Cristina viene por todo – 15 de octubre 2018

Cristina viene por todo. Eso siempre estuvo claro desde que en Rosario murmuró aquella definición: “Vamos por todo”. ¿Se acuerda? Ahora lo ratificó Máximo, el príncipe heredero en un acto en Ituzaingó donde presentó un manifiesto que explica en detalle lo que significa “ir por todo”. Conceptualmente, “Todo” es algo entero, completo, sin lugar para otro. Es la palabra que define el máximo posible de la propiedad de algo. Yo me quedo con todo. Voy por todo.
Ir por todo, en política, es apostar al totalitarismo. Dice el diccionario de la Real Academia que “totalitarismo es el régimen de gobierno en el que todos los poderes se concentran en una sola persona o grupo y donde las libertades individuales están abolidas”. Se pueden utilizar sinónimos como tiranía o cesarismo, o absolutismo. Pero para los argentinos es mucho más claro y directo decir Chavismo K. Ese es su objetivo: ir por todo, es instalar un chavismo sin control ni límites que se lleve por delante a las leyes y a las minorías.
En su discurso, Máximo propuso construir un Frente Patriótico para derrotar a Cambiemos dentro y poder terminar con lo que ellos denominan “la revolución inconclusa”. Ya dijimos que en su autocrítica sostienen que en los más de 12 años de gobierno su principal error fue la debilidad. Que fueron demasiado reformistas y que ahora van a ser muy duros: Van a ir por todo. ¿De qué manera?
La propuesta que explicitaron sin que se les cayera la cara de vergüenza, incluye una reforma constitucional que incorpore a los movimientos sociales o piqueteros como un poder más de la República. Juegan fuerte los muchachos. Se quedaron a vivir en los 70. Pero a aquel infantilismo fracasado, ahora le sumaron la asociación ilícita para enriquecerse en forma colosal mediante el saqueo del estado. Máximo hizo esta propuesta parado en los 94 millones que declaró como patrimonio y a días de ir a declaración indagatoria y ser, probablemente, procesado por el juez Claudio Bonadio.
Si ese procesamiento se produce puede ser con o sin prisión preventiva. Pero ya sabemos que Máximo tiene fueros igual que su madre. El tema es asi: el senado aplicó la doctrina Pichetto y no permitió el desafuero de Carlos Menem ni de Cristina. Pero la cámara baja si autorizó el retiro de los fueros para que Don Julio de Vido fuera a la cárcel en donde se encuentra todavía. Y ni que hablar de Florencia que está acusada en la misma causa pero que no tiene fueros.
En esta situación, Máximo planteó en su discurso “un futuro gobierno nacional y popular para refundar la patria”, ante la nueva crisis terminal del neoliberalismo de Macri y sus otras opciones. Para la diputada camporista Mayra Mendoza, las otras opciones a la vista, los cuatro peronistas de la alternativa federal como Schiaretti, Urutubey, Massa y Pichetto son “traidores al pueblo”.
Los camporistas y sus satélites como el grupito de Martín Sabbatella, dijeron que la moderación “perdió peso como valor electoral” y que su plataforma debe ser “genuina y con espíritu rupturista”. Por eso quieren potenciar lo que ellos llaman democracia semi directa como el referéndum o el plebiscito. El Instituto Patria que lidera Cristina y su mayordomo “Parrillitudo” es la fábrica de estas ideas. Aseguran que los poderes fácticos utilizan el tema de la corrupción como una herramienta de desgaste de los líderes y los movimientos populares”.
Por eso planifican destruir a Clarín y sus aliados mediante medidas mucho más autoritarias como la “expropiación” en algunos casos, bien al estilo venezolano y la idea de refundar toda la justicia con gente con su camiseta y extirpar a fiscales y jueces independientes. Apoderarse de los medios y de la justicia es la columna vertebral de sus objetivos. Lo que le dije al principio: ir por todo es totalitarismo y gobernar sin controles ni límites. Chavismo K.
El documento de La Cámpora enumera una serie de medidas para tomar en forma urgente. Algunas son delirantes y otras jurásicas. Por ejemplo no cumplir con el acuerdo con el FMI o expulsar a los soldados norteamericanos del país o de las fronteras donde estén instalados en bases militares”. En lo económico plantean potenciar los impuestos a los ricos, a la renta financiera, a la compra de dólares, etc. El manual del populismo falsamente progre que fracasó en todos lados.
Eso es lo que Cristina y su guardia pretoriana de La Cámpora y Máximo quieren hacer. La siguiente pregunta es inquietante: ¿Lo pueden lograr? La respuesta básica es “SI”: claro que lo pueden lograr. En todas las encuestas, Cristina se acercó en su intención de voto a Mauricio Macri aunque crece la franja que dice que no los votaría nunca. ¿Se entiende? La mayoría de los votantes de Macri , votan en contra de Cristina más que por los logros del gobierno de Cambiemos. Y la mayoría de los votantes de Cristina dicen que quieren que Macri no sea presidente por cuatro años más. Esta es la foto actual. Puede cambiar mucho porque todavía falta mucho, aunque no tanto: Diez meses para las PASO y doce para las elecciones generales a Presidente.
Por ahora la mayoría de las encuestas muestra que Cristina puede ganar. Y esa es la novedad más dramática. Hace unos meses, eso era imposible. Hoy es posible y ese es el tamaño del retroceso de Cambiemos.
La segunda pregunta es si pueden volver al poder, ¿Qué están haciendo en ese camino? ¿Qué elementos favorecen el crecimiento de Cristina y la caída de Macri en las encuestas?
El kirchnerismo en todas sus formas comanda el club del helicóptero. Hostigar e intentar derrocar al gobierno democrático es ponerle palos en todas las ruedas y en todas las situaciones posibles. Esa es su principal militancia.
– Escrachar en forma violenta a María Eugenia Vidal y no permitirle el contacto con los ciudadanos.
– Hacerlo con el apoyo y el aplauso de Hebe de Bonafini.
– Que ningún dirigente sindical salga a pedir disculpas por ese ataque, que ningún dirigente político peronista ( ya no solamente K) repudie semejante salvajada antidemocrática y que toda la oposición calle y otorgue.
– Inventar y difundir falsos secuestros y torturas como los de Santiago Maldonado o Carina, la docente de Moreno. Armar operaciones que confirmen su teoría de que este es un gobierno represivo y pro imperialista.
– Aprovechar cada conflicto callejero o reclamo, muchas veces legítimo para llevarlo al extremo de la violencia y el caos. El Encuentro de Mujeres en Trelew fue el último ejemplo pero es algo que se hace a cada rato. Activistas K y de ultra izquierda, con la cara tapada, coparon la manifestación, como lo han hecho con el colectivo “Ni una menos” y terminaron todo con bombas molotov y con elogios a Cristina y su banda de corruptos. Y eso que uno de los reclamos fue por el aborto legal que fue puesto a debate democrático y parlamentario por Mauricio Macri y ocultado por 12 años por Néstor y Cristina. Pero cada uno ve lo que quiere ver. Contra el fanatismo no hay razones. Hubo balas de gomas y ocho detenidos.
– En el plano sindical pasa lo mismo: Hugo Yasky y Pablo Micheli, acompañados por Sergio Palazzo, entre otros, plantean las medidas y los paros más duros y ahora en apoyo al “clan Moyano” que tiene varias causas de corrupción en la justicia.
– Pablo Moyano sufre un pedido de detención y hasta la tibia y burocrática CGT salió a decir que hay una persecución política contra el hijo de Hugo y su segundo en el gremio de camioneros y en el club Independiente. Es casi imposible que detengan a Pablo Moyano pese al pedido del fiscal. Es porque el juez es un conocido militante del Partido Justicialista. Veremos, pero por las dudas, hay sectores gremiales que proponen hacer una marcha para acompañar a Pablo Moyano a su llegada a Ezeiza. Está en Singapur en un congreso sindical y se pidió su detención nada menos que por asociación ilícita y lavado de dinero con los patoteros de la barra brava de Independiente. Pero para la CGT eso es una “persecución política”. Insólito, incomprensible, salvo que lo hagan en defensa propia y sepan que pronto irán por otros mega corruptos que hace años están atrincherados en los gremios.
– El último elemento que ayuda a Cristina son los errores propios del gobierno y la magnitud de sus peleas internas a cielo abierto. La falta de respuestas a la crisis de la economía real y la batalla que se desató entre el presidente Macri y Elisa Carrió también ayudan a debilitar a las actuales autoridades y fortalecen a las anteriores. Cristina y Máximo son la cara de los peores delitos de corrupción cometidos en la historia democrática argentina. Sin embargo cerca de 3 de cada diez argentinos apoyan su vuelta al poder. Cristina viene por todo. Pero algo huele a podrido en los valores de la Argentina.

García Lorca y la diversidad – 12 de octubre 2018

Hoy es el día del respeto a la diversidad cultural. Y por eso les quiero hablar de un hombre que se llamó Federico y que apenas vivió 38 años, pero no murió nunca.
Hoy les quiero hablar de una leyenda que se llama García Lorca solo porque un día como el de hoy, pero allá lejos y hace tiempo desembarcaba en estas pampas y se quedaba a vivir en el corazón de los argentinos. Esa es una buena excusa para rescatarlo del tiempo que pasó. Para que siga pasando.
Federico nació en un hermoso pueblito granadino llamado Fuente Vaqueros. Y la mejor poesía del siglo escrita en castellano parió a uno de los más grandes entre los grandes.
Federico García Lorca fue todo lo que un enamorado de la vida puede amar. Un poeta inigualable, un dramaturgo celebrado por todos, un disfrutador de los placeres de la vida, un pianista, un fabricante de palabras para poner en boca de la magia inocente de los títeres.
Fue profundamente popular y culto a la vez. Apasionado y fino. Gitano y una especie de anarquista que supo unir la gloria de la literatura al combate de la militancia anti franquista.
Por eso lo fusilaron los falangistas. Porque no podían soportar tanto sol y tanta vida. Por eso la dictadura y el mismísimo Francisco Franco ni se atrevían a nombrarlo. Su solo nombre, su recuerdo en el imaginario popular, era una gigantesca fogata que podía iluminar la noche que vino después de la guerra civil española.
Federico era Federico y sus pasiones. Amigo de Salvador Dalí, Luis Buñuel que le hizo una de las mejores fotos y de Rafael Alberti. En Granada lo supo homenajear Gabriel García Márquez y Darío Fo. No se podía haber elegido una mezcla mejor. En Gabo y Darío Fo seguro que vivió el duende andaluz y la luz de García Lorca.
Le confieso que digo García Lorca y siento que estoy nombrando la cultura de verdad. La cultura que habita en “La Casa de Bernarda Alba” o en “Las Bodas de sangre” que lo trajeron felizmente a la Argentina, invitado por Lola Membrives.
Fue un luminoso 13 de octubre de 1933. Mañana se cumplen 85 años. El diario “La Nación” publicó la información donde además se confirmaba que Victoria Ocampo, a través de su editorial Sur, le iba a publicar “El romancero gitano”.
Se puede decir que Buenos Aires hipnotizó a García Lorca. Y que él se entregó al caudaloso Rio de la Plata y se dejó llevar. Tres veces postergó su regreso a España. Aquí frecuentó al Malevo Muñoz a quien admiraba después de leer “La crencha engrasada”. A Enrique Santos Discépolo, a los hermanos González Tuñón y a Conrado Nalé Roxlo. Algo asi como una selección de talentos. Si hasta da bronca no haber vivido en esa época.
La pequeña habitación número 704 del hotel Castelar donde vivía Federico, siempre era una fiesta. Dicen que allí escribió dos actos de “Yerma”. Por las noches, el placer y la lujuria, explotaba en todas sus aristas. Era recitar poesías, tertulias literarias en cafés como El Tortoni, la peña “Signo” donde conoció a Alfonsina Storni y, nada menos que a Pablo Neruda. ¿Se imagina a García Lorca y a Neruda juntos? Uno podría soñar que solo faltaba Carlos Gardel. Pero ese sueño se cumplió. César Tiempo fue el que los presentó. Al autor del milagro. En el corazón de la calle Corrientes. ¿En qué otra calle podría ser? Fue en hall del teatro que ahora se llama “Blanca Podestá” y que en aquel entonces se llamaba Smart.
Gardel y García Lorca juntos. Toda la madrugada bebiendo la noche, cantando el mudo, recitando el poeta. El tango le había pegado fuerte en su sensibilidad. Como la música negra del Harlem cuando estuvo en Nueva York o las caderas seductoras del son cubano en La Habana.
Federico no se privó de nada. Conoció a Julio de Caro, a Luis Angel Firpo, boxeador mítico si los hay, a Enrique Cadícamo, a Juan Carlos Cobián.
Dicen que para el amor no tenía límites ni esquemas. Jugaba en todos los puestos. Hijo de un campesino pudiente y de una madre culta que le enseñaba letras y músicas, el 19 de agosto de 1936 fue llorado por sus familiares y por toda la España republicana, camisa blanca de mi esperanza, diría Víctor Manuel. Lo habían acribillado contra un paredón en el barranco de Viznar para que naciera la leyenda. Lo enterraron en una fosa común y anónima. Cadáver entre cadáveres por el solo pecado de ser republicano. Todos recordamos su frase genial: “Como no me he preocupado por nacer, no me preocupo de morir”.
Hoy los argentinos lo recordáramos con sus últimas palabras sobre Buenos Aires.
Un periodista le preguntó si tenía previsto volver y él contestó:
– Ojalá. Pero yo no quiero ir a estrenar ni a dictar conferencias. Me gustaría ir para estar con mis amigos, para remar en el Tigre, para oír el magnífico alarido de los partidos de fútbol, para escuchar los tristes bandoneones de notas verdes y acongojadas, para beber el vodka ruso en las tabernillas de la calle 25 de mayo con el grupo de poetas más sensible y más simpático que he encontrado en mi vida.
Ese era el sueño de Federico. Sus últimos deseos, sus ganas de vivir, sus ganas de luchar para siempre hasta que las balas negras del franquismo lo condenaron a ser eterno. Lo acribillaron en el futuro de la cultura. Ojalá en paz nos recuerde como nosotros los recordamos a él. Federico García Lorca, emblema de la diversidad cultural. Monumento a la belleza en todas sus formas. Un canto a la libertad que ningún fascista pudo matar. Apenas se fue, Herido de amor…

Cristina no se arrodilla – 11 de octubre 2018

No es mi intención meterme en la vida privada de los ex presidentes Kirchner. Simplemente, creo que muchas veces, las actitudes públicas y las posturas políticas, tienen más que ver con el carácter y la manera de ser que con la ideología. Y ese es el caso de Cristina (y también el de Néstor). Ayer, en el senado de la Nación esto quedó ratificado una vez más. Mientras Miguel Angel Pichetto estaba argumentando, la ex presidenta lo hostigaba con críticas que hacía sin encender su micrófono para que solo la escucharan los que están sentados cerca.
Pichetto, molesto, en un momento frenó y le pidió a la senadora por la minoría que “lo respete, porque yo la escucho siempre con atención”. Pero Cristina insistió. Y le preguntó con soberbia: “¿Qué quiere, que me arrodille?”. Y Pichetto como un caballero, pero cargado de fina ironía, le contestó: “No, quédese tranquila, usted nunca se arrodilló. Su orgullo es infinito”.
Fue un cruce picante que parece pequeño. Pero, para mí es bien gráfico de la altanería de Cristina.
Su costumbre es maltratar a los demás. Pero empieza por su casa y por su tropa.
Pichetto hoy no sigue a Cristina en su vanguardia autoritaria y corrupta pero durante todo su gobierno fue su fiel jefe del bloque de senadores y hoy, es el que paga un alto costo político por protegerla y negarse a quitarle los fueros como le pidió la justicia. Hasta Germán Moldes, el fiscal ante la Cámara Federal, le pidió hoy al senado que la consideren como “la jefa de la banda” y que se avale el desafuero para disponer su detención inmediata.
Por esa actitud mucha gente piensa que Pichetto es el garante de que el senado se convierta en un aguantadero de ex presidentes que cometieron infinidad de delitos como Carlos Menem y la misma Reina Cristina. Pero Cristina no conoce la palabra gracias. Siempre, todos, están en deuda con ella. Lo contaron en la intimidad todos sus colaboradores y ahora, muchos arrepentidos los dijeron con todas las letras.
José López, en el expediente declaró que no dijo la verdad por temor a Cristina que “es una persona muy vengativa”.
Fabián Gutiérrez, su secretario de mayor confianza confesó que “nadie quería trabajar con ella” pese a que él se ocupaba de retirar los 6 mil dólares en joyas, carteras y zapatos que compraba por viaje al exterior. Los colaboradores de Cristina, según reveló Gutiérrez ante el juez, le decían “loca, mala, yegua y otra palabra que decidió no repetir porque tiene que ver con cuestiones de género”. Es que Cristina les gritaba hasta cuando iban al baño y ella los necesitaba. Ella le decía “gansito” a Néstor, no decía ni buen día a los empleados de gobierno y les tenían prohibido mirarla a la cara.
Hace varios años que vengo diciendo que el gobierno del matrimonio Kirchner fue el más corrupto de la historia democrática argentina.
Pero en esta ocasión quiero hablarle de ellos como personas. En varias editoriales dije que lo peor del matrimonio K no era su ideología que además es muy difusa y más líquida, incluso que la del peronismo. Fueron menemistas (compartieron 7 veces la boleta electoral con Carlos), fueron duhaldistas y en los 70 simpatizaron con Montoneros. Lo más condenable, además de su condición de delincuentes seriales, es que eran autoritarios y muy malas personas. En este plano, las revelaciones de Uberti son de antología.
Néstor una vez le pegó un cachetazo sin motivo, en un viaje en avión. Se dio vuelta y lo calzó mientras le decía: “Te voy a hacer cagar”. Un signo de maltratador y golpeador que intentaba marcar por miedo y sumisión quien era el que mandaba. Y eso que Uberti le llevaba 150 mil dólares por mes de cada concesionario de peaje. Es decir, casi 11 millones de dólares por año, solo por los peajes.
Otra vez, Rubén Zacarías, jefe de protocolo y complicado en el caso de efedrina, se demoró en entregarle los diarios a Néstor. El ex presidente fue escueto en su orden a Daniel Muñoz: “Pegale tres”. Y el secretario Muñoz que murió con inversiones inmobiliarias en Miami por 65 millones de dólares, le dio tres puñetazos en el estómago a Zacarías que quedó en el suelo retorciéndose de dolor. Néstor lo dejó tirado en la habitación y le dijo: “Esto es para que sepas que hacemos con los traidores”. Por algo Uberti tiene miedo y pidió protección policial.
El día que Uberti no consiguió cambiar los billetes y le llevó la valija llena de pesos en lugar de dólares o euros, Néstor se brotó de furia y a los gritos le pegaba patadas al bolso. Los billetes volaron por el aire en el despacho presidencial de la Casa Rosada y Néstor le robó hasta la valija y la birome a Uberti.
Otra vez le dijo: “Salí a buscar plata blanca que Cristina necesita para seguir construyendo “esa poronga” de “Los Sauces”, el hotel que estaba al lado de su casa en Calafate.
El día de su cumpleaños Uberti estaba en Pinamar festejando con su familia. Néstor le ordenó que lo fuera a ver de inmediato. Uberti viajó 4 horas a la Capital y luego Néstor lo hizo esperar otras 4 horas para decirle una pavada. Sometimiento, humillación.
Uberti declaró algo antológico: “trabajar con Néstor era un suplicio. Pero con Cristina era mucho peor”.
Varias veces Néstor despertaba a Daniel Muñoz en plena madrugada. Se le tiraba encima de la cama para asustarlo y le pedía cualquier tontería.
A Roberto Lavagna lo llamaba “El Pálido”, se burlaba de su honradez y una vez quiso tocarle la cola como hacía con casi todos y el ex ministro le paró el carro y se hizo respetar.
A Julio de Vido, Néstor varias veces le pegó cachetadas delante de todo el mundo y lo mandaba a comprar cigarrillos en Río Gallegos.
Tal vez por eso, De Vido, su cómplice de toda la vida, llamaba a Néstor como “El Malo”, o “El Ruso”. El resto de los colaboradores le decía “Cuervo” y no “Pingüino”, un apodo simpático que el inventó. Ya se sabe que su comportamiento fue más de buitres que de pingüinos. Aves carroñeras insaciables en su codicia colosal.
Cristina era igual. Eran tal para cual y se faltaban el respeto mutuamente. Mariana Zuvic en su libro, incluso, habla de violencia de género.
Al matrimonio no se le conocen amigos. Solo tienen intereses. Plata y poder como enfermedad obsesiva.
Todo el mundo escuchó los audios de como Cristina insultaba a su felpudo preferido, Oscar Parrilli. Le decía “pelotudo”. O a José Luis Gioja, presidente del PJ al que mandaba a “suturarse el orto”. Es muy triste e indigno que ambos hoy todavía le sigan chupando las medias a quien los redujo poco menos que a la servidumbre.
La dinastía K fue fundada por una pareja de malas personas, que no demuestran afecto ni por sus hijos ni por sus nietos. Al contrario, los complicaron en la corrupción. Empujaron a Máximo y Florencia a la hoguera de los tribunales. Todo lo que toca Cristina, lo divide. En todos lados genera una fractura producto del odio que inocula. Es que se apropian de todo. Son dueños y señores de las instituciones. Son señores feudales.
Las escuchas, confirman que la verdadera Cristina es la que no tiene amigos, la intolerante y desagradecida que es capaz de insultar con el peor de los insultos, aún a militantes propios como Remo Carlotto. Y decir que Gustavo Menéndez, el jefe del PJ bonaerense es “una porquería”.
Margarita Stolbizer le contestó con ironía en un tuiter: “Feliz cumpleaños, Cristina. De parte mía y de mi santa Madre. Y que Dios te devuelva todo lo que me has deseado y que los jueces te obsequien todo lo que te mereces”.
Es que Cristina Elisabet calificó a Stolbizer como “gorda hija de puta a la que hay que sacudir”. Así nomás. Es en el fragmento en donde le ordena a Parrilli que le salgan a pegar a Sergio Massa porque “habla bien de Macri en TN y mal en C5N”. Es bizarro pero absolutamente real. Son escuchas autorizadas por la justicia que se filtraron al periodismo. ¿Cómo es posible que se dejen humillar así? Hay una dignidad que tiene el hombre que si no la tiene, no puede pelear por la dignidad del pueblo.
Cristina dice en las escuchas que el mejor, el verdadero peronista era Carlos Menem y no Cafiero que había pactado con Alfonsín. Al venerable Antonio Cafiero lo define como “viejo choto”. A Perón como “viejo de mierda”. Es más, confiesa que ella había elegido a Menem y que su marido la obligó a apoyar a Antonio Cafiero. Y pensar que algún nieto de Cafiero hoy milita para ella. ¿Cuántas mentiras? ¿Cuántos engaños? Sincericidios a granel.
La voz de Cristina insultando a la madre de Remo Carlotto no tiene desperdicio. Porque la madre es Estela, jefa de las Abuelas de Plaza de Mayo y ella lo llama “hijo de puta”. Insisto con lo que dije en su momento: no le dice hijo de puta a Videla o a Etchecolatz. Se lo dice a un diputado cristinista porque se pasó al movimiento Evita. ¿Escuchó bien? No es que Remo traicionó y se fue al PRO o al radicalismo. Y ¿qué le contesta Parrilli ante semejante ataque? Levanta la apuesta: Remo es un forro de mierda, le dice. ¿Se da cuenta de la gravedad de todo esto? Si a alguien tan cercano tratan de esa manera, se imaginan lo que piensan, dicen y hacen contra Jorge Lanata o algún otro periodista independiente?
Por eso el pueblo quiere que todo el mundo pague por lo que hizo y que nadie tenga coronita. Ni siquiera la reina Cristina. La mala, la viuda del malo. La que no se arrodilla pero hace arrodillar a los demás.