Zannini, el monje negro de Cristina – 12 de mayo 2021

Carlos Zannini es el alter ego, el monje
negro de Cristina. Es el autor ideológico de las movidas más extremas y autoritarias del gobierno. Es el que diseñó el plan sistemático para la impunidad de Cristina y del Cártel de los Pingüinos y la venganza contra los jueces y periodistas que se atrevieron a denunciarla o investigarla. Zannini acaba de cometer un sincericidio que, además, demuestra el nivel de impunidad del que goza. En el canal de Cristóbal López conocido como Cristina 5 Néstor, muy suelto de cuerpo, dijo que no estaba arrepentido de haberse vacunado pese a que no le correspondía. Encima malversó un documento público porque aseguró que era personal de salud, tanto él como su esposa, que también se hizo aplicar la inyección. El jefe de todos los abogados del estado mintió diciendo que estaba en condiciones legales de hacerlo y que no violó ninguna norma. Zannini, sin que se le cayera la cara de vergüenza arremetió con otra provocación. Confesó que le dijo a Horacio Verbitsky, otro traficante de vacunas, que estaba equivocado, que no tenía que actuar con culpa porque (cito textual) “vos tenés derecho a eso, porque sos una personalidad que necesita ser protegida por la sociedad”.
¿Escuchó eso? Hacía mucho que no registraba palabras tan discriminatorias que confirman que sienten superioridad moral por encima de todos los argentinos. Ellos son personalidades y tienen que vacunarse antes que los médicos y enfermeros o nuestros padres o abuelos. Hay que ser un fanático insensible para pensar y decir eso. Primero: ¿Quién dice que Horacio Verbitsky es una personalidad que necesita ser protegido por la sociedad?
¿Quién lo decide? ¿Zannini?. Estamos todos locos. La vacuna es un bien público que debe ser aplicada en forma igualitaria y no con privilegios a los amigos o los cómplices. Pero como dijo la diputada Mariana Zúvic, “sienten que pertenecen a una casta privilegiada que tiene el derecho de apropiarse de los bienes del estado”, ya sean vacunas o el dinero de todos. Se roban todo. Ellos deciden cual es la vida que vale más y cual vale menos. Según su convicción, todos somos iguales ante Dios y ante la ley, menos ante Zannini. El decide quien se salva y quien se muere.
Horacio Verbitsky es el jefe de inteligencia informal de Cristina y eso no lo convierte en una personalidad. Apenas es un espía y doble agente, ex integrante de la cúpula de Montoneros que le hizo mucho daño al periodismo fingiendo ser independiente hasta que sus cómplices llegaron al poder.
Pero más allá de Verbtisky, lo grave es el concepto de Zannini. Las personalidades deben vacunarse antes que el resto. Y eso que se llenan la boca hablando de un país igualitario y que la patria es el otro. ¿Quién confeccionó la lista de personalidades? Los padres de Sergio Massa y Sergio Massa, los Duhalde, son personalidades. Es indignante el nivel de hipocresía y la falta de escrúpulos. El Chino Zannini inventó esa frase humillante, castrense y castrista que dice “A la presidenta no se le habla, se la escucha”.
El cargo de Procurador del Tesoro lo define. Procurar, según el diccionario “es esforzarse en conseguir algo”. Y entre otras cosas, Zannini se esforzó para conseguir el Tesoro. El tesoro de la mafia kirchnerista que, en su mayoría, salió enriquecida ilegalmente, del gobierno Y se esforzó en ser un guardaespaldas legal del matrimonio Kirchner que robó fortunas gigantescas.
En la exposición que hizo por televisión, Zannini también se burló de todos porque dijo que de lo único que estaba arrepentido es de no haberse sacado la foto como hicieron, agrego yo, muchos jóvenes militantes de La Cámpora que, al parecer también son personalidades, o próceres para la triple moral de Zannini.
Entre otros despropósitos políticos y ataques a la Corte Suprema, Zannini defendió a Federico Basualdo y dijo que fue destratado. No dijo por quien fue destratado, pero se supone que por el ministro Martín Guzmán o por el propio presidente Fernández.
Su pensamiento jurásico, congelado en los 70 lo conduce siempre por el camino de la mirada conspirativa. Aseguró que “hay un sistema de dominación que se exporta al mundo en contra de los movimientos nacionales y populares”. Esa concepción irracional es la que llevó a este gobierno y a estos muchachos a colocarse del lado de dictaduras como la venezolana o la cubana y a proteger en su declaración oficial a la organización terrorista Hamas, apoyada por Irán. Por eso colocan a la Argentina siempre en contra de los países democráticos y desarrollados como Estados Unidos o Israel. Tienen en su tropa a viejos socios del terrorismo de Medio Oriente. Sociedad que comenzó con Mario Firmenich y Fernando Vaca Narvaja entrenando guerrilleros en los cuarteles de Arafat.
Ni hablar de personajes como Luis D’Elía o Fernando Esteche que son verdaderos voceros del fundamentalismo criminal de los grupos apadrinados por el gobierno iraní.
Zannini y Cristina, tienen la misma mirada.
De hecho, Zannini, el comisario político del cristinismo estuvo preso 107 días procesado por el encubrimiento agravado a los terroristas iraníes que volaron la AMIA.
El Chino, fue presidente del tribunal superior, de la Corte Suprema de Santa Cruz y tuvo como misión vigilar a Daniel Scioli en la fórmula que ayudó a que perdieran las elecciones contra Macri.
Lo primero que hizo en el poder, fue retirar al estado como querellante de todos los casos contra los funcionarios corruptos K. Siempre fue un competidor de Alberto por la oreja de Néstor. En el llano, Zannini se refugió en el sur, al lado de Alicia Kirchner y sufrió escraches en varias ocasiones pese a que su rostro todavía no es muy conocido.
Zannini es un duro dogmático que se formó como marxista leninista maoísta y admirador de Albania, no de China. Fue un cuadro de Vanguardia Comunista que apoyó al clasismo combativo en el sindicalismo cordobés.
Grígori Rasputin fue el ministro confidente de la zarina Alejandra, esposa del rey Nicolás II de la dinastía de los Romanov.
Carlos Zannini fue el funcionario confidente de la zarina Cristina, viuda del rey Néstor de la dinastía de los Kirchner. No es exactamente el mismo concepto, pero en política, a los que actúan manejando todo desde las sombras se los asocia al concepto de Rasputín o de Monje Negro.
El monje negro de Cristina, en vivo y en directo, cometió un sincericidio por televisión y exhibió obscenamente su impunidad, superioridad moral y los proyectos hegemónicos de la autocracia K.

Súper poderes para un mini presidente – 11 de mayo 2021

La reina Cristina convirtió a la Argentina
en el reino del revés. El presidente que no preside y que fue vaciado de poder por su jefa, ahora quiere súper poderes. Ese objetivo es un verdadero esperpento. Alberto demostró que no tiene autoridad ni para echar de su cargo a un subsecretario de tercer nivel y, sin embargo, quiere que el Congreso le delegue facultades extraordinarias.
Pregunta obvia: ¿Para qué quiere lo más si no tiene lo menos? Dicen que la última vez que estuvieron a solas y cara a cara la discusión fue a los gritos y que Alberto incluso, amenazó con irse del gobierno. Esa es la batalla que debe dar Fernández. Recuperar el sillón de Rivadavia y la investidura presidencial le expropió Cristina. El poder ejecutivo es unipersonal, según la Constitución y si Fernández tiene responsabilidad y coraje debería hacer valer ante su jefa que nos guste o no, el voto popular lo eligió a él. Tal vez sea un irresponsable que perdió hasta la dignidad o un cobarde. Tal vez ya se haya entregado de pies y manos y solo pueda pronunciar dos palabras: Si Cristina.
Habría que sincerar esa relación de amo y esclavo que mantienen Cristina y Alberto y dejar de hacerle perder tiempo, trabajo y vidas a todos los argentinos. Insisto: exige súper poderes un mini presidente. ¿Para que los quiere? ¿O son para que los ejerza Cristina en las sombras y pueda descargar todo su daño y resentimiento sobre una sociedad que cada día la rechaza más y la vota menos.
El proyecto de ley es un nuevo atropello anticonstitucional y evidencia que este cuarto gobierno kirchnerista está confundido por tantos fracasos y no puede ni siquiera fijar las prioridades. En lugar de conseguir vacunas, de aplicar rápido las que tiene, de testear todo el tiempo y de seguir aumentando la capacidad del sistema sanitario, están empecinados en atacar a Horacio Rodríguez Larreta con el tema de las clases presenciales de la primaria.
Tanta mala suerte tiene Alberto que hasta el presidente del gobierno de España le refregó en sus narices que ninguna ley ordinaria está por encima de la Constitución. Y le habló de seguridad jurídica y garantías legales.
Fue una casualidad pero pareció hecho a propósito. Son tan similares algunas problemáticas que tienen ambos países que pareció que se lo decía en la cara a Alberto.Y el video, se hizo viral.
Fue tan así que Daniel Sabsay, se subió a la ola y dijo que “Pedro Sanchez le dio una clase magistral de derecho a Pinocho (como llama al presidente por sus mentiras seriales). Si aprende, cuando regrese, tiene que retirar el proyecto de delegación de facultades que va en sentido exactamente contrario. Y desprenderse de Vilma (por la doctora Ibarra) por su asesoramiento contrario al texto constitucional”.
El proyecto de ley que el Senado aprobará rápidamente, es un traje a medida para castigar e intervenir la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires y de Mendoza. No se sabe si se van a atrever a meterse con dos provincias muy poderosas como Córdoba y Santa Fe que también apuestan a las aulas abiertas pero que están gobernadas por peronistas.
La ley que pretenden es absolutamente anti federal porque reduce a los gobernadores casi a la categoría de peones del ajedrez nacional que maneja la reina y sus alfiles. Y va en contra de la Constitución que exige que la delegación de facultades se haga por un tiempo determinado bien claro. Debe ser a plazo fijo y con una fecha concreta. Y acá hay una trampa. El plazo es mientras dure la emergencia sanitaria y eso lo fija el gobierno nacional por decreto. Es decir que los súper poderes para Alberto o para Cristina en realidad, serán hasta que ellos lo decidan.
Uno de los artículos del proyecto de ley asegura que se “faculta al poder ejecutivo a adoptar medidas razonables, oportunas y temporarias”. Y para una inmensa mayoría de los ciudadanos, desde el primer momento, este gobierno casi no tomó ninguna medida razonable. Llenaron a este país de imprudencias, torpezas y corruptelas.
Horacio Pietragalla y Victoria Donda, en sus respectivos organismos han llegado al delirio de poner teléfonos al servicio de los padres que quieran denunciar discriminación por si le ponen faltas a sus hijos en los colegios de la Ciudad. En lugar de fomentar la “deserción cero”, como todos los modelos educativos más avanzados del mundo, impulsan la delación y les dan excusas a aquellos que no quiere estudiar. Pretenden que los chicos no se capaciten y se aíslen de sus compañeros con todo lo que eso significa para su salud mental. Y que no vengan con esa excusa mentirosa de que es para proteger la vida, porque todos los indicadores ya demostraron con rigurosidad que el colegio primario no contagia y que tampoco genera demasiada movilidad en el transporte. Es lo que hoy sostienen Horacio Rodríguez Larreta, Rodolfo Suárez, Juan Schiaretti y Omar Perotti que no creo que sean suicidas.
Santiago Cafiero, en su sobreactuación permanente para ocultar que todavía está muy verde y a tiro de Cristina, llenó de ofensas a Larreta. Dijo que ejecuta un libreto que le escribe Macri desde Miami. Y aseguró lo siguiente: “Que te digan que tu país es una mierda y que no se puede producir y trabajar, es porque alguien lucra atrás de esa idea de producir desánimo”.
La verdad es que Argentina no es una mierda. Lo hicieron mierda los que lo gobernaron y la mayoría de ese tiempo, en el país y en la provincia de Buenos Aires, gobernó la fuerza política que integra Cafiero. Y si los dirigentes emblemáticos de Alberto son un patotero como Hugo Moyano y un señor feudal como Gildo Infrán, está todo dicho.
A esta altura deberían entender que el horror de la catástrofe sanitaria y la hecatombe económica no se resuelven con más autoritarismo, caprichos, prohibiciones y arbitrariedades. Bastante daño ya hicieron.
En el día del himno nacional bien vale la pena recordar que la libertad es nuestro grito sagrado y que las vacunas, los cuidados, los testeos y el sistema sanitario es lo único que nos va a salvar. Es lo que todos nos merecemos. Al gran pueblo argentino, salud.

Máximo poder y corrupción – 10 de mayo 2021

¿Dónde está Máximo? ¿Qué pasó con el
príncipe heredero de la dinastía Kirchner? Brilló por su ausencia en Ensenada, en la “foto de la unidad”, como pidió que la titulen el presidente Fernández. Hace varios días que Máximo no aparece públicamente, aunque sus soldados de La Cámpora siguen avanzando sobre las cajas millonarias y los cargos estratégicos del estado.
¿Dónde está Máximo? Según Eduardo Van der Kooy, escribió en su columna de Clarín “el diputado pasó las últimas dos semanas en Santa Cruz, en una cura de estrés”.
El colega Martín Rodríguez Yebra en La Nación, lo ubicó en el mismo lugar geográfico y por el mismo tiempo y agregó que Máximo, está preocupado por algunos intendentes del conurbano que lo estarían traicionando. Es que obtuvo una victoria a lo Pirro en el Partido Justicialista bonaerense. Es cierto que se apoderó de la presidencia a los empujones y de prepo. Pero no le salió tan bien la jugada: no podrá asumir hasta diciembre, cuando terminan el mandato legal las actuales autoridades.
¿Ese trago amargo le habrá producido el estrés que fue a curar a Río Gallegos? ¿Fue realmente una cura de estrés o algún otro tipo de tratamiento? Como siempre, hay mucha oscuridad en la información blindada que deja trascender La Cámpora, la guardia de hierro de Cristina.
Otra rabieta que pudo haber estresado a Máximo fue la comprobación de que en toda la cadena del escandaloso laboratorio de hisopados obligatorios y muy caros de Ezeiza, aparecen siempre militantes de La Cámpora y gente de confianza de Mariano Recalde y Wado de Pedro, dos de sus lugartenientes.
Y como si esto fuera poco, el fiscal Eduardo Taiano pidió más datos de Máximo sobre su multimillonario patrimonio en la causa por enriquecimiento ilícito. Investigan si hubo inconsistencias en su última declaración de bienes de 292 millones de pesos. Se sabe que pidió 5 cuotas para pagar el impuesto a la riqueza. Silvina Martínez, la abogada especializada en el combate contra la corrupción, denunció que los bienes del jefe del bloque de diputados oficialistas, en realidad, ascienden a 25 millones de dólares.
La orga de Máximo tuvo gran participación en el tráfico de vacunas.
Muchos de sus militantes violaron las reglas y la ética y se aplicaron las inyecciones mientras celebraban en las fotos y en las redes, con los dedos en “ve” como si hubieran tomado el palacio de Invierno. En la provincia de Buenos Aires son cómplices del desastre que generó Axel Kicillof con una vacunación militante y de una lentitud exasperante. Es verdad que le hicieron el aguante con éxito al amotinamiento de Federico Basualdo, pero dejaron heridos de muerte política a Martín Guzmán y al propio presidente Alberto Fernández.
En estricto off the record transmitieron dos conceptos típicamente mafiosos después de bancar a Basualdo: “A nosotros no nos toca nadie” y “Nadie se va del gobierno sin que nosotros lo autoricemos”. Más que disciplina partidaria vertical se parece mucho a una amenaza del hampa o la camorra.
Máximo ya tiene 44 años. Ya no es un pibe. Es un magnate que sigue utilizando ese look setentista, de pelo largo, barba desprolija y campera. Es un señor grande al que no se le conocen trabajos anteriores ni estudios superiores.
Cristina no se fija en gastos para intentar que su hijito del alma sea presidente en el 2023. Para su cumpleaños le regaló la presidencia del “Pejota” de Buenos Aires. Es la única forma de garantizar la continuidad del nacional populismo chavista y de asegurar que Cristina logre su impunidad tan deseada y sea consagrada la mujer más honesta de la historia argentina.
En diciembre de 2019, Alberto todavía no había asumido y ya había pegado su panquequeada monumental, cuando vaticinó que Máximo lo iba a suceder. “Ojalá que Máximo sea el próximo presidente. Es un chico maravilloso, criterioso, razonable y moderado”.
¿Tanto le piden a Alberto? Las urnas, como siempre, dictarán su veredicto.
Máximo vivió todos estos años firmando balances y poniendo su apellido en las estafas que hicieron sus padres. No pudo terminar la carrera de periodista deportivo en una academia privada. Pero no es un negado en la política. Supo usar su apellido como llave para convertirse en uno de los dirigentes más poderosos de la Argentina. La agrupación que fundó, La Cámpora, controla casi todos los lugares claves donde hay montañas de dinero o posibilidades de multiplicar la militancia en el territorio. Tiene mucha plata y un gigantesco aparato de movilización rápida. Es pragmático como su padre en las alianzas y no tiene problemas digestivos para elogiar a Chávez o Fidel Castro, ningunear a José Ignacio Rucci y simultáneamente, abrazarse a derechosos mafiosos como los Moyano o a directamente fascistas. No le hace asco a nada que tenga que ver con la acumulación insaciable de poder y de dinero. En eso es igual a sus padres. Es un caso único en el mundo. Néstor y Cristina gobernaron este país durante más de 12 años. Con Alberto en el gobierno y Cristina en el poder, los K van a completar 16 años en la Casa Rosada. Así nos fue. La idea es que Máximo complete las dos décadas con las que habían soñado sus padres hasta que la muerte de Néstor alteró los planes. Pregunta chicanera:
¿Cuántos años tendrá Néstor Iván en el 2027, el nieto de Cristina cuando Máximo termine su segundo mandato? Algunos ya están preparando los afiches. “Volvió Néstor. Votá a Néstor Iván y siguen los Kirchner”.
Por ahora, Máximo tiene estructura militante pero padece el mismo rechazo y apoyo que su madre.
Esta suerte de monarquía absolutista y hereditaria del reino de Santa Cruz necesita una agencia de colocaciones y de vigilancia. Ese es el rol de La Cámpora.
Máximo Kirchner es quien, según declaró Leonardo Fariña por televisión, también era de los que recaudaban dinero entre los empresarios. Máximo bajó mucho de peso, pero todavía se le podría decir la histórica frase de Raúl Alfonsín: “A vos no te va tan mal, gordito”. Es un millonario que dice combatir a los millonarios.
Máximo está procesado por asociación ilícita y lavado en la causa Los Sauces y por blanqueo de activos en Hotesur. Los que decían ser los pibes para la liberación, terminaron siendo los muchachotes para encubrir la corrupción.
Son la gendarmería de la ideología y la pureza del cristinismo. Son los gerentes del modelo. Los dueños de la marca Cristina.
Máximo es el encargado de hacerle el test para chequear que Alberto no haya contraído el virus del neoliberalismo. Lo presionan para que vaya a fondo de una vez por todas para indultar a Milagro Sala, Amado Boudou y el resto de los funcionarios corruptos y para que le ponga límites a los medios hegemónicos que según ellos son la nueva forma de la dominación. El Máximo poder y corrupción nos lleva a la principal incógnita que los argentinos deberemos develar en las elecciones:
Máxima democracia o el Príncipe Máximo.