Conadep de acá. Conadep de allá. En estos últimos años, por lo menos en dos ocasiones se apeló como propuesta a la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas para hacer planteos de carácter político.
Una fue luminosa y lamento que no se haya concretado. La hizo Ernesto Sanz, el ex senador mendocino y ex presidente del radicalismo. Habló de la Conadep de la Corrupción. Fue una iniciativa brillante que apoyé fervorosamente.
La otra propuesta fue oscura y autoritaria y espero que no se concrete. La hizo el cómico kirchnerista Dady Brieva. Propuso una Conadep del periodismo. Es un manotazo autoritario que ataca la libertad de prensa y por eso la critico duramente.
Una planteó que una comisión de notables pluralistas, de argentinos honrados que tengan una trayectoria ética intachable, junten información sobre la mega corrupción de estado y aporten su trabajo a la justicia. El objetivo era evitar impunidad para los ladrones de estado y los crímenes de lesa indignidad que cometieron. Era una forma de facilitar las declaraciones y los testimonios. Muchas veces, la gente, no se animaba a ir a los tribunales a hacer sus denuncias y a contar todo lo que sabían del plan sistemático y de la asociación ilícita que comandaron Néstor y Cristina.
La otra, que fue apoyada por Mempo Giardinelli y por Gisella Marziotta por unas horas hasta que se arrepintió mediante un comunicado, apunta a vigilar y sancionar a los periodistas que escriban u opinen algo que no les guste a la banda de Cristina. Tiene un claro propósito intimidatorio y pretende estigmatizar a los periodistas como enemigos del pueblo y traidores a la patria. Un verdadero despropósito con impronta stalinista, nacional populista o chavista.
Pero muchos jóvenes no conocen lo que fue la verdadera Conadep, la original. Y muchas personas mayores, no lo tienen muy presente. En estos días se cumplieron 35 años y me parece que amerita revisitar aquella epopeya republicana encabezada por el presidente Raúl Alfonsín.
La comisión fue presidida por Ernesto Sábato, uno de los grandes escritores argentinos que tuvo la responsabilidad de escribir el prólogo del informe que produjo la Conadep que se publicó como un libro titulado “Nunca Más. El día que le entregaron sus conclusiones al presidente Alfonsín, la Plaza de Mayo se transformó en una asamblea ciudadana multitudinaria que tal vez, fue a ratificar lo que Graciela Fernández Meijide llamó “El pacto del 83”. Lo firmamos todos los argentinos para que nunca más se utilizara la violencia armada para dirimir cuestiones políticas. Ese fue el compromiso histórico más allá de la salvajada de Horacio Gonzalez que desde el cristinismo propuso la provocación de “revisar la historia y valorar positivamente la guerrilla de los 70”.
Aquél contrato tácito, aquella demostración de amor y fidelidad eterna hacia la República entre el pueblo y el gobierno, ocurrió un 20 de setiembre de 1984. Es decir que hace una semana se cumplieron 35 años de aquella primavera democrática.
Cada fuerza política movilizada apelaba a sus propias consignas, pero había en el aire un consenso generalizado de repudio para siempre a todo tipo de golpe de estado y a todo tipo de insurrección y foquismo criminal. Rivales o adversarios políticos se abrazaban por haber logrado la base de desarrollo, la plataforma, los cimientos de un país mejor y más igualitario que inexorablemente pasa por la democracia republicana. Se prometieron seguir siendo adversarios y nunca más enemigos.
Fue un momento único en la historia argentina. Era la apuesta a la vida, a la paz y a la luz para salir de ese túnel oscuro y tenebroso del terrorismo de estado y los crímenes de lesa humanidad.
Alfonsín había tomado una de las decisiones más corajudas de la historia. No por venganza. Sabía que no se podía edificar el nuevo país sobre la base de la impunidad. La secuencia fue extraordinaria e inédita en el mundo: Conadep, Nunca Más y Juicio a las Juntas Militares.
El peronismo oficial y conservador de Italo Luder había propuesto apoyar la ley de autoamnistía que habían perpetrado los militares en retirada. El justicialismo oficial y conservador resolvió orgánicamente que ninguno de sus hombres participara de esa comisión. Fue el momento cumbre de la lucha por los derechos humanos en la Argentina. Le aclaro que los uniformados fascistas y en la mayoría de los casos, manchados de sangre, todavía tenían poder de fuego. Los fusiles estaban acechantes. La batalla todavía no había sido ganada pese al amplio triunfo radical en las urnas.
Alfonsín supo interpretar la demanda de la historia. Sabía que era necesaria la verdad para llevar adelante los juicios y condenas correspondientes.
Hubo una realidad: como si esto fuera poco, el peronismo en su versión menemista utilizó los indultos para muchos de los asesinos y en su versión kirchnerista, humilló al presidente Alfonsín de dos maneras. Primero, en el acto en la ESMA, donde había funcionado uno de los peores campos de concentración. Néstor Kirchner pidió perdón en nombre del estado por no haber hecho nada a favor de los derechos humanos. Fue una media verdad. Kirchner, mientras fue intendente y gobernador no hizo nada. Todo lo contrario se opuso a varias iniciativas y no permitió ni una misa los 24 de marzo y jamás ayudó a los organismos de derechos humanos a realizar sus reclamos y homenajes en Santa Cruz. Estaba muy ocupado acumulando dinero y propiedades por el camino de la usura, se acercó a los militares durante Malvinas y su hermana, la actual gobernadora Alicia Kirchner, fue funcionaria de aquella dictadura.
Y como si esto fuera poco, Néstor quiso sobreactuar y cometió la herejía y la falta de respeto hacia la historia y modificó el prólogo del Nunca Más. Quiso quitarle peso a la acusación de Ernesto Sábato sobre el rol nefasto y funcional a la dictadura que tuvieron los Montoneros y el Erp que mantuvieron sus atentados y sus bombas durante la democracia y los gobiernos democráticos de Cámpora y Perón.
Aquella Conadep fue integrada por verdaderos próceres a los que nunca terminaremos de agradecer su valentía y lucidez. Dos de sus integrantes, mujeres extraordinarias, las tenemos muy cerca. Nuestra querida compañera Magdalena Ruiz Guiñazú y Graciela Fernández Meijide. Todos los días aprendemos algo de ellas. Recuerdo que René Favaloro estuvo en un principio pero después renunció. Estaban entre otros Gregorio Klimovsky, uno de los mayores especialistas en epistemiología, matemático y filósofo, Hilario Fernández Long, maestro e ingeniero, decano de la facultad de ingeniería que llegó a ser rector de la UBA, el pastor evangélico Carlos Gattinoni, el rabino Marshall Meyer, el obispo Jaime de Nevares y Daniel Salvador actual vice gobernador de María Eugenia Vidal, entre otros.
En su discurso, Ernesto Sábato recordó parte de su prólogo y habló de la justicia y el combate contra la impunidad para buscar la verdad histórica. Lo hizo con este párrafo: “únicamente así podremos estar seguros de que nunca más en nuestra patria se repetirán los hechos que nos han hecho trágicamente famosos en el mundo civilizado”.
Y en el comienzo hizo una radiografía de esa Comisión que le tocó presidir: “No fue instituía para juzgar, pues para eso están los jueces institucionales, sino para indagar la suerte de los desaparecidos en el curso de estos años aciagos de la vida nacional. Pero, después de haber recibido varios miles de declaraciones y testimonios, de haber verificado o determinado la existencia de cientos de lugares clandestinos de detención y de acumular más de 50 mil páginas documentales, tenemos la certidumbre de que la dictadura militar produjo la más grande tragedia de nuestra historia, y la más salvaje”.
Eso fue la Conadep. Los peronistas no participaron en ninguna de sus instancias. No deberían usar su nombre en vano. Y mucho menos para perseguir periodistas.
Del Guercio construye libertad – 25 de septiembre 2019
“Violencia en el Parque” es una canción emblemática de Aquelarre. Emilio del Guercio y Rodolfo García sufrieron porque la dictadura militar la prohibió el 9 de noviembre de 1979. En aquel momento fue una amenaza que les podía costar la vida. Después, fue una medalla para esos talentos que seguían creando cultura pese al terrorismo de estado y apostando al principal insumo de todo artista: la libertad.
“Violencia en el Parque” fue censurada por los uniformados fascistas porque en una de sus estrofas decía así:
“Quien te puede, quien te puede parar
cuando el ave sopla luz de libertad,
todos juntos están en el parque
cantando canciones del cielo final”.
Anoche, Emilio del Guercio estuvo en mi programa de TN y multiplicó la admiración que ya le tenía. Porque ya pasaron 40 años de aquella tenebrosa tiranía y Emilio sigue defendiendo las libertades colectivas de los argentinos y su libertad individual para dibujar, para escribir letras y melodías sensibles y profundas y para pensar el país y el futuro. En aquellos años hacía falta tener mucho coraje. Porque la muerte, las torturas y las desapariciones acechaban a la vuelta de cualquier esquina. Pero hoy, salvando las distancias, también hay que apelar a la valentía para fijar una posición muy fuerte, contra corriente y sin una pizca de oportunismo. Hoy por suerte, la vida no corre peligro a la hora de opinar. Pero Emilio se expuso a un fusilamiento de las redes sociales y los fanáticos que odian al que piensa distinto. Y mucho más si ocurre, como en este caso, que los que piensan distinto, modificaron radicalmente su punto de vista. Le cuento la información pura y dura: Emilio del Guercio, el compadre de Luis Spinetta en Almendra, entró con el flaco de muy pibe a la política. Les interesaba construir una sociedad mejor y por el camino de la justicia social ingresaron al peronismo joven cuando apenas tenían 17 años. Emilio del Guercio nunca se fue del peronismo. Se bancó muchas cosas que no le gustaban. Se tragó muchos sapos por disciplina partidaria o tal vez por amor a las ideas. La violencia criminal, el autoritarismo, la corrupción de Menem y de los K, “las pruebas abrumadoras del robo de los dineros públicos”, el patoterismo y un día dijo basta, hasta aquí llegó mi amor. Se imaginan que en tantos años, muchos de sus amigos del rock y de la vida son peronistas y votan a Alberto y Cristina.
Pero él tomó la decisión de votar a Mauricio Macri. Anoche explicó que en la mayoría de estos años gobernó el peronismo en todas sus variantes y siempre nos fue un poco peor a los argentinos. “No cambiamos nada”, dijo como reproche y autocrítica. “No le podemos pedir a este presidente que en cuatro años mejore las cosas.” Emilio del Guercio grabó un video donde demostró una vez más su gran capacidad de análisis político y su formación intelectual superior a la media. Lo hizo para explicar a sus amigos porque el próximo 27 de octubre no va a votar a esta versión kirchnerista del peronismo. Alguno lo subió a las redes y explotó todo por los aires. Tuvo un gran apoyo de mucha gente que valora su gesto democrático y libre pensador y tuvo un ataque feroz y sistemático en donde lo acusaban de bobo, gorila, traidor y otras agresiones vacías de contenidos.
Pero Emilio tiene los huevos suficientes para bancar y superar esos intentos de estigmatizarlo. Le puso el pecho a la dictadura luego de su breve exilio en España. También se banca con firmeza esos insultos que en su mayoría vienen de pibes ignorantes, loritos repetidores de consignas que no saben nada de la historia ni del peronismo ni de la trayectoria de Emilio del Guercio. Son intolerantes. Totalitarios. Si estás con ellos, sos parte de la patria, aunque seas un ladrón como Julio de Vido o un terrorista de estado como César Milani. Si no pensás como ellos, sos el enemigo, la antipatria. Ven el mundo y viven por el agujerito de la cerradura del dogmatismo blindado.
Emilio del Guercio se cansó de los comisaros políticos que le querían enseñar cómo tenía que pensar. Se hartó de lo que él llama el “pensamiento de horda”. En un momento contó como los presuntos revolucionarios son tan dogmáticos y cerrados que se oponen al progreso y se convierten en conservadores y reaccionarios. Recordó que en aquellos años, “los cancheros militantes que creían saberlo todo y fueron responsables de uno de los momentos más violentos de la historia” acusaban a Almendra de “extranjerizantes” y querían prohibir “los sintetizadores”. Si, asi como lo escuchan. Creían que el rock y las nuevas tecnologías eran un instrumento del imperialismo. A eso los llevaba la ceguera, y la ideologitis, que es la inflamación de las ideologías. Del Guercio se pregunta hoy: ¿Qué hubiera pasado si reculábamos por temor ante esos ataques? Almendra no hubiera existido. Estamos hablando de uno de los grupos más extraordinarios y fundacionales de la historia del rock nacional. Siempre hay gente que se siente cómoda en la pereza intelectual y niega los cambios que se avecinan.
Emilio del Guercio es cantante, compositor, guitarrista, bajista, pintor pero es básicamente un prócer de la música. Un amigo que me regaló su primer disco me dijo que eran Los Beatles argentinos, que Spinetta era John Lennon y que Del Guercio era Paul Mc Cartney.
Hoy cuando lee las puteadas anónimas y cobardes en internet, se preocupa por el futuro. Dice que ese odio que se está sembrando puede incubar el surgimiento de diversos tipos de fascismos. Y que no se puede condenar a nadie porque piensa distinto. Hoy elige a sus amigos por su nobleza, por la cabeza abierta a lo que viene y por la franqueza de sus ideales. A nadie le pide carné partidario ni le pregunta a quien va a votar.
Anoche, en un estudio de televisión me conmovió su lucidez y falta total de oportunismo. Acaba de anunciar que va a cambiar su voto de toda la vida y que va a votar a quien solo podría ganar con un milagro electoral. Es una decisión sin codicias ni especulaciones mezquinas. Emilio del Guercio abrió su cabeza y su corazón y una vez más, como en aquel 79 resolvió apostar a la libertad y no votar al kircherismo. Se podría haber quedado callado. Podría haber bajado su perfil y no pelearse con amigos históricos. Pero eligió la honestidad intelectual.
“Silencio Marginal”, un tema del álbum Brumas de 1974, fue elegido entre los 70 mejores de la historia del rock argentino por la revista Rolling Stone y la cadena MTV. Eran tiempos de pánico y de cadáveres cruzados por las calles y las zanjas. Y en una parte, la canción dice así:
El miedo de una noche/
que la naturaleza tiene en vos
Si las luces se cruzan al azar
es mentira el silencio marginal
de tu seguridad/.
Tengo el orgullo de que al final del programa me regaló la letra de un nuevo tema que compuso a propósito de todo lo que está pasando y lo que le está pasando a él. Se llama “Solo por amor” y el centro de su pensamiento sigue siendo el mismo. Uno de sus párrafos dice así:
Y ahora nadie me quita lo que yo he luchado/Y ahora nadie se apropia de mis pensamientos/ Por los momentos de amor, que me dejaron marcas en el cuerpo y en el corazón/ Yo no me tengo piedad porque he luchado por una ilusión/ porque he luchado por la libertad…
Anoche contó que fue el responsable de haberle presentado al Flaco Spinetta a la muchacha ojos de papel y que no está seguro si hizo bien. Era una vecina de su departamento y el Flaco vivió un apasionado romance con esa chica de corazón de tiza, pequeños pies y pechos de miel. Y ese amor desenfrenado por una muchacha parió un himno…
Cristina y el indulto de Alberto – 24 de septiembre 2019
Alberto ya indultó a Cristina. Los Fernández ahora son cómplices de la impunidad que se viene. Lo digo porque el candidato a presidente ya dijo, con la cara de piedra, que su compañera de fórmula y jefa “es una perseguida política y que podrá ser “altanera o soberbia” pero que “no es chorra”. Alberto ya hizo su juicio sumario. Ya dictaminó: Cristina es inocente. Una santa inmaculada.
Esto significa que el profesor de derecho de la UBA, en un instante, se pasó por el trasero un verdadero record. Cristina, la santa indultada por Alberto, tiene 13 procesamientos, 7 pedidos de prisión preventiva, uno de los cuales fue confirmado por la Corte Suprema de Justicia. Alberto no se enteró que Cristina tendrá que rendir cuentas en el banquillo de los acusados en los juicios orales por el dólar futuro, el pacto tenebroso con Irán, el direccionamiento de la obra pública a Lázaro Báez, Los Sauces, Hotesur y el más grave de todos: los cuadernos de la corrupción K.
Pero lo más intolerable es que Alberto cree, o le conviene creer, que la causa más alarmante, pesada y trascendente de corrupción de la historia argentina es una mentira o un invento de Clarin y el imperialismo. Hay que ser negador y cómplice para ocultar que en el expediente, tal como dijo Margarita Stolbizer: “está absolutamente probado que Cristina fue la jefa de una asociación ilícita dedicada a recaudar coimas de los proveedores del estado”.
Todavía, los muy frívolos, le dicen las causas de las fotocopias y la verdad es que nunca jamás hubo en nuestro país un caso de mega corrupción de estado con un plan tan sistemático y preciso y con tantas pruebas documentales y testimonios de 31 arrepentidos que pagaron y cobraron ese dinero ilegal.
¿Cómo van a hacer para ocultar o cajonear un expediente de 172 procesados de los cuales hay 22 ex funcionarios, 14 testaferros y 136 empresarios? Nadie avanzó tan a fondo con una estafa semejante como los Kirchner. Y nadie investigó tan a fondo esta estafa como el fiscal Carlos Stornelli y el juez Claudio Bonadio. En los papeles hay 532 medidas de prueba. ¿Se entiende? Hay coimas que tienen toda la ruta comprobada. Quien la pagó, a que hora y en que lugar. Quien la pasó a buscar. De que cuenta bancaria salió y en que bolso fue a parar a manos de Daniel Muñoz en el departamento de la calle Uruguay 1306, para después ir a la Casa Rosada, la Quinta de Olivos, o a la casa de María Ostoic, la madre de Néstor en Río Gallegos. No son fotocopias. Son confesiones de los que participaron que luego fueron absolutamente comprobadas con cruces telefónicos, fotos, filmaciones, patentes de autos, resúmenes bancarios.
La gran pregunta que los argentinos debemos hacernos es como va a hacer Alberto si finalmente es consagrado presidente, para indultar efectivamente y administrativamente a Cristina. Insisto, políticamente ya la indultó. Pero, ¿Cómo va a hacer en la práctica para que Cristina no sea condenada por la justicia? La fiscal Cristina Caamaño confesó que junto a otros 40 juristas con Eugenio Zaffaroni como jefe, estuvieron estudiando que cosas se iban a reformar de la Constitución Nacional. Tal vez inventan algún tipo de indulto selectivo presidencial, o una amnistía generalizada donde salgan hasta los canarios de las jaulas, o con la mayoría en el Consejo de la Magistratura o con la ampliación de los miembros de la Corte, van a destituir y enjuiciar y hasta encarcelar a los fiscales y jueces que llevan adelante esas causas. Es lo único que se me ocurre. Ellos no andan con vueltas. A la fiebre de la inflación la combatieron rompiendo el termómetro del Indec. ¿Por qué no van a poner a todos los jueces en comisión y ratificar solo a los de Justicia Legítima y el resto jubilarlos o meterlos presos? ¿Usted cree que no son capaces de hacer eso? Yo creo que son capaces de todo.
Si Alberto llega a ganar la elección, van a tener casi la suma del poder público para hacer lo que se les cante. Sobre todo para salvar a Cristina, a Máximo y a Florencia. El resto que se arreglen solos. Van a tener mayorías en ambas cámaras del Congreso o van a estar muy cerca, casi todos los gobernadores van a responder a los Fernández de Kirchner, muchísimos intendentes también y ya le dije, con esos números pueden frenar en el Parlamento cualquier pedido de desafuero o destitución de Cristina. Necesitan los dos tercios de los votos de diputados y senadores para enjuiciar políticamente a un vicepresidente. Algo absolutamente imposible de lograr.
Esta es la madre de todas las batallas si es que finalmente el 27 de octubre ganan los Fernández. ¿Cómo le garantiza Alberto a Cristina la impunidad si las causas siguen avanzando? No les queda otra que dinamitar esos expedientes, buscando nulidades, amparos, chicanas y finalmente cargarse a los jueces. Ya fueron capaces, en su momento, de secuestrar al hijo de fiscal Eduardo Taiano hasta que finalmente accedió a no apelar un fallo de Norberto Oyarbide que decía que Cristina y Néstor jamás se enriquecieron en forma ilícita. En su momento le quisieron cortar la cabeza y la carrera al fiscal José María Campagnoli por su independencia y honestidad. Un castigo por hacer su trabajo. Pero la movilización ciudadana lo impidió.
Todo el mundo sabe que la fortuna colosal que tienen, no la hicieron trabajando de sol a sol. Néstor y Cristina son el caso de movilidad ascendente más extraordinario del peronismo. Y Lázaro es uno de los más grandes terratenientes del país. Y todo pasó en la década robada. Hay un meme que es muy gráfico y tragicómico. Dice así: Michael Shumacher acumuló 49 millones de dólares con siete campeonatos de Fórmula 1 ganados.
Rudy Ulloa acumuló 58 millones de dólares como chofer de Néstor.
Uno no sabe si reír o llorar. Y ni hablar del secretario de Néstor. Daniel Muñoz, trabajando toda la vida acumuló más de 140 millones de dólares y cumplió el sueño de los magnates más importantes del mundo: se compró un departamento lujosísimo en el Plaza Hotel de Nueva York. Le costó 14 millones de dólares ser vecino de los Rolling Stones, entre otras celebridades mundiales.
Están a punto de subastar 30 propiedades de Daniel Muñoz que fueron decomisadas por el juez Claudio Bonadio. ¿Cuántas veces ganó la lotería Daniel Muñoz? No se puede creer. Era el che pibe de Néstor y murió ultra millonario.
Por eso me provocó una gran carcajada triste el discurso de Cristina en La Matanza. Allí propuso, entre otras cosas, “revisar los costos y limitar las ganancias “de los empresarios Y agregó que ahora solo ganan dinero los empresarios amigos del gobierno.
¿De quién eran amigos, socios, cómplices y testaferros Lázaro y Cristóbal, por ejemplo? Que justamente ella diga esto produce lástima por el país y vergüenza ajena. Durante todo su gobierno los contratistas aumentaron hasta un 60% los costos y muchas veces ni siquiera terminaron las obras. Sobrefacturaron para que el pueblo argentino pagara las coimas. Y todos se enriquecieron en forma inconmensurable. Los empresarios chorros y la presidenta chorra. ¿Cómo puede hablar tal livianamente de ponerle un límite a la rentabilidad empresaria cuando ella se enriqueció ilegalmente y sin límites?
Nunca ocurrió en la historia semejante desfalco. Nunca un presidente (si Alberto llega) tuvo que enfrentar semejante desafío. ¿Cómo hacer para indultar a Cristina pese a que hay tantas certezas sobre los delitos que cometió?
Es extremadamente peligroso que se intente frenar el juicio oral por los cuadernos de la corrupción. Desde lo institucional puede ser letal que se rompa la independencia de los poderes. La sociedad debe estar alerta. El Tribunal Oral Federal número 7 todavía no fijó fecha para semejante acontecimiento. Se supone que lo van a demorar hasta después de las elecciones. Si Cristina se consagra vice los que pueden ir presos son los jueces. Y si Cristina pierde la elección con algún milagro en segunda vuelta, tal vez ahí sea desaforada y vaya a la cárcel.
Estamos en vías de que sea abortado algo muy parecido al proceso de Mani Pulite en Italia o de Lava Jato en Brasil. Aquí vamos a comprobar la solidez del Poder judicial y el coraje de sus integrantes y la solidez ética de la República.
Con el resto del cártel de los pingüinos no creo que haya problemas. Julio De Vido, Roberto Baratta y José López van a ser entregados prolijamente, atados de pies y manos. De hecho, don Julio el gerente general de coimas y lavado ya se quejó públicamente de la manera vil en que sus compañeros lo desaforaron en diputados. Baratta finalmente comprenderá que lo barato sale caro. Es el que según las pruebas batió todos los records en cobro de coimas: le probaron 105 hechos. Pero tuvo muchos más.
Bonadio ayer pidió formalmente el desafuero de Cristina para que cumpla con la prisión preventiva. Eso es imposible que pase. Pero es un dato de la vocación del juez por ir a fondo sin cobardías y de lo complejo que va a ser para Alberto si tiene que desactivar esa bomba judicial en las manos de Cristina.
La asociación ilícita y el plan sistemático para cobrar coimas fue ejecutado desde el estado por dos ex presidentes de la Nación (Néstor y Cristina) y eso no tiene antecedentes. Son crímenes de lesa indignidad. Delincuencia de estado. Esa es la realidad. La única verdad. Aunque Alberto ya haya indultado a Cristina.