Son el agua y el aceite. O por lo menos uno cree que deberían serlo. Pero Hebe de Bonafini y el general César Milani tienen un concubinato político que solo puede explicarse por el fanatismo cristinista y por la búsqueda mutua de la impunidad frente a los delitos cometidos por ambos y que están en trámite en la justicia.
Es difícil explicarle a un extranjero o un joven porque la comandante de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, le envió una carta afectuosa y de apoyo al jefe del ejército de Cristina pero que está siendo juzgado por delitos de lesa humanidad durante el terrorismo de estado. Hasta hace unos años, eran dos figuras antagónicas por su rol en la historia reciente.
Ella con sus rondas alrededor de la Pirámide de Mayo denunciaba a la dictadura y elevaban un grito que lo resume todo: “Ahora/ ahora/ resulta indispensable/ aparición con vida / y castigo a los culpables”.
Él está acusado de ser uno de los culpables que hay que castigar por haber secuestrado, torturado y hecho desaparecer a militantes en la Rioja y en Tucumán. Las víctimas son Pedro y Ramón Olivera y el soldado Agapito Ledo.
Por eso cuando se leyó el apoyo de Hebe durante el juicio, otra madre de plaza de mayo, pero de la Rioja, le gritó “traidora” y hubo que sacarla de la sala de sesiones donde el general de Cristina estaba sentado en el banquillo de los acusados.
Hebe en su delirio ideológico y en su fanatismo seguidista de Cristina, llegó a imaginar a Milani como un general chavista, nacional y popular. Por eso se sacó una foto con él para la revista de las Madres y por eso lo defendió hasta lo indefendible.
Hay que ver ahora, que Hebe de Bonafini también va a juicio oral pero por corrupción en la causa de “Pesadillas compartidas”, si Milani también le envía un texto solidario. Hebe tiene que explicar lo inexplicable. No le pagaron a los albañiles que tenían en negro, hay mucho dinero que falta y muchas casas que no se construyeron. Hebe manchó los pañuelos blancos con el dinero sucio de Julio de Vido y los K y en sociedad con Sergio Schocklender armaron esta estafa a los sectores más pobres, entre los trabajadores que dejaron colgados del pincel y los presuntos beneficiarios a los que les dinamitaron la ilusión de ser propietarios.
Después de 8 años, el juez Marcelo Martínez de Giorgi elevó a juicio oral la causa por el desvío de 200 millones de pesos. Es insólito que el destino haya unido a Hebe y el general Milani. Los une el relato militante, la camiseta de Cristina, los juicios por corrupción que tienen que afrontar aunque él sea caracterizado como “un genocida”, según el lenguaje habitual de las Madres de Plaza de Mayo. Es cierto que también los une el autoritarismo de sus comportamientos cotidianos.
Nora Cortiñas, la enemiga íntima de Hebe y la que tuvo el coraje de romper y formar la Línea Fundadora de Madres, la denunció sin pelos en la lengua: “Ella le dio el pañuelo blanco al general Milani y a Aníbal Fernández”.
Los organismos de derechos humanos sienten vergüenza ajena porque el juicio oral que deberá afrontar Hebe tiene como prueba la confesión de Schocklender a quien ella caracterizó como un hijo y que dijo que es cierto que faltan cataratas de dinero. Y que se gastaron en actos para candidatos kirchneristas, en afiches para Amado Boudou y Abel Fatala y en mantener la radio o la universidad de las Madres en lugar de construir viviendas que era el destino original de esa fortuna que pagamos todos los argentinos y sobre todo los más pobres.
El general Cesar Milani dijo que era peronista igual que su padre y se escondió detrás de la obediencia debida, igual que los criminales más cobardes. Nadie lo obligaba a cumplir órdenes ilegales. El no dijo una palabra nunca sobre las catacumbas y los asesinatos de la dictadura. Podría haberlo dicho apenas retornó la democracia pero prefirió seguir su carrera dentro de la inteligencia del ejército. Incluso hubo algunos militares que cuando vieron el horror que estaban industrializando, pidieron la baja y se fueron a sus casas, como los militares conocidos como los 33 orientales. Además, el periodista Hernán Capiello descubrió una escucha que señala al general cristinista como el culpable de haber creado una red de espionaje ilegal para extorsionar periodistas independientes y políticos opositores.
Fue denunciado en Tribunales por haber aumentado partidas presupuestarias en forma indebida para incorporar personal en forma irregular y para comprar materiales tácticos y tecnológicos de última generación. Algunas de esos aparatos sofisticados y carísimos no aparecen por ningún lado. ¿Lo estarán utilizando los K en la conspiración contra Macri?
Hebe de Bonafini eligió convertirse en una provocadora de incidentes y en colocarse en un lugar de extorsión a la democracia y desafío a la ley y la justicia.
Ella dijo que el juez Marcelo Martinez de Giorgi es un pavo al servicio de Clarín.
Es un escupitajo a la justicia digno de alguien que no cree y nunca creyó en la democracia republicana y si apostó a los juicios musolinianos en la plaza pública y a agraviar a todo los que pensaran distinto. Es grave que Hebe esté procesada y camino al juicio oral y puede terminar en la cárcel. ¿Se imagina esa foto de Hebe rodeada de gendarmes o policías y hasta esposada? Recorrería al mundo.
Pocas veces alguien que llegó tan arriba, terminó tan abajo. Siente que tiene coronita y que su condición de familiar de víctimas la transforma en una persona intocable. Y el asesinato o desaparición de un familiar te transforma en víctima de los genocidas. Pero no te transforma en un monumento a la ética. Y mucho menos ahora que se sabe que Hebe cometió o toleró por los menos dos delitos graves. La estafa de más de 200 millones de pesos en la Fundación Sueños Compartidos y en la universidad de las Madres.
Después fue un vale todo. Se la pasó elogiando al General Milani y maltrató a la madre del soldado desparecido Agapito Ledo que era una madre de plaza de Mayo en La Rioja. Celebró el atentado de los terroristas de estado de Bin Laden contra las Torres Gemelas que asesinaron 5 mil personas en un segundo, las acciones del narcoterrorismo de las FARC, o los homicidios de la ETA, los del tiro en la nuca como dice Serrat. Y así podría seguir la larga lista de actitudes estalinistas y agresivas. Durante una discusión con Horacio Verbitsky, Bonafini cayó en un antisemitismo despreciable y lo acusó de ser “judío y además sirviente de los Estados Unidos y estar a sueldo de la Fundación Ford.
El teniente general Cesar Santos Gerardo del Corazón de Jesús Milani, es el ícono del país fracturado, saqueado y espiado que dejaron más de 12 años de kirchnerismo feroz. La justicia lo considera integrante de los grupos de tarea del terrorismo de estado. Y con poder suficiente como para obstruir la investigación o fugarse si fuera necesario. Milani también está procesado por enriquecimiento ilícito. No pudo explicar de dónde sacó el dinero para comprar una mansión de 1.150 metros cuadrados en La Horqueta, uno de los barrios más caros de San Isidro. Mintió descaradamente sobre un préstamo de 200 mil dólares que nunca se hizo. Milani tuvo y tiene como amigos a fascistas criminales violadores de los derechos humanos como Eduardo Enrique Barreiro, el comodoro Luis Fernando Estrella y el coronel Marcelo Oscar Granitto. Según la escucha que se conoció en la investigación que el fiscal Alberto Nisman hizo de Cristina, Milani llegó a ser el máximo espía con estructura propia gracias a su amistad tan peculiar con Nilda Garré. Milani, descontrolado y delirante, quiso fundar un ejército chavista pero hoy es empresario en chacinados y embutidos. Fundieron un par de pancherías en sociedad con otro patotero derechoso pero civil llamado Guillermo Moreno. Tal vez haya encontrado su lugar en el mundo justo unos meses antes de que la justicia lo condene a la cárcel. Por ladrón y por golpista.
Milani representa la máxima claudicación del kirchnerismo en el tema de los derechos humanos. No solamente por su actuación repudiable durante la dictadura. Y Hebe es el espejo deformado del país del autoritarismo cleptocrático que tanto daño nos hizo. Pero la tragedia no puede ser un certificado de impunidad ni de inmunidad. El desgarro no da fueros. La impunidad es como la muerte. No hay ninguna buena. Hebe y Milani deberían saberlo. La impunidad es como la muerte: no hay ninguna buena.
Histórico juicio oral a Cristina – 21 de mayo 2019
Hoy es un día histórico para la lucha contra los ladrones de estado y la impunidad. Hoy es un día histórico porque Cristina Kirchner dejó por un día su banca de senadora por la minoría y se sentó en el banquillo de los acusados para someterse a un juicio oral por corrupción. Es un día histórico porque la poderosa candidata a vice presidenta de la Nación, en medio de la campaña electoral, tuvo que escuchar los argumentos que la acusan de ser la jefa de una asociación ilícita destinada a favorecer con la obra pública a Lázaro Báez, su socio, amigo, empleado, cómplice y testaferro.
Es un día histórico porque las 600 páginas que elevó el juez Julián Ercolini son demoledoras por la cantidad y calidad de las pruebas, documentos y testimonios. La rigurosa investigación de los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques confirma todo tipo de privilegios exlusivos, concursos de precios a medida y amañados, una falta de control absoluto, simulación de competencia y un promedio del 65% de sobre precios sobre obras que en muchos casos no se terminaron nunca.
El expediente dice que se trató de una organización criminal destinada a robarle al estado, es decir a todos nosotros.
Cristina denunció por tuit una nueva persecución y dijo que todo esto se trata de una cortina de humo para ocultar la crisis económica. Además se defendió diciendo que jamás intervino en esos expedientes que adjudicaron 51 contratos viales por 46 mil millones de pesos a Lázaro.
Una mentira tan grande como la Patagonia. Está lleno de firmas de Cristina a la hora de ampliar los presupuestos y de adelantar los pagos a Lázaro. El capo de Austral Construcciones arrancó en el 2003 con un capital de 12 mil pesos y 11 años después tenía activos por más de 1.700 millones. Los Kirchner lo convirtieron en un magnate que poco a poco le iba devolviendo el dinero a modo de retornos, alquileres de departamentos o habitación de hoteles. Ese lavado es parte de otra causa, la unificación de Hotesur y Los Sauces.
Ese fue el mecanismo de corrupción original. Desde el aparato del estado, Néstor y Cristina enriquecieron a empresarios que luego los enriquecieron a ellos. Lázaro y Cristóbal López son los casos más conocidos y groseros pero hubo varios. Resultado: todos mega millonarios con el dinero del pueblo argentino que se quedó sin rutas, cloacas, hospitales, escuelas y conexión de agua, por ejemplo.
Fue tan grande el robo del siglo que cada kilómetro de ruta hoy, varios años después cuesta la mitad de lo que costaba cuando operaba la banda liderada por Cristina. Con ellos costaba 4 millones, 600 mil dólares construir un kilómetro de ruta y actualmente apenas 2 millones 300 mil, exactamente la mitad. Conclusión: se robaban casi dos millones y medio de dólares por cada kilómetro que construían. Santa Cruz recibió el 12% de la obra pública y tiene el 0,7% de la población. Todo sea para robar para la corona de la reina Cristina. En las licitaciones se presentaban un par de empresas, todas del mismo dueño: Lázaro, que se levantó y anduvo como un potentado por años. Hoy hay rutas como la 19 en la que participaron 63 empresas en la licitación.
Hoy es un día histórico porque la foto que recorrerá el mundo es el cartel de los pingüinos saqueadores. Vinieron del sur a depredar las arcas del estado. Cristina nunca fue a visitar a los presos por ladrones ni dijo una palara solidaria sobre ellos. El destino le jugó una mala pasada y ahora son los presos tan sucios de dinero sucio los que la visitaron a ella en tribunales. Más allá de la jugada que diseñó una vez más en la puesta en escena, todos los fotógrafos y camarógrafos lograron encuadrar a ella como una punta del triángulo que se completaba con Lázaro Báez y Julio de Vido que estaban sentados dos filas más adelante. Cristina se sentó al fondo, en la última fila, lejos de Julio y Lázaro. Literalmente los mandó al frente. Como hizo siempre. Ella se lava las manos. Y ellos lavan dinero. Y como si esto fuera poco armó un escenografía donde se veía a Estela Carlotto y a Taty Almeida sentadas inmediatamente atrás del vidrio, como si fueran sus guardaespaldas ideológicas. Eso también dio vergüenza ajena. Profanar el sagrado tema de los derechos humanos para manchar los pañuelos blancos una vez más en un juicio de lesa corrupción. Pero no es la primera vez. Madres y Abuelas de Plaza de Mayo se prestaron a ese juego perverso que les hizo perder prestigio y una actitud ecuménica para colocarse la camiseta de un grupo corrupto y autoritario. Es una lástima pero es una realidad.
Confieso que también me provocó nauseas ver a esos ladrones de estado luciendo la gloriosa escarapela argentina. Se robaron la patria y ahora se hacen los patriotas. Cinismo e hipocresía celeste y blanco.
Ella no pudo evitar la foto que quiso evitar pero estuvo sentada lejos de su estado mayor del choreo y las coimas. Su gerente, Julio de Vido, su principal beneficiario, Lázaro Báez, el delincuente más burdo, José López el que quiso esconder los 9 millones de dólares en el falso monasterio y Carlos, el primo hermano de Néstor.
El resto de los acusados fueron personajes menores, pero parte del engranaje del ministerio de Planificación y de Vialidad que tuvieron que participar de la estafa. El más conocido es Abel Fatala que entró a la política de la mano de la bandera de la ética del Frepaso y se fue abrazo a Julio de Vido y manchado de negociados escabrosos.
El minucioso trabajo de los fiscales muestra datos increíbles. En un año, por ejemplo, Lázaro aumentó su patrimonio en un 12.127%. ¿Escuchó bien? Y adquirió bienes por 205 millones de dólares. Este malandra que es acusado incluso hasta por uno de sus hijos llegó a tener más de mil vehículos, más que una empresa de transporte, una flota de autos de alta gama importados y negros como la mafia y tantas estancias y tierras como uno de los mayores terratenientes de la Argentina. Pero como era cómplice de los K, nunca fue acusado de oligarca. Los fanáticos negacionistas ven a Lázaro igual que Néstor y Cristina, revolucionarios a favor de los pobres.
Hoy es un día histórico porque finalmente comenzó el juicio después de 51 presentaciones, recursos de quejas, pedidos de nulidad o apelaciones procesales destinadas a demorar todo lo posible las cosas y evitarle este mal momento a la arquitecta egipcia. NI hablar de la última maniobra burda, con la Corte Suprema protagonizando un papelón moviendo el voluminoso expediente en carretilla de aquí para allá en un intento de congelar las cosas. Finalmente todo fue abortado por el terremoto de indignación popular que recorrió el país en forma de cacerolazo y de críticas de políticos y juristas.
Hoy es un día histórico porque este es el primer juicio oral donde Cristina tuvo que poner la cara y el cuerpo. Pero en total tiene 5 juicios orales en marcha producto de 11 procesamientos y dos pedidos de prisión preventiva, uno que la Corte dejó firme y que no se cumple por los fueros que tiene como senadora.
Todo empezó hace 11 años con una denuncia de Elisa Carrió, cuando no. En el 2016 Vialidad aportó datos y carpetas que aceleraron las cosas. Hoy el jurado del Tribunal Oral Federal 2, integrado por los doctores Jorge Gorini, Rodrigo Martínez Uriburu y Andrés Basso tiene la responsabilidad de dictar sentencia y eso sucederá en un año aproximadamente. Nadie puede dudar de los jueces que fueron designados bajo el gobierno de los Kirchner. El presidente Macri no designó a ninguno de ellos. El fiscal Diego Luciano también hizo un trabajo muy sólido y valiente.
En estos meses se desató un verdadero tsunami contra Cristina. La cantidad de información y documentación que aportaron los arrepentidos ante la justicia dejaron desnuda a Cristina. La tienen acorralada. Está claro que cuando Néstor se murió, ella asumió la conducción política de su espacio pero también la gerencia administrativa de coimas, lavado y mega corrupción de estado. Nunca se cometieron tantos delitos, por tanto dinero y durante tanto tiempo. Los Kirchner batieron todos los records de bulimia por el poder y por el dinero y produjeron los 12 años de mayor corrupción de la historia argentina y, probablemente, del mundo. Laura Alonso, que conduce la Oficina Anticorrupción, dice que están en Olimpo, junto a los mayores cleptócratas del mundo. Al lado del matrimonio de dictadores de Filipinas, Ferdinando e Imelda Marcos.
Es un día histórico porque Cristina quedó atrapada y sin salida entre la posibilidad de volver al poder por la urnas o ir a la cárcel por la verdad y la justicia. Del pueblo argentino depende.
Alberto, testaferro o sepulturero – 20 de mayo 2019
Yo he sido, soy y seré muy crítico de Cristina Kirchner. No es un por un tema personal. Considero que ella es la persona que más daño le hizo a la democracia argentina y la que más daño le puede seguir haciendo si vuelve al poder. Hablo de la asociación ilícita que lideró para perpetrar un colosal sistema de corrupción nunca visto y saquear en forma serial al estado. Hablo del chavismo kirchnerista que pretendió y pretende instalar con amenazas e intimidaciones feroces a opositores y periodistas independientes. Hablo del odio militante con el que produjo la fractura expuesta de la sociedad que tiene su origen en sus características personales de soberbia, maltrato y mezquindad, pero que justificó con la ideología del nacional populismo.
Insisto: Yo he sido, soy y seré muy crítico de Cristina Kirchner.
Y esta columna será una de las más duras contra Cristina. Salvo que esta vez la voy a construir no con mis palabras, sino con las de Alberto Fernández a quien ella le ordenó ser candidato a presidente de la Nación. De entrada nomás, le privó de hacer el primer anuncio. Lo hizo ella en un hecho inédito en la historia política. Ella lo colocó como su testaferro en el primer lugar de la boleta. Ella está acostumbrada a manejarse con testaferros.
Por eso creo que la nueva fórmula del kirchnerismo es menos de lo mismo. La presencia de Cristina sigue produciendo el mismo espanto y Alberto no suma un solo voto. Solo agrega su bajo nivel de conocimiento, su falta de carisma y empatía con los sectores más humildes y una volatilidad de pensamiento que algunos definen como oportunista, otros como impostor y algunos como “camaleón”. Alberto acusa a Macri de neoliberal pero Alberto fue funcionario de Menem y socio político de Cavallo.
También parte del dispositivo de Duhalde, luego de Néstor y de Cristina y después fue jefe de campaña de Sergio Massa y de Florencio Randazzo al que llevó al fracaso de 5% de los votos. La perinola partidaria de Alberto hoy cayó nuevamente en el equipo de Cristina.
Es que siempre fue un monje gris que se manejó en las sombras, fingiendo ser un hombre de diálogo cuando en realidad fue el ejecutor de varias de las acciones de mayor nivel de agresividad y ataque a los medios y a los políticos que no se subordinaron a los K. Hacían ese jueguito del policía bueno y el policía malo con Néstor. El ex presidente te tiraba con misiles y después aparecía Alberto para llevarte curitas y algodón.
Un juego de pinzas que ahora intentan repetir con Cristina.
Con el tema de la justicia quedó muy claro. Amenazó a varios jueces que no son chupamedias de Cristina y les avisó que “van a tener que dar explicaciones de las barrabasadas que hicieron”. Avisó a que jueces les va a cortar las bolas, según el humor de Alejandro Borensztein. De hecho, la Asociación de Magistrados emitió un duro comunicado contra su actitud anti republicana y desafiante.
Insisto: Yo he sido, soy y seré muy crítico de Cristina. Pero hoy voy a utilizar los palazos que Alberto le pegó a Cristina para demostrar la debilidad de Cristina que se vio obligada a elegir a alguien con el que se estuvo tirando dinamita durante una década.
Es muy ilustrativo recurrir al archivo para recordar que opinaba Cristina de Alberto al que denunciaron como lobista de Repsol. Lo canalizó a través del para periodismo del pauta dependiente Diego Gvirtz. El programa 67 chorro (como lo bautizó Lanata) lo tuvo varias veces en su mira y le disparó munición gruesa.
Conviene recordar que Alberto fue también lobista de Cristóbal López con factura por sus servicios y todo y actualmente es el abogado defensor de quien, entre otras estafas, se robó los 8 mil millones que debía retener y enviar de inmediato al estado como impuesto al combustible.
Los escraches de la tevé K contra Alberto eran parte de la guerra y en respuesta a los sablazos que él le tiraba a Cristina. En una recopilación de tuits el actual compañero de fórmula que ungió Cristina decía que los peronistas no debían ser aplaudidores porque ella no era comandante “ni el resto somos reclutas”, que Cristina busca subordinar la justicia y que su gobierno es psicótico y ella también actúa como una psicópata. ¿Fuerte no? Agresiones de alto calibre. Otro tuit decía: “No estoy a la altura de Cristina. No suelo vivir en la fantasía de los soberbios. Es penoso como ella somete a las instituciones. A Néstor lo acompañé pero con Cristina es imposible”.
El perseguidor tuvo que beber la misma medicina y se transformó en perseguido. Lo denunció varias veces: “Ella estigmatizó a todo el que pensaba distinto y yo fui víctima de todo eso.”
Con los muchachos de La Cámpora tuvo fuertes choques más allá del pacto que acaba de firmar con Máximo. “Todos los militontos se creen revolucionarios y son tristes repetidores de mentiras”. Ese dardo les tiro a los camporitas. En el caso de la designación del general César Milani fue demoledor: “Que tozudez de Cristina. Se encaprichó con Boudou y pagó un enorme costo. ¿Cuánto pagará por sostener a un encubridor de desapariciones”.
Otro video antológico es cuando Alberto describe a Cristina como alguien que tiene una enorme distorsión de la realidad y recuerda aquella atrocidad de haber sostenido la mentira de Aníbal de que Alemania tenía más pobres que Argentina. La acusa de ser una negadora, terca y absurda que hizo el peor daño posible al invisibilizar a los pobres. Parece Elisa Carrió la que castiga a Cristina pero es Alberto. Elisa Carrió ya lo bautizó y le sacó la ficha: “Es Jack el destripador que viene a garantizar impunidad a los funcionarios k y a los empresarios de los cuadernos”
Ocurre algo insólito. Son tantos los cachetazos políticos que Alberto le pegó a Cristina por la televisión que Cambiemos podría hacer campaña solo con esos dichos. Uno de ellos no tiene precio: caracteriza de deplorable toda la acción institucional y el intento de copamiento de la justicia. Todo lo que pasó con el pacto con Irán y la muerte del fiscal Alberto Nisman, el desastre económico de Axel Kicillof al que ahora impulsa como candidato a gobernador y dice que le cuesta encontrar algún elemento ponderable del segundo mandato de la arquitecta egipcia. En eso coincidimos.
Cuando digo que la fórmula con Alberto es menos de lo mismo tiene que ver con el bajísimo nivel de conocimiento que tiene el ahora candidato a presidente. Mucha gente lo confunde con Aníbal y solo en el círculo rojo lo tienen presente como alguien que entre los empresarios llevaba y traía información. Un día Alberto recibió un repudiable escrache en el Patio Bullrich y algunos le gritaban insultos como si fuera Aníbal.
En un momento las apretadas contra Alberto (y el resto de las personas que tenían el coraje o la osadía de no coincidir con Cristina) era tal que los desafió en la televisión y aseguró que no lo iban a callar. Que no iba a parar sus denuncias contra lo peor de las políticas cristinistas como la ley antiterrorista, una base de datos para colocar a los sindicalistas que protestaban como si fueran pone bombas o la manera pornográfica con la que se estaban timbeando las reservas del Banco Central.
Hablando de canes, en la entrevista con Horacio Verbitsky,(a) el Perro, el jefe de la inteligencia informal de Cristina presenció cuando Alberto reiteró sus ataques con Bonadío, Ercolini y la doctrina Irurzun sobre prisión preventiva y dijo que va a tener que revisar varias sentencias que carecen de toda racionalidad jurídica. Para agregar datos a la confusión reinante, se conoció otro audio de una entrevista con María Julia Oliván donde Alberto hace 10 días dijo todo lo contrario de lo que defiende ahora. Manifestó su rechazo a que ella elija a alguien. Su argumento fue claro: “Si no es candidata a presidenta que se vaya a su casa. No es bueno que el presidente esté en la casa Rosada y el poder en Uruguay y Juncal”. Increíble pero cierto: Alberto Fernandez oponiéndose férreamente a lo que ahora apoya y protagoniza también, férreamente.
Disculpen la insistencia. Pero yo he sido, soy y seré muy crítico de Cristina Kirchner. El contador Víctor Manzanares sigue con su proceso de profundo y genuino arrepentimiento y le pidió a Cristina que haga lo mismo.
Difícil que Cristina tenga un gesto de reconocimiento y que pida disculpas por los delitos de corrupción y por el robo del siglo que encabezó con Néstor. Difícil, casi imposible que ella tenga un gesto de grandeza. Su hijo Máximo y todos los repetidores de mentiras (diría Alberto) plantearon que Cristina se bajó a la vice por generosidad y por desprendimiento. Una mentira gigantesca. Ella se bajó y tal vez se siga bajando porque tiene un alto nivel de rechazo social. ¿Pondrá al Coqui Capitanich en su lugar? Resulta que quisieron instalar que Cambiemos tenía un plan B. Y resultó que el plan B lo aplicó Cristina.
En realidad, es una manera más o menos elegante de huir y de disimular que no tenía la fortaleza para ganar las elecciones ni para evitar que las investigaciones judiciales en marcha la lleven a la cárcel. Es una manera sigilosa de pasar a retiro, de abandonar la política y dejar un testaferro llamado Alberto Fernandez que en el 2013 llegó a decir “el kirchnerismo está muerto”. Tal vez tenga razón y él sea su sepulturero.