Samid, el rey de la trampa – 5 de abril 2019

Alberto José Samid, peronista hasta el caracú, no comprendió del todo la frase histórica de Perón: “De todos lados se vuelve, menos del ridículo”. Samid, con su voz de pito y su prominente abdomen hizo absolutamente de todo para quedar en la historia bizarra y despreciable de la política argentina. Tiene algunos momentos memorables que están en todos los archivos de la grosería y la decadencia de la televisión argentina. Los más recordados son su pelea en vivo y en directo a las trompadas con Mauro Viale. Y esa provocación antisemita de repetirle una y mil veces que dijera su verdadero apellido. Viale lo había acusado de avalar el atentado terrorista de la AMIA y el carnicero se puso a su lado, cara a cara, y le dijo “Te voy a matar” y le pegó un derechazo cortito en la cara. Después vino el revuelto de puñetazos, patadas, productores que intentaban separar e insultos. Se cayó al suelo Mauro pero no fue por toda la cuenta. Logró levantarse y seguir tirando sus patadas voladoras. Fue tragicómico.
Con Menem tuvo un breve distanciamiento cuando Samid envió toneladas de carne a Irak durante la guerra del Golfo pese a que Argentina había adherido al embargo decretado por Estados Unidos al régimen de Saddam Hussein.
Ni hablar de cuando Samid fue al programa de Marcelo Tinelli a bailar (bueno, a bailar, de alguna forma hay que llamar a esos movimientos paquidérmicos) con el disfraz de estar haciendo un gesto solidario.
No hay que confundir la carcajada triste que producen sus actos con su condición de delincuente hoy prófugo y desafiante de la justicia, siempre bajo el sol del poder peronista de turno.
Samid será ridículo pero no come vidrio. Se pegó como estampilla a Carlos Menem, Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner y Daniel Scioli, con quien solía compartir largas partidas de ajedrez en las tardes aburridas de La Ñata.
Con Menem fue asesor. Fue diputado provincial bonaerense de la mano de un patotero jurásico llamado Raul Otacehé, ex intendente de Merlo. Fue director del Mercado Central. Anduvo con una carnicería con rueditas por todos lados tratando de chuparle las medias a Cristina con el lema de que “El Rey de la carne” como se autotitula, podía vender mucho más barato que otros.
Aseguró que lo quieren meter en cana porque defiende a las Malvinas y al compre nacional, pero discutió su huída hasta con su propio abogado Vicente D’Attoli que le aconsejó lo contrario. No iba a ir preso si se presentaba. Iba a quedar en libertad hasta el final del proceso. Pero ahora todo cambió. Por haberse fugado el tribunal puede considerar que está en condiciones de hacerlo de nuevo y por lo tanto castigarlo de inmediato con una prisión preventiva.
En una de sus varias apariciones mediáticas dijo que tiene 71 años, que toma pastillas y que no puede estar ni un minuto preso. “¿Qué quieren, que termine como Cristóbal López? Se preguntó.
Samid dejó el tendal de deudas por todos lados. En Cañuelas quedó debiendo cerca de 500 mil pesos a una institución que se ocupa de cuidar a los ciudadanos de la tercera edad y que tiene muy pocos recursos. No pagó alquileres y la luz durante el tiempo que ocupó ese local con una de las 30 carnicerías de su cadena. Samid habla de justicia social pero dejó casi a la intemperie a un grupo de jubilados necesitados.
Sus payasadas excéntricas lo hicieron más conocido. Anoche llamó por teléfono a Nicolás Wiñazski a TN en cámara. El colega colocó el micrófono en el celular para que todos escucháramos los exabruptos de Samid. A los gritos le decía a Nico que se va a entregar a la justicia el día que el fiscal Carlos Stornelli se presente en la justicia y entregue su teléfono celular. Le reprochaba la información que Nico había dado sobre su paradero. Dijo que vía Formosa, el territorio gobernado por otro amigo suyo, el señor feudal Gildo Insfran, cruzó a Paraguay el 24 de marzo y desde allí, en avión a Panamá.
Hoy, Interpol envió un alerta roja a todos sus hombres que al parecer lo tienen ubicado en una guarida fiscal como Belice, país con el que no tenemos convenio de extradición. Pregunta chicanera: ¿Se hará una escapadita a Cuba para visitar a Florencia Kirchner? Todas las policías del mundo están buscando a este impresentable. En Bélice, si no lo atrapan, va a poder aprovechar esas playas caribeñas de agua transparente y la barrera de coral que es la segunda más importante del mundo.
Sin embargo, Samid dijo que está en la Argentina rodeado de árboles y 8 tranqueras y que en 12 horas de auto puede llegar a los tribunales de Comodoro Py donde no se presentó en tres ocasiones. Vocifera que es un preso político perseguido por Macri y por “comodoro pro”, que es una unidad básica del gobierno.
Es un personaje menor que está acusado de evasión fiscal de 28 millones de pesos y de asociación ilícita por el fiscal general ante la Cámara de Apelaciones en lo Penal Económico, Gabriel Pérez Barberá, que pidió 6 años y medio de prisión. El matarife no quiere asistir a la lectura del veredicto del juicio y apuesta a que el caso se caiga y prescriba y que tenga que ser juzgado de nuevo. Estaba a punto de ser sentenciado por el Tribunal Oral en lo Penal Económico 1.
Por momento parecía una cadena nacional. Habló hasta por los codos por todos los medios de comunicación disponibles. Primero con sus amigos kirchneristas como Víctor Hugo Morales en C5N, por supuesto.
Samid dice que el fiscal le pidió una coima de casi dos millones de dólares para dejar todo en el olvido. Pero no hizo la denuncia en ningún lado y no tiene ninguna prueba. Solo es su palabra y convengamos que su palabra está más devaluada que el peso argentino en los últimos años. Está en la clandestinidad y hasta su hermana Alicia está acusada de complicidad.
El matarife matancero tiene varias cuentas pendientes ante la justicia. En el sector lo acusan hasta de abigeato (es decir de robar ganado) y hasta Felipe Solá cuando era gobernador de Buenos Aires, hizo esa denuncia. Fue mucho antes de cerrar dos de los frigoríficos que tenía. Algunos de los juicios son laborales. Muchos trabajadores que tenía en negro y dejó colgados del pincel producto de su costumbre fabuladora y pendenciera.
La cédula roja de Interpol aporta la fotografía de Samid y algunas de sus características. Dice que es “violento” y que “a pesar de su avanzada edad” manifestó varias veces su oposición a cumplir las órdenes de las autoridades públicas. Le definen como “prófugo por un proceso penal”.
Una vez desafió a Anátoly Karpov, campeón mundial de ajedrez a unas partidas simultáneas. Salió diciendo que hizo tablas. Otros participantes aseguraron que no hizo tablas, que hizo trampas que no es lo mismo.
El dice que no quiere ser un preso político como los que están en Ezeiza y Marcos Paz. Ya le dije que esto es el colmo del ridículo. Si Samid es un preso político yo son Ernst Hemingway.
Alberto José Samid, prófugo de la justicia, amenaza y desafía. Dice que es el “Rey de la carne” Pero en realidad fue y es “El Rey de la trampa”.

King, el rey de la libertad – 4 de abril 2019

Un día como hoy fue asesinado uno de los personajes que más admiro en la historia. Hablo de Martin Luther King que se recibió de mártir en Memphis, Tenesse, un 4 de marzo de 1968. Iba a sumarse a una protesta de los basureros. Salió del hotel a las seis de la tarde y una maldita bala de fusil se le clavó en la yugular. Su asesino, un fanático segregacionista fue atrapado con un pasaporte falso cuando intentaba huir a Canadá. Le dieron 99 años de cárcel.
Los norteamericanos que lo aman suelen honrarlo haciendo el bien sin mirar a quien. O amando a su prójimo como a sí mismo.
En una misa en su memoria que se hizo
en la Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles, al 555 de la calle Temple. José Gómez, el arzobispo dijo que recordamos que “más allá del color de nuestra piel o de los países de donde vengamos, todos somos hermanos, hijos del padre celestial que nos ama y quiere que vivamos en paz”.
La vigencia de sus ideales y su conciencia social nos dicen que Martin Luther King no murió. No solo porque vive en el corazón del pueblo negro de todo el planeta. También porque jamás podría haber sido elegido un Presidente como Barack Obama en los Estados Unidos si Luther King no hubiera entregado su vida a la lucha contra todo tipo de discriminación.
Martin tenía un grave problema: era negro. Se dio cuenta enseguida, apenas comenzó a caminar las hostiles calles de Atlanta en Georgia. Martin era hijo y nieto de predicadores bautistas y eso, tal vez, lo ayudó a encontrar su camino para anunciarle al mundo que la discriminación y el odio racial eran de los pecados más grandes y más mortales. Porque muchos de sus hermanos negros eran asesinados cruelmente. Habían llegado como esclavos, y seguían siendo esclavos en los algodonales del sur.
Un día Martin en su seminario leyó un texto que fue como una iluminación. Se reveló ante sus ojos el pensamiento revolucionario y no violento del Mahatma Ghandi y enseguida salió al mundo a predicar a favor de la igualdad racial y social con un arma que creía imbatible: la palabra. Siguió la tradición de predicador de su padre y su abuelo pero salió de las iglesias y se desparramó por los barrios y los guetos de la marginalidad. Se convirtió en una suerte de Ghandi negro.
En poco tiempo Martin pasó a ser Martin Luther King, el rey de la resistencia activa y pacífica. Su figura imponente marchaba por las calles con pancartas de protesta. Se sentaba en las avenidas.
Un día, una costurera lo marcó para siempre. Era negra pero se llamaba Rosa, Rosa Park. Volvía de su trabajo con la espalda quebrada de tanto coser horas y horas y se quedó sentada en el colectivo. No le dio el asiento a un blanco como era obligación en Alabama y muchos otros estados hasta ese momento. Aunque usted no lo crea los negros no podían ir a las mismas escuelas o los mismos baños que los blancos. La idea de que los blancos eran superiores no solamente pudrió la cabeza podrida de Hitler. La Rosa negra, la costurera que dio el buen paso, Rosa Park se negó y por lo general cuando uno se niega a lo establecido desata una pequeña revolución. Porque le dice que no a la injusticia. Su cuerpo se quedó sentado pero su dignidad se puso de pié, erguida y desafiante. Cuestionó una orden, una reglamentación del tiempo de las cavernas.
La Rosa negra fue encarcelada por semejante desafío a la autoridad blanca. Y Martin Luther King y sus muchachos iniciaron un boicot feroz contra el transporte público hasta que un año después los soberbios fascistas se dieron por vencidos. El histórico capo autoritario del FBI, Edgard Hoovert persiguió a Martin por cielo y tierra. Lo acosó con fotos y pinchaduras de teléfonos. Martin fue detenido pero gracias a la intervención de John Fitzerald Kennedy fue liberado. Los nazis del Ku Klux Klan pusieron una bomba en la casa de Martin. ¿Y el cómo reaccionó? Salió a poner la otra mejilla. Como un Jesucristo negro. El Ku Klux Klan, es la organización más repugnante y nefasta que propone la supremacía de la raza blanca. El atentado criminal de hace poco tiempo en Nueva Zelanda es un herencia de estos despreciables personajes. Trump los sedujo con las promesas xenófobas: La construcción del muro contra los mexicanos, la prohibición de ingreso a los musulmanes, la deportación de 11 millones de inmigrantes y tanto racismo multiplicado. Una web fascista de Andrew Anglin le rogó a Trump que “hiciera nuevamente blanco a los Estados Unidos”.
Pero Martin que se agregó Luther en homenaje a Lutero, el reformador de la iglesia católica, se recibió de mito en aquel agosto de 1963, una marea humana de más de 250 mil personas marcharon sobre Washington y el mundo se conmovió.
Aquel discurso es una pieza literaria memorable cargada del mejor de los combustibles llamado esperanza. Esa bandera hecha de palabras anunciadoras de los nuevos vientos dijo: “Yo aún tengo un sueño de raíces profundas. Todos los hombres han nacido iguales. Y sueño que un día, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, puedan sentarse juntos en la mesa de la fraternidad”. Aquel día, hace más de medio siglo, un tal Barack Obama comenzaba a ser el primer presidente negro de los Estados Unidos. Martin mostró su sabiduría cuando dijo: “Nadie se nos puede subir encima si no encorvamos la espalda”. Otra:
“Tendremos que arrepentirnos en esta generación, no tanto de la gente perversa, sino de los pasmosos silencios de la gente buena”. De hecho el racismo no terminó. La ultraderecha nunca dejó de acusar a Obama de no ser norteamericano y utilizaba caretas de mono para burlarse del presidente. La desocupación entre los afroamericanos es el doble que la de los blancos y en Europa está infectado de «Lepenes» musolinianos.
El presidente Lindon Johnson en 1963 accedió a las exigencias de Martin y proclamó la ley de derechos civiles. Lo invitó a ese acto por la igualdad de todos. Una de las calles principales del Harlem lleva su nombre aunque se cruza en todo el sentido de la palabra con Malcom X, otro líder negro pero con metodología violenta y combativa.
En 1963, Luther King recibió el premio nobel de la paz a los 35 años. Nadie tan joven había recibido antes. Ese año fue el primer afroamericano en ocupar la tapa de la revista Time como el hombre del año.
Su madre, Alberta King también fue asesinada pero 6 años después. Su nieta
Yolanda Renen King tiene apenas 11 años pero la misma convicción que el padre de su padre. Ella dijo: “Mi abuelo tuvo el sueño de que sus 4 hijos no fueran juzgado por el color de su piel sino por su personalidad. Yo tengo el sueño de un mundo sin armas. Difundan la palabra por toda la Nación. Seremos una gran generación.
Martin Luther King pasó a ser una leyenda con solo 39 años. Su vida dejó de ser pero sus ideas se quedaron a vivir para siempre y se derramaron por el planeta. El predicador predicó con el ejemplo. Paz, resistencia y palabras contra el odio, la discriminación y las armas. Martin se había dado cuenta al poco tiempo de nacer que tenía un grave problema: era negro. Aquella tarde negra fue asesinado por ser negro. Y el cielo se puso negro y las lágrimas también.
Cuando ganó Trump, hubo manifestaciones democráticas con banderas que decían “No nos moverán: para proteger el sueño de Martin y el legado de Obama”. Porque sospechan que el huracán reaccionario de Trump va a querer llevarse por delante todo los derechos y todos los avances.
No nos moverán es una propuesta firme.
No nos moverán. Por la memoria y con el ejemplo del Ghandi negro, no podemos permitir que vuelva la edad media.

¿Gana Macri o vuelve Cristina? – 3 de abril 2019

¿Macri gana y logra su reelección?
¿Cristina puede volver?
¿A Lavagna le alcanza?
Todavía falta mucho tiempo y muchas definiciones, pero se puede conjeturar que las tres inquietudes pueden tener respuestas positivas.
Macri tiene posibilidades de ganar igual que Cristina y Lavagna viene un poco de atrás pero con buen ritmo de crecimiento. Así de parejo y enrarecido, está el panorama electoral hacia el 27 de octubre donde los argentinos elegiremos mucho más que un presidente, vamos a optar por un sistema de gobierno democrático y republicano o por el regreso del chavismo cleptocrático.
¿Está confirmado que los tres van a ser candidatos?
En el caso del presidente Mauricio Macri está confirmado en un 95%. Dejo un pequeño margen por si apareciera un cisne negro, alguna hecatombe económica, una corrida feroz que lo dejaría con mucha fragilidad y carente de credibilidad. Solo en ese caso extremo que no se ve a la vista, Cambiemos apelaría a lo que se conoce como el Plan “V”, con “ve” corta que es la inicial del apellido de María Eugenia Vidal. Ninguna persona sensata vaticina ese escenario.
Cristina Fernández de Kirchner se maneja con el misterio de su silencio prolongado. Por lo tanto nada está confirmado de su boca. Pero según mi análisis político ella intentará ser presidenta por tercera vez porque aun perdiendo, todos serían beneficios para ella y su familia y no tendría casi ningún costo en el corto plazo. Si llegara a ganar, todas las causas de mega corrupción de estado se congelarían como el glaciar Perito Moreno y la tendencia en la justicia se revertiría: los que criticamos a Cristina podríamos ir presos.
La única incógnita que hay que despejar es que pasa si Florencia, su hija al parecer enferma, sin fueros y con posibilidades de ir presa, le pide que abandone la política y que ambas se refugien en Cuba donde nadie las va a molestar. Esa variante que tiene que ver con lo familiar, tiene una carga subjetiva que es muy difícil de predecir. Pero parece ser el único motivo que llevaría a Cristina a dar un paso al costado.
Roberto Lavagna avanza lento pero seguro. No va a participar de las internas obligatorias de Alternativa Federal. Ya tiene decidido seguir construyendo algo más amplio y luego, con las encuestas en la mano convencer a Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey para que desistan de sus candidaturas.
¿Qué chances tienen los tres principales candidatos de ganar según la foto de hoy?
Aclaro que es según la foto de hoy porque la vida económica se mueve con velocidad y para bien o para mal, todo puede cambiar. Eso va a ser desequilibrante en la última curva, 48 horas antes de las elecciones, cuando el ciudadano más independiente y menos politizado tome su decisión.
Macri y Cristina tienen como principal ventaja un núcleo duro de votantes que puntos más o menos anda entre el 25% y el 30%. Y tienen la desventaja de que la imagen negativa de ambos es superior a la imagen positiva. Esto significa que mucha gente va a votar en contra de… Para que no gane Macri o para que no gane Cristina. Ese dato no habla bien de la calidad democrática que nos supimos conseguir y hace muy difícil el trabajo de los encuestadores porque hay mucho voto oculto o vergonzante. En las reuniones son pocos los que se atreven a decir y defender al voto a ella o a él. Sin embargo medio país por lo menos votará por alguno de los dos.
La ventaja de Lavagna es que su imagen negativa es baja y tiene poco rechazo. De hecho, muchos votantes de Cristina pero sobre todo de Macri, lo tienen como segunda opción de voto. El problema de Lavagna es su bajo nivel de conocimiento. Estuvo mucho tiempo alejado de los grandes escenarios. Eso lo piensa combatir con candidatos muy populares tanto en Buenos Aires donde podría desembarcar Marcelo Tinelli como en la ciudad donde hay varios como el presidente de River, Rodolfo D’Onofrio o el de San Lorenzo, Matías Lammens.
Veamos cuales son las fortalezas y debilidades de cada candidato.
Mauricio Macri se consagró presidente con 13 millones de votos. Es el argentino más votado de la historia. Hay un concepto que dice que el que votó a alguien alguna vez tiene más posibilidades de volver a votarlo. Si lo votó, es porque no lo odia. La gran pregunta es cuantos le darán una segunda chance. Porque también es cierto que hay más de 3 millones de ciudadanos que votaron a Macri por rechazo a Cristina que hoy están económicamente peor que en el 2015 y están desilusionados o directamente con bronca. Pertenecen a la clase media media. Son pequeños comerciantes, profesionales jóvenes, trabajadores independientes, plomeros, carpinteros que trabajan mucho con las changas y que están asfixiados por los impuestos, sacudidos por la inflación y la caída del consumo y los tarifazos. Este grupo social es el árbitro de las elecciones. Ellos conforman el fiel de la balanza. Pero es casi imposible medir con encuestas que es lo que van a hacer.
Si la mayoría renueva su compromiso con Macri porque le cree y piensa que vendrán tiempos mejores, es muy probable que haya Macri para 4 años más. Pero hay un número importante que miran con simpatía a Roberto Lavagna o que por castigo piensan en votar en blanco. Si esa idea es mayoritaria, sería letal para las posibilidades de Cambiemos. Aprobaría la asignatura pendiente de entregar el mando en tiempo y forma, cosa que no ocurre hace 90 años con un gobierno no peronista pero fracasaría en la continuidad que está reclamando para atravesar el túnel que hoy muestra la oscuridad de todos los indicadores económicos como malas noticias.
Suben la inflación, el dólar, las tasas, la pobreza, la desocupación y la indigencia. Es seguramente el peor momento de Cambiemos. Y pese a todo mantiene un piso de casi un tercio del electorado. Ese es un activo grande. Los capos de Cambiemos dicen que si mejoran un poco las cosas con los 140 millones de toneladas de la cosecha record, el turismo interno, Vaca Muerta y el litio del norte, van a estar seguro en la segunda vuelta.
El radicalismo tiene en sus filas sectores por ahora minoritarios que quieren emigrar hacia Lavagna. Están reclamando mayor protagonismo en las listas y en las decisiones de gobierno. No creo probable que un radical acompañe a Macri como candidato a vice. Veremos si esa fisura se puede sellar o finalmente se profundiza.
Del lado de Cristina, dicen que el país se cae a pedazos y va de mal en peor. Dicen que los datos malos de la crisis económica se van multiplicar y que eso va a dejar a Macri, desnudo y sin chance de ganar. Y que no le van a alcanzar las buenas imágenes y fortalezas electorales que tienen tanto María Eugenia Vidal en la provincia, como Horacio Rodríguez Larreta en la Ciudad. En las últimas encuestas, la caída de Macri arrastró también a Vidal y Larreta pero ambos siguen siendo dos candidatos muy competitivos. ¿Son ellos los que van a sostener la candidatura de Macri o es Macri el que los va a hundir en la derrota? No sabemos.
El cristinismo tiene un gran problema. Su jefa demora el anuncio de su decisión y la logística de la campaña se atrasa demasiado. Hay varios candidatos dando vueltas pero ninguno acusa peso en la balanza. Solo Cristina retiene ese tercio kirchnerista. Encima tiene 11 procesamientos y 5 pedidos de prisión preventiva, uno de ellos confirmado por la Corte Suprema y va a pasar más tiempo en el banquillo de los acusados que en la banca del senado o en los escenarios de campaña.
Roberto Lavagna trata de expresar a los argentinos que quieren saltar la grieta. Se propone construir un frente con el socialismo de Lifschitz, el radicalismo disidente y el grupo de Stolbizer. Confía en que las elecciones PASO van a demostrar que tiene más apoyo que el resto de los peronistas no k. No quiere saber nada con Macri ni con Cristina porque dice que son los jefes que promueven la grieta. Sumaría a la iglesia con quien tiene excelentes relaciones. Se autotitula centro progresista y no va a impulsar investigaciones sobre la corrupción pero jura que tampoco va a interferir para bloquear a la justicia. Su programa es el del peronismo tradicional, con modelo productivo y de consumo y crecimiento y con racionalidad para seguir en el mundo capitalista y alejarse de Venezuela y de Cuba. Muchos creen que a Lavagna no le va a alcanzar la nafta y que solo podría ser un buen ministro de Cristina. Eso lo dijo Juan Grabois que planteó un oxímoron: “Que vuelva Cristina, pero sin corruptos”. Pero ella es, claramente la jefa de la corrupción.
Todavía son fotos, retazos sueltos de lo que hay. Esto es lo que hay. Veremos que puede construir cada uno. ¿Pueden ganar Macri o Cristina? Si. ¿Puede terciar Lavagna? Si. De nosotros depende el rumbo que tome la Argentina.
De nosotros depende el tipo de país que vamos a construir. Como siempre, de nosotros depende la democracia.