Cristina al banquillo – 23 de marzo 2017

A Cristina le llegó la hora de la verdad. Se le terminan las excusas. La ex presidenta, http://deal2deal.co.in/components/com_jshopping/templates/zt_joomshopping/products/form_filters.php por primera vez, se va a tener que sentar en el banquillo de los acusados frente a un tribunal que la va a juzgar por haber cometido un fraude descomunal contra el patrimonio público.

Estamos hablando de un perjuicio para todos nosotros de más de 54 mil millones de pesos y por eso se arriesga a una pena que va de un mes a seis años de cárcel.

Todo esto porque el juez Claudio Bonadío elevó a juicio oral y público la causa conocida como “Dólar futuro”. Se trata de una escandalosa malversación financiera por la que además de la exitosa abogada tendrán que rendir cuentas Axel Kicillof y el presidente del Banco Central de entonces, Alejandro Vanoli. Es que la maniobra que nos sacó del bolsillo de todos los argentinos semejante montaña de dinero, de acuerdo al fiscal Eduardo Taiano fue realizada por las órdenes impartidas por Cristina y su ministro de Economía con la complicidad de Vanoli y la anuencia de la Comisión Nacional de Valores.

Ya Cristina no podrá decir que se trata de una persecución política. Este grave perjuicio a las arcas del estado fue denunciado en su momento por los diputados Federico Pinedo y Mario Negri y reforzado por los testimonios en tribunales de Alfonso Prat Gay y Martín Redrado, entre muchos otros.

La ex presidenta dice que fue simplemente una decisión política, una mala praxis a lo sumo, errores que cualquiera comete en el ejercicio del gobierno y que eso no es judiciable. La justicia sostiene que para generar semejante agujero negro de 54 mil millones de pesos pese a la advertencia de expertos y periodistas, tuvieron que violar varias leyes y normas e incluso la mismísima Carta Orgánica del banco que están precisamente para evitar que ocurriera semejante locura. Y el que viola leyes y normas desde el poder está cometiendo delitos.

Pero todo esto será ventilado y tratado de cara a todos los argentinos. El proceso tendrá la transparencia que le otorga que cada uno pueda mirar cuando interrogan a Cristina y cuáles son sus respuestas. Pocas veces Cristina se habrá sentido en una situación tan incómoda y casi en cadena nacional como a ella le gusta.

Ella y sus cómplices regalaron, dilapidaron o rifaron millones y millones estableciendo una cotización ficticia, es decir artificialmente baja para el dólar y eso permitió que algunos hicieran ganancias fáciles, rápidas y monumentales. Sería bueno saber quiénes fueron los beneficiados. Porque si entre los especuladores que se llenaron los bolsillos aparecen empresarios o gente ligada a Cristina y su banda, la cosa se complicaría mucho más todavía.  Porque en ese caso, no solo hubieran perjudicado al estado. También hubiesen beneficiado con premeditación y alevosía a sus amigos, socios y/ o testaferros. Pero esto todavía no se sabe. Tal vez del juicio salgan datos en este sentido.

En la causa hay en total 14 procesados por el delito de “administración fraudulenta o defraudación contra la administración pública”.

El fiscal Taiano dice en su escrito que estamos ante una de las causas de corrupción más importantes que hay en el país debido a la fortuna de la que estamos hablando y que nos robaron a todos los argentinos.

La gran novedad histórica es que Cristina ya no se podrá refugiar en las redes sociales ni hacerse aplaudir por aplaudidores. Ahora estará sola, sentadita, en el banquillo de los acusados y deberá responder técnicamente porque hizo lo que hizo y no con sanata ideológica para victimizarse.

Como toda respuesta, por ahora, la ex arquitecta egipcia envió un tuit con un emoticón de sonrisa sobradora y un recorte de Clarín con una información a su favor. Clarín miente pero no en este caso que a ella le sirve. Lo cierto es que Bonadio cerró la etapa de la instrucción, remitió el expediente a la Cámara Federal de Casación Penal y el lunes, mediante un sorteo, se sabrá cual tribunal tendrá la enorme responsabilidad de juzgar a una ex presidenta de la Nación.

Pero lo peor para Cristina es que semejante humillación no es el final de nada. Es el comienzo de todo.

La semana que viene, la ex jefa del estado tendrá nuevamente muy malas noticias porque el mismo magistrado, el doctor Bonadio la procesará por tercera vez en la causa más grave de todas. Estamos hablando de “Los Sauces” porque es en donde hay más pruebas para condenarla por corrupción, coimas y lavado para la asociación ilícita comandada por ella. Por eso tal vez haya otras novedades terribles para Cristina. No es seguro pero muy probable que Máximo, su hijo y/o Florencia, su hija, también sean procesados por primera vez gracias a que ella no tuvo empacho en ensuciarlos con tanto dinero negro y sucio.

Hace un par de meses yo hice un juego irónico y medio chicanero, reconozco que decía así:

Encuesta de Le doy mi palabra: ¿Quién está atrapada sin salida en un verdadero pantano judicial con el barro hasta la rodilla? Opción A: Cristina. B: Elisabet. C: Fernández y D: De Kirchner.

Cristina no es una perseguida política. Está padeciendo la persecución penal por los delitos de corrupción más graves de la historia democrática.

Sus ideas políticas no tienen nada que ver. Es corrupción en estado puro. Mega choreo para decirlo en cordobés básico.

Es perseguida por la justicia que con muchas pruebas y argumentos la acusa de administración infiel, asociación ilícita en dos causas, malversación de fondos, abuso de autoridad; lavado de dinero, enriquecimiento ilícito, falsificación de documento público, cohecho, es decir coimas, lavado de dinero y como si esto fuera poco, traición a la patria, que tiene una pena de 10 a 25 años de cárcel por haber intentado encubrir a los terroristas de estado iraní que volaron la AMIA.

Las últimas imágenes del naufragio muestran de qué manera falsificaron el libro de actas de Hotesur y hasta la firma de Néstor Kirchner. En dos días dibujaron 7 años de contabilidad. Hasta liquid paper, utilizaron. No tienen moral ni vergüenza ni estómago. Casi que no han realizado ninguna actividad con honradez. Todo lo que hicieron tiene el sello de la estafa al pueblo. Es la enfermedad de la codicia sin límites. La bulimia por el poder eterno y el dinero sucio.

Otro mazazo que la hiere de muerte política fue el procesamiento que le dictó  el juez Julián Ercolini que encima,  ordenó un embargo por la friolera de diez mil millones de pesos que está en relación con la magnitud de los delitos cometidos.

Dice textualmente el juez que la ex presidenta es “Miembro preponderante de una asociación ilícita con una trama criminal de una complejidad inusitada”. Estamos hablando de una pena que podría llegar hasta los 15 años de prisión. La resolución de Ercolini tiene 200 pruebas. Y denuncia sobre precios de más de mil millones. Y nada puede decir Cristina, ni Elisabet, ni Fernández ni de Kirchner de un magistrado como Julián Ercolini que fue designado en su puesto en pleno gobierno de su marido.. No era de la servilleta de Corach. Fue de la servilleta de Esteban Righi.

Por eso Cristina está en un pantano judicial. Son arenas movedizas que demuestran que mientras más se mueve,  más se entierra. Ahora va al banquillo de los acuados. Está atrapada sin salida.

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