Maldacena, un genio distinguido – 17 de diciembre 2021

Primero la noticia. El físico Juan Martín Maldacena, egresado del Instituto Balseiro, fue distinguido con el máximo galardón que otorga la Cámara de Diputados. En forma remota y a través de una video conferencia, recibió la Mención de Honor Juan Bautista Alberdi. La iniciativa fue de un diputado puntano y radical llamado José Luis Riccardo que también es físico.
Esta noticia, tiene una historia. Hace mucho tiempo que vengo siguiendo la carrera de Maldacena. Y no me canso de repetir su historia maravillosa.
Quiero compartir con usted otra gran noticia: es posible viajar al futuro. Pero eso no es todo. El autor de este maravilloso hallazgo, es el científico argentino Juan Martín Maldacena que está a un paso de ser Premio Nóbel.
Se puede viajar al futuro. ¿Se imagina?
Le quiero contar esta historia porque es la contracara de la oscura decadencia que estamos atravesando. Este gobierno nos empuja todo el tiempo al pasado y combate el mérito. Es incomprensible semejante actitud reaccionaria. Y encima se dicen progresistas y gobierno de científicos. Son regresistas o reaccionarios y es gobierno de mediocres. Por eso, creo que esta experiencia nos va a iluminar. Para no perder las esperanzas. Ni en el futuro, ni en el mérito que motoriza la movilidad social ascendente.
El trabajo de Maldacena parece un cuento de ciencia ficción, pero es la más pura realidad. Asegura que es posible que nos encontremos muy pronto con un agujero de gusano que pueda transportarnos a través de nuestra galaxia sin necesidad de nave alguna. Un agujero de gusano son dos agujeros negros conectados entre sí por túneles que tienen un ancho de 10 mil kilómetros, más o menos, el diámetro de la tierra. Estos objetos cósmicos de la física cuántica conectan dos lugares muy distantes en el universo. Pueden estar a miles de años luz de distancia. Dice Maldacena que viajar al futuro es posible sin violar las leyes de la física.
¿Quién es Maldacena? En Italia, el Instituto Nacional del Física Nuclear, le entregó la medalla Galileo Galilei. Dicen los expertos que a los 50 años ya recibió todas las máximas distinciones. Solo le falta el Nóbel. Teléfono para Suecia…
Maldacena es honesto, trabajador, solidario y un genio que no terminamos de reconocer. Pregunte en la escuela de su hijo si alguien conoce a Maldacena y muchos preguntarán en que equipo de fútbol juega. Así nos va. Está muy bien que nos llene de orgullo Lionel Messi y sus gambetas mágicas. Pero también tenemos que emocionarnos y convertir en ídolos o héroes sociales, en ejemplos a seguir, a los Messi de la ciencia.
Juan Maldacena nos debería levantar el ánimo y no permitir que nos ganen los Lázaros, ni las Cristinas.
Juan Martín Maldacena fue el primer latinoamericano en recibir la “Medalla Lorentz” que otorga la Academia Real de Artes y Ciencias de los Países Bajos. Todo el mundo dice que es la antesala del premio Nóbel. Y aportan un argumento numérico: de los 21 científicos que recibieron esa medalla, luego 11 llegaron al Nobel.
Maldacena es un gigante de las neuronas y la materia gris. Lo vengo siguiendo desde junio de 1999. Hace 22 años escribí la primera columna sobre Maldacena jugando con el título de “El Einstein de Caballito”. Medio en broma y medio en serio yo decía que el nuevo Albert Einstein vivía a la vuelta de mi casa.
Usted va a pensar que estoy loco, que se me disparó un chip. Pero le estoy diciendo la verdad y nada más que la verdad. Es más, se lo repito por si no lo escuchó: el nuevo Einstein vivía a la vuelta de mi casa.
¿No me cree? ¿Quiere que le dé más datos? Maldacena apenas tiene 53 años. Nació en Caballito y supo estar en la tapa de varios diarios del mundo porque ganó el Yuri Milner que es un premio a la física fundamental que consta de tres millones de dólares. ¿Escuchó bien? Tres millones de dólares. Le doy un dato para comparar. El premio Nóbel otorga apenas un millón doscientos mil dólares. Otro dato emocionante: gran parte de ese premio se convirtió en una generosa donación para el Instituto Balseiro, a donde vuelve siempre para formar estudiantes. Pero esto no es todo. A los 30 años, Juan, recibió en Budapest uno de los mayores reconocimientos que existen en el campo de la ciencia y fue tapa del New York Times. ¿Qué me cuenta? Podríamos hacer una película titulada: “Juan, de Caballito a Budapest”. O mejor dicho, a Harvard, porque allí en Harvard, en la cumbre de la excelencia educativa se mueve este ex vecino del barrio de Caballito. Es el profesor vitalicio más joven de la historia de Harvard.
A Juan Martín Maldacena deberíamos subirlo a lo más alto del podio y otorgarle una medalla de oro gigante. Al mérito, por supuesto. Mal que le pese a los Fernández que atacan el mérito. Maldacena es el creador de una teoría revolucionaria que lo convirtió en el niño mimado de la física moderna y en uno de los científicos más populares e influyentes del planeta. Muchas publicaciones científicas se preguntan si no estamos ante la presencia de un nuevo Albert Einstein. Es que precisamente, su gran descubrimiento tiene que ver con ese emblema universal del conocimiento. Juan formuló una nueva teoría que explica mejor como está formado y cómo funciona el universo. Una pavadita, ¿no? Repito: como está formado y cómo funciona el universo. Y yo muchas veces no puedo programar el control remoto de la tele. Esa teoría fue bautizada “La conjetura de Maldacena” y logró unificar trabajos que parecían irreconciliables: la teoría de la relatividad de Einstein y la de la mecánica cuántica. Por eso le digo que el nuevo Einstein nació a la vuelta de mi casa en Caballito. Y porque es profesor en la Escuela de Ciencias Naturales del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, el mismo en el que trabajó y murió Einstein.
Hasta los 15 años vivió en Avenida La Plata y Guayaquil. Juan es producto de la movilidad social ascendente de una típica familia de clase media que pudo enviar a su hijo a la universidad. Luis, ingeniero y Carmen, traductora de inglés, los padres de Juan les pudieron dar educación superior también a sus otras dos hijas. De aquel sueño de “Mi hijo el doctor” de Florencio Sánchez a esa utopía del progreso que es que nuestros hijos sean mejores y más felices que nosotros. Juan estudió dos años en Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires. Y después en nuestra meca científica del Instituto Balseiro de Bariloche. Es como una forma de decir que podemos. Si alguna vez pudimos, podemos. Como dice el lema de la maravillosa expedición argentina de Atlantis: “Que el hombre sepa que el hombre puede”.
Es emocionante recordar cuando recibió el premio “Javed Husain”, en Hungría ante 2.000 científicos, uno más bocho que el otro. Tenía 30 años. Y los más grandes centros científicos del mundo lo querían fichar en su plantel. Solo basta con decir ese apellido y entre los más más destacados intelectuales saben que se está hablando de Argentina. La CNN y la revista Time apostaron a él como futuro líder. ¿Y cuando dio la vuelta olímpica? Se lo trato de explicar con palabras sencillas tal como lo entendí yo que soy un humilde e ignorante mortal. Mi ex vecino de Caballito relacionó y unificó la “Teoría de la Relatividad” que describe el funcionamiento de objetos tan grandes como estrellas, galaxias o el propio universo con la teoría de la mecánica cuántica que analiza el comportamiento de los mundos infinitesimales como los electrones o los Quarks. Hasta ahí llego y no sigo porque me estalla el cerebro.
Juan es católico practicante y fue condecorado por Juan Pablo II igual que el fallecido Steven Hawking, con el que también trabajó y hace años ingresó como miembro a la Academia Pontificia de Ciencias.
Vive entre complejas ecuaciones, moléculas, el cosmos y los agujeros negros. Trabaja en un espacio con 5 dimensiones que se llama hiperbólico. Anota todo en papel y lápiz y la computadora la deja solo para contestar mails y navegar por internet. Pero Juan extraña las montañas de Bariloche que solía escalar, y nuestra música folklórica, con guitarra y bombo. Con sus neuronas Juan supo generar cosas insólitas. En una convención muy importante de estas mentes superiores, uno de la universidad de Chicago, cambió la letra de “Macarena” por “Maldacena”. ¿Se acuerda? “Dale alegría a tu cuerpo Maldacena” y todos se sumaron al coro de la canción más popular de la historia contemporánea en los Estados Unidos y que fue la base de la campaña electoral de Bill Clinton. Dale alegría a tu teoría Maldacena, cantaban los muchachos. Dale alegría a la Argentina, Maldacena, podríamos cantar nosotros en estos tiempos de cólera.
Aunque algún descreído diga: que va a cantar bien Maldacena si vive a la vuelta de casa. Es un Einstein celeste y blanco.
Los que entregan el Nobel ya saben que pueden viajar al futuro.

El final de la impunidad de Cristina – 16 de diciembre 2021

Por unanimidad, la Corte Suprema hirió de muerte el proyecto de impunidad y venganza de Cristina. Esta es la conclusión política más importante que le generaba pánico a la jefa del jefe del estado. El máximo tribunal del país declaró inconstitucional la reforma del Consejo de la Magistratura fogoneada por Cristina en el 2006. De esta manera, los cortesanos anularon la reducción de sus integrantes de 20 a 13. Esos cambios, que les daban mucho más poder a los políticos oficialistas, permitió que Cristina avanzara a paso redoblado en su plan para zafar de todas las causas. De hecho, en siete meses, la vice pudo liberarse de tres acusaciones sin concurrir a juicio oral. Un verdadero despropósito, un inédito atropello autoritario. Cristina tiene varias causas avanzadas, otras también elevadas a juicio oral y son por delitos gravísimos como corrupción, coimas, lavado de dinero, asociación ilícita y un colosal enriquecimiento ilícito. Con la actual integración del Consejo de la Magistratura, los jueces que tienen puesta la camiseta K se sentían protegidos y blindados. Podían hacer cualquier mamarracho porque no iban a ser sancionados.
Esto es lo que cambió la Corte con
su fallo histórico. Ahora el Congreso deberá aprobar una nueva ley con una integración más equilibrada, con más presencia profesional y académica que le devuelva la transparencia y el prestigio a la justicia. Con la nueva integración se van a poder designar o destituir jueces sin que tenga nada que ver las simpatías políticas de los magistrados. Eso será un gran avance para toda la sociedad republicana y un gran retroceso de Cristina que ya no va a tener la protección garantizada.
Por eso digo que la Corte hirió de muerte los sueños de Cristina eterna e impune. Y eso es un dato que le dá una mejor calidad institucional a la República y que le pone límites a la persona que más daño le hizo a la democracia y la que más daño puede hacerle. Es una gran noticia para los que levantamos la bandera de la división de poderes.
Esta decisión de la Corte le pone un freno también al avance patotero y agresivo del gobierno. Hace pocos días fue el ministro de Justicia, Martin Soria el que se reunió con los cortesanos y los ofendió groseramente. A la salida, el muy ignorante, provocó a la Corte. Los desafió dijo que “no se iban a animar” a hacer lo que hicieron hoy.
Soria se comportó como un elefante en un bazar y quedó pagando, porque la Corte se animó.
Soria fue un eslabón más de la cadena de ataques a la Corte. Leopoldo Moreau, el talibán ultra cristinista, desde su desprestigio absoluto, reclamó la renuncia de todos los miembros de la Corte. No estaría ocurriendo. Todo indica que están más fuertes que nunca.
El plan de Alberto y Vilma Ibarra para congraciarse con Cristina fue estigmatizar a la Corte y convertirla en un enemigo, al igual que los medios de comunicación y a los partidos opositores.
Conociendo el comportamiento histórico de la exitosa abogada que nunca ganó un juicio pero lo perdió varias veces, esto recién empieza.
No podemos olvidar que, en mayo, Cristina acusó de golpista a la Corte.
¿No será too much, como dice ella
misma? Cristina acusó a la Corte Suprema de Justicia de ser golpista. ¿No será demasiado? ¿O es la confirmación de que estaba desesperada porque observaba que seguían vivas casi todas las causas que tiene ante la justicia? Algunas avanzan más rápido en Tribunales y otras, más lento, pero todas las pruebas y testimonios que la condenan están absolutamente confirmados. Por eso, Cristina, fue tan fuerte contra la Corte Suprema. Textualmente, escribió en su tuit que “Sinceramente, está muy claro que los golpes contra las instituciones democráticas elegidas por el voto popular, ya no son como antaño”.
Hace mucho tiempo que ataca a la justicia todo el tiempo y le tira con lo que tiene a mano. Fue por la colonización absoluta cuando era presidenta y la Corte le puso un freno a aquel avance autoritario y chavista.
Hace unos días, frente a Lula, en el acto de plaza de Mayo, banalizó lo que pasó durante el terrorismo de estado de Videla y su banda criminal. Porque lo comparó con un gobierno democrático como el de Mauricio Macri.
Pero en su desesperación por defenderse, Cristina atacó con falacias que a esta altura no se pueden dejar pasar. ¿Hasta cuándo la sociedad democrática le va a permitir asimilar las botas y los uniformes con las togas de los jueces y los medios de comunicación?
Agota fingiendo ser una perseguida política y víctima de una conspiración de jueces y periodistas. Es inaceptable que haya dicho que la Corte es golpista. No le conviene saber el rol institucional que juega la Corte. No le conviene, pero lo sabe. El que se lo recordó fue otro abogado, que ella puso en la presidencia: Alberto Fernández. En un histórico tuit que se viralizó dijo: “Si CFK no entiende porque la Corte es un “contrapoder”, deberíamos averiguar quién la aprobó en Derecho Constitucional. ¡Basta de sofismas!.”
Fue el 11 de junio de 2013 y cada día tiene más vigencia. No sabemos quién aprobó a Cristina. Pero si sabemos que los sinónimos de sofisma son falacia, engaño y trampa, entre otros.
En su proclama tuitera, Cristina insistió con sus sofismas/ engaños/ trampas.
Con pretensiones de ser irónica y coloquial, Cristina, se preguntó: “Para poder gobernar, ¿No será mejor presentarse a concurso por un cargo de juez al consejo de la Magistratura o que un presidente te proponga como ministro de la Corte?
Esa Corte acusada de golpista que no se iba a animar, hoy se animó y Cristina se quedó sin su plan de impunidad y venganza. Esto recién empieza. Pero sonó un tiro para el lado de la justicia.

Máximo atropello – 15 de diciembre 2021

El Máximo irresponsable está pasando por su peor momento. Y como si esto fuera poco, hace ostentación de una insólita fragilidad conceptual. Su discurso es un aburrido rosario de lugares comunes setentistas, carece de la astucia táctica de su padre y de la buena oratoria de su madre. Y jamás en su vida se atrevió a dar una entrevista a un periodista independiente. Hoy aprovechó otra alfombra roja por radio y utilizó el término “goloso” para referirse a la voracidad del Fondo. Quiso hacerse el irónico pero no le salió bien. Dijo que cualquier acuerdo con el FMI va a ser mejor del que rige ahora que ya tuvo el voto de los 116 legisladores de Juntos por el Cambio. Fue muy duro contra los medios a los que responsabilizó de haber perdido las elecciones, llamó a la ciudad “Feudo macrista” y confesó que ya no consume noticias. Se nota. Parece que habla de otro país.
Primera reflexión:
Que el peronismo histórico siga
secuestrado por Cristina es insólito, pero tiene cierta lógica de poder. En sus filas no cuentan con un liderazgo que supere los 25% de los votos que conserva la arquitecta egipcia. Pero que el poderoso justicialismo bonaerense se deje atropellar y se arrodille ante Máximo es incomprensible. El único “merito” entre comillas, que tiene Máximo es su apellido. Es un muchachote que ni siquiera merodeó la universidad y que jamás trabajó en la actividad privada, salvo en las empresas truchas familiares para encubrir con la firma de los balances las estafas colosales que protagonizaron Néstor y Cristina.
Más mínimo que Máximo, casi no conoce el territorio provincial y tiene muy poca antigüedad como afiliado. Pese a todo, salvo que la Corte Suprema de Justicia diga lo contrario, el sábado asumirá como Presidente del Partido Justicialista de Buenos Aires. Y eso que fue el mariscal de varias derrotas. Uno de los motivos por los que perdieron las elecciones es porque los intendentes trabajaron a reglamento enojados con Máximo que había llenado las listas con sus amigotes de La Cámpora, muchos de los cuales eran perfectos desconocidos en los distritos. De prepo impuso candidaturas y bajó listas para la competencia en las PASO. Sergio Berni fue uno de los perjudicados y uno de los pocos que se atrevió a confesar que esto le había generado un herida profunda con Cristina.
El grandulón juega con un juguete llamado peronismo que su madre le dio para que se entretenga.
Máximo es un nene de mama. Factura poder detrás de las polleras de su madre. No es un gran orador ni un gran estratega.Tiene un altísimo nivel de imagen negativa. Nunca ganó una elección encabezando una boleta. Ni siquiera se atrevió a competir en las elecciones internas para elegir autoridades partidarias. Este domingo asumirá en la quinta de San Vicente sin que nadie lo haya votado. Fue elegido entre cuatro paredes por el dedo de Cristina y por matufias y transfugueadas con los delegados y violando varias normas.
El único valiente que se le plantó fue el intendente de Esteban Echeverría. Fernando Gray se la siguió peleando en la justicia hasta hoy que la Cámara Nacional Electoral le concedió un recurso extraordinario para llegar con este reclamo a la mismísima Corte Suprema. Veremos si le permiten asumir o le postergan la fiesta porque están flojo de papeles. Hay 12 integrantes de la nueva conducción que no tienen la antigüedad requerida por los estatutos y 7 personas que están afiliados a otros partidos. Pero las normas nunca detuvieron la voracidad por el poder de los Kirchner.
Es insólito lo de Máximo. Mas pierde y más poder le dan. Todo lo hace en silencio, desde la oscuridad. Es todo transa en el nombre de su madre. El tiene la llave de su despacho. Llenó de camporistas el gabinete de Axel Kicillof al que le echaron toda la culpa por la derrota. En otro momento, Néstor, cuando perdió la legislativa frente a Francisco de Narváez, renunció a su cargo partidario, como una forma de hacerse responsable y asumir las culpas. Máximo, no. Es el mariscal de la derrota y en lugar de dar un paso al costado, se hace designar presidente del partido y llena el gabinete con su gente.
Sus lugartenientes en la Guardia de Hierro de Cristina que es La Cámpora dicen que a Máximo le cuesta ser oficialista. Que se siente cómodo en el papel de opositor. Le cuesta ser oficialista porque destruir es más fácil que construir.
Máximo tiene licuado su poder. Ya no puede imponer las cosas con su verticalismo castrense y castrista.
Todo lo hico en forma autoritaria. Esta es la lista, porque lo digo yo. Y sanseacabó.
Pero a los fracasos legislativos y electorales, hay que sumarle el quiebre cultural del armado de su agrupación. Es cierto que fueron muy exitosos en apropiarse de todas las cajas más deseadas y suculentas de la administración pública y que sembraron las segundas y terceras líneas de los ministerios con talibanes camporistas. Pero también es cierto que sus dogmas ideológicos envejecieron prematuramente, que se convirtieron en burócratas y millonarios en algunos casos y perdieron la rebeldía de la juventud.
Sin la gente que podía aportar la CGT, no pudieron ni llenar la plaza de Mayo pese a que Máximo llamó a reventarla. El dibujante Sendra editorializó con ironía: “Es lo único que les falta reventar”.
Han perdido encanto seductor y su imagen ante la sociedad es cada día peor. Viven en un frasco, hablan en inclusivo de los derechos de las minorías pero se olvidan del derecho de las mayorías.
Máximo ya tiene 44 años. Ya no es un pibe. Es un magnate que sigue utilizando ese look setentista, de pelo largo, barba desprolija y campera. Cristina apuesta a él para garantizar la continuidad del nacional populismo chavista y de asegurar que Cristina logre su impunidad tan deseada.
No tiene problemas digestivos para elogiar a Chávez o Fidel Castro, ningunear a José Ignacio Rucci y simultáneamente, abrazarse a derechosos mafiosos como los Moyano o a directamente fascistas. No le hace asco a nada que tenga que ver con la acumulación insaciable de poder y de dinero. En eso es igual a sus padres.
Es un millonario que dice combatir a los millonarios.