Herme, mafia y sindicalismo K – 6 de agosto 2019

Son muchas las herencias malditas que dejaron tres gobiernos seguidos del kirchnerato. Una y solo una de ellas, es la mega corrupción de estado y la complicidad con las mafias sindicales que son las que destruyen la posibilidad de que Argentina fuera un país competitivo y vengan nuevas y mejores inversiones.
Muchas veces denunciamos, alertamos y condenamos los mecanismos por los que el matrimonio Kirchner se transformó en una asociación ilícita destinada a saquear al estado. Ellos y sus cómplices y testaferros se enriquecieron en forma colosal y nunca vista en democracia. Ya mostramos el nivel de inmoralidad de Néstor, Cristina, Máximo, Sanfelice, De Vido, Jaime, Baratta, Lázaro, Cristóbal, Daniel Muñoz y siguen las firmas. Se trata de varias bandas delictivas que confluían en una jefatura compartida primero por Néstor y luego por Cristina.
Pero hoy quiero hablarle de las mafias sindicales extorsivas que también convirtieron en mega millonarios a sus capos y que tuvieron la protección del peronismo kirchnerista por conveniencia política y de amplios sectores de la justicia y de los empresarios, básicamente por miedo a estas patotas capaces de hacer cualquier cosa por conservar su fábrica de dinero sucio y corrupto.
No digo que todos los representantes gremiales sean ladrones o estafadores. Generalizar sería discriminatorio y conozco dirigentes que son honrados y que viven en forma austera y no como la mayoría que se mueve en mansiones y autos de alta gama y yates como si fueran magnates.
Pero por primera vez en mucho tiempo, la justicia se está animando a investigar a fondo a estos nefastos personajes y en muchos casos ha logrado meterlos presos.
Casi todos utilizan los mismos mecanismos y obtienen las mismas fortunas a cambio. Juan José Zanola, El Pata Medina, Marcelo Balcedo, el Caballo Suárez fueron a parar con sus huesos a la cárcel pese al poder monumental que tenían. Le acaba de pasar lo mismo a Herme Juárez y dicen que pronto estarán en ese camino Pablo y Hugo Moyano.
Se los identifica fácilmente porque viven en castillos dignos de potentados, utilizan una flota de autos de alta gama como los empresarios más exitosos, tienen departamentos, propiedades, yates, motos de agua, joyas, dólares y euros físicos, armas de distinto calibre e incluso, en algunos casos aviones o helicópteros.
Ver el video de la casa de Herme Juárez que era estibador del puerto y ahora dispone de cuentas bancarias por más de 100 millones de dólares que la justicia le bloqueó, lo dice todo. No hay que ser muy inteligente para descubrir de dónde sacan esos millones de billetes sucios que luego tienen que lavar. Hacen todos los negociados que ustedes se puedan imaginar.
Bloquean las vías de acceso. Obligan a las empresas a tomar a los trabajadores que ellos les digan y en muchos casos tienen que tomar tres por cada trabajador que realmente necesitan. Dos se van a la casa a descansar pero cobran como si estuvieran activos y son convocados a la hora de ir a las marchas o a cortar rutas. Cobran coimas y peajes ilegales en todos los casos. Aprietan a las empresas para que adquieran los servicios que ellos brindan: ropa de trabajo, catering, seguros de salud y hasta seguridad privada ¿Escuchó bien? Eso hace que toda la cadena productiva se encarezca y casi no pueda ser rentable. Por eso muchas empresas se van a los países limítrofes, como Chile o Uruguay, donde la mayoría de los sindicalistas son combativos pero honrados. Hay cientos de ejemplos. Pymes que van a la quiebra porque no tienen espaldas para ceder a estas extorsiones.
La gran pregunta que siempre me hago es porque las grandes empresas, algunas de ellas multinacionales, que son muy poderosas no se atreven a hacer la denuncia y se quedan callados mirando para otro lado. Nadie de la actividad desconoce la forma criminal con la que actúan los Pata Medina, los Caballo Suárez o los Herme Juárez. Todos los saben y todos los padecen pero nadie se atreve a poner la firma o la cara en una denuncia. ¿Saben porque? Porque les tienen pánico a estos mafiosos y porque la justicia muchas veces tampoco actúa por el mismo tema? Ahora el estado respalda, le abre las puertas de toda la información que necesitan y protege a los que van al frente contra este tipo de gremialistas que funden al país y mantienen a sus trabajadores en la pobreza.
Ahora se puede denunciar porque no hay más complicidad política. Muchos de estos pistoleros y malandras fueron y son generosos aportantes de dinero, micros, militantes, fiscales, bombos, grupos de choque y banderas para las campañas electorales. Por lo general son del peronismo kirchnerista pero también hay de otros partidos.
Por eso hay tantos que están presos y tantos otros que van a ir presos. Salvo que gane de nuevo las elecciones el cristinismo. ¿O usted cree que Daniel Scioli no sabía cómo robaba en La Plata y zona de influencia el Pata Medina? Las empresas constructoras se retiraron y dejaron de edificar en esa región. Ahora volvieron a construir y sus costo son del 30 al 50% más baratos. Un delirio lo que ocurría antes. ¿O usted cree que Agustín Rossi y Marcos Cleri, primer candidato de La Cámpora desconocían el tipo de delitos que cometía masivamente y todos los días Herme Juárez? Aparecen en varias fotos, todos unidos triunfaremos, suelen cantar. Combaten al Capital ajeno pero multiplican el de ellos.
El juez federal de Campana, Adrián González Charvay, en un gesto de gran coraje, avanzó con más de 30 allanamientos contra la red delictiva de Juárez. Conocido como “Chiche” o “Vino caliente”, el jefe del cártel de Juárez de Santa Fe, está preso en Ezeiza igual que su hermano Iván que es 15 años más joven. Muchos de los bienes mal habidos están a nombre de su familia. O están fuera del país. Su comportamiento y su estética tienen toda la impronta de los narcos que atemorizan a la provincia. Durante más de 40 años vienen estafando a medio mundo y nadie tuvo la valentía de plantarse. El Sindicato Unidos Portuarios Argentinos y la Cooperativa eran prácticamente de su propiedad. La cooperativa monopoliza la oferta de fuentes de trabajo. Solo se puede contratar a un estibador si Herme lo autoriza. Su mansión digna de un jeque de Dubai a orillas del Paraná, tiene cámaras de seguridad por todos lados y hasta una garita. Hizo fortunas porque los puertos de San Lorenzo y San Martin son el punto clave de las mayores agro exportaciones del país. Cuando hacen alguna medida de fuerza, en pocas horas se acumulan kilómetros y kilómetros de camiones haciendo cola para descargar los granos que traen desde todo el país para enviar al exterior por medio de los barcos.
El dueño y señor de los bienes, de la vida y de la muerte de toda la zona era Herme Juárez. Hasta los más guapos temblaban ante su presencia.
Y lo del clan Moyano, no tiene desperdicio. Todas las empresas proveedoras de su gremio son propiedad de su esposa, Liliana Zulet. Sin licitación ni compulsa de precios. El mismo dice que está seguro que son las mejores proveedoras y las más baratas. Pero así no se manejan los dineros públicos de las obras sociales. Es tan grande la impunidad que en Independiente junto a la barra brava y con Pablo como jefe han hecho un verdadero zafarrancho con la plata. Incluso ahora denuncian que fondos de la empresa OCA fueron directamente a Independiente sin ningún motivo.
El caso de Los Moyano es muy especial. Muchos le tienen pánico. Es que son muchachos que juegan fuerte. Algunos son de armas llevar y armas usar. ¿Se acuerda de Madonna Quiroz tiroteando con su pistola en un acto sindical? ¿Cuántas veces resolvieron con armas de fuego controversias con el gremio de los albañiles? Culatas, guardaespaldas y una organización de vigiladores privados cuyos propietarios pertenecen a la familia Moyano. Se hace el perseguido político como Cristina pero en realidad la justicia les exige que expliquen lo inexplicable: ¿Cómo hacen para vivir como magnates? ¿ ¿Hasta cuándo van a seguir con su prepotencia e intolerancia?
Son los patrones del mal del sindicalismo
Se sienten los dueños de todo. Por eso se mueven con tanta impunidad. No son solamente sindicalistas corruptos: son los carapintadas del moyanismo. Los que unen la mafia con los gremios.

El espejo de Illia – 5 de agosto 2019

Ayer se cumplió un nuevo aniversario del nacimiento de don Arturo Illia. Siempre es bueno recordar su ejemplo y transmitirles a los más jóvenes que tipo de político fue. Para que tengan un espejo ético en el que mirarse. Hoy que está en el centro de la escena el debate entre la honradez y la corrupción o la polémica entre la república y el chavismo autoritario vale la pena hablar de don Arturo al que lo extrañamos más que nunca.
No me canso repetir estas historias que pintan de cuerpo entero al presidente patriota. Una noche de gloria Jairo contó una vivencia estremecedora de su Cruz del Eje natal. Una madrugada su hermanita no paraba de temblar mientras se iba poniendo morada. Sus padres estaban desesperados. No sabían que hacer. Temían que se les muriera y fueron a golpear la puerta de la casa del médico del pueblo. El doctor Arturo Illia se puso un sobretodo sobre el pijama, se trepó a su bicicleta y pedaleó hasta la casa de los González. Apenas vio a la nenita dijo: “Hipotermia”. “No sé si mi padre entendió lo que esa palabra rara quería decir”, contó Jairo. La sabiduría del médico ordenó algo muy simple y profundo. Que el padre se sacara la camisa, el abrigo y que con su torso desnudo abrazara fuertemente a la chiquita a la que cubrieron con un par de mantas. “¿No le va a dar un remedio, doctor?”, preguntó ansiosa la madre. Y Arturo Illia le dijo que para esos temblores no había mejor medicamento que el calor del cuerpo de su padre.
A la hora la chiquita empezó a recuperar los colores. Y a las 5 de la mañana, cuando ya estaba totalmente repuesta, don Arturo se puso otra vez su gastado sobretodo, se subió a la bicicleta y se perdió en la noche.
Tal vez esa sabiduría popular, esa actitud solidaria, esa austeridad franciscana lo marcó para siempre.
Mucha gente recuerda a ese médico rural con ponchito sobre los hombros que llegó a ser presidente de la Nación. Pero muchos jóvenes desconocían la dimensión ética de aquél hombre sencillo y patriota una verdadera leyenda republicana.
Llegó a la presidencia en 1963, el mismo año en que el mundo se conmovía por el asesinato de John Fitzgerald Kennedy y lloraba la muerte del Papa Bueno, Juan XXIII. Tal vez no fue una casualidad. El mismo día que murió Juan XXIII nació Illia como un presidente bueno. Hoy todos los colocan en el altar de los próceres de la democracia.
Le doy apenas alguna cifras para tomar dimensión de lo que fue su gobierno. El Producto Bruto Interno (PBI) en 1964 creció el 10,3% y en 1965 el 9,1%. “Tasas chinas”, diríamos ahora. En los dos años anteriores, el país no había crecido, había tenido números negativos. Ese año la desocupación era del 6,1%. Asumió con 23 millones de dólares de reservas en el Banco Central y cuando se fue había 363. Por primera vez se redujo la deuda externa.
Las proyecciones para el año 66 eran que el salario real iba a experimentar un aumento promedio del 15 por ciento. Promulgó la Ley de Salario Mínimo Vital y Móvil. El presupuesto en educación y salud aumentó un 24 % ¿Suena a otro planeta, no? Pero quiero ser lo más riguroso posible con la historia. Argentina tampoco era un paraíso. El gobierno tenía una gran debilidad de origen. Había asumido aquel 12 de octubre de 1963 solamente con el 25,2% de los votos y en elecciones donde el peronismo estuvo proscripto.
Le doy un dato más: el voto en blanco rozó el 20% y por lo tanto el radicalismo no tuvo mayoría en el Congreso. Tampoco hay que olvidar el encarnizado plan de lucha que el Lobo Vandor y el sindicalismo peronista le hizo para debilitarlo sin piedad. Por supuesto que el gobierno también tenía errores como todos los gobiernos. Pero la gran verdad es que Illia fue derrocado por sus aciertos y no por sus errores. Por su histórica honradez, por la autonomía frente a los poderosos de adentro y de afuera. Tuvo el coraje de meter el bisturí en los dos negocios que incluso hoy más facturan en el planeta, pese al gran crecimiento de las empresas punto com y las tecnológicas: los medicamentos y el petróleo.
A Illia nunca le perdonaron eso. Nunca le perdonaron tanta independencia, ley de medicamentos, anulación de contratos petroleros tal como lo había prometido en la campaña electoral… Si hasta se opuso al envío de tropas a Santo Domingo. Por eso le hicieron la cruz y le apuntaron los cañones. A Illia no lo derrocaron los chistes irónicos ni la caricatura de una tortuga. A Illia lo derrocaron los militares reaccionarios cripto fascistas como Juan Carlos Onganía, los monopolios extranjeros y sus socios internos, los jerarcas sindicales, su debilidad de origen y la indiferencia de la mayoría de la sociedad que no salió a defender al Gobierno como se lo merecía. El mismo lo dijo: «A mí me derrocaron las 20 manzanas que rodean la Casa de Gobierno. Aquel día nefasto, se instaló el oscurantismo cultural más reaccionario que reprimía libertades y profesores con bastones largos, alargaba minifaldas, allanaba hoteles alojamiento y cortaba pelos largos de rebeldía. Seamos sinceros con nuestra verdad histórica. Aquel día, seguramente el más triste en la vida de don Arturo, cuando el general Julio Alsogaray le comunicó que lo destituían como presidente de la Nación, se tuvo que ir de la Casa Rosada rodeado por un pequeño grupo de amigos. Don Arturo los llamó salteadores nocturnos a los sediciosos de Alsogaray y del coronel Luis César Perlinger. “Sus hijos se lo van a reprochar”, les vaticinó el presidente de la cabeza blanca. Y la historia se los reprochó: un hijo de Alsogaray se sumó a la guerrilla con el tiempo y fue asesinado en el monte tucumano durante la dictadura de Videla. Y Perlinger le pidió disculpas públicas a Illia y le agradeció la lección que le dio. Pero con el tiempo el coronel arrepentido sería un colaborador de la insurrección armada trotskista del Ejército Revolucionario del Pueblo. El gobierno de Illia tuvo el primer planteo militar a los dos meses de haber asumido. Y eso que tuvo un rendimiento que para la época fue espectacular aunque en el momento no se valoraba lo suficiente.
Nunca más un presidente en nuestro país volvió a viajar en subte o a tomar café en los bolichones. Nunca más un presidente hizo lo que él hizo con los fondos reservados: no los tocó. Y falleció en la pobreza. Pero había nacido en Pergamino. Don Hipólito Yrigoyen le aconsejó que fuera a vivir a Cruz del Eje donde ejerció su vocación de arte de curar personas con la medicina y de curar sociedades con la política. Allí conoció a don González el padre de Marito, es decir de Jairo. Atendió a los humildes, y peleó por la libertad y la justicia para todos.
Todavía no habían llegado los tiempos de los vidrios polarizados y los guardaespaldas. La plata robada no se pesaba ni se escondía en bóvedas. A la luz de los Kirchner y su asociación ilícita, la figura de Don Arturo merece un monumento a la honestidad. Illia nació en un hogar de inmigrantes italianos. Sus padres se llamaban Emma y Martín. Su padre era chacarero. Don Arturo tuvo un Renault Dauphine que debió vender cuando dejó de ser presidente para pagarle una operación en la ciudad de Houston a Silvia, su esposa, que, de todas maneras, murió poco tiempo después. A Don Arturo Umberto Illia lo vamos a extrañar por el resto de nuestros días. Porque hacía sin robar. Porque se fue del gobierno mucho más pobre de lo que entró y eso que entró pobre. Su modesta casa y el consultorio fueron donaciones de los vecinos y en los últimos días de su vida atendía en la panadería de un amigo. Fue la ética sentada en el sillón de Rivadavia. Yo tenía 11 años cuando los golpistas y la brigada lanza gases de la Policía Federal lo arrancaron de la casa de gobierno. Mi padre que lo había votado y lo admiraba profundamente se agarró la cabeza y me dijo:
– Pobre de nosotros los argentinos. Todavía no sabemos los dramas que nos esperan.
Y mi viejo tuvo razón. Mucha tragedia le esperaba a este bendito país. Yo tenía 11 años pero todavía recuerdo su cabeza blanca, su frente alta y su conciencia limpia.

Santiago Maldonado, a dos años – 2 de agosto 2019

Todavía me sigue asombrando el nivel de auto engaño de algunos grupos minoritarios. La violencia y el vandalismo de la Organización Anarquista, es peligrosa. Ayer, 20 personas vandalizaron el edificio del Cabildo con mensajes criminales: “Paredón a Bullrich”, por ejemplo. Y a eso hay que sumarle que un muñeco con una ropa similar a la de Gendarmería y con la foto de la ministra Patricia Bullrich, apareció colgando de un puente al más puro estilo narco. Otra pintada decía
“Guerra al estado y a los políticos”. Ya pusieron una bomba en el cementerio de la Recoleta y les explotó en la cara.
Ayer se cumplieron dos años de la muerte de Santiago Maldonado. Los grupos más radicalizados hicieron una módica marcha y La Cámpora envió como orador a uno de sus diputados preferidos: Horacio Pietragalla.
Otra pintada cometía un sincericidio: “Basta de democracia”.
Está claro que se trata de muy pocos agitadores, muy fanáticos y que cree más en su delirio que en la realidad. Por eso no quieren la democracia. Porque jamás podrían ganar una elección ni la simpatía de las mayorías. El sentido común rechaza a los lunáticos.
Pero que una organización como Amnistía Internacional se prenda en esa farsa es mucho más preocupante. Salvo que sigan actuando como títeres de Horacio Verbitsky que fue uno de los responsables de este invento vergonzoso.
Amnistía dice que “el estado tiene la obligación de esclarecer el hecho” y es lo que la justicia hizo. Cerró la causa porque está muy claro todo lo que pasó.
Lamentablemente desde que Hebe de Bonafini y Estela Carlotto se pusieron la camiseta de los Kirchner fueron muchas las manchas que ensuciaron la lucha por los derechos humanos. Las más graves fueron las siguientes:
El concubinato ideológico de Bonafini con un general como Milani, actualmente detenido por su participación en el terrorismo de estado y por enriquecimiento ilícito.
La sociedad para el delito que Hebe concretó con un parricida como Sergio Schocklender en esas pesadillas compartidas donde recibieron fortunas de dinero de Néstor y Cristina y una gran parte no se sabe dónde está.
El perdón que Carlotto le concedió a Alberto Rodríguez Saa por una carta que le envió a los criminales de lesa humanidad reclamando “un castigo ejemplar” para varios ex funcionarios democráticos porque “tenían relaciones con movimientos subversivos”. En aquel momento, pedirle eso al genocida de Emilio Eduardo Massera era una condena a muerte de los denunciados.
Pero Estela dijo que eso “era pasado”.
Acusar a Ernestina Herrera de Noble de que sus hijos eran de desaparecidos y que habían sido apropiados. Jamás pidió la mínima y humana disculpa.
Estas son solo algunas de las claudicaciones que Bonafini y Carlotto con el único objetivo de alegrar a Cristina y sus cómplices. Pero la más grave de todas tuvo que ver con el intento de fabricar un detenido desaparecido para que Cristina pudiera tener argumentos para decir “Macri basura/ vos sos la dictadura”. Eso superó todos los límites. Porque violaron algo sagrado como es la figura del detenido desaparecido. El jefe operativo, cuando no, fue el ex periodista Horacio Verbitsky que tituló en Página 12 : “Macri ya tiene su primer desaparecido”, más como una expresión de deseo de su fanatismo resentido que con rigurosidad informativa.
Toda esa farsa se desmoronó el 27 de noviembre de 2017. Fue cuando 55 peritos, entre los que estaban los de la familia, en forma unánime concluyeron por escrito y ante el juez Gustavo Lleral que Santiago Maldonado no había sido secuestrado ni golpeado, ni torturado, ni arrastrado ni plantado en el río Chubut. Que había muerto ahogado en esas aguas heladas. ¿Escuchó bien? No uno ni dos ni diez peritos. Fueron 55 los que llegaron a la misma conclusión.
Y como si esto fuera poco, el testigo E, como se conoció a Lucas Naiman Pilquiman, mintió diciendo que se lo había llevado la gendarmería. En realidad el cometió el delito de falso testimonio y el de abandono de persona porque estaba al lado de Santiago Maldonado cuando se ahogó. Hoy el Pilquiman está borrado y no aparece por ningún lado. Huyó para no tener que rendir cuentas ante la justicia.
Algo parecido pasó con Matías Santana, el violento y mentiroso lugarteniente de Facundo Jones Huala. En su momento dijo que había visto con unos binoculares y subido a un caballo como un camión de la gendarmería se llevaba a Santiago a los golpes. Jamás se encontró el largavistas y después quedó claro que era una mentira para que unos inescrupulosos abogados kirchneristas enviaran una queja a la comisión Interamericana de Derechos Humanos. El papelón y la vergüenza ajena lograron status internacional. Santana tiene varias causas abiertas por invasión de propiedad privada, agresión a las fuerzas de seguridad y cortes de ruta. Un caradura que debería estar preso.
Horacio Verbitsky como comandante del CELS al que redujo a la servidumbre ideológica, con Bonafini, Carlotto y otros organismos menores, cometieron el peor de los delitos de lesa indignidad. Intentaron tirarle un desaparecido al presidente Macri. Una mentira grande como la Patagonia que repitieron muchos para periodistas y artistas, desesperados porque la realidad coincidiera con sus expresiones de deseo.
Agitar el mapuchismo anti sistema es peligroso. Los habitantes de la Patagonia en su mayoría les tienen miedo pero repudian sus acciones violentas. Muchas veces destruyen infraestructura que mejora la calidad de vida de los más pobres y en otras ocasiones, espantan al turismo que es la principal fuente de ingresos y de trabajo por aquellos pagos.
Era tan grande su necesidad de hacer coincidir sus deseos con la realidad que solo faltó que dijeran que lo habían secuestrado en un Falcon verde sin chapa.
Hoy se puede ver la filmación de aquel momento y es patético ver a Cristina, la ex presidenta, que en su sobreactuación, hasta llevó una foto de Maldonado a una misa del obispo Fernando Maletti donde fue increpada por la hoy fallecida madre de una víctima del siniestro de Estación Once. “Asesina”, le gritó la madre de Tatiana Pontiroli.
Maletti, obispo de Merlo suele acompañar a los piqueteros Cayetanos que se referencian en Juan Grabois y el Papa Francisco a las reuniones con el gobierno.
La negación de la militancia K fue tan grande que aún hoy siguen hablando de la desaparición y muerte de Santiago Maldonado como si hubiera sido asesinado en una mesa de tortura en un campo de concentración clandestino o en la ESMA.
Es tan grande su necesidad de que la historia se repita que intentaron convertir al joven artesano en una suerte de Che Guevara de estos tiempos, llevando su imagen barbada y sus ojos tristes a afiches, banderas y ahora a una película que cierra un capítulo nefasto: la apropiación de la figura de Santiago Maldonado. Hoy Maldonado quiere ser elevado a la categoría de mártir kirchnerista cuando se trataba de un artesano tatuador anarquista que murió ahogado en un río e insisto abandonado en forma oportunista por los que usurpan también la cultura mapuche.
Y, encima, el intento de consagración de la mentira con la película. “El camino de Santiago”, se llama y fue dirigida por Tristán Bauer. El guión es de Florencia Kirchner y Omar Quiroga (que le supo escribir los textos a Diego Capussotto). La voz en off es de Darío Grandinetti y la música de León Gieco. La producción, entre otros es de Osvaldo Papaleo quien supo ser el secretario de prensa de Isabel Perón y amigo de José López Rega, (a) “El brujo”, el fundador y ejecutor de la Triple A, un grupo parapolicial que asesinó a mansalva a militantes de la izquierda y de los derechos humanos entre otros.
Es muy cruel que se utilice en forma tan burda la muerte accidental, dolorosa como toda muerte, pero falsamente heroica de Santiago Maldonado.
No hubo secuestro, ni desaparición ni tortura ni asesinato. Pero ellos redoblaron la apuesta. Su principal enemigo suele ser la realidad. Ojalá un día lo comprendan y respeten a los verdaderos secuestrados, desaparecidos y asesinados en las catacumbas del terrorismo de estado. Ojalá.