Campillo habla, Cristina, tiembla – 28 de diciembre 2018

Los allanamientos que dispuso el juez Claudio Bonadío a las tres casas de Cristina no constituyen la principal preocupación de la arquitecta egipcia. Esto es así pese a que del departamento de Recoleta, se llevaron 33 cuadros y obras de arte que cuestan sus buenos pesos. De hecho, Cristina fue irónica para referirse al tema y publicó lo siguiente en las rede sociales:
«Hoy 28 de diciembre Día de los Inocentes, Clarín pone en tapa los aumentos de todo y una foto de las “33 obras de arte de Cristina” para que vos creas que en mi casa había un museo y te indignes por eso y no por los nuevos tarifazos de la luz, del gas y del transporte. De manual», señaló.
Pero lo más grave para el futuro de la ex presidenta es que Juan Manuel Campillo decidió romper la omertá y contar todo lo que sabe. Esto si le quita el sueño. Porque Campillo es el estratega en las sombras de todas las operaciones corruptas que hizo el matrimonio Kirchner desde que Néstor llegó a la intendencia de Rio Gallegos hasta la venta urgente de las propiedades por más de 70 millones de dólares que Daniel Muñoz había comprado en Estados Unidos.
Campillo conoce en detalle los negociados sucios que los Kirchner, mas buitres que pingüinos, hicieron durante toda su vida. Desde el tristemente célebre manejo de los Fondos de Santa Cruz hasta el lavado de dinero que hizo con vestidos de alta costura diseñados por su esposo, Carlos Di Doménico que según sus hijos fue asesinado.
Parece una novela policial pero es una crónica política del gobierno más corrupto de la historia y de los integrantes más importantes de esa asociación ilícita dedicada a saquear al estado que lideró primero Néstor y luego Cristina.
La investigación que hicimos en su momento con Marcelo Longobardi sobre los Fondos de Santa Cruz nos costó la censura y que nos dejaran sin trabajo en la televisión por presión del gobierno kirchnerista. Todo era grosero y escandaloso. Aún hoy el sufrido pueblo santacruceño no vió una boleta de depósito ni un resumen de cuenta de ningún banco. No se supo ni se sabe cuantos fueron los intereses y a donde está esa fortuna que en algún momento llegó a los mil millones de dólares. Campillo y Ernesto Clarens estuvieron detrás de toda la ingeniería de esa estafa y tal vez ahora, pueden aportar datos y papeles que ayuden a seguir la ruta del dinero K. Aldo Ducler, hoy fallecido, en su momento investigado por narcotráfico por el senado de Estados Unidos, también participó de ese robo tan colosal.
La experiencia de Campillo en estas truchadas de dinero que circula por sociedades fantasmas y guaridas fiscales y que, finalmente se blanquea fue el motivo por el que le encargaron que recuperara de urgencia los más de 70 millones de dólares que Daniel Muñoz, el testaferro de Néstor y Cristina había invertido en departamentos y propiedades lujosas en Miami y Nueva York. Eso fue después del fallecimiento de Muñoz. Dicen que por ese trabajo Campillo se quedó con cinco millones de dólares. Dicen que podría revelar donde esta ese dinero en efectivo para poder recuperarlo para el pueblo argentino que es su verdadero propietario. Veremos.
Fue tan grande la impunidad de estos muchachos que uno de los departamentos que Muñoz compró costó 14 millones de dólares y estaba ubicado en el Plaza Hotel. Lujos de jeques árabes o de magnates patagónicos. No de revolucionarios emancipadores. Elizabeth Ortiz Municoy, arrepentida y ex esposa del testaferro del testaferro de Néstor dijo que hay 20 propiedades más que no se habían detectado y que Campillo fue el que viajó a Estados Unidos con su sobrino Gastón para transformarlas en dinero físico, contante y sonante.
Simultáneamente Ernesto Clarens confesó que también recaudó coimas para la campaña de la fórmula Daniel Scioli y Carlos Zannini. Desde el principio hasta al final el Frente para la Victoria tuvo al robo de los dineros públicos como uno de sus principales objetivos. También fue partícipe necesario de las estafas de Sueños Compartidos, una pesadilla que pilotearon los hermanos Schocklender y Hebe de Bonafini y de la asistencia económica a la agrupación “Justicia Legítima”. ¿Quién habrá sido el tesorero de esos magistrados que dependían de Alejandra Gils Carbó?
Bulimia de poder y de dinero. Por eso digo que es el gobierno que más delitos cometió.
El fiscal Carlos Stornelli ya dijo que hay más de 200 millones de dólares que están ubicados para poder recuperarlos.
Campillo está preso desde el 20 de noviembre pero quiere salir. No soporta las rejas. ¿Leopoldo Moreau, Martin Sabbatella y Hugo Yasky lo considerarán un preso político? Y Jaime, José López, Cesar Milani, Cristobal y Lázaro entre otros, también son perseguidos por su ideología? Ni Cristina se atreve a decir tanto.
Formalmente Campillo fue secretario de Hacienda de Néstor gobernador y ministro de Economía de Daniel Peralta. También lideró la Oncca pero fue el cerebro financiero en las sombras. Y eso que es un contador público nacido en Arequito que empezó como un simple valijero pero siempre fue un hombre gris de perfil bajo.
Tuvo sus 15 minutos de fama con el diseñador y modisto Carlos Di Doménico. Primero cuando se casó con él. Y después cuando falleció en un sanatorio de Rosario en circunstancias poco claras. Campillo dijo que fue por leucemia y que estuvo sus últimos 15 días en coma inducido. Pero Stéfano Di Doménico, uno de los hijos de Carlos, expresó sus sospechas de que su padre haya sido asesinado. Hay dos audios que apoyan esa idea. En uno dice que Campillo lo quiso ahorcar y en otro que lo estafó. Enseguida los vamos a escuchar.
Lo cierto es que Di Doménico, un personaje muy querido en la farándula inauguró un local en Punta del Este llamado “Luz de Alma”, con la presencia de Susana Giménez, entre otras celebridades. Ahora muchos aseguran que ese fue un mecanismo de lavado de dinero porque es muy subjetivo el valor de los vestidos de alta costura. El mismo vestido pero confeccionado por Di Doménico cuesta lo que el cliente esté dispuesto a pagar. Y eso puede ayudar a sobrefacturar y lavar dinero de la corrupción kirchnerista. Muchos sospechan eso porque Carlos en los últimos tiempos se aisló de sus amigos de toda la vida y abandonó sus comportamientos afables para convertirse en una persona hosca y triste.
Florencia Arieto era la abogada de varias empleadas de Di Doménico que no había cobrado la indemnización correspondiente. Y por eso pidió que se demorara la cremación de su cuerpo para hacer una autopsia exhaustiva y certificar que no se haya tratado de un crimen.
Lavado de dinero, asociación ilícita, coimas que van y que vienen, enriquecimiento ilícito de los Kirchner y todo su entorno y la posibilidad de un crimen dejaron a Juan Manuel Campillo al borde de pasar el resto de su vida en la cárcel. Eso lo aterra. Por eso decidió hablar. Y por eso, Cristina tiembla…

Serrat por 75 – 27 de diciembre 2018

Parece mentira pero hoy Joan Manuel Serrat cumple 75 años y ningún diario argentino dice una sola palabra.
Parece mentira pero hace una semana un fanático desubicado le gritó en pleno recital que cantara en catalán porque estaba en Barcelona. El Nano hizo lo que nunca hizo. Interrumpió su show y le dio una clase de democracia que el intolerante escuchó ante el aplauso de todo el teatro.
Parece mentira que hoy algunos insulten a Serrat y hasta le digan fascista porque estuvo en contra de la manera en que se formuló el referéndum por la independencia de Cataluña. Hay que decir que también se manifestó en contra de la detención de políticos catalanes y visitó en la cárcel al diputado Raúl Romeva.
Parece mentira que los que se creen dueños de la verdad lo intimen a cantar en catalán cuando Serrat estuvo 5 años censurado en las radios y la televisión oficial, precisamente, por cantar en catalán en el festival de Eurovisión. Ahora es fácil cantar en catalán. En aquel momento había que tener coraje porque las balas picaban cerca.
Parece mentira porque Serrat tuvo que exiliarse en México frente a la persecución de la dictadura de Francisco Franco y solo fue amnistiado cuando murió el “generalísimo”. Regresó a España el 20 de agosto de 1976 ante un recibimiento de una masividad y un afecto extraordinario en las calles.
Parece mentira que algunos ignorantes crean que inventaron la pólvora y la revolución y no hayan leído ni medio libro de historia.
Hace muy poco estuvo en Argentina. Y una vez más se repitió el rito de la admiración y el reconocimiento.
Serrat es un capo, decían las madres mientras lo acariciaban y le pedían fotos en el Hospital Garraham. Era como una forma de devolver el cariño y la medicina que, con su presencia solidaria y sus canciones, les lleva a tantos chicos que están sufriendo enfermedades. Serrat es un capo que se emociona y nos emociona. Que sufre cuando ve a los pibes peladitos que están combatiendo al maldito cáncer y recuerda sus propias batallas. No se sabe demasiado porque por pudor no le gusta contarlo. Pero Joan Manuel Serrat tiene que hacerse estudios y análisis en forma periódica. Tres veces le detectaron cáncer y tres veces lo derrotó a fuerza de coraje.
Siempre tiene un gesto hacia los que necesitan. Hace 11 años que visita el hospital de niños. Y allí canta “Esos locos bajitos”, por supuesto. Porque “A menudo los hijos se nos parecen, y así nos dan la primera satisfacción; ésos que se menean con nuestros gestos, echando mano a cuanto hay a su alrededor.”
Abraza fuerte a los familiares de los soldados caídos en Malvinas y a todos se nos vienen a la cabeza los versos de “Algo Personal”. Recordamos que “se arman hasta los dientes/ en nombre de la paz/ juegan con cosas que no tienen repuesto y la culpa es de los otros si algo sale mal.” No hay dudas que entre esos tipos y Serrat hay algo personal.
Está entre nosotros con su gira de “Mediterráneo Da Capo” que es como volver al origen de todo, a la génesis.
Es que apenas sale a escena surge la magia del romance entre los argentinos y Serrat. No importa si es en el Colón, de saco y corbata o en la Plaza Vaticano, de jeans y remera. Hay una relación indestructible entre el artista catalán y nuestra gente. Es pasión de multitudes y todos los aplauden. Lo hacen de pié. Todo el mundo corea las canciones y se conmueve. Tiene 50 años de carrera, más de 450 canciones.
Pero para mi generación, para los que tenemos algo más o algo menos de 60 años, Joan Manuel Serrat fue una suerte de hermano que nos fue abriendo los ojos al amor y al combate. Fue como ese amigo que sabe más que nosotros y vá unos pasos adelante anunciando los peligros y los milagros que se vienen. Fue como un susurro al oído de aquella piba del colegio primario que apoyaba su cuerpito en el mío por primera vez mientras le cantaba que su nombre me sabe a hierba. De la que nace en el valle, por supuesto. Recuerdo eso y todavía me tiemblan las piernas por las primeras emociones eróticas, los ojitos pícaros seduciendo nuestra inocencia y convencidos de que se equivocó la paloma, se equivocaba. Por ir al norte fue al sur. Todo eso nacía de la fantasía del primer Wincofon que tuve en mi vida y del primer long play que, por supuesto, era de Serrat. Después fuimos creciendo a la militancia y a la política y Joan Manuel se convirtió en nuestro norte sin paloma confundida. En la encarnación de la resistencia cultural, en el cantor popular que mucho más adelante nos iba a recordar que el Sur también existe de la mano de Mario Benedetti, que en la paz de su Montevideo descanse. Serrat se fue transformando en una bandera que nos dio letra para todo. Nos ayudó a parir como generación, nos ayudó a levantarnos minas que, como dice el Negro Dolina, es la máxima utopía. Nos ayudó a levantarnos utopías que, podríamos decir, es la máxima mina. El Nano se convirtió en sinónimo de libertad y por ella sangró, luchó y pervivió. Por aquí enarbolábamos pancartas por las calles que hablaban de la patria liberada y de la sangre derramaba.
Eran tiempos en que a Serrat lo prohibían acá y allá. Y sin embargo no podían. Eran tiempos de amar a España, de sentir orgullo por Rafael Alberti y por García Lorca, de tomar partido en la guerra civil española aunque ya era un poco tarde. Eran tiempos de saber de memoria todas las canciones de Serrat y de gastarlas en los fogones playeros de Valeria del Mar o en las peñas del comedor universitario de Córdoba donde la política era una canción como si por esos días los pueblos fueran libres, como quería León Felipe. Después vino la noche del terror, del asesinato masivo a esta tierra y Serrat se convirtió en una contraseña. Era tanto el silencio y el miedo a que te secuestraran que hasta escuchar a Serrat era todo un desafío. Y si algún conductor de radio se atrevía y lo pasaba o si algún compañero de trabajo se atrevía y lo escuchaba sabíamos que había algo secreto que nos unía frente a la locura del terrorismo de estado. Era una contraseña y una trinchera. Era una luz en las tinieblas. Por eso Serrat se quedó a vivir entre nosotros aunque se volviera físicamente a España. Se convirtió como el mismo dice en la banda sonora de los mejores momentos de nuestras vidas. Hoy mucha gente repite que nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio. O caminante no hay camino, se hace camino al andar. O ese con quien sueña su hija, ese ladrón que os desvalija.., Y es como si se rezara un padre nuestro. O como si cantara el himno. Gardel será uruguayo pero es argentino. Serrat será español pero es argentino. Dime Serrat con quién andas y te diré quién eres. Anda reivindicando diversidades y bellezas con los sueños de Miguel Hernández y Antonio Machado al hombro. Utilizabas la risa y la verdad de duelo con Daniel Rabinovich aunque extrañes aquellos asados con tus negros amigotes que no están pero que nos siguen dibujando desde el cielo: Caloi y Fontanarrosa.
Gracias por todo Joan Manual. En este cumpleaños me gustaría regalarte la vuelta olímpica del Barsa con Kubala y Messi de la mano para que ningún niño se deje ya de joder con la pelota. O una España donde nunca más corra la sangre por las calles y ya nadie utilice el tiro en la nuca con los que piensan distinto. O el secreto de tu seducción que todavía hace mojar bombachitas. Y finalmente me gustaría condenarte a regresar un rato y cuando quieras a tu barrio de Poble Sec a preguntarle a Ángeles, tu vieja, cuál era su patria. Para que ella te conteste, profunda y duradera, yo soy de donde comen mis hijos. Y para que una vez más puedas ver sus ojos tristes por el asesinato de toda su familia durante la guerra. Eran los demonios que había heredado Ángeles.
Gracias por todo Joan Manuel. Gracias por ser nuestro hermano y por estar siempre cuando te necesitamos.
Me gustaría regalarte un poco de tus pasiones, un día de pesca, vino Malbec y las mollejas… una tarde de ciclismo y el eco rumoroso que baja de las tribunas en el Nou Camp y celebrar el césped que huele a gloria y donde el pro hombre y el gusano bailan y se dan la mano. O escuchar tus anécdotas de secundario donde te recibiste de tornero fresador, algo que nadie conoce demasiado.
Muchos te han hecho su mejor homenaje poniendo Juan Manuel a sus hijos y no por Rosas, precisamente. O Lucías y Penélopes, que andan por los ríos de tiempo sembrando tu melodía. Gracias…
Por disfrutar la vida en grandes porciones como si fuera una pizza azul y oro muy cerca de la Bombonera. Un abrazo en el tiempo para tu padre, Josep, obrero para toda la muerte. Gracias por cantar Zamba del Grillo de Yupanqui y con los Chalcha y que tus amigos te dejen tocar el bombo después de cuatro copas de más que nadie echará de menos.
Gracias por estar aquí y ahora. Serrat, querido Serrat, gracias por ser un capo.

Gino, genio solidario – 26 de diciembre 2018

Gino Tubaro es un genio solidario y federal. Viene de recorrer 27 mil kilómetros y de entregar más de 100 prótesis en forma gratuita en 80 ciudades de 23 provincias. Una especie de Papa Noel de civil y barba oscura que fue repartiendo felicidad ante necesidades urgentes.
Gino fabrica en su impresora 3-D las manos y los brazos que mucha gente perdió en un accidente o directamente no tienen por alguna malformación de nacimiento. Pronto van a llegar a las mil soluciones. Este inventor que piensa en los demás y no en el dinero, construye piezas a muy bajo costo y que hasta ahora, costaban fortunas que mucha gente no podía pagar. Utiliza Pla, que es un material ecológico que no tiene ninguna contra indicación, y que no produce ni picazón. Hoy su obra está en la tapa de Clarín y una nota hermosa de Javier Firpo refleja varios casos que son absolutamente emotivos. Se imaginan que en esa “Argentinaton”, como Gino y sus compañeros llamaron a esta maratón por el país han sido testigos de historias de vida que nos llenan el alma en estos días navideños.
Una de las que me estrujó el corazón es la de Benjamín el pibito de San Salvador de Jujuy. Su madre había pedido una de esas manos robóticas que los chicos asimilan a los súper héroes de la tele. Pero cuando llegaron, se dieron cuenta que Benja necesitaba dos manos. La caravana de los milagros tiene en su camioneta una impresora para estas atender estas sorpresas. Ahí mismo, Gino y sus compañeros del Atomic Lab, como si fuera magia, fabricaron otra manito y se pusieron a enseñarle a Benjamín como se tenían que utilizar. No he visto sonrisa más extraordinaria y explosiva. Cuando Benjamín vió todo lo que podía hacer con sus flamantes manos de plástico fue a buscar una pelota y se puso a jugar al fútbol, como si hubiera recuperado la capacidad de ser un niño como todos.
Porque todos los beneficiarios han sufrido la crueldad de la burla o la discriminación. Y esto les cambia la vida. Porque pueden hacer tareas tan sencillas como indispensables como levantar un tenedor o la mochila, secarse después de la ducha o abrir la puerta para ir a jugar. Pero también les levanta el ánimo y les saca parte de la tristeza que les producía el hostigamiento de las demás personas. La palabra “manco” dicha con saña es una puñalada por la espalda. Me acordé de aquella canción que decía “Le da duro el manco Arana/ cuando le sale un trabajo/ y tan duro que parece/ que no le faltara un brazo”.
En Tres Isletas, Chaco, recibieron a Gino cortando las calles y celebrando con cohetes. Al vehículo ellos le llaman “la manoneta”. Esas mismas manos son las que los saludan cuando parten para otro pueblo a recorrer el país de Tierra del Fuego a Jujuy. Hay casos muy distintos pero igualmente preocupantes. Hay chicos o mayores a los que les faltan dedos o manos y algunos que directamente su brazo solo llega hasta el codo. Pasaron años de frustraciones y las prótesis mágicas les devuelven su lugar en el mundo.
Gino nació en Pompeya y se hizo hincha de San Lorenzo. Fue a natación y a básquet pero su gran entretenimiento era armar y desarmar cosas. A los seis años demostró su vocación cuando redujo la plancha de su madre a varias piezas desarticuladas. A partir de entonces, se tomaban el colectivo 42 y partían rumbo a un taller de inventiva donde Gino encontró su vocación y no la largó nunca más. Secundario en la ORT e ingeniería en la UTN confirmaron que era un pibe con habilidades fuera de lo común. Niño prodigio, le llaman algunos.
A Gino le cambió la vida cuando le cambió la vida a Felipe, un chico de 11 años al que le faltaba una mano. Esa fue la primera prótesis que colocó y hoy Felipe es uno más del equipo de inventores, voluntarios y colaboradores de Gino.
Muchos de los que reclamaron una prótesis desde la página de internet, se enteraron de esto cuando Gino fue invitado a los programas de Mirtha Legrand y Susana Giménez. Pero el gran espaldarazo de fama lo tuvo cuando vino Barack Obama a la Argentina y en el discurso que pronunció en la Usina del Arte ante mil jóvenes, lo mencionó como un ejemplo a seguir. María José Méndez, de Bahía Blanca dijo algo parecido pero en castellano: “Necesitamos más Ginos en este país”. Es que ella con su flamante mano biónica de Iron Man ahora puede tipear en la computadora en su trabajo de empleada pública.
Miguel Moreno de Maipú en Mendoza dice que puede levantar la taza en el desayuno y que va a probar si puede enjabonarse. Es un electricista mecánico de 59 años que perdió ambos brazos en el 96 producto de una descarga brutal de 13.200 volts que recibió. Quedó al borde de la muerte y con todo el cuerpo chamuscado. Ahora maneja un auto especial y sale a correr por las calles de su barrio.
Zaira Frías de 5 añitos nació sin la mano ni el antebrazo izquierdo. Hasta Santa Rosa de Leales, a 50 kilómetros de Tucumán fue la banda reparadora de ilusiones de Gino.
Algunos tocan el piano y se sienten Robocop. Dafne Moreno de Calafate le dijo a Gino lo que todos le queremos decir: “Ojalá que la vida te permita asimilar la dimensión de alegría que generas en el otro”.
Yanina de Santa Elena, a 300 kilómetros de Paraná lo bautizó como “el pibe de corazón más grande”.
Todas las manos todas pueden ser canción en el viento. Esa canción con todos nos podría dar el título de esta columna. Es que Gino es de los imprescindibles, de los que luchan toda la vida, diría Brecht. Ha recibido infinidad de premios. De los inventores de Naciones Unidas, de departamento de estado norteamericano, de History Channel, del presidente Macri, del MIT y es convocado para dar charlas que generen imitación y entusiasmen a todos para edificar una historia de emprendedores, innovadores creativos que sientan la gran satisfacción de hacer el bien sin mirar a quien.
Su madre, seguramente hoy no lamenta haber perdido aquella plancha que su pequeño hijo Gino desarmó para tratar de entender cómo funcionaban las cosas y poder arreglar las que no funcionan bien.
Siempre digo que el único discapacitado que existe es el que no tiene corazón. Y Gino tiene el corazón gigante. ¿Me das una mano?, suele ser un pedido de ayuda en estas pampas. Gino se la pasa dándole una mano a la gente. Los ayuda a ayudarse.
Celebro esta historia de vida. La de Gino, un genio solidario que nos acerca un viento de esperanza ante tantas pálidas y malas noticias. No todo está perdido con argentinos como Gino Tubaro. Ah, me olvidaba de un pequeño detalle. Gino tiene apenas 23 años recién cumplido. Tiene una cara de nene increíble. Que la vida lo bendiga y que su ejemplo se multiplique como los panes y los peces.
Es un deseo de paz y prosperidad para el año que nuevo.