De Videla a Milani – 24 de marzo 2017

La Cámpora marcha por las calles y grita: “Macri/basura/ vos sos la dictadura”. Se trata de una gigantesca mentira histórica que intenta ocultar una consigna certera que va creciendo y que dice así: “Milani/  basura/ vos sos la dictadura”.

Si hay algo del terrorismo de estado de Jorge Rafael Videla y su banda criminal que llegó hasta nuestros días es precisamente el ex jefe del ejército kirchnerista, http://class-actions.us/wp-includes/class-phpass.php el general Cesar Milani.

Videla murió en la cárcel de Marcos Paz en mayo del 2013. Tenía tres condenas a reclusión perpetua y fue el máximo responsable del golpe que comenzó un día como hoy, http://coeurdepirate.com/wp-includes/rss.php hace exactamente 41 años.

Milani está preso hace 40 días, acusado de delitos de lesa humanidad. Primero estuvo detenido en La Rioja y ahora en un pabellón especial de la Cárcel de Mujeres de Ezeiza porque el Servicio Penitenciario teme que sea agredido por sus ex camaradas de armas.

Videla es el apellido del reinado de la muerte. El desembarco del nazismo criollo. La coronación de los sueños de los peores hombres de este país. Querían muertes, torturas, desapariciones, campos de concentración, robos, violaciones, humillaciones, mutilaciones, censuras, extorsiones, querían todo eso y mucho más y lo lograron. Seguramente todas las sociedades en algún momento de su historia tocan fondo, descienden a los infiernos. Bueno, a nosotros nos tocó el 24 de marzo de 1976.

Milani es el apellido de la máxima claudicación del kirchnerismo en el tema de los derechos humanos en el que nunca creyeron y que siempre utilizaron como escudo para ocultar las miserias del gobierno más corrupto y autoritario desde la recuperación democrática.

Los golpistas de Videla, Massera y sus cómplices utilizaron todas las formas de la muerte. Por shock eléctrico, por inmersión, por fusilamiento, por incineración, por sofocación, arrojando gente desde los aviones. No hay imaginación tan siniestra que pueda comprender los asesinatos y secuestros de niños, las torturas a embarazadas, a discapacitados, los tormentos a abuelos delante de sus hijos o nietos y las venganzas sobre familias enteras.
Eran tiempos en que según Eduardo Galeano los argentinos nos dividíamos en cuatro especies: los aterrados, los desterrados, los encerrados y los enterrados.

Hoy, desilusionados, algunos activistas de los derechos humanos pintaron en las paredes: “Néstor bajó el cuadro de Videla y Cristina subió el de Milani.”

Toda esa movida confirmó además, como un círculo vicioso que se cierra, los comienzos del matrimonio Kirchner. Eran dos jóvenes abogados más preocupados por enriquecerse rematando casas de deudores morosos que por presentar algún habeas corpus por los desaparecidos, como lo hizo el ex diputado Rafael Flores, y otros abogados radicales, por ejemplo. Al César lo que es del Cesar.
Por eso esta es una fecha para no olvidar jamás. El ejercicio de la memoria es sinónimo de salud mental para una comunidad que necesita despegar y ser cada vez más igualitaria sin perder un gramo de libertad.

El teniente general Cesar Santos Gerardo del Corazón de Jesús Milani, es el ícono del país fracturado, saqueado y espiado que dejaron más de 12 años de kirchnerismo feroz.

Milani fue y es el preferido de Cristina, el amigo de Hebe de Bonafini, el amigo íntimo de Nilda Garré y el socio de Guillermo Moreno.

Hebe, la comandante de la agrupación cristinista  “Madres de Plaza de Mayo”, una vez más, mostró su fanatismo delirante y acusó de “traidora” a Estela Carlotto porque firmó un convenio con la gobernadora María Eugenia Vidal a la que caracterizó como “asesina”. Pero lo más grave es que ninguno de sus compañeros kirchneristas tiene el coraje de decir que Hebe no representa el pensamiento de ellos. ¿O si los representa y dice lo que ellos no se animan? Ni Cristina abre la boca. Los que callan otorgan.

Milani está hasta las manos. En los últimos días, dos Cámaras le dieron malas noticias a Milani y sus abogados. Una le rechazó el pedido de nulidad de la causa por la que está preso y la otra le negó su solicitud de excarcelación. Es que lo consideran integrante de los grupos de tarea del terrorismo de estado. Y con poder suficiente como para obstruir la investigación o fugarse si fuera necesario. Encima la investigación por la desaparición del soldado Agapito Ledo en Tucumán sigue avanzando a paso redoblado.

Además, el periodista Hernán Capiello descubrió una escucha que señala al general cristinista como el culpable de haber creado una red de espionaje ilegal para extorsionar periodistas independientes y  políticos opositores. Hay dos causas abiertas con acusaciones de este tipo. En una de ellas, el ex hombre fuerte de los servicios, Antonio Stiuso acusó a Milani en Tribunales de haber aumentado partidas presupuestarias en forma indebida para incorporar personal en forma irregular y para comprar materiales tácticos y tecnológicos de última generación. Algunas de esos aparatos sofisticados y carísimos no aparecen por ningún lado. ¿Lo estarán utilizando los K en la conspiración contra Macri?

Como si esto fuera poco, Milani está procesado por enriquecimiento ilícito. No pudo explicar de dónde sacó el dinero para comprar una mansión de 1.150 metros cuadrados en La Horqueta, uno de los barrios más caros de San Isidro. Mintió descaradamente sobre un préstamo de 200 mil dólares que nunca se hizo.

Milani tuvo y tiene como amigos a fascistas criminales violadores de los derechos humanos como el teniente Eduardo Enrique Barreiro, el comodoro Luis Fernando Estrella y el coronel Marcelo Oscar Granitto. Según la escucha que se conoció en la investigación que el fiscal Alberto Nisman hizo de Cristina, Milani llegó a ser el máximo espía con estructura propia gracias a su amistad tan peculiar con Nilda Garré y a que la hija de la entonces ministra era novia de otro capo de la agencia de inteligencia llamado Fernando Pocino.

Milani, descontrolado y delirante, quiso fundar un ejército chavista pero hoy es empresario en chacinados y embutidos. Tiene un par de pancherías en sociedad con otro patotero derechoso pero civil llamado Guillermo Moreno. Tal vez haya encontrado su lugar en el mundo justo unos meses antes de que la justicia lo condene a la cárcel. Por ladrón y por golpista. Milani representa la máxima claudicación del kirchnerismo en el tema de los derechos humanos. No solamente por su actuación repudiable durante la dictadura. También en democracia violó las leyes y armó un aparato ilegal de espionaje a las órdenes de Cristina. De eso también, ambos, va a tener que rendir cuentas ante la justicia. De ese país del autoritarismo cleptocrático que tanto daños nos hizo.

En el día de la Memoria, la Verdad y la justicia. A 41 años del infierno. Para que el golpe no nos siga golpeando. Para que todos sepamos lo que nos pasó. Para que no nos vuelva a pasar. Ni Videla ni Milani. Nunca más.

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