La dueña de la facultad – 15 de abril 2016

Se llenan la boca hablando de la educación pública pero apenas pueden son capaces de privatizar la Facultad de Periodismo de La Plata como hizo su década Florencia Saintout. Ayer hablamos de este tema y la indignación que generó me empujó a escribir esta columna para denunciar semejante actitud sectaria y antidemocrática. La decana militante dio asueto en la universidad y cerró la unidad académica para que todos pudieran ir al acto que Cristina hizo luego de levantarse del banquillo de los acusados de Comodoro Py. ¿Se da cuenta? Florencia Saintout es la nueva dueña de la facultad. La privatizó aunque nadie conoce donde está la escritura a su nombre. Tal vez se cree que una universidad de todos es una Unidad Básica o un local de La Cámpora o de Quebracho que son sus amores de cabotaje porque a nivel internacional es una adoradora de dictadores jurásicos tipo los hermanos Castro y siguen los consejos que desde el cielo revolucionario les da Hugo Chavez.
Como un simple y sencillo acto de participación ciudadana, ayer invitamos a nuestros oyentes a que se sumaran a un petitorio para destituir a la decana propietaria de la facultad de periodismo. Es muy simple. Hay que entrar a la plataforma change.org y luego de cliclear sobre este petitorio sumarse al reclamo. Queremos ayudar a que pronto se llegue a las 150 mil firmas. Sabemos que desde el punto de vista formal y metodológico este no es el mecanismo adecuado. Una década debe ser destituía por la Asamblea de Representantes Universitarios. Eso va a ser difícil porque el cristinismo más extremo y dogmático hizo entrismo y copó las estructuras organizativas de los alumnos, los docentes y los no docentes. Eso está muy claro y es otro aspecto de la realidad de esas aulas que producen vergüenza ajena. Es tan brutal el adoctrinamiento y la bajada de línea que gran cantidad de alumnos se quejan. No son calificados en los exámenes por sus conocimientos sino por sus simpatías ideológicas. Le doy un ejemplo. En un examen de historia hay chicos que fueron bochados porque escribieron y argumentaron muy bien, que el chavismo es un movimiento que nació con un militar golpista que supo aprovechar la incapacidad de los partidos tradicionales y su falta de sensibilidad social para erigirse como líder de un gobierno autoritario y corrupto que produjo una fuerte censura sobre los medios y tiene presos políticos por el solo hecho de ser disidentes. Eso está absolutamente correcto desde el punto de vista académico. Tiene una mirada ideológica, como todo. Pero no puede ser aplazado por eso. Sin embargo otro alumno que escribe que el chavismo es un movimiento nacional y popular que llegó para liberar a Venezuela del imperialismo norteamericano y de las corporaciones económicas y periodísticas y favorecer a los más pobres, es recompensado con un diez en su examen. ¿Se dan cuenta lo burdo del asunto? Forman periodistas militantes, acríticos del poder y chupamedias de Cristina. Y eso lo hacen con los impuestos de todos los argentinos.
Es la expresión máxima de una actitud de odio hacia el periodismo que los Kirchner expresaron en todo momento y en todo lugar. Con los ataques cobardes a Mercedes Ninci y otros colegas en el acto de Cristina. Con la actitud de patrón de estancia del Cuervo Larroque que cuestionó a Eduardo Anguita, porque seguía trabajando en Radio Nacional pese a que habían echado a muchos de sus compañeros. El comandante Larroque quiere comandar todo y no comanda nada. Anguita también es un periodista que simpatiza con el kirchnerismo pero tuvo la cabeza abierta y la honradez intelectual de no robar y de no perseguir a los que pensaban distinto. Y eso que tiene más trayectoria de combatiente que los pibes para la liberación que cobraron fortunas en el estado por apoyar a Cristina. Larroque ya había mostrado su vocación censuradora y patronal cuando al aire y en pleno reportaje en canal 7 con Juan Miceli lo retó y le dijo que luego tenía que hablar con él. ¿Se acuerda? Miceli, finalmente, fue despedido del canal, solo porque le hizo una pregunta no obsecuente a Larroque.
Así entienden la libertad de prensa estos muchachos liderados por Florencia Saintout. Por eso los estudiantes de periodismo en La Plata deberían organizarse y firmar un petitorio para pedir que sea desplazada y reemplazada por alguien que realmente crea en el maravilloso oficio de periodista, en la democracia y el pluralismo.
Le recuerdo que Florencia Saintout le entregó un premio a la libertad de prensa al presidente de Ecuador, Rafael Correa. Ella fue la responsable de tan insólita distinción a quien, por el contrario, es uno de los mayores enemigos del periodismo.
Correa incautó radios y canales de televisión y les inició brutales juicios a editorialistas de diarios o escritores de libros para los que pidió cárcel efectiva e indemnizaciones millonarias. Si se simpatiza ideológicamente con Rafael Correa se puede elogiar su gran formación intelectual, la autonomía de su gobierno respecto de los centros financieros internacionales o la mayor justicia social para los más pobres de Ecuador. Pero si algo no se puede valorar y mucho menos premiar, es su contribución a la libertad de expresión. Es casi una broma macabra. Pero es absolutamente comprensible porque la misma mandamás de la prestigiosa casa de estudios platense es la que le hizo el mismo homenaje a Hugo Chávez con la presencia del violento y patotero de estado Fernando Esteche, el jefe de Quebracho sobre el escenario y que luego fue contratado como profesor.
Me permito darle humildemente un consejo a la decana. Vaya pensando para el año que viene en Fidel Castro o en su hermano Raúl, que también expresa los aires de renovación generacional y libertad absoluta que hay en Cuba.
El Granma es un ejemplo de pluralismo y modernidad. La variedad de medios de comunicación que existen convierten a Cuba en un parque jurásico donde alguna vez se sembró la utopía revolucionaria. Hoy es un régimen que prohibe salir del país a una joven bloguera terriblemente peligrosa porque escribe lo que piensa. Yoani Sanchez es destituyente oligarca, gusana y pronorteamericana, como se sabe.
Después de alguno de los hermanos Castro, la decana K podría ir pensando en condecorar a otros adalides de la libertad de prensa, familiares ideológicos de Esteche, de Chávez, de Correa, de Luis D’Elía y, pregunto, ¿De Putin? Hablo de los que fomentan siempre la multiplicidad de voces y el pluralismo en Iran y en Siria. Amadinejad que instaló su propia internet que no podía comunicar a nadie fuera de sus fronteras. Eso es soberanía popular, carajo. Vivir con los nuestro. No escuchar ni ver ni leer nada de lo que pasa afuera. Mirá lo que pasó con el Muro de Berlin de tanto mirar por arriba de la medianera. Floreció la libertad. Se derrumbó el stalinismo. El dictador Bashar Al-Assad, fue mucho más pragmático: desenchufó a su país de internet. No pierde tiempo. Sabe lo que hace y ya está cansado de matar opositores y de liquidar periodistas críticos.
Los soldados de Cristina son tan cerrados que adoran al canal Telesur que es tan soviético en su estética propagandística que no lo miran ni los militantes.
Es ridículo. Es más o menos como darle un premio a George Bush por su lucha por la paz. O a Donald Trump por su lucha contra la discriminación. Un verdadero despropósito. Uno más y van…Yo voto en contra de Florencia porque se cree la dueña de la facultad. Y la facultad es de todos… y todas.