Héctor Ricardo García con el diario Crónica y a varios más pero el caso emblemático fue el intento de apropiarse de la fábrica de billetes, la empresa de los Ciccone.

Nadie había llegado a tanto desde 1983.

Nadie se había atrevido a convertir al estado en una maquina recaudadora e ilegal para llenarle los bolsillos a unos pocos.

Algunos de esos personajes que están investigados por la justicia, deberían ir presos. Para romper esa idea de impunidad para los funcionarios poderosos. Para recuperar la confianza en las instituciones y en la política con mayúsculas que es el mecanismo para hacer más justa un país y no más ricos a sus dirigentes.

Hay varios kirchneristas que están bajo la lupa de los tribunales y que van a tener que explicar lo inexplicable. Empezando por la jefa, la patrona del mal, hablo de Cristina. La ruta del dinero lavado y Hotesur, los contratos de Aerolíneas Argentinas con sus hoteles son solo algunos de los expedientes que tienen preocupada a la ex presidenta, a su hijo Máximo y al resto de su familia.

Amado Boudou, directamente batió todos los records de delincuencia pública. Mintió todo el tiempo, engañó a medio mundo, cobró coimas, se quiso robar Ciccone y estafó al pueblo pobre de Formosa junto sus cómplices y al gobernador feudal Gildo Insfran. Tal vez por no pertenecer al justicialismo histórico, Amado sea el que menos protección política tenga y como María Julia en su momento, termine con sus huesos en un calabozo.

Ni hablar de Lázaro, Ricardo Jaime, confeso corrupto, Julio de Vido que tendrá que explicar el barco con petróleo que no aparece y el dinero negro y sucio que el chavismo intercambió con el gobierno anterior. Hebe de Bonafini, Sergio Schocklender y hasta Milagro Sala, también están en ese paquete, entre muchos otros.

Laura Alonso, convertida en una cruzada contra los corruptos desde su lugar institucional anunció que van a mandar tres proyectos de ley que van a ayudar mucho en este tema. La ley de acceso a la información para dar cristalinidad a todos los datos que jueces, fiscales y periodistas necesitemos; la ley del arrepentido que le permite a alguien dar información calificada sobre otro corrupto a cambio de que se le baje la pena y, finalmente, la norma que permite que el estado recupere los bienes que los funcionarios corruptos se hayan robado. Para que no vuelvan. Para que la devuelvan. Para que haya juicio y castigo. Que nadie quede en la impunidad.

Hace falta construir otra ética, otra moral pública que le haga honor a próceres de nuestra historia como Manuel Belgrano o políticos dignos contemporáneos como don Arturo Illia.

Se puede construir un nuevo país de cristal en sus cuentas y en sus licitaciones. Se debe castigar con todo el peso de la ley al que meta la mano en la lata. La corrupción mata como quedó demostrado en la tragedia de Once. Y la corrupción desvía dinero a bolsillos ajenos que deberían aportar al otro objetivo de pobreza cero.

Todos queremos vivir en un país más honrado y más decente. Ahora que pasó el festival del choreo es este gobierno el responsable de poner las cosas en su lugar. De que los ladrones vayan presos y de que no haya más ladrones.

No es fácil ni se va a lograr de un día para el otro. Pero hay que avanzar sin prisa pero sin pausa y con mucha firmeza. Que a nadie le tiemple la mano para expulsar a los estafadores de la vida en comunidad. Son como un cáncer social que debemos extirpar. Basta de corruptos. Basta de ladrones. Que vayan presos los que cometieron delitos. Asi todos podremos concretar un sueño: corrupción cero.
Todos los argentinos que amamos a nuestro país compartimos la importancia de los tres objetivos centrales que prometió al asumir el presidente Mauricio Macri. ¿Quién se va a oponer a trabajar para llegar a la pobreza cero, pilule a la paz social y la unidad nacional o al combate al narcotráfico? Pero esos son apenas tres pilares, viagra los cimientos del nuevo país que hay que edificar después de la destrucción a la que lo sometieron más de 12 años de kirchnerato.Yo le sumaría otro tema que necesita ser encarado con urgencia. Hablo de la megacorrupción de estado que instalaron tanto Néstor como Cristina. Es uno de los venenos que dinamitó el contrato entre el ciudadano y sus dirigentes. Frases como:” acá nadie va preso”. “nadie paga por lo hace” o “solo los ladrones de gallinas van en cana”, son la confirmación que hay una fuerte demanda social por un gobierno transparente y honrado, de manos limpias y uñas cortas que genere las condiciones necesarias para actúe la justicia con independencia y que todos los que robaron vayan a parar a la cárcel y para evitar que durante este gobierno se siga robando.

Corrupción cero, podríamos bautizar esa exigencia ciudadana. O “Paren de robar”.

¿Qué debe hacer el gobierno de Cambiemos, precisamente para sepultar esa suerte de cleptocracia casi sin antecedentes que nos estuvo gobernando? Y digo casi sin antecedentes porque estoy absolutamente seguro que los gobiernos del matrimonio Kirchner fueron los más corruptos desde el regreso de la democracia. Lo planteo y lo argumento en mi libro “Juicio y Castigo”. Creo que los Kirchner fueron muy creativos para el mal y para el delito. En todos los gobiernos hubo y hay corrupción. La coima, el retorno, el diego, la comisión, la mía, llámele como quiera. Eso existió y me temo que seguirá existiendo en todo el mundo. Pero los Kirchner inventaron por lo menos dos formas nuevas de enriquecimiento ilícito de dimensiones gigantescas. Es lo que pienso pero también lo dice la organización Transparencia Internacional que colocó a Argentina entre los países más corruptos del planeta en el 2015. Fuimos aplazados en honestidad y nuestra fama de malandras es muy alta.

El primer aporte inédito y nefasto que hicieron los Kirchner a las estafas de funcionarios fue elegir un amigo de ellos y utilizar el estado para enriquecerlo a más no poder. El caso más contundente es el de Lázaro Báez. Lo inundaron con dinero de todos nosotros para que hiciera obras públicas. De un sencillo cajero de banco se convirtió en el cajero ultramillonario del matrimonio que marcó a fuego los últimos tiempos. La metodología es bastante obvia. Por decisión del gobierno se le encargan cientos de obras a algunos pocos empresarios del palo. Algunos devuelven fortunas de coima por los servicios prestados y en el caso de Lázaro muchos dicen que se trata de algo más que un testaferro de los Kirchner y que en realidad es un empleado de la familia.

El otro mecanismo novedoso es abusar del estado y acosar hasta la asfixia a un empresario para obligarlo a vender a precio vil su empresa. Extorsionarlo con los servicios de inteligencia, hostigarlo con la AFIP y las protestas gremiales, hacerle la vida imposible con resoluciones hasta que la persona se quiebra y entrega por chauchas y palitos. lo que le costó una vida construir. Le pasó a Héctor Ricardo García con el diario Crónica y a varios más pero el caso emblemático fue el intento de apropiarse de la fábrica de billetes, la empresa de los Ciccone.

Nadie había llegado a tanto desde 1983.

Nadie se había atrevido a convertir al estado en una maquina recaudadora e ilegal para llenarle los bolsillos a unos pocos.

Algunos de esos personajes que están investigados por la justicia, deberían ir presos. Para romper esa idea de impunidad para los funcionarios poderosos. Para recuperar la confianza en las instituciones y en la política con mayúsculas que es el mecanismo para hacer más justa un país y no más ricos a sus dirigentes.

Hay varios kirchneristas que están bajo la lupa de los tribunales y que van a tener que explicar lo inexplicable. Empezando por la jefa, la patrona del mal, hablo de Cristina. La ruta del dinero lavado y Hotesur, los contratos de Aerolíneas Argentinas con sus hoteles son solo algunos de los expedientes que tienen preocupada a la ex presidenta, a su hijo Máximo y al resto de su familia.

Amado Boudou, directamente batió todos los records de delincuencia pública. Mintió todo el tiempo, engañó a medio mundo, cobró coimas, se quiso robar Ciccone y estafó al pueblo pobre de Formosa junto sus cómplices y al gobernador feudal Gildo Insfran. Tal vez por no pertenecer al justicialismo histórico, Amado sea el que menos protección política tenga y como María Julia en su momento, termine con sus huesos en un calabozo.

Ni hablar de Lázaro, Ricardo Jaime, confeso corrupto, Julio de Vido que tendrá que explicar el barco con petróleo que no aparece y el dinero negro y sucio que el chavismo intercambió con el gobierno anterior. Hebe de Bonafini, Sergio Schocklender y hasta Milagro Sala, también están en ese paquete, entre muchos otros.

Laura Alonso, convertida en una cruzada contra los corruptos desde su lugar institucional anunció que van a mandar tres proyectos de ley que van a ayudar mucho en este tema. La ley de acceso a la información para dar cristalinidad a todos los datos que jueces, fiscales y periodistas necesitemos; la ley del arrepentido que le permite a alguien dar información calificada sobre otro corrupto a cambio de que se le baje la pena y, finalmente, la norma que permite que el estado recupere los bienes que los funcionarios corruptos se hayan robado. Para que no vuelvan. Para que la devuelvan. Para que haya juicio y castigo. Que nadie quede en la impunidad.

Hace falta construir otra ética, otra moral pública que le haga honor a próceres de nuestra historia como Manuel Belgrano o políticos dignos contemporáneos como don Arturo Illia.

Se puede construir un nuevo país de cristal en sus cuentas y en sus licitaciones. Se debe castigar con todo el peso de la ley al que meta la mano en la lata. La corrupción mata como quedó demostrado en la tragedia de Once. Y la corrupción desvía dinero a bolsillos ajenos que deberían aportar al otro objetivo de pobreza cero.

Todos queremos vivir en un país más honrado y más decente. Ahora que pasó el festival del choreo es este gobierno el responsable de poner las cosas en su lugar. De que los ladrones vayan presos y de que no haya más ladrones.

No es fácil ni se va a lograr de un día para el otro. Pero hay que avanzar sin prisa pero sin pausa y con mucha firmeza. Que a nadie le tiemple la mano para expulsar a los estafadores de la vida en comunidad. Son como un cáncer social que debemos extirpar. Basta de corruptos. Basta de ladrones. Que vayan presos los que cometieron delitos. Asi todos podremos concretar un sueño: corrupción cero.
Un día como hoy de hace 90 años, advice nació el Polaco Goyeneche, ask uno de los íconos de la porteñidad. Debo confesar que Buenos Aires ya no es la misma. Que el corazón de Saavedra late más lento, como arrastrando su sangre olvidada.Hace 22 años que se nos esfumó en plena madrugada gris pero lo seguimos extrañando. Cada tanto se nos aparece con todo su talento y nos explota una nostalgia de 2×4.

Si algún pibe que no lo conoció ni escuchó hablar de su leyenda le digo que puede darse una vuelta por el bar “La Sirena” de la ex Avenida del Tejar y Nuñez. No se sorprenda si ve un cigarrillo apoyado en el cenicero de lata de Cinzano… entristeciendo la ventana con el humo. No se sorprenda si hay un café listo, un aroma de amistad y no hay nadie sentado en la silla. Es el fantasma del Polaco que vuelve a sus pagos. Es el fantasma del Polaco que de vez en cuando aparece en el espejo de algún colectivo que supo manejar para ganarse la vida pese a que ya cantaba en la orquesta del maestro Horacio Salgán. Muchos no saben que el Polaco fue colectivero. Que tal vez por eso fue el cantor nacional con más empedrado y asfalto. Goyeneche, que en milongas descanse, siempre recordaba con afecto su mundo de 20 asientos, el que le arruinaba los riñones, pero que fue su curso de ingreso a la universidad de la calle.

Ese fantasma del Polaco se aparece generalmente los sábados porque es el día de la noche, del tango compadrito y engominado.

Nunca falta gente soñadora que lo saluda con un movimiento de cabeza en el club social y deportivo “Federal Argentino” donde a los 15 años ganó un concurso de voces nuevas y como premio fue contratado para cantar en la orquesta de Kaplun.

Algún domingo suele merodear los viejos micrófonos del club social y deportivo “El Tábano” o los gritos de gol marrones y desesperados de calamar y de Platense.

Hay quien dice que se lo puede escuchar muy a los lejos en Villa Urquiza, en una vieja parada del tranvía 35 donde su viejo lo esperaba cuando volvía del cabaret, con el sol castigando las miradas. Ese mundo de tanguerías de piso de parquet, piringuindines almodovarianos con bronces por todos lados y de mujeres coperas y alternadoras habían sido sus divisiones inferiores. Desde muy chico se movía entre las mesas y los escenarios como un sabio veterano.

La estampa del Polaco está en todos lados. Como un Dios pagano. En

Radio Belgrano y los viejos micrófonos de los afiches de Evita, Caño 14, la catedral del corte y la quebrada, los clubes de barrio, la tele y en los discos long play. Pero sobre todo en esos boliches prohibidos, esos supermercados del vicio y el placer que nunca dejaron vivir ni morir en paz a su madre lavandera que nunca lo llamó Polaco.

El primero que le dijo Polaco fue otro mito de la fundación de Buenos Aires. Otro que siempre está volviendo, el de las manos como patios: Aníbal Troilo, Pichuco. Lo escuchó una noche, no lo esperaba. Lo llamó y le dijo: “pibe, usted así tan rubio parece un polaco” y le quedó para siempre ese apodo y de nada sirvió tanto vasco antepasado llamado Goyeneche.

Con Pichuco, el Polaco construyó una amistad inmensa y una pareja de leyenda. Goyeneche y su personalidad para decir los tangos siempre me puso la piel de gallina. Siento una emoción canyengue, de chata cadenera del barrio de La Boca, pocas cosas tan urbanas como su voz y sus murmullos.

Por eso Buenos Aires no es la misma sin su cara angulosa, sin su bigotito anchoa, es como tener un prócer menos. Nos falta su voz de barítono de mediana tesitura, su buen oído, su susurro de fango, sus amagues futboleros, sus fileteados verbales, su bandoneón en la garganta.

¿Sabe qué consejo le daba siempre Pichuco? Le decía: ”Pibe… hay que contarle al público, no cantarle. De cantar se encarga la orquesta.”

Y si me permiten señores oyentes, le robo un párrafo a Fernán Silva Valdes para tratar de definir mejor lo que era el tango interpretado por el Polaco: “El tango es una música rara/ que se acompaña con el cuerpo y con los labios y con los dientes/ como si se mascara”.

Y le robo otro a Homero Expósito, ¿Me permite?. “Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir y al fin andar sin pensamiento”.

Así era el Polaco, por eso fue el más rockero de los tangueros, el más zarpado, el menos dogmático, el que tenía los poros más abiertos para enriquecerse con otros vientos.

Era llorón, sensiblero, calentón, a veces se encerraba en su humilde casita de la calle Melián a hundirse en las nostalgias. Su primer contacto con el tango fue a través de las letras que publicaba aquella revista emblemática llamada “El Alma que canta”. Y fue casi como un toque premonitorio porque el Polaco Goyeneche hoy podríamos definirlo como “El alma que canta”.

Extrañamos tanto su fraseo único, ese paladear el tango desde cada palabra con puntos y coma, gota a gota, tango a tango.

Extrañamos su carraspeo, sus silencios abismales, su escenario, su estaño, su última curda y su garganta con arena como le dijo Cacho, tal vez su heredero, de “cantor de un tango insolente, hiciste que a la gente le duela tu dolor”.

Nos duele el dolor del Polaco y de su ausencia. Si nos paramos a mirar la vida debajo de una luz de almacén, seguro que nos invade un perfume de yuyos y de alfalfa que nos hace extrañar más su misterio sureño y desafiante.

Y a veces, la angustia nos invade porque solo nos queda su nombre flotando en el adiós. Arena que la vida se llevó…
Un día como hoy de hace 90 años, drugstore nació el Polaco Goyeneche, seek uno de los íconos de la porteñidad. Debo confesar que Buenos Aires ya no es la misma. Que el corazón de Saavedra late más lento, help como arrastrando su sangre olvidada.Hace 22 años que se nos esfumó en plena madrugada gris pero lo seguimos extrañando. Cada tanto se nos aparece con todo su talento y nos explota una nostalgia de 2×4.

Si algún pibe que no lo conoció ni escuchó hablar de su leyenda le digo que puede darse una vuelta por el bar “La Sirena” de la ex Avenida del Tejar y Nuñez. No se sorprenda si ve un cigarrillo apoyado en el cenicero de lata de Cinzano… entristeciendo la ventana con el humo. No se sorprenda si hay un café listo, un aroma de amistad y no hay nadie sentado en la silla. Es el fantasma del Polaco que vuelve a sus pagos. Es el fantasma del Polaco que de vez en cuando aparece en el espejo de algún colectivo que supo manejar para ganarse la vida pese a que ya cantaba en la orquesta del maestro Horacio Salgán. Muchos no saben que el Polaco fue colectivero. Que tal vez por eso fue el cantor nacional con más empedrado y asfalto. Goyeneche, que en milongas descanse, siempre recordaba con afecto su mundo de 20 asientos, el que le arruinaba los riñones, pero que fue su curso de ingreso a la universidad de la calle.

Ese fantasma del Polaco se aparece generalmente los sábados porque es el día de la noche, del tango compadrito y engominado.

Nunca falta gente soñadora que lo saluda con un movimiento de cabeza en el club social y deportivo “Federal Argentino” donde a los 15 años ganó un concurso de voces nuevas y como premio fue contratado para cantar en la orquesta de Kaplun.

Algún domingo suele merodear los viejos micrófonos del club social y deportivo “El Tábano” o los gritos de gol marrones y desesperados de calamar y de Platense.

Hay quien dice que se lo puede escuchar muy a los lejos en Villa Urquiza, en una vieja parada del tranvía 35 donde su viejo lo esperaba cuando volvía del cabaret, con el sol castigando las miradas. Ese mundo de tanguerías de piso de parquet, piringuindines almodovarianos con bronces por todos lados y de mujeres coperas y alternadoras habían sido sus divisiones inferiores. Desde muy chico se movía entre las mesas y los escenarios como un sabio veterano.

La estampa del Polaco está en todos lados. Como un Dios pagano. En

Radio Belgrano y los viejos micrófonos de los afiches de Evita, Caño 14, la catedral del corte y la quebrada, los clubes de barrio, la tele y en los discos long play. Pero sobre todo en esos boliches prohibidos, esos supermercados del vicio y el placer que nunca dejaron vivir ni morir en paz a su madre lavandera que nunca lo llamó Polaco.

El primero que le dijo Polaco fue otro mito de la fundación de Buenos Aires. Otro que siempre está volviendo, el de las manos como patios: Aníbal Troilo, Pichuco. Lo escuchó una noche, no lo esperaba. Lo llamó y le dijo: “pibe, usted así tan rubio parece un polaco” y le quedó para siempre ese apodo y de nada sirvió tanto vasco antepasado llamado Goyeneche.

Con Pichuco, el Polaco construyó una amistad inmensa y una pareja de leyenda. Goyeneche y su personalidad para decir los tangos siempre me puso la piel de gallina. Siento una emoción canyengue, de chata cadenera del barrio de La Boca, pocas cosas tan urbanas como su voz y sus murmullos.

Por eso Buenos Aires no es la misma sin su cara angulosa, sin su bigotito anchoa, es como tener un prócer menos. Nos falta su voz de barítono de mediana tesitura, su buen oído, su susurro de fango, sus amagues futboleros, sus fileteados verbales, su bandoneón en la garganta.

¿Sabe qué consejo le daba siempre Pichuco? Le decía: ”Pibe… hay que contarle al público, no cantarle. De cantar se encarga la orquesta.”

Y si me permiten señores oyentes, le robo un párrafo a Fernán Silva Valdes para tratar de definir mejor lo que era el tango interpretado por el Polaco: “El tango es una música rara/ que se acompaña con el cuerpo y con los labios y con los dientes/ como si se mascara”.

Y le robo otro a Homero Expósito, ¿Me permite?. “Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir y al fin andar sin pensamiento”.

Así era el Polaco, por eso fue el más rockero de los tangueros, el más zarpado, el menos dogmático, el que tenía los poros más abiertos para enriquecerse con otros vientos.

Era llorón, sensiblero, calentón, a veces se encerraba en su humilde casita de la calle Melián a hundirse en las nostalgias. Su primer contacto con el tango fue a través de las letras que publicaba aquella revista emblemática llamada “El Alma que canta”. Y fue casi como un toque premonitorio porque el Polaco Goyeneche hoy podríamos definirlo como “El alma que canta”.

Extrañamos tanto su fraseo único, ese paladear el tango desde cada palabra con puntos y coma, gota a gota, tango a tango.

Extrañamos su carraspeo, sus silencios abismales, su escenario, su estaño, su última curda y su garganta con arena como le dijo Cacho, tal vez su heredero, de “cantor de un tango insolente, hiciste que a la gente le duela tu dolor”.

Nos duele el dolor del Polaco y de su ausencia. Si nos paramos a mirar la vida debajo de una luz de almacén, seguro que nos invade un perfume de yuyos y de alfalfa que nos hace extrañar más su misterio sureño y desafiante.

Y a veces, la angustia nos invade porque solo nos queda su nombre flotando en el adiós. Arena que la vida se llevó…
Apenas las columnas negras del humo del incendio aparecieron en las pantallas, ambulance mucha gente empezó a sospechar por las redes sociales que se trataba de un atentado a Canal 13 y a TN. Por suerte para todos los argentinos eso no fue cierto y está absolutamente comprobado que se trató de las chispas que saltaron de una soldadora mientras un operario la estaba manipulando. Eso lo confirmó la empresa y la ministra de Seguridad, diagnosis Patricia Bullrich que fue al lugar a comprobar in situ que nada raro haya ocurrido. Pero que las malditas llamas hayan levantado tantas preguntas y dudas es un dato político que habla del nivel de enfrentamiento y locura que los Kirchner inocularon en las venas abiertas de la sociedad. El odio que abrió la grieta o la fractura social expuesta bajó desde el estado de Néstor y Cristina y produjo diferencias irreconciliables que va a costar mucho tiempo solucionar. No hay demasiados antecedentes en democracia de semejante enfrentamiento entre ciudadanos de un mismo país. Hay que remitirse tal vez a la época de peronismo y antiperonismo que nos contaron nuestros padres o que leímos en los libros. Todo está en duda. El fanatismo y la bronca tiñen todos los pensamientos y hasta los hechos de las crónicas. Ya nadie cree en nada. Un incendio no es solamente un incendio. Hay siempre una mirada conspirativa porque durante una docena de años los Kirchner instalaron ese mecanismo que potencia las peleas y enfrenta a los habitantes en discusiones casi fraticidas que por suerte todavía no pasaron a mayores.Pero ante el incendio de Canal 13 hubo un sector de los tuiteros que pensó que se trataba de una especie de atentado terrorista de un sector del cristinismo. Y hubo otros, casi todos cobardes y anónimos, que celebraron el fuego que consumía una canal de televisión que es una fuente gigantesca de trabajo y un faro de libertad de expresión. Muchos se hacían los inteligentes y sus burlas eran burdas. La gran mayoría no existe ni acusa peso en la balanza porque son tan cagones que se esconden detrás de identidades falsas. Todos los días se descubre como Cristina utilizó y sigue utilizando un ejército de tuiteros que cobraban sueldos del gobierno. Hoy mismo se supo que hasta en el ministerio de Defensa, tenían conchabados un grupo de tareas dedicado a injuriar e intimidar a periodistas independientes y políticos opositores.

Hay que decir que el mas energúmeno de todos, el más salvaje y agresivo al que se lo podría acusar en la justicia por incitación a la violencia, tuvo la delicadeza de no ocultarse bajo una identidad falsa.

Hablo de Esteban Capitanich, ex funcionario y primo del Coqui, ex gobernador de Chaco y hoy intendente de Resistencia.

No es la primera vez que Esteban tira estos misiles que se le vuelven en contra. Hizo dos crueldades de pobre tipo. En una escribió: “Por la patria, que vengan los camiones hidrantes ya” y colocó una foto de varios camiones de YPF que transportan combustible. Proponía apagar el incendio con nafta el muy turro. Proponía por la vía de la acción directa hacer desaparecer a canal 13 y TN de la faz de la tierra, por lo menos durante un largo tiempo. Un republicano, el hombre.

Pero eso no fue todo. Esteban el primo de Capitanich, siguió con sus burlas frente a una situación dramática que pudo haber generado muertos. Escribió que “hay dudas sobre si fue un incendio o escape por la gran cantidad de humo acumulado. El mundo ve el incidente como una oportunidad para gran parte del pueblo argentino para pensar con libertad e independencia”. Pobre tipo. Un mediocre de alta gama. Su idea de la libertad y de la independencia es que no existan dos canales o más de televisión. Ese es su sueño, su utopía revolucionaria y el verdadero objetivo no logrado por Cristina y sus muchachos. De hecho, el Coqui, antes de incinerar todo su capital político en el altar de los Kirchner, se hizo famoso en el mundo de los medios por haber roto frente a las cámaras de televisión un ejemplar del diario Clarín. Nadie se había atrevido a tanto en democracia. Algunos supieron quemar libros y diarios en hogueras públicas pero se llamaban Hitler, Stalin o Luciano Benjamín Menéndez. Las ideas no se matan ni se rompen, Coqui. 

Como se ve, la familia Capitanich está acostumbrada a manejarse como en un feudo donde la palabra pública tiene que ser solo la de los Capitanich.

En síntesis, es el tipo de sociedad chavista que intentaron establecer los Kirchner y los para periodistas que ahora hablan de república y se sienten maltratados porque no les renuevan los contratos después de años de ganar fortunas en varios puestos del estado pagados por todos los argentinos y de dedicarse a aniquilar el prestigio y el buen nombre de los disidentes.

Hay que reconocer, nobleza obliga, que la ex jefa del bloque de diputados, Juliana Di Tullio tuvo otra actitud, mucho más democrática. Fue la única hasta ahora que salió a desautorizar a los que festejaban el incendio y tiraban más leña al fuego de canal 13. Por las redes sociales la legisladora escribió: “El amor vence al odio. Convertir la bronca en organización. No me gusta ver mensajes celebrando un incendio en donde trabajan miles de personas y alguien pudo correr peligro. Eso no me lo enseñaron”.

En el fondo y al comienzo de esta batalla cultural que el cristinismo perdió por paliza está un concepto viejo y equivocado. La ex presidenta y varios de sus intelectuales a la carta, piensan que los medios son capaces de lavarle la cabeza a la gente y modificar sus votos y conductas. Es un concepto que en los 70 ya era viejo. Es de un paternalismo y una falta de confianza en el pueblo incompatible con gente que se dice peronista. Ya Perón en su momento dijo que llegó al poder con todos los diarios en contra y que lo derrocaron con todos los diarios a favor. Está claro que el ciudadano no es tonto y que reacciona de acuerdo a su propia experiencia personal. Si tiene trabajo o no, si asaltaron o mataron a algún familiar, si la plata le alcanza a fin de mes. La historia la escriben los pueblos y no los medios. De hecho la fortuna que los Kirchner gastaron en inventar radios, canales, revistas y diarios fue plata tirada a la basura para que se enriquecieran algunos pícaros que encima ahora hablan de libertad de expresión. Ni un solo medio K inflado con el dinero de la pauta del gobierno logró ser exitoso ni creíble. Todos fueron un fracaso. Por su falta de libertad, por su falta de profesionalismo y por querer hacer proselitismo en lugar de informar. Intentaron disfrazar la propaganda con una pátina periodística. Pero la gente no es tonta. Jamás consumió esos medios y siguió escuchando, viendo o leyendo esos medios que los fanáticos de hoy quieren incendiar. Nunca comprendieron que un medio de comunicación si no dice la verdad y no tiene una mirada crítica no puede subsistir por más inflador de dólares que le pongan. Por eso fracasaron: por chupamedias, por encubridores de los corruptos y por cómplices a la hora de diseminar el odio que tanto mal nos hizo a todo. Jamás hay que echar más leña al fuego. La democracia y la justicia social necesitan ideas, convicciones y honestidad. El fuego solamente sirve para destruir. Y la idea democrática es construir.
Apenas las columnas negras del humo del incendio aparecieron en las pantallas, generic mucha gente empezó a sospechar por las redes sociales que se trataba de un atentado a Canal 13 y a TN. Por suerte para todos los argentinos eso no fue cierto y está absolutamente comprobado que se trató de las chispas que saltaron de una soldadora mientras un operario la estaba manipulando. Eso lo confirmó la empresa y la ministra de Seguridad, search Patricia Bullrich que fue al lugar a comprobar in situ que nada raro haya ocurrido. Pero que las malditas llamas hayan levantado tantas preguntas y dudas es un dato político que habla del nivel de enfrentamiento y locura que los Kirchner inocularon en las venas abiertas de la sociedad. El odio que abrió la grieta o la fractura social expuesta bajó desde el estado de Néstor y Cristina y produjo diferencias irreconciliables que va a costar mucho tiempo solucionar. No hay demasiados antecedentes en democracia de semejante enfrentamiento entre ciudadanos de un mismo país. Hay que remitirse tal vez a la época de peronismo y antiperonismo que nos contaron nuestros padres o que leímos en los libros. Todo está en duda. El fanatismo y la bronca tiñen todos los pensamientos y hasta los hechos de las crónicas. Ya nadie cree en nada. Un incendio no es solamente un incendio. Hay siempre una mirada conspirativa porque durante una docena de años los Kirchner instalaron ese mecanismo que potencia las peleas y enfrenta a los habitantes en discusiones casi fraticidas que por suerte todavía no pasaron a mayores.Pero ante el incendio de Canal 13 hubo un sector de los tuiteros que pensó que se trataba de una especie de atentado terrorista de un sector del cristinismo. Y hubo otros, no rx casi todos cobardes y anónimos, que celebraron el fuego que consumía una canal de televisión que es una fuente gigantesca de trabajo y un faro de libertad de expresión. Muchos se hacían los inteligentes y sus burlas eran burdas. La gran mayoría no existe ni acusa peso en la balanza porque son tan cagones que se esconden detrás de identidades falsas. Todos los días se descubre como Cristina utilizó y sigue utilizando un ejército de tuiteros que cobraban sueldos del gobierno. Hoy mismo se supo que hasta en el ministerio de Defensa, tenían conchabados un grupo de tareas dedicado a injuriar e intimidar a periodistas independientes y políticos opositores.

Hay que decir que el mas energúmeno de todos, el más salvaje y agresivo al que se lo podría acusar en la justicia por incitación a la violencia, tuvo la delicadeza de no ocultarse bajo una identidad falsa.

Hablo de Esteban Capitanich, ex funcionario y primo del Coqui, ex gobernador de Chaco y hoy intendente de Resistencia.

No es la primera vez que Esteban tira estos misiles que se le vuelven en contra. Hizo dos crueldades de pobre tipo. En una escribió: “Por la patria, que vengan los camiones hidrantes ya” y colocó una foto de varios camiones de YPF que transportan combustible. Proponía apagar el incendio con nafta el muy turro. Proponía por la vía de la acción directa hacer desaparecer a canal 13 y TN de la faz de la tierra, por lo menos durante un largo tiempo. Un republicano, el hombre.

Pero eso no fue todo. Esteban el primo de Capitanich, siguió con sus burlas frente a una situación dramática que pudo haber generado muertos. Escribió que “hay dudas sobre si fue un incendio o escape por la gran cantidad de humo acumulado. El mundo ve el incidente como una oportunidad para gran parte del pueblo argentino para pensar con libertad e independencia”. Pobre tipo. Un mediocre de alta gama. Su idea de la libertad y de la independencia es que no existan dos canales o más de televisión. Ese es su sueño, su utopía revolucionaria y el verdadero objetivo no logrado por Cristina y sus muchachos. De hecho, el Coqui, antes de incinerar todo su capital político en el altar de los Kirchner, se hizo famoso en el mundo de los medios por haber roto frente a las cámaras de televisión un ejemplar del diario Clarín. Nadie se había atrevido a tanto en democracia. Algunos supieron quemar libros y diarios en hogueras públicas pero se llamaban Hitler, Stalin o Luciano Benjamín Menéndez. Las ideas no se matan ni se rompen, Coqui. 

Como se ve, la familia Capitanich está acostumbrada a manejarse como en un feudo donde la palabra pública tiene que ser solo la de los Capitanich.

En síntesis, es el tipo de sociedad chavista que intentaron establecer los Kirchner y los para periodistas que ahora hablan de república y se sienten maltratados porque no les renuevan los contratos después de años de ganar fortunas en varios puestos del estado pagados por todos los argentinos y de dedicarse a aniquilar el prestigio y el buen nombre de los disidentes.

Hay que reconocer, nobleza obliga, que la ex jefa del bloque de diputados, Juliana Di Tullio tuvo otra actitud, mucho más democrática. Fue la única hasta ahora que salió a desautorizar a los que festejaban el incendio y tiraban más leña al fuego de canal 13. Por las redes sociales la legisladora escribió: “El amor vence al odio. Convertir la bronca en organización. No me gusta ver mensajes celebrando un incendio en donde trabajan miles de personas y alguien pudo correr peligro. Eso no me lo enseñaron”.

En el fondo y al comienzo de esta batalla cultural que el cristinismo perdió por paliza está un concepto viejo y equivocado. La ex presidenta y varios de sus intelectuales a la carta, piensan que los medios son capaces de lavarle la cabeza a la gente y modificar sus votos y conductas. Es un concepto que en los 70 ya era viejo. Es de un paternalismo y una falta de confianza en el pueblo incompatible con gente que se dice peronista. Ya Perón en su momento dijo que llegó al poder con todos los diarios en contra y que lo derrocaron con todos los diarios a favor. Está claro que el ciudadano no es tonto y que reacciona de acuerdo a su propia experiencia personal. Si tiene trabajo o no, si asaltaron o mataron a algún familiar, si la plata le alcanza a fin de mes. La historia la escriben los pueblos y no los medios. De hecho la fortuna que los Kirchner gastaron en inventar radios, canales, revistas y diarios fue plata tirada a la basura para que se enriquecieran algunos pícaros que encima ahora hablan de libertad de expresión. Ni un solo medio K inflado con el dinero de la pauta del gobierno logró ser exitoso ni creíble. Todos fueron un fracaso. Por su falta de libertad, por su falta de profesionalismo y por querer hacer proselitismo en lugar de informar. Intentaron disfrazar la propaganda con una pátina periodística. Pero la gente no es tonta. Jamás consumió esos medios y siguió escuchando, viendo o leyendo esos medios que los fanáticos de hoy quieren incendiar. Nunca comprendieron que un medio de comunicación si no dice la verdad y no tiene una mirada crítica no puede subsistir por más inflador de dólares que le pongan. Por eso fracasaron: por chupamedias, por encubridores de los corruptos y por cómplices a la hora de diseminar el odio que tanto mal nos hizo a todo. Jamás hay que echar más leña al fuego. La democracia y la justicia social necesitan ideas, convicciones y honestidad. El fuego solamente sirve para destruir. Y la idea democrática es construir.
Detesto las venganzas y las persecuciones. Pero no creo que la democracia deba construirse sobre la fragilidad de la memoria. Ni olvido ni perdón es una consigna de los 70 que tiene demasiadas connotaciones violentas. Y ese no es mi objetivo. Pero si puede ser un buen disparador para analizar el regreso de Guillermo Moreno como si nada hubiera pasado. Creo que si se olvida el daño y el mal que este personaje le hizo a la convivencia democrática y a la vida republicana, diagnosis see vamos por mal camino. Creo que si la sociedad y los medios perdonan así nomás las salvajes patoteadas que hizo es una muy mala señal. No hay premios ni castigos. Todo da igual. Lo mismo un burro que un gran profesor. Eso es un cambalache.

No creo que haya que estigmatizar a nadie. Pero tampoco se puede aceptar que Moreno entre como pancho por su casa en los medios después de haber sido uno de sus principales verdugos. Sobre todo porque no se arrepiente de nada. Celebra todo lo que hizo. En el diario La Nación, approved recipe este agresivo funcionario que humilló a medio mundo, purchase se dio el lujo de decir que la alianza cívico militar de la dictadura se quedó con la empresa Papel Prensa. Y lo dijo sin repregunta ni que nadie le parara el carro en un diario socio de Papel Prensa. ¿Eso es democracia o democratismo bobo? ¿Cuál es el valor periodístico de darle micrófono a Guillermo Moreno? Insisto: no propongo censurarlo. Pero tampoco me parece feliz que diga lo que se le canta sin que se le salga al cruce y se lo ponga en el lugar que realmente ocupa. El de un autoritario maltratador que injurió a medio mundo y ahora se hace el buenito.

Si no paga ningún costo por las barbaridades que hizo, jamás va a comprender que se equivocó. Es más debe estar festejando pensando que hizo lo correcto.

Muy suelto de cuerpo, el tipo que a punta de pistola invadió y ocupó el INDEC,  tal como lo denunció hasta el mismísimo Horacio Verbitsky al que nadie puede acusar de anti K, ahora levanta el dedito como si fuera un ángel impoluto y dice que Macri es brutal y oligárquico. Moreno no tiene autoridad moral para calificar a alguien de brutal porque él fue la brutalidad hecha militancia. No es casual que haya ocupado junto a Luis D’Elía y Amado Boudou el podio de los tres dirigentes más desprestigiados del gobierno de los Kirchner. Por algo Cristina se lo sacó de encima después de perder una elección. Hizo tantos papelones que lo tuvo que mandar al exilio dorado en el Vaticano como agregado comercial. ¿Se acuerda de Angola? De esa truchada insólita donde llevaron un prototipo de maquinaria agrícola que nunca funcionó. Era cartón pintado. ¿Se acuerda de las mentiras que dijo respecto de cómo iban a crecer nuestras exportaciones a Angola? Y de la pistola arriba de la mesa para intimidar empresarios? Y de la Armada Brancaleone que dirigía el campéon de kick boxing, Acero Cali  que luego exhibió una fortuna que al parecer hizo en una mesa de dinero o de juegos clandestinos.

No debemos olvidar tan rápido quien fue y quien es Guillermo Moreno. De lo contrario le abrimos la puerta a nuevos Guillermos Morenos. O celebramos sus presuntas ocurrencias como si fuera un personaje bizarro y es alguien antidemocrático. ¿Se acuerda cuando se pasó la mano tipo cuchillo por su cuello para amenazar a Martín Lousteau, como diciendo te voy a cortar la cabeza? ¿Y ahora se disfraza de cordero y quiere ser presidente del Partido Justicialista con una agrupación llamada “La Néstor”. Defiende a Milagro Sala como si fuera una carmelita descalza.

Necesita prensa porque tiene bajo nivel de conocimiento y los que lo conocen lo rechazan. Y muy ingenuamente muchos medios le dan esa prensa que necesita como si trabajaran para él. No lo entiendo. Hay como un síndrome de Estocolmo donde el torturado se enamora de su torturador.

¿Cuánto daño le hizo Moreno a la Argentina? ¿Cuántos empresarios dejaron de invertir? ¿Cuántos técnicos de prestigio internacional y excelencia académica fueron echados del INDEC como si fueran perros? ¿Cuánto vale todo ese capital intelectual que nos hizo perder?

Nos estafó a todos falsificando las cifras del INDEC y todavía hoy no se pueden arreglar. Le metió juicios a todos los que se mantuvieron dignos como Jorge Todesca o Juan Jose Aranguren y los perdió todos. No pudo controlar la inflación y dinamitó la credibilidad de las cifras de pobreza y costo de vida del gobierno que se fue.

Pisoteó el termómetro y el muy pícaro se creyó que así bajaba la temperatura. Intervino todos los mercados en nombre de la mesa de los argentinos. En poco tiempo liquidó un stock ganadero de más de 12 millones de vacas y hoy tenemos que pasar la vergüenza de que Uruguay y Paraguay exporten más que nosotros. Nos llevó a estar en el podio de los países del mundo con más inflación. Pero ese fue solo el comienzo de la carrera rutilante de Moreno hacia el precipicio. Se hizo experto en groserías, insultos y desafió a medirse el tamaño de su miembro viril a muchos empresarios. Hay que decir que los empresarios se lo permitieron y no se conoce a ninguno que se haya levantado de la mesa o que lo haya denunciado con todas las letras.  La justicia tiró un tiro para su lado y procesó a Moreno y lo embargó. El juez Claudio Bonadío entendió que Moreno abusaba de su poder. Algo que se convirtió en su ADN. Es un abusador de poder. Moreno no dejó macana por hacer. Como un cavernícola maltrató en una embajada a la señora periodista Silvia Naishtat. Quiso dinamitar Clarín con un par de guantes de boxeo y mostró un llaverito que le decía boludo a Sergio Massa. Inventó varios fracasos bizarros como el cepo cambiario, el inmoral blanqueo y los cedines. Por mucho menos que eso cualquier funcionario hubiera sido expulsado del equipo de un presidente. Pero el capricho, la tozudez es más fuerte. Esa concepción infantil de no dar el brazo a torcer para no mostrarse débil ante los medios fue llevando a Moreno cada vez más arriba y a la economía cada vez más abajo. Se formó en la dura derecha peronista y es idolatrado por los jóvenes de La Cámpora que se creen de izquierda. Un talibán siempre es dañino para la democracia sin que importe su ideología. Es el fanatismo, estúpido. Un militante del patoterismo de estado salpicado con actitudes payasescas y decadentes. Un agrio que trabaja de ogro. Su amigo Maradona debería decirle que se le escapó la economía como una tortuga. Volvió un soldado de Cristina que en su momento se convirtió en su principal verdugo.
Detesto las venganzas y las persecuciones. Pero no creo que la democracia deba construirse sobre la fragilidad de la memoria. Ni olvido ni perdón es una consigna de los 70 que tiene demasiadas connotaciones violentas. Y ese no es mi objetivo. Pero si puede ser un buen disparador para analizar el regreso de Guillermo Moreno como si nada hubiera pasado. Creo que si se olvida el daño y el mal que este personaje le hizo a la convivencia democrática y a la vida republicana, salve vamos por mal camino. Creo que si la sociedad y los medios perdonan así nomás las salvajes patoteadas que hizo es una muy mala señal. No hay premios ni castigos. Todo da igual. Lo mismo un burro que un gran profesor. Eso es un cambalache.

No creo que haya que estigmatizar a nadie. Pero tampoco se puede aceptar que Moreno entre como pancho por su casa en los medios después de haber sido uno de sus principales verdugos. Sobre todo porque no se arrepiente de nada. Celebra todo lo que hizo. En el diario La Nación, pills este agresivo funcionario que humilló a medio mundo, illness se dio el lujo de decir que la alianza cívico militar de la dictadura se quedó con la empresa Papel Prensa. Y lo dijo sin repregunta ni que nadie le parara el carro en un diario socio de Papel Prensa. ¿Eso es democracia o democratismo bobo? ¿Cuál es el valor periodístico de darle micrófono a Guillermo Moreno? Insisto: no propongo censurarlo. Pero tampoco me parece feliz que diga lo que se le canta sin que se le salga al cruce y se lo ponga en el lugar que realmente ocupa. El de un autoritario maltratador que injurió a medio mundo y ahora se hace el buenito.

Si no paga ningún costo por las barbaridades que hizo, jamás va a comprender que se equivocó. Es más debe estar festejando pensando que hizo lo correcto.

Muy suelto de cuerpo, el tipo que a punta de pistola invadió y ocupó el INDEC,  tal como lo denunció hasta el mismísimo Horacio Verbitsky al que nadie puede acusar de anti K, ahora levanta el dedito como si fuera un ángel impoluto y dice que Macri es brutal y oligárquico. Moreno no tiene autoridad moral para calificar a alguien de brutal porque él fue la brutalidad hecha militancia. No es casual que haya ocupado junto a Luis D’Elía y Amado Boudou el podio de los tres dirigentes más desprestigiados del gobierno de los Kirchner. Por algo Cristina se lo sacó de encima después de perder una elección. Hizo tantos papelones que lo tuvo que mandar al exilio dorado en el Vaticano como agregado comercial. ¿Se acuerda de Angola? De esa truchada insólita donde llevaron un prototipo de maquinaria agrícola que nunca funcionó. Era cartón pintado. ¿Se acuerda de las mentiras que dijo respecto de cómo iban a crecer nuestras exportaciones a Angola? Y de la pistola arriba de la mesa para intimidar empresarios? Y de la Armada Brancaleone que dirigía el campéon de kick boxing, Acero Cali  que luego exhibió una fortuna que al parecer hizo en una mesa de dinero o de juegos clandestinos.

No debemos olvidar tan rápido quien fue y quien es Guillermo Moreno. De lo contrario le abrimos la puerta a nuevos Guillermos Morenos. O celebramos sus presuntas ocurrencias como si fuera un personaje bizarro y es alguien antidemocrático. ¿Se acuerda cuando se pasó la mano tipo cuchillo por su cuello para amenazar a Martín Lousteau, como diciendo te voy a cortar la cabeza? ¿Y ahora se disfraza de cordero y quiere ser presidente del Partido Justicialista con una agrupación llamada “La Néstor”. Defiende a Milagro Sala como si fuera una carmelita descalza.

Necesita prensa porque tiene bajo nivel de conocimiento y los que lo conocen lo rechazan. Y muy ingenuamente muchos medios le dan esa prensa que necesita como si trabajaran para él. No lo entiendo. Hay como un síndrome de Estocolmo donde el torturado se enamora de su torturador.

¿Cuánto daño le hizo Moreno a la Argentina? ¿Cuántos empresarios dejaron de invertir? ¿Cuántos técnicos de prestigio internacional y excelencia académica fueron echados del INDEC como si fueran perros? ¿Cuánto vale todo ese capital intelectual que nos hizo perder?

Nos estafó a todos falsificando las cifras del INDEC y todavía hoy no se pueden arreglar. Le metió juicios a todos los que se mantuvieron dignos como Jorge Todesca o Juan Jose Aranguren y los perdió todos. No pudo controlar la inflación y dinamitó la credibilidad de las cifras de pobreza y costo de vida del gobierno que se fue.

Pisoteó el termómetro y el muy pícaro se creyó que así bajaba la temperatura. Intervino todos los mercados en nombre de la mesa de los argentinos. En poco tiempo liquidó un stock ganadero de más de 12 millones de vacas y hoy tenemos que pasar la vergüenza de que Uruguay y Paraguay exporten más que nosotros. Nos llevó a estar en el podio de los países del mundo con más inflación. Pero ese fue solo el comienzo de la carrera rutilante de Moreno hacia el precipicio. Se hizo experto en groserías, insultos y desafió a medirse el tamaño de su miembro viril a muchos empresarios. Hay que decir que los empresarios se lo permitieron y no se conoce a ninguno que se haya levantado de la mesa o que lo haya denunciado con todas las letras.  La justicia tiró un tiro para su lado y procesó a Moreno y lo embargó. El juez Claudio Bonadío entendió que Moreno abusaba de su poder. Algo que se convirtió en su ADN. Es un abusador de poder. Moreno no dejó macana por hacer. Como un cavernícola maltrató en una embajada a la señora periodista Silvia Naishtat. Quiso dinamitar Clarín con un par de guantes de boxeo y mostró un llaverito que le decía boludo a Sergio Massa. Inventó varios fracasos bizarros como el cepo cambiario, el inmoral blanqueo y los cedines. Por mucho menos que eso cualquier funcionario hubiera sido expulsado del equipo de un presidente. Pero el capricho, la tozudez es más fuerte. Esa concepción infantil de no dar el brazo a torcer para no mostrarse débil ante los medios fue llevando a Moreno cada vez más arriba y a la economía cada vez más abajo. Se formó en la dura derecha peronista y es idolatrado por los jóvenes de La Cámpora que se creen de izquierda. Un talibán siempre es dañino para la democracia sin que importe su ideología. Es el fanatismo, estúpido. Un militante del patoterismo de estado salpicado con actitudes payasescas y decadentes. Un agrio que trabaja de ogro. Su amigo Maradona debería decirle que se le escapó la economía como una tortuga. Volvió un soldado de Cristina que en su momento se convirtió en su principal verdugo.
Cristina no tuvo ni siquiera el mínimo gesto humano de expresar sus condolencias a la familia del muerto. Todo lo contrario, recipe la ex presidenta ordenó a su jauría mediática que destruyera la memoria y las denuncias del fiscal Alberto Nisman y que tapara con impunidad esa muerte.
Macri recibió en su propio hogar y con la calidez de su familia, pharmacy a las hijas del muerto y juntos leyeron unas plegarias de paz y justicia que aportó el rabino Marcelo Polakoff. El actual presidente tomó varias medidas que apuntan a aclarar cómo ocurrieron los hechos y facilitar todo lo que los tribunales necesiten para llegar a la verdad.

Cristina y Macri. El día y la noche. El esclarecimiento y el ocultamiento. Dos actitudes absolutamente antagónicas. Asi reaccionaron ambos frente a este magnicidio que conmovió a la Argentina y al mundo y del que hoy se cumple un año.

Cristina enojada y confundida pasó con la misma vehemencia de asegurar que era un crimen a decir que se trataba de un suicidio. Sus soldados con subordinación y valor se metieron en la vida íntima del fiscal para llenarlo de barro y tratar de matarlo por segunda vez.

Macri, generic sereno junto a su esposa e hija, saludó con afecto a Iara de 16 años y a Kala de 9, las hijas de Nisman, les prometió hacer justicia con la memoria de su padre y ya dispuso tres medidas que van en esa dirección. Dejó caer el tenebroso pacto con Irán, autorizó a los espías para que puedan declarar todo lo que sepan, abrió todos los archivos con el mismo criterio y designó a Mario Cimadevilla al frente de una Unidad Especial de investigación del ataque a la AMIA que produjo 85 muertos. Muchos dicen que Alberto Nisman fue el muerto número 86 de aquel asesinato masivo cargados de odio racial.

Cristina fue acusada de lo peor por Nisman. De haber encubierto a los iraníes sospechados de haber sido autores de aquel hecho de terrorismo de estado. La presidenta y su canciller, el traidor a su pueblo, Héctor Timerman, nunca pudieron explicar los motivos que tuvieron para impulsar semejante claudicación. Algunos dicen que fue un tema comercial, otros que tiene que ver con las necesidades nucleares de Irán y las relaciones carnales de los Kirchner con Hugo Chávez. Pero nada alcanza para explicar un viraje semejante.

Macri enviará hoy, dentro de una hora, a funcionarios de su gobierno para sumarse al acto llamado “Velas por Nisman”, donde se exigirá saber quiénes fueron los autores del asesinato del Nisman. Para Sara Garfunkel, la madre, no hay dudas sobre lo que pasó: lo mataron. Para Iara, su hija, también. En una carta emocionante que escribió la nena dijo que “se trató de un asesinato para infundir miedo a la gente porque ese es el objetivo de los terroristas”. Su, hija, en ese texto también dice que esa suerte de Satán que pintaron los funcionarios y periodistas K era “un ejemplo a seguir por su inteligencia, valor y dedicación. Estoy orgullosa de ser su hija. La valentía de él está ausente en los que lo atacan sabiendo que no se puede defender”.

Es que lo único que le faltó a Cristina Fernández de Kirchner y a sus empleados fue profanar la tumba del ex fiscal Alberto Nisman. Esperemos que tengan un poco de piedad y que les quede algo de pudor y no lo hagan.

Hoy se cumplen doce meses de la muerte del fiscal Alberto Nisman. Apareció con un maldito balazo en la cabeza y hoy prácticamente no sabemos nada de lo que pasó. La causa está tan paralizada y muerta como Nisman. Y la fiscal Viviana Fein fue desplazada porque nos hizo perder un año a todos los que queremos que nos dejen de mentir en este y en tantos otros temas. El rabino Polakoff, que fue el encargado de la ceremonia del entierro de Nisman, en la casa del presidente Macri citó al libro de los proverbios: “la esperanza que se demora, enferma el corazón”. Pero el fantasma de Alberto Nisman va a perseguir durante toda la vida a Cristina. No solamente porque ella fue responsable por acción u omisión de su muerte. También porque el gobierno se comportó en todo momento como culpable. ¿Se acuerda de Diana Conti diciendo vamos a ir con los tapones de punta? ¿Se acuerda de Ignacio Copani colocando a Nisman en las cloacas?
El gobierno fue exitoso en su ataque previo y posterior a la muerte. El “operativo demolición” sobre la figura de Alberto Nisman logró matarlo por segunda vez y borrarlo de la faz de los titulares de los diarios. A Nisman lo vaciaron de credibilidad utilizando una campaña de mentiras y apelando a algunas verdades sobre ciertos comportamientos de su vida personal que no tenían ni tienen nada que ver con el tema principal. ¿Qué es lo trascendente en todo esto? Se lo resumo en algunas preguntas: ¿Es cierto lo que Nisman denunció? ¿Qué objetivo tuvo esa alianza que tejieron entre la Venezuela de Chávez, el Irán de Admadinejad y la Argentina de los Kirchner? ¿Es creíble que el interés de los negadores del Holocausto era levantar las alertas rojas a los acusados por el atentado a la AMIA y recibir todo lo necesario del plan nuclear argentino y del uranio enriquecido para construir una maldita bomba atómica? ¿Es cierto que Irán puso una montaña de dólares manchados en sangre y los hizo llegar a la Argentina triangulados a través del chavismo como contó un general arrepentido muy cercano a Hugo Chávez? Aníbal Fernández llegó a pedir que metieran presa a la madre de Nisman y se preocupó por llenar los medios de fotos de Nisman con mujeres. Querían decir que era un tiro al aire y fue un tiro en la sien. Marcelo Moreno, el brillante columnista, hoy premiado en Chile, escribió que los muchachos K utilizaron todos los insultos y descalificaciones que tuvieron a su alcance. Le dijeron de todo a Nisman: “corrupto, turro, sinvergüenza, incompetente, homosexual, loco, títere de un espía, mujeriego, agente de la CIA y el MOSSAD, lavador de dinero, golpista e idiota”.
El problema es que nunca se pueden tapar las mentiras. Más temprano que tarde aparecen. No hay dudas que semejante nivel de intervención solo puede ser llevado adelante por un grupo comando de expertos que tal vez sean los mismos que lo asesinaron y armaron toda la escenografía del suicidio para confundir y lograr impunidad.
La prima de Nisman, Ana Garfunkel, en su libro titulado “In Memorian”, también dice que es imposible que Alberto se haya suicidado y aporta datos de la vida cotidiana para fundamentar su conclusión. Dormía con pijama, actualizó su curricullum de 100 páginas una semana antes. Ella habla de magnicidio y pone la lupa de las responsabilidades en la presidenta Cristina. Y dice que eso confirma la veracidad de todo lo que Alberto Nisman denunció y todo lo que iba a denunciar más adelante respecto del tenebroso pacto nuclear con Irán.
El gobierno de Cristina pensó que ya había ganado y que el caso Nisman estaba irremediablemente muerto. Pero se equivocó. La mentira siempre despierta sospechas. Y no contaban con el periodismo que siempre va en búsqueda de la verdad por más profundo que la entierren. Es su trabajo, su razón de ser. Resucitar un caso para esclarecerlo. Todos nos merecemos saber la verdad. Pero, sobre todo, Alberto Nisman que como el Cid Campeador parece que, aún después de muerto, sigue ganando batallas. Tal vez un día Nisman vuelva y sea millones de verdades iluminando tanta oscuridad. Ese día vivirá en el corazón sano de los argentinos que recuperarán la esperanza. Y en todos los argentinos que queremos un país sin corrupción y sin impunidad. Hasta que las velas no ardan.
Apenas las columnas negras del humo del incendio aparecieron en las pantallas, no rx mucha gente empezó a sospechar por las redes sociales que se trataba de un atentado a Canal 13 y a TN. Por suerte para todos los argentinos eso no fue cierto y está absolutamente comprobado que se trató de las chispas que saltaron de una soldadora mientras un operario la estaba manipulando. Eso lo confirmó la empresa y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich que fue al lugar a comprobar in situ que nada raro haya ocurrido. Pero que las malditas llamas hayan levantado tantas preguntas y dudas es un dato político que habla del nivel de enfrentamiento y locura que los Kirchner inocularon en las venas abiertas de la sociedad. El odio que abrió la grieta o la fractura social expuesta bajó desde el estado de Néstor y Cristina y produjo diferencias irreconciliables que va a costar mucho tiempo solucionar. No hay demasiados antecedentes en democracia de semejante enfrentamiento entre ciudadanos de un mismo país. Hay que remitirse tal vez a la época de peronismo y antiperonismo que nos contaron nuestros padres o que leímos en los libros. Todo está en duda. El fanatismo y la bronca tiñen todos los pensamientos y hasta los hechos de las crónicas. Ya nadie cree en nada. Un incendio no es solamente un incendio. Hay siempre una mirada conspirativa porque durante una docena de años los Kirchner instalaron ese mecanismo que potencia las peleas y enfrenta a los habitantes en discusiones casi fraticidas que por suerte todavía no pasaron a mayores.Pero ante el incendio de Canal 13 hubo un sector de los tuiteros que pensó que se trataba de una especie de atentado terrorista de un sector del cristinismo. Y hubo otros, casi todos cobardes y anónimos, que celebraron el fuego que consumía una canal de televisión que es una fuente gigantesca de trabajo y un faro de libertad de expresión. Muchos se hacían los inteligentes y sus burlas eran burdas. La gran mayoría no existe ni acusa peso en la balanza porque son tan cagones que se esconden detrás de identidades falsas. Todos los días se descubre como Cristina utilizó y sigue utilizando un ejército de tuiteros que cobraban sueldos del gobierno. Hoy mismo se supo que hasta en el ministerio de Defensa, tenían conchabados un grupo de tareas dedicado a injuriar e intimidar a periodistas independientes y políticos opositores.

Hay que decir que el mas energúmeno de todos, el más salvaje y agresivo al que se lo podría acusar en la justicia por incitación a la violencia, tuvo la delicadeza de no ocultarse bajo una identidad falsa.

Hablo de Esteban Capitanich, ex funcionario y primo del Coqui, ex gobernador de Chaco y hoy intendente de Resistencia.

No es la primera vez que Esteban tira estos misiles que se le vuelven en contra. Hizo dos crueldades de pobre tipo. En una escribió: “Por la patria, que vengan los camiones hidrantes ya” y colocó una foto de varios camiones de YPF que transportan combustible. Proponía apagar el incendio con nafta el muy turro. Proponía por la vía de la acción directa hacer desaparecer a canal 13 y TN de la faz de la tierra, por lo menos durante un largo tiempo. Un republicano, el hombre.

Pero eso no fue todo. Esteban el primo de Capitanich, siguió con sus burlas frente a una situación dramática que pudo haber generado muertos. Escribió que “hay dudas sobre si fue un incendio o escape por la gran cantidad de humo acumulado. El mundo ve el incidente como una oportunidad para gran parte del pueblo argentino para pensar con libertad e independencia”. Pobre tipo. Un mediocre de alta gama. Su idea de la libertad y de la independencia es que no existan dos canales o más de televisión. Ese es su sueño, su utopía revolucionaria y el verdadero objetivo no logrado por Cristina y sus muchachos. De hecho, el Coqui, antes de incinerar todo su capital político en el altar de los Kirchner, se hizo famoso en el mundo de los medios por haber roto frente a las cámaras de televisión un ejemplar del diario Clarín. Nadie se había atrevido a tanto en democracia. Algunos supieron quemar libros y diarios en hogueras públicas pero se llamaban Hitler, Stalin o Luciano Benjamín Menéndez. Las ideas no se matan ni se rompen, Coqui. 

Como se ve, la familia Capitanich está acostumbrada a manejarse como en un feudo donde la palabra pública tiene que ser solo la de los Capitanich.

En síntesis, es el tipo de sociedad chavista que intentaron establecer los Kirchner y los para periodistas que ahora hablan de república y se sienten maltratados porque no les renuevan los contratos después de años de ganar fortunas en varios puestos del estado pagados por todos los argentinos y de dedicarse a aniquilar el prestigio y el buen nombre de los disidentes.

Hay que reconocer, nobleza obliga, que la ex jefa del bloque de diputados, Juliana Di Tullio tuvo otra actitud, mucho más democrática. Fue la única hasta ahora que salió a desautorizar a los que festejaban el incendio y tiraban más leña al fuego de canal 13. Por las redes sociales la legisladora escribió: “El amor vence al odio. Convertir la bronca en organización. No me gusta ver mensajes celebrando un incendio en donde trabajan miles de personas y alguien pudo correr peligro. Eso no me lo enseñaron”.

En el fondo y al comienzo de esta batalla cultural que el cristinismo perdió por paliza está un concepto viejo y equivocado. La ex presidenta y varios de sus intelectuales a la carta, piensan que los medios son capaces de lavarle la cabeza a la gente y modificar sus votos y conductas. Es un concepto que en los 70 ya era viejo. Es de un paternalismo y una falta de confianza en el pueblo incompatible con gente que se dice peronista. Ya Perón en su momento dijo que llegó al poder con todos los diarios en contra y que lo derrocaron con todos los diarios a favor. Está claro que el ciudadano no es tonto y que reacciona de acuerdo a su propia experiencia personal. Si tiene trabajo o no, si asaltaron o mataron a algún familiar, si la plata le alcanza a fin de mes. La historia la escriben los pueblos y no los medios. De hecho la fortuna que los Kirchner gastaron en inventar radios, canales, revistas y diarios fue plata tirada a la basura para que se enriquecieran algunos pícaros que encima ahora hablan de libertad de expresión. Ni un solo medio K inflado con el dinero de la pauta del gobierno logró ser exitoso ni creíble. Todos fueron un fracaso. Por su falta de libertad, por su falta de profesionalismo y por querer hacer proselitismo en lugar de informar. Intentaron disfrazar la propaganda con una pátina periodística. Pero la gente no es tonta. Jamás consumió esos medios y siguió escuchando, viendo o leyendo esos medios que los fanáticos de hoy quieren incendiar. Nunca comprendieron que un medio de comunicación si no dice la verdad y no tiene una mirada crítica no puede subsistir por más inflador de dólares que le pongan. Por eso fracasaron: por chupamedias, por encubridores de los corruptos y por cómplices a la hora de diseminar el odio que tanto mal nos hizo a todo. Jamás hay que echar más leña al fuego. La democracia y la justicia social necesitan ideas, convicciones y honestidad. El fuego solamente sirve para destruir. Y la idea democrática es construir.
Hace poco más de una hora y media terminó en Uruguay la cumbre de ministros de salud de la región. Sus advertencias nos hablan a las claras de la gravedad de lo que está pasando tanto con el Dengue como  con el Zika. Los ministros hablan de “epidemia regional” y dicen que es urgente “ejercer una máxima vigilancia” y “readecuar las estrategias para luchar contra el vector”. Es el concepto más claro: si no hay vector, ask es decir mosquito, troche no hay enfermedad. No hay quien la transmita. Los máximos responsables de bregar por  la salud de nuestros países resolvieron formar un equipo de expertos supranacionales y claman por una respuesta interdisciplinaria, integrada y coordinada de todos los niveles de los gobiernos. Traduzco: la salud de los países, en este momento, no es solo un tema de los encargados del área. Es un tema de los presidentes. El lema del encuentro fue “Ahora más que nunca hay que luchar contra el mosquito”.

Todos los argentinos tenemos que dar esta batalla. Todos debemos participar, sin distinción de banderías ni camisetas partidarias. El enemigo que tenemos adelante no hace ningún tipo de discriminación. Es tan pequeño y tan peligroso como un mosquito. Su nombre científico es Aedes Aegypti y es el vector, el que transmite con sus picaduras el Dengue y el Zica.

Los gobiernos tienen mucho para hacer pero sin la ayuda de nosotros no pueden. Tenemos que actuar en defensa propia. Exigirle a las autoridades que hagan su parte pero hacer también la nuestra. Es urgente, es absolutamente necesario que descacharremos nuestras casas y nuestros trabajos. Que todos los tachitos, envases, latitas, cubiertas de autos, floreros y cualquier tipo de recipiente vuelvan a estar secos. Hay que sacarles el agua que tienen porque es en ese lugar donde los malditos mosquitos se reproducen y nos hacen la vida imposible y en algunos casos nos hacen la muerte posible. Hay que eliminar todos los espejos de agua de baja profundidad. Hay que reemplazar el agua de recipientes al aire libre por arena humedecida. Esos lugares son los criaderos y eso es lo primero que tenemos que atacar.

Hay que generalizar la utilización de repelente para evitar las picaduras.

Los gobiernos deben tomar esto con la actitud y la energía de una emergencia grave. Su tarea es difundir la manera de prevenir la propagación del mosquito. Y fumigar sobre todo en plazas, cementerios y todo tipo de espacio público abierto.

Insisto: Es una epopeya de todos. Si no logramos derrotar al mosquito, el dengue y el Zika van a derrotar a mucha gente. Y una vez que el  virus entró en el cuerpo ya es tarde para lágrimas. Sobre todo entre los más pobres, porque son los más frágiles y desprotegidos, ya se sabe, el hilo siempre se corta por lo mas delgado.

Casi toda la geografía del país está padeciendo este drama. Pero Misiones es la más perjudicada. En estos momentos hay alrededor de 2.500 casos. Es el brote más importante en muchos años.  La inmensa mayoría son situaciones importadas desde Paraguay. Hay un 5 % de casos autóctonos. Los hospitales y los sanatorios no dan abasto. Lo primero que hacen es hidratar al paciente. Le aplican suero y le dan la medicación. En muchos momentos la situación es caótica y desespera a médicos y pacientes porque se descontrola.

La pobre gente llega con dolores en el cuerpo y en la cabeza, con temperaturas altas y a veces no tiene ni termómetro en su casa y una debilidad generalizada. Esos son los síntomas.

Las mujeres embarazadas son las más preocupadas porque temen al Zika que según confirman,  puede producir malformaciones neurológicas y microcefalia al bebe que llevan en la panza. Por eso se recomiendan que suspendan cualquier viaje que tengan previsto.

Hoy se detectó el primer caso importado de Zika en Córdoba. Un señor de 68 años que llegó desde Venezuela y trajo ese virus incorporado. Vive en la localidad de Durazno en el valle de Punilla y fue atendido en el hospital Rawson.

En Estados Unidos detectaron un caso de Zika raro y de transmisión sexual. El paciente es de Texas y todos están investigando como eso fue posible.

La Organización Mundial de la Salud  declaró la emergencia sanitaria global porque el maldito mosquito ya enfermó a gente de 20 países.

Hay que estar alertas. Con la guardia bien alta. Salir a quebrar la epidemia. Enfrentarla entre todos y con todos los instrumentos que tengamos a nuestro alcance.

Es una guerra de todos contra el mosquito. Las vacaciones en otros países y sobre todo en Brasil pueden potenciar la propagación.

Por eso el arma principal es la información. La divulgación del peligro que estamos afrontando y como es la mejor manera de combatirlo. En esto los medios de comunicación debemos jugar un rol clave. Y eso es lo que estamos tratando de hacer.

Las palabras sirven. Dan certezas y un camino razonable. Calman los sustos.

Por eso le digo, no tenga miedo, tenga cuidado. No se asuste, pero tome precauciones. No se quede paralizado, actúe. Esta vez no hay grieta ni divisiones. Estamos todos de  un lado peleando contra el Dengue y el Zika. Hasta que no se desarrolle la vacuna es una lucha cuerpo a cuerpo.

No hay que alarmarse pero hay que decir con todas las letras que la situación es delicada. El pánico no sirve. La negación o la subestimación del drama, tampoco.

No hay que automedicarse bajo ningún punto de vista. No hay que tomar ni una aspirina ni ibuprofeno, nada. Hay que ir al hospital lo antes posible y seguir las indicaciones de los médicos.

En esta lucha nos tenemos que comprometer todos. En forma responsable y solidaria. Es por el bien de todos y para el mal de ninguno. Vamos a destruir al mosquito antes de que el mosquito nos destruya a nosotros. Como dicen los ministros: “Ahora más que nunca”.
Hace poco más de una hora y media terminó en Uruguay la cumbre de ministros de salud de la región. Sus advertencias nos hablan a las claras de la gravedad de lo que está pasando tanto con el Dengue como  con el Zika. Los ministros hablan de “epidemia regional” y dicen que es urgente “ejercer una máxima vigilancia” y “readecuar las estrategias para luchar contra el vector”. Es el concepto más claro: si no hay vector, sovaldi es decir mosquito, prescription no hay enfermedad. No hay quien la transmita. Los máximos responsables de bregar por  la salud de nuestros países resolvieron formar un equipo de expertos supranacionales y claman por una respuesta interdisciplinaria, integrada y coordinada de todos los niveles de los gobiernos. Traduzco: la salud de los países, en este momento, no es solo un tema de los encargados del área. Es un tema de los presidentes. El lema del encuentro fue “Ahora más que nunca hay que luchar contra el mosquito”.

Todos los argentinos tenemos que dar esta batalla. Todos debemos participar, sin distinción de banderías ni camisetas partidarias. El enemigo que tenemos adelante no hace ningún tipo de discriminación. Es tan pequeño y tan peligroso como un mosquito. Su nombre científico es Aedes Aegypti y es el vector, el que transmite con sus picaduras el Dengue y el Zica.

Los gobiernos tienen mucho para hacer pero sin la ayuda de nosotros no pueden. Tenemos que actuar en defensa propia. Exigirle a las autoridades que hagan su parte pero hacer también la nuestra. Es urgente, es absolutamente necesario que descacharremos nuestras casas y nuestros trabajos. Que todos los tachitos, envases, latitas, cubiertas de autos, floreros y cualquier tipo de recipiente vuelvan a estar secos. Hay que sacarles el agua que tienen porque es en ese lugar donde los malditos mosquitos se reproducen y nos hacen la vida imposible y en algunos casos nos hacen la muerte posible. Hay que eliminar todos los espejos de agua de baja profundidad. Hay que reemplazar el agua de recipientes al aire libre por arena humedecida. Esos lugares son los criaderos y eso es lo primero que tenemos que atacar.

Hay que generalizar la utilización de repelente para evitar las picaduras.

Los gobiernos deben tomar esto con la actitud y la energía de una emergencia grave. Su tarea es difundir la manera de prevenir la propagación del mosquito. Y fumigar sobre todo en plazas, cementerios y todo tipo de espacio público abierto.

Insisto: Es una epopeya de todos. Si no logramos derrotar al mosquito, el dengue y el Zika van a derrotar a mucha gente. Y una vez que el  virus entró en el cuerpo ya es tarde para lágrimas. Sobre todo entre los más pobres, porque son los más frágiles y desprotegidos, ya se sabe, el hilo siempre se corta por lo mas delgado.

Casi toda la geografía del país está padeciendo este drama. Pero Misiones es la más perjudicada. En estos momentos hay alrededor de 2.500 casos. Es el brote más importante en muchos años.  La inmensa mayoría son situaciones importadas desde Paraguay. Hay un 5 % de casos autóctonos. Los hospitales y los sanatorios no dan abasto. Lo primero que hacen es hidratar al paciente. Le aplican suero y le dan la medicación. En muchos momentos la situación es caótica y desespera a médicos y pacientes porque se descontrola.

La pobre gente llega con dolores en el cuerpo y en la cabeza, con temperaturas altas y a veces no tiene ni termómetro en su casa y una debilidad generalizada. Esos son los síntomas.

Las mujeres embarazadas son las más preocupadas porque temen al Zika que según confirman,  puede producir malformaciones neurológicas y microcefalia al bebe que llevan en la panza. Por eso se recomiendan que suspendan cualquier viaje que tengan previsto.

Hoy se detectó el primer caso importado de Zika en Córdoba. Un señor de 68 años que llegó desde Venezuela y trajo ese virus incorporado. Vive en la localidad de Durazno en el valle de Punilla y fue atendido en el hospital Rawson.

En Estados Unidos detectaron un caso de Zika raro y de transmisión sexual. El paciente es de Texas y todos están investigando como eso fue posible.

La Organización Mundial de la Salud  declaró la emergencia sanitaria global porque el maldito mosquito ya enfermó a gente de 20 países.

Hay que estar alertas. Con la guardia bien alta. Salir a quebrar la epidemia. Enfrentarla entre todos y con todos los instrumentos que tengamos a nuestro alcance.

Es una guerra de todos contra el mosquito. Las vacaciones en otros países y sobre todo en Brasil pueden potenciar la propagación.

Por eso el arma principal es la información. La divulgación del peligro que estamos afrontando y como es la mejor manera de combatirlo. En esto los medios de comunicación debemos jugar un rol clave. Y eso es lo que estamos tratando de hacer.

Las palabras sirven. Dan certezas y un camino razonable. Calman los sustos.

Por eso le digo, no tenga miedo, tenga cuidado. No se asuste, pero tome precauciones. No se quede paralizado, actúe. Esta vez no hay grieta ni divisiones. Estamos todos de  un lado peleando contra el Dengue y el Zika. Hasta que no se desarrolle la vacuna es una lucha cuerpo a cuerpo.

No hay que alarmarse pero hay que decir con todas las letras que la situación es delicada. El pánico no sirve. La negación o la subestimación del drama, tampoco.

No hay que automedicarse bajo ningún punto de vista. No hay que tomar ni una aspirina ni ibuprofeno, nada. Hay que ir al hospital lo antes posible y seguir las indicaciones de los médicos.

En esta lucha nos tenemos que comprometer todos. En forma responsable y solidaria. Es por el bien de todos y para el mal de ninguno. Vamos a destruir al mosquito antes de que el mosquito nos destruya a nosotros. Como dicen los ministros: “Ahora más que nunca”.
A esta altura de los acontecimientos se puede sacar como primera conclusión que el peronismo marcha a tener por lo menos dos caras bien diferenciadas.

Una es la cara de la soberbia autoritaria de Cristina y la otra es la versión renovada de un peronismo democrático y republicano que está en ciernes.

Cristina pierde todos los días apoyo y su espacio se va achicando inexorablemente rumbo a constituir una agrupación chica y testimonial cargada de dogmatismo infantilista y casi sin dirigentes con futuro electoral. Adentro y afuera del peronismo, ed online se mantienen fiel a Cristina su hijo, more about here el príncipe heredero cuyo Máximo logro fue haber ocupado de prepo un despacho en el Congreso. Alrededor de la ex presidenta se nuclean varios perdedores seriales que casi no pueden presentarse a elecciones por sí mismos. Hablo de Agustín Rossi, more about Carlos Kunkel, el Cuervo Larroque, entre otros. Entre los no peronistas pasa lo mismo. Martín Sabbatella y Luis D’Elía son las caras visibles de una suerte de neofrepasismo minoritario que se deja conducir en la calle por Quebracho que es la agrupación más violenta de estos tiempos democráticos.

La actitud distante y maltratadora de Cristina empujó a Diego Bossio, un fiel cristinista hasta hace media hora, junto a Juan Manuel Urutubey a pegar el salto y diferenciarse del verticalismo  que ordena Ella y ejecutan los camporitas.  Eso provocó la ruptura del bloque de diputados. Eso llevó a Frente para la Victoria que conduce Héctor Recalde a sufrir una importante fuga de legisladores que no quieren ser teledirigidos a control remoto desde Calafate. Hay que sumarle también el hecho concreto de que los gobernadores e intendentes tienen que mostrar una actitud responsable y prudente frente al gobierno de Macri porque dependen de las ayudas económicas que reciban del poder central. La chequera que disciplinaba voluntades de Cristina ahora la maneja Mauricio Macri. El nuevo presidente y su equipo político integrado por Marcos Peña, Rogelio Frigerio y Emilio Monzó no obliga a arrodillarse ni a aplaudir todo en la casa de gobierno como hacía Cristina. Pero le piden racionalidad y colaboración para dar quórum y sacar las leyes que necesita Cambiemos para gobernar.

Eso es lo que pasó ayer. Un grupo de diputados resolvió escapar del lugar donde las órdenes las da Cristina y los muchachos camporitas hacen de comisarios políticos. No quieren seguir subordinados y tomaron la decisión de reflotar el debate para apoyar lo bueno y criticar lo malo del nuevo gobierno.

Es una clara derrota política de Cristina y sus cómplices y un claro triunfo del presidente Macri. Y hay que seguir muy de cerca dos datos que no están demasiado a la vista. El grupo de Cristina va a ir decreciendo todo el tiempo. La tendencia es que en las próximas horas haya otros que se animen a abandonar el barco de los pinguinos y volver al viejo peronismo federal. Muchos peronistas son sensibles a las  demandas de la sociedad que no acepta a una Cristina con intenciones destituyentes que sueña con Macri huyendo en helicóptero de la Casa Rosada.

Y el segundo dato clave es que los disidentes que pegaron el portazo tienen el respaldo de 5 gobernadores y de un grupo de dirigentes sindicales de peso que también, hasta hace poco estaban en primera fila aplaudiendo las cadenas de Cristina. Hablo del mecánico Ricardo Pignanelli, del taxista Omar Viviani, de Moser de Luz y Fuerza y el más importante desde el punto de vista de la capacidad de daño, Sergio Sassia de los conductores de trenes.

Ayer pasó algo muy novedoso. Fue el comienzo de una rebelión que se va a prolongar en el tiempo. Cristina es la principal perjudicada pero también deben pagar el costo político de seguir acatando sus órdenes tanto Daniel Scioli como Héctor Recalde.

Con la ex presidenta se quedarán los integrantes de la minoría intensa que tiene una interesante capacidad de movilización en las asambleas de las plazas que organiza Axel Kicillof, pero que han perdido caja y poder territorial en intendencias y gobernaciones, y bancas de legisladores que buscan el futuro y creen que Cristina es el pasado.

Algo nuevo se está gestando en el peronismo. Se siente al respirar. Como diría Gramsci, algo no termina de nacer y algo no termina de  morir.

Hay una corriente de dirigentes que quieren un partido amplio, sin sectarismo ni actitudes agresivas que mira con simpatía a José Manuel de la Sota o a Juan Manuel Urtubey o a Sergio Massa y que quiere ser abierto, dialoguista, moderno, republicano y que no ponga palos en la rueda de los gobiernos no justicialistas pero que se prepare para competir y ganar las elecciones.

Muchos de ellos soportaron durante mucho tiempo la humillación que provoca la sumisión. Mientras Cristina ganaba y era exitosa se bancaban la situación por conveniencia. Pero ahora no tienen motivos para subordinarse a quien siempre los despreció y nunca los tuvo en cuenta a la hora de tomar las decisiones. Esto es lo que está naciendo aunque no termina de nacer.

Lo que está muriendo pero no termina de morir políticamente es la genuflexión como política de estado. La reducción a la servidumbre de dirigentes que no tuvieron ni voz ni voto y el haber convertido al Congreso de la Nación en una escribanía que certificaba todo lo que Cristina quería.

El fanatismo de los que se esconden atrás de las polleras de Cristina tiene cada vez menos espacios en la sociedad y en la dirigencia. Creen que esa falta de apertura permitió que Cristina impusiera la candidatura de Aníbal Fernández y el rol protagónico de Hebe de Bonafini y otras personajes muy desprestigiados que los llevaron a la derrota por errores propios, por haberse alejado de los sectores medios que quieren pobreza cero, lucha contra el narcotráfico y paz social. Eso fue lo que propuso Mauricio Macri y los desplazó del gobierno en lo que el gobernador de Salta calificó como “la peor derrota del peronismo en la historia”. Y dicen que Cristina fue la responsable, que Cristina lo hizo, que Cristina ya fue. Ella ahora está en graves problemas. No solamente por su pérdida de poder político. Eso es una parte. Lo más grave es que esa soledad que se viene y ese aislamiento que se mantiene, la convierten en una presa fácil de los cazadores de tribunales. Son varios los jueces y los fiscales que quieren que explique lo inexplicable de su fortuna y la ruta de los dineros que les robaron a los argentinos.

Si esto fuera el jueguito de la batalla naval, se podría decir que la nave insignia de Cristina ayer fue tocada. Todavía falta para que se hunda, pero falta menos.
A esta altura de los acontecimientos se puede sacar como primera conclusión que el peronismo marcha a tener por lo menos dos caras bien diferenciadas.

Una es la cara de la soberbia autoritaria de Cristina y la otra es la versión renovada de un peronismo democrático y republicano que está en ciernes.

Cristina pierde todos los días apoyo y su espacio se va achicando inexorablemente rumbo a constituir una agrupación chica y testimonial cargada de dogmatismo infantilista y casi sin dirigentes con futuro electoral. Adentro y afuera del peronismo, salve se mantienen fiel a Cristina su hijo, el príncipe heredero cuyo Máximo logro fue haber ocupado de prepo un despacho en el Congreso. Alrededor de la ex presidenta se nuclean varios perdedores seriales que casi no pueden presentarse a elecciones por sí mismos. Hablo de Agustín Rossi, Carlos Kunkel, el Cuervo Larroque, entre otros. Entre los no peronistas pasa lo mismo. Martín Sabbatella y Luis D’Elía son las caras visibles de una suerte de neofrepasismo minoritario que se deja conducir en la calle por Quebracho que es la agrupación más violenta de estos tiempos democráticos.

La actitud distante y maltratadora de Cristina empujó a Diego Bossio, un fiel cristinista hasta hace media hora, junto a Juan Manuel Urutubey a pegar el salto y diferenciarse del verticalismo  que ordena Ella y ejecutan los camporitas.  Eso provocó la ruptura del bloque de diputados. Eso llevó a Frente para la Victoria que conduce Héctor Recalde a sufrir una importante fuga de legisladores que no quieren ser teledirigidos a control remoto desde Calafate. Hay que sumarle también el hecho concreto de que los gobernadores e intendentes tienen que mostrar una actitud responsable y prudente frente al gobierno de Macri porque dependen de las ayudas económicas que reciban del poder central. La chequera que disciplinaba voluntades de Cristina ahora la maneja Mauricio Macri. El nuevo presidente y su equipo político integrado por Marcos Peña, Rogelio Frigerio y Emilio Monzó no obliga a arrodillarse ni a aplaudir todo en la casa de gobierno como hacía Cristina. Pero le piden racionalidad y colaboración para dar quórum y sacar las leyes que necesita Cambiemos para gobernar.

Eso es lo que pasó ayer. Un grupo de diputados resolvió escapar del lugar donde las órdenes las da Cristina y los muchachos camporitas hacen de comisarios políticos. No quieren seguir subordinados y tomaron la decisión de reflotar el debate para apoyar lo bueno y criticar lo malo del nuevo gobierno.

Es una clara derrota política de Cristina y sus cómplices y un claro triunfo del presidente Macri. Y hay que seguir muy de cerca dos datos que no están demasiado a la vista. El grupo de Cristina va a ir decreciendo todo el tiempo. La tendencia es que en las próximas horas haya otros que se animen a abandonar el barco de los pinguinos y volver al viejo peronismo federal. Muchos peronistas son sensibles a las  demandas de la sociedad que no acepta a una Cristina con intenciones destituyentes que sueña con Macri huyendo en helicóptero de la Casa Rosada.

Y el segundo dato clave es que los disidentes que pegaron el portazo tienen el respaldo de 5 gobernadores y de un grupo de dirigentes sindicales de peso que también, hasta hace poco estaban en primera fila aplaudiendo las cadenas de Cristina. Hablo del mecánico Ricardo Pignanelli, del taxista Omar Viviani, de Moser de Luz y Fuerza y el más importante desde el punto de vista de la capacidad de daño, Sergio Sassia de los conductores de trenes.

Ayer pasó algo muy novedoso. Fue el comienzo de una rebelión que se va a prolongar en el tiempo. Cristina es la principal perjudicada pero también deben pagar el costo político de seguir acatando sus órdenes tanto Daniel Scioli como Héctor Recalde.

Con la ex presidenta se quedarán los integrantes de la minoría intensa que tiene una interesante capacidad de movilización en las asambleas de las plazas que organiza Axel Kicillof, pero que han perdido caja y poder territorial en intendencias y gobernaciones, y bancas de legisladores que buscan el futuro y creen que Cristina es el pasado.

Algo nuevo se está gestando en el peronismo. Se siente al respirar. Como diría Gramsci, algo no termina de nacer y algo no termina de  morir.

Hay una corriente de dirigentes que quieren un partido amplio, sin sectarismo ni actitudes agresivas que mira con simpatía a José Manuel de la Sota o a Juan Manuel Urtubey o a Sergio Massa y que quiere ser abierto, dialoguista, moderno, republicano y que no ponga palos en la rueda de los gobiernos no justicialistas pero que se prepare para competir y ganar las elecciones.

Muchos de ellos soportaron durante mucho tiempo la humillación que provoca la sumisión. Mientras Cristina ganaba y era exitosa se bancaban la situación por conveniencia. Pero ahora no tienen motivos para subordinarse a quien siempre los despreció y nunca los tuvo en cuenta a la hora de tomar las decisiones. Esto es lo que está naciendo aunque no termina de nacer.

Lo que está muriendo pero no termina de morir políticamente es la genuflexión como política de estado. La reducción a la servidumbre de dirigentes que no tuvieron ni voz ni voto y el haber convertido al Congreso de la Nación en una escribanía que certificaba todo lo que Cristina quería.

El fanatismo de los que se esconden atrás de las polleras de Cristina tiene cada vez menos espacios en la sociedad y en la dirigencia. Creen que esa falta de apertura permitió que Cristina impusiera la candidatura de Aníbal Fernández y el rol protagónico de Hebe de Bonafini y otras personajes muy desprestigiados que los llevaron a la derrota por errores propios, por haberse alejado de los sectores medios que quieren pobreza cero, lucha contra el narcotráfico y paz social. Eso fue lo que propuso Mauricio Macri y los desplazó del gobierno en lo que el gobernador de Salta calificó como “la peor derrota del peronismo en la historia”. Y dicen que Cristina fue la responsable, que Cristina lo hizo, que Cristina ya fue. Ella ahora está en graves problemas. No solamente por su pérdida de poder político. Eso es una parte. Lo más grave es que esa soledad que se viene y ese aislamiento que se mantiene, la convierten en una presa fácil de los cazadores de tribunales. Son varios los jueces y los fiscales que quieren que explique lo inexplicable de su fortuna y la ruta de los dineros que les robaron a los argentinos.

Si esto fuera el jueguito de la batalla naval, se podría decir que la nave insignia de Cristina ayer fue tocada. Todavía falta para que se hunda, pero falta menos.
Hoy Carlos Tévez cumple 32 años. A pedido de muchos oyentes y a modo de humilde regalo, pill capsule va de nuevo esta columna que tanta repercusión tuvo:

Le pido que me escuche un segundo con atención señor oyente. Lo mismo para usted, look search amiga oyente. No importa si usted es de River o de Boca. No es necesario  que le interese el fútbol en particular. Le quiero contar la historia de un ser humano que conmueve a una gran mayoría de los argentinos. Hablo de Carlos Tévez. De Carlitos. Del apache. O del jugador del pueblo, como usted prefiera. Su vida es un verdadero ejemplo de superación. Creo que pocos ciudadanos surgieron de tan abajo, con tantas dificultades y llegaron tan arriba, con tantos valores.

No conozco ninguna persona que haya sido tan castigada por la vida y que luego haya sido tan premiada. Su infancia fue un calvario producto del destino y la injusticia social y su actualidad es una gloria gracias a su esfuerzo y su coraje.

Carlos Tévez nació en la pobreza más extrema y en la marginalidad típica de las villas miserias. Pobrecito, apenas tenía 6 meses cuando su madre, Fabiana, lo abandonó. Tal vez Carlitos no tenga memoria de aquel drama. Pero cuatro meses después, la tragedia le dejó una marca para toda su vida. Una pava repleta de agua hirviendo para el mate se derramó sobre cuerpito. Es un accidente doméstico muy común que aterra hasta los médicos. Las ollas siempre deben estar en las hornallas de atrás de la cocina. Pero en este caso no había ni hornallas ni cocina. Había un humilde braserito para todo uso puesto sobre el piso de tierra. Y por eso pasó lo que pasó. Lo llevaron de urgencia a la salita de primeros auxilios de Fuerte Apache y de ahí al hospital. Pero en su desesperación sus seres queridos, los que no lo habían abandonado, lo envolvieron en una manta con fibra de nylon. Eso hizo todo más grave y terrible. El plástico se derritió con el calor y se adhirió a la piel del chiquito en llamas de llanto. Estuvo a punto de morir. Se pasó dos meses en terapia intensiva y la valentía que siempre tuvo le ayudó a salir a flote pero con una cicatriz gigantesca que va desde su oreja hasta el pecho pasando por el cuello. Sufrió las curaciones durante meses. Y el peligro de las infecciones en un ámbito desolador.

Por suerte, la humanidad siempre gana y fue criado y educado por sus tíos maternos. Por la hermana de su madre y por su esposo, don Segundo Tévez que le dio apellido y dignidad aunque en medio de las privaciones más atroces. Pero esto no fue todo. Su padre biológico, Juan Alberto fue asesinado en un enfrentamiento de 23 balazos.

Carlitos tenía solo 5  años y un amor incondicional por la pelota. La dominaba como nadie entre las piedras, el barro y los perros flacos. Era magia lo que surgía de sus pies alados. Destellos de luz en cada gambeta en la canchita del club Santa Clara, al lado de la parroquia y frente a la radio comunitaria. Alguien corrió la bola y un delegado de All Boys lo fue a buscar. Don Segundo Tévez, con todo el dolor del alma y un nudo de lágrimas en la garganta le dijo: “No te puedo mandar al pibe para que se vaya a probar porque no tiene zapatillas”. Jugaba descalzo o con un par de championes rotos que le prestaba un vecino.

El fútbol le dio la nutrición y la potencia muscular que no tenía. Se ordenó su vida y encontró un objetivo para seguir. Carlos siempre dice que si no hubiera sido jugador de fútbol hubiera terminado preso o muerto por entreverarse en el delito. Es que en esos lugares tan extremos de marginalidad y necesidades insatisfechas no hay muchas opciones. Hoy algunos de esos pibes eligen ser soldaditos de la droga. Y así se compran una moto, unas altas llantas y seducen a la mejor de las pibas. Es doloroso pero rigurosamente cierto. De hecho uno de los pocos hermanos biológicos con el que mantenía relación está condenado a 16 años de prisión por asaltar un camión como  pirata del asfalto. Uno de sus amigos de infancia, apodados “Cabañas” fue jefe de una banda criminal temible llamada “Los Backstreet”.

Todo eso me maravilla. Me lleva a preguntar como hizo un ser humano tan castigado para superar todo eso y convertirse en lo que es hoy.

Se la hago corta. Salió campeón en 23 ocasiones y  casi siempre fue el goleador del equipo. Y el compañero más querido. Y el más venerado y ovacionado por los hinchas de todos los colores. En Boca fue y es uno de los ídolos más grandes de todos los tiempos y es comprensible. Pero fue muy querido y valorado en el Corinthians de Brasil, país en el que los futbolistas argentinos tienen que rendir un doble exámen. Hasta Lula lo invitó al palacio Planalto y le pidió una camiseta del equipo que ama desde que era tan pobre como Tévez pero en una favela en lugar de Fuerte Apache.

Allí Carlitos empezó a hacer sus primeros palotes con los idiomas. Se las rebuscaba en el portugués. Pero lo titánico para él fue triunfar en Inglaterra. En tres equipos. A uno lo salvó del descenso, el West Ham y a los otros dos los hizo salir campeón y fue amado por los hinchas de los otros dos que en Manchester son enemigos a muerte, como River y Boca. Carlitos jugó en los dos y dio la vuelta olímpica con los dos. Y amagó con el inglés para un lado y salió por el otro, pero se hizo entender. Si para un argentino es difícil triunfar en el fútbol brasilero, hay que imaginarse lo que debe ser en Inglaterra donde la guerra de Malvinas y viejos odios todavía pesan bastante. Pero Carlitos superó todo eso. Hasta se hizo amigo de otro Tévez pero colorado y percherón como el Búfalo Wayne Rooney. Y fue ganando fortunas en euros. Le doy un dato que resume la dimensión de su talento. Noel Gallagher, el cantante de Oasis, una mega estrella, un día en las elecciones de Gran Bretaña puso en la urna un papel que decía: “Voto a Tevez”.

En Italia, en la Juventus repitió la historia de campeonatos y goles y afecto de los tanos de Milan que daban la vida por él.

No digo que Carlos Tévez fue perfecto o un robot de lo políticamente correcto. Hizo algunas macanas, como hacemos todos. Se peleó con un grandote que lo discriminó y lo trepó, literalmente por sus rodillas hasta su cara y lo cagó a trompadas. Discutió con Mancini y se fugó a la Argentina hasta que lo suspendieron y tuvo que pagar una multa de un millón 400 mil euros. ¿Qué me cuenta? Pero en todos lados fue un ejemplo de esfuerzo, de huevos para poner en cualquier cancha y de compañerismo. Por eso se ganó el afecto de todo el mundo. Incluso de sus rivales. Tuvo un desliz y se fue de trampa con una actriz muy bonita pero siempre mantuvo su hogar como un altar de la familia. No se casó con un gato que le comiera la billetera. Se casó con una piba de barrio hermosa y bancadora como Vanesa Mansilla y tuvo tres hijos por los que dá la vida y jamás abandonará: Florencia, Katia y Lito Juniors. Varios de sus golazos los festejó con el pulgar en la boca como tomando de la mamadera o llevó a los pibes a las vueltas olímpicas como las últimas que dio en la Bombonera.

A Tévez le ofrecieron un sueldo de 20 millones de dólares al año en el Shangai de China. Pero el eligió su gente y sus afectos. Y quiso venir a Boca en un gran momento profesional y no de vuelta, con el cuerpo roto como hicieron tantos otros. Eligió el corazón y sus afectos y su familia y los bosteros en lugar de los palacios y la fortuna que no se puede gastar en toda una vida. Se compró una casa maravillosa y llevó a sus amigos de toda la vida a vivir cerca y le dio una mano grande a esa familia adoptiva que tanto lo cuidó. Hoy es amigazo de dos cordobeses que le producen felicidad con lo que hacen porque él también lo hace. El cuarteto de la Mona Giménez y el golf del Pato Cabrera. Otra vez dos mundos presuntamente enfrentados como el golf y el cuarteto unidos por Carlitos. Tiene luz y alma de bueno. Pudo haber sido un delincuente y se transformó en un tipo solidario que visita chicos en hospitales y gente que sufre. Denunció la pobreza de Formosa y se bancó la que vino después.  Se reconstruyó a sí mismo. Como se darán cuenta yo lo admiro profundamente por cientos de cosas, porque todo se lo ganó transpirando la  camiseta. Nunca se quiso hacer una cirugía reparadora para borrar esa cicatriz que lleva en su cuerpo. Tal vez esa marca sea su manera de mantener la identidad, y sus raíces, de no olvidar a aquellos que se quedaron y de mantener los pies sobre la tierra ante tantas tentaciones de todo tipo.  Pero hay dos cuestiones que les quiero contar para despedirme. Creo haber visto la belleza en estado  puro.  Es cuando Tévez  aparece en el borde del área, inclina su cuerpo a la izquierda, se hamaca y le mete un sablazo con la derecha al segundo palo y la comba se clava en el ángulo. Para mi esa es una de las formas de la belleza pura.

Y la otra es lo que le escribió el día que cumplió años su padre adoptivo, el que lo ayudó a zafar de las catacumbas. A don Segundo Tévez, al que alguna vez secuestraron, Carlitos le dijo textualmente: “Me enseñaste hacer (sic) un hombre. Mis tristezas son las tuyas y mis logros tu satisfacción. Te amo, viejo, feliz cumple”. Hoy se lo puede ver con su hermosa familia en una publicidad de lácteos por televisión. Hoy se lo  puede ver trepado a los travesaños celebrando con su pueblo o trepado a los escenarios cantando con “Piola Vago”, el grupo de cumbia villera de su hermano. Hoy se lo puede ver gambeteando su destino y llegando a la gloria de ser el jugador del pueblo, el más querido. Carlitos corazón. Feliz cumpleaños.
Hoy Carlos Tévez cumple 32 años. A pedido de muchos oyentes y a modo de humilde regalo, sick va de nuevo esta columna que tanta repercusión tuvo:

Le pido que me escuche un segundo con atención señor oyente. Lo mismo para usted, amiga oyente. No importa si usted es de River o de Boca. No es necesario  que le interese el fútbol en particular. Le quiero contar la historia de un ser humano que conmueve a una gran mayoría de los argentinos. Hablo de Carlos Tévez. De Carlitos. Del apache. O del jugador del pueblo, como usted prefiera. Su vida es un verdadero ejemplo de superación. Creo que pocos ciudadanos surgieron de tan abajo, con tantas dificultades y llegaron tan arriba, con tantos valores.

No conozco ninguna persona que haya sido tan castigada por la vida y que luego haya sido tan premiada. Su infancia fue un calvario producto del destino y la injusticia social y su actualidad es una gloria gracias a su esfuerzo y su coraje.

Carlos Tévez nació en la pobreza más extrema y en la marginalidad típica de las villas miserias. Pobrecito, apenas tenía 6 meses cuando su madre, Fabiana, lo abandonó. Tal vez Carlitos no tenga memoria de aquel drama. Pero cuatro meses después, la tragedia le dejó una marca para toda su vida. Una pava repleta de agua hirviendo para el mate se derramó sobre cuerpito. Es un accidente doméstico muy común que aterra hasta los médicos. Las ollas siempre deben estar en las hornallas de atrás de la cocina. Pero en este caso no había ni hornallas ni cocina. Había un humilde braserito para todo uso puesto sobre el piso de tierra. Y por eso pasó lo que pasó. Lo llevaron de urgencia a la salita de primeros auxilios de Fuerte Apache y de ahí al hospital. Pero en su desesperación sus seres queridos, los que no lo habían abandonado, lo envolvieron en una manta con fibra de nylon. Eso hizo todo más grave y terrible. El plástico se derritió con el calor y se adhirió a la piel del chiquito en llamas de llanto. Estuvo a punto de morir. Se pasó dos meses en terapia intensiva y la valentía que siempre tuvo le ayudó a salir a flote pero con una cicatriz gigantesca que va desde su oreja hasta el pecho pasando por el cuello. Sufrió las curaciones durante meses. Y el peligro de las infecciones en un ámbito desolador.

Por suerte, la humanidad siempre gana y fue criado y educado por sus tíos maternos. Por la hermana de su madre y por su esposo, don Segundo Tévez que le dio apellido y dignidad aunque en medio de las privaciones más atroces. Pero esto no fue todo. Su padre biológico, Juan Alberto fue asesinado en un enfrentamiento de 23 balazos.

Carlitos tenía solo 5  años y un amor incondicional por la pelota. La dominaba como nadie entre las piedras, el barro y los perros flacos. Era magia lo que surgía de sus pies alados. Destellos de luz en cada gambeta en la canchita del club Santa Clara, al lado de la parroquia y frente a la radio comunitaria. Alguien corrió la bola y un delegado de All Boys lo fue a buscar. Don Segundo Tévez, con todo el dolor del alma y un nudo de lágrimas en la garganta le dijo: “No te puedo mandar al pibe para que se vaya a probar porque no tiene zapatillas”. Jugaba descalzo o con un par de championes rotos que le prestaba un vecino.

El fútbol le dio la nutrición y la potencia muscular que no tenía. Se ordenó su vida y encontró un objetivo para seguir. Carlos siempre dice que si no hubiera sido jugador de fútbol hubiera terminado preso o muerto por entreverarse en el delito. Es que en esos lugares tan extremos de marginalidad y necesidades insatisfechas no hay muchas opciones. Hoy algunos de esos pibes eligen ser soldaditos de la droga. Y así se compran una moto, unas altas llantas y seducen a la mejor de las pibas. Es doloroso pero rigurosamente cierto. De hecho uno de los pocos hermanos biológicos con el que mantenía relación está condenado a 16 años de prisión por asaltar un camión como  pirata del asfalto. Uno de sus amigos de infancia, apodados “Cabañas” fue jefe de una banda criminal temible llamada “Los Backstreet”.

Todo eso me maravilla. Me lleva a preguntar como hizo un ser humano tan castigado para superar todo eso y convertirse en lo que es hoy.

Se la hago corta. Salió campeón en 23 ocasiones y  casi siempre fue el goleador del equipo. Y el compañero más querido. Y el más venerado y ovacionado por los hinchas de todos los colores. En Boca fue y es uno de los ídolos más grandes de todos los tiempos y es comprensible. Pero fue muy querido y valorado en el Corinthians de Brasil, país en el que los futbolistas argentinos tienen que rendir un doble exámen. Hasta Lula lo invitó al palacio Planalto y le pidió una camiseta del equipo que ama desde que era tan pobre como Tévez pero en una favela en lugar de Fuerte Apache.

Allí Carlitos empezó a hacer sus primeros palotes con los idiomas. Se las rebuscaba en el portugués. Pero lo titánico para él fue triunfar en Inglaterra. En tres equipos. A uno lo salvó del descenso, el West Ham y a los otros dos los hizo salir campeón y fue amado por los hinchas de los otros dos que en Manchester son enemigos a muerte, como River y Boca. Carlitos jugó en los dos y dio la vuelta olímpica con los dos. Y amagó con el inglés para un lado y salió por el otro, pero se hizo entender. Si para un argentino es difícil triunfar en el fútbol brasilero, hay que imaginarse lo que debe ser en Inglaterra donde la guerra de Malvinas y viejos odios todavía pesan bastante. Pero Carlitos superó todo eso. Hasta se hizo amigo de otro Tévez pero colorado y percherón como el Búfalo Wayne Rooney. Y fue ganando fortunas en euros. Le doy un dato que resume la dimensión de su talento. Noel Gallagher, el cantante de Oasis, una mega estrella, un día en las elecciones de Gran Bretaña puso en la urna un papel que decía: “Voto a Tevez”.

En Italia, en la Juventus repitió la historia de campeonatos y goles y afecto de los tanos de Milan que daban la vida por él.

No digo que Carlos Tévez fue perfecto o un robot de lo políticamente correcto. Hizo algunas macanas, como hacemos todos. Se peleó con un grandote que lo discriminó y lo trepó, literalmente por sus rodillas hasta su cara y lo cagó a trompadas. Discutió con Mancini y se fugó a la Argentina hasta que lo suspendieron y tuvo que pagar una multa de un millón 400 mil euros. ¿Qué me cuenta? Pero en todos lados fue un ejemplo de esfuerzo, de huevos para poner en cualquier cancha y de compañerismo. Por eso se ganó el afecto de todo el mundo. Incluso de sus rivales. Tuvo un desliz y se fue de trampa con una actriz muy bonita pero siempre mantuvo su hogar como un altar de la familia. No se casó con un gato que le comiera la billetera. Se casó con una piba de barrio hermosa y bancadora como Vanesa Mansilla y tuvo tres hijos por los que dá la vida y jamás abandonará: Florencia, Katia y Lito Juniors. Varios de sus golazos los festejó con el pulgar en la boca como tomando de la mamadera o llevó a los pibes a las vueltas olímpicas como las últimas que dio en la Bombonera.

A Tévez le ofrecieron un sueldo de 20 millones de dólares al año en el Shangai de China. Pero el eligió su gente y sus afectos. Y quiso venir a Boca en un gran momento profesional y no de vuelta, con el cuerpo roto como hicieron tantos otros. Eligió el corazón y sus afectos y su familia y los bosteros en lugar de los palacios y la fortuna que no se puede gastar en toda una vida. Se compró una casa maravillosa y llevó a sus amigos de toda la vida a vivir cerca y le dio una mano grande a esa familia adoptiva que tanto lo cuidó. Hoy es amigazo de dos cordobeses que le producen felicidad con lo que hacen porque él también lo hace. El cuarteto de la Mona Giménez y el golf del Pato Cabrera. Otra vez dos mundos presuntamente enfrentados como el golf y el cuarteto unidos por Carlitos. Tiene luz y alma de bueno. Pudo haber sido un delincuente y se transformó en un tipo solidario que visita chicos en hospitales y gente que sufre. Denunció la pobreza de Formosa y se bancó la que vino después.  Se reconstruyó a sí mismo. Como se darán cuenta yo lo admiro profundamente por cientos de cosas, porque todo se lo ganó transpirando la  camiseta. Nunca se quiso hacer una cirugía reparadora para borrar esa cicatriz que lleva en su cuerpo. Tal vez esa marca sea su manera de mantener la identidad, y sus raíces, de no olvidar a aquellos que se quedaron y de mantener los pies sobre la tierra ante tantas tentaciones de todo tipo.  Pero hay dos cuestiones que les quiero contar para despedirme. Creo haber visto la belleza en estado  puro.  Es cuando Tévez  aparece en el borde del área, inclina su cuerpo a la izquierda, se hamaca y le mete un sablazo con la derecha al segundo palo y la comba se clava en el ángulo. Para mi esa es una de las formas de la belleza pura.

Y la otra es lo que le escribió el día que cumplió años su padre adoptivo, el que lo ayudó a zafar de las catacumbas. A don Segundo Tévez, al que alguna vez secuestraron, Carlitos le dijo textualmente: “Me enseñaste hacer (sic) un hombre. Mis tristezas son las tuyas y mis logros tu satisfacción. Te amo, viejo, feliz cumple”. Hoy se lo puede ver con su hermosa familia en una publicidad de lácteos por televisión. Hoy se lo  puede ver trepado a los travesaños celebrando con su pueblo o trepado a los escenarios cantando con “Piola Vago”, el grupo de cumbia villera de su hermano. Hoy se lo puede ver gambeteando su destino y llegando a la gloria de ser el jugador del pueblo, el más querido. Carlitos corazón. Feliz cumpleaños.
Cristina cayó en desgracia. Cristina está sufriendo un terremoto político. La tierra de su poder se abre a sus pies. Su lugar de conductora se le escapa como agua, medical entre los dedos de las manos. Ya no tiene la chequera y está deshilachado el látigo que tantos resultados le dio para domesticar a gran parte del peronismo. Los síntomas de esta debacle son varios y de distinto calibre. Estamos asistiendo asombrados a situaciones que hubieran sido absolutamente impensadas hace un par de meses. Tal vez la más emblemática tiene que con Lázaro Báez.La mismísima gobernadora Alicia Kirchner le pidió al gobierno nacional que no le otorgue más obras públicas. Ese insólito reclamo es hasta que Báez les pague la deuda a los trabajadores que, tadalafil hasta ayer, drugstore habían convertido a la provincia en un caos, llena de cortes de ruta y desabastecimiento. Pero Alicia ya no vive en el país de las maravillas del kirchnerismo y por las dudas pidió que le mandaran fuerzas federales de la gendarmería para restablecer el orden y reprimir si fuera necesario.

¿Quién lo hubiera imaginado? Suena extraño por todos lados. Alicia no es cualquier gobernadora. Es la hermana de Néstor, la cuñada de Cristina y la tía de Máximo. Es parte de la línea fundadora de la dinastía Kirchner. Igual que Lázaro Báez que es socio, cómplice, testaferro y/ o empleado de la familia, según quien cuente la historia de ese enriquecimiento monumental y a la velocidad de la luz. ¿Se dan cuenta de los que estamos hablando? ¿Registran la gravedad de lo que está ocurriendo? Alicia pide que le corten el chorro de fondos a Lázaro cuando su hermano y su cuñada lo inundaron de millones y millones de dólares. Alicia pide la gendarmería cuando el kirchnerismo se llena la boca de pedir que no se criminalice la protesta social, por ejemplo en el caso de Milagro Sala. El nivel de destrucción del terremoto del que estamos hablando es brutal y recién empieza. Porque Lázaro Báez no es cualquier empresario K. No es ni siquiera Cristóbal o la gente de Electroingeniería. Lázaro es Kirchner. Lázaro es Cristina. Y si no lo creen le pido que respondan estas preguntas:

1) ¿Quién es la persona que más rápido se enriqueció en la última docena de años K?

2) ¿Quién recibió más fondos de los gobiernos del matrimonio presidencial?

3) ¿Quién estaba cenando con su esposa y con Néstor y Cristina cuando el ex presidente sufrió un ataque que lo llevó a la muerte?

4) ¿Quién construyó el mausoleo faraónico donde descansan los restos de Néstor?

5) ¿Quién custodia y paga de su bolsillo la vigilancia privada de ese lugar sagrado para el kirchnerismo?

6) ¿Quién figura como socio de Cristina en la declaración patrimonial de la ex presidenta?

7) ¿Quién administró los hoteles de los Kirchner?

8) ¿Quién se encargó de diseñar la ruta del dinero negro del lavado y las coimas de Hotesur que hoy tienen en vilo a toda la familia?

La única respuesta posible es Lázaro Báez. Cuesta creer que haya sido Alicia y no Elisa Carrió o Mariana Zuvic la que haya exigido que no le mandaran más dinero a Lázaro.

Esta es tal vez la prueba más importante, pero no la única, de la forma acelerada en que Cristina está registrando lo que significa volver al llano y empezar a recibir la mala onda de aquellos que maltrató y humilló aún dentro de su agrupación. Cristina cayó en desgracia porque su soberbia y altanería le impidió ver que si se quedaba sin la caja, se quedaba sin capacidad de mando. Sus órdenes ya no se ejecutan con temor y urgencia. Solo los que no tienen votos ni futuro en la política siguen subordinados al verticalismo que tanto ejerció Cristina. Hoy ella levanta los teléfonos y muchos no responden. Y esto es recién el comienzo.

En el senado, la mayoría encabezada por Miguel Angel Picheto está dispuesta a sacarse a los fanáticos camporitas de encima y a negociar con racionalidad y pragmatismo con Mauricio Macri. Lo dijo con todas las letras.

En el Partido Justicialista todo se encamina a elegir nuevas autoridades más horizontales y colegiadas con la figura de José Luis Gioja a la cabeza.

En Diputados la intransigencia seguidista de Héctor Recalde llevó al bloque a la fractura y a perder la condición de primera minoría. Los cristinistas cada vez son menos y el gobierno de Macri tendrá quórum y posiblidades de aprobar las leyes que necesita con el apoyo de peronistas que huyeron del rayo paralizante que Cristina enviaba desde El Calafate.

Si se analiza con frialdad la relación de los gobernadores con el presidente Macri y el ministro Rogelio Frigerio y las necesidades de fondos que tienen en los distintos distritos, caemos en la cuenta que a Cristina solo le queda Alicia como incondicional.

El éxodo de varios gobernadores hacia un peronismo más moderno, republicano, flexible que los mantenga lejos de los fanatismos de los extremos y el dogmatismo es constante. Desde Juan Manuel Urtubey que encabeza la movida hasta Gerardo Zamora y su esposa que ya arreglaron con Macri que sus 6 diputados no le van a poner palos en la rueda. Los únicos que quedan en la obsecuencia de Cristina son, además de Alicia que no tiene otro remedio y está atrapada sin salida, el intendente de Resistencia.

Capitanich quiere construir poder con el apoyo de Cristina pero ni siquiera tiene el respaldo del gobernador del Chaco, Domingo Peppo que apoyó decididamente la primera ruptura del bloque de diputados. 

Cristina está en problemas. Primero porque la justicia no tiene piedad con quien fue su victimario feroz y segundo porque muchas causas van a avanzar sin prisa pero sin pausa. Pero las dificultades que le produce el terremoto que ella misma generó tienen que ver con la casi nula representatividad de los muchachos de La Cámpora que se dejan conducir en la protesta callejera por Quebracho, la organización más violenta y peligrosa de la actualidad. El resto de los que se quedaron aferrados a su pollera son perdedores seriales de elecciones y con alto nivel de mala imagen en la sociedad: hablo de Guillermo Moreno, Martin Sabbatella, Luis D’Elía, Aníbal Fernández y Julio de Vido, entre otros.

Solo un milagro podría hacer resurgir a Cristina de sus cenizas. O un gobierno desastroso de Mauricio Macri. Mucho más rápido de lo imaginado, el poder de Cristina implosionó. Le explotaron en las manos muchas de las granadas que había dejado para Macri. Hoy toca los timbres que no responden. Se guía más por caprichos que por estrategias, recurre más a la venganza y al resentimiento que a la construcción del poder que viene. Es verdad que el peronismo da para todo. Pero son muy pocos los peronistas que comen vidrio. Son leales hasta la puerta del cementerio. Pero no se entierran con los cadáveres políticos. Hay un terremoto en el kirchnerismo. Cristina cayó en desgracia. Nadie la empujó a ese agujero negro. Ella fue solita, sectaria y altanera. Ahora está pagando las consecuencias. Pero esto recién empieza.
Cristina cayó en desgracia. Cristina está sufriendo un terremoto político. La tierra de su poder se abre a sus pies. Su lugar de conductora se le escapa como agua, troche entre los dedos de las manos. Ya no tiene la chequera y está deshilachado el látigo que tantos resultados le dio para domesticar a gran parte del peronismo. Los síntomas de esta debacle son varios y de distinto calibre. Estamos asistiendo asombrados a situaciones que hubieran sido absolutamente impensadas hace un par de meses. Tal vez la más emblemática tiene que con Lázaro Báez.La mismísima gobernadora Alicia Kirchner le pidió al gobierno nacional que no le otorgue más obras públicas. Ese insólito reclamo es hasta que Báez les pague la deuda a los trabajadores que, thumb hasta ayer, habían convertido a la provincia en un caos, llena de cortes de ruta y desabastecimiento. Pero Alicia ya no vive en el país de las maravillas del kirchnerismo y por las dudas pidió que le mandaran fuerzas federales de la gendarmería para restablecer el orden y reprimir si fuera necesario.

¿Quién lo hubiera imaginado? Suena extraño por todos lados. Alicia no es cualquier gobernadora. Es la hermana de Néstor, la cuñada de Cristina y la tía de Máximo. Es parte de la línea fundadora de la dinastía Kirchner. Igual que Lázaro Báez que es socio, cómplice, testaferro y/ o empleado de la familia, según quien cuente la historia de ese enriquecimiento monumental y a la velocidad de la luz. ¿Se dan cuenta de los que estamos hablando? ¿Registran la gravedad de lo que está ocurriendo? Alicia pide que le corten el chorro de fondos a Lázaro cuando su hermano y su cuñada lo inundaron de millones y millones de dólares. Alicia pide la gendarmería cuando el kirchnerismo se llena la boca de pedir que no se criminalice la protesta social, por ejemplo en el caso de Milagro Sala. El nivel de destrucción del terremoto del que estamos hablando es brutal y recién empieza. Porque Lázaro Báez no es cualquier empresario K. No es ni siquiera Cristóbal o la gente de Electroingeniería. Lázaro es Kirchner. Lázaro es Cristina. Y si no lo creen le pido que respondan estas preguntas:

1) ¿Quién es la persona que más rápido se enriqueció en la última docena de años K?

2) ¿Quién recibió más fondos de los gobiernos del matrimonio presidencial?

3) ¿Quién estaba cenando con su esposa y con Néstor y Cristina cuando el ex presidente sufrió un ataque que lo llevó a la muerte?

4) ¿Quién construyó el mausoleo faraónico donde descansan los restos de Néstor?

5) ¿Quién custodia y paga de su bolsillo la vigilancia privada de ese lugar sagrado para el kirchnerismo?

6) ¿Quién figura como socio de Cristina en la declaración patrimonial de la ex presidenta?

7) ¿Quién administró los hoteles de los Kirchner?

8) ¿Quién se encargó de diseñar la ruta del dinero negro del lavado y las coimas de Hotesur que hoy tienen en vilo a toda la familia?

La única respuesta posible es Lázaro Báez. Cuesta creer que haya sido Alicia y no Elisa Carrió o Mariana Zuvic la que haya exigido que no le mandaran más dinero a Lázaro.

Esta es tal vez la prueba más importante, pero no la única, de la forma acelerada en que Cristina está registrando lo que significa volver al llano y empezar a recibir la mala onda de aquellos que maltrató y humilló aún dentro de su agrupación. Cristina cayó en desgracia porque su soberbia y altanería le impidió ver que si se quedaba sin la caja, se quedaba sin capacidad de mando. Sus órdenes ya no se ejecutan con temor y urgencia. Solo los que no tienen votos ni futuro en la política siguen subordinados al verticalismo que tanto ejerció Cristina. Hoy ella levanta los teléfonos y muchos no responden. Y esto es recién el comienzo.

En el senado, la mayoría encabezada por Miguel Angel Picheto está dispuesta a sacarse a los fanáticos camporitas de encima y a negociar con racionalidad y pragmatismo con Mauricio Macri. Lo dijo con todas las letras.

En el Partido Justicialista todo se encamina a elegir nuevas autoridades más horizontales y colegiadas con la figura de José Luis Gioja a la cabeza.

En Diputados la intransigencia seguidista de Héctor Recalde llevó al bloque a la fractura y a perder la condición de primera minoría. Los cristinistas cada vez son menos y el gobierno de Macri tendrá quórum y posiblidades de aprobar las leyes que necesita con el apoyo de peronistas que huyeron del rayo paralizante que Cristina enviaba desde El Calafate.

Si se analiza con frialdad la relación de los gobernadores con el presidente Macri y el ministro Rogelio Frigerio y las necesidades de fondos que tienen en los distintos distritos, caemos en la cuenta que a Cristina solo le queda Alicia como incondicional.

El éxodo de varios gobernadores hacia un peronismo más moderno, republicano, flexible que los mantenga lejos de los fanatismos de los extremos y el dogmatismo es constante. Desde Juan Manuel Urtubey que encabeza la movida hasta Gerardo Zamora y su esposa que ya arreglaron con Macri que sus 6 diputados no le van a poner palos en la rueda. Los únicos que quedan en la obsecuencia de Cristina son, además de Alicia que no tiene otro remedio y está atrapada sin salida, el intendente de Resistencia.

Capitanich quiere construir poder con el apoyo de Cristina pero ni siquiera tiene el respaldo del gobernador del Chaco, Domingo Peppo que apoyó decididamente la primera ruptura del bloque de diputados. 

Cristina está en problemas. Primero porque la justicia no tiene piedad con quien fue su victimario feroz y segundo porque muchas causas van a avanzar sin prisa pero sin pausa. Pero las dificultades que le produce el terremoto que ella misma generó tienen que ver con la casi nula representatividad de los muchachos de La Cámpora que se dejan conducir en la protesta callejera por Quebracho, la organización más violenta y peligrosa de la actualidad. El resto de los que se quedaron aferrados a su pollera son perdedores seriales de elecciones y con alto nivel de mala imagen en la sociedad: hablo de Guillermo Moreno, Martin Sabbatella, Luis D’Elía, Aníbal Fernández y Julio de Vido, entre otros.

Solo un milagro podría hacer resurgir a Cristina de sus cenizas. O un gobierno desastroso de Mauricio Macri. Mucho más rápido de lo imaginado, el poder de Cristina implosionó. Le explotaron en las manos muchas de las granadas que había dejado para Macri. Hoy toca los timbres que no responden. Se guía más por caprichos que por estrategias, recurre más a la venganza y al resentimiento que a la construcción del poder que viene. Es verdad que el peronismo da para todo. Pero son muy pocos los peronistas que comen vidrio. Son leales hasta la puerta del cementerio. Pero no se entierran con los cadáveres políticos. Hay un terremoto en el kirchnerismo. Cristina cayó en desgracia. Nadie la empujó a ese agujero negro. Ella fue solita, sectaria y altanera. Ahora está pagando las consecuencias. Pero esto recién empieza.
Le pido que me preste atención. Voy a hablar de un tema trascendente: la educación de nuestros hijos.Le pido que me preste atención. Quiero leer un texto que no es mío. Pertenece a Leonardo Haberkorn, buy un gran periodista uruguayo de reconocida capacidad profesional y ética que, hasta que escribió lo que voy a leerle, era el Coordinador de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la ORT.

Leonardo dice así:

Después de muchos, muchos años, hoy di clase en la universidad por última vez.

No dictaré clases allí el semestre que viene y no sé si volveré algún día a dictar clases en una licenciatura en periodismo.

Me cansé de pelear contra los celulares, contra WhatsApp y Facebook. Me ganaron. Me rindo. Tiro la toalla.

Me cansé de estar hablando de asuntos que a mí me apasionan ante muchachos que no pueden despegar la vista de un teléfono que no cesa de recibir selfies.

Claro, es cierto, no todos son así.

Pero cada vez son más.

Hasta hace tres o cuatro años la exhortación a dejar el teléfono de lado durante 90 minutos -aunque más no fuera para no ser maleducados- todavía tenía algún efecto. Ya no. Puede ser que sea yo, que me haya desgastado demasiado en el combate. O que esté haciendo algo mal. Pero hay algo cierto: muchos de estos chicos no tienen conciencia de lo ofensivo e hiriente que es lo que hacen.

Además, cada vez es más difícil explicar cómo funciona el periodismo ante gente que no lo consume ni le ve sentido a estar informado.

Esta semana en clase salió el tema Venezuela. Solo una estudiante en 20 pudo decir lo básico del conflicto. Lo muy básico. El resto no tenía ni la más mínima idea. Les pregunté si sabían qué uruguayo estaba en medio de esa tormenta. Obviamente, ninguno sabía. Les pregunté si conocían quién es Almagro. Silencio. A las cansadas, desde el fondo del salón, una única chica balbuceó: ¿no era el canciller?

Así con todo.

¿Qué es lo que pasa en Siria? Silencio.

¿De qué partido tradicionalmente es aliado el PIT-CNT? Silencio.

¿Qué partido es más liberal, o está más a la “izquierda” en Estados Unidos, los demócratas o los republicanos? Silencio.

¿Saben quién es Vargas Llosa? ¡Sí!

¿Alguno leyó alguno de sus libros? No, ninguno.

Conectar a gente tan desinformada con el periodismo es complicado. Es como enseñar botánica a alguien que viene de un planeta donde no existen los vegetales.

En un ejercicio en el que debían salir a buscar una noticia a la calle, una estudiante regresó con esta noticia:

“todavía existen kioscos que venden diarios y revistas….

 En la Naranja Mecánica, al protagonista le mantenían los ojos abiertos con unas pinzas, para que viera una sucesión interminable de imágenes, veloces, rápidas, violentas.

Con la nueva generación no se necesitan las pinzas. Una sucesión interminable de imágenes de amigos sonrientes les bombardea el cerebro. El tiempo se les va en eso. Una clase se dispersaba por un video que uno le iba mostrando a otro. Pregunté de qué se trataba, con la esperanza de que sirviera como aporte o disparador de algo. Era un video en Facebook de un cachorrito de león que jugaba.

El resultado de producir así, al menos en los trabajos que yo recibo, es muy pobre. La atención tiene que estar muy dispersa para que escriban mal hasta su propio nombre, como pasa.

Llega un momento en que ser periodista te juega en contra. Porque uno está entrenado en ponerse en los zapatos del otro, cultiva la empatía como herramienta básica de trabajo. Y entonces ve que a estos muchachos -que siguen teniendo la inteligencia, la simpatía y la calidez de siempre- los estafaron, que la culpa no es sólo de ellos. Que la incultura, el desinterés y la ajenidad no les nacieron solos. Que les fueron matando la curiosidad y que, con cada maestra que dejó de corregirles las faltas de ortografía, les enseñaron que todo da más o menos lo mismo.

Entonces, cuando uno comprende que ellos también son víctimas, casi sin darse cuenta va bajando la guardia.

Y lo malo termina siendo aprobado como mediocre; lo mediocre pasa por bueno; y lo bueno, las pocas veces que llega, se celebra como si fuera brillante.

No quiero ser parte de ese círculo perverso.

Nunca fui así y no lo seré.

Lo que hago, siempre me gustó hacerlo bien. Lo mejor posible.

Justamente, porque creo en la excelencia, todos los años llevo a clase grandes ejemplos del periodismo, esos que le encienden el alma incluso a un témpano. Este año, proyectando la película El Informante, sobre dos héroes del periodismo y de la vida, vi a gente dormirse en el salón y a otros chateando en WhatsApp o Facebook.

¡Yo la vi más de 200 veces y todavía hay escenas donde tengo que aguantarme las lágrimas!

También les llevé la entrevista de Oriana Fallaci a Galtieri. Toda la vida resultó. Ahora se te va una clase entera en preparar el ambiente: primero tenés que contarles quién era Galtieri, qué fue la guerra de las Malvinas, en qué momento histórico la corajuda periodista italiana se sentó frente al dictador.

Les expliqué todo. Les pasé el video de la Plaza de Mayo repleta de una multitud enloquecida vivando a Galtieri, cuando dijo: “¡Si quieren venir, que vengan! ¡Les presentaremos batalla!”.

Normalmente, a esta altura, todos los años ya había conseguido que la mayor parte de la clase siguiera el asunto con fascinación.

Este año no. Caras absortas. Desinterés. Un pibe despatarrado mirando su Facebook. Todo el año estuvo igual.

Llegamos a la entrevista. Leímos los fragmentos más duros e inolvidables.

Silencio.

Silencio.

Silencio.

Ellos querían que terminara la clase.

Yo también.

A este texto desconsolado de Leonardo, yo solo me permito agregar un par de reflexiones como periodista y como padre.

Por supuesto que no tengo la solución a este drama. Pero entiendo que la anomia por educarse y progresar es lo peor que le puede pasar a una sociedad. En ese caso es la uruguaya pero estoy seguro que no es muy distinta de la Argentina. O quizás peor. El doctor en educación y ex ministro del área de la Ciudad, Mariano Narodowski, acaba de publicar un libro llamado “Un mundo sin adultos”. Habla allí de la familia, escuela y medios frente a la desaparición de la autoridad de los mayores. Allí plantea que la obediencia a nuestros viejos, a los maestros, al director técnico del equipo de fútbol, era un valor democrático y ordenador de la sociedad y no un disvalor represivo y castrador. Los chicos necesitan que un adulto les diga lo que está bien y lo que está mal. Siempre reclaman de mil maneras los límites para no caer en el vacío.

Este es un problema grave que tenemos. Tantos años de presunto progresismo cargó de contenido satánico a la palabra obedecer. Instalaron que la libertad es hacer lo que se les cante las pelotas y eso no es así. Es cierto que no es el único problema. Hay un facilismo perezoso que lleva a los adolescentes eternos a que no se vayan nunca de la casa de los padres. O alumnos que sobre nuevas tecnologías saben más que los maestros. O padres soberbios que insultan y ningunean a los maestros. En síntesis hay palabras y valores que han sido estigmatizados y por eso va a ser tan difícil volver a ser lo que fuimos. Falta sacrificio, esfuerzo y pasión. Nada se logra boludeando. Nadie triunfa en dos minutos. La fama es puro cuento y no hay otra forma de ganar dinero que trabajar. Esas semillas son las que tenemos que volver a sembrar con el ejemplo. Y la pasión. Sin pasión no hay nada. Hay tantos padres que se la pasan diciendo que la vida y que todo es una mierda y eso es lo que le enseñan a sus hijos. Ellos repiten lo mismo y actúan en consecuencia. Si la vida es una mierda y nada puede hacerse, pues los hijos, nada hacen.

Se podría y se debería hablar horas de esto. Debatirlo a fondo en los medios y en las escuelas. Yo solo quise poner el problema delante de nuestros ojos y tirar la primera piedra sin esconder la mano. Ojalá les sirva a algún padre y a algún maestro. Ojalá.
Le pido que me preste atención. Voy a hablar de un tema trascendente: la educación de nuestros hijos.Le pido que me preste atención. Quiero leer un texto que no es mío. Pertenece a Leonardo Haberkorn, viagra sale un gran periodista uruguayo de reconocida capacidad profesional y ética que, help hasta que escribió lo que voy a leerle, sale era el Coordinador de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la ORT.

Leonardo dice así:

Después de muchos, muchos años, hoy di clase en la universidad por última vez.

No dictaré clases allí el semestre que viene y no sé si volveré algún día a dictar clases en una licenciatura en periodismo.

Me cansé de pelear contra los celulares, contra WhatsApp y Facebook. Me ganaron. Me rindo. Tiro la toalla.

Me cansé de estar hablando de asuntos que a mí me apasionan ante muchachos que no pueden despegar la vista de un teléfono que no cesa de recibir selfies.

Claro, es cierto, no todos son así.

Pero cada vez son más.

Hasta hace tres o cuatro años la exhortación a dejar el teléfono de lado durante 90 minutos -aunque más no fuera para no ser maleducados- todavía tenía algún efecto. Ya no. Puede ser que sea yo, que me haya desgastado demasiado en el combate. O que esté haciendo algo mal. Pero hay algo cierto: muchos de estos chicos no tienen conciencia de lo ofensivo e hiriente que es lo que hacen.

Además, cada vez es más difícil explicar cómo funciona el periodismo ante gente que no lo consume ni le ve sentido a estar informado.

Esta semana en clase salió el tema Venezuela. Solo una estudiante en 20 pudo decir lo básico del conflicto. Lo muy básico. El resto no tenía ni la más mínima idea. Les pregunté si sabían qué uruguayo estaba en medio de esa tormenta. Obviamente, ninguno sabía. Les pregunté si conocían quién es Almagro. Silencio. A las cansadas, desde el fondo del salón, una única chica balbuceó: ¿no era el canciller?

Así con todo.

¿Qué es lo que pasa en Siria? Silencio.

¿De qué partido tradicionalmente es aliado el PIT-CNT? Silencio.

¿Qué partido es más liberal, o está más a la “izquierda” en Estados Unidos, los demócratas o los republicanos? Silencio.

¿Saben quién es Vargas Llosa? ¡Sí!

¿Alguno leyó alguno de sus libros? No, ninguno.

Conectar a gente tan desinformada con el periodismo es complicado. Es como enseñar botánica a alguien que viene de un planeta donde no existen los vegetales.

En un ejercicio en el que debían salir a buscar una noticia a la calle, una estudiante regresó con esta noticia:

“todavía existen kioscos que venden diarios y revistas….

 En la Naranja Mecánica, al protagonista le mantenían los ojos abiertos con unas pinzas, para que viera una sucesión interminable de imágenes, veloces, rápidas, violentas.

Con la nueva generación no se necesitan las pinzas. Una sucesión interminable de imágenes de amigos sonrientes les bombardea el cerebro. El tiempo se les va en eso. Una clase se dispersaba por un video que uno le iba mostrando a otro. Pregunté de qué se trataba, con la esperanza de que sirviera como aporte o disparador de algo. Era un video en Facebook de un cachorrito de león que jugaba.

El resultado de producir así, al menos en los trabajos que yo recibo, es muy pobre. La atención tiene que estar muy dispersa para que escriban mal hasta su propio nombre, como pasa.

Llega un momento en que ser periodista te juega en contra. Porque uno está entrenado en ponerse en los zapatos del otro, cultiva la empatía como herramienta básica de trabajo. Y entonces ve que a estos muchachos -que siguen teniendo la inteligencia, la simpatía y la calidez de siempre- los estafaron, que la culpa no es sólo de ellos. Que la incultura, el desinterés y la ajenidad no les nacieron solos. Que les fueron matando la curiosidad y que, con cada maestra que dejó de corregirles las faltas de ortografía, les enseñaron que todo da más o menos lo mismo.

Entonces, cuando uno comprende que ellos también son víctimas, casi sin darse cuenta va bajando la guardia.

Y lo malo termina siendo aprobado como mediocre; lo mediocre pasa por bueno; y lo bueno, las pocas veces que llega, se celebra como si fuera brillante.

No quiero ser parte de ese círculo perverso.

Nunca fui así y no lo seré.

Lo que hago, siempre me gustó hacerlo bien. Lo mejor posible.

Justamente, porque creo en la excelencia, todos los años llevo a clase grandes ejemplos del periodismo, esos que le encienden el alma incluso a un témpano. Este año, proyectando la película El Informante, sobre dos héroes del periodismo y de la vida, vi a gente dormirse en el salón y a otros chateando en WhatsApp o Facebook.

¡Yo la vi más de 200 veces y todavía hay escenas donde tengo que aguantarme las lágrimas!

También les llevé la entrevista de Oriana Fallaci a Galtieri. Toda la vida resultó. Ahora se te va una clase entera en preparar el ambiente: primero tenés que contarles quién era Galtieri, qué fue la guerra de las Malvinas, en qué momento histórico la corajuda periodista italiana se sentó frente al dictador.

Les expliqué todo. Les pasé el video de la Plaza de Mayo repleta de una multitud enloquecida vivando a Galtieri, cuando dijo: “¡Si quieren venir, que vengan! ¡Les presentaremos batalla!”.

Normalmente, a esta altura, todos los años ya había conseguido que la mayor parte de la clase siguiera el asunto con fascinación.

Este año no. Caras absortas. Desinterés. Un pibe despatarrado mirando su Facebook. Todo el año estuvo igual.

Llegamos a la entrevista. Leímos los fragmentos más duros e inolvidables.

Silencio.

Silencio.

Silencio.

Ellos querían que terminara la clase.

Yo también.

A este texto desconsolado de Leonardo, yo solo me permito agregar un par de reflexiones como periodista y como padre.

Por supuesto que no tengo la solución a este drama. Pero entiendo que la anomia por educarse y progresar es lo peor que le puede pasar a una sociedad. En ese caso es la uruguaya pero estoy seguro que no es muy distinta de la Argentina. O quizás peor. El doctor en educación y ex ministro del área de la Ciudad, Mariano Narodowski, acaba de publicar un libro llamado “Un mundo sin adultos”. Habla allí de la familia, escuela y medios frente a la desaparición de la autoridad de los mayores. Allí plantea que la obediencia a nuestros viejos, a los maestros, al director técnico del equipo de fútbol, era un valor democrático y ordenador de la sociedad y no un disvalor represivo y castrador. Los chicos necesitan que un adulto les diga lo que está bien y lo que está mal. Siempre reclaman de mil maneras los límites para no caer en el vacío.

Este es un problema grave que tenemos. Tantos años de presunto progresismo cargó de contenido satánico a la palabra obedecer. Instalaron que la libertad es hacer lo que se les cante las pelotas y eso no es así. Es cierto que no es el único problema. Hay un facilismo perezoso que lleva a los adolescentes eternos a que no se vayan nunca de la casa de los padres. O alumnos que sobre nuevas tecnologías saben más que los maestros. O padres soberbios que insultan y ningunean a los maestros. En síntesis hay palabras y valores que han sido estigmatizados y por eso va a ser tan difícil volver a ser lo que fuimos. Falta sacrificio, esfuerzo y pasión. Nada se logra boludeando. Nadie triunfa en dos minutos. La fama es puro cuento y no hay otra forma de ganar dinero que trabajar. Esas semillas son las que tenemos que volver a sembrar con el ejemplo. Y la pasión. Sin pasión no hay nada. Hay tantos padres que se la pasan diciendo que la vida y que todo es una mierda y eso es lo que le enseñan a sus hijos. Ellos repiten lo mismo y actúan en consecuencia. Si la vida es una mierda y nada puede hacerse, pues los hijos, nada hacen.

Se podría y se debería hablar horas de esto. Debatirlo a fondo en los medios y en las escuelas. Yo solo quise poner el problema delante de nuestros ojos y tirar la primera piedra sin esconder la mano. Ojalá les sirva a algún padre y a algún maestro. Ojalá.
La legendaria canción de Carlos Puebla se hizo himno en Cuba. Sobre todo esa parte donde dice “Y  seguir de modo cruel con la infamia como escudo/ difamando a los barbudos/ Y en eso llegó Fidel”.´

Amado Boudou, site el malandra de estado multiprocesado por la justicia, malady parecía uno de esos barbudos revolucionarios. Parecía nomás. Su sombrero negro todavía no era una boina y le faltaba una estrella roja de cinco puntas.  Su discurso clasista y combativo lo transformaron en un patético personaje, search una caricatura trucha del Che Guevara.

Habló por radio Rebelde, la del piquetero amigo del chavismo, el castrismo y el negacionismo del holocausto de los iraníes más fanáticos. Amado no bajó de la Sierra Maestra para liberar a Cuba del dictador Fulgencio Batista. Bajó del médano que tiene como domicilio en una de las malversaciones de documento público que hizo. No se internó en la Bolivia profunda para organizar la guerrilla campesina. Se fue a vivir a Puerto Madero, cerca de su comandante en jefe, Cristina Fernández de Kirchner. Sin embargo, Boudou, en la carpa de Luis D’Elía en el acampe de Plaza de Mayo exigió por la libertad de Milagro Sala, justo tres de los cristinistas que mayor imagen negativa tienen. El gobierno de Macri celebra que estos impresentables que rechazan las grandes mayorías sean las caras visibles de un cristinismo aislado y en franca decadencia. Solo hay que observar con detenimiento ese acampe para ver como La Cámpora se deja conducir por la agrupación Quebracho, la más violenta de la Argentina actual.

Con palabras groseras y una fuerte impronta antimacrista, Boudou vivó a Cristina y a Luis D’Elía. Se disfraza de izquierdista cuando toda  su formación fue neoliberal y ortodoxa de la mano de los Alsogaray y la universidad del CEMA.

Se hace trampa a sí mismo. No dejó delito por cometer. Está procesado por la justicia en tres causas. Por recibir dádivas, es decir cobrar coimas en especies, con vuelos gratis en aviones y helicópteros. También lo procesaron por  falsificar documentos para no darle la mitad de un auto a su ex esposa el día del divorcio. No parece un gesto solidario ni propio del hombre nuevo socialista.

Y también por uno de los más graves tiene que ir próximamente a juicio oral porque el fallo ya fue dejado firme por dos instancias superiores. Hablo de la estafa de Ciccone, del intento de apropiarse de la máquina de fabricar billetes. Primero por orden de Néstor Kirchner y después aprovechando su muerte para su propio bolsillo.

Tal vez como Al Capone, el ex vicepresidente de la Nación elegido a dedo por Cristina, vaya preso por algunos de los temas más chicos pero más fáciles de probar. Pero está claro que se creyó el más vivo de todos para robar. Dejó los dedos pegados en todas partes. Pero se sintió impune y pronto va a tener que explicar lo inexplicable. No hay una sola voz en el peronismo o en el kirchnerismo que se levante para defenderlo. Solo Luis D’Elía, que es una verdadera mochila de piedras.

Y todavía faltan las causas más graves. Por ejemplo la de enriquecimiento ilícito. El muy atorrante puso bienes de todo tipo a nombre de su familia cuyo patrimonio se multiplicó a la velocidad de la luz. El cancherito de Puerto Madero solía desplazarse en sus poderosas motos Harley Davidson y  con una remera que decía “Cristina Capitana”, mostrando que tiene la cara dura y la mano larga.

Hay derrumbe del relato. Agustina K, la otrora segunda dama, no se puso colorada cuando dijo que “la política es como un hijo al que hay que darle todo” y reconoció que estuvo ” en las malas que fueron muy malas de verdad”. El amor se terminó pero las causas judiciales siguen. Ella deberá dar explicaciones al juez Ariel Lijo que la investiga por enriquecimiento ilícito y al juez Julián Ercolini por ese robo sospechoso que sufrió en su auto estacionado a la hora en que Argentina  jugaba la final del mundial de fútbol. ¿Quién no saca a pasear dos notebooks y hasta un disco rígido y lo deja en el asiento de atrás del auto? Las cosas que habrán hecho desaparecer. ¿Se acuerdan cuando Cristina la hizo subir al escenario del triunfo electoral?

O el robo de casi 8 millones de pesos que le hizo al pueblo pobre de Formosa en complicidad con el gobernador feudal, Gildo Insfran y su socio José María Nuñez Carmona. Es increíble que con lo clarito que está el delito en esta causa, Amado Boudou pueda caminar en libertad por las calles como una persona honorable.

En el senado despilfarró el dinero de todos los argentinos. Ñoquis por todos lados, millones y millones para el gremio legislativo en busca de protección y complicidad, un empleado que cobra y vive en Australia, y 126 millones de pesos para bancar una ficción de canal llamado Senado TV. Qué otra cosa se puede esperar de alguien capaz de mentir su domicilio en varios documentos de identidad?

Hasta Marcelo Tinelli lo gastó con sus tuits. Tal vez no sepa que sus viejos compañeros de La Mancha de Rolando que cantaban con él ataviados con remeras que decían “Clarín miente” hace unos días estuvieron actuando en el “Espacio Clarín” que parece que ya no miente tanto. Estos son mis principios pero si no les gusta lo cambio. Ese es el marxismo que practica, el tragicómico de Groucho.

El muy caradura habló de su resistencia frente a las corporaciones y al sistema financiero y se quiso victimizar diciendo que lo quieren callar y perseguir.

Casi como una confesión de caída en picada, Boudou dijo que “a cada uno le tocará lo que le tenga que tocar”. La diputada Graciela Ocaña en un tuit resumió la esperanza y la exigencia de un amplio sector de la población: “Los argentinos esperamos que te toque la ley y la justician y vayas preso”.

Muchos ciudadanos exigen eso. No por venganza ni por hacer leña del árbol caído. Pero a esta altura que los únicos corruptos del kirchnerismo castigados por la justicia sean Ricardo Jaime y Felisa Miceli parece un chiste de mal gusto. Una grosería que no causa gracia a nadie. Como este Amado Boudou, disfrazado de revolucionario para ocultar su imagen de delincuente. ¿Irá preso ese Che Guevara de pacotilla llamado Amado Boudou?
La legendaria canción de Carlos Puebla se hizo himno en Cuba. Sobre todo esa parte donde dice “Y  seguir de modo cruel con la infamia como escudo/ difamando a los barbudos/ Y en eso llegó Fidel”.´

Amado Boudou, for sale el malandra de estado multiprocesado por la justicia, parecía uno de esos barbudos revolucionarios. Parecía nomás. Su sombrero negro todavía no era una boina y le faltaba una estrella roja de cinco puntas.  Su discurso clasista y combativo lo transformaron en un patético personaje, una caricatura trucha del Che Guevara.

Habló por radio Rebelde, la del piquetero amigo del chavismo, el castrismo y el negacionismo del holocausto de los iraníes más fanáticos. Amado no bajó de la Sierra Maestra para liberar a Cuba del dictador Fulgencio Batista. Bajó del médano que tiene como domicilio en una de las malversaciones de documento público que hizo. No se internó en la Bolivia profunda para organizar la guerrilla campesina. Se fue a vivir a Puerto Madero, cerca de su comandante en jefe, Cristina Fernández de Kirchner. Sin embargo, Boudou, en la carpa de Luis D’Elía en el acampe de Plaza de Mayo exigió por la libertad de Milagro Sala, justo tres de los cristinistas que mayor imagen negativa tienen. El gobierno de Macri celebra que estos impresentables que rechazan las grandes mayorías sean las caras visibles de un cristinismo aislado y en franca decadencia. Solo hay que observar con detenimiento ese acampe para ver como La Cámpora se deja conducir por la agrupación Quebracho, la más violenta de la Argentina actual.

Con palabras groseras y una fuerte impronta antimacrista, Boudou vivó a Cristina y a Luis D’Elía. Se disfraza de izquierdista cuando toda  su formación fue neoliberal y ortodoxa de la mano de los Alsogaray y la universidad del CEMA.

Se hace trampa a sí mismo. No dejó delito por cometer. Está procesado por la justicia en tres causas. Por recibir dádivas, es decir cobrar coimas en especies, con vuelos gratis en aviones y helicópteros. También lo procesaron por  falsificar documentos para no darle la mitad de un auto a su ex esposa el día del divorcio. No parece un gesto solidario ni propio del hombre nuevo socialista.

Y también por uno de los más graves tiene que ir próximamente a juicio oral porque el fallo ya fue dejado firme por dos instancias superiores. Hablo de la estafa de Ciccone, del intento de apropiarse de la máquina de fabricar billetes. Primero por orden de Néstor Kirchner y después aprovechando su muerte para su propio bolsillo.

Tal vez como Al Capone, el ex vicepresidente de la Nación elegido a dedo por Cristina, vaya preso por algunos de los temas más chicos pero más fáciles de probar. Pero está claro que se creyó el más vivo de todos para robar. Dejó los dedos pegados en todas partes. Pero se sintió impune y pronto va a tener que explicar lo inexplicable. No hay una sola voz en el peronismo o en el kirchnerismo que se levante para defenderlo. Solo Luis D’Elía, que es una verdadera mochila de piedras.

Y todavía faltan las causas más graves. Por ejemplo la de enriquecimiento ilícito. El muy atorrante puso bienes de todo tipo a nombre de su familia cuyo patrimonio se multiplicó a la velocidad de la luz. El cancherito de Puerto Madero solía desplazarse en sus poderosas motos Harley Davidson y  con una remera que decía “Cristina Capitana”, mostrando que tiene la cara dura y la mano larga.

Hay derrumbe del relato. Agustina K, la otrora segunda dama, no se puso colorada cuando dijo que “la política es como un hijo al que hay que darle todo” y reconoció que estuvo ” en las malas que fueron muy malas de verdad”. El amor se terminó pero las causas judiciales siguen. Ella deberá dar explicaciones al juez Ariel Lijo que la investiga por enriquecimiento ilícito y al juez Julián Ercolini por ese robo sospechoso que sufrió en su auto estacionado a la hora en que Argentina  jugaba la final del mundial de fútbol. ¿Quién no saca a pasear dos notebooks y hasta un disco rígido y lo deja en el asiento de atrás del auto? Las cosas que habrán hecho desaparecer. ¿Se acuerdan cuando Cristina la hizo subir al escenario del triunfo electoral?

O el robo de casi 8 millones de pesos que le hizo al pueblo pobre de Formosa en complicidad con el gobernador feudal, Gildo Insfran y su socio José María Nuñez Carmona. Es increíble que con lo clarito que está el delito en esta causa, Amado Boudou pueda caminar en libertad por las calles como una persona honorable.

En el senado despilfarró el dinero de todos los argentinos. Ñoquis por todos lados, millones y millones para el gremio legislativo en busca de protección y complicidad, un empleado que cobra y vive en Australia, y 126 millones de pesos para bancar una ficción de canal llamado Senado TV. Qué otra cosa se puede esperar de alguien capaz de mentir su domicilio en varios documentos de identidad?

Hasta Marcelo Tinelli lo gastó con sus tuits. Tal vez no sepa que sus viejos compañeros de La Mancha de Rolando que cantaban con él ataviados con remeras que decían “Clarín miente” hace unos días estuvieron actuando en el “Espacio Clarín” que parece que ya no miente tanto. Estos son mis principios pero si no les gusta lo cambio. Ese es el marxismo que practica, el tragicómico de Groucho.

El muy caradura habló de su resistencia frente a las corporaciones y al sistema financiero y se quiso victimizar diciendo que lo quieren callar y perseguir.

Casi como una confesión de caída en picada, Boudou dijo que “a cada uno le tocará lo que le tenga que tocar”. La diputada Graciela Ocaña en un tuit resumió la esperanza y la exigencia de un amplio sector de la población: “Los argentinos esperamos que te toque la ley y la justician y vayas preso”.

Muchos ciudadanos exigen eso. No por venganza ni por hacer leña del árbol caído. Pero a esta altura que los únicos corruptos del kirchnerismo castigados por la justicia sean Ricardo Jaime y Felisa Miceli parece un chiste de mal gusto. Una grosería que no causa gracia a nadie. Como este Amado Boudou, disfrazado de revolucionario para ocultar su imagen de delincuente. ¿Irá preso ese Che Guevara de pacotilla llamado Amado Boudou?
Ya se puede hacer un primer balance de luces y sombras. Ya pasaron dos meses del gobierno de Mauricio Macri y creo que su principal logro es haber derrotado al fantasma de Fernando de la Rúa y de la Alianza. Hay que ir muy al fondo de la historia para encontrar un gobierno no peronista que haya terminado su mandato con normalidad. Hay que retroceder hasta el presidente Marcelo Torcuato de Alvear que cumplió hasta 1928 con lo que ordenaba la Constitución de aquel momento. ¿Escuchó bien esta aberración política e histórica cargada de causalidad y no de casualidad? Hace 88 años que un gobierno no peronista no termina su gestión para la que fue elegido por el pueblo. La pregunta que más me hacían en la calle o en las charlas los ciudadanos comunes era la siguiente: “¿Si gana Macri, find va a poder gobernar? ¿Lo van a dejar? Y todos traían algún ejemplo terrible de actitudes destituyentes por parte de un sector del peronismo que no soportaba estar en el llano. El plan de lucha contra Illia. Los paros seriales de Saúl Ubaldini contra Alfonsín. Algunos civiles cómplices del golpe militar contra Frondizi. Los saqueos encabezados por muchos intendentes del Conurbano contra De la Rua.Mauricio Macri es el primer presidente que no se forjo en la fragua de los dos partidos mayoritarios. No es peronista ni radical aunque tiene peronistas y radicales en sus filas y como aliados en Cambiemos. Se reconoce más cerca del desarrollismo pero es un hombre más de la gestión que del debate ideológico.

Por eso creo que esto es lo más importante del primer balance. Mauricio Macri no solo demostró que puede gobernar con firmeza el timón de la Nación, illness también que no tiene nada de fragilidad. No le tiembla la mano a la hora de tomar decisiones muy jugadas aunque se equivoque y ese liderazgo tiene la capacidad de reconocer algún error y dar marcha a atrás. En eso es la contracara de Cristina. Macri dialoga donde Cristina excluía y agredía. Macri convoca a todos los sectores y los escucha en donde Cristina mostraba su maltrato sectario y soberbio. Haber convocado a los gobernadores y a sus rivales en las elecciones desactivó en un solo acto el nivel de crispación, cialis sale odio y violencia latente que existía en la Argentina camporista.

Macri demostró que puede gobernar. Esa es el título, la noticia más importante. Se equivocaron los que creyeron que lo se lo iban a llevar por delante los grupos piqueteros en las calles, los gremialistas en las paritarias y los más fanáticos legisladores K en el Congreso de la Nación. “Le van a hacer la vida imposible, no le van a aprobar una sola ley”. Eso es lo que se decía. Y eso resultó ser absolutamente falso.

Los piqueteros están tan diezmados sin la plata del estado que le daba Cristina que, con Milagro Sala presa, en Jujuy no hay ningún tipo de protesta callejera. Los gremios, o mejor dicho sus principales dirigentes cegetistas están por estas horas reunidos en forma racional con Macri. Quieren buscar un acuerdo sensato para no perjudicar a los trabajadores con una caída de su poder adquisitivo pero sin potenciar el fuego inflacionario que si se espiraliza, puede quemar todo en pocos minutos. Y en el Parlamento, el gobierno nacional tiene victorias muy contundentes para exhibir. Cambiemos tiene apenas 90 diputados. El quórum se logra con 129. Un océano de diferencia. Sin embargo en apenas 39 días hábiles de gobierno ya se tejió un acuerdo de responsabilidad democrática que suma 40 diputados de Sergio Massa y no menos de 15 que aportan el justicialismo renovador y republicano de gobernadores como Juan Manuel Urtubey. El saldo es que se logró arrinconar y aislar a los grupitos más fanáticos y menos representativos del cristinismo beligerante y que el quiebre del bloque provocó una rebelión en la granja y una crisis que recién empieza.

Esto significa que Macri tiene el quórum asegurado y una buena predisposición a votarle no todo lo que quiera, pero si las principales leyes que necesite para gobernar.

Por eso le digo que Macri demostró que puede gobernar. Que tiene uñas de guitarrero. Que su formación empresaria, su éxito en Boca y su crecimiento en la jefatura de gobierno de la Ciudad durante 8 años, le dieron la madurez necesaria para semejante desafío.

Quiero aclarar que gobernar no significa que haga todo bien ni mucho menos. Entre las luces hay que colocar a la salida impecable del cepo, a las designaciones ministeriales que mayoritariamente son de gente que sabe y entiende, al cambio de clima de guerra por uno de paz social, y a la reiterada promesa de buscar pobreza cero. Hace unas horas se hicieron anuncios que van en el buen sentido. En intentar mejorar la situación de los que menos tienen y más necesitan. La jubilación mínima ahora será de casi 5 mil pesos y la asignación por hijo se fue a 966 pesos. Nadie se hace millonario con eso. Pero son pequeños pasos a los que hay que sumarle otras decisiones en igual sentido. Bajar el IVA a los alimentos, aumentar el mínimo no imponible de ganancias y aumentar las asignaciones familiares son buenas noticias que si se parte en dos las paritarias a la espera de la baja de la inflación en el segundo semestre, se puede hablar de que nadie va a perder nada pese a la devaluación y a los tarifazos de luz.

Entre los logros hay que destacar las nuevas relaciones internacionales. Chau chavismo, chau Irán y bienvenido el mundo desarrollado como Estados Unidos, Francia, Italia. Hasta el Papa Francisco recibirá a Macri en dos semanas. Se espera que pronto, si el acuerdo con los fondos Buitres llega, aparezcan créditos e inversiones masivas que aumenten la producción y el trabajo. Es la única manera de reducir la pobreza y la marginalidad. Más producción y trabajo.

Entre las sombras no nos podemos olvidar de la olvidable decisión de nombrar dos jueces de la Corte Suprema por decreto. Eso ya fue corregido, pero fue una metida de pata tan grande como aumentar la coparticipación porteña sin conversar siquiera con el resto de las provincias.

Hubo otras cosas cuestionables. En el medio de vagos y ñoquis que ingresaron a último momento para poner palos en la rueda fueron echados algunos trabajadores capaces y honrados. Les faltó más precisión para no cometer errores y les faltó y les sigue faltando una mejor comunicación con la idea de que algunos diputados puedan defender las políticas del gobierno ante el ataque permanente de los cristinistas rabiosos que solo quieren ver a Macri en un helicóptero, huyendo de la Casa Rosada. Por eso le digo que entre los muchos aciertos, el más importante fue la exhibición de autoridad para liderar. Algunos K ahora lo acusan de lo contrario, de ser autoritario. Antes decían que era un tibio que no iba a poder con semejante tarea. Hoy todas las encuestas lo muestran a él y a Gabriela Michetti y María Eugenia Vidal con altos niveles de imagen positiva y aceptación. Eso no es para siempre. Eso hay que regarlo todos los días. Por ahora se puede decir que Macri va bien pero todavía tiene miles de batallas por delante. Nada es fácil y mucho menos gobernar este país quebrado y agresivo que dejó Cristina. Macri podría denunciar con más datos que país recibió. Esa también es una falencia. Porque mientras más información de los niveles de corrupción, mala praxis y despilfarro del kirchnerismo se tenga, más rápido van a poder actuar los jueces independientes. Y más rápido el ciudadano va a comprender mejor lo que pasa. Porque como siempre, el pueblo quiere saber de qué se trata. Y que los ladrones vayan a la cárcel. ¿No le parece?
Ya se puede hacer un primer balance de luces y sombras. Ya pasaron dos meses del gobierno de Mauricio Macri y creo que su principal logro es haber derrotado al fantasma de Fernando de la Rúa y de la Alianza. Hay que ir muy al fondo de la historia para encontrar un gobierno no peronista que haya terminado su mandato con normalidad. Hay que retroceder hasta el presidente Marcelo Torcuato de Alvear que cumplió hasta 1928 con lo que ordenaba la Constitución de aquel momento. ¿Escuchó bien esta aberración política e histórica cargada de causalidad y no de casualidad? Hace 88 años que un gobierno no peronista no termina su gestión para la que fue elegido por el pueblo. La pregunta que más me hacían en la calle o en las charlas los ciudadanos comunes era la siguiente: “¿Si gana Macri, physician va a poder gobernar? ¿Lo van a dejar? Y todos traían algún ejemplo terrible de actitudes destituyentes por parte de un sector del peronismo que no soportaba estar en el llano. El plan de lucha contra Illia. Los paros seriales de Saúl Ubaldini contra Alfonsín. Algunos civiles cómplices del golpe militar contra Frondizi. Los saqueos encabezados por muchos intendentes del Conurbano contra De la Rua.Mauricio Macri es el primer presidente que no se forjo en la fragua de los dos partidos mayoritarios. No es peronista ni radical aunque tiene peronistas y radicales en sus filas y como aliados en Cambiemos. Se reconoce más cerca del desarrollismo pero es un hombre más de la gestión que del debate ideológico.

Por eso creo que esto es lo más importante del primer balance. Mauricio Macri no solo demostró que puede gobernar con firmeza el timón de la Nación, también que no tiene nada de fragilidad. No le tiembla la mano a la hora de tomar decisiones muy jugadas aunque se equivoque y ese liderazgo tiene la capacidad de reconocer algún error y dar marcha a atrás. En eso es la contracara de Cristina. Macri dialoga donde Cristina excluía y agredía. Macri convoca a todos los sectores y los escucha en donde Cristina mostraba su maltrato sectario y soberbio. Haber convocado a los gobernadores y a sus rivales en las elecciones desactivó en un solo acto el nivel de crispación, odio y violencia latente que existía en la Argentina camporista.

Macri demostró que puede gobernar. Esa es el título, la noticia más importante. Se equivocaron los que creyeron que lo se lo iban a llevar por delante los grupos piqueteros en las calles, los gremialistas en las paritarias y los más fanáticos legisladores K en el Congreso de la Nación. “Le van a hacer la vida imposible, no le van a aprobar una sola ley”. Eso es lo que se decía. Y eso resultó ser absolutamente falso.

Los piqueteros están tan diezmados sin la plata del estado que le daba Cristina que, con Milagro Sala presa, en Jujuy no hay ningún tipo de protesta callejera. Los gremios, o mejor dicho sus principales dirigentes cegetistas están por estas horas reunidos en forma racional con Macri. Quieren buscar un acuerdo sensato para no perjudicar a los trabajadores con una caída de su poder adquisitivo pero sin potenciar el fuego inflacionario que si se espiraliza, puede quemar todo en pocos minutos. Y en el Parlamento, el gobierno nacional tiene victorias muy contundentes para exhibir. Cambiemos tiene apenas 90 diputados. El quórum se logra con 129. Un océano de diferencia. Sin embargo en apenas 39 días hábiles de gobierno ya se tejió un acuerdo de responsabilidad democrática que suma 40 diputados de Sergio Massa y no menos de 15 que aportan el justicialismo renovador y republicano de gobernadores como Juan Manuel Urtubey. El saldo es que se logró arrinconar y aislar a los grupitos más fanáticos y menos representativos del cristinismo beligerante y que el quiebre del bloque provocó una rebelión en la granja y una crisis que recién empieza.

Esto significa que Macri tiene el quórum asegurado y una buena predisposición a votarle no todo lo que quiera, pero si las principales leyes que necesite para gobernar.

Por eso le digo que Macri demostró que puede gobernar. Que tiene uñas de guitarrero. Que su formación empresaria, su éxito en Boca y su crecimiento en la jefatura de gobierno de la Ciudad durante 8 años, le dieron la madurez necesaria para semejante desafío.

Quiero aclarar que gobernar no significa que haga todo bien ni mucho menos. Entre las luces hay que colocar a la salida impecable del cepo, a las designaciones ministeriales que mayoritariamente son de gente que sabe y entiende, al cambio de clima de guerra por uno de paz social, y a la reiterada promesa de buscar pobreza cero. Hace unas horas se hicieron anuncios que van en el buen sentido. En intentar mejorar la situación de los que menos tienen y más necesitan. La jubilación mínima ahora será de casi 5 mil pesos y la asignación por hijo se fue a 966 pesos. Nadie se hace millonario con eso. Pero son pequeños pasos a los que hay que sumarle otras decisiones en igual sentido. Bajar el IVA a los alimentos, aumentar el mínimo no imponible de ganancias y aumentar las asignaciones familiares son buenas noticias que si se parte en dos las paritarias a la espera de la baja de la inflación en el segundo semestre, se puede hablar de que nadie va a perder nada pese a la devaluación y a los tarifazos de luz.

Entre los logros hay que destacar las nuevas relaciones internacionales. Chau chavismo, chau Irán y bienvenido el mundo desarrollado como Estados Unidos, Francia, Italia. Hasta el Papa Francisco recibirá a Macri en dos semanas. Se espera que pronto, si el acuerdo con los fondos Buitres llega, aparezcan créditos e inversiones masivas que aumenten la producción y el trabajo. Es la única manera de reducir la pobreza y la marginalidad. Más producción y trabajo.

Entre las sombras no nos podemos olvidar de la olvidable decisión de nombrar dos jueces de la Corte Suprema por decreto. Eso ya fue corregido, pero fue una metida de pata tan grande como aumentar la coparticipación porteña sin conversar siquiera con el resto de las provincias.

Hubo otras cosas cuestionables. En el medio de vagos y ñoquis que ingresaron a último momento para poner palos en la rueda fueron echados algunos trabajadores capaces y honrados. Les faltó más precisión para no cometer errores y les faltó y les sigue faltando una mejor comunicación con la idea de que algunos diputados puedan defender las políticas del gobierno ante el ataque permanente de los cristinistas rabiosos que solo quieren ver a Macri en un helicóptero, huyendo de la Casa Rosada. Por eso le digo que entre los muchos aciertos, el más importante fue la exhibición de autoridad para liderar. Algunos K ahora lo acusan de lo contrario, de ser autoritario. Antes decían que era un tibio que no iba a poder con semejante tarea. Hoy todas las encuestas lo muestran a él y a Gabriela Michetti y María Eugenia Vidal con altos niveles de imagen positiva y aceptación. Eso no es para siempre. Eso hay que regarlo todos los días. Por ahora se puede decir que Macri va bien pero todavía tiene miles de batallas por delante. Nada es fácil y mucho menos gobernar este país quebrado y agresivo que dejó Cristina. Macri podría denunciar con más datos que país recibió. Esa también es una falencia. Porque mientras más información de los niveles de corrupción, mala praxis y despilfarro del kirchnerismo se tenga, más rápido van a poder actuar los jueces independientes. Y más rápido el ciudadano va a comprender mejor lo que pasa. Porque como siempre, el pueblo quiere saber de qué se trata. Y que los ladrones vayan a la cárcel. ¿No le parece?
Es muy bueno que haya un día del amor de pareja. Este domingo los enamorados debemos celebrar con todo el corazón, viagra order sickness las neuronas y el cuerpo. Es cierto que todos los días hay que regar esa plantita maravillosa que es el amor, website like this pero no es malo que un día nos dediquemos por entero al otro. Hay cientos de definiciones de amor. Y uno va cambiando con la edad y con el paso del tiempo. Yo creo que el amor es esa pasión que uno siente por el otro o la otra que hace que lo extrañe mucho y que quiera compartir muchas cosas con el o con ella. Pero eso no alcanza. La carne es fundamental pero no alcanza.  El fuego encendido de la piel y el aliento feliz y agotado de la cama debe tener otros dos componentes, diagnosis según mi humilde criterio. Uno debe ser el admirar al otro. Tenerle un gran respeto por lo que es como persona o como profesional. Por su capacidad intelectual por su actitud solidaria y generosa, por su apuesta al progreso y al esfuerzo de la pareja. Y le agrego algo más. Para mantener vivo ese amor, creo que hay que hacerse el bien uno al otro. Es bueno pensar en uno, en lo que le gusta en su propia satisfacción. Nadie puede hacer feliz al otro si primero no es feliz. Pero hay que ver siempre como podemos expresarle al otro o la otra que estamos pensando en el o en ella. Que la tenemos presente y que vamos siempre a tratar de hacer algo que la haga más feliz, que le genere más placer, que la haga sentir mejor como mujer o como hombre. Ese ida y vuelta es el secreto de la duración de una pareja. Los mimos, los besos, el sexo, el compañerismo, el compartir esfuerzos, llantos y alegrías siempre fortalece la pareja.

De todos modos no hay una fórmula científica y por eso es tan apasionante e inquietante. Hay siempre un toque mágico, inexplicable. Hay algo que enamora que te hace temblar las piernas cuando la vez. Que te sacude el alma cuando te mira con ganas. Que podes pasarte horas hablando de algún tema y horas callados, mirando el futuro o un paisaje conmovedor.

Todavía recuerdo a mi primera novia. Estaba en quinto grado de la escuela Ortiz de Ocampo de la calle Salta. Hicimos un asalto. Susana tenía el pelo rubio y largo hasta  la cintura. En el wincofon sonó la ternura de Salvatore Adamo cantando “mis manos en tu cintura” y yo cerré mis ojos y me sentí volar. Jamás me atreví a decirle nada. Yo había llevado bebidas y las chicas, comida. Era un asalto de aquella época y yo la recuerdo como el día de mi primer amor aunque ella no lo supo nunca. Baile todo el tema con las manos transpiradas y colorado como un tomate.

Después vino el tiempo del caradura que se animaba a todo. Jamás olvidaré la piel cetrina de Alicia y sus ojos de miel que parecían convertirla en siciliana. Con ella cantamos y bailamos a un Leonardo Favio que decía “ding, dong, son las  cosas del amor, yo subía y ella bajaba/ la miré y me miró”.

O Laura, la hermosura de su mirada de  cielo con la que me quise casar. Fui capaz de viajar todos los fines de semana a Buenos Aires donde se había mudado. Iba en tren barato de bolsillos flacos de estudiante y sufrí como un loco cuando ella se casó con alguien menos soñador pero con una mejor posición económica que le dio muchas seguridades y tres hijos. Nuestro tema era Mamy Blue en la penumbra de los boliches. O Sandro, hablando de penumbras.

A todas les escribí poemas. O textos cargados de sentimientos. Está claro que las palabras, siempre fueron mi forma preferida de comunicarme, de expresar lo que siento y pienso.

Me volvió loco la Mirta que cantaba a Vinicius y con su afrolook y pantalones naranjas superajustados me cantaba al oído que “tus brazos precisan los míos y los míos, precisan los tuyos”. No pudo ser.

En los 70, la universidad combativa y las marchas callejeras me empujaron a los brazos de Celina. Era una partisana de apellido italiano y orgullo cordobés. Hincha de Agustín Tosco y los camperones verdes de la militancia. La dictadura acechaba, había que tomar decisiones para sobrevivir y  huimos hacia Buenos Aires. Previamente nos casamos. Seguramente demasiado rápido. Éramos muy duros para la política pero demasiado blandos para la convivencia. Hoy miro a aquel Alfredo y lo veo con una inocencia y una falta de experiencia terrible. Pero empecé a ganarme la vida muy de abajo, en la revista Goles, mientras dormíamos con un colchón en el piso en un departamento de Floresta que casi no tenía muebles. Pero había música de Tejada Gómez y Silvio Rodriguez.

Después viví tiempos de separado más zarpado y fui picoteando por distintas flores. La calle Corrientes me deslumbraba y tuve mucho de ese amor fugaz del toco y me voy que es amor pero no tanto. Esos son amores de madrugadas y calenturas pero no un amor de todo el día. Son esos ásperos entreveros de sábanas a los que suele cantarle Joaquín Sabina que hoy cumple 67 años.

Con Silvana, la psicoanalista de Lugano, me casé y viví durante 24 años. Entramos a la fiesta con Sting que cantaba “Si la amas, déjala ir”. Apenas la ví en un recital, supe que iba a ser mi futura segunda ex esposa. Es una gran  madre de Diego y nadie vive tanto tiempo con alguien si no hay una potente llama prendida.

Finalmente, todo llega. Hoy Cecilia, es la colorada que me puede. Un arroyito salvaje que me enseñó a disfrutar de muchas cosas que yo ignoraba. Todos los días nos levantamos con la alegría de estar juntos y de construir la mejor pareja que podamos. Nos avanzamos bailando con Los Amados y riendo como chicos de nuestras picardías. Ella me dijo goloso porque yo le pedí un beso demasiado pronto.

A esta altura creo que cada amor tuvo su identidad. Cada amor fue un espejo de mis momentos, mis sueños, mis fracasos y mis éxitos. Yo ya no soy el mismo que fue feliz con aquellas otras mujeres. Ni el que dejó de serlo y se fue en busca de otros susurros. Tal vez no cambié el fondo de mi mirada ni mi ADN de la vida. Pero fui modificando las formas de aproximarse a la vida y al amor. Uno cree que sabe pero no sabe bien que es el amor. Sospecha. Siente cosas en el cuerpo y aproximaciones en las ganas.

Hoy creo que lo que más se parece a lo que siento lo escribió, cuando no, Daniel Salzano para Jairo.

Se llama “Los enamorados” y dice que  se miran de frente,
caminan despacio, se besan de lado,
se tocan el pelo,
se cuentan los dedos,
se besan las manos.
Los enamorados…
Inventan proezas,
desatan pasiones,
murmuran promesas,
adoran la vida,
comparten helados.
Los enamorados…

Los enamorados,
son cuerpos sagrados,
oigamos el himno que cantan callados,
no me dejes nunca, no me dejes solo,
no me dejes, teneme apretado
decime amor mio, decilo de nuevo,
te quiero te quiero, que el mundo se acabe y empiece de nuevo.
Los enamorados, se miran de frente,
caminan despacio, se besan de lado,
ocupan el mundo, se prestan el alma,
los enamorados…
evitan las luces, dominan la noche,
abarcan estrellas, señalan planetas,
estiran las manos …. y
al final estallan, se apuntan,
se juegan, se afloran,
se abejan, se abren,
se cierran se bailan,
se juran, se viaban de lengua ,
de ojos de lado, se acunan,
se miman, se doblan, se triplan,
se llaman, se citan,
se loban, se lunan,
se celan se adoran,
los enamorados…

Brindo por todos los enamorados y les deseo que ese amor no se termine nunca. Brinde por eso este domingo. Es el día del amor.
Es muy bueno que haya un día del amor de pareja. Este domingo los enamorados debemos celebrar con todo el corazón, capsule prostate las neuronas y el cuerpo. Es cierto que todos los días hay que regar esa plantita maravillosa que es el amor, remedy pero no es malo que un día nos dediquemos por entero al otro. Hay cientos de definiciones de amor. Y uno va cambiando con la edad y con el paso del tiempo. Yo creo que el amor es esa pasión que uno siente por el otro o la otra que hace que lo extrañe mucho y que quiera compartir muchas cosas con el o con ella. Pero eso no alcanza. La carne es fundamental pero no alcanza.  El fuego encendido de la piel y el aliento feliz y agotado de la cama debe tener otros dos componentes, no rx según mi humilde criterio. Uno debe ser el admirar al otro. Tenerle un gran respeto por lo que es como persona o como profesional. Por su capacidad intelectual por su actitud solidaria y generosa, por su apuesta al progreso y al esfuerzo de la pareja. Y le agrego algo más. Para mantener vivo ese amor, creo que hay que hacerse el bien uno al otro. Es bueno pensar en uno, en lo que le gusta en su propia satisfacción. Nadie puede hacer feliz al otro si primero no es feliz. Pero hay que ver siempre como podemos expresarle al otro o la otra que estamos pensando en el o en ella. Que la tenemos presente y que vamos siempre a tratar de hacer algo que la haga más feliz, que le genere más placer, que la haga sentir mejor como mujer o como hombre. Ese ida y vuelta es el secreto de la duración de una pareja. Los mimos, los besos, el sexo, el compañerismo, el compartir esfuerzos, llantos y alegrías siempre fortalece la pareja.

De todos modos no hay una fórmula científica y por eso es tan apasionante e inquietante. Hay siempre un toque mágico, inexplicable. Hay algo que enamora que te hace temblar las piernas cuando la vez. Que te sacude el alma cuando te mira con ganas. Que podes pasarte horas hablando de algún tema y horas callados, mirando el futuro o un paisaje conmovedor.

Todavía recuerdo a mi primera novia. Estaba en quinto grado de la escuela Ortiz de Ocampo de la calle Salta. Hicimos un asalto. Susana tenía el pelo rubio y largo hasta  la cintura. En el wincofon sonó la ternura de Salvatore Adamo cantando “mis manos en tu cintura” y yo cerré mis ojos y me sentí volar. Jamás me atreví a decirle nada. Yo había llevado bebidas y las chicas, comida. Era un asalto de aquella época y yo la recuerdo como el día de mi primer amor aunque ella no lo supo nunca. Baile todo el tema con las manos transpiradas y colorado como un tomate.

Después vino el tiempo del caradura que se animaba a todo. Jamás olvidaré la piel cetrina de Alicia y sus ojos de miel que parecían convertirla en siciliana. Con ella cantamos y bailamos a un Leonardo Favio que decía “ding, dong, son las  cosas del amor, yo subía y ella bajaba/ la miré y me miró”.

O Laura, la hermosura de su mirada de  cielo con la que me quise casar. Fui capaz de viajar todos los fines de semana a Buenos Aires donde se había mudado. Iba en tren barato de bolsillos flacos de estudiante y sufrí como un loco cuando ella se casó con alguien menos soñador pero con una mejor posición económica que le dio muchas seguridades y tres hijos. Nuestro tema era Mamy Blue en la penumbra de los boliches. O Sandro, hablando de penumbras.

A todas les escribí poemas. O textos cargados de sentimientos. Está claro que las palabras, siempre fueron mi forma preferida de comunicarme, de expresar lo que siento y pienso.

Me volvió loco la Mirta que cantaba a Vinicius y con su afrolook y pantalones naranjas superajustados me cantaba al oído que “tus brazos precisan los míos y los míos, precisan los tuyos”. No pudo ser.

En los 70, la universidad combativa y las marchas callejeras me empujaron a los brazos de Celina. Era una partisana de apellido italiano y orgullo cordobés. Hincha de Agustín Tosco y los camperones verdes de la militancia. La dictadura acechaba, había que tomar decisiones para sobrevivir y  huimos hacia Buenos Aires. Previamente nos casamos. Seguramente demasiado rápido. Éramos muy duros para la política pero demasiado blandos para la convivencia. Hoy miro a aquel Alfredo y lo veo con una inocencia y una falta de experiencia terrible. Pero empecé a ganarme la vida muy de abajo, en la revista Goles, mientras dormíamos con un colchón en el piso en un departamento de Floresta que casi no tenía muebles. Pero había música de Tejada Gómez y Silvio Rodriguez.

Después viví tiempos de separado más zarpado y fui picoteando por distintas flores. La calle Corrientes me deslumbraba y tuve mucho de ese amor fugaz del toco y me voy que es amor pero no tanto. Esos son amores de madrugadas y calenturas pero no un amor de todo el día. Son esos ásperos entreveros de sábanas a los que suele cantarle Joaquín Sabina que hoy cumple 67 años.

Con Silvana, la psicoanalista de Lugano, me casé y viví durante 24 años. Entramos a la fiesta con Sting que cantaba “Si la amas, déjala ir”. Apenas la ví en un recital, supe que iba a ser mi futura segunda ex esposa. Es una gran  madre de Diego y nadie vive tanto tiempo con alguien si no hay una potente llama prendida.

Finalmente, todo llega. Hoy Cecilia, es la colorada que me puede. Un arroyito salvaje que me enseñó a disfrutar de muchas cosas que yo ignoraba. Todos los días nos levantamos con la alegría de estar juntos y de construir la mejor pareja que podamos. Nos avanzamos bailando con Los Amados y riendo como chicos de nuestras picardías. Ella me dijo goloso porque yo le pedí un beso demasiado pronto.

A esta altura creo que cada amor tuvo su identidad. Cada amor fue un espejo de mis momentos, mis sueños, mis fracasos y mis éxitos. Yo ya no soy el mismo que fue feliz con aquellas otras mujeres. Ni el que dejó de serlo y se fue en busca de otros susurros. Tal vez no cambié el fondo de mi mirada ni mi ADN de la vida. Pero fui modificando las formas de aproximarse a la vida y al amor. Uno cree que sabe pero no sabe bien que es el amor. Sospecha. Siente cosas en el cuerpo y aproximaciones en las ganas.

Hoy creo que lo que más se parece a lo que siento lo escribió, cuando no, Daniel Salzano para Jairo.

Se llama “Los enamorados” y dice que  se miran de frente,
caminan despacio, se besan de lado,
se tocan el pelo,
se cuentan los dedos,
se besan las manos.
Los enamorados…
Inventan proezas,
desatan pasiones,
murmuran promesas,
adoran la vida,
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Los enamorados…

Los enamorados,
son cuerpos sagrados,
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no me dejes, teneme apretado
decime amor mio, decilo de nuevo,
te quiero te quiero, que el mundo se acabe y empiece de nuevo.
Los enamorados, se miran de frente,
caminan despacio, se besan de lado,
ocupan el mundo, se prestan el alma,
los enamorados…
evitan las luces, dominan la noche,
abarcan estrellas, señalan planetas,
estiran las manos …. y
al final estallan, se apuntan,
se juegan, se afloran,
se abejan, se abren,
se cierran se bailan,
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se miman, se doblan, se triplan,
se llaman, se citan,
se loban, se lunan,
se celan se adoran,
los enamorados…

Brindo por todos los enamorados y les deseo que ese amor no se termine nunca. Brinde por eso este domingo. Es el día del amor.
Extrañamente en este país no recordamos a los argentinos importantes el día de su nacimiento. En general nos ocupamos de ellos el día de su muerte. Me gustaría romper esa incomprensible costumbre y hacerle un humilde homenaje a quien creo es uno de los compatriotas más extraordinarios de todos los tiempos. Y uno de los que más polémica despierta también.

Un día como hoy pero de hace 205 años nació Domingo Faustino Sarmiento.

Fue un escritor exquisito, ailment un periodista indomable, prescription un militar que se la bancaba,  un político con el coraje bien puesto y eso le permitió ser senador, gobernador de San Juan y Presidente de la Nación. Pero Sarmiento, por sobre todas las cosas fue un maestro.

A Cristina y sus fanáticos no le gustaba recordarlo ¿Eran tan omnipotentes, autoritarios y caraduras que querían borrar de la historia a Sarmiento? Lo castigaron hasta con los dibujitos y los dibujados de Paka Paka, ¿Se acuerda? El simplismo frívolamente ideologizado de los K, produce vergüenza ajena. “Sarmiento era de derecha”, dijo en su momento el pensador camporista Juan Cabandié. Menos mal que perdieron las elecciones. De lo contrario en cualquier momento hubieran metido en el Congreso la declaración de interés público y sujeto a expropiación de la calle Sarmiento para rebautizarla Néstor Kirchner. El ex presidente si era de izquierda y no como Sarmiento, diría Cristina o Teresa Parodi.

Por eso le pido que pase y vea esta película. Es apta para todo público y no intenta bajar línea de ningún dogma. Habla de valores universales.

Es que Sarmiento es el gran maestro de la patria. Maestro de los maestros, como se dice cotidianamente. José Clemente, su padre fue peón de campo y arriero y combatió en las guerras por la independencia junto a Belgrano y San Martín.

El talento e inteligencia de Domingo Faustino Sarmiento empujaron la movilidad social ascendente. La prueba es que nació en el Carrascal, un barrio pobre de San Juan, llegó a ser presidente de la Nación y murió a los 77 años tan pobre como había nacido.

Es la gran figura polémica de nuestra historia. Se puede hablar horas de sus grandezas y de sus miserias. No nos alcanzaría todo un año. Solo su obra escrita tiene 52 tomos y más de 15 mil páginas. Se puede decir que fue cascarrabias, mujeriego y que tuvo actitudes francamente discriminadoras sobre todo con los indios y los gauchos.

Pero hoy debo rescatar lo mejor de su luz de educador. Un poema dice que “sembró escuelas como soles a lo largo de la patria”. Su dimensión de estadista lo llevó a fundar 800 escuelas en un país que según el primer censo que él también ordenó padecía un drama: 7 de cada 10 argentinos eran analfabetos. En 1871, la población de nuestro país era de 1.836.000 personas entre las que se encontraban 194 ingenieros y 1.047 curanderos, por ejemplo. En ese país de la injusticia y la oscuridad, Sarmiento fue el motor de la educación como igualador social y como principal instrumento del desarrollo.

Eso no se lo vamos a terminar de agradecer nunca. Fue el mejor combatiente contra la ignorancia y eso solo lo coloca como uno de los principales impulsores de la democracia y de los derechos de los más pobres. Decretó la ley de enseñanza primaria obligatoria. ¿Se imaginan la aceleración del progreso que eso significó? Cuando asumió había 30 mil y cuando dejó la presidencia ya eran 100 mil los chicos que concurrían a la escuela. Es que eran leyes revolucionarias. Cambiaban la estructura de la sociedad y la hacían más justa y progresista.

Le recuerdo solo algunos de los conceptos y valores que Sarmiento instaló para siempre en el inconsciente colectivo de los argentinos:” todos los problemas son problemas de educación.

Las escuelas son la base de la civilización.” Faltaban 30 años para el 1900 y él ya decía que “se puede juzgar el grado de civilización de un pueblo por la posición social de la mujer”. O que “el buen salario, la comida abundante, el buen vestir y la libertad educan a un adulto como la escuela a un niño”. Fue un verdadero visionario, un genio en su capacidad de enseñanza. Su concepto de educación para el desarrollo se adelantó un siglo. Gran parte de sus construcciones teóricas se siguen utilizando en la actualidad.

No quiso que el saber fuera un privilegio de pocos. Propuso que toda la República fuera una escuela. Apostó al progreso científico, a las comunicaciones. El correo y el ferrocarril en ese entonces eran catalizadores de las mejores ideas y soluciones concretas. Fue un férreo defensor de las libertades civiles y un opositor feroz a los dictadores. “Bárbaros, las ideas no se matan”, dejó grabado por los siglos de los siglos.

En primer discurso presidencial dijo algo que todavía hoy tiene una vigencia impresionante y que es la síntesis más perfecta de lo que debería ser la política: “el gobierno está para distribuir la mayor porción posible de felicidad sobre el mayor número posible de ciudadanos”. ¿Qué me cuenta? Ojalá fuera el objetivo que guíe a todos nuestros gobernantes. Paula Albarracín, su madre, le quiso poner Domingo pero no pudo. Por eso en su partida de nacimiento figura como Faustino Valentín Quiroga Sarmiento. A los 4 años ya leía de corrido y a los 15 ya era maestro, su principal condición que no abandonó jamás. Hasta en la cárcel mientras fue preso político se dedicó a enseñar a sus compañeros de celda.

Y luego se convirtió en un monumento vivo a los docentes y no paró nunca de construir bibliotecas populares. El filósofo Tomas Abraham lo definió como el hombre más grande que dio esta tierra. Su himno que es el himno que nos ilumina, reclama honor y gratitud para él y lo bautiza como corresponde: Domingo Faustino Sarmiento, Padre del Aula. Maestro inmortal y está todo dicho. Nació un día como hoy. Vale la pena recordarlo.
Extrañamente en este país no recordamos a los argentinos importantes el día de su nacimiento. En general nos ocupamos de ellos el día de su muerte. Me gustaría romper esa incomprensible costumbre y hacerle un humilde homenaje a quien creo es uno de los compatriotas más extraordinarios de todos los tiempos. Y uno de los que más polémica despierta también.

Un día como hoy pero de hace 205 años nació Domingo Faustino Sarmiento.

Fue un escritor exquisito, see un periodista indomable, un militar que se la bancaba,  un político con el coraje bien puesto y eso le permitió ser senador, gobernador de San Juan y Presidente de la Nación. Pero Sarmiento, por sobre todas las cosas fue un maestro.

A Cristina y sus fanáticos no le gustaba recordarlo ¿Eran tan omnipotentes, autoritarios y caraduras que querían borrar de la historia a Sarmiento? Lo castigaron hasta con los dibujitos y los dibujados de Paka Paka, ¿Se acuerda? El simplismo frívolamente ideologizado de los K, produce vergüenza ajena. “Sarmiento era de derecha”, dijo en su momento el pensador camporista Juan Cabandié. Menos mal que perdieron las elecciones. De lo contrario en cualquier momento hubieran metido en el Congreso la declaración de interés público y sujeto a expropiación de la calle Sarmiento para rebautizarla Néstor Kirchner. El ex presidente si era de izquierda y no como Sarmiento, diría Cristina o Teresa Parodi.

Por eso le pido que pase y vea esta película. Es apta para todo público y no intenta bajar línea de ningún dogma. Habla de valores universales.

Es que Sarmiento es el gran maestro de la patria. Maestro de los maestros, como se dice cotidianamente. José Clemente, su padre fue peón de campo y arriero y combatió en las guerras por la independencia junto a Belgrano y San Martín.

El talento e inteligencia de Domingo Faustino Sarmiento empujaron la movilidad social ascendente. La prueba es que nació en el Carrascal, un barrio pobre de San Juan, llegó a ser presidente de la Nación y murió a los 77 años tan pobre como había nacido.

Es la gran figura polémica de nuestra historia. Se puede hablar horas de sus grandezas y de sus miserias. No nos alcanzaría todo un año. Solo su obra escrita tiene 52 tomos y más de 15 mil páginas. Se puede decir que fue cascarrabias, mujeriego y que tuvo actitudes francamente discriminadoras sobre todo con los indios y los gauchos.

Pero hoy debo rescatar lo mejor de su luz de educador. Un poema dice que “sembró escuelas como soles a lo largo de la patria”. Su dimensión de estadista lo llevó a fundar 800 escuelas en un país que según el primer censo que él también ordenó padecía un drama: 7 de cada 10 argentinos eran analfabetos. En 1871, la población de nuestro país era de 1.836.000 personas entre las que se encontraban 194 ingenieros y 1.047 curanderos, por ejemplo. En ese país de la injusticia y la oscuridad, Sarmiento fue el motor de la educación como igualador social y como principal instrumento del desarrollo.

Eso no se lo vamos a terminar de agradecer nunca. Fue el mejor combatiente contra la ignorancia y eso solo lo coloca como uno de los principales impulsores de la democracia y de los derechos de los más pobres. Decretó la ley de enseñanza primaria obligatoria. ¿Se imaginan la aceleración del progreso que eso significó? Cuando asumió había 30 mil y cuando dejó la presidencia ya eran 100 mil los chicos que concurrían a la escuela. Es que eran leyes revolucionarias. Cambiaban la estructura de la sociedad y la hacían más justa y progresista.

Le recuerdo solo algunos de los conceptos y valores que Sarmiento instaló para siempre en el inconsciente colectivo de los argentinos:” todos los problemas son problemas de educación.

Las escuelas son la base de la civilización.” Faltaban 30 años para el 1900 y él ya decía que “se puede juzgar el grado de civilización de un pueblo por la posición social de la mujer”. O que “el buen salario, la comida abundante, el buen vestir y la libertad educan a un adulto como la escuela a un niño”. Fue un verdadero visionario, un genio en su capacidad de enseñanza. Su concepto de educación para el desarrollo se adelantó un siglo. Gran parte de sus construcciones teóricas se siguen utilizando en la actualidad.

No quiso que el saber fuera un privilegio de pocos. Propuso que toda la República fuera una escuela. Apostó al progreso científico, a las comunicaciones. El correo y el ferrocarril en ese entonces eran catalizadores de las mejores ideas y soluciones concretas. Fue un férreo defensor de las libertades civiles y un opositor feroz a los dictadores. “Bárbaros, las ideas no se matan”, dejó grabado por los siglos de los siglos.

En primer discurso presidencial dijo algo que todavía hoy tiene una vigencia impresionante y que es la síntesis más perfecta de lo que debería ser la política: “el gobierno está para distribuir la mayor porción posible de felicidad sobre el mayor número posible de ciudadanos”. ¿Qué me cuenta? Ojalá fuera el objetivo que guíe a todos nuestros gobernantes. Paula Albarracín, su madre, le quiso poner Domingo pero no pudo. Por eso en su partida de nacimiento figura como Faustino Valentín Quiroga Sarmiento. A los 4 años ya leía de corrido y a los 15 ya era maestro, su principal condición que no abandonó jamás. Hasta en la cárcel mientras fue preso político se dedicó a enseñar a sus compañeros de celda.

Y luego se convirtió en un monumento vivo a los docentes y no paró nunca de construir bibliotecas populares. El filósofo Tomas Abraham lo definió como el hombre más grande que dio esta tierra. Su himno que es el himno que nos ilumina, reclama honor y gratitud para él y lo bautiza como corresponde: Domingo Faustino Sarmiento, Padre del Aula. Maestro inmortal y está todo dicho. Nació un día como hoy. Vale la pena recordarlo.
Rodolfo Páez, try más conocido como Fito, es un exitoso artista rosarino que supo admirar al Che Guevara y sentir asco por  la mitad de los porteños. Aunque no lo dijo, por carácter transitivo se supone que ahora también siente asco por más de la mitad de los argentinos que votaron al presidente que le produjo esa sensación de repugnancia.

Poco antes de las elecciones bajó el poster del Che y colgó el de Aníbal Fernández para quien hizo un concierto privado en su casa. Tomaron vino del bueno como amigos de toda la vida. La empleada doméstica que servía tenía guantes blancos. Y tanto Aníbal como Martin Sabbatella, su compañero de fórmula, estuvieron con sus esposas y corearon las canciones más emblemáticas.

Ahora Aníbal se dejó la barba y aunque sea muy canosa es lo único que tiene del Che: la barba.

Que Fito se haya sumado a la campaña de uno de los dirigentes con mayor imagen negativa es curioso. Es el que dijo que había solo una sensación de inseguridad y que en Alemania había más pobres que en Argentina. El que pidió que se metieran la marcha peronista donde usted ya sabe. Y sobre todo fue en plena ofensiva de la Iglesia Católica contra el jefe de gabinete al que por lo bajo describen como el diablo de la droga. Los resultados fueron peor de lo esperado. Fito no les dio suerte a los muchachos que perdieron en la provincia en una de las derrotas más importantes de la historia del peronismo que los llevó a perder incluso en sus distritos, donde más los conocen. Aníbal mordió el polvo de la derrota en Quilmes y Sabbatella en Morón.

La doctora Elisa Carrió también responsabilizó al quilmeño de ser una suerte del patron del mal de los narcos. Y hasta su propio compañero de militancia kirchnerista y ex intendente de Quilmes, Francisco “El Barba” Gutierrez se sumó al deporte de pegar a Anibal con la venta de estupefacientes. Y que Fito no me venga a decir que el Barba es de derecha y también le produce asco.

Hablo de Fito porque fue el principal convocante de un acto del cristinismo que se hizo en Parque Saavedra ante una multitud de militantes, sobre todo de La Cámpora.

Fue un hecho político legítimo porque cada uno tiene derecho apoyar y criticar  a quien quiera. En este caso los besos fueron para Cristina y los palos para Macri. Hasta ahí,“ tudo legal”, como dirían los brasileños. Sobre todo porque esta vez, por lo menos esta vez, el resto de los argentinos no pusimos un peso. Antes hacían este tipo de manifestaciones pero bancados con el dinero del estado, es decir se hacían los clasistas y combativos pero con nuestro bolsillo.

Los artistas más cristinistas estuvieron eufóricos. Pablo Echarri y su esposa Nancy Duplaa, el ex menemista Gerardo Romano, Luisa Kuliok, Victoria Onetto, Mercedes Morán, Gastón Pauls, Cecilia Roth, la ex pareja de Fito, que caracterizó al gobierno como una derecha rara, y hasta Teresa Parodi que fue cómplice de persecución y listas negras en la cultura y que diez días antes de irse nombró a 50 ñoquis en el ministerio para que lo paguemos entre todos. El problema es que en ese recital, además hubo un stand que parodiaba un juego de la computadora que instaba a tirarle proyectiles a cubos que tenían las fotografías de algunos personajes odiados por esta “izquierda papanata”, como diría Andrés Calamaro. Son los soldados de una Cristina que “dividió al país”, como dijo Joaquín Sabina.

En ese escrache con incitación a la violencia participaron hasta los chicos de algunas familias que fueron a expresar su bronca por haber perdido las elecciones. Había que ver a pibes tirando pelotazos a las fotos del presidente Macri, electo por el pueblo hace 40 días hábiles. Al mismo flamante jefe de estado que ganó en Capital, Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Jujuy entre otros lugares. Los proyectiles para voltear muñecos, como si fuera una kermese del autoritarismo, eran también para Patricia Bullrich, María Eugenia Vidal la argentina como mayor imagen positiva, Hernán Lombardi, Alfonso Prat Gay, entre otros, todos de probadas fe democrática y sin una sola acusación de corrupción. También hubo proyectiles para Héctor Magnetto, CEO del grupo Clarín al que recurren desesperadamente la inmensa mayoría de esos artistas insurreccionales cuando necesitan promocionar sus espectáculos. Es lastimoso ver como se arrastran por un minuto de aire en TN o Mitre o unos centímetros en Clarin los mismos que decían que esos medios estaban manchados en sangre y que gritaban “devuelvan los nietos” a los trabajadores del grupo en referencia a una mentira, según lo determinó la justicia que sostuvieron Cristina y Estela Carlotto y que jamás los llevó a pedir disculpas a nadie por semejante nivel de estigmatización.

Una forma tradicional de saber si algo está bien y es moralmente aceptable, es colocarse en el lugar del otro. ¿Se imaginan a artistas e intelectuales macristas, que los hay, convocando a tirarle proyectiles a unos muñecos con la foto de Cristina, Máximo, Lázaro Báez, Ricardo Jaime, Sergio Schocklender, Hugo Curto, Gildo Insfran, Fito Páez y Pablo Echarri? Denunciarían hasta en la luna que se trata de un hecho fascista y multiplicador del odio. Y tendrían razón. La cobardía es la degradación del ser humano. ¿Se imaginan lo que diría el CELS  absolutamente cooptado por el doble agente Horacio Verbitsky?

Clarín pone la otra mejilla. Y todos los días entrevista y elogia a un artista kirchnerista en sus páginas. Gesto democrático que muchas veces se le vuelve en contra. Igual que Macri que a través de los medios de comunicación en manos del estado dejó trabajando en radio nacional, por ejemplo, a periodistas militantes que sin embargo, ante la mano tendida, ofrecen su puño cerrado.

Son los mismos que llamaron a juzgar periodistas en plaza pública como hacían los seguidores de Mussollini y a escupir retratos de colegas que no se arrodillaron ni ante el látigo autoritario ni ante la chequera corrupta del kirchnerismo.

Los cristinistas más fanáticos quieren profundizar la fractura social expuesta. Disfrutan y se hacen fuerte en la grieta mientas este gobierno se esfuerza en cerrarla. Tal vez el gobierno sea también, igual que Clarín, un poco ingenuo. Para dialogar y construir puentes de acercamiento, igual que el tango, se necesitan dos. Si uno no quiere, dos no pueden. El camino es claro. Para los que acepten esa idea tan “reaccionaria” (entre comillas) como la de disentir con respeto y sin odios, la mano debe estar siempre tendida. Pero para los beligerantes que solo quieren tirar piedras, escupitajos o proyectiles la mejor solución es ignorarlos. Por suerte son una minoría dogmática, minoría intensa pero minoría al fin. Matarlos con la indiferencia los va a convertir en consumidores de su propio veneno. Como dijo Calamaro: “Son los que nos quieren mostrar una presunta superioridad moral desde la izquierda de un río que huele a podrido”. Nauseabundo  de corrupción y autoritarismo, agregó yo.

Si alguien cuelga el poster de Aníbal Fernández en su casa está todo dicho. Está cegado por la ideología del odio. Y es capaz de creer que los delincuentes son los mejores hombres. Y eso es imperdonable.

Fito y compañía, ¿Quien dijo que todo está perdido?… yo vengo a ofrecer mi papelón.
Rodolfo Páez, sale más conocido como Fito, doctor es un exitoso artista rosarino que supo admirar al Che Guevara y sentir asco por  la mitad de los porteños. Aunque no lo dijo, salve por carácter transitivo se supone que ahora también siente asco por más de la mitad de los argentinos que votaron al presidente que le produjo esa sensación de repugnancia.

Poco antes de las elecciones bajó el poster del Che y colgó el de Aníbal Fernández para quien hizo un concierto privado en su casa. Tomaron vino del bueno como amigos de toda la vida. La empleada doméstica que servía tenía guantes blancos. Y tanto Aníbal como Martin Sabbatella, su compañero de fórmula, estuvieron con sus esposas y corearon las canciones más emblemáticas.

Ahora Aníbal se dejó la barba y aunque sea muy canosa es lo único que tiene del Che: la barba.

Que Fito se haya sumado a la campaña de uno de los dirigentes con mayor imagen negativa es curioso. Es el que dijo que había solo una sensación de inseguridad y que en Alemania había más pobres que en Argentina. El que pidió que se metieran la marcha peronista donde usted ya sabe. Y sobre todo fue en plena ofensiva de la Iglesia Católica contra el jefe de gabinete al que por lo bajo describen como el diablo de la droga. Los resultados fueron peor de lo esperado. Fito no les dio suerte a los muchachos que perdieron en la provincia en una de las derrotas más importantes de la historia del peronismo que los llevó a perder incluso en sus distritos, donde más los conocen. Aníbal mordió el polvo de la derrota en Quilmes y Sabbatella en Morón.

La doctora Elisa Carrió también responsabilizó al quilmeño de ser una suerte del patron del mal de los narcos. Y hasta su propio compañero de militancia kirchnerista y ex intendente de Quilmes, Francisco “El Barba” Gutierrez se sumó al deporte de pegar a Anibal con la venta de estupefacientes. Y que Fito no me venga a decir que el Barba es de derecha y también le produce asco.

Hablo de Fito porque fue el principal convocante de un acto del cristinismo que se hizo en Parque Saavedra ante una multitud de militantes, sobre todo de La Cámpora.

Fue un hecho político legítimo porque cada uno tiene derecho apoyar y criticar  a quien quiera. En este caso los besos fueron para Cristina y los palos para Macri. Hasta ahí,“ tudo legal”, como dirían los brasileños. Sobre todo porque esta vez, por lo menos esta vez, el resto de los argentinos no pusimos un peso. Antes hacían este tipo de manifestaciones pero bancados con el dinero del estado, es decir se hacían los clasistas y combativos pero con nuestro bolsillo.

Los artistas más cristinistas estuvieron eufóricos. Pablo Echarri y su esposa Nancy Duplaa, el ex menemista Gerardo Romano, Luisa Kuliok, Victoria Onetto, Mercedes Morán, Gastón Pauls, Cecilia Roth, la ex pareja de Fito, que caracterizó al gobierno como una derecha rara, y hasta Teresa Parodi que fue cómplice de persecución y listas negras en la cultura y que diez días antes de irse nombró a 50 ñoquis en el ministerio para que lo paguemos entre todos. El problema es que en ese recital, además hubo un stand que parodiaba un juego de la computadora que instaba a tirarle proyectiles a cubos que tenían las fotografías de algunos personajes odiados por esta “izquierda papanata”, como diría Andrés Calamaro. Son los soldados de una Cristina que “dividió al país”, como dijo Joaquín Sabina.

En ese escrache con incitación a la violencia participaron hasta los chicos de algunas familias que fueron a expresar su bronca por haber perdido las elecciones. Había que ver a pibes tirando pelotazos a las fotos del presidente Macri, electo por el pueblo hace 40 días hábiles. Al mismo flamante jefe de estado que ganó en Capital, Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Jujuy entre otros lugares. Los proyectiles para voltear muñecos, como si fuera una kermese del autoritarismo, eran también para Patricia Bullrich, María Eugenia Vidal la argentina como mayor imagen positiva, Hernán Lombardi, Alfonso Prat Gay, entre otros, todos de probadas fe democrática y sin una sola acusación de corrupción. También hubo proyectiles para Héctor Magnetto, CEO del grupo Clarín al que recurren desesperadamente la inmensa mayoría de esos artistas insurreccionales cuando necesitan promocionar sus espectáculos. Es lastimoso ver como se arrastran por un minuto de aire en TN o Mitre o unos centímetros en Clarin los mismos que decían que esos medios estaban manchados en sangre y que gritaban “devuelvan los nietos” a los trabajadores del grupo en referencia a una mentira, según lo determinó la justicia que sostuvieron Cristina y Estela Carlotto y que jamás los llevó a pedir disculpas a nadie por semejante nivel de estigmatización.

Una forma tradicional de saber si algo está bien y es moralmente aceptable, es colocarse en el lugar del otro. ¿Se imaginan a artistas e intelectuales macristas, que los hay, convocando a tirarle proyectiles a unos muñecos con la foto de Cristina, Máximo, Lázaro Báez, Ricardo Jaime, Sergio Schocklender, Hugo Curto, Gildo Insfran, Fito Páez y Pablo Echarri? Denunciarían hasta en la luna que se trata de un hecho fascista y multiplicador del odio. Y tendrían razón. La cobardía es la degradación del ser humano. ¿Se imaginan lo que diría el CELS  absolutamente cooptado por el doble agente Horacio Verbitsky?

Clarín pone la otra mejilla. Y todos los días entrevista y elogia a un artista kirchnerista en sus páginas. Gesto democrático que muchas veces se le vuelve en contra. Igual que Macri que a través de los medios de comunicación en manos del estado dejó trabajando en radio nacional, por ejemplo, a periodistas militantes que sin embargo, ante la mano tendida, ofrecen su puño cerrado.

Son los mismos que llamaron a juzgar periodistas en plaza pública como hacían los seguidores de Mussollini y a escupir retratos de colegas que no se arrodillaron ni ante el látigo autoritario ni ante la chequera corrupta del kirchnerismo.

Los cristinistas más fanáticos quieren profundizar la fractura social expuesta. Disfrutan y se hacen fuerte en la grieta mientas este gobierno se esfuerza en cerrarla. Tal vez el gobierno sea también, igual que Clarín, un poco ingenuo. Para dialogar y construir puentes de acercamiento, igual que el tango, se necesitan dos. Si uno no quiere, dos no pueden. El camino es claro. Para los que acepten esa idea tan “reaccionaria” (entre comillas) como la de disentir con respeto y sin odios, la mano debe estar siempre tendida. Pero para los beligerantes que solo quieren tirar piedras, escupitajos o proyectiles la mejor solución es ignorarlos. Por suerte son una minoría dogmática, minoría intensa pero minoría al fin. Matarlos con la indiferencia los va a convertir en consumidores de su propio veneno. Como dijo Calamaro: “Son los que nos quieren mostrar una presunta superioridad moral desde la izquierda de un río que huele a podrido”. Nauseabundo  de corrupción y autoritarismo, agregó yo.

Si alguien cuelga el poster de Aníbal Fernández en su casa está todo dicho. Está cegado por la ideología del odio. Y es capaz de creer que los delincuentes son los mejores hombres. Y eso es imperdonable.

Fito y compañía, ¿Quien dijo que todo está perdido?… yo vengo a ofrecer mi papelón.
Lo que está pasando en el hospital Posadas no tiene nada que ver con la verdadera política. Es la degradación de la condición humana, discount es la prostitución de la militancia que tiene que tener siempre el objetivo solidario y ético de ayudar a transformar la sociedad para hacerla más justa e igualitaria.

Le cuento los datos básicos para que sepa de qué estoy hablando. El flamante director de ese gigantesco centro médico, check el doctor Alberto Díaz Legaspe hizo varias denuncias gravísimas que hacen sospechar que un grupo de ñoquis de la agrupación de Martin Sabbatella y de la barra brava de Deportivo Morón  están haciendo distinto tipo de sabotajes y amenazas porque temen ser despedidos.

El más grave, ed el más espectacular desde el punto de vista de la imagen, es ver esa silla de ruedas incrustada en un resonador magnético. Ese aparato sofisticado de alta complejidad es el único que existe en toda esa zona Oeste del conurbano. Dicen que le tiraron la esa silla metálica para que el poderoso imán la tragara y se destruyera algo tan útil y tan escaso. El que hizo eso, le pido disculpas, es un energúmeno hijo de puta que merece la cárcel. En ese lugar se hacen alrededor de 30 estudios por día y ahora hubo que suspenderlos hasta que arreglen el aparato. Dicen que repararlo va a costar la friolera de 45 mil dólares. El que hizo eso no puede ser definido como militante. Porque esa bajeza inmunda no perjudica a Macri ni a María Eugenia Vidal. Eso es un atentado contra el pueblo trabajador y los sectores más débiles y necesitados de la sociedad. Ellos que se llenan boca hablando a favor de los pobres y en contra de las corporaciones económicas deberían saber que ese sabotaje perjudica a los más humildes. Por eso quiero creer que no fue un militante de la izquierda pituca o papanata como dice Andres Calamaro. Quiero creer que es uno de los violentos lúmpenes barrasbravas que hicieron entrar como fuerza de choque en la última etapa del cristinismo. Esos salvajes no entienden de hombre nuevo ni de socialismo. Son patoteros de profesión y resuelven los conflictos a los palazos, a las trompadas o a los tiros. De hecho tiraron unos panfletos y  hay unas pintadas en las cercanías del hospital que son amenazantes, terribles y autoincriminatorias: “Que te quede claro, detrás de un trabajador hay una familia. Dejar a un trabajador en la calle es igual a destruir un hogar. Si te metés con mi familia, yo me meto con la tuya. Ojo por ojo”. Esa amenaza del ojo por ojo es típica del autoritarismo fachistoide. La venganza violenta, la presunta justicia por mano propia. Ojo por ojo y al final nos quedamos todos ciegos. Porque ese tipo de atentados violentos se sabe cómo empiezan pero no como terminan.

Pero esa brutalidad y salvajismo no fue todo. Hubo muchas cosas más que hicieron estos tipos que tienen aterrorizados a los médicos, enfermeros y pacientes que hacen su trabajo con abnegación. Un día hicieron dejar de funcionar en forma simultánea los 25 ascensores que tiene el hospital. Se robaron las plaquetas que controlan el sistema. No fue un accidente. Fue un incidente. Otro día, los muy criminales, quemaron todas las heladeras con una sobrecarga de energía. Tuvieron que salir corriendo en emergencia para llevar las vacunas a otros lados para que no perdieran la cadena de frío. Son vacunas carísimas, escasas y que salvan vidas de los más pobres de los pobres. Los ricos como Cristina Fernández, Lázaro Báez, Víctor Hugo Morales o Fito Páez no se atienden ahí.

El gobierno nacional de Mauricio Macri resolvió hacer una denuncia penal para terminar con esos delincuentes en la cárcel. Los sospechados, los dueños del hospital en la gestión anterior dicen que ellos también van a hacer una denuncia penal por las graves difamaciones. Dice Martin Sabbatella que todo es “una burda mentira para justificar los despidos y seguir poniendo al estado al servicio de las corporaciones”.

Es la justicia y la investigación policial la que tendrá la última palabra. Pero desde la política hay que hacer un esfuerzo para no fagocitarse al adversario. El canibalismo que bebe odio y come enemigos nos lleva al peor de los mundos. Los cristinistas lejos del poder y la caja están brotados. Su fanatismo en lugar de calmarse se multiplicó y ahora ven feroces derechistas y dictadores donde hay funcionarios elegidos hace apenas 40 días hábiles por el 52% de  los argentinos. Y encima, son los mismos que ganaron las elecciones nacionales y en la provincia de Buenos Aires, en Morón (la cuna del sabbatellismo) y en Capital, entre otros distritos.

Son los perdedores seriales, los sin votos los que se comportan de manera más autoritaria y agresiva. Cristina les dijo a los opositores que si no estaban de acuerdo, tenían que formar un partido y ganar las elecciones. Y eso es lo que hizo la sociedad. Armó una coalición como Cambiemos y ganó las elecciones. Hay que saber perder y volver al llano. Hay que militar con el esfuerzo y no con el dinero del estado. Hay un hartazgo social sobre muchos dirigentes que hablan de democracia y patria pero que admiran a Hugo Chávez y no se bancan la alternancia ni la división de poderes que es la base de toda república.

No se puede llenar de ñoquis al estado para que el pueblo les subsidie la militancia. Ese dinero hay que utilizarlo para lograr la pobreza cero. No se puede convertirse desde el estado en un topo saboteador que solo quiere poner palos en la rueda y que todo estalle por los aires. Sueñan con Macri huyendo con el helicóptero y trabajan para eso. Ese sueño K es la pesadilla del resto del país.

Fueron intolerantes en el ejercicio del poder y hubo que poner el pecho ante tanto atropello y patoterismo de estado. Pero ahora, desde el llano quieren seguir teniendo los mismos privilegios y enseñarnos que es lo que tenemos que pensar. Eso se terminó en la Argentina. No hay más lugar para los golpistas ni para los corruptos. No hay más lugar para los violentos ni los extorsionadores.

Ojalá la justicia se ponga las pilas y pueda identificar a los autores de estos crímenes de lesa insensibilidad. Ojalá pronto sepamos quieren fueron los autores intelectuales y materiales de semejante irracionalidad. Juicio, castigo y condena para los que para defender sus curros ponen en peligro la vida de los pacientes.

Destruir el hospital Posadas es atentar contra la salud del pueblo pobre. Y nuestro himno lo dice claramente: al gran pueblo argentino, Salud.
Lo que está pasando en el hospital Posadas no tiene nada que ver con la verdadera política. Es la degradación de la condición humana, ask es la prostitución de la militancia que tiene que tener siempre el objetivo solidario y ético de ayudar a transformar la sociedad para hacerla más justa e igualitaria.

Le cuento los datos básicos para que sepa de qué estoy hablando. El flamante director de ese gigantesco centro médico, hospital el doctor Alberto Díaz Legaspe hizo varias denuncias gravísimas que hacen sospechar que un grupo de ñoquis de la agrupación de Martin Sabbatella y de la barra brava de Deportivo Morón  están haciendo distinto tipo de sabotajes y amenazas porque temen ser despedidos.

El más grave, el más espectacular desde el punto de vista de la imagen, es ver esa silla de ruedas incrustada en un resonador magnético. Ese aparato sofisticado de alta complejidad es el único que existe en toda esa zona Oeste del conurbano. Dicen que le tiraron la esa silla metálica para que el poderoso imán la tragara y se destruyera algo tan útil y tan escaso. El que hizo eso, le pido disculpas, es un energúmeno hijo de puta que merece la cárcel. En ese lugar se hacen alrededor de 30 estudios por día y ahora hubo que suspenderlos hasta que arreglen el aparato. Dicen que repararlo va a costar la friolera de 45 mil dólares. El que hizo eso no puede ser definido como militante. Porque esa bajeza inmunda no perjudica a Macri ni a María Eugenia Vidal. Eso es un atentado contra el pueblo trabajador y los sectores más débiles y necesitados de la sociedad. Ellos que se llenan boca hablando a favor de los pobres y en contra de las corporaciones económicas deberían saber que ese sabotaje perjudica a los más humildes. Por eso quiero creer que no fue un militante de la izquierda pituca o papanata como dice Andres Calamaro. Quiero creer que es uno de los violentos lúmpenes barrasbravas que hicieron entrar como fuerza de choque en la última etapa del cristinismo. Esos salvajes no entienden de hombre nuevo ni de socialismo. Son patoteros de profesión y resuelven los conflictos a los palazos, a las trompadas o a los tiros. De hecho tiraron unos panfletos y  hay unas pintadas en las cercanías del hospital que son amenazantes, terribles y autoincriminatorias: “Que te quede claro, detrás de un trabajador hay una familia. Dejar a un trabajador en la calle es igual a destruir un hogar. Si te metés con mi familia, yo me meto con la tuya. Ojo por ojo”. Esa amenaza del ojo por ojo es típica del autoritarismo fachistoide. La venganza violenta, la presunta justicia por mano propia. Ojo por ojo y al final nos quedamos todos ciegos. Porque ese tipo de atentados violentos se sabe cómo empiezan pero no como terminan.

Pero esa brutalidad y salvajismo no fue todo. Hubo muchas cosas más que hicieron estos tipos que tienen aterrorizados a los médicos, enfermeros y pacientes que hacen su trabajo con abnegación. Un día hicieron dejar de funcionar en forma simultánea los 25 ascensores que tiene el hospital. Se robaron las plaquetas que controlan el sistema. No fue un accidente. Fue un incidente. Otro día, los muy criminales, quemaron todas las heladeras con una sobrecarga de energía. Tuvieron que salir corriendo en emergencia para llevar las vacunas a otros lados para que no perdieran la cadena de frío. Son vacunas carísimas, escasas y que salvan vidas de los más pobres de los pobres. Los ricos como Cristina Fernández, Lázaro Báez, Víctor Hugo Morales o Fito Páez no se atienden ahí.

El gobierno nacional de Mauricio Macri resolvió hacer una denuncia penal para terminar con esos delincuentes en la cárcel. Los sospechados, los dueños del hospital en la gestión anterior dicen que ellos también van a hacer una denuncia penal por las graves difamaciones. Dice Martin Sabbatella que todo es “una burda mentira para justificar los despidos y seguir poniendo al estado al servicio de las corporaciones”.

Es la justicia y la investigación policial la que tendrá la última palabra. Pero desde la política hay que hacer un esfuerzo para no fagocitarse al adversario. El canibalismo que bebe odio y come enemigos nos lleva al peor de los mundos. Los cristinistas lejos del poder y la caja están brotados. Su fanatismo en lugar de calmarse se multiplicó y ahora ven feroces derechistas y dictadores donde hay funcionarios elegidos hace apenas 40 días hábiles por el 52% de  los argentinos. Y encima, son los mismos que ganaron las elecciones nacionales y en la provincia de Buenos Aires, en Morón (la cuna del sabbatellismo) y en Capital, entre otros distritos.

Son los perdedores seriales, los sin votos los que se comportan de manera más autoritaria y agresiva. Cristina les dijo a los opositores que si no estaban de acuerdo, tenían que formar un partido y ganar las elecciones. Y eso es lo que hizo la sociedad. Armó una coalición como Cambiemos y ganó las elecciones. Hay que saber perder y volver al llano. Hay que militar con el esfuerzo y no con el dinero del estado. Hay un hartazgo social sobre muchos dirigentes que hablan de democracia y patria pero que admiran a Hugo Chávez y no se bancan la alternancia ni la división de poderes que es la base de toda república.

No se puede llenar de ñoquis al estado para que el pueblo les subsidie la militancia. Ese dinero hay que utilizarlo para lograr la pobreza cero. No se puede convertirse desde el estado en un topo saboteador que solo quiere poner palos en la rueda y que todo estalle por los aires. Sueñan con Macri huyendo con el helicóptero y trabajan para eso. Ese sueño K es la pesadilla del resto del país.

Fueron intolerantes en el ejercicio del poder y hubo que poner el pecho ante tanto atropello y patoterismo de estado. Pero ahora, desde el llano quieren seguir teniendo los mismos privilegios y enseñarnos que es lo que tenemos que pensar. Eso se terminó en la Argentina. No hay más lugar para los golpistas ni para los corruptos. No hay más lugar para los violentos ni los extorsionadores.

Ojalá la justicia se ponga las pilas y pueda identificar a los autores de estos crímenes de lesa insensibilidad. Ojalá pronto sepamos quieren fueron los autores intelectuales y materiales de semejante irracionalidad. Juicio, castigo y condena para los que para defender sus curros ponen en peligro la vida de los pacientes.

Destruir el hospital Posadas es atentar contra la salud del pueblo pobre. Y nuestro himno lo dice claramente: al gran pueblo argentino, Salud.
Dentro de una hora, click en la plaza Lavalle, nurse un grupo de fiscales reclamará verdad y justicia por Alberto Nisman. Muchos de sus compañeros van a exigir de frente al palacio de los Tribunales que se investigue a fondo que es lo que realmente pasó y que no haya impunidad para nadie. También van a reclamar que se abra nuevamente la causa por la que perdió su vida. O por la que entregó su vida, sildenafil mejor dicho. Hay que tener el coraje bien puesto para denunciar a la presidenta de un país y su canciller de encubrir a los terroristas de estado que produjeron el atentado más grave de la historia argentina con la voladura de la AMIA. De hecho, hoy mismo Interpol informó que siguen vigentes las alertas rojas para 3 ex funcionarios de Irán acusados por el ataque a la mutual judía.

Esta columna es una forma de estar presente. Me gustaría estar en ese acto como un ciudadano más acompañando a los fiscales y a la familia. Pero debo hacer mi programa de radio. Por eso, ojalá estas palabras, sean interpretadas como una forma de decir “Alberto Nisman presente/ ahora y siempre”.

Las últimas novedades indican que un ex agente de inteligencia de la Aeronáutica declaró ante la justicia que “a Nisman lo mataron”. Carlos Alberto Rodríguez, conocido como “Moro” vive en España, se definió como amigo del fiscal muerto y ante la jueza Fabiana Palmaghini dijo con toda contundencia que se trata de un crimen. El fiscal general Germán Moldes dijo que vio muchas causas por suicidio en su larga carrera pero que todas se resolvían en 60 o 90 días.

Creo que los periodistas y la sociedad podemos hacer una humilde contribución y es no olvidar. Decir las verdades por más duras que sean.

Recordar por ejemplo que Cristina no tuvo ni siquiera el mínimo gesto humano de expresar sus condolencias a la familia del muerto. Todo lo contrario, la ex presidenta ordenó a su jauría mediática que destruyera la memoria y las denuncias del fiscal Alberto Nisman y que tapara con impunidad esa muerte.

Macri recibió en su propio hogar y con la calidez de su familia, a las hijas del muerto y juntos leyeron unas plegarias de paz y justicia que aportó el rabino Marcelo Polakoff. El actual presidente tomó varias medidas que apuntan a aclarar cómo ocurrieron los hechos y facilitar todo lo que los tribunales necesiten para llegar a la verdad.

Cristina y Macri. El día y la noche. El esclarecimiento y el ocultamiento. Dos actitudes absolutamente antagónicas. Asi reaccionaron ambos frente a esta muerte que conmovió a la Argentina y al mundo. Hoy se cumple un año de aquella marcha multitudinaria bajo la lluvia que fue un alarido de indignación.

Cristina enojada y confundida pasó con la misma vehemencia de asegurar que era un crimen a decir que se trataba de un suicidio. Sus soldados con subordinación y valor se metieron en la vida íntima del fiscal para llenarlo de barro y tratar de matarlo por segunda vez.

Macri, sereno junto a su esposa e hija, saludó con afecto a Iara de 16 años y a Kala de 9, las hijas de Nisman, les prometió hacer justicia con la memoria de su padre y dispuso tres medidas que van en esa dirección. Dejó caer el tenebroso pacto con Irán, autorizó a los espías para que puedan declarar todo lo que sepan, abrió todos los archivos con el mismo criterio y designó a Mario Cimadevilla al frente de una Unidad Especial de investigación del ataque a la AMIA que produjo 85 muertos. Muchos dicen que Alberto Nisman fue el muerto número 86 de aquel asesinato masivo cargados de odio racial.

Cristina fue acusada de lo peor por Nisman. De haber encubierto a  los iraníes sospechados de haber sido autores de aquel hecho de terrorismo de estado. La presidenta y su canciller, el traidor a su pueblo, Héctor Timerman, nunca pudieron explicar los motivos que tuvieron para impulsar semejante claudicación. Algunos dicen que fue un tema comercial, otros que tiene que ver con las necesidades nucleares de Irán y las relaciones carnales de los Kirchner con Hugo Chávez. Pero nada alcanza para explicar un viraje semejante.

Para Sara Garfunkel, la madre del fiscal no hay dudas sobre lo que pasó: lo mataron. Para Iara, su hija, también. En una carta emocionante que escribió la nena dijo que “se trató de un asesinato para infundir miedo a la gente porque ese es el objetivo de los terroristas”. Su, hija, en ese texto también dice que esa suerte de Satán que pintaron los funcionarios y periodistas K era “un ejemplo a seguir por su inteligencia, valor y dedicación. Estoy orgullosa de ser su hija. La valentía de él está ausente en los que lo atacan sabiendo que no se puede defender”.

Es que lo único que le faltó a Cristina Fernández de Kirchner y a sus empleados fue profanar la tumba del ex fiscal Alberto Nisman. Esperemos que tengan un poco de piedad y que les quede algo de pudor y no lo hagan.

Nisman apareció con un maldito balazo en la cabeza y hoy prácticamente no sabemos nada de lo que pasó. La causa está tan paralizada y muerta como Nisman.

El rabino Polakoff, que fue el encargado de la ceremonia del entierro de Nisman, en la casa del presidente Macri citó al libro de los proverbios: “la esperanza que se demora, enferma el corazón”. Pero el fantasma de Alberto Nisman va a perseguir durante toda la vida a Cristina. No solamente porque ella fue responsable por acción u omisión de su muerte. También porque el gobierno se comportó en todo momento como culpable. ¿Se acuerda de Diana Conti diciendo vamos a ir con los tapones de punta? ¿Se acuerda de Ignacio Copani colocando a Nisman en las cloacas?

El gobierno fue exitoso en su ataque previo y posterior a la muerte. El “operativo demolición” sobre la figura de Alberto Nisman logró matarlo por segunda vez y borrarlo de la faz de los titulares de los diarios. A Nisman lo vaciaron de credibilidad utilizando una campaña de mentiras y apelando a algunas verdades sobre ciertos comportamientos de su vida personal que no tenían ni tienen nada que ver con el tema principal. ¿Qué es lo trascendente en todo esto? Se lo resumo en algunas preguntas: ¿Es cierto lo que Nisman denunció? ¿Qué objetivo tuvo esa alianza que tejieron entre la Venezuela de Chávez, el Irán de Admadinejad y la Argentina de los Kirchner? ¿Es creíble que el interés de los negadores del Holocausto era levantar las alertas rojas a los acusados por el atentado a la AMIA y recibir todo lo necesario del plan nuclear argentino y del uranio enriquecido para construir una maldita bomba atómica? ¿Es cierto que Irán puso una montaña de dólares manchados en sangre y los hizo llegar a la Argentina triangulados a través del chavismo como contó un general arrepentido muy cercano a Hugo Chávez? Aníbal Fernández llegó a pedir que metieran presa a la madre de Nisman y se preocupó por llenar los medios de fotos de Nisman con mujeres. Querían decir que era un tiro al aire y fue un tiro en la sien. ¿Qué van a reclamar los familiares, los fiscales y los ciudadanos comunes dentro de una hora?

Saber la verdad y nada más que la verdad. Si ese día llega, Argentina será un país más republicano y democrático. Si ese día llega, más temprano que tarde podremos construir un país sin impunidad para los corruptos y con esperanza para los honestos. Ese día podremos decir todos: “Alberto Nisman presente/ ahora y siempre”.
Dentro de una hora, sales en la plaza Lavalle, un grupo de fiscales reclamará verdad y justicia por Alberto Nisman. Muchos de sus compañeros van a exigir de frente al palacio de los Tribunales que se investigue a fondo que es lo que realmente pasó y que no haya impunidad para nadie. También van a reclamar que se abra nuevamente la causa por la que perdió su vida. O por la que entregó su vida, mejor dicho. Hay que tener el coraje bien puesto para denunciar a la presidenta de un país y su canciller de encubrir a los terroristas de estado que produjeron el atentado más grave de la historia argentina con la voladura de la AMIA. De hecho, hoy mismo Interpol informó que siguen vigentes las alertas rojas para 3 ex funcionarios de Irán acusados por el ataque a la mutual judía.

Esta columna es una forma de estar presente. Me gustaría estar en ese acto como un ciudadano más acompañando a los fiscales y a la familia. Pero debo hacer mi programa de radio. Por eso, ojalá estas palabras, sean interpretadas como una forma de decir “Alberto Nisman presente/ ahora y siempre”.

Las últimas novedades indican que un ex agente de inteligencia de la Aeronáutica declaró ante la justicia que “a Nisman lo mataron”. Carlos Alberto Rodríguez, conocido como “Moro” vive en España, se definió como amigo del fiscal muerto y ante la jueza Fabiana Palmaghini dijo con toda contundencia que se trata de un crimen. El fiscal general Germán Moldes dijo que vio muchas causas por suicidio en su larga carrera pero que todas se resolvían en 60 o 90 días.

Creo que los periodistas y la sociedad podemos hacer una humilde contribución y es no olvidar. Decir las verdades por más duras que sean.

Recordar por ejemplo que Cristina no tuvo ni siquiera el mínimo gesto humano de expresar sus condolencias a la familia del muerto. Todo lo contrario, la ex presidenta ordenó a su jauría mediática que destruyera la memoria y las denuncias del fiscal Alberto Nisman y que tapara con impunidad esa muerte.

Macri recibió en su propio hogar y con la calidez de su familia, a las hijas del muerto y juntos leyeron unas plegarias de paz y justicia que aportó el rabino Marcelo Polakoff. El actual presidente tomó varias medidas que apuntan a aclarar cómo ocurrieron los hechos y facilitar todo lo que los tribunales necesiten para llegar a la verdad.

Cristina y Macri. El día y la noche. El esclarecimiento y el ocultamiento. Dos actitudes absolutamente antagónicas. Asi reaccionaron ambos frente a esta muerte que conmovió a la Argentina y al mundo. Hoy se cumple un año de aquella marcha multitudinaria bajo la lluvia que fue un alarido de indignación.

Cristina enojada y confundida pasó con la misma vehemencia de asegurar que era un crimen a decir que se trataba de un suicidio. Sus soldados con subordinación y valor se metieron en la vida íntima del fiscal para llenarlo de barro y tratar de matarlo por segunda vez.

Macri, sereno junto a su esposa e hija, saludó con afecto a Iara de 16 años y a Kala de 9, las hijas de Nisman, les prometió hacer justicia con la memoria de su padre y dispuso tres medidas que van en esa dirección. Dejó caer el tenebroso pacto con Irán, autorizó a los espías para que puedan declarar todo lo que sepan, abrió todos los archivos con el mismo criterio y designó a Mario Cimadevilla al frente de una Unidad Especial de investigación del ataque a la AMIA que produjo 85 muertos. Muchos dicen que Alberto Nisman fue el muerto número 86 de aquel asesinato masivo cargados de odio racial.

Cristina fue acusada de lo peor por Nisman. De haber encubierto a  los iraníes sospechados de haber sido autores de aquel hecho de terrorismo de estado. La presidenta y su canciller, el traidor a su pueblo, Héctor Timerman, nunca pudieron explicar los motivos que tuvieron para impulsar semejante claudicación. Algunos dicen que fue un tema comercial, otros que tiene que ver con las necesidades nucleares de Irán y las relaciones carnales de los Kirchner con Hugo Chávez. Pero nada alcanza para explicar un viraje semejante.

Para Sara Garfunkel, la madre del fiscal no hay dudas sobre lo que pasó: lo mataron. Para Iara, su hija, también. En una carta emocionante que escribió la nena dijo que “se trató de un asesinato para infundir miedo a la gente porque ese es el objetivo de los terroristas”. Su, hija, en ese texto también dice que esa suerte de Satán que pintaron los funcionarios y periodistas K era “un ejemplo a seguir por su inteligencia, valor y dedicación. Estoy orgullosa de ser su hija. La valentía de él está ausente en los que lo atacan sabiendo que no se puede defender”.

Es que lo único que le faltó a Cristina Fernández de Kirchner y a sus empleados fue profanar la tumba del ex fiscal Alberto Nisman. Esperemos que tengan un poco de piedad y que les quede algo de pudor y no lo hagan.

Nisman apareció con un maldito balazo en la cabeza y hoy prácticamente no sabemos nada de lo que pasó. La causa está tan paralizada y muerta como Nisman.

El rabino Polakoff, que fue el encargado de la ceremonia del entierro de Nisman, en la casa del presidente Macri citó al libro de los proverbios: “la esperanza que se demora, enferma el corazón”. Pero el fantasma de Alberto Nisman va a perseguir durante toda la vida a Cristina. No solamente porque ella fue responsable por acción u omisión de su muerte. También porque el gobierno se comportó en todo momento como culpable. ¿Se acuerda de Diana Conti diciendo vamos a ir con los tapones de punta? ¿Se acuerda de Ignacio Copani colocando a Nisman en las cloacas?

El gobierno fue exitoso en su ataque previo y posterior a la muerte. El “operativo demolición” sobre la figura de Alberto Nisman logró matarlo por segunda vez y borrarlo de la faz de los titulares de los diarios. A Nisman lo vaciaron de credibilidad utilizando una campaña de mentiras y apelando a algunas verdades sobre ciertos comportamientos de su vida personal que no tenían ni tienen nada que ver con el tema principal. ¿Qué es lo trascendente en todo esto? Se lo resumo en algunas preguntas: ¿Es cierto lo que Nisman denunció? ¿Qué objetivo tuvo esa alianza que tejieron entre la Venezuela de Chávez, el Irán de Admadinejad y la Argentina de los Kirchner? ¿Es creíble que el interés de los negadores del Holocausto era levantar las alertas rojas a los acusados por el atentado a la AMIA y recibir todo lo necesario del plan nuclear argentino y del uranio enriquecido para construir una maldita bomba atómica? ¿Es cierto que Irán puso una montaña de dólares manchados en sangre y los hizo llegar a la Argentina triangulados a través del chavismo como contó un general arrepentido muy cercano a Hugo Chávez? Aníbal Fernández llegó a pedir que metieran presa a la madre de Nisman y se preocupó por llenar los medios de fotos de Nisman con mujeres. Querían decir que era un tiro al aire y fue un tiro en la sien. ¿Qué van a reclamar los familiares, los fiscales y los ciudadanos comunes dentro de una hora?

Saber la verdad y nada más que la verdad. Si ese día llega, Argentina será un país más republicano y democrático. Si ese día llega, más temprano que tarde podremos construir un país sin impunidad para los corruptos y con esperanza para los honestos. Ese día podremos decir todos: “Alberto Nisman presente/ ahora y siempre”.
Hay que terminar con los cortes de ruta y de calles en la Argentina. Primero por una razón estrictamente legal: porque es un delito federal. Porque está prohibido. Es un delito que obliga a las fuerzas de seguridad a actuar porque se comete en flagrancia. Y en toda sociedad civilizada hay que respetar las normas. El artículo 194 del Código Penal establece que “será reprimido con prisión de tres meses a dos años el que impidiere, stuff cialis estorbare o entorpeciere el normal funcionamiento de los transportes por tierra, seek agua o aire o los servicios públicos de comunicación, de provisión de agua, de electricidad o de energía”. Más clarito, imposible.

Le cuento que el corte de calles o rutas es un fenómeno exclusivamente argentino. Por distintos motivos, todos fuimos permitiendo que se naturalizada una forma que atenta contra la libertad de expresar y de circular del resto de la sociedad. Ni en Estados Unidos,  ni en Cuba, ni en Inglaterra ni en Rusia ni en Chile ni en Brasil está permitida esa modalidad que hace colapsar la vida económica de un país y que disimula en bajísimo nivel de convocatoria y representatividad que tienen aquellos que apelan a esta metodología.

No hay que dejarse correr por los que dicen que no hay que criminalizar la protesta. Nadie criminaliza la protesta. La queja y el reclamo, el paro de actividades, el trabajo a reglamento, las movilizaciones y marchas o actos son todas situaciones absolutamente legales y constitucionales. Son los pulmones por donde respira la democracia. Donde no hay protestas seguro que hay gobiernos autoritarios o dictatoriales. Se puede protestar todo lo que quieran. Lo que no se puede es cortar calles ni rutas. Y eso vale para los piqueteros más tradicionales, para los vecinos de un barrio al que le cortan la luz o para los productores agropecuarios que ven cómo se funden sus emprendimientos. Todos ellos tienen motivos para la queja. Todos ellos tienen el derecho y la razón para levantar la voz y exigir soluciones a sus problemas. Eso sí es democrático. Pero si cada sector corta una ruta o una calle se genera un caos social que nos atomiza como sociedad.

Por eso es bienvenido el protocolo para resolver este tipo de soluciones de forma dialogada o con firmeza pero con el cuidado de no tener una actitud represiva. Palazos o gases o balas de gomas lo único que hacen es echar más leña al fuego. Son respuestas injustas que solo le permiten victimizarse al que es reprimido violentamente. Hay muchos mecanismos para resolver estas situaciones sin ejercer la violencia. Se puede utilizar la fuerza con “legalidad, oportunidad, último recurso frente a una resistencia o amenaza”, según dice el texto aprobado. En la mayoría de los casos los que cortan son grupos pequeños que no encuentran respaldo en la sociedad. Se vio claramente en los cortes que hicieron para reclamar la libertad de Milagro Sala. Salvo uno o dos, el resto eran acciones desesperadas donde había más cubiertas quemadas que militantes. Es una confesión de debilidad. De que la las mayorías nacionales no comparten esa metodología.

Muchos grupos utilizan el corte como una salida fácil que disimula u oculta su falta de trabajo de base, su nula representatividad y la injusticia de sus reclamos o de sus formas de expresarlo. La inmensa mayoría de la sociedad no quiere perjudicar a terceros ni generar una anarquía en un lugar donde ambulancias pueden llegar cuando ya sea demasiado tarde para  lágrimas  donde muchos trabajadores pierden el ausentismo y todo colapsa.

Pasa en todo momento. Los delegados del subte que en lugar de hacer un paro se suben a las vías son delincuentes que no tienen la capacidad política ni sindical de convocar a una medida de fuerza con impacto. Si hacen un paro contundente quiere decir que sus compañeros los respetan y valoran que se pongan al frente de los reclamos. Si hacen una marcha de 50 mil personas por las calles o un acto en una plaza son situaciones muy respetables. Pero si en lugar de convencer a sus compañeros con argumentos racionales, los obligan a no trabajar por un piquete, se desvirtúa la más genuina lucha del sindicalismo.

Hay una cantidad de grupos que tienen propuestas tan lunáticas y dogmáticas que no pueden representar más que a una minoría intensa. Esto debe ser un llamado de atención a los grupitos de ultraizquierda o a los gremios más combativos. Hablan de revolución pero no son capaces de armar un acto masivo sin la ayuda del estado. Porque por definición los gremios deben ser independientes de los partidos políticos, de las patronales, por supuesto, pero también del estado.

Tenemos que volver a ser un país normal. Todas las protestas  son bienvenidas pero no las que violen la ley. Muchos se acostumbraron a la fácil. Queman unas cubiertas y el humo negro es un imán para las cámaras de televisión que multiplican el acto como si fuera una gran lucha gremial y en realidad se trata de un grave problema de tránsito. Acá también hay una responsabilidad de los medios. Hay que lograr ser noticia y visibilizar el conflicto en forma genuina. Nadie puede ocultar un acto de 50 mil personas. Nadie puede ocultar algún reclamo creativo como fue la carpa blanca docente en su momento.

La repetición del mecanismo del corte lo tornó sumamente antipático y provocador hacia el resto de la comunidad y poco efectivo para lograr alguna reivindicación. Usan al resto de la gente como rehenes. Solo sirve para un ejercicio del activo más duro de las agrupaciones, para tenerlos siempre al pié del camión y agitarse a sí mismos hablando del pueblo cuando el pueblo los mira desde la vereda sin comprender y sin estar de acuerdo. El protocolo anti-piquetes es un paso adelante, un buen comienzo. Ya lo firmaron el 80% de las provincias. La Santa Cruz de los Kirchner no lo firmó pero pide que le manden gendarmes. Por las dudas, vio. Cristina se quejaba de la metodología cuando estaba en el poder. Pero ahora fomenta con La Cámpora, Luis D’Elia, la Tupac y Quebracho que se bloqueen caminos y ciudades. Y muchas veces son amenazantes, violentos y extorsivos con sus palos, hondas, caras tapadas y bombas molotov. El CELS, que fue una organización plural y de prestigio, pero que hoy se mueve al compás del verticalismo kirchnerista de Horacio Verbitsky, dijo que se trata de una resolución inconstitucional que limita la protesta.” Hay que tomarlo como de quien viene: una postura sectaria y minoritaria inflamada de ideologítis.

Tenemos que volver a poner las cosas en su lugar. Mucho tiempo vivimos fuera de la ley y las normas. Sin violencia y sin lastimar a nadie se puede ordenar todo. Hay que evitar la gangrena social de los enfrentamientos entre argentinos. Hay que suturar las heridas entre hermanos. Hay que cortar por lo sano. Hay que cortar con los cortes.
Hay que terminar con los cortes de ruta y de calles en la Argentina. Primero por una razón estrictamente legal: porque es un delito federal. Porque está prohibido. Es un delito que obliga a las fuerzas de seguridad a actuar porque se comete en flagrancia. Y en toda sociedad civilizada hay que respetar las normas. El artículo 194 del Código Penal establece que “será reprimido con prisión de tres meses a dos años el que impidiere, symptoms check estorbare o entorpeciere el normal funcionamiento de los transportes por tierra, this search agua o aire o los servicios públicos de comunicación, de provisión de agua, de electricidad o de energía”. Más clarito, imposible.

Le cuento que el corte de calles o rutas es un fenómeno exclusivamente argentino. Por distintos motivos, todos fuimos permitiendo que se naturalizada una forma que atenta contra la libertad de expresar y de circular del resto de la sociedad. Ni en Estados Unidos,  ni en Cuba, ni en Inglaterra ni en Rusia ni en Chile ni en Brasil está permitida esa modalidad que hace colapsar la vida económica de un país y que disimula en bajísimo nivel de convocatoria y representatividad que tienen aquellos que apelan a esta metodología.

No hay que dejarse correr por los que dicen que no hay que criminalizar la protesta. Nadie criminaliza la protesta. La queja y el reclamo, el paro de actividades, el trabajo a reglamento, las movilizaciones y marchas o actos son todas situaciones absolutamente legales y constitucionales. Son los pulmones por donde respira la democracia. Donde no hay protestas seguro que hay gobiernos autoritarios o dictatoriales. Se puede protestar todo lo que quieran. Lo que no se puede es cortar calles ni rutas. Y eso vale para los piqueteros más tradicionales, para los vecinos de un barrio al que le cortan la luz o para los productores agropecuarios que ven cómo se funden sus emprendimientos. Todos ellos tienen motivos para la queja. Todos ellos tienen el derecho y la razón para levantar la voz y exigir soluciones a sus problemas. Eso sí es democrático. Pero si cada sector corta una ruta o una calle se genera un caos social que nos atomiza como sociedad.

Por eso es bienvenido el protocolo para resolver este tipo de soluciones de forma dialogada o con firmeza pero con el cuidado de no tener una actitud represiva. Palazos o gases o balas de gomas lo único que hacen es echar más leña al fuego. Son respuestas injustas que solo le permiten victimizarse al que es reprimido violentamente. Hay muchos mecanismos para resolver estas situaciones sin ejercer la violencia. Se puede utilizar la fuerza con “legalidad, oportunidad, último recurso frente a una resistencia o amenaza”, según dice el texto aprobado. En la mayoría de los casos los que cortan son grupos pequeños que no encuentran respaldo en la sociedad. Se vio claramente en los cortes que hicieron para reclamar la libertad de Milagro Sala. Salvo uno o dos, el resto eran acciones desesperadas donde había más cubiertas quemadas que militantes. Es una confesión de debilidad. De que la las mayorías nacionales no comparten esa metodología.

Muchos grupos utilizan el corte como una salida fácil que disimula u oculta su falta de trabajo de base, su nula representatividad y la injusticia de sus reclamos o de sus formas de expresarlo. La inmensa mayoría de la sociedad no quiere perjudicar a terceros ni generar una anarquía en un lugar donde ambulancias pueden llegar cuando ya sea demasiado tarde para  lágrimas  donde muchos trabajadores pierden el ausentismo y todo colapsa.

Pasa en todo momento. Los delegados del subte que en lugar de hacer un paro se suben a las vías son delincuentes que no tienen la capacidad política ni sindical de convocar a una medida de fuerza con impacto. Si hacen un paro contundente quiere decir que sus compañeros los respetan y valoran que se pongan al frente de los reclamos. Si hacen una marcha de 50 mil personas por las calles o un acto en una plaza son situaciones muy respetables. Pero si en lugar de convencer a sus compañeros con argumentos racionales, los obligan a no trabajar por un piquete, se desvirtúa la más genuina lucha del sindicalismo.

Hay una cantidad de grupos que tienen propuestas tan lunáticas y dogmáticas que no pueden representar más que a una minoría intensa. Esto debe ser un llamado de atención a los grupitos de ultraizquierda o a los gremios más combativos. Hablan de revolución pero no son capaces de armar un acto masivo sin la ayuda del estado. Porque por definición los gremios deben ser independientes de los partidos políticos, de las patronales, por supuesto, pero también del estado.

Tenemos que volver a ser un país normal. Todas las protestas  son bienvenidas pero no las que violen la ley. Muchos se acostumbraron a la fácil. Queman unas cubiertas y el humo negro es un imán para las cámaras de televisión que multiplican el acto como si fuera una gran lucha gremial y en realidad se trata de un grave problema de tránsito. Acá también hay una responsabilidad de los medios. Hay que lograr ser noticia y visibilizar el conflicto en forma genuina. Nadie puede ocultar un acto de 50 mil personas. Nadie puede ocultar algún reclamo creativo como fue la carpa blanca docente en su momento.

La repetición del mecanismo del corte lo tornó sumamente antipático y provocador hacia el resto de la comunidad y poco efectivo para lograr alguna reivindicación. Usan al resto de la gente como rehenes. Solo sirve para un ejercicio del activo más duro de las agrupaciones, para tenerlos siempre al pié del camión y agitarse a sí mismos hablando del pueblo cuando el pueblo los mira desde la vereda sin comprender y sin estar de acuerdo. El protocolo anti-piquetes es un paso adelante, un buen comienzo. Ya lo firmaron el 80% de las provincias. La Santa Cruz de los Kirchner no lo firmó pero pide que le manden gendarmes. Por las dudas, vio. Cristina se quejaba de la metodología cuando estaba en el poder. Pero ahora fomenta con La Cámpora, Luis D’Elia, la Tupac y Quebracho que se bloqueen caminos y ciudades. Y muchas veces son amenazantes, violentos y extorsivos con sus palos, hondas, caras tapadas y bombas molotov. El CELS, que fue una organización plural y de prestigio, pero que hoy se mueve al compás del verticalismo kirchnerista de Horacio Verbitsky, dijo que se trata de una resolución inconstitucional que limita la protesta.” Hay que tomarlo como de quien viene: una postura sectaria y minoritaria inflamada de ideologítis.

Tenemos que volver a poner las cosas en su lugar. Mucho tiempo vivimos fuera de la ley y las normas. Sin violencia y sin lastimar a nadie se puede ordenar todo. Hay que evitar la gangrena social de los enfrentamientos entre argentinos. Hay que suturar las heridas entre hermanos. Hay que cortar por lo sano. Hay que cortar con los cortes.
La sirena a las 8:32 nos arranca el alma y nos deja un agujero negro. Los ojos de los familiares del siniestro de Once ya están agotados de tanto llorar. El acto de hoy, no rx en el Andén 1, sick a cuatro años tuvo un reclamo muy contundente: quieren ver presos a los culpables. Que las causa avancen sin dilaciones y las sentencias queden firmes. Pero que los responsables, de una vez por todas, vayan a parar a una cárcel común, con delitos imprescriptibles, penas implacables y que se les incauten los bienes mal habidos a esos delincuentes. Hablo de los integrantes de ese triángulo mafioso de la megacorrupción seguida de muerte que conformaron los empresarios, los sindicalistas y los funcionarios de un estado kirchnerista que siempre miró para otro lado.

Lo dijeron en el acto con toda las letras: “el anterior gobierno se autoadjudicó el poder de diferenciar a las víctimas de las tragedias según elogiaran o no a la autoridades”. Desde los micrófonos se dijo que quienes no aplaudieron a Cristina sufrieron el silencio y el abandono.

Por eso varios organismos de derechos humanos tradicionales y cristinistas jamás dijeron una palabra. Por eso los artistas militantes del camporismo extremo no fueron capaces de actuar nunca en forma solidaria.

Castigaron dos veces a las víctimas para ser cómplices y proteger al estado que no protegió a los muertos ni a los heridos.

Hoy ocurrió todo lo contrario. El presidente Macri recordó la “tremenda tragedia que produjo un estado ausente que no da seguridad a sus habitantes”.

El secretario de Derechos Humanos del actual gobierno, Claudio Avruj, estuvo presente y puso la cara, como corresponde. Allí escuchó reclamos y prometió apoyos.

El final, fue conmovedor. Paolo Menghini, el padre de Lucas dijo textualmente: “Con el corazón lleno de orgullo, hoy hemos venido a cumplir lo que prometimos, a traerle a estos corazones aquello por lo que luchamos y pudimos hacerlo. Sintámonos todos parte de este logro y gritemos liberados de todos los miedos: ¡Se hizo justicia por los muertos y heridos de Once”, y se quebró en un llanto colectivo.

Es que los Cirigliano, los Juan Pablo Schiavi y los Ricardo Jaime, entre otros, siguen caminando por las calles pero ya fueron condenados a ir prisión de 6 a 9 años. Ya los jueces reclamaron que se siga investigando hacia arriba las responsabilidades y se le ponga la lupa encima al ex ministro Julio de Vido, el jefe máximo de todo lo que pasaba en ese sector del gobierno.

Recuerdo que en su momento Paolo Menghini exigió la renuncia de De Vido. Si sabía, por complicidad con la corrupción y si no sabía, por inútil.

Como diría Cristina: no fue magia. Fue un crimen de lesa corrupción cometido desde un estado encabezado por la presidenta de la Nación.

Ya falta menos para que paguen por lo que hicieron. Ya falta poco para que la democracia y la república se llenen de contenido y el juicio de 21 meses tenga su castigo y condena.

Por eso no me canso de repetir que siento orgullo por un fiscal como Fernando Arrigo que tuvo el coraje bien puesto en su alegato. Puso en evidencia a los responsables de lo que prefiero llamar siniestro del tren de Once, siniestro en todo el sentido de la palabra.

Digo siniestro y no tragedia porque esa palabra se asocia a lo inevitable y mucho menos, quiero hablar de accidente cuando se pudo haber evitado cada muerte, cada herida. En las condiciones en las que estaba el chapa 16 del Ferrocarril Sarmiento solo un milagro podía salvara los pasajeros de ese cementerio sobre rieles.

Siento orgullo por un fiscal, al que no le tembló la mano en su intento de que se aplique todo el peso de la ley a los delincuentes que produjeron 51 muertes más un bebe que estaba en la panza de su madre y 789 heridos algunos de ellos de gravedad.

Siento vergüenza ajena por el silencio del gobierno que se fue. Apenas unas palabras sueltas y de compromiso frente a semejante masacre. Me cuesta comprender esa actitud negadora de ni siquiera mencionar el tema durante tanto tiempo. Fue una tozudez y una crueldad que lastimó más a los familiares. Al ningunear el tema, pretendieron ocultar el horror de un siniestro que conmovió a la Argentina. Como dijeron los familiares:” para el gobierno, la tragedia no existió”.

Siento vergüenza ajena por los funcionarios nacionales del transporte con Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi a la cabeza que estuvieron más preocupados por sus negociados y por responsabilizar a las víctimas que por la seguridad para viajar de los pasajeros.

Siento vergüenza ajena por los empresarios, empezando por los hermanos Cirigliano, que tenían que devolver como retorno coimero gran parte de los millones y millones en subsidios que les daba el gobierno y privilegiaban su rentabilidad en lugar de invertir para que los trenes funcionaran como tenían que funcionar y no se convirtieran en un cementerio que transita por las vías.

Siento vergüenza ajena por muchos para-periodistas oficiales que callaron por miedo a las sanciones del gobierno nacional. Temieron que los echaran de sus trabajos o que les quitaran el único combustible que los mantenía en pie: la pauta oficial. ¿O es producto de la casualidad que los diarios y los cronistas militantes casi no hablaron del tema durante  43 meses? ¿O también en este tema siguen las enseñanzas de la presidenta? El más repugnante fue Víctor Hugo Morales que no conforme con defender a malandras de la calaña de Amado Boudou o Lázaro Báez, atacó a los familiares de las víctimas. María Lujan Rey, la madre coraje de Lucas Menghini, le respondió algo demoledor: “Cuando por obsecuencia se justifican muertes inocentes se convierte en un ser despreciable. De ese lugar no se vuelve”.

Siento vergüenza ajena por muchos dirigentes de los derechos humanos como Hebe Bonafini y Estela Carlotto que se taparon la cara con la camiseta kirchnerista para no ver lo que pasó y justificar su indiferencia. Lo mismo que le pasa a tantos artistas ladriprogresistas que se llenan la boca hablando de los sufrimientos del pueblo pero que no se solidarizaron jamás con los familiares para no ser castigados por Cristina y poder seguir cobrando fortunas que pagamos todos por participar en los recitales oficialistas.

Siento vergüenza ajena por todo lo que hace a las víctimas más víctimas y las vuelve a matar con el silencio y la insensibilidad.

Finalmente siento orgullo por los familiares.

Siento orgullo por esos padres y madres valientes, por esos esposos, por esos hijos y hermanos que tienen una entereza y una dignidad que emociona. Y por los que se animaron a acompañarlos solidariamente como Juan Carr, Juan José Campanella, Nora Cortiñas o Adolfo Pérez Esquivel, entre otros.

Los muertos eran estudiantes, trabajadores, soñadores, novios, amigos, una vida por nacer en una panza floreciente, tímidos, audaces, solitarios, familieros, eran como cualquiera de nosotros, porque cualquiera de nosotros podría haber estado en su lugar. Son muertos que llevamos adentro. Que laten en nuestro corazón. Aunque el poder quiso hacerlos desaparecer del recuerdo popular.

Son “madera noble, roble su corazón”, como dice la canción de Lucas, porque siguen peleando por memoria, verdad, juicio y castigo a los culpables para que Nunca más haya crónicas de tragedias anunciadas. Para que Nunca Más, haya viajes hacia la muerte.
La sirena a las 8:32 nos arranca el alma y nos deja un agujero negro. Los ojos de los familiares del siniestro de Once ya están agotados de tanto llorar. El acto de hoy, view en el Andén 1, mind a cuatro años tuvo un reclamo muy contundente: quieren ver presos a los culpables. Que las causa avancen sin dilaciones y las sentencias queden firmes. Pero que los responsables, rx de una vez por todas, vayan a parar a una cárcel común, con delitos imprescriptibles, penas implacables y que se les incauten los bienes mal habidos a esos delincuentes. Hablo de los integrantes de ese triángulo mafioso de la megacorrupción seguida de muerte que conformaron los empresarios, los sindicalistas y los funcionarios de un estado kirchnerista que siempre miró para otro lado.

Lo dijeron en el acto con toda las letras: “el anterior gobierno se autoadjudicó el poder de diferenciar a las víctimas de las tragedias según elogiaran o no a la autoridades”. Desde los micrófonos se dijo que quienes no aplaudieron a Cristina sufrieron el silencio y el abandono.

Por eso varios organismos de derechos humanos tradicionales y cristinistas jamás dijeron una palabra. Por eso los artistas militantes del camporismo extremo no fueron capaces de actuar nunca en forma solidaria.

Castigaron dos veces a las víctimas para ser cómplices y proteger al estado que no protegió a los muertos ni a los heridos.

Hoy ocurrió todo lo contrario. El presidente Macri recordó la “tremenda tragedia que produjo un estado ausente que no da seguridad a sus habitantes”.

El secretario de Derechos Humanos del actual gobierno, Claudio Avruj, estuvo presente y puso la cara, como corresponde. Allí escuchó reclamos y prometió apoyos.

El final, fue conmovedor. Paolo Menghini, el padre de Lucas dijo textualmente: “Con el corazón lleno de orgullo, hoy hemos venido a cumplir lo que prometimos, a traerle a estos corazones aquello por lo que luchamos y pudimos hacerlo. Sintámonos todos parte de este logro y gritemos liberados de todos los miedos: ¡Se hizo justicia por los muertos y heridos de Once”, y se quebró en un llanto colectivo.

Es que los Cirigliano, los Juan Pablo Schiavi y los Ricardo Jaime, entre otros, siguen caminando por las calles pero ya fueron condenados a ir prisión de 6 a 9 años. Ya los jueces reclamaron que se siga investigando hacia arriba las responsabilidades y se le ponga la lupa encima al ex ministro Julio de Vido, el jefe máximo de todo lo que pasaba en ese sector del gobierno.

Recuerdo que en su momento Paolo Menghini exigió la renuncia de De Vido. Si sabía, por complicidad con la corrupción y si no sabía, por inútil.

Como diría Cristina: no fue magia. Fue un crimen de lesa corrupción cometido desde un estado encabezado por la presidenta de la Nación.

Ya falta menos para que paguen por lo que hicieron. Ya falta poco para que la democracia y la república se llenen de contenido y el juicio de 21 meses tenga su castigo y condena.

Por eso no me canso de repetir que siento orgullo por un fiscal como Fernando Arrigo que tuvo el coraje bien puesto en su alegato. Puso en evidencia a los responsables de lo que prefiero llamar siniestro del tren de Once, siniestro en todo el sentido de la palabra.

Digo siniestro y no tragedia porque esa palabra se asocia a lo inevitable y mucho menos, quiero hablar de accidente cuando se pudo haber evitado cada muerte, cada herida. En las condiciones en las que estaba el chapa 16 del Ferrocarril Sarmiento solo un milagro podía salvara los pasajeros de ese cementerio sobre rieles.

Siento orgullo por un fiscal, al que no le tembló la mano en su intento de que se aplique todo el peso de la ley a los delincuentes que produjeron 51 muertes más un bebe que estaba en la panza de su madre y 789 heridos algunos de ellos de gravedad.

Siento vergüenza ajena por el silencio del gobierno que se fue. Apenas unas palabras sueltas y de compromiso frente a semejante masacre. Me cuesta comprender esa actitud negadora de ni siquiera mencionar el tema durante tanto tiempo. Fue una tozudez y una crueldad que lastimó más a los familiares. Al ningunear el tema, pretendieron ocultar el horror de un siniestro que conmovió a la Argentina. Como dijeron los familiares:” para el gobierno, la tragedia no existió”.

Siento vergüenza ajena por los funcionarios nacionales del transporte con Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi a la cabeza que estuvieron más preocupados por sus negociados y por responsabilizar a las víctimas que por la seguridad para viajar de los pasajeros.

Siento vergüenza ajena por los empresarios, empezando por los hermanos Cirigliano, que tenían que devolver como retorno coimero gran parte de los millones y millones en subsidios que les daba el gobierno y privilegiaban su rentabilidad en lugar de invertir para que los trenes funcionaran como tenían que funcionar y no se convirtieran en un cementerio que transita por las vías.

Siento vergüenza ajena por muchos para-periodistas oficiales que callaron por miedo a las sanciones del gobierno nacional. Temieron que los echaran de sus trabajos o que les quitaran el único combustible que los mantenía en pie: la pauta oficial. ¿O es producto de la casualidad que los diarios y los cronistas militantes casi no hablaron del tema durante  43 meses? ¿O también en este tema siguen las enseñanzas de la presidenta? El más repugnante fue Víctor Hugo Morales que no conforme con defender a malandras de la calaña de Amado Boudou o Lázaro Báez, atacó a los familiares de las víctimas. María Lujan Rey, la madre coraje de Lucas Menghini, le respondió algo demoledor: “Cuando por obsecuencia se justifican muertes inocentes se convierte en un ser despreciable. De ese lugar no se vuelve”.

Siento vergüenza ajena por muchos dirigentes de los derechos humanos como Hebe Bonafini y Estela Carlotto que se taparon la cara con la camiseta kirchnerista para no ver lo que pasó y justificar su indiferencia. Lo mismo que le pasa a tantos artistas ladriprogresistas que se llenan la boca hablando de los sufrimientos del pueblo pero que no se solidarizaron jamás con los familiares para no ser castigados por Cristina y poder seguir cobrando fortunas que pagamos todos por participar en los recitales oficialistas.

Siento vergüenza ajena por todo lo que hace a las víctimas más víctimas y las vuelve a matar con el silencio y la insensibilidad.

Finalmente siento orgullo por los familiares.

Siento orgullo por esos padres y madres valientes, por esos esposos, por esos hijos y hermanos que tienen una entereza y una dignidad que emociona. Y por los que se animaron a acompañarlos solidariamente como Juan Carr, Juan José Campanella, Nora Cortiñas o Adolfo Pérez Esquivel, entre otros.

Los muertos eran estudiantes, trabajadores, soñadores, novios, amigos, una vida por nacer en una panza floreciente, tímidos, audaces, solitarios, familieros, eran como cualquiera de nosotros, porque cualquiera de nosotros podría haber estado en su lugar. Son muertos que llevamos adentro. Que laten en nuestro corazón. Aunque el poder quiso hacerlos desaparecer del recuerdo popular.

Son “madera noble, roble su corazón”, como dice la canción de Lucas, porque siguen peleando por memoria, verdad, juicio y castigo a los culpables para que Nunca más haya crónicas de tragedias anunciadas. Para que Nunca Más, haya viajes hacia la muerte.
¿Que nos está pasando? A esta hora un energúmeno de 32 llamado Brian Montenegro está detenido. Esta bestia mató de tres puñaladas a Débora Díaz delante de sus tres hijos. La irracionalidad se completa diciendo que el más chico de los pibes era hijo de ambos. Del asesino y de la asesinada. Y fue testigo de toda esa salvajada. Y eso que la justicia le había prohibido acercarse a Brian. Se metió por los techos, ambulance la mató y pudo escaparse hasta hace unas horas. Por suerte está encarcelado en la DDI de San Isidro. Fue la crónica de una muerte anunciada. Brian, el que le dio cientos de palizas cobardes a Débora había amenazado con matarla porque había conseguido trabajo. Si, así como lo escuchó, el victimario acusaba a la víctima de haber conseguido trabajo.

Le cuento que Débora es el nombre del octavo femicidio en los últimos 15 días. Tal vez solo su familia se acuerde de Paula, Norma, Rocío, Mercede, Lucy, Griselda y Rosa. Todas fueron asesinadas por sus parejas o ex parejas.

La Asociación Civil La Casa del Encuentro dice que pese a las marchas de ni una menos, a las campañas de concientización en los medios y a las nuevas leyes que son buenas, los femicidios siguen creciendo. En el 2008 se registraron 208 asesinatos y en el 2014 fueron 277. Insisto con la pregunta original que no tiene respuesta: ¿Qué nos pasa? ¿Alcanza con prohibir que el  criminal se acerque?¿ Los botones de pánico y las tobilleras electrónicas pueden ayudar? ¿La policía actúa con la rapidez que corresponde?

Parecen películas de terror pero son realidades repugnantes y horrorosas. No me canso de decir  que en cada esquina de este país deberíamos colgar un cartel que diga: “Nunca más un femicidio”.

Hay 55 denuncias por día. Esta opinión intenta ser un alerta y un aporte al combate contra semejante horror y a aumentar la condena social.

Por eso no me canso de repetir estas palabras.

Pobre Marcela. Siente dolor, miedo y vergüenza. Tiene miedo de contarles a sus amigas y a su familia que Miguel, su esposo, la castiga brutalmente. Primero siente el dolor físico. Ese puño repugnante contra su cara. La sangre que no para. Las hematomas. El cinto como látigo sobre sus piernas. Después siente miedo que Miguel vuelva a enojarse aunque sabe que no importa lo que ella haga o diga: una vez por semana, él la golpea. Marcela nunca le contó su drama a nadie. Solo hay dos personas en la tierra que lo saben. Miguelito, su hijo más grande que- pobrecito- un día se levantó para hacer pis a la madrugada o tal vez se despertó por los gritos y vio justo cuando él le pegaba una patada en la espalda.

El hijito entró en una crisis de llanto y no paró hasta el mediodía siguiente. En esa época tenía 9 años y él tampoco nunca preguntó ni dijo nada. Ya pasaron dos años y Marcela sabe que él sabe y él sabe que ella sabe. Hay miradas y lágrimas que nunca se olvidan. La otra persona que conoce esta tragedia es Esther. Ella es terapeuta de un servicio telefónico contra la violencia familiar. Un día Marcela encontró el teléfono en el diario y llamó. Decía que atendían las 24 horas y los 365 días del año. Se armó de coraje y llamó. Hace 9 meses que habla con Esther dos veces semana. Espera que Miguel se vaya al trabajo y llama. Llora, se confiesa, se cuestiona, se libera y se atormenta. Le hace bien hablar con la licenciada Esther. Nunca se vieron porque Marcela todavía no se anima a ir personalmente. No se anima a hacer la denuncia.

Tiene vergüenza de que su familia no le crea. De que sus amigas la desprecien de por vida. Es que siempre creyó que estas cosas terribles ocurrían en las villas miserias. Entre gente muy pobre y sin educación. Y ella no es así. Marcela es maestra jardinera. Dejó de trabajar cuando nació Mónica, su segunda hija. Vive en un departamento de tres ambientes en Almagro y a su esposo no le van tan mal las cosas.

El golpeador, el energúmeno es subgerente de un importante laboratorio y casi llega a los 35 mil pesos por mes. En ese aspecto no hay problemas. Viven más o menos bien. Sin lujos, pero a los chicos no les falta nada. El se transforma cuando se pone corbata y el maletín negro: es un caballero, un señorito inglés. Pero los fines de semana es el diablo. El whisky lo pone como loco. O porque se pone como loco es que toma whisky… nunca lo sabrá bien. Además tomas pastillas. El viernes a la noche ya está descontrolado. Pero Marcela siente que la cosa no va más. Está embarazada de dos meses y todavía no se lo dijo a Miguel. El viernes pasado casi se lo dice porque él le pegó en la panza.

Ya está cansada de mandar a los chicos a lo de sus padres o a lo de sus suegros durante el fin de semana. Ya está cansada de mentir diciendo que se cayó por la escalera, que un día resbaló, o de esconderse fingiendo que tiene depresiones los lunes y los martes hasta que se le vayan las marcas más visibles de los golpes. Ya está agotada. Pero tiene miedo que no le crean ni sus amigas ni su familia. Si hasta sus padres lo elogian: que trabajador es Miguel. Es un poco agresivo cuando se enoja pero es bueno. A vos nunca te falta nada. ¿No es así, Marcela? “Tuviste suerte con Miguel”, le dijo su propia madre. Marcela aceptó ir hoy a ver personalmente a Esther. Marcela se enterará de que hay miles y miles de mujeres golpeadas. Y que los hijos son los testigos más desprotegidos. Tal como le pasa a ella. Igualito.

Marcela no sabe que cada 30 horas una mujer como ella es asesinada a manos de un conocido directo de la víctima. O que en el 93% de los casos el crimen lo comete la pareja o ex pareja. Son números que hablan de su drama cotidiano. Son datos a su imagen y semejanza. Esas estadísticas ella las tiene en su casa. Ese golpeador lo tiene metido entre sus sábanas, en la cocina, en la mirada de su hijo Miguelito, que hace dos años entendió todo y no dijo una palabra. En la ausencia total de autoestima. En el pánico a empezar una vida sola porque no tiene trabajo. En los momentos más terribles, a la hora de descender a los infiernos, la pobre Marcela se llegó a preguntar si la culpable no era ella. Si no era ella la responsable de que ese dandy de maletín y celular se transformara en un monstruo.

Hasta tanto llegó la humillación que ella, la víctima, llegó a dudar de su condición. Llegó a pensar que por su culpa él pasaba de ser un ángel a ser un demonio. Es que los domingos a la tarde él le pide perdón. Le dice que la quiere, le hace un regalito, le pide que la ayude, le dice  que ella es lo más importante que tiene en la vida y ella accede, no tiene otra salida y accede. La semana que viene se cumple un año del día en que Miguel le fracturó un brazo. Hoy Marcela le va a contar todo a Esther. Está decidida a pedir un abogado que la asesore y a hacer la denuncia. Sabe que no puede condenarse ella ni condenar a sus hijos a tener un padre golpeador. Está decidida a empezar de nuevo. Marcela está muy dolorida pero hay algo que aprendió para siempre. Sabe que está dando el paso más importante de su vida. Y que es para salvarse de la muerte.
¿Que nos está pasando? A esta hora un energúmeno de 32 llamado Brian Montenegro está detenido. Esta bestia mató de tres puñaladas a Débora Díaz delante de sus tres hijos. La irracionalidad se completa diciendo que el más chico de los pibes era hijo de ambos. Del asesino y de la asesinada. Y fue testigo de toda esa salvajada. Y eso que la justicia le había prohibido acercarse a Brian. Se metió por los techos, cialis la mató y pudo escaparse hasta hace unas horas. Por suerte está encarcelado en la DDI de San Isidro. Fue la crónica de una muerte anunciada. Brian, el que le dio cientos de palizas cobardes a Débora había amenazado con matarla porque había conseguido trabajo. Si, así como lo escuchó, el victimario acusaba a la víctima de haber conseguido trabajo.

Le cuento que Débora es el nombre del octavo femicidio en los últimos 15 días. Tal vez solo su familia se acuerde de Paula, Norma, Rocío, Mercede, Lucy, Griselda y Rosa. Todas fueron asesinadas por sus parejas o ex parejas.

La Asociación Civil La Casa del Encuentro dice que pese a las marchas de ni una menos, a las campañas de concientización en los medios y a las nuevas leyes que son buenas, los femicidios siguen creciendo. En el 2008 se registraron 208 asesinatos y en el 2014 fueron 277. Insisto con la pregunta original que no tiene respuesta: ¿Qué nos pasa? ¿Alcanza con prohibir que el  criminal se acerque?¿ Los botones de pánico y las tobilleras electrónicas pueden ayudar? ¿La policía actúa con la rapidez que corresponde?

Parecen películas de terror pero son realidades repugnantes y horrorosas. No me canso de decir  que en cada esquina de este país deberíamos colgar un cartel que diga: “Nunca más un femicidio”.

Hay 55 denuncias por día. Esta opinión intenta ser un alerta y un aporte al combate contra semejante horror y a aumentar la condena social.

Por eso no me canso de repetir estas palabras.

Pobre Marcela. Siente dolor, miedo y vergüenza. Tiene miedo de contarles a sus amigas y a su familia que Miguel, su esposo, la castiga brutalmente. Primero siente el dolor físico. Ese puño repugnante contra su cara. La sangre que no para. Las hematomas. El cinto como látigo sobre sus piernas. Después siente miedo que Miguel vuelva a enojarse aunque sabe que no importa lo que ella haga o diga: una vez por semana, él la golpea. Marcela nunca le contó su drama a nadie. Solo hay dos personas en la tierra que lo saben. Miguelito, su hijo más grande que- pobrecito- un día se levantó para hacer pis a la madrugada o tal vez se despertó por los gritos y vio justo cuando él le pegaba una patada en la espalda.

El hijito entró en una crisis de llanto y no paró hasta el mediodía siguiente. En esa época tenía 9 años y él tampoco nunca preguntó ni dijo nada. Ya pasaron dos años y Marcela sabe que él sabe y él sabe que ella sabe. Hay miradas y lágrimas que nunca se olvidan. La otra persona que conoce esta tragedia es Esther. Ella es terapeuta de un servicio telefónico contra la violencia familiar. Un día Marcela encontró el teléfono en el diario y llamó. Decía que atendían las 24 horas y los 365 días del año. Se armó de coraje y llamó. Hace 9 meses que habla con Esther dos veces semana. Espera que Miguel se vaya al trabajo y llama. Llora, se confiesa, se cuestiona, se libera y se atormenta. Le hace bien hablar con la licenciada Esther. Nunca se vieron porque Marcela todavía no se anima a ir personalmente. No se anima a hacer la denuncia.

Tiene vergüenza de que su familia no le crea. De que sus amigas la desprecien de por vida. Es que siempre creyó que estas cosas terribles ocurrían en las villas miserias. Entre gente muy pobre y sin educación. Y ella no es así. Marcela es maestra jardinera. Dejó de trabajar cuando nació Mónica, su segunda hija. Vive en un departamento de tres ambientes en Almagro y a su esposo no le van tan mal las cosas.

El golpeador, el energúmeno es subgerente de un importante laboratorio y casi llega a los 35 mil pesos por mes. En ese aspecto no hay problemas. Viven más o menos bien. Sin lujos, pero a los chicos no les falta nada. El se transforma cuando se pone corbata y el maletín negro: es un caballero, un señorito inglés. Pero los fines de semana es el diablo. El whisky lo pone como loco. O porque se pone como loco es que toma whisky… nunca lo sabrá bien. Además tomas pastillas. El viernes a la noche ya está descontrolado. Pero Marcela siente que la cosa no va más. Está embarazada de dos meses y todavía no se lo dijo a Miguel. El viernes pasado casi se lo dice porque él le pegó en la panza.

Ya está cansada de mandar a los chicos a lo de sus padres o a lo de sus suegros durante el fin de semana. Ya está cansada de mentir diciendo que se cayó por la escalera, que un día resbaló, o de esconderse fingiendo que tiene depresiones los lunes y los martes hasta que se le vayan las marcas más visibles de los golpes. Ya está agotada. Pero tiene miedo que no le crean ni sus amigas ni su familia. Si hasta sus padres lo elogian: que trabajador es Miguel. Es un poco agresivo cuando se enoja pero es bueno. A vos nunca te falta nada. ¿No es así, Marcela? “Tuviste suerte con Miguel”, le dijo su propia madre. Marcela aceptó ir hoy a ver personalmente a Esther. Marcela se enterará de que hay miles y miles de mujeres golpeadas. Y que los hijos son los testigos más desprotegidos. Tal como le pasa a ella. Igualito.

Marcela no sabe que cada 30 horas una mujer como ella es asesinada a manos de un conocido directo de la víctima. O que en el 93% de los casos el crimen lo comete la pareja o ex pareja. Son números que hablan de su drama cotidiano. Son datos a su imagen y semejanza. Esas estadísticas ella las tiene en su casa. Ese golpeador lo tiene metido entre sus sábanas, en la cocina, en la mirada de su hijo Miguelito, que hace dos años entendió todo y no dijo una palabra. En la ausencia total de autoestima. En el pánico a empezar una vida sola porque no tiene trabajo. En los momentos más terribles, a la hora de descender a los infiernos, la pobre Marcela se llegó a preguntar si la culpable no era ella. Si no era ella la responsable de que ese dandy de maletín y celular se transformara en un monstruo.

Hasta tanto llegó la humillación que ella, la víctima, llegó a dudar de su condición. Llegó a pensar que por su culpa él pasaba de ser un ángel a ser un demonio. Es que los domingos a la tarde él le pide perdón. Le dice que la quiere, le hace un regalito, le pide que la ayude, le dice  que ella es lo más importante que tiene en la vida y ella accede, no tiene otra salida y accede. La semana que viene se cumple un año del día en que Miguel le fracturó un brazo. Hoy Marcela le va a contar todo a Esther. Está decidida a pedir un abogado que la asesore y a hacer la denuncia. Sabe que no puede condenarse ella ni condenar a sus hijos a tener un padre golpeador. Está decidida a empezar de nuevo. Marcela está muy dolorida pero hay algo que aprendió para siempre. Sabe que está dando el paso más importante de su vida. Y que es para salvarse de la muerte.
Ya lo dije varias veces y lo repito: tengo una profunda admiración por el Papa Francisco. Y si me apura le digo que creo que es el argentino más importante de todos los tiempos. El que más alto llegó y el que más transformaciones revolucionarias está realizando en todo el planeta. Se ocupa de cientos de cuestiones. Pero el aporte que hizo a la paz mundial, no rx doctor al dialogo inter-religioso y a instalar la preocupación por los más pobres de los pobres ha sido monumental. Celestial, viagra dosage podría decirse. O milagroso, medications para utilizar su lenguaje religioso. Dice lo que siente y vive como piensa. Es rebelde y llama a ser rebelde. El mismo en su momento dijo que estaba en condiciones de perdonar a los pecadores porque el mismo era un pecador, pero que no perdonaba a los corruptos.

Por eso es que no entiendo algunos de sus comportamientos. Los quiero puntualizar con todo respeto pero también con toda firmeza. No me molesta para nada su ideológica juvenil peronista. Esa matriz lo llevó a una opción por los pobres y a una sensibilidad muy especial contra todo tipo de injusticia. Luego, su formación intelectual y estratégica como jesuita hizo el resto.

Lo que yo le critico al Papa Francisco es su relación con algunos personajes argentinos que son nefastos, corruptos y que ensucian su investidura y su mensaje porque representan todo lo contrario a lo que el predica.

Por eso entiendo su simpatía hacia los regímenes populistas de la región, incluido el kirchnerismo. Pero es un disparo en sus pies, en sus propias convicciones que reciba con afecto a dirigentes sindicales, sociales o políticos que son el símbolo de la corrupción, el enriquecimiento ilícito y el autoritarismo. Tranquilamente el Papa podría evitar fotos, sonrisas y afectos con los íconos decadentes probadamente reñidos con la ética como el sindicalista marítimo Omar “El Caballo” Suarez. O el apoyo a siniestros patoteros como Guillermo Moreno. Sin costo alguno el ex cardenal Jorge Bergoglio podría haber tratado con formalidad institucional y no con alegría cuasi militante, la presencia de muchachos de La Cámpora que hasta le hicieron sacar una foto con la camiseta o el aprovechamiento obsceno de utilizar el encuentro de prepo con Martin Insaurralde como afiche de campaña. No se trata de poner la otra mejilla. Esa es solo una parte de la enseñanza de Jesús. Creo humildemente que la austeridad franciscana, el respeto por las libertades y la división de poderes también se siembran desde el cielo y el Vaticano. Bergoglio fue perseguido y espiado por Néstor y Cristina. Sus soldados, como Horacio Verbitsky,  dijeron atrocidades como que había entregado sacerdotes a las torturas de la dictadura, lo compararon con satán y con el jefe de la oposición. El gobierno de los Kirchner fue muy dañino con la cohesión social y la convivencia pacífica en la Argentina. Y el Papa en sus encuentros con Cristina pareció premiar esos comportamientos con sus sonrisas complacientes y su silencio ante los perseguidos por el régimen de Cristina y el de Hugo Chávez, por ejemplo. Todavía no dijo una palabra de los presos políticos en Venezuela. Son datos. Son realidades que no se pueden ocultar. Yo entiendo que estoy al borde de la herejía porque me considero un pigmeo al lado de una figura sideral. Pero me atrevo a plantear estas cosas una vez más sin hipocresías ni eufemismos porque siempre fue un reclamo del Papa Francisco.

Lo del rosario bendecido a Milagro Sala es un paso más inquietante y peligroso, todavía. Ella no es una luchadora social que está presa por eso. Ella es la patrona del mal, está acusada de ser la jefa de una asociación ilícita y extorsiva y por eso pocos la defienden en su propia tierra. Son los propios pobres de Jujuy los que la denuncian por el robo de dinero que era para ellos, de amenazas y patoteadas feroces que incluyeron la sospecha de la participación de ella en tres muertes. En una de ellas fue la propia Milagro la que le partió el cráneo en tres pedazos de un culatazo a un dirigente social llamado Lucas Arias y encima eso ocurrió adentro de un despacho del gobierno de Eduardo Fellner. Esa persona murió tiempo después de otra cosa, pero como bien dijo el Perro Santillán, la dictadura demostró que muchos desaparecidos que eran blanqueados después del horror, se morían de cualquier cosa pero era porque nunca habían logrado recuperarse de las mazmorras del terrorismo de estado.

El gobernador Gerardo Morales habla de otras dos muertes en las que la comandante de la Tupac fue autora intelectual, por lo menos. Se refiere al asesinato del luchador social, Luis “El Pato” Condorí al que un pistolero de la Tupac le metió un balazo mientras peleaban por la ocupación de un terreno. Milagro es tan responsable como José Pedraza lo fue del asesinato de Mariano Ferreyra aunque ella no haya disparado el arma. Y el otro crimen es el del militante radical, Ariel Velazquez al que balearon por la espalda en plena campaña electoral caliente y violenta.

Ayer se levantó todo tipo de carpa en la Plaza de Mayo. Ya nadie pide  ahí tampoco por Milagro. Justo ayer fue apresada Shakira, la lugarteniente agresiva que le robo las cámaras de televisión a Jorge Lanata y la que aparece custodiando que los millones robados se carguen en los bolsos para llevarse el efectivo lejos de los que los más humildes y cerca de las necesidades políticas y personales de Milagro.

Esa actitud mafiosa y dictatorial no es denunciada en estos momentos por oligarcas y terratenientes. Gente probadamente honrada y democrática como Gabriela Michetti, Elisa Carrió, Margarita Stolbizer, Graciela Ocaña y el propio Perro Santillán fueron portadores de acusaciones de diverso tono pero en todas había una crítica a la actitud del Papa y al comportamiento de Milagro Sala.

El Perro Santillan es un dirigente clasista y combativo al que jamás podrán acusar de derechista. Sin embargo asegura que Milagro Sala regentea la droga en Jujuy. Para colmo, entraron a la casa de Santillán, le robaron, le regaron de sal la puerta y le dejaron un machete sobre su cama. Para el no hay dudas: fue un mensaje mafioso.

No es un tema menor para los argentinos que necesitamos ejemplaridad. Las señales del Papa son seguidas con mucha atención y tienen una potencia tremenda desde el punto de vista educativo.

No creo que Francisco esté proponiendo una sociedad con corruptos y violentos. Todo el tiempo dice y hace lo contrario a nivel global. Pero cuando su corazoncito aterriza por estas pampas, con perdón, como dijo Stolbizer, “hace macanas”. Tal vez al Papa no se le podría pedir más de lo que hace. Es descomunal su tarea y con un coraje inédito. Insisto con lo que le dije al principio: es el argentino más importante de la historia. Pero eso no lo hace perfecto. Es Papa pero no es Dios.

Ojalá estas palabras sean tomadas como lo fueron en mi carta anterior. Con la intención de colaborar con otra mirada y para hacer un aporte a la pacificación nacional, a la convivencia y que apague los incendios de los odios y las broncas.

Hay que cuidar más que nunca al Papa. Y rezar por él. Y pedirle que él también nos cuide a nosotros y a nuestra frágil democracia. Y que rece por nosotros.
Ya lo dije varias veces y lo repito: tengo una profunda admiración por el Papa Francisco. Y si me apura le digo que creo que es el argentino más importante de todos los tiempos. El que más alto llegó y el que más transformaciones revolucionarias está realizando en todo el planeta. Se ocupa de cientos de cuestiones. Pero el aporte que hizo a la paz mundial, decease al dialogo inter-religioso y a instalar la preocupación por los más pobres de los pobres ha sido monumental. Celestial, podría decirse. O milagroso, para utilizar su lenguaje religioso. Dice lo que siente y vive como piensa. Es rebelde y llama a ser rebelde. El mismo en su momento dijo que estaba en condiciones de perdonar a los pecadores porque el mismo era un pecador, pero que no perdonaba a los corruptos.

Por eso es que no entiendo algunos de sus comportamientos. Los quiero puntualizar con todo respeto pero también con toda firmeza. No me molesta para nada su ideológica juvenil peronista. Esa matriz lo llevó a una opción por los pobres y a una sensibilidad muy especial contra todo tipo de injusticia. Luego, su formación intelectual y estratégica como jesuita hizo el resto.

Lo que yo le critico al Papa Francisco es su relación con algunos personajes argentinos que son nefastos, corruptos y que ensucian su investidura y su mensaje porque representan todo lo contrario a lo que el predica.

Por eso entiendo su simpatía hacia los regímenes populistas de la región, incluido el kirchnerismo. Pero es un disparo en sus pies, en sus propias convicciones que reciba con afecto a dirigentes sindicales, sociales o políticos que son el símbolo de la corrupción, el enriquecimiento ilícito y el autoritarismo. Tranquilamente el Papa podría evitar fotos, sonrisas y afectos con los íconos decadentes probadamente reñidos con la ética como el sindicalista marítimo Omar “El Caballo” Suarez. O el apoyo a siniestros patoteros como Guillermo Moreno. Sin costo alguno el ex cardenal Jorge Bergoglio podría haber tratado con formalidad institucional y no con alegría cuasi militante, la presencia de muchachos de La Cámpora que hasta le hicieron sacar una foto con la camiseta o el aprovechamiento obsceno de utilizar el encuentro de prepo con Martin Insaurralde como afiche de campaña. No se trata de poner la otra mejilla. Esa es solo una parte de la enseñanza de Jesús. Creo humildemente que la austeridad franciscana, el respeto por las libertades y la división de poderes también se siembran desde el cielo y el Vaticano. Bergoglio fue perseguido y espiado por Néstor y Cristina. Sus soldados, como Horacio Verbitsky,  dijeron atrocidades como que había entregado sacerdotes a las torturas de la dictadura, lo compararon con satán y con el jefe de la oposición. El gobierno de los Kirchner fue muy dañino con la cohesión social y la convivencia pacífica en la Argentina. Y el Papa en sus encuentros con Cristina pareció premiar esos comportamientos con sus sonrisas complacientes y su silencio ante los perseguidos por el régimen de Cristina y el de Hugo Chávez, por ejemplo. Todavía no dijo una palabra de los presos políticos en Venezuela. Son datos. Son realidades que no se pueden ocultar. Yo entiendo que estoy al borde de la herejía porque me considero un pigmeo al lado de una figura sideral. Pero me atrevo a plantear estas cosas una vez más sin hipocresías ni eufemismos porque siempre fue un reclamo del Papa Francisco.

Lo del rosario bendecido a Milagro Sala es un paso más inquietante y peligroso, todavía. Ella no es una luchadora social que está presa por eso. Ella es la patrona del mal, está acusada de ser la jefa de una asociación ilícita y extorsiva y por eso pocos la defienden en su propia tierra. Son los propios pobres de Jujuy los que la denuncian por el robo de dinero que era para ellos, de amenazas y patoteadas feroces que incluyeron la sospecha de la participación de ella en tres muertes. En una de ellas fue la propia Milagro la que le partió el cráneo en tres pedazos de un culatazo a un dirigente social llamado Lucas Arias y encima eso ocurrió adentro de un despacho del gobierno de Eduardo Fellner. Esa persona murió tiempo después de otra cosa, pero como bien dijo el Perro Santillán, la dictadura demostró que muchos desaparecidos que eran blanqueados después del horror, se morían de cualquier cosa pero era porque nunca habían logrado recuperarse de las mazmorras del terrorismo de estado.

El gobernador Gerardo Morales habla de otras dos muertes en las que la comandante de la Tupac fue autora intelectual, por lo menos. Se refiere al asesinato del luchador social, Luis “El Pato” Condorí al que un pistolero de la Tupac le metió un balazo mientras peleaban por la ocupación de un terreno. Milagro es tan responsable como José Pedraza lo fue del asesinato de Mariano Ferreyra aunque ella no haya disparado el arma. Y el otro crimen es el del militante radical, Ariel Velazquez al que balearon por la espalda en plena campaña electoral caliente y violenta.

Ayer se levantó todo tipo de carpa en la Plaza de Mayo. Ya nadie pide  ahí tampoco por Milagro. Justo ayer fue apresada Shakira, la lugarteniente agresiva que le robo las cámaras de televisión a Jorge Lanata y la que aparece custodiando que los millones robados se carguen en los bolsos para llevarse el efectivo lejos de los que los más humildes y cerca de las necesidades políticas y personales de Milagro.

Esa actitud mafiosa y dictatorial no es denunciada en estos momentos por oligarcas y terratenientes. Gente probadamente honrada y democrática como Gabriela Michetti, Elisa Carrió, Margarita Stolbizer, Graciela Ocaña y el propio Perro Santillán fueron portadores de acusaciones de diverso tono pero en todas había una crítica a la actitud del Papa y al comportamiento de Milagro Sala.

El Perro Santillan es un dirigente clasista y combativo al que jamás podrán acusar de derechista. Sin embargo asegura que Milagro Sala regentea la droga en Jujuy. Para colmo, entraron a la casa de Santillán, le robaron, le regaron de sal la puerta y le dejaron un machete sobre su cama. Para el no hay dudas: fue un mensaje mafioso.

No es un tema menor para los argentinos que necesitamos ejemplaridad. Las señales del Papa son seguidas con mucha atención y tienen una potencia tremenda desde el punto de vista educativo.

No creo que Francisco esté proponiendo una sociedad con corruptos y violentos. Todo el tiempo dice y hace lo contrario a nivel global. Pero cuando su corazoncito aterriza por estas pampas, con perdón, como dijo Stolbizer, “hace macanas”. Tal vez al Papa no se le podría pedir más de lo que hace. Es descomunal su tarea y con un coraje inédito. Insisto con lo que le dije al principio: es el argentino más importante de la historia. Pero eso no lo hace perfecto. Es Papa pero no es Dios.

Ojalá estas palabras sean tomadas como lo fueron en mi carta anterior. Con la intención de colaborar con otra mirada y para hacer un aporte a la pacificación nacional, a la convivencia y que apague los incendios de los odios y las broncas.

Hay que cuidar más que nunca al Papa. Y rezar por él. Y pedirle que él también nos cuide a nosotros y a nuestra frágil democracia. Y que rece por nosotros.
Así terminó el partido justicialista si lo quisiéramos resumir con lógica futbolera y resultadista. Peronismo 14, stuff La Cámpora 0. La elección de la Junta Electoral por parte del Congreso partidario terminó demostrando con toda contundencia el nivel de rechazo que los muchachos camporistas han cosechado dentro del peronismo realmente existente, es decir los que tienen que administrar territorio como los gobernadores e intendentes y los que se ganaron su representatividad en las urnas como los legisladores.

Los soldados de Cristina estaban casi en un corralito, aislados, al fondo del estadio. Les ofrecieron un solo cargo en la junta electoral que tiene 14 lugares. Era casi una falta de respeto, una forma de mojarles la oreja como venganza a tantas humillaciones y maltratos. Pero los teledirigidos desde Santa Cruz por Cristina y Máximo resolvieron no aceptar ese lugar. Era reconocer demasiado su debilidad. Por eso le digo que el resultado fue peronismo 14, La Cámpora 0.

En realidad esa pelea mínima fue una de las formas en las que se expresó la grieta que se instaló adentro del Frente para la Victoria. Hay una grieta en la sociedad entre K y anti K. Pero desde ayer hay otra grieta entre los peronistas ortodoxos o los más tradicionales y los cristinistas más extremos y dogmáticos. Pero esa no fue la única expresión de esa división que crece a pasos agigantados. Oscar Parrilli y Héctor Recalde, los títeres de Cristina, quisieron sacar patente de guapos antimperialistas y plantearon con vehemencia chavista que la contradicción fundamental hoy es “Patria o Buitres” y que Macri es “un conservador y entreguista”. Propusieron, para ponerle un árbol en la rueda al actual gobierno, que no se apruebe la derogación de la ley cerrojo y otras normas que necesita Macri para cerrar de una vez por todas, esa nefasta pelea contra la voracidad, la codicia y el salvajismo sin límites de los fondos Buitres.  Es decir que Axel Kicillof y sus amigos del adjetivo fácil y la mala praxis, rompieron todos los platos y ahora ni siquiera quieren que Macri pague la cuenta de la fiesta. Hicieron un desastre pero no se conforman con eso. No quieren que nadie lo arregle. Y a eso le llaman patria. A estar afuera del mundo y al lado de Venezuela. A que nos presten dinero a tasas altísimas cuando Evo Morales recibe créditos al 4% y dialoga con el Fondo sin bajarse los pantalones.

Les salió al cruce Miguel Angel Pichetto en representación de los peronistas históricos. Y les dijo que ellos van a ayudar a darle gobernabilidad al oficialismo y que son una oposición responsable sin fanatismos ni ánimos golpistas. Algunos pibes no tan pibes lo silbaron y el los sacudió con un sablazo intelectual y con un tiro por elevación a Cristina. Dijo que “se acabaron los documentos que venían de arriba con las instrucciones de lo que teníamos que hacer”. Todos entendieron la referencia al congreso pasado cuando Carlos Zannini, alias el paje, en nombre de la reina Cristina, trajo el texto cocinado y se los hizo firmar a todos sin que pudieran casi leerlo. La chupada de medias a Cristina en ese texto redactado por ella misma fue colosal. Se autodefinía como “una adalid de la lucha por la igualdad”. Mirá vos. Una mezcla de Evita, La Pasionaria y Juana Azurduy. Pero millonaria y corrupta.

Lo bueno es que van quedando muy clara las posiciones de ambos bandos. Los que tienen que gobernar sus distritos son prudentes, racionales y no quieren patear el tablero porque la crisis los llevaría puestos a ellos también.

Y los que no representan a nadie y se ganaron todos los lugares gracias al dedazo de Cristina y a la genuflexión verticalista de sus actitudes. Ellos, solo quieren que vuelva Cristina y que Macri huya en el helicóptero. Ese es su sueño destituyente. Dicen que lo hacen por el bien de la patria pero en realidad es para conservar sus cajas de dinero, sus quintitas y sus módicos puestos porque si no es con Cristina no tienen otra forma de conseguirlos.

Si Cristina no juega ellos quedan afuera de todo. Son muy pocos los que supieron aprovechar las montañas de dólares que recibieron para construir legitimidad en alguna intendencia. La mayoría a imagen y semejanza de su jefe, el comandante Máximo, no ganaron una elección de centro de estudiante ni la conducción de gremio, se dedicaron al poroteo palaciego y se olvidaron de la gente y de la política más sana que es transformar la realidad de los más pobres y acompañarlos todo el tiempo en esa experiencia.

Ellos malgastaron su tiempo en grandes concentraciones para aplaudir “a la adalid de la igualdad” y para votar en forma obsecuente todo lo que les mandaba Cristina.

Son muy pocos los dirigentes de La Cámpora que dirigen a alguien. Esos van a lograr mantenerse en lugares expectantes y van a conseguir el respeto de sus pares. Pero el resto sabe que si Cristina los puso, es Cristina la que los tiene que mantener. Y los peronistas no los quieren. Sufrieron la soberbia y el manejo arbitrario del dinero de estos chicos casi sin experiencia. Están en franco repliegue en todos lados. José Ottavis, presidente del bloque de diputados de Buenos Aires está haciendo fuerza pero en el Frente para la Victoria Xipolitakis. Por eso debe soportar en silencio los ataques feroces y discriminadores de Luis D’Elia que lo acusó de ser un “pelotudo comegato y mariscal de la derrota”. El valiente piquetero vocero de Irán no se atreve a decir que Cristina, Scioli o Aníbal Fernández fueron los que  los condujeron a la peor derrota de la historia. Por eso se la agarra con el mas chiquitito.

Máximo pobre, como si fuera Patricia Bullrich,  firmó una solicitada con su tía y gobernadora y otros parientes funcionarios, contra los trabajadores de ATE en Santa Cruz. Los acusan de violentos porque reclaman por los 370 despidos que hizo la tía Alicia y de paso llamaron a la Gendarmería por si hay que pegar palos pero eso sí, sin criminalizar la protesta.

La banda del Cuervo Larroque, trató de traidor y cagón a Diego Bossio quien hasta hace 5 minutos era una de las mejores esperanzas de Crispasión, como le decían antes. Ahora Cristina está refugiada cuidando a sus nietos y vigilando que la causa Hotesur no la lleve a la cárcel como vaticinó Jorge Lanata.  Cambia todo cambia. Lo dijimos muchas veces. En la cancha se ven los pingos. En el llano se ve las diferencias entre la militancia. La que es sana y es capaz de jugarse por una idea y los que solo buscan dinero fácil y la figuración Es verdad que se llevaron mucho dinero y que no van a tener problemas económicos aunque deban resignarse a perder espacios. También aparecen muchos oportunistas que no decían una palabra con Cristina en el poder y que ahora hacen leña del árbol caído. Son los que dicen: “juguemos en el bosque mientras Cristina no está “. Otro juego infantil que jugó con todos los argentinos.
Así terminó el partido justicialista si lo quisiéramos resumir con lógica futbolera y resultadista. Peronismo 14, rx La Cámpora 0. La elección de la Junta Electoral por parte del Congreso partidario terminó demostrando con toda contundencia el nivel de rechazo que los muchachos camporistas han cosechado dentro del peronismo realmente existente, es decir los que tienen que administrar territorio como los gobernadores e intendentes y los que se ganaron su representatividad en las urnas como los legisladores.

Los soldados de Cristina estaban casi en un corralito, aislados, al fondo del estadio. Les ofrecieron un solo cargo en la junta electoral que tiene 14 lugares. Era casi una falta de respeto, una forma de mojarles la oreja como venganza a tantas humillaciones y maltratos. Pero los teledirigidos desde Santa Cruz por Cristina y Máximo resolvieron no aceptar ese lugar. Era reconocer demasiado su debilidad. Por eso le digo que el resultado fue peronismo 14, La Cámpora 0.

En realidad esa pelea mínima fue una de las formas en las que se expresó la grieta que se instaló adentro del Frente para la Victoria. Hay una grieta en la sociedad entre K y anti K. Pero desde ayer hay otra grieta entre los peronistas ortodoxos o los más tradicionales y los cristinistas más extremos y dogmáticos. Pero esa no fue la única expresión de esa división que crece a pasos agigantados. Oscar Parrilli y Héctor Recalde, los títeres de Cristina, quisieron sacar patente de guapos antimperialistas y plantearon con vehemencia chavista que la contradicción fundamental hoy es “Patria o Buitres” y que Macri es “un conservador y entreguista”. Propusieron, para ponerle un árbol en la rueda al actual gobierno, que no se apruebe la derogación de la ley cerrojo y otras normas que necesita Macri para cerrar de una vez por todas, esa nefasta pelea contra la voracidad, la codicia y el salvajismo sin límites de los fondos Buitres.  Es decir que Axel Kicillof y sus amigos del adjetivo fácil y la mala praxis, rompieron todos los platos y ahora ni siquiera quieren que Macri pague la cuenta de la fiesta. Hicieron un desastre pero no se conforman con eso. No quieren que nadie lo arregle. Y a eso le llaman patria. A estar afuera del mundo y al lado de Venezuela. A que nos presten dinero a tasas altísimas cuando Evo Morales recibe créditos al 4% y dialoga con el Fondo sin bajarse los pantalones.

Les salió al cruce Miguel Angel Pichetto en representación de los peronistas históricos. Y les dijo que ellos van a ayudar a darle gobernabilidad al oficialismo y que son una oposición responsable sin fanatismos ni ánimos golpistas. Algunos pibes no tan pibes lo silbaron y el los sacudió con un sablazo intelectual y con un tiro por elevación a Cristina. Dijo que “se acabaron los documentos que venían de arriba con las instrucciones de lo que teníamos que hacer”. Todos entendieron la referencia al congreso pasado cuando Carlos Zannini, alias el paje, en nombre de la reina Cristina, trajo el texto cocinado y se los hizo firmar a todos sin que pudieran casi leerlo. La chupada de medias a Cristina en ese texto redactado por ella misma fue colosal. Se autodefinía como “una adalid de la lucha por la igualdad”. Mirá vos. Una mezcla de Evita, La Pasionaria y Juana Azurduy. Pero millonaria y corrupta.

Lo bueno es que van quedando muy clara las posiciones de ambos bandos. Los que tienen que gobernar sus distritos son prudentes, racionales y no quieren patear el tablero porque la crisis los llevaría puestos a ellos también.

Y los que no representan a nadie y se ganaron todos los lugares gracias al dedazo de Cristina y a la genuflexión verticalista de sus actitudes. Ellos, solo quieren que vuelva Cristina y que Macri huya en el helicóptero. Ese es su sueño destituyente. Dicen que lo hacen por el bien de la patria pero en realidad es para conservar sus cajas de dinero, sus quintitas y sus módicos puestos porque si no es con Cristina no tienen otra forma de conseguirlos.

Si Cristina no juega ellos quedan afuera de todo. Son muy pocos los que supieron aprovechar las montañas de dólares que recibieron para construir legitimidad en alguna intendencia. La mayoría a imagen y semejanza de su jefe, el comandante Máximo, no ganaron una elección de centro de estudiante ni la conducción de gremio, se dedicaron al poroteo palaciego y se olvidaron de la gente y de la política más sana que es transformar la realidad de los más pobres y acompañarlos todo el tiempo en esa experiencia.

Ellos malgastaron su tiempo en grandes concentraciones para aplaudir “a la adalid de la igualdad” y para votar en forma obsecuente todo lo que les mandaba Cristina.

Son muy pocos los dirigentes de La Cámpora que dirigen a alguien. Esos van a lograr mantenerse en lugares expectantes y van a conseguir el respeto de sus pares. Pero el resto sabe que si Cristina los puso, es Cristina la que los tiene que mantener. Y los peronistas no los quieren. Sufrieron la soberbia y el manejo arbitrario del dinero de estos chicos casi sin experiencia. Están en franco repliegue en todos lados. José Ottavis, presidente del bloque de diputados de Buenos Aires está haciendo fuerza pero en el Frente para la Victoria Xipolitakis. Por eso debe soportar en silencio los ataques feroces y discriminadores de Luis D’Elia que lo acusó de ser un “pelotudo comegato y mariscal de la derrota”. El valiente piquetero vocero de Irán no se atreve a decir que Cristina, Scioli o Aníbal Fernández fueron los que  los condujeron a la peor derrota de la historia. Por eso se la agarra con el mas chiquitito.

Máximo pobre, como si fuera Patricia Bullrich,  firmó una solicitada con su tía y gobernadora y otros parientes funcionarios, contra los trabajadores de ATE en Santa Cruz. Los acusan de violentos porque reclaman por los 370 despidos que hizo la tía Alicia y de paso llamaron a la Gendarmería por si hay que pegar palos pero eso sí, sin criminalizar la protesta.

La banda del Cuervo Larroque, trató de traidor y cagón a Diego Bossio quien hasta hace 5 minutos era una de las mejores esperanzas de Crispasión, como le decían antes. Ahora Cristina está refugiada cuidando a sus nietos y vigilando que la causa Hotesur no la lleve a la cárcel como vaticinó Jorge Lanata.  Cambia todo cambia. Lo dijimos muchas veces. En la cancha se ven los pingos. En el llano se ve las diferencias entre la militancia. La que es sana y es capaz de jugarse por una idea y los que solo buscan dinero fácil y la figuración Es verdad que se llevaron mucho dinero y que no van a tener problemas económicos aunque deban resignarse a perder espacios. También aparecen muchos oportunistas que no decían una palabra con Cristina en el poder y que ahora hacen leña del árbol caído. Son los que dicen: “juguemos en el bosque mientras Cristina no está “. Otro juego infantil que jugó con todos los argentinos.
Esta semana ocurrió algo nuevo y muy positivo en la vida política. El encuentro entre Mauricio Macri y Estela Carlotto fue un paso hacia la convivencia pacífica entre los argentinos. Los presidentes de la  Nación y de Abuelas de Plaza de Mayo, sales representan y piensan cosas muy distintas sobre temas estratégicos. Macri nunca descalificó a Estela pero ella si le pegó con todo en varias situaciones. Sin embargo por conveniencia o por convicción, sale ambos dialogaron, se dieron primero fríamente las manos y sellaron el encuentro con un beso mucho más cálido en medio de varias sonrisas que aflojaron la tensión. La propia Carlotto dijo que en el transcurso de la charla, al presidente le cambió la cara. Es que hubo mucha polémica y distancia durante mucho tiempo. La grieta que se abrió entre ambos fue realmente muy grande. Sin embargo, esta semana, empezaron a cerrarla. Jamás serán amigos ni levantarán las mismas banderas ideológicas pero ojalá puedan aprender a respetarse y a coexistir pacíficamente.

Carlotto se hizo militante de Cristina y la aplaudió a más no poder en todo. No hubo jamás una crítica de Abuelas a la ex presidenta. Ni siquiera en el tema del general César Milani donde varios organismos tomaron distancia. Ella apoyó a Scioli y su hijo fue funcionario de su gobierno. En la campaña, sin ningún dato fáctico Carlotto dijo que Macri iba a liberar a los militares genocidas condenados y que iba a suspender los juicios contra el terrorismo de estado. Macri jamás dijo algo parecido. Y creo que ni lo piensa. Creo que Macri con la dictadura y los desaparecidos tiene una distancia similar a la que tenía Daniel Scioli. Pero es democrático, escucha, dialoga, repudia los autoritarismos de todo signo y a los golpes de estado.

Estela dijo que Macri hirió su sensibilidad cuando visitó la ex ESMA donde funcionó uno de los más horrorosos campos de concentración. Hoy sin embargo, Juan Manuel Abal Medina dijo que él vivió eso como un triunfo de ellos, de los que defienden los derechos humanos.

Alguna vez el jefe de estado dijo que se iba a acabar el “curro” de los derechos humanos y varios se declararon ofendidos. Yo creo que lo dijo en función del curro y la estafa a los dineros públicos que hicieron Sergio Schocklender y Hebe de Bonafini. Pero eso quedó ahí.

De ninguno de estos chisporroteos hablaron Macri y Carlotto. Todo lo contrario. Macri les garantizó que el 24 de marzo se van a tomar todos los recaudos para que la marcha contra el golpe de Videla, a 40 años, se realice con toda tranquilidad y sin ninguna interferencia ni siquiera por la presencia ese día del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama.

Antes de los Kirchner, Estela siempre fue más prudente y democrática que la intolerancia beligerante y agresiva de Hebe de Bonafini. Siempre se llevaron mal entre ambas. Con Cristina fomentando la pelea, Carlotto se subió equivocadamente a la pelea por tratar de imponer una mentira: que los hijos de la dueña del grupo Clarín eran de padres desaparecidos y que ella se los había apropiado. Incluso Cristina la embaló con acompañarla a todos los foros internacionales para buscar esa verdad que finalmente se comprobó que era una mentira destinada a atacar la libertad de prensa. Estela Carlotto nunca pidió disculpas por eso, pero bajó el tono.

Desde la derrota electoral del kirchnerismo, Carlotto se mostró más abierta y republicana. Reconoció que Macri no le gusta ni lo votaría jamás pero que es un presidente democrático elegido por el pueblo. Fue elegido legal y legítimamente por mecanismos constitucionales.  Dijo una verdad gigante: que pensar distinto no debería convertir en enemigos a las personas. Los únicos enemigos de la democracia son los corruptos y los golpistas. Los demás son adversarios.

La charla fue creciendo en cordialidad y a la salida, Carlotto se atrevió a confesar que si Obama la invitaba, no tendría problemas en encontrarse con él. Que le pediría desclasificación de más documentos para establecer el destino de los nietos que todavía siguen desaparecidos, con su identidad robada como botines de guerra.

Fue el punto máximo de contraste con Hebe. La madre de Plaza de Mayo dijo que Macri era un dictador y un enemigo y que Obama era un invasor. Y recordó que Estados Unidos apoyó la dictadura de 1976 y otras varias dictaduras en el continente. Eso es cierto. La CIA y Henry Kissinger apoyaron los golpes militares  que asesinaron a las democracias. Pero también es cierto que demócratas como el presidente James Carter y su funcionaria del área, Patricia Derian denunciaron la violación de los derechos humanos en la Argentina antes que la Cuba de Fidel y que la Unión Soviética que comerciaba granos con Videla y sus cómplices.

Esta es la verdad histórica. Hebe dijo que no hablaba con el enemigo y Carlotto habló con Macri y seguramente va a volver a hablar y dijo que no tendría problemas en entrevistarse con el primer presidente negro de los Estados Unidos.

Estela Carlotto escuchó de boca del presidente que ellos también iban a hacer un acto desde el estado pero varios días antes para que nadie lo interpretara como una provocación. El estado no puede estar ausente de la recordación del día en que una banda criminal uniformada destruyó a sangre y fuego el estado de derecho.

Insisto con el tema: creo que fue un paso hacia la convivencia. Creo que la grieta se achicó. Todavía falta mucho pero el gesto de Carlotto y Macri va en el mejor de los sentidos. Nadie pide que cambien sus convicciones ideológicas. Solo que haya respeto por el otro, por el pluralismo y la diversidad. Eso hace una mejor democracia, una mejor República y eso es bueno para todos. Para los que adoran a Macri y para los que adoran a Estela Carlotto. Fue la demostración de que hay un espacio para responder a esa demanda social de bajar los decibles de las peleas.

Seguramente hay extremistas intolerantes de ambos lados. Gente ultra cristinista que no le perdonará a Estela que haya hablado con el diablo amarillo y derechistas recalcitrantes que hubieran preferido que Macri ignorara a Carlotto. Pero estoy seguro que son grupos minoritarios. La inmensa mayoría de los argentinos piensa que si hay menos injurias hay más pluralismo. Si hay menos agresiones hay más acuerdos. La democracia es disensos y consensos. Pero si entre todos construimos un país con más diálogo, habrá menos espacio para el odio.

Y en un país sin odios no hay lugar para la barbarie y el genocidio. Amanece que no es poco.
Esta semana ocurrió algo nuevo y muy positivo en la vida política. El encuentro entre Mauricio Macri y Estela Carlotto fue un paso hacia la convivencia pacífica entre los argentinos. Los presidentes de la  Nación y de Abuelas de Plaza de Mayo, for sale representan y piensan cosas muy distintas sobre temas estratégicos. Macri nunca descalificó a Estela pero ella si le pegó con todo en varias situaciones. Sin embargo por conveniencia o por convicción, ambos dialogaron, se dieron primero fríamente las manos y sellaron el encuentro con un beso mucho más cálido en medio de varias sonrisas que aflojaron la tensión. La propia Carlotto dijo que en el transcurso de la charla, al presidente le cambió la cara. Es que hubo mucha polémica y distancia durante mucho tiempo. La grieta que se abrió entre ambos fue realmente muy grande. Sin embargo, esta semana, empezaron a cerrarla. Jamás serán amigos ni levantarán las mismas banderas ideológicas pero ojalá puedan aprender a respetarse y a coexistir pacíficamente.

Carlotto se hizo militante de Cristina y la aplaudió a más no poder en todo. No hubo jamás una crítica de Abuelas a la ex presidenta. Ni siquiera en el tema del general César Milani donde varios organismos tomaron distancia. Ella apoyó a Scioli y su hijo fue funcionario de su gobierno. En la campaña, sin ningún dato fáctico Carlotto dijo que Macri iba a liberar a los militares genocidas condenados y que iba a suspender los juicios contra el terrorismo de estado. Macri jamás dijo algo parecido. Y creo que ni lo piensa. Creo que Macri con la dictadura y los desaparecidos tiene una distancia similar a la que tenía Daniel Scioli. Pero es democrático, escucha, dialoga, repudia los autoritarismos de todo signo y a los golpes de estado.

Estela dijo que Macri hirió su sensibilidad cuando visitó la ex ESMA donde funcionó uno de los más horrorosos campos de concentración. Hoy sin embargo, Juan Manuel Abal Medina dijo que él vivió eso como un triunfo de ellos, de los que defienden los derechos humanos.

Alguna vez el jefe de estado dijo que se iba a acabar el “curro” de los derechos humanos y varios se declararon ofendidos. Yo creo que lo dijo en función del curro y la estafa a los dineros públicos que hicieron Sergio Schocklender y Hebe de Bonafini. Pero eso quedó ahí.

De ninguno de estos chisporroteos hablaron Macri y Carlotto. Todo lo contrario. Macri les garantizó que el 24 de marzo se van a tomar todos los recaudos para que la marcha contra el golpe de Videla, a 40 años, se realice con toda tranquilidad y sin ninguna interferencia ni siquiera por la presencia ese día del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama.

Antes de los Kirchner, Estela siempre fue más prudente y democrática que la intolerancia beligerante y agresiva de Hebe de Bonafini. Siempre se llevaron mal entre ambas. Con Cristina fomentando la pelea, Carlotto se subió equivocadamente a la pelea por tratar de imponer una mentira: que los hijos de la dueña del grupo Clarín eran de padres desaparecidos y que ella se los había apropiado. Incluso Cristina la embaló con acompañarla a todos los foros internacionales para buscar esa verdad que finalmente se comprobó que era una mentira destinada a atacar la libertad de prensa. Estela Carlotto nunca pidió disculpas por eso, pero bajó el tono.

Desde la derrota electoral del kirchnerismo, Carlotto se mostró más abierta y republicana. Reconoció que Macri no le gusta ni lo votaría jamás pero que es un presidente democrático elegido por el pueblo. Fue elegido legal y legítimamente por mecanismos constitucionales.  Dijo una verdad gigante: que pensar distinto no debería convertir en enemigos a las personas. Los únicos enemigos de la democracia son los corruptos y los golpistas. Los demás son adversarios.

La charla fue creciendo en cordialidad y a la salida, Carlotto se atrevió a confesar que si Obama la invitaba, no tendría problemas en encontrarse con él. Que le pediría desclasificación de más documentos para establecer el destino de los nietos que todavía siguen desaparecidos, con su identidad robada como botines de guerra.

Fue el punto máximo de contraste con Hebe. La madre de Plaza de Mayo dijo que Macri era un dictador y un enemigo y que Obama era un invasor. Y recordó que Estados Unidos apoyó la dictadura de 1976 y otras varias dictaduras en el continente. Eso es cierto. La CIA y Henry Kissinger apoyaron los golpes militares  que asesinaron a las democracias. Pero también es cierto que demócratas como el presidente James Carter y su funcionaria del área, Patricia Derian denunciaron la violación de los derechos humanos en la Argentina antes que la Cuba de Fidel y que la Unión Soviética que comerciaba granos con Videla y sus cómplices.

Esta es la verdad histórica. Hebe dijo que no hablaba con el enemigo y Carlotto habló con Macri y seguramente va a volver a hablar y dijo que no tendría problemas en entrevistarse con el primer presidente negro de los Estados Unidos.

Estela Carlotto escuchó de boca del presidente que ellos también iban a hacer un acto desde el estado pero varios días antes para que nadie lo interpretara como una provocación. El estado no puede estar ausente de la recordación del día en que una banda criminal uniformada destruyó a sangre y fuego el estado de derecho.

Insisto con el tema: creo que fue un paso hacia la convivencia. Creo que la grieta se achicó. Todavía falta mucho pero el gesto de Carlotto y Macri va en el mejor de los sentidos. Nadie pide que cambien sus convicciones ideológicas. Solo que haya respeto por el otro, por el pluralismo y la diversidad. Eso hace una mejor democracia, una mejor República y eso es bueno para todos. Para los que adoran a Macri y para los que adoran a Estela Carlotto. Fue la demostración de que hay un espacio para responder a esa demanda social de bajar los decibles de las peleas.

Seguramente hay extremistas intolerantes de ambos lados. Gente ultra cristinista que no le perdonará a Estela que haya hablado con el diablo amarillo y derechistas recalcitrantes que hubieran preferido que Macri ignorara a Carlotto. Pero estoy seguro que son grupos minoritarios. La inmensa mayoría de los argentinos piensa que si hay menos injurias hay más pluralismo. Si hay menos agresiones hay más acuerdos. La democracia es disensos y consensos. Pero si entre todos construimos un país con más diálogo, habrá menos espacio para el odio.

Y en un país sin odios no hay lugar para la barbarie y el genocidio. Amanece que no es poco.
Una sonrisa por el amor de Dios. La palabra pordiosero viene precisamente de ahí. De los que piden una limosna por el amor de Dios. Pide por Dios, cheapest cure y por eso se les dice pordioseros. Eso es lo que parecíamos una gran parte de los argentinos. Los creyentes lo decían a modo de plegaria. Los dudantes como yo, unhealthy casi como un rezo laico. Santo Padre Francisco, una sonrisa por el amor de Dios. Esa persona que está a su lado es el presidente que los argentinos elegimos ejerciendo con legalidad y legitimidad la soberanía popular. Esa persona que está a su lado es un jefe de estado que se encontró con un descalabro monumental  plagado de mentiras en la economía y con un nivel de corrupción nunca visto desde 1983 a la fecha. Muchos de los que votaron a ese señor que le da la mano con una sonrisa lo hicieron porque estaban hartos del autoritarismo de estado y del ataque a la libertad de prensa y a la justicia independiente.

Tal vez por eso, aunque sea por misericordia o por lástima, millones de argentinos frente al televisor repetían la cantinela: “Santo Padre, una sonrisa por el amor de Dios”. Un gesto de solidaridad y respaldo a la tarea titánica que tiene por delante ese ser humano que es un jefe de estado que por primera vez no es peronista ni radical y que no tiene mayorías parlamentarias.

Fue muy extraño lo que pasó. No quiero utilizar la palabra ofensa porque quiero ser respetuoso con la investidura del Papa. Pero yo le aseguro, porque lo sentí en el cuerpo, que ese sábado frente al televisor hubo millones de argentinos que se sintieron ofendidos y desilusionados. No le pedían demasiado al Papa celeste y blanco por el que sienten devoción. No le estaban mendigando nada excepcional. Todos sabían que era imposible que el Papa Francisco abrazara al señor que tenía al lado como hizo tantas veces con Omar “El Caballo” Suarez, uno de los sindicalistas más corruptos y violentos y amigos de Cristina que acaba de ser desplazado de su cargo e intervenido su sindicato. Todos los que siguen la política más o menos de cerca y admiran al Papa y lo creen el argentino más importante de todos los tiempos como es mi caso, sabíamos que jamás iba a tener un trato familiar y de viejos amigos como lo hizo con Guillermo Moreno al que va a prologar un libro en el que van a participar otros economistas populistas convocados por la Santa Sede. Cualquier ciudadano sabe que Moreno está en el podio de los argentinos con mayor imagen negativa. Es un ícono del patoterismo de estado, la grosería, los matones a su lado y la mala praxis profesional. Hasta Cristina se lo tuvo que sacar de encima porque era un piantavotos gigantesco. Tal vez el Papa no lo sepa y crea que Moreno sigue siendo ese caudillito peronista provocador y folcklórico de otra época.

Nadie bien informado le hubiera pedido al Papa que se fotografiara con unos globos amarillos tal como hizo con la camiseta de la Campora. O que le dispensara chacoteos, anécdotas y una actitud afectiva como lo hizo cien veces con Cristina.

Pero una sonrisa y un vaso de agua no se le niegan a nadie. Un gesto. Nadie iba a acusar de derechista e insensible al Papa de los pobres si le hubiera dicho algo amable aunque sea de compromiso.

El jefe máximo de la iglesia, podría por ejemplo haber pronunciado la siguiente frase: “Señor, le deseo que tenga suerte. No por usted, lo digo por los argentinos que más sufren que necesitan un gobierno que los contenga y los saque de la pobreza. Conozco  que hay muchos problemas muy graves en nuestro país. Creo que si a usted lo acompaña la fortuna y  trabaja bien en cuatro años habrá menos argentinos excluidos, menos fractura social y menos narcos. Por eso le deseo suerte, no a usted, que quede claro, le deseo suerte al país en esta etapa que recién comienza”.

Pero nada de eso se dijo. Ni siquiera esas palabras imaginadas tan vacías de compromiso. No le hubiera costado nada al Papa decir algo así. Pero nada, che. Estaba como empecinado, como enojado. Ni una sonrisa hubo para quien tiene que levantar una hipoteca de terror que le dejó la señora a la que el Papa le dedicaba la siguiente frase: “Cuiden a Cristina”. Está muy bien. Hay que cuidar a los presidentes constitucionales, es como cuidar el sistema de convivencia menos malo que se conoce que es la democracia repúblicana. Estuve tentado de preguntarle retóricamente al Papa: ¿ Y a ese señor que está a su lado, cree que hay que cuidarlo o tratarlo con la frialdad de un témpano como lo hizo usted? ¿Cuál es el mensaje? ¿Qué nos quiso decir a los argentinos con ese rostro imperturbable y árido? ¿Qué la mayoría se equivocó y que con Scioli, La Campora, Guillermo Moreno y Cristina hubiéramos estado mejor? ¿Cuál es el mensaje de un Papa que en el mundo lucha maravillosamente para combatir la corrupción, la violencia y la pobreza y que para su país solo puso la cara que puso?

Lo del rosario bendecido a Milagro Sala es un paso más inquietante y peligroso, todavía. Ella no es una luchadora social que está presa por eso. Ella es la patrona del mal, está acusada de ser la jefa de una asociación ilícita y extorsiva y por eso pocos la defienden en su propia tierra. Son los propios pobres de Jujuy los que la denuncian por el robo de dinero que era para ellos, de narcomenudeo, de amenazas y patoteadas feroces que incluyeron la sospecha de la participación de ella en tres muertes. En una de ellas fue la propia Milagro la que le partió el cráneo en tres pedazos de un culatazo a un dirigente social llamado Lucas Arias y encima eso ocurrió adentro de un despacho del gobierno de Eduardo Fellner.

Esta historia es apasionante para analizar porque genera volteretas en el aire de las más increíbles. Página 12 por ejemplo se burlaba del presidente argentino diciendo que no hubo globos en el Vaticano y que la entrevista fue express, de apenas 22 minutos. Dos cosas tan ciertas como que el principal columnista de ese diario, Horacio Verbirtsky, acusó al actual Santo Padre de haber manchado sus manos con sangre al entregar sacerdotes a las catacumbas de la dictadura militar. Cristina tardó 48 horas en celebrar al nuevo Papa porque estaba convencida, igual que su marido, que era el jefe de la oposición. Por eso lo satanizaron, lo ningunearon y lo hicieron espiar por los topos de la vieja SIDE.

Es asombrosa la rapidez que tuvo el Papa para perdonar todo eso y al actual presidente no le perdona no se sabe qué. Porque si el problema es que Macri es millonario, hay que decir que Cristina lo es más y que logró enriquecimiento súbito pese a que con su esposo fueron funcionarios durante los últimos 30 años.

Es comprensible que el gobierno argentino trate de minimizar lo evidente. Políticamente no pueden presentar la entrevista como un fracaso. Pero el trabajo de los periodistas es otro. Tratar de decir lo más aproximado posible a una verdad y hacerlo sin medias tintas ni pelos en la lengua. Por lo menos es lo que yo creo que debe ser nuestro oficio. No importa a quien perjudique o beneficie. Y la verdad es que el Papa está en todo su derecho de simpatizar con los regímenes populistas y autoritarios de la región aunque ahora empiecen a extinguirse. El cree que para los humildes no hay alternativa mejor. Insisto, el Papa tiene todo el derecho del mundo de defender sus ideas, pero es una verdadera lástima que en esa tarea no extirpe de su alrededor a los corruptos y a los violentos. Como dijo la doctora Elisa Carrió. Es riesgoso que se empodere a los violentos desde la religión.

Es cierto que fue un encuentro histórico. El Papa y un señor llamado Mauricio Macri que por ahora y hasta que haya nuevas elecciones es el presidente de este país. El que tendrá que hacer las cosas lo mejor posible, El que tiene que pagar los platos rotos y levantar la hipoteca. El que debe pacificar lo que el kirchnerismo envenenó. Ese señor se fue del Vaticano con la certeza de que no es querido en ese lugar. Y con los murmullos que llegaban desde Argentina, de un parte importante de los argentinos que frente al televisor, como pordioseros, casi en actitud mendicante, pedían: “Santo Padre, una sonrisa, por el amor de Dios”.
Una sonrisa por el amor de Dios. La palabra pordiosero viene precisamente de ahí. De los que piden una limosna por el amor de Dios. Pide por Dios, pharm y por eso se les dice pordioseros. Eso es lo que parecíamos una gran parte de los argentinos. Los creyentes lo decían a modo de plegaria. Los dudantes como yo, and casi como un rezo laico. Santo Padre Francisco, una sonrisa por el amor de Dios. Esa persona que está a su lado es el presidente que los argentinos elegimos ejerciendo con legalidad y legitimidad la soberanía popular. Esa persona que está a su lado es un jefe de estado que se encontró con un descalabro monumental  plagado de mentiras en la economía y con un nivel de corrupción nunca visto desde 1983 a la fecha. Muchos de los que votaron a ese señor que le da la mano con una sonrisa lo hicieron porque estaban hartos del autoritarismo de estado y del ataque a la libertad de prensa y a la justicia independiente.

Tal vez por eso, aunque sea por misericordia o por lástima, millones de argentinos frente al televisor repetían la cantinela: “Santo Padre, una sonrisa por el amor de Dios”. Un gesto de solidaridad y respaldo a la tarea titánica que tiene por delante ese ser humano que es un jefe de estado que por primera vez no es peronista ni radical y que no tiene mayorías parlamentarias.

Fue muy extraño lo que pasó. No quiero utilizar la palabra ofensa porque quiero ser respetuoso con la investidura del Papa. Pero yo le aseguro, porque lo sentí en el cuerpo, que ese sábado frente al televisor hubo millones de argentinos que se sintieron ofendidos y desilusionados. No le pedían demasiado al Papa celeste y blanco por el que sienten devoción. No le estaban mendigando nada excepcional. Todos sabían que era imposible que el Papa Francisco abrazara al señor que tenía al lado como hizo tantas veces con Omar “El Caballo” Suarez, uno de los sindicalistas más corruptos y violentos y amigos de Cristina que acaba de ser desplazado de su cargo e intervenido su sindicato. Todos los que siguen la política más o menos de cerca y admiran al Papa y lo creen el argentino más importante de todos los tiempos como es mi caso, sabíamos que jamás iba a tener un trato familiar y de viejos amigos como lo hizo con Guillermo Moreno al que va a prologar un libro en el que van a participar otros economistas populistas convocados por la Santa Sede. Cualquier ciudadano sabe que Moreno está en el podio de los argentinos con mayor imagen negativa. Es un ícono del patoterismo de estado, la grosería, los matones a su lado y la mala praxis profesional. Hasta Cristina se lo tuvo que sacar de encima porque era un piantavotos gigantesco. Tal vez el Papa no lo sepa y crea que Moreno sigue siendo ese caudillito peronista provocador y folcklórico de otra época.

Nadie bien informado le hubiera pedido al Papa que se fotografiara con unos globos amarillos tal como hizo con la camiseta de la Campora. O que le dispensara chacoteos, anécdotas y una actitud afectiva como lo hizo cien veces con Cristina.

Pero una sonrisa y un vaso de agua no se le niegan a nadie. Un gesto. Nadie iba a acusar de derechista e insensible al Papa de los pobres si le hubiera dicho algo amable aunque sea de compromiso.

El jefe máximo de la iglesia, podría por ejemplo haber pronunciado la siguiente frase: “Señor, le deseo que tenga suerte. No por usted, lo digo por los argentinos que más sufren que necesitan un gobierno que los contenga y los saque de la pobreza. Conozco  que hay muchos problemas muy graves en nuestro país. Creo que si a usted lo acompaña la fortuna y  trabaja bien en cuatro años habrá menos argentinos excluidos, menos fractura social y menos narcos. Por eso le deseo suerte, no a usted, que quede claro, le deseo suerte al país en esta etapa que recién comienza”.

Pero nada de eso se dijo. Ni siquiera esas palabras imaginadas tan vacías de compromiso. No le hubiera costado nada al Papa decir algo así. Pero nada, che. Estaba como empecinado, como enojado. Ni una sonrisa hubo para quien tiene que levantar una hipoteca de terror que le dejó la señora a la que el Papa le dedicaba la siguiente frase: “Cuiden a Cristina”. Está muy bien. Hay que cuidar a los presidentes constitucionales, es como cuidar el sistema de convivencia menos malo que se conoce que es la democracia repúblicana. Estuve tentado de preguntarle retóricamente al Papa: ¿ Y a ese señor que está a su lado, cree que hay que cuidarlo o tratarlo con la frialdad de un témpano como lo hizo usted? ¿Cuál es el mensaje? ¿Qué nos quiso decir a los argentinos con ese rostro imperturbable y árido? ¿Qué la mayoría se equivocó y que con Scioli, La Campora, Guillermo Moreno y Cristina hubiéramos estado mejor? ¿Cuál es el mensaje de un Papa que en el mundo lucha maravillosamente para combatir la corrupción, la violencia y la pobreza y que para su país solo puso la cara que puso?

Lo del rosario bendecido a Milagro Sala es un paso más inquietante y peligroso, todavía. Ella no es una luchadora social que está presa por eso. Ella es la patrona del mal, está acusada de ser la jefa de una asociación ilícita y extorsiva y por eso pocos la defienden en su propia tierra. Son los propios pobres de Jujuy los que la denuncian por el robo de dinero que era para ellos, de narcomenudeo, de amenazas y patoteadas feroces que incluyeron la sospecha de la participación de ella en tres muertes. En una de ellas fue la propia Milagro la que le partió el cráneo en tres pedazos de un culatazo a un dirigente social llamado Lucas Arias y encima eso ocurrió adentro de un despacho del gobierno de Eduardo Fellner.

Esta historia es apasionante para analizar porque genera volteretas en el aire de las más increíbles. Página 12 por ejemplo se burlaba del presidente argentino diciendo que no hubo globos en el Vaticano y que la entrevista fue express, de apenas 22 minutos. Dos cosas tan ciertas como que el principal columnista de ese diario, Horacio Verbirtsky, acusó al actual Santo Padre de haber manchado sus manos con sangre al entregar sacerdotes a las catacumbas de la dictadura militar. Cristina tardó 48 horas en celebrar al nuevo Papa porque estaba convencida, igual que su marido, que era el jefe de la oposición. Por eso lo satanizaron, lo ningunearon y lo hicieron espiar por los topos de la vieja SIDE.

Es asombrosa la rapidez que tuvo el Papa para perdonar todo eso y al actual presidente no le perdona no se sabe qué. Porque si el problema es que Macri es millonario, hay que decir que Cristina lo es más y que logró enriquecimiento súbito pese a que con su esposo fueron funcionarios durante los últimos 30 años.

Es comprensible que el gobierno argentino trate de minimizar lo evidente. Políticamente no pueden presentar la entrevista como un fracaso. Pero el trabajo de los periodistas es otro. Tratar de decir lo más aproximado posible a una verdad y hacerlo sin medias tintas ni pelos en la lengua. Por lo menos es lo que yo creo que debe ser nuestro oficio. No importa a quien perjudique o beneficie. Y la verdad es que el Papa está en todo su derecho de simpatizar con los regímenes populistas y autoritarios de la región aunque ahora empiecen a extinguirse. El cree que para los humildes no hay alternativa mejor. Insisto, el Papa tiene todo el derecho del mundo de defender sus ideas, pero es una verdadera lástima que en esa tarea no extirpe de su alrededor a los corruptos y a los violentos. Como dijo la doctora Elisa Carrió. Es riesgoso que se empodere a los violentos desde la religión.

Es cierto que fue un encuentro histórico. El Papa y un señor llamado Mauricio Macri que por ahora y hasta que haya nuevas elecciones es el presidente de este país. El que tendrá que hacer las cosas lo mejor posible, El que tiene que pagar los platos rotos y levantar la hipoteca. El que debe pacificar lo que el kirchnerismo envenenó. Ese señor se fue del Vaticano con la certeza de que no es querido en ese lugar. Y con los murmullos que llegaban desde Argentina, de un parte importante de los argentinos que frente al televisor, como pordioseros, casi en actitud mendicante, pedían: “Santo Padre, una sonrisa, por el amor de Dios”.
El presidente Mauricio Macri intentó transmitir dos cuestiones que considera fundamentales.

La primera es que por más que lo provoquen con insultos y gritos desde el sectarismo de las bancas camporistas, viagra está decidido a hacer un esfuerzo monumental para intentar unir a los argentinos.

La segunda es que muchos de sus anuncios concretos apuntan a no permitir que se instale esa idea kirchnerista de que Macri gobierna para los ricos.

En todo momento, sovaldi el presidente tuvo una actitud de firmeza pero no se cansó de hablar de la convocatoria a todos. En su metáfora de cierre apeló a su profesión de ingeniero y aseguró que el puente que quiere construir no lo puede hacer en soledad. Que necesita de todos los argentinos. Quiere que ese puente nos saque de la Argentina de la frustración y el pasado y nos lleve a la alegría de un país que no mienta, cialis que cuide a su gente, que crezca y que ayude a crecer a  sus habitantes sin rencores de ningún tipo. Ese momento fue tal vez el de mayor emoción del presidente. Seguramente porque sabe que será una tarea titánica porque los fanatismos en los grupos más minoritarios y cristinistas, lejos de calmarse en el llano, se potenciaron. Esa multiplicación de la agresividad los lleva a merodear actitudes de violencia de otra época que la inmensa mayoría de los argentinos despreciamos profundamente. Me refiero a Luis D’Elía diciendo que van a hacer tronar el escarmiento, a los pintores de Máximo Kirchner escribiendo en las paredes “que si la tocan a Cristina, que kilombo se va a armar”, al chiquito Axel Kicillof diciendo que están dispuestos a dar la vida por la patria y a Diana Conti que frente a las groseras interrupciones a Macri dijo que “ resulta difícil soportar tanto agravio en silencio. Porque la inflación la produjo este gobierno con la devaluación”. ¿Escuchó semejante irracionalidad? ¿En qué frasco vive Diana Conti? Así que la inflación es culpa de Macri? ¿Dónde estuvo Diana Conti en estos últimos 12 años? Negando la inflación, sin poder nombrar la palabra por temor al castigo de Cristina, diciendo que iban a ir con los tapones de punta contra Nisman, promesa que cumplieron y reconociendo su simpatía por el demonio fascista de izquierda llamado José Stalin.

Macri no perdió la calma en ningún momento y no reaccionó frente a las provocaciones. Es más, cuando se equivocó y comenzó a leer una página que ya había leído y se lo advirtieron en medio de burlas, agradeció la colaboración y dijo que esa era la ayuda mutua que entre otras había ido a proponer. Salió en forma elegante y con humor de un blooper. El momento más tenso fue cuando dijo con toda contundencia que la inflación del 700% había sido producida por el gobierno anterior. Una verdad tan grande como la Casa Rosada que no pudo ocultar ni las malversaciones de las estadísticas que hizo Guillermo Moreno a punta de pistola.

Respecto al segundo tema que a mi criterio fue central, alcanza con enumerar algunas de los anuncios y que solo un tozudo negador podría caracterizar de derecha o de medidas para favorecer a los ricos. Levantó el tono de voz para jurar que no va a ser tolerante con aquellos empresarios que se coloquen por arriba de la ley y la justicia.

Hablo de devolver el IVA en alimentos a los sectores más necesitados. O del proyecto de Elisa Carrió de extender un seguro universal a toda la niñez. Dicho sea de paso, la diputada Carrió fue ovacionada cuando Macri la nombró. Pero no hay que olvidar medidas absolutamente democráticas, republicanas y progresistas como

la revolución educativa y sobre todo de hacer obligatoria la escuela a partir de los tres años o la decisión de caminar hacia 82 % móvil para los jubilados, o la ley de acceso a la información y a la de compras públicas para dinamitar las oscuridades que permiten la megacorrupción que padecimos en los últimos 12 años. En un momento lo dijo casi como una consigna: menos inflación es más trabajo en blanco. Menos corrupción es más vida. Diversidad inclusiva es lo que propuso. Casi quebrado en su voz dijo que no se puede ni quiere olvidar al productor que había abandonado su campo por falta de rentabilidad, al trabajador que no llegaba a fin de mes, ni a los padres que tiemblan cuando sus hijos se demoran en llegar a su casa. También prometió luego de elogiar la experiencia de los sindicalistas, que las nuevas escalas de ganancias se van a tratar en el Parlamento lo antes posible.

El climax lo logró cuando aseguró que llega a su oficina de trabajo y en lo primero que piensa es que injusticia puede corregir o que inequidad puede solucionar.

No esquivó la fecha del 24 de marzo. Se cumplen 40 años de la dictadura más atroz que padecimos. Allí convocó a gritarle nunca más a la violencia. A Cristina no la nombró pero pareció aludir a ella en muchos momentos. Sobre todo cuando dijo que la democracia se empobrecía cuando se igualaba con sometimiento.

Macri habló de que a la realidad no hay que negarla, hay que transformarla. Y que de esa manera piensa cambiar la historia. Y lograr un estado al servicio de la gente y no de los corruptos que viven de la política.

En su primera parte, las palabras del jefe del estado fueron destinadas a caracterizar la catastrófica herencia o hipoteca feroz que dejaron en el país Cristina y sus cómplices. Pero fue aplaudido de pie con gran entusiasmo cuando dijo que van a presentar un escrito con el análisis detallado, ministerio por ministerio de tanta mala praxis, irresponsabilidad y enriquecimiento ilícito. Y pidió que semejante agujero negro no sirva para deprimirnos ni enojarnos. Si para saber de dónde parte la nueva gestión que encabeza.

Cuando los intolerantes que no dejan hablar ni al presidente interrumpían su discurso, los legisladores oficialistas salieron a respaldar al gobierno al grito de “Si se puede.Si se puede”. Y esta es la gran puerta que se abre hacia el futuro. Edificar el país de nuestros sueños sin corruptos, golpistas ni violentos y con más libertades, igualdad de oportunidades y paz social. ¿Se puede?, me pregunto. Y soy consciente que la respuesta solo la tiene la historia que viene. Y de ninguna manera la historia que se fue con Cristina.
El presidente Mauricio Macri intentó transmitir dos cuestiones que considera fundamentales.

La primera es que por más que lo provoquen con insultos y gritos desde el sectarismo de las bancas camporistas, seek pills está decidido a hacer un esfuerzo monumental para intentar unir a los argentinos.

La segunda es que muchos de sus anuncios concretos apuntan a no permitir que se instale esa idea kirchnerista de que Macri gobierna para los ricos.

En todo momento, view el presidente tuvo una actitud de firmeza pero no se cansó de hablar de la convocatoria a todos. En su metáfora de cierre apeló a su profesión de ingeniero y aseguró que el puente que quiere construir no lo puede hacer en soledad. Que necesita de todos los argentinos. Quiere que ese puente nos saque de la Argentina de la frustración y el pasado y nos lleve a la alegría de un país que no mienta, patient que cuide a su gente, que crezca y que ayude a crecer a  sus habitantes sin rencores de ningún tipo. Ese momento fue tal vez el de mayor emoción del presidente. Seguramente porque sabe que será una tarea titánica porque los fanatismos en los grupos más minoritarios y cristinistas, lejos de calmarse en el llano, se potenciaron. Esa multiplicación de la agresividad los lleva a merodear actitudes de violencia de otra época que la inmensa mayoría de los argentinos despreciamos profundamente. Me refiero a Luis D’Elía diciendo que van a hacer tronar el escarmiento, a los pintores de Máximo Kirchner escribiendo en las paredes “que si la tocan a Cristina, que kilombo se va a armar”, al chiquito Axel Kicillof diciendo que están dispuestos a dar la vida por la patria y a Diana Conti que frente a las groseras interrupciones a Macri dijo que “ resulta difícil soportar tanto agravio en silencio. Porque la inflación la produjo este gobierno con la devaluación”. ¿Escuchó semejante irracionalidad? ¿En qué frasco vive Diana Conti? Así que la inflación es culpa de Macri? ¿Dónde estuvo Diana Conti en estos últimos 12 años? Negando la inflación, sin poder nombrar la palabra por temor al castigo de Cristina, diciendo que iban a ir con los tapones de punta contra Nisman, promesa que cumplieron y reconociendo su simpatía por el demonio fascista de izquierda llamado José Stalin.

Macri no perdió la calma en ningún momento y no reaccionó frente a las provocaciones. Es más, cuando se equivocó y comenzó a leer una página que ya había leído y se lo advirtieron en medio de burlas, agradeció la colaboración y dijo que esa era la ayuda mutua que entre otras había ido a proponer. Salió en forma elegante y con humor de un blooper. El momento más tenso fue cuando dijo con toda contundencia que la inflación del 700% había sido producida por el gobierno anterior. Una verdad tan grande como la Casa Rosada que no pudo ocultar ni las malversaciones de las estadísticas que hizo Guillermo Moreno a punta de pistola.

Respecto al segundo tema que a mi criterio fue central, alcanza con enumerar algunas de los anuncios y que solo un tozudo negador podría caracterizar de derecha o de medidas para favorecer a los ricos. Levantó el tono de voz para jurar que no va a ser tolerante con aquellos empresarios que se coloquen por arriba de la ley y la justicia.

Hablo de devolver el IVA en alimentos a los sectores más necesitados. O del proyecto de Elisa Carrió de extender un seguro universal a toda la niñez. Dicho sea de paso, la diputada Carrió fue ovacionada cuando Macri la nombró. Pero no hay que olvidar medidas absolutamente democráticas, republicanas y progresistas como

la revolución educativa y sobre todo de hacer obligatoria la escuela a partir de los tres años o la decisión de caminar hacia 82 % móvil para los jubilados, o la ley de acceso a la información y a la de compras públicas para dinamitar las oscuridades que permiten la megacorrupción que padecimos en los últimos 12 años. En un momento lo dijo casi como una consigna: menos inflación es más trabajo en blanco. Menos corrupción es más vida. Diversidad inclusiva es lo que propuso. Casi quebrado en su voz dijo que no se puede ni quiere olvidar al productor que había abandonado su campo por falta de rentabilidad, al trabajador que no llegaba a fin de mes, ni a los padres que tiemblan cuando sus hijos se demoran en llegar a su casa. También prometió luego de elogiar la experiencia de los sindicalistas, que las nuevas escalas de ganancias se van a tratar en el Parlamento lo antes posible.

El climax lo logró cuando aseguró que llega a su oficina de trabajo y en lo primero que piensa es que injusticia puede corregir o que inequidad puede solucionar.

No esquivó la fecha del 24 de marzo. Se cumplen 40 años de la dictadura más atroz que padecimos. Allí convocó a gritarle nunca más a la violencia. A Cristina no la nombró pero pareció aludir a ella en muchos momentos. Sobre todo cuando dijo que la democracia se empobrecía cuando se igualaba con sometimiento.

Macri habló de que a la realidad no hay que negarla, hay que transformarla. Y que de esa manera piensa cambiar la historia. Y lograr un estado al servicio de la gente y no de los corruptos que viven de la política.

En su primera parte, las palabras del jefe del estado fueron destinadas a caracterizar la catastrófica herencia o hipoteca feroz que dejaron en el país Cristina y sus cómplices. Pero fue aplaudido de pie con gran entusiasmo cuando dijo que van a presentar un escrito con el análisis detallado, ministerio por ministerio de tanta mala praxis, irresponsabilidad y enriquecimiento ilícito. Y pidió que semejante agujero negro no sirva para deprimirnos ni enojarnos. Si para saber de dónde parte la nueva gestión que encabeza.

Cuando los intolerantes que no dejan hablar ni al presidente interrumpían su discurso, los legisladores oficialistas salieron a respaldar al gobierno al grito de “Si se puede.Si se puede”. Y esta es la gran puerta que se abre hacia el futuro. Edificar el país de nuestros sueños sin corruptos, golpistas ni violentos y con más libertades, igualdad de oportunidades y paz social. ¿Se puede?, me pregunto. Y soy consciente que la respuesta solo la tiene la historia que viene. Y de ninguna manera la historia que se fue con Cristina.
Cristina está en el peor momento de su vida política. Acaban de acusarla de haber enloquecido después de la muerte de su esposo y de ser la responsable por acción o por omisión, store case del asesinato del fiscal Alberto Nisman. El agente de inteligencia más poderoso de la era kirchnerista le dijo a una jueza de la Nación que el crimen de Nisman fue ejecutado por un grupo vinculado al gobierno de Cristina. Eso solo, troche malady es de una gravedad institucional sin antecedentes. Se lo repito por si la fugacidad de la radio no le permitió tomar conciencia de lo que estamos diciendo. El máximo espía que estaba a las órdenes del matrimonio Kirchner acusó a un grupo vinculado al gobierno de Cristina de haber matado al fiscal Nisman. Además, hospital Antonio Stiuso no lo dijo en un café con los amigos o como un rumor. Lo declaró formalmente ante la justicia. Puso su firma y el cuerpo. Como dijo Santiago Kovadloff ayer en estos micrófonos, estamos ante un crimen de estado. Ante un magnicidio ordenado por un gobierno. ¿Se da cuenta? Es algo muy parecido a lo que viene sosteniendo la ex esposa de Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado, a lo que dictaminó el fiscal Ricardo Saenz, a lo que reveló otro ex espía de la Aeronáutica llamado Carlos Rodríguez conocido como “Moro” y a lo que el sentido común le dictó a una gran parte de los argentinos.

Stiuso dio argumentos que ensucian a Carlos Zannini  como el monje negro detrás de todo lo que hacía la presidenta,  y a Aníbal Fernández como vocero mediático de esta operación criminal.

Se preocupó y ocupó de llenar los medios de fotos de Nisman con mujeres. Querían decir que era un tiro al aire y fue un tiro en la sien.

La jueza Fabiana Palmaghini, después de escuchar a Stiuso, denunció penalmente a la fiscal Viviana Fein por no haber volcado en el expediente estas denuncias y todo indica que van a tener que dar explicaciones por la zona liberada y por la manera en que ensuciaron la investigación y la escena del crimen tanto Sergio Berni como el general César Milani y otros jefes de inteligencia. También fue salpicada la doctora Alejandra Gils Carbó.

No se puede creer en todo lo que dijo Stiuso. Hay que probarlo. Es un experto en manipular información y por lo tanto su denuncia no cierra nada. Todo lo contrario, abre un terreno inmenso para investigar la rigurosidad de la denuncia de Nisman contra Cristina y Héctor Timerman, entre otros. Debemos recordar que fueron acusados de lo más grave que se puede acusar a un gobierno. De haber encubierto a los terroristas de estado iraníes que dinamitaron la AMIA asesinando a 85 personas en un segundo.

Hay algo de lo que Stiuso dijo que es absolutamente cierto. Me consta porque el fiscal Nisman me lo contó a mí dos años antes de su muerte. Es insólito pero es asi: Cristina le ordenó a Nisman que dejara de investigar la pista iraní. Nisman no acató porque no quiso cometer el delito de obediencia debida y a partir de ese momento los Kirchner le hicieron una guerra sin cuartel y recibió amenazas de muerte brutales contra él y su familia. Le enviaban fotos de sus hijas en el club en la escuela e incluso en una casa a la que se había mudado una semana ante. Ese era el nivel de información que tenían los enemigos de Nisman.

Esto explica muchas cosas que vale la pena recordar. Que Aníbal Fernández pidió que metieran presa a la madre del fiscal asesinado. O que Cristina no tuvo ni siquiera el mínimo gesto humano de expresar sus condolencias a la familia del muerto. Todo lo contrario, la ex presidenta ordenó a su jauría mediática que destruyera la memoria y las denuncias del fiscal Alberto Nisman y que tapara con impunidad esa muerte.

Sus soldados con subordinación y valor se metieron en la vida íntima del fiscal para llenarlo de barro y tratar de matarlo por segunda vez.  Muchos dicen que Alberto Nisman fue el muerto número 86 de aquel asesinato masivo cargados de odio racial.

Ni Cristina ni su canciller, traidor a su pueblo, Héctor Timerman, nunca pudieron explicar los motivos que tuvieron para impulsar semejante claudicación. Algunos dicen que fue un tema comercial, otros que tuvo que ver con las necesidades nucleares de Irán y las relaciones carnales de los Kirchner con Hugo Chávez. Pero nada alcanza para explicar un viraje semejante.

Hoy Timerman está casi clandestino en el silencio más blindado pero va a tener que dar muchas explicaciones.

Lo único que le faltó a Cristina Fernández de Kirchner y a sus empleados fue profanar la tumba del ex fiscal Alberto Nisman. Esperemos que tengan un poco de piedad y que les quede algo de pudor y no lo hagan.

Nisman apareció con un maldito balazo en la cabeza y hoy prácticamente no sabemos nada de lo que pasó. La causa está tan paralizada y muerta como Nisman.

El fantasma de Alberto Nisman va a perseguir durante toda la vida a Cristina. No solamente porque, como le dije, ella fue responsable por acción u omisión de su muerte. También porque el gobierno se comportó en todo momento como culpable. ¿Se acuerda de Diana Conti diciendo vamos a ir con los tapones de punta? ¿Se acuerda de Ignacio Copani colocando a Nisman en las cloacas?

El gobierno fue exitoso en su ataque previo y posterior a la muerte. El “operativo demolición” sobre la figura de Alberto Nisman logró matarlo por segunda vez y borrarlo de la faz de los titulares de los diarios. A Nisman lo vaciaron de credibilidad utilizando una campaña de mentiras y apelando a algunas verdades sobre ciertos comportamientos de su vida personal que no tenían ni tienen nada que ver con el tema principal. ¿Qué es lo trascendente en todo esto? Se lo resumo en algunas preguntas: ¿Es cierto lo que Nisman denunció? ¿Qué objetivo tuvo esa alianza que tejieron entre la Venezuela de Chávez, el Irán de Admadinejad y la Argentina de los Kirchner? ¿Es creíble que el interés de los negadores del Holocausto era levantar las alertas rojas a los acusados por el atentado a la AMIA y recibir todo lo necesario del plan nuclear argentino y del uranio enriquecido para construir una maldita bomba atómica? ¿Es cierto que Irán puso una montaña de dólares manchados en sangre y los hizo llegar a la Argentina triangulados a través del chavismo como contó un general arrepentido muy cercano a Hugo Chávez. Esto es lo realmente importante. Juicio y Castigo, verdad y justicia. Saber la verdad y nada más que la verdad. Si ese día llega, Argentina será un país más republicano y democrático. Estamos hablando de un magnicidio que generó conmoción social, institucional y mundial. No hay dudas que semejante nivel de intervención solo puede ser llevado adelante por un grupo comando de expertos que tal vez sean los mismos que lo asesinaron y armaron toda la escenografía del suicidio para confundir y lograr impunidad. Estoy seguro que esos hijos de puta fueron los que lo mataron. Porque la píldora del suicidio no me la trago. Alberto Nisman que como el Cid Campeador parece que, aún después de muerto, sigue ganando batallas. Tal vez un día Nisman vuelva y sea millones de verdades iluminando tanta oscuridad. Ese día vivirá en el corazón de los argentinos que quieren un país sin corrupción, sin sangre derramada y sin impunidad.
Cristina está en el peor momento de su vida política. Acaban de acusarla de haber enloquecido después de la muerte de su esposo y de ser la responsable por acción o por omisión, page no rx del asesinato del fiscal Alberto Nisman. El agente de inteligencia más poderoso de la era kirchnerista le dijo a una jueza de la Nación que el crimen de Nisman fue ejecutado por un grupo vinculado al gobierno de Cristina. Eso solo, es de una gravedad institucional sin antecedentes. Se lo repito por si la fugacidad de la radio no le permitió tomar conciencia de lo que estamos diciendo. El máximo espía que estaba a las órdenes del matrimonio Kirchner acusó a un grupo vinculado al gobierno de Cristina de haber matado al fiscal Nisman. Además, Antonio Stiuso no lo dijo en un café con los amigos o como un rumor. Lo declaró formalmente ante la justicia. Puso su firma y el cuerpo. Como dijo Santiago Kovadloff ayer en estos micrófonos, estamos ante un crimen de estado. Ante un magnicidio ordenado por un gobierno. ¿Se da cuenta? Es algo muy parecido a lo que viene sosteniendo la ex esposa de Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado, a lo que dictaminó el fiscal Ricardo Saenz, a lo que reveló otro ex espía de la Aeronáutica llamado Carlos Rodríguez conocido como “Moro” y a lo que el sentido común le dictó a una gran parte de los argentinos.

Stiuso dio argumentos que ensucian a Carlos Zannini  como el monje negro detrás de todo lo que hacía la presidenta,  y a Aníbal Fernández como vocero mediático de esta operación criminal.

Se preocupó y ocupó de llenar los medios de fotos de Nisman con mujeres. Querían decir que era un tiro al aire y fue un tiro en la sien.

La jueza Fabiana Palmaghini, después de escuchar a Stiuso, denunció penalmente a la fiscal Viviana Fein por no haber volcado en el expediente estas denuncias y todo indica que van a tener que dar explicaciones por la zona liberada y por la manera en que ensuciaron la investigación y la escena del crimen tanto Sergio Berni como el general César Milani y otros jefes de inteligencia. También fue salpicada la doctora Alejandra Gils Carbó.

No se puede creer en todo lo que dijo Stiuso. Hay que probarlo. Es un experto en manipular información y por lo tanto su denuncia no cierra nada. Todo lo contrario, abre un terreno inmenso para investigar la rigurosidad de la denuncia de Nisman contra Cristina y Héctor Timerman, entre otros. Debemos recordar que fueron acusados de lo más grave que se puede acusar a un gobierno. De haber encubierto a los terroristas de estado iraníes que dinamitaron la AMIA asesinando a 85 personas en un segundo.

Hay algo de lo que Stiuso dijo que es absolutamente cierto. Me consta porque el fiscal Nisman me lo contó a mí dos años antes de su muerte. Es insólito pero es asi: Cristina le ordenó a Nisman que dejara de investigar la pista iraní. Nisman no acató porque no quiso cometer el delito de obediencia debida y a partir de ese momento los Kirchner le hicieron una guerra sin cuartel y recibió amenazas de muerte brutales contra él y su familia. Le enviaban fotos de sus hijas en el club en la escuela e incluso en una casa a la que se había mudado una semana ante. Ese era el nivel de información que tenían los enemigos de Nisman.

Esto explica muchas cosas que vale la pena recordar. Que Aníbal Fernández pidió que metieran presa a la madre del fiscal asesinado. O que Cristina no tuvo ni siquiera el mínimo gesto humano de expresar sus condolencias a la familia del muerto. Todo lo contrario, la ex presidenta ordenó a su jauría mediática que destruyera la memoria y las denuncias del fiscal Alberto Nisman y que tapara con impunidad esa muerte.

Sus soldados con subordinación y valor se metieron en la vida íntima del fiscal para llenarlo de barro y tratar de matarlo por segunda vez.  Muchos dicen que Alberto Nisman fue el muerto número 86 de aquel asesinato masivo cargados de odio racial.

Ni Cristina ni su canciller, traidor a su pueblo, Héctor Timerman, nunca pudieron explicar los motivos que tuvieron para impulsar semejante claudicación. Algunos dicen que fue un tema comercial, otros que tuvo que ver con las necesidades nucleares de Irán y las relaciones carnales de los Kirchner con Hugo Chávez. Pero nada alcanza para explicar un viraje semejante.

Hoy Timerman está casi clandestino en el silencio más blindado pero va a tener que dar muchas explicaciones.

Lo único que le faltó a Cristina Fernández de Kirchner y a sus empleados fue profanar la tumba del ex fiscal Alberto Nisman. Esperemos que tengan un poco de piedad y que les quede algo de pudor y no lo hagan.

Nisman apareció con un maldito balazo en la cabeza y hoy prácticamente no sabemos nada de lo que pasó. La causa está tan paralizada y muerta como Nisman.

El fantasma de Alberto Nisman va a perseguir durante toda la vida a Cristina. No solamente porque, como le dije, ella fue responsable por acción u omisión de su muerte. También porque el gobierno se comportó en todo momento como culpable. ¿Se acuerda de Diana Conti diciendo vamos a ir con los tapones de punta? ¿Se acuerda de Ignacio Copani colocando a Nisman en las cloacas?

El gobierno fue exitoso en su ataque previo y posterior a la muerte. El “operativo demolición” sobre la figura de Alberto Nisman logró matarlo por segunda vez y borrarlo de la faz de los titulares de los diarios. A Nisman lo vaciaron de credibilidad utilizando una campaña de mentiras y apelando a algunas verdades sobre ciertos comportamientos de su vida personal que no tenían ni tienen nada que ver con el tema principal. ¿Qué es lo trascendente en todo esto? Se lo resumo en algunas preguntas: ¿Es cierto lo que Nisman denunció? ¿Qué objetivo tuvo esa alianza que tejieron entre la Venezuela de Chávez, el Irán de Admadinejad y la Argentina de los Kirchner? ¿Es creíble que el interés de los negadores del Holocausto era levantar las alertas rojas a los acusados por el atentado a la AMIA y recibir todo lo necesario del plan nuclear argentino y del uranio enriquecido para construir una maldita bomba atómica? ¿Es cierto que Irán puso una montaña de dólares manchados en sangre y los hizo llegar a la Argentina triangulados a través del chavismo como contó un general arrepentido muy cercano a Hugo Chávez. Esto es lo realmente importante. Juicio y Castigo, verdad y justicia. Saber la verdad y nada más que la verdad. Si ese día llega, Argentina será un país más republicano y democrático. Estamos hablando de un magnicidio que generó conmoción social, institucional y mundial. No hay dudas que semejante nivel de intervención solo puede ser llevado adelante por un grupo comando de expertos que tal vez sean los mismos que lo asesinaron y armaron toda la escenografía del suicidio para confundir y lograr impunidad. Estoy seguro que esos hijos de puta fueron los que lo mataron. Porque la píldora del suicidio no me la trago. Alberto Nisman que como el Cid Campeador parece que, aún después de muerto, sigue ganando batallas. Tal vez un día Nisman vuelva y sea millones de verdades iluminando tanta oscuridad. Ese día vivirá en el corazón de los argentinos que quieren un país sin corrupción, sin sangre derramada y sin impunidad.
Está claro que el cristinato dejó una herencia maldita por donde se la mire. Descalabro económico, find inequidad creciente, patoterismo de estado, fractura social expuesta por el odio que instalaron y los niveles de corrupción más altos desde el retorno de la democracia en 1983.

Pero hay algo muy peligroso para todos que no tiene perdón de Dios. Porque dejaron instalar a los narcos, hicieron negocios y tuvieron complicidades con algunos patrones del mal y permitieron que el consumo de droga se multiplicara mientras negaban el problema y miraban para otro lado.

Resulta que ahora nos enteramos que en flamante informe del organismo que se ocupa de luchar contra las drogas en las Naciones Unidas tuvimos el triste privilegio de aparecer los argentinos a propósito del triple crimen de General Rodríguez. Allí llaman a las cosas por su nombre. La importación fraudulenta o de contrabando de toneladas de efedrina para exportar a México donde fabrican metanfetaminas, fue un negocio gigantesco y criminal parido desde el estado. ¿Se acuerda de ese escándalo?

Primero, el Sedronar. Es el organismo encargado de combatir la droga. Tiene rango de secretaría de estado. Durante 7 años, repito 7 años, no 10 minutos, el responsable fue uno de los grandes amigos de Néstor Kirchner. El dentista José Ramón Granero, por acción u omisión permitió o colaboró para que los narcos hicieran un negocio multimillonario con el delito despreciable de importar solo en el año 2007, la friolera de 20 mil kilos de efedrina. Le doy algunas cifras para que se entienda la magnitud de la corrupción. En México la efedrina está prohibida porque se utiliza para fabricar drogas sintéticas como el éxtasis. Por lo tanto vale fortunas. Argentina, en promedio, importaba 1.200 kilos por año para uso medicinal. De pronto, pasaron a 20 mil kilos. Compraban un kilo a 100 dólares y lo vendían a 10.000 dólares. ¿Se da cuenta? Lo importaban y enseguida lo exportaban a México de contrabando y ganaban cataratas de dólares. Dicen que el negocio movió más de 500 millones de dólares. ¿Granero nunca se dió cuenta de lo que pasaba? ¿Néstor Kirchner no notó nada raro pese a que seguía siempre muy en detalle los números de la economía? Pero no solo Granero estuvo en esto. El ya fue procesado por la jueza Servini de Cubría. También estuvieron los tres hermanitos Zacarías. El cartel de los Zeta, se podría decir. El trío de grandes amigos de Néstor y por eso ocuparon siempre puestos claves en el estado: en el PAMI, en protocolo de presidencia y en la Sedronar. Repito: ¿Néstor no se enteró de nada raro? ¿Nada le llamó la atención? ¿Cristina no sospechó de los aportes que recibió para su campaña electoral? La mayoría eran de droguerías involucradas en la mafia de los medicamentos y en el tema de la efedrina. Hubo un triple asesinato por este tema y los Kirchner miraron para otro lado. Ya le dije varias veces que uno de los asesinados, Damián Ferrón aportó 400 mil pesos a la campaña de Cristina. Es un dinero. 400 mil pesos hace 9 años.

¿Estado bobo o cómplice? ¿Demasiado tontos o demasiado vivos? ¿Pobres ineficientes o Ricachones corruptos?

Esto es lo que hicieron los Kirchner con el principal organismo del estado para combatir las adicciones. Hasta que aparecieron Aníbal Fernández y un grupo de topos de la SIDE y todo se complicó más todavía.

La narcocracia que dejó el kirchnerismo es el principal enemigo que Macri tiene que vencer. Digo narcocracia K sin temor a equivocarme porque “cracia” viene del griego cratos que significa gobierno. Y es a ese gobierno que intentaron instalar los narcos y sus cómplices el que hay que destruir si es que queremos vivir en un país sano y seguro para nuestros hijos.

Los narcos consolidaron su instalación en la Argentina en estos últimos doce años. No lograron el objetivo final de armar un gobierno paralelo pero estuvieron a punto de empujarnos al abismo de lo que fue Colombia o México. Por ahora no lo lograron. Estamos lejos de esa realidad tenebrosa pero con el gobierno anterior íbamos a ese modelo.

Dice bien Macri cuando responsabiliza a los Kirchner de este drama. Ya sea por inacción, incapacidad o complicidad, desde Néstor para acá hubo una docena de años en los que se abrieron las puertas y ventanas a los delitos más crueles del crimen organizado para el tráfico de drogas. Por eso es tan grave todo lo que está pasando.

Por eso el flamante gobierno no puede mirar para otro lado. Su desafío es que gobierne el pueblo a través de la democracia o los criminales a través de la narcocracia. Asi de grave es la cosa.

¿Qué tiene que hacer Macri? Todo lo que el gobierno de Cristina y Aníbal Fernández no hicieron y revisar todo lo que si hicieron. Hay que dinamitar las complicidades de la política, la justicia y todas las fuerzas de seguridad. Invertir en tecnología de última generación, capacitar con los mejores a nuestros uniformados y meter presos a todos que facilitaron y siguen facilitando la infiltración de los carteles mejicanos y colombianos en nuestro bendito país.

Los Kirchner estuvieron más de 12 años en el poder y esa capacidad nefasta que tuvieron para negar lo evidente fue la que permitió la invasión silenciosa de los narcos. En todos los planos se han comportado como un estado bobo o lo que es peor, con complicidades que la justicia debe investigar.

¿Cristina no sospechó de los aportes que recibió para su campaña electoral? La mayoría eran de droguerías involucradas en la mafia de los medicamentos y en el tema de la efedrina. Allí el juez Ariel Lijo acaba de citar a declaración indagatoria a los recaudadores.

Hubo un triple asesinato por este tema y los Kirchner miraron para otro lado. Ya le dije varias veces que uno de los asesinados, Damián Ferrón aportó 400 mil pesos a la campaña de Cristina. Es un dinero. 400 mil pesos hace 9 años.

¿Estado bobo o cómplice? ¿Demasiado tontos o demasiado vivos? ¿Pobres ineficientes o Ricachones corruptos?

Esto es lo que hicieron los Kirchner con el principal organismo del estado para combatir las adicciones. Hasta que aparecieron Aníbal Fernández y un grupo de topos de la SIDE y todo se complicó más todavía.

Ayer en estos micrófonos, Agustin Salvia, el investigador del Conicet y el Observatorio social  de  la UCA comentó que el informe que hicieron dice que en los barrios más pobres el 85% de los entrevistados dijo que vive rodeado de kioscos de droga. Y que por supuesto los más jóvenes son los que más riesgos corren. El consumo es una verdadera pandemia. Casi la mitad de los hogares argentinos confesaron tener una boca de expendio de droga cerca de sus domicilios. Y que el sentimiento de infelicidad se triplica en las casas donde alguien cae en adicciones.

No es casual que Argentina, que era un país de tránsito, hoy sea uno de los mayores exportadores y consumidores de cocaína. ¿Quién tiene la culpa de esto? ¿Quién es el que por irresponsabilidad, incapacidad o complicidad permitió que lleguemos hasta acá? ¿A quién hay que pasarle la factura por este veneno que asesina generaciones y que destruye países? ¿Quiénes fomentaron la narcocracia? Juicio y Castigo para ellos. Para Aníbal Fernández y Cristina. Ella por el silencio y la negación del tema. Y él por insistir en que este es solo un país de tránsito cuando hace mucho que está claro que no es asi. Hasta el Papa Francisco se dio cuenta y lo dijo con todas las letras. Por eso lo puso a Aníbal en la mira. Tiene razón Laura Alonso cuando dice que no fue magia, que fue mafia. Tiene razón cuando dice que la grieta debe ser entre la ley y la  mafia.

Es una cuestión de vida o muerte. Democracia o narcocracia. Esta batalla recién comienza y usted elige.
Está claro que el cristinato dejó una herencia maldita por donde se la mire. Descalabro económico, help inequidad creciente, patoterismo de estado, fractura social expuesta por el odio que instalaron y los niveles de corrupción más altos desde el retorno de la democracia en 1983.

Pero hay algo muy peligroso para todos que no tiene perdón de Dios. Porque dejaron instalar a los narcos, hicieron negocios y tuvieron complicidades con algunos patrones del mal y permitieron que el consumo de droga se multiplicara mientras negaban el problema y miraban para otro lado.

Resulta que ahora nos enteramos que en flamante informe del organismo que se ocupa de luchar contra las drogas en las Naciones Unidas tuvimos el triste privilegio de aparecer los argentinos a propósito del triple crimen de General Rodríguez. Allí llaman a las cosas por su nombre. La importación fraudulenta o de contrabando de toneladas de efedrina para exportar a México donde fabrican metanfetaminas, fue un negocio gigantesco y criminal parido desde el estado. ¿Se acuerda de ese escándalo?

Primero, el Sedronar. Es el organismo encargado de combatir la droga. Tiene rango de secretaría de estado. Durante 7 años, repito 7 años, no 10 minutos, el responsable fue uno de los grandes amigos de Néstor Kirchner. El dentista José Ramón Granero, por acción u omisión permitió o colaboró para que los narcos hicieran un negocio multimillonario con el delito despreciable de importar solo en el año 2007, la friolera de 20 mil kilos de efedrina. Le doy algunas cifras para que se entienda la magnitud de la corrupción. En México la efedrina está prohibida porque se utiliza para fabricar drogas sintéticas como el éxtasis. Por lo tanto vale fortunas. Argentina, en promedio, importaba 1.200 kilos por año para uso medicinal. De pronto, pasaron a 20 mil kilos. Compraban un kilo a 100 dólares y lo vendían a 10.000 dólares. ¿Se da cuenta? Lo importaban y enseguida lo exportaban a México de contrabando y ganaban cataratas de dólares. Dicen que el negocio movió más de 500 millones de dólares. ¿Granero nunca se dió cuenta de lo que pasaba? ¿Néstor Kirchner no notó nada raro pese a que seguía siempre muy en detalle los números de la economía? Pero no solo Granero estuvo en esto. El ya fue procesado por la jueza Servini de Cubría. También estuvieron los tres hermanitos Zacarías. El cartel de los Zeta, se podría decir. El trío de grandes amigos de Néstor y por eso ocuparon siempre puestos claves en el estado: en el PAMI, en protocolo de presidencia y en la Sedronar. Repito: ¿Néstor no se enteró de nada raro? ¿Nada le llamó la atención? ¿Cristina no sospechó de los aportes que recibió para su campaña electoral? La mayoría eran de droguerías involucradas en la mafia de los medicamentos y en el tema de la efedrina. Hubo un triple asesinato por este tema y los Kirchner miraron para otro lado. Ya le dije varias veces que uno de los asesinados, Damián Ferrón aportó 400 mil pesos a la campaña de Cristina. Es un dinero. 400 mil pesos hace 9 años.

¿Estado bobo o cómplice? ¿Demasiado tontos o demasiado vivos? ¿Pobres ineficientes o Ricachones corruptos?

Esto es lo que hicieron los Kirchner con el principal organismo del estado para combatir las adicciones. Hasta que aparecieron Aníbal Fernández y un grupo de topos de la SIDE y todo se complicó más todavía.

La narcocracia que dejó el kirchnerismo es el principal enemigo que Macri tiene que vencer. Digo narcocracia K sin temor a equivocarme porque “cracia” viene del griego cratos que significa gobierno. Y es a ese gobierno que intentaron instalar los narcos y sus cómplices el que hay que destruir si es que queremos vivir en un país sano y seguro para nuestros hijos.

Los narcos consolidaron su instalación en la Argentina en estos últimos doce años. No lograron el objetivo final de armar un gobierno paralelo pero estuvieron a punto de empujarnos al abismo de lo que fue Colombia o México. Por ahora no lo lograron. Estamos lejos de esa realidad tenebrosa pero con el gobierno anterior íbamos a ese modelo.

Dice bien Macri cuando responsabiliza a los Kirchner de este drama. Ya sea por inacción, incapacidad o complicidad, desde Néstor para acá hubo una docena de años en los que se abrieron las puertas y ventanas a los delitos más crueles del crimen organizado para el tráfico de drogas. Por eso es tan grave todo lo que está pasando.

Por eso el flamante gobierno no puede mirar para otro lado. Su desafío es que gobierne el pueblo a través de la democracia o los criminales a través de la narcocracia. Asi de grave es la cosa.

¿Qué tiene que hacer Macri? Todo lo que el gobierno de Cristina y Aníbal Fernández no hicieron y revisar todo lo que si hicieron. Hay que dinamitar las complicidades de la política, la justicia y todas las fuerzas de seguridad. Invertir en tecnología de última generación, capacitar con los mejores a nuestros uniformados y meter presos a todos que facilitaron y siguen facilitando la infiltración de los carteles mejicanos y colombianos en nuestro bendito país.

Los Kirchner estuvieron más de 12 años en el poder y esa capacidad nefasta que tuvieron para negar lo evidente fue la que permitió la invasión silenciosa de los narcos. En todos los planos se han comportado como un estado bobo o lo que es peor, con complicidades que la justicia debe investigar.

¿Cristina no sospechó de los aportes que recibió para su campaña electoral? La mayoría eran de droguerías involucradas en la mafia de los medicamentos y en el tema de la efedrina. Allí el juez Ariel Lijo acaba de citar a declaración indagatoria a los recaudadores.

Hubo un triple asesinato por este tema y los Kirchner miraron para otro lado. Ya le dije varias veces que uno de los asesinados, Damián Ferrón aportó 400 mil pesos a la campaña de Cristina. Es un dinero. 400 mil pesos hace 9 años.

¿Estado bobo o cómplice? ¿Demasiado tontos o demasiado vivos? ¿Pobres ineficientes o Ricachones corruptos?

Esto es lo que hicieron los Kirchner con el principal organismo del estado para combatir las adicciones. Hasta que aparecieron Aníbal Fernández y un grupo de topos de la SIDE y todo se complicó más todavía.

Ayer en estos micrófonos, Agustin Salvia, el investigador del Conicet y el Observatorio social  de  la UCA comentó que el informe que hicieron dice que en los barrios más pobres el 85% de los entrevistados dijo que vive rodeado de kioscos de droga. Y que por supuesto los más jóvenes son los que más riesgos corren. El consumo es una verdadera pandemia. Casi la mitad de los hogares argentinos confesaron tener una boca de expendio de droga cerca de sus domicilios. Y que el sentimiento de infelicidad se triplica en las casas donde alguien cae en adicciones.

No es casual que Argentina, que era un país de tránsito, hoy sea uno de los mayores exportadores y consumidores de cocaína. ¿Quién tiene la culpa de esto? ¿Quién es el que por irresponsabilidad, incapacidad o complicidad permitió que lleguemos hasta acá? ¿A quién hay que pasarle la factura por este veneno que asesina generaciones y que destruye países? ¿Quiénes fomentaron la narcocracia? Juicio y Castigo para ellos. Para Aníbal Fernández y Cristina. Ella por el silencio y la negación del tema. Y él por insistir en que este es solo un país de tránsito cuando hace mucho que está claro que no es asi. Hasta el Papa Francisco se dio cuenta y lo dijo con todas las letras. Por eso lo puso a Aníbal en la mira. Tiene razón Laura Alonso cuando dice que no fue magia, que fue mafia. Tiene razón cuando dice que la grieta debe ser entre la ley y la  mafia.

Es una cuestión de vida o muerte. Democracia o narcocracia. Esta batalla recién comienza y usted elige.
Donald Trump hace rato que dejó de ser un millonario excéntrico para convertirse en un fascista que está cada vez más cerca de ser presidente de los Estados Unidos. Al principio muchos se reían de él, ambulance pero ahora, no rx no le causa gracia a nadie. Todo lo contrario, produce pánico que semejante salvaje pueda llegar a conducir a la potencia militar más poderosa de la tierra. La presunta comedia del magnate de pelo anaranjado que juega a ser presidente como uno más de sus caprichos se convirtió en una tragedia que aterra incluso a muchos dirigentes del Partido Republicano que lo lleva como candidato. Los impactantes resultados electorales que consiguió en el “Supermartes” provocaron que muchos republicanos especialistas en seguridad encendieran una luz roja de alerta con la siguiente inquietud: ¿Se imaginan a este demagogo ignorante con el poder de decidir sobre una guerra? Trump presidente de los Estados Unidos sería una bomba de tiempo que pondría en riesgo la convivencia entre las naciones.  Algunas de sus definiciones dan vergüenza ajena por su frivolidad y patoterismo. Dice que los norteamericanos no tienen trabajo porque se lo quitaron los chinos y los mexicanos. Que China inventó la mentira del “cambio climático” para sacarse de encima la competencia comercial. Sobre México descarga sus peores xenofobias y odios raciales. Propuso construir un muro de 3.200 km en la frontera que debería ser pagado por los mexicanos para que sus compatriotas no entren a Estados Unidos ya que son “corruptos, delincuentes y violadores”. La NBC, Macy’s y Univisión entre otras empresas cortaron relaciones comerciales con Trump.  Su principal competidora Hillary Clinton dijo que no hay que construir muros, que por el contrario, hay que abrir las barreras de nuestras familias. Y el Papa Francisco opinó que el que construye muros, no es cristiano, aunque luego relativizó sus palabras porque no quiso tener una injerencia tan directa en las elecciones del 8 de noviembre que van a tener al planeta en vilo. De todos modos, Trump no profesa la religión católica. Es protestante presbiteriano.

No tiene problemas en expresar su discriminación feroz hacia los musulmanes, los negros, las mujeres y los homosexuales.

Es la expresión más acabada del populismo ultraderechista de un sector del pueblo norteamericano que está desilusionado del sistema político y por eso recurre a alguien que patea el tablero y provoca.

Es la reacción nefasta frente a un modelo que no termina de satisfacer a los habitantes. Es una rebelión ante las mentiras, la corrupción y la falta de soluciones de los partidos y los candidatos tradicionales.

Pero  con esa explicación no alcanza. Algo más profundo está ocurriendo en las entrañas de la sociedad. No hay como explicar que los evangélicos del sur que son tan conservadores voten a alguien como Trump que tiene dos divorcios y es dueño de casinos. ¿Qué está pasando que latinos que fueron indocumentados hasta hace media hora apoyen el liderazgo de alguien que propone mandarlos de vuelta a sus países? ¿Hay un individualismo egoísta que repudia a sus propios compatriotas que no se atreve a decir lo que piensa pero que lo expresa en el voto? ¿Existe alguna variante del Síndrome de Estocolmo que es la locura de enamorarse de su propio torturador?

Es un dinosaurio que tiene buena relación con otro de su misma especie que conduce Rusia como Vladimir Putin. Trump llegó a decir que donaría 5 millones de dólares a una entidad caritativa si Barack Obama  mostraba su certificado de nacimiento. Obama lo mostró y Trump tuvo que ponerse. Era la época en que decían que Obama era un negro marxista pro musulman que ni siquiera era norteamericano”.

Los sectores más retrógrados del pueblo norteamericano tienen un nuevo ídolo. Los grupúsculos más nazis como los del Ku Klux Klan  ya le expresaron su apoyo entusiasta. Ya su padre, había sido sancionado por no querer alquilarle departamentos a los negros. Hasta los neofascistas de Jean Marie Le Pen manifestaron su satisfacción por la aparición de este peligro universal.

La legendaria revista Time publicó una foto en su tapa de un primerísimo plano de los ojos celestes y helados de Trump. Sobreimpreso aparecen 5 casilleros para llenar con un tilde. Los cuatro primeros están tildados, son los que dicen matón, showman, aguafiestas y demagogo. Queda todavía en blanco el casillero que dice: “presidente número 45 de los Estados Unidos”.

Es tragicómico enterarse que según el laboratorio de medios de Google el tema más consultado en los buscadores fue “como mudarse a Canadá”.

Los debates ridículos tipo reality show le hicieron llegar a decir a Trump que tenía las manos grandes igual que su pene porque un rival electoral había dicho que sus manos chicas eran una confirmación de que tenía otros órganos de tamaño reducido: todos hablaron del pene pero en realidad, tal vez se hablaba del cerebro. Por sus comportamiento, ese órgano, si parece del tamaño de una cereza.

La semana pasada la revista Forbes publicó su habitual lista de millonarios y Trump se enojó. Dijo que le habían puesto que su fortuna ascendía a los 4.500 millones de dólares y que él tenía el doble de esa cifra. Trump es un experto en el arte de vender. Un capo del engaña pichanga. Así levantó su imperio. Y después publicó libros de autoauyda bien norteamericanos que daban la receta de cómo hacerse rico.

Muchos artistas, no solamente latinos, salieron con fuerza al cruce del crecimiento de este nefasto personaje. Desde George Clooney hasta Salma Hayek, pasando por Kevin Spacey , Thalía, Gloria Stefan, Carlos Santana y Carlos Vives. Muchos combaten a Trump en favor de la libertad y la convivencia pero también en defensa propia.

Los mexicanos de Maná directamente son militantes. Su cantante Fer Olvera dice que repudia todos los populismos autoritarios de derecha e izquierda. Que no quiere caudillos violentos como Hugo Chávez ni como Donald Trump al que definió como un hombre ignorante, farandulero y dañino para toda la humanidad. Y sin pelos en la lengua dijo que cagó a todos los mexicanos y a todos los latinos. Expresó su apoyo a Hillary Clinton y a los derechos humanos y la libertad de expresión y en contra de todo tipo de discriminación.

Fue como Maná que cayó del cielo. Sobre todo cuando en su canción se juega y dice:

“Jamás me daré por vencido
contra todo que sea nocivo
si no vives por algo,
la vida no tiene sentido.
Violencia, racismo, blasfemia, nihilismo
el mundo está confundido.
Jamás me daré por vencido
te lo juro mientras siga vivo
mi dignidad es mi única arma contra el enemigo”. Con ese mundo utópico sueño. Un planeta sin fascistas ni de derecha ni de izquierda. Con hombres que quieran construir una sociedad más igualitaria en el altar de la libertad más absoluta. Ni Chavez ni Trump. Ni Stalin ni Hitler. Como dice Maná: te lo juro, mientras siga vivo, mi dignidad es mi única arma contra el enemigo.
Donald Trump hace rato que dejó de ser un millonario excéntrico para convertirse en un fascista que está cada vez más cerca de ser presidente de los Estados Unidos. Al principio muchos se reían de él, sovaldi pero ahora, pharmacy no le causa gracia a nadie. Todo lo contrario, produce pánico que semejante salvaje pueda llegar a conducir a la potencia militar más poderosa de la tierra. La presunta comedia del magnate de pelo anaranjado que juega a ser presidente como uno más de sus caprichos se convirtió en una tragedia que aterra incluso a muchos dirigentes del Partido Republicano que lo lleva como candidato. Los impactantes resultados electorales que consiguió en el “Supermartes” provocaron que muchos republicanos especialistas en seguridad encendieran una luz roja de alerta con la siguiente inquietud: ¿Se imaginan a este demagogo ignorante con el poder de decidir sobre una guerra? Trump presidente de los Estados Unidos sería una bomba de tiempo que pondría en riesgo la convivencia entre las naciones.  Algunas de sus definiciones dan vergüenza ajena por su frivolidad y patoterismo. Dice que los norteamericanos no tienen trabajo porque se lo quitaron los chinos y los mexicanos. Que China inventó la mentira del “cambio climático” para sacarse de encima la competencia comercial. Sobre México descarga sus peores xenofobias y odios raciales. Propuso construir un muro de 3.200 km en la frontera que debería ser pagado por los mexicanos para que sus compatriotas no entren a Estados Unidos ya que son “corruptos, delincuentes y violadores”. La NBC, Macy’s y Univisión entre otras empresas cortaron relaciones comerciales con Trump.  Su principal competidora Hillary Clinton dijo que no hay que construir muros, que por el contrario, hay que abrir las barreras de nuestras familias. Y el Papa Francisco opinó que el que construye muros, no es cristiano, aunque luego relativizó sus palabras porque no quiso tener una injerencia tan directa en las elecciones del 8 de noviembre que van a tener al planeta en vilo. De todos modos, Trump no profesa la religión católica. Es protestante presbiteriano.

No tiene problemas en expresar su discriminación feroz hacia los musulmanes, los negros, las mujeres y los homosexuales.

Es la expresión más acabada del populismo ultraderechista de un sector del pueblo norteamericano que está desilusionado del sistema político y por eso recurre a alguien que patea el tablero y provoca.

Es la reacción nefasta frente a un modelo que no termina de satisfacer a los habitantes. Es una rebelión ante las mentiras, la corrupción y la falta de soluciones de los partidos y los candidatos tradicionales.

Pero  con esa explicación no alcanza. Algo más profundo está ocurriendo en las entrañas de la sociedad. No hay como explicar que los evangélicos del sur que son tan conservadores voten a alguien como Trump que tiene dos divorcios y es dueño de casinos. ¿Qué está pasando que latinos que fueron indocumentados hasta hace media hora apoyen el liderazgo de alguien que propone mandarlos de vuelta a sus países? ¿Hay un individualismo egoísta que repudia a sus propios compatriotas que no se atreve a decir lo que piensa pero que lo expresa en el voto? ¿Existe alguna variante del Síndrome de Estocolmo que es la locura de enamorarse de su propio torturador?

Es un dinosaurio que tiene buena relación con otro de su misma especie que conduce Rusia como Vladimir Putin. Trump llegó a decir que donaría 5 millones de dólares a una entidad caritativa si Barack Obama  mostraba su certificado de nacimiento. Obama lo mostró y Trump tuvo que ponerse. Era la época en que decían que Obama era un negro marxista pro musulman que ni siquiera era norteamericano”.

Los sectores más retrógrados del pueblo norteamericano tienen un nuevo ídolo. Los grupúsculos más nazis como los del Ku Klux Klan  ya le expresaron su apoyo entusiasta. Ya su padre, había sido sancionado por no querer alquilarle departamentos a los negros. Hasta los neofascistas de Jean Marie Le Pen manifestaron su satisfacción por la aparición de este peligro universal.

La legendaria revista Time publicó una foto en su tapa de un primerísimo plano de los ojos celestes y helados de Trump. Sobreimpreso aparecen 5 casilleros para llenar con un tilde. Los cuatro primeros están tildados, son los que dicen matón, showman, aguafiestas y demagogo. Queda todavía en blanco el casillero que dice: “presidente número 45 de los Estados Unidos”.

Es tragicómico enterarse que según el laboratorio de medios de Google el tema más consultado en los buscadores fue “como mudarse a Canadá”.

Los debates ridículos tipo reality show le hicieron llegar a decir a Trump que tenía las manos grandes igual que su pene porque un rival electoral había dicho que sus manos chicas eran una confirmación de que tenía otros órganos de tamaño reducido: todos hablaron del pene pero en realidad, tal vez se hablaba del cerebro. Por sus comportamiento, ese órgano, si parece del tamaño de una cereza.

La semana pasada la revista Forbes publicó su habitual lista de millonarios y Trump se enojó. Dijo que le habían puesto que su fortuna ascendía a los 4.500 millones de dólares y que él tenía el doble de esa cifra. Trump es un experto en el arte de vender. Un capo del engaña pichanga. Así levantó su imperio. Y después publicó libros de autoauyda bien norteamericanos que daban la receta de cómo hacerse rico.

Muchos artistas, no solamente latinos, salieron con fuerza al cruce del crecimiento de este nefasto personaje. Desde George Clooney hasta Salma Hayek, pasando por Kevin Spacey , Thalía, Gloria Stefan, Carlos Santana y Carlos Vives. Muchos combaten a Trump en favor de la libertad y la convivencia pero también en defensa propia.

Los mexicanos de Maná directamente son militantes. Su cantante Fer Olvera dice que repudia todos los populismos autoritarios de derecha e izquierda. Que no quiere caudillos violentos como Hugo Chávez ni como Donald Trump al que definió como un hombre ignorante, farandulero y dañino para toda la humanidad. Y sin pelos en la lengua dijo que cagó a todos los mexicanos y a todos los latinos. Expresó su apoyo a Hillary Clinton y a los derechos humanos y la libertad de expresión y en contra de todo tipo de discriminación.

Fue como Maná que cayó del cielo. Sobre todo cuando en su canción se juega y dice:

“Jamás me daré por vencido
contra todo que sea nocivo
si no vives por algo,
la vida no tiene sentido.
Violencia, racismo, blasfemia, nihilismo
el mundo está confundido.
Jamás me daré por vencido
te lo juro mientras siga vivo
mi dignidad es mi única arma contra el enemigo”. Con ese mundo utópico sueño. Un planeta sin fascistas ni de derecha ni de izquierda. Con hombres que quieran construir una sociedad más igualitaria en el altar de la libertad más absoluta. Ni Chavez ni Trump. Ni Stalin ni Hitler. Como dice Maná: te lo juro, mientras siga vivo, mi dignidad es mi única arma contra el enemigo.
Si Cristina se mira en el espejo de Lula puede tener un ataque de pánico. Es que el ex presidente de Brasil es un gigante de la política internacional y sin embargo fue llevado a declarar por la fuerza pública por el caso de corrupción más grave de la historia de ese país. Ni la fama ni el prestigio de Lula que incorporó a 20 millones de pobres a la clase media, medical pudo frenar el avance de la investigación. Ese es un aspecto que inquieta a Cristina. Ella puede y debe pensar que si a Lula le hicieron lo que le hicieron, ella, que es mucho menos que Lula, puede llegar a pasar por un sofocón parecido.

Pero el otro tema que enciende las alarmas del cristinismo es que en varios expedientes de las coimas y los negociados sucios de Brasil aparecen por lo menos tres argentinos muy ligados a Néstor primero y a Cristina, después. Hablo del monje negro y materia gris de Cristina, Carlos Zannini, del ex cajero, ministro y actual diputado Julio de Vido y del ex secretario de transporte, corrupto confeso, Ricardo Jaime.

Que la policía haya allanado el domicilio particular de Lula que dicen que, al principio, se resistió y que luego haya tenido que declarar en forma compulsiva generó una epidemia de temor en la región para actuales presidente como Nicolás Maduro y ex presidentes como Cristina. La situación de Lula, enojado, convocando a marchas populares contra lo que considera un golpe de estado judicial tranquilamente se puede leer como un posible adelanto del futuro político de Cristina Fernández de Kirchner.

De hecho ya fue citada a declarar en el escándalo por la venta de dólar futuro. Dentro de poco más de un mes, Cristina tendrá que ir a Tribunales a dar explicaciones como cualquier ciudadano. Fuentes de la justicia dicen que el juez Claudio Bonadío ya tiene redactado su procesamiento. La reacción de sus seguidores más fanáticos fue similar a la de Lula. Martin Sabbatella convocó a una manifestación popular para acompañar a la ex presidenta. Y Luis D’Elía convocó a un nuevo 17 de octubre, es decir una especie de levantamiento popular en defensa de Cristina y amenazó con que harán “tronar el escarmiento” porque Macri quiere meter presa a Cristina. En el mismo sentido fueron los muchachos camporistas que conduce Máximo, el príncipe heredero, con sus pintadas que dicen: “Si la tocan a  Cristina…” que es la primera parte de esa consigna que termina advirtiendo: “que kilombo se va a armar”.

Este es el tamaño de la crisis que se instaló en el kirchnerismo. Haber vuelto al llano sin que se lo hubieran imaginado, genera una serie de interrogantes muy serios respecto de si la justicia argentina se atreverá a castigar con la cárcel a la ex presidenta. Hay dos expedientes infinitamente más graves que los del dólar futuro donde están complicados Alejandro Vanoli y Axel Kicillof. Y uno extra por el financiamiento ilegal de la campaña de Cristina 2007 con fondos de la mafia de los medicamentos y la efedrina. Me refiero a la causa Hotesur como se conoce popularmente, la denuncia por lavado de dinero y ocultamiento de bienes en los hoteles de los Kirchner. Bajo ese rótulo se pueden agrupar todo tipo de malversaciones y estafas con los dineros públicos. Coimas monumentales, retornos por obras públicas, millonarios pagos de habitaciones que no se utilizaron por parte de Lázaro Báez, balances nunca presentados, complicidad de parte del estado con malversación de información y hasta la insólita situación producto de la impunidad reinante, de que el estado a través de Aerolíneas Argentinas, contrató por 5 millones de dólares a la jefa del estado y a su hotel Alto Calafate, uno de los 4 de su cadena de la felicidad. Hay un delito grande como el Glaciar Perito Moreno. Encima los papeles legales fueron firmados por Máximo Kirchner. En el caso de Lula, también está involucrado su hijo, Lulinha.

Pero en los últimos tiempos hay otra lupa legal que deja a Cristina muy comprometida o por lo menos sospechada en el asesinato político más grave desde el retorno de la democracia en 1983. La justicia deberá probarlo con lujo de detalles y confirmar todos los indicios. Pero el magnicidio del fiscal Alberto Nisman tiene una dimensión institucional sin antecedentes. No solamente porque apareció con un balazo en la cabeza horas antes de presentar su acusación en el Congreso de la Nación contra Cristina, el canciller Timerman, traidor a su pueblo, entre otros funcionarios y figuras ligadas al kirchnerismo. También porque Nisman los responsabilizaba de haber encubierto a los terroristas de estado iraníes que hicieron volar el edificio de la AMIA por el aire con el consecuente asesinato masivo de 85 personas. La querella y la ex esposa del fiscal, la doctora Sandra Arroyo Salgado no tiene dudas de que lo de Nisman fue un crimen. El dictamente del fiscal Ricardo Saenz fue en el mismo sentido. Pero las declaraciones del ex “superespía” Antonio Stiuso directamente apuntaron a un grupo vinculado al gobierno de Cristina como los autores materiales del asesinato de Nisman.

Eso puso muy nervioso al mayordomo de Cristina. Acusó al viejo socio del gobierno, Antonio Stiuso de ser un extorsionador y dijo que era capaz de hacerse un autoatentado para echarla la culpa a ellos. Que lo podían matar como a Nisman. ¿Matar a Nisman? Pregunta para Parrilli: ¿Quién mató a Nisman y puede matar a Stiuso?

Todo esto demuestra que en los estrados judiciales, hay suficientes elementos para que Cristina esté preocupada después de ver lo mal que la pasó Lula en Brasil.

Hoy no se registra en el gobierno del presidente Mauricio Macri una injerencia en el poder judicial con la intención de hostigar a la ex presidenta. Si me apura creo que Macri no quiere hacer olas y que, por el momento, prefiere que no se avance a fondo contra la ex presidenta. Sospecha y sospecha bien, que eso le generaría una suerte de terremoto político difícil de manejar en el medio de un complejo proceso de reparación de todos los daños morales, económicos e institucionales que dejaron más de una docena de años de kirchnerismo.

Un procesamiento o una posible prisión preventiva para Cristina, cambiaría todo el escenario y las prioridades. Por eso, insisto, no creo que Macri esté interesado ni ocupado en privar de su libertad a Cristina. Pero también es verdad que la justicia tiene su propia dinámica y sus propios tiempos. Y hay jueces y fiscales que han sido humillados, extorsionados y amenazados con fanatismo y perseverancia por el ex gobierno. Y que hay algunos que están dispuestos a ir a fondo para limpiar de corruptos la vida nacional pero también, porque no decirlo, para tomarse algún tipo de revancha ante tanto atropello.

Esta es a cara más peligrosa de la realidad. Este es el problema en ciernes más inquietante de la vida institucional del país. Se lo resumo en una pregunta. ¿Qué pasaría si procesan o le decretan la prisión preventiva a Cristina? ¿Cuál sería la reacción de sus militantes, de la dirigencia anti K y del propio gobierno frente a una posibilidad que nadie se atreve a descartar? Cristina en el espejo de Lula. Estudia el escenario y sus posibles derivaciones y eso la llena de ira. Hoy Lula es un espejo en el que Cristina no quiere mirarse. Le produce pánico porque él dijo, “me sentí prisionero en mi propio país” La causa en Brasil se llama Aletehia, es decir  la búsqueda de la verdad. Una especie de “mani puliti” contra las mafias políticas. La refundación de la república fundida exige verdad y justicia. Porque está claro que solo la verdad nos hará libres. Y que nunca es triste, lo que no tiene es remedio.
Si Cristina se mira en el espejo de Lula puede tener un ataque de pánico. Es que el ex presidente de Brasil es un gigante de la política internacional y sin embargo fue llevado a declarar por la fuerza pública por el caso de corrupción más grave de la historia de ese país. Ni la fama ni el prestigio de Lula que incorporó a 20 millones de pobres a la clase media, purchase pudo frenar el avance de la investigación. Ese es un aspecto que inquieta a Cristina. Ella puede y debe pensar que si a Lula le hicieron lo que le hicieron, ella, que es mucho menos que Lula, puede llegar a pasar por un sofocón parecido.

Pero el otro tema que enciende las alarmas del cristinismo es que en varios expedientes de las coimas y los negociados sucios de Brasil aparecen por lo menos tres argentinos muy ligados a Néstor primero y a Cristina, después. Hablo del monje negro y materia gris de Cristina, Carlos Zannini, del ex cajero, ministro y actual diputado Julio de Vido y del ex secretario de transporte, corrupto confeso, Ricardo Jaime.

Que la policía haya allanado el domicilio particular de Lula que dicen que, al principio, se resistió y que luego haya tenido que declarar en forma compulsiva generó una epidemia de temor en la región para actuales presidente como Nicolás Maduro y ex presidentes como Cristina. La situación de Lula, enojado, convocando a marchas populares contra lo que considera un golpe de estado judicial tranquilamente se puede leer como un posible adelanto del futuro político de Cristina Fernández de Kirchner.

De hecho ya fue citada a declarar en el escándalo por la venta de dólar futuro. Dentro de poco más de un mes, Cristina tendrá que ir a Tribunales a dar explicaciones como cualquier ciudadano. Fuentes de la justicia dicen que el juez Claudio Bonadío ya tiene redactado su procesamiento. La reacción de sus seguidores más fanáticos fue similar a la de Lula. Martin Sabbatella convocó a una manifestación popular para acompañar a la ex presidenta. Y Luis D’Elía convocó a un nuevo 17 de octubre, es decir una especie de levantamiento popular en defensa de Cristina y amenazó con que harán “tronar el escarmiento” porque Macri quiere meter presa a Cristina. En el mismo sentido fueron los muchachos camporistas que conduce Máximo, el príncipe heredero, con sus pintadas que dicen: “Si la tocan a  Cristina…” que es la primera parte de esa consigna que termina advirtiendo: “que kilombo se va a armar”.

Este es el tamaño de la crisis que se instaló en el kirchnerismo. Haber vuelto al llano sin que se lo hubieran imaginado, genera una serie de interrogantes muy serios respecto de si la justicia argentina se atreverá a castigar con la cárcel a la ex presidenta. Hay dos expedientes infinitamente más graves que los del dólar futuro donde están complicados Alejandro Vanoli y Axel Kicillof. Y uno extra por el financiamiento ilegal de la campaña de Cristina 2007 con fondos de la mafia de los medicamentos y la efedrina. Me refiero a la causa Hotesur como se conoce popularmente, la denuncia por lavado de dinero y ocultamiento de bienes en los hoteles de los Kirchner. Bajo ese rótulo se pueden agrupar todo tipo de malversaciones y estafas con los dineros públicos. Coimas monumentales, retornos por obras públicas, millonarios pagos de habitaciones que no se utilizaron por parte de Lázaro Báez, balances nunca presentados, complicidad de parte del estado con malversación de información y hasta la insólita situación producto de la impunidad reinante, de que el estado a través de Aerolíneas Argentinas, contrató por 5 millones de dólares a la jefa del estado y a su hotel Alto Calafate, uno de los 4 de su cadena de la felicidad. Hay un delito grande como el Glaciar Perito Moreno. Encima los papeles legales fueron firmados por Máximo Kirchner. En el caso de Lula, también está involucrado su hijo, Lulinha.

Pero en los últimos tiempos hay otra lupa legal que deja a Cristina muy comprometida o por lo menos sospechada en el asesinato político más grave desde el retorno de la democracia en 1983. La justicia deberá probarlo con lujo de detalles y confirmar todos los indicios. Pero el magnicidio del fiscal Alberto Nisman tiene una dimensión institucional sin antecedentes. No solamente porque apareció con un balazo en la cabeza horas antes de presentar su acusación en el Congreso de la Nación contra Cristina, el canciller Timerman, traidor a su pueblo, entre otros funcionarios y figuras ligadas al kirchnerismo. También porque Nisman los responsabilizaba de haber encubierto a los terroristas de estado iraníes que hicieron volar el edificio de la AMIA por el aire con el consecuente asesinato masivo de 85 personas. La querella y la ex esposa del fiscal, la doctora Sandra Arroyo Salgado no tiene dudas de que lo de Nisman fue un crimen. El dictamente del fiscal Ricardo Saenz fue en el mismo sentido. Pero las declaraciones del ex “superespía” Antonio Stiuso directamente apuntaron a un grupo vinculado al gobierno de Cristina como los autores materiales del asesinato de Nisman.

Eso puso muy nervioso al mayordomo de Cristina. Acusó al viejo socio del gobierno, Antonio Stiuso de ser un extorsionador y dijo que era capaz de hacerse un autoatentado para echarla la culpa a ellos. Que lo podían matar como a Nisman. ¿Matar a Nisman? Pregunta para Parrilli: ¿Quién mató a Nisman y puede matar a Stiuso?

Todo esto demuestra que en los estrados judiciales, hay suficientes elementos para que Cristina esté preocupada después de ver lo mal que la pasó Lula en Brasil.

Hoy no se registra en el gobierno del presidente Mauricio Macri una injerencia en el poder judicial con la intención de hostigar a la ex presidenta. Si me apura creo que Macri no quiere hacer olas y que, por el momento, prefiere que no se avance a fondo contra la ex presidenta. Sospecha y sospecha bien, que eso le generaría una suerte de terremoto político difícil de manejar en el medio de un complejo proceso de reparación de todos los daños morales, económicos e institucionales que dejaron más de una docena de años de kirchnerismo.

Un procesamiento o una posible prisión preventiva para Cristina, cambiaría todo el escenario y las prioridades. Por eso, insisto, no creo que Macri esté interesado ni ocupado en privar de su libertad a Cristina. Pero también es verdad que la justicia tiene su propia dinámica y sus propios tiempos. Y hay jueces y fiscales que han sido humillados, extorsionados y amenazados con fanatismo y perseverancia por el ex gobierno. Y que hay algunos que están dispuestos a ir a fondo para limpiar de corruptos la vida nacional pero también, porque no decirlo, para tomarse algún tipo de revancha ante tanto atropello.

Esta es a cara más peligrosa de la realidad. Este es el problema en ciernes más inquietante de la vida institucional del país. Se lo resumo en una pregunta. ¿Qué pasaría si procesan o le decretan la prisión preventiva a Cristina? ¿Cuál sería la reacción de sus militantes, de la dirigencia anti K y del propio gobierno frente a una posibilidad que nadie se atreve a descartar? Cristina en el espejo de Lula. Estudia el escenario y sus posibles derivaciones y eso la llena de ira. Hoy Lula es un espejo en el que Cristina no quiere mirarse. Le produce pánico porque él dijo, “me sentí prisionero en mi propio país” La causa en Brasil se llama Aletehia, es decir  la búsqueda de la verdad. Una especie de “mani puliti” contra las mafias políticas. La refundación de la república fundida exige verdad y justicia. Porque está claro que solo la verdad nos hará libres. Y que nunca es triste, lo que no tiene es remedio.
Hoy es el día de la mujer y le quiero rendir un humilde homenaje a Magdalena Ruiz Guiñazú. Ella es la flor más bella de nuestro maravilloso oficio. Magdalena es la mujer que más alto llegó y que mejor representa a los periodistas argentinos. Por suerte está con nosotros. Es la sacerdotisa de este templo de la noticia llamado Radio Mitre. Magda juega para nuestro equipo con la camiseta número 10 de esta selección nacional del periodismo. Jugamos con ventaja. Y se la ve todos los días alegre y plena. Radiante. Parece que logró la felicidad de leer los diarios en la cama.

Pero hasta hace muy poco tiempo, drugs there ella, pharm tempranísimo, producía el rito sagrado: miles y miles de argentinos encendían la radio para escucharla. Fue un clásico de nuestro país. Durante más de un cuarto de siglo, Magdalena Ruiz Guiñazú se convertía en un parlante de masas que despertaba a los ciudadanos dormidos, en todo el sentido de la palabra. Ella es capaz de navegar en todos los mares de las relaciones humanas. Desde la charla distendida, amable, con intenciones didácticas apostando al rol formador de los medios, hasta la discusión apasionada con un ministro poderoso al que no le permite que diga mentiras. Yo intentaría resumir su carrera en pocas palabras: Magdalena no se calla. Ante nada y ante nadie. Magdalena no se vende. A esta altura es la mejor periodista argentina, la más creíble, la que tiene una trayectoria impecable para mostrar.

Ocupó con dignidad y capacidad profesional todos los escalones de la profesión. Fue una movilera audaz que muchas veces caminó por la cornisa del peligro con tal de conseguir un testimonio. Cacho Fontana descubrió rápido sus saberes. Todavía hoy anda con un grabador en la cartera, siempre atenta, por si alguna noticia o protagonista se le cruza en el camino.

Se luce con su escritura en los diarios y las revistas; en televisión supo poner su impronta de rigurosidad para investigar y de transformar sus preguntas en estiletes al servicio del ciudadano. Escribió libros deliciosos porque dice que la ficción es la que le permite al periodista soportar tanto dolor cotidiano por las cosas que pasan. Y la radio. Es su lugar en el mundo. Ella dice que la radio es el ring side de la vida. Es la posibilidad de no perderse nada de lo humano. De poner el cuerpo aún en los momentos más difíciles. Cuando pudo denunciar atrocidades en la cara de los dictadores. Cuando se jugó entera a la hora de aceptar la invitación del presidente Raúl Alfonsín para integrar la CONADEP, esa Comisión Nacional para la Desaparición de Personas que realizó el informe más valiente y riguroso sobre el terrorismo de estado. Allí trabajó codo a codo con próceres de los derechos humanos como Ernesto Sábato, Rene Favaloro, Marshall Mayer, Graciela Fernández Meijide o el obispo Jaime de Nevares.

Supo pararle el carro a muchos soberbios y prepotentes que la quisieron llevar por delante. Fue la primera que le dio la posibilidad de expresarse en un micrófono a Hebe Bonafini cuando muchos huían del lado de las Madres de Plaza de Mayo y los Kirchner, en Santa Cruz, se negaban a recibirlas. No era gratis hacer esas cosas. Por eso quedó grabado para siempre el audio donde Hebe agradece y reconoce por ese gesto a Magdalena. Hasta que vinieron los Kirchner, y le pusieron la camiseta partidaria. El odio y el autoritarismo creció tanto que la misma Hebe fue la que impulsó aquel fascista y repugnante juicio popular en la Plaza de Mayo a varios periodistas entre los que estaba Magdalena, aunque no lo puedan creer. Hay pocas cosas tan terribles en la vida como ser desagradecidos.

Otro soldado de ese ejército del insulto y la descalificación como Luis D’Elía también llenó de agravios a Magdalena que nunca lloró como su nombre. Destituyente, oligarca, era lo más suave que le decían a una de las compañeras más generosas y honradas de este maravilloso oficio. Hubo afiches anónimos fogoneados por el gobierno, despreciables actos donde se llamó a escupir fotos de periodistas. Ni Mussolini hubiera resucitado mejor los linchamientos a las voces críticas. Fomentar la intolerancia de estado es la peor herencia que nos dejó la década ganada por los amigopolios K. Y Magdalena podrá decir con orgullo que ni eso la hizo retroceder de sus convicciones.

Aquellos escraches que deberían avergonzar a todos los argentinos pero sobre todo a los que militan en los derechos humanos generaron un debate y Cristina Fernández de Kirchner dijo: “algunos periodistas deberían vacunarse contra la rabia”. Increíble respaldo a los victimarios. Una forma de sembrar más vientos.

¿Qué más decir de Magda? Se puede hablar de sus 12 premios Martin Fierro, de las condecoraciones por su trabajo a favor de los derechos humanos que le dieron desde las Abuelas de Plaza de Mayo hasta los gobiernos de Francia e Italia. De su coquetería y elegancia, que rompía corazones masculinos en el gremio de prensa. De los golpes duros que le dio la vida en lo personal. De la utilización de la ironía como arma de destrucción masiva. Ya en 1983 fue elegida la mujer del año por votación popular. Magdalena es un nombre de origen hebreo que significa: “La magnífica habitante del Torreón”. Hasta eso la marcó en su trabajo. La observación, la curiosidad es el principal motor que tenemos.

Fue pionera y vanguardia en los medios y por eso quise repetir este humilde reconocimiento en el día de la mujer. Para nosotros, no hay mejor día para hacerle nuestro humilde homenaje. El día de la mujer. Magdalena es la reina madre de todos los periodistas. Es nuestra pachamama. Magdalena, flor y mujer. Magdalena coraje, ícono del periodismo que no se calla ni se vende, espejo para los estudiantes, bien vale recurrir al título de Martha Mercader para nombrarla: Magdalena Mucha Mujer y está todo dicho. Magdalena, la flor más bella.
Hoy es el día de la mujer y le quiero rendir un humilde homenaje a Magdalena Ruiz Guiñazú. Ella es la flor más bella de nuestro maravilloso oficio. Magdalena es la mujer que más alto llegó y que mejor representa a los periodistas argentinos. Por suerte está con nosotros. Es la sacerdotisa de este templo de la noticia llamado Radio Mitre. Magda juega para nuestro equipo con la camiseta número 10 de esta selección nacional del periodismo. Jugamos con ventaja. Y se la ve todos los días alegre y plena. Radiante. Parece que logró la felicidad de leer los diarios en la cama.

Pero hasta hace muy poco tiempo, search ella, seek tempranísimo, thumb producía el rito sagrado: miles y miles de argentinos encendían la radio para escucharla. Fue un clásico de nuestro país. Durante más de un cuarto de siglo, Magdalena Ruiz Guiñazú se convertía en un parlante de masas que despertaba a los ciudadanos dormidos, en todo el sentido de la palabra. Ella es capaz de navegar en todos los mares de las relaciones humanas. Desde la charla distendida, amable, con intenciones didácticas apostando al rol formador de los medios, hasta la discusión apasionada con un ministro poderoso al que no le permite que diga mentiras. Yo intentaría resumir su carrera en pocas palabras: Magdalena no se calla. Ante nada y ante nadie. Magdalena no se vende. A esta altura es la mejor periodista argentina, la más creíble, la que tiene una trayectoria impecable para mostrar.

Ocupó con dignidad y capacidad profesional todos los escalones de la profesión. Fue una movilera audaz que muchas veces caminó por la cornisa del peligro con tal de conseguir un testimonio. Cacho Fontana descubrió rápido sus saberes. Todavía hoy anda con un grabador en la cartera, siempre atenta, por si alguna noticia o protagonista se le cruza en el camino.

Se luce con su escritura en los diarios y las revistas; en televisión supo poner su impronta de rigurosidad para investigar y de transformar sus preguntas en estiletes al servicio del ciudadano. Escribió libros deliciosos porque dice que la ficción es la que le permite al periodista soportar tanto dolor cotidiano por las cosas que pasan. Y la radio. Es su lugar en el mundo. Ella dice que la radio es el ring side de la vida. Es la posibilidad de no perderse nada de lo humano. De poner el cuerpo aún en los momentos más difíciles. Cuando pudo denunciar atrocidades en la cara de los dictadores. Cuando se jugó entera a la hora de aceptar la invitación del presidente Raúl Alfonsín para integrar la CONADEP, esa Comisión Nacional para la Desaparición de Personas que realizó el informe más valiente y riguroso sobre el terrorismo de estado. Allí trabajó codo a codo con próceres de los derechos humanos como Ernesto Sábato, Rene Favaloro, Marshall Mayer, Graciela Fernández Meijide o el obispo Jaime de Nevares.

Supo pararle el carro a muchos soberbios y prepotentes que la quisieron llevar por delante. Fue la primera que le dio la posibilidad de expresarse en un micrófono a Hebe Bonafini cuando muchos huían del lado de las Madres de Plaza de Mayo y los Kirchner, en Santa Cruz, se negaban a recibirlas. No era gratis hacer esas cosas. Por eso quedó grabado para siempre el audio donde Hebe agradece y reconoce por ese gesto a Magdalena. Hasta que vinieron los Kirchner, y le pusieron la camiseta partidaria. El odio y el autoritarismo creció tanto que la misma Hebe fue la que impulsó aquel fascista y repugnante juicio popular en la Plaza de Mayo a varios periodistas entre los que estaba Magdalena, aunque no lo puedan creer. Hay pocas cosas tan terribles en la vida como ser desagradecidos.

Otro soldado de ese ejército del insulto y la descalificación como Luis D’Elía también llenó de agravios a Magdalena que nunca lloró como su nombre. Destituyente, oligarca, era lo más suave que le decían a una de las compañeras más generosas y honradas de este maravilloso oficio. Hubo afiches anónimos fogoneados por el gobierno, despreciables actos donde se llamó a escupir fotos de periodistas. Ni Mussolini hubiera resucitado mejor los linchamientos a las voces críticas. Fomentar la intolerancia de estado es la peor herencia que nos dejó la década ganada por los amigopolios K. Y Magdalena podrá decir con orgullo que ni eso la hizo retroceder de sus convicciones.

Aquellos escraches que deberían avergonzar a todos los argentinos pero sobre todo a los que militan en los derechos humanos generaron un debate y Cristina Fernández de Kirchner dijo: “algunos periodistas deberían vacunarse contra la rabia”. Increíble respaldo a los victimarios. Una forma de sembrar más vientos.

¿Qué más decir de Magda? Se puede hablar de sus 12 premios Martin Fierro, de las condecoraciones por su trabajo a favor de los derechos humanos que le dieron desde las Abuelas de Plaza de Mayo hasta los gobiernos de Francia e Italia. De su coquetería y elegancia, que rompía corazones masculinos en el gremio de prensa. De los golpes duros que le dio la vida en lo personal. De la utilización de la ironía como arma de destrucción masiva. Ya en 1983 fue elegida la mujer del año por votación popular. Magdalena es un nombre de origen hebreo que significa: “La magnífica habitante del Torreón”. Hasta eso la marcó en su trabajo. La observación, la curiosidad es el principal motor que tenemos.

Fue pionera y vanguardia en los medios y por eso quise repetir este humilde reconocimiento en el día de la mujer. Para nosotros, no hay mejor día para hacerle nuestro humilde homenaje. El día de la mujer. Magdalena es la reina madre de todos los periodistas. Es nuestra pachamama. Magdalena, flor y mujer. Magdalena coraje, ícono del periodismo que no se calla ni se vende, espejo para los estudiantes, bien vale recurrir al título de Martha Mercader para nombrarla: Magdalena Mucha Mujer y está todo dicho. Magdalena, la flor más bella.
Quiero hablarles de lo que considero uno de los temas más importantes de nuestra existencia. Buscar una respuesta a la siguiente pregunta: ¿Cómo vivir bien para morir bien?

Debo agradecerle primero a Enrique Bianco que me hizo conocer un escrito que hizo Mariana Jacobs. Ella trabaja en cuidados paliativos. Es una especialidad de la medicina que se encarga de acompañar a los pacientes en situación extrema y cuando están a un paso de la muerte. Mariana escribió un texto conmovedor donde cuenta todo lo que aprendió en su trato con seres humanos en estado terminal. Quiso compartir esa experiencia que te sacude hasta la fibra más íntima.

Primero, recipe el trabajo.

Dice Mariana que los que se enfrentaban con la muerte inminente le enseñaron que hay que bajar 50 cambios. Que no importa la gravedad que parezca tener lo que te pasa hoy en el laburo. Nada es tan grave. El trabajo es lo que haces, pero no lo que sos.  Si nuestra identidad sólo pasa por nuestro trabajo eso se convierte en una fuente segura de sufrimiento y stress. Todo lo que pasa en la vida cuando terminas de trabajar es lo que más valoras cuando todo se termina y entras en el túnel negro. ¿Qué es lo realmente valioso? Ella dice que nunca en todos los años que acompaña a personas hasta la muerte escuchó a alguna que le dijera que le daba pena morirse porque le hubiera gustado trabajar más, ganar más plata o tener un mejor puesto en la empresa. Nunca nadie le dijo algo semejante, ni una sola vez. Claro que esto no significa que el trabajo no importa. Yo agrego que en mi caso, por ejemplo, mi oficio es parte de mi disfrute, de mi felicidad cotidiana porque tengo la bendición de trabajar en lo que amo. Es mi vocación. Es lo que me da orgullo. Siento que me completo como ser humano y que de paso puedo ser más útil a la comunidad en la que vivo y en la que vive mi hijo.

Lo que Mariana dice, y la entiendo, es que a la hora del balance final, todos añoramos a nuestros hijos y a nuestros padres, todos lamentamos no haber compartido más tiempo con ellos.

Para decirlo en el más crudo castellano: ¿Cuánto tiempo perdimos ocupados y preocupados por boludeces sin tirarnos en el suelo a jugar con nuestros hijos, en contarles un cuento en voz alta, en abrazar fuerte y entrevistar a nuestros padres para conocer más de sus vidas y por lo tanto de nuestras vidas. ¿Cuántas veces por un compromiso formal y laboral postergamos una comida con amigos o una salida al campo o ir a la cancha a gritar por nuestro  equipo? En síntesis, cuantas veces nos perdimos de hacer cosas que nos producen felicidad sin ningún otro objetivo que ese. Mi sicoanalista lo sintetiza cuando me dice: tenés que hacer cosas donde vos puedas sacar sin poner. No podes estar poniendo todo el tiempo. El Doctor López Rosetti muchas veces receta de verdad, con formulario y todo y de puño y letra, más sexo, más cine, más encuentros con amigos y familia. Más mimos con tu pareja, más besos, más cama y menos burocracias y pavadas cotidianas. No hay mejores remedios para curar cualquier mal que esos.

Cuando todo se termina, nadie se arrepiente de no haber comprado un auto más caro o de no haber tenido un puesto de gerente más alto. ¿Qué importa cuántas sucursales abriste y que imperio económico pudiste levantar?

Otra enseñanza que los pacientes antes de cerrar sus ojos para siempre le dieron a Mariana es no haber escuchado más lo que le decía su instinto, su panza o su conciencia. Porque aguantó tanto tiempo a ese jefe que odiaba o se bancó a tal pariente que no podía ni ver. Nadie lo obligaba y sin embargo se cargaba de broncas y puteadas sin necesidad. La ira se multiplica y luego es difícil extirparla. Hay que patear más tableros. Tener honestidad brutal con nosotros mismos. No pensar en el que dirán. Pensar en lo que más placer me produce. Cuando ya no tenemos más tiempo nos lamentamos de todo el tiempo que perdimos en boludeces a las que solo nosotros nos obligamos.

El tiempo es lo más valioso que tenemos, dice Mariana. Y creo que tiene razón. El tiempo y la calidad que le demos a la utilización de ese tiempo. ¿Por qué no me anime? Tendría que haber mandado todo a la mierda. No me atreví a vivir en otro país. Me autocensuré en mis fantasías.

El tiempo no vuelve. El reloj no retrocede.

A dónde irán los besos que guardamos, que no damos
dónde se va ese abrazo si no llegas nunca a darlo
dónde irán tantas cosas que juramos un verano dice la poesía talentosa de Víctor Manuel.
No hay apariencia que nos haga mejores. Solo se trata de vivir. Y de viajar. Dicen que viajando se fortalece corazón y te hace olvidar del anterior, según el evangelio de San Lito Nebbia. Ojalá que eso suceda así podrá descansar la pena, hasta la próxima vez.

Hay otra carga pesada que nos hace transitar muy lentamente y en forma sufrida. Son las broncas que acumulamos, las facturas que tenemos para cobrar, los odios que nos envenenaron el alma. Los que se mueren lamentan no haber tirado ese lastre por la borda. Le confieso que yo digo esto pero me cuesta muchísimo llevarlo a la práctica. Conscientemente sé que debe ser así. Pero no me resulta fácil que sea así.

Me han hecho mucho daño y me cuesta sacarme la bronca de encima. Y a los que le hicieron daño a mi hijo, confieso que los aborrezco y que no los puedo olvidar tan fácilmente aunque me lo proponga. Le doy mucho valor a la dignidad de las personas y a los que se plantan frente a las injusticias. Hay que tener un coraje y una voluntad que después es muy difícil transformar en olvido. O en memoria. Perdonar, reconciliar, olvidar, borrón y cuenta nueva son cuestiones complicadas. Tal vez la fe religiosa que yo no tengo ayude a esa liberación. Mucha bronca y odio nos enferma a nosotros y nos hace iguales que nuestros enemigos.

Se trata de valorar lo que se tiene y  no lamentarse todo el tiempo por lo que se perdió. De cicatrizar heridas y mirar para adelante. Y de agradecerle a la vida todos los días. Gracias a la vida que me ha dado tanto. Me dio dos luceros que cuando los abro distinto lo negro del blanco, los dos materiales que forman mi canto, decía Violeta Parra.

Todo finalmente termina en el amor. En el amor a nuestros hijos y padres, a nuestra pareja, a nuestros semejantes. Esa capacidad de dar y recibir afecto nos hace más plenos y felices, aunque suene medio de bolero romanticón.

Mariana aprendió muchas de estas cosas de sus pacientes a punto de morirse. Y ella lo quiso compartir con otra mucha gente. Es una frase que dice para morir bien hay que vivir bien. Que cada minuto valga la pena. Que no aflojemos nunca en la batalla por ser felices y hacer felices a nuestros semejante. Solo se trata de vivir bien para morir lo más sano posible. Sólo se trata de vivir, antes de que sea demasiado tarde para lágrimas.
Quiero hablarles de lo que considero uno de los temas más importantes de nuestra existencia. Buscar una respuesta a la siguiente pregunta: ¿Cómo vivir bien para morir bien?

Debo agradecerle primero a Enrique Bianco que me hizo conocer un escrito que hizo Mariana Jacobs. Ella trabaja en cuidados paliativos. Es una especialidad de la medicina que se encarga de acompañar a los pacientes en situación extrema y cuando están a un paso de la muerte. Mariana escribió un texto conmovedor donde cuenta todo lo que aprendió en su trato con seres humanos en estado terminal. Quiso compartir esa experiencia que te sacude hasta la fibra más íntima.

Primero, purchase el trabajo.

Dice Mariana que los que se enfrentaban con la muerte inminente le enseñaron que hay que bajar 50 cambios. Que no importa la gravedad que parezca tener lo que te pasa hoy en el laburo. Nada es tan grave. El trabajo es lo que haces, see pero no lo que sos.  Si nuestra identidad sólo pasa por nuestro trabajo eso se convierte en una fuente segura de sufrimiento y stress. Todo lo que pasa en la vida cuando terminas de trabajar es lo que más valoras cuando todo se termina y entras en el túnel negro. ¿Qué es lo realmente valioso? Ella dice que nunca en todos los años que acompaña a personas hasta la muerte escuchó a alguna que le dijera que le daba pena morirse porque le hubiera gustado trabajar más, ed ganar más plata o tener un mejor puesto en la empresa. Nunca nadie le dijo algo semejante, ni una sola vez. Claro que esto no significa que el trabajo no importa. Yo agrego que en mi caso, por ejemplo, mi oficio es parte de mi disfrute, de mi felicidad cotidiana porque tengo la bendición de trabajar en lo que amo. Es mi vocación. Es lo que me da orgullo. Siento que me completo como ser humano y que de paso puedo ser más útil a la comunidad en la que vivo y en la que vive mi hijo.

Lo que Mariana dice, y la entiendo, es que a la hora del balance final, todos añoramos a nuestros hijos y a nuestros padres, todos lamentamos no haber compartido más tiempo con ellos.

Para decirlo en el más crudo castellano: ¿Cuánto tiempo perdimos ocupados y preocupados por boludeces sin tirarnos en el suelo a jugar con nuestros hijos, en contarles un cuento en voz alta, en abrazar fuerte y entrevistar a nuestros padres para conocer más de sus vidas y por lo tanto de nuestras vidas. ¿Cuántas veces por un compromiso formal y laboral postergamos una comida con amigos o una salida al campo o ir a la cancha a gritar por nuestro  equipo? En síntesis, cuantas veces nos perdimos de hacer cosas que nos producen felicidad sin ningún otro objetivo que ese. Mi sicoanalista lo sintetiza cuando me dice: tenés que hacer cosas donde vos puedas sacar sin poner. No podes estar poniendo todo el tiempo. El Doctor López Rosetti muchas veces receta de verdad, con formulario y todo y de puño y letra, más sexo, más cine, más encuentros con amigos y familia. Más mimos con tu pareja, más besos, más cama y menos burocracias y pavadas cotidianas. No hay mejores remedios para curar cualquier mal que esos.

Cuando todo se termina, nadie se arrepiente de no haber comprado un auto más caro o de no haber tenido un puesto de gerente más alto. ¿Qué importa cuántas sucursales abriste y que imperio económico pudiste levantar?

Otra enseñanza que los pacientes antes de cerrar sus ojos para siempre le dieron a Mariana es no haber escuchado más lo que le decía su instinto, su panza o su conciencia. Porque aguantó tanto tiempo a ese jefe que odiaba o se bancó a tal pariente que no podía ni ver. Nadie lo obligaba y sin embargo se cargaba de broncas y puteadas sin necesidad. La ira se multiplica y luego es difícil extirparla. Hay que patear más tableros. Tener honestidad brutal con nosotros mismos. No pensar en el que dirán. Pensar en lo que más placer me produce. Cuando ya no tenemos más tiempo nos lamentamos de todo el tiempo que perdimos en boludeces a las que solo nosotros nos obligamos.

El tiempo es lo más valioso que tenemos, dice Mariana. Y creo que tiene razón. El tiempo y la calidad que le demos a la utilización de ese tiempo. ¿Por qué no me anime? Tendría que haber mandado todo a la mierda. No me atreví a vivir en otro país. Me autocensuré en mis fantasías.

El tiempo no vuelve. El reloj no retrocede.

A dónde irán los besos que guardamos, que no damos
dónde se va ese abrazo si no llegas nunca a darlo
dónde irán tantas cosas que juramos un verano dice la poesía talentosa de Víctor Manuel.
No hay apariencia que nos haga mejores. Solo se trata de vivir. Y de viajar. Dicen que viajando se fortalece corazón y te hace olvidar del anterior, según el evangelio de San Lito Nebbia. Ojalá que eso suceda así podrá descansar la pena, hasta la próxima vez.

Hay otra carga pesada que nos hace transitar muy lentamente y en forma sufrida. Son las broncas que acumulamos, las facturas que tenemos para cobrar, los odios que nos envenenaron el alma. Los que se mueren lamentan no haber tirado ese lastre por la borda. Le confieso que yo digo esto pero me cuesta muchísimo llevarlo a la práctica. Conscientemente sé que debe ser así. Pero no me resulta fácil que sea así.

Me han hecho mucho daño y me cuesta sacarme la bronca de encima. Y a los que le hicieron daño a mi hijo, confieso que los aborrezco y que no los puedo olvidar tan fácilmente aunque me lo proponga. Le doy mucho valor a la dignidad de las personas y a los que se plantan frente a las injusticias. Hay que tener un coraje y una voluntad que después es muy difícil transformar en olvido. O en memoria. Perdonar, reconciliar, olvidar, borrón y cuenta nueva son cuestiones complicadas. Tal vez la fe religiosa que yo no tengo ayude a esa liberación. Mucha bronca y odio nos enferma a nosotros y nos hace iguales que nuestros enemigos.

Se trata de valorar lo que se tiene y  no lamentarse todo el tiempo por lo que se perdió. De cicatrizar heridas y mirar para adelante. Y de agradecerle a la vida todos los días. Gracias a la vida que me ha dado tanto. Me dio dos luceros que cuando los abro distinto lo negro del blanco, los dos materiales que forman mi canto, decía Violeta Parra.

Todo finalmente termina en el amor. En el amor a nuestros hijos y padres, a nuestra pareja, a nuestros semejantes. Esa capacidad de dar y recibir afecto nos hace más plenos y felices, aunque suene medio de bolero romanticón.

Mariana aprendió muchas de estas cosas de sus pacientes a punto de morirse. Y ella lo quiso compartir con otra mucha gente. Es una frase que dice para morir bien hay que vivir bien. Que cada minuto valga la pena. Que no aflojemos nunca en la batalla por ser felices y hacer felices a nuestros semejante. Solo se trata de vivir bien para morir lo más sano posible. Sólo se trata de vivir, antes de que sea demasiado tarde para lágrimas.
Esto ocurrió hace exactamente cinco años. Y me dio mucha vergüenza ajena.

Le cuento primero los hechos puros y duros porque… no se pueden creer. Escuche, physician por favor: Martina Soto Pose, try que en ese momento era una flamante cronista de Caiga Quien Caiga, le hizo una entrevista a la diputada kirchnerista Diana Conti.
- ¿Leyó algo de Mario Vargas Llosa?, fue una de las preguntas.
- Las venas abiertas de América Latina, contestó la polémica legisladora metiendo la pata hasta el caracú. Pero no conforme con semejante papelón avanzó rauda hacia el ridículo: “Y después, como me pareció un traidor, dejé de leerlo”, sentenció con tono revolucionario. Al final se produjo un insólito diálogo donde Diana Conti le insistía a la joven movilera para que chequeara la información porque le parecía que estaba equivocada. Martina trataba de hacerle ver su error y en un momento la diputada, mientras salía rápidamente de la escena, dijo una primera verdad: “Entonces no leí nada”.

La diputada que encima se ha manifestado orgullosa de ser estalinista o de soñar con una Cristina eterna y que elogió a Hugo Chávez en varias oportunidades ni siquiera tuvo en cuenta el regalo que el  bolivariano le hizo al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama la primera vez que lo vió en una cumbre americana: el libro “Las venas abiertas de América Latina”.

Por aquellos tiempos cólera, un grupo de intelectuales kirchneristas quiso evitar que el premio Nobel de literatura, Mario Vargas Llosa, inaugurara a Feria del Libro con su discurso. El que primero levantó la bandera de la censura fue Horacio González que es sociólogo, docente, integrante de Carta Abierta y en ese momento era director de la Biblioteca Nacional. González les envió un mail a los organizadores donde acusaba Vargas Llosa de ser “un mesiánico autoritario que expresa a la derecha más agresiva y un militante que no deja de atacar a los gobiernos populares” de la región.

Fue otro momento de intensa vergüenza ajena. Era la primera vez que un premio Nobel y encima latinoamericano, iba a abrir nuestra querida Feria del Libro.

En la próxima Feria del Libro, por suerte, vuelve Vargas Llosa. Ya habrá cumplido sus 80 primeros años y presentará su libro, “Cinco Esquinas”. Con ese motivo hoy aparecieron entrevistas en Clarín y La Nación. El talentoso peruano recordó amargamente aquel trago amargo. “En algún momento soñé con vivir un tiempo en Buenos Aires. Pero tengo un triste recuerdo de las últimas veces que fui. Un grupo de escritores encabezados por el director de la Biblioteca Nacional me quiso prohibir que hablara por mis ideas políticas. ¡Escritores! ¡El director de la biblioteca en donde estuvo Borges!”, dice con asombro, Vargas Llosa. Y de inmediato hace un análisis político con la precisión de un cirujano: “Era un índice de ceguera ideológica que había cundido en la Argentina y que empobreció el país además de enconarlo”.

No quiero ni acordarme de su paso por Rosario, cuando un grupo de vándalos autotitulados militantes K atacaron a pedradas la camioneta en la que se desplazaba Vargas Llosa. Daban ganas de escuchar a Jesús diciendo: “Padre, perdónalos, no saben lo que hacen”. Seguramente, leyeron tantos libros como Diana Conti.

Hoy Vargas Llosa utiliza una figura genial para definir los últimos 12 años de autoritarismo de estado: “Con los Kirchner el país estaba embotellado. Pero el populismo está en retirada en América Latina y tengo motivos para ser optimista. La Argentina me inspira mucha ilusión. La democracia está empezando a funcionar otra vez”.

En lo personal no coincido con su propuesta económica, demasiado neoliberal para mi gusto, con endiosamiento de la ortodoxia y el mercado y un rol muy pobre para el estado pero, Mario Vargas Llosa es un combatiente a favor de las libertades en su máxima expresión y está en contra de todas las censuras y dictaduras. Desde las de la izquierda stalinista como la de Fidel en Cuba hasta las de la derecha fascista como las de Pinochet en Chile.

No me gustan las posturas sectarias, militantistas, enfermas de ideologitis que son capaces de apoyar gobiernos corruptos y patoteros como vimos de sobra durante el kirchnerato. Es verdad que Vargas Llosa fue un duro crítico del matrimonio Kirchner. Eso lo hace más interesante todavía. Si el intelectual no tiene una cuota de provocación a contra corriente suele convertirse en un funcionario del montón que apela a la obsecuencia para mantener sus privilegios.

Los que desprecian desde el kirchnerismo a Vargas Llosa por ser un neoliberal no deberían olvidar que Carlos Menem que fue el ícono más grande que tuvo este pensamiento en la Argentina a la que gobernó durante una década, fue compañero de boleta electoral del matrimonio Kirchner en siete ocasiones. ¿Escuchó? No en una ocasión… en siete. Néstor lo elogió como el mejor presidente de la historia. ¿Se acuerda?

Para aportar otra mirada vale la pena escuchar lo que dijo Joaquín Sabina sobre Vargas Llosa: “Me alegré mucho con su Nobel; es un magnifico escritor. Soy amigo de él, no soy sectario y no les pido carnet a mis amigos. Mis amigos son de izquierda, pero no tienen la obligación de serlo. Me enfado con mis amigos cuando son sectarios y dicen que él es de derechas. Pero los progres deberían leer sus libros”.

Esto es lo que dijo Joaquín Sabina sobre Vargas Llosa. Y solo un fanático podría acusarlo de derechista. ¿Lo dejarían a Sabina inaugurar la Feria del Libro?

En aquel momento, mi amigo y nuestro compañero Jorge Fernández Díaz, le hizo una pregunta certera a Mario Vargas Llosa que dijo que “hay tantos tipos de liberales como de trotskistas y rogó que ninguno de esos personajes nefastos (se refería a Videla y a Pinochet)  sea beneficiado con el rótulo de liberal” El premio Nobel, que acaba de ser premiado como “leyenda viva” por la biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, desprecia por igual a los carniceros que industrializaron la muerte tanto en nombre de Hitler como de Stalin. Para que no queden dudas hay que decir que la dictadura de Videla lo censuró y por decreto de un general genocida ignorante llamado Albano Harguindeguy prohibió la circulación de su emblemático libro “La tía Julia y el escribidor”. Vargas Llosa contó que guarda aquel texto oscurantista y medieval y todavía no entiende lo que quiere decir.

Vargas Llosa recordó además como presionaron con el PEN Club desde Estados Unidos a la junta militar para que liberaran y dejaran de torturar al escritor argentino Antonio Di Benedetto y el resto de los detenidos.
Además, Vargas Llosa en el plano de los derechos individuales y la cultura es casi un anarquista. Dinamita todos los dogmas. Abre todas las cabezas. Francotira ideas para provocar e incomodar a los pensadores perezosos. Está a favor del matrimonio igualitario, del aborto, defiende a rajatabla los derechos humanos y es un durísimo crítico de la iglesia cuando juega el rol reaccionario de querer tapar el sol con las manos y de convertirse en el discurso único de la culpa.

Ojalá cuando Vargas Llosa venga diga como dice siempre lo que se le canta.- Ojalá eso dispare un sano debate de ideas de todos los colores que conforman en arcoíris de nuestra bendita Argentina. Ojalá nos podamos enriquecer con el pensamiento del otro. Sobre todo para exterminar a los tiranos a los que Albert Camus definió como “ las personas que quieren que desaparezcan todo tipo de contradictores y contradicciones en el mundo”.  Ese es el tamaño del peligro. Y la dimensión del desafío.
Esto ocurrió hace exactamente cinco años. Y me dio mucha vergüenza ajena.

Le cuento primero los hechos puros y duros porque… no se pueden creer. Escuche, buy cialis por favor: Martina Soto Pose, clinic que en ese momento era una flamante cronista de Caiga Quien Caiga, seek le hizo una entrevista a la diputada kirchnerista Diana Conti.
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La diputada que encima se ha manifestado orgullosa de ser estalinista o de soñar con una Cristina eterna y que elogió a Hugo Chávez en varias oportunidades ni siquiera tuvo en cuenta el regalo que el  bolivariano le hizo al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama la primera vez que lo vió en una cumbre americana: el libro “Las venas abiertas de América Latina”.

Por aquellos tiempos cólera, un grupo de intelectuales kirchneristas quiso evitar que el premio Nobel de literatura, Mario Vargas Llosa, inaugurara a Feria del Libro con su discurso. El que primero levantó la bandera de la censura fue Horacio González que es sociólogo, docente, integrante de Carta Abierta y en ese momento era director de la Biblioteca Nacional. González les envió un mail a los organizadores donde acusaba Vargas Llosa de ser “un mesiánico autoritario que expresa a la derecha más agresiva y un militante que no deja de atacar a los gobiernos populares” de la región.

Fue otro momento de intensa vergüenza ajena. Era la primera vez que un premio Nobel y encima latinoamericano, iba a abrir nuestra querida Feria del Libro.

En la próxima Feria del Libro, por suerte, vuelve Vargas Llosa. Ya habrá cumplido sus 80 primeros años y presentará su libro, “Cinco Esquinas”. Con ese motivo hoy aparecieron entrevistas en Clarín y La Nación. El talentoso peruano recordó amargamente aquel trago amargo. “En algún momento soñé con vivir un tiempo en Buenos Aires. Pero tengo un triste recuerdo de las últimas veces que fui. Un grupo de escritores encabezados por el director de la Biblioteca Nacional me quiso prohibir que hablara por mis ideas políticas. ¡Escritores! ¡El director de la biblioteca en donde estuvo Borges!”, dice con asombro, Vargas Llosa. Y de inmediato hace un análisis político con la precisión de un cirujano: “Era un índice de ceguera ideológica que había cundido en la Argentina y que empobreció el país además de enconarlo”.

No quiero ni acordarme de su paso por Rosario, cuando un grupo de vándalos autotitulados militantes K atacaron a pedradas la camioneta en la que se desplazaba Vargas Llosa. Daban ganas de escuchar a Jesús diciendo: “Padre, perdónalos, no saben lo que hacen”. Seguramente, leyeron tantos libros como Diana Conti.

Hoy Vargas Llosa utiliza una figura genial para definir los últimos 12 años de autoritarismo de estado: “Con los Kirchner el país estaba embotellado. Pero el populismo está en retirada en América Latina y tengo motivos para ser optimista. La Argentina me inspira mucha ilusión. La democracia está empezando a funcionar otra vez”.

En lo personal no coincido con su propuesta económica, demasiado neoliberal para mi gusto, con endiosamiento de la ortodoxia y el mercado y un rol muy pobre para el estado pero, Mario Vargas Llosa es un combatiente a favor de las libertades en su máxima expresión y está en contra de todas las censuras y dictaduras. Desde las de la izquierda stalinista como la de Fidel en Cuba hasta las de la derecha fascista como las de Pinochet en Chile.

No me gustan las posturas sectarias, militantistas, enfermas de ideologitis que son capaces de apoyar gobiernos corruptos y patoteros como vimos de sobra durante el kirchnerato. Es verdad que Vargas Llosa fue un duro crítico del matrimonio Kirchner. Eso lo hace más interesante todavía. Si el intelectual no tiene una cuota de provocación a contra corriente suele convertirse en un funcionario del montón que apela a la obsecuencia para mantener sus privilegios.

Los que desprecian desde el kirchnerismo a Vargas Llosa por ser un neoliberal no deberían olvidar que Carlos Menem que fue el ícono más grande que tuvo este pensamiento en la Argentina a la que gobernó durante una década, fue compañero de boleta electoral del matrimonio Kirchner en siete ocasiones. ¿Escuchó? No en una ocasión… en siete. Néstor lo elogió como el mejor presidente de la historia. ¿Se acuerda?

Para aportar otra mirada vale la pena escuchar lo que dijo Joaquín Sabina sobre Vargas Llosa: “Me alegré mucho con su Nobel; es un magnifico escritor. Soy amigo de él, no soy sectario y no les pido carnet a mis amigos. Mis amigos son de izquierda, pero no tienen la obligación de serlo. Me enfado con mis amigos cuando son sectarios y dicen que él es de derechas. Pero los progres deberían leer sus libros”.

Esto es lo que dijo Joaquín Sabina sobre Vargas Llosa. Y solo un fanático podría acusarlo de derechista. ¿Lo dejarían a Sabina inaugurar la Feria del Libro?

En aquel momento, mi amigo y nuestro compañero Jorge Fernández Díaz, le hizo una pregunta certera a Mario Vargas Llosa que dijo que “hay tantos tipos de liberales como de trotskistas y rogó que ninguno de esos personajes nefastos (se refería a Videla y a Pinochet)  sea beneficiado con el rótulo de liberal” El premio Nobel, que acaba de ser premiado como “leyenda viva” por la biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, desprecia por igual a los carniceros que industrializaron la muerte tanto en nombre de Hitler como de Stalin. Para que no queden dudas hay que decir que la dictadura de Videla lo censuró y por decreto de un general genocida ignorante llamado Albano Harguindeguy prohibió la circulación de su emblemático libro “La tía Julia y el escribidor”. Vargas Llosa contó que guarda aquel texto oscurantista y medieval y todavía no entiende lo que quiere decir.

Vargas Llosa recordó además como presionaron con el PEN Club desde Estados Unidos a la junta militar para que liberaran y dejaran de torturar al escritor argentino Antonio Di Benedetto y el resto de los detenidos.
Además, Vargas Llosa en el plano de los derechos individuales y la cultura es casi un anarquista. Dinamita todos los dogmas. Abre todas las cabezas. Francotira ideas para provocar e incomodar a los pensadores perezosos. Está a favor del matrimonio igualitario, del aborto, defiende a rajatabla los derechos humanos y es un durísimo crítico de la iglesia cuando juega el rol reaccionario de querer tapar el sol con las manos y de convertirse en el discurso único de la culpa.

Ojalá cuando Vargas Llosa venga diga como dice siempre lo que se le canta.- Ojalá eso dispare un sano debate de ideas de todos los colores que conforman en arcoíris de nuestra bendita Argentina. Ojalá nos podamos enriquecer con el pensamiento del otro. Sobre todo para exterminar a los tiranos a los que Albert Camus definió como “ las personas que quieren que desaparezcan todo tipo de contradictores y contradicciones en el mundo”.  Ese es el tamaño del peligro. Y la dimensión del desafío.

El 5 de setiembre del 2014, buy information pills online en esta columna cotidiana yo dije lo siguiente: “A esta altura, el doctor Norberto Oyarbide dejó de ser juez de la Nación para convertirse en un símbolo de lo peor de la justicia. Formalmente todavía sigue siendo magistrado pero para la inmensa mayoría de la sociedad, Oyarbide vació absolutamente su credibilidad y debe ser destituido lo antes posible para bien de las instituciones republicanas y la división de poderes. Al borde de su final como juez, Oyarbide es el resumen de todo lo que no debe hacerse. Fue básicamente un hombre que se dedicó a proteger a los funcionarios de todos los oficialismos. Fue más un encubridor de la matriz corrupta del estado que una persona dedicada a impartir justicia.
En ese repugnante intercambio de favores, en el 2001, mientras las Torres Gemelas se derrumbaban producto del atentado terrorista, el Senado de la Nación con el voto de los menemistas salvó a Oyarbide del final de su carrera. Fue por el famoso caso de Spartacus, un lupanar que el juez debía denunciar por ilegal. Pero hizo todo lo contrario. Utilizó los servicios de un prostituto como un cliente VIP. Oyarbide supo beneficiar a Carlos Menem en varias causas y el ex presidente supo mantenerlo en el cargo. Los Kirchner, imitaron a Menem como en tantas otras cosas: hicieron lo mismo. Oyarbide los sobreseyó a la velocidad de la luz, sin pedir casi ninguna investigación patrimonial, de la acusación por enriquecimiento ilícito tanto de Néstor como de Cristina. Desde ese momento, Oyarbide pasó a ser El Niño mimado del gobierno que lo protegió una y mil veces. De hecho, Oyarbide batió todos los récords de acusaciones por mal desempeño y pedidos de juicio político. Tuvo 47 causas. Repito: ¡47! Sin embargo está allí, vivito y coleando, exhibiendo sus trajes caros, sus moñitos elegantes, sus perfumes top y bebiendo champagne en distintos saunas. Es la imagen de la frivolidad. Lleva un nivel de vida que no puede explicar con su declaración jurada. Todos los años viaja a los resort más all inclusive de centroamérica para sus vacaciones. Fueron insólitas las justificaciones que dio por el anillo de brillantes que lucía en uno de sus dedos. Primero dijo que lo había comprado en 250 mil dólares y después que lo había alquilado. Impresentable por donde se lo mire. Una humillación para todo el Poder Judicial que está lleno de jueces y fiscales honestos y eficientes.
Los últimos acontecimientos han superado todos los límites. Produce vergüenza ajena.
La Cámara Federal que actúa como instancia superior le sacó a Oyarbide la causa de la mafia de los medicamentos y lo mandó directamente al Consejo de la Magistratura. No fue un diputado opositor. Son sus jefes los que le exigen que rinda cuentas en ese lugar en donde los jueces son premiados o castigados por lo que hacen. Es el organismo que si tuviera independencia y equilibrio no tardaría un minuto más en mostrarle tarjeta roja y sacarlo de la cancha de los tribunales. Pero el cristinismo le debe muchos favores a Oyarbide. Fue muy dócil a todas las exigencias del gobierno nacional y por eso una vez más van a tratar de defenderlo. Tuvo tanta suerte que hasta salió sorteada una senadora cristinista para instruir la denuncia.
Esta causa es grave porque directamente se robó el expediente que debía manejar el juez Ariel Lijo, según le habían ordenado. El miró para otro lado, se quedó de prepo con el expediente y sobreseyó a funcionarios kirchneristas acusados de haber recibido dinero de la mafia de los medicamentos para la campaña electoral de Cristina. ¿Se entiende lo escandaloso de este tema? Plata sucia, tal vez de los narcos de la efedrina, solventaron gran parte de los actos y la publicidad de Cristina. ¿Qué me dice? Encima, todo esto se puede vincular al triple crimen y a las últimas novedades que se fueron conociendo por el tema de la importación ilegal de efedrina que salpica a los 4 hermanos Zacarías, y a la propia familia presidencial.
Otro de los sucesos increíbles de Oyarbide fue haber frenado 22 allanamientos en varias cuevas financieras porque se lo ordenó o se lo pidió el lugarteniente de Carlos Zannini. Se trata de Carlos Liuzzi quien también está siendo investigado. ¿Se da cuenta de lo que estamos hablando? Un juez que estaba en el teatro, por teléfono, le ordena a la Policía que suspenda un allanamiento en una financiera sospechada de ser una cueva de lavado de dinero. ¿Eso puede llamarse justicia? ¿Se le puede decir juez a Oyarbide?
Hoy me enteré que varios ciudadanos están haciendo una campaña pública para pedir que Oyarbide sea destituído. Es en la plataforma change.org. Ellos aprovechan la viralidad de la web para hacer firmar este reclamo. Son los mismos que se movieron para defender al fiscal José María Campagnoli. Esta vez exigen que Oyarbide sea destituído. Les pido que tomen esta columna editorial como una firma pública en vivo y en directo. Me adhiero fervorosamente e invito a que todos se adhieran a esta campaña de bien público. Para que el juez Oyarbide sea juzgado y destituído. Es por el bien de todos. Es por el bien de la justicia y la República. Yo ya firmé contra Oyarbide. ¿Y usted?

Le repito: lo que acabo de decir lo escribí hace 18 meses. Pero ahora lo quiero completar con algo que escribí esta mañana del 11 de marzo de 2016.

Basta de Oyarbide. El inescrupuloso y astuto todavía juez amenazó con jubilarse para desviar la mirada hacia su actuación. Pero después parece que se arrepintió e intentó de nuevo su jueguito de quedar bien con el poder de turno. Esta vez le entregó a Mauricio Macri los procesamientos de Amado Boudou y de Ricardo Jaime. Quiere demostrar rápido que puede prestar buenos servicios al oficialismo de Cambiemos. Se quiere quedar. Por suerte, a comienzos de semana yo le anticipé que se le viene la noche a Oyarbide. El Consejo de la Magistratura, por iniciativa del juez Cabral, pero con seis votos, lo citó a una suerte de declaración indagatoria de las del tipo de las causas penales. Se reflotó el caso insólito del freno de los allanamientos por pedido de Carlos Liuzzi del Poder Ejecutivo. Es el primer paso firme para expulsar a Oyarbide de la justicia argentina. Hay otras etapas que cumplir. Debe ser suspendido y luego enviado al tribunal de disciplina y al juicio político donde se necesitan los dos tercios de los votos. Pero todo indica que le chupó las medias a todos los presidentes y ahora no es confiable para nadie. Todo indica que le queda poco tiempo a Oyarbide en los tribunales. Ojalá esta vez le corten las piernas. Porque la pelota esta asquerosamente manchada. Si Oyarbide deja de ser juez no habremos solucionado todos los problemas. Pero habrá sonado un tiro para el lado de la justicia. ¿No le parece?

El 5 de setiembre del 2014, visit look en esta columna cotidiana yo dije lo siguiente: “A esta altura, this site el doctor Norberto Oyarbide dejó de ser juez de la Nación para convertirse en un símbolo de lo peor de la justicia. Formalmente todavía sigue siendo magistrado pero para la inmensa mayoría de la sociedad, abortion Oyarbide vació absolutamente su credibilidad y debe ser destituido lo antes posible para bien de las instituciones republicanas y la división de poderes. Al borde de su final como juez, Oyarbide es el resumen de todo lo que no debe hacerse. Fue básicamente un hombre que se dedicó a proteger a los funcionarios de todos los oficialismos. Fue más un encubridor de la matriz corrupta del estado que una persona dedicada a impartir justicia.
En ese repugnante intercambio de favores, en el 2001, mientras las Torres Gemelas se derrumbaban producto del atentado terrorista, el Senado de la Nación con el voto de los menemistas salvó a Oyarbide del final de su carrera. Fue por el famoso caso de Spartacus, un lupanar que el juez debía denunciar por ilegal. Pero hizo todo lo contrario. Utilizó los servicios de un prostituto como un cliente VIP. Oyarbide supo beneficiar a Carlos Menem en varias causas y el ex presidente supo mantenerlo en el cargo. Los Kirchner, imitaron a Menem como en tantas otras cosas: hicieron lo mismo. Oyarbide los sobreseyó a la velocidad de la luz, sin pedir casi ninguna investigación patrimonial, de la acusación por enriquecimiento ilícito tanto de Néstor como de Cristina. Desde ese momento, Oyarbide pasó a ser El Niño mimado del gobierno que lo protegió una y mil veces. De hecho, Oyarbide batió todos los récords de acusaciones por mal desempeño y pedidos de juicio político. Tuvo 47 causas. Repito: ¡47! Sin embargo está allí, vivito y coleando, exhibiendo sus trajes caros, sus moñitos elegantes, sus perfumes top y bebiendo champagne en distintos saunas. Es la imagen de la frivolidad. Lleva un nivel de vida que no puede explicar con su declaración jurada. Todos los años viaja a los resort más all inclusive de centroamérica para sus vacaciones. Fueron insólitas las justificaciones que dio por el anillo de brillantes que lucía en uno de sus dedos. Primero dijo que lo había comprado en 250 mil dólares y después que lo había alquilado. Impresentable por donde se lo mire. Una humillación para todo el Poder Judicial que está lleno de jueces y fiscales honestos y eficientes.
Los últimos acontecimientos han superado todos los límites. Produce vergüenza ajena.
La Cámara Federal que actúa como instancia superior le sacó a Oyarbide la causa de la mafia de los medicamentos y lo mandó directamente al Consejo de la Magistratura. No fue un diputado opositor. Son sus jefes los que le exigen que rinda cuentas en ese lugar en donde los jueces son premiados o castigados por lo que hacen. Es el organismo que si tuviera independencia y equilibrio no tardaría un minuto más en mostrarle tarjeta roja y sacarlo de la cancha de los tribunales. Pero el cristinismo le debe muchos favores a Oyarbide. Fue muy dócil a todas las exigencias del gobierno nacional y por eso una vez más van a tratar de defenderlo. Tuvo tanta suerte que hasta salió sorteada una senadora cristinista para instruir la denuncia.
Esta causa es grave porque directamente se robó el expediente que debía manejar el juez Ariel Lijo, según le habían ordenado. El miró para otro lado, se quedó de prepo con el expediente y sobreseyó a funcionarios kirchneristas acusados de haber recibido dinero de la mafia de los medicamentos para la campaña electoral de Cristina. ¿Se entiende lo escandaloso de este tema? Plata sucia, tal vez de los narcos de la efedrina, solventaron gran parte de los actos y la publicidad de Cristina. ¿Qué me dice? Encima, todo esto se puede vincular al triple crimen y a las últimas novedades que se fueron conociendo por el tema de la importación ilegal de efedrina que salpica a los 4 hermanos Zacarías, y a la propia familia presidencial.
Otro de los sucesos increíbles de Oyarbide fue haber frenado 22 allanamientos en varias cuevas financieras porque se lo ordenó o se lo pidió el lugarteniente de Carlos Zannini. Se trata de Carlos Liuzzi quien también está siendo investigado. ¿Se da cuenta de lo que estamos hablando? Un juez que estaba en el teatro, por teléfono, le ordena a la Policía que suspenda un allanamiento en una financiera sospechada de ser una cueva de lavado de dinero. ¿Eso puede llamarse justicia? ¿Se le puede decir juez a Oyarbide?
Hoy me enteré que varios ciudadanos están haciendo una campaña pública para pedir que Oyarbide sea destituído. Es en la plataforma change.org. Ellos aprovechan la viralidad de la web para hacer firmar este reclamo. Son los mismos que se movieron para defender al fiscal José María Campagnoli. Esta vez exigen que Oyarbide sea destituído. Les pido que tomen esta columna editorial como una firma pública en vivo y en directo. Me adhiero fervorosamente e invito a que todos se adhieran a esta campaña de bien público. Para que el juez Oyarbide sea juzgado y destituído. Es por el bien de todos. Es por el bien de la justicia y la República. Yo ya firmé contra Oyarbide. ¿Y usted?

Le repito: lo que acabo de decir lo escribí hace 18 meses. Pero ahora lo quiero completar con algo que escribí esta mañana del 11 de marzo de 2016.

Basta de Oyarbide. El inescrupuloso y astuto todavía juez amenazó con jubilarse para desviar la mirada hacia su actuación. Pero después parece que se arrepintió e intentó de nuevo su jueguito de quedar bien con el poder de turno. Esta vez le entregó a Mauricio Macri los procesamientos de Amado Boudou y de Ricardo Jaime. Quiere demostrar rápido que puede prestar buenos servicios al oficialismo de Cambiemos. Se quiere quedar. Por suerte, a comienzos de semana yo le anticipé que se le viene la noche a Oyarbide. El Consejo de la Magistratura, por iniciativa del juez Cabral, pero con seis votos, lo citó a una suerte de declaración indagatoria de las del tipo de las causas penales. Se reflotó el caso insólito del freno de los allanamientos por pedido de Carlos Liuzzi del Poder Ejecutivo. Es el primer paso firme para expulsar a Oyarbide de la justicia argentina. Hay otras etapas que cumplir. Debe ser suspendido y luego enviado al tribunal de disciplina y al juicio político donde se necesitan los dos tercios de los votos. Pero todo indica que le chupó las medias a todos los presidentes y ahora no es confiable para nadie. Todo indica que le queda poco tiempo a Oyarbide en los tribunales. Ojalá esta vez le corten las piernas. Porque la pelota esta asquerosamente manchada. Si Oyarbide deja de ser juez no habremos solucionado todos los problemas. Pero habrá sonado un tiro para el lado de la justicia. ¿No le parece?
Tal como es su costumbre, order la doctora Elisa Carrió lo dijo con todas las letras:

” Me produce asco moral tanta impunidad” Y de inmediato anunció que va a impulsar una investigación en la justicia por el delito de asociación ilícita entre Cristóbal López, mind Cristina Fernández de Kirchner y Ricardo Echegaray, seek entre otros”. Fuentes de tribunales decían que ya habían entrado tres denuncias.

Es que la rigurosa investigación de Hugo Alconada Mon en el diario La Nación justifica todo tipo de acciones que apunten a que el Zar del Juego K devuelva los 8 mil millones de pesos que le debe al estado para que haya juicio, castigo y condena para los culpables de semejante estafa y escándalo. Un periodista bajó a la tierra esa cifra estratosférica. Con los 8 mil millones que Cristóbal y sus cómplices se quedaron se podrían haber construido 13 hospitales maternos infantiles de alta complejidad como el que Cristina anunció para Río Gallegos. ¿Se da cuenta de la montaña de billetes de la que estamos hablando? Con esa plata de todos, Cristóbal se financió para comprar medios de comunicación que atacaron a los que no pensaban como Cristina. Ese es el primer camino que conduce a la ex presidenta de la Nación. Pero todos los caminos conducen a Cristina. Porque nada de lo que ocurrió en la última docena de años se hizo sin la orden o la venia de la exitosa abogada. Ricardo Echegaray, el actual titular de la Auditoría General de la Nación propuesto por Cristina no se hubiera atrevido a hacer lo que hizo en la AFIP sin la orden o la complicidad de ella.

Cristóbal López es más empresario y menos salvaje que Lázaro Báez pero multiplicó hasta el infinito su fortuna y patrimonio en la era de los Kirchner. Tanto Cristina como Néstor fueron sus amigos, socios e inquilinos, aunque Cristóbal diga que “no es testaferro” de la ex familia presidencial. Aunque hay algunos que dicen que el testaferro presidencial es su socio, Fabian de Souza. Un par de botones de muestra: en el 2003 López, tenía 9 empresas, y al final del mandato K había llegado a tener 50. El hombre quintuplicó los tragamonedas. Pasó de tener 2.934 a 15.758 maquinitas y Néstor, le amplió la concesión en el hipódromo de Palermo hasta 2032. ¿Se entiende? Durante 16 años más, Cristóbal va a explotar esa timba que produce ganancias millonarias. Después los militontos dicen que Macri gobierna para los ricos. Cristina gobernó para tres familias acaudaladas, entre otras, los Kirchner, los López y los Báez. Se la llevaron en pala mecánica.

Suena increíble y enfermizo que a esta altura, encubridores para periodísticos como Horacio Verbitsky digan sin que se le caiga la cara de vergüenza que estamos en el 55, y que Cristina es Evita y que Macri es algo asi como el almirante Isaac Rojas de la revolución libertadora. Encima de las fortunas que se robaron se quieren victimizar y quedar en la historia como héroes revolucionarios perseguidos por la  ultraderecha y la reacción.

El problema es que esa impunidad que le da asco a la doctora Carrío se va a terminar si se cumple lo que anoche dijo Mauricio Macri. Por televisión el presidente le aseguró a Luis Majul que la AFIP está buscando por todos los mecanismos embargarle bienes a Cristóbal para que pague lo que debe. La consigna no debería ser: “que vuelva Cristina” sino “que devuelva Cristóbal”. Y Cristina también.

Con los Kirchner en general y con Cristina en particular en los últimos 4 años no se movía una mosca si ella no quería. Por lo tanto acá también va a tener que explicar la inexplicable maniobra en tribunales. ¿Sabe cómo fue la truchada? Muy simple. Por cada litro de nafta que la empresa Oil vendía a 14 pesos le debía dar 4 pesos a la AFIP en concepto de impuestos a los combustibles. Todas las empresas petroleras pagaron religiosamente. Menos la de Cristóbal que retuvo ese dinero que no era de él y con eso hizo inversiones que hicieron crecer su imperio. Se financió con el dinero de los más humildes mientras la AFIP armaba la ingeniería de la impunidad. Primero al no exigirle el pago inmediato de la deuda. Segundo porque los controles que les hicieron fueron tan amigables que parecían juez y parte o socios y finalmente les armaron planes de pagos absolutamente discrecionales que no les dieron a otros grupos que estaban al borde de la quiebra y en serios problemas económicos. Pocos día antes de irse Cristina del poder, Echegaray le obsequió a Cristóbal un plan de facilidades de pago increíble a 120 meses y a un interés tan bajo que la inflación iba licuando esa deuda.

Asi de sencilla es la maniobra que indigna. Asi de privilegiados fueron los empresarios amigos y socios de los Kirchner. A los amigos todo, a los enemigos ni justicia.

Creo que se cebaron con el negocio fácil. Creo que se pasaron de rosca con el truco y que por eso el monto llegó a la cifra sideral de 8 mil millones de pesos. Se sintieron impunes y pensaron que si Daniel Scioli ganaba las elecciones, podían seguir la misma joda e incluso incrementarla.

Es tanta la promiscuidad con los Kirchner que Romina Mercado la hija de Alicia trabaja con Cristóbal igual que el Bochi Sanfelice, el socio de Máximo en la inmobiliara. Cristóbal le paga los alquileres a Cristina de dos departamentos, una oficina  y 5 cocheras en el edificio Madero Center, El hotel Alto Calafate le facturó habitaciones a la empresa Casino de Cristóbal, el hotel de Cristóbal, nunca mejor llamado “El Retorno”, le transfirió dinero a Alto Calafate, uno de la cadena de 4 hoteles de los Kirchner. En fin. Casi que no dejaron negociado por hacer. Es tanta la voracidad por el poder y el dinero que tenemos que hablar de una obsesión adictiva, de una suerte de bulimia por los dólares y los cargos.

Ojalá Macri cumpla cuando dice que “no van a tolerar este tipo de abusos”. Ojalá se le pueda poner un límite a la impunidad y que los empresarios compitan en igualdad de condiciones sin privilegios ni complicidades. Ojalá todos los caminos que conducen a Cristina se aclararen ante la justicia.  Para que la megacorrupción de estado sea solo una triste historia del pasado. Para que los gobiernos se nutran con funcionarios honestos y capaces. Para que dejemos  de hacer papelones. Y para que Cristóbal sea el nombre del descubridor de América y no un emblema del que se hizo la América metiendo la mano en el bolsillo de todos y todas. Los argentinos decentes que nos rompemos el lomo trabajando hoy nos sentimos humillados. Una vez más se burlaron de nosotros y nos mojaron la oreja. Una vez más el asco moral lo sentimos todos.
Tal como es su costumbre, capsule la doctora Elisa Carrió lo dijo con todas las letras:

” Me produce asco moral tanta impunidad” Y de inmediato anunció que va a impulsar una investigación en la justicia por el delito de asociación ilícita entre Cristóbal López, ask Cristina Fernández de Kirchner y Ricardo Echegaray, clinic entre otros”. Fuentes de tribunales decían que ya habían entrado tres denuncias.

Es que la rigurosa investigación de Hugo Alconada Mon en el diario La Nación justifica todo tipo de acciones que apunten a que el Zar del Juego K devuelva los 8 mil millones de pesos que le debe al estado para que haya juicio, castigo y condena para los culpables de semejante estafa y escándalo. Un periodista bajó a la tierra esa cifra estratosférica. Con los 8 mil millones que Cristóbal y sus cómplices se quedaron se podrían haber construido 13 hospitales maternos infantiles de alta complejidad como el que Cristina anunció para Río Gallegos. ¿Se da cuenta de la montaña de billetes de la que estamos hablando? Con esa plata de todos, Cristóbal se financió para comprar medios de comunicación que atacaron a los que no pensaban como Cristina. Ese es el primer camino que conduce a la ex presidenta de la Nación. Pero todos los caminos conducen a Cristina. Porque nada de lo que ocurrió en la última docena de años se hizo sin la orden o la venia de la exitosa abogada. Ricardo Echegaray, el actual titular de la Auditoría General de la Nación propuesto por Cristina no se hubiera atrevido a hacer lo que hizo en la AFIP sin la orden o la complicidad de ella.

Cristóbal López es más empresario y menos salvaje que Lázaro Báez pero multiplicó hasta el infinito su fortuna y patrimonio en la era de los Kirchner. Tanto Cristina como Néstor fueron sus amigos, socios e inquilinos, aunque Cristóbal diga que “no es testaferro” de la ex familia presidencial. Aunque hay algunos que dicen que el testaferro presidencial es su socio, Fabian de Souza. Un par de botones de muestra: en el 2003 López, tenía 9 empresas, y al final del mandato K había llegado a tener 50. El hombre quintuplicó los tragamonedas. Pasó de tener 2.934 a 15.758 maquinitas y Néstor, le amplió la concesión en el hipódromo de Palermo hasta 2032. ¿Se entiende? Durante 16 años más, Cristóbal va a explotar esa timba que produce ganancias millonarias. Después los militontos dicen que Macri gobierna para los ricos. Cristina gobernó para tres familias acaudaladas, entre otras, los Kirchner, los López y los Báez. Se la llevaron en pala mecánica.

Suena increíble y enfermizo que a esta altura, encubridores para periodísticos como Horacio Verbitsky digan sin que se le caiga la cara de vergüenza que estamos en el 55, y que Cristina es Evita y que Macri es algo asi como el almirante Isaac Rojas de la revolución libertadora. Encima de las fortunas que se robaron se quieren victimizar y quedar en la historia como héroes revolucionarios perseguidos por la  ultraderecha y la reacción.

El problema es que esa impunidad que le da asco a la doctora Carrío se va a terminar si se cumple lo que anoche dijo Mauricio Macri. Por televisión el presidente le aseguró a Luis Majul que la AFIP está buscando por todos los mecanismos embargarle bienes a Cristóbal para que pague lo que debe. La consigna no debería ser: “que vuelva Cristina” sino “que devuelva Cristóbal”. Y Cristina también.

Con los Kirchner en general y con Cristina en particular en los últimos 4 años no se movía una mosca si ella no quería. Por lo tanto acá también va a tener que explicar la inexplicable maniobra en tribunales. ¿Sabe cómo fue la truchada? Muy simple. Por cada litro de nafta que la empresa Oil vendía a 14 pesos le debía dar 4 pesos a la AFIP en concepto de impuestos a los combustibles. Todas las empresas petroleras pagaron religiosamente. Menos la de Cristóbal que retuvo ese dinero que no era de él y con eso hizo inversiones que hicieron crecer su imperio. Se financió con el dinero de los más humildes mientras la AFIP armaba la ingeniería de la impunidad. Primero al no exigirle el pago inmediato de la deuda. Segundo porque los controles que les hicieron fueron tan amigables que parecían juez y parte o socios y finalmente les armaron planes de pagos absolutamente discrecionales que no les dieron a otros grupos que estaban al borde de la quiebra y en serios problemas económicos. Pocos día antes de irse Cristina del poder, Echegaray le obsequió a Cristóbal un plan de facilidades de pago increíble a 120 meses y a un interés tan bajo que la inflación iba licuando esa deuda.

Asi de sencilla es la maniobra que indigna. Asi de privilegiados fueron los empresarios amigos y socios de los Kirchner. A los amigos todo, a los enemigos ni justicia.

Creo que se cebaron con el negocio fácil. Creo que se pasaron de rosca con el truco y que por eso el monto llegó a la cifra sideral de 8 mil millones de pesos. Se sintieron impunes y pensaron que si Daniel Scioli ganaba las elecciones, podían seguir la misma joda e incluso incrementarla.

Es tanta la promiscuidad con los Kirchner que Romina Mercado la hija de Alicia trabaja con Cristóbal igual que el Bochi Sanfelice, el socio de Máximo en la inmobiliara. Cristóbal le paga los alquileres a Cristina de dos departamentos, una oficina  y 5 cocheras en el edificio Madero Center, El hotel Alto Calafate le facturó habitaciones a la empresa Casino de Cristóbal, el hotel de Cristóbal, nunca mejor llamado “El Retorno”, le transfirió dinero a Alto Calafate, uno de la cadena de 4 hoteles de los Kirchner. En fin. Casi que no dejaron negociado por hacer. Es tanta la voracidad por el poder y el dinero que tenemos que hablar de una obsesión adictiva, de una suerte de bulimia por los dólares y los cargos.

Ojalá Macri cumpla cuando dice que “no van a tolerar este tipo de abusos”. Ojalá se le pueda poner un límite a la impunidad y que los empresarios compitan en igualdad de condiciones sin privilegios ni complicidades. Ojalá todos los caminos que conducen a Cristina se aclararen ante la justicia.  Para que la megacorrupción de estado sea solo una triste historia del pasado. Para que los gobiernos se nutran con funcionarios honestos y capaces. Para que dejemos  de hacer papelones. Y para que Cristóbal sea el nombre del descubridor de América y no un emblema del que se hizo la América metiendo la mano en el bolsillo de todos y todas. Los argentinos decentes que nos rompemos el lomo trabajando hoy nos sentimos humillados. Una vez más se burlaron de nosotros y nos mojaron la oreja. Una vez más el asco moral lo sentimos todos.
Ya tenemos un santo celeste y blanco.

El próximo 16 de octubre, healing Argentina tendrá su primer santo nacido en este suelo patrio. Hoy anunciaron en el Vaticano que Francisco, medical el primer Papa argentino, recipe lo consagrará en Roma. Hace dos meses yo le conté mi alegría por esta posibilidad que hoy ya tiene fecha formal. Aquella columna tuvo un recorrido celestial producto de que muchos católicos hicieron circular ese texto de alguien que no es católico. El propio obispo de Cruz del Eje, Santiago Olivera me anunció la buena nueva de que en su Diócesis se habían repartido estas líneas que hoy quiero volver a compartir.

El Vaticano ya certificó que médicos y teólogos no pudieron encontrar explicación científica a dos milagros producidos por el cura Brochero.

Se trata de dos chicos. La primera es una nena sanjuanina llamada Camila Brusotti que había quedado en estado vegetativo después de varias palizas a las que la sometieron su madre y su padrastro quienes, por suerte, luego fueron detenidos por delitos tan aberrantes. Pese al daño cerebral, hoy Camila tiene una vida normal.

El otro fenómeno fue la recuperación de Nicolás Flores. Tenía apenas 11 meses cuando sufrió un accidente automovilístico terrible. Tuvo 4 paros cardio-respiratorios y hasta perdió masa encefálica. La ciencia no puede comprender como es que Nicolás hoy habla y camina y eso que no tiene el hemisferio izquierdo del cerebro.

Muchas veces les conté que no soy una persona creyente. Que admiro profundamente a los que tienen fe y a los que canalizan esa fe en la construcción de una sociedad más igualitaria. Si me apuran me defino como agnóstico, es decir que no puedo probar la existencia de Dios, pero tampoco lo contrario. Tal vez ese escepticismo genético me haya convertido en periodista. Por eso estoy maravillado con el Papa Francisco. Por su actitud revolucionaria hacia adentro y afuera de la iglesia y por su sinceridad brutal. Me conmueve ver una persona que conocí, que hoy tiene tanto poder como humildad, al que muchos le llaman el Papa villero y que se dedicó por entero a la paz, la convivencia y la justicia social. Y por suerte, puedo separar del análisis el papel que Francisco juega en la política interna de la Argentina. Me duelen muchas cosas, pero me parecen menores, parroquiales, al lado de tanta misericordia universal.

Además, como buen jesuita, es un intelectual de altísimo vuelo. Publicó un texto extraordinario llamado:

“Carta del Papa a los no creyentes”. Es una respuesta a las preguntas que el fundador del diario “La República” le hizo sobre la fe. Eugenio Scalfari es otro intelectual de aquellos, pero de izquierda y ateo. Como no come vidrio, publicó ese texto al que definió como “escandalosamente fascinante” en la tapa de su diario.

Allí el Papa, dice entre otras cosas que “la autoridad de Jesús es diferente porque no tiene como fin ejercitar un poder sobre los otros, sino servirlos, darles libertad y plenitud de vida”. Yo de inmediato pensé en José Gabriel del Rosario Brochero, que pronto será canonizado.

Pensé en ese verdadero gladiador del evangelio que a lomo de su mulo, con su poncho y su cigarro colgando de los labios fue capaz de cruzar una suerte de Cordillera de los Andes de Córdoba como son las Altas Cumbres para integrar a esos gauchos perdidos en sus necesidades básicas en medio de la humildad de sus ranchos.

Para los cordobeses, el cura Brochero siempre fue un orgullo, sin distinción de camisetas religiosas. Aun los que no somos creyentes valoramos ese ejemplo de entrega hacia los demás aún en el lecho de muerte. Porque de tanto compartir el mate y la vida con los enfermos se contagió la lepra que para aquella época era el nombre del horror. Se quedó ciego, sordo, absolutamente pobre. Dicen los historiadores que como buen hombre de campo, experto en las tareas agrícolas, puteador y corajudo, se despidió de la vida con un rosario en sus manos y diciendo: “Ahora tengo puestos los aparejos, estoy listo para el viaje”. El paisaje emocionante de traslasierra que de tan bello parece una pintura religiosa, en octubre será invadido por una celebración de multitudes: cuando el Papa Francisco firme el protocolo correspondiente y al beato Brochero ya le podamos decir, San Brochero. Nació en Villa Santa Rosa del Río Primero, donde hoy viven aproximadamente 9 mil personas. Bautizaron así a esa localidad en homenaje a Santa Rosa de Lima la primera santa latinoamericana consagrada. Otra vez el milagro de la curiosidad. En ese lugar nació quien será el primer santo totalmente argentino, como si se tratara de una señal del destino. Brochero, cursó en la universidad de San Carlos, junto a Miguel Juárez Celman quien después sería presidente de nuestro país. En 1867 el cura Brochero se bancó la epidemia de cólera que casi dejó desierta la ciudad de Córdoba. Movió cielo y tierra para socorrer a los enfermos. El cura gaucho que está en los cielos y a punto de cumplir eso de que santificado sea su nombre, murió

en Villa del Tránsito, un pueblito colgado del cielo y las montañas que luego cambió su nombre por el de Villa Cura Brochero.

El cura Brochero es una bandera de los mejor de los argentinos. De los que tienen o no tiene fe. De los creyentes o de los agnósticos. Porque además de la palabra de Dios, llevó a esos lugares hostiles, en el 1.800,  el progreso social. Ese parece ser, su verdadero milagro. Gracias a su fe y a su empuje y valentía se construyeron colegios, 200 kilómetros de caminos, un dique, varios pueblos, un ramal del ferrocarril, la estafeta postal con el telégrafo y hasta un acueducto para conectar el río Panaholma con las acequias. Eso rompió tanta discriminación y aislamiento de esos campesinos que estaban tan cerca de Dios y tan lejos de las autoridades.

El Papa Francisco, otro cura gaucho si se me permite la herejía, dice en su carta a los no creyentes que “La fe cristiana no marca la separación insuperable entre Jesús y los demás. Nos dice que en Él, todos hemos sido llamados a ser hijos del único padre y hermanos entre nosotros”.

El cura Brochero era un pastor con olor a oveja. Decía que la vida de los muertos está en el recuerdo de los vivos. Hoy se anunció que se convertirá en santo aunque entre los más pobres de Córdoba hace rato que Brochero está en el altar de los grandes y en las estampitas de la esperanza. He visto ponchos que dicen: “Brochero: apóstol de la caridad”.

Francisco, le dice al editor de “La República” que “ La Iglesia, créame, no obstante su lentitud, sus infidelidades, sus errores y los pecados que pudo haber cometido y puede aún cometer en aquellos que la componen, no tiene otro sentido ni fin sino el de vivir y testimoniar a Jesús: Él que ha sido enviado por Abba “a traer a los pobres la alegre noticia, a proclamar a los prisioneros la liberación y a los ciegos la vista, a poner en libertad a los oprimidos, a proclamar el año de gracia del Señor”.

Me apasiona el debate por un futuro mejor. No soy fácil de convencer. Creo más en lo que veo y en la ciencia. Soy duro para entender las abstracciones que habitan el cielo de las plegarias. Pero creo en los que creen. Creo en los que rezan y hacen. Creo en seres humanos de la dimensión de Jorge Bergoglio y José Brochero. Hoy uno es Papa y el otro pronto será santo. Sigo sin ser creyente pero creo que con personas como ellos, el mundo tiene cura.
Ya tenemos un santo celeste y blanco.

El próximo 16 de octubre, ampoule Argentina tendrá su primer santo nacido en este suelo patrio. Hoy anunciaron en el Vaticano que Francisco, shop el primer Papa argentino, buy viagra lo consagrará en Roma. Hace dos meses yo le conté mi alegría por esta posibilidad que hoy ya tiene fecha formal. Aquella columna tuvo un recorrido celestial producto de que muchos católicos hicieron circular ese texto de alguien que no es católico. El propio obispo de Cruz del Eje, Santiago Olivera me anunció la buena nueva de que en su Diócesis se habían repartido estas líneas que hoy quiero volver a compartir.

El Vaticano ya certificó que médicos y teólogos no pudieron encontrar explicación científica a dos milagros producidos por el cura Brochero.

Se trata de dos chicos. La primera es una nena sanjuanina llamada Camila Brusotti que había quedado en estado vegetativo después de varias palizas a las que la sometieron su madre y su padrastro quienes, por suerte, luego fueron detenidos por delitos tan aberrantes. Pese al daño cerebral, hoy Camila tiene una vida normal.

El otro fenómeno fue la recuperación de Nicolás Flores. Tenía apenas 11 meses cuando sufrió un accidente automovilístico terrible. Tuvo 4 paros cardio-respiratorios y hasta perdió masa encefálica. La ciencia no puede comprender como es que Nicolás hoy habla y camina y eso que no tiene el hemisferio izquierdo del cerebro.

Muchas veces les conté que no soy una persona creyente. Que admiro profundamente a los que tienen fe y a los que canalizan esa fe en la construcción de una sociedad más igualitaria. Si me apuran me defino como agnóstico, es decir que no puedo probar la existencia de Dios, pero tampoco lo contrario. Tal vez ese escepticismo genético me haya convertido en periodista. Por eso estoy maravillado con el Papa Francisco. Por su actitud revolucionaria hacia adentro y afuera de la iglesia y por su sinceridad brutal. Me conmueve ver una persona que conocí, que hoy tiene tanto poder como humildad, al que muchos le llaman el Papa villero y que se dedicó por entero a la paz, la convivencia y la justicia social. Y por suerte, puedo separar del análisis el papel que Francisco juega en la política interna de la Argentina. Me duelen muchas cosas, pero me parecen menores, parroquiales, al lado de tanta misericordia universal.

Además, como buen jesuita, es un intelectual de altísimo vuelo. Publicó un texto extraordinario llamado:

“Carta del Papa a los no creyentes”. Es una respuesta a las preguntas que el fundador del diario “La República” le hizo sobre la fe. Eugenio Scalfari es otro intelectual de aquellos, pero de izquierda y ateo. Como no come vidrio, publicó ese texto al que definió como “escandalosamente fascinante” en la tapa de su diario.

Allí el Papa, dice entre otras cosas que “la autoridad de Jesús es diferente porque no tiene como fin ejercitar un poder sobre los otros, sino servirlos, darles libertad y plenitud de vida”. Yo de inmediato pensé en José Gabriel del Rosario Brochero, que pronto será canonizado.

Pensé en ese verdadero gladiador del evangelio que a lomo de su mulo, con su poncho y su cigarro colgando de los labios fue capaz de cruzar una suerte de Cordillera de los Andes de Córdoba como son las Altas Cumbres para integrar a esos gauchos perdidos en sus necesidades básicas en medio de la humildad de sus ranchos.

Para los cordobeses, el cura Brochero siempre fue un orgullo, sin distinción de camisetas religiosas. Aun los que no somos creyentes valoramos ese ejemplo de entrega hacia los demás aún en el lecho de muerte. Porque de tanto compartir el mate y la vida con los enfermos se contagió la lepra que para aquella época era el nombre del horror. Se quedó ciego, sordo, absolutamente pobre. Dicen los historiadores que como buen hombre de campo, experto en las tareas agrícolas, puteador y corajudo, se despidió de la vida con un rosario en sus manos y diciendo: “Ahora tengo puestos los aparejos, estoy listo para el viaje”. El paisaje emocionante de traslasierra que de tan bello parece una pintura religiosa, en octubre será invadido por una celebración de multitudes: cuando el Papa Francisco firme el protocolo correspondiente y al beato Brochero ya le podamos decir, San Brochero. Nació en Villa Santa Rosa del Río Primero, donde hoy viven aproximadamente 9 mil personas. Bautizaron así a esa localidad en homenaje a Santa Rosa de Lima la primera santa latinoamericana consagrada. Otra vez el milagro de la curiosidad. En ese lugar nació quien será el primer santo totalmente argentino, como si se tratara de una señal del destino. Brochero, cursó en la universidad de San Carlos, junto a Miguel Juárez Celman quien después sería presidente de nuestro país. En 1867 el cura Brochero se bancó la epidemia de cólera que casi dejó desierta la ciudad de Córdoba. Movió cielo y tierra para socorrer a los enfermos. El cura gaucho que está en los cielos y a punto de cumplir eso de que santificado sea su nombre, murió

en Villa del Tránsito, un pueblito colgado del cielo y las montañas que luego cambió su nombre por el de Villa Cura Brochero.

El cura Brochero es una bandera de los mejor de los argentinos. De los que tienen o no tiene fe. De los creyentes o de los agnósticos. Porque además de la palabra de Dios, llevó a esos lugares hostiles, en el 1.800,  el progreso social. Ese parece ser, su verdadero milagro. Gracias a su fe y a su empuje y valentía se construyeron colegios, 200 kilómetros de caminos, un dique, varios pueblos, un ramal del ferrocarril, la estafeta postal con el telégrafo y hasta un acueducto para conectar el río Panaholma con las acequias. Eso rompió tanta discriminación y aislamiento de esos campesinos que estaban tan cerca de Dios y tan lejos de las autoridades.

El Papa Francisco, otro cura gaucho si se me permite la herejía, dice en su carta a los no creyentes que “La fe cristiana no marca la separación insuperable entre Jesús y los demás. Nos dice que en Él, todos hemos sido llamados a ser hijos del único padre y hermanos entre nosotros”.

El cura Brochero era un pastor con olor a oveja. Decía que la vida de los muertos está en el recuerdo de los vivos. Hoy se anunció que se convertirá en santo aunque entre los más pobres de Córdoba hace rato que Brochero está en el altar de los grandes y en las estampitas de la esperanza. He visto ponchos que dicen: “Brochero: apóstol de la caridad”.

Francisco, le dice al editor de “La República” que “ La Iglesia, créame, no obstante su lentitud, sus infidelidades, sus errores y los pecados que pudo haber cometido y puede aún cometer en aquellos que la componen, no tiene otro sentido ni fin sino el de vivir y testimoniar a Jesús: Él que ha sido enviado por Abba “a traer a los pobres la alegre noticia, a proclamar a los prisioneros la liberación y a los ciegos la vista, a poner en libertad a los oprimidos, a proclamar el año de gracia del Señor”.

Me apasiona el debate por un futuro mejor. No soy fácil de convencer. Creo más en lo que veo y en la ciencia. Soy duro para entender las abstracciones que habitan el cielo de las plegarias. Pero creo en los que creen. Creo en los que rezan y hacen. Creo en seres humanos de la dimensión de Jorge Bergoglio y José Brochero. Hoy uno es Papa y el otro pronto será santo. Sigo sin ser creyente pero creo que con personas como ellos, el mundo tiene cura.
Hay un chiste que circula hace tiempo respecto de ese “alemán me tiene mal” y es en referencia al mal de Halzeimer que hace que uno se olvide de algunas cosas. Es tomarse en broma una enfermedad. Exorcisarla con una sonrisa. Otros le sumaron al italiano Franco Deterioro. Yo me acordé de eso cuando ví a Máximo Kirchner hablar esta mañana en el recinto de diputados. Escuché las mentiras del Príncipe Heredero desnudo en su debilidad y pensé en hacer una columna titulada “Máximo deterioro”. No por la memoria del hijo doblemente presidencial. Porque es joven y no tiene problemas neurológicos. Se acuerda solo de lo que quiere o de lo que le conviene. Es oportunismo y no un problema médico. Es ceguera ideológica y autocomplaciente. Su breve discurso evidenció varias cosas. Primero que no se esforzó demasiado en la profundidad ni en el despliegue de sus palabras. Habló un ratito y sanseacabó. No vaya a ser cosa que se canse demasiado, generic que se estrese: ya sabemos que no está demasiado acostumbrado al  esfuerzo físico ni intelectual. Pero el concepto de Máximo deterioro se refiere a La Cámpora y a las últimas imágenes del naufragio cristinista. Fue patético escuchar a Máximo fingiendo moderación y prudencia, find casi como un lobo disfrazado de cordero patagónico. Hablaba de respeto y de no enojarse mientras en estos días le ordenó a sus soldados que hostigaran hasta la estigmatización brutal a Diego Bossio, mind por ejemplo. Y eso que Bossio era uno de los niños mimados de Cristina. Lo que pasa es que Bossio, se cansó del maltrato personal y de la ametralladora de errores políticos que cometió Cristina hasta que se convirtió en la mariscal de la derrota del peronismo. Máximo con la banderita argentina sobre su pupitre hablaba de paz, amor y tolerancia y sus muchachos le hicieron la vida imposible a Bossio y al resto de los legisladores que resolvieron romper con el verticalismo del látigo y la chequera con la que gobernó Cristina. Oscar Romero, sindicalista mecánico y presidente del Bloque Justicialista que integra Bossio repudió en el debate que hayan hecho públicos los teléfonos de todos los disidentes, que hayan mostrado fotos del jardín de infantes donde va la hija de un legislador, o la dirección de su domicilio particular. Todos hechos graves de intimidación y apriete mafioso. Y peligroso. ¿Qué hubiera dicho el comandante Máximo si algún fanático de sus seguidores atacaba violentamente a un diputado o a la familia de alguno de los diputados que se fueron hartos de tanto autoritarismo?  Romero fue más allá y puso el dedo en la llaga de la mega corrupción de estado que se instaló en los últimos 12 años. Dijo que a ninguno de sus compañeros lo iban a encontrar en una financiera con un empresario que todos conocen y hoy no lo nombran.

Se estaban refiriendo al repugnante  video que prueba una vez más, el lavado de dinero negro de la corrupción y las estafas monumentales que hizo la familia de Lázaro Báez en clara complicidad con la familiar Kirchner.

Hay impunidades que son creativas. Que le hayan puesto “La Rosadita” a la cueva con la que operaba la Casa Rosada es un sincericidio bastante audaz. Que ese antro mafioso haya estado ubicado en el edificio Madero Center donde los vecinos son Cristóbal López, Amado Buodou y Cristina Kirchner tiene dos departamentos y cinco cocheras es propio de alguien que siente una impunidad invencible. Se sienten un poco menos que dioses. Se sienten que nunca nadie se va a atrever a meterlos presos o a  denunciarlos. Pero se equivocaron. Es que no debe haber demasiados antecedentes de tanta bulimia por el dinero y el poder. Las imágenes de los muchachos de Báez y Cristina llenando bolsos y bolsos con montañas de dólares y euros es digna de las dinastías más corruptas de la historia o de las películas de los patrones del mal de la narcocracia. ¿Para que querían robar tanto?¿No tenían límites? Se llenan la boca hablando contra la derecha pero ellos no hicieron nada por derecha. Todo ilegal, todo lo que tocaron lo convirtieron en barro en mugre del robo a los argentinos.

¿ Lo vieron a Martin Báez, el hijo de Lázaro que había mentido diciendo que no conocía ni a Federico Elaskar ni a la financiera SGI? ¿ Vieron cuando brindan con whisky y habanos como ricachones del imperio del Pato Donald. ¿O a Daniel Perez Gadín el contador todo terreno de los carteles de los Báez y los Kirchner? No puedo creer que estos muchachos no estén presos. ¿Qué espera el juez Sebastián Casanello para citar a Lázaro Báez? Hoy dicen que va a convocar a prestar declaración indagatoria a su hijo Martin, a su socio Walter Sansot, al administrador de las dos familias, Perez Gadín y a su hijo. ¿Estará en lo cierto la diputada Mariana Zuvic que dice que las maquinitas que cuentan los billetes son oficiales y que algunos bultos llenos de pesos vienen encapsulados, es decir envueltos en un plástico especial y cerrados al vacío, como cuando salen de los bancos o directamente de una fábrica de billetes como la Casa de la Moneda.

Encima Aníbal Fernández nos toma de tontos a todos los argentinos y dice que contar dinero no es delito y que Cristina es incapaz de robar un peso. Eso va a haber que probarlo ante la justicia porque si algunas causas avanzan como corresponde todos van a tener que justificar las fortunas que tienen y las que ocultaron.

El lugarteniente Andrés “El Cuervo” Larroque se quejó porque “Macri aprieta a gobernadores, intendentes y diputados con fondos y porque el radicalismo abandonó las banderas de don Hipólito Yrigoyen a cambio de un ministerio y dos secretarías. Parece mentira que tenga la cara tan dura y que haga ostentación de tanta hipocresía. Fueron Néstor y Cristina los reyes del apriete. Hicieron arrodillar y aplaudir durante años a gobernadores y dirigentes de todo tipo. También es cierto que para que alguien se te suba encima, vos primero te tenes que agachar. Y por momentos el kirchnerismo fue un torneo de quien le chupaba mas rápido y mejor las medias a Cristina. Por eso hablo de Máximo deterioro o de las “últimas imágenes del naufragio cristinista”. Era patético escuchar a Máximo llamar a la calma cuando su tropa en sociedad con Quebracho, en la calle,  insultaban a medio mundo y se alistaban para la violencia cotidiana.

Mientras tanto las familias millonarias para las que gobernó Cristina siguen sin ser citados a tribunales. Ni Cristóbal ni Lázaro ni Cristina han sido molestados por los jueces. Solo la ex presidente fue citada a declarar por el doctor Claudio Bonadío y tal vez en la causa menos grave. El gobierno de los Kirchner fue el gobierno de los bolsos llenos de dinero ilegal. De sur con Lázaro a norte con Milagro Sala. Nunca un cheque o una transferencia legal. Siempre billetes físicos, contado rabioso y plata negra y sucia. Parece una película policial pero, lamentablemente es la realidad que padecimos. Una era que podría titularse: “No fue magia, fue mafia” o directamente “Máximo deterioro”.
Hay un chiste que circula hace tiempo respecto de ese “alemán me tiene mal” y es en referencia al mal de Halzeimer que hace que uno se olvide de algunas cosas. Es tomarse en broma una enfermedad. Exorcisarla con una sonrisa. Otros le sumaron al italiano Franco Deterioro. Yo me acordé de eso cuando ví a Máximo Kirchner hablar esta mañana en el recinto de diputados. Escuché las mentiras del Príncipe Heredero desnudo en su debilidad y pensé en hacer una columna titulada “Máximo deterioro”. No por la memoria del hijo doblemente presidencial. Porque es joven y no tiene problemas neurológicos. Se acuerda solo de lo que quiere o de lo que le conviene. Es oportunismo y no un problema médico. Es ceguera ideológica y autocomplaciente. Su breve discurso evidenció varias cosas. Primero que no se esforzó demasiado en la profundidad ni en el despliegue de sus palabras. Habló un ratito y sanseacabó. No vaya a ser cosa que se canse demasiado, there que se estrese: ya sabemos que no está demasiado acostumbrado al  esfuerzo físico ni intelectual. Pero el concepto de Máximo deterioro se refiere a La Cámpora y a las últimas imágenes del naufragio cristinista. Fue patético escuchar a Máximo fingiendo moderación y prudencia, salve casi como un lobo disfrazado de cordero patagónico. Hablaba de respeto y de no enojarse mientras en estos días le ordenó a sus soldados que hostigaran hasta la estigmatización brutal a Diego Bossio, ed por ejemplo. Y eso que Bossio era uno de los niños mimados de Cristina. Lo que pasa es que Bossio, se cansó del maltrato personal y de la ametralladora de errores políticos que cometió Cristina hasta que se convirtió en la mariscal de la derrota del peronismo. Máximo con la banderita argentina sobre su pupitre hablaba de paz, amor y tolerancia y sus muchachos le hicieron la vida imposible a Bossio y al resto de los legisladores que resolvieron romper con el verticalismo del látigo y la chequera con la que gobernó Cristina. Oscar Romero, sindicalista mecánico y presidente del Bloque Justicialista que integra Bossio repudió en el debate que hayan hecho públicos los teléfonos de todos los disidentes, que hayan mostrado fotos del jardín de infantes donde va la hija de un legislador, o la dirección de su domicilio particular. Todos hechos graves de intimidación y apriete mafioso. Y peligroso. ¿Qué hubiera dicho el comandante Máximo si algún fanático de sus seguidores atacaba violentamente a un diputado o a la familia de alguno de los diputados que se fueron hartos de tanto autoritarismo?  Romero fue más allá y puso el dedo en la llaga de la mega corrupción de estado que se instaló en los últimos 12 años. Dijo que a ninguno de sus compañeros lo iban a encontrar en una financiera con un empresario que todos conocen y hoy no lo nombran.

Se estaban refiriendo al repugnante  video que prueba una vez más, el lavado de dinero negro de la corrupción y las estafas monumentales que hizo la familia de Lázaro Báez en clara complicidad con la familiar Kirchner.

Hay impunidades que son creativas. Que le hayan puesto “La Rosadita” a la cueva con la que operaba la Casa Rosada es un sincericidio bastante audaz. Que ese antro mafioso haya estado ubicado en el edificio Madero Center donde los vecinos son Cristóbal López, Amado Buodou y Cristina Kirchner tiene dos departamentos y cinco cocheras es propio de alguien que siente una impunidad invencible. Se sienten un poco menos que dioses. Se sienten que nunca nadie se va a atrever a meterlos presos o a  denunciarlos. Pero se equivocaron. Es que no debe haber demasiados antecedentes de tanta bulimia por el dinero y el poder. Las imágenes de los muchachos de Báez y Cristina llenando bolsos y bolsos con montañas de dólares y euros es digna de las dinastías más corruptas de la historia o de las películas de los patrones del mal de la narcocracia. ¿Para que querían robar tanto?¿No tenían límites? Se llenan la boca hablando contra la derecha pero ellos no hicieron nada por derecha. Todo ilegal, todo lo que tocaron lo convirtieron en barro en mugre del robo a los argentinos.

¿ Lo vieron a Martin Báez, el hijo de Lázaro que había mentido diciendo que no conocía ni a Federico Elaskar ni a la financiera SGI? ¿ Vieron cuando brindan con whisky y habanos como ricachones del imperio del Pato Donald. ¿O a Daniel Perez Gadín el contador todo terreno de los carteles de los Báez y los Kirchner? No puedo creer que estos muchachos no estén presos. ¿Qué espera el juez Sebastián Casanello para citar a Lázaro Báez? Hoy dicen que va a convocar a prestar declaración indagatoria a su hijo Martin, a su socio Walter Sansot, al administrador de las dos familias, Perez Gadín y a su hijo. ¿Estará en lo cierto la diputada Mariana Zuvic que dice que las maquinitas que cuentan los billetes son oficiales y que algunos bultos llenos de pesos vienen encapsulados, es decir envueltos en un plástico especial y cerrados al vacío, como cuando salen de los bancos o directamente de una fábrica de billetes como la Casa de la Moneda.

Encima Aníbal Fernández nos toma de tontos a todos los argentinos y dice que contar dinero no es delito y que Cristina es incapaz de robar un peso. Eso va a haber que probarlo ante la justicia porque si algunas causas avanzan como corresponde todos van a tener que justificar las fortunas que tienen y las que ocultaron.

El lugarteniente Andrés “El Cuervo” Larroque se quejó porque “Macri aprieta a gobernadores, intendentes y diputados con fondos y porque el radicalismo abandonó las banderas de don Hipólito Yrigoyen a cambio de un ministerio y dos secretarías. Parece mentira que tenga la cara tan dura y que haga ostentación de tanta hipocresía. Fueron Néstor y Cristina los reyes del apriete. Hicieron arrodillar y aplaudir durante años a gobernadores y dirigentes de todo tipo. También es cierto que para que alguien se te suba encima, vos primero te tenes que agachar. Y por momentos el kirchnerismo fue un torneo de quien le chupaba mas rápido y mejor las medias a Cristina. Por eso hablo de Máximo deterioro o de las “últimas imágenes del naufragio cristinista”. Era patético escuchar a Máximo llamar a la calma cuando su tropa en sociedad con Quebracho, en la calle,  insultaban a medio mundo y se alistaban para la violencia cotidiana.

Mientras tanto las familias millonarias para las que gobernó Cristina siguen sin ser citados a tribunales. Ni Cristóbal ni Lázaro ni Cristina han sido molestados por los jueces. Solo la ex presidente fue citada a declarar por el doctor Claudio Bonadío y tal vez en la causa menos grave. El gobierno de los Kirchner fue el gobierno de los bolsos llenos de dinero ilegal. De sur con Lázaro a norte con Milagro Sala. Nunca un cheque o una transferencia legal. Siempre billetes físicos, contado rabioso y plata negra y sucia. Parece una película policial pero, lamentablemente es la realidad que padecimos. Una era que podría titularse: “No fue magia, fue mafia” o directamente “Máximo deterioro”.
A esta altura no hay ninguna duda: el gobierno de la familia Kirchner fue el más corrupto de la historia. Los del menemismo fueron vueltos, viagra chirolas, for sale al lado de estas montañas de dólares y euros contados con maquinitas, transportados en bolsos y aviones, pesados en balanzas y depositados en el exterior.

A esta altura la indignación de la sociedad supera todos los límites y está exigiendo que haya juicio, castigo y condena para los que saquearon los dineros públicos. Gran parte de la sociedad mira a los tribunales y se pregunta en voz alta: ¿Nadie va a ir preso? El propio presidente, Mauricio Macri dijo que no iba a haber impunidad para estos personajes que le producen bronca, hartazgo e impotencia.

¿Qué más necesita ver el juez Sebastián Casanello para citar a Lázaro Báez quien es el amigo, socio, cómplice, testaferro y empleado de Néstor y Cristina que más rápido se hizo millonario pero que dejó los dedos más pegados por todos lados? Es cierto que el juez le prohibió salir del país, inhibió sus bienes y citó a su hijo, Martín Báez, uno de los actores principales en esa novela real de los patrones del mal que cuentan fortunas en La Rosadita. Pero con Martín, no alcanza. Hay que subir en la línea de las responsabilidades y buscar a los jefes de esta verdadera asociación ilícita: hablo de Lázaro y de la propia Cristina.

Es cierto que tampoco pueden salir de la Argentina y también van a tener que prestar declaración indagatoria el contador Daniel Perez Gadín y su hijo y hasta Fabián Virgilio Rossi, el ex esposo de Ileana Calabró que era el nexo con bancos lavadores de los paraísos fiscales.  Pero ellos son piezas importantes pero piezas al fin de un rompecabezas nefasto que armaron otros. Más que pingüinos son los buitres de Río Gallegos. Los que tienen niveles de codicia nunca vistos. Los que son capaces de vender a la madre y a las madres de plaza de mayo por una caja fuerte llena de miserables billetes. Ayer le dije que la última docena de años se podría definir como el gobierno de los bolsos llenos de la plata de todos los argentinos. De norte a sur. Desde Milagro Sala hasta Lázaro. Ambos la levantaron en pala mecánica y se la tenían que llevar en bolsos tan pesados que tenían que arrastrarlos.

De todos modos, Martín Báez no es ningún perejil. Ya  tiene un patrimonio declarado de 29 millones de pesos. No está mal para su edad. Es socio de Cristina en el hotel La Aldea, de El Chalten. Báez juniors es dueño del edificio y la ex presidenta del terreno.

En su momento, el hijo de tigre supo tener el 48% de las acciones de Valle Mitre, la empresa que administró tres de los cuatro hoteles de la cadena “Kirchner, Resort All inclusive”. Las Dunas, era de Lázaro, pero se lo vendió a Néstor en cómodas cuotas. En el Alto Calafate se hizo esa vergonzosa operación de los 14 millones que Lázaro le pagó por habitaciones que jamás usaron a Cristina. Insólito. ¿Son muy tontos o demasiado vivos? O aplicaron el manual básico de lavado de dinero.

Las empresas de los Báez y los Kirchner batieron todos los records de facturas truchas. Son las empresas que le compraron la casa de Rio Gallegos a los Kirchner a precios sobrevaluados y con papeles subfacturados, o la que le pagaron alquileres por encima del mercado a varios departamentos de los K.

Un par de empresas tuvieron responsabilidad incluso en los tristemente célebres fondos de Santa Cruz que Domingo Cavallo le dió a Néstor y que el gobernador de entonces hizo desaparecer como por arte de magia. Agro Sociedad Anónima facturó las estancias que quedarán bajo el agua y deberán recibir su correspondiente indemnización cuando se terminen, si es que se hacen, las represas Kirchner y Cepernic. La voracidad por el dinero y el poder empujó a los Kirchner a ir por todos los negocios.

No hay antecedentes en democracia de tantas estafas y negociados. Demostraron estar enfermos por el poder y el dinero.

Incluso aparece la compañía de taxis aéreo Top Air, en uno de cuyos vuelos viajó Leonardo Fariña, el valijero que hoy está preso igual que su amigo Juan Suris acusado de narcotraficante y que también suministró facturas truchas en Bahía Blanca a la familia presidencial y a Lázaro. Son chorros de cuarta, ladronzuelos que le roban las migajas a los verdaderos ladrones de guante blanco. Son los perejiles de un supermercado repleto de dinero como el que se guardaba en las bóvedas de Lázaro que luego, por la gracia de Dios, recicló en bodega.

Los muchachos de la agrupación “Lázaro Báez para la Victoria y la Fortuna de Cristina pusieron al estado al servicio del enriquecimiento ilícito de la familia presidencial.

Revuelve el estómago de asco moral, como dijo Carrió, comprobar el olor nauseabundo que surge cada vez que se destapa una olla oficial. De cualquier negociado que se toque salta pus. Nunca presentan balances y los dibujos son groseros.

Alguna vez escribí que Lázaro era el Alfredo Yabrán de los Kirchner. Un mafioso todo terreno. La única vez que tuvo que pisar tribunales presentó un escrito, estuvo dos minutos y se negó a responder preguntas. Será porque no tiene una sola respuesta creíble a semejante mentira organizada. Hay más dudas que tierra en la Patagonia. Hay mucho misterio que develar en el caso más espectacular de movilidad social ascendente de toda la historia. Lázaro Báez pasó de empleado bancario a megamillonario. Y fue en apenas diez años, en la década ganada por los Kirchner y sus amigos y cómplices. Lázaro se levantó y anduvo.

¿Quien es Lázaro? ¿Qué papel cumplió en el ladriprogresismo feudal? ¿Cómo se lo recordará cuando se cuente la historia de estos años de estafas y fractura social expuesta? Báez no puede explicar cómo se convirtió en uno de los hombres más poderosos de la Argentina. ¿Que hizo para que le adjudicaran la mayor cantidad de obras públicas durante el kirchnerismo? Pese a todo ahora está dejando cientos de familias en la calle, despidiendo trabajadores en plena tierra santa de Santa Cruz.

Lázaro tiene la flota de vehículos más grande del pais. Una colección de autos negros de alta gama que ni la mafia napolitana. La parte más bizarra de su historia es que fue el constructor, el donante y actualmente el vigilador del faraónico mausoleo de Néstor Kirchner. Ya le dije que ese monumento a la corrupción y la desmesura es monitoreado on line por Cristina desde donde ella se encuentre. Es todo un dato. Es un mensaje clarísimo, aunque tiene su simbolismo. La noche en que Néstor Kirchner se murió había estado cenando con Cristina y Lázaro. Según el evangelio, Lázaro de Betania ya estaba muerto y sepultado. Pero llegó Jesucristo que era su amigo y lo resucitó en un instante y con una frase: “Lázaro, levántate y anda”. Este Lázaro de estos tiempos de cólera, se parece más a otro personaje bíblico que es casi su contracara. A Poncio Pilatos, el que se lavó las manos y con ese gesto, selló la condena a muerte de Jesús. Es el símbolo del oportunismo, la vileza y la traición. Por los siglos de los siglos, Amén.
A esta altura no hay ninguna duda: el gobierno de la familia Kirchner fue el más corrupto de la historia. Los del menemismo fueron vueltos, store chirolas, cure al lado de estas montañas de dólares y euros contados con maquinitas, ampoule transportados en bolsos y aviones, pesados en balanzas y depositados en el exterior.

A esta altura la indignación de la sociedad supera todos los límites y está exigiendo que haya juicio, castigo y condena para los que saquearon los dineros públicos. Gran parte de la sociedad mira a los tribunales y se pregunta en voz alta: ¿Nadie va a ir preso? El propio presidente, Mauricio Macri dijo que no iba a haber impunidad para estos personajes que le producen bronca, hartazgo e impotencia.

¿Qué más necesita ver el juez Sebastián Casanello para citar a Lázaro Báez quien es el amigo, socio, cómplice, testaferro y empleado de Néstor y Cristina que más rápido se hizo millonario pero que dejó los dedos más pegados por todos lados? Es cierto que el juez le prohibió salir del país, inhibió sus bienes y citó a su hijo, Martín Báez, uno de los actores principales en esa novela real de los patrones del mal que cuentan fortunas en La Rosadita. Pero con Martín, no alcanza. Hay que subir en la línea de las responsabilidades y buscar a los jefes de esta verdadera asociación ilícita: hablo de Lázaro y de la propia Cristina.

Es cierto que tampoco pueden salir de la Argentina y también van a tener que prestar declaración indagatoria el contador Daniel Perez Gadín y su hijo y hasta Fabián Virgilio Rossi, el ex esposo de Ileana Calabró que era el nexo con bancos lavadores de los paraísos fiscales.  Pero ellos son piezas importantes pero piezas al fin de un rompecabezas nefasto que armaron otros. Más que pingüinos son los buitres de Río Gallegos. Los que tienen niveles de codicia nunca vistos. Los que son capaces de vender a la madre y a las madres de plaza de mayo por una caja fuerte llena de miserables billetes. Ayer le dije que la última docena de años se podría definir como el gobierno de los bolsos llenos de la plata de todos los argentinos. De norte a sur. Desde Milagro Sala hasta Lázaro. Ambos la levantaron en pala mecánica y se la tenían que llevar en bolsos tan pesados que tenían que arrastrarlos.

De todos modos, Martín Báez no es ningún perejil. Ya  tiene un patrimonio declarado de 29 millones de pesos. No está mal para su edad. Es socio de Cristina en el hotel La Aldea, de El Chalten. Báez juniors es dueño del edificio y la ex presidenta del terreno.

En su momento, el hijo de tigre supo tener el 48% de las acciones de Valle Mitre, la empresa que administró tres de los cuatro hoteles de la cadena “Kirchner, Resort All inclusive”. Las Dunas, era de Lázaro, pero se lo vendió a Néstor en cómodas cuotas. En el Alto Calafate se hizo esa vergonzosa operación de los 14 millones que Lázaro le pagó por habitaciones que jamás usaron a Cristina. Insólito. ¿Son muy tontos o demasiado vivos? O aplicaron el manual básico de lavado de dinero.

Las empresas de los Báez y los Kirchner batieron todos los records de facturas truchas. Son las empresas que le compraron la casa de Rio Gallegos a los Kirchner a precios sobrevaluados y con papeles subfacturados, o la que le pagaron alquileres por encima del mercado a varios departamentos de los K.

Un par de empresas tuvieron responsabilidad incluso en los tristemente célebres fondos de Santa Cruz que Domingo Cavallo le dió a Néstor y que el gobernador de entonces hizo desaparecer como por arte de magia. Agro Sociedad Anónima facturó las estancias que quedarán bajo el agua y deberán recibir su correspondiente indemnización cuando se terminen, si es que se hacen, las represas Kirchner y Cepernic. La voracidad por el dinero y el poder empujó a los Kirchner a ir por todos los negocios.

No hay antecedentes en democracia de tantas estafas y negociados. Demostraron estar enfermos por el poder y el dinero.

Incluso aparece la compañía de taxis aéreo Top Air, en uno de cuyos vuelos viajó Leonardo Fariña, el valijero que hoy está preso igual que su amigo Juan Suris acusado de narcotraficante y que también suministró facturas truchas en Bahía Blanca a la familia presidencial y a Lázaro. Son chorros de cuarta, ladronzuelos que le roban las migajas a los verdaderos ladrones de guante blanco. Son los perejiles de un supermercado repleto de dinero como el que se guardaba en las bóvedas de Lázaro que luego, por la gracia de Dios, recicló en bodega.

Los muchachos de la agrupación “Lázaro Báez para la Victoria y la Fortuna de Cristina pusieron al estado al servicio del enriquecimiento ilícito de la familia presidencial.

Revuelve el estómago de asco moral, como dijo Carrió, comprobar el olor nauseabundo que surge cada vez que se destapa una olla oficial. De cualquier negociado que se toque salta pus. Nunca presentan balances y los dibujos son groseros.

Alguna vez escribí que Lázaro era el Alfredo Yabrán de los Kirchner. Un mafioso todo terreno. La única vez que tuvo que pisar tribunales presentó un escrito, estuvo dos minutos y se negó a responder preguntas. Será porque no tiene una sola respuesta creíble a semejante mentira organizada. Hay más dudas que tierra en la Patagonia. Hay mucho misterio que develar en el caso más espectacular de movilidad social ascendente de toda la historia. Lázaro Báez pasó de empleado bancario a megamillonario. Y fue en apenas diez años, en la década ganada por los Kirchner y sus amigos y cómplices. Lázaro se levantó y anduvo.

¿Quien es Lázaro? ¿Qué papel cumplió en el ladriprogresismo feudal? ¿Cómo se lo recordará cuando se cuente la historia de estos años de estafas y fractura social expuesta? Báez no puede explicar cómo se convirtió en uno de los hombres más poderosos de la Argentina. ¿Que hizo para que le adjudicaran la mayor cantidad de obras públicas durante el kirchnerismo? Pese a todo ahora está dejando cientos de familias en la calle, despidiendo trabajadores en plena tierra santa de Santa Cruz.

Lázaro tiene la flota de vehículos más grande del pais. Una colección de autos negros de alta gama que ni la mafia napolitana. La parte más bizarra de su historia es que fue el constructor, el donante y actualmente el vigilador del faraónico mausoleo de Néstor Kirchner. Ya le dije que ese monumento a la corrupción y la desmesura es monitoreado on line por Cristina desde donde ella se encuentre. Es todo un dato. Es un mensaje clarísimo, aunque tiene su simbolismo. La noche en que Néstor Kirchner se murió había estado cenando con Cristina y Lázaro. Según el evangelio, Lázaro de Betania ya estaba muerto y sepultado. Pero llegó Jesucristo que era su amigo y lo resucitó en un instante y con una frase: “Lázaro, levántate y anda”. Este Lázaro de estos tiempos de cólera, se parece más a otro personaje bíblico que es casi su contracara. A Poncio Pilatos, el que se lavó las manos y con ese gesto, selló la condena a muerte de Jesús. Es el símbolo del oportunismo, la vileza y la traición. Por los siglos de los siglos, Amén.
La Cámara de Diputados fue el escenario donde el gobierno de Mauricio Macri se anotó el mayor éxito político desde que es gobierno. Simultáneamente, clinic eso dejó en evidencia una fuerte derrota del cristinismo más extremo y dogmático. No solamente porque perdieron la votación por paliza, click por 185 votos a 86. También porque el oficialismo de Cambiemos terminó de noquear al fantasma de Fernando de la Rúa. Ya lo tenía contra las cuerdas porque ni Macri ni sus ministros mostraron debilidad ni complejos a la hora de ejercer el poder como se debe. Esa firmeza que Macri aprendió en las empresas de su padre, ask en Boca Juniors y en los dos gobiernos que lideró en la Ciudad, le dieron la capacidad de mando necesaria para que nadie crea que se puede llevar por delante al presidente. El fantasma de De la Rúa y el fracaso de la Alianza, seguía acechando. Estamos hablando del último gobierno no peronista que se fue mucho antes de terminar su mandato y en el medio de muertos y una situación anárquica. Las imágenes de la huida en helicóptero, la sangre derramada y los saqueos consolidaron en la memoria de muchos argentinos un lugar común que decía lo siguiente: con el peronismo en la oposición, nadie puede gobernar.

Esto es lo que la administración de Macri terminó de liquidar con la media sanción en diputados. En su primera sesión, seguramente la más trascendente del año, y en un tema polémico y muy delicado, lograron construir una mayoría pese a ser una minoría. Eso se llama victoria política. Sobre todo porque nadie vota estos proyectos con alegría. Como dijo Roberto Lavagna, son “acuerdos malos pero inevitables”. No hay otra alternativa mejor para salir de las arenas movedizas cargadas de trampas cazabobos que dejaron Cristina y sus muchachos. Estamos fuera del crédito y del mundo. Este primer paso, que todavía falta que sea convertido en ley en el Senado. Aportará solo la recuperación de la tarjeta de crédito que nos habían retirado. Después, depende de nosotros que gastemos los nuevos créditos en consumo y populismo o en obras de infraestructura y desarrollo.

Pese a que no se trataba de un proyecto como el de la Asignación Universal que todos votan con esperanza, el trabajo de la mesa política de Cambiemos consiguió además de alinear a los votos propios, a casi todo el Frente Renovador de Sergio Massa, al bloque Justicialista disidente con los K y a otros sectores con menor cantidad de diputados pero igualmente importantes desde el punto de vista simbólico como el de Margarita Stolbizer. Rogelio Frigerio, Emilio Monzó, y Mario Negri entre otros supieron negociar, dialogar y ceder lo necesario para poner lo importante sobre lo accesorio. Eso le hizo recuperar dignidad al Congreso de la Nación que durante el kirchnerismo había sido una escribanía que solo refrendaba a libro cerrado, por verticalismo y casi sin debate las leyes que ordenaba Cristina. Es como si el Congreso se hubiera independizado. Ahora hay discusiones, argumentos, defensa de estos o aquellos intereses. Pero nada está cocinado de arriba. Se estableció como una democracia parlamentaria más horizontal y diversa. Y cuando eso ocurre, los extremos más dogmáticos quedan en el camino lamiéndose las heridas. El bloque que preside Héctor Recalde y que teledirige a telefonazos limpios Cristina quedó herido. Todavía tiene mucho poder. Ochenta legisladores no es poco. Todo lo  contrario. Pero tuvieron argumentos insólitos, erráticos, vengativos y eso motivó que Stolbizer y Negri cortaran por lo sano la soberbia y la altanería de los fanáticos de Cristina.

Margarita le dijo a Axel Kicillof que si era tan fácil resolver el tema de los Buitres como estaba diciendo porque no lo solucionaron antes y nos dejaron este “balurdo”, que en el diccionario de lunfardo significa, mentira, engaño, desorden.

El jefe del bloque de Cambiemos, Negri contó en estos micrófonos que le dio un correctivo oral a los muchachos de Máximo Kirchner: “Ojo que ustedes no son el Che Guevara, pueden ser Isidorito Cañones”, un personaje de historieta tarambana que se iba de joda todas las noches y que dilapidaba la plata de la familia.

El cristinismo tiene una sola posibilidad de volver al poder: que a Macri le estalle una crisis que no pueda controlar. Y por momentos estos verticalistas de la exitosa abogada, parece que lo único que quieren es poner palos en la rueda y empujar al gobierno al vacío. Cada vez que hablan, comparan a Macri con la dictadura y la basura pese a que les ganó en elecciones limpias y lo asocian a los Buitres cuando se trata de una situación que dejó de herencia maldita el gobierno anterior. Por eso hubo seis diputados del Frente para la Victoria que no votaron en contra como el resto del bloque. Maurice Closs,  el ex gobernador de Misiones fue el más conocido, que dijo que la acusación de traidor no le producía ni un pellizco y que muchas veces Cristina le pidió cosas que hizo tapándose la nariz solo por acompañar al gobierno anterior.

Sigue crujiendo el bloque K y promete nuevos desprendimientos. La división es muy profunda. Porque tienen objetivos totalmente distintos. Los peronistas que gobiernan provincias y municipios quieren aportar a la gobernabilidad y a que todo se normalice, sobre todo el crédito para poder hacer obras. Pero los soldados de Cristina están empecinados en dinamitar todo tipo de convivencia, en profundizar la grieta y el odio y, si pueden, en hacerle la vida imposible a Macri hasta  que abandone el gobierno. Ellos que acusaban a medio mundo de ser destituyentes, ahora se convirtieron en vulgares voces agoreras que fogonean el caos donde y como pueden.

Necesitan convertir a Macri en un ogro represor insensible y ultra liberal, cosa que hasta ahora Macri ha demostrado no ser. Ya lo dijo José Ottavis, ayer después de pasar por el local del Frente para la Victoria Xipolitakis y ver la película me casé con un boludo: “Si a Urtubey le gusta el gobierno de Macri que se vaya a su partido. Yo quiero que Cristina sea la presidenta del Partido Justicialista”. Lo más preocupante es que por momentos aparecen fomentando situaciones hostiles y violentas. Ottavis dijo que esto iba a terminar mal, en kilombo. Máximo se disfrazó de cordero patagónico pero le ordenó a sus muchachos que pintaran las paredes con la amenaza de que si tocan a Cristina va a haber kilombo. En las movilizaciones y el acampe en Plaza de Mayo, los camporistas aparecen conducidos por Quebracho  o por las huestes de Milagro Sala. Y cada uno que abandona el bloque K es hostigado y perseguido por las redes sociales, insultado, acusado de traidor y escrachado en su domicilio particular o haciendo público su teléfono personal.

Aquí hay que encender una alarma roja. Que sean acérrimos opositores no es ningún problema. Al contrario, están en todo su derecho y a Macri le conviene confrontar con un ladri progresismo feudal y jurásico. El problema es que se sienten los únicos defensores de la patria y eso los habilita a castigar y agredir a quien ellos consideren antipatria. Allí si entraríamos en problemas graves que habrá que contener. Pero mientras la república vaya por sus carriles del debate franco, del disenso y el consenso, la democracia se consolida y genera las condiciones para  que mejoren su situación los que menos tienen y más necesitan. Macri supo construir una mayoría y demostrar que tiene uñas de guitarrero. Veremos cómo suena su melodía.
La Cámara de Diputados fue el escenario donde el gobierno de Mauricio Macri se anotó el mayor éxito político desde que es gobierno. Simultáneamente, cure eso dejó en evidencia una fuerte derrota del cristinismo más extremo y dogmático. No solamente porque perdieron la votación por paliza, check por 185 votos a 86. También porque el oficialismo de Cambiemos terminó de noquear al fantasma de Fernando de la Rúa. Ya lo tenía contra las cuerdas porque ni Macri ni sus ministros mostraron debilidad ni complejos a la hora de ejercer el poder como se debe. Esa firmeza que Macri aprendió en las empresas de su padre, en Boca Juniors y en los dos gobiernos que lideró en la Ciudad, le dieron la capacidad de mando necesaria para que nadie crea que se puede llevar por delante al presidente. El fantasma de De la Rúa y el fracaso de la Alianza, seguía acechando. Estamos hablando del último gobierno no peronista que se fue mucho antes de terminar su mandato y en el medio de muertos y una situación anárquica. Las imágenes de la huida en helicóptero, la sangre derramada y los saqueos consolidaron en la memoria de muchos argentinos un lugar común que decía lo siguiente: con el peronismo en la oposición, nadie puede gobernar.

Esto es lo que la administración de Macri terminó de liquidar con la media sanción en diputados. En su primera sesión, seguramente la más trascendente del año, y en un tema polémico y muy delicado, lograron construir una mayoría pese a ser una minoría. Eso se llama victoria política. Sobre todo porque nadie vota estos proyectos con alegría. Como dijo Roberto Lavagna, son “acuerdos malos pero inevitables”. No hay otra alternativa mejor para salir de las arenas movedizas cargadas de trampas cazabobos que dejaron Cristina y sus muchachos. Estamos fuera del crédito y del mundo. Este primer paso, que todavía falta que sea convertido en ley en el Senado. Aportará solo la recuperación de la tarjeta de crédito que nos habían retirado. Después, depende de nosotros que gastemos los nuevos créditos en consumo y populismo o en obras de infraestructura y desarrollo.

Pese a que no se trataba de un proyecto como el de la Asignación Universal que todos votan con esperanza, el trabajo de la mesa política de Cambiemos consiguió además de alinear a los votos propios, a casi todo el Frente Renovador de Sergio Massa, al bloque Justicialista disidente con los K y a otros sectores con menor cantidad de diputados pero igualmente importantes desde el punto de vista simbólico como el de Margarita Stolbizer. Rogelio Frigerio, Emilio Monzó, y Mario Negri entre otros supieron negociar, dialogar y ceder lo necesario para poner lo importante sobre lo accesorio. Eso le hizo recuperar dignidad al Congreso de la Nación que durante el kirchnerismo había sido una escribanía que solo refrendaba a libro cerrado, por verticalismo y casi sin debate las leyes que ordenaba Cristina. Es como si el Congreso se hubiera independizado. Ahora hay discusiones, argumentos, defensa de estos o aquellos intereses. Pero nada está cocinado de arriba. Se estableció como una democracia parlamentaria más horizontal y diversa. Y cuando eso ocurre, los extremos más dogmáticos quedan en el camino lamiéndose las heridas. El bloque que preside Héctor Recalde y que teledirige a telefonazos limpios Cristina quedó herido. Todavía tiene mucho poder. Ochenta legisladores no es poco. Todo lo  contrario. Pero tuvieron argumentos insólitos, erráticos, vengativos y eso motivó que Stolbizer y Negri cortaran por lo sano la soberbia y la altanería de los fanáticos de Cristina.

Margarita le dijo a Axel Kicillof que si era tan fácil resolver el tema de los Buitres como estaba diciendo porque no lo solucionaron antes y nos dejaron este “balurdo”, que en el diccionario de lunfardo significa, mentira, engaño, desorden.

El jefe del bloque de Cambiemos, Negri contó en estos micrófonos que le dio un correctivo oral a los muchachos de Máximo Kirchner: “Ojo que ustedes no son el Che Guevara, pueden ser Isidorito Cañones”, un personaje de historieta tarambana que se iba de joda todas las noches y que dilapidaba la plata de la familia.

El cristinismo tiene una sola posibilidad de volver al poder: que a Macri le estalle una crisis que no pueda controlar. Y por momentos estos verticalistas de la exitosa abogada, parece que lo único que quieren es poner palos en la rueda y empujar al gobierno al vacío. Cada vez que hablan, comparan a Macri con la dictadura y la basura pese a que les ganó en elecciones limpias y lo asocian a los Buitres cuando se trata de una situación que dejó de herencia maldita el gobierno anterior. Por eso hubo seis diputados del Frente para la Victoria que no votaron en contra como el resto del bloque. Maurice Closs,  el ex gobernador de Misiones fue el más conocido, que dijo que la acusación de traidor no le producía ni un pellizco y que muchas veces Cristina le pidió cosas que hizo tapándose la nariz solo por acompañar al gobierno anterior.

Sigue crujiendo el bloque K y promete nuevos desprendimientos. La división es muy profunda. Porque tienen objetivos totalmente distintos. Los peronistas que gobiernan provincias y municipios quieren aportar a la gobernabilidad y a que todo se normalice, sobre todo el crédito para poder hacer obras. Pero los soldados de Cristina están empecinados en dinamitar todo tipo de convivencia, en profundizar la grieta y el odio y, si pueden, en hacerle la vida imposible a Macri hasta  que abandone el gobierno. Ellos que acusaban a medio mundo de ser destituyentes, ahora se convirtieron en vulgares voces agoreras que fogonean el caos donde y como pueden.

Necesitan convertir a Macri en un ogro represor insensible y ultra liberal, cosa que hasta ahora Macri ha demostrado no ser. Ya lo dijo José Ottavis, ayer después de pasar por el local del Frente para la Victoria Xipolitakis y ver la película me casé con un boludo: “Si a Urtubey le gusta el gobierno de Macri que se vaya a su partido. Yo quiero que Cristina sea la presidenta del Partido Justicialista”. Lo más preocupante es que por momentos aparecen fomentando situaciones hostiles y violentas. Ottavis dijo que esto iba a terminar mal, en kilombo. Máximo se disfrazó de cordero patagónico pero le ordenó a sus muchachos que pintaran las paredes con la amenaza de que si tocan a Cristina va a haber kilombo. En las movilizaciones y el acampe en Plaza de Mayo, los camporistas aparecen conducidos por Quebracho  o por las huestes de Milagro Sala. Y cada uno que abandona el bloque K es hostigado y perseguido por las redes sociales, insultado, acusado de traidor y escrachado en su domicilio particular o haciendo público su teléfono personal.

Aquí hay que encender una alarma roja. Que sean acérrimos opositores no es ningún problema. Al contrario, están en todo su derecho y a Macri le conviene confrontar con un ladri progresismo feudal y jurásico. El problema es que se sienten los únicos defensores de la patria y eso los habilita a castigar y agredir a quien ellos consideren antipatria. Allí si entraríamos en problemas graves que habrá que contener. Pero mientras la república vaya por sus carriles del debate franco, del disenso y el consenso, la democracia se consolida y genera las condiciones para  que mejoren su situación los que menos tienen y más necesitan. Macri supo construir una mayoría y demostrar que tiene uñas de guitarrero. Veremos cómo suena su melodía.
Ayer, sildenafil nuestro compañero Jorge Fernández Díaz leyó una columna iluminada sobre el infantilismo frívolo y jurásico de una izquierda o de un progresismo al que bautizó como papanata. Todo lo que está ocurriendo alrededor del presidente Barack Obama no hace más que confirmar la existencia de estos presuntos pensadores que atrasan y se sienten los dueños de la moral y de la patria. Tal vez la máxima expresión de semejante disparate de ideologitis sea la reiteración de una consigna que huele a naftalina: “Fuera Obama de Argentina.” Lo acusan de ser el representante del imperialismo que apoyó la dictadura militar encabezada por Jorge Rafael Videla. Vale la pena aclarar esto una vez más para respetar la verdad histórica. Es rigurosamente cierto que durante el gobierno republicano de Gerald Ford y su mano ultraderecha, sick Henry Kissinger, pilule desde Estados Unidos y a través de la CIA y la empresa telefónica ITT se derrocaron varios gobiernos democráticos de la región para instalar terrorismos de estado feroces y fascistas. El golpe pinochetista contra Salvador Allende en Chile fue un claro ejemplo. El asalto al poder de Videla y su banda criminal, también. Son famosas las palabras de Kissinger cuando le dijo al almirante César Guzetti, un esbirro de Massera, que fue canciller de la dictadura  “que lo que tuvieran que hacer lo hicieran bien y rápido”. Fue un visto bueno para el plan sistemático de exterminio que llevaron adelante. Fueron los tiempos en los que por temor al comunismo, los Estados Unidos apadrinaban a los tiranos que más crímenes de lesa humanidad cometieron en esta parte del planeta.

Eso no se discute. Pero hay otras verdades que también hay que poner en el análisis para que sea lo más equitativo posible. Cuando ganó las elecciones presidenciales el demócrata James Carter, todo cambió. Esa administración se convirtió en la principal luchadora contra las dictaduras y la que primero denunció en el mundo las violaciones a los derechos humanos. Patricia Derian, secretaria del área y Cyrus Vance, fueron los que presionaron a Videla para que terminaran con las torturas, desapariciones, asesinatos y campos de concentración con que habían desatado un baño de sangre en el país. Gracias a ellos el mundo se enteró de la masacre que se estaba cometiendo en nuestro país y que muchos argentinos ignoraban. Gracias a ellos vino la comisión de derechos humanos de las Naciones Unidas que recibieron más de 5 mil denuncias que fueron volcadas en un informe que fue la base del Nunca Más y que pude tener en mis manos y difundir aterrado en forma clandestina. Cyrus Vance, el secretario de estado, publicó  una lista de 7.500 secuestrados. Fue lo único que frenó la orgía de asesinatos masivos. Fue lo único que calmó a los más salvajes.

¿Qué hizo la Unión Soviética, Cuba y su  satélite en nuestro país, el Partido Comunista? Apoyó a Videla con la excusa de que era menos nazi que Pinochet e increíblemente, se quejó por la injerencia interna de Estados Unidos en el tema derechos humanos. Pero en realidad el motivo era otro: Moscú siguió comprando granos a nuestro país pese al embargo internacional y por eso ordenó a los bolcheviques del mundo que no condenaran a la dictadura más criminal de la historia argentina.

Hay que ver la película completa. Por eso es incomprensible como Barack Obama fue recibido con alegría por Raúl Castro en La Habana y fue aplaudido cuando habló por cadena nacional de radio y televisión. Sin embargo, los adoradores de Fidel en Argentina, dicen “Fuera Obama”. ¿Esa izquierda papanata está a la izquierda del marxismo cubano? ¿O en realidad son tan primitivos que sobreactúan y se colocan a la derecha ya que los republicanos de Estados Unidos también condenaron con igual entusiasmo la visita de Obama a la región?

Es ridículo que los muchachos camporistas en concubinato con el comunismo vernáculo se quejen ahora por lo que sus jefes políticos no hicieron en su momento. Ni Néstor ni Cristina ni la burocracia del PC levantaron la voz ante las miles de desapariciones. Si hubo resistencia de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y de líderes humanistas como Emilio Mignone o Alfredo Bravo, entre otros.

Con esto quiero decir que Argentina debe tener una relación madura y productiva para ambos países con Estados Unidos. Ni las relaciones carnales de subordinación total a los intereses de Bush que tuvo Carlos Menem ni la intransigencia pro chavista que llevó a Cristina a retar a Obama, a darle clases de democracia y a hacer el ridículo al canciller Timerman cuando con un alicate abrió una caja de seguridad de un avión norteamericano. ¿Se acuerdan? En un momento Cristina, tan altanera y desinformada acusó a los Obama de violar los derechos humanos de Osama Bin Laden y de armar una puesta en escena tipo Hollywood con el Estado Islámico. “Si me pasa algo, miren al norte”, dijo muy suelta de cuerpo.

Hoy las cosas cambiaron. Obama accedió al pedido de Estela Carlotto y de Macri de desclasificar los archivos de la inteligencia militar de aquella época tenebrosa. Seguramente esa información puede arrojar más luz y justicia y mayores certezas para establecer la verdad histórica y encontrar a los nietos desaparecidos que todavía están secuestrados por sus apropiadores. Hoy en la conferencia de prensa dijo en forma autocrítica que esos momentos golpistas no fueron productivos y fueron contrarios al espíritu libertario de su país. Y agregó que luego vinieron cambios muy positivos. Recordó que en estos momentos defienden los derechos humanos y saben que la democracia es mucho mejor que la dictadura y aprendieron lecciones que en aquel momento no habían aprendido.

Son gestos democráticos y de buena voluntad. Tuve la suerte profesional de cubrir en Nueva York el triunfo de Obama y en Washington su asunción como el primer presidente negro de la historia. Me emocioné en el Harlem junto al pueblo discriminado que levantaba banderas de lucha de Martin Luther King, Malcom X y Nelson Mandela. Ví llorar en esas veredas del teatro Apolo a viejitos que venían de un pasado de esclavitud y que habían padecido el odio racial de los integrantes del Ku Klux Klan que hoy celebran la aparición nefasta de Donald Trump. Vi a militares negros de altos cargo sentir que habían llegado a lo más alto. Ya no iba a ser tan fácil marginarlos. La principal potencia militar del mundo tenía un presidente del mismo color de piel que ellos. Obama es el presidente que rompió el hielo con Cuba gracias a las gestiones del Papa Francisco, el que aseguró que el repudiable bloque se va a terminar y el que se sacó una foto con el Che Guevara de fondo en la plaza de la Revolución. Es el que en su primer discurso habló de favorecer a las esquinas olvidadas del mundo. Un negro como ellos había llegado a ser el hombre más poderoso del mundo. Algo estaba cambiando para bien en el planeta. Obama hoy está haciendo un esfuerzo para enterrar los vestigios de la Guerra Fría. Hay una nueva y fuerte apuesta a la diversidad y el diálogo, a la convivencia pacífica y a la justicia social. Aunque los papanatas se tapen los oídos y miren para otro lado. Quien quiera oír que oiga.
Ayer, visit this sales nuestro compañero Jorge Fernández Díaz leyó una columna iluminada sobre el infantilismo frívolo y jurásico de una izquierda o de un progresismo al que bautizó como papanata. Todo lo que está ocurriendo alrededor del presidente Barack Obama no hace más que confirmar la existencia de estos presuntos pensadores que atrasan y se sienten los dueños de la moral y de la patria. Tal vez la máxima expresión de semejante disparate de ideologitis sea la reiteración de una consigna que huele a naftalina: “Fuera Obama de Argentina.” Lo acusan de ser el representante del imperialismo que apoyó la dictadura militar encabezada por Jorge Rafael Videla. Vale la pena aclarar esto una vez más para respetar la verdad histórica. Es rigurosamente cierto que durante el gobierno republicano de Gerald Ford y su mano ultraderecha, Henry Kissinger, desde Estados Unidos y a través de la CIA y la empresa telefónica ITT se derrocaron varios gobiernos democráticos de la región para instalar terrorismos de estado feroces y fascistas. El golpe pinochetista contra Salvador Allende en Chile fue un claro ejemplo. El asalto al poder de Videla y su banda criminal, también. Son famosas las palabras de Kissinger cuando le dijo al almirante César Guzetti, un esbirro de Massera, que fue canciller de la dictadura  “que lo que tuvieran que hacer lo hicieran bien y rápido”. Fue un visto bueno para el plan sistemático de exterminio que llevaron adelante. Fueron los tiempos en los que por temor al comunismo, los Estados Unidos apadrinaban a los tiranos que más crímenes de lesa humanidad cometieron en esta parte del planeta.

Eso no se discute. Pero hay otras verdades que también hay que poner en el análisis para que sea lo más equitativo posible. Cuando ganó las elecciones presidenciales el demócrata James Carter, todo cambió. Esa administración se convirtió en la principal luchadora contra las dictaduras y la que primero denunció en el mundo las violaciones a los derechos humanos. Patricia Derian, secretaria del área y Cyrus Vance, fueron los que presionaron a Videla para que terminaran con las torturas, desapariciones, asesinatos y campos de concentración con que habían desatado un baño de sangre en el país. Gracias a ellos el mundo se enteró de la masacre que se estaba cometiendo en nuestro país y que muchos argentinos ignoraban. Gracias a ellos vino la comisión de derechos humanos de las Naciones Unidas que recibieron más de 5 mil denuncias que fueron volcadas en un informe que fue la base del Nunca Más y que pude tener en mis manos y difundir aterrado en forma clandestina. Cyrus Vance, el secretario de estado, publicó  una lista de 7.500 secuestrados. Fue lo único que frenó la orgía de asesinatos masivos. Fue lo único que calmó a los más salvajes.

¿Qué hizo la Unión Soviética, Cuba y su  satélite en nuestro país, el Partido Comunista? Apoyó a Videla con la excusa de que era menos nazi que Pinochet e increíblemente, se quejó por la injerencia interna de Estados Unidos en el tema derechos humanos. Pero en realidad el motivo era otro: Moscú siguió comprando granos a nuestro país pese al embargo internacional y por eso ordenó a los bolcheviques del mundo que no condenaran a la dictadura más criminal de la historia argentina.

Hay que ver la película completa. Por eso es incomprensible como Barack Obama fue recibido con alegría por Raúl Castro en La Habana y fue aplaudido cuando habló por cadena nacional de radio y televisión. Sin embargo, los adoradores de Fidel en Argentina, dicen “Fuera Obama”. ¿Esa izquierda papanata está a la izquierda del marxismo cubano? ¿O en realidad son tan primitivos que sobreactúan y se colocan a la derecha ya que los republicanos de Estados Unidos también condenaron con igual entusiasmo la visita de Obama a la región?

Es ridículo que los muchachos camporistas en concubinato con el comunismo vernáculo se quejen ahora por lo que sus jefes políticos no hicieron en su momento. Ni Néstor ni Cristina ni la burocracia del PC levantaron la voz ante las miles de desapariciones. Si hubo resistencia de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y de líderes humanistas como Emilio Mignone o Alfredo Bravo, entre otros.

Con esto quiero decir que Argentina debe tener una relación madura y productiva para ambos países con Estados Unidos. Ni las relaciones carnales de subordinación total a los intereses de Bush que tuvo Carlos Menem ni la intransigencia pro chavista que llevó a Cristina a retar a Obama, a darle clases de democracia y a hacer el ridículo al canciller Timerman cuando con un alicate abrió una caja de seguridad de un avión norteamericano. ¿Se acuerdan? En un momento Cristina, tan altanera y desinformada acusó a los Obama de violar los derechos humanos de Osama Bin Laden y de armar una puesta en escena tipo Hollywood con el Estado Islámico. “Si me pasa algo, miren al norte”, dijo muy suelta de cuerpo.

Hoy las cosas cambiaron. Obama accedió al pedido de Estela Carlotto y de Macri de desclasificar los archivos de la inteligencia militar de aquella época tenebrosa. Seguramente esa información puede arrojar más luz y justicia y mayores certezas para establecer la verdad histórica y encontrar a los nietos desaparecidos que todavía están secuestrados por sus apropiadores. Hoy en la conferencia de prensa dijo en forma autocrítica que esos momentos golpistas no fueron productivos y fueron contrarios al espíritu libertario de su país. Y agregó que luego vinieron cambios muy positivos. Recordó que en estos momentos defienden los derechos humanos y saben que la democracia es mucho mejor que la dictadura y aprendieron lecciones que en aquel momento no habían aprendido.

Son gestos democráticos y de buena voluntad. Tuve la suerte profesional de cubrir en Nueva York el triunfo de Obama y en Washington su asunción como el primer presidente negro de la historia. Me emocioné en el Harlem junto al pueblo discriminado que levantaba banderas de lucha de Martin Luther King, Malcom X y Nelson Mandela. Ví llorar en esas veredas del teatro Apolo a viejitos que venían de un pasado de esclavitud y que habían padecido el odio racial de los integrantes del Ku Klux Klan que hoy celebran la aparición nefasta de Donald Trump. Vi a militares negros de altos cargo sentir que habían llegado a lo más alto. Ya no iba a ser tan fácil marginarlos. La principal potencia militar del mundo tenía un presidente del mismo color de piel que ellos. Obama es el presidente que rompió el hielo con Cuba gracias a las gestiones del Papa Francisco, el que aseguró que el repudiable bloque se va a terminar y el que se sacó una foto con el Che Guevara de fondo en la plaza de la Revolución. Es el que en su primer discurso habló de favorecer a las esquinas olvidadas del mundo. Un negro como ellos había llegado a ser el hombre más poderoso del mundo. Algo estaba cambiando para bien en el planeta. Obama hoy está haciendo un esfuerzo para enterrar los vestigios de la Guerra Fría. Hay una nueva y fuerte apuesta a la diversidad y el diálogo, a la convivencia pacífica y a la justicia social. Aunque los papanatas se tapen los oídos y miren para otro lado. Quien quiera oír que oiga.
El 24 de marzo es el día más nefasto de nuestra historia. Mire que nos pasó de todo como país, troche sale pero no hay nada comparable con el 24 de marzo de 1976.

Hoy se cumplen 40 años y sin embargo aún hoy digo 24 de marzo y me estremezco, thumb try me corre frío por la espalda. Veo la noche de la noche.

Fue el comienzo del reinado de la muerte. El desembarco del nazismo criollo. La coronación de los sueños de los peores hombres de este país. Querían muertes, for sale pills torturas, desapariciones, campos de concentración, robos, violaciones, humillaciones, mutilaciones, censuras, extorsiones, querían todo eso y mucho más y lo lograron. Seguramente todas las sociedades en algún momento de su historia tocan fondo, descienden a los infiernos. Bueno, a nosotros nos tocó el 24 de marzo de 1976.

Es nuestra responsabilidad recordar aquella hecatombe social que vivimos para que aquél veneno que inocularon en las venas abiertas de la sociedad no nos envenene más. Que nadie olvide que no dejaron delito por cometer. Que el terrorismo de estado no es una tormenta de la naturaleza y que por el contrario es un producto malparido por la sociedad en la que vivimos. Que un genocidio tiene mil explicaciones y no tiene ninguna.
Está claro que no adhiero a la teoría de los dos demonios. Nunca lo hice. No se puede ni comparar la responsabilidad de un estado que utiliza una maquinaria industrial para aniquilar a sus enemigos con la culpa de las organizaciones civiles que apelaron a la lucha armada para llegar al poder y establecer el socialismo. Si condeno por igual cada uno de los crímenes. Cada muerte es despreciable y repudiable no importa quién sea la víctima ni el victimario. Las atrocidades de lesa humanidad cometidas por las Fuerzas Armadas ya están condenadas como corresponde por la historia y por la justicia de la democracia. Pero falta un debate profundo y valiente sobre la utilización del fusil en la política ciudadana.
Es cierto que los vientos guevaristas de la época diseminaron la guerrilla entre los jóvenes del continente. Es verdad que en aquellos tiempos la democracia tenía apenas un valor formal. Era burguesa o escenario de la partidocracia. Eso decían los combatientes del ERP o Montoneros. Pero cada vez se hace más necesario reconocer desde los protagonistas que fue una verdadera locura suicida apelar al foquismo, a las bombas y a los tiros.
No solamente fue un error táctico como reconocen algunos. Fusilar a un policía en la calle o tomar un cuartel por la fuerza en democracia también fueron violaciones a los derechos humanos que finalmente aceleraron el golpe de estado para beneplácito de los sectores económicos más poderosos encarnados en la figura de José Alfredo Martínez de Hoz.
Y si seguimos profundizando el análisis y apelando a la autocrítica debemos decir que una parte importante de la sociedad civil respiró aliviada cuando los militares asaltaron el gobierno. Hubo cierto consenso de una sociedad hastiada de tanta ineficacia de Isabel y de tanta sangre por las calles. No había conciencia profunda del verdadero significado de la palabra democracia ni del concepto de derechos humanos.
También es justo decir que era muy difícil saber que los golpistas de Videla, Massera y su banda criminal iban a utilizar todas las formas de la muerte. Por shock eléctrico, por inmersión, por fusilamiento, por incineración, por sofocación, arrojando gente desde los aviones. No hay imaginación tan siniestra que pueda comprender los asesinatos y secuestros de niños, las torturas a embarazadas, a discapacitados, los tormentos a abuelos delante de sus hijos o nietos y las venganzas sobre familias enteras.
Eran tiempos en que según Eduardo Galeano los argentinos nos dividíamos en cuatro especies: los aterrados, los desterrados, los encerrados y los enterrados.

Durante su reinado, los Kirchner intentaron apropiarse de la bandera de los derechos humanos. En gran parte lo lograron pero con un alto costo: los vaciaron de contenido ecuménico y plural, y les pusieron camiseta partidaria. Con Hebe de Bonafini, mancharon los pañuelos blancos con la mugre de la corrupción en los casos de la Universidad de las Madres y en los sueños que merecerían llamarse pesadillas compartidas de la mano negra de Sergio Schocklender.

También hay que decir que presionaron para acelerar todos los juicios por los crímenes de lesa humanidad y eso fue y es bueno para establecer la verdad histórica y definitiva, castigar a todos los culpables y cerrar una etapa nefasta que necesita resignificarse para construir otro futuro. Pero fue tan grande su sobreactuación, ese alardeo de lo que se carece, ese fanatismo de los conversos, que se quisieron erigir como los fundadores del tema en nuestro país. Y eso es absolutamente falso. Se hicieron los guapos contra ancianos que, como dijo Pablo Sirven, alimentan los geriátricos y los cementerios. Había que impulsar el juicio y castigo cuando los militares tenían fuerza y las balas picaban cerca como lo hicieron los integrantes de la CONADEP, con Ernesto Sábato a la cabeza y el ex presidente Raúl Alfonsín con el juicio a las juntas. Esta es la verdad histórica.

La otra gran claudicación cristinista fue encaramar al frente del Ejército al general César Milani. Hace 40 años era apenas un engranaje más del genocidio que se iniciaba. Pero el fallecido fiscal Julio Strassera dijo que muchos militares están presos por mucho menos de lo que hizo Milani con la desaparición del soldado Agapito Ledo. Sin embargo tanto Hebe como Cristina lo blindaron de impunidad y lo designaron como el máximo jefe militar en su momento. Desilusionados, algunos activistas de los derechos humanos pintaron en las paredes: “Néstor bajó el cuadro de Videla y Cristina subió el de Milani.”

Toda esa movida confirmó además, como un círculo vicioso que se cierra, los comienzos del matrimonio Kirchner. Eran dos jóvenes abogados más preocupados por enriquecerse rematando casas de deudores morosos que por presentar algún habeas corpus por los desaparecidos, como lo hizo el ex diputado Rafael Flores, y otros abogados radicales, por ejemplo. Al César lo que es del Cesar.
Por eso esta es una fecha para no olvidar jamás. El ejercicio de la memoria es sinónimo de salud mental para una comunidad que necesita despegar y ser cada vez más igualitaria sin perder un gramo de libertad. Esa debería ser nuestra utopía nacional, como en los tiempos de la revolución democrática: libertad, igualdad, fraternidad. A 40 años del infierno. Para que el golpe no nos siga golpeando. Para que todos sepamos lo que nos pasó. Para que no nos vuelva a pasar. Nunca más.
El 24 de marzo es el día más nefasto de nuestra historia. Mire que nos pasó de todo como país, viagra pero no hay nada comparable con el 24 de marzo de 1976.

Hoy se cumplen 40 años y sin embargo aún hoy digo 24 de marzo y me estremezco, me corre frío por la espalda. Veo la noche de la noche.

Fue el comienzo del reinado de la muerte. El desembarco del nazismo criollo. La coronación de los sueños de los peores hombres de este país. Querían muertes, torturas, desapariciones, campos de concentración, robos, violaciones, humillaciones, mutilaciones, censuras, extorsiones, querían todo eso y mucho más y lo lograron. Seguramente todas las sociedades en algún momento de su historia tocan fondo, descienden a los infiernos. Bueno, a nosotros nos tocó el 24 de marzo de 1976.

Es nuestra responsabilidad recordar aquella hecatombe social que vivimos para que aquél veneno que inocularon en las venas abiertas de la sociedad no nos envenene más. Que nadie olvide que no dejaron delito por cometer. Que el terrorismo de estado no es una tormenta de la naturaleza y que por el contrario es un producto malparido por la sociedad en la que vivimos. Que un genocidio tiene mil explicaciones y no tiene ninguna.
Está claro que no adhiero a la teoría de los dos demonios. Nunca lo hice. No se puede ni comparar la responsabilidad de un estado que utiliza una maquinaria industrial para aniquilar a sus enemigos con la culpa de las organizaciones civiles que apelaron a la lucha armada para llegar al poder y establecer el socialismo. Si condeno por igual cada uno de los crímenes. Cada muerte es despreciable y repudiable no importa quién sea la víctima ni el victimario. Las atrocidades de lesa humanidad cometidas por las Fuerzas Armadas ya están condenadas como corresponde por la historia y por la justicia de la democracia. Pero falta un debate profundo y valiente sobre la utilización del fusil en la política ciudadana.
Es cierto que los vientos guevaristas de la época diseminaron la guerrilla entre los jóvenes del continente. Es verdad que en aquellos tiempos la democracia tenía apenas un valor formal. Era burguesa o escenario de la partidocracia. Eso decían los combatientes del ERP o Montoneros. Pero cada vez se hace más necesario reconocer desde los protagonistas que fue una verdadera locura suicida apelar al foquismo, a las bombas y a los tiros.
No solamente fue un error táctico como reconocen algunos. Fusilar a un policía en la calle o tomar un cuartel por la fuerza en democracia también fueron violaciones a los derechos humanos que finalmente aceleraron el golpe de estado para beneplácito de los sectores económicos más poderosos encarnados en la figura de José Alfredo Martínez de Hoz.
Y si seguimos profundizando el análisis y apelando a la autocrítica debemos decir que una parte importante de la sociedad civil respiró aliviada cuando los militares asaltaron el gobierno. Hubo cierto consenso de una sociedad hastiada de tanta ineficacia de Isabel y de tanta sangre por las calles. No había conciencia profunda del verdadero significado de la palabra democracia ni del concepto de derechos humanos.
También es justo decir que era muy difícil saber que los golpistas de Videla, Massera y su banda criminal iban a utilizar todas las formas de la muerte. Por shock eléctrico, por inmersión, por fusilamiento, por incineración, por sofocación, arrojando gente desde los aviones. No hay imaginación tan siniestra que pueda comprender los asesinatos y secuestros de niños, las torturas a embarazadas, a discapacitados, los tormentos a abuelos delante de sus hijos o nietos y las venganzas sobre familias enteras.
Eran tiempos en que según Eduardo Galeano los argentinos nos dividíamos en cuatro especies: los aterrados, los desterrados, los encerrados y los enterrados.

Durante su reinado, los Kirchner intentaron apropiarse de la bandera de los derechos humanos. En gran parte lo lograron pero con un alto costo: los vaciaron de contenido ecuménico y plural, y les pusieron camiseta partidaria. Con Hebe de Bonafini, mancharon los pañuelos blancos con la mugre de la corrupción en los casos de la Universidad de las Madres y en los sueños que merecerían llamarse pesadillas compartidas de la mano negra de Sergio Schocklender.

También hay que decir que presionaron para acelerar todos los juicios por los crímenes de lesa humanidad y eso fue y es bueno para establecer la verdad histórica y definitiva, castigar a todos los culpables y cerrar una etapa nefasta que necesita resignificarse para construir otro futuro. Pero fue tan grande su sobreactuación, ese alardeo de lo que se carece, ese fanatismo de los conversos, que se quisieron erigir como los fundadores del tema en nuestro país. Y eso es absolutamente falso. Se hicieron los guapos contra ancianos que, como dijo Pablo Sirven, alimentan los geriátricos y los cementerios. Había que impulsar el juicio y castigo cuando los militares tenían fuerza y las balas picaban cerca como lo hicieron los integrantes de la CONADEP, con Ernesto Sábato a la cabeza y el ex presidente Raúl Alfonsín con el juicio a las juntas. Esta es la verdad histórica.

La otra gran claudicación cristinista fue encaramar al frente del Ejército al general César Milani. Hace 40 años era apenas un engranaje más del genocidio que se iniciaba. Pero el fallecido fiscal Julio Strassera dijo que muchos militares están presos por mucho menos de lo que hizo Milani con la desaparición del soldado Agapito Ledo. Sin embargo tanto Hebe como Cristina lo blindaron de impunidad y lo designaron como el máximo jefe militar en su momento. Desilusionados, algunos activistas de los derechos humanos pintaron en las paredes: “Néstor bajó el cuadro de Videla y Cristina subió el de Milani.”

Toda esa movida confirmó además, como un círculo vicioso que se cierra, los comienzos del matrimonio Kirchner. Eran dos jóvenes abogados más preocupados por enriquecerse rematando casas de deudores morosos que por presentar algún habeas corpus por los desaparecidos, como lo hizo el ex diputado Rafael Flores, y otros abogados radicales, por ejemplo. Al César lo que es del Cesar.
Por eso esta es una fecha para no olvidar jamás. El ejercicio de la memoria es sinónimo de salud mental para una comunidad que necesita despegar y ser cada vez más igualitaria sin perder un gramo de libertad. Esa debería ser nuestra utopía nacional, como en los tiempos de la revolución democrática: libertad, igualdad, fraternidad. A 40 años del infierno. Para que el golpe no nos siga golpeando. Para que todos sepamos lo que nos pasó. Para que no nos vuelva a pasar. Nunca más.
Tengo ganas de poner un aviso clasificado en los diarios que diga algo así: “Se necesita con urgencia líderes y referentes honrados y de prestigio social para conformar nuevas entidades de derechos humanos para los nuevos tiempos de la Argentina”. Una de las conclusiones que se pueden sacar después de 40 años del golpe y de la visita de Obama a Cuba y a la Argentina, information pills drugstore es que hay varias organizaciones no gubernamentales antiguas que han perdido el rumbo y han dejado de ser útiles a la sociedad. Hablo de Madres de Plaza de Mayo, Abuelas y el CELS que en su momento, jugaron un extraordinario papel de denuncia y de lucha corajuda a favor de las libertades en el más amplio sentido de la palabra y en contra de todo tipo de autoritarismo. Pero el tiempo fue pasando y los 12 años de patoterismo de estado kirchnerista lograron ponerles camiseta partidaria, vaciarlas de contenido plural y ecuménico y, en algunos casos, meterlas en el nauseabundo pantano de la corrupción. El caso más patético y doloroso es el de Hebe de Bonafini. Después de haber sido un símbolo universal de combate pacífico por la aparición con vida de los desaparecidos y el castigo a los culpables, se fue degradando con el dinero de Néstor y Cristina y terminó tristemente, con el pañuelo blanco manchado por las estafas de Sergio Schoklender y por el desfalco que tuvimos que pagar todos de la Universidad de las Madres. Encima ayer se la vió rodeada, por dos representantes del peronismo derechoso y violento como Aníbal Fernández y Guillermo Moreno. Hebe se disciplinó en forma verticalista a Cristina y fue cómplice de la entronización del general Milani o del silencio tipo omertá frente a evidentes ladrones como Lázaro Báez. Hebe tuvo posturas agresivas y cadenas de insultos  contra la Corte Suprema, por ejemplo, cuando llamó a tomar los tribunales y apoyo militante al chavismo extremo y criminal. Dicho sea de paso, todos estos grupos hoy piden la libertad de Milagro Sala, una jefa mafiosa que le robó a los pobres de Jujuy a la que califican como “presa política” y, sin embargo, apoyan que Venezuela tenga detenidos a disidentes como Leopoldo López y una larga lista de encarcelados  en la gerontocracia dictatorial de Fidel y Raúl Castro.

Con las Abuelas pasó algo parecido pero no tan grave por la ausencia de sospechas de negociados tenebrosos. Pero Estela supo ser el ariete de Cristina contra el grupo Clarín y su propietaria y no fue capaz de pedir disculpas pese a que se probó con toda contundencia que sus hijos no eran de desaparecidos como habían acusado ellos. Había que trabajar en esta radio o en canal 13 o en el diario y bancarse en todo momento el escupitajo que te decía “devuelvan los nietos”. Estela hizo campaña electoral por Cristina y por Scioli. Ayer dijo que van a tener que volver a cuidar la democracia como si a Macri no lo hubiera elegido el pueblo. En esa convocatoria, además de alguien que fue por primera vez como Daniel Scioli, hubo personajes antidemocráticos como Fernando Esteche y Luis D’Elía. ¿Ellos son defensores de los derechos humanos?¿ Sus palos y cadenas, sus capuchas y actitud destructiva son un camino republicano?

En el Centro de Estudios Legales y Sociales la decadencia es más sofisticada. Ese organismo tan valioso y destacado fue copado casi totalmente por la militancia kirchnerista de Horacio Verbitsky y Gastón Chillier.  Ellos infiltraron su pensamiento dogmático y sesgado en una entidad que justamente se había destacado por su excelencia técnica profesional, por no meter el partidismo adentro y por gente de la más variada procedencia ideológica, desde el  humanista cristiano de centro Emilio Mignone hasta el trotskista Marcelo Parrilli. Hoy Verbitsky descaradamente y sin guardar ni las formas, es el fogonero de todo lo que haga Cristina y el que frena o ignora toda denuncia contra la actuación de la ex presidenta que hoy descansa en El Calafate. Verbitsky sigue llamando “organizaciones revolucionarias” a los grupos guerrilleros que el lideró y que produjeron brutales atentados dinamiteros y asesinaron gente y de paso advierte, como una profecía que “el gobierno de Macri va a violar fuertemente los derechos humanos” por su política económica de exclusión.

El Cels hoy casi no tiene lugar, por lo menos en su conducción, para abogados destacados que no crean que Cristina sea una mezcla de La Madre Teresa y La Pasionaria. En el Cels hay un discurso único que investiga o amonesta solo para un lado. Perdió pluralismo y amplitud. Se hizo angosto en su mirada dogmática y eso lo fue achicando. Es una lástima que hayan dilapidado su buena imagen de independencia. De todos modos, mantiene su llegada a algunos organismos internacionales con los que construyó buenos vínculos y los subsidios de algunas fundaciones norteamericanas que le envían los dólares necesarios como para funcionar.

El entrismo que los jóvenes de La Cámpora hicieron en muchos organismos los disecó y los alineó con los aplaudidores de estos últimos 12 años.

Hoy eso se terminó. No acusan peso en la balanza de la influencia y su voz es tan débil y parcial que pocos la escuchan.

Es que con Cristina, entre otras cosas se terminaron los 70. Ella fue la última representante de esa generación en la política de las grandes ligas. Lo digo con dolor porque yo también soy de esa generación que se enamoró y se forjó en las utopías igualitarias pero que cayó en muchos casos en una violencia foquista criminal lisa y llana a la que llamaron “ajusticiamientos”.

Pero todos los liderazgos partidarios que se instalaron en las últimas elecciones fueron paridos por la nueva democracia que nació en 1983 con Raúl Alfonsín. Todos por edad y formación, están lejos de los resentimientos y las antiguas fracturas de los 70. Hablo de todos. Desde Scioli y Randazzo, hasta Margarita Stolbizer y Sergio Masa o Ernesto Sanz y Elisa Carrió pasando por Mauricio Macri, Gabriela Michetti, María Eugenia Vidal o Marcos Peña.

Todos son más jóvenes que Cristina. En edad y en ideas. Y todos tienen un respeto por los valores democráticos y republicanos que en los 70 eran considerados burgueses o de la partidocracia liberal.

Por eso vuelvo al principio y al aviso clasificado. Como creo que claramente terminó una etapa de pelea y enfrentamiento encarnada por Cristina y empieza una nueva era que Macri representa con diálogo y fraternidad, creo que hay que generar nuevas organizaciones de derechos humanos que reflejen esta flamante realidad. Estas estructuras no se crean por decreto ni de arriba hacia abajo. Son construcciones naturales que van engarzando preocupaciones y liderazgos sectoriales para sumarlos en un grupo superador de todo lo conocido, multipartidario, multisectorial y nada sectario.

Pienso en una entidad que se llame algo así como “Mas Valores para más argentinos” que rescate, controle, defienda y multiplique la transparencia contra los políticos ladrones; la democracia contra los caudillos mandones y monárquicos; la República contra los que quieren tener la suma del poder público y la justicia social y la sociedad más igualitaria contra los buitres insaciables que solo ven la vida como una acumulación de codicia.

¿Se entiende lo que propongo? Esos son los pilares fundamentales pero no los únicos. Faltan las personas que encarnen esas banderas éticas. Si estuviese vivo René Favaloro lo propondría como el presidente. Pero como no lo tenemos, sugiero una primera lista abierta de personalidades destacadas en distintos ámbitos que no sean activistas partidarios y que reflejen todos los matices de la sociedad. Hablo de gente como Facundo Manes, Juan Carr, Santiago Kovadloff, el padre Pepe, Diana Cohen Agrest, Graciela Fernández Meijide, Agustín Salvia, Juan José Campanella, Paolo Menghini,  Pablo Lanusse,  Magdalena Ruiz Guiñazú, Roberto Gargarella, Daniel Sabsay  y Vicente Palermo entre otros. En fin, gente que tiene una mirada estratégica y generosamente solidaria y que hoy no está en la vida para ganar un carguito de diputado o intendente. Estoy pensando en algo superador. En una suerte de grupo de argentinos que se conviertan en custodia de estos nuevos tiempos.

Eso se llama construir más y mejor ciudadanía. Esa debería ser la nueva utopía de los tiempos que vienen. Para mirar al futuro con esperanza y parir lo nuevo. Con pobreza cero e igualdad de oportunidades, paz social sin delincuentes ni narcos y con la libertad absoluta como bandera. ¿Me acompaña? Sugiera nombres. Participe. Que mejor que hacerlo un día como hoy. Un viernes santo. Es otra forma de decir:”Felices pascuas”.
Tengo ganas de poner un aviso clasificado en los diarios que diga algo así: “Se necesita con urgencia líderes y referentes honrados y de prestigio social para conformar nuevas entidades de derechos humanos para los nuevos tiempos de la Argentina”. Una de las conclusiones que se pueden sacar después de 40 años del golpe y de la visita de Obama a Cuba y a la Argentina, see es que hay varias organizaciones no gubernamentales antiguas que han perdido el rumbo y han dejado de ser útiles a la sociedad. Hablo de Madres de Plaza de Mayo, Abuelas y el CELS que en su momento, jugaron un extraordinario papel de denuncia y de lucha corajuda a favor de las libertades en el más amplio sentido de la palabra y en contra de todo tipo de autoritarismo. Pero el tiempo fue pasando y los 12 años de patoterismo de estado kirchnerista lograron ponerles camiseta partidaria, vaciarlas de contenido plural y ecuménico y, en algunos casos, meterlas en el nauseabundo pantano de la corrupción. El caso más patético y doloroso es el de Hebe de Bonafini. Después de haber sido un símbolo universal de combate pacífico por la aparición con vida de los desaparecidos y el castigo a los culpables, se fue degradando con el dinero de Néstor y Cristina y terminó tristemente, con el pañuelo blanco manchado por las estafas de Sergio Schoklender y por el desfalco que tuvimos que pagar todos de la Universidad de las Madres. Encima ayer se la vió rodeada, por dos representantes del peronismo derechoso y violento como Aníbal Fernández y Guillermo Moreno. Hebe se disciplinó en forma verticalista a Cristina y fue cómplice de la entronización del general Milani o del silencio tipo omertá frente a evidentes ladrones como Lázaro Báez. Hebe tuvo posturas agresivas y cadenas de insultos  contra la Corte Suprema, por ejemplo, cuando llamó a tomar los tribunales y apoyo militante al chavismo extremo y criminal. Dicho sea de paso, todos estos grupos hoy piden la libertad de Milagro Sala, una jefa mafiosa que le robó a los pobres de Jujuy a la que califican como “presa política” y, sin embargo, apoyan que Venezuela tenga detenidos a disidentes como Leopoldo López y una larga lista de encarcelados  en la gerontocracia dictatorial de Fidel y Raúl Castro.

Con las Abuelas pasó algo parecido pero no tan grave por la ausencia de sospechas de negociados tenebrosos. Pero Estela supo ser el ariete de Cristina contra el grupo Clarín y su propietaria y no fue capaz de pedir disculpas pese a que se probó con toda contundencia que sus hijos no eran de desaparecidos como habían acusado ellos. Había que trabajar en esta radio o en canal 13 o en el diario y bancarse en todo momento el escupitajo que te decía “devuelvan los nietos”. Estela hizo campaña electoral por Cristina y por Scioli. Ayer dijo que van a tener que volver a cuidar la democracia como si a Macri no lo hubiera elegido el pueblo. En esa convocatoria, además de alguien que fue por primera vez como Daniel Scioli, hubo personajes antidemocráticos como Fernando Esteche y Luis D’Elía. ¿Ellos son defensores de los derechos humanos?¿ Sus palos y cadenas, sus capuchas y actitud destructiva son un camino republicano?

En el Centro de Estudios Legales y Sociales la decadencia es más sofisticada. Ese organismo tan valioso y destacado fue copado casi totalmente por la militancia kirchnerista de Horacio Verbitsky y Gastón Chillier.  Ellos infiltraron su pensamiento dogmático y sesgado en una entidad que justamente se había destacado por su excelencia técnica profesional, por no meter el partidismo adentro y por gente de la más variada procedencia ideológica, desde el  humanista cristiano de centro Emilio Mignone hasta el trotskista Marcelo Parrilli. Hoy Verbitsky descaradamente y sin guardar ni las formas, es el fogonero de todo lo que haga Cristina y el que frena o ignora toda denuncia contra la actuación de la ex presidenta que hoy descansa en El Calafate. Verbitsky sigue llamando “organizaciones revolucionarias” a los grupos guerrilleros que el lideró y que produjeron brutales atentados dinamiteros y asesinaron gente y de paso advierte, como una profecía que “el gobierno de Macri va a violar fuertemente los derechos humanos” por su política económica de exclusión.

El Cels hoy casi no tiene lugar, por lo menos en su conducción, para abogados destacados que no crean que Cristina sea una mezcla de La Madre Teresa y La Pasionaria. En el Cels hay un discurso único que investiga o amonesta solo para un lado. Perdió pluralismo y amplitud. Se hizo angosto en su mirada dogmática y eso lo fue achicando. Es una lástima que hayan dilapidado su buena imagen de independencia. De todos modos, mantiene su llegada a algunos organismos internacionales con los que construyó buenos vínculos y los subsidios de algunas fundaciones norteamericanas que le envían los dólares necesarios como para funcionar.

El entrismo que los jóvenes de La Cámpora hicieron en muchos organismos los disecó y los alineó con los aplaudidores de estos últimos 12 años.

Hoy eso se terminó. No acusan peso en la balanza de la influencia y su voz es tan débil y parcial que pocos la escuchan.

Es que con Cristina, entre otras cosas se terminaron los 70. Ella fue la última representante de esa generación en la política de las grandes ligas. Lo digo con dolor porque yo también soy de esa generación que se enamoró y se forjó en las utopías igualitarias pero que cayó en muchos casos en una violencia foquista criminal lisa y llana a la que llamaron “ajusticiamientos”.

Pero todos los liderazgos partidarios que se instalaron en las últimas elecciones fueron paridos por la nueva democracia que nació en 1983 con Raúl Alfonsín. Todos por edad y formación, están lejos de los resentimientos y las antiguas fracturas de los 70. Hablo de todos. Desde Scioli y Randazzo, hasta Margarita Stolbizer y Sergio Masa o Ernesto Sanz y Elisa Carrió pasando por Mauricio Macri, Gabriela Michetti, María Eugenia Vidal o Marcos Peña.

Todos son más jóvenes que Cristina. En edad y en ideas. Y todos tienen un respeto por los valores democráticos y republicanos que en los 70 eran considerados burgueses o de la partidocracia liberal.

Por eso vuelvo al principio y al aviso clasificado. Como creo que claramente terminó una etapa de pelea y enfrentamiento encarnada por Cristina y empieza una nueva era que Macri representa con diálogo y fraternidad, creo que hay que generar nuevas organizaciones de derechos humanos que reflejen esta flamante realidad. Estas estructuras no se crean por decreto ni de arriba hacia abajo. Son construcciones naturales que van engarzando preocupaciones y liderazgos sectoriales para sumarlos en un grupo superador de todo lo conocido, multipartidario, multisectorial y nada sectario.

Pienso en una entidad que se llame algo así como “Mas Valores para más argentinos” que rescate, controle, defienda y multiplique la transparencia contra los políticos ladrones; la democracia contra los caudillos mandones y monárquicos; la República contra los que quieren tener la suma del poder público y la justicia social y la sociedad más igualitaria contra los buitres insaciables que solo ven la vida como una acumulación de codicia.

¿Se entiende lo que propongo? Esos son los pilares fundamentales pero no los únicos. Faltan las personas que encarnen esas banderas éticas. Si estuviese vivo René Favaloro lo propondría como el presidente. Pero como no lo tenemos, sugiero una primera lista abierta de personalidades destacadas en distintos ámbitos que no sean activistas partidarios y que reflejen todos los matices de la sociedad. Hablo de gente como Facundo Manes, Juan Carr, Santiago Kovadloff, el padre Pepe, Diana Cohen Agrest, Graciela Fernández Meijide, Agustín Salvia, Juan José Campanella, Paolo Menghini,  Pablo Lanusse,  Magdalena Ruiz Guiñazú, Roberto Gargarella, Daniel Sabsay  y Vicente Palermo entre otros. En fin, gente que tiene una mirada estratégica y generosamente solidaria y que hoy no está en la vida para ganar un carguito de diputado o intendente. Estoy pensando en algo superador. En una suerte de grupo de argentinos que se conviertan en custodia de estos nuevos tiempos.

Eso se llama construir más y mejor ciudadanía. Esa debería ser la nueva utopía de los tiempos que vienen. Para mirar al futuro con esperanza y parir lo nuevo. Con pobreza cero e igualdad de oportunidades, paz social sin delincuentes ni narcos y con la libertad absoluta como bandera. ¿Me acompaña? Sugiera nombres. Participe. Que mejor que hacerlo un día como hoy. Un viernes santo. Es otra forma de decir:”Felices pascuas”.
Bienvenida la polémica y el debate democrático. El viernes en esta columna hice una propuesta: la creación de nuevos organismos de derechos humanos para la nueva etapa a 40 años del golpe de estado genocida. El diario Clarín publicó en papel una versión muy bien resumida y en su portal, buy cialis la editó completa. Se generó un revuelvo bárbaro y en varios momentos fue el tema del que más se discutía en twitter. Muchos kirchneristas me putearon y muchos de otros pensamientos, sale se sumaron al corazón de la idea.

Horacio Pietragalla, nieto número 75 restituido por las Abuelas de Plaza de Mayo fue diputado nacional y Cristina lo designó al frente del Archivo Nacional de la Memoria cuatro días antes de abandonar el poder. El tuiteó “Leuco basura, marioneta de Magnetto”. Estela Carlotto, la presidenta de Abuelas fue muy crítica durante una entrevista en la radio de los empresarios kirchneristas de Electroingeniería. Dijo textualmente:

“Leuco me da pena, el que perdió el rumbo es él. El sentido común del argentino de bien descree de lo que el dijo. Yo tengo memoria de lo que era Leuco hace unos años. Creo que está condicionado. Puede hablar porque lo dejan”.

Al ex diputado Pietragalla no le voy a contestar porque los agravios e insultos no se contestan. Hablan del que los pronuncia.

Pero me gustaría rebatir algunas definiciones de Estela. Ella dijo que perdí el rumbo porque esa fue la conclusión a la que yo llegué en mi columna. Que varios de los organismos de derechos humanos que habían sido tan corajudos y útiles en la lucha contra la dictadura y la impunidad, habían perdido el rumbo al haberse puesto la camiseta partidaria del kirchnerismo. En dos palabras, estoy convencido que ese tipo de entidades humanitarias deben ser plurales, diversas, multisectoriales. Mientras más colores y matices tengan, mas derechos humanos defienden. Mientras más se sectarizan y se verticalizan al poder político, menos útiles son para la sociedad. Puse la lupa sobre Madres, Abuelas y el Cels porque creo que esos tres organismos fueron los más importantes que malversaron su ADN original.

Con Abuelas no fui tan duro como con Hebe de Bonafini porque dije que en el caso de Estela Carlotto, no se había manchado con la mugre de la corrupción kirchenrista. Dolorosamente, Madres de Plaza de Mayo ensució sus pañuelos blancos con el dinero negro de los sueños compartidos de Sergio Schocklender y con el vaciamiento de la Universidad de las Madres que pagamos todos los argentinos.

El viernes Daniel Sabsay criticó a Estela por haber acomodado a sus hijos en distintos puestos pese a que él no les veía condiciones para eso.

Pero mi crítica principal a Estela fue que su verticalismo hacia Néstor y Cristina la convirtió en una dirigente política capaz de convertirse en ariete del kirchnerismo contra el grupo Clarín y su propietaria. Recordé que Estela no tuvo la delicadeza de pedir disculpas cuando la justicia confirmó que no se trataba de hijos de desaparecidos, algo que ellos habían instalado como una verdad absoluta. Es una lástima que los organismos se hayan dejado utilizar por aquellos que nada hicieron en defensa de los derechos humanos durante la dictadura y que se dedicaron a enriquecerse rematando casas de personas humildes que no podían pagar sus créditos como los exitosos abogados de Rio Gallegos. Es un retroceso que hayan sido cómplices de la profanación de la causa de los derechos humanos que los Kirchner hicieron al utilizarlos como escudos de impunidad contra la mega corrupción de estado.

Estela dice que me conoce de hace años. Por supuesto, yo defendí los derechos humanos desde siempre. Durante la dictadura y durante todos los gobiernos democráticos. Por eso cuando las Abuelas cumplieron 20 años, me entregaron una medalla en reconocimiento a esa actitud. Subí al escenario orgulloso, con Magdalena Ruiz Guiñazu, Néstor Ibarra y el Pelado Cordera de la Bersuit. Pero yo no cambié. Creo que los valores que son pilares de una democracia deben ser una bandera de todos los argentinos, menos de los corruptos y los golpistas. Y los organismos, algunos por convicciones o por errores políticos y otros por conveniencia o por dinero, levantaron solamente la bandera de La Campora. Y eso hace que ya no sean representativos de todos. Que solo sean una parte de una parte, de una parte de un partido político. Y no porque los partidos políticos sean una mala palabra. Al contrario: creo que no hay democracia mejor sin partidos mejores. Pero los partidos tienen una disciplina que muchas veces obliga a sus militantes a defender lo indefendible. A los ladrones como Lázaro Báez, por ejemplo. Al General César Milani, a Ricardo Jaime por no haber apoyado nunca la lucha valiente de los familiares del siniestro de la estación Once y tantas otras cuestiones donde se privilegia lo sectorial y no lo comunitario.

Estela Carlotto también dijo que yo hablo porque me dejan, porque para mí no hay ningún tipo de censura. Siempre opino y digo lo que pienso sin ningún tipo de censuras. No hablo por boca de otros. Solo lo que me dictan mis neuronas, mi conciencia y mi corazón. Y cuando me han censurado como en los gobiernos de Menem y Kirchner, me fui de esos medios y terminé reclamando mi derecho en los tribunales. No me creo un héroe por eso. Pero es la manera en la que siento mi oficio maravilloso: no me callo. Creo que los que se callan frente a las injusticias y los atropellos deben dejar el periodismo y dedicarse a otra cosa. Finalmente, lo que más me preocupa es una frase de Estela que suena un poco extraña. En su discurso, en la plaza del 24 dijo: “otra vez estamos convocados a defender la democracia” como si el actual gobierno no fuera democrático y ellos fueran la encarnación de la democracia. Ya se ubicaron en el lugar de la patria, así que no me extrañaría que también quieran ser los que definan que es y que no es democrático. Yo creo todo lo contrario. Que la democracia es un activo de todos y que los últimos 12 años fueron atravesados por un autoritarismo que atacó las libertades y la división de poderes, entre otras cosas.

Estela Carlotto es una víctima de esa operación que convirtió a las Abuelas en una agrupación más del kirchnerismo. Y ella, como líder que unificaba a muchos sectores se transformó en una dirigente partidaria obligada a defender lo indefendible y a ocultar lo inocultable. Llegó al extremo imperdonable de elogiar a un malandra de las dimensiones de Amado Boudou. Por eso Estela jamás dijo una palabra solidaria sobre las víctimas del siniestro de la estación Once. Como parte de la responsabilidad de la masacre es de los funcionarios kirchneristas se llamó a un silencio que produce vergüenza ajena. ¿O los 52 muertos del tren no tienen derechos humanos? Lo mismo pasó con el tema de Cromagnón. Con la obsesión de defender a Anibal Ibarra llegó a decir barbaridades. Calificó de “padres golpistas” a los familiares de los muertos en la mayor tragedia no natural de la historia argentina. Carlotto salió al cruce de Mirtha Legrand y dijo que no va a ir nunca más a su programa cuando siempre fue tratada con respeto y consideración en las innumerables ocasiones en las que aprovechó el espacio para difundir sus reclamos. Estela tiene todo el derecho del mundo a militar en La Cámpora si quiere. Pero ya no podrá hablar en nombre de los derechos humanos de toda la sociedad. Muchos familiares y luchadores no se sentirán representados. Y ese es el tamaño de la desilusión de tanta gente.
Bienvenida la polémica y el debate democrático. El viernes en esta columna hice una propuesta: la creación de nuevos organismos de derechos humanos para la nueva etapa a 40 años del golpe de estado genocida. El diario Clarín publicó en papel una versión muy bien resumida y en su portal, sick la editó completa. Se generó un revuelvo bárbaro y en varios momentos fue el tema del que más se discutía en twitter. Muchos kirchneristas me putearon y muchos de otros pensamientos, recipe se sumaron al corazón de la idea.

Horacio Pietragalla, nieto número 75 restituido por las Abuelas de Plaza de Mayo fue diputado nacional y Cristina lo designó al frente del Archivo Nacional de la Memoria cuatro días antes de abandonar el poder. El tuiteó “Leuco basura, marioneta de Magnetto”. Estela Carlotto, la presidenta de Abuelas fue muy crítica durante una entrevista en la radio de los empresarios kirchneristas de Electroingeniería. Dijo textualmente:

“Leuco me da pena, el que perdió el rumbo es él. El sentido común del argentino de bien descree de lo que el dijo. Yo tengo memoria de lo que era Leuco hace unos años. Creo que está condicionado. Puede hablar porque lo dejan”.

Al ex diputado Pietragalla no le voy a contestar porque los agravios e insultos no se contestan. Hablan del que los pronuncia.

Pero me gustaría rebatir algunas definiciones de Estela. Ella dijo que perdí el rumbo porque esa fue la conclusión a la que yo llegué en mi columna. Que varios de los organismos de derechos humanos que habían sido tan corajudos y útiles en la lucha contra la dictadura y la impunidad, habían perdido el rumbo al haberse puesto la camiseta partidaria del kirchnerismo. En dos palabras, estoy convencido que ese tipo de entidades humanitarias deben ser plurales, diversas, multisectoriales. Mientras más colores y matices tengan, mas derechos humanos defienden. Mientras más se sectarizan y se verticalizan al poder político, menos útiles son para la sociedad. Puse la lupa sobre Madres, Abuelas y el Cels porque creo que esos tres organismos fueron los más importantes que malversaron su ADN original.

Con Abuelas no fui tan duro como con Hebe de Bonafini porque dije que en el caso de Estela Carlotto, no se había manchado con la mugre de la corrupción kirchenrista. Dolorosamente, Madres de Plaza de Mayo ensució sus pañuelos blancos con el dinero negro de los sueños compartidos de Sergio Schocklender y con el vaciamiento de la Universidad de las Madres que pagamos todos los argentinos.

El viernes Daniel Sabsay criticó a Estela por haber acomodado a sus hijos en distintos puestos pese a que él no les veía condiciones para eso.

Pero mi crítica principal a Estela fue que su verticalismo hacia Néstor y Cristina la convirtió en una dirigente política capaz de convertirse en ariete del kirchnerismo contra el grupo Clarín y su propietaria. Recordé que Estela no tuvo la delicadeza de pedir disculpas cuando la justicia confirmó que no se trataba de hijos de desaparecidos, algo que ellos habían instalado como una verdad absoluta. Es una lástima que los organismos se hayan dejado utilizar por aquellos que nada hicieron en defensa de los derechos humanos durante la dictadura y que se dedicaron a enriquecerse rematando casas de personas humildes que no podían pagar sus créditos como los exitosos abogados de Rio Gallegos. Es un retroceso que hayan sido cómplices de la profanación de la causa de los derechos humanos que los Kirchner hicieron al utilizarlos como escudos de impunidad contra la mega corrupción de estado.

Estela dice que me conoce de hace años. Por supuesto, yo defendí los derechos humanos desde siempre. Durante la dictadura y durante todos los gobiernos democráticos. Por eso cuando las Abuelas cumplieron 20 años, me entregaron una medalla en reconocimiento a esa actitud. Subí al escenario orgulloso, con Magdalena Ruiz Guiñazu, Néstor Ibarra y el Pelado Cordera de la Bersuit. Pero yo no cambié. Creo que los valores que son pilares de una democracia deben ser una bandera de todos los argentinos, menos de los corruptos y los golpistas. Y los organismos, algunos por convicciones o por errores políticos y otros por conveniencia o por dinero, levantaron solamente la bandera de La Campora. Y eso hace que ya no sean representativos de todos. Que solo sean una parte de una parte, de una parte de un partido político. Y no porque los partidos políticos sean una mala palabra. Al contrario: creo que no hay democracia mejor sin partidos mejores. Pero los partidos tienen una disciplina que muchas veces obliga a sus militantes a defender lo indefendible. A los ladrones como Lázaro Báez, por ejemplo. Al General César Milani, a Ricardo Jaime por no haber apoyado nunca la lucha valiente de los familiares del siniestro de la estación Once y tantas otras cuestiones donde se privilegia lo sectorial y no lo comunitario.

Estela Carlotto también dijo que yo hablo porque me dejan, porque para mí no hay ningún tipo de censura. Siempre opino y digo lo que pienso sin ningún tipo de censuras. No hablo por boca de otros. Solo lo que me dictan mis neuronas, mi conciencia y mi corazón. Y cuando me han censurado como en los gobiernos de Menem y Kirchner, me fui de esos medios y terminé reclamando mi derecho en los tribunales. No me creo un héroe por eso. Pero es la manera en la que siento mi oficio maravilloso: no me callo. Creo que los que se callan frente a las injusticias y los atropellos deben dejar el periodismo y dedicarse a otra cosa. Finalmente, lo que más me preocupa es una frase de Estela que suena un poco extraña. En su discurso, en la plaza del 24 dijo: “otra vez estamos convocados a defender la democracia” como si el actual gobierno no fuera democrático y ellos fueran la encarnación de la democracia. Ya se ubicaron en el lugar de la patria, así que no me extrañaría que también quieran ser los que definan que es y que no es democrático. Yo creo todo lo contrario. Que la democracia es un activo de todos y que los últimos 12 años fueron atravesados por un autoritarismo que atacó las libertades y la división de poderes, entre otras cosas.

Estela Carlotto es una víctima de esa operación que convirtió a las Abuelas en una agrupación más del kirchnerismo. Y ella, como líder que unificaba a muchos sectores se transformó en una dirigente partidaria obligada a defender lo indefendible y a ocultar lo inocultable. Llegó al extremo imperdonable de elogiar a un malandra de las dimensiones de Amado Boudou. Por eso Estela jamás dijo una palabra solidaria sobre las víctimas del siniestro de la estación Once. Como parte de la responsabilidad de la masacre es de los funcionarios kirchneristas se llamó a un silencio que produce vergüenza ajena. ¿O los 52 muertos del tren no tienen derechos humanos? Lo mismo pasó con el tema de Cromagnón. Con la obsesión de defender a Anibal Ibarra llegó a decir barbaridades. Calificó de “padres golpistas” a los familiares de los muertos en la mayor tragedia no natural de la historia argentina. Carlotto salió al cruce de Mirtha Legrand y dijo que no va a ir nunca más a su programa cuando siempre fue tratada con respeto y consideración en las innumerables ocasiones en las que aprovechó el espacio para difundir sus reclamos. Estela tiene todo el derecho del mundo a militar en La Cámpora si quiere. Pero ya no podrá hablar en nombre de los derechos humanos de toda la sociedad. Muchos familiares y luchadores no se sentirán representados. Y ese es el tamaño de la desilusión de tanta gente.
Parece que puse el dedo en la llaga. Parece que mi reclamo por la aparición de nuevos organismos de derechos humanos generó un revuelo tremendo. Ayer Estela Carlotto dijo que yo había perdido el rumbo. Y anoche, sales Hebe Pastor de Bonafini me calificó de “vendido, see cínico, necio y renegado” y de hablar por boca de otro “como un chirolita”. Confesó que todas las madres se hicieron kirchneristas “por amor y no por dinero” y recordó que vive en la misma casa de siempre y que no tiene ni auto. Insólitamente dijo que toda “la plata de los desfalcos se la llevó Sergio Schoklender” y que este delincuente esta más cerca de mí que de las madres.

Esto es un delirio más de los muchos delirios y falsedades que dice Hebe. A SS, Sergio Schoklender lo ví un dia en un estudio de televisión y lo desprecio profundamente. Fue ella la que ante mis denuncias muy tempranas lo calificó de hijo y lo protegió como tal. Y digo muy tempranas y doy las pruebas. Cualquiera puede poner en google “Alfredo Leuco- Schocklender- Zito Lema” y comprobará que le advertimos a Hebe una y mil veces que estaba asociada a una persona peligrosa. Vicente Zito Lema, un impecable luchador por los derechos humanos fue fundador y rector de la Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo. Pero en el 2003 renunció acusando a Schoklender de ser “un monje negro que lo amenazó con actitudes mafiosas, una suerte de lopezreguismo”. Yo me hice eco de esa denuncia. Porque siempre respeté la trayectoria de Zito Lema y porque se veía claramente que desde que empezó a funcionar la sociedad entre Hebe y Sergio, las madres empezaron a recibir montañas de dinero de origen por lo menos incierto. Me conmovió el coraje de Zito Lema porque en el 2003 nadie se atrevía a decir una palabra de Hebe con la excusa de “no darle pasto a las fieras de la derecha”. Pero Zito Lema no quiso mancharse con dinero sucio ni trabajar al lado de un personaje tan nefasto y se fue con dignidad. Hebe se abrazó a Sergio y durante muchos años insultó y descalificó a los que les habíamos advertido que estaba llevando a las Madres a un callejón sin salida y al desprestigio absoluto.

Y eso es lo que pasó. Después los Kirchner multiplicaron el daño y terminaron de cooptar a las Madres con fortunas que les dieron para construir viviendas populares y financiar la universidad. En los dos casos, todo terminó con una escandalosa corrupción que se está investigando con lentitud en la justicia. Estoy diciendo que en el 2003, hace 13 años, un hombre digno le avisó que Hebe había adoptado como hijo a un delincuente. Pero Hebe no escuchó. Su autoritarismo mandón no se lo permite. Por capricho o por conveniencia ella asoció los pañuelos blancos a la mugre del dinero sucio y se cansó de insultar a todos los que lo denunciamos tempranamente. Solo al final del escándalo, cuando todo era muy grosero y evidente, Hebe dijo como dijo anoche en la radio de los empresarios kirchneristas de Electroingeniería, que Sergio era un delincuente y que se había llevado toda la plata y que ella era inocente. Trece años después. Un poco tarde, ¿No?

Yo no creo ni digo que Hebe se haya enriquecido como Néstor, Cristina, Báez o Julio de Vido. Digo que ella y solo ella fue la responsable de darle alas de ángel a un demonio como Schoklender.

Después fue un vale todo. Hebe quemó todo el prestigio conseguido en la lucha contra la dictadura y por la aparición con vida de los desaparecidos. Este 24 entró a la plaza en un camión del brazo de Aníbal Fernández y Guillermo Moreno otros personajes patoteros que gozan del mayor desprestigio social y que se lo han ganado en buena ley. Ambos tienen causas abiertas ante la justicia y ambos fueron los mariscales de las derrotas electorales del Frente para la Victoria.

Hebe se la pasó elogiando al General Milani y maltrató a la madre del soldado desparecido Agapito Ledo que era una madre de plaza de Mayo en La Rioja. Cocinó en la ESMA con otro malandra de estado que tiene destino de cárcel como Amado Boudou. Convocó a tomar el Palacio de los Tribunales, llamó turros a los miembros de la Corte Suprema, poco menos que celebró el atentado de los terroristas de estado de Bin Laden contra las Torres Gemelas que asesinaron 5 mil personas en un segundo, las acciones del narcoterrorismo de las FARC, o los homicidios de la ETA, los del tiro en la nuca como dice Serrat.

Y  así podría seguir la larga lista de actitudes estalinistas y agresivas. Solo hay que preguntarla a Las Madres de Plaza de Mayo –Línea Fundadora porque tuvieron que hacer rancho aparte. Hebe nunca las dejó ni hablar en las reuniones. Hizo gala de un maltrato autoritario solo comparable con el de los Kirchner. Una vez, está en todos los archivos, hasta la propia Estela dijo: “Que la gente no nos confunda con las Madres”.Y se atrevió a decir lo que ningún kirchnerista se había atrevido a decir: “Ella es quien dirige esa institución y no puede estar ajena a lo que pasa y a lo que ha pasado”. Fue de una claridad impresionante. Es que la justicia dirá si Bonafini es culpable de algo pero que es responsable no hay ninguna duda. Como si esto fuera poco, Estela avanzó explicando en detalle las diferencias entre ambas instituciones que son autónomas: “Tenemos objetivos, disciplinas, tácticas y actitudes distintas. No es nuestra misión convertirnos en una empresa constructora” y remató hablando de la relación entre Hebe y  Sergio Schoklender: “siempre nos extrañó la simbiosis entre ambos”.

Durante una discusión con Horacio Verbitsky, Bonafini cayó en un antisemitismo despreciable y lo acusó de ser “judío y además sirviente de los Estados Unidos y estar a sueldo de la Fundación Ford”.

Cada vez que Bonafini degrada su causa pienso en Azucena Villaflor. Ella tuvo el coraje cívico de ser la madre de las madres. Armada solamente con un pañal enfrentó la dictadura más sangrienta de la historia argentina. Y lo pagó con su vida. Fue detenida y desaparecida junto a María Eugenia de Bianco y Esther de Careaga. Las madres, como organización de derechos humanos, se convirtieron en una bandera universal que nunca dejó de reclamar y que siempre lo hizo sin violencia y jamás intentó hacer justicia por mano propia.

Después, Hebe insultó hasta a Adolfo Pérez Esquivel, el Premio Nóbel de la Paz que estuvo preso durante la dictadura y fue casi un padre de Plaza de Mayo.

Hay una gran distancia entre Azucena y Hebe. Es la distancia que va de aquella Hebe Bonafini que agradecía a Magdalena Ruiz Guiñazu que la entrevistara por radio cuando nadie lo hacía, hasta la misma Hebe que, apoyada por el gobierno K y el poder, promovió una farsa de juicio a Magdalena en la plaza. 4

Se lo digo lo más claramente que puedo: su pelea en plena dictadura y casi en soledad contra los terroristas de estado la hizo grande. Pero su pelea en plena democracia y casi en soledad contra los defensores de la vida y la libertad la hizo chica.
Yo entiendo que tuvo que sufrir el más terrible dolor al que puede someterse a un ser humano: la desaparición de sus hijos. Soy consciente de que muchos, por mucho menos, enloquecerían. Pero la tragedia no puede ser un certificado de impunidad ni de inmunidad. El desgarro no da fueros. La impunidad es como la muerte. No hay ninguna buena. De aquella lucha contra los asesinos de ayer, a la intolerancia y el dogmatismo blindado de hoy. Aquellos Sueños compartidos se transformaron en pesadillas. No es bueno negar una cosa ni la otra. Nunca es triste la verdad. Lo que no tiene es remedio.
Parece que puse el dedo en la llaga. Parece que mi reclamo por la aparición de nuevos organismos de derechos humanos generó un revuelo tremendo. Ayer Estela Carlotto dijo que yo había perdido el rumbo. Y anoche, capsule Hebe Pastor de Bonafini me calificó de “vendido, cínico, necio y renegado” y de hablar por boca de otro “como un chirolita”. Confesó que todas las madres se hicieron kirchneristas “por amor y no por dinero” y recordó que vive en la misma casa de siempre y que no tiene ni auto. Insólitamente dijo que toda “la plata de los desfalcos se la llevó Sergio Schoklender” y que este delincuente esta más cerca de mí que de las madres.

Esto es un delirio más de los muchos delirios y falsedades que dice Hebe. A SS, Sergio Schoklender lo ví un dia en un estudio de televisión y lo desprecio profundamente. Fue ella la que ante mis denuncias muy tempranas lo calificó de hijo y lo protegió como tal. Y digo muy tempranas y doy las pruebas. Cualquiera puede poner en google “Alfredo Leuco- Schocklender- Zito Lema” y comprobará que le advertimos a Hebe una y mil veces que estaba asociada a una persona peligrosa. Vicente Zito Lema, un impecable luchador por los derechos humanos fue fundador y rector de la Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo. Pero en el 2003 renunció acusando a Schoklender de ser “un monje negro que lo amenazó con actitudes mafiosas, una suerte de lopezreguismo”. Yo me hice eco de esa denuncia. Porque siempre respeté la trayectoria de Zito Lema y porque se veía claramente que desde que empezó a funcionar la sociedad entre Hebe y Sergio, las madres empezaron a recibir montañas de dinero de origen por lo menos incierto. Me conmovió el coraje de Zito Lema porque en el 2003 nadie se atrevía a decir una palabra de Hebe con la excusa de “no darle pasto a las fieras de la derecha”. Pero Zito Lema no quiso mancharse con dinero sucio ni trabajar al lado de un personaje tan nefasto y se fue con dignidad. Hebe se abrazó a Sergio y durante muchos años insultó y descalificó a los que les habíamos advertido que estaba llevando a las Madres a un callejón sin salida y al desprestigio absoluto.

Y eso es lo que pasó. Después los Kirchner multiplicaron el daño y terminaron de cooptar a las Madres con fortunas que les dieron para construir viviendas populares y financiar la universidad. En los dos casos, todo terminó con una escandalosa corrupción que se está investigando con lentitud en la justicia. Estoy diciendo que en el 2003, hace 13 años, un hombre digno le avisó que Hebe había adoptado como hijo a un delincuente. Pero Hebe no escuchó. Su autoritarismo mandón no se lo permite. Por capricho o por conveniencia ella asoció los pañuelos blancos a la mugre del dinero sucio y se cansó de insultar a todos los que lo denunciamos tempranamente. Solo al final del escándalo, cuando todo era muy grosero y evidente, Hebe dijo como dijo anoche en la radio de los empresarios kirchneristas de Electroingeniería, que Sergio era un delincuente y que se había llevado toda la plata y que ella era inocente. Trece años después. Un poco tarde, ¿No?

Yo no creo ni digo que Hebe se haya enriquecido como Néstor, Cristina, Báez o Julio de Vido. Digo que ella y solo ella fue la responsable de darle alas de ángel a un demonio como Schoklender.

Después fue un vale todo. Hebe quemó todo el prestigio conseguido en la lucha contra la dictadura y por la aparición con vida de los desaparecidos. Este 24 entró a la plaza en un camión del brazo de Aníbal Fernández y Guillermo Moreno otros personajes patoteros que gozan del mayor desprestigio social y que se lo han ganado en buena ley. Ambos tienen causas abiertas ante la justicia y ambos fueron los mariscales de las derrotas electorales del Frente para la Victoria.

Hebe se la pasó elogiando al General Milani y maltrató a la madre del soldado desparecido Agapito Ledo que era una madre de plaza de Mayo en La Rioja. Cocinó en la ESMA con otro malandra de estado que tiene destino de cárcel como Amado Boudou. Convocó a tomar el Palacio de los Tribunales, llamó turros a los miembros de la Corte Suprema, poco menos que celebró el atentado de los terroristas de estado de Bin Laden contra las Torres Gemelas que asesinaron 5 mil personas en un segundo, las acciones del narcoterrorismo de las FARC, o los homicidios de la ETA, los del tiro en la nuca como dice Serrat.

Y  así podría seguir la larga lista de actitudes estalinistas y agresivas. Solo hay que preguntarla a Las Madres de Plaza de Mayo –Línea Fundadora porque tuvieron que hacer rancho aparte. Hebe nunca las dejó ni hablar en las reuniones. Hizo gala de un maltrato autoritario solo comparable con el de los Kirchner. Una vez, está en todos los archivos, hasta la propia Estela dijo: “Que la gente no nos confunda con las Madres”.Y se atrevió a decir lo que ningún kirchnerista se había atrevido a decir: “Ella es quien dirige esa institución y no puede estar ajena a lo que pasa y a lo que ha pasado”. Fue de una claridad impresionante. Es que la justicia dirá si Bonafini es culpable de algo pero que es responsable no hay ninguna duda. Como si esto fuera poco, Estela avanzó explicando en detalle las diferencias entre ambas instituciones que son autónomas: “Tenemos objetivos, disciplinas, tácticas y actitudes distintas. No es nuestra misión convertirnos en una empresa constructora” y remató hablando de la relación entre Hebe y  Sergio Schoklender: “siempre nos extrañó la simbiosis entre ambos”.

Durante una discusión con Horacio Verbitsky, Bonafini cayó en un antisemitismo despreciable y lo acusó de ser “judío y además sirviente de los Estados Unidos y estar a sueldo de la Fundación Ford”.

Cada vez que Bonafini degrada su causa pienso en Azucena Villaflor. Ella tuvo el coraje cívico de ser la madre de las madres. Armada solamente con un pañal enfrentó la dictadura más sangrienta de la historia argentina. Y lo pagó con su vida. Fue detenida y desaparecida junto a María Eugenia de Bianco y Esther de Careaga. Las madres, como organización de derechos humanos, se convirtieron en una bandera universal que nunca dejó de reclamar y que siempre lo hizo sin violencia y jamás intentó hacer justicia por mano propia.

Después, Hebe insultó hasta a Adolfo Pérez Esquivel, el Premio Nóbel de la Paz que estuvo preso durante la dictadura y fue casi un padre de Plaza de Mayo.

Hay una gran distancia entre Azucena y Hebe. Es la distancia que va de aquella Hebe Bonafini que agradecía a Magdalena Ruiz Guiñazu que la entrevistara por radio cuando nadie lo hacía, hasta la misma Hebe que, apoyada por el gobierno K y el poder, promovió una farsa de juicio a Magdalena en la plaza. 4

Se lo digo lo más claramente que puedo: su pelea en plena dictadura y casi en soledad contra los terroristas de estado la hizo grande. Pero su pelea en plena democracia y casi en soledad contra los defensores de la vida y la libertad la hizo chica.
Yo entiendo que tuvo que sufrir el más terrible dolor al que puede someterse a un ser humano: la desaparición de sus hijos. Soy consciente de que muchos, por mucho menos, enloquecerían. Pero la tragedia no puede ser un certificado de impunidad ni de inmunidad. El desgarro no da fueros. La impunidad es como la muerte. No hay ninguna buena. De aquella lucha contra los asesinos de ayer, a la intolerancia y el dogmatismo blindado de hoy. Aquellos Sueños compartidos se transformaron en pesadillas. No es bueno negar una cosa ni la otra. Nunca es triste la verdad. Lo que no tiene es remedio.
Es una de las noticias más importantes de los últimos tiempos. Podría titularse: “Se desató la guerra entre Lázaro Báez y Cristina”. Es una novedad política impensable un par de meses atrás. Se quebró la sociedad comercial. Estalló la relación de negocios sucios y la  megacorrupción de estado que los unía. Se rompió la omertá. Esa palabra significa para el código de la mafia siciliana, viagra site la ley del silencio. Nadie habla. Se cierra la boca como un juramento de que nadie va a revelar datos o información que perjudiquen a la organización criminal. El que rompe la Omertá en la mafia es castigado con la muerte. Esperemos que aquí no se llegue a tanto y que los códigos de la mafia de los pingüinos sean más pacíficos porque nadie quiere que haya muertos. La inmensa mayoría de los argentinos quieren que vayan presos los que le robaron los dineros al pueblo y que el estado recupere esas fortunas para volcarlas en obras para el bienestar de la comunidad. A esa ley de la mafia, la sociedad honrada solo la quiere transformar en la ley de la Constitución Nacional. Juicio, castigo y condena. Estado de derecho con plenas garantías.

Pero está claro que se rompió la Omertá. Como dice Jorge Lanata, comenzó la guerra de los roces o de los roses, con “ce” y con “ese”. El que tiró la primera piedra fue Ricardo Echegaray, ex todopoderoso comandante de la AFIP y hoy súper cuestionado titular de la Auditoría General de la Nación. Acorralado ante varias preguntas precisas de Nelson Castro, Echegaray dijo que “Lázaro Báez va a terminar preso” por el uso de facturas truchas en una causa que el inició. Ese fue el primer quiebre. El desprendimiento inicial, la ruptura de esa suerte de Glaciar Perito Moreno del choreo y la estafa. Alicia Kirchner, desesperada porque la provincia se le hunde pese a todos los fondos y privilegios que tuvieron durante 12 años canceló todos los contratos de obras que tenía Lázaro muchos de los cuales ya los había cobrado y ni siquiera los  había iniciado. Un periodista le preguntó lo obvio y Alicia tiró la segunda piedra: “Jamás mi familia tuvo nada que ver ni ninguna sociedad con Lázaro Báez”.

Ni lerdo ni perezoso y enojado como pocas veces, Báez se defendió atacando. “Yo puedo explicar mi declaración jurada. Ni Echegaray ni Alicia pueden explicar sus bienes”. Fue explosivo. Inesperado. El viejo empleado bancario enriquecido ilícitamente por sus socios, cómplices o patrones, es decir por la familia Kirchner, finalmente había decidido desatar la rebelión en la granja. Entre los allegados a Báez dicen que le dolió que Alicia que es Cristina y que Echegaray que es Carlos Zannini le hayan soltado la mano. Siente que lo tiraron bajo un camión. Todos demostraron que para salvarse ellos son capaces de entregar a la madre. O a los hijos. Porque ahora dicen que les duele en el alma que los hijos de los patrones del mal puedan ir presos. Pero Lázaro no dudó en poner a su hijo Martin; Cristina y Néstor no dudaron en involucrar a su hijo Máximo y Alicia no dudó en que Romina Mercado, su hija fuera pieza fundamental de este ajedrez tenebroso de poder y dinero negro. Parece la agrupación “Hijos”. Pero en este caso no son dolorosamente hijos de desaparecidos, son hijos de corruptos que se creyeron impunes y eternos.

Por eso digo que se rompió la omertá y que todos parecen dispuestos a prender el ventilador y ensuciar a quienes hasta hace poco fueron sus amigos y cómplices. No es necesario hacer la lista puntual de las relaciones comerciales, de las sociedades, los negociados en común y la amistad que unía a los Báez con los Kirchner. Alcanza con recordar algunos datos y un par de hechos. La información dura y pura dice que Lázaro recibió la  friolera de 24.500 millones de pesos durante el reinado de la dinastía K. Hoy tiene 636 cheques sin fondo y 1.800 trabajadores que están a punto de quedar desocupados. Austral Construcciones, se fundó 12 días antes de que Néstor jurara como presidente. Hoy la empresa dejó de operar, está cerrada y al borde de la quiebra. Debe fortunas a sus proveedores y al estado y está lleno de dinero en cuentas en Estados Unidos, Suiza y varios paraísos fiscales. Lucía Salinas la definió como un gigante en ruinas. Lo mismo podría decirse de Lázaro o del concubinato para el delito entre ambas familias: son gigantes en ruinas. Y como si esto fuera poco para demostrar la convivencia obscena entre ellos, hay que recordar que la última noche en que Néstor estuvo vivo, cenó con Lázaro y Cristina. Y que el mausoleo faraónico donde descansan los restos de Néstor fue diseñado, construido y ahora vigilado por Lázaro con todos los gastos a su cargo.

Solo falta saber cómo va a reaccionar Cristina. Hasta ahora hizo silencio. Pero da toda la impresión que los Kirchner se vieron sorprendidos por la derrota electoral y por el avance de la justicia empujada por el implacable periodismo de investigación. Todo indica que Cristina se creyó eso de que iba a ser eterna. Que iba a tener impunidad por los siglos de los siglos. Lo digo porque no prepararon la retirada ordenada ni prolija. Quemaron y destruyeron documentos pero eso no alcanza para ocultar la magnitud de los delitos cometidos desde el estado. Ahora hay demasiadas evidencias. Hay pruebas, declaraciones, documentos que obtuvo la justicia en los allanamientos y hasta cámaras de televisión que mostraron el pornográfico conteo de montañas de euros y dólares que para Víctor Hugo eran panes de una panadería.

Es tan grave lo que está pasando que en el gobierno de Macri hay un debate silencioso sobre cúal es el mejor camino. Algunos como Elisa Carrió dicen que hay que refundar moralmente la República y que es ahora o nunca. Que hay que ayudar con información y respaldo político a la justicia para que avance y que vayan presos todos los que robaron. Incluso Cristina. Otros dicen que eso sería un terremoto político y desataría una crisis callejera muy difícil de manejar. Hebe de Bonafini y La Cámpora están organizando una manifestación multitudinaria que se movilizará hacia los tribunales para acompañar a Cristina cuando declare ante el juez Claudio Bonadío por el escandaloso caso del dólar futuro. Bonafini fue contundente: “Si Cristina va presa, todos vamos presos”. Otros dicen que la ex presidenta no se va a presentar y va a provocar que sea la fuerza pública la que la lleve a Comodoro Py. Dicen que esa foto de Cristina llevada al banquillo por la policía es demasiado parecida a la de Lula en Brasil. Este Lázaro ya no se levanta ni anda. Este Báez no es un cartonero. En el 2008 la Coalición Cívica los denunció ante la justicia como una asociación ilícita cuya jefa era Cristina. A los Báez y a los Kirchner hoy no los une el amor ni el espanto. Lo une la Rosadita, la cueva financiera del poder del ladriprogresimo feudal. Algunos dicen que Lázaro se quiere despegar de Cristina y que Cristina se quiere despegar de Lázaro. Si te he visto no me acuerdo. Pero es imposible después de tanta promiscuidad a la hora de pesar los dólares y los euros. Es difícil que alguno zafe de la condena. Están atrapados sin salida.
Es una de las noticias más importantes de los últimos tiempos. Podría titularse: “Se desató la guerra entre Lázaro Báez y Cristina”. Es una novedad política impensable un par de meses atrás. Se quebró la sociedad comercial. Estalló la relación de negocios sucios y la  megacorrupción de estado que los unía. Se rompió la omertá. Esa palabra significa para el código de la mafia siciliana, mind la ley del silencio. Nadie habla. Se cierra la boca como un juramento de que nadie va a revelar datos o información que perjudiquen a la organización criminal. El que rompe la Omertá en la mafia es castigado con la muerte. Esperemos que aquí no se llegue a tanto y que los códigos de la mafia de los pingüinos sean más pacíficos porque nadie quiere que haya muertos. La inmensa mayoría de los argentinos quieren que vayan presos los que le robaron los dineros al pueblo y que el estado recupere esas fortunas para volcarlas en obras para el bienestar de la comunidad. A esa ley de la mafia, mind la sociedad honrada solo la quiere transformar en la ley de la Constitución Nacional. Juicio, cialis sale castigo y condena. Estado de derecho con plenas garantías.

Pero está claro que se rompió la Omertá. Como dice Jorge Lanata, comenzó la guerra de los roces o de los roses, con “ce” y con “ese”. El que tiró la primera piedra fue Ricardo Echegaray, ex todopoderoso comandante de la AFIP y hoy súper cuestionado titular de la Auditoría General de la Nación. Acorralado ante varias preguntas precisas de Nelson Castro, Echegaray dijo que “Lázaro Báez va a terminar preso” por el uso de facturas truchas en una causa que el inició. Ese fue el primer quiebre. El desprendimiento inicial, la ruptura de esa suerte de Glaciar Perito Moreno del choreo y la estafa. Alicia Kirchner, desesperada porque la provincia se le hunde pese a todos los fondos y privilegios que tuvieron durante 12 años canceló todos los contratos de obras que tenía Lázaro muchos de los cuales ya los había cobrado y ni siquiera los  había iniciado. Un periodista le preguntó lo obvio y Alicia tiró la segunda piedra: “Jamás mi familia tuvo nada que ver ni ninguna sociedad con Lázaro Báez”.

Ni lerdo ni perezoso y enojado como pocas veces, Báez se defendió atacando. “Yo puedo explicar mi declaración jurada. Ni Echegaray ni Alicia pueden explicar sus bienes”. Fue explosivo. Inesperado. El viejo empleado bancario enriquecido ilícitamente por sus socios, cómplices o patrones, es decir por la familia Kirchner, finalmente había decidido desatar la rebelión en la granja. Entre los allegados a Báez dicen que le dolió que Alicia que es Cristina y que Echegaray que es Carlos Zannini le hayan soltado la mano. Siente que lo tiraron bajo un camión. Todos demostraron que para salvarse ellos son capaces de entregar a la madre. O a los hijos. Porque ahora dicen que les duele en el alma que los hijos de los patrones del mal puedan ir presos. Pero Lázaro no dudó en poner a su hijo Martin; Cristina y Néstor no dudaron en involucrar a su hijo Máximo y Alicia no dudó en que Romina Mercado, su hija fuera pieza fundamental de este ajedrez tenebroso de poder y dinero negro. Parece la agrupación “Hijos”. Pero en este caso no son dolorosamente hijos de desaparecidos, son hijos de corruptos que se creyeron impunes y eternos.

Por eso digo que se rompió la omertá y que todos parecen dispuestos a prender el ventilador y ensuciar a quienes hasta hace poco fueron sus amigos y cómplices. No es necesario hacer la lista puntual de las relaciones comerciales, de las sociedades, los negociados en común y la amistad que unía a los Báez con los Kirchner. Alcanza con recordar algunos datos y un par de hechos. La información dura y pura dice que Lázaro recibió la  friolera de 24.500 millones de pesos durante el reinado de la dinastía K. Hoy tiene 636 cheques sin fondo y 1.800 trabajadores que están a punto de quedar desocupados. Austral Construcciones, se fundó 12 días antes de que Néstor jurara como presidente. Hoy la empresa dejó de operar, está cerrada y al borde de la quiebra. Debe fortunas a sus proveedores y al estado y está lleno de dinero en cuentas en Estados Unidos, Suiza y varios paraísos fiscales. Lucía Salinas la definió como un gigante en ruinas. Lo mismo podría decirse de Lázaro o del concubinato para el delito entre ambas familias: son gigantes en ruinas. Y como si esto fuera poco para demostrar la convivencia obscena entre ellos, hay que recordar que la última noche en que Néstor estuvo vivo, cenó con Lázaro y Cristina. Y que el mausoleo faraónico donde descansan los restos de Néstor fue diseñado, construido y ahora vigilado por Lázaro con todos los gastos a su cargo.

Solo falta saber cómo va a reaccionar Cristina. Hasta ahora hizo silencio. Pero da toda la impresión que los Kirchner se vieron sorprendidos por la derrota electoral y por el avance de la justicia empujada por el implacable periodismo de investigación. Todo indica que Cristina se creyó eso de que iba a ser eterna. Que iba a tener impunidad por los siglos de los siglos. Lo digo porque no prepararon la retirada ordenada ni prolija. Quemaron y destruyeron documentos pero eso no alcanza para ocultar la magnitud de los delitos cometidos desde el estado. Ahora hay demasiadas evidencias. Hay pruebas, declaraciones, documentos que obtuvo la justicia en los allanamientos y hasta cámaras de televisión que mostraron el pornográfico conteo de montañas de euros y dólares que para Víctor Hugo eran panes de una panadería.

Es tan grave lo que está pasando que en el gobierno de Macri hay un debate silencioso sobre cúal es el mejor camino. Algunos como Elisa Carrió dicen que hay que refundar moralmente la República y que es ahora o nunca. Que hay que ayudar con información y respaldo político a la justicia para que avance y que vayan presos todos los que robaron. Incluso Cristina. Otros dicen que eso sería un terremoto político y desataría una crisis callejera muy difícil de manejar. Hebe de Bonafini y La Cámpora están organizando una manifestación multitudinaria que se movilizará hacia los tribunales para acompañar a Cristina cuando declare ante el juez Claudio Bonadío por el escandaloso caso del dólar futuro. Bonafini fue contundente: “Si Cristina va presa, todos vamos presos”. Otros dicen que la ex presidenta no se va a presentar y va a provocar que sea la fuerza pública la que la lleve a Comodoro Py. Dicen que esa foto de Cristina llevada al banquillo por la policía es demasiado parecida a la de Lula en Brasil. Este Lázaro ya no se levanta ni anda. Este Báez no es un cartonero. En el 2008 la Coalición Cívica los denunció ante la justicia como una asociación ilícita cuya jefa era Cristina. A los Báez y a los Kirchner hoy no los une el amor ni el espanto. Lo une la Rosadita, la cueva financiera del poder del ladriprogresimo feudal. Algunos dicen que Lázaro se quiere despegar de Cristina y que Cristina se quiere despegar de Lázaro. Si te he visto no me acuerdo. Pero es imposible después de tanta promiscuidad a la hora de pesar los dólares y los euros. Es difícil que alguno zafe de la condena. Están atrapados sin salida.
Hoy tengo otra propuesta constructiva. El lunes sugerí que se construyeran nuevos organismos de derechos humanos. Hoy quiero plantear un homenaje para pagar la deuda que los argentinos tenemos con el doctor Raúl Alfonsín. Levantarle un monumento. Si señor oyente. Cualquier perejil tiene una estatua en la Argentina. Algunos tienen calles, ampoule plazas, view centros culturales y hospitales que llevan su nombre. Y sin embargo, Alfonsín, uno de los políticos más importantes de la historia no tiene ese lugar simbólico donde los que amamos la democracia y los derechos humanos podamos ir a rezarle nuestros rezos laicos.

Me imagino una estatua franciscana y franciscana, como era él. Podría estar en la Plaza de Mayo, o frente al Congreso de la Nación o en la ESMA como una manera de decir que la vida y la libertad se impusieron a la muerte y las dictaduras. ¿Qué le parece, señora? Mire que yo no lo voté en 1983 y hoy estoy arrepentido. Creo que cometí un grave error. Mire que no soy afiliado radical ni de ningún partido. Pero creo que hoy, que se cumplen 7 años de su muerte podemos bautizarlo definitivamente San Raúl de la democracia.

Ya pasaron 33 años de aquella epopeya refundadora de la democracia. Este sistema que es el menos malo de los conocidos llegó para quedarse por 100 años más. Por eso Don Raúl está en la eternidad. Seguramente está tomando unos mates con don Hipólito Irigoyen y don Arturo Illia en el cielo de la austeridad republicana y la honradez. O saludando a la gente por las calles de la memoria, con dignidad y la frente alta, como le gustaba hacer aquí en la tierra
Don Raúl, el padre de la democracia recuperada, caminando lento, como perdonando el viento, según la poesía emblemática del día del padre. Don Raúl, firme en sus convicciones y peleando con coraje contra ese maldito cáncer que lo rompió pero que no lo pudo doblar. Como quería don Leandro Alem. Ahí está don Raúl que – mirado en perspectiva- fue uno de los mejores presidentes que nos supimos conseguir. Con todos sus errores, con todas sus equivocaciones, a tres décadas de la revolución cívica que significó la vuelta a la libertad, creo que Alfonsín es mejor que la media de los presidentes que tuvimos y –si me apura- creo que es mejor que la media de la sociedad que tenemos. Ahí andaba don Raúl con las manos limpias, viviendo y muriendo en el mismo departamento de siempre, honrado como don Arturo, corajudo como Alem manda.
No quiero decir que el doctor Raúl Alfonsín haya sido un presidente perfecto. De ninguna manera. Fue tan imperfecto y tan lleno de contradicciones como todos nosotros. La democracia es imperfecta. Pero nadie puede desmentir que Alfonsín fue un demócrata cabal. Nunca ocupó ningún cargo durante ninguna dictadura. Y eso que muchos de sus correligionarios si lo hicieron. Estuvo detenido por defender sus ideas. Fue un auténtico defensor de los derechos humanos de la primera hora y en el momento en que las balas picaban cerca. Fue su bandera permanente. Se jugó la vida por eso.
No fue por una cuestión de oportunismo ni para cazar dinosaurios en el zoológico. Fue defensor de presos políticos durante la dictadura, reclamó por los desaparecidos y fue co-fundador de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos. Vale la pena recordar que Alfonsín hizo todo eso. Como para respetar la sagrada verdad de los hechos. Por eso, con toda autoridad, después dio a luz el Nunca Mas y la Conadep y el histórico Juicio a las Juntas Militares que ningún otro país del mundo se atrevió a hacer con la dictadura en retirada pero todavía acechante, poderosa y armada hasta los dientes.
Tuvo sublevaciones militares carapintadas, paros salvajes de la CGT y golpes de mercado que intentaron derrocarlo. Es verdad que también existieron los errores y los horrores propios. La economía de guerra y el desmadre inflacionario. La gran desilusión frente al “felices pascuas” y “la casa está en orden”. O el Punto Final y la Obediencia Debida. Y el derrumbe de la confianza en la capacidad para gobernar y ese descontrol que terminó con la entrega anticipada del poder. O el pacto de Olivos. Jamás olvidaré una discusión muy fuerte que tuvimos. Yo fui muy irrespetuoso con su investidura. Como director de una revista edité y puse en tapa una investigación que dudada de su transparencia y la de su hermano. No lo hice con mala intención. No hubo real malicia, dirían los abogados. Fue el intento tozudo y permanente de mirar en forma crítica al poder y a los gobiernos. Había información correcta y otra que luego no pudo confirmarse. Alfonsín, gallego calentón como le decían sus amigos, me vino a buscar a la editorial con un bastón en la mano para defender su dignidad. Por un lado me avergüenzo y me autocritico por no haber sido todo lo riguroso que debería haber sido profesionalmente. Pero, por otro lado, me enorgullezco de haber sido amigo de casi todos los presidentes democráticos antes y después que lo fueran. Mientras duraron sus mandatos, tuve una mirada crítica como indica el manual básico de mi oficio. Pero me alegré de recuperar su amistad. La reconciliación fue gracias a Marcelo Bassani y Jesús Rodríguez que me ayudaron. Después fui varias veces a su casa. Vino muchas veces a mi programa de televisión. Y el día que murió hice el programa más conmovedor que me haya tocado hacer. En vivo y en carne viva. Con Pepe Eliaschev, Nelson Castro, Nacho López, Luis Brandoni y Jesús Rodríguez llorando en cámara, conmovidos por tanto dolor. Hoy se puede ver el programa completo en youtube y tiene más de 53 mil visitas. Recuerdo todo aquello y no lo puedo creer. Por supuesto que si tratamos de ser lo más ecuánimes y rigurosos posibles aparecen las luces y las sombras de una gestión.
Pero el paso del tiempo y la comparación con lo que vino después, lo deja a Raúl Ricardo Alfonsín del lado bueno de la historia. En la vereda del sol. Entrando a los libros como un héroe que se definió como el más humilde de todos los servidores del pueblo. Nadie puede negar que fue un patriota. Cada día los extrañamos más. En estos tiempos de cólera su sabiduría nos podría iluminar el camino. Aquellas frases dichas casi como testamento: “Si la política no es diálogo, es violencia” y “gobernar no es solo conflicto, básicamente es construcción”. Algo así como decir que la palabra enemigo hay que extirparla del diccionario político. Que solo hay que marginar a los golpistas y los corruptos.
Cada día es más necesaria su apuesta a la coexistencia pacífica de los diferentes, a una república igualitaria y a la libertad. Raúl Alfonsín fue el partero del período democrático más prolongado de toda la historia. Siempre será como un símbolo de la luz de las ideas que salieron del túnel de la muerte y el terrorismo de estado. De la utopía de aquel preámbulo que sepultó todas las dictaduras por los siglos de los siglos, amén. San Raúl de la democracia. A 7 años de su paso a la inmortalidad, tal vez nos ayude a parir el país que soñamos. Se merece un monumento. Don Raúl: es hora de honrarlo.
Hoy tengo otra propuesta constructiva. El lunes sugerí que se construyeran nuevos organismos de derechos humanos. Hoy quiero plantear un homenaje para pagar la deuda que los argentinos tenemos con el doctor Raúl Alfonsín. Levantarle un monumento. Si señor oyente. Cualquier perejil tiene una estatua en la Argentina. Algunos tienen calles, doctor plazas, treat centros culturales y hospitales que llevan su nombre. Y sin embargo, health Alfonsín, uno de los políticos más importantes de la historia no tiene ese lugar simbólico donde los que amamos la democracia y los derechos humanos podamos ir a rezarle nuestros rezos laicos.

Me imagino una estatua franciscana y franciscana, como era él. Podría estar en la Plaza de Mayo, o frente al Congreso de la Nación o en la ESMA como una manera de decir que la vida y la libertad se impusieron a la muerte y las dictaduras. ¿Qué le parece, señora? Mire que yo no lo voté en 1983 y hoy estoy arrepentido. Creo que cometí un grave error. Mire que no soy afiliado radical ni de ningún partido. Pero creo que hoy, que se cumplen 7 años de su muerte podemos bautizarlo definitivamente San Raúl de la democracia.

Ya pasaron 33 años de aquella epopeya refundadora de la democracia. Este sistema que es el menos malo de los conocidos llegó para quedarse por 100 años más. Por eso Don Raúl está en la eternidad. Seguramente está tomando unos mates con don Hipólito Irigoyen y don Arturo Illia en el cielo de la austeridad republicana y la honradez. O saludando a la gente por las calles de la memoria, con dignidad y la frente alta, como le gustaba hacer aquí en la tierra
Don Raúl, el padre de la democracia recuperada, caminando lento, como perdonando el viento, según la poesía emblemática del día del padre. Don Raúl, firme en sus convicciones y peleando con coraje contra ese maldito cáncer que lo rompió pero que no lo pudo doblar. Como quería don Leandro Alem. Ahí está don Raúl que – mirado en perspectiva- fue uno de los mejores presidentes que nos supimos conseguir. Con todos sus errores, con todas sus equivocaciones, a tres décadas de la revolución cívica que significó la vuelta a la libertad, creo que Alfonsín es mejor que la media de los presidentes que tuvimos y –si me apura- creo que es mejor que la media de la sociedad que tenemos. Ahí andaba don Raúl con las manos limpias, viviendo y muriendo en el mismo departamento de siempre, honrado como don Arturo, corajudo como Alem manda.
No quiero decir que el doctor Raúl Alfonsín haya sido un presidente perfecto. De ninguna manera. Fue tan imperfecto y tan lleno de contradicciones como todos nosotros. La democracia es imperfecta. Pero nadie puede desmentir que Alfonsín fue un demócrata cabal. Nunca ocupó ningún cargo durante ninguna dictadura. Y eso que muchos de sus correligionarios si lo hicieron. Estuvo detenido por defender sus ideas. Fue un auténtico defensor de los derechos humanos de la primera hora y en el momento en que las balas picaban cerca. Fue su bandera permanente. Se jugó la vida por eso.
No fue por una cuestión de oportunismo ni para cazar dinosaurios en el zoológico. Fue defensor de presos políticos durante la dictadura, reclamó por los desaparecidos y fue co-fundador de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos. Vale la pena recordar que Alfonsín hizo todo eso. Como para respetar la sagrada verdad de los hechos. Por eso, con toda autoridad, después dio a luz el Nunca Mas y la Conadep y el histórico Juicio a las Juntas Militares que ningún otro país del mundo se atrevió a hacer con la dictadura en retirada pero todavía acechante, poderosa y armada hasta los dientes.
Tuvo sublevaciones militares carapintadas, paros salvajes de la CGT y golpes de mercado que intentaron derrocarlo. Es verdad que también existieron los errores y los horrores propios. La economía de guerra y el desmadre inflacionario. La gran desilusión frente al “felices pascuas” y “la casa está en orden”. O el Punto Final y la Obediencia Debida. Y el derrumbe de la confianza en la capacidad para gobernar y ese descontrol que terminó con la entrega anticipada del poder. O el pacto de Olivos. Jamás olvidaré una discusión muy fuerte que tuvimos. Yo fui muy irrespetuoso con su investidura. Como director de una revista edité y puse en tapa una investigación que dudada de su transparencia y la de su hermano. No lo hice con mala intención. No hubo real malicia, dirían los abogados. Fue el intento tozudo y permanente de mirar en forma crítica al poder y a los gobiernos. Había información correcta y otra que luego no pudo confirmarse. Alfonsín, gallego calentón como le decían sus amigos, me vino a buscar a la editorial con un bastón en la mano para defender su dignidad. Por un lado me avergüenzo y me autocritico por no haber sido todo lo riguroso que debería haber sido profesionalmente. Pero, por otro lado, me enorgullezco de haber sido amigo de casi todos los presidentes democráticos antes y después que lo fueran. Mientras duraron sus mandatos, tuve una mirada crítica como indica el manual básico de mi oficio. Pero me alegré de recuperar su amistad. La reconciliación fue gracias a Marcelo Bassani y Jesús Rodríguez que me ayudaron. Después fui varias veces a su casa. Vino muchas veces a mi programa de televisión. Y el día que murió hice el programa más conmovedor que me haya tocado hacer. En vivo y en carne viva. Con Pepe Eliaschev, Nelson Castro, Nacho López, Luis Brandoni y Jesús Rodríguez llorando en cámara, conmovidos por tanto dolor. Hoy se puede ver el programa completo en youtube y tiene más de 53 mil visitas. Recuerdo todo aquello y no lo puedo creer. Por supuesto que si tratamos de ser lo más ecuánimes y rigurosos posibles aparecen las luces y las sombras de una gestión.
Pero el paso del tiempo y la comparación con lo que vino después, lo deja a Raúl Ricardo Alfonsín del lado bueno de la historia. En la vereda del sol. Entrando a los libros como un héroe que se definió como el más humilde de todos los servidores del pueblo. Nadie puede negar que fue un patriota. Cada día los extrañamos más. En estos tiempos de cólera su sabiduría nos podría iluminar el camino. Aquellas frases dichas casi como testamento: “Si la política no es diálogo, es violencia” y “gobernar no es solo conflicto, básicamente es construcción”. Algo así como decir que la palabra enemigo hay que extirparla del diccionario político. Que solo hay que marginar a los golpistas y los corruptos.
Cada día es más necesaria su apuesta a la coexistencia pacífica de los diferentes, a una república igualitaria y a la libertad. Raúl Alfonsín fue el partero del período democrático más prolongado de toda la historia. Siempre será como un símbolo de la luz de las ideas que salieron del túnel de la muerte y el terrorismo de estado. De la utopía de aquel preámbulo que sepultó todas las dictaduras por los siglos de los siglos, amén. San Raúl de la democracia. A 7 años de su paso a la inmortalidad, tal vez nos ayude a parir el país que soñamos. Se merece un monumento. Don Raúl: es hora de honrarlo.
Jorge Luis Borges lo sintetizó con su genialidad: Nadie es la patria. Todos lo somos. La patria es el primer misterio inapelable. Se ama una tierra como propia y se quiere volver a sus entrañas…Una de los textos más bellos y profundos que leí sobre la patria le pertenece a Julia Prilutzky Farny, sovaldi sale una poetisa ucraniana, buy naturalizada argentina. Dice así: “Allí donde partir es imposible/ donde permanecer es necesario/Donde nunca se está del todo solo / donde cualquier umbral es la morada/ Allí donde se quiere arar y dar un hijo/ Allí donde se quiere morir… allí está la patria”.

A 200 años de la declaración de la Independencia hay una pregunta clave: ¿Qué significa ser independiente hoy? ¿Cuál es el contenido patriótico y ciudadano del día de la independencia nacional? Si nos miramos en el espejo de aquellos hombres hay que decir que el apellido de la independencia es la libertad. Y que hoy más que nunca deben ser los pilares de una sociedad mejor para nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos.

Un país mejor, buy cialis más justo, más igualitario, con menos pobres y desocupados y con más honradez y diálogo. Un país en el que solo queden afuera los corruptos y los golpistas. ¿Es tan difícil comprender lo simple? Millones de argentinos de buena voluntad quieren construir ese país. Con el respeto sagrado a la división de poderes para no pisotear la Constitución que es nuestra Biblia laica. Eso es independencia. No depender de nadie, no ser cliente de nadie y no dejarse extorsionar por nadie. No arrodillarse ante nadie y no hacer arrodillar a nadie. Salir a la calle a trabajar, a estudiar o a pasear con nuestras familias y que no tengamos miedo de ser asaltados en pleno día o a que desvalijen nuestra casa mientras no estamos. Eso también es independencia. Opinar con respeto absolutamente de todo, con independencia de criterios, sin tutelajes ni censuras y sin que te manden la AFIP o los servicios de inteligencia para castigarte.

Así de simple y de complejo.

Mañana le vamos a rendir homenaje a  ese Congreso de Tucumán que sancionó nuestra gloriosa y ansiada independencia. Es el día más importante de la patria. El día del parto. El alumbramiento de esto que somos. Mañana recordaremos el día más feliz de la historia de los argentinos. Nacimos como Nación. Dimos a luz.

Ojalá la patria tenga todos los días felices que le deseamos, cada vez que decimos con orgullo: Feliz día de la patria.

De una vez por todas tenemos que tomar conciencia de la patria que tenemos y ponernos a edificar la patria que queremos. Uno piensa en tantas fracturas sociales que estamos padeciendo y se preocupa. ¿Podremos sintetizar todas esas diferencias para pensar como una Nación? ¿Seremos capaces de respetar la diversidad de las miradas y las verdades sin perder la unidad como patria? ¿Podremos abrazarnos en cada logro colectivo y social como lo hacemos con los triunfos deportivos? Si queremos esa patria, se me ocurren tres compromisos básicos que debemos asumir.

1) Extirpar el cáncer de la intolerancia. Sacarlo de nuestro cuerpo social antes que haga metástasis y se convierta en odio eterno. Comprender que la diversidad de miradas es un activo, que el pensamiento del otro nos hace mejores y que no es un enemigo el que piensa distinto. Debemos disfrutar de ese aprendizaje permanente que es la convivencia pacífica entre nosotros y con otros pueblos del mundo.

2) Ser solidarios hasta que duela, como decía la madre Teresa. Comprender que nuestro vecino es nuestro hermano, nuestro compañero de ruta, la persona con la que debemos edificar, codo a codo, un mejor barrio, una mejor ciudad y un mejor país que lata con orgullo en nuestro pecho. Ojo que no hablo de caridad, hablo de justicia social. De igualar las oportunidades educativas para lograr esa famosa movilidad social ascendente que nos hizo reconocidos en el mundo.

3) Pensar la patria no solo como padre. Como pertenencia. Una patria que no sirva como escudo de los fanáticos y mentirosos. A esos que dicen que hacer patria es matar a alguien. A esos que Dios y la Patria se lo demanden. Que sean expatriados y nunca repatriados. Yo no quiero la patria dividida en adjetivos ni en corporaciones. Que sea la patria de nuestros padres y la de nuestros hijos. Que los patriarcas nos ayuden. Que nos sostengan como lo vienen haciendo desde el origen de la patria en aquella Plaza de Mayo o en la casa tucumana de doña Francisca Bazán.

No se si estaremos a la altura de aquellos hombres. Uno piensa en San Martín, Belgrano, Mariano Moreno y en don Martín Miguel de Guemes empujando para el mismo lado de la historia y se estremece. Yo imagino a la patria como un cuenco que se hace con las manos. Todas las manos todas formando un cuenco que contenga los valores esenciales del ser humano. Un continente para la tolerancia, la solidaridad, la justicia, la libertad, la paz. Un cuenco del que podamos ir a beber todos. Que nos calme la sed y que nos alimente la democracia. Que destierre esa mirada cargada de odio que solamente encuentra enemigos entre nuestros hermanos. Que nuestros semejantes beban del mismo cuenco. Que ese cuenco llamado patria sea cada vez más grande y más fuerte. Que contenga a más argentinos. Que nos permita disfrutar del aprendizaje permanente de la convivencia. La patria como cuenco. La patria es algo que nos dio la vida para que la refundemos como utopía. Y utopía significa no rendirse a las cosas tal cual son y luchar por las cosas tal como debieran ser. ¿Se entiende? No hablo de humanizar lo inevitable. Hablo de evitar lo inhumano. Como decía Leopoldo Marechal, la patria es un dolor que nuestros ojos no aprender a llorar / la patria es un dolor que aún no tiene bautismo. Por eso declaramos solemnemente “a la faz de la tierra” nuestra voluntad de ser “una nación independiente” del rey, de sus sucesores, de la Metrópoli y “de toda dominación extranjera”. Hacía tiempo que lo venían reclamando nuestros padres fundadores. Hoy también deberíamos sembrar más ciudadanos patriotas para cosechar gobernantes más ciudadanos. Para lograr la patria que soñamos. Sin déspotas ni cadenas. Sin corruptos ni golpistas.
Jorge Luis Borges lo sintetizó con su genialidad: Nadie es la patria. Todos lo somos. La patria es el primer misterio inapelable. Se ama una tierra como propia y se quiere volver a sus entrañas…Una de los textos más bellos y profundos que leí sobre la patria le pertenece a Julia Prilutzky Farny, approved nurse una poetisa ucraniana, see naturalizada argentina. Dice así: “Allí donde partir es imposible/ donde permanecer es necesario/Donde nunca se está del todo solo / donde cualquier umbral es la morada/ Allí donde se quiere arar y dar un hijo/ Allí donde se quiere morir… allí está la patria”.

A 200 años de la declaración de la Independencia hay una pregunta clave: ¿Qué significa ser independiente hoy? ¿Cuál es el contenido patriótico y ciudadano del día de la independencia nacional? Si nos miramos en el espejo de aquellos hombres hay que decir que el apellido de la independencia es la libertad. Y que hoy más que nunca deben ser los pilares de una sociedad mejor para nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos.

Un país mejor, health más justo, más igualitario, con menos pobres y desocupados y con más honradez y diálogo. Un país en el que solo queden afuera los corruptos y los golpistas. ¿Es tan difícil comprender lo simple? Millones de argentinos de buena voluntad quieren construir ese país. Con el respeto sagrado a la división de poderes para no pisotear la Constitución que es nuestra Biblia laica. Eso es independencia. No depender de nadie, no ser cliente de nadie y no dejarse extorsionar por nadie. No arrodillarse ante nadie y no hacer arrodillar a nadie. Salir a la calle a trabajar, a estudiar o a pasear con nuestras familias y que no tengamos miedo de ser asaltados en pleno día o a que desvalijen nuestra casa mientras no estamos. Eso también es independencia. Opinar con respeto absolutamente de todo, con independencia de criterios, sin tutelajes ni censuras y sin que te manden la AFIP o los servicios de inteligencia para castigarte.

Así de simple y de complejo.

Mañana le vamos a rendir homenaje a  ese Congreso de Tucumán que sancionó nuestra gloriosa y ansiada independencia. Es el día más importante de la patria. El día del parto. El alumbramiento de esto que somos. Mañana recordaremos el día más feliz de la historia de los argentinos. Nacimos como Nación. Dimos a luz.

Ojalá la patria tenga todos los días felices que le deseamos, cada vez que decimos con orgullo: Feliz día de la patria.

De una vez por todas tenemos que tomar conciencia de la patria que tenemos y ponernos a edificar la patria que queremos. Uno piensa en tantas fracturas sociales que estamos padeciendo y se preocupa. ¿Podremos sintetizar todas esas diferencias para pensar como una Nación? ¿Seremos capaces de respetar la diversidad de las miradas y las verdades sin perder la unidad como patria? ¿Podremos abrazarnos en cada logro colectivo y social como lo hacemos con los triunfos deportivos? Si queremos esa patria, se me ocurren tres compromisos básicos que debemos asumir.

1) Extirpar el cáncer de la intolerancia. Sacarlo de nuestro cuerpo social antes que haga metástasis y se convierta en odio eterno. Comprender que la diversidad de miradas es un activo, que el pensamiento del otro nos hace mejores y que no es un enemigo el que piensa distinto. Debemos disfrutar de ese aprendizaje permanente que es la convivencia pacífica entre nosotros y con otros pueblos del mundo.

2) Ser solidarios hasta que duela, como decía la madre Teresa. Comprender que nuestro vecino es nuestro hermano, nuestro compañero de ruta, la persona con la que debemos edificar, codo a codo, un mejor barrio, una mejor ciudad y un mejor país que lata con orgullo en nuestro pecho. Ojo que no hablo de caridad, hablo de justicia social. De igualar las oportunidades educativas para lograr esa famosa movilidad social ascendente que nos hizo reconocidos en el mundo.

3) Pensar la patria no solo como padre. Como pertenencia. Una patria que no sirva como escudo de los fanáticos y mentirosos. A esos que dicen que hacer patria es matar a alguien. A esos que Dios y la Patria se lo demanden. Que sean expatriados y nunca repatriados. Yo no quiero la patria dividida en adjetivos ni en corporaciones. Que sea la patria de nuestros padres y la de nuestros hijos. Que los patriarcas nos ayuden. Que nos sostengan como lo vienen haciendo desde el origen de la patria en aquella Plaza de Mayo o en la casa tucumana de doña Francisca Bazán.

No se si estaremos a la altura de aquellos hombres. Uno piensa en San Martín, Belgrano, Mariano Moreno y en don Martín Miguel de Guemes empujando para el mismo lado de la historia y se estremece. Yo imagino a la patria como un cuenco que se hace con las manos. Todas las manos todas formando un cuenco que contenga los valores esenciales del ser humano. Un continente para la tolerancia, la solidaridad, la justicia, la libertad, la paz. Un cuenco del que podamos ir a beber todos. Que nos calme la sed y que nos alimente la democracia. Que destierre esa mirada cargada de odio que solamente encuentra enemigos entre nuestros hermanos. Que nuestros semejantes beban del mismo cuenco. Que ese cuenco llamado patria sea cada vez más grande y más fuerte. Que contenga a más argentinos. Que nos permita disfrutar del aprendizaje permanente de la convivencia. La patria como cuenco. La patria es algo que nos dio la vida para que la refundemos como utopía. Y utopía significa no rendirse a las cosas tal cual son y luchar por las cosas tal como debieran ser. ¿Se entiende? No hablo de humanizar lo inevitable. Hablo de evitar lo inhumano. Como decía Leopoldo Marechal, la patria es un dolor que nuestros ojos no aprender a llorar / la patria es un dolor que aún no tiene bautismo. Por eso declaramos solemnemente “a la faz de la tierra” nuestra voluntad de ser “una nación independiente” del rey, de sus sucesores, de la Metrópoli y “de toda dominación extranjera”. Hacía tiempo que lo venían reclamando nuestros padres fundadores. Hoy también deberíamos sembrar más ciudadanos patriotas para cosechar gobernantes más ciudadanos. Para lograr la patria que soñamos. Sin déspotas ni cadenas. Sin corruptos ni golpistas.
Fue muy emocionante ver ese océano de banderas celestes y blancas tan agitadas como el corazón. Fue una celebración de todos los argentinos y no solamente de un grupo político. Esta vez nadie fue por obligación ni fue trasladado en colectivo. Todos los que fueron a los festejos del Bicentenario de la patria fueron porque tuvieron ganas y se movilizaron en forma espontánea. Y fueron muchos. Verdaderas multitudes en Jujuy, cialis sale en Tucumán, rx en Capital y en muchos rincones de la Argentina porque esta vez los actos fueron realmente federales, diseminados a los largo y a lo ancho del país. El Bicentenario de Cristina fue muy distinto al Bicentenario de todos. Para empezar, la ex presidenta, mano suelta con su demagogia y el dinero de todos, gastó 36 millones de dólares. Este fin de semana solo se gastaron 4 millones. Ocho veces menos. El gobierno de Macri ya publicó en internet en un detalle minucioso de los gastos y cuanto cobraron los artistas que participaron, algunos, mucho menos del cachet que cobran en sus actuaciones privadas. Eso fue un aporte que hicieron al estado. No preguntaron que le podían sacar al gobierno. Preguntaron que podían aportar al pueblo. Esa fue solo una de las diferencias. Uno podía sentirse tranquilo transitando por las calles sin tener que adherir a La Cámpora o a otras agrupaciones K que en aquella ocasión coparon los mejores lugares a metros del escenario y en primer plano de la televisión mal llamada pública. Esta vez las imágenes repetidas no eran las caras de Cristina y de Néstor en banderas y pancartas. Esta vez las caras eran de familias sin otra identificación que las escarapelas y estandartes nacionales. El momento culminante de una fiesta diversa y pluralista fue el abrazo de ovaciones que la gente común le dio a nuestros veteranos de guerra y ex combatientes de Malvinas. Fue una manera de cicatrizar viejas heridas y de reencontrarnos como hermanos. El abrazo de Juan Gualberto Vallejos, con sus muletas y sin una de sus piernas que quedó en el campo de batalla, despertaba lágrimas y emociones profundas. Recibieron un trato como lo que son: héroes que pusieron el pecho por nosotros.

Es cierto que un provocador como Aldo Rico aprovechó ese  lugar para ganar protagonismo. Una mojada de oreja a las autoridades del ministerio de Defensa por parte de un carapintada que se levantó en armas contra la democracia. Pero fue un instante, un lunar, un rayo oscuro. El resto fue todo democrático y de una convivencia fraternal que ojalá se prolongue todos los días. Hubo libertad para ir o para no ir. Hubo libertad para cantar y aplaudir al  que cada persona quisiera. Sin cadenas nacionales ni imposiciones autoritarias. Bien federal y bien lejos del unitarismo extorsivo que utilizaron los K. Con propuestas de arriba y con alegría de abajo. Con más participación de los ciudadanos que el aparato del estado. Energía y esperanza que florecía desde la base.

Fue como recuperar la patria que se la habían apropiado los Kirchner. Ellos eran la patria y todos los demás éramos la antipatria. Eso se quebró ayer. Por suerte. Otra vez citando a Borges lo decimos todo: Nadie es la patria, Pero todos los somos.

El Papa Francisco llamó a “estar cerca de los argentinos más llagados por la pobreza y la desocupación y las esclavitudes modernas como la trata y la droga”. Tiene razón. Hay que salir de esa Argentina de los últimos 12 años donde el narcotráfico perforó todas las instituciones y donde el resultado de la encuesta de la Universidad Católica Argentina denunció una herencia maldita de 5 millones de chicos pobres después de crecimientos a tasas chinas. El Papa también acierta cuando nos recuerda que la patria igual que la madre no se vende. Es cierto. Hay que desterrar a los vendepatrias que se la llevaron a sus bolsillos y a sus casas. Los Lázaro Báez, José López, Ricardo Jaime, y gran parte de los funcionarios de los Kirchner, incluidos los ex presidente se enriquecieron en dimensiones nunca vistas y eso es vender la patria y comprarla por dos pesos.

Este fin de semana pasó algo muy importante. Recuperamos las ganas de cantar el himno y embanderar nuestras casas. Recuperamos el orgullo de ser argentinos sin tener que explicar a quién votamos o que pensamos. Eso vale oro porque se llama libertad. El presidente Macri no agredió a nadie con nombre y apellido. No inoculó odio. Por cierto que tampoco se calló frente al saqueo del estado. Dijo que le habían dejado un país enfermo de poder por la mentira y la corrupción. Y planteó refundar la Nación alrededor de la verdad y la fraternidad. Hizo bien porque la mayoría de los argentinos estamos hartos de las mentiras de los ladrones y el odio de los autoritarios.

Fueron días de alegría austera. Con fervor y sin rencor. De independencia como sinónimo de responsabilidad para defender la patria y para multiplicar sus panes y sus peces y llegar de verdad a la pobreza cero. Alimentos sobran. Hay que ver de qué manera se distribuyen con mayor justicia social y sin clientelismo. Y con igualdad de oportunidades. Está claro que la Argentina crece cuando crecemos todos, cuando hay más trabajo, mas justicia, menos corruptos y menos soberbia maltratadora. Si no hay diálogo no hay democracia, decía Alfonsín. Y tenía razón. Hay que aprender a convivir con alegría en el consenso y el disenso. Y en la división de poderes para arrodillarnos solamente ante la ley. Eso es la República tan mancillada en la era K. “No escuchemos a los que se enfermaron de poder”, recomendó el jefe de estado que tuvo una doble falta o un error no forzado cuando informó que no iba a ir al desfile por cansancio y luego en tres horas cambió su decisión y apareció en el campo de Polo para alegría de la concurrencia.

Todo fue respeto y diversidad. En la Catedral pudieron dar su mensaje pacificador sacerdotes de todos los credos.

El primer siglo de la patria fue de la emancipación y la organización nacional. El segundo, el de la conquista de derechos y la democracia para siempre.  Ya estamos transitando el tercer siglo que debe ser el de la cultura del encuentro y la lucha contra todo tipo de injusticias. A este desafío se comprometieron los que firmaron el Acta del Bicentenario.

Una patria de hermanos donde nadie quede afuera. Solo los ladrones y los golpistas. Una patria donde el combustible del progreso alimente la llama de la esperanza. Una patria de todos. La que frente a las grandes tareas del estado no tenga camisetas partidarias y haga flamear una sola bandera. Una sola bandera como el cielo refulgente, ostentando sublime majestad, después de haber cruzado el continente, exclamando a su paso: ¡¡Libertad, Libertad, Libertad¡¡.
Malvinas es el espejo de nuestras miserias y nuestras grandezas. Es la cara y cruz de lo que somos. La cara que mostramos y la cruz que llevamos. Las dos caras de la moneda. El coraje y la cobardía. El héroe y el traidor. Los dictadores y los combatientes.

El 2 de abril debe ser nuestro día de luto. Nuestro día de reflexión para pensar en la patria. Pero en la verdadera patria. No en la de Galtieri, look o Astiz, physician el lagarto cobarde que se rindió al primer amague. Las propias fuerzas armadas argentina recomendaron la pena de muerte para esos jefes despreciables.

Yo recuero a los que lucharon con dignidad. Los ex combatientes son la contracara de los terroristas de estado. Los pibes murieron por la patria y los dictadores mataron a la patria. No hay porque confundir las cosas.

Nosotros necesitamos por lo menos un día para pensar en ellos. En esos muchachos que fueron sin entrenamiento y sin el armamento necesario. En esos chicos estaqueados por robar la comida que les habían robado a ellos. En tantos colimbas que murieron sepultados en el mar con el hundimiento del Belgrano.

En esos hijos de la Argentina más humilde que, como siempre, fueron los primeros en morir. Igual que ahora. Así en la guerra como en la paz, el hilo siempre se corta por lo más delgado.

A ellos les debemos una explicación histórica. A ellos debemos pedirles perdón por la forma en que los mandaron al frente y por la forma en que los escondieron en el fondo a su regreso como si fueran delincuentes.

Mañana se cumplen exactamente 34 años y no puedo olvidar aquella fotografía, más negra que blanca, con los viejos fusiles FAL amontonados y cruzados como símbolo de la rendición en Malvinas. Mucho después, asocie políticamente ese momento a la capitulación que el general Mario Benjamín Menéndez firmó frente a su par británico, Jeremy Moore. Y mucho más tarde aprendí a mirar la guerra de Malvinas a través de los ojos de los héroes.
De los muchachos de carne y hueso que lucharon hasta el final. Y cómo un homenaje a los que murieron en aquellas tierras que pertenecen al pueblo argentino. Ya pasaron 34 años y si usted me permite quiero contarle nuevamente una de las historias más conmovedoras: la del soldado maestro Julio Rubén Cao. Justo ahora que hay un debate muy grande respecto del rol y del futuro de los docentes. Justo ahora que la crisis cuestiona hasta la vocación de los que levantan esa bandera de la educación pública.
Pocas horas antes de que la guerra terminara, Julio murió combatiendo. Resistió como pudo el avance de las tropas enemigas. Literalmente, le puso el pecho a las balas para proteger a sus compañeros como lo hizo desde el primer minuto que llegó a Puerto Rivero, como se bautizó primero a Puerto Argentino. Hace 34 años que Julio entregó su vida por la patria y es desgarrador recordar que ni siquiera pudo conocer a su hijita, Julia que nació un par de meses después de su muerte.
Julio Cao acarició a Julia en la panza de Clara Barrios, el día que se despidió. Delmira, la abuela de Julia y la madre de Julio casi le rogó que se quedara: “Julito, no vayas. Si no te llamaron. Tengo miedo”. Julio, el maestro, le respondió como un maestro de la patria: “No me pidas eso mamá. ¿Con que cara yo podría dar clases sobre San Martín o Belgrano si me escondo debajo del pupitre?”. Fue uno de los pocos soldados voluntarios. Fue un apoyo permanente de sus compañeros de colimba del regimiento de Infantería Motorizada de La Tablada. Siempre con la misma alegría que tenía al frente del grado en su escuela. Siempre ayudando a escribir y a leer cartas el resto de los soldados. Siempre con optimismo.
La humedad criminal de los pozos de zorro, el viento que helaba el alma, el hambre que agujereaba por dentro y los bombardeos que destruían por fuera eran solo excusas para reforzar el coraje y para seguir yendo al frente. Así era el soldado maestro Julio Rubén Cao. Solidario, guapo, así en la paz como en la guerra. En las aulas se convertía en albañil para reparar los techos, o en carpintero para arreglar los viejos bancos de escuela. Hizo un profesorado en Literatura porque amaba a Serrat. Siempre soñó con ser docente porque admiraba a Ghandi y a la paz. Antes de embarcarse a Malvinas y después de besar el ombligo de su esposa, Julio plantó un árbol en el patio de la casa de su madre. Quiso respetar aquello de tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro. El libro no pudo concretarlo. Pero escribió cartas conmovedoras desde Malvinas. Una de ellas debe leerse en todos los colegios cada 2 de abril y dice así:
A mis queridos alumnos de 3ro D:
No hemos tenido tiempo para despedirnos y eso me ha tenido preocupado muchas noches aquí en Malvinas, donde me encuentro cumpliendo mi labor de soldado: Defender la Bandera. Espero que ustedes no se preocupen mucho por mí porque muy pronto vamos a estar juntos nuevamente y vamos a cerrar los ojos y nos vamos a subir a nuestro inmenso Cóndor y le vamos a decir que nos lleve a todos al país de los cuentos que como ustedes saben queda muy cerca de las Malvinas.
Y ahora como el maestro conoce muy bien las islas no nos vamos a perder. Chicos, quiero que sepan que a las noches cuando me acuesto cierro los ojos y veo cada una de sus caritas riendo y jugando; cuando me duermo sueño que estoy con ustedes .Quiero que se pongan muy contentos porque su maestro es un soldado que los quiere y los extraña.
Ahora sólo le pido a Dios volver pronto con ustedes.
Muchos cariños de su maestro que nunca se olvida de ustedes.

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Es desgarrador comprobar que solo le pidió a Dios volver y fue lo único que no pudo lograr. Hace 34 años que comenzó aquella guerra, su hija Julia, tiene 34 años, su madre, doña Delmira todavía lo espera. Cuando Julia cumplió 9 años, viajó con su abuela a Malvinas. En el cementerio de Darwin adoptaron una tumba y le dejaron una flor y muchas lágrimas. Hoy la escuela Nro 32 de Lafferrere donde daba clases con su impecable guardapolvo blanco lleva su nombre: “Soldado maestro Julio Rubén Cao”. El árbol que plantó, ya tiene 10 metros de altura. Tras un manto de neblina no los hemos de olvidar. Ni a nuestras Malvinas ni a nuestros héroes.

Las dos islas que son un solo corazón. La melancolía de la soledad y la euforia de la Gran Malvina. Las escarapelas en el pecho sobre un guardapolvo duro de almidón tembloroso, el pelo engominado, los zapatos bien lustrados y la celeste y blanca que sube flameando segura…

Segura de que algún día dejaran ser nuestras hermanitas perdidas.
Malvinas es el espejo de nuestras miserias y nuestras grandezas. Es la cara y cruz de lo que somos. La cara que mostramos y la cruz que llevamos. Las dos caras de la moneda. El coraje y la cobardía. El héroe y el traidor. Los dictadores y los combatientes.

El 2 de abril debe ser nuestro día de luto. Nuestro día de reflexión para pensar en la patria. Pero en la verdadera patria. No en la de Galtieri, try o Astiz, el lagarto cobarde que se rindió al primer amague. Las propias fuerzas armadas argentina recomendaron la pena de muerte para esos jefes despreciables.

Yo recuero a los que lucharon con dignidad. Los ex combatientes son la contracara de los terroristas de estado. Los pibes murieron por la patria y los dictadores mataron a la patria. No hay porque confundir las cosas.

Nosotros necesitamos por lo menos un día para pensar en ellos. En esos muchachos que fueron sin entrenamiento y sin el armamento necesario. En esos chicos estaqueados por robar la comida que les habían robado a ellos. En tantos colimbas que murieron sepultados en el mar con el hundimiento del Belgrano.

En esos hijos de la Argentina más humilde que, como siempre, fueron los primeros en morir. Igual que ahora. Así en la guerra como en la paz, el hilo siempre se corta por lo más delgado.

A ellos les debemos una explicación histórica. A ellos debemos pedirles perdón por la forma en que los mandaron al frente y por la forma en que los escondieron en el fondo a su regreso como si fueran delincuentes.

Mañana se cumplen exactamente 34 años y no puedo olvidar aquella fotografía, más negra que blanca, con los viejos fusiles FAL amontonados y cruzados como símbolo de la rendición en Malvinas. Mucho después, asocie políticamente ese momento a la capitulación que el general Mario Benjamín Menéndez firmó frente a su par británico, Jeremy Moore. Y mucho más tarde aprendí a mirar la guerra de Malvinas a través de los ojos de los héroes.
De los muchachos de carne y hueso que lucharon hasta el final. Y cómo un homenaje a los que murieron en aquellas tierras que pertenecen al pueblo argentino. Ya pasaron 34 años y si usted me permite quiero contarle nuevamente una de las historias más conmovedoras: la del soldado maestro Julio Rubén Cao. Justo ahora que hay un debate muy grande respecto del rol y del futuro de los docentes. Justo ahora que la crisis cuestiona hasta la vocación de los que levantan esa bandera de la educación pública.
Pocas horas antes de que la guerra terminara, Julio murió combatiendo. Resistió como pudo el avance de las tropas enemigas. Literalmente, le puso el pecho a las balas para proteger a sus compañeros como lo hizo desde el primer minuto que llegó a Puerto Rivero, como se bautizó primero a Puerto Argentino. Hace 34 años que Julio entregó su vida por la patria y es desgarrador recordar que ni siquiera pudo conocer a su hijita, Julia que nació un par de meses después de su muerte.
Julio Cao acarició a Julia en la panza de Clara Barrios, el día que se despidió. Delmira, la abuela de Julia y la madre de Julio casi le rogó que se quedara: “Julito, no vayas. Si no te llamaron. Tengo miedo”. Julio, el maestro, le respondió como un maestro de la patria: “No me pidas eso mamá. ¿Con que cara yo podría dar clases sobre San Martín o Belgrano si me escondo debajo del pupitre?”. Fue uno de los pocos soldados voluntarios. Fue un apoyo permanente de sus compañeros de colimba del regimiento de Infantería Motorizada de La Tablada. Siempre con la misma alegría que tenía al frente del grado en su escuela. Siempre ayudando a escribir y a leer cartas el resto de los soldados. Siempre con optimismo.
La humedad criminal de los pozos de zorro, el viento que helaba el alma, el hambre que agujereaba por dentro y los bombardeos que destruían por fuera eran solo excusas para reforzar el coraje y para seguir yendo al frente. Así era el soldado maestro Julio Rubén Cao. Solidario, guapo, así en la paz como en la guerra. En las aulas se convertía en albañil para reparar los techos, o en carpintero para arreglar los viejos bancos de escuela. Hizo un profesorado en Literatura porque amaba a Serrat. Siempre soñó con ser docente porque admiraba a Ghandi y a la paz. Antes de embarcarse a Malvinas y después de besar el ombligo de su esposa, Julio plantó un árbol en el patio de la casa de su madre. Quiso respetar aquello de tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro. El libro no pudo concretarlo. Pero escribió cartas conmovedoras desde Malvinas. Una de ellas debe leerse en todos los colegios cada 2 de abril y dice así:
A mis queridos alumnos de 3ro D:
No hemos tenido tiempo para despedirnos y eso me ha tenido preocupado muchas noches aquí en Malvinas, donde me encuentro cumpliendo mi labor de soldado: Defender la Bandera. Espero que ustedes no se preocupen mucho por mí porque muy pronto vamos a estar juntos nuevamente y vamos a cerrar los ojos y nos vamos a subir a nuestro inmenso Cóndor y le vamos a decir que nos lleve a todos al país de los cuentos que como ustedes saben queda muy cerca de las Malvinas.
Y ahora como el maestro conoce muy bien las islas no nos vamos a perder. Chicos, quiero que sepan que a las noches cuando me acuesto cierro los ojos y veo cada una de sus caritas riendo y jugando; cuando me duermo sueño que estoy con ustedes .Quiero que se pongan muy contentos porque su maestro es un soldado que los quiere y los extraña.
Ahora sólo le pido a Dios volver pronto con ustedes.
Muchos cariños de su maestro que nunca se olvida de ustedes.

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Es desgarrador comprobar que solo le pidió a Dios volver y fue lo único que no pudo lograr. Hace 34 años que comenzó aquella guerra, su hija Julia, tiene 34 años, su madre, doña Delmira todavía lo espera. Cuando Julia cumplió 9 años, viajó con su abuela a Malvinas. En el cementerio de Darwin adoptaron una tumba y le dejaron una flor y muchas lágrimas. Hoy la escuela Nro 32 de Lafferrere donde daba clases con su impecable guardapolvo blanco lleva su nombre: “Soldado maestro Julio Rubén Cao”. El árbol que plantó, ya tiene 10 metros de altura. Tras un manto de neblina no los hemos de olvidar. Ni a nuestras Malvinas ni a nuestros héroes.

Las dos islas que son un solo corazón. La melancolía de la soledad y la euforia de la Gran Malvina. Las escarapelas en el pecho sobre un guardapolvo duro de almidón tembloroso, el pelo engominado, los zapatos bien lustrados y la celeste y blanca que sube flameando segura…

Segura de que algún día dejaran ser nuestras hermanitas perdidas.
Se encendió una luz amarilla en el tablero político de Mauricio Macri. La única manera que tiene de apagarla es dar la cara, generic cialis presentarse ante la justicia y el Congreso de la Nación y ofrecer todas las explicaciones que sean necesarias. La investidura presidencial tiene que quedar limpia, sin ningún tipo de mancha ni de sospecha. Tiene razón la doctora Elisa Carrió: Macri debe presentar las pruebas de sus dichos.

Y lo cierto es que con el comunicado oficial no alcanza a despejar todas las dudas que se abrieron en la opinión pública. El presidente Macri tiene que ofrecer una conferencia de prensa y repartir fotocopias de todos los papeles delicados. De sus declaraciones juradas y de los motivos porque no declaró que era director de la empresa de Las Bahamas que acaba de conocerse.

El massismo está proponiendo que utilice la cadena nacional para ofrecerle explicaciones al pueblo. Para algunos suena exagerado. Yo creo que en estos temas, lo que abunda no daña.

Es cierto que abrir una cuenta o armar una empresa en un paraíso fiscal no es un delito en sí mismo. Es como una billetera que uno compra en el exterior, lejos de la mirada de los organismos de control. El problema es que se pone adentro de esa billetera. El dinero de la elusión, de la evasión, del lavado, el ocultamiento de bienes o simplemente nada. Macri dice que no pusieron nada, que la empresa la abrió su padre Franco, por las dudas.

La verdad es que hay muchos puntos oscuros. Primero hay que decir que el grupo Macri recurrió en Panamá (como muchísimas empresas argentinas) al estudio de abogados Mossack y Fonseca, que es el mayor especialista mundial en crear sociedades fantasmas en paraísos fiscales y ocultar fortunas. Primer dato: M y S no es la cruz roja ni una entidad humanitaria. Es un nido de truchos que hacen truchadas.

El segundo dato es que la empresa fue radicada en Las Bahamas y todos sabemos que ese tipo de empresas en esos lugares es muy difícil por decir imposible que se generen para llevar adelante actividades totalmente lícitas. Dicen que se hizo por las dudas para un negocio que nunca se hizo con Brasil. ¿La verdad? Suena extraño.

Dijo Macri a través de un comunicado que no declaró la empresa Fleg Traiding porque estaba en el directorio ocasionalmente pero no tiene ni tuvo acciones y que jamás cobró honorarios. ¿Y para que estuvo, entonces? ¿Lo hizo gratis? ¿Un favor a su padre? Un director tiene responsabilidades en cualquier empresa y por lo tanto la tiene que declarar. No es un mero cargo formal con fines decorativos. Y es difícil saber si tuvo acciones porque en general no son nominativas y lo normal es que haya apoderados. Y el tema de los honorarios, es muy difícil de probar que no los cobró en negro. Ojo que como funcionario creo que siempre hay que invertir la carga de la prueba: demostrar que es inocente. Si Macri hace eso saldrá fortalecido y enaltecido. Eso lo limpia totalmente, lo dignifica.

Es más, lo ideal desde el punto de vista  republicano es que Laura Alonso desde la Oficina Anticorrupción tome cartas en el asunto e inicie una investigación. No tiene que defender a los funcionarios y a sus secretos. Esa no es su función, como le dijo la diputada Margarita Stolbizer.

Algunos comentan que el gobierno está en estado de shock, como asfixiados. Nada mejor para eso que abrir todas las puertas y ventanas. El que no tiene nada que ocultar no le debe tener miedo a los sabuesos ni a los periodistas.

La vergüenza ajena una vez más la produjo la posición de Victor Hugo que siempre defendió la virginidad moral de Cristina y sus cómplices y condenó al periodismo independiente al acusarlo de corporativo, destituyente del kirchnerismo y de proteger a Macri.

Este caso le demuestra en la práctica que eran mentiras para justificar su propia actitud chupamedia y encubridora de estado. Hoy dijo que La Nación y Clarín “no tuvieron más remedio que llevar este tema a la tapa”. Una nueva mentira gigante. Esto se descubrió gracias al aporte de La Nación y canal 13 que como todo el mundo sabe pertenece al grupo Clarín. En nuestro país, trabajaron directamente periodistas rigurosos y de prestigio como Hugo Alconada Mon, Mariel Fitzpatrick y Maia Jastreblansky, entre otros.

La otra vergüenza es la de la familia Kirchner y de Cristina. Jamás fueron capaces de explicar lo inexplicable. Tienen enriquecimiento ilícito por donde se lo mire y nunca fueron capaces de dar las explicaciones que ahora están pidiendo. Además la presencia de Daniel Muñoz, el secretario de Néstor en las mismas listas de empresas en paraísos fiscales y el depósito de 70 millones de dólares del socio de Cristóbal López, nos exime de mayores comentarios. Cristina celebró que su apellido no estuvo en esta ocasión. Pero le aclaro que esto recién empieza y hay 11 millones y medios de documentos para analizar que pertenecen a 214 mil sociedades de 200 países. Es la filtración de documentos más grande de la historia. Cuarenta y seis veces mayor que Wikileaks.

Finalmente alguien muy confiable como Alicia López, ex titular de la Unidad de Investigaciones Financieras y especialista en el tema lavado, dijo que hacen  falta más papeles y que hay que abrir una investigación. Y agregó que no declarar una empresa es por lo menos una irregularidad. Más cuando Macri fue diputado nacional y jefe de gobierno. ¿Puede haber sido un olvido o un error por desconocimiento? ¿Puede haber más empresas en la misma condición? Tranquilamente. De hecho Macri declaró cuentas bancarias en Suiza y Estados Unidos sin dramas. Siempre fue alguien de fortuna. Pero si es así, con más razón hay que mostrar todo, incluso las actas societarias donde muestre con claridad que no cobró nunca un peso.

Y el otro tema que debe ocupar y preocupar al gobierno de Cambiemos es la situación de Néstor Grindetti que aparece más comprometida. Fue ministro y es un hombre de gran confianza del presidente. El intendente de Lanús, figura como gestor de una firma con cuentas en Suiza y tenía dos poderes para administrar una sociedad panameña que durante tres años hizo diversas operaciones offshore.

La mujer del César debe ser honesta y además, parecerlo. Nada de lo que ocurre con esta investigación planetaria de la Corporación de Periodistas de Investigación debe ocultar ni minimizar la megacorrupción de estado de los Kirchner, los Báez, los Cristobal ni los Ricardos Jaimes o los Sergios Szpolskis que según su socio fue lavador, vaciador y testaferro del poder K.

Corrupción cero y transparencia 10 es un reclamo de la inmensa mayoría de la población. Y que los ladrones de estado vayan a la cárcel y devuelvan lo que robaron. Macri prometió cambiar ese pantano de estafas y negociados en el que los Kirchner convirtieron al gobierno. Por eso y con más razón tiene que dar la cara y aclarar todo. Cuentas claras conservan la amistad. Todos quieren un presidente con las manos limpias, las uñas cortas y la frente alta.

Hay que apagar la luz de alerta amarilla antes de que se convierta en roja. Hay que cuidar la ilusión de la gente. Hay que cuidar y respetar a la gente.
Se encendió una luz amarilla en el tablero político de Mauricio Macri. La única manera que tiene de apagarla es dar la cara, this site prescription presentarse ante la justicia y el Congreso de la Nación y ofrecer todas las explicaciones que sean necesarias. La investidura presidencial tiene que quedar limpia, sin ningún tipo de mancha ni de sospecha. Tiene razón la doctora Elisa Carrió: Macri debe presentar las pruebas de sus dichos.

Y lo cierto es que con el comunicado oficial no alcanza a despejar todas las dudas que se abrieron en la opinión pública. El presidente Macri tiene que ofrecer una conferencia de prensa y repartir fotocopias de todos los papeles delicados. De sus declaraciones juradas y de los motivos porque no declaró que era director de la empresa de Las Bahamas que acaba de conocerse.

El massismo está proponiendo que utilice la cadena nacional para ofrecerle explicaciones al pueblo. Para algunos suena exagerado. Yo creo que en estos temas, lo que abunda no daña.

Es cierto que abrir una cuenta o armar una empresa en un paraíso fiscal no es un delito en sí mismo. Es como una billetera que uno compra en el exterior, lejos de la mirada de los organismos de control. El problema es que se pone adentro de esa billetera. El dinero de la elusión, de la evasión, del lavado, el ocultamiento de bienes o simplemente nada. Macri dice que no pusieron nada, que la empresa la abrió su padre Franco, por las dudas.

La verdad es que hay muchos puntos oscuros. Primero hay que decir que el grupo Macri recurrió en Panamá (como muchísimas empresas argentinas) al estudio de abogados Mossack y Fonseca, que es el mayor especialista mundial en crear sociedades fantasmas en paraísos fiscales y ocultar fortunas. Primer dato: M y S no es la cruz roja ni una entidad humanitaria. Es un nido de truchos que hacen truchadas.

El segundo dato es que la empresa fue radicada en Las Bahamas y todos sabemos que ese tipo de empresas en esos lugares es muy difícil por decir imposible que se generen para llevar adelante actividades totalmente lícitas. Dicen que se hizo por las dudas para un negocio que nunca se hizo con Brasil. ¿La verdad? Suena extraño.

Dijo Macri a través de un comunicado que no declaró la empresa Fleg Traiding porque estaba en el directorio ocasionalmente pero no tiene ni tuvo acciones y que jamás cobró honorarios. ¿Y para que estuvo, entonces? ¿Lo hizo gratis? ¿Un favor a su padre? Un director tiene responsabilidades en cualquier empresa y por lo tanto la tiene que declarar. No es un mero cargo formal con fines decorativos. Y es difícil saber si tuvo acciones porque en general no son nominativas y lo normal es que haya apoderados. Y el tema de los honorarios, es muy difícil de probar que no los cobró en negro. Ojo que como funcionario creo que siempre hay que invertir la carga de la prueba: demostrar que es inocente. Si Macri hace eso saldrá fortalecido y enaltecido. Eso lo limpia totalmente, lo dignifica.

Es más, lo ideal desde el punto de vista  republicano es que Laura Alonso desde la Oficina Anticorrupción tome cartas en el asunto e inicie una investigación. No tiene que defender a los funcionarios y a sus secretos. Esa no es su función, como le dijo la diputada Margarita Stolbizer.

Algunos comentan que el gobierno está en estado de shock, como asfixiados. Nada mejor para eso que abrir todas las puertas y ventanas. El que no tiene nada que ocultar no le debe tener miedo a los sabuesos ni a los periodistas.

La vergüenza ajena una vez más la produjo la posición de Victor Hugo que siempre defendió la virginidad moral de Cristina y sus cómplices y condenó al periodismo independiente al acusarlo de corporativo, destituyente del kirchnerismo y de proteger a Macri.

Este caso le demuestra en la práctica que eran mentiras para justificar su propia actitud chupamedia y encubridora de estado. Hoy dijo que La Nación y Clarín “no tuvieron más remedio que llevar este tema a la tapa”. Una nueva mentira gigante. Esto se descubrió gracias al aporte de La Nación y canal 13 que como todo el mundo sabe pertenece al grupo Clarín. En nuestro país, trabajaron directamente periodistas rigurosos y de prestigio como Hugo Alconada Mon, Mariel Fitzpatrick y Maia Jastreblansky, entre otros.

La otra vergüenza es la de la familia Kirchner y de Cristina. Jamás fueron capaces de explicar lo inexplicable. Tienen enriquecimiento ilícito por donde se lo mire y nunca fueron capaces de dar las explicaciones que ahora están pidiendo. Además la presencia de Daniel Muñoz, el secretario de Néstor en las mismas listas de empresas en paraísos fiscales y el depósito de 70 millones de dólares del socio de Cristóbal López, nos exime de mayores comentarios. Cristina celebró que su apellido no estuvo en esta ocasión. Pero le aclaro que esto recién empieza y hay 11 millones y medios de documentos para analizar que pertenecen a 214 mil sociedades de 200 países. Es la filtración de documentos más grande de la historia. Cuarenta y seis veces mayor que Wikileaks.

Finalmente alguien muy confiable como Alicia López, ex titular de la Unidad de Investigaciones Financieras y especialista en el tema lavado, dijo que hacen  falta más papeles y que hay que abrir una investigación. Y agregó que no declarar una empresa es por lo menos una irregularidad. Más cuando Macri fue diputado nacional y jefe de gobierno. ¿Puede haber sido un olvido o un error por desconocimiento? ¿Puede haber más empresas en la misma condición? Tranquilamente. De hecho Macri declaró cuentas bancarias en Suiza y Estados Unidos sin dramas. Siempre fue alguien de fortuna. Pero si es así, con más razón hay que mostrar todo, incluso las actas societarias donde muestre con claridad que no cobró nunca un peso.

Y el otro tema que debe ocupar y preocupar al gobierno de Cambiemos es la situación de Néstor Grindetti que aparece más comprometida. Fue ministro y es un hombre de gran confianza del presidente. El intendente de Lanús, figura como gestor de una firma con cuentas en Suiza y tenía dos poderes para administrar una sociedad panameña que durante tres años hizo diversas operaciones offshore.

La mujer del César debe ser honesta y además, parecerlo. Nada de lo que ocurre con esta investigación planetaria de la Corporación de Periodistas de Investigación debe ocultar ni minimizar la megacorrupción de estado de los Kirchner, los Báez, los Cristobal ni los Ricardos Jaimes o los Sergios Szpolskis que según su socio fue lavador, vaciador y testaferro del poder K.

Corrupción cero y transparencia 10 es un reclamo de la inmensa mayoría de la población. Y que los ladrones de estado vayan a la cárcel y devuelvan lo que robaron. Macri prometió cambiar ese pantano de estafas y negociados en el que los Kirchner convirtieron al gobierno. Por eso y con más razón tiene que dar la cara y aclarar todo. Cuentas claras conservan la amistad. Todos quieren un presidente con las manos limpias, las uñas cortas y la frente alta.

Hay que apagar la luz de alerta amarilla antes de que se convierta en roja. Hay que cuidar la ilusión de la gente. Hay que cuidar y respetar a la gente.
Jaime también prendió el ventilador. Igual que Lázaro Báez rompió la omertá y mandó un mensaje mafioso que dice así: “Si quedo preso, troche cuento todo lo que se y los mando presos a todos”. Ricardo Jaime se cansó de ser el primer chivo expiatorio. Por ahora, es el único ex funcionario K al que lo llevan y lo traen de la cárcel a los tribunales, esposado y con chaleco antibalas.

Ayer le dijo al juez Julián Ercolini que todo lo que hizo fue “por órdenes expresas” tanto de Néstor como de Cristina en una curiosa versión de la obediencia debida que en su momento alegaron los terroristas de estado. No fue una declaración fugaz a un movilero de una radio. Jaime se lo dijo al juez sin que el juez le pregunte nada. Fue una declaración estudiada palabra por palabra. Y además de vincular al matrimonio presidencial, el ex secretario de transporte, también dijo que desde el 2008 dejó de tener injerencia en el tema de los trenes y que el que tomaba las decisiones era el ministro de Planificación Julio de Vido. ¿Qué hizo el juez? Llamó a declaración indagatoria para dentro de 20 días al mismísimo de Vido, otro de los cajeros de Néstor al igual que Jaime. Como puede verse, las investigaciones sobre la megacorrupción de estado kirchnerista se están convirtiendo en una lucha de todos contra todos en el barro. Eso significa que nadie quedará limpio. Hay una especie de estampida que dice: “sálvese quien pueda”.

En este caso el juez y la inmensa mayoría de los argentinos queremos saber qué pasó con 102 millones de euros que se malgastaron en trenes absolutamente inservibles que están arrumbados en un cementerio de chatarra. Jaime ya está alojado en la cárcel de Ezeiza, en el pabellón 5 para reos de baja peligrosidad. Dicen que el resto de los reclusos están preocupados porque tienen miedo que Jaime les robe algo.

Es que lo de Jaime parece un chiste de Jaimito que no le causa gracia a nadie. Su veloz carrera a preso culmina exitosamente. Casi que no hizo ninguna actividad que no tuviera como objetivo llenarse de oro y llevarle una valija todas las noches a su histórico jefe máximo, Néstor Kirchner. Digo histórico porque es rigurosamente cierto. El primer decreto que firmó Néstor Kirchner como gobernador tuvo también la rúbrica del ministro Ricardo Jaime. Desde aquel momento se conocen. Jaime es un K de la primerísima hora. De la línea fundadora. Jaime se convirtió en el ícono de la corrupción pero es apenas un botón de muestra al lado del matrimonio K y del concubinato entre Lázaro y Cristóbal. Ese cártel patagónico sí que hizo dinero a expensas de los argentinos. Jaime es un Pichi al lado de la banda de los Cuatro. Pero ya está condenado a 6 años de prisión por el siniestro de Estación Once donde los trenes criminales y la corrupción mataron a 52 argentinos. Ya está condenado a otro año y medio de cárcel por haber recibido dádivas, esto es coimas en especies o favores. Tiene otra condena porque intentó robarse pruebas que lo perjudicaban en un allanamiento. Está juzgado por enriquecimiento ilícito. No puede justificar un yate Cohiba, un avión Lear Jet, una moto de agua, otra moto BMW grande como un camión en la que se paseaba vestido de cuero, propiedades en Capital, en un country de Córdoba y tantos automóviles que me cuesta creer. Lo que pasa es que el exitoso ingeniero agrimensor, experto karateca, siempre bronceado y con cadenas y pulseras de oro, trajes italianos, corbatas doradas y chillonas y fumando habanos, tenía ética y estética menemista.

Hoy Jaime está detenido y al parecer ya quedará privado de su libertad por un largo tiempo. Está acusado de malversación de caudales públicos y según el Código Penal le corresponde una reclusión de 2 a 10 años. Además del resto de las penas. Por eso hoy el fiscal Federico Delgado rechazó su pedido de excarcelación.

La doctora Carrió dijo que hace diez años que lo tendrían que haber detenido pero que nunca es tarde cuando la dicha es buena. La justicia es sanadora.

Alejandro Nieva, uno de los denunciantes junto al resto de los integrantes de la Auditoria General de la Nación dijo que pocas veces había visto una estafa tan alevosa con el tema de los trenes. Fue tan brutal que hasta Florencio Randazzo, miembro del mismo gobierno fue uno de los que hizo las denuncias correspondientes. No quiso quedar pegado y deslindó responsabilidades.

Jaime es un corrupto confeso. Ya lo asumió. Más que un sincericidio fue un intento de tener un castigo más suave.

Hace años que Jaime y La Cámpora viene acusando al periodismo de mentiroso. Finalmente, los colegas que lo investigaron tenían razón. Jaime reconoció que recibió coimas por parte de dos empresas a las que debía controlar. Una de ellas le pagaba con viajes en avión a distintos destinos y otra se hacía cargo del alquiler de dos lujosos departamentos. ¿Se entiende la gravedad del tema? Un funcionario  que debía velar por la seguridad y la eficiencia en el transporte para todos los argentinos no controlaba nada. Miraba para otro lado y a cambio recibía viajes y alquileres.

A Jaimito se le viene la noche. La sumatoria de penas y las causas que todavía faltan lo instalarán inexorablemente a un calabozo. Le aclaro que Jaime ya está procesado por enriquecimiento ilícito porque no pudo justificar una fortuna de 12 millones de pesos.

Cristina y Máximo hace rato que le soltaron la mano. Hay que recordar que con sus más de 20 causas abiertas por corrupción es uno de los ex funcionarios record en esta materia en toda la historia judicial argentina.

Ese triste record lo convierte en un emblema. La corrupción, la estafa, el choreo, las coimas, el enriquecimiento ilícito, llámele como quiera, siempre es incompatible con la ética de cualquier gobierno que se diga progresista. Y mucho más si en estos negociados se asociaron con empresarios como los hermanos Cirigliano o sindicalistas como José Pedraza, preso por el asesinato de Mariano Ferreyra, el militante del Partido Obrero. La pérdida de poder político por parte de Cristina potencia la actividad de la justicia. Un sector de los jueces y fiscales fue presionado, perseguido, y vigilado por el gobierno y sus aparatos de inteligencia, como si se tratara de peligrosos enemigos. Muchos de esos funcionarios judiciales ahora sienten que pueden ir a fondo con mayor tranquilidad. Esto es lo que simboliza Ricardo Jaime. Porque no es un funcionario del montón que cobró una coima y chau, como puede haber en cualquier gobierno. No es una funcionaria como la condenada ex ministra de Economía, Felisa Miceli que no pudo explicar de dónde sacó el dinero que tenía escondido en el baño. No se trata de los hermanos Schocklender que con Hebe Bonafini transformaron millonarios aportes del estado en pesadillas compartidas. Ni siquiera es Juan José Zanola que con la mafia de los medicamentos participó también del sistema de financiamiento de la campaña electoral de Cristina Fernández. Lo de Jaime es peor aún que la avalancha de expedientes que se viene sobre el vicepresidente Amado Boudou. El caso Jaime integra el mismo equipo que el de Lázaro Báez. Porque ambos “robaron para la corona”. Para el ladriprogresismo feudal. Jaime confesó ayer que siguió expresamente órdenes de Néstor y Cristina. Ambos son parte de los mecanismos corruptos que malversaron fortunas desde que arrancaron en Santa Cruz con Néstor Kirchner. Ni Jaime ni Báez podrían haber hecho lo que hicieron sin tener como socio al ex presidente. Hay complicidad de estado. Matriz mafiosa. Asociación ilícita. Es la verdad más triste que dejará está docena de años. ¿Habrá juicio y castigo o impunidad? El pueblo quiere saber.
Jaime también prendió el ventilador. Igual que Lázaro Báez rompió la omertá y mandó un mensaje mafioso que dice así: “Si quedo preso, physician find cuento todo lo que se y los mando presos a todos”. Ricardo Jaime se cansó de ser el primer chivo expiatorio. Por ahora, generic es el único ex funcionario K al que lo llevan y lo traen de la cárcel a los tribunales, esposado y con chaleco antibalas.

Ayer le dijo al juez Julián Ercolini que todo lo que hizo fue “por órdenes expresas” tanto de Néstor como de Cristina en una curiosa versión de la obediencia debida que en su momento alegaron los terroristas de estado. No fue una declaración fugaz a un movilero de una radio. Jaime se lo dijo al juez sin que el juez le pregunte nada. Fue una declaración estudiada palabra por palabra. Y además de vincular al matrimonio presidencial, el ex secretario de transporte, también dijo que desde el 2008 dejó de tener injerencia en el tema de los trenes y que el que tomaba las decisiones era el ministro de Planificación Julio de Vido. ¿Qué hizo el juez? Llamó a declaración indagatoria para dentro de 20 días al mismísimo de Vido, otro de los cajeros de Néstor al igual que Jaime. Como puede verse, las investigaciones sobre la megacorrupción de estado kirchnerista se están convirtiendo en una lucha de todos contra todos en el barro. Eso significa que nadie quedará limpio. Hay una especie de estampida que dice: “sálvese quien pueda”.

En este caso el juez y la inmensa mayoría de los argentinos queremos saber qué pasó con 102 millones de euros que se malgastaron en trenes absolutamente inservibles que están arrumbados en un cementerio de chatarra. Jaime ya está alojado en la cárcel de Ezeiza, en el pabellón 5 para reos de baja peligrosidad. Dicen que el resto de los reclusos están preocupados porque tienen miedo que Jaime les robe algo.

Es que lo de Jaime parece un chiste de Jaimito que no le causa gracia a nadie. Su veloz carrera a preso culmina exitosamente. Casi que no hizo ninguna actividad que no tuviera como objetivo llenarse de oro y llevarle una valija todas las noches a su histórico jefe máximo, Néstor Kirchner. Digo histórico porque es rigurosamente cierto. El primer decreto que firmó Néstor Kirchner como gobernador tuvo también la rúbrica del ministro Ricardo Jaime. Desde aquel momento se conocen. Jaime es un K de la primerísima hora. De la línea fundadora. Jaime se convirtió en el ícono de la corrupción pero es apenas un botón de muestra al lado del matrimonio K y del concubinato entre Lázaro y Cristóbal. Ese cártel patagónico sí que hizo dinero a expensas de los argentinos. Jaime es un Pichi al lado de la banda de los Cuatro. Pero ya está condenado a 6 años de prisión por el siniestro de Estación Once donde los trenes criminales y la corrupción mataron a 52 argentinos. Ya está condenado a otro año y medio de cárcel por haber recibido dádivas, esto es coimas en especies o favores. Tiene otra condena porque intentó robarse pruebas que lo perjudicaban en un allanamiento. Está juzgado por enriquecimiento ilícito. No puede justificar un yate Cohiba, un avión Lear Jet, una moto de agua, otra moto BMW grande como un camión en la que se paseaba vestido de cuero, propiedades en Capital, en un country de Córdoba y tantos automóviles que me cuesta creer. Lo que pasa es que el exitoso ingeniero agrimensor, experto karateca, siempre bronceado y con cadenas y pulseras de oro, trajes italianos, corbatas doradas y chillonas y fumando habanos, tenía ética y estética menemista.

Hoy Jaime está detenido y al parecer ya quedará privado de su libertad por un largo tiempo. Está acusado de malversación de caudales públicos y según el Código Penal le corresponde una reclusión de 2 a 10 años. Además del resto de las penas. Por eso hoy el fiscal Federico Delgado rechazó su pedido de excarcelación.

La doctora Carrió dijo que hace diez años que lo tendrían que haber detenido pero que nunca es tarde cuando la dicha es buena. La justicia es sanadora.

Alejandro Nieva, uno de los denunciantes junto al resto de los integrantes de la Auditoria General de la Nación dijo que pocas veces había visto una estafa tan alevosa con el tema de los trenes. Fue tan brutal que hasta Florencio Randazzo, miembro del mismo gobierno fue uno de los que hizo las denuncias correspondientes. No quiso quedar pegado y deslindó responsabilidades.

Jaime es un corrupto confeso. Ya lo asumió. Más que un sincericidio fue un intento de tener un castigo más suave.

Hace años que Jaime y La Cámpora viene acusando al periodismo de mentiroso. Finalmente, los colegas que lo investigaron tenían razón. Jaime reconoció que recibió coimas por parte de dos empresas a las que debía controlar. Una de ellas le pagaba con viajes en avión a distintos destinos y otra se hacía cargo del alquiler de dos lujosos departamentos. ¿Se entiende la gravedad del tema? Un funcionario  que debía velar por la seguridad y la eficiencia en el transporte para todos los argentinos no controlaba nada. Miraba para otro lado y a cambio recibía viajes y alquileres.

A Jaimito se le viene la noche. La sumatoria de penas y las causas que todavía faltan lo instalarán inexorablemente a un calabozo. Le aclaro que Jaime ya está procesado por enriquecimiento ilícito porque no pudo justificar una fortuna de 12 millones de pesos.

Cristina y Máximo hace rato que le soltaron la mano. Hay que recordar que con sus más de 20 causas abiertas por corrupción es uno de los ex funcionarios record en esta materia en toda la historia judicial argentina.

Ese triste record lo convierte en un emblema. La corrupción, la estafa, el choreo, las coimas, el enriquecimiento ilícito, llámele como quiera, siempre es incompatible con la ética de cualquier gobierno que se diga progresista. Y mucho más si en estos negociados se asociaron con empresarios como los hermanos Cirigliano o sindicalistas como José Pedraza, preso por el asesinato de Mariano Ferreyra, el militante del Partido Obrero. La pérdida de poder político por parte de Cristina potencia la actividad de la justicia. Un sector de los jueces y fiscales fue presionado, perseguido, y vigilado por el gobierno y sus aparatos de inteligencia, como si se tratara de peligrosos enemigos. Muchos de esos funcionarios judiciales ahora sienten que pueden ir a fondo con mayor tranquilidad. Esto es lo que simboliza Ricardo Jaime. Porque no es un funcionario del montón que cobró una coima y chau, como puede haber en cualquier gobierno. No es una funcionaria como la condenada ex ministra de Economía, Felisa Miceli que no pudo explicar de dónde sacó el dinero que tenía escondido en el baño. No se trata de los hermanos Schocklender que con Hebe Bonafini transformaron millonarios aportes del estado en pesadillas compartidas. Ni siquiera es Juan José Zanola que con la mafia de los medicamentos participó también del sistema de financiamiento de la campaña electoral de Cristina Fernández. Lo de Jaime es peor aún que la avalancha de expedientes que se viene sobre el vicepresidente Amado Boudou. El caso Jaime integra el mismo equipo que el de Lázaro Báez. Porque ambos “robaron para la corona”. Para el ladriprogresismo feudal. Jaime confesó ayer que siguió expresamente órdenes de Néstor y Cristina. Ambos son parte de los mecanismos corruptos que malversaron fortunas desde que arrancaron en Santa Cruz con Néstor Kirchner. Ni Jaime ni Báez podrían haber hecho lo que hicieron sin tener como socio al ex presidente. Hay complicidad de estado. Matriz mafiosa. Asociación ilícita. Es la verdad más triste que dejará está docena de años. ¿Habrá juicio y castigo o impunidad? El pueblo quiere saber.
¿Amanece una nueva justicia? ¿Amanece un nuevo país, look capsule una nueva ética? Veremos. Por ahora, amanece que no es poco. Lázaro Báez y Ricardo Jaime están presos y sus traslados se producen con sus manos sucias esposadas y su torso cubierto por un chaleco antibalas. Julio de Vido, el cajero de la primera hora, también tiene dos citaciones de la justicia y las balas del juicio y castigo empiezan a picarle cerca. Cristóbal López se prepara para rendir cuentas y explicar lo inexplicable ante la AFIP y los tribunales. El escandaloso caso de Antonini Wilson y los 800 mil dólares más negros que verdes de Hugo Chávez fue puesto nuevamente en investigación por la Corte Suprema de Justicia. Una avalancha de expedientes va a sepultar pronto la libertad de Amado Boudou. El ciudadano común al que le robaron tanto dinero celebra lo que parece el fin de la impunidad. Que vaya preso alguien. Que devuelvan todo lo que robaron. Esas dos frases demoledoras son las que más se escuchan en los mensajes telefónicos de las radios, en el comentario del supermercado o en la oficina y en las redes sociales. La gente no está feliz por la desgracia ajena. Pero festeja que empiece a desmoronarse un concepto nefasto que se había instalado y que decía: “En este país nadie va preso, solo los ladrones de gallinas”. Por eso le digo que amanece que no es poco.

Ya nombré a los más notorios integrantes del ladriprogresismo feudal que están en serios problemas y tienen destino de calabozo. Ya mencioné a Lázaro, Jaime, Cristóbal, don Julio, Amado, Antonini pero faltan los más importantes: Cristina y Máximo. La reina Cristina y su príncipe heredero son los actuales jefes de lo que Elisa Carrió denunció hace tiempo como asociación ilícita. Recibieron esa organización mafiosa como parte del proceso de sucesión por la muerte de Néstor Kirchner. Nunca me canso de decirlo porque es una verdad que no todo el mundo dice: la delincuencia de estado del gobierno más corrupto de la historia democrática no se hubiera podido realizar sin la jefatura de la familia Kirchner y sin el aparato más formidable de recaudación ilegal y de impunidad que se haya construido jamás con excepción de las dictaduras.

La Argentina vive momentos refundacionales. En el plano de la ética hay una sociedad que mayoritariamente está reclamando barajar y dar de nuevo. Se cansó de ver a funcionarios enriquecidos a la velocidad de la luz mientras millones de argentinos caen en la pobreza, la indigencia y son presa fácil del narcotráfico.

Hay una demanda social que puso la lupa sobre jueces y fiscales. Hay un reclamo ciudadano que obligó a unos y   respaldó a otros, para que los magistrados apretaran el acelerador.

El dirigente político o el gobierno que sepa interpretar con sinceridad y liderazgo esa exigencia, quedara instalado en la historia. Sobre todo si reflotan proyectos como la Conadep de la corrupción que propuso Ernesto Sanz o si ayuda a parir una comisión bicameral en el Congreso que alimente de información y arrepentidos a muchos jueces que quieren investigar pero que no dan abasto. Hay varios malandras que tienen ganas de vomitar lo que saben. Jaime dijo que recibió “expresas órdenes” del matrimonio Kirchner y Lázaro, según fuentes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, atormentado por su detención, atinó a reclamar: “espero que hagan lo mismo con Cristina”. Muchos lo esperan. Lo decían los carteles que ciudadanos de a pie levantaron anoche frente a las cámaras de televisión.

No es momento para tibios. No es momento para los que solo miran el marketing. Tenemos presidente. Pero todavía no tenemos un conductor que además de la resolución de problemas concretos tenga una mirada estratégica y refundadora de la moral política.

Con la máxima sinceridad posible hay que decir que en la última docena de años de cólera, los protagonistas fueron grupos pequeños.

Elisa Carrió fue la comandante de un puñado de políticos que vienen denunciando toda la mugre institucional desde muy temprano y en una soledad aterradora.

Jorge Lanata fue el que derrotó al miedo y tradujo al lenguaje televisivo y por ende popular y masivo, las investigaciones más jugadas y profundas de los medios gráficos sobre una banda que llegó a pesar el dinero y que lo tuvo que enterrar para no ser descubierto.

Ni Elisa Carrió ni Jorge Lanata fueron los únicos valientes. Pero sin dudas que fueron los que mayor visibilidad lograron por la tozudez en darle batalla a quienes instalaron que era progresista y lógico robar para la corona.

Aún hoy, con las evidencias más pornográficas sobre la mesa de La Rosadita, los encubridores de estado encabezados por Víctor Hugo Morales, Horacio Verbitsky y Diego Gvirtz insisten en plantear que todo es un invento de las corporaciones mediáticas. Un brillante cineasta como Luis Puenzo llegó a decir por los medios que los medios son el instrumento de represión de la actualidad.

La mirada sicoanalítica y ficcional de mi compañero de radio, Federico Andahasi encontró las metáforas perfectas del gran círculo vicioso que prostituyó la Argentina oficial. Arranca con aquel video insólito en el que Néstor Kirchner se abraza con pasión a una gigantesca caja fuerte, que es el tesoro de un banco y dice que entra en éxtasis. Y cierra con la novela repugnante de La Rosadita donde cuentan montañas de dólares y euros como si fueran panes de una panadería, según el relator del relato. Aquí ni siquiera corresponde un análisis ideológico. Porque Néstor votó y fue en las listas con Carlos Menem e idolatró a Chávez que se supone son los íconos de dos veredas enfrentadas. Aquí hay una enfermedad que podríamos mirar como una suerte de bulimia por el poder y el dinero. Nadie, o muy pocos, entran en éxtasis o llegan al orgasmo acariciando un objeto símbolo de la codicia, salvo que tenga mentalidad y práctica de usurero.

Algunos piensan que está amaneciendo un país distinto. Eso lo dirá la historia. Si se puede estar seguro de que hay amplias mayorías nacionales que quieren que vayan presos los corruptos de estado y que devuelvan el dinero de todos los argentinos. Y que no haya coronita para nadie. Mucho menos para los que robaron para la corona.
¿Amanece una nueva justicia? ¿Amanece un nuevo país, click una nueva ética? Veremos. Por ahora, buy cialis amanece que no es poco. Lázaro Báez y Ricardo Jaime están presos y sus traslados se producen con sus manos sucias esposadas y su torso cubierto por un chaleco antibalas. Julio de Vido, sale el cajero de la primera hora, también tiene dos citaciones de la justicia y las balas del juicio y castigo empiezan a picarle cerca. Cristóbal López se prepara para rendir cuentas y explicar lo inexplicable ante la AFIP y los tribunales. El escandaloso caso de Antonini Wilson y los 800 mil dólares más negros que verdes de Hugo Chávez fue puesto nuevamente en investigación por la Corte Suprema de Justicia. Una avalancha de expedientes va a sepultar pronto la libertad de Amado Boudou. El ciudadano común al que le robaron tanto dinero celebra lo que parece el fin de la impunidad. Que vaya preso alguien. Que devuelvan todo lo que robaron. Esas dos frases demoledoras son las que más se escuchan en los mensajes telefónicos de las radios, en el comentario del supermercado o en la oficina y en las redes sociales. La gente no está feliz por la desgracia ajena. Pero festeja que empiece a desmoronarse un concepto nefasto que se había instalado y que decía: “En este país nadie va preso, solo los ladrones de gallinas”. Por eso le digo que amanece que no es poco.

Ya nombré a los más notorios integrantes del ladriprogresismo feudal que están en serios problemas y tienen destino de calabozo. Ya mencioné a Lázaro, Jaime, Cristóbal, don Julio, Amado, Antonini pero faltan los más importantes: Cristina y Máximo. La reina Cristina y su príncipe heredero son los actuales jefes de lo que Elisa Carrió denunció hace tiempo como asociación ilícita. Recibieron esa organización mafiosa como parte del proceso de sucesión por la muerte de Néstor Kirchner. Nunca me canso de decirlo porque es una verdad que no todo el mundo dice: la delincuencia de estado del gobierno más corrupto de la historia democrática no se hubiera podido realizar sin la jefatura de la familia Kirchner y sin el aparato más formidable de recaudación ilegal y de impunidad que se haya construido jamás con excepción de las dictaduras.

La Argentina vive momentos refundacionales. En el plano de la ética hay una sociedad que mayoritariamente está reclamando barajar y dar de nuevo. Se cansó de ver a funcionarios enriquecidos a la velocidad de la luz mientras millones de argentinos caen en la pobreza, la indigencia y son presa fácil del narcotráfico.

Hay una demanda social que puso la lupa sobre jueces y fiscales. Hay un reclamo ciudadano que obligó a unos y   respaldó a otros, para que los magistrados apretaran el acelerador.

El dirigente político o el gobierno que sepa interpretar con sinceridad y liderazgo esa exigencia, quedara instalado en la historia. Sobre todo si reflotan proyectos como la Conadep de la corrupción que propuso Ernesto Sanz o si ayuda a parir una comisión bicameral en el Congreso que alimente de información y arrepentidos a muchos jueces que quieren investigar pero que no dan abasto. Hay varios malandras que tienen ganas de vomitar lo que saben. Jaime dijo que recibió “expresas órdenes” del matrimonio Kirchner y Lázaro, según fuentes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, atormentado por su detención, atinó a reclamar: “espero que hagan lo mismo con Cristina”. Muchos lo esperan. Lo decían los carteles que ciudadanos de a pie levantaron anoche frente a las cámaras de televisión.

No es momento para tibios. No es momento para los que solo miran el marketing. Tenemos presidente. Pero todavía no tenemos un conductor que además de la resolución de problemas concretos tenga una mirada estratégica y refundadora de la moral política.

Con la máxima sinceridad posible hay que decir que en la última docena de años de cólera, los protagonistas fueron grupos pequeños.

Elisa Carrió fue la comandante de un puñado de políticos que vienen denunciando toda la mugre institucional desde muy temprano y en una soledad aterradora.

Jorge Lanata fue el que derrotó al miedo y tradujo al lenguaje televisivo y por ende popular y masivo, las investigaciones más jugadas y profundas de los medios gráficos sobre una banda que llegó a pesar el dinero y que lo tuvo que enterrar para no ser descubierto.

Ni Elisa Carrió ni Jorge Lanata fueron los únicos valientes. Pero sin dudas que fueron los que mayor visibilidad lograron por la tozudez en darle batalla a quienes instalaron que era progresista y lógico robar para la corona.

Aún hoy, con las evidencias más pornográficas sobre la mesa de La Rosadita, los encubridores de estado encabezados por Víctor Hugo Morales, Horacio Verbitsky y Diego Gvirtz insisten en plantear que todo es un invento de las corporaciones mediáticas. Un brillante cineasta como Luis Puenzo llegó a decir por los medios que los medios son el instrumento de represión de la actualidad.

La mirada sicoanalítica y ficcional de mi compañero de radio, Federico Andahasi encontró las metáforas perfectas del gran círculo vicioso que prostituyó la Argentina oficial. Arranca con aquel video insólito en el que Néstor Kirchner se abraza con pasión a una gigantesca caja fuerte, que es el tesoro de un banco y dice que entra en éxtasis. Y cierra con la novela repugnante de La Rosadita donde cuentan montañas de dólares y euros como si fueran panes de una panadería, según el relator del relato. Aquí ni siquiera corresponde un análisis ideológico. Porque Néstor votó y fue en las listas con Carlos Menem e idolatró a Chávez que se supone son los íconos de dos veredas enfrentadas. Aquí hay una enfermedad que podríamos mirar como una suerte de bulimia por el poder y el dinero. Nadie, o muy pocos, entran en éxtasis o llegan al orgasmo acariciando un objeto símbolo de la codicia, salvo que tenga mentalidad y práctica de usurero.

Algunos piensan que está amaneciendo un país distinto. Eso lo dirá la historia. Si se puede estar seguro de que hay amplias mayorías nacionales que quieren que vayan presos los corruptos de estado y que devuelvan el dinero de todos los argentinos. Y que no haya coronita para nadie. Mucho menos para los que robaron para la corona.
Don Julio de Vido está a punto de perder su virginidad en los Tribunales. Dentro de un par de semanas deberá ir a declarar ante los jueces por dos causas de corrupción en las que está involucrado. Suena insólito que semejante personaje jamás haya sido citado. Por algo la doctora Elisa Carrió dijo que ella va a ser feliz el día que vea preso a Julio de Vido. Es que ella lo denunció como cajero de Néstor Kirchner en el 2004 y recién ahora, illness 12 años después, ambulance don Julio va a pisar los tribunales de Comodoro Py. Más vale tarde que nunca, dirán algunos. Tarda pero todo llega, dirán otros.

El juez Claudio Bonadío lo citó para el 21 de abril por su responsabilidad en el siniestro de estación Once que costó la vida de 52 personas. Ricardo Jaime ya fue condenado en esa causa a 6 años de prisión y hace unos días mandó debajo de un camión a De Vido y dijo que era su jefe, su superior y el que manejaba todo el tema de los trenes.

Pero el 27 de abril, don Julio deberá comparecer nuevamente ante los estrados judiciales. También es un tema que va sobre ruedas. Es porque Jaime dijo lo mismo respecto a la compra de trenes inservibles a España y Portugal y el juez Julián Ercolini lo mandó a llamar.

Parece que se rompió una suerte de blindaje de protección que había armado De Vido en los tribunales.

Esta semana se allanó el estudio de Roberto Dromi en una investigación que le pega de lleno a De Vido. Es por la compra de Gas Natural Licuado con sobreprecios y pago de coimas a una empresa española. Pero lo más increíble es que se está buscando un buque ruso lleno de gas licuado que se pagó una fortuna y nunca llegó a Buenos Aires. No está. Se fue. ¿Se habrá hundido en el Triángulo de las Bermudas o en el pantano de la corrupción del kirchnerismo que en este caso batiría todos los records de truchadas? Hasta ahora nadie se había afanado un barco ruso lleno de gas.

Se nota que a De Vido le empezaron a entrar las balas y tal vez por eso, su coterráneo, el diputado radical  Eduardo Costa pidió que lo echaran de la presidencia de la comisión de Energía de diputados. Y tiene razón. Es una afrenta, una provocación, una mojada de oreja a todos los argentinos que el culpable del agujero negro energético sea el que presida la comisión que tiene que tratar de solucionar esos temas.  A un criminal no se le puede encargar que investigue el asesinado. Es como poner a Robledo Puch en una comisión de seguridad.

Eduardo Costa argumentó su exigencia con una lista de manchas brutales que tiene el tigre De Vido.

Fue ministro durante los más de doce años que gobernó la dinastía K. Fue el que ordenó los sobreprecios en las obras públicas. Por su culpa se fueron del gobierno de Néstor dos figuras honradas: Sergio Acevedo y Horacio Rossati. Ninguno quiso firmar obras públicas o la construcción de cárceles que ya venían llave en mano y con el 15 % de recargo para coimas. Ahí surgió ese chiste de humor negro famoso. Al gobierno de Néstor le dicen teléfono celular: le tenés que poner el 15 adelante para que funcione.

Por las manos sucias de Julio De Vido pasaron varios de los casos más groseros. Milagro Sala, Sergio Schoklender y Hebe de Bonafini recibían el efectivo de Don Julio. El ponía el gancho y autorizaba. Tiene que dar explicaciones en las megacoimas que se pagaron el escándalo petrolero de Cerro Dragón, en las estafas que se hicieron con la embajada paralela de Venezuela y la vinculación de Antonini Wilson con Claudio Uberti que también dependía de De Vido. Y como si esto fuera poco, al ministro de Planificación se le debe pedir una rendición de cuentas políticas que explique cómo en 12 años de viento de cola  y crecimiento a tasas chinas dejaron un país donde el 45 % de los argentinos más pobres no tiene cloacas ni está vinculado a la red domiciliaria de gas. Es el responsable de que todos los habitantes tengamos que poner 15 mil millones de dólares al año para comprar el combustible necesario para que el país pueda funcionar. Y eso que en 1983 teníamos autoabastecimiento de combustible.

Por todo eso le piden que abandone la presidencia de la comisión de Energía. Por eso De Vido va a recorrer los pasillos de tribunales. Tiene que dar muchas explicaciones sobre el millonario nivel de vida que disfruta pese a que hace casi tres décadas que es funcionario y cobra sueldos como empleado del estado.

El juez federal Luis Rodríguez dispuso ampliar la investigación del patrimonio del ministro De Vido por enriquecimiento ilícito. El juez le pidió al fiscal Patricio Evers que disponga de distintas medidas de prueba y amplíe el objeto procesal. Hay muchas sospechas pero la más grande tiene que ver con la chacra que el matrimonio de Vido compró en Zárate para disfrutar de la paz de la naturaleza y que le está trayendo muchos dolores de cabeza. Es que vive como un excéntrico magnate berlusconiano. No se priva de nada. La chacra número 9 de Puerto Panal Farm Club es famosa por sus 39.500 metros cuadrados. Los vecinos de Lima-Zárate se quejaban cuando el ministro bajaba del helicóptero que lo traslada desde la Isla Demarchi y rompía el clima bucólico. Según su declaración jurada, ese paraíso que tiene hasta embarcaderos, en 2007, les costó apenas 162 mil pesos pero reconocen que le hicieron mejoras por más de un millón. Figura a nombre de su esposa, Alessandra Minnicelli y además de contar con lago propio, puentes, glorieta, cancha de fútbol y caballeriza, se ha convertido en un sofisticado zoológico con tecnología de última generación. Un “deja vú”, de la quinta de Olivos cuando la habitaba Carlos Menem. Animales criados desde bebes, como los faisanes, conviven con pavos reales, tucanes, papagayos. Tiene hasta un palomar inteligente que se maneja por computadora, igual que el aire acondicionado que disfrutan cientos de canarios de raza que tienen una edificación en la que podrían vivir cómodamente un par de familias. Ni hablar de los bonsái y los humidificadores inteligentes.

En cualquier olla que se destape aparece don Julio. Skanska, ¿Se acuerda?,  Conarpesa en la prehistoria con un crimen extraño incluído. ¿Es casual que el ministro que acusó a los jubilados de cacerolear para ir a Miami haya estado en esa ciudad en la lujosa mansión de Carlos Molinari, el empleador de Fariña, que integró la lista “6,7,8” junto a Mario Ishi? ¿O era un homónimo como el que tiene una sociedad inscripta en esas playas norteamericanas junto a Hernán J. López Bravo que también vive en Zárate? El fiscal podría averiguar. ¿Por qué motivo estuvo De Vido en el 2006 en Panamá y fue recibido por el embajador Jorge Arguindegui, abrepuertas del desarrollador de sociedades fantasmas, Fabián Rossi, ex esposo de Iliana Calabró.

El caso de la compra de Gas Licuado tiene un costado tragicómico. La empresa española que nos vendió el combustible jamás vendió gas. Parece que nos vendió un buzón porque se dedican a la venta de hornos industriales. Me la dejan picando para decir que a don Julio de Vido está en el horno. Perdió la virginidad y se le viene la noche.
Don Julio de Vido está a punto de perder su virginidad en los Tribunales. Dentro de un par de semanas deberá ir a declarar ante los jueces por dos causas de corrupción en las que está involucrado. Suena insólito que semejante personaje jamás haya sido citado. Por algo la doctora Elisa Carrió dijo que ella va a ser feliz el día que vea preso a Julio de Vido. Es que ella lo denunció como cajero de Néstor Kirchner en el 2004 y recién ahora, sale 12 años después, capsule don Julio va a pisar los tribunales de Comodoro Py. Más vale tarde que nunca, dirán algunos. Tarda pero todo llega, dirán otros.

El juez Claudio Bonadío lo citó para el 21 de abril por su responsabilidad en el siniestro de estación Once que costó la vida de 52 personas. Ricardo Jaime ya fue condenado en esa causa a 6 años de prisión y hace unos días mandó debajo de un camión a De Vido y dijo que era su jefe, su superior y el que manejaba todo el tema de los trenes.

Pero el 27 de abril, don Julio deberá comparecer nuevamente ante los estrados judiciales. También es un tema que va sobre ruedas. Es porque Jaime dijo lo mismo respecto a la compra de trenes inservibles a España y Portugal y el juez Julián Ercolini lo mandó a llamar.

Parece que se rompió una suerte de blindaje de protección que había armado De Vido en los tribunales.

Esta semana se allanó el estudio de Roberto Dromi en una investigación que le pega de lleno a De Vido. Es por la compra de Gas Natural Licuado con sobreprecios y pago de coimas a una empresa española. Pero lo más increíble es que se está buscando un buque ruso lleno de gas licuado que se pagó una fortuna y nunca llegó a Buenos Aires. No está. Se fue. ¿Se habrá hundido en el Triángulo de las Bermudas o en el pantano de la corrupción del kirchnerismo que en este caso batiría todos los records de truchadas? Hasta ahora nadie se había afanado un barco ruso lleno de gas.

Se nota que a De Vido le empezaron a entrar las balas y tal vez por eso, su coterráneo, el diputado radical  Eduardo Costa pidió que lo echaran de la presidencia de la comisión de Energía de diputados. Y tiene razón. Es una afrenta, una provocación, una mojada de oreja a todos los argentinos que el culpable del agujero negro energético sea el que presida la comisión que tiene que tratar de solucionar esos temas.  A un criminal no se le puede encargar que investigue el asesinado. Es como poner a Robledo Puch en una comisión de seguridad.

Eduardo Costa argumentó su exigencia con una lista de manchas brutales que tiene el tigre De Vido.

Fue ministro durante los más de doce años que gobernó la dinastía K. Fue el que ordenó los sobreprecios en las obras públicas. Por su culpa se fueron del gobierno de Néstor dos figuras honradas: Sergio Acevedo y Horacio Rossati. Ninguno quiso firmar obras públicas o la construcción de cárceles que ya venían llave en mano y con el 15 % de recargo para coimas. Ahí surgió ese chiste de humor negro famoso. Al gobierno de Néstor le dicen teléfono celular: le tenés que poner el 15 adelante para que funcione.

Por las manos sucias de Julio De Vido pasaron varios de los casos más groseros. Milagro Sala, Sergio Schoklender y Hebe de Bonafini recibían el efectivo de Don Julio. El ponía el gancho y autorizaba. Tiene que dar explicaciones en las megacoimas que se pagaron el escándalo petrolero de Cerro Dragón, en las estafas que se hicieron con la embajada paralela de Venezuela y la vinculación de Antonini Wilson con Claudio Uberti que también dependía de De Vido. Y como si esto fuera poco, al ministro de Planificación se le debe pedir una rendición de cuentas políticas que explique cómo en 12 años de viento de cola  y crecimiento a tasas chinas dejaron un país donde el 45 % de los argentinos más pobres no tiene cloacas ni está vinculado a la red domiciliaria de gas. Es el responsable de que todos los habitantes tengamos que poner 15 mil millones de dólares al año para comprar el combustible necesario para que el país pueda funcionar. Y eso que en 1983 teníamos autoabastecimiento de combustible.

Por todo eso le piden que abandone la presidencia de la comisión de Energía. Por eso De Vido va a recorrer los pasillos de tribunales. Tiene que dar muchas explicaciones sobre el millonario nivel de vida que disfruta pese a que hace casi tres décadas que es funcionario y cobra sueldos como empleado del estado.

El juez federal Luis Rodríguez dispuso ampliar la investigación del patrimonio del ministro De Vido por enriquecimiento ilícito. El juez le pidió al fiscal Patricio Evers que disponga de distintas medidas de prueba y amplíe el objeto procesal. Hay muchas sospechas pero la más grande tiene que ver con la chacra que el matrimonio de Vido compró en Zárate para disfrutar de la paz de la naturaleza y que le está trayendo muchos dolores de cabeza. Es que vive como un excéntrico magnate berlusconiano. No se priva de nada. La chacra número 9 de Puerto Panal Farm Club es famosa por sus 39.500 metros cuadrados. Los vecinos de Lima-Zárate se quejaban cuando el ministro bajaba del helicóptero que lo traslada desde la Isla Demarchi y rompía el clima bucólico. Según su declaración jurada, ese paraíso que tiene hasta embarcaderos, en 2007, les costó apenas 162 mil pesos pero reconocen que le hicieron mejoras por más de un millón. Figura a nombre de su esposa, Alessandra Minnicelli y además de contar con lago propio, puentes, glorieta, cancha de fútbol y caballeriza, se ha convertido en un sofisticado zoológico con tecnología de última generación. Un “deja vú”, de la quinta de Olivos cuando la habitaba Carlos Menem. Animales criados desde bebes, como los faisanes, conviven con pavos reales, tucanes, papagayos. Tiene hasta un palomar inteligente que se maneja por computadora, igual que el aire acondicionado que disfrutan cientos de canarios de raza que tienen una edificación en la que podrían vivir cómodamente un par de familias. Ni hablar de los bonsái y los humidificadores inteligentes.

En cualquier olla que se destape aparece don Julio. Skanska, ¿Se acuerda?,  Conarpesa en la prehistoria con un crimen extraño incluído. ¿Es casual que el ministro que acusó a los jubilados de cacerolear para ir a Miami haya estado en esa ciudad en la lujosa mansión de Carlos Molinari, el empleador de Fariña, que integró la lista “6,7,8” junto a Mario Ishi? ¿O era un homónimo como el que tiene una sociedad inscripta en esas playas norteamericanas junto a Hernán J. López Bravo que también vive en Zárate? El fiscal podría averiguar. ¿Por qué motivo estuvo De Vido en el 2006 en Panamá y fue recibido por el embajador Jorge Arguindegui, abrepuertas del desarrollador de sociedades fantasmas, Fabián Rossi, ex esposo de Iliana Calabró.

El caso de la compra de Gas Licuado tiene un costado tragicómico. La empresa española que nos vendió el combustible jamás vendió gas. Parece que nos vendió un buzón porque se dedican a la venta de hornos industriales. Me la dejan picando para decir que a don Julio de Vido está en el horno. Perdió la virginidad y se le viene la noche.
El lunes, remedy here en este mismo espacio de mi columna editorial, yo arranque diciendo lo siguiente:

Se encendió una luz amarilla en el tablero político de Mauricio Macri. La única manera que tiene de apagarla es dar la cara, presentarse ante la justicia y el Congreso de la Nación y ofrecer todas las explicaciones que sean necesarias. La investidura presidencial tiene que quedar limpia, sin ningún tipo de mancha ni de sospecha.

Tal vez el gobierno de Macri minimizó el tema desde lo político o subestimó la potencialidad de la comunicación de la denuncia y en lugar de hacer lo que sugeríamos, fue dando pequeños y frágiles pasos que no alcanzaron a aclarar definitivamente la oscuridad de la situación. Recién ayer, luego de pagar un innecesario y excesivo costo, el presidente dio el paso correcto. Fue una reacción demasiado tardía pero positiva. Si el mismo lunes Macri se hubiera autodenunciado en la justicia y hubiese llevado todas las carpetas con las pruebas, se terminaba el tema en 5 minutos. Pero fue haciendo pequeños movimientos sin convicción, como si fueran concesiones y eso multiplicó las preguntas en lugar de ofrecer las respuestas correspondientes. Ni el comunicado oficial, la conferencia de prensa de Marcos Peña, la explicación acotada a un medio de Córdoba, ni el  envío de documentos a la doctora Elisa Carrió lograron apagar la alerta amarilla. Fueron errores no forzados. El gobierno de Cambiemos por impericia política y comunicacional le regaló a los opositores rabiosos del kirchnerismo el título de que un fiscal federal como Federico Delgado lo imputó y abrió una investigación.

Con buena cintura y celeridad, Macri podría haber evitado todo esto. Recién ayer, en el salón Blanco anunció que hoy se iba a presentar ante la justicia civil para pedir una declaración de certeza y que está como corresponde a disposición de cualquier juez.

Insisto: ahora si, Macri dio un paso en el rumbo correcto. Tarde pero correcto. No se puede manejar de taquito una denuncia de un grupo muy serio y riguroso de periodistas. Ya le dije que el estudio Mossack Fonseca es el especialista más grande del mundo en generar empresas fantasmas en guaridas fiscales. No estamos hablando de una entidad humanitaria. No es la Cruz Roja, es un nido de truchos que hacen truchadas. Encima la empresa de su padre donde figura el jefe de estado fue radicada en Las Bahamas y todos sabemos que ese tipo de organizaciones, en esos países, es muy difícil por no decir imposible que se constituyan para llevar adelante actividades totalmente lícitas.

Esto debe servir como aprendizaje. El funcionario público debe entender que políticamente, se invierte la carga de la prueba. Tiene que demostrar que es inocente. Es tanta la bronca que tiene gran parte de la sociedad y tan grande la sospecha generalizada que no solo hay que ser honesto, también hay que parecerlo.

Por eso también me parece una decisión muy saludable poner todo el patrimonio presidencial en manos de un fideicomiso ciego. Es el mejor mecanismo para que ninguna decisión que tome el jefe de estado pueda ser interpretada como un camino para favorecer sus intereses privados. Eso le da una transparencia absoluta. Esa actitud es muy bienvenida y seguramente será muy valorada por la opinión pública.

Y finalmente, la ley de acceso a la información pública, cuando se apruebe va a ser un instrumento muy útil para los jueces, fiscales y periodistas que quieran investigar a fondo. Mientras menos cosas ocultas y secretas haya en un estado menos posibilidades habrá de que se cometan hechos de corrupción. Poner toda la actividad en una vidriera accesible para todos los ciudadanos es una apuesta a la construcción de una ética pública intachable como necesitamos los argentinos para volver a creer.

La presentación espontánea de Macri ante la justicia lo va a fortalecer. Si un magistrado comprueba que nunca cobró honorarios, que no tenía acciones y que esa empresa no funcionó jamás, Macri va a salir dignificado en su palabra, con la investidura presidencial inmaculada por haber dicho la verdad.

Insisto y abro el paraguas porque desconfiar es una obligación de todo periodista independiente. Macri va a salir dignificado de la justicia siempre y cuando sea absolutamente verdad lo que dijo.

También es positivo que el presidente Macri haya enviado los papeles a la Oficina Anticorrupción. Es una lástima que Laura Alonso haya reaccionado al revés de lo que su cargo le indicaba. Ella tendría que haber exigido que el presidente presentara las pruebas luego de abrir una investigación en lugar de prejuzgar y decir que Macri era inocente. Fue más militante que funcionaria.

Lo digo por lo que pasó y por lo que puede pasar. Le recuerdo que hay 11 millones y medios de documentos para analizar que pertenecen a 214 mil sociedades de 200 países. Es la filtración de documentos más grande de la historia. Cuarenta y seis veces mayor que Wikileaks.

Lo digo también por la situación de Néstor Grindetti que aparece más comprometida. Fue ministro y es un hombre de gran confianza del presidente. El intendente de Lanús, figura como gestor de una firma con cuentas en Suiza y tenía dos poderes para administrar una sociedad panameña que durante tres años hizo diversas operaciones offshore.

Por ahora Grindetti no dio la cara ni abrió la boca. Teléfono para Laura Alonso. Hasta la propia diputada Carrió lo acusó de corrupto.

Corrupción cero y transparencia 10 es un reclamo de la inmensa mayoría de la población. Y que los ladrones de estado vayan a la cárcel y devuelvan lo que robaron.

Es que la megacorrupción de estado que instalaron tanto Néstor como Cristina es uno de los venenos que dinamitó el contrato entre el ciudadano y sus dirigentes. Frases como:” acá nadie va preso”. “nadie paga por lo hace” o “solo los ladrones de gallinas van en cana”, son la confirmación que hay una fuerte demanda social por un gobierno transparente y honrado, de manos limpias y uñas cortas que genere las condiciones necesarias para actúe la justicia con independencia.

¿Qué debe hacer el gobierno de Cambiemos, precisamente para sepultar esa suerte de cleptocracia casi sin antecedentes que nos estuvo gobernando? Y digo casi sin antecedentes porque estoy absolutamente seguro que los gobiernos del matrimonio Kirchner fueron los más corruptos desde el regreso de la democracia. Hoy están presos Lázaro Báez, Ricardo Jaime, Daniel Pérez Gadín, Leonardo Fariña y Milagro Sala. Fue condenada Felisa Miceli y acaba de presentar su renuncia el juez más corrupto, Norberto Oyarbide.

Esto no soluciona todos los problemas. Pero son pasos en el camino correcto. Es que nadie había llegado a tanto desde 1983. Nadie se había atrevido a convertir al estado  en  una maquina recaudadora e ilegal para llenarle los bolsillos a unos pocos. Para que no vuelvan. Para que la devuelvan.

Hace falta construir otra ética, otra moral pública que le haga honor a próceres de nuestra historia como Manuel Belgrano o políticos dignos contemporáneos como don Arturo Illia.

Necesitamos construir un nuevo país de cristal en sus cuentas y en sus licitaciones. Asi todos podremos concretar un sueño doble: transparencia diez, corrupción cero.
El lunes, buy cialis en este mismo espacio de mi columna editorial, physician yo arranque diciendo lo siguiente:

Se encendió una luz amarilla en el tablero político de Mauricio Macri. La única manera que tiene de apagarla es dar la cara, presentarse ante la justicia y el Congreso de la Nación y ofrecer todas las explicaciones que sean necesarias. La investidura presidencial tiene que quedar limpia, sin ningún tipo de mancha ni de sospecha.

Tal vez el gobierno de Macri minimizó el tema desde lo político o subestimó la potencialidad de la comunicación de la denuncia y en lugar de hacer lo que sugeríamos, fue dando pequeños y frágiles pasos que no alcanzaron a aclarar definitivamente la oscuridad de la situación. Recién ayer, luego de pagar un innecesario y excesivo costo, el presidente dio el paso correcto. Fue una reacción demasiado tardía pero positiva. Si el mismo lunes Macri se hubiera autodenunciado en la justicia y hubiese llevado todas las carpetas con las pruebas, se terminaba el tema en 5 minutos. Pero fue haciendo pequeños movimientos sin convicción, como si fueran concesiones y eso multiplicó las preguntas en lugar de ofrecer las respuestas correspondientes. Ni el comunicado oficial, la conferencia de prensa de Marcos Peña, la explicación acotada a un medio de Córdoba, ni el  envío de documentos a la doctora Elisa Carrió lograron apagar la alerta amarilla. Fueron errores no forzados. El gobierno de Cambiemos por impericia política y comunicacional le regaló a los opositores rabiosos del kirchnerismo el título de que un fiscal federal como Federico Delgado lo imputó y abrió una investigación.

Con buena cintura y celeridad, Macri podría haber evitado todo esto. Recién ayer, en el salón Blanco anunció que hoy se iba a presentar ante la justicia civil para pedir una declaración de certeza y que está como corresponde a disposición de cualquier juez.

Insisto: ahora si, Macri dio un paso en el rumbo correcto. Tarde pero correcto. No se puede manejar de taquito una denuncia de un grupo muy serio y riguroso de periodistas. Ya le dije que el estudio Mossack Fonseca es el especialista más grande del mundo en generar empresas fantasmas en guaridas fiscales. No estamos hablando de una entidad humanitaria. No es la Cruz Roja, es un nido de truchos que hacen truchadas. Encima la empresa de su padre donde figura el jefe de estado fue radicada en Las Bahamas y todos sabemos que ese tipo de organizaciones, en esos países, es muy difícil por no decir imposible que se constituyan para llevar adelante actividades totalmente lícitas.

Esto debe servir como aprendizaje. El funcionario público debe entender que políticamente, se invierte la carga de la prueba. Tiene que demostrar que es inocente. Es tanta la bronca que tiene gran parte de la sociedad y tan grande la sospecha generalizada que no solo hay que ser honesto, también hay que parecerlo.

Por eso también me parece una decisión muy saludable poner todo el patrimonio presidencial en manos de un fideicomiso ciego. Es el mejor mecanismo para que ninguna decisión que tome el jefe de estado pueda ser interpretada como un camino para favorecer sus intereses privados. Eso le da una transparencia absoluta. Esa actitud es muy bienvenida y seguramente será muy valorada por la opinión pública.

Y finalmente, la ley de acceso a la información pública, cuando se apruebe va a ser un instrumento muy útil para los jueces, fiscales y periodistas que quieran investigar a fondo. Mientras menos cosas ocultas y secretas haya en un estado menos posibilidades habrá de que se cometan hechos de corrupción. Poner toda la actividad en una vidriera accesible para todos los ciudadanos es una apuesta a la construcción de una ética pública intachable como necesitamos los argentinos para volver a creer.

La presentación espontánea de Macri ante la justicia lo va a fortalecer. Si un magistrado comprueba que nunca cobró honorarios, que no tenía acciones y que esa empresa no funcionó jamás, Macri va a salir dignificado en su palabra, con la investidura presidencial inmaculada por haber dicho la verdad.

Insisto y abro el paraguas porque desconfiar es una obligación de todo periodista independiente. Macri va a salir dignificado de la justicia siempre y cuando sea absolutamente verdad lo que dijo.

También es positivo que el presidente Macri haya enviado los papeles a la Oficina Anticorrupción. Es una lástima que Laura Alonso haya reaccionado al revés de lo que su cargo le indicaba. Ella tendría que haber exigido que el presidente presentara las pruebas luego de abrir una investigación en lugar de prejuzgar y decir que Macri era inocente. Fue más militante que funcionaria.

Lo digo por lo que pasó y por lo que puede pasar. Le recuerdo que hay 11 millones y medios de documentos para analizar que pertenecen a 214 mil sociedades de 200 países. Es la filtración de documentos más grande de la historia. Cuarenta y seis veces mayor que Wikileaks.

Lo digo también por la situación de Néstor Grindetti que aparece más comprometida. Fue ministro y es un hombre de gran confianza del presidente. El intendente de Lanús, figura como gestor de una firma con cuentas en Suiza y tenía dos poderes para administrar una sociedad panameña que durante tres años hizo diversas operaciones offshore.

Por ahora Grindetti no dio la cara ni abrió la boca. Teléfono para Laura Alonso. Hasta la propia diputada Carrió lo acusó de corrupto.

Corrupción cero y transparencia 10 es un reclamo de la inmensa mayoría de la población. Y que los ladrones de estado vayan a la cárcel y devuelvan lo que robaron.

Es que la megacorrupción de estado que instalaron tanto Néstor como Cristina es uno de los venenos que dinamitó el contrato entre el ciudadano y sus dirigentes. Frases como:” acá nadie va preso”. “nadie paga por lo hace” o “solo los ladrones de gallinas van en cana”, son la confirmación que hay una fuerte demanda social por un gobierno transparente y honrado, de manos limpias y uñas cortas que genere las condiciones necesarias para actúe la justicia con independencia.

¿Qué debe hacer el gobierno de Cambiemos, precisamente para sepultar esa suerte de cleptocracia casi sin antecedentes que nos estuvo gobernando? Y digo casi sin antecedentes porque estoy absolutamente seguro que los gobiernos del matrimonio Kirchner fueron los más corruptos desde el regreso de la democracia. Hoy están presos Lázaro Báez, Ricardo Jaime, Daniel Pérez Gadín, Leonardo Fariña y Milagro Sala. Fue condenada Felisa Miceli y acaba de presentar su renuncia el juez más corrupto, Norberto Oyarbide.

Esto no soluciona todos los problemas. Pero son pasos en el camino correcto. Es que nadie había llegado a tanto desde 1983. Nadie se había atrevido a convertir al estado  en  una maquina recaudadora e ilegal para llenarle los bolsillos a unos pocos. Para que no vuelvan. Para que la devuelvan.

Hace falta construir otra ética, otra moral pública que le haga honor a próceres de nuestra historia como Manuel Belgrano o políticos dignos contemporáneos como don Arturo Illia.

Necesitamos construir un nuevo país de cristal en sus cuentas y en sus licitaciones. Asi todos podremos concretar un sueño doble: transparencia diez, corrupción cero.
La reina está desnuda.

Esa imagen obscena, ed chocante y desagradable que todos estamos mirando asombrados es la confirmación de que a Cristina se le cayó todo el ropaje y el maquillaje del relato. Es la certificación, search a través de la justicia, seek que el ladriprogresismo feudal nació como un proyecto para saquear el estado con un plan sistemático, como dijo Leonardo Fariña en su carácter de ex valijero y actual arrepentido.

La reina está desnuda.

Todo se hunde inexorablemente porque están parados en pantano de arenas movedizas. Mientras más quieren salir, más se entierran. Parecía una exageración de Jorge Lanata o una ilusión mística de Elisa Carrió. Sin embargo todos los días se confirma que decían toda la verdad y nada más  que la verdad y  que tenían un nivel de pruebas y conocimientos inédito de la maquinaria corrupta que pusieron en marcha. Están descubriendo estafas y negociados con plata negra hasta en el faraónico mausoleo donde descansan los restos de Néstor. Hay cajas y cajas de pruebas. Números de teléfonos, testimonios directos, allanamientos a la escribanía y a algunas empresas. Hay 4 testaferros más. El que supervisaba cada container de dinero sucio con su firma era Martín Báez. Carlos Wagner, el titular de la Cámara Argentina de la Construcción, era socio del Bochi Sanfelice, que a su vez el socio de Máximo. Todo queda en familia, o en la secta, o en el cártel de los pingüinos.

La reina está desnuda.

El arrepentido la embocó junto a Néstor, Julio de Vido, Ernesto Clarens, Roberto Baratta y familia, Juan Carlos Fabrega, entre otros cómplices y partícipes necesarios de semejante estafa de dimensiones gigantescas. Ya lo dijimos varias veces. No fue magia, fue mafia. Por eso en el título de mi último libro “Juicio y Castigo” pido juicio y castigo para los que les robaron el dinero a los más pobres de los pobres. Ese título a muchos también les pareció demasiado. Hoy creo que me quedé corto.

La reina está desnuda.

El eje de los tres gobiernos fue el mismo: perseguir al disidente y robarse todo el dinero que puedan en una demostración de su bulimia por el poder y el dinero. Néstor y Cristina eran muy distintos pero tenían algo en común: eran insaciables. Ni varias generaciones van a poder gastar todo el dinero que enterraron y escondieron. Incluso cuando la embajada de los Estados Unidos le avisó a la presidenta que Lázaro estaba lavando dinero en cataratas, la presidenta en lugar de denunciar eso ante la justicia como era su obligación de funcionaria, se peleó con Lázaro y lo acusó de que le estaba robando el dinero que era de Néstor. ¿Ese dinero era de Néstor o de todos los argentinos?

La reina está desnuda.

Daniel Muñoz, el secretario de Néstor, el cobrador usurero de los abogados exitosos que apenas tenía un WW Gol modelo 99 cuando llegó al poder nacional también fue imputado. Fue por lavado porque armó con su esposa una maraña de empresas fantasmas en Miami para comprar propiedades por 40 millones de dólares. Daniel Muñoz nunca tuvo un peso. Siempre soportó con estoicismo los juegos de manos y las cachetadas presuntamente cariñosas de Néstor. Resulta que ahora, por arte de magia o de mafia juntó 40 palos verdes para inversiones inmobiliarias. Se están destapando todas las ollas. Los Kirchner fueron al progresismo lo que Menem fue al liberalismo. Lo profanaron, prostituyeron sus mejores banderas con el solo objetivo de enriquecerse.

La reina está desnuda.

Quieren armar un 17 de octubre heroico y comparar el matrimonio de Néstor y Cristina con el de Juan y Eva Perón. Pero es puro delirio. No estamos en 1955 ni hay una revolución fusiladora y golpista. Hay un gobierno que ganó legítima y pacíficamente las elecciones y  una justicia que investiga la industria de choreo y no la ideología K. Pobre Agustín Rossi que dijo que ponía las manos en el fuego por Cristina. Pero peor fue Martín Sabbatella que dijo que ponía todo su cuerpo en el fuego por la honradez de la ex presidenta. Hay que ir sacando turno en el Instituto del Quemado y evitar que las llamas lo reduzcan a cenizas. Pero eso no es lo más grave. Otro perdedor serial de elecciones como Luis D’Elía amenazó con que habrá “terribles enfrentamientos entre los argentinos” si la tocan a Cristina. Hay que estar atentos porque los que alguna vez fueron violentos tienen esa mentalidad a flor de piel.

Y la verdad es que en Tribunales nadie se atreve a descartar que más temprano que tarde la ex presidenta pueda ser procesada o ir presa directamente.

La reina está desnuda.

Y nadie debe tener coronita. Y mucho menos los que robaron para la corona. Héctor Recalde el cada vez más cuestionado jefe del bloque de diputados K dijo que Fariña es un mentiroso serial y que Marijuan no es un ejemplo de independencia judicial porque estuvo comprometido en marchas. El drama que tienen los cristinistas es que todas las denuncias de Fariña se fueron confirmando en la práctica con documentos, teléfonos y nombres nuevos. Y si Recalde acusa a Marijuan de no ser independiente por haber ido a una marcha contra la impunidad en el caso de la muerte del fiscal Alberto Nisman, que tendrá para decir de los fiscales y jueces que con la camiseta de Justicia Legítima le rinden pleitesía a Cristina y solo les falta levantar la bandera de La Cámpora.

Por eso aprovechamos para advertir que Leo Fariña debe ser protegido con la rigurosidad y el profesionalismo que corresponde. No puede permitir el estado que alguien lo suicide como a Nisman.

El presidente Macri hoy dijo que quiere construir una Argentina donde no haya impunidad y que todos progresemos con nuestro esfuerzo. El presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti dijo algo similar. Es el reclamo, la exigencia de la inmensa mayoría de los argentinos. Ganarse el pan con el sudor de la frente.  Cristina vuelve esta noche. No devuelve por ahora pero vuelve. Volverá y será millones de dólares y euros saqueados el estado. La reina está desnuda. Allá por 1837 una fábula de Han Christian Andersen contó como un monarca se negaba a reconocer la verdad de los hechos. Hasta que como en un buen cuento de hadas un niño dijo lo que nadie se atrevía: el rey no tenía un traje transparente. Estaba desnudo. Hoy ninguno de los fanáticos y seguidores de Cristina se atreve a decirlo: pero el relato fue enterrado junto con los billetes y la credibilidad. Hoy Cristina está pasando por el peor momento de su vida. La reina está desnuda.
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El arrepentido la embocó junto a Néstor, Julio de Vido, Ernesto Clarens, Roberto Baratta y familia, Juan Carlos Fabrega, entre otros cómplices y partícipes necesarios de semejante estafa de dimensiones gigantescas. Ya lo dijimos varias veces. No fue magia, fue mafia. Por eso en el título de mi último libro “Juicio y Castigo” pido juicio y castigo para los que les robaron el dinero a los más pobres de los pobres. Ese título a muchos también les pareció demasiado. Hoy creo que me quedé corto.

La reina está desnuda.

El eje de los tres gobiernos fue el mismo: perseguir al disidente y robarse todo el dinero que puedan en una demostración de su bulimia por el poder y el dinero. Néstor y Cristina eran muy distintos pero tenían algo en común: eran insaciables. Ni varias generaciones van a poder gastar todo el dinero que enterraron y escondieron. Incluso cuando la embajada de los Estados Unidos le avisó a la presidenta que Lázaro estaba lavando dinero en cataratas, la presidenta en lugar de denunciar eso ante la justicia como era su obligación de funcionaria, se peleó con Lázaro y lo acusó de que le estaba robando el dinero que era de Néstor. ¿Ese dinero era de Néstor o de todos los argentinos?

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La reina está desnuda.

Quieren armar un 17 de octubre heroico y comparar el matrimonio de Néstor y Cristina con el de Juan y Eva Perón. Pero es puro delirio. No estamos en 1955 ni hay una revolución fusiladora y golpista. Hay un gobierno que ganó legítima y pacíficamente las elecciones y  una justicia que investiga la industria de choreo y no la ideología K. Pobre Agustín Rossi que dijo que ponía las manos en el fuego por Cristina. Pero peor fue Martín Sabbatella que dijo que ponía todo su cuerpo en el fuego por la honradez de la ex presidenta. Hay que ir sacando turno en el Instituto del Quemado y evitar que las llamas lo reduzcan a cenizas. Pero eso no es lo más grave. Otro perdedor serial de elecciones como Luis D’Elía amenazó con que habrá “terribles enfrentamientos entre los argentinos” si la tocan a Cristina. Hay que estar atentos porque los que alguna vez fueron violentos tienen esa mentalidad a flor de piel.

Y la verdad es que en Tribunales nadie se atreve a descartar que más temprano que tarde la ex presidenta pueda ser procesada o ir presa directamente.

La reina está desnuda.

Y nadie debe tener coronita. Y mucho menos los que robaron para la corona. Héctor Recalde el cada vez más cuestionado jefe del bloque de diputados K dijo que Fariña es un mentiroso serial y que Marijuan no es un ejemplo de independencia judicial porque estuvo comprometido en marchas. El drama que tienen los cristinistas es que todas las denuncias de Fariña se fueron confirmando en la práctica con documentos, teléfonos y nombres nuevos. Y si Recalde acusa a Marijuan de no ser independiente por haber ido a una marcha contra la impunidad en el caso de la muerte del fiscal Alberto Nisman, que tendrá para decir de los fiscales y jueces que con la camiseta de Justicia Legítima le rinden pleitesía a Cristina y solo les falta levantar la bandera de La Cámpora.

Por eso aprovechamos para advertir que Leo Fariña debe ser protegido con la rigurosidad y el profesionalismo que corresponde. No puede permitir el estado que alguien lo suicide como a Nisman.

El presidente Macri hoy dijo que quiere construir una Argentina donde no haya impunidad y que todos progresemos con nuestro esfuerzo. El presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti dijo algo similar. Es el reclamo, la exigencia de la inmensa mayoría de los argentinos. Ganarse el pan con el sudor de la frente.  Cristina vuelve esta noche. No devuelve por ahora pero vuelve. Volverá y será millones de dólares y euros saqueados el estado. La reina está desnuda. Allá por 1837 una fábula de Han Christian Andersen contó como un monarca se negaba a reconocer la verdad de los hechos. Hasta que como en un buen cuento de hadas un niño dijo lo que nadie se atrevía: el rey no tenía un traje transparente. Estaba desnudo. Hoy ninguno de los fanáticos y seguidores de Cristina se atreve a decirlo: pero el relato fue enterrado junto con los billetes y la credibilidad. Hoy Cristina está pasando por el peor momento de su vida. La reina está desnuda.
Nuestra bendita Argentina tiene el orgullo de decir que hoy comenzó el primer  Congreso Mundial de Diálogo Intercultural e Interreligioso. Tiene la bendición del Papa Francisco y las deliberaciones se desarrollan en el Auditorio San Agustín de la Universidad Católica Argentina y el cierre será pasado mañana en el Teatro Nacional Cervantes. El lema central de esta apuesta a la hermandad para vencer al odio racial es “Una senda hacia la paz”. Las máximas responsabilidades están a cargo de monseñor José María Arancedo, physician presidente de la Confederación Episcopal Argentina, for sale el rabino Abraham Skorka, pills rector del Seminario Rabínico Latinoamericano Marshall Mayer y el presidente del Instituto Islam para la Paz, el doctor Sumer Noufouri con quien hablamos la semana pasada.

Es un acontecimiento gigantesco. Un gran paso que va a reunir en los debates a personalidades de las más diversas creencias religiosas y políticas que van a tratar temas tan delicados y trascendentes como apostar todo a construir la paz y la hermandad y vencer a los que quieren la guerra y fomentan el odio. La resolución pacífica de los conflictos es el eje principal de todas las confesiones.

Hay varios capítulos dedicados a analizar los fanatismos que niegan al semejante a contramano de todas las confesiones que proponen amar al prójimo como a uno mismo. Estarán desde la vice presidenta de la Nación, Gabriela Michetti que supo tener al Papa Francisco como confesor hasta Hugo Moyano que es evangelista. Todos buscarán los mejores mecanismos para participar del combate a la pobreza y a la droga. Estará un especialista en poner el cuerpo en la lucha contra el Paco en las villas como el sacerdote José María Di Paola, más conocido como el Padre Pepe. Llevarán su pensamiento desde Santiago Kovadloff hasta Gerónimo “Momo” Venegas. Cada uno aportará su granito de arena en esta maravillosa construcción colectiva que coloca sus cimientos en Argentina. Tal vez hasta se plante la semilla de una nueva ley de culto en nuestro país que reemplace a la que rige desde la dictadura militar.

Desde la tarjeta de invitación uno se conmueve porque allí aparecen la cruz del cristianismo, la media luna y la estrella como símbolo del Islam y la estrella de David como emblema del judaísmo.

Los graves problemas de la realidad cotidiana, muchas veces, no nos permiten identificar los valores positivos que tenemos como sociedad. Estamos con la mirada corta del día a día y no levantamos la vista para mirar un poco más allá, donde hay un horizonte esperanzador.

Argentina es una tierra de paz, sin graves conflictos étnicos o religiosos. Energúmenos que discriminan e intolerantes hay en todos lados. Pero en este país tenemos el orgullo de haber construido el Instituto de Diálogo Interreligioso que es un ejemplo de pluralismo y de convivencia pacífica. Los que lideraron esta maravillosa experiencia fueron  el padre Guillermo Marcó, el musulmán Omar Abboud y el rabino Daniel Goldman. Y el Papa Francisco, cuando era el cardenal Jorge Bergoglio fue una suerte de protector y multiplicador de este tipo de construcciones sociales. Ellos son el emergente de las raíces profundas que fueron tejiendo los inmigrantes en esta bendita tierra de trabajo. Y de la igualdad de oportunidades que fue abriendo la escuela pública. Esos picados en los recreos, en el patio del colegio en donde la delantera del equipo la integraban el rusito Samuel y el turco Ibrahim. Esos gloriosos cumpleaños de pibes cuando se mixturaban los colores de la piel y las clases sociales. El negrito Juan, el tano Francesco y el gallego Pepe. Todos bajo el mismo techo. Todos edificando su futuro de movilidad social ascendente y entreverando culturas, religiones, comidas y tradiciones. Uno enriqueciendo su mirada con la experiencia del otro.
Esa Argentina crisol de razas, ese progreso motorizado con nuestra sangre, sudor y lágrimas y con las manos callosas de nuestros abuelos se convirtieron en los cimientos de este joya cultural que podemos exhibir al mundo como una exportación no tradicional.

De hecho ya hay una iniciativa de Luis Almagro el secretario general de la OEA para llevarla al plano continental. Es el ejemplo concreto de que se puede convivir en paz. De que podemos aprender unos de los otros. Que mientras más colores, sabores y diversidad tienen una sociedad, más rica es. Hoy a muchos les cuesta más comprenderlo pero hay que abrir los brazos en forma generosa y fraternal a nuestros hermanos de latinoamerica que han llegado en los últimos tiempos, a los chinos, a los coreanos, a los senegaleses, en fin, a todos los hombres de buena voluntad que quieran habitar el suelo patrio, como dice la Constitución, nuestra biblia laica.
Es bueno predicar con el ejemplo. Y ese fue el valor de aquella delegación de argentinos de todas las camisetas que recorrieron los mismos lugares que luego transitó el Papa. ¿Se acuerda? En Jerusalem se entrevistaron con el presidente de Israel, Shimon Peres y con el patriarca católico Fouad Twal. Fueron a mezquitas, al Muro de los Lamentos, la Vía Dolorosa, el Santo Sepulcro y Belén, los lugares sagrados para todos. Plantaron árboles en común. Sembraron
la cultura del encuentro, esa sociedad de hermanos que tanto necesitamos aquí y en todos lados. Fueron en colectivo a Ramallah y dialogaron con Mahmud Abbás, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, y luego cruzaron a Jordania donde fueron recibidos por el rey Abdalá. Por supuesto que el periplo terminó en el Vaticano junto a un viejo amigo de todos: el Papa Francisco. Nada nuevo para él. En Buenos Aires fue el primer cardenal en visitar el Centro Islamico y la DAIA. Fue el impulsor de la escuela de vecinos, de la jura de la bandera en común de los chicos de todas las creencias.
Cada uno reza por lo que cree y no intenta convencer al otro. Respeta al otro en su integridad como ser humano y comparte temas que todos defienden: la solidaridad, el bien común, los derechos, todas las libertades de pensamiento y de culto. Esto demuestra que no todo está perdido. Que podemos hacer una exportación no tradicional de nuestra apuesta a la hermandad. De un trabajo colectivo que nos singulariza. Argentina es una tierra de paz y este es nuestro mejor ejemplo.
Pedrito Guerra lo dice en forma maravillosa: “Contamíname, pero no con el humo que asfixia el aire /ven, pero sí con tus ojos y con tus bailes / Lo proponía Pedro Arcanjo, el personaje extraordinario de Jorge Amado en Tienda de los Milagros: la mixtura de las razas como freno a todas las guerras y como apuesta definitiva a la paz.
Su teoría decía que si todos los hombres y todas las mujeres nos mezclamos y nos casamos todo el tiempo con gente de otras latitudes, razas, y creencias, vamos a terminar siendo todos parientes. Y ya nadie va a querer discriminar a nadie porque todos vamos a tener un gen de todas las razas corriendo por nuestra sangre. ¿No le parece una utopía maravillosa y poética? Sería el mejor de los milagros de esa tienda: la integración. El fin de la discriminación. La instalación definitiva en esta tierra de la mejor contaminación, del cruce de culturas, saberes y experiencias. Sería el fin del odio racial. El amanecer de un nuevo planeta llamado convivencia. Es la contracara del nazismo que creía en una raza superior. Es la celebración de que todas las razas somos superiores. Y que todos somos iguales ante la ley y ante Dios. Mucho más todavía porque la xenofobia está resurgiendo en muchos países del mundo.
Una buena manera de celebrar la vida es darle una mano al que, por suerte, es diferente y por suerte es semejante. Y disfrutar con Pedrito de esa contaminación positiva. Contaminarnos pero no con el humo que asfixia el aire pero si con tus ojos y con tus bailes.
Contamíname, mézclate conmigo
Que bajo mi rama tendrás abrigo.
Nuestra bendita Argentina tiene el orgullo de decir que hoy comenzó el primer  Congreso Mundial de Diálogo Intercultural e Interreligioso. Tiene la bendición del Papa Francisco y las deliberaciones se desarrollan en el Auditorio San Agustín de la Universidad Católica Argentina y el cierre será pasado mañana en el Teatro Nacional Cervantes. El lema central de esta apuesta a la hermandad para vencer al odio racial es “Una senda hacia la paz”. Las máximas responsabilidades están a cargo de monseñor José María Arancedo, medicine presidente de la Confederación Episcopal Argentina, patient el rabino Abraham Skorka, shop rector del Seminario Rabínico Latinoamericano Marshall Mayer y el presidente del Instituto Islam para la Paz, el doctor Sumer Noufouri con quien hablamos la semana pasada.

Es un acontecimiento gigantesco. Un gran paso que va a reunir en los debates a personalidades de las más diversas creencias religiosas y políticas que van a tratar temas tan delicados y trascendentes como apostar todo a construir la paz y la hermandad y vencer a los que quieren la guerra y fomentan el odio. La resolución pacífica de los conflictos es el eje principal de todas las confesiones.

Hay varios capítulos dedicados a analizar los fanatismos que niegan al semejante a contramano de todas las confesiones que proponen amar al prójimo como a uno mismo. Estarán desde la vice presidenta de la Nación, Gabriela Michetti que supo tener al Papa Francisco como confesor hasta Hugo Moyano que es evangelista. Todos buscarán los mejores mecanismos para participar del combate a la pobreza y a la droga. Estará un especialista en poner el cuerpo en la lucha contra el Paco en las villas como el sacerdote José María Di Paola, más conocido como el Padre Pepe. Llevarán su pensamiento desde Santiago Kovadloff hasta Gerónimo “Momo” Venegas. Cada uno aportará su granito de arena en esta maravillosa construcción colectiva que coloca sus cimientos en Argentina. Tal vez hasta se plante la semilla de una nueva ley de culto en nuestro país que reemplace a la que rige desde la dictadura militar.

Desde la tarjeta de invitación uno se conmueve porque allí aparecen la cruz del cristianismo, la media luna y la estrella como símbolo del Islam y la estrella de David como emblema del judaísmo.

Los graves problemas de la realidad cotidiana, muchas veces, no nos permiten identificar los valores positivos que tenemos como sociedad. Estamos con la mirada corta del día a día y no levantamos la vista para mirar un poco más allá, donde hay un horizonte esperanzador.

Argentina es una tierra de paz, sin graves conflictos étnicos o religiosos. Energúmenos que discriminan e intolerantes hay en todos lados. Pero en este país tenemos el orgullo de haber construido el Instituto de Diálogo Interreligioso que es un ejemplo de pluralismo y de convivencia pacífica. Los que lideraron esta maravillosa experiencia fueron  el padre Guillermo Marcó, el musulmán Omar Abboud y el rabino Daniel Goldman. Y el Papa Francisco, cuando era el cardenal Jorge Bergoglio fue una suerte de protector y multiplicador de este tipo de construcciones sociales. Ellos son el emergente de las raíces profundas que fueron tejiendo los inmigrantes en esta bendita tierra de trabajo. Y de la igualdad de oportunidades que fue abriendo la escuela pública. Esos picados en los recreos, en el patio del colegio en donde la delantera del equipo la integraban el rusito Samuel y el turco Ibrahim. Esos gloriosos cumpleaños de pibes cuando se mixturaban los colores de la piel y las clases sociales. El negrito Juan, el tano Francesco y el gallego Pepe. Todos bajo el mismo techo. Todos edificando su futuro de movilidad social ascendente y entreverando culturas, religiones, comidas y tradiciones. Uno enriqueciendo su mirada con la experiencia del otro.
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De hecho ya hay una iniciativa de Luis Almagro el secretario general de la OEA para llevarla al plano continental. Es el ejemplo concreto de que se puede convivir en paz. De que podemos aprender unos de los otros. Que mientras más colores, sabores y diversidad tienen una sociedad, más rica es. Hoy a muchos les cuesta más comprenderlo pero hay que abrir los brazos en forma generosa y fraternal a nuestros hermanos de latinoamerica que han llegado en los últimos tiempos, a los chinos, a los coreanos, a los senegaleses, en fin, a todos los hombres de buena voluntad que quieran habitar el suelo patrio, como dice la Constitución, nuestra biblia laica.
Es bueno predicar con el ejemplo. Y ese fue el valor de aquella delegación de argentinos de todas las camisetas que recorrieron los mismos lugares que luego transitó el Papa. ¿Se acuerda? En Jerusalem se entrevistaron con el presidente de Israel, Shimon Peres y con el patriarca católico Fouad Twal. Fueron a mezquitas, al Muro de los Lamentos, la Vía Dolorosa, el Santo Sepulcro y Belén, los lugares sagrados para todos. Plantaron árboles en común. Sembraron
la cultura del encuentro, esa sociedad de hermanos que tanto necesitamos aquí y en todos lados. Fueron en colectivo a Ramallah y dialogaron con Mahmud Abbás, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, y luego cruzaron a Jordania donde fueron recibidos por el rey Abdalá. Por supuesto que el periplo terminó en el Vaticano junto a un viejo amigo de todos: el Papa Francisco. Nada nuevo para él. En Buenos Aires fue el primer cardenal en visitar el Centro Islamico y la DAIA. Fue el impulsor de la escuela de vecinos, de la jura de la bandera en común de los chicos de todas las creencias.
Cada uno reza por lo que cree y no intenta convencer al otro. Respeta al otro en su integridad como ser humano y comparte temas que todos defienden: la solidaridad, el bien común, los derechos, todas las libertades de pensamiento y de culto. Esto demuestra que no todo está perdido. Que podemos hacer una exportación no tradicional de nuestra apuesta a la hermandad. De un trabajo colectivo que nos singulariza. Argentina es una tierra de paz y este es nuestro mejor ejemplo.
Pedrito Guerra lo dice en forma maravillosa: “Contamíname, pero no con el humo que asfixia el aire /ven, pero sí con tus ojos y con tus bailes / Lo proponía Pedro Arcanjo, el personaje extraordinario de Jorge Amado en Tienda de los Milagros: la mixtura de las razas como freno a todas las guerras y como apuesta definitiva a la paz.
Su teoría decía que si todos los hombres y todas las mujeres nos mezclamos y nos casamos todo el tiempo con gente de otras latitudes, razas, y creencias, vamos a terminar siendo todos parientes. Y ya nadie va a querer discriminar a nadie porque todos vamos a tener un gen de todas las razas corriendo por nuestra sangre. ¿No le parece una utopía maravillosa y poética? Sería el mejor de los milagros de esa tienda: la integración. El fin de la discriminación. La instalación definitiva en esta tierra de la mejor contaminación, del cruce de culturas, saberes y experiencias. Sería el fin del odio racial. El amanecer de un nuevo planeta llamado convivencia. Es la contracara del nazismo que creía en una raza superior. Es la celebración de que todas las razas somos superiores. Y que todos somos iguales ante la ley y ante Dios. Mucho más todavía porque la xenofobia está resurgiendo en muchos países del mundo.
Una buena manera de celebrar la vida es darle una mano al que, por suerte, es diferente y por suerte es semejante. Y disfrutar con Pedrito de esa contaminación positiva. Contaminarnos pero no con el humo que asfixia el aire pero si con tus ojos y con tus bailes.
Contamíname, mézclate conmigo
Que bajo mi rama tendrás abrigo.
Decía Jorge Luis Borges que los peronistas no eran ni buenos ni malos, viagra sale que eran incorregibles. El concepto podría aplicarse con toda rigurosidad a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su discurso de hoy.

Cristina, mantiene la cara suficientemente dura como para hacer un ejercicio brutal y sin escrúpulos del doble discurso. Hizo un post grado en hipocresía, en decir una cosa y hacer otra.

Escuchar a Cristina reclamando libertad produce indignación y sorpresa. Justo ella, que se pasó junto a su marido atacando las libertades de los medios y de los opositores ahora reclama lo que ella le negó al resto. Es increíble. Dice  que los argentinos ahora estamos perdiendo la libertad cuando su gobierno no instaló al chavismo más autoritario solo porque una franja del periodismo independiente y amplios sectores sociales pusieron los límites republicanos al patoterismo de estado.

Justo Cristina habla de los medios que ocultan los hechos de corrupción de los políticos. Su gobierno se dedicó a construir un oligopolio de chupamedias y para periodistas que quiso convertirla en una diosa eterna y blindarla de impunidad. Lo que pasó fue que fracasaron. Jamás entendieron la lógica del periodismo y por eso ahí andan sus pasquines o sus radios y canales pidiendo la limosna de la pauta publicitaria porque fueron incapaces de conseguir audiencias y publicidad.

El colmo de Cristina, que es casi la quinta esencia del sectarismo dogmático y maltratador, es convocar a un Frente Ciudadano que tenga amplitud y pluralismo y al que no se le pregunte a nadie a quien voto o de donde viene. Justo ella que se refugió en una facción pequeña  del kirchnerismo y que va derechito a formar una minoría intensa con gran capacidad de movilización pero con una gran imposibilidad de ganar alguna elección en un gremio, en una facultad y ni hablemos de una provincia o en un municipio. Para acompañarla al banquillo de los acusados, se llenó la explanada de Tribunales de perdedores seriales de elecciones en sus distritos e incluso en las internas partidarias. Hablo de Sabbatella, Anibal Fernández, Carlos Tomada,  Kunkel, Agustín Rossi, Abal Medina, Fernando Spinoza, Luis D’Elia y tantos que están muy lejos del poder de representación que tienen muchos gobernadores e intendentes que apenas expresaron un apoyo tibio y muy formal a Cristina.

Haz lo que yo digo pero no lo que yo hago parece ser la columna vertebral del pensamiento de Cristina. Acusó a Macri de corrupto por el tema del contrabando agravado de autos que fue absuelto por la mayoría automática y se burló de la empresa off shore que descubrieron los Papeles de Panama. Justo Cristina que no puede explicar ni siquiera su declaración jurada, ni la cantidad de sus plazos fijos. Justo ella que en las causas Hotesur va a tener que dar muchas explicaciones para no ser encarcelada por lavado de dinero. Buscaron la ruta del dinero K y se encontraron con la ruta del dinero M, dijo muy suelta de cuerpo para halagar el oído de la militancia.  Fue durísima con la gestión del actual gobierno porque  según su discurso nunca vió tantas calamidades en 120 dias. Como si la pobreza multiplicada o la inflación galopante y el frío económico no tengan un altísimo componente de su propia responsabilidad sumado a la del propio Macri. Hay mucho de maldita herencia recibida y un poco de gestión macrista.

Dio por hecho, solo porque ella lo dijo, que los fondos Buitres le pagaron a Jorge Lanata para que la investigara. Una mentira grande como la movilización que lograron hacer sus fanáticos.

Era patético como Cristina hablaba de abrir el juego, de sumar gente que piensa distinto y sus militantes, formados en su discurso intolerante, solo cantaban a favor de 678 y en contra de Clarín y TN. Incluso en un momento, claramente insultaron a Diego Bossio que hasta ayer era uno de los dirigentes preferidos de Cristina pero que huyó agotado de tanto verticalismo y reproches. El grito de guerra fue: Bossio/ compadre/ la concha de tu madre”. Fue tan humillante que hasta la propia Cristina dijo: “Así no van a convencer a nadie”.

La ex presidenta que muy pronto va a tener que volver a declarar por la imputación que le hizo el fiscal Guillermo Marijuan no tuvo pudor ni verguenza en compararse con Don Hipolito Yrigoyen y Juan Perón.

Hubiera sido más pertinente compararse con Carlos Menem, otro populista aunque de signo contrario que también metió la mano en la lata y robó pero nunca al nivel del kirchnerismo como ladriprogresismo feudal. El relato forzado de Cristina dice que siempre que derrocan a los líderes populares se inicia una campaña de desprestigio para hacerlos quedar como corruptos. Las diferencias son abismales. Para empezar tanto Yrigoyen como Perón fueron derrocados por las botas de dictaduras militares y ella volvió al llano luego de ser derrotada por los votos de los ciudadanos en plena democracia.

“Los medios le picaron la cabeza a la gente”. Eso dijo y ella está convencida de que por eso perdieron las elecciones. Se subió a la demagogia para imaginar que si este gobierno pudiera, prohibiría la letra K del diccionario y no fue capaz de reconocer un solo error. Todo lo malo que le pasa a ella es una conspiración derechista de los medios hegemónicos, el partido judicial y las corporaciones económicas. Todo lo bueno que le pasa al país fue gracias a Ella. Flor de soberbia.

Cristina intentó plantarse como la jefa de la oposición y de un nuevo movimiento más abarcativo y ciudadano, un frente que nuclee a todos los heridos que va dejando la política económica, de inflación y despidos.

Cristina pidió que no insultaran a nadie y que recuperaran el amor entre los argentinos pero su soldados golpearon a nuestra colega Mercedes Ninci entre otros y mostraron altos niveles de violencia en medio de una organización casi castrense, típica de las brigadas y de las patrullas de Milagro Sala, Luis D’Elía, Fernando Esteche y el Cuervo Larroque. Escuadras al estilo Mussolini.

Son los que se apropiaron de la calle como si fuera propia. Los que llevaron a la práctica la orden de Máximo Kirchner, el príncipe heredero que en un acto dijo: “Vamos a dejar el gobierno pero no el poder”.

Provocativa y desafiante, Cristina dijo que la pueden citar 20 veces más e incluso meterla presa pero no la van a callar. Asesorado de cerca por el nefasto Eugenio Zaffaroni recusó una vez más al juez Claudio Bonadío a quien ni siquiera quiso saludar.

Altanera como siempre, dijo que no tiene miedo y aprovechó para victimizarse y pasar de perseguidora a perseguida. La verdad es que la concentración fue pobre y muy aparateada con colectivos que llevaron poco más de 15 o 20 mil personas. Quiso ser una demostración de poder y fue una exhibición de pobreza.

Finalmente Cristina sigue viendo la paja en el ojo ajeno sin ver la viga en el propio. Planteó que la familia Macri había hecho su fortuna a costa del estado. Puede ser. Pero la fortuna de ella y la que todavía no se conoce, fue saqueada al estado y a todos los argentinos.

Dice Cristina que tiene los fueros del pueblo. El juez tiene diez días para resolver su situación. La puede procesar, apresar o liberar de culpa y cargo. Hay dos sensaciones que quedaron después del acto. Volvió Cristina y fue millones, de dólares y euros con más allanamientos en La Rosadita. Y es incorregible. Cristina milita en el doble discurso y en la mentira. Solo que ahora está aislada, sin poder y en el llano. Cambia, todo cambia.
Decía Jorge Luis Borges que los peronistas no eran ni buenos ni malos, nurse que eran incorregibles. El concepto podría aplicarse con toda rigurosidad a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su discurso de hoy.

Cristina, clinic mantiene la cara suficientemente dura como para hacer un ejercicio brutal y sin escrúpulos del doble discurso. Hizo un post grado en hipocresía, en decir una cosa y hacer otra.

Escuchar a Cristina reclamando libertad produce indignación y sorpresa. Justo ella, que se pasó junto a su marido atacando las libertades de los medios y de los opositores ahora reclama lo que ella le negó al resto. Es increíble. Dice  que los argentinos ahora estamos perdiendo la libertad cuando su gobierno no instaló al chavismo más autoritario solo porque una franja del periodismo independiente y amplios sectores sociales pusieron los límites republicanos al patoterismo de estado.

Justo Cristina habla de los medios que ocultan los hechos de corrupción de los políticos. Su gobierno se dedicó a construir un oligopolio de chupamedias y para periodistas que quiso convertirla en una diosa eterna y blindarla de impunidad. Lo que pasó fue que fracasaron. Jamás entendieron la lógica del periodismo y por eso ahí andan sus pasquines o sus radios y canales pidiendo la limosna de la pauta publicitaria porque fueron incapaces de conseguir audiencias y publicidad.

El colmo de Cristina, que es casi la quinta esencia del sectarismo dogmático y maltratador, es convocar a un Frente Ciudadano que tenga amplitud y pluralismo y al que no se le pregunte a nadie a quien voto o de donde viene. Justo ella que se refugió en una facción pequeña  del kirchnerismo y que va derechito a formar una minoría intensa con gran capacidad de movilización pero con una gran imposibilidad de ganar alguna elección en un gremio, en una facultad y ni hablemos de una provincia o en un municipio. Para acompañarla al banquillo de los acusados, se llenó la explanada de Tribunales de perdedores seriales de elecciones en sus distritos e incluso en las internas partidarias. Hablo de Sabbatella, Anibal Fernández, Carlos Tomada,  Kunkel, Agustín Rossi, Abal Medina, Fernando Spinoza, Luis D’Elia y tantos que están muy lejos del poder de representación que tienen muchos gobernadores e intendentes que apenas expresaron un apoyo tibio y muy formal a Cristina.

Haz lo que yo digo pero no lo que yo hago parece ser la columna vertebral del pensamiento de Cristina. Acusó a Macri de corrupto por el tema del contrabando agravado de autos que fue absuelto por la mayoría automática y se burló de la empresa off shore que descubrieron los Papeles de Panama. Justo Cristina que no puede explicar ni siquiera su declaración jurada, ni la cantidad de sus plazos fijos. Justo ella que en las causas Hotesur va a tener que dar muchas explicaciones para no ser encarcelada por lavado de dinero. Buscaron la ruta del dinero K y se encontraron con la ruta del dinero M, dijo muy suelta de cuerpo para halagar el oído de la militancia.  Fue durísima con la gestión del actual gobierno porque  según su discurso nunca vió tantas calamidades en 120 dias. Como si la pobreza multiplicada o la inflación galopante y el frío económico no tengan un altísimo componente de su propia responsabilidad sumado a la del propio Macri. Hay mucho de maldita herencia recibida y un poco de gestión macrista.

Dio por hecho, solo porque ella lo dijo, que los fondos Buitres le pagaron a Jorge Lanata para que la investigara. Una mentira grande como la movilización que lograron hacer sus fanáticos.

Era patético como Cristina hablaba de abrir el juego, de sumar gente que piensa distinto y sus militantes, formados en su discurso intolerante, solo cantaban a favor de 678 y en contra de Clarín y TN. Incluso en un momento, claramente insultaron a Diego Bossio que hasta ayer era uno de los dirigentes preferidos de Cristina pero que huyó agotado de tanto verticalismo y reproches. El grito de guerra fue: Bossio/ compadre/ la concha de tu madre”. Fue tan humillante que hasta la propia Cristina dijo: “Así no van a convencer a nadie”.

La ex presidenta que muy pronto va a tener que volver a declarar por la imputación que le hizo el fiscal Guillermo Marijuan no tuvo pudor ni verguenza en compararse con Don Hipolito Yrigoyen y Juan Perón.

Hubiera sido más pertinente compararse con Carlos Menem, otro populista aunque de signo contrario que también metió la mano en la lata y robó pero nunca al nivel del kirchnerismo como ladriprogresismo feudal. El relato forzado de Cristina dice que siempre que derrocan a los líderes populares se inicia una campaña de desprestigio para hacerlos quedar como corruptos. Las diferencias son abismales. Para empezar tanto Yrigoyen como Perón fueron derrocados por las botas de dictaduras militares y ella volvió al llano luego de ser derrotada por los votos de los ciudadanos en plena democracia.

“Los medios le picaron la cabeza a la gente”. Eso dijo y ella está convencida de que por eso perdieron las elecciones. Se subió a la demagogia para imaginar que si este gobierno pudiera, prohibiría la letra K del diccionario y no fue capaz de reconocer un solo error. Todo lo malo que le pasa a ella es una conspiración derechista de los medios hegemónicos, el partido judicial y las corporaciones económicas. Todo lo bueno que le pasa al país fue gracias a Ella. Flor de soberbia.

Cristina intentó plantarse como la jefa de la oposición y de un nuevo movimiento más abarcativo y ciudadano, un frente que nuclee a todos los heridos que va dejando la política económica, de inflación y despidos.

Cristina pidió que no insultaran a nadie y que recuperaran el amor entre los argentinos pero su soldados golpearon a nuestra colega Mercedes Ninci entre otros y mostraron altos niveles de violencia en medio de una organización casi castrense, típica de las brigadas y de las patrullas de Milagro Sala, Luis D’Elía, Fernando Esteche y el Cuervo Larroque. Escuadras al estilo Mussolini.

Son los que se apropiaron de la calle como si fuera propia. Los que llevaron a la práctica la orden de Máximo Kirchner, el príncipe heredero que en un acto dijo: “Vamos a dejar el gobierno pero no el poder”.

Provocativa y desafiante, Cristina dijo que la pueden citar 20 veces más e incluso meterla presa pero no la van a callar. Asesorado de cerca por el nefasto Eugenio Zaffaroni recusó una vez más al juez Claudio Bonadío a quien ni siquiera quiso saludar.

Altanera como siempre, dijo que no tiene miedo y aprovechó para victimizarse y pasar de perseguidora a perseguida. La verdad es que la concentración fue pobre y muy aparateada con colectivos que llevaron poco más de 15 o 20 mil personas. Quiso ser una demostración de poder y fue una exhibición de pobreza.

Finalmente Cristina sigue viendo la paja en el ojo ajeno sin ver la viga en el propio. Planteó que la familia Macri había hecho su fortuna a costa del estado. Puede ser. Pero la fortuna de ella y la que todavía no se conoce, fue saqueada al estado y a todos los argentinos.

Dice Cristina que tiene los fueros del pueblo. El juez tiene diez días para resolver su situación. La puede procesar, apresar o liberar de culpa y cargo. Hay dos sensaciones que quedaron después del acto. Volvió Cristina y fue millones, de dólares y euros con más allanamientos en La Rosadita. Y es incorregible. Cristina milita en el doble discurso y en la mentira. Solo que ahora está aislada, sin poder y en el llano. Cambia, todo cambia.
Está claro que Cristina así no zafa. Se le viene la noche tanto desde el punto de vista político como desde el abismo jurídico que va a tener que afrontar. El que vio con mucha sabiduría todo esto fue Amado Boudou. El ex vicepresidente multiprocesado por delincuente dijo frente a una cámara: “Aguante Cristina, and vamos a volver”, purchase mientras algunos jóvenes coreaban esa consigna que asegura que van a volver. Y eso es rigurosamente cierto. Tanto Boudou como Cristina pronto van a volver a tribunales. Amado se va a tener que alguilar una piecita cerca de Comodoro Py o armarse una carpa en la explanada porque son muchas las citas que tiene por delante y que muy probablemente lo lleven derechito a la cárcel.

En el caso de Cristina, ayer hizo un debut muy amargo: probó lo que se siente al pasar del sillón de Rivadavia al banquillo de los acusados. Pero fue la primera pasada de un desfile que va a tener que hacer para dar explicaciones ante jueces y fiscales. Primero porque nadie descarta que el juez Claudio Bonadío al que ayer Cristina maltrató casi sin mirarlo a la cara, finalmente termine dictándole un procesamiento a la ex jefa de estado. Y segundo porque tanto por la imputación que decidió el fiscal Guillermo Marijuan como por el estado de las causas de la ruta del dinero K y la de Hotesur no hay ninguna duda de que Cristina va a tener que repetir sus visitas a ese edificio que tanto desprecia. ¿Volverá a convocar a una movilización cada vez que le toque declarar? ¿Conseguirá una respuesta tan pobre en concurrencia como fue la de ayer? Hoy mover el aparato cuesta mucho más que antes. Ya no tienen las cajas del estado nacional, porteño y bonaerense para contratar micros y gente en algunos casos. Le quedan un par de intendencias a las que no les sobra un peso y el dinero que tienen ahorrado algunos personajes como la propia presidenta y su hijo Máximo que dudo lo quieran poner para entusiasmar a la militancia.

Uno de los problemas más graves de Cristina es el doctor Eugenio Raúl Zaffaroni. El ex miembro de la Corte es su gurú jurídico. Su director técnico. El que puso en la cancha al doctor Carlos Alberto Berardi que va a ser el autor material de la defensa de Cristina. Zaffaroni solo es el autor intelectual. El que estudia la estrategia. De hecho Zaffaroni fue la única persona, además del muchacho que le alcanzaba el agua, que subió al estrado donde habló Cristina y la abrazó unos instantes.

Y esto se puede convertir en una pesadilla para Cristina. Lo digo porque Zaffaroni dejó jirones de su prestigio académico con la forma en que se comportó en los últimos tiempos. Escribió una columna en Página 12 descalificando la figura delictiva de “administración fraudulenta” porque se “introdujo en 1967 por Onganía y fue copiada del Código Penal de la Alemania nazi”.

Hay por lo menos tres problemas en ese razonamiento para quien no fuera castigado por haber alquilado sus 6 departamentos para que se ejerciera la prostitución en ellos.

Primero: la figura de administración fraudulenta existe y mientras no sea modificada, hay que aplicarla.

Segundo: el actual integrante de la Corte Interamericana utilizó la acusación de concepciones nazis, en el año 2001 para definir a Néstor Kirchner durante su gobierno en Santa Cruz.

Y tercero: El dictador patricio Juan Carlos Onganía no le debe haber caído tan mal si Zaffaroni no se fue de la justicia en aquella época y juró por aquellos estatutos antidemocráticos. Esa historia nefasta de complicidad con las dictaduras la repitió con la peor de todas: con la de Jorge Rafael Videla. El ahora progresista Zaffaroni juró por los estatutos de los terroristas de estado y fue cobarde a la hora de otorgar habeas corpus con los que hubiera podido salvar de la muerte a muchos.

Como si esto fuera poco nivel de complicidad, en 1980, escribió un manual llamado” Derecho Penal Militar” donde justificaba la “usurpación” de los militares en la función pública bajo determinadas circunstancias. Fue tan grave y condenable su comportamiento que las Madres de Plaza de Mayo lo incluyeron en una lista de 400 magistrados a los que calificaron de “partícipes necesarios” del genocidio que produjeron Videla y sus cómplices.

Hoy Zaffaroni se convirtió en un gran amigo de Amado Boudou, en un fanático militante K y en responsable principal de la doctrina de defensa de los delincuentes que existe en parte de los tribunales argentinos.

Cada vez que habla y recibe los elogios de Hebe Bonafini y Víctor Hugo Morales muestra un infantilismo marciano. Hace unas semanas caracterizó al gobierno de Mauricio Macri como un “virreinato del neocolonialismo que no cierra sin represión”.

Fue humillante con las víctimas de violaciones o de asesinatos. Siempre justificó a los victimarios. Nunca se puso del lado de las víctimas. Jamás debemos olvidar el tristemente célebre “Caso Tiraboschi”. Afirmó que el sexo oral no constituía violación porque no era una forma de acceder carnalmente a la víctima. Al imponer la pena por abuso deshonesto, sostuvo que no correspondía aplicar la pena máxima porque, entre otras razones, la víctima, una niña de ocho años, había sido abusada con la luz apagada y, en palabras de la sentencia, “el único hecho imputable se consumó a oscuras, lo que reduce aún más el contenido traumático de la desfavorable vivencia de la menor”.

¿Se da cuenta de semejante barbaridad? Yo no escuché a las mujeres que lideran “Ni una menos” que dijeran una palabra.

No se asuste doctor Zaffaroni. Sé que nunca le gustaron los medios de comunicación críticos. Alguna vez hasta los responsabilizó por multiplicar noticias policiales en algo que usted definió como terrorismo mediático. Usó terminología de alto calibre. Habló de “hordas mediáticas y de terrorismo mediático que incita al linchamiento” y sugirió modificar la Constitución Nacional para acotar lo que él denomina “oligopolios audiovisuales de intereses vinculados al capital transnacional”.

Es un grave error de Cristina poner su futuro y su libertad en manos de Zaffaroni . En realidad Cristina nunca fue buena para elegir a sus cuadros o casting de candidatos o funcionarios. En la marcha de ayer, según el humor genial de Rolo Villar, había que tener una causa en la justicia para que te dejaran entrar. Aparecieron con sus barbas flamantes Amado Boudou, Carlos Kunkel y Aníbal Fernández. Uno más piantavotos que el otro. Y muchos que muy pronto van a tener que ir al banquillo de los acusados como su jefa. Hablo de Julio de Vido, Daniel Gollán, Guillermo Moreno, Fernando Esteche, Luis D’Elía, entre otros impresentables de altísima imagen negativa en la sociedad.

Tal vez por eso, no hubo ningún gobernador y casi ningún intendente representativo que hayan ganado las últimas elecciones. El Partido Justicialista histórico le hizo un vacío y la dejó sola. Por eso Cristina reapareció con graves dificultades en la justicia. Con un posible procesamiento, aislada políticamente y rodeada de mucho de lo peor de su gobierno. Por todo esto es que creo que Cristina no zafa. Y con Zaffaroni, mucho menos. Cristina no zafa.
Está claro que Cristina así no zafa. Se le viene la noche tanto desde el punto de vista político como desde el abismo jurídico que va a tener que afrontar. El que vio con mucha sabiduría todo esto fue Amado Boudou. El ex vicepresidente multiprocesado por delincuente dijo frente a una cámara: “Aguante Cristina, approved click vamos a volver”, viagra dosage mientras algunos jóvenes coreaban esa consigna que asegura que van a volver. Y eso es rigurosamente cierto. Tanto Boudou como Cristina pronto van a volver a tribunales. Amado se va a tener que alguilar una piecita cerca de Comodoro Py o armarse una carpa en la explanada porque son muchas las citas que tiene por delante y que muy probablemente lo lleven derechito a la cárcel.

En el caso de Cristina, generic ayer hizo un debut muy amargo: probó lo que se siente al pasar del sillón de Rivadavia al banquillo de los acusados. Pero fue la primera pasada de un desfile que va a tener que hacer para dar explicaciones ante jueces y fiscales. Primero porque nadie descarta que el juez Claudio Bonadío al que ayer Cristina maltrató casi sin mirarlo a la cara, finalmente termine dictándole un procesamiento a la ex jefa de estado. Y segundo porque tanto por la imputación que decidió el fiscal Guillermo Marijuan como por el estado de las causas de la ruta del dinero K y la de Hotesur no hay ninguna duda de que Cristina va a tener que repetir sus visitas a ese edificio que tanto desprecia. ¿Volverá a convocar a una movilización cada vez que le toque declarar? ¿Conseguirá una respuesta tan pobre en concurrencia como fue la de ayer? Hoy mover el aparato cuesta mucho más que antes. Ya no tienen las cajas del estado nacional, porteño y bonaerense para contratar micros y gente en algunos casos. Le quedan un par de intendencias a las que no les sobra un peso y el dinero que tienen ahorrado algunos personajes como la propia presidenta y su hijo Máximo que dudo lo quieran poner para entusiasmar a la militancia.

Uno de los problemas más graves de Cristina es el doctor Eugenio Raúl Zaffaroni. El ex miembro de la Corte es su gurú jurídico. Su director técnico. El que puso en la cancha al doctor Carlos Alberto Berardi que va a ser el autor material de la defensa de Cristina. Zaffaroni solo es el autor intelectual. El que estudia la estrategia. De hecho Zaffaroni fue la única persona, además del muchacho que le alcanzaba el agua, que subió al estrado donde habló Cristina y la abrazó unos instantes.

Y esto se puede convertir en una pesadilla para Cristina. Lo digo porque Zaffaroni dejó jirones de su prestigio académico con la forma en que se comportó en los últimos tiempos. Escribió una columna en Página 12 descalificando la figura delictiva de “administración fraudulenta” porque se “introdujo en 1967 por Onganía y fue copiada del Código Penal de la Alemania nazi”.

Hay por lo menos tres problemas en ese razonamiento para quien no fuera castigado por haber alquilado sus 6 departamentos para que se ejerciera la prostitución en ellos.

Primero: la figura de administración fraudulenta existe y mientras no sea modificada, hay que aplicarla.

Segundo: el actual integrante de la Corte Interamericana utilizó la acusación de concepciones nazis, en el año 2001 para definir a Néstor Kirchner durante su gobierno en Santa Cruz.

Y tercero: El dictador patricio Juan Carlos Onganía no le debe haber caído tan mal si Zaffaroni no se fue de la justicia en aquella época y juró por aquellos estatutos antidemocráticos. Esa historia nefasta de complicidad con las dictaduras la repitió con la peor de todas: con la de Jorge Rafael Videla. El ahora progresista Zaffaroni juró por los estatutos de los terroristas de estado y fue cobarde a la hora de otorgar habeas corpus con los que hubiera podido salvar de la muerte a muchos.

Como si esto fuera poco nivel de complicidad, en 1980, escribió un manual llamado” Derecho Penal Militar” donde justificaba la “usurpación” de los militares en la función pública bajo determinadas circunstancias. Fue tan grave y condenable su comportamiento que las Madres de Plaza de Mayo lo incluyeron en una lista de 400 magistrados a los que calificaron de “partícipes necesarios” del genocidio que produjeron Videla y sus cómplices.

Hoy Zaffaroni se convirtió en un gran amigo de Amado Boudou, en un fanático militante K y en responsable principal de la doctrina de defensa de los delincuentes que existe en parte de los tribunales argentinos.

Cada vez que habla y recibe los elogios de Hebe Bonafini y Víctor Hugo Morales muestra un infantilismo marciano. Hace unas semanas caracterizó al gobierno de Mauricio Macri como un “virreinato del neocolonialismo que no cierra sin represión”.

Fue humillante con las víctimas de violaciones o de asesinatos. Siempre justificó a los victimarios. Nunca se puso del lado de las víctimas. Jamás debemos olvidar el tristemente célebre “Caso Tiraboschi”. Afirmó que el sexo oral no constituía violación porque no era una forma de acceder carnalmente a la víctima. Al imponer la pena por abuso deshonesto, sostuvo que no correspondía aplicar la pena máxima porque, entre otras razones, la víctima, una niña de ocho años, había sido abusada con la luz apagada y, en palabras de la sentencia, “el único hecho imputable se consumó a oscuras, lo que reduce aún más el contenido traumático de la desfavorable vivencia de la menor”.

¿Se da cuenta de semejante barbaridad? Yo no escuché a las mujeres que lideran “Ni una menos” que dijeran una palabra.

No se asuste doctor Zaffaroni. Sé que nunca le gustaron los medios de comunicación críticos. Alguna vez hasta los responsabilizó por multiplicar noticias policiales en algo que usted definió como terrorismo mediático. Usó terminología de alto calibre. Habló de “hordas mediáticas y de terrorismo mediático que incita al linchamiento” y sugirió modificar la Constitución Nacional para acotar lo que él denomina “oligopolios audiovisuales de intereses vinculados al capital transnacional”.

Es un grave error de Cristina poner su futuro y su libertad en manos de Zaffaroni . En realidad Cristina nunca fue buena para elegir a sus cuadros o casting de candidatos o funcionarios. En la marcha de ayer, según el humor genial de Rolo Villar, había que tener una causa en la justicia para que te dejaran entrar. Aparecieron con sus barbas flamantes Amado Boudou, Carlos Kunkel y Aníbal Fernández. Uno más piantavotos que el otro. Y muchos que muy pronto van a tener que ir al banquillo de los acusados como su jefa. Hablo de Julio de Vido, Daniel Gollán, Guillermo Moreno, Fernando Esteche, Luis D’Elía, entre otros impresentables de altísima imagen negativa en la sociedad.

Tal vez por eso, no hubo ningún gobernador y casi ningún intendente representativo que hayan ganado las últimas elecciones. El Partido Justicialista histórico le hizo un vacío y la dejó sola. Por eso Cristina reapareció con graves dificultades en la justicia. Con un posible procesamiento, aislada políticamente y rodeada de mucho de lo peor de su gobierno. Por todo esto es que creo que Cristina no zafa. Y con Zaffaroni, mucho menos. Cristina no zafa.
Se llenan la boca hablando de la educación pública pero apenas pueden son capaces de privatizar la Facultad de Periodismo de La Plata como hizo su década Florencia Saintout. Ayer hablamos de este tema y la indignación que generó me empujó a escribir esta columna para denunciar semejante actitud sectaria y antidemocrática. La decana militante dio asueto en la universidad y cerró la unidad académica para que todos pudieran ir al acto que Cristina hizo luego de levantarse del banquillo de los acusados de Comodoro Py. ¿Se da cuenta? Florencia Saintout es la nueva dueña de la facultad. La privatizó aunque nadie conoce donde está la escritura a su nombre. Tal vez se cree que una universidad de todos es una Unidad Básica o un local de La Cámpora o de Quebracho que son sus amores de cabotaje porque a nivel internacional es una adoradora de dictadores jurásicos tipo los hermanos Castro y siguen los consejos que desde el cielo revolucionario les da Hugo Chavez.

Como un simple y sencillo acto de participación ciudadana, more about ampoule ayer invitamos a nuestros oyentes a que se sumaran a un petitorio para destituir a la decana propietaria de la facultad de periodismo. Es muy simple. Hay que entrar a la plataforma change.org y luego de cliclear sobre este petitorio sumarse al reclamo. Queremos ayudar a que pronto se llegue a las 150 mil firmas. Sabemos que desde el punto de vista formal y metodológico este no es el mecanismo  adecuado. Una década debe ser destituía por la Asamblea de Representantes Universitarios. Eso va a ser difícil porque el cristinismo más extremo y dogmático hizo entrismo y copó las estructuras organizativas de los alumnos, shop los docentes y los no docentes. Eso está muy claro y es otro aspecto de la realidad de esas aulas que producen vergüenza ajena. Es tan brutal el adoctrinamiento y la bajada de línea que gran cantidad de alumnos se  quejan. No son calificados en los exámenes por sus conocimientos sino por sus simpatías ideológicas.  Le doy un ejemplo. En un examen de historia hay chicos que fueron bochados porque escribieron y argumentaron muy bien, healing que el chavismo es un movimiento que nació con un militar golpista que supo aprovechar la incapacidad de los partidos tradicionales y su falta de sensibilidad social para erigirse como líder de un gobierno autoritario y corrupto que produjo una fuerte censura sobre los medios y tiene presos políticos por el solo hecho de ser disidentes. Eso está absolutamente correcto desde el punto de vista académico. Tiene una mirada ideológica, como todo. Pero no puede ser aplazado por eso. Sin embargo otro alumno que escribe que el chavismo es un movimiento nacional y popular que llegó para liberar a Venezuela del imperialismo norteamericano y de las corporaciones económicas y periodísticas y favorecer a los más pobres, es recompensado con un diez en su examen. ¿Se dan cuenta lo burdo del asunto? Forman periodistas militantes, acríticos del poder y chupamedias de Cristina. Y eso lo hacen con los impuestos de todos los argentinos.

Es la expresión máxima de una actitud de odio hacia el periodismo que los Kirchner expresaron en todo momento y en todo lugar. Con los ataques cobardes a Mercedes Ninci y otros colegas en el acto de Cristina. Con la actitud de patrón de estancia del Cuervo Larroque que cuestionó a Eduardo Anguita, porque seguía trabajando en Radio Nacional pese a que habían echado a muchos de sus compañeros. El comandante Larroque quiere comandar todo y no comanda nada. Anguita también es un periodista que simpatiza con el kirchnerismo pero tuvo la cabeza abierta y la honradez intelectual de no robar y de no perseguir a los que pensaban distinto. Y eso que tiene más trayectoria de combatiente que los pibes para la liberación que cobraron fortunas en el estado por apoyar a Cristina.  Larroque ya había mostrado su vocación censuradora y patronal cuando al aire y en pleno reportaje en canal 7 con Juan Miceli lo retó y le dijo que luego tenía que hablar con él. ¿Se acuerda? Miceli, finalmente, fue despedido del canal, solo  porque le hizo una pregunta no obsecuente a Larroque.

Así entienden la libertad de prensa estos muchachos liderados por Florencia Saintout. Por eso los estudiantes de periodismo en La Plata deberían organizarse y firmar un petitorio para pedir que sea desplazada y reemplazada por alguien que realmente crea en el maravilloso oficio de periodista, en la democracia y el pluralismo.

Le recuerdo que Florencia Saintout le entregó un premio a la libertad de prensa al presidente de Ecuador, Rafael Correa. Ella fue la responsable de tan insólita distinción a quien, por el contrario, es uno de los mayores enemigos del periodismo.
Correa incautó radios y canales de televisión y les inició brutales juicios a editorialistas de diarios o escritores de libros para los que pidió cárcel efectiva e indemnizaciones millonarias. Si se simpatiza ideológicamente con Rafael Correa se puede elogiar su gran formación intelectual, la autonomía de su gobierno respecto de los centros financieros internacionales o la mayor justicia social para los más pobres de Ecuador. Pero si algo no se puede valorar y mucho menos premiar, es su contribución a la libertad de expresión. Es casi una broma macabra. Pero es absolutamente comprensible porque la misma mandamás de la prestigiosa casa de estudios platense es la que le hizo el mismo homenaje a Hugo Chávez con la presencia del violento y patotero de estado Fernando Esteche, el jefe de Quebracho sobre el escenario y que luego fue contratado como profesor.

Me permito darle humildemente un consejo a la decana. Vaya pensando para el año que viene en Fidel Castro o en su hermano Raúl, que también expresa los aires de renovación generacional y libertad absoluta que hay en Cuba.
El Granma es un ejemplo de pluralismo y modernidad. La variedad de medios de comunicación que existen convierten a Cuba en un parque jurásico donde alguna vez se sembró la utopía revolucionaria. Hoy es un régimen que prohibe salir del país a una joven bloguera terriblemente peligrosa porque escribe lo que piensa. Yoani Sanchez es destituyente oligarca, gusana y pronorteamericana, como se sabe.
Después de alguno de los hermanos Castro, la decana K podría ir pensando en condecorar a otros adalides de la libertad de prensa, familiares ideológicos de Esteche, de Chávez, de Correa, de Luis D’Elía y, pregunto, ¿De Putin? Hablo de los que fomentan siempre la multiplicidad de voces y el pluralismo en Iran y en Siria. Amadinejad que instaló su propia internet que no podía comunicar a nadie fuera de sus fronteras. Eso es soberanía popular, carajo. Vivir con los nuestro. No escuchar ni ver ni leer nada de lo que pasa afuera. Mirá lo que pasó con el Muro de Berlin de tanto mirar por arriba de la medianera. Floreció la libertad. Se derrumbó el stalinismo. El dictador Bashar Al-Assad, fue mucho más pragmático: desenchufó a su país de internet. No pierde tiempo. Sabe lo que hace y ya está cansado de matar opositores y de liquidar periodistas críticos.

Los soldados de Cristina son tan cerrados que adoran al canal Telesur que es tan soviético en su estética propagandística que no lo miran ni los militantes.
Es ridículo. Es más o menos como darle un premio a George Bush por su lucha por la paz. O a Donald Trump por su lucha contra la discriminación. Un verdadero despropósito. Uno más y van…Yo voto en contra de Florencia porque se cree la dueña de la facultad. Y la facultad es de todos… y todas.
Se llenan la boca hablando de la educación pública pero apenas pueden son capaces de privatizar la Facultad de Periodismo de La Plata como hizo su década Florencia Saintout. Ayer hablamos de este tema y la indignación que generó me empujó a escribir esta columna para denunciar semejante actitud sectaria y antidemocrática. La decana militante dio asueto en la universidad y cerró la unidad académica para que todos pudieran ir al acto que Cristina hizo luego de levantarse del banquillo de los acusados de Comodoro Py. ¿Se da cuenta? Florencia Saintout es la nueva dueña de la facultad. La privatizó aunque nadie conoce donde está la escritura a su nombre. Tal vez se cree que una universidad de todos es una Unidad Básica o un local de La Cámpora o de Quebracho que son sus amores de cabotaje porque a nivel internacional es una adoradora de dictadores jurásicos tipo los hermanos Castro y siguen los consejos que desde el cielo revolucionario les da Hugo Chavez.

Como un simple y sencillo acto de participación ciudadana, ed patient ayer invitamos a nuestros oyentes a que se sumaran a un petitorio para destituir a la decana propietaria de la facultad de periodismo. Es muy simple. Hay que entrar a la plataforma change.org y luego de cliclear sobre este petitorio sumarse al reclamo. Queremos ayudar a que pronto se llegue a las 150 mil firmas. Sabemos que desde el punto de vista formal y metodológico este no es el mecanismo  adecuado. Una década debe ser destituía por la Asamblea de Representantes Universitarios. Eso va a ser difícil porque el cristinismo más extremo y dogmático hizo entrismo y copó las estructuras organizativas de los alumnos, stuff los docentes y los no docentes. Eso está muy claro y es otro aspecto de la realidad de esas aulas que producen vergüenza ajena. Es tan brutal el adoctrinamiento y la bajada de línea que gran cantidad de alumnos se  quejan. No son calificados en los exámenes por sus conocimientos sino por sus simpatías ideológicas.  Le doy un ejemplo. En un examen de historia hay chicos que fueron bochados porque escribieron y argumentaron muy bien, vcialis 40mg que el chavismo es un movimiento que nació con un militar golpista que supo aprovechar la incapacidad de los partidos tradicionales y su falta de sensibilidad social para erigirse como líder de un gobierno autoritario y corrupto que produjo una fuerte censura sobre los medios y tiene presos políticos por el solo hecho de ser disidentes. Eso está absolutamente correcto desde el punto de vista académico. Tiene una mirada ideológica, como todo. Pero no puede ser aplazado por eso. Sin embargo otro alumno que escribe que el chavismo es un movimiento nacional y popular que llegó para liberar a Venezuela del imperialismo norteamericano y de las corporaciones económicas y periodísticas y favorecer a los más pobres, es recompensado con un diez en su examen. ¿Se dan cuenta lo burdo del asunto? Forman periodistas militantes, acríticos del poder y chupamedias de Cristina. Y eso lo hacen con los impuestos de todos los argentinos.

Es la expresión máxima de una actitud de odio hacia el periodismo que los Kirchner expresaron en todo momento y en todo lugar. Con los ataques cobardes a Mercedes Ninci y otros colegas en el acto de Cristina. Con la actitud de patrón de estancia del Cuervo Larroque que cuestionó a Eduardo Anguita, porque seguía trabajando en Radio Nacional pese a que habían echado a muchos de sus compañeros. El comandante Larroque quiere comandar todo y no comanda nada. Anguita también es un periodista que simpatiza con el kirchnerismo pero tuvo la cabeza abierta y la honradez intelectual de no robar y de no perseguir a los que pensaban distinto. Y eso que tiene más trayectoria de combatiente que los pibes para la liberación que cobraron fortunas en el estado por apoyar a Cristina.  Larroque ya había mostrado su vocación censuradora y patronal cuando al aire y en pleno reportaje en canal 7 con Juan Miceli lo retó y le dijo que luego tenía que hablar con él. ¿Se acuerda? Miceli, finalmente, fue despedido del canal, solo  porque le hizo una pregunta no obsecuente a Larroque.

Así entienden la libertad de prensa estos muchachos liderados por Florencia Saintout. Por eso los estudiantes de periodismo en La Plata deberían organizarse y firmar un petitorio para pedir que sea desplazada y reemplazada por alguien que realmente crea en el maravilloso oficio de periodista, en la democracia y el pluralismo.

Le recuerdo que Florencia Saintout le entregó un premio a la libertad de prensa al presidente de Ecuador, Rafael Correa. Ella fue la responsable de tan insólita distinción a quien, por el contrario, es uno de los mayores enemigos del periodismo.
Correa incautó radios y canales de televisión y les inició brutales juicios a editorialistas de diarios o escritores de libros para los que pidió cárcel efectiva e indemnizaciones millonarias. Si se simpatiza ideológicamente con Rafael Correa se puede elogiar su gran formación intelectual, la autonomía de su gobierno respecto de los centros financieros internacionales o la mayor justicia social para los más pobres de Ecuador. Pero si algo no se puede valorar y mucho menos premiar, es su contribución a la libertad de expresión. Es casi una broma macabra. Pero es absolutamente comprensible porque la misma mandamás de la prestigiosa casa de estudios platense es la que le hizo el mismo homenaje a Hugo Chávez con la presencia del violento y patotero de estado Fernando Esteche, el jefe de Quebracho sobre el escenario y que luego fue contratado como profesor.

Me permito darle humildemente un consejo a la decana. Vaya pensando para el año que viene en Fidel Castro o en su hermano Raúl, que también expresa los aires de renovación generacional y libertad absoluta que hay en Cuba.
El Granma es un ejemplo de pluralismo y modernidad. La variedad de medios de comunicación que existen convierten a Cuba en un parque jurásico donde alguna vez se sembró la utopía revolucionaria. Hoy es un régimen que prohibe salir del país a una joven bloguera terriblemente peligrosa porque escribe lo que piensa. Yoani Sanchez es destituyente oligarca, gusana y pronorteamericana, como se sabe.
Después de alguno de los hermanos Castro, la decana K podría ir pensando en condecorar a otros adalides de la libertad de prensa, familiares ideológicos de Esteche, de Chávez, de Correa, de Luis D’Elía y, pregunto, ¿De Putin? Hablo de los que fomentan siempre la multiplicidad de voces y el pluralismo en Iran y en Siria. Amadinejad que instaló su propia internet que no podía comunicar a nadie fuera de sus fronteras. Eso es soberanía popular, carajo. Vivir con los nuestro. No escuchar ni ver ni leer nada de lo que pasa afuera. Mirá lo que pasó con el Muro de Berlin de tanto mirar por arriba de la medianera. Floreció la libertad. Se derrumbó el stalinismo. El dictador Bashar Al-Assad, fue mucho más pragmático: desenchufó a su país de internet. No pierde tiempo. Sabe lo que hace y ya está cansado de matar opositores y de liquidar periodistas críticos.

Los soldados de Cristina son tan cerrados que adoran al canal Telesur que es tan soviético en su estética propagandística que no lo miran ni los militantes.
Es ridículo. Es más o menos como darle un premio a George Bush por su lucha por la paz. O a Donald Trump por su lucha contra la discriminación. Un verdadero despropósito. Uno más y van…Yo voto en contra de Florencia porque se cree la dueña de la facultad. Y la facultad es de todos… y todas.
Nicolás tenía 25 años. Era abogado. Está muerto. Francisco tenía 21 años. Estudiaba ingeniería. Está muerto. Andrés tenía 23 años. Era Cheff y quería ser DJ. Está muerto. Martín tenía 22 años. Era cadete de un estudio contable. Está muerto. Ricardo tenía 20 años. Estudiaba diseño. Está muerto.

Hay 5 familias sin alma. Hay 5 familias que tienen un agujero negro en su corazón y que jamás volverán a sentir la misma alegría de vivir. Hay 5 familias destruidas.

Hay que decirlo con todas las letras: no hay droga buena. Hay que decirlo de la manera más descarnada posible: no hay droga buena porque no hay muerte buena. Y la droga mata. Todas las drogas matan: Más temprano o más tarde. Algunas matan en forma fulminante y otras lo hacen por goteo: primero te esclavizan, website like this troche te hacen adicto, viagra 40mg te dominan hasta que finalmente, check cuando menos lo esperas, te clavan un puñal por la espalda.

No solamente la droga mata. En general, en la mayoría de los casos mata a pibes. Es un crimen a la vista de todos que liquida a los jóvenes. Sólo en el hospital Fernández murieron 82 muchachos y muchachas durante el 2014.

Es que la droga les quema la cabeza. Los convence de que el veneno criminal tiene algún tipo de efecto positivo. Nadie les pone una pistola en la sien para que la consuman. Por su propia decisión coquetean con el suicidio. Juegan a la ruleta rusa porque pierden la capacidad de discernir entre lo bueno y lo malo.

Es hora de dejar de mirar para otro lado y hacer como que nada de esto ocurre. Todos los chicos y casi todos los padres saben que en las fiestas electrónicas se consume tanta droga como música. Que las drogas de diseño, la falopa sintética corre como el agua que necesitan para no morirse de hipertermia o de deshidratación. Por eso es hora de decir basta. Primero el estado que tiene que jugar de verdad dos papeles claves. Primero la educación, la prevención. ¿Hace cuánto que usted no ve ni escucha  una campaña de interés público que diga que la droga mata? ¿Hace cuánto que los docentes no son capacitados para transmitir un mensaje sano que extirpe ese cáncer de nuestros hijos? Eso es responsabilidad ineludible del estado. Pero también tiene que tener la capacidad de controlar y de castigar a los que venden y comercian con la muerte de los argentinos más adolescentes. Vamos a decirlo con todas las letras: los que organizan esas fiestas son criminales. Si en un lugar donde hay más de 10 mil personas te ofrecen drogas de todo tipo y color cada tres pasos, eso quiere decir que el que juntó a toda esa gente y la metió en un galpón para exprimirla y sacarle toda la plata posible es un criminal. Porque no solamente venden o fomentan o toleran que le vendan drogas a chicos que promedian los 21 o 22 años. También se aprovechan de la sed que les producen y les venden agua carísima y un agua que no se comercializa en el mercado llamada Block que nadie sabe qué carajo tiene adentro. Los tipos ponen la música, ponen la droga que te sube la temperatura y te venden el agua que necesitas con desesperación. Un negocio nefasto. Un negocio macabro.

Por eso el fiscal Federico Delgado pidió la detención de Adrián Conci de la empresa Del Producciones, una de las organizaciones de ese infierno. El fiscal pensó igual que todos: “era imposible no asociar eso con Cromagñon”. Era el túnel del tiempo, como se llama en castellano esa presunta celebración.  Nadie puede sorprenderse. Todo el mundo sabe que en las fiestas electrónicas pasa eso. Hasta la palabra fiesta queda vacía de contenido y se transforma en farsa. Son velorios electrónicos disfrazados con sonrisas y saltitos falsos producidos por un producto químico que se mete en el cuerpo. No es alegría original producida por la seducción, la creatividad, el humor, las ganas de vivir, el sexo o la música. Es una  alegría ficticia, artificial, de diseño. Que nadie crea que la felicidad está dentro de una pastilla.

Pero también es cierto que con el estado solo no alcanza. Que se tienen que comprometer los medios de comunicación, los padres y los propios pibes.

Hay periodistas, locutores, radios y programas que alimentan esa falsa creencia de que falopearse es cool. De que si no te fumas un porro o te das un saque de merca, sos un boludo, un careta que no sabe lo que es bueno.

Ese verso ya no se lo puede creer nadie. Solo basta mirar a los rockeros que salieron y a los que no lograron salir.

Los que se limpiaron tuvieron que apelar a un esfuerzo monumental para sacarse de encima esa telaraña de mierda que los atrapa y les come la cabeza. Y tienen que estar atentos siempre para no caer de nuevo en el vicio que es un tobogán que los lleva debajo de la tierra.

Y los que nunca terminan de salir tienen una vida de mierda. Seamos sinceros. ¿Alguien se siente feliz cuando lo ve a Charly García en silla de ruedas? ¿Alguien se cree que un genio de la música como Charly es feliz ahora con las neuronas empastadas, casi sin poder articular palabra? ¿Eso quieren los padres para sus hijos? ¿Ese es el estado en el que quieren quedar los pibes?

¿Alguien puede creer que Diego Maradona es feliz? Tiene millones y millones de dólares. Es querido por media humanidad. Y sin embargo tiene la vida destruida, peleado a muerte con sus hijas, y la madre de sus hijas. Maradona casi no puede hablar. No tiene la motricidad suficiente para ordenar palabras con cierta lucidez.

Perdón por traer a Charly y a Diego como ejemplos, pero son los más evidentes. Es el espejo en el que deberían mirarse los jóvenes para no cometer el mismo tipo de suicidio.

El que consume droga no es piola ni inteligente. Es un enfermo que se lastima todos los días de su vida. Y no hay excusa que valga. Algunos se autoengañan pensando que toman y salen. Es un día o solo los fines de semana. O toco y me voy. En general, según la experiencia de los médicos, la verdad es que salir cuesta un esfuerzo monumental que muchos no pueden hacer. Es una trampa que se tienden a sí mismos los chicos que creen que si toman buena droga van a tener buena diversión. Que el problema es la mezcla o la mala droga, la que no tiene calidad suficiente.

Mentira. No hay droga buena porque la droga mata y no hay muerte buena. Y mucho menos muerte joven. Los pibes murieron intoxicados, vomitando, con convulsiones, edemas pulmonares y paros respiratorios, tirados en la pista de baile, sin que nadie les diera bola porque hasta el sentimiento solidario te lo arrebatan.

Es muy triste y muy autodestructivo necesitar de la química para ser feliz o divertirse. La vida por suerte está llena de maravillas, de sentimientos y sensaciones que salen de nuestro corazón, de nuestro cerebro. Los padres y los hijos deben hablar este tema de la manera más descarnada. No para acusarse mutuamente de nada. Para defender la vida de los hijos que es lo más valioso que tiene ellos y sus padres.

Y que nadie lo dude: no hay droga buena porque no hay muerte buena.
Nicolás tenía 25 años. Era abogado. Está muerto. Francisco tenía 21 años. Estudiaba ingeniería. Está muerto. Andrés tenía 23 años. Era Cheff y quería ser DJ. Está muerto. Martín tenía 22 años. Era cadete de un estudio contable. Está muerto. Ricardo tenía 20 años. Estudiaba diseño. Está muerto.

Hay 5 familias sin alma. Hay 5 familias que tienen un agujero negro en su corazón y que jamás volverán a sentir la misma alegría de vivir. Hay 5 familias destruidas.

Hay que decirlo con todas las letras: no hay droga buena. Hay que decirlo de la manera más descarnada posible: no hay droga buena porque no hay muerte buena. Y la droga mata. Todas las drogas matan: Más temprano o más tarde. Algunas matan en forma fulminante y otras lo hacen por goteo: primero te esclavizan, here te hacen adicto, case te dominan hasta que finalmente, cuando menos lo esperas, te clavan un puñal por la espalda.

No solamente la droga mata. En general, en la mayoría de los casos mata a pibes. Es un crimen a la vista de todos que liquida a los jóvenes. Sólo en el hospital Fernández murieron 82 muchachos y muchachas durante el 2014.

Es que la droga les quema la cabeza. Los convence de que el veneno criminal tiene algún tipo de efecto positivo. Nadie les pone una pistola en la sien para que la consuman. Por su propia decisión coquetean con el suicidio. Juegan a la ruleta rusa porque pierden la capacidad de discernir entre lo bueno y lo malo.

Es hora de dejar de mirar para otro lado y hacer como que nada de esto ocurre. Todos los chicos y casi todos los padres saben que en las fiestas electrónicas se consume tanta droga como música. Que las drogas de diseño, la falopa sintética corre como el agua que necesitan para no morirse de hipertermia o de deshidratación. Por eso es hora de decir basta. Primero el estado que tiene que jugar de verdad dos papeles claves. Primero la educación, la prevención. ¿Hace cuánto que usted no ve ni escucha  una campaña de interés público que diga que la droga mata? ¿Hace cuánto que los docentes no son capacitados para transmitir un mensaje sano que extirpe ese cáncer de nuestros hijos? Eso es responsabilidad ineludible del estado. Pero también tiene que tener la capacidad de controlar y de castigar a los que venden y comercian con la muerte de los argentinos más adolescentes. Vamos a decirlo con todas las letras: los que organizan esas fiestas son criminales. Si en un lugar donde hay más de 10 mil personas te ofrecen drogas de todo tipo y color cada tres pasos, eso quiere decir que el que juntó a toda esa gente y la metió en un galpón para exprimirla y sacarle toda la plata posible es un criminal. Porque no solamente venden o fomentan o toleran que le vendan drogas a chicos que promedian los 21 o 22 años. También se aprovechan de la sed que les producen y les venden agua carísima y un agua que no se comercializa en el mercado llamada Block que nadie sabe qué carajo tiene adentro. Los tipos ponen la música, ponen la droga que te sube la temperatura y te venden el agua que necesitas con desesperación. Un negocio nefasto. Un negocio macabro.

Por eso el fiscal Federico Delgado pidió la detención de Adrián Conci de la empresa Del Producciones, una de las organizaciones de ese infierno. El fiscal pensó igual que todos: “era imposible no asociar eso con Cromagñon”. Era el túnel del tiempo, como se llama en castellano esa presunta celebración.  Nadie puede sorprenderse. Todo el mundo sabe que en las fiestas electrónicas pasa eso. Hasta la palabra fiesta queda vacía de contenido y se transforma en farsa. Son velorios electrónicos disfrazados con sonrisas y saltitos falsos producidos por un producto químico que se mete en el cuerpo. No es alegría original producida por la seducción, la creatividad, el humor, las ganas de vivir, el sexo o la música. Es una  alegría ficticia, artificial, de diseño. Que nadie crea que la felicidad está dentro de una pastilla.

Pero también es cierto que con el estado solo no alcanza. Que se tienen que comprometer los medios de comunicación, los padres y los propios pibes.

Hay periodistas, locutores, radios y programas que alimentan esa falsa creencia de que falopearse es cool. De que si no te fumas un porro o te das un saque de merca, sos un boludo, un careta que no sabe lo que es bueno.

Ese verso ya no se lo puede creer nadie. Solo basta mirar a los rockeros que salieron y a los que no lograron salir.

Los que se limpiaron tuvieron que apelar a un esfuerzo monumental para sacarse de encima esa telaraña de mierda que los atrapa y les come la cabeza. Y tienen que estar atentos siempre para no caer de nuevo en el vicio que es un tobogán que los lleva debajo de la tierra.

Y los que nunca terminan de salir tienen una vida de mierda. Seamos sinceros. ¿Alguien se siente feliz cuando lo ve a Charly García en silla de ruedas? ¿Alguien se cree que un genio de la música como Charly es feliz ahora con las neuronas empastadas, casi sin poder articular palabra? ¿Eso quieren los padres para sus hijos? ¿Ese es el estado en el que quieren quedar los pibes?

¿Alguien puede creer que Diego Maradona es feliz? Tiene millones y millones de dólares. Es querido por media humanidad. Y sin embargo tiene la vida destruida, peleado a muerte con sus hijas, y la madre de sus hijas. Maradona casi no puede hablar. No tiene la motricidad suficiente para ordenar palabras con cierta lucidez.

Perdón por traer a Charly y a Diego como ejemplos, pero son los más evidentes. Es el espejo en el que deberían mirarse los jóvenes para no cometer el mismo tipo de suicidio.

El que consume droga no es piola ni inteligente. Es un enfermo que se lastima todos los días de su vida. Y no hay excusa que valga. Algunos se autoengañan pensando que toman y salen. Es un día o solo los fines de semana. O toco y me voy. En general, según la experiencia de los médicos, la verdad es que salir cuesta un esfuerzo monumental que muchos no pueden hacer. Es una trampa que se tienden a sí mismos los chicos que creen que si toman buena droga van a tener buena diversión. Que el problema es la mezcla o la mala droga, la que no tiene calidad suficiente.

Mentira. No hay droga buena porque la droga mata y no hay muerte buena. Y mucho menos muerte joven. Los pibes murieron intoxicados, vomitando, con convulsiones, edemas pulmonares y paros respiratorios, tirados en la pista de baile, sin que nadie les diera bola porque hasta el sentimiento solidario te lo arrebatan.

Es muy triste y muy autodestructivo necesitar de la química para ser feliz o divertirse. La vida por suerte está llena de maravillas, de sentimientos y sensaciones que salen de nuestro corazón, de nuestro cerebro. Los padres y los hijos deben hablar este tema de la manera más descarnada. No para acusarse mutuamente de nada. Para defender la vida de los hijos que es lo más valioso que tiene ellos y sus padres.

Y que nadie lo dude: no hay droga buena porque no hay muerte buena.
Parece un castigo bíblico. Los que vivimos en la Capital nos quejamos de la lluvia pero hay una especie de diluvio universal que está castigando ferozmente a pueblitos maravillosos de la Argentina y que afectan a ocho provincias. En el litoral hace 13 días que la lluvia no para. El gobernador de Santa Fé, more about clinic illness Miguel Lifschitz está muy preocupado. Con todas las letras dijo que “la cosecha va a ser un fracaso “y que “el 80 % de la cuenca lechera está bajo el agua”. En varios tramos de la autopista Santa Fé- Rosario pasa lo mismo.

Miles de compatriotas del interior profundo están sufriendo esta calamidad. En Pozo del Molle, viagra order a 170 kilómetros de la capital de Córdoba hay que hacer un esfuerzo para encontrar algo en pié. La mitad de los 6.500 habitantes están inundados y la otra tienen sus casas hundidas. Las calles son ríos que traen peces para el asombro y el dolor de todos.

Casi todo el delta de Entre Ríos está bajo el agua, treatment el desastre y la emergencia. Pero Villa Paranacito quedó aislada porque la ruta provincial 46 fue comida por la inundación. Los enfermos tienen que ser evacuados en lanchas o en canoas y encima contra la corriente.

La creciente trae camalotes, alimañas y pánico.

En el partido de San Pedro, el Paraná multiplicado derrumbó un puente y dejó a la Vuelta de Obligado sin comunicación alguna. Esos parajes que fueron testigos de la batalla histórica que resistió el avance de las tropas de la escuadra anglo francesa, fue doblegada por la potencia demoledora del río que cuando sube trae desocupación, miseria y desesperación.

El único sol que calienta por dentro y por fuera es la solidaridad de la gente con la gente. Todos convertidos en uno para salvar a sus pueblos. Con el agua hasta las rodillas, pala en mano, llenando bolsas de arena, conteniendo las lágrimas, protegiendo a los chicos y a los viejos. Todos se convierten en héroes mientras esperan la ayuda del estado que tarda porque no da abasto.

Las manos callosas de Javier demuestran que es un hombre que trabajó toda su vida. Es mozo de un bar pero también hace changas como pintor de obra para llevar un pesito más a esa casa que ahora está bajo el agua. Es una postal horrorosa que se repite en demasiados lugares. El hombre está rodeado de fotos familiares que flotan antes de ahogarse para siempre. Una heladera inútil que naufraga, una chancleta y un canasto que flota en el agua sucia y maldita. Por lo que antes eran calles y ahora son ríos inmundos, transitan canoas y gomones. Javier está desolado en medio de la desolación. Es una pesadilla que se extiende en Entre Ríos, Córdoba, Buenos Aires, Chaco, Santiago del Estero, Formosa, Santa Fe y Corrientes.

Todos aúllan de dolor cuando se ve morir a los terneritos recién nacidos, ahogados en 80 centímetros de agua que hay en algunos  campos. Ni que hablar de las vacas que se hinchan casi hasta reventar. O el horror de los ranchitos que están en las riberas donde los que no tienen nada, pierden hasta la esperanza.

El agua sube sin preguntar/ si soy el Pedro, si soy el Juan/ Y todos dicen que hay que cuidar/ al inundado que se inundó/ pero se acuerdan que los parió/ cuando el agua ya los tapó. La sabiduría que canta Piero lo dice todo. El agua iguala para abajo en la desgracia. No pregunta condición social ni ideología Pero está claro que el hilo se corta por lo más delgado y que los mas pobres sufren mas porque tienen muchos menos recursos para defenderse. Muchas veces el agua no tapa, destapa las miserias, las carencias y la injusticia.

Es que nada es igual. La inundación hace colapsar el sentido común. Todo se da vuelta. Es incomprensible el bombardeo de la naturaleza. Ataca a traición y produce crímenes que desgarran el corazón. ¿Se dio cuenta que todo desaparece de la faz de la tierra? ¿Qué todo se hace agua? Que las esperanzas y los sueños se ahogan. Que con putear no alcanza. Que la inundación tapa todo y se lleva todo el esfuerzo de años. ¿Pudo ver lo que muestran los helicópteros desde el aire? Son lagunas interminables que sepultan en vida el trabajo y las casas de nuestros hermanos. Se estruja el alma de mirar lo que está pasando en La Playosa, en Baradero o en el Barrio La Tablada de Santa Fé. La pérdida más grande es la desilusión. El volver a empezar. Carajear la mala suerte, y después de bajar los brazos, levantarse para pelear de nuevo. Nadie puede creer la cantidad de lluvia que cayó. Y la velocidad con que suben las napas en algunos lugares.Tenía dimensiones bíblicas. Faltaba el Arca de Noé. Muchos compatriotas perdieron el esfuerzo de toda su vida.

Ese líquido que liquida se mete por todos lados y destruye lo que encuentra a su paso. Sobre todo la alegría del progreso. La esperanza del futuro. Hace estragos en los caminos. Los alimentos y los medicamentos muchas veces no llegan. Obliga a suspender las clases en las escuelas. Dinamita la producción. Es un golpe bajo a los mas pobres de los pobres. Es una obra maestra del terror. Es agua, pero parece una maldición.En todos lados necesitan obras de infraestructura hídrica. Son años de atraso y de robar o malgastar la plata.

. Para eso, entre otras cosas, los inundados de hoy pagan los impuestos con tanto esfuerzo. Piden contención, auxilio, eficiencia y presencia del estado ante semejante tsunami. Que nuestros representantes nos representen. Para que cada uno ponga su granito de arena y podamos construir un futuro distinto para nuestros hijos. Para que la democracia que es nuestra casa común, no se inunde más con incapaces, hipócritas o corruptos. En síntesis, para que las aguas no bajen turbias. Y gobierne la transparencia. Para que no se acuerden / que los parió/ cuando el agua ya los tapo.
Parece un castigo bíblico. Los que vivimos en la Capital nos quejamos de la lluvia pero hay una especie de diluvio universal que está castigando ferozmente a pueblitos maravillosos de la Argentina y que afectan a ocho provincias. En el litoral hace 13 días que la lluvia no para. El gobernador de Santa Fé, stuff Miguel Lifschitz está muy preocupado. Con todas las letras dijo que “la cosecha va a ser un fracaso “y que “el 80 % de la cuenca lechera está bajo el agua”. En varios tramos de la autopista Santa Fé- Rosario pasa lo mismo.

Miles de compatriotas del interior profundo están sufriendo esta calamidad. En Pozo del Molle, seek a 170 kilómetros de la capital de Córdoba hay que hacer un esfuerzo para encontrar algo en pié. La mitad de los 6.500 habitantes están inundados y la otra tienen sus casas hundidas. Las calles son ríos que traen peces para el asombro y el dolor de todos.

Casi todo el delta de Entre Ríos está bajo el agua, for sale el desastre y la emergencia. Pero Villa Paranacito quedó aislada porque la ruta provincial 46 fue comida por la inundación. Los enfermos tienen que ser evacuados en lanchas o en canoas y encima contra la corriente.

La creciente trae camalotes, alimañas y pánico.

En el partido de San Pedro, el Paraná multiplicado derrumbó un puente y dejó a la Vuelta de Obligado sin comunicación alguna. Esos parajes que fueron testigos de la batalla histórica que resistió el avance de las tropas de la escuadra anglo francesa, fue doblegada por la potencia demoledora del río que cuando sube trae desocupación, miseria y desesperación.

El único sol que calienta por dentro y por fuera es la solidaridad de la gente con la gente. Todos convertidos en uno para salvar a sus pueblos. Con el agua hasta las rodillas, pala en mano, llenando bolsas de arena, conteniendo las lágrimas, protegiendo a los chicos y a los viejos. Todos se convierten en héroes mientras esperan la ayuda del estado que tarda porque no da abasto.

Las manos callosas de Javier demuestran que es un hombre que trabajó toda su vida. Es mozo de un bar pero también hace changas como pintor de obra para llevar un pesito más a esa casa que ahora está bajo el agua. Es una postal horrorosa que se repite en demasiados lugares. El hombre está rodeado de fotos familiares que flotan antes de ahogarse para siempre. Una heladera inútil que naufraga, una chancleta y un canasto que flota en el agua sucia y maldita. Por lo que antes eran calles y ahora son ríos inmundos, transitan canoas y gomones. Javier está desolado en medio de la desolación. Es una pesadilla que se extiende en Entre Ríos, Córdoba, Buenos Aires, Chaco, Santiago del Estero, Formosa, Santa Fe y Corrientes.

Todos aúllan de dolor cuando se ve morir a los terneritos recién nacidos, ahogados en 80 centímetros de agua que hay en algunos  campos. Ni que hablar de las vacas que se hinchan casi hasta reventar. O el horror de los ranchitos que están en las riberas donde los que no tienen nada, pierden hasta la esperanza.

El agua sube sin preguntar/ si soy el Pedro, si soy el Juan/ Y todos dicen que hay que cuidar/ al inundado que se inundó/ pero se acuerdan que los parió/ cuando el agua ya los tapó. La sabiduría que canta Piero lo dice todo. El agua iguala para abajo en la desgracia. No pregunta condición social ni ideología Pero está claro que el hilo se corta por lo más delgado y que los mas pobres sufren mas porque tienen muchos menos recursos para defenderse. Muchas veces el agua no tapa, destapa las miserias, las carencias y la injusticia.

Es que nada es igual. La inundación hace colapsar el sentido común. Todo se da vuelta. Es incomprensible el bombardeo de la naturaleza. Ataca a traición y produce crímenes que desgarran el corazón. ¿Se dio cuenta que todo desaparece de la faz de la tierra? ¿Qué todo se hace agua? Que las esperanzas y los sueños se ahogan. Que con putear no alcanza. Que la inundación tapa todo y se lleva todo el esfuerzo de años. ¿Pudo ver lo que muestran los helicópteros desde el aire? Son lagunas interminables que sepultan en vida el trabajo y las casas de nuestros hermanos. Se estruja el alma de mirar lo que está pasando en La Playosa, en Baradero o en el Barrio La Tablada de Santa Fé. La pérdida más grande es la desilusión. El volver a empezar. Carajear la mala suerte, y después de bajar los brazos, levantarse para pelear de nuevo. Nadie puede creer la cantidad de lluvia que cayó. Y la velocidad con que suben las napas en algunos lugares.Tenía dimensiones bíblicas. Faltaba el Arca de Noé. Muchos compatriotas perdieron el esfuerzo de toda su vida.

Ese líquido que liquida se mete por todos lados y destruye lo que encuentra a su paso. Sobre todo la alegría del progreso. La esperanza del futuro. Hace estragos en los caminos. Los alimentos y los medicamentos muchas veces no llegan. Obliga a suspender las clases en las escuelas. Dinamita la producción. Es un golpe bajo a los mas pobres de los pobres. Es una obra maestra del terror. Es agua, pero parece una maldición.En todos lados necesitan obras de infraestructura hídrica. Son años de atraso y de robar o malgastar la plata.

. Para eso, entre otras cosas, los inundados de hoy pagan los impuestos con tanto esfuerzo. Piden contención, auxilio, eficiencia y presencia del estado ante semejante tsunami. Que nuestros representantes nos representen. Para que cada uno ponga su granito de arena y podamos construir un futuro distinto para nuestros hijos. Para que la democracia que es nuestra casa común, no se inunde más con incapaces, hipócritas o corruptos. En síntesis, para que las aguas no bajen turbias. Y gobierne la transparencia. Para que no se acuerden / que los parió/ cuando el agua ya los tapo.
¿Cuál es el verdadero doctor Jorge Oscar Chueco? ¿Ese abogado muy decidido que, dosage ailment sin que le temblara la mano, help and endosó 9 cheques por 65 millones de dólares por orden de Lázaro Báez luego de robarle “La Rosadita” a Federico Elaskar? ¿O es ese despojo humano, price balbuceante, con ojotas sucias, rapado y con varios kilos menos envuelto en un chaleco antibalas, las manos esposadas y la cabeza cubierta con una toalla? ¿Cuál es el verdadero Chueco? Ese experto en dibujar sociedades como cajas chinas para esconder lo que Lázaro les robó a todos los argentinos? ¿O ese señor lento para caminar y pensar que representa más de los 65 años que tiene, que quiso suicidarse dos veces y que fracasó hasta en eso porque ni el tiro del final le salió? ¿Cuál es el verdadero Chueco? ¿Ese experto que se formó de joven en Price Waterhouse y en el estudio Klein y Mairal que era la mano derecha para los negocios más sucios del cártel de Lázaro? ¿O ese pobre hombre que está preso y que muestra su bipolaridad cuando eufórico, manda como un capanga y cuando deprimido, se derrite ante un policía paraguayo? ¿Cuál es el verdadero Chueco? ¿El cerebro legal y mano derecha de Lázaro que aparece como apoderado de la empresa Helvetic y como miembro de otra que además integra el directorio de Electro ingeniería, de Gerardo Ferreyra, otro empresario hiperK? ¿O el pato de la boda que fue incapaz de hablarle de frente a sus hijos para explicar lo inexplicable y que huyó de si mismo y que no pudo saltar ni a las Cataratas ni al vacío en el hotel de Encarnación y que terminó atontándose con vino y una caja de Clonazepan? ¿El doctor Chueco es un tipo poderoso o un pobre infeliz que fue utilizado? ¿Es realmente el cerebro de Báez? ¿Es un cerebrito o un cerebruto? Mucho de esto está por verse. Es historia que se está escribiendo. De lo que no se puede dudar es que el delincuente que fue atrapado ayer por casualidad en Paraguay es una pieza clave del aparato de corrupción de estado más formidable que se haya armado en democracia en nuestro país. No hay antecedentes de semejante montaña de dólares y euros que pesaban y lavaban como hecho fundacional y constitutivo del ladriprogresismo feudal. Chueco sabe muchos secretos que podrían dejar a Lázaro en prisión perpetua. Y a su vez, y esto es lo más inquietante de todo es que Lázaro sabe muchos secretos de la familia Kirchner, más de Néstor que de Cristina y Máximo pero sabe lo suficiente para que un juez disponga de los elementos como para meter presa a la ex presidenta y a su príncipe heredero. Por eso hay un verdadero terremoto político en la familia Kirchner. Por eso Máximo casi no aparece. No va a las reuniones que su propio bloque tiene con su propia madre. Chueco está destruido. Se desmoronó anímicamente. No puede soportar la idea de pasar toda su vida entre rejas. Nadie puede creer que ese Chueco sea el mismo que altanero y verborrágico fue el testigo estrella del juicio político que Alejandra Gils Carbó le inventó al fiscal Jose María Campagnoli con el único objetivo de llevárselo puesto porque investigaba el poder con rigurosidad y ética profesional. Chueco es una pieza clave del rompecabezas de la megacorrupción de estado. Es una pieza que hoy está más chueca que nunca. Que no encaja porque su ánimo está por el suelo y sus neuronas a la miseria. Demuestra una fragilidad de personalidad que le provoca pánico a la exitosa abogada y a la arquitecta egipcia también. Todos tienen miedo de que se quiebre. Y que se arme una suerte de dominó de quebrados. Que Chueco lo manden cana a Báez para salvarse y de que Báez también ingrese en la figura del arrepentido como Leonardo Fariña y cante mejor que Carlos Gardel y deje pegada a Cristina. Es que se pasaron de rosca los muchachos. Una cosa es robar como funcionario y ser un maldito coimero y otra muy distinta es ser integrante de una asociación ilícita que se apropió del estado para perpetrar los delitos más grandes que se hayan cometido jamás en democracia. Por eso Cristina baila la conga. Por eso le dije que ella es una gran negadora pero baila sobre el Titanic, aunque ella no lo vea. El titanic es como el sol, aunque no lo veamos, siempre está. Porque todo vuelve. Porque no se puede robar todo el tiempo y creerse que siempre van a gozar de la impunidad que les otorga el poder. Chueco mintió en el hotel y dijo que se llamaba Antonio Cubillas y que era uruguayo. No tenía documentos ni higiene personal ni equilibrio emocional. La citación a declarar de la justicia le impactó de lleno en el pecho y en la cabeza. Es parte de un cartel patagónico muy poderoso pero que simultáneamente es una especie de Armada Brancaleone que no deja macana por hacer. ¿Quién eligió a Fariña como valijero, por ejemplo? ¿Nadie se dió cuenta que era un muchacho frívolo y exhibicionista que le gustaba sacar pecho con sus autos importados y sus mujeres importantes? Hoy tienen que pagar los platos rotos y rendir cuentas ante la justicia. Es al vicio, cuando uno no anda derecho no hay como cambiar ese destino. Si no anda derecho, anda chueco. El cerebro de Lázaro está detenido. Y eso asusta a todo el cuerpo de funcionarios kirchneristas que robaron mucho e hicieron poco.
¿Cuál es el verdadero doctor Jorge Oscar Chueco? ¿Ese abogado muy decidido que, generic sin que le temblara la mano, troche endosó 9 cheques por 65 millones de dólares por orden de Lázaro Báez luego de robarle “La Rosadita” a Federico Elaskar? ¿O es ese despojo humano, balbuceante, con ojotas sucias, rapado y con varios kilos menos envuelto en un chaleco antibalas, las manos esposadas y la cabeza cubierta con una toalla? ¿Cuál es el verdadero Chueco? Ese experto en dibujar sociedades como cajas chinas para esconder lo que Lázaro les robó a todos los argentinos? ¿O ese señor lento para caminar y pensar que representa más de los 65 años que tiene, que quiso suicidarse dos veces y que fracasó hasta en eso porque ni el tiro del final le salió? ¿Cuál es el verdadero Chueco? ¿Ese experto que se formó de joven en Price Waterhouse y en el estudio Klein y Mairal que era la mano derecha para los negocios más sucios del cártel de Lázaro? ¿O ese pobre hombre que está preso y que muestra su bipolaridad cuando eufórico, manda como un capanga y cuando deprimido, se derrite ante un policía paraguayo? ¿Cuál es el verdadero Chueco? ¿El cerebro legal y mano derecha de Lázaro que aparece como apoderado de la empresa Helvetic y como miembro de otra que además integra el directorio de Electro ingeniería, de Gerardo Ferreyra, otro empresario hiperK? ¿O el pato de la boda que fue incapaz de hablarle de frente a sus hijos para explicar lo inexplicable y que huyó de si mismo y que no pudo saltar ni a las Cataratas ni al vacío en el hotel de Encarnación y que terminó atontándose con vino y una caja de Clonazepan? ¿El doctor Chueco es un tipo poderoso o un pobre infeliz que fue utilizado? ¿Es realmente el cerebro de Báez? ¿Es un cerebrito o un cerebruto? Mucho de esto está por verse. Es historia que se está escribiendo. De lo que no se puede dudar es que el delincuente que fue atrapado ayer por casualidad en Paraguay es una pieza clave del aparato de corrupción de estado más formidable que se haya armado en democracia en nuestro país. No hay antecedentes de semejante montaña de dólares y euros que pesaban y lavaban como hecho fundacional y constitutivo del ladriprogresismo feudal. Chueco sabe muchos secretos que podrían dejar a Lázaro en prisión perpetua. Y a su vez, y esto es lo más inquietante de todo es que Lázaro sabe muchos secretos de la familia Kirchner, más de Néstor que de Cristina y Máximo pero sabe lo suficiente para que un juez disponga de los elementos como para meter presa a la ex presidenta y a su príncipe heredero. Por eso hay un verdadero terremoto político en la familia Kirchner. Por eso Máximo casi no aparece. No va a las reuniones que su propio bloque tiene con su propia madre. Chueco está destruido. Se desmoronó anímicamente. No puede soportar la idea de pasar toda su vida entre rejas. Nadie puede creer que ese Chueco sea el mismo que altanero y verborrágico fue el testigo estrella del juicio político que Alejandra Gils Carbó le inventó al fiscal Jose María Campagnoli con el único objetivo de llevárselo puesto porque investigaba el poder con rigurosidad y ética profesional. Chueco es una pieza clave del rompecabezas de la megacorrupción de estado. Es una pieza que hoy está más chueca que nunca. Que no encaja porque su ánimo está por el suelo y sus neuronas a la miseria. Demuestra una fragilidad de personalidad que le provoca pánico a la exitosa abogada y a la arquitecta egipcia también. Todos tienen miedo de que se quiebre. Y que se arme una suerte de dominó de quebrados. Que Chueco lo manden cana a Báez para salvarse y de que Báez también ingrese en la figura del arrepentido como Leonardo Fariña y cante mejor que Carlos Gardel y deje pegada a Cristina. Es que se pasaron de rosca los muchachos. Una cosa es robar como funcionario y ser un maldito coimero y otra muy distinta es ser integrante de una asociación ilícita que se apropió del estado para perpetrar los delitos más grandes que se hayan cometido jamás en democracia. Por eso Cristina baila la conga. Por eso le dije que ella es una gran negadora pero baila sobre el Titanic, aunque ella no lo vea. El titanic es como el sol, aunque no lo veamos, siempre está. Porque todo vuelve. Porque no se puede robar todo el tiempo y creerse que siempre van a gozar de la impunidad que les otorga el poder. Chueco mintió en el hotel y dijo que se llamaba Antonio Cubillas y que era uruguayo. No tenía documentos ni higiene personal ni equilibrio emocional. La citación a declarar de la justicia le impactó de lleno en el pecho y en la cabeza. Es parte de un cartel patagónico muy poderoso pero que simultáneamente es una especie de Armada Brancaleone que no deja macana por hacer. ¿Quién eligió a Fariña como valijero, por ejemplo? ¿Nadie se dió cuenta que era un muchacho frívolo y exhibicionista que le gustaba sacar pecho con sus autos importados y sus mujeres importantes? Hoy tienen que pagar los platos rotos y rendir cuentas ante la justicia. Es al vicio, cuando uno no anda derecho no hay como cambiar ese destino. Si no anda derecho, anda chueco. El cerebro de Lázaro está detenido. Y eso asusta a todo el cuerpo de funcionarios kirchneristas que robaron mucho e hicieron poco.
Todos los días el círculo se cierra un poco más sobre Cristina. Todos los días la ex presidenta se va hundiendo un poco más en esas arenas movedizas de la megacorrupción de estado. Todos los días pasa por tribunales algún integrante de la banda y deja más información que confirma que todos los caminos conducen a Cristina Elisabet de Kirchner. Es el arrepentido Leonardo Fariña el que ofrece la última clave para entender semejante bulimia por el poder y el dinero. El dijo ante los tribunales, purchase con lujo de detalles informativos, find que todo explotó el día que murió Néstor Kirchner. Era tanta la plata que habían robado con Lázaro Báez que la tenían enterrada, clinic o en bóvedas y en containers. Cristina no participaba del día a día de este formidable aparato para saquear el estado. Ella gozaba de sus beneficios pero el encargado de liderar el operativo fue siempre Néstor. Cuando Néstor se muere, Lázaro Báez le regala a su amigo de toda la vida y a su cómplice o a su patrón, el mausoleo faraónico donde ahora me pregunto si descansan o sufren los restos de Néstor Kirchner. En ese momento, Lázaro por su cuenta, da por terminada la relación delictiva por fallecimiento del dueño de todos los negocios sucios. Lázaro decide que a partir de ese momento, todos los billetes de todos los colores, son para su colección. Fueron tan brutales los movimientos de dólares y euros negros que blanquearon que sonó la alarma en varios organismos dedicados a detectar esas operaciones de lavado que generalmente es dinero sucio que viene del narcotráfico o de las coimas y retornos de la política. Fue tan grande la montaña de dinero que hicieron bajar la cotización del dólar. El objetivo era sacar toda la plata posible al exterior. Sacarla de la Argentina y de la vista y del bolsillo de la familia Kirchner. Dicen que hasta la embajada de los Estados Unidos detectó ese dineroducto y le avisó a la presidenta Cristina que gente de su amistad estaba generando estos movimientos.  ¿Qué hizo Cristina? ¿Denunció semejante choreo a la justicia como era su deber de funcionaria pública? No. ¿Llamó a conferencia de prensa y reveló que un grupo mafioso les estaba robando fortunas a los argentinos más pobres? No. ¿Qué hizo Cristina frente a una revelación tan delicada y peligrosa? Convocó a Lázaro Báez a Olivos y le dijo que esa plata era de Néstor: “Lázaro, me enteré que le están robando la plata a Néstor”. En realidad eran todos ellos los que le estaban robando a todos los argentinos. En este caso no sabemos si aplica eso de que el que roba a un ladrón tiene 100 años de perdón. Lo digo porque estos ladrones tienen que tener 100 años de castigo. Se deben unificar todas las causas y sancionar con todo el peso de la ley a los culpables. Es la gran oportunidad que tenemos de barajar y dar de nuevo. Hacer una suerte de mani pulite de verdad. Trazar una raya para que vayan presos todos estos pistoleros y malandras, que el estado recupere todo el dinero posible y enviar una señal ejemplificadora a la sociedad y a toda su dirigencia. Para que todos los que piensen utilizar el estado como botín para enriquecerse sepan a partir de ahora que el que las hace las paga y que no hay impunidad ni coronita para nadie. Ni siquiera para los que robaron para la corona, como le dije el otro día.

Por eso Fariña dijo que Néstor era el jefe de una asociación ilícita dedicada a saquear al estado. Néstor fue el autor intelectual y el principal beneficiario de este delito de lesa ilegalidad. Lázaro Báez, Jorge Chueco y Daniel Pérez Gadín fueron los autores materiales. Por eso están presos y es muy difícil que ellos y sus cómplices puedan recuperar la libertad. Porque fueron muy burdos. Dejaron los dedos pegados por todos lados. Les robaron a Néstor y Cristina que nos robaron a nosotros. Le robaron La Rosadita, la cueva principal por donde salió el dinero a Federico Elaskar y después empezaron a robarse entre ellos. Eso es lo que hizo eclosión. Ese choreo de todos contra todos es lo que no resistió y por eso toda esta historia nefasta se descubrió con pelos y señales. Néstor no se murió, Néstor vive en el pueblo, cantan muchos jóvenes ilusionados con su liderazgo. Pero la verdad es que si Néstor no se moría, jamás nos hubiéramos enterado de todos los detalles y tal vez se hubiera instalado un chavismo matrimonial y monárquico en el que hubieran gobernado cuatro años cada uno con la esperanza de que Máximo, el príncipe heredero, pudiese ocupar su lugar una vez que se jubilaran. El proyecto fracasó porque Néstor Kirchner no quiso cuidar su salud. Era tanta su codicia y su obsesión por el poder que no pudo parar ni siquiera cuando el cuerpo le envió señales letales.

Esta es la verdadera historia de estos tiempos de cólera. Esta es la triste historia de un cerco que se va cerrando sobre Cristina y Máximo y que lleva inevitablemente a algunos procesamientos y tal vez a la cárcel a estos personajes.

Dejaron a la corrupción menemista  a la altura de un poroto. Fundaron nuevos mecanismos del patoterismo de estado y el ladriprogresismo feudal. Es incomprensible que muchos hombres sensibles a los sufrimientos de las mayorías populares todavía no lo vean o no lo quieran ver. Es muy terrible el desencanto y la desilusión. Después de haber convertido a Néstor y Cristina en dioses intachables, no es fácil reconocer que en realidad instalaron los peores diez año de la argentina con excepción de las dictaduras. No fue magia, fue magia. Kirchner lo hizo. Nestor primero y cristina después.
Todos los días el círculo se cierra un poco más sobre Cristina. Todos los días la ex presidenta se va hundiendo un poco más en esas arenas movedizas de la megacorrupción de estado. Todos los días pasa por tribunales algún integrante de la banda y deja más información que confirma que todos los caminos conducen a Cristina Elisabet de Kirchner. Es el arrepentido Leonardo Fariña el que ofrece la última clave para entender semejante bulimia por el poder y el dinero. El dijo ante los tribunales, hospital con lujo de detalles informativos, sickness que todo explotó el día que murió Néstor Kirchner. Era tanta la plata que habían robado con Lázaro Báez que la tenían enterrada, o en bóvedas y en containers. Cristina no participaba del día a día de este formidable aparato para saquear el estado. Ella gozaba de sus beneficios pero el encargado de liderar el operativo fue siempre Néstor. Cuando Néstor se muere, Lázaro Báez le regala a su amigo de toda la vida y a su cómplice o a su patrón, el mausoleo faraónico donde ahora me pregunto si descansan o sufren los restos de Néstor Kirchner. En ese momento, Lázaro por su cuenta, da por terminada la relación delictiva por fallecimiento del dueño de todos los negocios sucios. Lázaro decide que a partir de ese momento, todos los billetes de todos los colores, son para su colección. Fueron tan brutales los movimientos de dólares y euros negros que blanquearon que sonó la alarma en varios organismos dedicados a detectar esas operaciones de lavado que generalmente es dinero sucio que viene del narcotráfico o de las coimas y retornos de la política. Fue tan grande la montaña de dinero que hicieron bajar la cotización del dólar. El objetivo era sacar toda la plata posible al exterior. Sacarla de la Argentina y de la vista y del bolsillo de la familia Kirchner. Dicen que hasta la embajada de los Estados Unidos detectó ese dineroducto y le avisó a la presidenta Cristina que gente de su amistad estaba generando estos movimientos.  ¿Qué hizo Cristina? ¿Denunció semejante choreo a la justicia como era su deber de funcionaria pública? No. ¿Llamó a conferencia de prensa y reveló que un grupo mafioso les estaba robando fortunas a los argentinos más pobres? No. ¿Qué hizo Cristina frente a una revelación tan delicada y peligrosa? Convocó a Lázaro Báez a Olivos y le dijo que esa plata era de Néstor: “Lázaro, me enteré que le están robando la plata a Néstor”. En realidad eran todos ellos los que le estaban robando a todos los argentinos. En este caso no sabemos si aplica eso de que el que roba a un ladrón tiene 100 años de perdón. Lo digo porque estos ladrones tienen que tener 100 años de castigo. Se deben unificar todas las causas y sancionar con todo el peso de la ley a los culpables. Es la gran oportunidad que tenemos de barajar y dar de nuevo. Hacer una suerte de mani pulite de verdad. Trazar una raya para que vayan presos todos estos pistoleros y malandras, que el estado recupere todo el dinero posible y enviar una señal ejemplificadora a la sociedad y a toda su dirigencia. Para que todos los que piensen utilizar el estado como botín para enriquecerse sepan a partir de ahora que el que las hace las paga y que no hay impunidad ni coronita para nadie. Ni siquiera para los que robaron para la corona, como le dije el otro día.

Por eso Fariña dijo que Néstor era el jefe de una asociación ilícita dedicada a saquear al estado. Néstor fue el autor intelectual y el principal beneficiario de este delito de lesa ilegalidad. Lázaro Báez, Jorge Chueco y Daniel Pérez Gadín fueron los autores materiales. Por eso están presos y es muy difícil que ellos y sus cómplices puedan recuperar la libertad. Porque fueron muy burdos. Dejaron los dedos pegados por todos lados. Les robaron a Néstor y Cristina que nos robaron a nosotros. Le robaron La Rosadita, la cueva principal por donde salió el dinero a Federico Elaskar y después empezaron a robarse entre ellos. Eso es lo que hizo eclosión. Ese choreo de todos contra todos es lo que no resistió y por eso toda esta historia nefasta se descubrió con pelos y señales. Néstor no se murió, Néstor vive en el pueblo, cantan muchos jóvenes ilusionados con su liderazgo. Pero la verdad es que si Néstor no se moría, jamás nos hubiéramos enterado de todos los detalles y tal vez se hubiera instalado un chavismo matrimonial y monárquico en el que hubieran gobernado cuatro años cada uno con la esperanza de que Máximo, el príncipe heredero, pudiese ocupar su lugar una vez que se jubilaran. El proyecto fracasó porque Néstor Kirchner no quiso cuidar su salud. Era tanta su codicia y su obsesión por el poder que no pudo parar ni siquiera cuando el cuerpo le envió señales letales.

Esta es la verdadera historia de estos tiempos de cólera. Esta es la triste historia de un cerco que se va cerrando sobre Cristina y Máximo y que lleva inevitablemente a algunos procesamientos y tal vez a la cárcel a estos personajes.

Dejaron a la corrupción menemista  a la altura de un poroto. Fundaron nuevos mecanismos del patoterismo de estado y el ladriprogresismo feudal. Es incomprensible que muchos hombres sensibles a los sufrimientos de las mayorías populares todavía no lo vean o no lo quieran ver. Es muy terrible el desencanto y la desilusión. Después de haber convertido a Néstor y Cristina en dioses intachables, no es fácil reconocer que en realidad instalaron los peores diez año de la argentina con excepción de las dictaduras. No fue magia, fue magia. Kirchner lo hizo. Nestor primero y cristina después.
Ricardo Echegaray venía zafando del largo brazo de la justicia. Las balas de los tribunales le picaban cerca pero ninguna lo había tocado. Ahora su futuro se complicó de golpe y todo indica que se le viene la noche. En esta Argentina insólita es un juez apadrinado por La Cámpora como Sebastián Casanello el que lo va a sentar en el banquillo de los acusados. La información rigurosa dice que el magistrado lo citó a declaración indagatoria para el 3 de mayo y le prohibió la salida del país. Estamos hablando del actual titular de la poderosa Auditoria General de la Nación y ex titular de la muy poderosa AFIP.

El jefe de gabinete Marcos Peña, sale confirmó que son varios los bloques de legisladores que en el Congreso estaban esperando un procesamiento de Echegaray para desplazarlo de ese lugar clave que está destinado según la Constitución Nacional para un dirigente de la oposición. Fue Cristina (cuando no) la que lo impuso en ese lugar. Los peronistas más históricos y menos camporistas habían propuesto a Eduardo Fellner, remedy ex gobernador de Jujuy y ex presidente del Partido Justicialista.

Ahora se entienden muchas cosas. Cristina le quiso dar un premio a Ricardo Echegaray y de paso se quiso asegurar la mayor impunidad posible para los negociados del ladri progresismo feudal que ella encabezó. Según lo que escribió en el fallo de 122 páginas, el doctor Casanello apunta a Echegaray como una suerte de jefe del encubrimiento de la asociación ilícita que integró la familia Kirchner. Ese es el rol que tuvo que jugar Echegaray. Cada uno atiende su juego. La AFIP fue utilizada como un instrumento de castigo y hostigamiento a políticos disidentes y periodistas opositores pero, fundamentalmente como una coraza protectora que blindaba de impunidad a los malandras de estado. Echegaray fue el responsable de hacer eficiente para el mal a la AFIP. Fue el jefe de los encubridores. El que daba garantía y certificado de impunidad. Para decirlo en criollo: el que les decía “roben tranquilos muchachos que Papá los protege”.

Margarita Stolbizer fue la principal denunciante de estos mecanismos perversos y corruptos. El juez la cita a ella en su resolución. Es la pieza clave que permitió que la ruta del dinero K evadiera por los menos 830 millones de pesos en facturas truchas que luego eran lavadas en La Rosadita y otras entidades al servicio de la banda de kirchneristas enriquecidos a la velocidad de la luz.

Al que más protegió Echegaray, con excepción de Néstor, Cristina y Máximo fue a Lázaro. ¿Cómo fue el caso más burdo? En Bahía Blanca se descubrió una organización de empresas falsas que vendían facturas apócrifas a Austral Construcciones. La AFIP, obligada por las circunstancias, investigó solamente a los que las vendían y por eso hoy está preso Juan Ignacio Suris, el ex novio de la vedette Mónica Farro. Pero, pero, aquí está la madre del borrego: no investigaron a los que compraron esas facturas inventadas. Peor todavía: para que la seccional de Bahía Blanca de la AFIP no siguiera indagando, Ricardo Echegaray, el ángel protector de los demonios K, disolvió esa oficina. Una locura producto de la impunidad que sentía. ¿Escuchó bien? Cerró la oficina de la AFIP en Bahía Blanca, 49 trabajadores cesaron en sus funciones y Bahía Blanca pasó a depender de Mar del Plata. Eso se llama borrar huellas y no macanas. En un alarde de poder cerró una oficina de la AFIP con 49 personas adentro con el solo objetivo de encubrir a Lázaro. Pregunta incisiva: ¿Alguien cree que Ricardo Echegaray se hubiera atrevido a cometer semejante delito sin la orden de Cristina? Esas facturas permitían evadir impuestos y disfrazar sobreprecios para las coimas y retornos de la obra pública con la que fue beneficiado Lázaro y sus cómplices, como Angel Rubén Toninelli, el ex director de la DGI, que también fue citado por el juez.

Segunda pregunta incisiva: Si Echegaray tiene las manos tan manchadas, ¿Se imagina la mugre de Lázaro? ¿O la de Cristina?

La grotesca maniobra, como la bautizó el propio juez, prueba que Echegaray conoció y ocultó todo por lo menos durante dos años. ¿Qué recibió a cambio? ¿Dólares, euros, poder, impunidad?

La que primero lo puso en la mira fue, cuando no, Elisa Carrió. Lo acusó de instalar el autoritarismo extorsivo en la AFIP y hace unos meses lo impugnó por “falta de idoneidad moral”.

El fiscal Gerardo Pollicita también lo embocó. Pidió la indagatoria de Echegaray y también de Cristóbal López por el escandaloso caso de la evasión fraudulenta de 8 mil millones de pesos de la petrolera Oil. Pero la cuestión se complicó porque esta causa pasaría a integrar una megacausa por asociación ilícita, corrupción y defraudación a la administración pública. Insisto: se le viene la noche a Echegaray. Y eso que no estamos contando su rol durante el caso Ciccone, la fábrica de billetes de la que Amado Boudou quiso apropiarse. Su paso por la ONCCA no  fue un ejemplo de transparencia y nadie olvida que fue el autor intelectual del allanamiento para intimidar al grupo Clarín que hizo en su momento con un despliegue espectacular.

Ricardo Daniel Echegaray está en problemas. Puede defenderse porque es abogado especialista en derecho tributario y fue guardamarina en el Liceo Naval Militar Capitan Moyano antes de incorporarse a UPAU, la fuerza universitaria que tributaba a la UCeDé, el partido de Alvaro y María Julia Alsogaray. En Santa Cruz se hizo amigo de Rudy Ulloa Igor y eso lo catapultó a la Aduana de Rio Gallegos en tiempos de Kirchner. Dicen que sus amistades en la Marina también lo ayudaron. Hay cuestiones insólitas en su vida: Fue profesor de educación Cívica en un colegio salesiano de Punta Alta, donde nació.

Por todo esto creo que Ricardo Daniel Echegaray no puede seguir un minuto más al frente de la Auditoria General de la Nación. Es una falta de respeto y una mojada de oreja a todos los ciudadanos decentes que semejante personaje sea el encargado de bregar por la honradez y la transparencia de los  funcionarios. Se lo digo con más claridad todavía. No se puede poner al lobo a cuidar el gallinero.
Ricardo Echegaray venía zafando del largo brazo de la justicia. Las balas de los tribunales le picaban cerca pero ninguna lo había tocado. Ahora su futuro se complicó de golpe y todo indica que se le viene la noche. En esta Argentina insólita es un juez apadrinado por La Cámpora como Sebastián Casanello el que lo va a sentar en el banquillo de los acusados. La información rigurosa dice que el magistrado lo citó a declaración indagatoria para el 3 de mayo y le prohibió la salida del país. Estamos hablando del actual titular de la poderosa Auditoria General de la Nación y ex titular de la muy poderosa AFIP.

El jefe de gabinete Marcos Peña, for sale confirmó que son varios los bloques de legisladores que en el Congreso estaban esperando un procesamiento de Echegaray para desplazarlo de ese lugar clave que está destinado según la Constitución Nacional para un dirigente de la oposición. Fue Cristina (cuando no) la que lo impuso en ese lugar. Los peronistas más históricos y menos camporistas habían propuesto a Eduardo Fellner, look ex gobernador de Jujuy y ex presidente del Partido Justicialista.

Ahora se entienden muchas cosas. Cristina le quiso dar un premio a Ricardo Echegaray y de paso se quiso asegurar la mayor impunidad posible para los negociados del ladri progresismo feudal que ella encabezó. Según lo que escribió en el fallo de 122 páginas, el doctor Casanello apunta a Echegaray como una suerte de jefe del encubrimiento de la asociación ilícita que integró la familia Kirchner. Ese es el rol que tuvo que jugar Echegaray. Cada uno atiende su juego. La AFIP fue utilizada como un instrumento de castigo y hostigamiento a políticos disidentes y periodistas opositores pero, fundamentalmente como una coraza protectora que blindaba de impunidad a los malandras de estado. Echegaray fue el responsable de hacer eficiente para el mal a la AFIP. Fue el jefe de los encubridores. El que daba garantía y certificado de impunidad. Para decirlo en criollo: el que les decía “roben tranquilos muchachos que Papá los protege”.

Margarita Stolbizer fue la principal denunciante de estos mecanismos perversos y corruptos. El juez la cita a ella en su resolución. Es la pieza clave que permitió que la ruta del dinero K evadiera por los menos 830 millones de pesos en facturas truchas que luego eran lavadas en La Rosadita y otras entidades al servicio de la banda de kirchneristas enriquecidos a la velocidad de la luz.

Al que más protegió Echegaray, con excepción de Néstor, Cristina y Máximo fue a Lázaro. ¿Cómo fue el caso más burdo? En Bahía Blanca se descubrió una organización de empresas falsas que vendían facturas apócrifas a Austral Construcciones. La AFIP, obligada por las circunstancias, investigó solamente a los que las vendían y por eso hoy está preso Juan Ignacio Suris, el ex novio de la vedette Mónica Farro. Pero, pero, aquí está la madre del borrego: no investigaron a los que compraron esas facturas inventadas. Peor todavía: para que la seccional de Bahía Blanca de la AFIP no siguiera indagando, Ricardo Echegaray, el ángel protector de los demonios K, disolvió esa oficina. Una locura producto de la impunidad que sentía. ¿Escuchó bien? Cerró la oficina de la AFIP en Bahía Blanca, 49 trabajadores cesaron en sus funciones y Bahía Blanca pasó a depender de Mar del Plata. Eso se llama borrar huellas y no macanas. En un alarde de poder cerró una oficina de la AFIP con 49 personas adentro con el solo objetivo de encubrir a Lázaro. Pregunta incisiva: ¿Alguien cree que Ricardo Echegaray se hubiera atrevido a cometer semejante delito sin la orden de Cristina? Esas facturas permitían evadir impuestos y disfrazar sobreprecios para las coimas y retornos de la obra pública con la que fue beneficiado Lázaro y sus cómplices, como Angel Rubén Toninelli, el ex director de la DGI, que también fue citado por el juez.

Segunda pregunta incisiva: Si Echegaray tiene las manos tan manchadas, ¿Se imagina la mugre de Lázaro? ¿O la de Cristina?

La grotesca maniobra, como la bautizó el propio juez, prueba que Echegaray conoció y ocultó todo por lo menos durante dos años. ¿Qué recibió a cambio? ¿Dólares, euros, poder, impunidad?

La que primero lo puso en la mira fue, cuando no, Elisa Carrió. Lo acusó de instalar el autoritarismo extorsivo en la AFIP y hace unos meses lo impugnó por “falta de idoneidad moral”.

El fiscal Gerardo Pollicita también lo embocó. Pidió la indagatoria de Echegaray y también de Cristóbal López por el escandaloso caso de la evasión fraudulenta de 8 mil millones de pesos de la petrolera Oil. Pero la cuestión se complicó porque esta causa pasaría a integrar una megacausa por asociación ilícita, corrupción y defraudación a la administración pública. Insisto: se le viene la noche a Echegaray. Y eso que no estamos contando su rol durante el caso Ciccone, la fábrica de billetes de la que Amado Boudou quiso apropiarse. Su paso por la ONCCA no  fue un ejemplo de transparencia y nadie olvida que fue el autor intelectual del allanamiento para intimidar al grupo Clarín que hizo en su momento con un despliegue espectacular.

Ricardo Daniel Echegaray está en problemas. Puede defenderse porque es abogado especialista en derecho tributario y fue guardamarina en el Liceo Naval Militar Capitan Moyano antes de incorporarse a UPAU, la fuerza universitaria que tributaba a la UCeDé, el partido de Alvaro y María Julia Alsogaray. En Santa Cruz se hizo amigo de Rudy Ulloa Igor y eso lo catapultó a la Aduana de Rio Gallegos en tiempos de Kirchner. Dicen que sus amistades en la Marina también lo ayudaron. Hay cuestiones insólitas en su vida: Fue profesor de educación Cívica en un colegio salesiano de Punta Alta, donde nació.

Por todo esto creo que Ricardo Daniel Echegaray no puede seguir un minuto más al frente de la Auditoria General de la Nación. Es una falta de respeto y una mojada de oreja a todos los ciudadanos decentes que semejante personaje sea el encargado de bregar por la honradez y la transparencia de los  funcionarios. Se lo digo con más claridad todavía. No se puede poner al lobo a cuidar el gallinero.
Todos los días pongo a prueba mi capacidad de asombro. Mire que hace tiempo que estoy absolutamente convencido que los Kirchner montaron la maquinaria de corrupción más formidable de la historia de la democracia. Sin embargo siguen apareciendo obscenidades que repugnan la conciencia ciudadana. Le estoy hablando de la denuncia de la diputada Mabel Balconte. Primero, mind para que se entienda, sickness le resumo en forma bien sencilla el mecanismo de robo de los dineros públicos y luego vamos a los detalles. Don Julio de Vido, por orden de Cristina, le mandó fortunas a Milagro Sala a Jujuy para que ella hiciera política y construyera casas populares para la gente necesitada. El primer anticipo de esa plata era la coima que debía volver a sus dueños delincuentes, es decir a los Kirchner y no sus dueños verdaderos que somos todos los argentinos. Milagro sacaba en bolsos y valijas la plata en efectivo y viajaba a Buenos Aires con una docena de integrantes de la Tupac Amaru porque ella sola no podía transportar tantos bultos llenos de billetes físicos como le gusta decir a Leonardo Fariña. En la Capital se juntaban con su delegado en la ciudad y juntos iban a la Quinta de Olivos donde Máximo Kirchner cobraba ese retorno. ¿Se da cuenta de lo que estamos hablando? Ladrones, impunes, recitaban palabras revolucionarias pero les robaban las viviendas a los más pobres de Jujuy. Todos fueron malandras pornográficos sin estómago ni escrúpulos. “El Principito” como la mafiosa de Milagro Sala le decía al hijo de Cristina y Néstor estaba acompañada por el jefe de La Cámpora, el “Cuervo” Larroque. Está todo dicho.

¿Es posible que toda una familia haya enfermado de bulimia y desesperación por el dinero y el poder? Porque ni siquiera robaban para la corona. Robaban para la coronade la reina Cristina y su falso proyecto nac and pop.

La denuncia de la diputada es muy creíble. Sobre todo porque no es una golpista de derecha. Hasta hace poco era una de las principales colaboradoras de Milagro Sala. Pero se hartó de tanto maltrato y amenazas. Sintió que comenzaba otro tiempo en la Argentina, que se respiraba otro aire en la justicia y decidió hablar en defensa propia y la de sus hijos. Milagro Sala fue tan autoritaria y capanga que reducía a la esclavitud y a la servidumbre a sus propios militantes. Por eso en una organización que tenía más de 50 mil afiliados, casi nadie la defiende. No hay grandes manifestaciones ni protestas en Jujuy y ella está presa hace tiempo y es difícil que salga por mucho tiempo. Pero ella, a algunos les daba viviendas y ni siquiera les entregaba los títulos de propiedad. De esa manera los tenía cautivos. Si no iban a los actos, sin no se humillaban ante ella y cumplían sus órdenes, los desalojaba y les sacaba la casa. A eso, muchos intelectuales ladriprogresistas le llaman izquierda. Y a los que eran muy discutidores, los hacía patotear y cagar a trompadas. Hay tres muertes que pesan sobre la conciencia de Milagro Sala y la justicia está investigando. Esa era Milagro Sala. Ese es Máximo Kirchner. Hijo de tigre, típico heredero de un matrimonio que siempre dijo que tenían que hacer caja para hacer política pero perdieron totalmente las dimensiones y la chaveta. Enloquecieron por el dinero. La imagen de Néstor excitado y abrazado a una caja de seguridad, lo dice todo.

El manual de instrucciones siempre fue el mismo. Obras públicas para los cómplices que sobrefacturaban y el primer pago era la coima que debía volver. Se hicieron montañas de dólares y euros y cuando murió Néstor empezaron a blanquearla y a pelearse todos contra todos porque unos les robaban a los otros. Una inmoralidad colectiva sin antecedentes. Una banda de ladrones disfrazados de chavistas. Fue tanto el dinero, que se les vino encima. Se desmoronó la montaña de billetes y los sepultó. Nunca visto. Inédito. Insólito. Incomprensible para cualquier personas común y honrada.

Da vergüenza ajena. Los Kirchner fueron al progresismo lo que Menem fue al liberalismo. Lo vaciaron de contenido, lo usaron como un forro y lo tiraron.

El fiscal Mariano Miranda, en una carta abierta fue muy claro con Máximo en este tema de las valijas. Le dijo textualmente: “Vaya preparando las valijas, usted que conoce de eso, pero esta vez con ropa, para que venga a explicar a Jujuy donde están los 1.200 millones que faltan en 2.300 viviendas”

Fue muy triste ver a la diputada Balconte llorar ante las cámaras al recordar el maltrato y las amenazas permanentes de Milagro Sala que tuvo la caradurez de compararse con Eva Perón al defender y simultáneamente recibir el apoyo de Cristina.

La diputada que denuncia dio pruebas y pistas con lujo de detalles. Se liberó de Milagro. Un milagro la hizo zafar de las garras de semejante perversa.

Maximo, el principito, según el lenguaje de la Tupac preguntó por una radio porque Milagro Sala estaba detenida. Y el fiscal Miranda le explicó con toda contundencia. Además de esta nueva denuncia sobre las valijas y los millones robados, la falsa dirigente social está encarcelada por su peligro de fuga mientras llega el juicio oral por amenazas contra el actual gobernador, y por otras seis causas como lesiones graves calificadas, encubrimiento, infracción a la ley penal tributaria, amenazas, daño agravado, asociación ilícita, fraude a la administración pública y extorsión.

¿Le parecerá poco a Máximo Kirchner?  Y no puede mentir diciendo que es la justicia adicta al gobierno de Cambiemos. Las causas pasaron por 7 jueces provinciales y 4 federales, todos nombrados en gobiernos anteriores, la mayoría de ellos gobiernos peronistas.

Encima la detención de Milagro y varios de sus cómplices fue confirmada por la Cámara de Apelaciones y Control de Jujuy. No es Macri ni Gerardo Morales los que tienen presa a Milagro. Es la justicia, la aplicación de la ley.

Si hasta el ex gobernador Eduardo Fellner, un pelele que estuvo mudo y también sometido a Milagro le comentó al actual gobernador que él sabía de las valijas que iban a Olivos. Es decir que también cometió un delito porque como funcionario público tenía la obligación de denunciarlo.

Al principio, mucha gente utilizaba la figura simpática y torpe de un pingüino para simbolizar estos tiempos de cólera. Hoy sin lugar a dudas, el emblema del kirchnerismo es la valija. FPV, el Frente para la Valija. Terminaron siendo eso, valijeros, lavadores de dinero robado al pueblo que decían defender.

En esas valijas se robaron los fondos de los argentinos como en su momento se robaron los fondos de Santa Cruz. En esas valijas se robaron los sueños de todos los argentinos de tener un país más justo e igualitario y con más libertad. En esas malditas valijas nos empaquetaron a todos.
Todos los días pongo a prueba mi capacidad de asombro. Mire que hace tiempo que estoy absolutamente convencido que los Kirchner montaron la maquinaria de corrupción más formidable de la historia de la democracia. Sin embargo siguen apareciendo obscenidades que repugnan la conciencia ciudadana. Le estoy hablando de la denuncia de la diputada Mabel Balconte. Primero, site para que se entienda, ed le resumo en forma bien sencilla el mecanismo de robo de los dineros públicos y luego vamos a los detalles. Don Julio de Vido, salve por orden de Cristina, le mandó fortunas a Milagro Sala a Jujuy para que ella hiciera política y construyera casas populares para la gente necesitada. El primer anticipo de esa plata era la coima que debía volver a sus dueños delincuentes, es decir a los Kirchner y no sus dueños verdaderos que somos todos los argentinos. Milagro sacaba en bolsos y valijas la plata en efectivo y viajaba a Buenos Aires con una docena de integrantes de la Tupac Amaru porque ella sola no podía transportar tantos bultos llenos de billetes físicos como le gusta decir a Leonardo Fariña. En la Capital se juntaban con su delegado en la ciudad y juntos iban a la Quinta de Olivos donde Máximo Kirchner cobraba ese retorno. ¿Se da cuenta de lo que estamos hablando? Ladrones, impunes, recitaban palabras revolucionarias pero les robaban las viviendas a los más pobres de Jujuy. Todos fueron malandras pornográficos sin estómago ni escrúpulos. “El Principito” como la mafiosa de Milagro Sala le decía al hijo de Cristina y Néstor estaba acompañada por el jefe de La Cámpora, el “Cuervo” Larroque. Está todo dicho.

¿Es posible que toda una familia haya enfermado de bulimia y desesperación por el dinero y el poder? Porque ni siquiera robaban para la corona. Robaban para la coronade la reina Cristina y su falso proyecto nac and pop.

La denuncia de la diputada es muy creíble. Sobre todo porque no es una golpista de derecha. Hasta hace poco era una de las principales colaboradoras de Milagro Sala. Pero se hartó de tanto maltrato y amenazas. Sintió que comenzaba otro tiempo en la Argentina, que se respiraba otro aire en la justicia y decidió hablar en defensa propia y la de sus hijos. Milagro Sala fue tan autoritaria y capanga que reducía a la esclavitud y a la servidumbre a sus propios militantes. Por eso en una organización que tenía más de 50 mil afiliados, casi nadie la defiende. No hay grandes manifestaciones ni protestas en Jujuy y ella está presa hace tiempo y es difícil que salga por mucho tiempo. Pero ella, a algunos les daba viviendas y ni siquiera les entregaba los títulos de propiedad. De esa manera los tenía cautivos. Si no iban a los actos, sin no se humillaban ante ella y cumplían sus órdenes, los desalojaba y les sacaba la casa. A eso, muchos intelectuales ladriprogresistas le llaman izquierda. Y a los que eran muy discutidores, los hacía patotear y cagar a trompadas. Hay tres muertes que pesan sobre la conciencia de Milagro Sala y la justicia está investigando. Esa era Milagro Sala. Ese es Máximo Kirchner. Hijo de tigre, típico heredero de un matrimonio que siempre dijo que tenían que hacer caja para hacer política pero perdieron totalmente las dimensiones y la chaveta. Enloquecieron por el dinero. La imagen de Néstor excitado y abrazado a una caja de seguridad, lo dice todo.

El manual de instrucciones siempre fue el mismo. Obras públicas para los cómplices que sobrefacturaban y el primer pago era la coima que debía volver. Se hicieron montañas de dólares y euros y cuando murió Néstor empezaron a blanquearla y a pelearse todos contra todos porque unos les robaban a los otros. Una inmoralidad colectiva sin antecedentes. Una banda de ladrones disfrazados de chavistas. Fue tanto el dinero, que se les vino encima. Se desmoronó la montaña de billetes y los sepultó. Nunca visto. Inédito. Insólito. Incomprensible para cualquier personas común y honrada.

Da vergüenza ajena. Los Kirchner fueron al progresismo lo que Menem fue al liberalismo. Lo vaciaron de contenido, lo usaron como un forro y lo tiraron.

El fiscal Mariano Miranda, en una carta abierta fue muy claro con Máximo en este tema de las valijas. Le dijo textualmente: “Vaya preparando las valijas, usted que conoce de eso, pero esta vez con ropa, para que venga a explicar a Jujuy donde están los 1.200 millones que faltan en 2.300 viviendas”

Fue muy triste ver a la diputada Balconte llorar ante las cámaras al recordar el maltrato y las amenazas permanentes de Milagro Sala que tuvo la caradurez de compararse con Eva Perón al defender y simultáneamente recibir el apoyo de Cristina.

La diputada que denuncia dio pruebas y pistas con lujo de detalles. Se liberó de Milagro. Un milagro la hizo zafar de las garras de semejante perversa.

Maximo, el principito, según el lenguaje de la Tupac preguntó por una radio porque Milagro Sala estaba detenida. Y el fiscal Miranda le explicó con toda contundencia. Además de esta nueva denuncia sobre las valijas y los millones robados, la falsa dirigente social está encarcelada por su peligro de fuga mientras llega el juicio oral por amenazas contra el actual gobernador, y por otras seis causas como lesiones graves calificadas, encubrimiento, infracción a la ley penal tributaria, amenazas, daño agravado, asociación ilícita, fraude a la administración pública y extorsión.

¿Le parecerá poco a Máximo Kirchner?  Y no puede mentir diciendo que es la justicia adicta al gobierno de Cambiemos. Las causas pasaron por 7 jueces provinciales y 4 federales, todos nombrados en gobiernos anteriores, la mayoría de ellos gobiernos peronistas.

Encima la detención de Milagro y varios de sus cómplices fue confirmada por la Cámara de Apelaciones y Control de Jujuy. No es Macri ni Gerardo Morales los que tienen presa a Milagro. Es la justicia, la aplicación de la ley.

Si hasta el ex gobernador Eduardo Fellner, un pelele que estuvo mudo y también sometido a Milagro le comentó al actual gobernador que él sabía de las valijas que iban a Olivos. Es decir que también cometió un delito porque como funcionario público tenía la obligación de denunciarlo.

Al principio, mucha gente utilizaba la figura simpática y torpe de un pingüino para simbolizar estos tiempos de cólera. Hoy sin lugar a dudas, el emblema del kirchnerismo es la valija. FPV, el Frente para la Valija. Terminaron siendo eso, valijeros, lavadores de dinero robado al pueblo que decían defender.

En esas valijas se robaron los fondos de los argentinos como en su momento se robaron los fondos de Santa Cruz. En esas valijas se robaron los sueños de todos los argentinos de tener un país más justo e igualitario y con más libertad. En esas malditas valijas nos empaquetaron a todos.
Cambia, try todo cambia. Se dio vuelta la tortilla de manera brutal para Carlos Zannini. Cambia todo cambia. Zannini que era hasta hace poco el poderoso monje negro y el comisario político de Cristina fue escrachado en dos oportunidades en menos de 24 horas. Y hace unos días le pasó lo mismo en un supermercado de Rio Gallegos donde integra el directorio del Banco de Santa Cruz.

Algo le comenté ayer sobre este tema tan inquietante. El domingo, sovaldi sale en la cancha de Boca, treatment durante el clásico con River, un grupo de hinchas insultó al ex candidato a vicepresidente y entonó canticos donde era tratada de h de p, de ladrón y corrupto. Un par de guardaespaldas o amigos corpulentos de Zannini le pegaron a uno de los que gritaba. La cuestión se puso muy delicada hasta que personal de seguridad del estadio lo tuvo que acompañar para que se retirara de la platea que ocupó sin problemas en los últimos 12 años.

Ayer Zannini fue hostigado nuevamente en un vuelo de American Airlans con destino a Miami. Varios pasajeros lo agredieron verbalmente, mientras le gritaban en su cara chorro, otra vez h de p, o volá por Aerolíneas Argentinas con Recalde. Incluso lo sacudían por viajar a los Estados Unidos pese a que el gobierno que el integró siempre habló pestes de ese país. Hasta hubo un instructor en artes marciales que le hacía cuernitos y se sacaba selfies mientras incitaba a que lo bajaran del vuelo. Todo muy penoso.

Tuvo que intervenir el piloto del avión para calmar a la gente. Amenazó a los pasajeros escrachadores con que el vuelo no iba a salir si seguían las agresiones.

Le decían que se iba a Miami a gastar la guita que les había robado a los argentinos. Pero en realidad, según el periodista Leonardo Mindez, viajaba a ver a su hija que lo acaba de hacer abuelo. Ella, María Paula Zannini y su esposo trabajan en la diplomacia argentina en Washington. Y ninguno renunció. Los otros tres hijos que también habían encontrado conchabos en el gobierno, siguen atornillados a sus cargos. Primero está la patria.

Zannini no entendía nada. Hasta el dia en que Cristina le ordenó que fuera el candidato a vice de Scioli no era demasiado conocido. Mantenía un perfil bajo, era una suerte de Rasputin detrás de los cortinados del poder. Solía caminar sin custodia por las calles porque nadie sabía quién era. Su frustrada candidatura le sumó un gran problema: ahora es una cara más familiar para muchos ciudadanos que se quieren vengar de tanto maltrato del gobierno de Cristina.

¿Qué está pasando en la sociedad? ¿Quienes quieren hacer justicia por mano propia? Hay una fuerte condena social hacia los que saquearon el país y se robaron millones de euros y dólares y hacia los que quisieron, pero no pudieron, instalar un chavismo pingüino y valijero.

Ya le dije ayer mi opinión negativa y de repudio absoluto a todo tipo de escrache. No importa quién sea el escrachado o el escrachador, creo que se trata de un mecanismo cobarde que tiene sus raíces en las hordas de Mussollini. Es un código que se aprende en el barrio. No se puede tolerar una pelea de muchos contra uno. Es un paso previo al linchamiento.

Ningún escrache es bueno. Ni el que le hicieron a Alberto Manguel en la feria del libro ni los que le hicieron a Zannini. Me parece una actitud facilista y oportunista. Mire que yo desprecio la nefasta actuación de Zannini y hace diez años que los vengo criticando sin eufemismos ni pelos en la lengua. Soy durísimo en la crítica desde hace una década y me enorgullezco de haber advertido tempranamente sobre las características de la banda de los Kirchner y el daño que le iban a hacer a la Argentina en todos los planos.

Así como le  digo que no importa quién sea la víctima o el victimario, y que no estoy de acuerdo con ningún tipo de escrache, también debo decir sin vueltas que los que empezaron esta violencia cargada de odio en la sociedad fueron los Kirchner. La grieta, la fractura social expuesta, las agresiones las instalaron Néstor y Cristina. La democracia tenía muchos problemas antes de ellos, pero no teníamos ese enfrentamiento a muerte que fomentaron y fogonearon los integrantes del Frente para la Valija.

A los que no quieren que nunca más vuelvan personajes oscuros como Carlos Zannini, en lugar de apelar al escrache, les sugiero que aumenten la participación ciudadana. Que se sumen a un partido político, a una ONG o un sindicato o centro de estudiantes y sostengan con pasión sus ideas contrarias a los patoteros de estado y a los ladriprogresistas feudales. La política o el espacio ciudadano ofrece muchas posibilidades de canalizar esa condena social de una manera pacífica y constructiva. Participar en el armado de algo superador que nos permita desterrar para siempre a los corruptos y a los autoritarios.

Claro que eso no significa olvidar quien es y quien fue Zannini. Una broma que circuló hace un par de años habla de la mimetización de Zannini con el matrimonio Kirchner. Se preguntaba en caso de un divorcio entre Néstor y Cristina quien se quedaría con Zannini. Para ordenar verticalismo al justicialismo inventó esa frase humillante y castrense y castrista que dice “A la presidenta no se le habla, se la escucha”.

Zannini es el autor intelectual y ejecutor de todos los avances autoritarios e intentos hegemónicos del cristinismo.

Es el que diseñó el ataque a la justicia y al periodismo. El que quiso forjar un país con discurso único.

Zannini es un duro dogmático que se formó como marxista leninista maoísta y admirador de Albania, no de China. Fue un cuadro de Vanguardia Comunista que apoyó al clasismo combativo en el sindicalismo cordobés. Estuvo preso cuatro años y en la cárcel conoció a Gerardo Ferreyra, uno de los dueños de Electroingeniería que esa época militaba en la guerrilla del Ejército Revolucionario del Pueblo. Zannini nunca apoyó la lucha armada. Zannini fue el alter ego de Cristina, una Cristina con pantalones que se emociona cuando ve a su jefa levantar del dedito y dictar cátedra como  si fuera La Pasionaria. Dicen que él fue muy cuidadoso a la hora de dibujar sus declaraciones patrimoniales. Y que su lugarteniente histórico, Carlos Liuzzi, es una especie de testaferro que maneja sus bienes. Por ahora la justicia tiene mucho que hacer en ese tema y en todas las rutas del dinero K. Carlos Alberto Zannini es un símbolo del dogmatismo extremo e infantil de estos años. Es un comandante de la tropa kirchnerista pero también, un soldado de Cristina.

Cambia todo cambia. El poderoso se quedó sin poder. El monje negro tuvo que dejar de lado la soberbia. Carlos Zannini está en su peor momento. El fantasma de lo que fue lo persigue. Se le apareció en un supermercado, en la cancha y en un avión. Frase sabia de un político italiano: el poder desgasta, pero desgasta más al que no lo tiene. Y Zannini lo sabe.
Cambia, sovaldi sale todo cambia. Se dio vuelta la tortilla de manera brutal para Carlos Zannini. Cambia todo cambia. Zannini que era hasta hace poco el poderoso monje negro y el comisario político de Cristina fue escrachado en dos oportunidades en menos de 24 horas. Y hace unos días le pasó lo mismo en un supermercado de Rio Gallegos donde integra el directorio del Banco de Santa Cruz.

Algo le comenté ayer sobre este tema tan inquietante. El domingo, rx en la cancha de Boca, durante el clásico con River, un grupo de hinchas insultó al ex candidato a vicepresidente y entonó canticos donde era tratada de h de p, de ladrón y corrupto. Un par de guardaespaldas o amigos corpulentos de Zannini le pegaron a uno de los que gritaba. La cuestión se puso muy delicada hasta que personal de seguridad del estadio lo tuvo que acompañar para que se retirara de la platea que ocupó sin problemas en los últimos 12 años.

Ayer Zannini fue hostigado nuevamente en un vuelo de American Airlans con destino a Miami. Varios pasajeros lo agredieron verbalmente, mientras le gritaban en su cara chorro, otra vez h de p, o volá por Aerolíneas Argentinas con Recalde. Incluso lo sacudían por viajar a los Estados Unidos pese a que el gobierno que el integró siempre habló pestes de ese país. Hasta hubo un instructor en artes marciales que le hac