La proscripción de CFK – 6 de marzo 2017

Máximo Kirchner también optó por la mentira y la victimización de su madre. Mudo ante el juez, http://celebrationhopecenter.org/wp-includes/class-wp-error.php pero mediante un escrito dijo que “resulta evidente que están decididos a proscribir a la ex Presidenta de la Nación, http://ccimiowa.com/wp-includes/._template.php tal como reconoció en múltiples reportajes la diputada Stolbizer, denunciante crónica de mi familia e ideóloga junto a Bonadío de esta causa.”.

En tan pocas palabras hay demasiadas falsedades y expresiones de deseo. Primero, que el gobierno de Mauricio Macri no puede encarcelar a Cristina y segundo, que si pudiera, tampoco lo haría. No puede porque este gobierno respeta la división de poderes, todo lo contrario de la colonización y la extorsión que los K utilizaron con jueces y magistrados. Nadie en su sano juicio puede imaginar que un juez federal de la personalidad del doctor Claudio Bonadío se pueda dejar presionar por alguien del Poder Ejecutivo. Y nadie del poder ejecutivo hoy está ordenando o sugiriendo que tienen que hacer o dejar de hacer los jueces y fiscales. Nadie lo ha publicado porque nadie tiene pruebas de esto. Son solo suposiciones. Al operativo victimización de Cristina le conviene decir que el Partido Judicial que según ella representa Bonadío, más Macri más Clarín la persiguen políticamente y la quieren proscribir. Ella sueña con que la proscriban. Y eso no va a ocurrir. Soy capaz de hacer una apuesta con Máximo Kirchner. Hoy 6 de marzo de 2017 yo digo que Cristina va a poder participar libremente de las elecciones. Si no se presenta es porque ella toma esa decisión por miedo a perder en las urnas. Pero nadie la va a proscribir. No podrá adquirir la categoría de proscripta que si tuvo Juan Domingo Perón. Vamos con la apuesta: si proscriben a Cristina y no le permiten participar de las elecciones yo me comprometo dejar de trabajar durante un año. Y al revés, si no proscriben a Cristina, Máximo se debería comprometer a trabajar un año en la actividad privada que no sea en empresas de su familia. ¿Apostamos diputado?

Repito el concepto para entender bien este tema. El gobierno no va a proscribir a Cristina porque no puede y porque además, no quiere. La administración Macri eligió a Cristina Elisabet como la figura política con la que quiere confrontar electoralmente. Macri y Durán Barba creen que si polarizan con ella tiene muchas posibilidades de ganar. Y que eso, una derrota electoral de Cristina como candidata la transformaría de inmediato en Carlos Menem, es decir en un ex presidente y ex líder político al que nadie sigue ni respeta. El menemismo se extinguió políticamente hace tiempo. La única forma de que ocurra lo mismo con el cristinismo es que sea derrotada en las urnas. Si eso llegara a ocurrir Cristina quedaría herida de muerte política. Ese sería su certificado de defunción político.

Ojo que yo no digo que eso vaya a ocurrir. Todavía falta mucho. No se sabe si Cristina va a competir en Buenos Aires o en Santa Cruz. No se sabe quién la va a enfrentar. Si son Elisa Carrió y Margarita Stolbizer sería un impresionante debate de mujeres de gran fortaleza política. Pero no se sabe. Además, soy un convencido de que el resultado electoral de octubre estará íntimamente ligado al resultado de la economía en estos meses. Si se cumplen los pronósticos y se multiplican los brotes verdes y el fin de la recesión se transforma en un crecimiento de más de 4 puntos y eso se derrama y llega a los bolsillos de los ciudadanos de a pie, el oficialismo de Cambiemos tiene más posibilidades. Pero nadie garantiza que eso ocurra. Si pasara todo lo contrario, si la economía quedara empantanada sin crecer ni generar fuentes de trabajo y sin aumentar el consumo y bajar la pobreza, las chances de Cristina aumentan.

Lo dije y lo repito: En la provincia de Buenos Aires en los comicios de medio tiempo, se va a librar la madre de todas las batallas de la historia que viene.

Macri se juega la posibilidad de romper el maleficio y  completar su gobierno en tiempo y forma, algo que no ocurre hace 80 años con presidentes no peronistas. Eso lo convertirá en un prócer republicano o en un fracasado más. Así de cruel es la vida política.

Cristina se juega la libertad. Su libertad ambulatoria. Literalmente, todas las causas que confirman que fue la jefa del gobierno más corrupto de la historia, se van a acelerar si ella muerde el polvo de la derrota y se van a frenar y cajonear si ella saborea las mieles de la victoria.

Presa no va a ir jamás, antes de las elecciones más allá de la mentira a sabiendas que dice Máximo. No dan los plazos procesales. Hay todavía que andar mucho, confluir en una megacausa porque todas están ligadas por el mismo delito de coimas colosales a cambio de obras públicas y privilegios a socios, amigos y testaferros. Recién después llegaría el juicio oral que la podría condenar a vivir unos años en la cárcel.

Y Massa se juega con Margarita la posibilidad de superar con éxito el tsumani de la polarización extrema al que juegan tanto Macri como Cristina y demostrar que es mucho más que un Frente de coyuntura. A nadie le conviene que Cristina vaya presa o sea proscripta. Solo a ella porque se mostraría al mundo como una mártir de la lucha popular de los pobres revolucionarios contra los ricos oligarcas. Cristina presa sería una bandera de lucha muy convocante. Cristina derrotada electoralmente sería una pendiente hacia el olvido de la historia. Todos lo saben. Incluso Máximo que dice esa mentira como parte de la estrategia familiar para zafar de las rejas. Es que es tan grande el robo, y fueron tan impunes que dejaron dedos pegados, huellas, pruebas e indicios por todos lados. Eso los aterra.

Otra mentira de Máximo. Dice que Stolbizer es una denunciante crónica y que es socia de Bonadio en este presunto ataque a su madre. Margarita es una de las dirigentes más honestas de la Argentina. Solo basta ver cómo vive y cómo vivió. Usted puede estar de acuerdo con sus posturas políticas o no, pero nadie la puede acusar de corrupta y mucho menos de tener un concubinato con un juez federal. Margarita hizo la denuncia y se limitó a decir que “si un ciudadano cualquiera hubiese cometido la cantidad de delitos que cometió Cristina, ya estará presa”. Una verdad grande como el glaciar Perito Moreno.

Como si esto fuera poco, en el panfleto burdo que Máximo presentó esta mañana en su debut en Comodoro Py, hace un recuento de lo que llama “saqueo del estado por parte de los conspicuos miembros de la patria contratista y de las políticas neoliberales”.

En realidad el saqueo de las arcas del estado,  según el fiscal Gerardo Pollicita fue mediante una asociación ilícita cuya comandante en jefe fue Cristina Elisabet.

Apoyaron a los hijos presidenciales con su presencia y sus abrazos miembros del cristinismo más ortodoxo y dogmático. Hablo de Carlos Kunkel, Hebe de Bonafini, Oscar Parrilli, (a) “el peloduro” y Wado de Pedro, el lugarteniente de La Cámpora.

En realidad, “Los Sauces” SA es una pantalla disfrazada de inmobiliaria que sirvió para encubrir las coimas y retornos que pagaron los dos más grandes empresarios kirchneristas. Tanto Lázaro Báez como Cristóbal aunque en medidas diferentes fueron beneficiados con adjudicaciones de obras y concesiones desde el gobierno de los K. “Los Sauces” no tiene sede, solo dos empleados, uno de ellos el jardinero de Cristina y facturó 26 millones de pesos. El juez Bonadio no persigue a Cristina por sus ideas. Cree que puede probar asociación ilícita, coimas y lavado de dinero. No hay contratos, no hay planillas, no hay libros contables. Y lo poco que hay tiene la firma de Máximo Kirchner que es el máximo sospechoso junto a su madre.

Máximo y Florencia prestaron declaración indagatoria por primera vez, acusados de haber delinquido. Fue la primera vez, pero no será la última. A Cristina le toca mañana. Esa es otra historia de alto impacto. ¿El juez la procesará por tercera vez?

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