Down, querer es poder – 18 de octubre 2016

Este domingo es su día y el de todos los maestros con mayúsculas. Pasado mañana celebramos al gran maestro de la patria. Maestro de los maestros, unhealthy como se dice cotidianamente. El talento e inteligencia de Domingo Faustino Sarmiento empujaron la movilidad social ascendente. La prueba es que nació en el Carrascal, medical un barrio pobre de San Juan, healing llegó a ser presidente de la Nación y murió a los 77 años tan pobre como había nacido.
Es la gran figura polémica de nuestra historia. Se puede hablar horas de sus grandezas y de sus miserias. No nos alcanzaría todo un año. Solo su obra escrita tiene 52 tomos y más de 15 mil páginas. Se puede decir que fue cascarrabias, mujeriego y que tuvo actitudes francamente discriminadoras sobre todo con los indios y los gauchos.

Durante el gobierno de Cristina, el intelectual camporista Juan Cabandié no anduvo con sutilezas para descalificar a Sarmiento: “Era de derecha”, sentenció. Le faltó agregar: “Como Macri”. Desde Paka Paka lo atacaban como si fuera el diablo. Menos mal que a ningún talibán kirchnerista se le ocurrió declarar de interés público y sujeto a expropiación a la calle Sarmiento para rebautizarla Néstor Kirchner quien nunca escribió un libro y del que se sospecha que tampoco leyó alguno.

Cristina hablaba hasta por los codos. Pero la presidenta y su gobierno en su momento no hicieron un solo comentario ni acto para recordar a Sarmiento. ¿Cómo les explicarán a los chicos porque es el día del maestro? ¿Quisieron borrar de la historia argentina a Sarmiento? ¿Son tan omnipotentes, autoritarios y caraduras?
Pero hoy debo rescatar lo mejor de su luz de educador. Un poema dice que “sembró escuelas como soles a lo largo de la patria”. Su dimensión de estadista lo llevó a fundar 800 escuelas en un país que según el primer censo que el propio Sarmiento ordenó padecía un drama: 7 de cada 10 argentinos eran analfabetos. En 1871, la población de nuestro país era de 1.836.000 personas entre las que se encontraban 194 ingenieros y 1.047 curanderos, por ejemplo. En ese país de la injusticia y la oscuridad, Sarmiento fue el motor de la educación como igualador social y como principal instrumento del desarrollo.
Eso no se lo vamos a terminar de agradecer nunca. Fue el mejor combatiente contra la ignorancia y eso solo lo coloca como uno de los principales impulsores de la democracia y de los derechos de los más pobres. Decretó la ley de enseñanza primaria obligatoria. ¿Se imaginan la aceleración del progreso que eso significó? Cuando asumió había 30 mil y cuando dejó la presidencia ya eran 100 mil los chicos que concurrían a la escuela. Es que eran leyes revolucionarias. Cambiaban la estructura de la sociedad y la hacían más justa y realmente progresista.
Le recuerdo solo algunos de los conceptos y valores que Sarmiento instaló para siempre en el inconsciente colectivo de los argentinos:” todos los problemas son problemas de educación.
Las escuelas son la base de la civilización.” Faltaban 30 años para el 1900 y Sarmiento ya decía que “se puede juzgar el grado de civilización de un pueblo por la posición social de la mujer”. O que “el buen salario, la comida abundante, el buen vestir y la libertad educan a un adulto como la escuela a un niño”. Fue un verdadero visionario, un genio en su capacidad de enseñanza, un escritor colosal y un combativo periodista y político. Su concepto de educación para el desarrollo se adelantó un siglo. Gran parte de sus construcciones teóricas se siguen utilizando en la actualidad.
No quiso que el saber fuera un privilegio de pocos. Propuso que toda la República fuera una escuela. Apostó al progreso científico, a las comunicaciones. El correo y el ferrocarril en ese entonces eran catalizadores de las mejores ideas y soluciones concretas. Fue un férreo defensor de las libertades civiles y un opositor feroz a los dictadores. “Bárbaros, las ideas no se matan”, dejó grabado por los siglos de los siglos.
En su primer discurso presidencial dijo algo que todavía hoy tiene una vigencia impresionante y que es la síntesis más perfecta de lo que debería ser la política: “el gobierno está para distribuir la mayor porción posible de felicidad sobre el mayor número posible de ciudadanos”. ¿Qué me cuenta? Ojalá fuera el objetivo que guíe a todos nuestros gobernantes. Paula Albarracín, su madre, le quiso poner Domingo pero no pudo. Por eso en su partida de nacimiento figura como Faustino Valentín Quiroga Sarmiento. A los 4 años ya leía de corrido y a los 15 era maestro, tal vez su principal condición que no abandonó jamás. Hasta en la cárcel mientras fue preso político se dedicó a enseñar a sus compañeros de celda.
Y luego se convirtió en un monumento vivo a los docentes y no paró nunca de construir bibliotecas populares. El filósofo Tomas Abraham lo definió como el hombre más grande que dio esta tierra. Su himno que es el himno que nos ilumina reclama honor y gratitud para él y lo bautiza como corresponde: Domingo Faustino Sarmiento, Padre del Aula. Si San Martín fue el Santo de la Espada, Sarmiento fue el Santo de la palabra. San Sarmiento de la Educación.
Este domingo es su día y el de todos los maestros con mayúsculas. Pasado mañana celebramos al gran maestro de la patria. Maestro de los maestros, shop como se dice cotidianamente. El talento e inteligencia de Domingo Faustino Sarmiento empujaron la movilidad social ascendente. La prueba es que nació en el Carrascal, un barrio pobre de San Juan, llegó a ser presidente de la Nación y murió a los 77 años tan pobre como había nacido.
Es la gran figura polémica de nuestra historia. Se puede hablar horas de sus grandezas y de sus miserias. No nos alcanzaría todo un año. Solo su obra escrita tiene 52 tomos y más de 15 mil páginas. Se puede decir que fue cascarrabias, mujeriego y que tuvo actitudes francamente discriminadoras sobre todo con los indios y los gauchos.

Durante el gobierno de Cristina, el intelectual camporista Juan Cabandié no anduvo con sutilezas para descalificar a Sarmiento: “Era de derecha”, sentenció. Le faltó agregar: “Como Macri”. Desde Paka Paka lo atacaban como si fuera el diablo. Menos mal que a ningún talibán kirchnerista se le ocurrió declarar de interés público y sujeto a expropiación a la calle Sarmiento para rebautizarla Néstor Kirchner quien nunca escribió un libro y del que se sospecha que tampoco leyó alguno.

Cristina hablaba hasta por los codos. Pero la presidenta y su gobierno en su momento no hicieron un solo comentario ni acto para recordar a Sarmiento. ¿Cómo les explicarán a los chicos porque es el día del maestro? ¿Quisieron borrar de la historia argentina a Sarmiento? ¿Son tan omnipotentes, autoritarios y caraduras?
Pero hoy debo rescatar lo mejor de su luz de educador. Un poema dice que “sembró escuelas como soles a lo largo de la patria”. Su dimensión de estadista lo llevó a fundar 800 escuelas en un país que según el primer censo que el propio Sarmiento ordenó padecía un drama: 7 de cada 10 argentinos eran analfabetos. En 1871, la población de nuestro país era de 1.836.000 personas entre las que se encontraban 194 ingenieros y 1.047 curanderos, por ejemplo. En ese país de la injusticia y la oscuridad, Sarmiento fue el motor de la educación como igualador social y como principal instrumento del desarrollo.
Eso no se lo vamos a terminar de agradecer nunca. Fue el mejor combatiente contra la ignorancia y eso solo lo coloca como uno de los principales impulsores de la democracia y de los derechos de los más pobres. Decretó la ley de enseñanza primaria obligatoria. ¿Se imaginan la aceleración del progreso que eso significó? Cuando asumió había 30 mil y cuando dejó la presidencia ya eran 100 mil los chicos que concurrían a la escuela. Es que eran leyes revolucionarias. Cambiaban la estructura de la sociedad y la hacían más justa y realmente progresista.
Le recuerdo solo algunos de los conceptos y valores que Sarmiento instaló para siempre en el inconsciente colectivo de los argentinos:” todos los problemas son problemas de educación.
Las escuelas son la base de la civilización.” Faltaban 30 años para el 1900 y Sarmiento ya decía que “se puede juzgar el grado de civilización de un pueblo por la posición social de la mujer”. O que “el buen salario, la comida abundante, el buen vestir y la libertad educan a un adulto como la escuela a un niño”. Fue un verdadero visionario, un genio en su capacidad de enseñanza, un escritor colosal y un combativo periodista y político. Su concepto de educación para el desarrollo se adelantó un siglo. Gran parte de sus construcciones teóricas se siguen utilizando en la actualidad.
No quiso que el saber fuera un privilegio de pocos. Propuso que toda la República fuera una escuela. Apostó al progreso científico, a las comunicaciones. El correo y el ferrocarril en ese entonces eran catalizadores de las mejores ideas y soluciones concretas. Fue un férreo defensor de las libertades civiles y un opositor feroz a los dictadores. “Bárbaros, las ideas no se matan”, dejó grabado por los siglos de los siglos.
En su primer discurso presidencial dijo algo que todavía hoy tiene una vigencia impresionante y que es la síntesis más perfecta de lo que debería ser la política: “el gobierno está para distribuir la mayor porción posible de felicidad sobre el mayor número posible de ciudadanos”. ¿Qué me cuenta? Ojalá fuera el objetivo que guíe a todos nuestros gobernantes. Paula Albarracín, su madre, le quiso poner Domingo pero no pudo. Por eso en su partida de nacimiento figura como Faustino Valentín Quiroga Sarmiento. A los 4 años ya leía de corrido y a los 15 era maestro, tal vez su principal condición que no abandonó jamás. Hasta en la cárcel mientras fue preso político se dedicó a enseñar a sus compañeros de celda.
Y luego se convirtió en un monumento vivo a los docentes y no paró nunca de construir bibliotecas populares. El filósofo Tomas Abraham lo definió como el hombre más grande que dio esta tierra. Su himno que es el himno que nos ilumina reclama honor y gratitud para él y lo bautiza como corresponde: Domingo Faustino Sarmiento, Padre del Aula. Si San Martín fue el Santo de la Espada, Sarmiento fue el Santo de la palabra. San Sarmiento de la Educación.
Ayer se cumplieron 15 años del atentado terrorista a las Torres Gemelas que estremecieron al mundo.

Ayer me corrió un frío muy especial por la espalda. El ataque más demoledor e impactante de toda la historia de la humanidad sacudió y reavivó todos mis recuerdos personales porque aquél día negro, visit help yo estaba en ese lugar. Estaba en Nueva York con mi hijo y su madre. Todavía hoy no lo puedo creer. No puedo comprender que destino me llevó a estar a 10 estaciones de subte de semejante tragedia y a enterarme de lo que había pasado por un llamado telefónico de la Argentina.

Estábamos de vacaciones en un viejo pero digno hotel de Broadway, hospital a dos cuadras de Time Square. Yo me estaba duchando antes de desayunar. Estábamos cansados porque el día anterior habíamos ido a conocer las Torres Gemelas. Nada más y nada menos. Sí señor. Todavía tengo en mi filmadora familiar las imágenes que cualquier turista tomaba de esos imponentes y emblemáticos edificios.

Todavía tengo grabadas mis definiciones tragicómicas sobre que en esos lugares se tomaban las grandes decisiones sobre nuestros países tercermundistas. Todavía tengo anotado en mi agenda de papel que debíamos volver 48 horas después porque en la explanada de las torres se hacía un multitudinario baile latino y queríamos participar de esa movida sensual con ritmo de salsa. Todavía tengo la foto al lado de ese monumento llamado “La esfera”, viagra ubicado en la plaza seca por donde circulaba todo el mundo. Cuando volví a Nueva York para cubrir las elecciones en las que ganó Barack Obama ví esa esfera recuperada y emplazada a pocas cuadras, cerquita de donde se toma el ferry para ir a conocer la Estatua de la Libertad.

Aquella noche visitamos el Empire State y desde el piso más alto filmé a las Torres Gemelas, 10 horas antes de que se desplomaran para siempre. Fue un día largo que terminó con comida mejicana y el asombro que nos produjo ver salir del Madison Square Garden al gentío que había ido a ver a Michael Jackson.
Por eso ese día 11 de setiembre de hace exactamente 15 años, nos habíamos levantado más tarde de lo habitual. Por eso no habíamos encendido la tele todavía. Por eso me llamó la atención cuando escuché la voz de la madre de Diego diciendo: “Alfredo apurate que te llaman por teléfono de Argentina, dicen que es urgente, es Leonardo Míndez.” Leo hoy es un gran periodista de Infobae y lo fue de Clarín, pero en ese momento era productor de Fernando Bravo en la radio. Le juro que pensé que me llamaban porque se había derrumbado De la Rúa. Pensé en el gran despelote que podría ser Argentina. Solo me dijo: “prendé la tele” y no hubo que agregar más nada. Después salí al aire por muy poco tiempo con Gabriel Galar. Se cortó la comunicación telefónica. Fernando regresó de sus vacaciones al día siguiente y le conté todo. Todo lo que mi mente pudo registrar. Absorbí todo como una esponja. Todavía recuerdo hasta los detalles más pequeños. Las multitudes de neoyorquinos caminando como una procesión a Luján, en silencio, por el medio de la calle para alejarse de Manhattan.

No había gritos desesperados, solamente abrazos profundos y lágrimas calladas. No se escuchaba nada, solo el respeto de la ausencia de palabras. Como si ya se estuviera rindiendo homenaje a los más de 3.000 muertos de todas las nacionalidades que hubo. Una pareja de viejitos con canas en su cabellera negra ensortijada, de afroamericanos como se dice ahora, se quebró en llantos y no pude más que acompañarlos en el sentimiento. Lloré con ellos. Había un gran dolor y desgarro pero las miradas todavía incrédulas se preguntaban ¿Qué pasó? Nadie podía creer semejante barbarie. Nadie imaginó la magnitud del odio. El comentario era el mismo, se sentían en medio de una pesadilla. Nadie podía ni quería creer que nada menos que Nueva York, la capital del mundo había sido violada en su más profunda intimidad y en lo más simbólico de su poder económico.

La seguridad de los Estados Unidos había perdido la virginidad para siempre, como se pierde la virginidad. Ya nunca más el pueblo de los Estados Unidos iba a recuperar su tranquilidad en toda su dimensión. La oscuridad de la seguridad iba a avanzar sobre la luz de la libertad.
El gigante había recibido un golpe de nocaut en su corazón y se tambaleaba en el medio del ring. Estaba aturdido, confundido, groggy y contra las cuerdas. La potencia militar más poderosa de la historia se había quebrado en su propio territorio y eso dejaba huérfanos a millones de ciudadanos que sentían que ya nunca volverían a estar del todo seguros en ningún lugar del planeta.

Colapsaron todos los teléfonos, menos los públicos. Eran increíbles las largas y cosmopolitas colas en las veredas donde se mezclaban un chino con un ecuatoriano y un sueco con este cordobés. Todos con el mismo objetivo de escuchar la voz de nuestros seres queridos y tranquilizarlos un poco. Certificar que estábamos vivos. Ellos, fuera de los Estados Unidos miraban la tele y veían en tiempo real lo que parecía el fin del mundo.

Cada vez que el ruido de un avión cruzaba el aire, la gente miraba con pánico hacia arriba. Estaban todos los aeropuertos cerrados y por eso solamente había dos posibilidades: o era un caza de la fuerza aérea norteamericana patrullando o era un nuevo atentado de la llamada tormenta de aviones que también se había descargado sobre el Pentagono. De vacaciones pero periodista siempre, me fui hasta el New York Times donde todos hablaban del olor de la muerte que había envenenado el aire de la gran manzana. De la falta de agua y de gas. Del polvillo que flotaba como una neblina tenebrosa. De pronto, empezaron a florecer banderas norteamericanas por todos los rincones. Como en una película. Una tienda vendió dos mil banderitas en una hora. Había sido un terremoto social y político provocado por un hombre. O por un grupo terrorista. Me quedé una hora frente al cuartel central de los bomberos y vi como rápidamente comenzaron a convertirse en los héroes que tanto buscan los norteamericanos. Había velas y flores en ese altar popular sobre la avenida. Cartas de agradecimiento y pésame en cada esquina.

Un par de días después comprobé en vivo y en directo como no hay una forma perfecta e infalible de prevenir o combatir este tipo de terrorismo suicida y fundamentalista. Volé de Nueva York a Washington, uniendo los dos centros geográficos claves del ataque de Bin Laden y nadie me revisó en el aeropuerto. Ni las valijas, ni las mochilas que llevamos con nosotros en la cabina del avión. Habían reforzado espectacularmente la seguridad y la presencia militar. Pero no se puede revisar a todos, todo el tiempo. Se hace materialmente imposible el tráfico aéreo y colapsa comercialmente cualquier empresa. Es inhumano cuando el campo de batalla es el mundo y el arma es un suicida. No hay forma de evitar esos ataques, es como combatir a ciegas, en un pantano y sin saber quién es quién. Esto cambia la lógica de la guerra y de la paz. Ese día hace 15 años comenzó una nueva era donde casi no hay certezas. Donde la seguridad universal es un helado que se derrite.

Estados Unidos lo sufrió en carne propia porque encima tenía con George Bush un presidente con el mismo mesianismo bélico que los terroristas. Bush no dudó en meter al mundo en una hoguera nuclear con tal de sobreactuar de guapo vaquero texano. Hace 15 años que las torres se arrodillaron y cayeron y se convirtieron en un mensaje para los gobiernos más pesados de la tierra. Necesitamos que haya cada vez más tolerancia racial, religiosa e ideológica. Y cada vez menos injusticias sociales que maten de hambre a tanta gente. Necesitamos incluir a todos los hombres de buena voluntad, la solidaridad de la mano tendida y no la codicia del financista. Necesitamos líderes racionales y no energúmenos como Bush o Bin Laden que pretenden decidir por todos nosotros, cual es el lugar del bien y cuál es el lugar del mal. Necesitamos cada vez más espacios para la paz y menos fascistas que industrialicen las guerras. Y lo necesitamos urgente. Antes que este planeta se convierta en el infierno que es la suma de todos los miedos y la consagración eterna del peligro. La mayor enseñanza me la dio mi hijo que en ese entonces tenía 11 años. Miró la foto que la NASA tomó desde el espacio que mostraba claramente el humo que surgía de ese agujero negro y me dijo: “Antes, lo único que se podía ver desde el espacio era la mayor construcción del hombre, la muralla china. Ahora también se puede observar la mayor destrucción del hombre…” Vivir en paz o en medio de una hecatombe cotidiana depende de nosotros. Cada uno decide…
Ayer se cumplieron 15 años del atentado terrorista a las Torres Gemelas que estremecieron al mundo.

Ayer me corrió un frío muy especial por la espalda. El ataque más demoledor e impactante de toda la historia de la humanidad sacudió y reavivó todos mis recuerdos personales porque aquél día negro, buy yo estaba en ese lugar. Estaba en Nueva York con mi hijo y su madre. Todavía hoy no lo puedo creer. No puedo comprender que destino me llevó a estar a 10 estaciones de subte de semejante tragedia y a enterarme de lo que había pasado por un llamado telefónico de la Argentina.

Estábamos de vacaciones en un viejo pero digno hotel de Broadway, illness a dos cuadras de Time Square. Yo me estaba duchando antes de desayunar. Estábamos cansados porque el día anterior habíamos ido a conocer las Torres Gemelas. Nada más y nada menos. Sí señor. Todavía tengo en mi filmadora familiar las imágenes que cualquier turista tomaba de esos imponentes y emblemáticos edificios.

Todavía tengo grabadas mis definiciones tragicómicas sobre que en esos lugares se tomaban las grandes decisiones sobre nuestros países tercermundistas. Todavía tengo anotado en mi agenda de papel que debíamos volver 48 horas después porque en la explanada de las torres se hacía un multitudinario baile latino y queríamos participar de esa movida sensual con ritmo de salsa. Todavía tengo la foto al lado de ese monumento llamado “La esfera”, generic ubicado en la plaza seca por donde circulaba todo el mundo. Cuando volví a Nueva York para cubrir las elecciones en las que ganó Barack Obama ví esa esfera recuperada y emplazada a pocas cuadras, cerquita de donde se toma el ferry para ir a conocer la Estatua de la Libertad.

Aquella noche visitamos el Empire State y desde el piso más alto filmé a las Torres Gemelas, 10 horas antes de que se desplomaran para siempre. Fue un día largo que terminó con comida mejicana y el asombro que nos produjo ver salir del Madison Square Garden al gentío que había ido a ver a Michael Jackson.
Por eso ese día 11 de setiembre de hace exactamente 15 años, nos habíamos levantado más tarde de lo habitual. Por eso no habíamos encendido la tele todavía. Por eso me llamó la atención cuando escuché la voz de la madre de Diego diciendo: “Alfredo apurate que te llaman por teléfono de Argentina, dicen que es urgente, es Leonardo Míndez.” Leo hoy es un gran periodista de Infobae y lo fue de Clarín, pero en ese momento era productor de Fernando Bravo en la radio. Le juro que pensé que me llamaban porque se había derrumbado De la Rúa. Pensé en el gran despelote que podría ser Argentina. Solo me dijo: “prendé la tele” y no hubo que agregar más nada. Después salí al aire por muy poco tiempo con Gabriel Galar. Se cortó la comunicación telefónica. Fernando regresó de sus vacaciones al día siguiente y le conté todo. Todo lo que mi mente pudo registrar. Absorbí todo como una esponja. Todavía recuerdo hasta los detalles más pequeños. Las multitudes de neoyorquinos caminando como una procesión a Luján, en silencio, por el medio de la calle para alejarse de Manhattan.

No había gritos desesperados, solamente abrazos profundos y lágrimas calladas. No se escuchaba nada, solo el respeto de la ausencia de palabras. Como si ya se estuviera rindiendo homenaje a los más de 3.000 muertos de todas las nacionalidades que hubo. Una pareja de viejitos con canas en su cabellera negra ensortijada, de afroamericanos como se dice ahora, se quebró en llantos y no pude más que acompañarlos en el sentimiento. Lloré con ellos. Había un gran dolor y desgarro pero las miradas todavía incrédulas se preguntaban ¿Qué pasó? Nadie podía creer semejante barbarie. Nadie imaginó la magnitud del odio. El comentario era el mismo, se sentían en medio de una pesadilla. Nadie podía ni quería creer que nada menos que Nueva York, la capital del mundo había sido violada en su más profunda intimidad y en lo más simbólico de su poder económico.

La seguridad de los Estados Unidos había perdido la virginidad para siempre, como se pierde la virginidad. Ya nunca más el pueblo de los Estados Unidos iba a recuperar su tranquilidad en toda su dimensión. La oscuridad de la seguridad iba a avanzar sobre la luz de la libertad.
El gigante había recibido un golpe de nocaut en su corazón y se tambaleaba en el medio del ring. Estaba aturdido, confundido, groggy y contra las cuerdas. La potencia militar más poderosa de la historia se había quebrado en su propio territorio y eso dejaba huérfanos a millones de ciudadanos que sentían que ya nunca volverían a estar del todo seguros en ningún lugar del planeta.

Colapsaron todos los teléfonos, menos los públicos. Eran increíbles las largas y cosmopolitas colas en las veredas donde se mezclaban un chino con un ecuatoriano y un sueco con este cordobés. Todos con el mismo objetivo de escuchar la voz de nuestros seres queridos y tranquilizarlos un poco. Certificar que estábamos vivos. Ellos, fuera de los Estados Unidos miraban la tele y veían en tiempo real lo que parecía el fin del mundo.

Cada vez que el ruido de un avión cruzaba el aire, la gente miraba con pánico hacia arriba. Estaban todos los aeropuertos cerrados y por eso solamente había dos posibilidades: o era un caza de la fuerza aérea norteamericana patrullando o era un nuevo atentado de la llamada tormenta de aviones que también se había descargado sobre el Pentagono. De vacaciones pero periodista siempre, me fui hasta el New York Times donde todos hablaban del olor de la muerte que había envenenado el aire de la gran manzana. De la falta de agua y de gas. Del polvillo que flotaba como una neblina tenebrosa. De pronto, empezaron a florecer banderas norteamericanas por todos los rincones. Como en una película. Una tienda vendió dos mil banderitas en una hora. Había sido un terremoto social y político provocado por un hombre. O por un grupo terrorista. Me quedé una hora frente al cuartel central de los bomberos y vi como rápidamente comenzaron a convertirse en los héroes que tanto buscan los norteamericanos. Había velas y flores en ese altar popular sobre la avenida. Cartas de agradecimiento y pésame en cada esquina.

Un par de días después comprobé en vivo y en directo como no hay una forma perfecta e infalible de prevenir o combatir este tipo de terrorismo suicida y fundamentalista. Volé de Nueva York a Washington, uniendo los dos centros geográficos claves del ataque de Bin Laden y nadie me revisó en el aeropuerto. Ni las valijas, ni las mochilas que llevamos con nosotros en la cabina del avión. Habían reforzado espectacularmente la seguridad y la presencia militar. Pero no se puede revisar a todos, todo el tiempo. Se hace materialmente imposible el tráfico aéreo y colapsa comercialmente cualquier empresa. Es inhumano cuando el campo de batalla es el mundo y el arma es un suicida. No hay forma de evitar esos ataques, es como combatir a ciegas, en un pantano y sin saber quién es quién. Esto cambia la lógica de la guerra y de la paz. Ese día hace 15 años comenzó una nueva era donde casi no hay certezas. Donde la seguridad universal es un helado que se derrite.

Estados Unidos lo sufrió en carne propia porque encima tenía con George Bush un presidente con el mismo mesianismo bélico que los terroristas. Bush no dudó en meter al mundo en una hoguera nuclear con tal de sobreactuar de guapo vaquero texano. Hace 15 años que las torres se arrodillaron y cayeron y se convirtieron en un mensaje para los gobiernos más pesados de la tierra. Necesitamos que haya cada vez más tolerancia racial, religiosa e ideológica. Y cada vez menos injusticias sociales que maten de hambre a tanta gente. Necesitamos incluir a todos los hombres de buena voluntad, la solidaridad de la mano tendida y no la codicia del financista. Necesitamos líderes racionales y no energúmenos como Bush o Bin Laden que pretenden decidir por todos nosotros, cual es el lugar del bien y cuál es el lugar del mal. Necesitamos cada vez más espacios para la paz y menos fascistas que industrialicen las guerras. Y lo necesitamos urgente. Antes que este planeta se convierta en el infierno que es la suma de todos los miedos y la consagración eterna del peligro. La mayor enseñanza me la dio mi hijo que en ese entonces tenía 11 años. Miró la foto que la NASA tomó desde el espacio que mostraba claramente el humo que surgía de ese agujero negro y me dijo: “Antes, lo único que se podía ver desde el espacio era la mayor construcción del hombre, la muralla china. Ahora también se puede observar la mayor destrucción del hombre…” Vivir en paz o en medio de una hecatombe cotidiana depende de nosotros. Cada uno decide…
La semana pasada le anticipé que se venía el llamado a indagatoria de Cristina y del cártel kirchnerista de la obra pública. Y se vino nomás. El juez Julián Ercolini aceptó el segundo pedido de los fiscales y convocó para el 20 de octubre a la ex presidenta y a sus principales cómplices, sickness Julio de Vido, help Lázaro Báez, site José López y Abel Fatala, entre otros. Y como si esto fuera poco, el magistrado dispuso la inhibición de todos sus bienes.

Los penitenciarios dicen, medio en broma, medio en serio, que están acondicionando en la cárcel de Ezeiza un pabellón llamado “Planificación Federal” donde ya están Ricardo Jaime y José López, primeras espadas de Julio de Vido. Ese sector también se puede bautizar: “Frente para la Valija”. O no fue magia. Sería too much.

Es que la presentación de los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques es una pieza jurídica impecable que debería estudiarse en las universidades. Luego del primer pedido de indagatoria, el juez quiso pisar sobre seguro y les pidió más pruebas. Y le llenaron el expediente de pruebas. Concretamente son 227 que sirven como argumentos inapelables de lo que ellos describen como “el plan sistemático ejecutado para saquear el estado”. Lo hicieron a través del direccionamiento de la obra pública constituyendo una verdadera asociación ilícita. Era tanta la soberbia y la impunidad que sentía Cristina que con premeditación y alevosía le otorgaron solo en Santa Cruz más de 16 mil millones de pesos a Lázaro Báez conocido socio comercial, amigo, testaferro y según dicen algunos, empleado de la familia presidencial.

¿Escuchó bien la cifra? Sólo en Santa Cruz fueron 16 mil millones de pesos.

La jefa de la asociación ilícita fue Cristina. Sus lugartenientes fueron los capos del ministerio de Planificación y Lázaro fue el principal, aunque no el único beneficiario del modelo de corrupción diversificada.

Por eso es el máximo terrateniente de la Patagonia. Por eso tiene más de 250 propiedades, algunas estancias fastuosas que nunca utilizó y cerca de un millar de vehículos algunos negros de alta gama típicos de las mafias y los narcos.

Lázaro ganaba las licitaciones caminando porque en la mayoría de los casos competía contra sí mismo. Eran trajes a su medida. El primer pago que le adelantaban era pura coima que regresaba al bolsillo de los Kirchner pagando fabulosos alquileres totalmente fuera de mercado o contratando cientos de habitaciones por fortunas en los hoteles K que nunca se utilizaban.

El único que estaba al día con los pagos cuando terminó el gobierno de Cristina fue Lázaro Báez. Cristina no quiso deberse a sí misma. La bulimia por el poder y el dinero fue una de las características que lo unía con el fallecido Néstor Kirchner.

Pero así  como le  anticipé que se venía el llamado a indagatoria hoy puedo decirles sin temor a equivocarme que se viene el segundo procesamiento para la ex jefa del estado. El primero fue por la causa de dólar futuro y estuvo a cargo del juez Claudio Bonadío. Pero este es mucho más grave porque ninguno tiene manera de justificar las montañas de dólares que tienen y porque está claro que lo hicieron cometiendo delitos en forma serial y organizada.

Cristina procesada por corrupción es el título que se viene en un par de semanas. O Cristina procesada por saquear al estado. O Cristina procesada por ser jefa de una asociación ilícita. ¿Se da cuenta de la gravedad de lo que estamos hablando? ¿Qué hará la presidenta que hasta ahora se refugió en el silencio? ¿Llamará a la resistencia? ¿A defender lo indefendible?

Horacio Verbitsky y Eugenio Raúl Zaffaroni  son sus principales asesores en las excusas y en los mecanismos de victimización. Insólitamente ellos dicen que esto es igual que la revolución libertadora de 1955 y que los gorilas persiguen a Cristina por todo lo bueno que hizo por el pueblo. Es tragicómico. Eso no se lo cree ni un nene de pecho. Hay que leer el riguroso escrito de los fiscales donde abundan pruebas documentales que certifican que los más de 12 años de gobierno kirchnerista fueron los más corruptos de la historia democrática. Nadie nunca robó tanto y en tan poco tiempo. Casi no hay funcionario que no tenga una investigación abierta.

No hay nada de política en el trabajo de Pollicita y Mahiques. Todo es investigación, detección y comprobación de delitos de lesa corrupción.

Cristina está atrapada y sin salida. No la acusan por su pensamiento. La persiguen penalmente por los millones y millones que robaron.

Hace poco le dije que de nada vale  que Cristina corra: el incendio va con ella. Por más maniobras igualmente delictivas que haga para insolventarse.

Una cosa es resistir para evitar que los más pobres paguen la fiesta kirchnerista. Y otra muy distinta es resistir para que los más ricos se la lleven de arriba y se vayan con los bolsillos llenos de dólares negros y sucios. Por eso la pregunta del momento que todo el mundo se hace es:

¿Cristina puede ir presa? Y yo siempre respondo lo mismo: claro que puede ir presa.  No hay dudas de que hubo coimas, enriquecimiento voraz, lavado de dinero y encubrimiento. Por lo tanto, puede y debe ir presa. La incógnita es: ¿Cuándo? Y ahí entramos en el terreno de la subjetividad porque los jueces tienen un sentido de la oportunidad política que no se puede obviar a la hora del análisis? ¿Qué significa esto? Que los magistrados no son suicidas y saben que la ex presidenta tiene todavía poder de movilización y de daño. No quieren generar un conflicto institucional y callejero de proporciones.  Yo le diría a modo de especulación que si en las elecciones de medio tiempo al gobierno de Cambiemos le va bien y las listas del cristinismo hacen sapo como se sospecha, será ese el momento de la verdad. En la debilidad política de Cristina y en la fortaleza de Macri se apoyarán los jueces para producir semejante hecatombe.

Cada olla ministerial que se destapa despide el olor nauseabundo del choreo a cuatro manos. Incluso en los organismos que tenían que controlar miraron para otro lado y fueron cómplices de las estafas. Son cifras incalculables. Ni ellos saben cuánto robaron. Los K corrompieron todo lo que tocaron. Fue corrupción para todos y todas.

Le repito: todo indica que en algunas semanas Cristina será procesada nuevamente. El tiempo pasa. La cárcel se acerca.
La semana pasada le anticipé que se venía el llamado a indagatoria de Cristina y del cártel kirchnerista de la obra pública. Y se vino nomás. El juez Julián Ercolini aceptó el segundo pedido de los fiscales y convocó para el 20 de octubre a la ex presidenta y a sus principales cómplices, sildenafil Julio de Vido, illness Lázaro Báez, sovaldi José López y Abel Fatala, entre otros. Y como si esto fuera poco, el magistrado dispuso la inhibición de todos sus bienes.

Los penitenciarios dicen, medio en broma, medio en serio, que están acondicionando en la cárcel de Ezeiza un pabellón llamado “Planificación Federal” donde ya están Ricardo Jaime y José López, primeras espadas de Julio de Vido. Ese sector también se puede bautizar: “Frente para la Valija”. O no fue magia. Sería too much.

Es que la presentación de los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques es una pieza jurídica impecable que debería estudiarse en las universidades. Luego del primer pedido de indagatoria, el juez quiso pisar sobre seguro y les pidió más pruebas. Y le llenaron el expediente de pruebas. Concretamente son 227 que sirven como argumentos inapelables de lo que ellos describen como “el plan sistemático ejecutado para saquear el estado”. Lo hicieron a través del direccionamiento de la obra pública constituyendo una verdadera asociación ilícita. Era tanta la soberbia y la impunidad que sentía Cristina que con premeditación y alevosía le otorgaron solo en Santa Cruz más de 16 mil millones de pesos a Lázaro Báez conocido socio comercial, amigo, testaferro y según dicen algunos, empleado de la familia presidencial.

¿Escuchó bien la cifra? Sólo en Santa Cruz fueron 16 mil millones de pesos.

La jefa de la asociación ilícita fue Cristina. Sus lugartenientes fueron los capos del ministerio de Planificación y Lázaro fue el principal, aunque no el único beneficiario del modelo de corrupción diversificada.

Por eso es el máximo terrateniente de la Patagonia. Por eso tiene más de 250 propiedades, algunas estancias fastuosas que nunca utilizó y cerca de un millar de vehículos algunos negros de alta gama típicos de las mafias y los narcos.

Lázaro ganaba las licitaciones caminando porque en la mayoría de los casos competía contra sí mismo. Eran trajes a su medida. El primer pago que le adelantaban era pura coima que regresaba al bolsillo de los Kirchner pagando fabulosos alquileres totalmente fuera de mercado o contratando cientos de habitaciones por fortunas en los hoteles K que nunca se utilizaban.

El único que estaba al día con los pagos cuando terminó el gobierno de Cristina fue Lázaro Báez. Cristina no quiso deberse a sí misma. La bulimia por el poder y el dinero fue una de las características que lo unía con el fallecido Néstor Kirchner.

Pero así  como le  anticipé que se venía el llamado a indagatoria hoy puedo decirles sin temor a equivocarme que se viene el segundo procesamiento para la ex jefa del estado. El primero fue por la causa de dólar futuro y estuvo a cargo del juez Claudio Bonadío. Pero este es mucho más grave porque ninguno tiene manera de justificar las montañas de dólares que tienen y porque está claro que lo hicieron cometiendo delitos en forma serial y organizada.

Cristina procesada por corrupción es el título que se viene en un par de semanas. O Cristina procesada por saquear al estado. O Cristina procesada por ser jefa de una asociación ilícita. ¿Se da cuenta de la gravedad de lo que estamos hablando? ¿Qué hará la presidenta que hasta ahora se refugió en el silencio? ¿Llamará a la resistencia? ¿A defender lo indefendible?

Horacio Verbitsky y Eugenio Raúl Zaffaroni  son sus principales asesores en las excusas y en los mecanismos de victimización. Insólitamente ellos dicen que esto es igual que la revolución libertadora de 1955 y que los gorilas persiguen a Cristina por todo lo bueno que hizo por el pueblo. Es tragicómico. Eso no se lo cree ni un nene de pecho. Hay que leer el riguroso escrito de los fiscales donde abundan pruebas documentales que certifican que los más de 12 años de gobierno kirchnerista fueron los más corruptos de la historia democrática. Nadie nunca robó tanto y en tan poco tiempo. Casi no hay funcionario que no tenga una investigación abierta.

No hay nada de política en el trabajo de Pollicita y Mahiques. Todo es investigación, detección y comprobación de delitos de lesa corrupción.

Cristina está atrapada y sin salida. No la acusan por su pensamiento. La persiguen penalmente por los millones y millones que robaron.

Hace poco le dije que de nada vale  que Cristina corra: el incendio va con ella. Por más maniobras igualmente delictivas que haga para insolventarse.

Una cosa es resistir para evitar que los más pobres paguen la fiesta kirchnerista. Y otra muy distinta es resistir para que los más ricos se la lleven de arriba y se vayan con los bolsillos llenos de dólares negros y sucios. Por eso la pregunta del momento que todo el mundo se hace es:

¿Cristina puede ir presa? Y yo siempre respondo lo mismo: claro que puede ir presa.  No hay dudas de que hubo coimas, enriquecimiento voraz, lavado de dinero y encubrimiento. Por lo tanto, puede y debe ir presa. La incógnita es: ¿Cuándo? Y ahí entramos en el terreno de la subjetividad porque los jueces tienen un sentido de la oportunidad política que no se puede obviar a la hora del análisis? ¿Qué significa esto? Que los magistrados no son suicidas y saben que la ex presidenta tiene todavía poder de movilización y de daño. No quieren generar un conflicto institucional y callejero de proporciones.  Yo le diría a modo de especulación que si en las elecciones de medio tiempo al gobierno de Cambiemos le va bien y las listas del cristinismo hacen sapo como se sospecha, será ese el momento de la verdad. En la debilidad política de Cristina y en la fortaleza de Macri se apoyarán los jueces para producir semejante hecatombe.

Cada olla ministerial que se destapa despide el olor nauseabundo del choreo a cuatro manos. Incluso en los organismos que tenían que controlar miraron para otro lado y fueron cómplices de las estafas. Son cifras incalculables. Ni ellos saben cuánto robaron. Los K corrompieron todo lo que tocaron. Fue corrupción para todos y todas.

Le repito: todo indica que en algunas semanas Cristina será procesada nuevamente. El tiempo pasa. La cárcel se acerca.
Paren de matar. La verdad es que no se me ocurre otra cosa que decir: paren de matar. Le cuento brevemente dos historias absolutamente desgarradoras.

Dos laburantes fueron atacados por delincuentes que terminaron muertos y esas dos víctimas, discount ahora están detenidas.

Por un lado está lo que le pasó al remisero en el Partido de San Martín. Un ladrón intentó asaltarlo a mano armada. El chofer lo enfrentó, unhealthy forcejeó con el atacante y logró arrebatarle la pistola. ¿Qué hizo? Le metió dos tiros y lo mató.

El otro trabajador es un carnicero que trabaja de sol a sol y se rompe la espalda de tanto esfuerzo. Esto ocurrió en Zárate. Dos chorros entraron al negocio pero el comerciante se resistió y logró poner en fuga a los pistoleros. El carnicero los persiguió con el auto a los que escapaban en moto mientras disparaban con su pistola. El carnicero los atropelló a propósito y uno de ellos quedó aplastado entre el auto y la base de caño de un semáforo. El otro, herido alcanzó a huir. Pero el que quedó en el suelo, apenas podía moverse mientras los vecinos lo insultaban y algunos los golpeaban. No lo lincharon de casualidad porque lo vieron muy mal herido. Estaba muy golpeado y de hecho, murió a las pocas horas en el hospital.

Dos ladrones muertos, dos trabajadores que se defendieron ahora están presos. Uno en Zárate y otro en el partido de San Martín, el mismo lugar donde hace poco se levantó el gran debate producto de que el médico Lino Villar Cataldo abatió a balazos al delincuente que le quiso robar el auto con un pistolón en la mano.

El médico está libre pero es un muerto en vida. Tiene arruinada su existencia y vive amenazado.

Todos los delincuentes muertos tenían antecedentes y dos de ellos ya habían estado presos y por distintos motivos habían recuperado su libertad. Este es otro tema de debate. ¿Qué hace la justicia que no puede mantener a los delincuentes presos? ¿Todo el tiempo salen por la llamada puerta giratoria? Supongo que habrá jueces que lo harán por miedo, otros por plata y algunos por ideología.

Pero lo cierto es que vuelven locos a los funcionarios civiles del estado. Todos los días tiene casos donde detienen a  algunos cabecillas del narcotráfico y a la semana los vuelven a detener en otro operativo porque no estuvieron presos más de 48 horas. Algo hay que hacer al respecto.

Hace apenas dos semanas le dije y quiero repetirle que nuestro trabajo, siempre está lleno de dilemas éticos que nos interpelan todos los días. Yo utilizo una fórmula que me sirve para equivocarme lo menos posible. Trato de contar los hechos con la máxima rigurosidad posible, pero parado en el lugar de las víctimas, y nunca de los victimarios. En estos casos terribles pasa lo mismo. Me pongo en el lugar del remisero, el carnicero y el médico. Ahora están acusados de haber matado a una persona. No se vuelve fácil de ese lugar sin pasar por pesadillas, culpas terribles y hasta insomnios prolongados. Nunca es gratis matar a una persona. Quedan como víctimas de un delito pero también de una justicia que todavía duda si fue en defensa propia o no. Si se excedieron o no en su intento de que no los asesinen. ¿Quién es capaz de juzgar eso? ¿Cuáles son los parámetros para medir si la reacción fue desproporcionada o no? ¿Quién sabe el miedo, el terror y el odio que se le despierta a una persona cuando es golpeado y amenazado de muerte con arma? Una bala era suficiente. ¿Dos Balas?¿Tendrían que haberlos dejarlo escapar en la moto o chocarlos suavemente para que solo se caigan y llamar a la policía?

Resulta que ahora los tres están en el  banquillo de los acusados y tienen que dar explicaciones.

Es un tema muy delicado y complejo. Yo estoy absolutamente en contra de la justicia por mano propia y de que la gente se arme para garantizar la seguridad que le tiene que garantizar el estado. Pero tampoco creo que haya que ensañarse con la persona decente y honrada que se defendió de un ataque feroz e inesperado. Insisto: ¿Quién sabe cómo va a reaccionar en una situación tan violenta?

Yo sé que a las armas las carga el diablo y ya se sabe quién la descarga. Todos los estudios científicos de todos los países del mundo sin excepción demuestran que si una persona tiene armas en su casa hay más posibilidades de que los delincuentes lo asesinen.
Por eso es una verdadero despropósito que algunos irresponsables fomenten esa idea nefasta de que una familia debe armarse para garantizar su propia seguridad. Ojo con la chantada demagógica propia de dirigentes rústicos y derechistas.

Soy consciente que el estado no hace todo lo que debería hacer. Que en muchos casos lo hace tarde y mal. Pero hay que luchar, reclamar, exigir y movilizar para que los estados nacionales, provinciales y municipales nos brinden una mejor protección a nosotros y a nuestras familias. Pero un padre o un hijo no pueden reemplazar al estado y tener una pistola debajo de la almohada.

Comprendo que el miedo y la desconfianza en las autoridades políticas y en la propia policía empujo a mucha gente honesta a tener un arma o varias en su casa.
Lo entiendo pero no lo justifico bajo ningún punto de vista. Tener un arma, siempre es mucho más peligroso para la víctima del hecho delictivo. Siempre hay más posibilidades de que salga herido o muerto alguien de la familia asaltada. Por varios motivos, pero uno fundamental: los profesionales en la utilización del arma son los delincuentes. Los ladrones y criminales andan todo el día con armas y las manejan mucho mejor que el mejor de los civiles aunque de vez en cuando vaya a practicar al tiro federal.
Esa persona está dispuesta a todo. Su vida no vale nada. Está jugado, como dicen en su jerga. Yo sé que es difícil en estos momentos explicar esto. Que mucha gente tiene una escopeta en el ropero y eso le permite dormir mucho más tranquilo. Pero es un autoengaño. Una película de Rambo que proyectamos en nuestra conciencia pero que pone en mayor peligro a toda la familia. Necesitamos mucha mayor seguridad. De eso no hay duda. Hay que exigirla a gritos a las autoridades. Pero la responsabilidad de cuidarnos es del Estado. Para eso pagamos los impuestos y por eso una sociedad democrática delega esa tarea. Hay que decirle adiós a las armas. Una sociedad con menos armas es una sociedad donde hay menos muertes. No tenga duda. La presencia de un arma en una casa triplica las posibilidades de que haya un homicidio. El 50% de los disparos accidentales que afectan a los chicos ocurren en la propia casa de la víctima. Y el 38% en la casa de amigos o familiares. Es de terror.
Un suicidio social en cuotas. La mitad de las armas que hay en Argentina están en manos de gente que no tiene la menor idea de cómo se manejan o que alguna vez tiró algún tiro en el campo. Por eso el tiro siempre sale por la culata. Aunque maten al delincuente ya no podrán vivir con esa carga. No les haga caso a los demagogos y oportunistas. No caiga en la locura de la justicia por mano propia. No se convierta en lo que combatimos. Hay que educar a nuestros hijos para la paz y no para la guerra. Si el diablo no carga las armas, nadie debe cargarlas. La vida no vale nada pero nada vale una vida. La Argentina sangra. Antes de que todos terminemos muertos, por favor, paren de matar.
Paren de matar. La verdad es que no se me ocurre otra cosa que decir: paren de matar. Le cuento brevemente dos historias absolutamente desgarradoras.

Dos laburantes fueron atacados por delincuentes que terminaron muertos y esas dos víctimas, sick ahora están detenidas.

Por un lado está lo que le pasó al remisero en el Partido de San Martín. Un ladrón intentó asaltarlo a mano armada. El chofer lo enfrentó, salve forcejeó con el atacante y logró arrebatarle la pistola. ¿Qué hizo? Le metió dos tiros y lo mató.

El otro trabajador es un carnicero que trabaja de sol a sol y se rompe la espalda de tanto esfuerzo. Esto ocurrió en Zárate. Dos chorros entraron al negocio pero el comerciante se resistió y logró poner en fuga a los pistoleros. El carnicero los persiguió con el auto a los que escapaban en moto mientras disparaban con su pistola. El carnicero los atropelló a propósito y uno de ellos quedó aplastado entre el auto y la base de caño de un semáforo. El otro, cialis sale herido alcanzó a huir. Pero el que quedó en el suelo, apenas podía moverse mientras los vecinos lo insultaban y algunos los golpeaban. No lo lincharon de casualidad porque lo vieron muy mal herido. Estaba muy golpeado y de hecho, murió a las pocas horas en el hospital.

Dos ladrones muertos, dos trabajadores que se defendieron ahora están presos. Uno en Zárate y otro en el partido de San Martín, el mismo lugar donde hace poco se levantó el gran debate producto de que el médico Lino Villar Cataldo abatió a balazos al delincuente que le quiso robar el auto con un pistolón en la mano.

El médico está libre pero es un muerto en vida. Tiene arruinada su existencia y vive amenazado.

Todos los delincuentes muertos tenían antecedentes y dos de ellos ya habían estado presos y por distintos motivos habían recuperado su libertad. Este es otro tema de debate. ¿Qué hace la justicia que no puede mantener a los delincuentes presos? ¿Todo el tiempo salen por la llamada puerta giratoria? Supongo que habrá jueces que lo harán por miedo, otros por plata y algunos por ideología.

Pero lo cierto es que vuelven locos a los funcionarios civiles del estado. Todos los días tiene casos donde detienen a  algunos cabecillas del narcotráfico y a la semana los vuelven a detener en otro operativo porque no estuvieron presos más de 48 horas. Algo hay que hacer al respecto.

Hace apenas dos semanas le dije y quiero repetirle que nuestro trabajo, siempre está lleno de dilemas éticos que nos interpelan todos los días. Yo utilizo una fórmula que me sirve para equivocarme lo menos posible. Trato de contar los hechos con la máxima rigurosidad posible, pero parado en el lugar de las víctimas, y nunca de los victimarios. En estos casos terribles pasa lo mismo. Me pongo en el lugar del remisero, el carnicero y el médico. Ahora están acusados de haber matado a una persona. No se vuelve fácil de ese lugar sin pasar por pesadillas, culpas terribles y hasta insomnios prolongados. Nunca es gratis matar a una persona. Quedan como víctimas de un delito pero también de una justicia que todavía duda si fue en defensa propia o no. Si se excedieron o no en su intento de que no los asesinen. ¿Quién es capaz de juzgar eso? ¿Cuáles son los parámetros para medir si la reacción fue desproporcionada o no? ¿Quién sabe el miedo, el terror y el odio que se le despierta a una persona cuando es golpeado y amenazado de muerte con arma? Una bala era suficiente. ¿Dos Balas?¿Tendrían que haberlos dejarlo escapar en la moto o chocarlos suavemente para que solo se caigan y llamar a la policía?

Resulta que ahora los tres están en el  banquillo de los acusados y tienen que dar explicaciones.

Es un tema muy delicado y complejo. Yo estoy absolutamente en contra de la justicia por mano propia y de que la gente se arme para garantizar la seguridad que le tiene que garantizar el estado. Pero tampoco creo que haya que ensañarse con la persona decente y honrada que se defendió de un ataque feroz e inesperado. Insisto: ¿Quién sabe cómo va a reaccionar en una situación tan violenta?

Yo sé que a las armas las carga el diablo y ya se sabe quién la descarga. Todos los estudios científicos de todos los países del mundo sin excepción demuestran que si una persona tiene armas en su casa hay más posibilidades de que los delincuentes lo asesinen.
Por eso es una verdadero despropósito que algunos irresponsables fomenten esa idea nefasta de que una familia debe armarse para garantizar su propia seguridad. Ojo con la chantada demagógica propia de dirigentes rústicos y derechistas.

Soy consciente que el estado no hace todo lo que debería hacer. Que en muchos casos lo hace tarde y mal. Pero hay que luchar, reclamar, exigir y movilizar para que los estados nacionales, provinciales y municipales nos brinden una mejor protección a nosotros y a nuestras familias. Pero un padre o un hijo no pueden reemplazar al estado y tener una pistola debajo de la almohada.

Comprendo que el miedo y la desconfianza en las autoridades políticas y en la propia policía empujo a mucha gente honesta a tener un arma o varias en su casa.
Lo entiendo pero no lo justifico bajo ningún punto de vista. Tener un arma, siempre es mucho más peligroso para la víctima del hecho delictivo. Siempre hay más posibilidades de que salga herido o muerto alguien de la familia asaltada. Por varios motivos, pero uno fundamental: los profesionales en la utilización del arma son los delincuentes. Los ladrones y criminales andan todo el día con armas y las manejan mucho mejor que el mejor de los civiles aunque de vez en cuando vaya a practicar al tiro federal.
Esa persona está dispuesta a todo. Su vida no vale nada. Está jugado, como dicen en su jerga. Yo sé que es difícil en estos momentos explicar esto. Que mucha gente tiene una escopeta en el ropero y eso le permite dormir mucho más tranquilo. Pero es un autoengaño. Una película de Rambo que proyectamos en nuestra conciencia pero que pone en mayor peligro a toda la familia. Necesitamos mucha mayor seguridad. De eso no hay duda. Hay que exigirla a gritos a las autoridades. Pero la responsabilidad de cuidarnos es del Estado. Para eso pagamos los impuestos y por eso una sociedad democrática delega esa tarea. Hay que decirle adiós a las armas. Una sociedad con menos armas es una sociedad donde hay menos muertes. No tenga duda. La presencia de un arma en una casa triplica las posibilidades de que haya un homicidio. El 50% de los disparos accidentales que afectan a los chicos ocurren en la propia casa de la víctima. Y el 38% en la casa de amigos o familiares. Es de terror.
Un suicidio social en cuotas. La mitad de las armas que hay en Argentina están en manos de gente que no tiene la menor idea de cómo se manejan o que alguna vez tiró algún tiro en el campo. Por eso el tiro siempre sale por la culata. Aunque maten al delincuente ya no podrán vivir con esa carga. No les haga caso a los demagogos y oportunistas. No caiga en la locura de la justicia por mano propia. No se convierta en lo que combatimos. Hay que educar a nuestros hijos para la paz y no para la guerra. Si el diablo no carga las armas, nadie debe cargarlas. La vida no vale nada pero nada vale una vida. La Argentina sangra. Antes de que todos terminemos muertos, por favor, paren de matar.
Julio de Vido está cada día más cerca del abismo. Su prontuario cada vez es más voluminoso y su libertad está cada vez más comprometida. Elisa Carrió pidió que se lo excluya de la Cámara de Diputados por inhabilidad moral. Presentó este proyecto porque considera que la elevación a juicio oral por su responsabilidad en el siniestro de Estación Once y su procesamiento por parte del juez Julián Ercolini por coimas en la compra de trenes, purchase son causas suficientes como para que De Vido deje de ser legislador. La diputada Carrió ya lo había denunciado en el 2008 como integrante de una asociación ilícita dedicada a saquear al estado, salve algo similar al dictamen de Gerardo Pollicita sobre los doce años de kirchnerato.

Margarita Stolbizer y su asesora Silvina Martínez, lo acaban de denunciar por otros dos casos de corrupción escandalosa que perjudicaron directamente a ciudadanos de Villa Gesell. Por viviendas populares en su mayoría no construidas aunque pagadas por De Vido y por la no realización de la  obra más importante de suministro de energía en la historia de la villa turística. Hay facturas truchas. Adelantos millonarios, obras no terminadas y empresas flamantes con un solo empleado. Más claro, imposible.

Están acusados de administración fraudulenta y malversación de caudales públicos junto a otros integrantes de su banda como José López y Abel Fatala.

No es casual que para Managment and Fit, el eterno cajero de los Kirchner integre el grupo de los funcionarios con mayor imagen negativa. Para la consultora el ex súper ministro tiene casi 52 puntos de mala imagen, casi 15 de regular y el 10 % de las personas dice no conocerlo.

El futuro de Julio de Vido está cada día más turbio. Está acosado por tres procesamientos de la justicia y embargos por más de 1.000 millones de pesos. Y seguramente esto es solo el comienzo de sus múltiples recorridos por tribunales.

No tiene nombre lo que hizo con la empresa Yacimientos Carboníferos de Rio Turbio, casi un coto de caza de quien fuera un poderoso e intocable soldado de Cristina.

Se lo resumo: en Rio Turbio, el comandante De Vido utilizó todos los mecanismos de corrupción que hicieron famoso mundialmente a su Frente para la Valija. El sistema más utilizado fue la triangulación con universidades para desviar fondos hacia los bolsillos de sus cómplices. Se firmaron convenios con la Tecnológica de Santa Cruz, con la Universidad de Buenos Aires y con la de la Matanza. El operador de estas estafas fue Roberto Baratta, pero ya se sabe, lo barato sale caro. Nos costó carísimo a todos los argentinos. Esos acuerdos con la pátina de respetabilidad que tiene una casa de altos estudios tenía el objetivo de evitar controles y gambetear licitaciones. Todos dicen que fue un invento de Julio de Vido que se aplicó en distintas circunstancias. Creativo para el mal como la mayoría de los cómplices de Cristina. Estamos hablando de verdaderas fortunas robadas en forma de sobreprecios. Todo tipo de maniobras fraudulentas. Y como si esto fuera poco la auditoría que realizó la nueva intervención encontró varias salvajadas. No se privaban de nada los integrantes del Cártel de De Vido.

Un descontrol. Un verdadero festival de corrupción del rey de la chequera que llegó a manejar la friolera de 740.560 millones de pesos. Eso sin contar que utilizó parte de ese dinero para comprar voluntades políticas ajenas y enriquecer bolsillos propios. Por eso el fracaso brutal del agujero negro energético que nos dejó como una bomba de fragmentación.

Por eso decimos que a Julio de Vido se le viene la noche, está frente al abismo y su futuro es cada vez más turbio.

El juez Claudio Bonadío lo procesó por el siniestro de la estación Once donde murieron 52 personas. Y elevó la causa  a juicio oral.

El juez Julián Ercolini lo procesó por coimas en la compra de trenes a España y Portugal.

El juez Sebastián Ramos lo procesó por la no renegociación de contratos ferroviarios.

Pero, insisto, esto es solo el comienzo de quien acompañó a Néstor y Cristina desde el principio y hasta el final.

La Venezuela chavista fue otra puerta abierta a la delincuencia de estado. Desde Antonini Wilson hasta Claudio Uberti pasando por la compra de gas con sobreprecios y las bicicletas financieras con dólares bolivarianos negociados en el mercado negro.

El hombre tiene la cara de piedra y fue capaz de decir que José López no era su mano derecha después de que la televisión se cansó de mostrar el video en donde lo decía. Mentir así en la cara a todos los argentinos delante de las cámaras habla de su irracionalidad. Es el colmo de un ladrón. Que encima nos trate a todos como boludos. Porque eso es lo que está haciendo. En cualquier momento va a decir  que nunca fue ministro. Josesito López, Ricardo Jaime, dos de sus subordinados y Lázaro Báez, el principal beneficiado de obras públicas lo esperan en un pabellón de Ezeiza. Seguramente tienen mucho para conversar de los viejos tiempos donde el dinero brotaba de la tierra y de las privaciones de los argentinos más pobres. Por eso no me canso de decir que fueron mucho más buitres que pingüinos. Más carroñeros que simpáticos.

Julio de Vido se enfrenta al peor de los mundos. Al peor momento de su vida.

En unos días, De Vido va a tener que declarar por la corrupción en la construcción de viviendas del programa “Sueños Compartidos” que fue la pesadilla que ensució el pañuelo blanco de Hebe Bonafini asociada a Sergio Schocklender. Pero el dinero era entregado por De Vido por orden de Néstor y Cristina.

Fue funcionario eterno del matrimonio Kirchner. Jamás dejó de ser ministro ni en la Nación ni en la provincia de Santa Cruz.

Por algo la doctora Elisa Carrió dijo que ella va a ser feliz el día que vea preso a Julio de Vido. Es que ella lo denunció como cajero de Néstor Kirchner en el 2004 y recién ahora, 12 años después, don Julio empieza a caminar por el terreno minado de Comodoro Py.

Pero lo más increíble es que se está buscando un buque ruso lleno de gas licuado que se pagó una fortuna y nunca llegó a Buenos Aires. No está. Se fue. ¿Se habrá hundido en el Triángulo de las Bermudas o en el pantano de la corrupción del kirchnerismo que en este caso batiría todos los records de truchadas? Hasta ahora nadie se había afanado un barco ruso lleno de gas. Se nota que a De Vido le empezaron a entrar las balas. Tiene que  dar explicaciones sobre el millonario nivel de vida que disfruta pese a que hace casi tres décadas que es funcionario y cobra sueldos como empleado del estado. Es que vive como un excéntrico magnate berlusconiano.

En cualquier olla que se destape aparece don Julio. Va a desfilar por tribunales. Es diputado, pero está más cerca de la  cárcel que de su banca.
Julio de Vido está cada día más cerca del abismo. Su prontuario cada vez es más voluminoso y su libertad está cada vez más comprometida. Elisa Carrió pidió que se lo excluya de la Cámara de Diputados por inhabilidad moral. Presentó este proyecto porque considera que la elevación a juicio oral por su responsabilidad en el siniestro de Estación Once y su procesamiento por parte del juez Julián Ercolini por coimas en la compra de trenes, mind see son causas suficientes como para que De Vido deje de ser legislador. La diputada Carrió ya lo había denunciado en el 2008 como integrante de una asociación ilícita dedicada a saquear al estado, nurse algo similar al dictamen de Gerardo Pollicita sobre los doce años de kirchnerato.

Margarita Stolbizer y su asesora Silvina Martínez, what is ed lo acaban de denunciar por otros dos casos de corrupción escandalosa que perjudicaron directamente a ciudadanos de Villa Gesell. Por viviendas populares en su mayoría no construidas aunque pagadas por De Vido y por la no realización de la  obra más importante de suministro de energía en la historia de la villa turística. Hay facturas truchas. Adelantos millonarios, obras no terminadas y empresas flamantes con un solo empleado. Más claro, imposible.

Están acusados de administración fraudulenta y malversación de caudales públicos junto a otros integrantes de su banda como José López y Abel Fatala.

No es casual que para Managment and Fit, el eterno cajero de los Kirchner integre el grupo de los funcionarios con mayor imagen negativa. Para la consultora el ex súper ministro tiene casi 52 puntos de mala imagen, casi 15 de regular y el 10 % de las personas dice no conocerlo.

El futuro de Julio de Vido está cada día más turbio. Está acosado por tres procesamientos de la justicia y embargos por más de 1.000 millones de pesos. Y seguramente esto es solo el comienzo de sus múltiples recorridos por tribunales.

No tiene nombre lo que hizo con la empresa Yacimientos Carboníferos de Rio Turbio, casi un coto de caza de quien fuera un poderoso e intocable soldado de Cristina.

Se lo resumo: en Rio Turbio, el comandante De Vido utilizó todos los mecanismos de corrupción que hicieron famoso mundialmente a su Frente para la Valija. El sistema más utilizado fue la triangulación con universidades para desviar fondos hacia los bolsillos de sus cómplices. Se firmaron convenios con la Tecnológica de Santa Cruz, con la Universidad de Buenos Aires y con la de la Matanza. El operador de estas estafas fue Roberto Baratta, pero ya se sabe, lo barato sale caro. Nos costó carísimo a todos los argentinos. Esos acuerdos con la pátina de respetabilidad que tiene una casa de altos estudios tenía el objetivo de evitar controles y gambetear licitaciones. Todos dicen que fue un invento de Julio de Vido que se aplicó en distintas circunstancias. Creativo para el mal como la mayoría de los cómplices de Cristina. Estamos hablando de verdaderas fortunas robadas en forma de sobreprecios. Todo tipo de maniobras fraudulentas. Y como si esto fuera poco la auditoría que realizó la nueva intervención encontró varias salvajadas. No se privaban de nada los integrantes del Cártel de De Vido.

Un descontrol. Un verdadero festival de corrupción del rey de la chequera que llegó a manejar la friolera de 740.560 millones de pesos. Eso sin contar que utilizó parte de ese dinero para comprar voluntades políticas ajenas y enriquecer bolsillos propios. Por eso el fracaso brutal del agujero negro energético que nos dejó como una bomba de fragmentación.

Por eso decimos que a Julio de Vido se le viene la noche, está frente al abismo y su futuro es cada vez más turbio.

El juez Claudio Bonadío lo procesó por el siniestro de la estación Once donde murieron 52 personas. Y elevó la causa  a juicio oral.

El juez Julián Ercolini lo procesó por coimas en la compra de trenes a España y Portugal.

El juez Sebastián Ramos lo procesó por la no renegociación de contratos ferroviarios.

Pero, insisto, esto es solo el comienzo de quien acompañó a Néstor y Cristina desde el principio y hasta el final.

La Venezuela chavista fue otra puerta abierta a la delincuencia de estado. Desde Antonini Wilson hasta Claudio Uberti pasando por la compra de gas con sobreprecios y las bicicletas financieras con dólares bolivarianos negociados en el mercado negro.

El hombre tiene la cara de piedra y fue capaz de decir que José López no era su mano derecha después de que la televisión se cansó de mostrar el video en donde lo decía. Mentir así en la cara a todos los argentinos delante de las cámaras habla de su irracionalidad. Es el colmo de un ladrón. Que encima nos trate a todos como boludos. Porque eso es lo que está haciendo. En cualquier momento va a decir  que nunca fue ministro. Josesito López, Ricardo Jaime, dos de sus subordinados y Lázaro Báez, el principal beneficiado de obras públicas lo esperan en un pabellón de Ezeiza. Seguramente tienen mucho para conversar de los viejos tiempos donde el dinero brotaba de la tierra y de las privaciones de los argentinos más pobres. Por eso no me canso de decir que fueron mucho más buitres que pingüinos. Más carroñeros que simpáticos.

Julio de Vido se enfrenta al peor de los mundos. Al peor momento de su vida.

En unos días, De Vido va a tener que declarar por la corrupción en la construcción de viviendas del programa “Sueños Compartidos” que fue la pesadilla que ensució el pañuelo blanco de Hebe Bonafini asociada a Sergio Schocklender. Pero el dinero era entregado por De Vido por orden de Néstor y Cristina.

Fue funcionario eterno del matrimonio Kirchner. Jamás dejó de ser ministro ni en la Nación ni en la provincia de Santa Cruz.

Por algo la doctora Elisa Carrió dijo que ella va a ser feliz el día que vea preso a Julio de Vido. Es que ella lo denunció como cajero de Néstor Kirchner en el 2004 y recién ahora, 12 años después, don Julio empieza a caminar por el terreno minado de Comodoro Py.

Pero lo más increíble es que se está buscando un buque ruso lleno de gas licuado que se pagó una fortuna y nunca llegó a Buenos Aires. No está. Se fue. ¿Se habrá hundido en el Triángulo de las Bermudas o en el pantano de la corrupción del kirchnerismo que en este caso batiría todos los records de truchadas? Hasta ahora nadie se había afanado un barco ruso lleno de gas. Se nota que a De Vido le empezaron a entrar las balas. Tiene que  dar explicaciones sobre el millonario nivel de vida que disfruta pese a que hace casi tres décadas que es funcionario y cobra sueldos como empleado del estado. Es que vive como un excéntrico magnate berlusconiano.

En cualquier olla que se destape aparece don Julio. Va a desfilar por tribunales. Es diputado, pero está más cerca de la  cárcel que de su banca.
Los tristemente célebres fondos de Santa Cruz funcionan como una radiografía de lo peor del kirchhenrismo. Todo su manejo corrupto estuvo envuelto en mentiras administrativas, no rx hipocresías ideológicas y el autoritarismo de considerar al estado como algo de su propiedad. Confirma que el matrimonio entre Néstor y Cristina siempre se sintió dueño del poder político y no meros inquilinos sometidos a la alternancia democrática.

Vamos por partes:

1)       La hipocresía ideológica. En estos últimos años, ampoule disfrazados de progresistas, there los pingüinos hablaron pestes de la figura de Domingo Cavallo y del mundo financiero. Sin embargo, el ex superministro de Economía de Menem siempre considero a Néstor como uno de sus mejores alumnos y por eso le dio los 600 millones de dólares por regalías petrolíferas mal liquidadas. Y además porque Néstor y los gobernadores de otras provincias petroleras apoyaron con fervor neoliberal la privatización de YPF. Nunca hay que olvidar que el miembro informante de la sesión clave fue Oscar Parrilli. Todo a pedido de Carlos Menem. Los diarios de la época, definían a Kirchner como un hombre de Cavallo y/ de Manzano. Y Cristina en mi programa de cable no quiso decir a quien apoyaba en la interna del PJ porteño: “todos son amigos”, dijo en referencia a los tres competidores: Irma Roy, Gustavo Béliz y Domingo Cavallo. Y como si esto fuera poco, pese a que después se llenaron la boca de un presunto nacionalismo, llevó los fondos a los bancos del capitalismo financiero tanto de Estados Unidos como de Suiza.

2)        Las mentiras administrativas. Cometieron varios delitos al no dar ningún tipo de información sobre los fondos que en algún momento llegaron a ser más de 1.000 millones de dólares y que se esfumaron hasta quedar apenas 30 mil. No se conocen que intereses cobraron, a que plazo y donde depositarios, que timba financiera hicieron. Se negaron a informar al pueblo de Santa Cruz y a sus representantes. Y eso levantó todo tipo de sospechas.

3)       Autoritarismo y propiedad del estado. A tanto llegó esa apropiación del gobierno y el manejo feudal que hicieron que les parecía lo más normal del mundo que pese a que ya era presidente de la Nación, los resúmenes de cuenta llegaran a nombre de Néstor pese a que ya había dejado de ser gobernador. Por algo Sergio Acevedo renunció 14 días después de haber anunciado la repatriación de esos dineros públicos que en una porción importante estuvieron en cuentas privadas como la del ex presidente fallecido. Entre otras cosas ejercieron su feroz agresividad y persecución al procurador Eduardo Sosa al que lo sacaron del medio y nunca escucharon a la Corte Suprema que les ordenaba corregir esa situación. Por eso atacaron tanto a los periodistas que se metieron a investigar este tema. Hace 10 años, si escuchó bien, 10 años, en el 2006, con Marcelo Longobardi tuvimos que abandonar nuestro programa televisivo “Fuego Cruzado” por las presiones brutales de Néstor a través de Julio de Vido. Es que todo el tema de los Fondos de Santa Cruz está manchado de plata negra y negocios sucios.  El que manejó los fondos fue Aldo Ducler y su financiera Mercado Abierto. Ducler no solo había sido funcionario del dictador Leopoldo Fortunato Galteri. También fue investigado por el senado norteamericano acusado de blanquear dinero narco del Cártel de Juarez. Como todo tiene que ver con todo y los especialistas en operaciones encubiertas se complementan, hay que decir que Jorge “Coqui” Capitanich fue socio de Ducler.

La rigurosa investigación de Nicolás Wiñazky coloca nuevamente en el escenario la metodología kirchnerista que se repitió en el país durante más de 12 años escandalosos. Transfirieron al exterior de a dos millones de dólares para disimular los negociados y alguna operación fue autorizada por el todo terreno Lázaro Báez K mientras trabajaba en el Banco de Santa Cruz.

La mayoría de esos dólares fueron a parar a cuentas de personas desconocidas o al propio Néstor. El tema se puso más complejo cuando el gobernador Daniel Peralta tuvo que pagar sueldos porque se le incendiaba la provincia y casi 200 millones aparecieron como por arte de magia en Rio Gallegos. Alicia Kirchner redujo a la servidumbre a la legislatura y les hizo sacar 5 leyes que entre gallos y medianoche aprobaron la rendición de activos financieros. Quisieron emprolijar un poco pero lo hicieron de prepo y con extorsiones, cómo es su costumbre. Un comportamiento de señor feudal que luego derivó perfeccionado en las coimas y estafas de la obra pública y el petróleo que fundó el ladriprogresismo y el Frente para el Chavismo y la Valija hoy repudiado por amplias franjas de la población.

Cristina junto a Elisa Carrió, Graciela Ocaña y otros legisladores conformaron en su momento la Comisión Investigadora del Congreso sobre Lavado de Dinero. En aquel momento a nadie le llamó la atención que Cristina pidiera quedarse con el monitoreo y la auditoria de Aldo Ducler. Ahora todo está más claro. Hubiera sido como investigarse a sí misma. O escupir para arriba.

Desde el fondo de los tiempos volvió la estafa de los Fondos de Santa Cruz. Ya en 1993 Néstor había diseñado un mecanismo que luego transformó a nivel nacional en el gobierno más corrupto de la historia democrática. Santa Cruz fue su laboratorio de ensayo. Argentina fue el coto de caza de miles de millones de dólares que nos robaron a todos.

El pueblo quiere saber si esta vez habrá juicio y castigo. El pueblo quiere saber si las condenas serán efectivas y ejemplificadoras y, sobre todo, si van a devolver la fortuna que se llevaron. Ojalá ese cantito de vamos a volver se transforme en vamos a devolver. Si eso ocurre, amanecerá un nuevo país que no es poco.
Los tristemente célebres fondos de Santa Cruz funcionan como una radiografía de lo peor del kirchhenrismo. Todo su manejo corrupto estuvo envuelto en mentiras administrativas, order hipocresías ideológicas y el autoritarismo de considerar al estado como algo de su propiedad. Confirma que el matrimonio entre Néstor y Cristina siempre se sintió dueño del poder político y no meros inquilinos sometidos a la alternancia democrática.

Vamos por partes:

1)       La hipocresía ideológica. En estos últimos años, discount disfrazados de progresistas, prescription los pingüinos hablaron pestes de la figura de Domingo Cavallo y del mundo financiero. Sin embargo, el ex superministro de Economía de Menem siempre considero a Néstor como uno de sus mejores alumnos y por eso le dio los 600 millones de dólares por regalías petrolíferas mal liquidadas. Y además porque Néstor y los gobernadores de otras provincias petroleras apoyaron con fervor neoliberal la privatización de YPF. Nunca hay que olvidar que el miembro informante de la sesión clave fue Oscar Parrilli. Todo a pedido de Carlos Menem. Los diarios de la época, definían a Kirchner como un hombre de Cavallo y/ de Manzano. Y Cristina en mi programa de cable no quiso decir a quien apoyaba en la interna del PJ porteño: “todos son amigos”, dijo en referencia a los tres competidores: Irma Roy, Gustavo Béliz y Domingo Cavallo. Y como si esto fuera poco, pese a que después se llenaron la boca de un presunto nacionalismo, llevó los fondos a los bancos del capitalismo financiero tanto de Estados Unidos como de Suiza.

2)        Las mentiras administrativas. Cometieron varios delitos al no dar ningún tipo de información sobre los fondos que en algún momento llegaron a ser más de 1.000 millones de dólares y que se esfumaron hasta quedar apenas 30 mil. No se conocen que intereses cobraron, a que plazo y donde depositarios, que timba financiera hicieron. Se negaron a informar al pueblo de Santa Cruz y a sus representantes. Y eso levantó todo tipo de sospechas.

3)       Autoritarismo y propiedad del estado. A tanto llegó esa apropiación del gobierno y el manejo feudal que hicieron que les parecía lo más normal del mundo que pese a que ya era presidente de la Nación, los resúmenes de cuenta llegaran a nombre de Néstor pese a que ya había dejado de ser gobernador. Por algo Sergio Acevedo renunció 14 días después de haber anunciado la repatriación de esos dineros públicos que en una porción importante estuvieron en cuentas privadas como la del ex presidente fallecido. Entre otras cosas ejercieron su feroz agresividad y persecución al procurador Eduardo Sosa al que lo sacaron del medio y nunca escucharon a la Corte Suprema que les ordenaba corregir esa situación. Por eso atacaron tanto a los periodistas que se metieron a investigar este tema. Hace 10 años, si escuchó bien, 10 años, en el 2006, con Marcelo Longobardi tuvimos que abandonar nuestro programa televisivo “Fuego Cruzado” por las presiones brutales de Néstor a través de Julio de Vido. Es que todo el tema de los Fondos de Santa Cruz está manchado de plata negra y negocios sucios.  El que manejó los fondos fue Aldo Ducler y su financiera Mercado Abierto. Ducler no solo había sido funcionario del dictador Leopoldo Fortunato Galteri. También fue investigado por el senado norteamericano acusado de blanquear dinero narco del Cártel de Juarez. Como todo tiene que ver con todo y los especialistas en operaciones encubiertas se complementan, hay que decir que Jorge “Coqui” Capitanich fue socio de Ducler.

La rigurosa investigación de Nicolás Wiñazky coloca nuevamente en el escenario la metodología kirchnerista que se repitió en el país durante más de 12 años escandalosos. Transfirieron al exterior de a dos millones de dólares para disimular los negociados y alguna operación fue autorizada por el todo terreno Lázaro Báez K mientras trabajaba en el Banco de Santa Cruz.

La mayoría de esos dólares fueron a parar a cuentas de personas desconocidas o al propio Néstor. El tema se puso más complejo cuando el gobernador Daniel Peralta tuvo que pagar sueldos porque se le incendiaba la provincia y casi 200 millones aparecieron como por arte de magia en Rio Gallegos. Alicia Kirchner redujo a la servidumbre a la legislatura y les hizo sacar 5 leyes que entre gallos y medianoche aprobaron la rendición de activos financieros. Quisieron emprolijar un poco pero lo hicieron de prepo y con extorsiones, cómo es su costumbre. Un comportamiento de señor feudal que luego derivó perfeccionado en las coimas y estafas de la obra pública y el petróleo que fundó el ladriprogresismo y el Frente para el Chavismo y la Valija hoy repudiado por amplias franjas de la población.

Cristina junto a Elisa Carrió, Graciela Ocaña y otros legisladores conformaron en su momento la Comisión Investigadora del Congreso sobre Lavado de Dinero. En aquel momento a nadie le llamó la atención que Cristina pidiera quedarse con el monitoreo y la auditoria de Aldo Ducler. Ahora todo está más claro. Hubiera sido como investigarse a sí misma. O escupir para arriba.

Desde el fondo de los tiempos volvió la estafa de los Fondos de Santa Cruz. Ya en 1993 Néstor había diseñado un mecanismo que luego transformó a nivel nacional en el gobierno más corrupto de la historia democrática. Santa Cruz fue su laboratorio de ensayo. Argentina fue el coto de caza de miles de millones de dólares que nos robaron a todos.

El pueblo quiere saber si esta vez habrá juicio y castigo. El pueblo quiere saber si las condenas serán efectivas y ejemplificadoras y, sobre todo, si van a devolver la fortuna que se llevaron. Ojalá ese cantito de vamos a volver se transforme en vamos a devolver. Si eso ocurre, amanecerá un nuevo país que no es poco.
Los tristemente célebres fondos de Santa Cruz funcionan como una radiografía de lo peor del kirchhenrismo. Todo su manejo corrupto estuvo envuelto en mentiras administrativas, health physician hipocresías ideológicas y el autoritarismo de considerar al estado como algo de su propiedad. Confirma que el matrimonio entre Néstor y Cristina siempre se sintió dueño del poder político y no meros inquilinos sometidos a la alternancia democrática.

Vamos por partes:

1)       La hipocresía ideológica. En estos últimos años, check disfrazados de progresistas, los pingüinos hablaron pestes de la figura de Domingo Cavallo y del mundo financiero. Sin embargo, el ex superministro de Economía de Menem siempre considero a Néstor como uno de sus mejores alumnos y por eso le dio los 600 millones de dólares por regalías petrolíferas mal liquidadas. Y además porque Néstor y los gobernadores de otras provincias petroleras apoyaron con fervor neoliberal la privatización de YPF. Nunca hay que olvidar que el miembro informante de la sesión clave fue Oscar Parrilli. Todo a pedido de Carlos Menem. Los diarios de la época, definían a Kirchner como un hombre de Cavallo y/ de Manzano. Y Cristina en mi programa de cable no quiso decir a quien apoyaba en la interna del PJ porteño: “todos son amigos”, dijo en referencia a los tres competidores: Irma Roy, Gustavo Béliz y Domingo Cavallo. Y como si esto fuera poco, pese a que después se llenaron la boca de un presunto nacionalismo, llevó los fondos a los bancos del capitalismo financiero tanto de Estados Unidos como de Suiza.

2)        Las mentiras administrativas. Cometieron varios delitos al no dar ningún tipo de información sobre los fondos que en algún momento llegaron a ser más de 1.000 millones de dólares y que se esfumaron hasta quedar apenas 30 mil. No se conocen que intereses cobraron, a que plazo y donde depositarios, que timba financiera hicieron. Se negaron a informar al pueblo de Santa Cruz y a sus representantes. Y eso levantó todo tipo de sospechas.

3)       Autoritarismo y propiedad del estado. A tanto llegó esa apropiación del gobierno y el manejo feudal que hicieron que les parecía lo más normal del mundo que pese a que ya era presidente de la Nación, los resúmenes de cuenta llegaran a nombre de Néstor pese a que ya había dejado de ser gobernador. Por algo Sergio Acevedo renunció 14 días después de haber anunciado la repatriación de esos dineros públicos que en una porción importante estuvieron en cuentas privadas como la del ex presidente fallecido. Entre otras cosas ejercieron su feroz agresividad y persecución al procurador Eduardo Sosa al que lo sacaron del medio y nunca escucharon a la Corte Suprema que les ordenaba corregir esa situación. Por eso atacaron tanto a los periodistas que se metieron a investigar este tema. Hace 10 años, si escuchó bien, 10 años, en el 2006, con Marcelo Longobardi tuvimos que abandonar nuestro programa televisivo “Fuego Cruzado” por las presiones brutales de Néstor a través de Julio de Vido. Es que todo el tema de los Fondos de Santa Cruz está manchado de plata negra y negocios sucios.  El que manejó los fondos fue Aldo Ducler y su financiera Mercado Abierto. Ducler no solo había sido funcionario del dictador Leopoldo Fortunato Galteri. También fue investigado por el senado norteamericano acusado de blanquear dinero narco del Cártel de Juarez. Como todo tiene que ver con todo y los especialistas en operaciones encubiertas se complementan, hay que decir que Jorge “Coqui” Capitanich fue socio de Ducler.

La rigurosa investigación de Nicolás Wiñazky coloca nuevamente en el escenario la metodología kirchnerista que se repitió en el país durante más de 12 años escandalosos. Transfirieron al exterior de a dos millones de dólares para disimular los negociados y alguna operación fue autorizada por el todo terreno Lázaro Báez K mientras trabajaba en el Banco de Santa Cruz.

La mayoría de esos dólares fueron a parar a cuentas de personas desconocidas o al propio Néstor. El tema se puso más complejo cuando el gobernador Daniel Peralta tuvo que pagar sueldos porque se le incendiaba la provincia y casi 200 millones aparecieron como por arte de magia en Rio Gallegos. Alicia Kirchner redujo a la servidumbre a la legislatura y les hizo sacar 5 leyes que entre gallos y medianoche aprobaron la rendición de activos financieros. Quisieron emprolijar un poco pero lo hicieron de prepo y con extorsiones, cómo es su costumbre. Un comportamiento de señor feudal que luego derivó perfeccionado en las coimas y estafas de la obra pública y el petróleo que fundó el ladriprogresismo y el Frente para el Chavismo y la Valija hoy repudiado por amplias franjas de la población.

Cristina junto a Elisa Carrió, Graciela Ocaña y otros legisladores conformaron en su momento la Comisión Investigadora del Congreso sobre Lavado de Dinero. En aquel momento a nadie le llamó la atención que Cristina pidiera quedarse con el monitoreo y la auditoria de Aldo Ducler. Ahora todo está más claro. Hubiera sido como investigarse a sí misma. O escupir para arriba.

Desde el fondo de los tiempos volvió la estafa de los Fondos de Santa Cruz. Ya en 1993 Néstor había diseñado un mecanismo que luego transformó a nivel nacional en el gobierno más corrupto de la historia democrática. Santa Cruz fue su laboratorio de ensayo. Argentina fue el coto de caza de miles de millones de dólares que nos robaron a todos.

El pueblo quiere saber si esta vez habrá juicio y castigo. El pueblo quiere saber si las condenas serán efectivas y ejemplificadoras y, sobre todo, si van a devolver la fortuna que se llevaron. Ojalá ese cantito de vamos a volver se transforme en vamos a devolver. Si eso ocurre, amanecerá un nuevo país que no es poco.
La noticia es flamante y espectacular. Dice así: el teniente general César Milani, sildenafil ex jefe del Ejército de Cristina, mind acaba de ser citado a declaración indagatoria acusado de enriquecimiento ilícito. El juez Daniel Rafecas lo convocó para el 19 de octubre básicamente porque el militar no puede justificar su patrimonio. Así de simple y de contundente. Y esto no es una ocurrencia subjetiva de un periodista. Es el resultado que arrojaron tres rigurosos peritajes contables y oficiales. No tuvo ingresos suficientes para semejante riqueza quien actualmente es socio de Guillermo Moreno, en una venta de panchos. La dos primeras auditorías las hicieron la Prefectura Naval Argentina y la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos más conocida como PROCELAC. Y finalmente se ordenó un monitoreo a tres integrantes del cuerpo de peritos que depende de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Lo central de la causa tiene que ver con una denuncia que hizo Jorge Lanata por canal 13 cuando mostró la mansión del general Milani, ubicada en el barrio de La Horqueta en San Isidro. Milani dijo que en junio del 2010 había pagado un millón y medio de pesos por la lujosa propiedad, aunque el valor de mercado era muy superior. Hay algo muy importante y muy oscuro. El vendió el departamento de la calle Moldes donde vivía antes después de comprar la casona de 1.150 metros cuadrados en la zona más cara de La Horqueta. Encima dijo que su camarada de armas, el ex teniente Eduardo Enrique Barreiro le había prestado 200 mil dólares. Aquí hay que abrir un paréntesis porque Milani se ofreció como el comandante de un ejército chavista y popular y Barreiro, su amigo y presunto prestamista está detenido por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura. Y conviene aclarar que Milani también va a tener que aclarar cuál fue su actuación durante el terrorismo de estado con la desaparición del soldado, casi su secretario, el soldado Agapito Ledo y de otras acusaciones respecto de su rol represor en la detención de otros civiles.

El informe de los peritos de la Corte estableció que el teniente general don  Cesar Santos Gerardo del Corazón de Jesús Milani no puede explicar ni su patrimonio ni su nivel de vida y consumo. Ni Milani ni Barreiro incluyeron ese presunto préstamo en sus declaraciones juradas y por lo tanto no se tuvo en cuenta. Para los expertos ese préstamo nunca existió. Fue una falsedad, un intercambio de favores entre dos uniformados. Uno preso y otro que va al banquillo de los acusados y que en el corto plazo puede ser procesado. Un personaje típico del kirchnerismo. Dicen que actualmente es el capo de una organización irregular de espionaje al servicio de Cristina y de sus compañeros más comprometidos con los casos de corrupción.

Nora Cortiñas, la líder de las Madres de Plaza de Mayo- Línea Fundadora, dijo que sospecha que Milani estuvo involucrado en la desaparición de su hijo Gustavo. El premio Nobel de la Paz, Adolfo Perez Esquivel recordó que Milani tiene acusaciones muy graves.

Lo más triste y doloroso fue lo que dijo Hebe de Bonafini el día que Milani pasó a retiro. Dijo que todo lo vinculado a la desaparición del soldado Alberto Agapito Ledo era un invento de Jorge Lanata y la madre de la víctima que hasta hace poco integró esa organización en La Rioja. Su fanatismo oficialista la llevó a sugerir que se había agregado una hoja en el libro Nunca Más para perjudicar a Milani. Ni Horacio Verbitsky, el subjefe de la inteligencia informal del cristinismo se atrevió a tanto.

Elisa Carrió identificó a Milani como uno de los ejecutores de las peores órdenes de la presidenta de la Nación. Sus acusaciones fueron demoledoras y le reclamó públicamente que no la mate. Y le aclaró que todos los corruptos le iniciaron acciones legales cuando ella los acusó. Eso lo dijo como respuesta a un comunicado formal del Ejército en aquel momento donde le informan que la iban a querellar por “el agravio malicioso y la falsa atribución” de un ilícito. La diputada denunció a Milani, a Cristina, a Aníbal Fernández y a Alejandra Gils Carbó por encubrir el asesinato de Alberto Nisman. Así lo planteó en el escrito que presentó en tribunales. Pero después, en sus declaraciones a la tele dijo que Milani era capaz de matar y que el gobierno de Cristina estaba volviendo al 76 porque “si la inteligencia interna la maneja un general acusado de delitos de lesa humanidad quiere decir que ellos son la dictadura”. La doctora Carrió reclamó que el general Milani fuera preso porque es un delincuente. Le dije que son palabras explosivas con la potencia de una diputada honrada que parece una suerte de David frente al poderoso Goliat de Milani.

Son varias los nubarrones negros que se ciernen sobre él. Y hace poco un ex diputado tucumano presentó pruebas de las extrañas muerte de 3 soldados más y un suboficial mientras Milani estaba bajo las órdenes del capitán Esteban Sanguinetti que hoy está preso por crímenes de lesa humanidad. Estamos hablando de su superior inmediato. Estamos hablando de un subteniente Milani que firmó o falsificó mejor dicho, el acta donde se decía que el soldado Ledo había desertado cosa que claramente no fue así. Milani  es un símbolo nefasto. Representa la máxima claudicación en el tema de los derechos humanos por parte del cristinismo. Confirma además, como un círculo vicioso que se cierra, los comienzos del matrimonio Kirchner. Eran dos jóvenes abogados más preocupados por enriquecerse rematando casas de deudores morosos que por presentar algún habeas corpus por los desaparecidos, como lo hizo el ex diputado Rafael Flores, por ejemplo. El caso Milani es grave por donde se lo mire.

Porque si hay un punto máximo del consenso social y político logrado entre tantas diferencias en estos años de democracia recuperada es que los militares tienen que estar en los cuarteles, lejos de la política partidaria y a años luz de la inteligencia y la represión. Los que denunciaron a Milani no son derechistas ni buitres, ni caranchos, ni destituyentes ni agrocargas. Dicen que Néstor bajó el cuadro de Videla y Cristina colgó el de Milani. Hoy Milani, fue citado a declaración indagatoria acusado de enriquecimiento ilícito. ¿Se hará justicia?
La noticia es flamante y espectacular. Dice así: el teniente general César Milani, pharm ex jefe del Ejército de Cristina, clinic acaba de ser citado a declaración indagatoria acusado de enriquecimiento ilícito. El juez Daniel Rafecas lo convocó para el 19 de octubre básicamente porque el militar no puede justificar su patrimonio. Así de simple y de contundente. Y esto no es una ocurrencia subjetiva de un periodista. Es el resultado que arrojaron tres rigurosos peritajes contables y oficiales. No tuvo ingresos suficientes para semejante riqueza quien actualmente es socio de Guillermo Moreno, search en una venta de panchos. La dos primeras auditorías las hicieron la Prefectura Naval Argentina y la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos más conocida como PROCELAC. Y finalmente se ordenó un monitoreo a tres integrantes del cuerpo de peritos que depende de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Lo central de la causa tiene que ver con una denuncia que hizo Jorge Lanata por canal 13 cuando mostró la mansión del general Milani, ubicada en el barrio de La Horqueta en San Isidro. Milani dijo que en junio del 2010 había pagado un millón y medio de pesos por la lujosa propiedad, aunque el valor de mercado era muy superior. Hay algo muy importante y muy oscuro. El vendió el departamento de la calle Moldes donde vivía antes después de comprar la casona de 1.150 metros cuadrados en la zona más cara de La Horqueta. Encima dijo que su camarada de armas, el ex teniente Eduardo Enrique Barreiro le había prestado 200 mil dólares. Aquí hay que abrir un paréntesis porque Milani se ofreció como el comandante de un ejército chavista y popular y Barreiro, su amigo y presunto prestamista está detenido por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura. Y conviene aclarar que Milani también va a tener que aclarar cuál fue su actuación durante el terrorismo de estado con la desaparición del soldado, casi su secretario, el soldado Agapito Ledo y de otras acusaciones respecto de su rol represor en la detención de otros civiles.

El informe de los peritos de la Corte estableció que el teniente general don  Cesar Santos Gerardo del Corazón de Jesús Milani no puede explicar ni su patrimonio ni su nivel de vida y consumo. Ni Milani ni Barreiro incluyeron ese presunto préstamo en sus declaraciones juradas y por lo tanto no se tuvo en cuenta. Para los expertos ese préstamo nunca existió. Fue una falsedad, un intercambio de favores entre dos uniformados. Uno preso y otro que va al banquillo de los acusados y que en el corto plazo puede ser procesado. Un personaje típico del kirchnerismo. Dicen que actualmente es el capo de una organización irregular de espionaje al servicio de Cristina y de sus compañeros más comprometidos con los casos de corrupción.

Nora Cortiñas, la líder de las Madres de Plaza de Mayo- Línea Fundadora, dijo que sospecha que Milani estuvo involucrado en la desaparición de su hijo Gustavo. El premio Nobel de la Paz, Adolfo Perez Esquivel recordó que Milani tiene acusaciones muy graves.

Lo más triste y doloroso fue lo que dijo Hebe de Bonafini el día que Milani pasó a retiro. Dijo que todo lo vinculado a la desaparición del soldado Alberto Agapito Ledo era un invento de Jorge Lanata y la madre de la víctima que hasta hace poco integró esa organización en La Rioja. Su fanatismo oficialista la llevó a sugerir que se había agregado una hoja en el libro Nunca Más para perjudicar a Milani. Ni Horacio Verbitsky, el subjefe de la inteligencia informal del cristinismo se atrevió a tanto.

Elisa Carrió identificó a Milani como uno de los ejecutores de las peores órdenes de la presidenta de la Nación. Sus acusaciones fueron demoledoras y le reclamó públicamente que no la mate. Y le aclaró que todos los corruptos le iniciaron acciones legales cuando ella los acusó. Eso lo dijo como respuesta a un comunicado formal del Ejército en aquel momento donde le informan que la iban a querellar por “el agravio malicioso y la falsa atribución” de un ilícito. La diputada denunció a Milani, a Cristina, a Aníbal Fernández y a Alejandra Gils Carbó por encubrir el asesinato de Alberto Nisman. Así lo planteó en el escrito que presentó en tribunales. Pero después, en sus declaraciones a la tele dijo que Milani era capaz de matar y que el gobierno de Cristina estaba volviendo al 76 porque “si la inteligencia interna la maneja un general acusado de delitos de lesa humanidad quiere decir que ellos son la dictadura”. La doctora Carrió reclamó que el general Milani fuera preso porque es un delincuente. Le dije que son palabras explosivas con la potencia de una diputada honrada que parece una suerte de David frente al poderoso Goliat de Milani.

Son varias los nubarrones negros que se ciernen sobre él. Y hace poco un ex diputado tucumano presentó pruebas de las extrañas muerte de 3 soldados más y un suboficial mientras Milani estaba bajo las órdenes del capitán Esteban Sanguinetti que hoy está preso por crímenes de lesa humanidad. Estamos hablando de su superior inmediato. Estamos hablando de un subteniente Milani que firmó o falsificó mejor dicho, el acta donde se decía que el soldado Ledo había desertado cosa que claramente no fue así. Milani  es un símbolo nefasto. Representa la máxima claudicación en el tema de los derechos humanos por parte del cristinismo. Confirma además, como un círculo vicioso que se cierra, los comienzos del matrimonio Kirchner. Eran dos jóvenes abogados más preocupados por enriquecerse rematando casas de deudores morosos que por presentar algún habeas corpus por los desaparecidos, como lo hizo el ex diputado Rafael Flores, por ejemplo. El caso Milani es grave por donde se lo mire.

Porque si hay un punto máximo del consenso social y político logrado entre tantas diferencias en estos años de democracia recuperada es que los militares tienen que estar en los cuarteles, lejos de la política partidaria y a años luz de la inteligencia y la represión. Los que denunciaron a Milani no son derechistas ni buitres, ni caranchos, ni destituyentes ni agrocargas. Dicen que Néstor bajó el cuadro de Videla y Cristina colgó el de Milani. Hoy Milani, fue citado a declaración indagatoria acusado de enriquecimiento ilícito. ¿Se hará justicia?
Hoy empieza la primavera. Amanece que no es poco. Si usted me permite intentaré llenar de risas esta estación de las flores y los besos. Le cuento el chiste que Sendra publicó hoy en Clarín. “Último momento: hoy empieza la primavera” dice un periodista. A su lado otro complementa: “El Pro asegura que este logro estaba previsto en su programa. El massismo afirma que ellos dieron quórum para lograrlo y el PJ que respeta la voluntad de la mayoría”. Y el tercero remata diciendo: “Y D’Elía dice que la odia”.

¿Se rió, pills señor oyente? ¿Se sonrió por lo menos? O aunque sea empezó a cambiarle el humor. Bueno, stuff si fue así, me alegro. Esa es mi intención. Predisponerlo bien aunque sea por un rato o por un día. Estamos tragando demasiada bronca. Mucho dolor con la locura de la batalla de la quinta de Moreno. Está demasiado envenenada la realidad por la inseguridad y por el ataque permanente y antidemocrático de los Kirchner a todos los que pensamos distinto.

Ojalá el comienzo de la primavera nos ayude a cambiar de clima y de aire. Hoy no quiero hacer una columna crítica, de esas que nos llenan de bronca e indignación. Hoy nos merecemos una pausa, respirar profundo. Hoy quiero hablarle bien de la risa, del buen humor. Me propongo hacerle prensa a la carcajada.

¿Sabe lo que provoca una simple risa en nuestro corazón y en nuestra vida? Mire… una carcajada mueve 400 músculos, ensancha los pulmones, oxigena los tejidos y fortalece el sistema inmunológico.

La presión sanguínea y el ritmo cardíaco caen por debajo de los valores normales. Provoca que nos relajemos y estimula las endorfinas que actúan como sedantes naturales.

Así que no se prive de reír. No se inhiba. No se sienta ridículo por reírse en el subte leyendo una revista o en la calle escuchando este programa en el celular.

Hay un proverbio chino que dice que para estar sano hay que reírse por lo menos 30 veces al día. Y este programa trata de darle ese tratamiento de felicidad intensiva en forma de palabras y sonidos. Además de buscar la verdad y denunciar a los autoritarios y corruptos, siempre queremos mirar para arriba, y celebrar las cosas buenas que tiene la vida como dice nuestra cortina de arranque.

La biblia nos revela que cuando un corazón está alegre, la vida es más larga, pues un corazón lleno de alegría cura como una medicina. Y es gratis (agrego yo) No hace falta ir al médico ni tener obra social para esta terapia tan virtuosa que es la risa.

Ya estamos en primavera. Todos nos volvemos un poco más adolescentes. Porque hay música, hay romances en ciernes o que florecen, hay miradas seductoras que se buscan, cuerpos donde las hormonas se enloquecen y ya se sabe que la ecuación perfecta es el buen humor con el buen amor. ¿No le parece? ¿Existe algo mejor que el buen humor y el buen amor? La primavera pone mucho pero usted tiene que poner el resto. Un poco de locura, un poco de imaginación. Puede sorprender a su esposa o a su novia o a su futura novia o a su futura trampa. Una flor, algunas palabras románticas. Tal vez leerle un poema. Aunque sea ese lugar tan visitado de Pablo Neruda que arranca diciendo: “Puedo escribir los versos más tristes esta noche”. No se sienta un extraterrestre por leer poesía. Hoy empieza la primavera y es una buena excusa para empezar a reírnos más. A querernos más entre todos los argentinos como nos recomendó el Pepe Mujica.

Es una buena manera de mejorar nuestra calidad de vida. Porque la sociedad moderna trae confort y avances tecnológicos pero también trae vértigo, miedos nuevos, stress y mala onda.

Le doy un dato clave que demuestra porque antes ni se sabía de la existencia de los ansiolíticos ni otros remedios contra los nervios. Antes había más risas.

Hace 60 años una persona se reía 18 minutos por día de promedio. ¿Sabe cuánto nos reímos hoy? Apenas 6 minutos. Tres veces menos. Somos tres veces menos felices y menos sanos. Salvo que escuche “Le Doy Mi Palabra”,  y entonces muchas tonterías y pavadas que decimos la ayudarán a enfrentar un poco mejor la difícil vida de todos los días.

Tratemos de esquivar aunque sea por hoy los ceños fruncidos, los gestos avinagrados, las caras cúlicas y los ojos inyectados en sangre. Un poco todos los días. Según la Universidad de Maryland, cinco minutos de risa equivalen a 45 minutos de ejercicio aeróbico y una hora de stress a 5 horas de trabajo físico intenso y no gratificante. No sucumba ante los formales que confunden seriedad con aburrimiento. Son los que dicen ¿Y este? ¿De qué se ríe? ¿Está loco o es un tonto? Nada que ver, los tontos son los que no se ríen. Porque uno no ríe con los labios. Ríe con todo. La risa arranca desde el alma y estalla en todo el cuerpo.

La risa desencadena una actividad cerebral muy intensa que rebota en el organismo a nivel hormonal porque aumenta la actividad de los linfocitos en la sangre. Potencia la parte motora del cuerpo porque se contraen los músculos y se modifica el sistema neuro vegetativo y bajan la prolactina y el cortisol que son hormonas vinculadas al stress y aumentan los niveles del sistema inmune que nos defiende de virus, parásitos varios y células cancerosas.

Por suerte la alegría es contagiosa. Es una forma de sembrarnos en el cuerpo de afectos y emociones. Es un producto social maravilloso, un puente de comunicación inigualable, un intercambio seductor entre seres humanos sensibles.

La risa es una manifestación superior de la escala zoológica porque los monos sonríen pero no ríen porque carecen de las imágenes cerebrales necesarias.

De chicos somos sabios y por eso nos reímos de 300 a 400 veces por día. Pero vamos creciendo y cuando llegamos a la madurez nos reímos solo 17 veces por día y perdemos gran parte de nuestra riqueza espiritual, de nuestra posibilidad de estar mejor.

La risa es salud. Eso está científica y románticamente comprobado. La risa es salud y hoy me conformo con este panfleto que es una suerte de incitación a la felicidad. A la búsqueda de lo mejor de nosotros y de nuestros semejantes. Es un deseo. Después de tanta mala onda y autoritarismo corrupto, nos merecemos menos formalidades, autoexigencias y almidones y más apuestas por la vida, el amor, los amigos y la familia.

Hoy empieza la primavera. Es un buen día para empezar nuestra primavera interna. A eso lo estoy convocando.
Hoy empieza la primavera. Amanece que no es poco. Si usted me permite intentaré llenar de risas esta estación de las flores y los besos. Le cuento el chiste que Sendra publicó hoy en Clarín. “Último momento: hoy empieza la primavera” dice un periodista. A su lado otro complementa: “El Pro asegura que este logro estaba previsto en su programa. El massismo afirma que ellos dieron quórum para lograrlo y el PJ que respeta la voluntad de la mayoría”. Y el tercero remata diciendo: “Y D’Elía dice que la odia”.

¿Se rió, help señor oyente? ¿Se sonrió por lo menos? O aunque sea empezó a cambiarle el humor. Bueno, cheap si fue así, cialis sale me alegro. Esa es mi intención. Predisponerlo bien aunque sea por un rato o por un día. Estamos tragando demasiada bronca. Mucho dolor con la locura de la batalla de la quinta de Moreno. Está demasiado envenenada la realidad por la inseguridad y por el ataque permanente y antidemocrático de los Kirchner a todos los que pensamos distinto.

Ojalá el comienzo de la primavera nos ayude a cambiar de clima y de aire. Hoy no quiero hacer una columna crítica, de esas que nos llenan de bronca e indignación. Hoy nos merecemos una pausa, respirar profundo. Hoy quiero hablarle bien de la risa, del buen humor. Me propongo hacerle prensa a la carcajada.

¿Sabe lo que provoca una simple risa en nuestro corazón y en nuestra vida? Mire… una carcajada mueve 400 músculos, ensancha los pulmones, oxigena los tejidos y fortalece el sistema inmunológico.

La presión sanguínea y el ritmo cardíaco caen por debajo de los valores normales. Provoca que nos relajemos y estimula las endorfinas que actúan como sedantes naturales.

Así que no se prive de reír. No se inhiba. No se sienta ridículo por reírse en el subte leyendo una revista o en la calle escuchando este programa en el celular.

Hay un proverbio chino que dice que para estar sano hay que reírse por lo menos 30 veces al día. Y este programa trata de darle ese tratamiento de felicidad intensiva en forma de palabras y sonidos. Además de buscar la verdad y denunciar a los autoritarios y corruptos, siempre queremos mirar para arriba, y celebrar las cosas buenas que tiene la vida como dice nuestra cortina de arranque.

La biblia nos revela que cuando un corazón está alegre, la vida es más larga, pues un corazón lleno de alegría cura como una medicina. Y es gratis (agrego yo) No hace falta ir al médico ni tener obra social para esta terapia tan virtuosa que es la risa.

Ya estamos en primavera. Todos nos volvemos un poco más adolescentes. Porque hay música, hay romances en ciernes o que florecen, hay miradas seductoras que se buscan, cuerpos donde las hormonas se enloquecen y ya se sabe que la ecuación perfecta es el buen humor con el buen amor. ¿No le parece? ¿Existe algo mejor que el buen humor y el buen amor? La primavera pone mucho pero usted tiene que poner el resto. Un poco de locura, un poco de imaginación. Puede sorprender a su esposa o a su novia o a su futura novia o a su futura trampa. Una flor, algunas palabras románticas. Tal vez leerle un poema. Aunque sea ese lugar tan visitado de Pablo Neruda que arranca diciendo: “Puedo escribir los versos más tristes esta noche”. No se sienta un extraterrestre por leer poesía. Hoy empieza la primavera y es una buena excusa para empezar a reírnos más. A querernos más entre todos los argentinos como nos recomendó el Pepe Mujica.

Es una buena manera de mejorar nuestra calidad de vida. Porque la sociedad moderna trae confort y avances tecnológicos pero también trae vértigo, miedos nuevos, stress y mala onda.

Le doy un dato clave que demuestra porque antes ni se sabía de la existencia de los ansiolíticos ni otros remedios contra los nervios. Antes había más risas.

Hace 60 años una persona se reía 18 minutos por día de promedio. ¿Sabe cuánto nos reímos hoy? Apenas 6 minutos. Tres veces menos. Somos tres veces menos felices y menos sanos. Salvo que escuche “Le Doy Mi Palabra”,  y entonces muchas tonterías y pavadas que decimos la ayudarán a enfrentar un poco mejor la difícil vida de todos los días.

Tratemos de esquivar aunque sea por hoy los ceños fruncidos, los gestos avinagrados, las caras cúlicas y los ojos inyectados en sangre. Un poco todos los días. Según la Universidad de Maryland, cinco minutos de risa equivalen a 45 minutos de ejercicio aeróbico y una hora de stress a 5 horas de trabajo físico intenso y no gratificante. No sucumba ante los formales que confunden seriedad con aburrimiento. Son los que dicen ¿Y este? ¿De qué se ríe? ¿Está loco o es un tonto? Nada que ver, los tontos son los que no se ríen. Porque uno no ríe con los labios. Ríe con todo. La risa arranca desde el alma y estalla en todo el cuerpo.

La risa desencadena una actividad cerebral muy intensa que rebota en el organismo a nivel hormonal porque aumenta la actividad de los linfocitos en la sangre. Potencia la parte motora del cuerpo porque se contraen los músculos y se modifica el sistema neuro vegetativo y bajan la prolactina y el cortisol que son hormonas vinculadas al stress y aumentan los niveles del sistema inmune que nos defiende de virus, parásitos varios y células cancerosas.

Por suerte la alegría es contagiosa. Es una forma de sembrarnos en el cuerpo de afectos y emociones. Es un producto social maravilloso, un puente de comunicación inigualable, un intercambio seductor entre seres humanos sensibles.

La risa es una manifestación superior de la escala zoológica porque los monos sonríen pero no ríen porque carecen de las imágenes cerebrales necesarias.

De chicos somos sabios y por eso nos reímos de 300 a 400 veces por día. Pero vamos creciendo y cuando llegamos a la madurez nos reímos solo 17 veces por día y perdemos gran parte de nuestra riqueza espiritual, de nuestra posibilidad de estar mejor.

La risa es salud. Eso está científica y románticamente comprobado. La risa es salud y hoy me conformo con este panfleto que es una suerte de incitación a la felicidad. A la búsqueda de lo mejor de nosotros y de nuestros semejantes. Es un deseo. Después de tanta mala onda y autoritarismo corrupto, nos merecemos menos formalidades, autoexigencias y almidones y más apuestas por la vida, el amor, los amigos y la familia.

Hoy empieza la primavera. Es un buen día para empezar nuestra primavera interna. A eso lo estoy convocando.
Dicen que Cristóbal López está profundamente deprimido. Y no es para menos. En poco tiempo se le vino la noche en casi todos los aspectos de su vida política, ailment comercial y personal. El último cachetazo se lo pegó la Corte Suprema de Justicia que decidió que el concurso de acreedores de su empresa Oíl Combustibles se tramite en Capital Federal. Cristóbal quería que eso ocurriera en Chubut donde es una suerte de Señor Feudal y tiene una justicia amiga y adicta. Al Zar del Juego, troche del petróleo y del choreo se le acabó la suerte en los negocios y al parecer, case también en el amor. Dicen las revistas del corazón que fue abandonado por su bella novia la modelo Ingrid Grudke. La que a su vez fue la causante de la separación de la madre de sus hijos. Y lo cuento no para meterme en la vida privada de nadie, cosa que no me gusta. Tiene valor periodístico porque hay mucha plata pública, de todos los argentinos, que va a entrar en juicios, divisiones de bienes y reclamos varios. Lo mismo que la crisis de su sociedad con Fabián de Souza que ya generó varias peleas y cierres de medios de comunicación con el consecuente despido de alrededor de 300 periodistas que se tragaron la píldora del proyecto nacional y popular y ahora quedaron colgados del pincel.

Encima Margarita Stolbizer le pidió al ministro de Energía, Juan José Aranguren que haga una urgente auditoría sobre las mejores áreas petroleras de la provincia de Santa Cruz y en algún caso de la Argentina. Cristina le adjudicó la mitad de ese tesoro enterrada a Lázaro y la otra mitad a Cristóbal. Con el falso relato nacionalista de favorecer a las empresas locales quedaron afuera las petroleras más grandes del mundo y ganaron los amigos, testaferros, cómplices y socios de la familia Kirchner. Ladriprogresismo. Antimperialismo mentiroso como escudo de la mega corrupción de estado.

Tal como es su costumbre, la doctora Elisa Carrió lo dijo con todas las letras:

” Me produce asco moral tanta impunidad” e impulsó una investigación por el delito de asociación ilícita con Cristina como jefa, Cristóbal López como principal beneficiario y con la protección y complicidad de Ricardo Echegaray y Martín Sabbatella. Carrió piensa y piensa bien, que tanto los jefes de la AFIP y el AFSCA permitieron operaciones claramente ilegales por obediencia debida a Cristina.

Lo más grave es que Cristóbal se quedó con 8 mil millones de pesos de todos los argentinos. Una insolvencia fiscal fraudulenta multimillonaria, como dice la AFIP actual.

¿Sabe cómo fue la truchada? Muy simple. Por cada litro de nafta que la empresa Oíl vendía a 14 pesos le debía dar 4 pesos a la AFIP en concepto de impuestos a los combustibles. Todas las empresas petroleras pagaron religiosamente. Menos la de Cristóbal que retuvo ese dinero que no era suyo y con ese capital hizo inversiones que hicieron crecer su imperio. Se financió con el dinero de los más humildes mientras la AFIP armaba la ingeniería de la impunidad. Primero al no exigirle el pago inmediato de la deuda. Segundo porque los controles que les hicieron fueron tan amigables que parecían juez y parte o socios y finalmente les armaron planes de pagos absolutamente discrecionales que no les dieron a otros grupos que estaban al borde de la quiebra y en serios problemas económicos. Pocos día antes de irse Cristina del poder, Echegaray le obsequió a Cristóbal un plan de facilidades de pago increíble a 120 meses y a un interés tan bajo que la inflación iba licuando esa deuda.

Así de sencilla y repugnante es la maniobra que indigna. Así de privilegiados fueron los socios de los Kirchner. Así cualquiera se hace un magnate. A los amigos todo, a los enemigos ni justicia.

Creo que se cebaron con el negocio fácil. Se pasaron de rosca con el truco y que por eso el monto llegó a la cifra sideral de 8 mil millones de pesos. Se sintieron impunes y pensaron que si Daniel Scioli ganaba las elecciones, podían seguir la misma joda e incluso incrementarla.

Ojalá que haya juicio, castigo y condena para los culpables de semejante estafa y escándalo. Es una cifra estratosférica. Con los 8 mil millones que Cristóbal y sus cómplices se quedaron se podrían haber construido 13 hospitales maternos infantiles de alta complejidad como el que Cristina anunció para Río Gallegos. ¿Se da cuenta de la montaña de billetes de la que estamos hablando? Con esa plata de todos, Cristóbal se financió para comprar medios de comunicación que atacaron a los que no pensaban como Cristina. Esos medios hoy están en crisis y en dificultades para pagar los sueldos. Pero siguen haciendo lo mismo desde un canal de cable y una radio a las que transformaron en un aguantadero de extorsionadores profesionales y relatores del relato K disfrazados de periodistas.

Veamos como hizo la mega fortuna Cristóbal. Un par de botones de muestra: en el 2003 López, tenía 9 empresas, y al final del mandato K había llegado a tener 50. El hombre quintuplicó los tragamonedas. Pasó de tener 2.934 a 15.758 maquinitas y Néstor, le amplió la concesión en el hipódromo de Palermo hasta 2032. ¿Se entiende? Durante 16 años más, Cristóbal va a explotar esa timba que produce ganancias millonarias. Cristóbal también intentó fundar un casino en Miami. Le duró poco la aventura. Sin protección del kirchnerismo el emprendimiento se cayó a pedazos. Después los militontos dicen que Macri gobierna para los ricos. Cristina gobernó para tres familias acaudaladas, entre otras, los Kirchner, los López y los Báez. Se la llevaron en pala mecánica. No les alcanza la vida para contar el dinero que se robaron.

Suena increíble y enfermizo que a esta altura, encubridores para periodísticos como Horacio Verbitsky digan sin que se le caiga la cara de vergüenza que estamos en el 55, y que Cristina es Evita y que Macri es algo así como el almirante Isaac Rojas de la revolución libertadora. Encima de las fortunas que se robaron se quieren victimizar y quedar en la historia como héroes emancipadores perseguidos por la  ultraderecha y la reacción.

Es tanta la promiscuidad con los Kirchner que Romina Mercado la hija de Alicia trabaja con Cristóbal igual que el Bochi Sanfelice, el socio de Máximo en la inmobiliara. Cristóbal le paga los alquileres a Cristina de dos departamentos, una oficina  y 5 cocheras en el edificio Madero Center, El hotel Alto Calafate le facturó habitaciones a la empresa Casino de Cristóbal, el hotel de Cristóbal, nunca mejor llamado “El Retorno”, le transfirió dinero a Alto Calafate, uno de la cadena de 4 hoteles de los Kirchner. En fin. Casi que no dejaron negociado por hacer. Es tanta la voracidad por el poder y el dinero que tenemos que hablar de una obsesión adictiva, de una suerte de bulimia por los dólares y los cargos.

Ojalá dentro de poco tiempo Cristóbal sea el nombre del descubridor de América y no un emblema del que se hizo la América metiendo la mano en el bolsillo de todos y todas. Los argentinos decentes que nos rompemos el lomo trabajando hoy nos sentimos humillados. Una vez más se burlaron de nosotros y nos mojaron la oreja. Una vez más el asco moral lo sentimos todos. La justicia parece que se puso las pilas y avanza. Se viene la noche y el ocaso de Cristóbal.
Dicen que Cristóbal López está profundamente deprimido. Y no es para menos. En poco tiempo se le vino la noche en casi todos los aspectos de su vida política, case comercial y personal. El último cachetazo se lo pegó la Corte Suprema de Justicia que decidió que el concurso de acreedores de su empresa Oíl Combustibles se tramite en Capital Federal. Cristóbal quería que eso ocurriera en Chubut donde es una suerte de Señor Feudal y tiene una justicia amiga y adicta. Al Zar del Juego, medical del petróleo y del choreo se le acabó la suerte en los negocios y al parecer, ask también en el amor. Dicen las revistas del corazón que fue abandonado por su bella novia la modelo Ingrid Grudke. La que a su vez fue la causante de la separación de la madre de sus hijos. Y lo cuento no para meterme en la vida privada de nadie, cosa que no me gusta. Tiene valor periodístico porque hay mucha plata pública, de todos los argentinos, que va a entrar en juicios, divisiones de bienes y reclamos varios. Lo mismo que la crisis de su sociedad con Fabián de Souza que ya generó varias peleas y cierres de medios de comunicación con el consecuente despido de alrededor de 300 periodistas que se tragaron la píldora del proyecto nacional y popular y ahora quedaron colgados del pincel.

Encima Margarita Stolbizer le pidió al ministro de Energía, Juan José Aranguren que haga una urgente auditoría sobre las mejores áreas petroleras de la provincia de Santa Cruz y en algún caso de la Argentina. Cristina le adjudicó la mitad de ese tesoro enterrada a Lázaro y la otra mitad a Cristóbal. Con el falso relato nacionalista de favorecer a las empresas locales quedaron afuera las petroleras más grandes del mundo y ganaron los amigos, testaferros, cómplices y socios de la familia Kirchner. Ladriprogresismo. Antimperialismo mentiroso como escudo de la mega corrupción de estado.

Tal como es su costumbre, la doctora Elisa Carrió lo dijo con todas las letras:

” Me produce asco moral tanta impunidad” e impulsó una investigación por el delito de asociación ilícita con Cristina como jefa, Cristóbal López como principal beneficiario y con la protección y complicidad de Ricardo Echegaray y Martín Sabbatella. Carrió piensa y piensa bien, que tanto los jefes de la AFIP y el AFSCA permitieron operaciones claramente ilegales por obediencia debida a Cristina.

Lo más grave es que Cristóbal se quedó con 8 mil millones de pesos de todos los argentinos. Una insolvencia fiscal fraudulenta multimillonaria, como dice la AFIP actual.

¿Sabe cómo fue la truchada? Muy simple. Por cada litro de nafta que la empresa Oíl vendía a 14 pesos le debía dar 4 pesos a la AFIP en concepto de impuestos a los combustibles. Todas las empresas petroleras pagaron religiosamente. Menos la de Cristóbal que retuvo ese dinero que no era suyo y con ese capital hizo inversiones que hicieron crecer su imperio. Se financió con el dinero de los más humildes mientras la AFIP armaba la ingeniería de la impunidad. Primero al no exigirle el pago inmediato de la deuda. Segundo porque los controles que les hicieron fueron tan amigables que parecían juez y parte o socios y finalmente les armaron planes de pagos absolutamente discrecionales que no les dieron a otros grupos que estaban al borde de la quiebra y en serios problemas económicos. Pocos día antes de irse Cristina del poder, Echegaray le obsequió a Cristóbal un plan de facilidades de pago increíble a 120 meses y a un interés tan bajo que la inflación iba licuando esa deuda.

Así de sencilla y repugnante es la maniobra que indigna. Así de privilegiados fueron los socios de los Kirchner. Así cualquiera se hace un magnate. A los amigos todo, a los enemigos ni justicia.

Creo que se cebaron con el negocio fácil. Se pasaron de rosca con el truco y que por eso el monto llegó a la cifra sideral de 8 mil millones de pesos. Se sintieron impunes y pensaron que si Daniel Scioli ganaba las elecciones, podían seguir la misma joda e incluso incrementarla.

Ojalá que haya juicio, castigo y condena para los culpables de semejante estafa y escándalo. Es una cifra estratosférica. Con los 8 mil millones que Cristóbal y sus cómplices se quedaron se podrían haber construido 13 hospitales maternos infantiles de alta complejidad como el que Cristina anunció para Río Gallegos. ¿Se da cuenta de la montaña de billetes de la que estamos hablando? Con esa plata de todos, Cristóbal se financió para comprar medios de comunicación que atacaron a los que no pensaban como Cristina. Esos medios hoy están en crisis y en dificultades para pagar los sueldos. Pero siguen haciendo lo mismo desde un canal de cable y una radio a las que transformaron en un aguantadero de extorsionadores profesionales y relatores del relato K disfrazados de periodistas.

Veamos como hizo la mega fortuna Cristóbal. Un par de botones de muestra: en el 2003 López, tenía 9 empresas, y al final del mandato K había llegado a tener 50. El hombre quintuplicó los tragamonedas. Pasó de tener 2.934 a 15.758 maquinitas y Néstor, le amplió la concesión en el hipódromo de Palermo hasta 2032. ¿Se entiende? Durante 16 años más, Cristóbal va a explotar esa timba que produce ganancias millonarias. Cristóbal también intentó fundar un casino en Miami. Le duró poco la aventura. Sin protección del kirchnerismo el emprendimiento se cayó a pedazos. Después los militontos dicen que Macri gobierna para los ricos. Cristina gobernó para tres familias acaudaladas, entre otras, los Kirchner, los López y los Báez. Se la llevaron en pala mecánica. No les alcanza la vida para contar el dinero que se robaron.

Suena increíble y enfermizo que a esta altura, encubridores para periodísticos como Horacio Verbitsky digan sin que se le caiga la cara de vergüenza que estamos en el 55, y que Cristina es Evita y que Macri es algo así como el almirante Isaac Rojas de la revolución libertadora. Encima de las fortunas que se robaron se quieren victimizar y quedar en la historia como héroes emancipadores perseguidos por la  ultraderecha y la reacción.

Es tanta la promiscuidad con los Kirchner que Romina Mercado la hija de Alicia trabaja con Cristóbal igual que el Bochi Sanfelice, el socio de Máximo en la inmobiliara. Cristóbal le paga los alquileres a Cristina de dos departamentos, una oficina  y 5 cocheras en el edificio Madero Center, El hotel Alto Calafate le facturó habitaciones a la empresa Casino de Cristóbal, el hotel de Cristóbal, nunca mejor llamado “El Retorno”, le transfirió dinero a Alto Calafate, uno de la cadena de 4 hoteles de los Kirchner. En fin. Casi que no dejaron negociado por hacer. Es tanta la voracidad por el poder y el dinero que tenemos que hablar de una obsesión adictiva, de una suerte de bulimia por los dólares y los cargos.

Ojalá dentro de poco tiempo Cristóbal sea el nombre del descubridor de América y no un emblema del que se hizo la América metiendo la mano en el bolsillo de todos y todas. Los argentinos decentes que nos rompemos el lomo trabajando hoy nos sentimos humillados. Una vez más se burlaron de nosotros y nos mojaron la oreja. Una vez más el asco moral lo sentimos todos. La justicia parece que se puso las pilas y avanza. Se viene la noche y el ocaso de Cristóbal.
El fantasma de Alberto Nisman va a perseguir durante toda la vida a Cristina. Como una pesadilla recurrente. No solamente porque ella fue responsable por acción u omisión de su muerte. También porque el gobierno kirchnerista se comportó en todo momento como culpable. Antes del balazo en la cabeza, illness los cuadros más disciplinados y feroces del gobierno fusilaron con sus descalificaciones al fiscal que estaba a punto de explicar ante el Congreso de la Nación la acusación más grave que se haya hecho jamás contra una presidenta elegida democráticamente: que ella había encubierto junto al canciller Héctor Timerman y otros cómplices, a los terroristas de estado que ejecutaron el peor atentado de la historia al dinamitar la AMIA y la vida de 85 personas.

El fantasma de Alberto Nisman se potencia cada vez hay una novedad informativa. Y Cristina siempre queda en el banquillo de los acusados. Hoy conocimos el testimonio demoledor de Antonio Stiuso, el ex capo de los espías del kirchnerismo. Denunció ante la justicia que Cristina le ordenó que dejaran de investigar la pista iraní en el atentado a la AMIA. Esto es gravísimo. Porque como bien dice Daniel Santoro si sus afirmaciones son mentiras, se expone al juicio por falso testimonio. Pero sin son ciertas y Stiuso dijo que tiene testigos, Cristina puede ser acusada del delito de obstrucción de justicia. Y eso abre la puerta de un pasillo tenebroso que lleva directo a la traición a la patria y al encubrimiento de los terroristas y a la reapertura de la causa de la denuncia.

En su momento Stiuso, el máximo espía que estaba a las órdenes del matrimonio Kirchner acusó a un grupo vinculado al gobierno de Cristina de haber matado al fiscal Nisman.

Santiago Kovadloff con su profunda sabiduría, escribió que “encubrir un delito de lesa humanidad, también es un delito de lesa humanidad.” Dijo que Nisman y la AMIA “son metáforas quemantes de una deuda moral de toda la Nación” y que si no llegamos a la verdad reparadora de todo lo que pasó “seguiremos siendo un país miserable por haber renunciado a la dignidad. Seremos un país pero no una República”. Como siempre, Santiago plantea que el dilema moral de la Argentina es si vamos a pisotear o nos vamos a subordinar a  las leyes.

No menos inquietante es el asesinato del ex policía Héctor Goncalves Pereira. Ayer TN tituló con mucho criterio: “El testigo de la causa Nisman que tenía miedo que lo mataran y lo mataron”. Su abogado reveló que quería declarar todo lo que sabía en calidad de custodio del fiscal muerto. No tuvo tiempo. Está enterrado bajo tierra, igual que Nisman y la verdad. Al ex policía federal le pegaron un balazo en un episodio muy confuso donde participaron presuntos piratas del asfalto.

Lo único que le falta a Cristina Fernández de Kirchner y a sus empleados es profanar la tumba del ex fiscal Alberto Nisman. Esperemos que tengan un poco de piedad y que les quede algo de pudor y no lo hagan. ¿Se acuerda de Diana Conti diciendo vamos a ir con los tapones de punta? ¿Se acuerda de Ignacio Copani colocando a Nisman en las cloacas? El gobierno de Cristina fue exitoso en su ataque previo y posterior a la muerte. El “operativo demolición” sobre la figura de Alberto Nisman logró matarlo por segunda vez y borrarlo de la faz de los titulares de los diarios. A Nisman lo vaciaron de credibilidad utilizando una campaña de mentiras y apelando a algunas verdades sobre ciertos comportamientos de su vida personal que no tenían ni tienen nada que ver con el tema principal. ¿Qué es lo trascendente en todo esto? Se lo resumo en algunas preguntas: ¿Es cierto lo que Nisman denunció? ¿Qué objetivo tuvo esa alianza que tejieron entre la Venezuela de Chávez, el Irán de Admadinejad y la Argentina de los Kirchner? ¿Es creíble que el interés de los negadores del Holocausto era levantar las alertas rojas a los acusados por el atentado a la AMIA y recibir todo lo necesario del plan nuclear argentino y del uranio enriquecido para construir una maldita bomba atómica? ¿Es cierto que Irán puso una montaña de dólares manchados en sangre y los hizo llegar a la Argentina triangulados a través del chavismo como contó un general arrepentido muy cercano a Hugo Chávez? ¿Participaron violentos soldados de Irán en la Argentina como Luis D’Elia y Fernando Esteche que hoy acompañan a sol y a sombra a Cristina en el llano?

Aníbal Fernández llego a proponer que metieran presa a la madre del fiscal. Antes se había preocupado por llenar los medios de fotos de Nisman con mujeres. Querían decir que era un tiro al aire y fue un tiro en la sien.

Marcelo Moreno, el brillante columnista, escribió que los muchachos K utilizaron todos los insultos y descalificaciones que tuvieron a su alcance. Le dijeron de todo a Nisman: “corrupto, turro, sinvergüenza, incompetente, homosexual, loco, títere de un espía, mujeriego, agente de la CIA y el MOSSAD, lavador de dinero, golpista e idiota”. A Nisman le violaron reiteradamente la intimidad de sus computadoras y sus celulares y lo vigilaron y lo persiguieron todo el tiempo. ¿Qué archivos se borraron de sus notebooks? ¿Qué mentiras se incorporaron a sus discos rígidos? ¿Se cambiaron las fechas y los días? ¿Quién colocó tres pendrives en su computadora? ¿Quién dispone de la tecnología para meter un virus troyano en su teléfono y aprovechar para espiar hasta sus conversaciones más íntimas?

No hay dudas que semejante nivel de intervención solo puede ser llevado adelante por un grupo comando de expertos que tal vez sean los mismos que lo asesinaron y armaron toda la escenografía del suicidio para confundir y lograr impunidad.

Elisa Carrió viene insistiendo en que el general Cesar Milani y Aníbal Fernandez fueron parte de todo el operativo encubrimiento. Algunos creen que agentes de inteligencia iraníes estuvieron implicados en el crimen.Tres años antes de su muerte, venían amenazando a Nisman, a su ex mujer y a sus hijas, con un lenguaje típico de los terroristas antisemitas que contaban con mucha información sobre la vida de su familia. Todo el tiempo lo trataban de “rusito descerebrado” y le daban datos muy reservados sobre los movimientos de sus hijas. Eso me lo contó el propio Nisman. Estoy seguro que esos hijos de puta fueron los que lo mataron. Porque la píldora del suicidio no me la trago y no importa lo que diga una justicia atravesada por la grieta abierta por Néstor y Cristina.

Todos nos merecemos saber la verdad. Pero, sobre todo, Alberto Nisman que como el Cid Campeador parece que, aún después de muerto, sigue ganando batallas. Tal vez un día Nisman vuelva y sea millones de verdades iluminando tanta oscuridad. Ese día vivirá en el corazón de los argentinos que quieren un país sin corrupción y sin impunidad. Sin crímenes de estado.
El fantasma de Alberto Nisman va a perseguir durante toda la vida a Cristina. Como una pesadilla recurrente. No solamente porque ella fue responsable por acción u omisión de su muerte. También porque el gobierno kirchnerista se comportó en todo momento como culpable. Antes del balazo en la cabeza, pilule help los cuadros más disciplinados y feroces del gobierno fusilaron con sus descalificaciones al fiscal que estaba a punto de explicar ante el Congreso de la Nación la acusación más grave que se haya hecho jamás contra una presidenta elegida democráticamente: que ella había encubierto junto al canciller Héctor Timerman y otros cómplices, visit this a los terroristas de estado que ejecutaron el peor atentado de la historia al dinamitar la AMIA y la vida de 85 personas.

El fantasma de Alberto Nisman se potencia cada vez hay una novedad informativa. Y Cristina siempre queda en el banquillo de los acusados. Hoy conocimos el testimonio demoledor de Antonio Stiuso, el ex capo de los espías del kirchnerismo. Denunció ante la justicia que Cristina le ordenó que dejaran de investigar la pista iraní en el atentado a la AMIA. Esto es gravísimo. Porque como bien dice Daniel Santoro si sus afirmaciones son mentiras, se expone al juicio por falso testimonio. Pero sin son ciertas y Stiuso dijo que tiene testigos, Cristina puede ser acusada del delito de obstrucción de justicia. Y eso abre la puerta de un pasillo tenebroso que lleva directo a la traición a la patria y al encubrimiento de los terroristas y a la reapertura de la causa de la denuncia.

En su momento Stiuso, el máximo espía que estaba a las órdenes del matrimonio Kirchner acusó a un grupo vinculado al gobierno de Cristina de haber matado al fiscal Nisman.

Santiago Kovadloff con su profunda sabiduría, escribió que “encubrir un delito de lesa humanidad, también es un delito de lesa humanidad.” Dijo que Nisman y la AMIA “son metáforas quemantes de una deuda moral de toda la Nación” y que si no llegamos a la verdad reparadora de todo lo que pasó “seguiremos siendo un país miserable por haber renunciado a la dignidad. Seremos un país pero no una República”. Como siempre, Santiago plantea que el dilema moral de la Argentina es si vamos a pisotear o nos vamos a subordinar a  las leyes.

No menos inquietante es el asesinato del ex policía Héctor Goncalves Pereira. Ayer TN tituló con mucho criterio: “El testigo de la causa Nisman que tenía miedo que lo mataran y lo mataron”. Su abogado reveló que quería declarar todo lo que sabía en calidad de custodio del fiscal muerto. No tuvo tiempo. Está enterrado bajo tierra, igual que Nisman y la verdad. Al ex policía federal le pegaron un balazo en un episodio muy confuso donde participaron presuntos piratas del asfalto.

Lo único que le falta a Cristina Fernández de Kirchner y a sus empleados es profanar la tumba del ex fiscal Alberto Nisman. Esperemos que tengan un poco de piedad y que les quede algo de pudor y no lo hagan. ¿Se acuerda de Diana Conti diciendo vamos a ir con los tapones de punta? ¿Se acuerda de Ignacio Copani colocando a Nisman en las cloacas? El gobierno de Cristina fue exitoso en su ataque previo y posterior a la muerte. El “operativo demolición” sobre la figura de Alberto Nisman logró matarlo por segunda vez y borrarlo de la faz de los titulares de los diarios. A Nisman lo vaciaron de credibilidad utilizando una campaña de mentiras y apelando a algunas verdades sobre ciertos comportamientos de su vida personal que no tenían ni tienen nada que ver con el tema principal. ¿Qué es lo trascendente en todo esto? Se lo resumo en algunas preguntas: ¿Es cierto lo que Nisman denunció? ¿Qué objetivo tuvo esa alianza que tejieron entre la Venezuela de Chávez, el Irán de Admadinejad y la Argentina de los Kirchner? ¿Es creíble que el interés de los negadores del Holocausto era levantar las alertas rojas a los acusados por el atentado a la AMIA y recibir todo lo necesario del plan nuclear argentino y del uranio enriquecido para construir una maldita bomba atómica? ¿Es cierto que Irán puso una montaña de dólares manchados en sangre y los hizo llegar a la Argentina triangulados a través del chavismo como contó un general arrepentido muy cercano a Hugo Chávez? ¿Participaron violentos soldados de Irán en la Argentina como Luis D’Elia y Fernando Esteche que hoy acompañan a sol y a sombra a Cristina en el llano?

Aníbal Fernández llego a proponer que metieran presa a la madre del fiscal. Antes se había preocupado por llenar los medios de fotos de Nisman con mujeres. Querían decir que era un tiro al aire y fue un tiro en la sien.

Marcelo Moreno, el brillante columnista, escribió que los muchachos K utilizaron todos los insultos y descalificaciones que tuvieron a su alcance. Le dijeron de todo a Nisman: “corrupto, turro, sinvergüenza, incompetente, homosexual, loco, títere de un espía, mujeriego, agente de la CIA y el MOSSAD, lavador de dinero, golpista e idiota”. A Nisman le violaron reiteradamente la intimidad de sus computadoras y sus celulares y lo vigilaron y lo persiguieron todo el tiempo. ¿Qué archivos se borraron de sus notebooks? ¿Qué mentiras se incorporaron a sus discos rígidos? ¿Se cambiaron las fechas y los días? ¿Quién colocó tres pendrives en su computadora? ¿Quién dispone de la tecnología para meter un virus troyano en su teléfono y aprovechar para espiar hasta sus conversaciones más íntimas?

No hay dudas que semejante nivel de intervención solo puede ser llevado adelante por un grupo comando de expertos que tal vez sean los mismos que lo asesinaron y armaron toda la escenografía del suicidio para confundir y lograr impunidad.

Elisa Carrió viene insistiendo en que el general Cesar Milani y Aníbal Fernandez fueron parte de todo el operativo encubrimiento. Algunos creen que agentes de inteligencia iraníes estuvieron implicados en el crimen.Tres años antes de su muerte, venían amenazando a Nisman, a su ex mujer y a sus hijas, con un lenguaje típico de los terroristas antisemitas que contaban con mucha información sobre la vida de su familia. Todo el tiempo lo trataban de “rusito descerebrado” y le daban datos muy reservados sobre los movimientos de sus hijas. Eso me lo contó el propio Nisman. Estoy seguro que esos hijos de puta fueron los que lo mataron. Porque la píldora del suicidio no me la trago y no importa lo que diga una justicia atravesada por la grieta abierta por Néstor y Cristina.

Todos nos merecemos saber la verdad. Pero, sobre todo, Alberto Nisman que como el Cid Campeador parece que, aún después de muerto, sigue ganando batallas. Tal vez un día Nisman vuelva y sea millones de verdades iluminando tanta oscuridad. Ese día vivirá en el corazón de los argentinos que quieren un país sin corrupción y sin impunidad. Sin crímenes de estado.
Por supuesto que no puedo probarlo ante la justicia. Pero tengo la profunda convicción de que el fiscal Alberto Nisman fue asesinado. Creo que se trató del peor magnicidio cometido desde el retorno de la democracia. Alguna vez se lo definió como el muerto Número 86 de la AMIA. Para la colectividad judía, here Nisman fue un mártir y no un suicida.

Un héroe. Por eso está sepultado en un lugar de honor en el cementerio y no en los márgenes como acostumbra hacer la religión que considera al suicidio como un atentado contra Dios.

Su ex esposa y madre de sus hijas, buy la jueza Arroyo Salgado, there también cree lo mismo. Que el balazo en la cabeza con que murió el fiscal Nisman se trató de un crimen. El fiscal Ricardo Saenz y muchos de sus compañeros están convencidos también que por personalidad y por lo que estaba planificando, es imposible que Nisman se haya suicidado.

Todos nos manejamos con sospechas, indicios y convicciones que son muy difíciles de probar. Pero Antonio Stiuso, el ex espía preferido de los Kirchner, en su explosivo testimonio acusa directamente a Cristina y sus cómplices de ser responsable por acción u omisión de la muerte que conmovió a la Argentina y al mundo.

El viernes le dije que el fantasma de Alberto Nisman va a perseguir durante toda la vida a Cristina. Como una pesadilla recurrente.

Es que el gobierno kirchnerista se comportó en todo momento como culpable. Antes y después del balazo en la cabeza, los cuadros más disciplinados y feroces del gobierno fusilaron con sus descalificaciones al fiscal que estaba a punto de explicar ante el Congreso de la Nación la acusación más grave que se haya hecho jamás contra una presidenta elegida democráticamente: que ella había encubierto junto al canciller Héctor Timerman y otros cómplices, a los terroristas de estado que ejecutaron el peor atentado de la historia al dinamitar la AMIA y la vida de 85 personas.

Fue, es y seguirá siendo vergonzoso para la historia la actuación del juez militante Daniel Rafecas que fue funcional al gobierno de turno y no tuvo ni siquiera la dignidad de abrir  una denuncia tan grave. La podría haber abierto por un par de semanas y luego desestimarla por falta de mérito o por carecer de seriedad. Pero no se atrevió a contradecir a sus compañeros kirchneristas y mató la investigación antes de que naciera. El fantasma de Nisman también va a perseguir toda la vida al doctor Rafecas aunque haya hecho grandes aportes al estudio del nazismo y el holocausto. Son dos momento y dos situaciones distintas.

Todo nació con el hasta hoy inexplicable volantazo de 180 grados que pegó Cristina y el canciller Héctor Timerman. Pasó de acusar a Irán a pactar con Irán. Pasa de respaldar a Nisman y Antonio Stiuso en su investigación a desautorizarlos, y a exigirles que no se metieran más con Irán y a dejarlos colgados del pincel. ¿Qué le pasó a Cristina? ¿Se volvió loca? ¿Cómo fue que el canciller Timerman resolvió transformarse en un traidor a su pueblo? ¿Uranio enriquecido para su plan nuclear de construir una bomba atómica, millones de dólares, subordinación a Hugo Chávez y Ajmadinejad? ¿Qué fue que los hizo darse vuelta como una media?

Conociendo a los personajes, el testimonio exclusivo de la declaración de Stiuso ante la justicia conseguido por Daniel Santoro da explicaciones muy verosímiles y contundentes.

Son palabras que deben ser certificadas con hechos. Pero si se comprueban, dejan a Cristina, Timerman y otros al borde del juicio por obstrucción de justicia y encubrimiento de terroristas y traición a la patria.

Los kirchneristas dicen que Antonio Stiuso es un mentiroso impresentable que tiene vínculos con los servicios de inteligencia norteamericanos e israelíes.

Puede ser. Yo no pongo las manos en el fuego por Stiuso. Pero Stiuso fue el preferido de Néstor Kirchner. El que se lo presentó a Nisman para que trabajaran juntos. El que le ordenó que lo espiara al Papa Francisco cuando era arzobispo de Buenos Aires. ¿Qué quiero decir con esto? : que Stiuso no cambió. Siempre fue así: un peligroso topo profesional ligado a servicios extranjeros. Pero no fue amigo de Macri, o de Margarita Stolbizer ni nació de un repollo. Todo el poder que tuvo para extorsionar jueces, disidentes o periodistas fue otorgado por Néstor Kirchner. De hecho, cuando Gustavo Béliz denunció a Stiuso, Néstor Kirchner le soltó la mano y lo tiró bajo un camión. Eyectó de su gabinete a Béliz y se quedó con Stiuso.

En la parte más contundente de sus acusaciones, Stiuso dice que a Nisman lo mataron grupos kirchneristas vinculados a comandos venezolanos e iraníes con el apoyo de antisemitas confesos como Luis D’Elia y Fernando Esteche. De hecho Nisman había sido condenado a muerte por una Fatwa, que es una orden religiosa de eliminar a un hereje o un infiel.

Hace 616 días que Nisman apareció con un balazo en la cabeza y solo se desató un ataque feroz a su figura, un intento de instalar que era un loquito que se suicidó y una guerra de espías sin cuartel.

Santiago Kovadloff con su profunda sabiduría, escribió que “encubrir un delito de lesa humanidad, también es un delito de lesa humanidad.” A Nisman le violaron reiteradamente la intimidad de sus computadoras y sus celulares y lo vigilaron y lo persiguieron todo el tiempo. Stiuso declaró bajo juramento que después del asesinato de un servicio de inteligencia llamado El Lauchón Viale y del ataque a balazos a Javier Fernández, un operador K en la justicia, Alberto Nisman dijo “el próximo soy yo”. ¿Qué archivos se borraron de sus notebooks? ¿Qué mentiras se incorporaron a sus discos rígidos? ¿Se cambiaron las fechas y los días? ¿Quién colocó tres pendrives en su computadora? ¿Quién dispone de la tecnología para meter un virus troyano en su teléfono y aprovechar para espiar hasta sus conversaciones más íntimas?

Stiuso asegura que el ex general César Milani tenía y tiene los equipos más sofisticados para pinchar teléfonos y computadoras. Y que hubo agencias de inteligencia privadas que fueron contratadas por el kirchnerismo para hacer un seguimiento ilegal de Nisman.

Alberto Nisman tenía miedo que Alejandra Gils Carbó lo echara de su puesto. Ella es la jefa de los fiscales y principal operadora actual de Cristina en la justicia.

No hay dudas que semejante nivel de intervención solo puede ser llevado adelante por un grupo comando de expertos que tal vez sean los mismos que lo asesinaron y armaron toda la escenografía del suicidio para confundir y lograr impunidad.

Estoy seguro que esos hijos de puta fueron los que lo mataron. Porque la píldora del suicidio no me la trago y no importa lo que diga una justicia atravesada por la grieta abierta por Néstor y Cristina. No hay otra forma de construir el país que soñamos para nuestros hijos. Con la verdad como cimiento. Solo la verdad nos hará libres.
Por supuesto que no puedo probarlo ante la justicia. Pero tengo la profunda convicción de que el fiscal Alberto Nisman fue asesinado. Creo que se trató del peor magnicidio cometido desde el retorno de la democracia. Alguna vez se lo definió como el muerto Número 86 de la AMIA. Para la colectividad judía, sickness Nisman fue un mártir y no un suicida.

Un héroe. Por eso está sepultado en un lugar de honor en el cementerio y no en los márgenes como acostumbra hacer la religión que considera al suicidio como un atentado contra Dios.

Su ex esposa y madre de sus hijas, generic la jueza Arroyo Salgado, también cree lo mismo. Que el balazo en la cabeza con que murió el fiscal Nisman se trató de un crimen. El fiscal Ricardo Saenz y muchos de sus compañeros están convencidos también que por personalidad y por lo que estaba planificando, es imposible que Nisman se haya suicidado.

Todos nos manejamos con sospechas, indicios y convicciones que son muy difíciles de probar. Pero Antonio Stiuso, el ex espía preferido de los Kirchner, en su explosivo testimonio acusa directamente a Cristina y sus cómplices de ser responsable por acción u omisión de la muerte que conmovió a la Argentina y al mundo.

El viernes le dije que el fantasma de Alberto Nisman va a perseguir durante toda la vida a Cristina. Como una pesadilla recurrente.

Es que el gobierno kirchnerista se comportó en todo momento como culpable. Antes y después del balazo en la cabeza, los cuadros más disciplinados y feroces del gobierno fusilaron con sus descalificaciones al fiscal que estaba a punto de explicar ante el Congreso de la Nación la acusación más grave que se haya hecho jamás contra una presidenta elegida democráticamente: que ella había encubierto junto al canciller Héctor Timerman y otros cómplices, a los terroristas de estado que ejecutaron el peor atentado de la historia al dinamitar la AMIA y la vida de 85 personas.

Fue, es y seguirá siendo vergonzoso para la historia la actuación del juez militante Daniel Rafecas que fue funcional al gobierno de turno y no tuvo ni siquiera la dignidad de abrir  una denuncia tan grave. La podría haber abierto por un par de semanas y luego desestimarla por falta de mérito o por carecer de seriedad. Pero no se atrevió a contradecir a sus compañeros kirchneristas y mató la investigación antes de que naciera. El fantasma de Nisman también va a perseguir toda la vida al doctor Rafecas aunque haya hecho grandes aportes al estudio del nazismo y el holocausto. Son dos momento y dos situaciones distintas.

Todo nació con el hasta hoy inexplicable volantazo de 180 grados que pegó Cristina y el canciller Héctor Timerman. Pasó de acusar a Irán a pactar con Irán. Pasa de respaldar a Nisman y Antonio Stiuso en su investigación a desautorizarlos, y a exigirles que no se metieran más con Irán y a dejarlos colgados del pincel. ¿Qué le pasó a Cristina? ¿Se volvió loca? ¿Cómo fue que el canciller Timerman resolvió transformarse en un traidor a su pueblo? ¿Uranio enriquecido para su plan nuclear de construir una bomba atómica, millones de dólares, subordinación a Hugo Chávez y Ajmadinejad? ¿Qué fue que los hizo darse vuelta como una media?

Conociendo a los personajes, el testimonio exclusivo de la declaración de Stiuso ante la justicia conseguido por Daniel Santoro da explicaciones muy verosímiles y contundentes.

Son palabras que deben ser certificadas con hechos. Pero si se comprueban, dejan a Cristina, Timerman y otros al borde del juicio por obstrucción de justicia y encubrimiento de terroristas y traición a la patria.

Los kirchneristas dicen que Antonio Stiuso es un mentiroso impresentable que tiene vínculos con los servicios de inteligencia norteamericanos e israelíes.

Puede ser. Yo no pongo las manos en el fuego por Stiuso. Pero Stiuso fue el preferido de Néstor Kirchner. El que se lo presentó a Nisman para que trabajaran juntos. El que le ordenó que lo espiara al Papa Francisco cuando era arzobispo de Buenos Aires. ¿Qué quiero decir con esto? : que Stiuso no cambió. Siempre fue así: un peligroso topo profesional ligado a servicios extranjeros. Pero no fue amigo de Macri, o de Margarita Stolbizer ni nació de un repollo. Todo el poder que tuvo para extorsionar jueces, disidentes o periodistas fue otorgado por Néstor Kirchner. De hecho, cuando Gustavo Béliz denunció a Stiuso, Néstor Kirchner le soltó la mano y lo tiró bajo un camión. Eyectó de su gabinete a Béliz y se quedó con Stiuso.

En la parte más contundente de sus acusaciones, Stiuso dice que a Nisman lo mataron grupos kirchneristas vinculados a comandos venezolanos e iraníes con el apoyo de antisemitas confesos como Luis D’Elia y Fernando Esteche. De hecho Nisman había sido condenado a muerte por una Fatwa, que es una orden religiosa de eliminar a un hereje o un infiel.

Hace 616 días que Nisman apareció con un balazo en la cabeza y solo se desató un ataque feroz a su figura, un intento de instalar que era un loquito que se suicidó y una guerra de espías sin cuartel.

Santiago Kovadloff con su profunda sabiduría, escribió que “encubrir un delito de lesa humanidad, también es un delito de lesa humanidad.” A Nisman le violaron reiteradamente la intimidad de sus computadoras y sus celulares y lo vigilaron y lo persiguieron todo el tiempo. Stiuso declaró bajo juramento que después del asesinato de un servicio de inteligencia llamado El Lauchón Viale y del ataque a balazos a Javier Fernández, un operador K en la justicia, Alberto Nisman dijo “el próximo soy yo”. ¿Qué archivos se borraron de sus notebooks? ¿Qué mentiras se incorporaron a sus discos rígidos? ¿Se cambiaron las fechas y los días? ¿Quién colocó tres pendrives en su computadora? ¿Quién dispone de la tecnología para meter un virus troyano en su teléfono y aprovechar para espiar hasta sus conversaciones más íntimas?

Stiuso asegura que el ex general César Milani tenía y tiene los equipos más sofisticados para pinchar teléfonos y computadoras. Y que hubo agencias de inteligencia privadas que fueron contratadas por el kirchnerismo para hacer un seguimiento ilegal de Nisman.

Alberto Nisman tenía miedo que Alejandra Gils Carbó lo echara de su puesto. Ella es la jefa de los fiscales y principal operadora actual de Cristina en la justicia.

No hay dudas que semejante nivel de intervención solo puede ser llevado adelante por un grupo comando de expertos que tal vez sean los mismos que lo asesinaron y armaron toda la escenografía del suicidio para confundir y lograr impunidad.

Estoy seguro que esos hijos de puta fueron los que lo mataron. Porque la píldora del suicidio no me la trago y no importa lo que diga una justicia atravesada por la grieta abierta por Néstor y Cristina. No hay otra forma de construir el país que soñamos para nuestros hijos. Con la verdad como cimiento. Solo la verdad nos hará libres.
“Puerta giratoria” es un concepto nefasto y muy peligroso. En los últimos días lo han repudiado desde el presidente Mauricio Macri hasta los encargados de la seguridad de la Nación y de la Provincia.

Es que “puerta giratoria”, and en la vida cotidiana significa lisa y llanamente que matar, buy cialis robar, and violar o secuestrar es gratis en la Argentina. Que el que las hace no las paga. Que hay mil excusas para dejar libres a los criminales y mil problemas para las víctimas. Y esa impunidad, que potencia todos los delitos y que siembra pánico en la sociedad, es el peor de los mensajes. Es una incitación a la violencia. Un vale todo. Una forma de decirle a los malandras que sigan haciendo la suya, que es muy difícil, casi imposible que la justicia los castigue y los condene como corresponde.

Es humillante para la condición humana. “Puerta giratoria”, es que un delincuente entre por una puerta y al instante salga por la misma. Es como decir a los victimarios, todo y a las víctimas, nada. Es como invertir en forma perversa el orden de los derechos humanos. Solo se respetan para los que cometen delitos y no se cuida al familiar o al que padeció ese delito.

Parece mentira pero hay varios motivos que explican esta realidad que fomenta la venganza, el linchamiento y la justicia por mano propia, es decir, que fomenta el lado más inhumano del ser humano.

Primero existe la doctrina Zaffaroni. En las universidades y en muchos juzgados se hizo carne ese concepto falsamente progresista de que el criminal es un pobre muchacho producto de las injusticias sociales del sistema capitalista y por lo tanto para lavar las culpas, hay que protegerlo. También instalaron entre varios magistrados que el que sufre las consecuencias de un delito tiene que comprender de donde viene esa persona que mató a su madre, a su padre o que le robó a moto a su hijo o que violó a su hija.

La jueza Servini dijo que hay que modificar la ley de excarcelaciones. Es que salen muy rápido. Dicen las autoridades actuales que muchas veces el denunciado sale antes que el denunciador termine con los trámites burocráticos. Eso fomenta el ojo por ojo que es lo peor que le puede ocurrir a la vida democrática. Apostar al ojo por ojo. A la ley de la selva. Ojo por ojo, al final nos quedamos todos ciegos y en la selva siempre gana el más fuerte. Nada más reaccionario y antipopular.

Eugenio Raúl Zaffaroni es el principal referente de este tipo de veneno judicial. Pero no es el único. Su escuela sembró en los miembros de la agrupación       “Justicia Legítima para el Kirchnerismo” el mismo disvalor.

Hay cientos de ejemplos todos los días. Pero le doy uno que es indignante e incomprensible desde el sentido común.

Es el caso de Chuki. Así se conocía a David Rosas. Tenía apenas 22 años. Mató a su ex suegra de un tiro en la cara, a un vecino que salió a defenderla e hirió a su ex pareja que con apenas 21 años ya tenía tres hijos. ¿Qué hizo Chuki después de semejante masacre? Se suicidó. Repito: tenía apenas 22 años. ¿Fue de golpe que enloqueció? ¿Ya había dado algunas señales? Por supuesto. Muchas señales que la justicia prefirió ignorar. Chuki antes de hacer el desastre que hizo ya había tenido 5 causas por robo a mano armada, tenencia y venta de drogas y violencia de género. ¿Escuchó bien? Ya había cometido por lo menos 5 delitos. Era una alocada carrera delictiva para recibirse de criminal. Nadie lo frenó. Nadie lo metió preso como corresponde. Solo le faltaba matar y mató. ¿Se da cuenta? Tenía 22 años y 5 jueces lo dejaron en libertad. Ninguno pensó que debía castigarlo con todo el peso de la ley para cuidar a la sociedad y para cuidar al propio delincuente. Si hubiera estado en un calabozo por todo el daño que hizo antes, seguramente se hubieran evitado tres muertes, la de su ex suegra, la del vecino y la suya.

Tal vez algún juez sintió que si no lo encarcelaba lo ayudaba a superarse. Y es todo lo contrario. El delincuente que no recibe el castigo que le corresponde de acuerdo a la ley, siente que tiene tiro libre, que tiene impunidad para hacer lo que quiera.

La contracara es que hoy sonó un tiro para el lado de la justicia. El juez Marcelo Peluzzi, en un fallo histórico, sin precedentes reconoció el derecho de las víctimas a intervenir en la etapa de cumplimiento de pena. Por primera vez en el país se permite a las víctimas ser escuchadas por el tribunal antes de resolver cualquier pedido de libertad condicional, salidas transitorias, o libertad anticipada que formule el asesino de Ezequiel Agrest. Este joven, al que mataron en la puerta de su casa era y es hijo de Diana Cohen Agrest que es presidenta de Usina de Justicia. Ella y su marido hicieron el pedido y el juez nacional de ejecución penal hizo lugar.

Se trata de un gran avance de Argentina pese a que ese derecho ya había sido reconocido por las Naciones Unidas, el estatuto de Roma y la Corte Penal Internacional.

Pero es una excepción. Un primer paso que hasta ahora no se daba. Ojalá a partir del 11 de octubre que entra en vigor se aplique con todo rigor la ley de flagrancia.

Por todo esto que le cuento, hoy, la inseguridad es por lejos la principal preocupación de los habitantes del área metropolitana. Mucho más que los temas económicos como desocupación, pobreza e inflación.

Es que la fuerte presencia de la droga entre consumidores y narcos le sumó una fuerte impronta de crueldad y ferocidad a los delitos. Es a matar o a morir. La vida del que roba no vale nada y por lo tanto, tampoco le da valor a la vida del que mata. Hay una violencia extrema que mata por matar. Ya no alcanza con entregarle todo el delincuente. Hay que rezar para que no te mate.

Gran parte de la policía está atravesada por la corrupción que ayuda a los delincuentes. Lo vemos todos los días. Pero es la justicia la que tiene más problemas. Muchos magistrados por temor a las represalias de los cómplices de los delincuentes, por la falsa ideología garantista o directamente por dinero, dejan salir a los presos con una velocidad inusitada. Eso hay que cortarlo de raíz si queremos vivir en paz con nuestras familias y en una sociedad civilizada. Dijo bien, Patricia Bullrich que para el gobierno anterior la víctima era el delincuente. Tiene que quedar bien claro que el estado protege la ley a los ciudadanos que respetan la ley y castiga a los que la violan. Esa es una grieta que consolida la democracia. Los decentes y honrados de un lado y los pistoleros y criminales del otro. Uno afuera trabajando para progresar y otros adentro, en la cárcel, pagando sus culpas y reeducándose para que no vuelvan a delinquir.

Entre todos tenemos que convertir la puerta giratoria en una puerta para que entren los delincuentes y para que salga la esperanza de vivir sin temor a morir.
“Puerta giratoria” es un concepto nefasto y muy peligroso. En los últimos días lo han repudiado desde el presidente Mauricio Macri hasta los encargados de la seguridad de la Nación y de la Provincia.

Es que “puerta giratoria”, healing en la vida cotidiana significa lisa y llanamente que matar, robar, violar o secuestrar es gratis en la Argentina. Que el que las hace no las paga. Que hay mil excusas para dejar libres a los criminales y mil problemas para las víctimas. Y esa impunidad, que potencia todos los delitos y que siembra pánico en la sociedad, es el peor de los mensajes. Es una incitación a la violencia. Un vale todo. Una forma de decirle a los malandras que sigan haciendo la suya, que es muy difícil, casi imposible que la justicia los castigue y los condene como corresponde.

Es humillante para la condición humana. “Puerta giratoria”, es que un delincuente entre por una puerta y al instante salga por la misma. Es como decir a los victimarios, todo y a las víctimas, nada. Es como invertir en forma perversa el orden de los derechos humanos. Solo se respetan para los que cometen delitos y no se cuida al familiar o al que padeció ese delito.

Parece mentira pero hay varios motivos que explican esta realidad que fomenta la venganza, el linchamiento y la justicia por mano propia, es decir, que fomenta el lado más inhumano del ser humano.

Primero existe la doctrina Zaffaroni. En las universidades y en muchos juzgados se hizo carne ese concepto falsamente progresista de que el criminal es un pobre muchacho producto de las injusticias sociales del sistema capitalista y por lo tanto para lavar las culpas, hay que protegerlo. También instalaron entre varios magistrados que el que sufre las consecuencias de un delito tiene que comprender de donde viene esa persona que mató a su madre, a su padre o que le robó a moto a su hijo o que violó a su hija.

La jueza Servini dijo que hay que modificar la ley de excarcelaciones. Es que salen muy rápido. Dicen las autoridades actuales que muchas veces el denunciado sale antes que el denunciador termine con los trámites burocráticos. Eso fomenta el ojo por ojo que es lo peor que le puede ocurrir a la vida democrática. Apostar al ojo por ojo. A la ley de la selva. Ojo por ojo, al final nos quedamos todos ciegos y en la selva siempre gana el más fuerte. Nada más reaccionario y antipopular.

Eugenio Raúl Zaffaroni es el principal referente de este tipo de veneno judicial. Pero no es el único. Su escuela sembró en los miembros de la agrupación       “Justicia Legítima para el Kirchnerismo” el mismo disvalor.

Hay cientos de ejemplos todos los días. Pero le doy uno que es indignante e incomprensible desde el sentido común.

Es el caso de Chuki. Así se conocía a David Rosas. Tenía apenas 22 años. Mató a su ex suegra de un tiro en la cara, a un vecino que salió a defenderla e hirió a su ex pareja que con apenas 21 años ya tenía tres hijos. ¿Qué hizo Chuki después de semejante masacre? Se suicidó. Repito: tenía apenas 22 años. ¿Fue de golpe que enloqueció? ¿Ya había dado algunas señales? Por supuesto. Muchas señales que la justicia prefirió ignorar. Chuki antes de hacer el desastre que hizo ya había tenido 5 causas por robo a mano armada, tenencia y venta de drogas y violencia de género. ¿Escuchó bien? Ya había cometido por lo menos 5 delitos. Era una alocada carrera delictiva para recibirse de criminal. Nadie lo frenó. Nadie lo metió preso como corresponde. Solo le faltaba matar y mató. ¿Se da cuenta? Tenía 22 años y 5 jueces lo dejaron en libertad. Ninguno pensó que debía castigarlo con todo el peso de la ley para cuidar a la sociedad y para cuidar al propio delincuente. Si hubiera estado en un calabozo por todo el daño que hizo antes, seguramente se hubieran evitado tres muertes, la de su ex suegra, la del vecino y la suya.

Tal vez algún juez sintió que si no lo encarcelaba lo ayudaba a superarse. Y es todo lo contrario. El delincuente que no recibe el castigo que le corresponde de acuerdo a la ley, siente que tiene tiro libre, que tiene impunidad para hacer lo que quiera.

La contracara es que hoy sonó un tiro para el lado de la justicia. El juez Marcelo Peluzzi, en un fallo histórico, sin precedentes reconoció el derecho de las víctimas a intervenir en la etapa de cumplimiento de pena. Por primera vez en el país se permite a las víctimas ser escuchadas por el tribunal antes de resolver cualquier pedido de libertad condicional, salidas transitorias, o libertad anticipada que formule el asesino de Ezequiel Agrest. Este joven, al que mataron en la puerta de su casa era y es hijo de Diana Cohen Agrest que es presidenta de Usina de Justicia. Ella y su marido hicieron el pedido y el juez nacional de ejecución penal hizo lugar.

Se trata de un gran avance de Argentina pese a que ese derecho ya había sido reconocido por las Naciones Unidas, el estatuto de Roma y la Corte Penal Internacional.

Pero es una excepción. Un primer paso que hasta ahora no se daba. Ojalá a partir del 11 de octubre que entra en vigor se aplique con todo rigor la ley de flagrancia.

Por todo esto que le cuento, hoy, la inseguridad es por lejos la principal preocupación de los habitantes del área metropolitana. Mucho más que los temas económicos como desocupación, pobreza e inflación.

Es que la fuerte presencia de la droga entre consumidores y narcos le sumó una fuerte impronta de crueldad y ferocidad a los delitos. Es a matar o a morir. La vida del que roba no vale nada y por lo tanto, tampoco le da valor a la vida del que mata. Hay una violencia extrema que mata por matar. Ya no alcanza con entregarle todo el delincuente. Hay que rezar para que no te mate.

Gran parte de la policía está atravesada por la corrupción que ayuda a los delincuentes. Lo vemos todos los días. Pero es la justicia la que tiene más problemas. Muchos magistrados por temor a las represalias de los cómplices de los delincuentes, por la falsa ideología garantista o directamente por dinero, dejan salir a los presos con una velocidad inusitada. Eso hay que cortarlo de raíz si queremos vivir en paz con nuestras familias y en una sociedad civilizada. Dijo bien, Patricia Bullrich que para el gobierno anterior la víctima era el delincuente. Tiene que quedar bien claro que el estado protege la ley a los ciudadanos que respetan la ley y castiga a los que la violan. Esa es una grieta que consolida la democracia. Los decentes y honrados de un lado y los pistoleros y criminales del otro. Uno afuera trabajando para progresar y otros adentro, en la cárcel, pagando sus culpas y reeducándose para que no vuelvan a delinquir.

Entre todos tenemos que convertir la puerta giratoria en una puerta para que entren los delincuentes y para que salga la esperanza de vivir sin temor a morir.
No se puede creer lo que pasó en Mendoza, health una tierra tan amable, doctor tan del vino y del sol, view es decir de la vida.

No se puede creer que en 30 horas se hayan producido tres brutales femicidios que llenan de dolor y de vergüenza a todos los argentinos.

¿Que nos está pasando? ¿Cuál es el nivel de cobardía y de salvajismo de andar matando mujeres? ¿Cuántos casos por día hay de maltratos, de golpes brutales que terminan con la muerte femenina?

La Asociación Civil La Casa del Encuentro dice que pese a las marchas de ni una menos, a las campañas de concientización en los medios y a las nuevas leyes que son buenas, los femicidios siguen creciendo. En el 2008 se registraron 208 asesinatos y en el 2014 fueron 277. Insisto con la pregunta original que no tiene respuesta: ¿Qué nos pasa? ¿Alcanza con prohibir que el  criminal se acerque?¿ Los botones de pánico y las tobilleras electrónicas pueden ayudar? ¿La policía actúa con la rapidez que corresponde?

Parecen películas de terror pero son realidades repugnantes y horrorosas. No me canso de decir  que en cada esquina de este país deberíamos colgar un cartel que diga: “Nunca más un femicidio”.

Hay 55 denuncias por día. Esta opinión intenta ser un alerta y un aporte al combate contra semejante horror y a aumentar la condena social. Todo el que sea víctima de violencia de género o conozca a alguien puede hacer la denuncia al teléfono 144 durante las 24 horas.

Hoy tenemos que hablar de Janet Zapata de 29 años, de Julieta González de 21 y de Ayelén Arroyo de apenas 19 años. Todas jóvenes asesinadas en un día y medio. Janet y Julieta estaban desaparecidas desde el día de la primavera. Todos sus seres queridos y los vecinos las buscaron por cielo y tierra.

Janet apareció en un descampado en el departamento de las Heras. El cuerpo semienterrado, con dos tiros, cerca de El Algarrobal. Su novio está preso porque se sospecha que le pagó a un criminal 15 mil pesos para liquidar a su pareja. Juntos tenían una hijita de 5 años que no deja de preguntar por sus padres. Su madre está muerta y su padre en la cárcel acusado de autor intelectual del asesinato.

Julieta apareció muerta por un traumatismo de cráneo, cerca del penal de Almafuerte, en el departamento de Luján de Cuyo. Estaba atada de pies y manos, en plena montaña, cerca de Cacheuta. Un día antes habían encontrado su DNI y su campera tirados en la ruta.

Ayelén también murió en Lujan de Cuyo. En el barrio Las Rosas apareció en el baño de su propia casa con un corte de cuchillo en el cuello. Parece que su padre, Roque de 55 años fue el criminal. Por ahora está detenido. Ella lo había denunciado la semana pasada por abuso sexual. No la escucharon. O llegaron tarde.

Todas las investigaciones están a cargo de la fiscal especial Claudia Ríos. En Mendoza nadie se olvida que hay dos chicas más que están desaparecidas: Johana Chacón y Soledad Olivera.

Son mujeres asesinadas por hombres. Son infames varones que avergüenzan al género y a la condición humana.

Estos energúmenos por lo general están cortados todos por la misma tijera. Responden al mismo patrón criminal. Primero les gritan a sus esposas, novias o amantes. Se sienten sus propietarios y no sus compañeros de afecto. Después les pegan, las humillan, las castigan con ferocidad, las reducen a la servidumbre y les provocan un pánico que las paraliza.

Las escenas en el seno familiar son terroríficas.

Ese puño repugnante contra la cara. La sangre que no para. Las hematomas. El cinto como látigo sobre las piernas. En general las mujeres por vergüenza o por temor no le cuentan a nadie que son víctimas permanentes de estos salvajes. A veces los únicos que se enteran son sus hijos que miran en silencio semejante violación de la ley y las mínimas normas de convivencia civilizada de las parejas.

Por eso siempre hay que llamar a los teléfonos contra la violencia familiar. Atienden las 24 horas y los 365 días del año. Y de inmediato tienen que hacer la denuncia policial correspondiente. No importa a que clase social pertenezca. La violencia de género ocurre en todos los segmentos económicos de la comunidad. Muchas veces los golpeadores se descontrolan con el alcohol o la droga. No los frenan ni los hijos en común ni los embarazos.

Todo el tiempo están mintiendo para justificar al tipo que tienen al lado. Les da mucho pudor confesar la verdad.

Ya están cansadas de mentir diciendo que se cayeron por la escalera, que un día resbaló, o de esconderse fingiendo que tiene depresiones los lunes y los martes hasta que se le vayan las marcas más visibles de los golpes.

Hay que comprender que hay miles de mujeres golpeadas. Y que los hijos son los testigos más desprotegidos. Y no hay que dejarlas solas. Hay que evitar que caigan en el desamparo. El estado, sus amigos y las ONG tienen que hacerse cargo. De zurcir sus heridas. De evitar que pasen cosas peores e irreversibles.

Cada 30 horas una mujer como  Janet, Julieta o Ayelén son asesinadas a manos de un conocido directo de la víctima. O que en el 93% de los casos el crimen lo comete la pareja o ex pareja. Son números que hablan de ese drama cotidiano.

En los momentos más terribles, a la hora de descender a los infiernos, las pobres mujeres se llegan a preguntar si las culpables no son ellas. Hasta tanto llega la humillación que ella, la víctima, llega a dudar de su condición. Llegan a pensar que por su culpa él golpeador, pasaba de ser un ángel a ser un demonio.

Por eso tienen que asesorarse con un abogado y hacer la denuncia. Saber que están dando el paso más importante de su vida. Y que es para salvarse de la muerte. Nada menos. Ni una menos. Ni una más.
No se puede creer lo que pasó en Mendoza, purchase click una tierra tan amable, link tan del vino y del sol, buy es decir de la vida.

No se puede creer que en 30 horas se hayan producido tres brutales femicidios que llenan de dolor y de vergüenza a todos los argentinos.

¿Que nos está pasando? ¿Cuál es el nivel de cobardía y de salvajismo de andar matando mujeres? ¿Cuántos casos por día hay de maltratos, de golpes brutales que terminan con la muerte femenina?

La Asociación Civil La Casa del Encuentro dice que pese a las marchas de ni una menos, a las campañas de concientización en los medios y a las nuevas leyes que son buenas, los femicidios siguen creciendo. En el 2008 se registraron 208 asesinatos y en el 2014 fueron 277. Insisto con la pregunta original que no tiene respuesta: ¿Qué nos pasa? ¿Alcanza con prohibir que el  criminal se acerque?¿ Los botones de pánico y las tobilleras electrónicas pueden ayudar? ¿La policía actúa con la rapidez que corresponde?

Parecen películas de terror pero son realidades repugnantes y horrorosas. No me canso de decir  que en cada esquina de este país deberíamos colgar un cartel que diga: “Nunca más un femicidio”.

Hay 55 denuncias por día. Esta opinión intenta ser un alerta y un aporte al combate contra semejante horror y a aumentar la condena social. Todo el que sea víctima de violencia de género o conozca a alguien puede hacer la denuncia al teléfono 144 durante las 24 horas.

Hoy tenemos que hablar de Janet Zapata de 29 años, de Julieta González de 21 y de Ayelén Arroyo de apenas 19 años. Todas jóvenes asesinadas en un día y medio. Janet y Julieta estaban desaparecidas desde el día de la primavera. Todos sus seres queridos y los vecinos las buscaron por cielo y tierra.

Janet apareció en un descampado en el departamento de las Heras. El cuerpo semienterrado, con dos tiros, cerca de El Algarrobal. Su novio está preso porque se sospecha que le pagó a un criminal 15 mil pesos para liquidar a su pareja. Juntos tenían una hijita de 5 años que no deja de preguntar por sus padres. Su madre está muerta y su padre en la cárcel acusado de autor intelectual del asesinato.

Julieta apareció muerta por un traumatismo de cráneo, cerca del penal de Almafuerte, en el departamento de Luján de Cuyo. Estaba atada de pies y manos, en plena montaña, cerca de Cacheuta. Un día antes habían encontrado su DNI y su campera tirados en la ruta.

Ayelén también murió en Lujan de Cuyo. En el barrio Las Rosas apareció en el baño de su propia casa con un corte de cuchillo en el cuello. Parece que su padre, Roque de 55 años fue el criminal. Por ahora está detenido. Ella lo había denunciado la semana pasada por abuso sexual. No la escucharon. O llegaron tarde.

Todas las investigaciones están a cargo de la fiscal especial Claudia Ríos. En Mendoza nadie se olvida que hay dos chicas más que están desaparecidas: Johana Chacón y Soledad Olivera.

Son mujeres asesinadas por hombres. Son infames varones que avergüenzan al género y a la condición humana.

Estos energúmenos por lo general están cortados todos por la misma tijera. Responden al mismo patrón criminal. Primero les gritan a sus esposas, novias o amantes. Se sienten sus propietarios y no sus compañeros de afecto. Después les pegan, las humillan, las castigan con ferocidad, las reducen a la servidumbre y les provocan un pánico que las paraliza.

Las escenas en el seno familiar son terroríficas.

Ese puño repugnante contra la cara. La sangre que no para. Las hematomas. El cinto como látigo sobre las piernas. En general las mujeres por vergüenza o por temor no le cuentan a nadie que son víctimas permanentes de estos salvajes. A veces los únicos que se enteran son sus hijos que miran en silencio semejante violación de la ley y las mínimas normas de convivencia civilizada de las parejas.

Por eso siempre hay que llamar a los teléfonos contra la violencia familiar. Atienden las 24 horas y los 365 días del año. Y de inmediato tienen que hacer la denuncia policial correspondiente. No importa a que clase social pertenezca. La violencia de género ocurre en todos los segmentos económicos de la comunidad. Muchas veces los golpeadores se descontrolan con el alcohol o la droga. No los frenan ni los hijos en común ni los embarazos.

Todo el tiempo están mintiendo para justificar al tipo que tienen al lado. Les da mucho pudor confesar la verdad.

Ya están cansadas de mentir diciendo que se cayeron por la escalera, que un día resbaló, o de esconderse fingiendo que tiene depresiones los lunes y los martes hasta que se le vayan las marcas más visibles de los golpes.

Hay que comprender que hay miles de mujeres golpeadas. Y que los hijos son los testigos más desprotegidos. Y no hay que dejarlas solas. Hay que evitar que caigan en el desamparo. El estado, sus amigos y las ONG tienen que hacerse cargo. De zurcir sus heridas. De evitar que pasen cosas peores e irreversibles.

Cada 30 horas una mujer como  Janet, Julieta o Ayelén son asesinadas a manos de un conocido directo de la víctima. O que en el 93% de los casos el crimen lo comete la pareja o ex pareja. Son números que hablan de ese drama cotidiano.

En los momentos más terribles, a la hora de descender a los infiernos, las pobres mujeres se llegan a preguntar si las culpables no son ellas. Hasta tanto llega la humillación que ella, la víctima, llega a dudar de su condición. Llegan a pensar que por su culpa él golpeador, pasaba de ser un ángel a ser un demonio.

Por eso tienen que asesorarse con un abogado y hacer la denuncia. Saber que están dando el paso más importante de su vida. Y que es para salvarse de la muerte. Nada menos. Ni una menos. Ni una más.
Le pido que me preste atención señora oyente. Estoy harto de tanta mugre de corrupción y mentiras autoritarias. Y por eso hoy quiero contarle la epopeya maravillosa y esperanzadora de una compatriota que se llama sencillamente Gabriela González. Como tantas Gabrielas y tantos González que siembran nuestra patria.

En mi caso es doblemente compatriota porque es argentina y cordobesa. Y eso me provoca doble orgullo.

Gabriela vivó su niñez en un barrio de trabajadores. Supo entrenar su esfuerzo y sacrificio en el colegio Luterano Concordia y terminó el secundario en la escuela Sarmiento del glorioso barrio de San Vicente. Pedro, viagra su padre contador público y Dora, page su madre profesora de matemáticas, supieron transmitirle el amor por los números, las ciencias duras y la apuesta a la movilidad social ascendente producto de su propio sudor y capacidad.

Gabriela Nació hace 51 años y hoy lidera un proyecto que confirmó la última predicción de Albert Einstein respecto de la existencia de las ondas gravitacionales. ¿Escuchó bien? No se desespere. Ahora voy a tratar de explicarle que es eso de las ondas gravitacionales. Pero quiero destacar que aquella nenita que sufría cuando perdía Belgrano porque veía sufrir a su viejo, hoy conduce un experimento que nuclea a 1.500 de los científicos más destacados del mundo que pertenecen a 15 países. Ella fue, en su inglés con tonada, la que comunicó al planeta uno de los descubrimientos más importantes de nuestro tiempo, solo comparable con la determinación de la estructura del ADN. El director del Instituto Max Planck de Alemania y uno de los más prestigiosos de la tierra, le dijo a la BBC que el descubrimiento del grupo que encabeza Gabriela, merecía el premio Nóbel. ¿Qué me cuenta? Pero esto no termina acá.

Stephen Hawking, el genio experto en agujeros negros, dijo que se encontró “una nueva ventana para mirar el universo que va a revolucionar la astronomía”. Me da ganas de decirle a Gabriela: “Pinta tu aldea y serás universal”. ¿Sabrán estos talentos donde queda el barrio Los Plátanos y la cancha de Belgrano? Registrarán la identidad de los que contamos chistes, tomamos ferné y bailamos cuartetazos cómo nadie?

Gabriela hoy está en la cumbre de la ciencia porque le puso coraje y creatividad a sus sueños de revelar los misterios del cosmos. Cuando Pedro escuchó de boca de su hija que iba a estudiar en la Facultad de Matemática, Astronomía y Física de la Universidad Nacional de Córdoba, la felicitó porque siempre fue un lugar de excelencia pero para sus adentros pensó:” pobre Gabriela va a terminar siendo profesora toda la vida”. Pero por suerte, Pedro se equivocó. En un curso sobre gravedad, Gabriela conoció el universo del amor y las buenas ondas. Se casó con otro talento mediterráneo llamado Jorge Pullín y mirando el cielo, como hacen los enamorados, resolvieron irse a los Estados Unidos a seguir potenciando sus cerebros privilegiados. No fue fácil. Porque nunca es fácil trepar la montaña más alta. Consiguieron trabajo en dos universidades que estaban a 10 horas de distancia. De lunes a viernes vivieron separados durante 6 años. Se juntaban en algún seminario y los fines de semana dormían juntos en una casa rodante que quedaba a mitad de camino. Ella estaba en Instituto Tecnológico de Massachussets y el, en Pensilvania. Después recorrieron varias de las mejores universidades. Hoy lograron el sueño de trabajar en los mismos laboratorios y claustros de la universidad de Louisiana. Pasaron momentos terribles. Jorge tuvo que enfrentar a un maldito cáncer que no les permitió tener hijos. Por suerte lo derrotó con una energía tan grande que pudo cumplir su promesa de correr 50 maratones en los 50 estados del país en el que viven.

Tal vez por eso Gabriela ama tanto a sus sobrinos, a los hijos de su hermano Javier. Fíjese que casualidad mágica. Gabriela llegó anoche a Córdoba porque el lunes el senado de la Nación le va a dar la máxima distinción, la orden Domingo Faustino Sarmiento. Y ella será feliz. Llorará y reirá junto a los suyos por tanto esfuerzo recompensado. Pero mañana será igualmente feliz porque Melina cumple 10 años y obviamente la tía Gabriela es la principal invitada. Allí la familia jugará con Selena de 14 y Manuel de 6 y todos pedirán los tres deseos a la hora de apagar las velitas en la casa de Mendiolaza donde sin telescopio puede observarse el otoño más bello del mundo. Todo muy austero y familiar. Como siempre en la familia González. Jorge y Gabriela hicieron la fiesta de casamiento en la sencilla casita de Los Plátanos. Y se fueron de luna de miel en moto a Vaquerías porque tenían descuento para los universitarios. En la casa de los González nunca faltó ni sobró nada. Pero hay abundancia de dignidad, solidaridad y admiración por aquellos que dedican la vida a construir su destino, como Gabriela. Arrancó de muy abajo y llegó muy arriba. Nadie le regaló nada. Todo se lo ganó a pulmón.

Cuando en la conferencia de prensa repleta de científicos y periodistas de todo el mundo, en Washington, Gabriela informó la gran noticia, a los cordobeses se nos alegró el alma. Era una de nosotros la que estaba ahí. Anunciaron que después de un siglo, se había certificado la última predicción de la Teoría de la Relatividad General de Albert Einstein: que existen las ondas gravitacionales. Cuando los objetos se mueven en el universo producen ondulaciones en el espacio-tiempo que se propagan por el espacio. Esas ondas se llaman gravitacionales. Y el equipo de científicos pudo registrarla gracias a uno de los aparatos más sensibles creados por el hombre. Se llama Interferómetro y consta de un rayo láser que viaja 4 kilómetros en dos direcciones y luego rebota en un espejo para volver al punto de origen. Puede detectar una diferencia del tamaño de un protón que compone el núcleo de un átomo y se pueden registrar ondas que están a 200 millones de años luz. Parece un cuento de Jorge Luis Borges. Cargado de futurismo y espejos. De poesía de la ciencia. De hecho, dicen que el descubrimiento de Gabriela González y sus 1.500 científicos muestra las costuras del universo que se estiran y se comprimen. Si Einstein se levantara de la tumba sería muy feliz porque 100 años antes pudo ver lo que solo la ciencia más avanzada recién puede ver ahora. Eso ocupa la parte más racional y a su vez emocional del ser humano. Ciencia que conmueve y emociona. Dicen que han podido escuchar el Eco del Universo. Y que Gabriela todas las noches en Estados Unidos escucha un eco de las sierras de Córdoba que le dice gracias. Gracias en nombre de los que soñamos con el progreso de los países y de los ciudadanos con la ayuda del estado pero básicamente con el esfuerzo individual. Nadie puede ayudar al que no se deja ayudar. Gracias Gabriela González, en nombre de todos los habitantes del planeta y también en nombre de los que todavía viven en Los Plátanos.
Le pido que me preste atención señora oyente. Estoy harto de tanta mugre de corrupción y mentiras autoritarias. Y por eso hoy quiero contarle la epopeya maravillosa y esperanzadora de una compatriota que se llama sencillamente Gabriela González. Como tantas Gabrielas y tantos González que siembran nuestra patria.

En mi caso es doblemente compatriota porque es argentina y cordobesa. Y eso me provoca doble orgullo.

Gabriela vivó su niñez en un barrio de trabajadores. Supo entrenar su esfuerzo y sacrificio en el colegio Luterano Concordia y terminó el secundario en la escuela Sarmiento del glorioso barrio de San Vicente. Pedro, viagra approved su padre contador público y Dora, here su madre profesora de matemáticas, health supieron transmitirle el amor por los números, las ciencias duras y la apuesta a la movilidad social ascendente producto de su propio sudor y capacidad.

Gabriela Nació hace 51 años y hoy lidera un proyecto que confirmó la última predicción de Albert Einstein respecto de la existencia de las ondas gravitacionales. ¿Escuchó bien? No se desespere. Ahora voy a tratar de explicarle que es eso de las ondas gravitacionales. Pero quiero destacar que aquella nenita que sufría cuando perdía Belgrano porque veía sufrir a su viejo, hoy conduce un experimento que nuclea a 1.500 de los científicos más destacados del mundo que pertenecen a 15 países. Ella fue, en su inglés con tonada, la que comunicó al planeta uno de los descubrimientos más importantes de nuestro tiempo, solo comparable con la determinación de la estructura del ADN. El director del Instituto Max Planck de Alemania y uno de los más prestigiosos de la tierra, le dijo a la BBC que el descubrimiento del grupo que encabeza Gabriela, merecía el premio Nóbel. ¿Qué me cuenta? Pero esto no termina acá.

Stephen Hawking, el genio experto en agujeros negros, dijo que se encontró “una nueva ventana para mirar el universo que va a revolucionar la astronomía”. Me da ganas de decirle a Gabriela: “Pinta tu aldea y serás universal”. ¿Sabrán estos talentos donde queda el barrio Los Plátanos y la cancha de Belgrano? Registrarán la identidad de los que contamos chistes, tomamos ferné y bailamos cuartetazos cómo nadie?

Gabriela hoy está en la cumbre de la ciencia porque le puso coraje y creatividad a sus sueños de revelar los misterios del cosmos. Cuando Pedro escuchó de boca de su hija que iba a estudiar en la Facultad de Matemática, Astronomía y Física de la Universidad Nacional de Córdoba, la felicitó porque siempre fue un lugar de excelencia pero para sus adentros pensó:” pobre Gabriela va a terminar siendo profesora toda la vida”. Pero por suerte, Pedro se equivocó. En un curso sobre gravedad, Gabriela conoció el universo del amor y las buenas ondas. Se casó con otro talento mediterráneo llamado Jorge Pullín y mirando el cielo, como hacen los enamorados, resolvieron irse a los Estados Unidos a seguir potenciando sus cerebros privilegiados. No fue fácil. Porque nunca es fácil trepar la montaña más alta. Consiguieron trabajo en dos universidades que estaban a 10 horas de distancia. De lunes a viernes vivieron separados durante 6 años. Se juntaban en algún seminario y los fines de semana dormían juntos en una casa rodante que quedaba a mitad de camino. Ella estaba en Instituto Tecnológico de Massachussets y el, en Pensilvania. Después recorrieron varias de las mejores universidades. Hoy lograron el sueño de trabajar en los mismos laboratorios y claustros de la universidad de Louisiana. Pasaron momentos terribles. Jorge tuvo que enfrentar a un maldito cáncer que no les permitió tener hijos. Por suerte lo derrotó con una energía tan grande que pudo cumplir su promesa de correr 50 maratones en los 50 estados del país en el que viven.

Tal vez por eso Gabriela ama tanto a sus sobrinos, a los hijos de su hermano Javier. Fíjese que casualidad mágica. Gabriela llegó anoche a Córdoba porque el lunes el senado de la Nación le va a dar la máxima distinción, la orden Domingo Faustino Sarmiento. Y ella será feliz. Llorará y reirá junto a los suyos por tanto esfuerzo recompensado. Pero mañana será igualmente feliz porque Melina cumple 10 años y obviamente la tía Gabriela es la principal invitada. Allí la familia jugará con Selena de 14 y Manuel de 6 y todos pedirán los tres deseos a la hora de apagar las velitas en la casa de Mendiolaza donde sin telescopio puede observarse el otoño más bello del mundo. Todo muy austero y familiar. Como siempre en la familia González. Jorge y Gabriela hicieron la fiesta de casamiento en la sencilla casita de Los Plátanos. Y se fueron de luna de miel en moto a Vaquerías porque tenían descuento para los universitarios. En la casa de los González nunca faltó ni sobró nada. Pero hay abundancia de dignidad, solidaridad y admiración por aquellos que dedican la vida a construir su destino, como Gabriela. Arrancó de muy abajo y llegó muy arriba. Nadie le regaló nada. Todo se lo ganó a pulmón.

Cuando en la conferencia de prensa repleta de científicos y periodistas de todo el mundo, en Washington, Gabriela informó la gran noticia, a los cordobeses se nos alegró el alma. Era una de nosotros la que estaba ahí. Anunciaron que después de un siglo, se había certificado la última predicción de la Teoría de la Relatividad General de Albert Einstein: que existen las ondas gravitacionales. Cuando los objetos se mueven en el universo producen ondulaciones en el espacio-tiempo que se propagan por el espacio. Esas ondas se llaman gravitacionales. Y el equipo de científicos pudo registrarla gracias a uno de los aparatos más sensibles creados por el hombre. Se llama Interferómetro y consta de un rayo láser que viaja 4 kilómetros en dos direcciones y luego rebota en un espejo para volver al punto de origen. Puede detectar una diferencia del tamaño de un protón que compone el núcleo de un átomo y se pueden registrar ondas que están a 200 millones de años luz. Parece un cuento de Jorge Luis Borges. Cargado de futurismo y espejos. De poesía de la ciencia. De hecho, dicen que el descubrimiento de Gabriela González y sus 1.500 científicos muestra las costuras del universo que se estiran y se comprimen. Si Einstein se levantara de la tumba sería muy feliz porque 100 años antes pudo ver lo que solo la ciencia más avanzada recién puede ver ahora. Eso ocupa la parte más racional y a su vez emocional del ser humano. Ciencia que conmueve y emociona. Dicen que han podido escuchar el Eco del Universo. Y que Gabriela todas las noches en Estados Unidos escucha un eco de las sierras de Córdoba que le dice gracias. Gracias en nombre de los que soñamos con el progreso de los países y de los ciudadanos con la ayuda del estado pero básicamente con el esfuerzo individual. Nadie puede ayudar al que no se deja ayudar. Gracias Gabriela González, en nombre de todos los habitantes del planeta y también en nombre de los que todavía viven en Los Plátanos.
El profesor Amado Boudou puede dictar cátedra de enriquecimiento ilícito e hipocresía ideológica. Es un experto en ambas materias, treatment es el mejor alumno y el heredero de Néstor Kirchner.

Los 12 años de mayor corrupción de la historia democrática argentina acumulan cientos de casos groseros. Pero el de Amado Boudou sigue siendo uno de los  más extremos. En su sobreactuación por ocultar los delitos que cometió pasó de Alsogaray a Perón y de María Julia al Che Guevara. Un ortodoxo neoliberal se convirtió en un defensor de la patria socialista. Un amante de Estados Unidos en un tardío lector de Marx. En eso también aprendió de Néstor. A utilizar los símbolos de la izquierda y los derechos humanos como escudo para ocultar sus estafas y su enriquecimiento ilícito lleno de testaferros y truchadas.

Perón decía que del ridículo nunca se vuelve y eso queda certificado en la decadencia de un ex vicepresidente bizarro. Parado frente al pizarrón, dio

una clase, presuntamente magistral, donde denunció las nuevas estrategias de dominación del imperialismo. Estudiantes radicales lo recibieron con un pasacalle tan cierto como feroz: “Nos visita un ladrón. Boudou, devolvé la plata”.

Ahora su corazón está con Cristina y Evita con una pequeña diferencia semántica. Decían que Eva volverá y será millones. Boudou, no volverá y se llevó millones. Y que Cristina devolverá millones.

Fernando Esteche presentó a Boudou como “nuestro amado, Amado”. Ambos militan en el partido de Luis D’Elía. Dios los cría y el oportunismo los amontona. Hoy, junto con las brigadas de La Cámpora, son la guardia pretoriana de Cristina. Su fuerza de choque, los soldados para la liberación de Lázaro Báez, Ricardo Jaime y José López.

Esteche se quiso hacer el gracioso diciendo que muchos lo critican porque tiene una moto Harley Davidson y que la lucha revolucionaria no pasa por ahí. En realidad nadie le cuestiona que tenga una moto maravillosa y carísima. Lo que se le critica es que la haya comprado con nuestro dinero, que sea parte del botín del gigantesco robo que le hizo al estado, es decir a todos nosotros.

El fiscal federal Jorge Di Lello ya reclamó elevar a juicio oral y público la causa en la que acusa a Amado Boudou de haberse robado la fábrica de billetes. El juez Ariel Lijo lo va a hacer antes de fin de año. Es una de las causas más bizarras. Casi un record mundial. Hubo cientos de casos de corrupción de estado durante el reinado K. Pero afanarse la fábrica de los billetes, es como too much diría Cristina.

Di Lello en sus 200 páginas da por acreditado que el ex vicepresidente, siendo ministro de Economía  le compró el 70% de la empresa a Nicolás y Héctor Ciccone a cambio de salvarla de la quiebra a la que la había empujado el propio gobierno de Néstor. Una metodología bastante utilizada durante la era de los pingüinos buitres. Hostigar a una empresa o un empresario, perseguirlo con ferocidad y obligarlo a vender a precio vil.

Otro tema apasionante para develar es que yo creo que Boudou se apropió de un negociado que iba a hacer Néstor Kirchner. Por eso digo que es su heredero. Los une el mismo amor por el ladriprogresismo. Cuándo el ex presidente se murió, Amado avanzó con más velocidad en el plan que originariamente había diseñado Néstor.

Tal vez Boudou pensó que iba a tener 100 años de perdón por robarle a un ladrón. Pero eso no funcionó. La sentencia del juicio oral lo puede llevar a la cárcel porque la acusación de coimas y de negociaciones incompatibles tiene una pena de hasta 6 años y por lo tanto, no es excarcelable.

Por eso produce risa y vergüenza ajena ver hoy a este atorrante y malandra con el pelo largo desprolijo y la estética progre, como si de verdad se creyera el heredero del Che. Sueña con que eso limpia todo su pasado y todo su prontuario.

Una de las fotos más tramposas que se hizo sacar El Che Boudou fue esa que está con un sombrero negro. De lejos parecía una boina y le faltaba una estrella roja de cinco puntas.  Su discurso clasista y combativo lo transformaron en un patético personaje, una caricatura trucha de Fidel Castro.

Amado no bajó de la Sierra Maestra para liberar a Cuba del dictador Fulgencio Batista. Bajó del médano 678 que tiene como domicilio en una de las malversaciones de documento público que hizo. No se internó en la Bolivia profunda para organizar la guerrilla campesina. Se fue a vivir a Puerto Madero, cerca de su comandante en jefe, Cristina Fernández de Kirchner.

Como al solitario Boudou, se hace trampa a sí mismo. No dejó delito por cometer. Está procesado por la justicia en tres causas. Por recibir dádivas, es decir cobrar coimas en especies, con vuelos gratis en aviones y helicópteros. También lo procesaron por  falsificar documentos para no darle la mitad de un auto a su ex esposa el día del divorcio. No parece un gesto solidario ni propio del hombre nuevo socialista.

Y por el más grave, el que se transformó en un inminente juicio oral y público. Tal vez como Al Capone, el ex vicepresidente de la Nación elegido a dedo por Cristina, vaya preso por algunos de los temas más chicos pero más fáciles de probar. Pero está claro que se creyó el más vivo de todos para robar. Dejó los dedos pegados en todas partes. Pero se sintió impune y pronto va a tener que explicar lo inexplicable.

Y todavía faltan las causas más graves. Por ejemplo la de enriquecimiento ilícito. Pronto habrá malas noticias en esta causa para el che trucho. El muy atorrante puso bienes de todo tipo a nombre de su familia cuyo patrimonio se multiplicó a la velocidad de la luz, demostrando que tiene la cara dura y la mano larga.

Agustina K, la otrora segunda dama, sin ponerse colorada entendió que el amor se terminó pero las causas judiciales siguen. Ella deberá dar explicaciones al juez Ariel Lijo que la investiga por enriquecimiento ilícito y al juez Julián Ercolini por ese robo sospechoso que sufrió en su auto estacionado a la hora en que Argentina  jugaba la final del mundial de fútbol. ¿Quién no saca a pasear dos notebooks y hasta un disco rígido y lo deja en el asiento de atrás del auto? Las cosas que habrán hecho desaparecer. ¿Se acuerdan cuando Cristina la hizo subir al escenario del triunfo electoral?

También se le viene la noche en los tribunales por el robo de casi 8 millones de pesos que le hizo al pueblo pobre de Formosa en complicidad con el gobernador feudal, Gildo Insfran y su socio José María Nuñez Carmona. Es increíble que con lo clarito que está el delito en esta causa, Amado Boudou, el malandra multiprocesado, el galancito atorrante pueda caminar en libertad por las calles como una persona honorable. Es el profesor de hipocresía y enriquecimiento del kirchnerismo. Y es el mejor alumno de Néstor, su heredero.

Estos son mis principios pero si no les gusta lo cambio. Ese es el marxismo que practica, el tragicómico de Groucho. La prisión de Ezeiza es su destino. Eso no es ningún chiste. Y por eso, arde la ciudad.
El profesor Amado Boudou puede dictar cátedra de enriquecimiento ilícito e hipocresía ideológica. Es un experto en ambas materias, more about es el mejor alumno y el heredero de Néstor Kirchner.

Los 12 años de mayor corrupción de la historia democrática argentina acumulan cientos de casos groseros. Pero el de Amado Boudou sigue siendo uno de los  más extremos. En su sobreactuación por ocultar los delitos que cometió pasó de Alsogaray a Perón y de María Julia al Che Guevara. Un ortodoxo neoliberal se convirtió en un defensor de la patria socialista. Un amante de Estados Unidos en un tardío lector de Marx. En eso también aprendió de Néstor. A utilizar los símbolos de la izquierda y los derechos humanos como escudo para ocultar sus estafas y su enriquecimiento ilícito lleno de testaferros y truchadas.

Perón decía que del ridículo nunca se vuelve y eso queda certificado en la decadencia de un ex vicepresidente bizarro. Parado frente al pizarrón, approved dio

una clase, presuntamente magistral, donde denunció las nuevas estrategias de dominación del imperialismo. Estudiantes radicales lo recibieron con un pasacalle tan cierto como feroz: “Nos visita un ladrón. Boudou, devolvé la plata”.

Ahora su corazón está con Cristina y Evita con una pequeña diferencia semántica. Decían que Eva volverá y será millones. Boudou, no volverá y se llevó millones. Y que Cristina devolverá millones.

Fernando Esteche presentó a Boudou como “nuestro amado, Amado”. Ambos militan en el partido de Luis D’Elía. Dios los cría y el oportunismo los amontona. Hoy, junto con las brigadas de La Cámpora, son la guardia pretoriana de Cristina. Su fuerza de choque, los soldados para la liberación de Lázaro Báez, Ricardo Jaime y José López.

Esteche se quiso hacer el gracioso diciendo que muchos lo critican porque tiene una moto Harley Davidson y que la lucha revolucionaria no pasa por ahí. En realidad nadie le cuestiona que tenga una moto maravillosa y carísima. Lo que se le critica es que la haya comprado con nuestro dinero, que sea parte del botín del gigantesco robo que le hizo al estado, es decir a todos nosotros.

El fiscal federal Jorge Di Lello ya reclamó elevar a juicio oral y público la causa en la que acusa a Amado Boudou de haberse robado la fábrica de billetes. El juez Ariel Lijo lo va a hacer antes de fin de año. Es una de las causas más bizarras. Casi un record mundial. Hubo cientos de casos de corrupción de estado durante el reinado K. Pero afanarse la fábrica de los billetes, es como too much diría Cristina.

Di Lello en sus 200 páginas da por acreditado que el ex vicepresidente, siendo ministro de Economía  le compró el 70% de la empresa a Nicolás y Héctor Ciccone a cambio de salvarla de la quiebra a la que la había empujado el propio gobierno de Néstor. Una metodología bastante utilizada durante la era de los pingüinos buitres. Hostigar a una empresa o un empresario, perseguirlo con ferocidad y obligarlo a vender a precio vil.

Otro tema apasionante para develar es que yo creo que Boudou se apropió de un negociado que iba a hacer Néstor Kirchner. Por eso digo que es su heredero. Los une el mismo amor por el ladriprogresismo. Cuándo el ex presidente se murió, Amado avanzó con más velocidad en el plan que originariamente había diseñado Néstor.

Tal vez Boudou pensó que iba a tener 100 años de perdón por robarle a un ladrón. Pero eso no funcionó. La sentencia del juicio oral lo puede llevar a la cárcel porque la acusación de coimas y de negociaciones incompatibles tiene una pena de hasta 6 años y por lo tanto, no es excarcelable.

Por eso produce risa y vergüenza ajena ver hoy a este atorrante y malandra con el pelo largo desprolijo y la estética progre, como si de verdad se creyera el heredero del Che. Sueña con que eso limpia todo su pasado y todo su prontuario.

Una de las fotos más tramposas que se hizo sacar El Che Boudou fue esa que está con un sombrero negro. De lejos parecía una boina y le faltaba una estrella roja de cinco puntas.  Su discurso clasista y combativo lo transformaron en un patético personaje, una caricatura trucha de Fidel Castro.

Amado no bajó de la Sierra Maestra para liberar a Cuba del dictador Fulgencio Batista. Bajó del médano 678 que tiene como domicilio en una de las malversaciones de documento público que hizo. No se internó en la Bolivia profunda para organizar la guerrilla campesina. Se fue a vivir a Puerto Madero, cerca de su comandante en jefe, Cristina Fernández de Kirchner.

Como al solitario Boudou, se hace trampa a sí mismo. No dejó delito por cometer. Está procesado por la justicia en tres causas. Por recibir dádivas, es decir cobrar coimas en especies, con vuelos gratis en aviones y helicópteros. También lo procesaron por  falsificar documentos para no darle la mitad de un auto a su ex esposa el día del divorcio. No parece un gesto solidario ni propio del hombre nuevo socialista.

Y por el más grave, el que se transformó en un inminente juicio oral y público. Tal vez como Al Capone, el ex vicepresidente de la Nación elegido a dedo por Cristina, vaya preso por algunos de los temas más chicos pero más fáciles de probar. Pero está claro que se creyó el más vivo de todos para robar. Dejó los dedos pegados en todas partes. Pero se sintió impune y pronto va a tener que explicar lo inexplicable.

Y todavía faltan las causas más graves. Por ejemplo la de enriquecimiento ilícito. Pronto habrá malas noticias en esta causa para el che trucho. El muy atorrante puso bienes de todo tipo a nombre de su familia cuyo patrimonio se multiplicó a la velocidad de la luz, demostrando que tiene la cara dura y la mano larga.

Agustina K, la otrora segunda dama, sin ponerse colorada entendió que el amor se terminó pero las causas judiciales siguen. Ella deberá dar explicaciones al juez Ariel Lijo que la investiga por enriquecimiento ilícito y al juez Julián Ercolini por ese robo sospechoso que sufrió en su auto estacionado a la hora en que Argentina  jugaba la final del mundial de fútbol. ¿Quién no saca a pasear dos notebooks y hasta un disco rígido y lo deja en el asiento de atrás del auto? Las cosas que habrán hecho desaparecer. ¿Se acuerdan cuando Cristina la hizo subir al escenario del triunfo electoral?

También se le viene la noche en los tribunales por el robo de casi 8 millones de pesos que le hizo al pueblo pobre de Formosa en complicidad con el gobernador feudal, Gildo Insfran y su socio José María Nuñez Carmona. Es increíble que con lo clarito que está el delito en esta causa, Amado Boudou, el malandra multiprocesado, el galancito atorrante pueda caminar en libertad por las calles como una persona honorable. Es el profesor de hipocresía y enriquecimiento del kirchnerismo. Y es el mejor alumno de Néstor, su heredero.

Estos son mis principios pero si no les gusta lo cambio. Ese es el marxismo que practica, el tragicómico de Groucho. La prisión de Ezeiza es su destino. Eso no es ningún chiste. Y por eso, arde la ciudad.
Máximo Kirchner, clinic es el príncipe heredero y el comandante de La Cámpora. Pero también es el máximo irresponsable de su espacio político cada vez más chico y sectario. En otra de sus arengas provocativas dijo en Florencio Varela que “si el pueblo no muestra los dientes, and se lo van a llevar puesto”. Digo irresponsable porque no queda claro que significa mostrar los dientes. Hoy, what is ed en la práctica, La Cámpora es conducida por Quebracho. Son los que marcan el camino de los cortes de ruta, las prepotencias y las posturas más radicalizadas con actitudes claramente golpistas. ¿Eso es mostrar los dientes? ¿Máximo, está incitando a la violencia?

Encima lo hizo en la inauguración de una unidad básica en Florencio Varela, el feudo del jurásico Julio Pereyra quien acaba de aumentarse el sueldo y está acusado de enriquecimiento ilícito y de graves casos de corrupción. Máximo se mueve como pez en el agua entre esas situaciones. De hecho toda su familia va a tener que dar explicaciones en tribunales por el nivel de fortuna que atesoraron y la forma en que la hicieron.

Agorero y agitador dice que “la cosa viene fulera” con Macri y Vidal y es como tirar más leña al fuego. Total, el que paga, si se arma caos y alguna batalla campal, es el vecino más humilde que no tiene como protegerse. Máximo se va a dormir a la casa de su madre y listo. Sanseacabó. La reina Cristina lo apaña desde chico. Por eso la alaba tanto: “Ella eligió la condena mediática en lugar de la de su pueblo”, elogió sin reconocer que Cristina es la madre de todos los descalabros y problemas que ahora estamos padeciendo. Dijo Máximo que muchos operarios  tienen miedo de hablar porque los echan de su trabajo y aceptan cualquier cosa de sus patrones. Rara conclusión de alguien que no estudió ni trabajó en toda su vida.

¿Cómo conoce la lógica de un laburante? Máximo no sabe lo que es vivir de un sueldo ni el rigor del esfuerzo de sol a sol ni del sacrificio para progresar. El único rigor que conoció fue cuando su padre, Néstor, le pateaba los soldaditos tal como el mismo confesó.

 

Verborrágico como nunca Máximo dice que persiguen al que pone una camiseta K en su Facebook o en su tuiter.

 

Su consejo fue que el pueblo se organice y trabaje en conjunto. Por supuesto mostrando los dientes como un mastín amenazante. Ladrando. Y atacando como siempre a los medios de comunicación que para el prejuicio del hijo presidencial son “instrumentos de dominación.”. Luego preguntó para qué le sirve la buena imagen a María Eugenia Vidal si la gente deja de comer. Daban ganas de decirle como dijo Alfonsín: “A vos no te van tan mal, gordito”.

Después, Máximo citó al Papa Francisco y llamó a ponerse la patria al hombro. Otra vez el doble discurso. Esa actitud oportunista de colgarse de las sotanas de quien mientras fue el cardenal Jorge Bergoglio fue perseguido por Néstor Kirchner quien lo caracterizó como el diablo opositor y mandó a que Antonio Stiuso espiara al actual Santo Padre.

La verdad es que los caminos de la libertad se le achican a Máximo, esto dicho con un mínimo de sentido común.

Su madre, su hermana Florencia y él están muy complicados en la causa Hotesur, en la ruta del dinero K y en la de Los Sauces.

Su mujer, Rocío García, tiene que explicar un manejo muy oscuro que hizo del dinero para planes odontológicos y porque no presentó nunca una declaración jurada. Y como si esto fuera poco, su socio en la inmobiliaria, Osvaldo “El Bochi” Sanfelice también acaba de ser denunciado por Margarita Stolbizer como el testaferro de los Kirchner en varios negocios con Lázaro Báez y Cristóbal López.

Como si esto fuera poco, ayer en su brillante columna en el diario La Nación, Jorge Fernández Díaz hizo una radiografía perfecta del estado dentro del estado que dejaron los soldados camporistas de Máximo y Cristina. Hicieron entrar como empleados públicos a miles de militantes con el objetivo de convertirse en verdaderos topos saboteadores del gobierno de Macri o de Scioli si llegaba a ganar. Un ejército de ñoquis que pagamos todos para que desestabilicen con nuestro dinero y para que conspiren desde adentro del estado. Casi en todos los ministerios y las oficinas públicas hay comisarios políticos kirchneristas que el gobierno de Cambiemos no sabe, no puede o no quiere echar. Es como dormir con el enemigo. Las líneas intermedias son todas integrantes de una verdadera “Orga” como la llamó Fernández Díaz que trabajan día y noche para ensuciar a los nuevos funcionarios, para ponerles palos en la rueda y para proteger a los kirchneristas acusados de haberse robado hasta el agua de los floreros. En la justicia, la jefa de esta Orga es la procuradora Alejandra Gils Carbó. Entre los piqueteros y movimientos sociales pasa lo mismo. Por orden de Cristina reciben dinero de planes sociales y los utilizan para organizar actos en contra del gobierno y debilitarlo lo más que puedan.

Cristina cree que es la única forma de salvar su pellejo. Piensa que la inestabilidad de Macri es buena para que ningún juez se atreva a meterla presa pese a que sobren las razones legales para hacerlo y haya cometidos cientos de delitos. Todos robaron para la corona de la reina Cristina.

Cristina sueña con que Macri se escape en helicóptero y quede en la historia como un Fernando de la Rua más joven. La ex presidenta cree que frente a ese río revuelto y caos que ella fogonea, el pueblo la irá a buscar para rogarle que se haga cargo otra vez de la presidencia de la Nación. Delirios de la arquitecta egipcia. Pero delirios peligrosos e inquietantes para la salud democrática. El talento de Fernández Díaz escribió que “esa orga irresponsable que integra Máximo también, juega a la resistencia peronista como jugó a la revolución inexistente”. Lo grave es que no lo hacen desde el llano y con su propio dinero. Lo hacen desde el estado y becados por todos los argentinos. Es una suerte de presunta vanguardia esclarecida diseminada por todos los pliegues de las instituciones administrativas del país. Arman trampas caza macristas en todos lados. Es un trabajo todo terreno destructivo y antidemocrático. Es una postura incendiaria de los irresponsables que juegan otra vez con fuego. Ya Perón los había calificados de estúpidos e imberbes porque le querían enseñar peronismo a él. Pero insisto con la gran novedad. Antes lo hacían desde el llano, ahora lo hacen desde el estado. Ya lo había anticipado el hijo presidencial en la cancha de Argentinos Juniors cuando dijo “Nos vamos a ir del gobierno si perdemos las elecciones pero no del poder”. Y algo de eso está pasando. Macri y cambiemos todavía no tienen el manejo total del poder. Todavía no manejan todos los botones. Todavía no saben bien que hacer cuando las escuadras kirchneristas les muestran los dientes como pidió Máximo, el máximo irresponsable.
Máximo Kirchner, troche es el príncipe heredero y el comandante de La Cámpora. Pero también es el máximo irresponsable de su espacio político cada vez más chico y sectario. En otra de sus arengas provocativas dijo en Florencio Varela que “si el pueblo no muestra los dientes, se lo van a llevar puesto”. Digo irresponsable porque no queda claro que significa mostrar los dientes. Hoy, en la práctica, La Cámpora es conducida por Quebracho. Son los que marcan el camino de los cortes de ruta, las prepotencias y las posturas más radicalizadas con actitudes claramente golpistas. ¿Eso es mostrar los dientes? ¿Máximo, está incitando a la violencia?

Encima lo hizo en la inauguración de una unidad básica en Florencio Varela, el feudo del jurásico Julio Pereyra quien acaba de aumentarse el sueldo y está acusado de enriquecimiento ilícito y de graves casos de corrupción. Máximo se mueve como pez en el agua entre esas situaciones. De hecho toda su familia va a tener que dar explicaciones en tribunales por el nivel de fortuna que atesoraron y la forma en que la hicieron.

Agorero y agitador dice que “la cosa viene fulera” con Macri y Vidal y es como tirar más leña al fuego. Total, el que paga, si se arma caos y alguna batalla campal, es el vecino más humilde que no tiene como protegerse. Máximo se va a dormir a la casa de su madre y listo. Sanseacabó. La reina Cristina lo apaña desde chico. Por eso la alaba tanto: “Ella eligió la condena mediática en lugar de la de su pueblo”, elogió sin reconocer que Cristina es la madre de todos los descalabros y problemas que ahora estamos padeciendo. Dijo Máximo que muchos operarios  tienen miedo de hablar porque los echan de su trabajo y aceptan cualquier cosa de sus patrones. Rara conclusión de alguien que no estudió ni trabajó en toda su vida.

¿Cómo conoce la lógica de un laburante? Máximo no sabe lo que es vivir de un sueldo ni el rigor del esfuerzo de sol a sol ni del sacrificio para progresar. El único rigor que conoció fue cuando su padre, Néstor, le pateaba los soldaditos tal como el mismo confesó.

 

Verborrágico como nunca Máximo dice que persiguen al que pone una camiseta K en su Facebook o en su tuiter.

 

Su consejo fue que el pueblo se organice y trabaje en conjunto. Por supuesto mostrando los dientes como un mastín amenazante. Ladrando. Y atacando como siempre a los medios de comunicación que para el prejuicio del hijo presidencial son “instrumentos de dominación.”. Luego preguntó para qué le sirve la buena imagen a María Eugenia Vidal si la gente deja de comer. Daban ganas de decirle como dijo Alfonsín: “A vos no te van tan mal, gordito”.

Después, Máximo citó al Papa Francisco y llamó a ponerse la patria al hombro. Otra vez el doble discurso. Esa actitud oportunista de colgarse de las sotanas de quien mientras fue el cardenal Jorge Bergoglio fue perseguido por Néstor Kirchner quien lo caracterizó como el diablo opositor y mandó a que Antonio Stiuso espiara al actual Santo Padre.

La verdad es que los caminos de la libertad se le achican a Máximo, esto dicho con un mínimo de sentido común.

Su madre, su hermana Florencia y él están muy complicados en la causa Hotesur, en la ruta del dinero K y en la de Los Sauces.

Su mujer, Rocío García, tiene que explicar un manejo muy oscuro que hizo del dinero para planes odontológicos y porque no presentó nunca una declaración jurada. Y como si esto fuera poco, su socio en la inmobiliaria, Osvaldo “El Bochi” Sanfelice también acaba de ser denunciado por Margarita Stolbizer como el testaferro de los Kirchner en varios negocios con Lázaro Báez y Cristóbal López.

Como si esto fuera poco, ayer en su brillante columna en el diario La Nación, Jorge Fernández Díaz hizo una radiografía perfecta del estado dentro del estado que dejaron los soldados camporistas de Máximo y Cristina. Hicieron entrar como empleados públicos a miles de militantes con el objetivo de convertirse en verdaderos topos saboteadores del gobierno de Macri o de Scioli si llegaba a ganar. Un ejército de ñoquis que pagamos todos para que desestabilicen con nuestro dinero y para que conspiren desde adentro del estado. Casi en todos los ministerios y las oficinas públicas hay comisarios políticos kirchneristas que el gobierno de Cambiemos no sabe, no puede o no quiere echar. Es como dormir con el enemigo. Las líneas intermedias son todas integrantes de una verdadera “Orga” como la llamó Fernández Díaz que trabajan día y noche para ensuciar a los nuevos funcionarios, para ponerles palos en la rueda y para proteger a los kirchneristas acusados de haberse robado hasta el agua de los floreros. En la justicia, la jefa de esta Orga es la procuradora Alejandra Gils Carbó. Entre los piqueteros y movimientos sociales pasa lo mismo. Por orden de Cristina reciben dinero de planes sociales y los utilizan para organizar actos en contra del gobierno y debilitarlo lo más que puedan.

Cristina cree que es la única forma de salvar su pellejo. Piensa que la inestabilidad de Macri es buena para que ningún juez se atreva a meterla presa pese a que sobren las razones legales para hacerlo y haya cometidos cientos de delitos. Todos robaron para la corona de la reina Cristina.

Cristina sueña con que Macri se escape en helicóptero y quede en la historia como un Fernando de la Rua más joven. La ex presidenta cree que frente a ese río revuelto y caos que ella fogonea, el pueblo la irá a buscar para rogarle que se haga cargo otra vez de la presidencia de la Nación. Delirios de la arquitecta egipcia. Pero delirios peligrosos e inquietantes para la salud democrática. El talento de Fernández Díaz escribió que “esa orga irresponsable que integra Máximo también, juega a la resistencia peronista como jugó a la revolución inexistente”. Lo grave es que no lo hacen desde el llano y con su propio dinero. Lo hacen desde el estado y becados por todos los argentinos. Es una suerte de presunta vanguardia esclarecida diseminada por todos los pliegues de las instituciones administrativas del país. Arman trampas caza macristas en todos lados. Es un trabajo todo terreno destructivo y antidemocrático. Es una postura incendiaria de los irresponsables que juegan otra vez con fuego. Ya Perón los había calificados de estúpidos e imberbes porque le querían enseñar peronismo a él. Pero insisto con la gran novedad. Antes lo hacían desde el llano, ahora lo hacen desde el estado. Ya lo había anticipado el hijo presidencial en la cancha de Argentinos Juniors cuando dijo “Nos vamos a ir del gobierno si perdemos las elecciones pero no del poder”. Y algo de eso está pasando. Macri y cambiemos todavía no tienen el manejo total del poder. Todavía no manejan todos los botones. Todavía no saben bien que hacer cuando las escuadras kirchneristas les muestran los dientes como pidió Máximo, el máximo irresponsable.
La noticia disparó otra vez el debate. Puso de nuevo sobre el escenario de la polémica los negociados sucios que el kirchnerismo hizo con la cultura y el mundo del espectáculo.

Es que la actriz Andrea del Boca, order more about el ex ministro Julio de Vido y la Universidad de San Martín, fueron denunciados ante la justicia por malversación de fondos públicos. El fiscal federal Federico Delgado investigará la presentación del doctor Ricardo Monner Sans que cayó en el juzgado del juez Sebastián Casanello. Este caso en particular tiene que ver con la novela “Mamá Corazón” a la que le asignaron la friolera de más de 36 millones de pesos en forma directa. O mejor dicho, con una triangulación entre el ministerio de Julio de Vido y la universidad de San Martin. Esa fue una maniobra típica para eludir los controles republicanos y repartir la plata de todos los argentinos a gusto y piacere de Cristina. Se calcula que don Julio repartió más de 1.100 millones de pesos para producir series que casi nadie vio, otras que ni siquiera vieron la luz y para cooptar actores y actrices y sumarlos al equipo de fanáticos kirchenristas.

Un par de aclaraciones.

No fue el ministerio de cultura. O el Instituto de Cine. El dinero lo puso Planificación Federal y obviamente es parte de lo que se debería haber invertido en cloacas, rutas, escuelas y hospitales.

Andrea del Boca y su padre, el director Nicolás, no son los únicos que participaron de lo que el ex ministro de Cultura de la Ciudad, Darío Lopérfido definió como “el mayor fraude de la historia audiovisual argentina”. Muchos actores y productoras fueron beneficiados con esos privilegios, casi regalos. Pero los del Boca saltaron nuevamente a la actualidad por dos motivos. Primero porque Hernán Lombardi dijo que la telenovela estaba casi terminada, que solo falta editarla y que, por lo tanto, le iban a pagar a los Del Boca los 8 millones que el estado les debía. Y segundo, porque la semana pasada, cuando el ministro de Cultura Pablo Avelluto anunció un plan de fomento al cine que va a costar 930 millones, participaron del acto además del jefe de gabinete Marcos Peña, tres figuras muy identificadas con el gobierno de Cristina. Hablo de Andrea del Boca, Ana María Picchio y Víctor Laplace.

En la tabla de posiciones de los que recibieron más dinero aparecen, además de los Del Boca, una miniserie llamada “El otro”, protagonizada por el cuñado presidencial, Alejandro Awada y Víctor Laplace. Ese proyecto fue premiado con la plata de todos con casi 14 millones de pesos. Y también estuvo involucrada como partícipe necesaria la Universidad de San Martín.

Hubo otros beneficiarios de la mano suelta de Julio de Vido que presentaron proyectos bizarros y muy berretas y algunos que, directamente, eran panfletos agresivos con imágenes y sonidos.

En “Milagros de Campaña” con Viviana Saccone y Osmar Nuñez hasta tuvo un pequeño papel Aníbal Fernández. Aunque no lo crea circularon un par de chistes obvios. Uno dice que aquel pequeño papel de Aníbal, en realidad, fue un papelón y el otro que su personaje se llamaba “La Morsa” pero que Aníbal no  lo aceptó.

Escuche esto: a la Universidad Tres de Febrero, le dieron 16 millones para que filmaran algo para su canal que sale por internet. Creativos para el choreo, los muchachos.

Pero esto no es todo. Hay cosas mucho peores. Las hermanas Petriella se presentaron con “Cuatro Reinas” y el gestor fue Hugo De Vido, el hermano de don Julio. Pero todo queda en familia.

La esposa de don Julio, Alessandra Minicceli y la mujer de Guillermo Moreno, Marta Cascales también se sacaron esa lotería amañada. A través de la productora Tostaki filmaron “El Pacto”, una suerte de spot de propaganda del cristinismo que era una versión en imágenes del informe sobre Papel Prensa de Guillermo Moreno.

Hubo actores-militantes que trabajaron mucho como la talentosa Rita Cortese, hoy integrante del Instituto Patria o Pablo Echarri que también recibió dineros estatales para que desarrollara su arte cinematográfico. O productoras como las de Claudio Villarruel.

Podría seguir toda la tarde con estos ejemplos. Pero lo importante es comprender la matriz corrupta. Y que la justicia actúe en consecuencia.

El objetivo principal era poner a los actores, cantantes y escritores del lado de Cristina. Cooptarlos. Para los festivales musicales organizados por el estado solo eran contratados los que tenían la camiseta K. Desde Fito Páez hasta el sutil Ignacio Copani y ni en el Bicentenario fueron capaces de invitar a Jairo aunque sea.

En todas las ferias del libro en el exterior las delegaciones oficiales censuraban con listas negras obvias a los escritores independientes. En el salón del libro en Paris, brillaron por su ausencia, autores de la talla de nuestros compañeros de radio Jorge Fernández Díaz y Federico Andahasi o consagrados como Martín Caparros, Santiago Kovadloff, Beatriz Sarlo, Juan José Sebreli y Marcos Aguinis entre otros. Eso sí, la brigada combativa de Carta Abierta, viajó casi en su totalidad.

La justicia tiene mucho que decir en este tipo de contrataciones donde hubo por lo menos tráfico de influencias, malversación de fondos públicos e intercambio de favores con sus amigos. Esa grieta argentina, esa fractura social expuesta, la fabricaron en gran parte con la complicidad o por lo menos con la mirada hacia otro lado de una parte del colectivo cultural de nuestro país. Eso es grave. Porque hubo persecuciones y discriminaciones que afectaron la libertad que es el principal insumo de los artistas. Muchos fueron reducidos a la servidumbre y el verticalismo por ideologitis o por corrupción. La historia solo rescatará a los que tuvieron el coraje de denunciar el autoritarismo y el ladriprogresismo.

Esto que le acabo de contar no es ficción. Parece una novela negra o de terror pero es la cruda realidad. Los Kirchner no dejaron lugar de la sociedad sin aplicar su sello de autoritarismo y bulimia por el dinero ajeno. Es muy  doloroso que un sector del mundo de la cultura haya sido integrante de la banda y escudo protector del gobierno más corrupto de la historia democrática. Es muy triste, pero nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio. Es la novela negra de De Vido. Y de Cristina.
La noticia disparó otra vez el debate. Puso de nuevo sobre el escenario de la polémica los negociados sucios que el kirchnerismo hizo con la cultura y el mundo del espectáculo.

Es que la actriz Andrea del Boca, doctor el ex ministro Julio de Vido y la Universidad de San Martín, fueron denunciados ante la justicia por malversación de fondos públicos. El fiscal federal Federico Delgado investigará la presentación del doctor Ricardo Monner Sans que cayó en el juzgado del juez Sebastián Casanello. Este caso en particular tiene que ver con la novela “Mamá Corazón” a la que le asignaron la friolera de más de 36 millones de pesos en forma directa. O mejor dicho, con una triangulación entre el ministerio de Julio de Vido y la universidad de San Martin. Esa fue una maniobra típica para eludir los controles republicanos y repartir la plata de todos los argentinos a gusto y piacere de Cristina. Se calcula que don Julio repartió más de 1.100 millones de pesos para producir series que casi nadie vio, otras que ni siquiera vieron la luz y para cooptar actores y actrices y sumarlos al equipo de fanáticos kirchenristas.

Un par de aclaraciones.

No fue el ministerio de cultura. O el Instituto de Cine. El dinero lo puso Planificación Federal y obviamente es parte de lo que se debería haber invertido en cloacas, rutas, escuelas y hospitales.

Andrea del Boca y su padre, el director Nicolás, no son los únicos que participaron de lo que el ex ministro de Cultura de la Ciudad, Darío Lopérfido definió como “el mayor fraude de la historia audiovisual argentina”. Muchos actores y productoras fueron beneficiados con esos privilegios, casi regalos. Pero los del Boca saltaron nuevamente a la actualidad por dos motivos. Primero porque Hernán Lombardi dijo que la telenovela estaba casi terminada, que solo falta editarla y que, por lo tanto, le iban a pagar a los Del Boca los 8 millones que el estado les debía. Y segundo, porque la semana pasada, cuando el ministro de Cultura Pablo Avelluto anunció un plan de fomento al cine que va a costar 930 millones, participaron del acto además del jefe de gabinete Marcos Peña, tres figuras muy identificadas con el gobierno de Cristina. Hablo de Andrea del Boca, Ana María Picchio y Víctor Laplace.

En la tabla de posiciones de los que recibieron más dinero aparecen, además de los Del Boca, una miniserie llamada “El otro”, protagonizada por el cuñado presidencial, Alejandro Awada y Víctor Laplace. Ese proyecto fue premiado con la plata de todos con casi 14 millones de pesos. Y también estuvo involucrada como partícipe necesaria la Universidad de San Martín.

Hubo otros beneficiarios de la mano suelta de Julio de Vido que presentaron proyectos bizarros y muy berretas y algunos que, directamente, eran panfletos agresivos con imágenes y sonidos.

En “Milagros de Campaña” con Viviana Saccone y Osmar Nuñez hasta tuvo un pequeño papel Aníbal Fernández. Aunque no lo crea circularon un par de chistes obvios. Uno dice que aquel pequeño papel de Aníbal, en realidad, fue un papelón y el otro que su personaje se llamaba “La Morsa” pero que Aníbal no  lo aceptó.

Escuche esto: a la Universidad Tres de Febrero, le dieron 16 millones para que filmaran algo para su canal que sale por internet. Creativos para el choreo, los muchachos.

Pero esto no es todo. Hay cosas mucho peores. Las hermanas Petriella se presentaron con “Cuatro Reinas” y el gestor fue Hugo De Vido, el hermano de don Julio. Pero todo queda en familia.

La esposa de don Julio, Alessandra Minicceli y la mujer de Guillermo Moreno, Marta Cascales también se sacaron esa lotería amañada. A través de la productora Tostaki filmaron “El Pacto”, una suerte de spot de propaganda del cristinismo que era una versión en imágenes del informe sobre Papel Prensa de Guillermo Moreno.

Hubo actores-militantes que trabajaron mucho como la talentosa Rita Cortese, hoy integrante del Instituto Patria o Pablo Echarri que también recibió dineros estatales para que desarrollara su arte cinematográfico. O productoras como las de Claudio Villarruel.

Podría seguir toda la tarde con estos ejemplos. Pero lo importante es comprender la matriz corrupta. Y que la justicia actúe en consecuencia.

El objetivo principal era poner a los actores, cantantes y escritores del lado de Cristina. Cooptarlos. Para los festivales musicales organizados por el estado solo eran contratados los que tenían la camiseta K. Desde Fito Páez hasta el sutil Ignacio Copani y ni en el Bicentenario fueron capaces de invitar a Jairo aunque sea.

En todas las ferias del libro en el exterior las delegaciones oficiales censuraban con listas negras obvias a los escritores independientes. En el salón del libro en Paris, brillaron por su ausencia, autores de la talla de nuestros compañeros de radio Jorge Fernández Díaz y Federico Andahasi o consagrados como Martín Caparros, Santiago Kovadloff, Beatriz Sarlo, Juan José Sebreli y Marcos Aguinis entre otros. Eso sí, la brigada combativa de Carta Abierta, viajó casi en su totalidad.

La justicia tiene mucho que decir en este tipo de contrataciones donde hubo por lo menos tráfico de influencias, malversación de fondos públicos e intercambio de favores con sus amigos. Esa grieta argentina, esa fractura social expuesta, la fabricaron en gran parte con la complicidad o por lo menos con la mirada hacia otro lado de una parte del colectivo cultural de nuestro país. Eso es grave. Porque hubo persecuciones y discriminaciones que afectaron la libertad que es el principal insumo de los artistas. Muchos fueron reducidos a la servidumbre y el verticalismo por ideologitis o por corrupción. La historia solo rescatará a los que tuvieron el coraje de denunciar el autoritarismo y el ladriprogresismo.

Esto que le acabo de contar no es ficción. Parece una novela negra o de terror pero es la cruda realidad. Los Kirchner no dejaron lugar de la sociedad sin aplicar su sello de autoritarismo y bulimia por el dinero ajeno. Es muy  doloroso que un sector del mundo de la cultura haya sido integrante de la banda y escudo protector del gobierno más corrupto de la historia democrática. Es muy triste, pero nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio. Es la novela negra de De Vido. Y de Cristina.
Como tantas historias de amor, cure Miriam conoció a Claudio en la facultad. Se pusieron de novios y ambos se recibieron de veterinarios. Amaban la vida y a los animales. Con esfuerzo y sacrificio construyeron una familia maravillosa y se instalaron en la casa que levantaron a pulmón en la calle Guaraní, viagra 40mg de El Palomar, more about en Morón. El matrimonio tuvo dos hijas, Paula de 34 y Yamila de 29. Hace poco Claudio vivió un momento dramático. Unos delincuentes le pegaron un culatazo en la cabeza y le robaron el auto. Pero pasaron los días y el pánico fue pasando y la familia entró nuevamente en la normalidad.

El viernes Claudio se despertó con un mensajito muy tierno de Miriam en su celular: “Feliz cumple. Sos mi compañero de toda la vida. Sos buen marido, buen padre y buena persona. Te quiero”. Desayunaron y se prometieron besos y brindis con la familia para la noche. Pero esos brindis y besos con la familia nunca llegaron. Cuando estaban en el auto en la puerta de su casa para ir a cenar y festejar, aparecieron 4 asesinos en dos motos. Le cerraron el paso y uno de ellos le metió un tiro que le atravesó el pulmón derecho a Miriam. Ella gritaba “Me pegaron, me pegaron, me muero mi vida”. Claudio desesperado aceleró al mango para llevar a Claudia al hospital Posadas. Atropelló a uno de los criminales pero en un par de horas el corazón enamorado de Miriam dejó de latir.

Anoche, tres mil vecinos fueron a exigir seguridad y justicia y a darle un abrazo gigantesco a Claudio y sus hijas. Era conmovedor ver a tanto vecino llorando, tanto dolor compartido, tanto abrazo al semejante en esa especie de velorio en movimiento en que se convirtió la marcha de silencio. Cada vela era un grito o una pancarta. Una decía “Estamos hartos de que nos maten por nada”. Otro cartón escrito con un crayón negro rogaba “que se deje de proteger a los delincuentes” y “que los fiscales y jueces corruptos sean destituidos”. Era un pésame colectivo que se viene repitiendo en casi todo el Conurbano y en muchas provincias. En el último mes hubo nueve concentraciones como esta. Mezclas de pánico e indignación. Santa Fé y Rosario sangran. Y aquí en Lomas de Zamora o en Lanús, dicen lo mismo las familias de gente laburante que sabe que en la calle codo a codo son mucho más que dos.

En El Palomar. El único que habló con un megáfono fue el cura párroco de la iglesia Cristo Rey. Dijo con sabiduría: “Todos somos Miriam” y pidió vivir en paz y en justicia. Claudio, absolutamente quebrado y sostenido por sus dos hijas, solo pudo pedir que rezáramos por ellas.

Todos saben quiénes son los que mataron a Miriam. Es una banda de menores de 21 años que se autotitula  “la mafia o la banda del monoblock 17”. Suelen contar sus hazañas homicidas en Facebook o en una esquina, al lado de un mural de San La Muerte. Visten ropa deportiva y roban autos y matan para vender los cuatro neumáticos, la batería y el equipo de música. Son como pirañas con perdón de las pirañas. El auto lo dejan porque con los localizadores satelitales lo encuentran enseguida. Entran al barrio Carlos Gardel a toda velocidad con sus autos robados para sacar pecho con orgullo y presumir delante de sus vecinos.

Ya fue detenido uno de ellos. Se llama Joel y tiene 17 años. Tenía una pistola nueve milímetros con el número tan limado como sus neuronas. Es que consumen pastillas con alcohol y cocaína. Son los patoteros de las barras bravas, los que atacan a cualquiera en los bailes del barrio y son especialmente odiados por sus vecinos y hasta por otros delincuentes. Es que dicen que estos muchachos están tan zarpados que rompen dos códigos del hampa: no robar en el barrio en el que viven y no matar a otros chorros.

Violan todas las leyes. Las del Código Penal, las del crimen organizado y también las de la naturaleza.

El gran miedo que todos tienen es porque estos peligros para la sociedad salen muy rápido de la cárcel. Algunos pasan un par de horas mientras el denunciante tarda medio día en hacer los trámites. Es la puerta giratoria como le llamó el presidente Macri o el ministro Cristian Ritondo. Hace unos días, Ritondo hizo una denuncia terrorífica apoyado en la estadística. De 31 asesinatos cometidos, los 31 autores materiales deberían haber estado presos. Y estaban libres, dispuestos a seguir matando. Estaban en salidas transitorias, bajo libertad condicional, esperando una sentencia firme. Una locura que hace imposible la convivencia pacífica en una sociedad que quiere trabajar, progresar y vivir tranquilos con su familia.

¿Se da cuenta? Si los jueces hubieran hecho bien su trabajo, se hubiesen salvado 31 vidas y la de Miriam también? ¿Qué les pasa a esos jueces? Tienen la mano blanda y la liberación express. Algunos lo hacen por miedo a ser asesinados por los cómplices, otros por dinero que reciben en general de los narcos y algunos por falsa ideología garantista como malditos herederos de la doctrina Zaffaroni.

Hay que erradicar urgente todos estos tumores en la justicia. Por supuesto que hay que tener una policía honrada y bien capacitada, un Servicio Penitenciario sano que eduque para la reinserción y un nivel de inclusión social que cierre la fábrica de delincuentes que suele ser la marginalidad y la exclusión mezclada con el paco y los cárteles de la droga. Pero la justicia no puede seguir dejando criminales en la calle como si nada. Hay que limitar al máximo las excarcelaciones y que las penas sean de cumplimiento efectivo aunque todavía no estén firmes. Hay un proyecto de reforma del Código Procesal Penal que va en ese sentido de hacer más justa la justicia y en el de proteger a las víctimas y no a los victimarios. Hay que castigar con más dureza la resistencia a la autoridad, los intentos de fugas, los antecedentes y dotar a los magistrados de los instrumentos legales correspondientes. El gobierno presentó en el Senado una norma que endurece las penas Y también servirían para los delitos de corrupción. Estamos hablando de reformas retroactivas porque son cambios procesales.

La sociedad ya se está moviendo hace tiempo. Ejerce en plenitud su derecho a protestar y a peticionar. Piden lo básico: que no nos maten. Que haya premios para los decentes y castigo a los delincuentes. La dirigencia política debe estar a la altura y escuchar el mensaje de las calles y de las encuestas que dicen que la inseguridad largamente es la mayor preocupación de todos los argentinos. Hay que recuperar la justicia para que a nadie se le ocurra hacer justicia por mano propia. Hay que dejarse de sanata y ponerse las pilas en los temas que realmente son de vida o muerte. Lo dicen con toda claridad las víctimas y los familiares de tanta impunidad, injusticia e inseguridad que se van a movilizar el martes que viene. La consigna es “Para que no te pase, para que no nos pase”. De esto se trata. De decirle entre todos nunca más al delito, para que no haya más Miriam y todos podamos festejar los cumpleaños de nuestros seres queridos sin miedo a que una bala nos atraviese el corazón. Para que no te pase, para que no nos pase.”
Como tantas historias de amor, more about Miriam conoció a Claudio en la facultad. Se pusieron de novios y ambos se recibieron de veterinarios. Amaban la vida y a los animales. Con esfuerzo y sacrificio construyeron una familia maravillosa y se instalaron en la casa que levantaron a pulmón en la calle Guaraní, salve de El Palomar, troche en Morón. El matrimonio tuvo dos hijas, Paula de 34 y Yamila de 29. Hace poco Claudio vivió un momento dramático. Unos delincuentes le pegaron un culatazo en la cabeza y le robaron el auto. Pero pasaron los días y el pánico fue pasando y la familia entró nuevamente en la normalidad.

El viernes Claudio se despertó con un mensajito muy tierno de Miriam en su celular: “Feliz cumple. Sos mi compañero de toda la vida. Sos buen marido, buen padre y buena persona. Te quiero”. Desayunaron y se prometieron besos y brindis con la familia para la noche. Pero esos brindis y besos con la familia nunca llegaron. Cuando estaban en el auto en la puerta de su casa para ir a cenar y festejar, aparecieron 4 asesinos en dos motos. Le cerraron el paso y uno de ellos le metió un tiro que le atravesó el pulmón derecho a Miriam. Ella gritaba “Me pegaron, me pegaron, me muero mi vida”. Claudio desesperado aceleró al mango para llevar a Claudia al hospital Posadas. Atropelló a uno de los criminales pero en un par de horas el corazón enamorado de Miriam dejó de latir.

Anoche, tres mil vecinos fueron a exigir seguridad y justicia y a darle un abrazo gigantesco a Claudio y sus hijas. Era conmovedor ver a tanto vecino llorando, tanto dolor compartido, tanto abrazo al semejante en esa especie de velorio en movimiento en que se convirtió la marcha de silencio. Cada vela era un grito o una pancarta. Una decía “Estamos hartos de que nos maten por nada”. Otro cartón escrito con un crayón negro rogaba “que se deje de proteger a los delincuentes” y “que los fiscales y jueces corruptos sean destituidos”. Era un pésame colectivo que se viene repitiendo en casi todo el Conurbano y en muchas provincias. En el último mes hubo nueve concentraciones como esta. Mezclas de pánico e indignación. Santa Fé y Rosario sangran. Y aquí en Lomas de Zamora o en Lanús, dicen lo mismo las familias de gente laburante que sabe que en la calle codo a codo son mucho más que dos.

En El Palomar. El único que habló con un megáfono fue el cura párroco de la iglesia Cristo Rey. Dijo con sabiduría: “Todos somos Miriam” y pidió vivir en paz y en justicia. Claudio, absolutamente quebrado y sostenido por sus dos hijas, solo pudo pedir que rezáramos por ellas.

Todos saben quiénes son los que mataron a Miriam. Es una banda de menores de 21 años que se autotitula  “la mafia o la banda del monoblock 17”. Suelen contar sus hazañas homicidas en Facebook o en una esquina, al lado de un mural de San La Muerte. Visten ropa deportiva y roban autos y matan para vender los cuatro neumáticos, la batería y el equipo de música. Son como pirañas con perdón de las pirañas. El auto lo dejan porque con los localizadores satelitales lo encuentran enseguida. Entran al barrio Carlos Gardel a toda velocidad con sus autos robados para sacar pecho con orgullo y presumir delante de sus vecinos.

Ya fue detenido uno de ellos. Se llama Joel y tiene 17 años. Tenía una pistola nueve milímetros con el número tan limado como sus neuronas. Es que consumen pastillas con alcohol y cocaína. Son los patoteros de las barras bravas, los que atacan a cualquiera en los bailes del barrio y son especialmente odiados por sus vecinos y hasta por otros delincuentes. Es que dicen que estos muchachos están tan zarpados que rompen dos códigos del hampa: no robar en el barrio en el que viven y no matar a otros chorros.

Violan todas las leyes. Las del Código Penal, las del crimen organizado y también las de la naturaleza.

El gran miedo que todos tienen es porque estos peligros para la sociedad salen muy rápido de la cárcel. Algunos pasan un par de horas mientras el denunciante tarda medio día en hacer los trámites. Es la puerta giratoria como le llamó el presidente Macri o el ministro Cristian Ritondo. Hace unos días, Ritondo hizo una denuncia terrorífica apoyado en la estadística. De 31 asesinatos cometidos, los 31 autores materiales deberían haber estado presos. Y estaban libres, dispuestos a seguir matando. Estaban en salidas transitorias, bajo libertad condicional, esperando una sentencia firme. Una locura que hace imposible la convivencia pacífica en una sociedad que quiere trabajar, progresar y vivir tranquilos con su familia.

¿Se da cuenta? Si los jueces hubieran hecho bien su trabajo, se hubiesen salvado 31 vidas y la de Miriam también? ¿Qué les pasa a esos jueces? Tienen la mano blanda y la liberación express. Algunos lo hacen por miedo a ser asesinados por los cómplices, otros por dinero que reciben en general de los narcos y algunos por falsa ideología garantista como malditos herederos de la doctrina Zaffaroni.

Hay que erradicar urgente todos estos tumores en la justicia. Por supuesto que hay que tener una policía honrada y bien capacitada, un Servicio Penitenciario sano que eduque para la reinserción y un nivel de inclusión social que cierre la fábrica de delincuentes que suele ser la marginalidad y la exclusión mezclada con el paco y los cárteles de la droga. Pero la justicia no puede seguir dejando criminales en la calle como si nada. Hay que limitar al máximo las excarcelaciones y que las penas sean de cumplimiento efectivo aunque todavía no estén firmes. Hay un proyecto de reforma del Código Procesal Penal que va en ese sentido de hacer más justa la justicia y en el de proteger a las víctimas y no a los victimarios. Hay que castigar con más dureza la resistencia a la autoridad, los intentos de fugas, los antecedentes y dotar a los magistrados de los instrumentos legales correspondientes. El gobierno presentó en el Senado una norma que endurece las penas Y también servirían para los delitos de corrupción. Estamos hablando de reformas retroactivas porque son cambios procesales.

La sociedad ya se está moviendo hace tiempo. Ejerce en plenitud su derecho a protestar y a peticionar. Piden lo básico: que no nos maten. Que haya premios para los decentes y castigo a los delincuentes. La dirigencia política debe estar a la altura y escuchar el mensaje de las calles y de las encuestas que dicen que la inseguridad largamente es la mayor preocupación de todos los argentinos. Hay que recuperar la justicia para que a nadie se le ocurra hacer justicia por mano propia. Hay que dejarse de sanata y ponerse las pilas en los temas que realmente son de vida o muerte. Lo dicen con toda claridad las víctimas y los familiares de tanta impunidad, injusticia e inseguridad que se van a movilizar el martes que viene. La consigna es “Para que no te pase, para que no nos pase”. De esto se trata. De decirle entre todos nunca más al delito, para que no haya más Miriam y todos podamos festejar los cumpleaños de nuestros seres queridos sin miedo a que una bala nos atraviese el corazón. Para que no te pase, para que no nos pase.”
La herencia más maldita que dejaron 12 años de kirchnerato es el desembarco del narcotráfico en la Argentina. Por distintos motivos, price tanto Néstor como Cristina y varios ministros son responsables directos de que semejante calamidad se haya instalado para matar a nuestros jóvenes y para prostituir todas las instituciones republicanas.

La historia dirá que los Kirchner no escucharon las voces de alerta y fueron cómplices de los traficantes del veneno que mata y del dinero manchado en sangre que eso produce.

Hasta los aviones de las gobernaciones de Jorge Capitanich y José Alperovich están investigados hoy por el posible traslado de cocaína. Ni que hablar de un cura corajudo como Juan Viroche que apareció ahorcado en la sacristía de la iglesia después de denunciar día y noche a los vendedores de falopa y de avisarle a sus amigos y a sus superiores de la iglesia que estaba super amenazado y que temía por su vida. Esa frase de su última carta en Facebook lo dice todo: “No soy profeta de calamidades pero esta se está poniendo muy feo”. Ayer una catequista que lo conocía muy bien a punto de cenar y desayunar con el padre Juan, dijo que se trataba de un crimen. Y el fiscal general de Tucumán insistió en que el sacerdote fue asesinado más allá de lo que diga la primera autopsia. Hay que investigar a fondo para establecer que pasó realmente con este apóstol de la lucha contra los traficantes del horror.

Todos los días en las villas más calientes o en los conurbanos de Rosario, Santa Fé o Buenos Aires mueren soldaditos pobres que trafican o hacen de campana para los cárteles que ya se han instalado y se matan entre ellos al estilo Colombia o México como ajuste de cuentas.

El gobierno de Mauricio Macri prometió muchas cosas pero tres fundamentales: pobreza cero, unir a los argentinos y combatir el narcotráfico. Todos son desafíos complejos y que van a llevar su tiempo. Pero el primero de esos enemigos que decidió dar batalla es la narcocracia. Digo narcocracia K sin temor a equivocarme porque “cracia” viene del griego cratos que significa gobierno. Y es a ese gobierno que intentaron instalar los narcos y sus cómplices el que hay que destruir si es que queremos vivir en un país sano y seguro para nuestros hijos.

Dice bien Macri cuando responsabiliza a los Kirchner de este drama. Ya sea por inacción, incapacidad o complicidad, desde Néstor para acá se abrieron las puertas y ventanas a los delitos más crueles del crimen organizado para el tráfico de drogas. Por eso es tan grave todo lo que está pasando. Por eso el flamante gobierno no puede mirar para otro lado. Su desafío es que gobierne el pueblo a través de la democracia o los criminales a través de la narcocracia. Asi de grave es la cosa.

¿Qué tiene que hacer Macri? Todo lo que el gobierno de Cristina y Aníbal Fernández no hicieron y revisar todo lo que sí hicieron. Hay que dinamitar las complicidades de la política, la justicia y todas las fuerzas de seguridad.

Y convocar a todos los sectores democráticos a una gran epopeya que tenga una sola camiseta: la de Argentina. Es necesario invertir en tecnología de última generación, capacitar con los mejores a nuestros uniformados y meter presos a todos que facilitaron y siguen facilitando la infiltración de los carteles en nuestro bendito país.

Los Kirchner tuvieron esa capacidad nefasta para negar lo evidente y eso fue lo que permitió la invasión silenciosa de los narcos. En todos los planos se han comportado como un estado bobo o lo que es peor, con complicidades que la justicia debe investigar.

Primero, el Sedronar. El organismo encargado de combatir la droga. Ahí se fomentó un negocio multimillonario con el delito despreciable de importar solo en el año 2007, la friolera de 20 mil kilos de efedrina. Le doy algunas cifras para que se entienda la magnitud de la corrupción. En México la efedrina está prohibida porque se utiliza para fabricar drogas sintéticas como el éxtasis. Por lo tanto vale fortunas. Argentina, en promedio, importaba 1.200 kilos por año para uso medicinal. De pronto, pasaron a 20 mil kilos. Compraban un kilo a 100 dólares y lo vendían a 10.000 dólares. ¿Se da cuenta? Lo importaban y enseguida lo exportaban a Mexico de contrabando y ganaban cataratas de dólares. Dicen que el negocio movió más de 500 millones de dólares ¿Néstor Kirchner no notó nada raro pese a que seguía siempre muy en detalle los números de la economía? ¿Nada le llamó la atención? ¿Cristina no sospechó de los aportes que recibió para su campaña electoral? La mayoría eran de droguerías involucradas en la mafia de los medicamentos y en el tema de la efedrina. Hubo un triple asesinato por este tema y los Kirchner miraron para otro lado. Ya le dije varias veces que uno de los asesinados, Damián Ferrón aportó 400 mil pesos a la campaña de Cristina. Es un dinero. 400 mil pesos hace 9 años.

¿Estado bobo o cómplice? ¿Demasiados tontos o demasiado vivos? ¿Pobres ineficientes o Ricachones corruptos?

Hasta que aparecieron Aníbal Fernández y un grupo de topos de la SIDE y todo se complicó más todavía.

Simultáneamente utilizaron la Unidad de Información Financiera para hostigar y perseguir a empresarios y dirigentes opositores y  para encubrir a los Lázaro Baez, en lugar de combatir el lavado de dinero. Es poco y nada lo que José Sbatella hizo respecto de estas mafias organizadas.

Ya dijimos que este país no tiene fronteras. Solo coladores por aire, tierra y agua. Ya pasaron cosas gravísimas. Intentaron asesinar a Antonio Bonfatti, el gobernador de Santa Fé. Amenazaron de muerte a Germán de los Santos, corresponsal del diario La Nación en esa provincia. Se registró la presencia de los dos máximos patrones del mal colombianos reunidos en Argentina. Entran como panchos por su casa y hacen lo que quieren. Tenían  impunidad garantizada.  Tienen vía libre para sus negocios criminales. No es casual que Argentina, que era un país de tránsito, hoy sea uno de los mayores exportadores y consumidores de cocaína. ¿Quién tiene la culpa de esto?

¿Quién es el que por irresponsabilidad, incapacidad o complicidad permitió que lleguemos hasta acá?

¿ Juicio y Castigo para ellos. Para Aníbal Fernández y Cristina. Ella por el silencio y la negación del tema. Y él por insistir en que este es solo un país de tránsito cuando hace mucho que está claro que no es así. Hasta el Papa Francisco se dio cuenta y lo dijo con todas las letras. Por eso lo puso a Aníbal en la mira. Tiene razón Laura Alonso cuando dice que no fue magia, que fue mafia. Tiene razón cuando dice que la grieta debe ser entre la ley y la  mafia.

Es una cuestión de vida o muerte. Democracia o narcocracia. Usted elige.
La herencia más maldita que dejaron 12 años de kirchnerato es el desembarco del narcotráfico en la Argentina. Por distintos motivos, dosage tanto Néstor como Cristina y varios ministros son responsables directos de que semejante calamidad se haya instalado para matar a nuestros jóvenes y para prostituir todas las instituciones republicanas.

La historia dirá que los Kirchner no escucharon las voces de alerta y fueron cómplices de los traficantes del veneno que mata y del dinero manchado en sangre que eso produce.

Hasta los aviones de las gobernaciones de Jorge Capitanich y José Alperovich están investigados hoy por el posible traslado de cocaína. Ni que hablar de un cura corajudo como Juan Viroche que apareció ahorcado en la sacristía de la iglesia después de denunciar día y noche a los vendedores de falopa y de avisarle a sus amigos y a sus superiores de la iglesia que estaba super amenazado y que temía por su vida. Esa frase de su última carta en Facebook lo dice todo: “No soy profeta de calamidades pero esta se está poniendo muy feo”. Ayer una catequista que lo conocía muy bien a punto de cenar y desayunar con el padre Juan, try dijo que se trataba de un crimen. Y el fiscal general de Tucumán insistió en que el sacerdote fue asesinado más allá de lo que diga la primera autopsia. Hay que investigar a fondo para establecer que pasó realmente con este apóstol de la lucha contra los traficantes del horror.

Todos los días en las villas más calientes o en los conurbanos de Rosario, Santa Fé o Buenos Aires mueren soldaditos pobres que trafican o hacen de campana para los cárteles que ya se han instalado y se matan entre ellos al estilo Colombia o México como ajuste de cuentas.

El gobierno de Mauricio Macri prometió muchas cosas pero tres fundamentales: pobreza cero, unir a los argentinos y combatir el narcotráfico. Todos son desafíos complejos y que van a llevar su tiempo. Pero el primero de esos enemigos que decidió dar batalla es la narcocracia. Digo narcocracia K sin temor a equivocarme porque “cracia” viene del griego cratos que significa gobierno. Y es a ese gobierno que intentaron instalar los narcos y sus cómplices el que hay que destruir si es que queremos vivir en un país sano y seguro para nuestros hijos.

Dice bien Macri cuando responsabiliza a los Kirchner de este drama. Ya sea por inacción, incapacidad o complicidad, desde Néstor para acá se abrieron las puertas y ventanas a los delitos más crueles del crimen organizado para el tráfico de drogas. Por eso es tan grave todo lo que está pasando. Por eso el flamante gobierno no puede mirar para otro lado. Su desafío es que gobierne el pueblo a través de la democracia o los criminales a través de la narcocracia. Asi de grave es la cosa.

¿Qué tiene que hacer Macri? Todo lo que el gobierno de Cristina y Aníbal Fernández no hicieron y revisar todo lo que sí hicieron. Hay que dinamitar las complicidades de la política, la justicia y todas las fuerzas de seguridad.

Y convocar a todos los sectores democráticos a una gran epopeya que tenga una sola camiseta: la de Argentina. Es necesario invertir en tecnología de última generación, capacitar con los mejores a nuestros uniformados y meter presos a todos que facilitaron y siguen facilitando la infiltración de los carteles en nuestro bendito país.

Los Kirchner tuvieron esa capacidad nefasta para negar lo evidente y eso fue lo que permitió la invasión silenciosa de los narcos. En todos los planos se han comportado como un estado bobo o lo que es peor, con complicidades que la justicia debe investigar.

Primero, el Sedronar. El organismo encargado de combatir la droga. Ahí se fomentó un negocio multimillonario con el delito despreciable de importar solo en el año 2007, la friolera de 20 mil kilos de efedrina. Le doy algunas cifras para que se entienda la magnitud de la corrupción. En México la efedrina está prohibida porque se utiliza para fabricar drogas sintéticas como el éxtasis. Por lo tanto vale fortunas. Argentina, en promedio, importaba 1.200 kilos por año para uso medicinal. De pronto, pasaron a 20 mil kilos. Compraban un kilo a 100 dólares y lo vendían a 10.000 dólares. ¿Se da cuenta? Lo importaban y enseguida lo exportaban a Mexico de contrabando y ganaban cataratas de dólares. Dicen que el negocio movió más de 500 millones de dólares ¿Néstor Kirchner no notó nada raro pese a que seguía siempre muy en detalle los números de la economía? ¿Nada le llamó la atención? ¿Cristina no sospechó de los aportes que recibió para su campaña electoral? La mayoría eran de droguerías involucradas en la mafia de los medicamentos y en el tema de la efedrina. Hubo un triple asesinato por este tema y los Kirchner miraron para otro lado. Ya le dije varias veces que uno de los asesinados, Damián Ferrón aportó 400 mil pesos a la campaña de Cristina. Es un dinero. 400 mil pesos hace 9 años.

¿Estado bobo o cómplice? ¿Demasiados tontos o demasiado vivos? ¿Pobres ineficientes o Ricachones corruptos?

Hasta que aparecieron Aníbal Fernández y un grupo de topos de la SIDE y todo se complicó más todavía.

Simultáneamente utilizaron la Unidad de Información Financiera para hostigar y perseguir a empresarios y dirigentes opositores y  para encubrir a los Lázaro Baez, en lugar de combatir el lavado de dinero. Es poco y nada lo que José Sbatella hizo respecto de estas mafias organizadas.

Ya dijimos que este país no tiene fronteras. Solo coladores por aire, tierra y agua. Ya pasaron cosas gravísimas. Intentaron asesinar a Antonio Bonfatti, el gobernador de Santa Fé. Amenazaron de muerte a Germán de los Santos, corresponsal del diario La Nación en esa provincia. Se registró la presencia de los dos máximos patrones del mal colombianos reunidos en Argentina. Entran como panchos por su casa y hacen lo que quieren. Tenían  impunidad garantizada.  Tienen vía libre para sus negocios criminales. No es casual que Argentina, que era un país de tránsito, hoy sea uno de los mayores exportadores y consumidores de cocaína. ¿Quién tiene la culpa de esto?

¿Quién es el que por irresponsabilidad, incapacidad o complicidad permitió que lleguemos hasta acá?

¿ Juicio y Castigo para ellos. Para Aníbal Fernández y Cristina. Ella por el silencio y la negación del tema. Y él por insistir en que este es solo un país de tránsito cuando hace mucho que está claro que no es así. Hasta el Papa Francisco se dio cuenta y lo dijo con todas las letras. Por eso lo puso a Aníbal en la mira. Tiene razón Laura Alonso cuando dice que no fue magia, que fue mafia. Tiene razón cuando dice que la grieta debe ser entre la ley y la  mafia.

Es una cuestión de vida o muerte. Democracia o narcocracia. Usted elige.
No hay término medio. Cristina sabe que su futuro es la gloria o Devoto. O mejor dicho, this site volver a ser presidenta de la Nación en el 2019 o quedar detenida en el penal de Ezeiza junto a sus viejos amigos, web cómplices, socios y/o testaferros.

La exitosa abogada es altanera y soberbia pero no come vidrio. Como se dice: no hay ninguna motivación política más fuerte que no ir a la cárcel. Comprendió que la batalla por no ir presa la tiene perdida en el plano de la justicia y por eso, quiere presentar resistencia en el plano de la política. ¿Qué significa eso? Que Cristina sabe perfectamente que tiene que ganar las elecciones de medio tiempo del año que viene. Eso lo tiene clarísimo y en función de esa realidad viene planificando toda su estrategia. Ella sabe que si gana la banca de senadora bonaerense y se fortalece con un porcentaje de alrededor del 30 %, es casi imposible que algún juez se atreva a detenerla. Ese resultado le daría impunidad, la blindaría judicialmente y la catapultaría como candidata a presidenta para el 2019.

Pero ella también sabe que puede ocurrir todo lo contrario. Que haya varias listas peronistas, como las de Sergio Massa, o las de Florencio Randazzo y eso divida el voto. Si los gobiernos de Macri y María Eugenia Vidal consiguen un clima económico positivo y esperanzador y logran construir una boleta con candidatos atractivos, Cambiemos podría plebiscitar su gestión, quedar en el primer lugar y relegar a Cristina al segundo o al tercero, o tal vez, al cuarto lugar. Si no supera el 10% de los votos sería el certificado de defunción política de Cristina y el guiño que estarían esperando los jueces para meterla presa.  Motivos y pruebas, sobran. Solo falta conocer el clima político a la hora de que se unifique todo en una megacausa donde aparezcan Hotesur, la ruta del dinero K, Los Sauces, Aerolíneas Argentina y el dólar futuro, entre otras asignaturas que la patrona del mal tiene que rendir en el banquillo de los acusados. De hecho el 20 de octubre, tiene que prestar declaración indagatoria ante el doctor Julián Ercolini. El juez recibió a Hebe de Bonafini sin audiencia previa y aguantó con firmeza las presiones de la presidenta de Madres de Plaza de Mayo quien le ordenaba que citaran a  Magnetto y no a Cristina. A la salida, Hebe entendió y explicó todo: “ Hay apuro por meter presa a Cristina”. En realidad no hay apuro, lo que hay son pruebas contundentes de que fue la jefa de una asociación ilícita dedicada a enriquecerse con el saqueo del estado. Y eso no lo digo yo. Lo dice el dictamen del fiscal Gerardo Pollicita que hizo un trabajo riguroso y muy profesional.

Cristina sabe que su única chance es convertirse en senadora y luego en presidenta por tercera vez. Y que para que eso ocurra, tiene que debilitar a Macri lo más que pueda. Sueña con derrocarlo y que huya en helicóptero como Fernando de la Rúa. El fracaso de Macri sería su éxito. Al revés del pueblo argentino que sabe que el éxito de Macri sería el éxito del país que es un avión en el que viajamos todos.

Ayer Cristina hizo su primer acto de campaña para el 2017. Lo hizo rodeada de varios de los personajes más desprestigiados y menos representativos. Lo dicen todas las encuestas. Leopoldo Moreau fue el que llevó al radicalismo a la peor actuación de la historia. Aníbal Fernández hizo lo mismo con el peronismo bonaerense. Solo hay que pedir cualquier encuesta de imagen negativa para ver que no falta ninguno de los compañeros de ruta de Cristina: D’Elia, Esteche, Boudou, De Vido, Sabbatella y el cuervo Larroque, entre otros. Son los gurkas.  Ellos impulsan también a su candidatura. Se cuelgan de sus polleras porque ellos no pueden ganar ni una elección de consorcio. Son los que le meten fichas respecto de que si no gana la senaduría pierde la libertad.

Ayer, Cristina, cometió un sincericidio y en su discurso mostró todas sus cartas. Agorera y casi como expresión de deseo dijo que este gobierno nos lleva “a un desastre social”. Ahora dice que está preocupada por la inflación, la pobreza y la inseguridad cuando ella fue la principal responsable de esta herencia maldita y en su gobierno estaba prohibido mencionar esas palabras.

Cristina llamó a construir un frente ciudadano como nueva mayoría que les permita conseguir un gobierno que, de verdad, represente a los argentinos. No habló de su candidatura pero fue muy explícita cuando juró que no va a poner ninguna traba en este proyecto. Traduzco: si mi candidatura es necesaria no me voy a poder negar. Dijo que es un compromiso que asumió con la memoria de su compañero muerto y que es lo más importante que tiene que hacer el resto de su vida.

El gobierno debería tomar nota. Sobre todo algunos frívolos que toman demasiado a la ligera el poderío de Cristina. Ella tiene los estados nacionales, provinciales y municipales sembrados de sus soldados que conspiran y sabotean desde el primer día. Tiene la jefatura de Alejandra Gils Carbó a la hora de proteger a los propios en la justicia y perseguir a los que no la quieren. Cuenta con el doctor Raúl Eugenio Zaffaroni y Horacio Verbitsky como los comandantes estratégicos y con un grupo de servicios de inteligencia que conspiran todo el tiempo. Varias universidades con todos sus recursos y su valor simbólico, siguen siendo unidades básicas al servicio de Cristina. La Plata es un bastión K. La semana que viene las universidades de Quilmes y Avellaneda le van a dar un “honoris causa” a Cristina. Una vergüenza nacional.

Y como si esto fuera poco dispone de todo el dinero del mundo para conseguir el objetivo que cantan los camporistas: “Vamos a volver, a volver, vamos a volver”. En realidad nadie vuelve del lugar de donde nunca se fue. El príncipe heredero, Máximo lo había anticipado: “Vamos a entregar el gobierno pero no el poder”. Ahora quieren volver al gobierno. Para terminar de instalar el chavismo, tarea que les quedó inconclusa. Cristina lo dice con todas las letras. Propone reformar la Constitución como hizo Rafael Correa en Ecuador para que lo que ella llama corporaciones tengan menos poder. Dijo que alguien que tiene un diario no puede hacer otra actividad, por ejemplo. O que un banquero es lo único que puede hacer. Pregunta chicanera: ¿La nueva Constitución que ella sueña permite que una exitosa abogada pueda tener hoteles y sociedades con testaferros beneficiados con obras públicas y dueños de medios de comunicación a su servicio?

El otro truco de Cristina es victimizarse y compararse con Yrigoyen y Perón. Ayer en el acto donde se probó la boina blanca e hizo la señal de la victoria con los dedos, dijo eso. Que a ambos líderes populares también los acusaron de corruptos para proscribirlos y sacarlos de la cancha. Insisto: en los tribunales no puede decir eso. Tiene que probar su inocencia y honestidad y no puede. Pero en la subjetividad religiosa de la política ella dice que la persiguen por sus ideas y no por los delitos que cometió.

Cristina se juega el todo por el todo. Sabe que si no vuelve a ser presidenta tiene destino de presidiaria. Por eso apuesta fuerte. Empuja para que Macri  se caiga y ella se levante. Para que el voto popular la blinde frente al avance de la justicia. Como siempre, la historia está en manos de los pueblos.  De la mayoría de los argentinos depende el futuro de Cristina, de Macri y de este bendito país que fue asolado por la corrupción más grande de su historia y por el autoritarismo más feroz. Vamos por todo fue su consigna. Quien quiera oír que oiga.
No hay término medio. Cristina sabe que su futuro es la gloria o Devoto. O mejor dicho, cost volver a ser presidenta de la Nación en el 2019 o quedar detenida en el penal de Ezeiza junto a sus viejos amigos, symptoms cómplices, salve socios y/o testaferros.

La exitosa abogada es altanera y soberbia pero no come vidrio. Como se dice: no hay ninguna motivación política más fuerte que no ir a la cárcel. Comprendió que la batalla por no ir presa la tiene perdida en el plano de la justicia y por eso, quiere presentar resistencia en el plano de la política. ¿Qué significa eso? Que Cristina sabe perfectamente que tiene que ganar las elecciones de medio tiempo del año que viene. Eso lo tiene clarísimo y en función de esa realidad viene planificando toda su estrategia. Ella sabe que si gana la banca de senadora bonaerense y se fortalece con un porcentaje de alrededor del 30 %, es casi imposible que algún juez se atreva a detenerla. Ese resultado le daría impunidad, la blindaría judicialmente y la catapultaría como candidata a presidenta para el 2019.

Pero ella también sabe que puede ocurrir todo lo contrario. Que haya varias listas peronistas, como las de Sergio Massa, o las de Florencio Randazzo y eso divida el voto. Si los gobiernos de Macri y María Eugenia Vidal consiguen un clima económico positivo y esperanzador y logran construir una boleta con candidatos atractivos, Cambiemos podría plebiscitar su gestión, quedar en el primer lugar y relegar a Cristina al segundo o al tercero, o tal vez, al cuarto lugar. Si no supera el 10% de los votos sería el certificado de defunción política de Cristina y el guiño que estarían esperando los jueces para meterla presa.  Motivos y pruebas, sobran. Solo falta conocer el clima político a la hora de que se unifique todo en una megacausa donde aparezcan Hotesur, la ruta del dinero K, Los Sauces, Aerolíneas Argentina y el dólar futuro, entre otras asignaturas que la patrona del mal tiene que rendir en el banquillo de los acusados. De hecho el 20 de octubre, tiene que prestar declaración indagatoria ante el doctor Julián Ercolini. El juez recibió a Hebe de Bonafini sin audiencia previa y aguantó con firmeza las presiones de la presidenta de Madres de Plaza de Mayo quien le ordenaba que citaran a  Magnetto y no a Cristina. A la salida, Hebe entendió y explicó todo: “ Hay apuro por meter presa a Cristina”. En realidad no hay apuro, lo que hay son pruebas contundentes de que fue la jefa de una asociación ilícita dedicada a enriquecerse con el saqueo del estado. Y eso no lo digo yo. Lo dice el dictamen del fiscal Gerardo Pollicita que hizo un trabajo riguroso y muy profesional.

Cristina sabe que su única chance es convertirse en senadora y luego en presidenta por tercera vez. Y que para que eso ocurra, tiene que debilitar a Macri lo más que pueda. Sueña con derrocarlo y que huya en helicóptero como Fernando de la Rúa. El fracaso de Macri sería su éxito. Al revés del pueblo argentino que sabe que el éxito de Macri sería el éxito del país que es un avión en el que viajamos todos.

Ayer Cristina hizo su primer acto de campaña para el 2017. Lo hizo rodeada de varios de los personajes más desprestigiados y menos representativos. Lo dicen todas las encuestas. Leopoldo Moreau fue el que llevó al radicalismo a la peor actuación de la historia. Aníbal Fernández hizo lo mismo con el peronismo bonaerense. Solo hay que pedir cualquier encuesta de imagen negativa para ver que no falta ninguno de los compañeros de ruta de Cristina: D’Elia, Esteche, Boudou, De Vido, Sabbatella y el cuervo Larroque, entre otros. Son los gurkas.  Ellos impulsan también a su candidatura. Se cuelgan de sus polleras porque ellos no pueden ganar ni una elección de consorcio. Son los que le meten fichas respecto de que si no gana la senaduría pierde la libertad.

Ayer, Cristina, cometió un sincericidio y en su discurso mostró todas sus cartas. Agorera y casi como expresión de deseo dijo que este gobierno nos lleva “a un desastre social”. Ahora dice que está preocupada por la inflación, la pobreza y la inseguridad cuando ella fue la principal responsable de esta herencia maldita y en su gobierno estaba prohibido mencionar esas palabras.

Cristina llamó a construir un frente ciudadano como nueva mayoría que les permita conseguir un gobierno que, de verdad, represente a los argentinos. No habló de su candidatura pero fue muy explícita cuando juró que no va a poner ninguna traba en este proyecto. Traduzco: si mi candidatura es necesaria no me voy a poder negar. Dijo que es un compromiso que asumió con la memoria de su compañero muerto y que es lo más importante que tiene que hacer el resto de su vida.

El gobierno debería tomar nota. Sobre todo algunos frívolos que toman demasiado a la ligera el poderío de Cristina. Ella tiene los estados nacionales, provinciales y municipales sembrados de sus soldados que conspiran y sabotean desde el primer día. Tiene la jefatura de Alejandra Gils Carbó a la hora de proteger a los propios en la justicia y perseguir a los que no la quieren. Cuenta con el doctor Raúl Eugenio Zaffaroni y Horacio Verbitsky como los comandantes estratégicos y con un grupo de servicios de inteligencia que conspiran todo el tiempo. Varias universidades con todos sus recursos y su valor simbólico, siguen siendo unidades básicas al servicio de Cristina. La Plata es un bastión K. La semana que viene las universidades de Quilmes y Avellaneda le van a dar un “honoris causa” a Cristina. Una vergüenza nacional.

Y como si esto fuera poco dispone de todo el dinero del mundo para conseguir el objetivo que cantan los camporistas: “Vamos a volver, a volver, vamos a volver”. En realidad nadie vuelve del lugar de donde nunca se fue. El príncipe heredero, Máximo lo había anticipado: “Vamos a entregar el gobierno pero no el poder”. Ahora quieren volver al gobierno. Para terminar de instalar el chavismo, tarea que les quedó inconclusa. Cristina lo dice con todas las letras. Propone reformar la Constitución como hizo Rafael Correa en Ecuador para que lo que ella llama corporaciones tengan menos poder. Dijo que alguien que tiene un diario no puede hacer otra actividad, por ejemplo. O que un banquero es lo único que puede hacer. Pregunta chicanera: ¿La nueva Constitución que ella sueña permite que una exitosa abogada pueda tener hoteles y sociedades con testaferros beneficiados con obras públicas y dueños de medios de comunicación a su servicio?

El otro truco de Cristina es victimizarse y compararse con Yrigoyen y Perón. Ayer en el acto donde se probó la boina blanca e hizo la señal de la victoria con los dedos, dijo eso. Que a ambos líderes populares también los acusaron de corruptos para proscribirlos y sacarlos de la cancha. Insisto: en los tribunales no puede decir eso. Tiene que probar su inocencia y honestidad y no puede. Pero en la subjetividad religiosa de la política ella dice que la persiguen por sus ideas y no por los delitos que cometió.

Cristina se juega el todo por el todo. Sabe que si no vuelve a ser presidenta tiene destino de presidiaria. Por eso apuesta fuerte. Empuja para que Macri  se caiga y ella se levante. Para que el voto popular la blinde frente al avance de la justicia. Como siempre, la historia está en manos de los pueblos.  De la mayoría de los argentinos depende el futuro de Cristina, de Macri y de este bendito país que fue asolado por la corrupción más grande de su historia y por el autoritarismo más feroz. Vamos por todo fue su consigna. Quien quiera oír que oiga.
Hoy le quiero hablar de las cifras aterradoras y mañana de las personas desgarradas.

Hoy quiero poner en contexto el drama más importante que hoy tenemos los argentinos: la inseguridad y la falta de confianza en la justicia. La encuesta de Managment & Fit para el diario Clarín es demoledora. Para el 34, viagra approved 5% de los compatriotas la principal preocupación es la falta de seguridad y tranquilidad. Esta cifra se duplicó de un mes al otro. El otro dato es realmente estremecedor y sirve como diagnóstico de la asignatura pendiente más complicada que tenemos que rendir como sociedad. El 77% de las personas que habitan este bendito país, casi 8 de cada 10 consultados dijeron que no confían en la justicia.

Hay una encuesta de la UCA que es peor: dice que el 87,3% de la población se siente insegura en su casa, en el barrio y en la vía pública.

Por eso el grito de mañana en el Congreso será “Para que no te pase”. Porque es una exigencia a los tres poderes del estado para que se haga presente. Porque el otro dato que habla de la profundidad de la fractura social y de la ruptura de los lazos de solidaridad básicos es que más de la mitad de los argentinos justifica total o parcialmente la justicia por mano propia. Es decir matar para que no nos maten. Esto es gravísimo. Estamos demasiado cerca del infierno de la ley de la selva donde siempre gana el más poderoso. Es un retroceso a la no civilización democrática. Es el ojo por ojo y el diente por diente. Ya le dije muchas veces, con el ojo por ojo, todos nos quedamos ciegos. Es la venganza como forma de relacionarnos con nuestros semejantes. Es el estallido de la condición humana. Decía Ricardo Roa con sabiduría que la aspiración de todos, gobernantes y gobernados, debe ser “vivir sin miedo y no convivir con el miedo”. Así de simple y contundente. El miedo es el peor veneno de una sociedad y de un individuo. Siempre el pánico nos saca lo peor de nosotros. Y todos los números indican que lo que más creció en los últimos tiempos es el miedo. Porque es la reacción lógica a sentirse desprotegidos por policías, jueces y funcionarios. Hay muchos motivos nefastos que nos trajeron hasta acá. Yo soy un convencido que la exclusión y la marginalidad ignorada durante más de 12 años más el narcotráfico fomentado o tolerado produce la peor fórmula: cada vez menos condenados y cada vez más reincidentes. Tuvimos 12 años de un estado fabricante de delitos de corrupción y protector de malvivientes.

Así los delincuentes se envalentonan. Saben que en la relación costo-beneficio, les conviene robar o matar. Son conscientes de que es difícil que los encuentren. Y que si los encuentran es casi imposible que los juzguen y los condenen. Y que como si esto fuera poco, sabe que mucha legislación y el falso garantismo zafaroniano, está de su lado y protege a los que atacan a la sociedad y no a las víctimas. Es un cóctel explosivo.

Dice el experto Diego Gorgal que desde 1983 se han registrado 70 mil asesinatos. ¿Escuchó bien la cifra? 70 mil crímenes, es un genocidio silencioso y en cuotas. Eso llenó nuestra vida cotidiana de viudas, de huérfanos, de familias destruidas y de murallas que encierran cada vez más barrios.  La vida cotidiana nos cambió por completo. La mirada generosa hacia nuestro vecino se transformó en sospecha. Ya todos estamos alertas. Rejas en las puertas y ventanas, cámaras de televisión, seguridad privada, mas patrulleros, no salir de noche, dar vueltas a la manzana antes de entrar al garaje, temblar cuando nuestros hijos no llevan de la escuela o del boliche de la madrugada bailable. Vivimos con el corazón en la boca. Hemos naturalizado el miedo. Estamos con la guardia levantada todo el tiempo y eso nos hacemos menos seres humanos, menos solidarios, más solitarios, menos francos y más mezquinos.

Es que el miedo no es zonzo, dice el refrán. Y es cierto. El miedo nos obliga a nos relajarnos un minuto, a la vigilancia permanente. La vida en comunidad pierde calidad y calidez. Una persona en la puerta de nuestro edificio puede ser un enemigo y tal vez es un amigo de nuestros hijos. Todo se da vuelta. Los que mañana nos llaman a decir “Para que no te pase” no fomentan la mano dura ni el gatillo fácil. Quieren leyes y que se cumplan las leyes. Quieren jueces que trabajen con dignidad y excelencia como jueces. Quieren que las víctimas sean respetadas y que los victimarios dejen de ser más cuidados y protegidos que los ciudadanos honrados que se rompen el lomo todos los días para ganarse la vida con las manos limpias y la frente alta.

Quieren una justicia rápida y justa. Que se gane de nuevo la confianza de todos a fuerza de sentido común y de equilibrio. Necesitan la protección del estado como todos, pero más que todos por ser víctimas o familiares. Exigen asistencia legal gratuita como tienen los malandras.

Basta de funcionarios que no saben no pueden o no quieren combatir la inseguridad.

Basta de policías inútiles o corruptos que prefieren lavarse las manos y no tener la conciencia limpia.

Basta de jueces que por dinero manchado en sangre, por temor a que los cómplices tomen venganza con ellos o por una ideología falsamente progresista, dejen que los criminales anden por la calle como panchos por su casa.

No hay sociedad  democrática sin premios ni castigos.

Basta de este cambalache de siglo XXI donde es lo mismo el que labura o el que está fuera de la ley. Los inmorales nos han igualado.

Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor
Ignorante sabio o chorro
generoso o estafador.
Que falta de respeto
que atropellaba la razón
cualquiera es un señor
cualquiera es un ladrón

Los compatriotas que sufrieron en carne propia la perdida de sus seres queridos nos convocan para mañana a las 18 horas en la escalinata del Congreso de la Nación. No tienen banderas partidarias y piden que solo lleven la celeste y blanca que nos une a todos. Defender la vida contra el crimen es una esperanza de todos. No es en contra de ningún gobierno ni tampoco a favor. Es en defensa propia, y eso no es poco.
Hoy le quiero hablar de las cifras aterradoras y mañana de las personas desgarradas.

Hoy quiero poner en contexto el drama más importante que hoy tenemos los argentinos: la inseguridad y la falta de confianza en la justicia. La encuesta de Managment & Fit para el diario Clarín es demoledora. Para el 34, story 5% de los compatriotas la principal preocupación es la falta de seguridad y tranquilidad. Esta cifra se duplicó de un mes al otro. El otro dato es realmente estremecedor y sirve como diagnóstico de la asignatura pendiente más complicada que tenemos que rendir como sociedad. El 77% de las personas que habitan este bendito país, patient casi 8 de cada 10 consultados dijeron que no confían en la justicia.

Hay una encuesta de la UCA que es peor: dice que el 87, doctor 3% de la población se siente insegura en su casa, en el barrio y en la vía pública.

Por eso el grito de mañana en el Congreso será “Para que no te pase”. Porque es una exigencia a los tres poderes del estado para que se haga presente. Porque el otro dato que habla de la profundidad de la fractura social y de la ruptura de los lazos de solidaridad básicos es que más de la mitad de los argentinos justifica total o parcialmente la justicia por mano propia. Es decir matar para que no nos maten. Esto es gravísimo. Estamos demasiado cerca del infierno de la ley de la selva donde siempre gana el más poderoso. Es un retroceso a la no civilización democrática. Es el ojo por ojo y el diente por diente. Ya le dije muchas veces, con el ojo por ojo, todos nos quedamos ciegos. Es la venganza como forma de relacionarnos con nuestros semejantes. Es el estallido de la condición humana. Decía Ricardo Roa con sabiduría que la aspiración de todos, gobernantes y gobernados, debe ser “vivir sin miedo y no convivir con el miedo”. Así de simple y contundente. El miedo es el peor veneno de una sociedad y de un individuo. Siempre el pánico nos saca lo peor de nosotros. Y todos los números indican que lo que más creció en los últimos tiempos es el miedo. Porque es la reacción lógica a sentirse desprotegidos por policías, jueces y funcionarios. Hay muchos motivos nefastos que nos trajeron hasta acá. Yo soy un convencido que la exclusión y la marginalidad ignorada durante más de 12 años más el narcotráfico fomentado o tolerado produce la peor fórmula: cada vez menos condenados y cada vez más reincidentes. Tuvimos 12 años de un estado fabricante de delitos de corrupción y protector de malvivientes.

Así los delincuentes se envalentonan. Saben que en la relación costo-beneficio, les conviene robar o matar. Son conscientes de que es difícil que los encuentren. Y que si los encuentran es casi imposible que los juzguen y los condenen. Y que como si esto fuera poco, sabe que mucha legislación y el falso garantismo zafaroniano, está de su lado y protege a los que atacan a la sociedad y no a las víctimas. Es un cóctel explosivo.

Dice el experto Diego Gorgal que desde 1983 se han registrado 70 mil asesinatos. ¿Escuchó bien la cifra? 70 mil crímenes, es un genocidio silencioso y en cuotas. Eso llenó nuestra vida cotidiana de viudas, de huérfanos, de familias destruidas y de murallas que encierran cada vez más barrios.  La vida cotidiana nos cambió por completo. La mirada generosa hacia nuestro vecino se transformó en sospecha. Ya todos estamos alertas. Rejas en las puertas y ventanas, cámaras de televisión, seguridad privada, mas patrulleros, no salir de noche, dar vueltas a la manzana antes de entrar al garaje, temblar cuando nuestros hijos no llevan de la escuela o del boliche de la madrugada bailable. Vivimos con el corazón en la boca. Hemos naturalizado el miedo. Estamos con la guardia levantada todo el tiempo y eso nos hacemos menos seres humanos, menos solidarios, más solitarios, menos francos y más mezquinos.

Es que el miedo no es zonzo, dice el refrán. Y es cierto. El miedo nos obliga a nos relajarnos un minuto, a la vigilancia permanente. La vida en comunidad pierde calidad y calidez. Una persona en la puerta de nuestro edificio puede ser un enemigo y tal vez es un amigo de nuestros hijos. Todo se da vuelta. Los que mañana nos llaman a decir “Para que no te pase” no fomentan la mano dura ni el gatillo fácil. Quieren leyes y que se cumplan las leyes. Quieren jueces que trabajen con dignidad y excelencia como jueces. Quieren que las víctimas sean respetadas y que los victimarios dejen de ser más cuidados y protegidos que los ciudadanos honrados que se rompen el lomo todos los días para ganarse la vida con las manos limpias y la frente alta.

Quieren una justicia rápida y justa. Que se gane de nuevo la confianza de todos a fuerza de sentido común y de equilibrio. Necesitan la protección del estado como todos, pero más que todos por ser víctimas o familiares. Exigen asistencia legal gratuita como tienen los malandras.

Basta de funcionarios que no saben no pueden o no quieren combatir la inseguridad.

Basta de policías inútiles o corruptos que prefieren lavarse las manos y no tener la conciencia limpia.

Basta de jueces que por dinero manchado en sangre, por temor a que los cómplices tomen venganza con ellos o por una ideología falsamente progresista, dejen que los criminales anden por la calle como panchos por su casa.

No hay sociedad  democrática sin premios ni castigos.

Basta de este cambalache de siglo XXI donde es lo mismo el que labura o el que está fuera de la ley. Los inmorales nos han igualado.

Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor
Ignorante sabio o chorro
generoso o estafador.
Que falta de respeto
que atropellaba la razón
cualquiera es un señor
cualquiera es un ladrón

Los compatriotas que sufrieron en carne propia la perdida de sus seres queridos nos convocan para mañana a las 18 horas en la escalinata del Congreso de la Nación. No tienen banderas partidarias y piden que solo lleven la celeste y blanca que nos une a todos. Defender la vida contra el crimen es una esperanza de todos. No es en contra de ningún gobierno ni tampoco a favor. Es en defensa propia, y eso no es poco.
Ayer le hablé de los números, pilule de esas cifras que marcan la temperatura de la descomposición social. La mezcla de justicia por mano propia y de inseguridad galopante es nefasta para la vida cotidiana y para el futuro de nuestros hijos.

Pero hoy le quiero hablar de las personas de carne y hueso. De nuestros hermanos argentinos que tienen un agujero negro en el alma y nos interpelan con su coraje que nos convoca a no quedarnos callados para que no nos pase lo que les pasó a ellos. Ese es el sentido último de la convocatoria que va a ocurrir en un rato en el Congreso de la Nación.

Son argentinos a los que el delito les arrancó una parte de su corazón y encima tienen la actitud solidaria de exigir y reclamar para que no nos pase a los demás lo que ellos sufrieron en carne propia.

Ellos conocen profundamente el dolor y el desgarro. Porque nadie se los contó. Lo llevan como pueden, como una mochila de luto permanente sobre sus espaldas y con una tristeza que les atraviesa la mirada. Se han hecho fuertes en la debilidad. Se han juntado codo a codo porque saben que son mucho más que dos para superar la soledad de la pérdida.

Son víctimas o familiares de víctimas de los delincuentes, de la inseguridad vial, de la ineficiencia y la corrupción del estado.

Dentro de un rato estarán presentes los que están ausentes producto de motivos evitables. Hoy volverán los que no vuelven.

Estará la estrella luminosa de Ángeles Rawson, Mumi, como le decía su familia que la adoraba. Estará en una pancarta con su foto que portará como estandarte su madre, Jimena Adúriz quien recién ahora se está poniendo de pié ante tanto desgarro. Hoy el asesino, el femicida de su hija, el portero Jorge Mangeri está preso pero nadie sabe hasta cuándo. Hay mucho juez sin corazón y sin estómago que siempre  encuentra un motivo para liberar a un criminal. Chicanas legales, buena conducta, coimas, ideología falsamente progresista, siempre hay un motivo para soltar al que mató sin ningún motivo.

Hoy estará Isidro, el bebito que estaba en la panza de Carolina Píparo el día que los motochorros la atraparon en una salidera bancaria. Le quisieron robar unos pesos y le robaron la vida de su hijo que no tiene precio. Isidro siempre está presente en el alma de Carolina, en el recuerdo de muchos argentinos que sufrieron con ella ese calvario y en los reclamos que hoy se van a multiplicar por miles. Esta mañana Carolina se quejó de que muchos jueces siempre protegen a los delincuentes y se molestó con la ex presidenta Cristina porque, según dijo: “Ahora habla de inseguridad pero durante su gobierno, nunca la reconoció”.

Hoy estará Lucas Menghini, con su guitarra, madera noble su corazón y su hijita que no pudo disfrutarlo como padre. María Lujan Rey lo traerá de la mano. Para que nunca más la corrupción asesine gente y convierta a un tren como el del siniestro de Once en una tumba sobre rieles. Para que el triángulo de gremialistas, empresarios y funcionarios corruptos no se la lleve de arriba y pague con la cárcel el daño irreparable que causaron.

Hoy estará nuestro querido colega José Luis Cabezas. El chabón bravo, ese fotoperiodista monumental que tuvo los huevos y la habilidad de fotografiar al mafioso de Alfredo Yabrán. Habrá cámaras de reporteros gráficos apuntando al cielo y globos negros para que nadie olvide a nuestro colega que se jugó la vida por nosotros y por una sociedad lejos del crimen organizado. Hay Gladys, la hermana de José Luis, dirá que la impunidad es una tragedia que vuelve y que hay que proteger la vida y la libertad de expresión. Que saber todo lo que pasa en una sociedad no es un derecho de los periodistas, es un derecho de los ciudadanos y una obligación nuestra. Todos gritaremos “Cabezas presente” y a todos se nos escapará una lágrima en homenaje y un gesto de bronca porque uno de sus asesinos dio cátedra en la facultad de periodismo de La Plata, igual que Fernando Esteche.

Hoy estará toda la familia Bagnatto acompañando a Matías, el único sobreviviente. La masacre de Flores se llamó a que Fructuoso Álvarez González le prendió fuego a la casa de los Bagnatto y mató a los padres, dos hermanos y un amigo. El criminal salió en libertad y amenazó a Matías con incendiarlo a él también y completar su odio asesino. Por suerte, Matías puso el grito en el cielo y hoy Fructuoso volvió a la cárcel.

Nilda Gómez es la madre de una de las 194 víctimas de Cromagnón. Tal vez la mayor tragedia producida por causas no naturales. Nadie olvidará tanta muerte joven como la de Mariano que no pudo completar su carrera de abogado. Su madre estudió y se recibió en homenaje a su hijo.

Hoy estará en el Congreso el recuerdo de Kevin Sedano que fue atropellado por un automovilista en la Avenida Libertador a la altura de Vicente López. Su madre, Vivian Perrone es un ejemplo de lucha sin desmayos que jamás bajó los brazos para mantener en alto la memoria de su hijo.

No faltará la imagen de Ana María Domínguez en el recuerdo de Roberto, su esposo que lucha contra los femicidios como el que sufrió ella. Ni los carteles con la carita joven de Axel Ayala que fue asesinado para robarle el auto. Tenía un hijo de 7 años y lo liquidaron de un tiro en el corazón. María Esther, su madre nunca deja de pasar la oportunidad para pedir justicia y repudiar la impunidad para que su hijo pueda descansar en paz.

O esa carita inocente de Arian que con sus 5 añitos fue asesinado mientras estaba jugando en la vereda de su casa de Lomas del Mirador. Cecilia, su madre coraje, cuenta que uno de los tiros de los delincuentes le pegó a Arian que pese a cinco operaciones que le hicieron, finalmente murió. Hay que ver su foto con el guardapolvo del jardín y su sonrisa. No se pueden evitar las lágrimas que estremecen.

O Nicolás que con 23 años perdió su vida por un teléfono celular que dos motochorros le quisieron arrebatar en Lomas del Mirador cuando volvía de la facultad. Claudia, su madre, no olvidará nunca su doble condición de víctima. Ella fue víctima del delincuente que mató a su hijo y del estado que no supo protegerla ni acompañarla en el peor momento de su vida.

Inseguridad, Injusticia e Impunidad son tres palabras brutales que juntas multiplican las muertes y el horror. La sociedad que se moviliza y reclama siempre tiene más posibilidades de construir un futuro menos cruel que los que se callan y aceptan mansamente derrumbarse en su dolor individual. Y el resto de los argentinos tienen la obligación moral de acompañar en el duelo, en el sentimiento pero también en la acción colectiva que trate de extirpar la impunidad de nuestra querida tierra.

Alertar es necesario. Prevenir es curar. Participar es una manera de construir en forma colectiva los valores republicanos y pacíficos que necesitamos para desarrollar el país que queremos para nuestros hijos.

Argentina sangra y hay que parar urgente la hemorragia. Ellos que sufrieron y sufren tanto nos quieren ayudar. A ellos, a los que les pasó les debemos mucho. Entre otras cosas que nos quieran proteger y evitar que nos pase lo mismo. Solidaridad en estado puro frente al desamparo que ellos sufrieron. No pagan con la misma moneda ni buscan venganza. Siembran hermandad y quieren cosechar justicia.
Ayer le hablé de los números, search de esas cifras que marcan la temperatura de la descomposición social. La mezcla de justicia por mano propia y de inseguridad galopante es nefasta para la vida cotidiana y para el futuro de nuestros hijos.

Pero hoy le quiero hablar de las personas de carne y hueso. De nuestros hermanos argentinos que tienen un agujero negro en el alma y nos interpelan con su coraje que nos convoca a no quedarnos callados para que no nos pase lo que les pasó a ellos. Ese es el sentido último de la convocatoria que va a ocurrir en un rato en el Congreso de la Nación.

Son argentinos a los que el delito les arrancó una parte de su corazón y encima tienen la actitud solidaria de exigir y reclamar para que no nos pase a los demás lo que ellos sufrieron en carne propia.

Ellos conocen profundamente el dolor y el desgarro. Porque nadie se los contó. Lo llevan como pueden, ed como una mochila de luto permanente sobre sus espaldas y con una tristeza que les atraviesa la mirada. Se han hecho fuertes en la debilidad. Se han juntado codo a codo porque saben que son mucho más que dos para superar la soledad de la pérdida.

Son víctimas o familiares de víctimas de los delincuentes, unhealthy de la inseguridad vial, de la ineficiencia y la corrupción del estado.

Dentro de un rato estarán presentes los que están ausentes producto de motivos evitables. Hoy volverán los que no vuelven.

Estará la estrella luminosa de Ángeles Rawson, Mumi, como le decía su familia que la adoraba. Estará en una pancarta con su foto que portará como estandarte su madre, Jimena Adúriz quien recién ahora se está poniendo de pié ante tanto desgarro. Hoy el asesino, el femicida de su hija, el portero Jorge Mangeri está preso pero nadie sabe hasta cuándo. Hay mucho juez sin corazón y sin estómago que siempre  encuentra un motivo para liberar a un criminal. Chicanas legales, buena conducta, coimas, ideología falsamente progresista, siempre hay un motivo para soltar al que mató sin ningún motivo.

Hoy estará Isidro, el bebito que estaba en la panza de Carolina Píparo el día que los motochorros la atraparon en una salidera bancaria. Le quisieron robar unos pesos y le robaron la vida de su hijo que no tiene precio. Isidro siempre está presente en el alma de Carolina, en el recuerdo de muchos argentinos que sufrieron con ella ese calvario y en los reclamos que hoy se van a multiplicar por miles. Esta mañana Carolina se quejó de que muchos jueces siempre protegen a los delincuentes y se molestó con la ex presidenta Cristina porque, según dijo: “Ahora habla de inseguridad pero durante su gobierno, nunca la reconoció”.

Hoy estará Lucas Menghini, con su guitarra, madera noble su corazón y su hijita que no pudo disfrutarlo como padre. María Lujan Rey lo traerá de la mano. Para que nunca más la corrupción asesine gente y convierta a un tren como el del siniestro de Once en una tumba sobre rieles. Para que el triángulo de gremialistas, empresarios y funcionarios corruptos no se la lleve de arriba y pague con la cárcel el daño irreparable que causaron.

Hoy estará nuestro querido colega José Luis Cabezas. El chabón bravo, ese fotoperiodista monumental que tuvo los huevos y la habilidad de fotografiar al mafioso de Alfredo Yabrán. Habrá cámaras de reporteros gráficos apuntando al cielo y globos negros para que nadie olvide a nuestro colega que se jugó la vida por nosotros y por una sociedad lejos del crimen organizado. Hay Gladys, la hermana de José Luis, dirá que la impunidad es una tragedia que vuelve y que hay que proteger la vida y la libertad de expresión. Que saber todo lo que pasa en una sociedad no es un derecho de los periodistas, es un derecho de los ciudadanos y una obligación nuestra. Todos gritaremos “Cabezas presente” y a todos se nos escapará una lágrima en homenaje y un gesto de bronca porque uno de sus asesinos dio cátedra en la facultad de periodismo de La Plata, igual que Fernando Esteche.

Hoy estará toda la familia Bagnatto acompañando a Matías, el único sobreviviente. La masacre de Flores se llamó a que Fructuoso Álvarez González le prendió fuego a la casa de los Bagnatto y mató a los padres, dos hermanos y un amigo. El criminal salió en libertad y amenazó a Matías con incendiarlo a él también y completar su odio asesino. Por suerte, Matías puso el grito en el cielo y hoy Fructuoso volvió a la cárcel.

Nilda Gómez es la madre de una de las 194 víctimas de Cromagnón. Tal vez la mayor tragedia producida por causas no naturales. Nadie olvidará tanta muerte joven como la de Mariano que no pudo completar su carrera de abogado. Su madre estudió y se recibió en homenaje a su hijo.

Hoy estará en el Congreso el recuerdo de Kevin Sedano que fue atropellado por un automovilista en la Avenida Libertador a la altura de Vicente López. Su madre, Vivian Perrone es un ejemplo de lucha sin desmayos que jamás bajó los brazos para mantener en alto la memoria de su hijo.

No faltará la imagen de Ana María Domínguez en el recuerdo de Roberto, su esposo que lucha contra los femicidios como el que sufrió ella. Ni los carteles con la carita joven de Axel Ayala que fue asesinado para robarle el auto. Tenía un hijo de 7 años y lo liquidaron de un tiro en el corazón. María Esther, su madre nunca deja de pasar la oportunidad para pedir justicia y repudiar la impunidad para que su hijo pueda descansar en paz.

O esa carita inocente de Arian que con sus 5 añitos fue asesinado mientras estaba jugando en la vereda de su casa de Lomas del Mirador. Cecilia, su madre coraje, cuenta que uno de los tiros de los delincuentes le pegó a Arian que pese a cinco operaciones que le hicieron, finalmente murió. Hay que ver su foto con el guardapolvo del jardín y su sonrisa. No se pueden evitar las lágrimas que estremecen.

O Nicolás que con 23 años perdió su vida por un teléfono celular que dos motochorros le quisieron arrebatar en Lomas del Mirador cuando volvía de la facultad. Claudia, su madre, no olvidará nunca su doble condición de víctima. Ella fue víctima del delincuente que mató a su hijo y del estado que no supo protegerla ni acompañarla en el peor momento de su vida.

Inseguridad, Injusticia e Impunidad son tres palabras brutales que juntas multiplican las muertes y el horror. La sociedad que se moviliza y reclama siempre tiene más posibilidades de construir un futuro menos cruel que los que se callan y aceptan mansamente derrumbarse en su dolor individual. Y el resto de los argentinos tienen la obligación moral de acompañar en el duelo, en el sentimiento pero también en la acción colectiva que trate de extirpar la impunidad de nuestra querida tierra.

Alertar es necesario. Prevenir es curar. Participar es una manera de construir en forma colectiva los valores republicanos y pacíficos que necesitamos para desarrollar el país que queremos para nuestros hijos.

Argentina sangra y hay que parar urgente la hemorragia. Ellos que sufrieron y sufren tanto nos quieren ayudar. A ellos, a los que les pasó les debemos mucho. Entre otras cosas que nos quieran proteger y evitar que nos pase lo mismo. Solidaridad en estado puro frente al desamparo que ellos sufrieron. No pagan con la misma moneda ni buscan venganza. Siembran hermandad y quieren cosechar justicia.
La llegada de Don Hipólito Yrigoyen a la presidencia de la Nación fue parida por la democracia naciente. Fue una luz de esperanza producto del voto secreto, drugs obligatorio y universal masculino que instaló la ley Saénz Peña.

Eso ocurrió un día como hoy, hace exactamente 100 años.

La caída de Yrigoyen, un 6 de setiembre de 1930 fue producto de un golpe fascista del general José Félix Uriburu y se convirtió en la matriz de todos los derrocamientos de presidentes constitucionales que envenenaron nuestra historia republicana.

Como suele ocurrir, Don Hipólito había cometido errores y la situación económica y social era complicada. Pero los militares lo voltearon por sus aciertos y no por sus fallas. Ese acto subversivo instaló la idea nefasta de que los uniformados eran los salvadores de la patria o que en los cuarteles estaban los bomberos que apagaban los incendios políticos. Así nos fue. Ese péndulo entre democracia y dictadura nos metió en el atraso y el subdesarrollo.

Aquella terrible inestabilidad se cortó para siempre cuando otro radical, heredero de Yrigoyen y Alem llegaba al gobierno en 1983. Se llamaba Raúl Alfonsín y tuvo que derrotar por primera vez en las urnas al peronismo en una elección libre para convertirse en el padre refundador de la democracia que con sus luces y sombras ya lleva 33 años y se quedará a vivir para siempre entre nosotros.

Una obviedad: la peor de las democracias es mejor que la mejor de las dictaduras. Solo con más y mejor libertad, igualdad y democracia se pueden solucionar los problemas más graves que tenemos como país.

Pero nunca hay que olvidar lo que pasó para evitar que se repita. Uriburu fue la génesis de los Ramirez, Lonardi, Poggi, Onganía y los Videla, entre otros dinosaurios.

A Don Hipólito se la tenían jurada. No soportaban su condición de hombre del pueblo. Le decían “El Peludo”, despectivamente y exageraban las limitaciones que sus 78 años le imponían a su cuerpo y a su mente. La ultraderechista Liga Patriótica pegaba afiches que decían: “La renuncia o la guerra necesaria”. Todos chupamedias ideológicos de Hitler, Mussolini y Primo de Rivera.

En 1928 Hipólito Yrigoyen ganó su segundo mandato con 838 mil votos, casi el doble de lo que sacaron los del radicalismo antipersonalista, la fórmula Leopoldo Melo y Vicente Gallo que había juntado además a los conservadores y los socialistas independientes.

El diario “Crítica” que en ese momento apoyaba al gobierno, escribió que “ningún prestigio del pasado o del presente puede equipararse a su prestigio. Correligionarios que jamás lo han visto creen en sus virtudes como el creyente en Dios”.

Apenas 600 cadetes y 900 soldados y la ayuda sicológica de 20 biplanos volando sobre la Plaza de Mayo, cometieron el crimen institucional. Bombardeaban afiches contra don Hipólito. Fue muy pobre el levantamiento contra la Constitución pero la resistencia, hay que decirlo, fue casi inexistente. Unos francotiradores en la esquina de El Molino frente al Congreso y no mucho más.

Uriburu entró a la Casa Rosada con el manifiesto golpista redactado por Leopoldo Lugones en un bolsillo y con el capitán Juan Domingo Perón subido al estribo de su auto. Don Hipólito que ya estaba enfermo, terminó de enfermarse cuando vio que un grupo cargado de odio saqueó su humilde casa de la calle Brasil. Lo encarcelaron en una nave de guerra pese a su edad y lo confinaron en la Isla Martín García.

Aquel día Crítica vendió 483 mil ejemplares y al poco tiempo fue clausurado y Natalio Botana encarcelado junto a 33 redactores. Ese día empezó nuestra decadencia. Se decretó la ley marcial y hubo varios fusilamientos y torturados. Irracionales detuvieron a dos próceres: el general Mosconi y don Amadeo Sabattini. El hijo de Lugones organizó la Gestapo argentina e inventó la picana eléctrica con la que durante los 70 fue sometida a apremios ilegales su propia hija, Piri Lugones.

En 1953, Perón reconoció su error. Y elogió la figura de Yrigoyen como un líder nacional y popular contra la  oligarquía.

Don Hipólito hablaba poco pero era muy claro. “Mi programa es la Constitución”, dijo. Apostó a multiplicar la educación pública, las leyes obreras, las cajas jubilatorias, ferrocarriles nuevos y control de los que pertenecían a los británicos, sostuvo la gloriosa reforma del 18 que proclamó la unidad de obreros y estudiantes y definió que “los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan”. Protagonizó un ciclo de crecimiento económico muy difícil de igualar en la historia argentina.

Varias veces tuvo que suspender sus estudios para ayudar en su casa. Trabajó como empleado de una tienda o en la empresa de tranvías.

Hijo de un comerciantes vasco francés, donó su sueldo a la Sociedad de Beneficencia y fue austero hasta el extremo y la contracara de Cristina Kirchner que usurpó un espacio de homenaje. Yrigoyen fue el creador de YPF y hoy se publicó el contrato secreto entre YPF y Chevrón que firmaron los ladriprogresistas, cargado de trampas y sociedades en paraísos fiscales para evadir impuestos y hacer un fenomenal negocio financiero. Los Kirchner fueron coherentes en la incoherencia. Nacionalistas en los 70, privatistas de YPF en los 90, luego estatistas de prepo en su gobierno y ahora cómplices de la multinacional Chevrón en un contrato inexplicable.

Juan Hipólito del Sagrado Corazón de Jesús Yrigoyen fue el primer presidente electo y reelecto con la ley Saénz Peña y el primer derrocado por un golpe militar. Se puede decir que con él llegaron al gobierno las clases medias y populares a las que pertenecía pese a que no se puede negar la responsabilidad que tuvo en tres masacres brutales: la semana trágica, La Forestal y la Patagonia rebelde. De hecho nunca las condenó ni las mandó a investigar.

Con su tío Leandro Nicéforo Alem y Aristóbulo del Valle fundó la Unión Cívica. Se recibió de abogado aunque nunca terminó la tesis y jamás ejerció. Fue  comisario de Balvanera y docente designado por Domingo Faustino Sarmiento como presidente del Consejo Escolar de su barrio. Un revolucionario que participó en las revueltas de 1874 encabezada por Bartolomé Mitre y también en los tsunamis radicales de 1890 y 1893. Se levantó en armas contra el régimen conservador con una fuerza de 8 mil hombres que financió y condujo. Fue encarcelado y deportado a Montevideo en lo que fue su única salida del país en su vida.

Murió rodeado de su pueblo. Que se pierdan mil gobiernos pero que se salven los principios fue su lema rector. Fue misterioso y de un silencio enigmático. Casi no pronunció ni un solo discurso público. Inoculó en sus correligionarios el amor por la honestidad y las manos limpias y el respeto por la República. Tranquilamente lo podríamos definir como San Hipólito de la Democracia. Fue hace 100 años. Y hoy su ejemplo nos sigue guiando. Por 100 años más.
La llegada de Don Hipólito Yrigoyen a la presidencia de la Nación fue parida por la democracia naciente. Fue una luz de esperanza producto del voto secreto, nurse obligatorio y universal masculino que instaló la ley Saénz Peña.

Eso ocurrió un día como hoy, clinic hace exactamente 100 años.

La caída de Yrigoyen, un 6 de setiembre de 1930 fue producto de un golpe fascista del general José Félix Uriburu y se convirtió en la matriz de todos los derrocamientos de presidentes constitucionales que envenenaron nuestra historia republicana.

Como suele ocurrir, Don Hipólito había cometido errores y la situación económica y social era complicada. Pero los militares lo voltearon por sus aciertos y no por sus fallas. Ese acto subversivo instaló la idea nefasta de que los uniformados eran los salvadores de la patria o que en los cuarteles estaban los bomberos que apagaban los incendios políticos. Así nos fue. Ese péndulo entre democracia y dictadura nos metió en el atraso y el subdesarrollo.

Aquella terrible inestabilidad se cortó para siempre cuando otro radical, heredero de Yrigoyen y Alem llegaba al gobierno en 1983. Se llamaba Raúl Alfonsín y tuvo que derrotar por primera vez en las urnas al peronismo en una elección libre para convertirse en el padre refundador de la democracia que con sus luces y sombras ya lleva 33 años y se quedará a vivir para siempre entre nosotros.

Una obviedad: la peor de las democracias es mejor que la mejor de las dictaduras. Solo con más y mejor libertad, igualdad y democracia se pueden solucionar los problemas más graves que tenemos como país.

Pero nunca hay que olvidar lo que pasó para evitar que se repita. Uriburu fue la génesis de los Ramirez, Lonardi, Poggi, Onganía y los Videla, entre otros dinosaurios.

A Don Hipólito se la tenían jurada. No soportaban su condición de hombre del pueblo. Le decían “El Peludo”, despectivamente y exageraban las limitaciones que sus 78 años le imponían a su cuerpo y a su mente. La ultraderechista Liga Patriótica pegaba afiches que decían: “La renuncia o la guerra necesaria”. Todos chupamedias ideológicos de Hitler, Mussolini y Primo de Rivera.

En 1928 Hipólito Yrigoyen ganó su segundo mandato con 838 mil votos, casi el doble de lo que sacaron los del radicalismo antipersonalista, la fórmula Leopoldo Melo y Vicente Gallo que había juntado además a los conservadores y los socialistas independientes.

El diario “Crítica” que en ese momento apoyaba al gobierno, escribió que “ningún prestigio del pasado o del presente puede equipararse a su prestigio. Correligionarios que jamás lo han visto creen en sus virtudes como el creyente en Dios”.

Apenas 600 cadetes y 900 soldados y la ayuda sicológica de 20 biplanos volando sobre la Plaza de Mayo, cometieron el crimen institucional. Bombardeaban afiches contra don Hipólito. Fue muy pobre el levantamiento contra la Constitución pero la resistencia, hay que decirlo, fue casi inexistente. Unos francotiradores en la esquina de El Molino frente al Congreso y no mucho más.

Uriburu entró a la Casa Rosada con el manifiesto golpista redactado por Leopoldo Lugones en un bolsillo y con el capitán Juan Domingo Perón subido al estribo de su auto. Don Hipólito que ya estaba enfermo, terminó de enfermarse cuando vio que un grupo cargado de odio saqueó su humilde casa de la calle Brasil. Lo encarcelaron en una nave de guerra pese a su edad y lo confinaron en la Isla Martín García.

Aquel día Crítica vendió 483 mil ejemplares y al poco tiempo fue clausurado y Natalio Botana encarcelado junto a 33 redactores. Ese día empezó nuestra decadencia. Se decretó la ley marcial y hubo varios fusilamientos y torturados. Irracionales detuvieron a dos próceres: el general Mosconi y don Amadeo Sabattini. El hijo de Lugones organizó la Gestapo argentina e inventó la picana eléctrica con la que durante los 70 fue sometida a apremios ilegales su propia hija, Piri Lugones.

En 1953, Perón reconoció su error. Y elogió la figura de Yrigoyen como un líder nacional y popular contra la  oligarquía.

Don Hipólito hablaba poco pero era muy claro. “Mi programa es la Constitución”, dijo. Apostó a multiplicar la educación pública, las leyes obreras, las cajas jubilatorias, ferrocarriles nuevos y control de los que pertenecían a los británicos, sostuvo la gloriosa reforma del 18 que proclamó la unidad de obreros y estudiantes y definió que “los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan”. Protagonizó un ciclo de crecimiento económico muy difícil de igualar en la historia argentina.

Varias veces tuvo que suspender sus estudios para ayudar en su casa. Trabajó como empleado de una tienda o en la empresa de tranvías.

Hijo de un comerciantes vasco francés, donó su sueldo a la Sociedad de Beneficencia y fue austero hasta el extremo y la contracara de Cristina Kirchner que usurpó un espacio de homenaje. Yrigoyen fue el creador de YPF y hoy se publicó el contrato secreto entre YPF y Chevrón que firmaron los ladriprogresistas, cargado de trampas y sociedades en paraísos fiscales para evadir impuestos y hacer un fenomenal negocio financiero. Los Kirchner fueron coherentes en la incoherencia. Nacionalistas en los 70, privatistas de YPF en los 90, luego estatistas de prepo en su gobierno y ahora cómplices de la multinacional Chevrón en un contrato inexplicable.

Juan Hipólito del Sagrado Corazón de Jesús Yrigoyen fue el primer presidente electo y reelecto con la ley Saénz Peña y el primer derrocado por un golpe militar. Se puede decir que con él llegaron al gobierno las clases medias y populares a las que pertenecía pese a que no se puede negar la responsabilidad que tuvo en tres masacres brutales: la semana trágica, La Forestal y la Patagonia rebelde. De hecho nunca las condenó ni las mandó a investigar.

Con su tío Leandro Nicéforo Alem y Aristóbulo del Valle fundó la Unión Cívica. Se recibió de abogado aunque nunca terminó la tesis y jamás ejerció. Fue  comisario de Balvanera y docente designado por Domingo Faustino Sarmiento como presidente del Consejo Escolar de su barrio. Un revolucionario que participó en las revueltas de 1874 encabezada por Bartolomé Mitre y también en los tsunamis radicales de 1890 y 1893. Se levantó en armas contra el régimen conservador con una fuerza de 8 mil hombres que financió y condujo. Fue encarcelado y deportado a Montevideo en lo que fue su única salida del país en su vida.

Murió rodeado de su pueblo. Que se pierdan mil gobiernos pero que se salven los principios fue su lema rector. Fue misterioso y de un silencio enigmático. Casi no pronunció ni un solo discurso público. Inoculó en sus correligionarios el amor por la honestidad y las manos limpias y el respeto por la República. Tranquilamente lo podríamos definir como San Hipólito de la Democracia. Fue hace 100 años. Y hoy su ejemplo nos sigue guiando. Por 100 años más.
El ex juez Norberto Mario Oyarbide está metido en el peor de los pantanos. Son arenas movedizas de la justicia y por eso, viagra buy mientras más se mueve, click más se entierra. En su momento renunció para evitar ser destituido. Lo hizo para no perder la jugosa jubilación. Además, prostate pensó que fuera de los tribunales ya nadie se iba a acordar de él pese a su corte de pelo teñido de rubio al estilo Lionel Messi o Flavio Mendoza.

Pero hay un fiscal que es implacable. Que por honradez, ética profesional y excelencia académica es la contracara de Oyarbide. Hablo del doctor José María Campagnoli a quien el cristinismo y Alejandra Gils Carbó quisieron borrar de la faz de los tribunales. Al gobierno anterior y a sus cómplices siempre les molestó alguien independiente que cumpla su trabajo ya sea en la justicia o en el periodismo que investiga y no se arrodilla ante el poder de turno.

Campagnoli denunció a Oyarbide. Y todo el mundo sabe que es un fiscal es muy serio y riguroso a la hora de las presentaciones. No utiliza adjetivos ni fuegos artificiales. Cuando se mete en un tema lo hace con pruebas e indicios firmes.

Tal vez por eso, el fiscal federal Jorge Di Lello imputó de inmediato al impresentable de Oyarbide. Está acusado de enriquecimiento ilícito por la investigación preliminar de Campagnoli. Son dos personas que representan lo peor y lo mejor de la justicia. Oyarbide es un corrupto siempre al servicio del poder que con otros de su calaña logró que los argentinos masivamente desconfíen del Poder Judicial. Campagnoli es un funcionario honesto que siempre investigó a los corruptos no importa cual haya sido el cargo que ocupaban. Además de Oyarbide fueron imputados su pareja, el ex árbitro de básquet Claudio Blanco y el empresario Ariel Roperti. Desde que Oyarbide se puso de novio con Blanco, su patrimonio se incrementó de una manera geométrica y sideral sin ningún tipo de explicación. La sospecha es que las coimas y negociados iban a parar a las cuentas bancarias de Blanco para que Oyarbide pudiera disfrazarse de honesto. En criollo, esto se llama ser un testaferro en varias empresas. Roperti es la tercera pata de este triángulo de negocios parido en un coqueto restaurante de Puerto Madero a donde Oyarbide había montado una suerte de despacho paralelo donde almorzaba todos los días. Uno de los salones tenía una placa con su nombre y era su lugar privado. Tenía candelabros de cristal, una frapera de plata y muebles de estilo carísimo. Nunca el nivel de vida de Oyarbide se compadeció con su declaración jurada. Vivía como un príncipe entre saunas y placeres pero sus ingresos no alcanzaban para darse estos gustos. Ni las vacaciones en los hoteles más vip de Punta Cana, ni el famoso anillo de brillantes que dijo que lo había alquilado pero al parecer los libros contables de la joyería dicen que lo compró en 170 mil dólares. Veremos. Por ahora aparecieron 7 empresas más, varias que, ohh casualidad, tienen el mismo domicilio.

Hay muchas cosas que Oyarbide va a tener que explicar. Los 13 viajes a Estados Unidos de su pareja, por ejemplo. Y el exorbitante crecimiento patrimonial de Roperti quien también solía viajar al exterior con la pareja feliz. Roperti se divorció y pasó de vivir en el country Abril al Hotel Faena y suele moverse en BMW o un Porsche 911, además de un Mini Cooper. Tiene una casa en Cariló y varias cuentas en el exterior que reclama su ex esposa en el juicio por la división de bienes.

Sobre todas estas sospechas hizo su presentación el fiscal Campagnoli.

De Lello ya pidió varias medidas de prueba y en estos días el juez Sergio Torres resolverá en consecuencia.

Pero el tiro para la justicia es que no haya coronita para nadie y que ningún corrupto se la lleve de arriba. Que no haya impunidad para nadie y mucho menos para un ex juez federal que tanto hizo para favorecer a Menem y los Kirchner.

De esta manera se puede cerrar esa brecha de desconfianza que existe entre el ciudadano de a pié y los magistrados.

Oyarbide es el resumen de todo lo que no debe hacerse. Fue más un encubridor de la matriz corrupta del estado que una persona dedicada a impartir justicia.
En ese repugnante intercambio de favores, en el 2001, mientras las Torres Gemelas se derrumbaban producto del atentado terrorista, el Senado de la Nación con el voto de los menemistas salvó a Oyarbide del final de su carrera. Fue por el famoso caso de Spartacus, un lupanar que el juez debía denunciar por ilegal. Pero hizo todo lo contrario. Utilizó los servicios de un prostituto como un cliente VIP y encima lo filmaron. Oyarbide supo beneficiar a Carlos Menem en varias causas y el ex presidente supo mantenerlo en el cargo. Los Kirchner, imitaron a Menem y como en tantas otras cosas, hicieron lo mismo. Oyarbide los sobreseyó a la velocidad de la luz, sin pedir casi ninguna investigación patrimonial, de la acusación por enriquecimiento ilícito tanto de Néstor como de Cristina. Desde ese momento, Oyarbide pasó a ser El Niño mimado del gobierno que lo protegió una y mil veces. De hecho, Oyarbide batió todos los récords de acusaciones por mal desempeño y pedidos de juicio político. Tuvo 47 causas. Repito: ¡47! Sin embargo se mantuvo por años, exhibiendo sus trajes caros, sus moñitos elegantes, sus perfumes top y bebiendo champagne en distintos saunas. Es la imagen de la frivolidad. Una de las acusaciones más grave que tenía en el Consejo de la Magistratura fue que se había quedado de prepo con el expediente que sobreseyó a funcionarios kirchneristas acusados de haber recibido dinero de la mafia de los medicamentos para la campaña electoral de Cristina. ¿Se entiende lo escandaloso de este tema? Plata sucia, tal vez de los narcos de la efedrina, solventaron gran parte de los actos y la publicidad de Cristina. ¿Qué me dice? Encima, todo esto se puede vincular al triple crimen y a las últimas novedades que se fueron conociendo por el tema de la importación ilegal de efedrina que salpica a Aníbal Fernández y a los 4 hermanos Zacarías, y a la propia familia presidencial.
Otro de los sucesos increíbles de Oyarbide fue haber frenado 22 allanamientos en varias cuevas financieras porque se lo ordenó o se lo pidió el lugarteniente de Carlos Zannini. Se trata de Carlos Liuzzi quien también está siendo investigado. ¿Se da cuenta de lo que estamos hablando? Un juez que estaba en el teatro, por teléfono, le ordena a la Policía que suspenda un allanamiento en una financiera sospechada de ser una cueva de lavado de dinero. ¿Eso puede llamarse justicia? ¿Se le podía decir juez a Oyarbide?

Pero todo indica que le chupó las medias a todos los presidentes y ahora no es confiable para nadie. Todo indica que le queda poco tiempo en libertad a Oyarbide. Por ahora se está hundiendo en el medio de un pantano y esta vez y no hay nada ni nadie que lo salve. A Oyarbide en  cualquier momento le cortan las piernas. Es que la pelota está asquerosamente manchada.
El ex juez Norberto Mario Oyarbide está metido en el peor de los pantanos. Son arenas movedizas de la justicia y por eso, malady mientras más se mueve, stomach más se entierra. En su momento renunció para evitar ser destituido. Lo hizo para no perder la jugosa jubilación. Además, pensó que fuera de los tribunales ya nadie se iba a acordar de él pese a su corte de pelo teñido de rubio al estilo Lionel Messi o Flavio Mendoza.

Pero hay un fiscal que es implacable. Que por honradez, ética profesional y excelencia académica es la contracara de Oyarbide. Hablo del doctor José María Campagnoli a quien el cristinismo y Alejandra Gils Carbó quisieron borrar de la faz de los tribunales. Al gobierno anterior y a sus cómplices siempre les molestó alguien independiente que cumpla su trabajo ya sea en la justicia o en el periodismo que investiga y no se arrodilla ante el poder de turno.

Campagnoli denunció a Oyarbide. Y todo el mundo sabe que es un fiscal es muy serio y riguroso a la hora de las presentaciones. No utiliza adjetivos ni fuegos artificiales. Cuando se mete en un tema lo hace con pruebas e indicios firmes.

Tal vez por eso, el fiscal federal Jorge Di Lello imputó de inmediato al impresentable de Oyarbide. Está acusado de enriquecimiento ilícito por la investigación preliminar de Campagnoli. Son dos personas que representan lo peor y lo mejor de la justicia. Oyarbide es un corrupto siempre al servicio del poder que con otros de su calaña logró que los argentinos masivamente desconfíen del Poder Judicial. Campagnoli es un funcionario honesto que siempre investigó a los corruptos no importa cual haya sido el cargo que ocupaban. Además de Oyarbide fueron imputados su pareja, el ex árbitro de básquet Claudio Blanco y el empresario Ariel Roperti. Desde que Oyarbide se puso de novio con Blanco, su patrimonio se incrementó de una manera geométrica y sideral sin ningún tipo de explicación. La sospecha es que las coimas y negociados iban a parar a las cuentas bancarias de Blanco para que Oyarbide pudiera disfrazarse de honesto. En criollo, esto se llama ser un testaferro en varias empresas. Roperti es la tercera pata de este triángulo de negocios parido en un coqueto restaurante de Puerto Madero a donde Oyarbide había montado una suerte de despacho paralelo donde almorzaba todos los días. Uno de los salones tenía una placa con su nombre y era su lugar privado. Tenía candelabros de cristal, una frapera de plata y muebles de estilo carísimo. Nunca el nivel de vida de Oyarbide se compadeció con su declaración jurada. Vivía como un príncipe entre saunas y placeres pero sus ingresos no alcanzaban para darse estos gustos. Ni las vacaciones en los hoteles más vip de Punta Cana, ni el famoso anillo de brillantes que dijo que lo había alquilado pero al parecer los libros contables de la joyería dicen que lo compró en 170 mil dólares. Veremos. Por ahora aparecieron 7 empresas más, varias que, ohh casualidad, tienen el mismo domicilio.

Hay muchas cosas que Oyarbide va a tener que explicar. Los 13 viajes a Estados Unidos de su pareja, por ejemplo. Y el exorbitante crecimiento patrimonial de Roperti quien también solía viajar al exterior con la pareja feliz. Roperti se divorció y pasó de vivir en el country Abril al Hotel Faena y suele moverse en BMW o un Porsche 911, además de un Mini Cooper. Tiene una casa en Cariló y varias cuentas en el exterior que reclama su ex esposa en el juicio por la división de bienes.

Sobre todas estas sospechas hizo su presentación el fiscal Campagnoli.

De Lello ya pidió varias medidas de prueba y en estos días el juez Sergio Torres resolverá en consecuencia.

Pero el tiro para la justicia es que no haya coronita para nadie y que ningún corrupto se la lleve de arriba. Que no haya impunidad para nadie y mucho menos para un ex juez federal que tanto hizo para favorecer a Menem y los Kirchner.

De esta manera se puede cerrar esa brecha de desconfianza que existe entre el ciudadano de a pié y los magistrados.

Oyarbide es el resumen de todo lo que no debe hacerse. Fue más un encubridor de la matriz corrupta del estado que una persona dedicada a impartir justicia.
En ese repugnante intercambio de favores, en el 2001, mientras las Torres Gemelas se derrumbaban producto del atentado terrorista, el Senado de la Nación con el voto de los menemistas salvó a Oyarbide del final de su carrera. Fue por el famoso caso de Spartacus, un lupanar que el juez debía denunciar por ilegal. Pero hizo todo lo contrario. Utilizó los servicios de un prostituto como un cliente VIP y encima lo filmaron. Oyarbide supo beneficiar a Carlos Menem en varias causas y el ex presidente supo mantenerlo en el cargo. Los Kirchner, imitaron a Menem y como en tantas otras cosas, hicieron lo mismo. Oyarbide los sobreseyó a la velocidad de la luz, sin pedir casi ninguna investigación patrimonial, de la acusación por enriquecimiento ilícito tanto de Néstor como de Cristina. Desde ese momento, Oyarbide pasó a ser El Niño mimado del gobierno que lo protegió una y mil veces. De hecho, Oyarbide batió todos los récords de acusaciones por mal desempeño y pedidos de juicio político. Tuvo 47 causas. Repito: ¡47! Sin embargo se mantuvo por años, exhibiendo sus trajes caros, sus moñitos elegantes, sus perfumes top y bebiendo champagne en distintos saunas. Es la imagen de la frivolidad. Una de las acusaciones más grave que tenía en el Consejo de la Magistratura fue que se había quedado de prepo con el expediente que sobreseyó a funcionarios kirchneristas acusados de haber recibido dinero de la mafia de los medicamentos para la campaña electoral de Cristina. ¿Se entiende lo escandaloso de este tema? Plata sucia, tal vez de los narcos de la efedrina, solventaron gran parte de los actos y la publicidad de Cristina. ¿Qué me dice? Encima, todo esto se puede vincular al triple crimen y a las últimas novedades que se fueron conociendo por el tema de la importación ilegal de efedrina que salpica a Aníbal Fernández y a los 4 hermanos Zacarías, y a la propia familia presidencial.
Otro de los sucesos increíbles de Oyarbide fue haber frenado 22 allanamientos en varias cuevas financieras porque se lo ordenó o se lo pidió el lugarteniente de Carlos Zannini. Se trata de Carlos Liuzzi quien también está siendo investigado. ¿Se da cuenta de lo que estamos hablando? Un juez que estaba en el teatro, por teléfono, le ordena a la Policía que suspenda un allanamiento en una financiera sospechada de ser una cueva de lavado de dinero. ¿Eso puede llamarse justicia? ¿Se le podía decir juez a Oyarbide?

Pero todo indica que le chupó las medias a todos los presidentes y ahora no es confiable para nadie. Todo indica que le queda poco tiempo en libertad a Oyarbide. Por ahora se está hundiendo en el medio de un pantano y esta vez y no hay nada ni nadie que lo salve. A Oyarbide en  cualquier momento le cortan las piernas. Es que la pelota está asquerosamente manchada.
Santiago Olivera, healing el obispo de Cruz del Eje me pidió mi columna sobre el cura Brochero para publicar en la revista del Centro de Estudios Brocherianos. Lo tomé como una distinción que me llenó de orgullo. Y muchos fieles, click sobre todo, find cordobeses, me pidieron que corrigiera y aumentara esta opinión sobre nuestro santo celeste y blanco.

Hoy, Olivera está en el Vaticano junto a 37 obispos, 200 sacerdotes y más de mil peregrinos. Todos van a fijar en su corazón para siempre cuando este domingo, Francisco, el primer Papa argentino  canonice al cura Brochero y lo convierta en el primer santo nacido y fallecido en nuestro suelo patrio. Ellos sueñan con que ese acto nos ayude a achicar la grieta, a ser más solidarios y ponernos la patria al hombro para sacar de la exclusión a nuestros hermanos más necesitados.

Yo también sueño eso. Que nos ilumine como Nación. Ya se cumplieron todos los pasos protocolares. El domingo es San Brochero.

El Vaticano ya certificó que médicos y teólogos no pudieron encontrar explicación científica a dos milagros producidos por el cura Brochero.

Se trata de dos chicos. La primera es una nena sanjuanina llamada Camila Brusotti que había quedado en estado vegetativo después de varias palizas a las que la sometieron su madre y su padrastro quienes, por suerte, luego fueron detenidos por delitos tan aberrantes. Pese al daño cerebral, hoy Camila tiene una vida normal y el domingo estará al lado del Papa.

El otro fenómeno fue la recuperación de Nicolás Flores. Tenía apenas 11 meses cuando sufrió un accidente automovilístico terrible. Tuvo 4 paros cardio-respiratorios y hasta perdió masa encefálica. La ciencia no puede comprender como es que Nicolás hoy habla y camina y eso que no tiene el hemisferio izquierdo del cerebro.

Muchas veces les conté que no soy una persona creyente. Que admiro profundamente a los que tienen fe y a los que canalizan esa fe en la construcción de una sociedad más igualitaria. Si me apuran me defino como agnóstico, es decir que no puedo probar la existencia de Dios, pero tampoco lo contrario. Tal vez ese escepticismo genético me haya convertido en periodista. Por eso estoy maravillado con el Papa Francisco. Por su actitud revolucionaria hacia adentro y afuera de la iglesia y por su sinceridad brutal. Me conmueve ver una persona que conocí, que hoy tiene tanto poder como humildad, al que muchos le llaman el Papa de los Pobres y que se dedicó por entero a la paz, la convivencia y la justicia social. Y por suerte, puedo separar del análisis el papel que Francisco juega en la política interna de la Argentina. Me duelen y no me gustan muchas cosas, pero me parecen menores, parroquiales, al lado de tanta misericordia universal.

Además, como buen jesuita, es un intelectual de altísimo vuelo. Publicó un texto extraordinario llamado:

“Carta del Papa a los no creyentes”. Es una respuesta a las preguntas que el fundador del diario “La República” le hizo sobre la fe. Eugenio Scalfari es otro intelectual de aquellos, pero de izquierda y ateo. Como no come vidrio, publicó ese texto al que definió como “escandalosamente fascinante” en la tapa de su diario.

Allí el Papa, dice entre otras cosas que “la autoridad de Jesús es diferente porque no tiene como fin ejercitar un poder sobre los otros, sino servirlos, darles libertad y plenitud de vida”. Yo de inmediato pensé en José Gabriel del Rosario Brochero.

Pensé en ese verdadero gladiador del evangelio que a lomo de su mulo “Malacara”, con su poncho y su cigarro colgando de los labios fue capaz de cruzar una suerte de Cordillera de los Andes de Córdoba como son las Altas Cumbres para integrar a esos gauchos perdidos en sus necesidades básicas en medio de la humildad de sus ranchos.

Para los cordobeses, el cura Brochero siempre fue un orgullo, sin distinción de camisetas religiosas. Aun los que no somos creyentes valoramos ese ejemplo de entrega hacia los demás aún en el lecho de muerte. Porque de tanto compartir el mate y la vida con los enfermos se contagió la lepra que para aquella época era el nombre del horror. Se quedó ciego, sordo, absolutamente pobre. Dicen los historiadores que como buen hombre de campo, experto en las tareas agrícolas, puteador y corajudo, se despidió de la vida con un rosario en sus manos y diciendo: “Ahora tengo puestos los aparejos, estoy listo para el viaje”. El paisaje emocionante de Córdoba que de tan bello parece una pintura religiosa, fue una suerte de pesebre para este nacimiento. El alumbramiento ocurrió en Santa Rosa del Río Primero, donde hoy viven aproximadamente 9 mil personas. Bautizaron así a esa localidad en homenaje a Santa Rosa de Lima la primera santa latinoamericana consagrada. Otra vez el milagro de la curiosidad. En ese lugar nació quien será el primer santo totalmente argentino, como si se tratara de una señal del destino. Brochero, cursó en la universidad de San Carlos, junto a Miguel Juárez Celman quien después sería presidente de nuestro país. En 1867 el cura Brochero se bancó la epidemia de cólera que casi dejó desierta la ciudad de Córdoba. Movió cielo y tierra para socorrer a los enfermos. El cura gaucho que está en los cielos y a punto de cumplir eso de que santificado sea su nombre, murió

en Villa del Tránsito, un pueblito colgado del cielo y las montañas que luego cambió su nombre por el de Villa Cura Brochero.

El cura Brochero es una bandera de los mejor de los argentinos. De los que tienen o no tiene fe. De los creyentes o de los agnósticos. Porque además de la palabra de Dios, llevó a esos lugares hostiles, en el 1.800,  el progreso social. Ese parece ser, su verdadero milagro. Gracias a su fe y a su empuje y valentía se construyeron colegios, 200 kilómetros de caminos, un dique, varios pueblos, un ramal del ferrocarril, la estafeta postal con el telégrafo y hasta un acueducto para conectar el río Panaholma con las acequias. Eso rompió tanta discriminación y aislamiento de esos campesinos que estaban tan cerca de Dios y tan lejos de las autoridades.

El Papa Francisco, otro cura gaucho si se me permite la herejía, dice en su carta a los no creyentes que “La fe cristiana no marca la separación insuperable entre Jesús y los demás. Nos dice que en Él, todos hemos sido llamados a ser hijos del único padre y hermanos entre nosotros”.

El cura Brochero era un pastor con olor a oveja. Decía que la vida de los muertos está en el recuerdo de los vivos. Pasado mañana se convertirá en santo aunque entre los más pobres de Córdoba hace rato que Brochero está en el altar de los grandes y en las estampitas de la esperanza. He visto ponchos que dicen: “Brochero: apóstol de la caridad”.

Francisco, le dice al editor de “La República” que “ La Iglesia, créame, no obstante su lentitud, sus infidelidades, sus errores y los pecados que pudo haber cometido y puede aún cometer en aquellos que la componen, no tiene otro sentido ni fin sino el de vivir y testimoniar a Jesús: Él que ha sido enviado por Abba “a traer a los pobres la alegre noticia, a proclamar a los prisioneros la liberación y a los ciegos la vista, a poner en libertad a los oprimidos, a proclamar el año de gracia del Señor”.

Me apasiona el debate por un futuro mejor. No soy fácil de convencer. Creo más en lo que veo y en la ciencia. Soy duro para entender las abstracciones que habitan el cielo de las plegarias. Pero creo en los que creen. Creo en los que rezan y hacen. Creo en seres humanos de la dimensión de Jorge Bergoglio y José Brochero. Hoy uno es Papa y el otro, este domingo será santo. Sigo sin ser creyente pero creo que con personas como ellos, el mundo tiene cura.
Santiago Olivera, side effects el obispo de Cruz del Eje me pidió mi columna sobre el cura Brochero para publicar en la revista del Centro de Estudios Brocherianos. Lo tomé como una distinción que me llenó de orgullo. Y muchos fieles, sobre todo, cordobeses, me pidieron que corrigiera y aumentara esta opinión sobre nuestro santo celeste y blanco.

Hoy, Olivera está en el Vaticano junto a 37 obispos, 200 sacerdotes y más de mil peregrinos. Todos van a fijar en su corazón para siempre cuando este domingo, Francisco, el primer Papa argentino  canonice al cura Brochero y lo convierta en el primer santo nacido y fallecido en nuestro suelo patrio. Ellos sueñan con que ese acto nos ayude a achicar la grieta, a ser más solidarios y ponernos la patria al hombro para sacar de la exclusión a nuestros hermanos más necesitados.

Yo también sueño eso. Que nos ilumine como Nación. Ya se cumplieron todos los pasos protocolares. El domingo es San Brochero.

El Vaticano ya certificó que médicos y teólogos no pudieron encontrar explicación científica a dos milagros producidos por el cura Brochero.

Se trata de dos chicos. La primera es una nena sanjuanina llamada Camila Brusotti que había quedado en estado vegetativo después de varias palizas a las que la sometieron su madre y su padrastro quienes, por suerte, luego fueron detenidos por delitos tan aberrantes. Pese al daño cerebral, hoy Camila tiene una vida normal y el domingo estará al lado del Papa.

El otro fenómeno fue la recuperación de Nicolás Flores. Tenía apenas 11 meses cuando sufrió un accidente automovilístico terrible. Tuvo 4 paros cardio-respiratorios y hasta perdió masa encefálica. La ciencia no puede comprender como es que Nicolás hoy habla y camina y eso que no tiene el hemisferio izquierdo del cerebro.

Muchas veces les conté que no soy una persona creyente. Que admiro profundamente a los que tienen fe y a los que canalizan esa fe en la construcción de una sociedad más igualitaria. Si me apuran me defino como agnóstico, es decir que no puedo probar la existencia de Dios, pero tampoco lo contrario. Tal vez ese escepticismo genético me haya convertido en periodista. Por eso estoy maravillado con el Papa Francisco. Por su actitud revolucionaria hacia adentro y afuera de la iglesia y por su sinceridad brutal. Me conmueve ver una persona que conocí, que hoy tiene tanto poder como humildad, al que muchos le llaman el Papa de los Pobres y que se dedicó por entero a la paz, la convivencia y la justicia social. Y por suerte, puedo separar del análisis el papel que Francisco juega en la política interna de la Argentina. Me duelen y no me gustan muchas cosas, pero me parecen menores, parroquiales, al lado de tanta misericordia universal.

Además, como buen jesuita, es un intelectual de altísimo vuelo. Publicó un texto extraordinario llamado:

“Carta del Papa a los no creyentes”. Es una respuesta a las preguntas que el fundador del diario “La República” le hizo sobre la fe. Eugenio Scalfari es otro intelectual de aquellos, pero de izquierda y ateo. Como no come vidrio, publicó ese texto al que definió como “escandalosamente fascinante” en la tapa de su diario.

Allí el Papa, dice entre otras cosas que “la autoridad de Jesús es diferente porque no tiene como fin ejercitar un poder sobre los otros, sino servirlos, darles libertad y plenitud de vida”. Yo de inmediato pensé en José Gabriel del Rosario Brochero.

Pensé en ese verdadero gladiador del evangelio que a lomo de su mulo “Malacara”, con su poncho y su cigarro colgando de los labios fue capaz de cruzar una suerte de Cordillera de los Andes de Córdoba como son las Altas Cumbres para integrar a esos gauchos perdidos en sus necesidades básicas en medio de la humildad de sus ranchos.

Para los cordobeses, el cura Brochero siempre fue un orgullo, sin distinción de camisetas religiosas. Aun los que no somos creyentes valoramos ese ejemplo de entrega hacia los demás aún en el lecho de muerte. Porque de tanto compartir el mate y la vida con los enfermos se contagió la lepra que para aquella época era el nombre del horror. Se quedó ciego, sordo, absolutamente pobre. Dicen los historiadores que como buen hombre de campo, experto en las tareas agrícolas, puteador y corajudo, se despidió de la vida con un rosario en sus manos y diciendo: “Ahora tengo puestos los aparejos, estoy listo para el viaje”. El paisaje emocionante de Córdoba que de tan bello parece una pintura religiosa, fue una suerte de pesebre para este nacimiento. El alumbramiento ocurrió en Santa Rosa del Río Primero, donde hoy viven aproximadamente 9 mil personas. Bautizaron así a esa localidad en homenaje a Santa Rosa de Lima la primera santa latinoamericana consagrada. Otra vez el milagro de la curiosidad. En ese lugar nació quien será el primer santo totalmente argentino, como si se tratara de una señal del destino. Brochero, cursó en la universidad de San Carlos, junto a Miguel Juárez Celman quien después sería presidente de nuestro país. En 1867 el cura Brochero se bancó la epidemia de cólera que casi dejó desierta la ciudad de Córdoba. Movió cielo y tierra para socorrer a los enfermos. El cura gaucho que está en los cielos y a punto de cumplir eso de que santificado sea su nombre, murió

en Villa del Tránsito, un pueblito colgado del cielo y las montañas que luego cambió su nombre por el de Villa Cura Brochero.

El cura Brochero es una bandera de los mejor de los argentinos. De los que tienen o no tiene fe. De los creyentes o de los agnósticos. Porque además de la palabra de Dios, llevó a esos lugares hostiles, en el 1.800,  el progreso social. Ese parece ser, su verdadero milagro. Gracias a su fe y a su empuje y valentía se construyeron colegios, 200 kilómetros de caminos, un dique, varios pueblos, un ramal del ferrocarril, la estafeta postal con el telégrafo y hasta un acueducto para conectar el río Panaholma con las acequias. Eso rompió tanta discriminación y aislamiento de esos campesinos que estaban tan cerca de Dios y tan lejos de las autoridades.

El Papa Francisco, otro cura gaucho si se me permite la herejía, dice en su carta a los no creyentes que “La fe cristiana no marca la separación insuperable entre Jesús y los demás. Nos dice que en Él, todos hemos sido llamados a ser hijos del único padre y hermanos entre nosotros”.

El cura Brochero era un pastor con olor a oveja. Decía que la vida de los muertos está en el recuerdo de los vivos. Pasado mañana se convertirá en santo aunque entre los más pobres de Córdoba hace rato que Brochero está en el altar de los grandes y en las estampitas de la esperanza. He visto ponchos que dicen: “Brochero: apóstol de la caridad”.

Francisco, le dice al editor de “La República” que “ La Iglesia, créame, no obstante su lentitud, sus infidelidades, sus errores y los pecados que pudo haber cometido y puede aún cometer en aquellos que la componen, no tiene otro sentido ni fin sino el de vivir y testimoniar a Jesús: Él que ha sido enviado por Abba “a traer a los pobres la alegre noticia, a proclamar a los prisioneros la liberación y a los ciegos la vista, a poner en libertad a los oprimidos, a proclamar el año de gracia del Señor”.

Me apasiona el debate por un futuro mejor. No soy fácil de convencer. Creo más en lo que veo y en la ciencia. Soy duro para entender las abstracciones que habitan el cielo de las plegarias. Pero creo en los que creen. Creo en los que rezan y hacen. Creo en seres humanos de la dimensión de Jorge Bergoglio y José Brochero. Hoy uno es Papa y el otro, este domingo será santo. Sigo sin ser creyente pero creo que con personas como ellos, el mundo tiene cura.
Hoy se está discutiendo cual es la mejor manera de cambiar todos los nombres de edificios o lugares públicos que se llaman Néstor Kirchner. Hay cientos a lo largo y a lo ancho de la patria. Fue tan grande la obsecuencia y el culto a la personalidad, cheap típico de los cesarismos de los señores feudales, que el ex presidente compite con San Martín y Sarmiento en la cantidad de  bautismos de espacios que son de todos los argentinos y no solo de una secta partidaria.

En el Centro Cultural Kirchner, todo está bajo sospecha. La Sindicatura General de la Nación (SIGEN) detectó 21 irregularidades severas. Terminó costando más de 2.500 millones y eso que no lo terminaron y se tardó 78 meses cuando el plazo previsto era de 40.

El costo previsto era de 925 millones de pesos. Y le repito, se terminaron gastando casi tres veces más.  Dijo Hernán Lombardi, que con lo que cuesta el CCKá que es la forma no kirchnerista de denominarlo, se podrían haber construido 24 Usinas del Arte, una en cada provincia. Sobreprecios insólitos, arbitrariedades de todo tipo, dos mil artistas militantes que no cobraron ni documentaron una deuda por 18 millones hicieron que la Sigen realizara la denuncia penal correspondiente. Varias veces desde este programa hemos dicho que es un verdadero despropósito que un templo de la cultura  se llame Néstor Kirchner que fue alguien  al que no se le conoce que haya leído algún libro fuera de un par de manuales políticos y que nunca demostró una inclinación especial por ninguna disciplina artística.

Hemos sugerido que se podría llamar Mercedes Sosa, María Elena Walsh, Jorge Luis Borges o directamente Centro Cultural Democracia o Bicentenario.

Pero hay algo más grave todavía que hoy potenció la actualidad con nueva información que aportó Lucía Salinas.

Cuenta que el juez Sergio Torres está investigando quien pagó el Mausoleo donde descansan los restos de Néstor Kirchner. Hasta ahora se calcula que costó alrededor de 4 millones y medio de pesos y que fue un regalo de Lázaro Báez a su amigo, socio, cómplice y patrón. Pero todo está flojo de papeles. Todo es oscuro y sospechoso como todo lo que ocurre económicamente alrededor de este concubinato para la mega corrupción entre la familia Kirchner y la familia Báez. Le digo algo insólito: el juez no puede ubicar ni al arquitecto que hizo el monumento. Se llama Sebastián Elizate y huyó hacia Misiones de donde es oriundo y nadie sabe ahora donde está. El juez le quería hacer algunas preguntas. ¿Quién le pagaba mensualmente a los obreros y quien compraban los materiales que son carísimos? ¿Hay algún recibo al respecto? Por ahora no sabe no contesta. ¿Se habrán usado fondos públicos? ¿No tuvieron escrúpulos ni en el momento de un entierro? ¿Aprovecharon también para robar en el momento de la muerte de Néstor? Todo está en la etapa de investigación.

Hace 6 años que fue inaugurado y, ahora esta, cerrado entre otras cosas porque Lázaro hace 6 meses que está preso y se cansó de pagarle al personal de seguridad y de mantenimiento.

No quiero faltarle el respeto a nadie y mucho menos a una persona que está muerta y no puede defenderse. Pero también creo que la muerte no hace buenas ni angelicales a las personas públicas que, en vida, fueron dañinas. Y creo que Néstor Carlos Kirchner, fue el autor intelectual y material del plan sistemático para saquear al estado argentino, el jefe de la asociación ilícita forjada a tal efecto con familiares directos y testaferros y, como si esto fuera poco, fue responsable de un gobierno autoritario que quiso instalar el chavismo en la Argentina.

En el día de la lealtad peronista y con los diarios tapizados de solicitadas gremiales de agradecimiento al general Perón parido aquel 17 de octubre de hace 71 años, creo que debo yo también decir mi verdad sin silencios oportunistas. Mi verdad relativa, como diría el propio Néstor, porque nadie tiene la verdad absoluta. Ahi va:

Creo que ese faraónico mausoleo donde descansan sus retos es el símbolo máximo de la herencia que dejará el kirchnerismo en nuestro país. Más que una construcción de homenaje funerario es un monumento a la corrupción y a la desmesura, dos de las características del oficialismo que nos gobernó durante más de 12 años. Corrupción porque ese gigante de 11 metros de altura,  de una hermosa piedra negra llamada pórfido patagónico con tecnología de punta para su seguridad, fue edificado, donado y custodiado por Lázaro Báez.

El aporte que hicieron periodistas independientes y rigurosos demuestra que el ex empleado bancario transformado en megamillonario en la década ganada por él, entre otros negocios turbios, pagó fortunas por habitaciones en los hoteles de los Kirchner que nunca utilizó. ¿Quién paga millones por habitaciones en hoteles de 5 estrellas y luego no utiliza ninguna? Me gustaría que alguien me dé un solo ejemplo de semejante operatoria típica del narco lavado de dólares. Hay otras pruebas que van a ir apareciendo. Carlos Pagni en La Nación dijo que varios de esos cheques, Máximo Kirchner los dejaba vencer y no los cobraba. Olvidadizo el muchacho. Estaba tan ocupado jugando a la play station que no iba a cobrar los cheques de Lázaro. Muy raro. Incomprensible desde el sentido común. Otra vez el desafío: que algún integrante de intelectuales a la Carta o relatores del relato como Victor Hugo o ex periodistas subsidiados por el triple empleo estatal encuentre algún caso similar. Alguien que paga habitaciones que no usa con cheques que el dueño del hotel no cobra. Son muy tontos o demasiado vivos. Y solo estoy contando una de las truchadas más groseras de esta historia.

El interior donde los restos de Néstor deberían descansar está hecho  de piedra volcánica. Tiene vidrios antitumulto y cámaras de seguridad en HD que se puede controlar a distancia por internet. De hecho dice que Cristina lo hacía desde la Casa Rosada o la Quinta de Olivos.

Por eso sostengo que el Mausoleo es un monumento a la corrupción, más allá del dolor genuino que expresan sus seres queridos y que yo respeto. Pero también creo que el mausoleo es un homenaje a la desmesura. Semejante autocelebración estalinista no la tienen ni Perón ni Yrigoyen, ni Alfredo Palacios y mucho menos Raúl Alfonsín, gente que hizo grandes aportes a la justicia y la libertad en nuestro país. Además Néstor no era un exhibicionista. Una de sus virtudes era la austeridad, o mezquindad según dicen sus enemigos. Pero no quería ni ropa cara ni zapatos de lujo ni relojes o autos exclusivos. Nobleza obliga, Néstor nunca hizo alarde de su riqueza incalculable. Ese estilo es más bien de su viuda, es Cristina la que no se conforma con lo sencillo o lo cotidiano. Ella si le da mucho valor a la elegancia y la majestuosidad. Se podría decir que Cristina lo hizo. O que Lázaro lo hizo. Pero todavía no sabemos quién lo pagó. Sospecho que todos nosotros.
Hoy se está discutiendo cual es la mejor manera de cambiar todos los nombres de edificios o lugares públicos que se llaman Néstor Kirchner. Hay cientos a lo largo y a lo ancho de la patria. Fue tan grande la obsecuencia y el culto a la personalidad, more about típico de los cesarismos de los señores feudales, que el ex presidente compite con San Martín y Sarmiento en la cantidad de  bautismos de espacios que son de todos los argentinos y no solo de una secta partidaria.

En el Centro Cultural Kirchner, todo está bajo sospecha. La Sindicatura General de la Nación (SIGEN) detectó 21 irregularidades severas. Terminó costando más de 2.500 millones y eso que no lo terminaron y se tardó 78 meses cuando el plazo previsto era de 40.

El costo previsto era de 925 millones de pesos. Y le repito, se terminaron gastando casi tres veces más.  Dijo Hernán Lombardi, que con lo que cuesta el CCKá que es la forma no kirchnerista de denominarlo, se podrían haber construido 24 Usinas del Arte, una en cada provincia. Sobreprecios insólitos, arbitrariedades de todo tipo, dos mil artistas militantes que no cobraron ni documentaron una deuda por 18 millones hicieron que la Sigen realizara la denuncia penal correspondiente. Varias veces desde este programa hemos dicho que es un verdadero despropósito que un templo de la cultura  se llame Néstor Kirchner que fue alguien  al que no se le conoce que haya leído algún libro fuera de un par de manuales políticos y que nunca demostró una inclinación especial por ninguna disciplina artística.

Hemos sugerido que se podría llamar Mercedes Sosa, María Elena Walsh, Jorge Luis Borges o directamente Centro Cultural Democracia o Bicentenario.

Pero hay algo más grave todavía que hoy potenció la actualidad con nueva información que aportó Lucía Salinas.

Cuenta que el juez Sergio Torres está investigando quien pagó el Mausoleo donde descansan los restos de Néstor Kirchner. Hasta ahora se calcula que costó alrededor de 4 millones y medio de pesos y que fue un regalo de Lázaro Báez a su amigo, socio, cómplice y patrón. Pero todo está flojo de papeles. Todo es oscuro y sospechoso como todo lo que ocurre económicamente alrededor de este concubinato para la mega corrupción entre la familia Kirchner y la familia Báez. Le digo algo insólito: el juez no puede ubicar ni al arquitecto que hizo el monumento. Se llama Sebastián Elizate y huyó hacia Misiones de donde es oriundo y nadie sabe ahora donde está. El juez le quería hacer algunas preguntas. ¿Quién le pagaba mensualmente a los obreros y quien compraban los materiales que son carísimos? ¿Hay algún recibo al respecto? Por ahora no sabe no contesta. ¿Se habrán usado fondos públicos? ¿No tuvieron escrúpulos ni en el momento de un entierro? ¿Aprovecharon también para robar en el momento de la muerte de Néstor? Todo está en la etapa de investigación.

Hace 6 años que fue inaugurado y, ahora esta, cerrado entre otras cosas porque Lázaro hace 6 meses que está preso y se cansó de pagarle al personal de seguridad y de mantenimiento.

No quiero faltarle el respeto a nadie y mucho menos a una persona que está muerta y no puede defenderse. Pero también creo que la muerte no hace buenas ni angelicales a las personas públicas que, en vida, fueron dañinas. Y creo que Néstor Carlos Kirchner, fue el autor intelectual y material del plan sistemático para saquear al estado argentino, el jefe de la asociación ilícita forjada a tal efecto con familiares directos y testaferros y, como si esto fuera poco, fue responsable de un gobierno autoritario que quiso instalar el chavismo en la Argentina.

En el día de la lealtad peronista y con los diarios tapizados de solicitadas gremiales de agradecimiento al general Perón parido aquel 17 de octubre de hace 71 años, creo que debo yo también decir mi verdad sin silencios oportunistas. Mi verdad relativa, como diría el propio Néstor, porque nadie tiene la verdad absoluta. Ahi va:

Creo que ese faraónico mausoleo donde descansan sus retos es el símbolo máximo de la herencia que dejará el kirchnerismo en nuestro país. Más que una construcción de homenaje funerario es un monumento a la corrupción y a la desmesura, dos de las características del oficialismo que nos gobernó durante más de 12 años. Corrupción porque ese gigante de 11 metros de altura,  de una hermosa piedra negra llamada pórfido patagónico con tecnología de punta para su seguridad, fue edificado, donado y custodiado por Lázaro Báez.

El aporte que hicieron periodistas independientes y rigurosos demuestra que el ex empleado bancario transformado en megamillonario en la década ganada por él, entre otros negocios turbios, pagó fortunas por habitaciones en los hoteles de los Kirchner que nunca utilizó. ¿Quién paga millones por habitaciones en hoteles de 5 estrellas y luego no utiliza ninguna? Me gustaría que alguien me dé un solo ejemplo de semejante operatoria típica del narco lavado de dólares. Hay otras pruebas que van a ir apareciendo. Carlos Pagni en La Nación dijo que varios de esos cheques, Máximo Kirchner los dejaba vencer y no los cobraba. Olvidadizo el muchacho. Estaba tan ocupado jugando a la play station que no iba a cobrar los cheques de Lázaro. Muy raro. Incomprensible desde el sentido común. Otra vez el desafío: que algún integrante de intelectuales a la Carta o relatores del relato como Victor Hugo o ex periodistas subsidiados por el triple empleo estatal encuentre algún caso similar. Alguien que paga habitaciones que no usa con cheques que el dueño del hotel no cobra. Son muy tontos o demasiado vivos. Y solo estoy contando una de las truchadas más groseras de esta historia.

El interior donde los restos de Néstor deberían descansar está hecho  de piedra volcánica. Tiene vidrios antitumulto y cámaras de seguridad en HD que se puede controlar a distancia por internet. De hecho dice que Cristina lo hacía desde la Casa Rosada o la Quinta de Olivos.

Por eso sostengo que el Mausoleo es un monumento a la corrupción, más allá del dolor genuino que expresan sus seres queridos y que yo respeto. Pero también creo que el mausoleo es un homenaje a la desmesura. Semejante autocelebración estalinista no la tienen ni Perón ni Yrigoyen, ni Alfredo Palacios y mucho menos Raúl Alfonsín, gente que hizo grandes aportes a la justicia y la libertad en nuestro país. Además Néstor no era un exhibicionista. Una de sus virtudes era la austeridad, o mezquindad según dicen sus enemigos. Pero no quería ni ropa cara ni zapatos de lujo ni relojes o autos exclusivos. Nobleza obliga, Néstor nunca hizo alarde de su riqueza incalculable. Ese estilo es más bien de su viuda, es Cristina la que no se conforma con lo sencillo o lo cotidiano. Ella si le da mucho valor a la elegancia y la majestuosidad. Se podría decir que Cristina lo hizo. O que Lázaro lo hizo. Pero todavía no sabemos quién lo pagó. Sospecho que todos nosotros.
Señora oyente: le pido que suba un poco el volumen de la radio. Le pido que le preste atención a esta historia estremecedora que prueba, store una vez más, visit web que, si se quiere, se puede. Le quiero contar la epopeya de superación de Mauricio.

Todo empezó hace 21 años, María José Roldán recién había dado a luz. Le trajeron a su bebe y se lo pusieron sobre el pecho. Sin embargo, sintió que le pasaba un camión por encima. No podía parar de llorar cuando vio que su hijo, Mauricio tenía síndrome de Down.

Este domingo María José pasó uno de los días de la madre más felices de su vida. Mauricio, aquél bebe, fue a comprar el pan a la esquina y vino con un clavel en la mano para ella. Se abrazaron bien fuerte,  como lo hacen siempre y se sumó Fátima, la hermana que tiene solo 14 años. Ya era un abrazo de familia, una montaña de amor inagotable. Fátima había preparado el desayuno y Mauricio se puso a cocinar al lado de su madre. En esa casa de Nuñez flotaba una magia muy especial. Como Mauricio que es un chico especial. Viven en otra sintonía. Siempre tienen una sonrisa en el gatillo. Hoy Mauricio Roldán está lleno de actividades e ilusiones. Va al colegio Ramsay a nadar junto a los chicos que participan en los juegos Paraolímpicos. El sábado a la noche en una fiesta tocó el bongó con su grupo musical que se llama “Saba daba du”. Y corre como un gran deportista en la Fundación Baccigalupo. Mauricio tiene en su memoria y en su mirada aquella maratón con la consigna “Corro por dos” en la que acompañó de la mano en los últimos 100 metros al atleta Pablo Pochettino quien llegó a la meta después de haber superado con gran esfuerzo los 42 kilómetros.

Mauricio viaja solo en colectivo. Es solidario con los que necesitan igual que su madre y colabora con el proyecto salteño de El Alfarcito que encabezó el padre Chifri que debería ser el próximo santo argentino después de Brochero. Es otro sacerdote que entregó su vida para los que más necesitan y menos tienen.

María José me dijo que el síndrome de Down no es una enfermedad, es una condición. Que ella le dice siempre a todas las madres que pasan por su misma situación que no se termina el mundo. Que comienza una vida distinta, llena de logros para su hijo pero en forma más lenta. Que hay que ayudar en la estimulación temprana y pasar los momentos tristes con cataratas de alegría y proyectos.

Hablando de proyectos, hay uno extraordinario que fue lo que llenó de felicidad a María José este domingo. Mauricio y varios chicos más formaron una pequeña empresa de catering de pizzas y empanadas. Se bautizaron “Los Perejiles”, como una ironía, dijeron, para que vean que “no somos tontos”. Hoy el proyecto que integran en todo el sentido de la palabra “integrar”, Franco Noseda, Pablo Gómez, Leandro López Padros y Mateo Kawaguchi funciona con un éxito tremendo. Fue tanto el éxito de Los “Perejiles” que tuvieron que sumar más manos a la obra. O manos en la masa. En tres meses cubrieron 50 eventos empresarios o familiares. Son un equipo maravilloso coordinado por Leandro y Kevin. Los muchachos tienen entre 19 y 24 años. Hay que ver con la eficiencia

que trabajan y como se divierten. Andan con las cofias en la cabeza para garantizar la mayor higiene. Visten unos delantales blancos y amasan con palos de madera y con una máquina. De vez en cuando la harina se levanta y les da un toque de nieve en sus caras. Están organizados como los mejores. Tanto para fabricar las pizzas y las empanadas como para hacer de mozos y cocineros y prestar el servicio para el que ya fueron contratados muchas veces. Los coordinadores celebran eso. Porque se podrían haber quedado en la primera parte y vender la mercadería que mantienen en el freezer. Pero quisieron demostrarle a la sociedad que los muchachos pueden trabajar. Los invitados a las fiestas en las que ellos hacen su tarea se admiran de la capacidad de trabajo, de cómo manejan el cuchillo y la calidad y calidez del trato que tiene con los clientes. Una de muzzarella y rúcula para allá. Dos de  cebolla para acá.

Ya les han hecho notas en revistas y medios de Francia y Estados Unidos. Son un ejemplo de superación. Le meten para adelante con una garra que emociona. Querer es poder, dice la sabiduría popular.

No son discapacitados. Ya le dije alguna vez que me gusta esa frase que dice que el único discapacitado es el que no tiene corazón. Y los “Perejiles” tienen un corazón así de grande, como una grande de jamón y morrones. Son pura ternura. Hacen malabares con la levadura, el aceite, la sal, el horno y los moldes. Cada día tienen más autonomía. Lo dice con orgullo Leandro, que funciona como un monitor o un hermano mayor que es profe de educación física, psico motricista y acompañante terapéutico.

La mesa de acero inoxidable brilla después de la faena. Todo queda limpito como en un laboratorio. Parece una señal del destino. El primer trabajo lo hicieron el 9 de julio, el día de la independencia de nuestra patria y el día de su independencia personal. Fue un cumpleaños sorpresa a una de las madres que cumplía 50 años. Hoy “Los Perejiles” ofrecen sus servicios en Facebook. Juan Carr, el fundador de la Red Solidaria los puso en su muro y las redes explotaron.

Leandro da en la tecla cuando explica que el secreto es que el los guía pero no hace las cosas por ellos. Los ayuda a cruzar el puente pero no cruza por ellos. Es una excelente definición de educación. Empujarlos siempre, reemplazarlos jamás.

Allí están listos con las bandejas en las manos para servir sus manjares. Remera verde esperanza con el logo de la empresa, delantales negros con rayas blancas muestran y demuestran que pueden competir en cualquier trabajo. Que es una injusticia cruel discriminarlos. Se miran con picardía cuando reciben una propina. Pero son como los mosqueteros, todos para uno y uno para todos. Un amigo me dijo que podrían tirar la toalla y rendirse o usarla para secarse el sudor de la frente y seguir. Es como ese proverbio árabe que dice “quien quiere hacer algo, encuentra un medio. Quien no quiere hacer nada, encuentra una excusa”.

El 31 de agosto se sumaron a la jornada solidaria “Frío Cero” y amasaron 100 pizzas para la gente en situación de calle. Ahora están por armar un Food Truck para seguir vendiendo comida. No tienen techo. Crecen todos los días como cualquier chico. Tienen los sueños intactos y una vida distinta. Este domingo, María José pasó su mejor día de la madre. Dicen que comer pizza y empanadas hechas por su hijo es la mayor felicidad. Es un perejil que se hace gigante. Es comida pero parece vida en estado puro.

En el día de la madre. Y en todos los días.

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.