La verdad es que no abundan las buenas noticias en el campo de la educación. Por eso creo que cuando aparecen, hay que darles visibilidad. Para que sirvan como ejemplo, para que funcionen como una luz que nos ayude a salir de las tinieblas.
Las pruebas “Aprender 2018” evaluaron a 570 mil alumnos de 20 mil escuelas y el desempeño en lengua mejoró sustancialmente. Pero en matemáticas, todavía se nota todo lo que nos falta.
Pero seguro, seguro que es una buena noticia que el profesor Martín Salvetti sea finalista del Global Teacher Prize. Es algo así como el premio Nobel de la educación. ¿Quién es el profesor Salvetti? ¿Qué hizo para tener semejante reconocimiento?
Salvetti dirige una radio en Temperley cuyo objetivo es reducir una de las peores enfermedades de la educación: la deserción. Los chicos que abandonan y se pierden la posibilidad de entrar al futuro y al progreso individual.
Este profesor comprometido y creativo trabaja en la Escuela Técnica Nro 5 de Temperley y la radio, junto a otras iniciativas logró el milagro y el abandono escolar bajó del 24% a 2 %.
Martín es uno de los diez maestros del mundo nominados para este premio a la excelencia que otorga la fundación Varkey. Es el único argentino de esa lista admirable. Dentro de diez días sabremos si será el ganador. Pero al estar entre los diez mejores, ya ganó. Su idea se verificó en la práctica y eso es un triunfo que merece el premio de los alumnos, de los padres, de sus colegas y de toda la comunidad educativa. En la competencia, que se hace en Dubai tiene que dar una clase magistral ante la presencia de Bill Gates, Nicolás Sarkozy y Tony Blair, entre otras figuras mundiales.
El proyecto de la radio para los estudiantes pegó muchísimo. Generó entusiasmo, pasión, curiosidad. Es lo mismo que nos genera la radio a nosotros, que somos trabajadores de este medio incomparable. El Negro Hugo Guerrero Martinheitz decía que la radio “Es el teatro de la mente”. Nadie puede resistirse porque es la imaginación al poder que sacude nuestras neuronas.
Arrancaron bien de abajo con un par de micrófonos y con lo mínimo indispensable para pasar música. Pero fueron creciendo, llegaron consolas, auriculares, la doble casettera tan deseada y Martin, el profe empezó a enseñarles periodismo y a armar programas de radio. Había que ver los recreos con los chicos asomando sus narices y sus ojitos a La Cinco. Así se llama la radio, la Cinco.
La escuela hoy tiene 1.400 alumnos y un orgullo grande como una antena de radio: solo desertan el 2 %, un porcentaje muy por debajo del promedio provincial. Seguro que no fue solo la radio la que logró ese salto de calidad. Pero la radio fue uno de los motores. Tuvieron varios premios que les permitieron mejorar su tecnología. Hoy la FM 88.5 transmite las 24 horas y durante el horario escolar están al aire los programas que hacen los alumnos.
Ariel está en cuarto año y se metió en la radio desde que ingresó al colegio. Hoy es operador y hace un programa donde hablan de animé, de películas, de you tuve y de todo lo que les interese. Los chicos dicen que la radio los mantiene unidos, activos, adentro de la escuela y no en la calle pensando y haciendo cualquiera. Hacen cosas productivas, se sienten útiles. Hacen pasar el estudio de las materias por informes para la radio y eso les hace aprender los temas mucho más que las clases tradicionales. Les ayuda a descubrir sus vocaciones.
Martin, el profe, va a competir y tiene esperanzas de ganar. Su proyecto es inclusivo, replicable e innovador. Alumnos de otras 24 escuelas visitan la radio para tratar de imitar la iniciativa. Compite por el Nobel de la docencia y la educación. Ojalá pueda dar la vuelta olímpica. Pero para nosotros, el profe Martín Salvetti, ya ganó.
Como ganaron los chicos de la villa 31 con la instalación de la escuela pública más moderna de la ciudad. Esta es otra noticia extraordinaria que le comenté hace poco. Tiene el nombre de la libertad y la literatura, se llama Polo Educativo María Elena Walsh. Tiene 3 pisos, paneles solares, sillas ergonómicas y aulas interconectadas y adaptables a las necesidades. Aquí también el enemigo principal es el mismo que el profe Salvetti combate en Temperley: la deserción, ese cáncer que condena a los chicos a la calle y los deja inermes frente a todo tipo de flagelos como la droga y la delincuencia.
Hay salas de robótica y computación que seguramente enviarán alumnos a las salidas laborales y a la dignidad humana. Las pantallas son de última generación y los chicos están fascinados. Es la primera institución pública y de jornada completa dentro de la villa 31 donde también se está edificando la imponente sede del Ministerio de Educación de la Ciudad. Es una obra de 26 mil metros cuadrados y que es todo un símbolo del rumbo que le dan a la educación en la Ciudad.
Esta es la mejor manera de combatir la pobreza y la desigualdad. No hay nada más progresista que abrir escuelas en los lugares donde hay más necesidades básicas insatisfechas.
Estas dos experiencias, la de Temperley y la de la villa 31 son apenas dos granitos de arena pero son muestras de que se puede. Van en el rumbo correcto para afrontar tantos problemas que paso a enumerar:
1) La mitad de los chicos que empiezan el secundario no lo terminan. Y de los que van a la universidad solo se reciben 20 de cada 100.
2) Vamos a las encuestas y nos desayunamos que solamente para el 4% de los argentinos la educación es el principal tema de preocupación. Nuestra educación es pésima pero no nos importa.
Está muy mal que no nos demos cuenta que la falta de educación es la madre de todos los problemas, pero que además, se puede convertir en la madre de todas las soluciones.
Albert Einstein dijo: “Si la educación les parece cara, prueben con la ignorancia”. Los datos del fracaso educativo de la década aplazada dan vergüenza ajena y meten miedo sobre el tipo de sociedad que estamos construyendo o en realidad sobre la forma en que estamos destruyendo a la sociedad que nos dejaron nuestros padres.
No es ninguna novedad que nuestros mejores años fueron los mejores años de la educación argentina. Fuimos ejemplo en el mundo. Tenemos 5 premios Nobel, tres de ellos en ciencias y Brasil, por ejemplo, no tiene ninguno. Cuando los maestros y los profesores empezaron a perder prestigio social, o el respeto de los gobernantes, la Argentina se vino a pique. Hay que volver a poner de pie a los maestros para que se conviertan en pilares del país que viene. De un país donde un joven tenga más posibilidades de estar en clases o en el trabajo que robando o en la cárcel.
Ya en su época, Sarmiento decía que si no se educa a la gente por una razón de estricta justicia, por lo menos, se la debería educar por miedo. Es casi un teorema: lo que se malgasta en educación se multiplica en inseguridad. Un ex ministro dijo que mantener a un chico preso un año en un instituto es más caro que pagar los 13 años de escolaridad. Soy un convencido de que la educación es el instrumento más maravilloso que se conoce para combatir la indigencia, la marginalidad, la pobreza, la desocupación, la droga y el delito. No hay debate ni desafío más importante. Don José de San Martín decía que la educación era el ejército más poderoso para pelear por nuestra soberanía. Por eso estoy convencido que debe ser un tema de estado y no de partido. Para convertirlo en una epopeya nacional de todos los argentinos sin distinción de ningún tipo. Solo los mal nacidos pueden oponerse a que cada hermano que habita esta patria tenga la posibilidad de igualar sus oportunidades con los demás y educarse. Nuestro sueño colectivo debe ser el de iluminar tanta oscuridad. De convertirnos en predicadores de la civilización contra la barbarie. Necesitamos una revolución educativa con los docentes como abanderados y los padres como escolta. Y el aporte de la sociedad civil. Un rediseño absoluto del sistema. Hay mucho por hacer. Construir el mismo amor por la libertad que por la ley. Que sean dos caras de la misma moneda. La educación debe ser prioridad nacional. Todos los derechos a los más necesitados y todas las obligaciones también. Para sembrar ciudadanía y recoger una mejor democracia. Por la deserción cero. Más todavía, por la ignorancia cero. Es por nuestros hijos que es una forma diferente de nombrar a la patria que viene. Ese color blanco de los guardapolvos es el color de la esperanza.
La enfermedad de Florencia Kirchner – 14 de marzo 2019
Cristina viajó esta madrugada a Cuba para ver a su hija Florencia que está enferma.
Así lo reveló su madre mediante un video donde no explicó cuál es la afección específica, pero parece grave ya que dijo que “no puede estar sentada ni de pié por mucho tiempo” y que, por ese motivo, le prohibieron que abordara un avión para regresar a la Argentina.
El documental de 5 minutos agrega que la salud de Florencia “fue devastada, y sufrió un brutal estrés, producto de la persecución feroz a la que fue sometida por ser la hija” de Néstor y Cristina.
La ex presidenta contó toda la historia previa de cómo ella llegó a La Habana invitada al Festival de Cine donde recibió un premio por ser coguionista de la película “sobre la trágica muerte de Santiago Maldonado”. Repito textualmente. No dijo ni el asesinato ni la desaparición de Maldonado. Dijo la trágica muerte de Maldonado. Pero ese es un detalle. Lo importante es que Cristina responsabilizó a la justicia por violar los derechos ciudadanos de los opositores al gobierno de Macri y también de los hijos de los opositores. “Es muy terrible que a una joven la acusen de haber ingresado en una asociación ilícita el mismo día que murió su padre”, argumentó la ex jefa del estado. Al final, Cristina pide a los que los odian o que “nos ven como enemigos que se metan conmigo pero no con ella, no más con ella, por favor”.
El material audiovisual tiene imágenes editadas muy profesionalmente, casi como una pieza publicitaria con fotos de la familia Kirchner y el relato en off de Cristina. La voz, como no podía ser de otra manera está cargada de angustia y dramatismo.
Vamos a ser muy respetuosos como siempre ante una situación personal de gravedad de cualquier persona. Corresponde ser prudente y hacer votos por la rápida mejoría de Florencia. No le deseamos el mal a nadie. Y mucho menos a una chica de 29 años.
Eso hay que decir con toda claridad.
Pero también debe ser parte del análisis el contexto en el que Cristina dio la noticia.
El primer tema, lo comentamos más de 100 veces. La persecución política a Cristina, sus hijos, sus testaferros y sus funcionarios no existe. Hay una justicia que funciona que tiene pruebas documentales y testimonios contundentes de arrepentidos que estuvieron años en el círculo de mayor confianza de Cristina.
Todos coinciden en describir el mecanismo pornográfico de la asociación ilícita liderada primero por Néstor y luego por Cristina para saquear al estado y enriquecerse en forma ilegal y colosal. A Cristina y todos sus allegados no los persiguen por sus pensamientos. Los investigan por los delitos que cometieron como nunca antes en la historia argentina democrática. Eso que quede claro.
Uno de los puentes más sólidos entre Cristina y el Papa Francisco, el ex embajador Eduardo Valdés hizo declaraciones en el sentido de que sabía que Florencia estaba mal pero no que era tan grave. Aseguró que Florencia sufre un cuadro de anorexia y stress y que tenía “ataques de pánico” por la posibilidad de ir presa. Después aseguró que hacía mucho que no la veía a Cristina tan golpeada por la situación.
Y el tema clave para dejar bien claro es que nadie se mete con su hija. Fue la propia Cristina la que la metió en las causas judiciales. Es por eso que su hija está procesada tanto en la causa Hotesur como en Los Sauces. Y tiene que explicar de dónde sacó los casi 5 millones de dólares termosellados que se encontraron en su caja de seguridad. Comprenderá Cristina y su militancia que no es habitual que un joven de 29 años tenga 5 millones de dólares guardados.
No fueron los jueces los que involucraron a Florencia. Su familia resolvió colocarla en los directorios de las empresas truchas e involucrarla en esos negocios sucios más allá de que Florencia haya dado o no su consentimiento.
Lo que realmente preocupa a la madre es que la hija no tiene fueros para evitar ir a la cárcel. El 17 de octubre pasado, en Merlo, el intendente Gustavo Menéndez amenazó a la justicia con este tema. Dijo textualmente: “Todos sabemos que Cristina y Máximo (que estaba a su lado en el escenario) tienen espalda. Pero ojo con lo que hacen con Florencia. Estamos mirando lo que están haciendo. No vaya a ser cosa que crean que el pueblo va a permanecer con los brazos cruzados.”
Desde ese momento los K tenían el temor de que el juez Julián Ercolini dispusiera la detención de Florencia. Por eso Menéndez amenaza con una pueblada o con hacer tronar el escarmiento si eso ocurre.
Le recuerdo que Margarita Stolbizer, le solicitó al juez que confiscara y rematara los bienes de la familia.
Hay que decir que Florencia nunca tuvo mucha militancia. Estuvo con La Cámpora en algunos actos, y tuvo a su hija Helena con el militante Camilo Vaca Narvaja, nombre y apellido de revolucionario setentista. Ahora está separada.
Tanto Hotesur como Los Sauces ya fueron elevadas a juicio oral y Cristina y sus hijos y sus testaferros y sus funcionarios van a tener que sentarse en el banquillo de los acusados. Coimas, sobre precios, lavado de dinero, enriquecimiento ilícito son algunas de las respuestas que van a tener que dar.
Florencia también porque ella figura en los documentos y en los libros de contabilidad y no por ser hija de Cristina.
La salud de Florencia siempre fue frágil. En 4 años estuvo tres veces internada.
Hoy a las 4:46 minutos de la madrugada, Cristina abordó el avión de la empresa COPA que la llevó hasta Panamá donde hizo la conexión con Cuba. Ingresó directamente a la pista de Ezeiza y algún responsable deberá responder cual fue el motivo por el que tuvo ese privilegio.
Por último debo decir que es probable que los malos momentos, las amarguras bajen las defensas y hagan a nuestros cuerpos más proclives a enfermarse. Pero de ahí a responsabilizar de la enfermedad a quienes critican a determinados personas o investigan la corrupción hay un trecho demasiado grande. Pasó lo mismo con Néstor Kirchner y Héctor Timerman. Ambos murieron por enfermedades muy complicadas que nadie se las desea a nadie. Pero la militancia y el relato quisieron instalar casi como que hubieran sido asesinados por la oposición, por la prensa o por los expedientes judiciales. Y la gente no se muere ni se enferma gravemente por eso.
Y para el final, decir que las versiones de una posible detención de Florencia nunca se pudieron confirmar pero se multiplicaron el día que fue detenido Martín, el hijo de Lázaro Báez. Fue encarcelado por haber transferido más de 5 millones de dólares a pesar de que lo tenía prohibido. Martín Báez estaba inhibido de hacer operaciones financieras y las cuentas de Bahamas y la sociedad fantasma de las Islas Marshall de donde fue movido el dinero estaban congeladas por la justicia.
La agrupación “Hijos de la corrupción K”, nunca hizo elecciones internas. Pero está claro que el presidente es Máximo Kirchner, que la vice es Florencia, y que el tercero en la línea sucesoria es Martín Báez.
En el estado mayor de la “HCK” (Hijos de la Corrupción K) también está Nazareno López, el hijo de Cristóbal.También forman parte de la agrupación delictiva las hijas de Alicia, la gobernadora de Santa Cruz. Natalia y Romina Mercado, también tienen que explicar ante la justicia el papel que jugaron en algunas empresas de los testaferros de Néstor y Cristina. La más complicada es Romina que fue presidenta de Hotesur y firmó balances dibujados y otras mentiras. Los hijos de Julio de Vido también mojaron el pancito en el plato de las estafas y negociados. Los hijos de Luis D’Elía entraron todos al ANSES y alguno lo hizo en forma irregular.
Muchos corruptos del kirchnerismo convirtieron a sus hijos en delincuentes. Esa actitud perversa está hoy en el centro de la escena política.
Los ciudadanos reclaman algo bien democrático y republicano: juicio, castigo y condena. Para que todos los argentinos seamos iguales ante la ley y no haya ladrones con coronita. El que las hace las debe pagar es una regla de hierro de la democracia honesta. Si alguien robó no importa su pensamiento ni su nombre ni su apellido. Debe ir preso.
Cristina no es igual a Macri – 13 de marzo 2019
Se equivocó Marcelo Tinelli al poner en un mismo plano a Cristina y Macri. Es un error grave y podría producir un retroceso gigante si entre las mayorías se instala ese concepto injusto de que son todos iguales. Porque no son todos iguales.
El conductor televisivo, pateó el hormiguero cuando dijo que “Cristina y Macri son dos caras de la misma moneda que ya tienen picado el boleto”.
No es razonable meter en la misma bolsa a la que puso la bomba social y económica con el que no tuvo éxito en desactivarla. Es un infantilismo frívolo empatar a Cristina que fue la jefa de la asociación ilícita para producir el robo del siglo, con Macri que abrió todos los canales informativos que reclamaron los jueces para meter presos por mega corrupción a varios de los funcionarios más cercanos a Cristina y a varios empresarios, algo que no había ocurrido nunca en la historia. Una edificó la mafia de los sobre precios y las coimas y el otro generó las condiciones para que la justicia la demoliera. Bajar a Macri al nivel de Cristina es favorecer a la ex presidenta de manera brutal. Y no explica con honestidad intelectual lo que ocurrió en los últimos años. Yo creo que no es lo mismo un piromaníaco que un bombero ineficiente.
Ojo que esto no significa decir que Macri fue un gran presidente. Todo lo contrario.
Por eso muchos votantes de Mauricio Macri están enojados y desilusionados. Y tienen razón. Sobre todo las clases medias que vieron como los tarifazos, la asfixia impositiva y la estanflación fueron deteriorando su nivel de vida y, en muchos casos, los obligaron a cerrar comercios y empresas por falta de rentabilidad. La industria hace 9 meses que viene cayendo en picada. La maquinaria agrícola vendió un 90% menos.
Pero de ninguna manera se puede decir con seriedad que Cristina y Macri son iguales. O que representan lo mismo.
Cristina condecoró a Nicolás Maduro y mantuvo relaciones carnales políticas con Hugo Chávez. Su tropa hace actos de apoyo al narco dictador y no repudia ni la violación a los derechos humanos ni los crímenes ni el asesinato de la libertad y la justicia social.
Macri es uno de los pilares del Grupo Lima y lidera a los países que apoyan que haya elecciones libres en Venezuela y abraza al presidente a cargo, Juan Guaidó al que recibió para darle un respaldo absoluto.
Cristina ordena a sus militantes más salvajes como Hebe o Luis D’Elía que insulten a Macri y sus funcionarios y en este último caso que proponga fusilarlo en la plaza pública. Cristina intenta sojuzgar a los medios de comunicación independientes y profesionales que ella llama mentirosamente hegemónicos y en la intimidad de sus documentos reconocen que fueron muy débiles con la Ley de Medios y que si vuelven al poder, tienen que avanzar en la expropiación de Clarín, La Nación y otros medios audiovisuales.
Macri jamás amonestó públicamente a ningún periodista y su gobierno pauta publicidad oficial aún en los diarios y radios más críticos, todo lo contrario de los que hacía Cristina. Macri ofrece conferencias de prensa donde cualquiera puede preguntar lo que quiera y él y sus ministros responden cuestionamientos en entrevistas no amañadas. Cumple con la ley. No tiene un programa en la televisión pública como fue 678 del pauta traficante Diego Gvirtz, para humillar y estigmatizar a los cronistas que no se dejan domesticar o a los políticos disidentes. El canal del estado es de todos, como corresponde. Será mejor o peor la programación, pero no se hace propaganda desde ahí. Todo lo contrario. Se lo critica a Macri porque hasta Hebe de Bonafini tiene un programa que pagamos todos los argentinos pese a que es la persona que insulta más groseramente la investidura del jefe de estado.
Cristina no es lo mismo que Macri. Están a años luz. Ella no cree en la democracia y propone dinamitar la división de poderes con una reforma constitucional que ponga a los jueces al servicio del poder ejecutivo. Muchos sueñan con crear el ministerio de la venganza. El intendente camporista Francisco Durañona acaba de cometer un sincericidio al decir que quiere una Corte Suprema de Militantes K.
La hipocresía y el relato de Cristina llegó hasta los temas de género y el aborto. Le prohibió a ministros y a la militancia mencionar aunque sea el tema aborto porque ella estaba en contra.
Macri en cambio, habilitó el debate del tema y dejó a sus funcionarios con libertad de acción y de conciencia para que tomaran la posición que creyeran más conveniente. Cristina habla de Machirulo pero la ley de paridad de género, con un hombre y una mujer intercalados en las listas de candidatos fue aprobada por iniciativa de Macri. Y ahora se viene la ley de a igual trabajo, igual salario.
Me parece muy bien que Tinelli y todos los ciudadanos que lo deseen critiquen la terrible situación económica actual. Estamos en democracia. Hasta Susana Giménez y Mirtha Legrand lo hacen y eso que son dos votantes fieles de Macri. Pero no se ajusta ni a la verdad ni a la realidad decir que Cristina es igual a Macri.
Cristina ordena a sus piqueteros y dirigentes sindicales que corten calles y rutas y que hagan paros en forma constante para hacerle la vida imposible al actual gobierno. Roberto Baradel, Hugo Moyano, Juan Grabois, Hugo Yasky son solamente algunos botones de muestra. Están dispuestos a poner palos en la rueda para debilitar al máximo posible a Macri y si lo pueden voltear, mucho mejor.
El macrismo o Cambiemos con los radicales y la Coalición Cívica jamás cortaron una calle, nunca convocaron a un paro, y sus multitudinarias manifestaciones reclamando justicia siempre fueron en forma pacífica y sin generar un solo disturbio.
La frase que estoy cuestionando de Tinelli la dijo en el primero de los varios reportajes que dio. Se vé que alguien le hizo notar que esa comparación era injusta y la corrigió con otra frase:
“Yo hablo con todo el mundo, menos con Cristina. Ella me trató varias veces de idiota”.
Julio Bárbaro que también apoya a Lavagna, fue el que tuvo las mejores definiciones sin caer en el error de poner en un plano de igualdad a Cristina y Macri. Al revés, fue muy duro con los cristinistas y los caracterizó de “una mezcla de revolucionarios oxidados con burócratas extraviados en un triste final del intento de cooptar al peronismo.”
Julio Bárbaro es el que tiene el discurso más preciso dentro del lavagnismo. A los K les dijo que “no son nada, ni peronistas ni revolucionarios, vinieron a dividir a la sociedad y a hacerle el juego a la peor derecha, a la versión más saqueadora del capitalismo. Ustedes son una organización delictiva y nos quieren inocular el veneno de la peor imagen al resto de los mortales”.
Don Julio propone, primero tomar distancia clara y condenar a los K y a la corrupción y luego armar un proyecto que tenga como eje la búsqueda de la justicia social.”
Julio Bárbaro no tiene dudas. Aseguró que “Cristina es peor que Macri porque los K no son democráticos y convirtieron al peronismo en un simple partido de la izquierda agresiva. Se los dijo Perón: les regalé una estancia y pusieron un kiosco”. Sincero confesó que “un nuevo gobierno de Macri sería malo, pero un gobierno de Cristina sería mucho peor.”
El peligro más grande del planteo de que todos son iguales y que Macri es lo mismo que Cristina es que los sectores medios pierdan esperanza y entusiasmo en la lucha contra la corrupción y se potencie las ganas de votar en blanco. Si muchos votantes de Macri apuestan al voto en blanco, crecen las posibilidades de Cristina porque su voto es más duro y militante. El voto de Cambiemos es más reflexivo y fugaz.
Repito para cerrar: Julio Bárbaro dice que Cristina no es democrática y Macri sí y que un nuevo gobierno de Macri sería malo pero uno de Cristina, sería una verdadera tragedia. En síntesis, que Cristina y Macri no son iguales. Bárbaro apoya a Lavagna igual que Tinelli. Uno demostró que es un buen analista político. El otro, que es un conductor de televisión exitoso.
Hay que llamar a las cosas por su nombre.