Volvió de la muerte. Volvió a nacer. Se produjo su resurrección. Así, en términos bíblicos, José Luis Rodríguez, más conocido como “El Puma”, volvió a rugir con toda su fuerza. Volvió a cantar que es como decir que volvió a vivir. El teatro Fillmore, de Miami Beach lo recibió de pié, con una prolongada ovación, con banderas de Venezuela y con una emoción de lágrimas en los ojos.
El Puma estaba con un traje elegantísimo y un par de zapatillas que luego aclaró: “No me estoy haciendo el joven. A todos los trasplantados se nos hinchan los pies y estas botitas son por comodidad”. Un video desgarró el alma de todos. El Puma antes de entrar al quirófano en diálogo con su hija Génesis. Más que Puma parecía un pajarito herido. Agradeció a los familiares del donante del pulmón que lleva en sus entrañas y a los médicos y las enfermeras del Jackson Hospital que estaban sentados en lugares privilegiados de las plateas. Estuvo dos horas cantando y ni siquiera se lo notó agitado. Lució su voz cálida y potente de tenor e incluso su enojo ante alguna falla del sonido o de la electrónica. Quería que todo saliera perfecto. Carolina, su esposa del alma estaba entre bambalinas para asistirlo como siempre y hasta que la muerte los separe.
Cuando habló de Venezuela sus compatriotas lloraron recordando sus familiares que están padeciendo la tiranía narco dictatorial de Nicolás Maduro. El Puma dijo que Maduro “es el diablo y con el diablo no se negocia, se lo liquida”.
Por momentos hizo bailar a todo el mundo y sedujo a las mujeres de todas las edades, como en sus mejores tiempos. Ya tiene 76 años y 4 meses por eso su primer nacimiento, ya se lo comenté, se produjo el 14 de enero de 1943 cuando fue parido por Ana. El dice que volvió a nacer dos veces más: a los 33 años cuando descubrió su amor por Cristo y se sumó a la Iglesia Protestante y el 17 de diciembre de 2017 cuando recibió un doble trasplante de pulmón y pudo volver a respirar el aire ambiente. Mi impresión es que al Puma Rodríguez, nació por última vez el sábado pasado, sobre el escenario donde volvió a cantar y donde este año cantarán Willy Chirino y Oscar D’León, en el 1700 de la Avenida Washington.
Yo tengo el privilegio de poder cantar con fundamentos, igual que Sandro que ese es mi amigo el Puma. Porque tuvo la generosidad de invitarme a compartir el último “Día de Acción de Gracias” que pasó antes de ser trasplantado. Me permitió ingresar en su mundo familiar más íntimo. Y conocí a su cuñado, a su bella y generosa esposa Carolina Pérez, a su hija Génesis y a dos de sus mejores amigos venezolanos, dueños de medios de comunicación que fueron expropiados por el chavismo. Comimos exquisiteces, y en honor a mi condición de judío, el Puma leyó una oración al rey David que estremece por lo profunda y por su colosal vuelo literario.
El Puma, aquella noche, respiraba con mucha dificultad el oxígeno que le proporcionaba a través de unas mangueritas de plástico “una bombona”, como ellos llaman al tubo que arrastraba con rueditas de aquí para allá. En ese momento, el Puma tenía la cabeza abierta de su talento pero su físico era el de un nene de tres años. Un pajarito herido. No se podía ni vestir solo. La silenciosa y traicionera fibrosis quística le había deteriorado su cuerpo y había cercenado gran parte de su vida cotidiana. Todos brindamos por nuestras patrias y nuestros seres queridos. Y por la libertad que es el principal oxígeno de los pueblos. Nos dimos un abrazo duradero y por supuesto le desee lo que ocurrió hace 3 días: que volviera a cantar. El deseo se hizo realidad. Ahora es feliz y puede hacer feliz a la gente que lo admira.
Siempre estuvimos en contacto. Mi hijo Diego y yo admiramos mucho al Puma. Y él dijo varias veces que mientras estuvo en Argentina se hizo adicto a “Los Leuco” y a mis columnas de esta querida radio Mitre. Hoy la columna está dedicada a él. A su dimensión de artista y a su coraje cívico de ciudadano. Porque compartimos el rechazo visceral a todo tipo de autoritarismo y de violación a los derechos humanos. Despreciamos las dictaduras de derecha y de izquierda. El Puma mamó ese amor por la democracia desde la cuna. Ana su madre, el gran amor de su vida, no sabía leer ni escribir. Aprendió de grande para leer la biblia y militar en política. La dictadura feroz de Marcos Pérez Jiménez la encarceló, la torturó y la obligó al exilio. Ella escapó a Ecuador para salvar su vida junto a dos de sus hijos más chicos. El más pequeño de los once hijos era José Luis que vio a su madre llorar el destierro pero no aflojar en la lucha. Cuando pudieron regresar al barrio de Santa Rosalía de Caracas, el cachorro de Puma ingresó al secundario donde se recibió de técnico electricista.
Su padre, un comerciante español, murió cuando él tenía apenas 6 añitos y por eso tuvo que salir muy tempranamente a la calle, a trabajar de lustrabotas.
Pero tenía destino de cantor. De juglar. De a poco construyó una carrera que lo llevó a la cima de la canción hispano parlante a puro bolero, balada, merengue, cha cha cha y pop latino.
Empezó entonando emocionado en los actos escolares, en las serenatas de la seducción romántica, en los villancicos silvestres del vecindario. La pobreza lo perseguía de cerca. Pero nunca abandonó su sueño. Los discos fueron vendiendo cada vez más, las telenovelas convocando mayor audiencia, los festivales lo invitaban como figura. Saltó a España de la mano de Manuel Alejandro. A México con Lucho Gatica. A Brasil, a la Argentina de la mano de Héctor Maselli y en estos tiempos de Rubén Carrá, nuestro querido Banana y su maravillosa familia.
Actuó en los lugares más codiciados y con los artistas más brillantes. En Miami hizo un Teletón con Jerry Lewis, grabó “Torero” a dúo con Julio Iglesias y antes de la operación, su amigo Ricardo Montaner le produjo un disco homenaje en el que cantaron desde Chayenne hasta Soledad pasando por Axel y Carlos Rivera. El Puma cantó sentado, con la manguerita salvadora al lado y tuvo que hacer un esfuerzo descomunal porque sus pulmones ya estaban estrujados. Fue un parto. Le decía a Montaner:
“apurate que no llego a grabar. Siento que me muero”.
En 1988 apoyó la reelección de Carlos Andrés Pérez, un adeco, un socialdemócrata amigo de Alfonsín. Aquí fue jurado de La voz Argentina por Telefé en el 2012 y con su simpatía y sensibilidad, terminó de ganarse el corazón de los argentinos.
Un día maldito en pleno concierto se dio cuenta que le faltó aire para llegar a la última nota. Después le confesó a Jaime Bayly que tenía esa enfermedad incurable que te lleva a la tumba. Intentó una terapia con células madres pero fracasó.
Finalmente decidió someterse al trasplante. El que espera desespera. Y el Puma desesperó pero se mantuvo firme en sus ejercicios, en su comida y medicina con la ayuda de su fé. A todo el mundo que lo saludaba, le deseaba bendiciones. Se hizo más creyente todavía. Fue una vez al quirófano de madrugada pero finalmente esos pulmones que llegaron no eran compatibles y tuvo que volver con la esperanza más frágil. Hasta que una madrugada el médico argentino Nicolás Brozzi le dijo: “Ahora sí, vení ya”. Brozzi nació en Chubut, a los 23 años se recibió con medalla de honor en medicina de la UBA, fue residente del hospital Italiano y del hospital de Ohio donde se formó su admirado Favaloro. Hoy trabaja con el doctor Matthias Loebe en el departamento de trasplante de Jackson Memorial de Miami.
La intervención quirúrgica fue sumamente exitosa. Siete médicos dieron buen combate durante horas. Y el día que el Puma abandonó el sanatorio dio una conferencia de prensa donde nos hizo llorar a todos por el desgarro de su agradecimiento. Contó que le pedía a Dios que le regalara unos meses más. “No me quiero ir así”, rezaba por las noches su deseo. Después, el más grande de la historia de la televisión latinoamericana, Don Francisco le mostró en su programa un video de archivo donde un pumita joven y potente cantaba con su madre en el piano. Y regresaron las lágrimas. Pidió disculpas: “Me volví un llorón empedernido”. El día que salió de la terapia intensiva dijo: “Estoy de vuelta. Ya no tengo la vida pendiente de un hilo”. Mil veces reflexionó sobre el valor de la familia, el amor, el trabajo y la vida en democracia y confirmó que la vanidad y el orgullo eran dos objetos para tirar a la basura.
Se puso a estudiar música y canto. Para reeducar su voz con clases de foniatría y rehabilitar su físico y aprender nuevamente a respirar. Ahora se va de gira por el mundo. El sábado dio a luz su cuarto y definitivo nacimiento. Al Puma me une el afecto, la admiración y el deseo de ver una América Latina sin tiranos que conspiren contra el progreso de los ciudadanos. Que no haya ni censuras, ni corruptos, ni crímenes ni pobreza. Hoy todos somos venezolanos. Hoy además, yo levanto la copa para decir una vez más, felicidades Puma querido. Felicitaciones por tu vuelta tan exitosa a los escenarios. Ojalá Maduro se vaya pronto. La noche del sábado no la olvidarás jamás. Como tanta gente que rezó por vos y se fue cantando y bailando “Agarrensé de las manos”, casi como un himno. Casi como un rezo.
La estrella de Schiaretti – 13 de mayo 2019
Nació una estrella. Más de un millón de cordobeses parieron en las urnas al referente político más poderoso de la Argentina después de Mauricio Macri y Cristina. Juan Schiaretti fue elegido, por una mayoría histórica, para gobernar la provincia por tercera vez. Fue plebiscitado y va estar cerca del 57% de los votos positivos cuando la junta electoral reste del conteo los sufragios en blanco, como ordena la Constitución.
Por cierto que no me olvido de la potencia electoral y de gestión de María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta. Pero ellos integran el mismo equipo de Cambiemos y por lo tanto suman a la misma camiseta amarilla. La singularidad de Schiaretti es que irrumpe en el escenario nacional, tan lejos de la ex presidenta como del actual. Y acaba de conseguir un porcentaje de votos record en el peronismo cordobés, una diferencia que no tiene antecedentes con el segundo, Mario Negri y, como si esto fuera poco, lograron apropiarse de una de las joyas de Cambiemos: La ciudad capital de Córdoba. Desde 1973, con Juan Carlos Avalos que un peronista no estaba al frente de la capital mediterránea. Hay que aclarar que en 1999, asumió Germán Kammerath, un hombre de la Ucedé en el dispositivo del menemismo.
Para medir la dimensión de la victoria de Schiaretti hay que decir que Córdoba es el segundo distrito del país con casi el 9% del padrón electoral y que hace más de 20 años que gobierna junto a quien fuera su compañero de proyecto, el recientemente fallecido, José Manuel de la Sota. Schiaretti ahora tendrá mayoría calificada en la Unicameral, se impuso en 25 de los 26 departamentos y en la cuna donde nació Cambiemos, en Marcos Juárez, recibió el apoyo del 54% de los votantes.
Vamos a ver ahora que caminos elige Schiaretti. Pero es el que mejor está posicionado para ser el director técnico de un equipo que pretende pelear el 27 de octubre para colocar un candidato no kirchnerista ni macrista en la segunda vuelta. Los más audaces arriesgan que hasta podría ser el mismo Schiaretti si deja al vice gobernador a cargo de la provincia y lo presenta como un gesto patriótico para potenciar lo que el definió como un peronismo que debe auspiciar una coalición “plural, democrática, progresista, federal y republicana”. El negó esa posibilidad de ser candidato a presidente pero en su discurso de tono presidencial fue mucho más a fondo en sus definiciones al reconocer que “No habrá república sin el peronismo y no habrá futuro del peronismo si no es republicano”. Propuso un movimiento con raíces en Perón y Evita y la justicia social y el rol del estado, pero apoyado en la moderación, los consensos, la libertad de prensa, la división de poderes y los derechos humanos”.
Para decirlo en dos palabras: quiere construir un peronismo que gobierne sin autoritarismo ni arbitrariedades y que si le toca perder, colabore con el que gane como han hecho con Mauricio Macri con quien tiene una buena relación personal desde que ambos estaban vinculados a la industria automotriz.
Por eso digo que los grandes derrotados han sido Macri y Cristina. Porque Schiaretti tiene la llave para edificar una tercera opción. Veremos si lo logra. Porque hasta ahora nadie lo pudo hacer. Ni Lavagna, ni Massa ni Urtubey tienen números que les hagan tener esperanzas de entrar en un balotaje. Por ahora, insisto. En la foto de hoy. Porque a partir de ahora va a jugar la economía, si mejora o sigue cayendo, los errores de Cristina y las brutalidades de sus fanáticos y la nueva conducción del peronismo histórico de Schiaretti y una suerte de liga de gobernadores peronistas que se van a juntar en estos días.
Schiaretti es una mezcla de técnico y militante. Se formó tanto en la empresa privada, en la secretaría de industria de Domingo Cavallo como en la militancia humanista de centro izquierda de la universidad de los 70. La dictadura lo persiguió, y luego de un atentado a balazos, tuvo que exiliarse en Brasil donde creció en su capacidad administrativa y de gestión. Tuvo una gran relación con dos empresarios de fuste: Piero Astori de la Fundación Mediterránea y Franco Macri, en ese momento, del grupo SOCMA.
Schiaretti no tiene prejuicios en proclamarse orgulloso de ser subteniente de reserva ya que egresó del Liceo Militar General Paz ni en reconocer su dolor “por los 30 mil compañeros desaparecidos”. Dice que carece de rencor y que cumple a rajatablas sus obligaciones: “Esta provincia no defaulteó ni cuando defaulteó la Argentina”.
Tambíen dejó claro que es un administrador responsable y defensor de los equilibrios fiscales pero que eso no lo convierte en un liberal. No cree en la teoría del derrame. Cree en un estado fuerte y participativo que sea promotor del crecimiento privado y del desarrollo social de los que menos tienen.
Es difícil que haga declaraciones. Prefiere hablar con hechos y obras públicas como la extraordinaria circunvalación que modificó el tránsito, la autoestima y la calidad de vida de Córdoba. Pero cuando habla tampoco suele hacer personalizaciones. Aporta ideas más que adjetivos calificativos sobres sus pares. No necesita diferenciarse de Cristina porque ya lo hizo durante el ejercicio del poder. Los Kirchner castigaron a Córdoba durante su gobierno que fue un defensor de los productores agropecuarios en la guerra que Cristina le declaró al campo y perdió por paliza en todos los planos.
No digo que Schiaretti sea una gobernador perfecto ni que su transparencia sea impecable. Luis Juez suele acusarlo de haberle robado la elección en 2007 cuando le ganó por algo más de un punto.
Si es un cordobés hasta “el caracú”, como decía su padre y un orgulloso nativo de un barrio popular como Talleres Este.
Cambiemos hizo un papelón colosal en Córdoba. Su fractura y poco respaldo de votos, no fue la causa del fracaso. Fue la consecuencia del desprecio por la construcción política tradicional de un ala del gobierno liderada por Marcos Peña. Mauricio Macri no es inocente porque el lo dejó hacer. O mejor dicho lo dejó no hacer y dijo que eran “sus ojos, etc, etc”. Pero Cambiemos desde el poder no fue capaz de institucionalizar en mesas plurales el crecimiento de Cambiemos. Ya perdieron la ciudad de Córdoba y van a perder la ciudad de Santa Fé. Ni siquiera trabajaron mal políticamente. No trabajaron.
Otra importante mala noticia fue para Cristina. Nunca lograron construir una fuerza importante en Córdoba que lograra más del 20 % de los votos y no tuvieron otra posibilidad que bajar sus listas para no evidenciar la debilidad de llegar en un cuarto lugar. Algunos quisieron justificarse diciendo que no quisieron quitarle votos a un peronista como Schiaretti. Pero los soldados de Cristina se la pasaron diciendo que Schiaretti era tan enemigo de Cristina y tan liberal como Macri. Por eso Cristina es otra gran derrotada igual que Macri.
Hilando fino también hay que decir que fracasó el radicalismo que cree que tiene futuro afuera de Cambiemos. Es cierto que no han sido valorados como corresponde por el PRO. Pero afuera de la coalición de gobierno solo existe el desierto, por ahora. Ramón Mestre lo reconoció con todas las letras: ahora mi vida política empieza de cero.
El presidente Macri, tiene una nueva oportunidad: en el 2015, sacó 13 millones de votos en la segunda vuelta y venció a Daniel Scioli. En Córdoba lo votaron 3 de cada 4 cordobeses y sumó casi un 72% difícil de igualar. Por eso la gran pregunta es a quien votarán en octubre los que ayer votaron por Schiaretti. Si no aparece una verdadera y competitiva tercera opción, muy posiblemente, esos votos van a ir en una 80 % para Macri y solo en un 20 para Cristina. Pero son solamente conjeturas con apoyatura en la historia reciente.
Schiaretti dijo una verdad: la grieta puede servir para ganar elecciones pero no para gobernar. En Córdoba logró quebrar esa división. A nivel nacional el desafío es mucho más complejo.
Ayer nació una estrella de la política nacional: Juan Schiaretti, conocido como “El Gringo”. Veremos si su brillo puede ayudarlo a construir un peronismo a su imagen y semejanza. Porque más allá de las elecciones, Argentina necesita un peronismo dentro del sistema, lejos de las mafias los patoteros y los corruptos como Cristina.
Santiago querido – 3 de mayo 2019
La última encuesta de Poliarquía, realizada entre líderes de opinión, colocó a Santiago Kovadloff en el primer lugar, entre los intelectuales y científicos más destacados del país por encima de Beatriz Sarlo, Juan José Sebrelli, Gabriel Rabinovich, Facundo Manes, Pablo Gerchunoff y Juan Martín Maldacena.
Los saberes de Kovadloff son tan diversos que muchos, no saben cómo definirlo. ¿Es filósofo, poeta, ensayista, traductor? Es todo eso junto, pero falta una palabra mayor para calificar su estatura ética y republicana. Es un terapeuta de las enfermedades psicológicas de la patria y un custodio permanente de las ideas que vienen a refundarla. Como un candelabro, una menorá, para decirlo en hebreo, Kovadloff sostiene la luz que ilumina todas las oscuridades.
Santiago además es una persona que disemina por la vida, semillas de afecto y abrazos con todo el cuerpo. Confía en que florezcan en la tierra fértil de Argentina. Su porte elegante, su voz seductora y potente, suele despertar los suspiros de las mujeres. Pero él tiene su corazón y su vida entrelazada y eterna con Patricia, su compañera ideal.
La tesis con la que se recibió en Filosofía y Letras fue sobre Martin Buber y se llamó “El oyente de Dios”. A partir de ahí construyó una trayectoria difícil de igualar. Es académico de la lengua en Argentina y miembro correspondiente de la Real Academia Española. Fue designado para abrir el Congreso de la Lengua que se hizo en Córdoba junto al premio nobel Mario Vargas Llosa. Es profesor honorario de la Universidad Autónoma de Madrid.
Tuvo que exiliarse cuando la dictadura de Videla venía degollando libertades y aprovechó para perfeccionar el portugués con el que tradujo al castellano a próceres como Fernando Pessoa y Vinicius De Moraes. Al revés llevó al portugués textos de Joan Manuel Serrat y Les Luthiers. Pocos saben que también es un tierno autor de relatos para niños. Muchos saben de sus textos memorables: “Las huellas del rencor”, “El silencio primordial” o “La Nueva ignorancia” y “Locos de Dios”.
Sus tesoros son la sonrisa de su mujer al despertar, su intercambio intelectual y sensual con ella, y el yacimiento de amor entrañable por sus hijos, Diego que vive en Londres, Valeria y Julia. Eduardo Galeano, en “El libro de los abrazos”, cuenta que cuando Santiago llevó a conocer al mar a su hijo, el chico atropellado por la inmensidad y la belleza, le pidió a su padre que lo ayudara a mirar. Ese día Diego hizo su primer poema.
La biblioteca de su casa está desborda de libros muy antiguos que Santiago acaricia como a un bebé. Pero la reliquia que venera, tiene que ver con sus genes. Es un samovar del níquel y cobre fabricado en 1898 que de pibe él llamaba “la casita del té” y que estaba en la casa de sus abuelos donde el idish era una campanita de alegría. Los cuatro vinieron de Rusia, de Odesa y de Kiev, huyendo de los pogroms zaristas. Tal vez por eso, Santiago tiene marcado a fuego la palabra libertad en sus neuronas.
Arriba de los escenarios muestra su carisma comunicativo. En el teatro dirigido por su hija o en el café concert bajando a la tierra y a la seducción de las personas comunes a Borges, Cortázar o el mismo Pessoa acompañado por músicos de aquellos. Su firma está en todas las solicitadas a favor de la República y las mentes abiertas y en contra de todo tipo de fanatismos. Su cuerpo está en todas las manifestaciones que pelean por una justicia ejemplar que esté a la altura de lo que necesitamos en este momento de la historia nacional.
Tal vez por eso, los kirchneristas lo atacaron y lo atacan tanto. Incluso alguno de los que fueron sus más brillantes discípulos. Es que los dogmáticos del autoritarismo presuntamente revolucionario y los negacionistas del robo del siglo K, no se pueden permitir dudar con las certezas que predica Santiago. Un energúmeno fascista como Juan Labaké, tuvo la caradurez de acusarlo de “traidor a la patria”, ridiculez que fue rápidamente desestimada.
Con mi hijo Diego, tuvimos el honor de que prologara nuestro libro “Cuidáte changuito”. Ahí dijo cosas que nos inflaron el pecho y el orgullo, con el título: “Dos hombres de palabra”. Y aseguró que Diego “ha entendido que significa heredar. Heredar es transformar lo recibido mediante los propios recursos creadores”.
Pero si de frases lúcidas se trata, se podría citar una montaña de Kovadloff. Yo elijo algunas:
• La muerte no es algo que va a sobrevivir. Uno viviendo se va muriendo y deja de morir cuando expira. Para poder morirse hay que estar vivo.
• La política es un ejercicio moderado de la maldad, pero a la vez es imprescindible porque sin ella no hay organización social.
• La Argentina es una sociedad donde la experiencia no logra transformarse en enseñanza.
Por todo esto, hoy le doy mi palabra a Santiago Kovadloff.
(va audio).