El gobierno de los
Fernández quiere que vote la menor cantidad de gente posible y que haya la mayor posibilidad de hacer trampas en las elecciones del domingo. Por eso hay que estar alertas y fiscalizar con pasión y rigurosidad.
No sorprende porque el kirchnerismo es capaz de atropellar leyes, órdenes de la Corte Suprema y de violar todo tipo de normas. Se auto perciben superiores a todos los mortales y no tienen ni estómago ni escrúpulos para cometer delitos o jugar sucio. Les pongo algunos ejemplos.
Anoche, Rogelio Frigerio, el ex ministro y actual precandidato a diputado por Entre Ríos, lo definió con contundencia: “Los presos van a votar, pero los argentinos que viven en el exterior, no”.
El delincuente confeso de José López ya pidió que le lleven la urna a la cárcel. Y los miles y miles de compatriotas que residen en el exterior tienen por delante una pared burocrática y cientos de complicaciones para que puedan emitir su sufragio. El gobierno anterior había facilitado las cosas, habilitando el voto por correo. Para que muchos que viven en lugares alejados no tengan que trasladarse hasta las embajadas o consulados. ¿Qué hizo el gobierno de Alberto y Cristina? Fue el primer decreto que voltearon. Dicen que vinieron mejores y a ampliar derechos pero en realidad, esto demuestra que vinieron peores, mas autoritarios, a cercenar derechos y a poner a la democracia a su servicio.
Le explico. Si alguien vive en Berlín, por ejemplo, puede votar en la embajada. Pero si alguien vive en una ciudad más alejada, ahora los Fernández los obligan a viajar porque ya no puede utilizar el correo para mandar su voto como hacen la inmensa mayoría de los países democráticos y razonables del mundo.
El diputado Fernando Iglesias y los jefes de los bloque de Juntos por el Cambio exigen que el gobierno garantice el voto de los argentinos residentes en otros países y que Santiago Cafiero y Felipe Solá expliquen porque derogaron el decreto del que hablamos que obliga al voto presencial en momentos de emergencia sanitaria.
Otra trampita es demorar el regreso de los miles de varados. El oficialismo supone que porque viajaron al exterior van a votar a la oposición y entonces demoran su vuelta con chicanas absurdas.
Pero hay más todavía. Tradicionalmente, la Dirección Nacional Electoral inunda de publicidad los medios para que los ciudadanos tengan toda la información necesaria para ejercer su derecho. Los lugares de votación, los documentos que necesitan, recuerdan que el voto es obligatorio y otro tipo de data muy útil que romper cualquier prejuicio e incita a votar en paz y con tranquilidad. Esta vez, la información del gobierno es nula. O ínfima. Casi que no existe. Otra vez la ventajita y la especulación antidemocrática. Suponen que el aparato del kirchnerismo y el peronismo van a llevar la totalidad de sus votantes y que los que eligen a las opciones opositoras son menos entusiastas y disciplinados. Por eso apuestan a que haya una baja concurrencia a las urnas. Y hacen todo lo posible para que eso ocurra. Están convencidos que mientras menos gente vote, mejor les va a ir a Alberto y Cristina.
En lo que tiene que ver con la transparencia, siempre apuestan a evitar todo tipo de controles y modernizaciones superadoras.
La boleta única de papel es claramente el mejor sistema de todos. Evita que los partidos grandes roben boletas, se reduce notablemente el gasto y la contaminación que produce tanto papel y hace que el conteo de los votos sea más rápido y fácil de controlar. Pero los muchachos peronistas se niegan con fiereza. Y lo mismo pasa con la ley de Ficha Limpia que no permite que los procesados se presenten a elecciones. La propia Victoria Tolosa Paz cometió el sincericidio de decirlo con todas las letras. No quieren Ficha Limpia. Y puso una serie de excusas insólitas para no decir lo que realmente piensan. Que les interesa un pepino que haya dirigentes más honrados y que no roben.
Para muchos compatriotas que están padeciendo flagelos terribles esto puede sonar como un tema menor. Aquellos que sufren el aumento de la desocupación, la pobreza y el hambre o los negocios y las fábricas quebradas o los muertos y los miedos por el covid y el gobierno, tal vez crean que la fortaleza institucional es una frivolidad. Es comprensible que piensen eso, pero no es cierto. La división de poderes, la limpieza electoral, la libertad de elegir son pilares donde se asienta una sociedad más equitativa y desarrollada. Son los cimientos de un mayor progreso social y una apuesta gigante a que nuestros hijos no crean que la única salida es Ezeiza. La edificación de un país sin ladrones de estado ni autoritarios y con prosperidad para todos se construye en todos los planos. Y a la hora de votar, hay que tenerlo muy presente.
Una desaparecida y dólares ocultos – 6 de septiembre 2021
Han pasado cosas de extrema gravedad institucional en Santa
Cruz, la cuna del kirchnerismo donde hoy tiene casi la suma del poder público. Han pasado cosas graves y es urgente acelerar una investigación independiente porque hay muchas confirmaciones inquietantes y muchas sospechas peligrosas.
Veamos lo que está absolutamente comprobado.
1) Marcela López está desaparecida hace 109 días.
2) Desde el tribunal de la jueza Valeria López Lestón, se sugirió la hipótesis de un suicidio. No hay ninguna prueba de esa situación y las hijas de Marcela descartan de plano que esto sea cierto.
3) La jueza es integrante de la familia Kirchner, prima segunda de Néstor y Alicia, y su actuación fue de lentitud exasperante y de una insólita falta de acción.
4) Por eso, las hijas de Marcela iniciaron una investigación privada y contrataron a Marcos Herrero, un experto adiestrador de perros rastreadores.
5) Luego de olfatear la ropa de Marcela, los perros se detuvieron en una casa semi abandonada que pertenece a Mario Alejandro Balado, militante de La Cámpora, empleado de planta temporaria del bloque de diputados que conduce Máximo Kirchner, cuyo número de legajo es 801237, en escalafón A-5-T. Balado también es desde mayo pasado el administrador de los fondos y alquileres de Máximo y Florencia en El Calafate.
6) Rocío, una de las cuatro hijas de Marcela, su abogado y el adiestrador de los perros, ingresaron a la casa pese a que estaba semi clausurada.
7) Ellos se iluminaron con la linterna de un teléfono celular y aseguraron que descubrieron varias cajas de archivos que en su interior tenían fajos de dólares termosellados con la marca del Banco Nación. Hasta ahora no hay fotografías ni filmación de ese hallazgo. Solo están las afirmaciones de los que ingresaron a la casa de quien tiene un doble empleo con Máximo Kirchner.
8) Dejaron todo en su lugar y le exigieron a la jueza que dispusiera un allanamiento formal porque además, los perros, habían encontrado restos óseos en las inmediaciones.
9) La jueza, familiar de los Kirchner, no se apartó del caso y tampoco ordenó los allanamientos. Las hijas de Marcela sospecharon que se iban a llevar las cajas con los dólares y montaron una guardia precaria, escondidas en su auto y filmaron con su teléfono.
10) Y estuvieron en lo cierto. Un Corsa gris, que es un auto secuestrado por la policía de la comisaría sexta, con dos personas se llevaron las misteriosas cajas y las hijas de Marcela lograron filmar es momento.
11) A esta altura el escándalo es de magnitud. La causa ya dejó de ser la búsqueda de una persona extraviada o desaparecida y pasó a investigarse un posible secuestro extorsivo. Hay tres horas de escuchas telefónicas donde aparecen con insistencia las ideas de aprietes, arreglos con la justicia y la policía y los nombres de Alicia y Máximo Kirchner. Hay que establecer fehacientemente de que se trata. En algunos diálogos confusos, se sugiere que Marcela López sabía o vio algo y por eso tuvieron que secuestrarla. En un fragmento, José Luis Balado sugiere que Marcela ya está muerta “porque a ella la engañaron y había cosas que tenía blanquear”. Textual.
12) Se debe establecer cuanto antes quienes fueron los policías que se llevaron las cajas y si tenían los fajos de dólares. Por orden de quien lo hicieron. ¿Por qué no fueron en un patrullero oficial?
13) La diputada Mariana Zuvic, nacida y criada en Santa Cruz y rigurosa y valiente denunciante de la mafia corrupta de los Kirchner, a través de su cuenta de Twitter escribió: “Hace años que advertimos en la justicia sobre la búsqueda del botín que dejó ya un crimen espeluznante como fue el de Fabián Gutiérrez, (secretario personal de Cristina). Pedimos nuevamente al juez federal que garantice la seguridad de José Luis Balado y los familiares de Marcela López, desaparecida hace meses”. Se refiere al juez federal Manuel Vázquez del tribunal número 2 porque Zuvic, para la magistrada López Lestón, está pidiendo el juicio político. Dice que una vez más está blindando a los K y a la mafia que custodia el botín: “Criminales, el país los está mirando”
14) La sociedad civil de Río Gallegos y las fuerzas políticas que compiten en las elecciones están exigiendo la aparición con vida de Marcela López. Hay una cámara callejera que la muestra corriendo sin motivo aparente alguno.
15) Rocío, la hija de Marcela con perfil más alto, está moviendo cielo y tierra para saber dónde está su madre.
A esta altura, con una señora desaparecida y con la denuncia de que se encontraron fajos de dólares termosellados, escondidos en la casa de un doble colaborador de Máximo, la causa tiene una importancia institucional muy especial. Santa Cruz ha demostrado que gracias a los Kirchner y a un régimen feudal eterno, que Santa Cruz cada vez es menos santa. Es la cuna de la máxima corrupción en democracia. Habrá más informaciones para este boletín.
Piazzolla, por cien años más – 3 de septiembre 2021
Arrancamos esta semana hablando con
el querido Negro Lavié de Astor Piazzolla. El gran cantor es uno de los grandes difusores de sus obras de arte y tiene el privilegio de haber actuado con las tres generaciones de Piazzolla, su hijo y su nieto. Todo fue a propósito de que estamos transitando el año del centenario de don Astor. Si Gardel cada día canta mejor, hay que decir que Piazzolla, cada día es más genial. Su figura se agiganta en todo el mundo. Por eso quiero terminar la semana, hablando del eximio músico. Porque entre tantas noticias que desbordan barro y desilusión, los homenajes a Piazzolla relucen luces y disparan esperanzas.
Un 11 de marzo, pero de 1921 nacía en Mar del Plata, un gigante: Astor Piazzolla. Fue un revolucionario del tango. Aún hoy es la figura más relevante de la música argentina en todo el mundo. Solía llamar “La Jaula” a ese instrumento que encerraba el misterio de su talento y al que abría y cerraba con maestría para que inhalara y exhalara el aire de sus creaciones.
Dan ganas de poner la melodía de su amigo Aníbal Troilo y con letra de Homero Manzi, dedicarle un rezo laico:
El duende de tu son, che bandoneón,
se apiada del dolor de los demás,
y al estrujar tu fueye dormilón
se arrima al corazón que sufre más.
A Piazzolla todo le costó mucho. Le querían sacar tarjeta roja pero no se fue nunca del tango. Fue muy resistido por la guardia vieja de la ortodoxia. Lo consideraban una suerte de hereje de la religión del 2×4, vade retro Satanás. Y no era para menos, en el Octeto de Buenos Aires, por ejemplo, puso por primera vez una guitarra eléctrica. ¿Se imaginan? Los adoradores de las telas de araña lo querían matar. Por eso le costó tanto llegar y que lo aceptaran. Pero se convirtió es un clásico de la música urbana. Era una especie de D’Artagnan aferrado a la oruga de los sonidos maravillosos. Sin espada pero con pinta de mosquetero. Casi, siempre vestido de negro, atento para clavar el estilete de la creatividad. Tal vez con Astor se produjo el segundo nacimiento del tango. El que le metió los nuevos ruidos callejeros y lo transformó en música culta reciclando lo popular. Pocos saben que se formó en armonía y música clásica con la directora de orquesta francesa Nadia Boulanger. Y que estudió contrapunto y fuga con Alberto Ginastera.
En alegre concubinato con Horacio Ferrer parieron muchas de las mejores radiografías de Buenos Aires. La engendraron esos hombres que como acróbatas dementes saltaron por el abismo de tu escote hasta sentir que enloquecieron tu corazón de libertad. Era la balada de dos locos. De dos talentos que patearon todos los tableros con la voz de acero y terciopelo de Amelita Baltar, que fue sin duda María de Buenos Aires más allá de la operita fundacional. Astor era discutidor, no se le callaba a nadie, se iba a las piñas en dos minutos. Se le subía la tanada y la autodefensa que necesitó de pibe por las calles hostiles de Little Italy en Nueva York. Solo se quedaba en silencio cuando el Polaco Goyeneche, por ejemplo, se subía a ese pulmón de melodías que Astor acunaba sobre sus rodillas. Grabó 58 discos, hizo música para ver en el cine. Murió cuando apenas tenía 71 años y dejó una obra monumental. Larga, ancha y bien porteña, como la calle Corrientes. La criminal fue una trombosis que le hizo la vida imposible. Tal vez en esa pelea contra la muerte recordó aquella pequeña Italia a donde su viejo, Vicente, Don Nonino había ido a buscar revancha laboral. Hoy decís, adiós Nonino, adiós, y es como cantar el himno ciudadano. Era un pibe y pudo compartir con Carlos Gardel los paseos por Manhattan, los ravioles amasados por Asunta Manetti, su madre y una escena emocionante con un piazzollita de 12 años y una gorra de atorrante tocando el bandoneón en “El Día que me quieras”. Hay fotos que lo prueban. Pero ese fotograma no quedó en la película que hoy se pudo recuperar. Ese primer bandoneón que funcionó como ADN se lo regaló su viejo que lo compró en una tienda de empeños de la calle 8 de la Gran Manzana por solamente 18 dólares. Desafíos de la historia de un mundo tanguero que siempre sedujo y rechazó a Piazzolla. Músicos de una gran estatura florecieron a su lado: Fernando Suárez Paz, Antonio Agri, Oscar López Ruiz, Horacio Malvicino, Gerardo Gandini, Leopoldo Federico y Daniel Binelli, entre otros.
Era tozudo como pocos. Durante un tiempo renegó de las letras y los cantores. Nos quiso retacear una parte de su ingenio. Por suerte aflojó y pudimos disfrutarlo con el Polaco, con Jairo, José Angel Trelles, Edmundo Rivero y el Negro Lavié, entre otros.
Dicen que hizo tango barroco mezclado con jazz. Hizo travesuras luminosas junto al saxo barítono de Gerry Mulligan. Dicen que sus pentagramas hacían magia con las armonías. Dicen que como todo vanguardista no se dejó encasillar en ningún lado. Era perfeccionista, un obsesivo de libro, irreverente y provocador. Capaz de hacer bromas pesadas como aflojarle los tornillos del bandoneón a un colega de la vieja guardia que lo cuestionaba.
Astor sorprendía en cada golpe de bandoneón, en cada arrullo, amagaba para el tango y salía con aires de Bela Bartok, Ravel, o Stravisnky. Dio vuelta el tango como una media. Lo puso patas para arriba y el tango ya nunca más fue el mismo aunque jamás perdió sus raíces. Dos hijos, Daniel y Diana lo suceden y su nieto “Pipi”, sigue llevando su bandera musical. Varios homenajes fueron con su grupo llamado “Escalandrum” y artistas invitados como el Chango Spasiuk, el Negro Lavié, Elena Roger y Jairo.
Astor derrotó para siempre a los conservadores anquilosados del tango del taquito y la pereza. Siempre decía que sus tangos ya no tenían compadritos ni farolitos. Pero hizo la música de “Sobre Héroes y Tumbas” con Ernesto Sábato y “El hombre de la esquina rosada”, con Jorge Luis Borges que era tan cabrón como él. Hizo punta como su admirado Osvaldo Pugliese. Encontró un nuevo lenguaje para un tiempo sin tranvías ni buzones. Por eso hoy sigue vivo en los bares, en el subte, en la callecitas de Buenos Aires que tienen ese que se yo…viste, rodando por Callao. Se siente, se siente, Piazzolla está presente en este Invierno Porteño.
Y esas ganas tremendas de llorar
que a veces nos inundan sin razón,
y el trago de licor que obliga a recordar
si el alma está en «orsai», che bandoneón.
Señor bandoneón. Que Dios lo tenga en la gloria. Quería decirle que el aeropuerto de su amada Mar del Plata lleva su nombre y lo espera siempre para que pueda ir a cazar tiburones y adrenalina. Que ese nombre “Astor”, tan original y provocativo nació de su padre que quiso homenajear a Astore Bolognini, un corredor de motos y primer violonchelista de la Orquesta de Chicago
Que Amelita Baltar, la voz de Piazzolla echa mujer, nos sigue deleitando rea y académica, atrevida y contundente.
Señor bandoneón quería decirle que usted atravesó la música y entró en el mundo del sonido. Hay un sonido Piazzolla, hay un clima Piazzolla que envuelve a Buenos Aires.
Hay un bandoneón que todo lo puede. Incluso seguir sacando conejos talentosos de su galera a tantos años de su muerte.
Don Astor. Gracias por su tozudez, su creatividad y su talento. Gracias por llevarse el mundo viejo por delante. Chan chan. Piazzolla como Troilo nunca se fueron. Siempre están volviendo.