Es increíble, pero cierto. El Papa Francisco no condena dictadores. O lo que es peor, los apoya. Cada vez que expresa su opinión sobre estos temas calientes muestra la hilacha de su formación ideológica juvenil en el peronismo derechoso de Guardia de Hierro. Es doloroso para todo el mundo pero, sobre todo, para los creyentes que sienten una profunda desilusión. Los miles y miles de cubanos en el exilio y los que sufren en su tierra la tortura, la cárcel y la censura castrista y castrense reaccionaron con furia por sus últimas declaraciones. No solamente porque “confesó” que tenía una relación personal y humana con Raúl Castro. También porque dijo que Cuba es un símbolo y que los que lo acusan de comunista “son trasnochados de medios de comunicación demasiado ideologizados”.
Cuba es una dictadura criminal que sojuzga a su gente hace 63 años. El 11 de julio del año pasado la mayoría del pueblo salió a la calle a exigir libertad y democracia con canciones y carteles improvisados. El himno que utilizan se titula: “Patria y Vida”.
La represión militar de los generales admirados por la izquierda fascista encarceló a más de mil personas por el solo hecho de levantar la voz.
Una persona que quiere la paz y la convivencia, la única relación que puede mantener con Raúl Castro es la de presionar hasta que abran las puertas de esa isla convertida en una cárcel de la que huyen apenas pueden. Es cierto que Cuba es un símbolo. Pero es un emblema absolutamente negativo y repudiable. Fidel derrocó a un dictador feroz como Fulgencio Batista pero se convirtió en otro dictador con signo ideológico distinto.
El Papa Francisco no tuvo palabras de rechazo para los tiranos de Cuba y Venezuela pese a que los obispos y la iglesia en esos dos países es perseguida y atacada ferozmente. El Papa Francisco, todavía no tuvo la dignidad de viajar a Kiev y rechazar la guerra que produjo Rusia con su invasión.
Su apuesta a un pobrismo asistido siempre por el estado no es una postura humanitaria, es una apuesta a la consolidación de un clientelismo que da limosnas en lugar de generar trabajo y progreso. Sus mejores amigos en Argentina son aquellos populistas y autoritarios que dinamitan las bases de la independencia de poderes y la República. Jorge Bergoglio se cansó de recibir, abrazar, bendecir y entregar rosarios a Cristina, Milagro Sala, Juan Grabois, Guillermo Moreno e incluso a mafiosos más peligrosos como el Caballo Suárez y los Moyano.
En lugar de ocupar su lugar ecuménico y predicar la paz y la libertad, el Papa se juega por una facción que le hizo mucho daño a la Argentina y a varios países del mundo. Son tiros en los pies que se dispara el Papa que desilusiona cada vez a más argentinos que lo veneran. Divide en lugar de multiplicar. Toma partido en lugar de preservarse por arriba de los conflictos terrenales y partidarios.
Es insólito porque si alguien persiguió al Papa Francisco cuando era el cardenal Bergoglio fue el matrimonio Kirchner. Néstor dijo que era el jefe de la oposición y el diablo con sotana y Cristina tardó mucho en reconocer el valor de tener un Papa argentino, mientras La Cámpora lo silbaba en los actos.
Pero Bergoglio puso la otra mejilla y ofreció sus oraciones para los chavistas que se han convertido en una fábrica de pobres en todo el mundo.
No hace mucho, Elisa Carrió, tal vez la dirigente política que expresa su fe católica con mayor contundencia, confesó que le daba “vergüenza” la actitud del Papa. En un tuit aclaró que se refería a “su benevolencia con el criminal de guerra Putin, se le agrega la intervención a favor de Cristina y Capitanich y la oscura Scholas”. Y al final confesó: “Doy gracias a Dios por no haber pedido ni accedido a visitar el Vaticano desde que es Papa. Todo tiene un límite”.
¿Escuchó lo que dijo Hebe de Bonafini cuando leyó la última carta que le mandó el padre Jorge?
Dijo que era un lujo y que se escribía bastante seguido con él.
El Papa no puede ignorar las barbaridades antidemocráticas que dijo e hizo Hebe de Bonafini. Celebró el terrorismo de estado que mató a 5 mil personas en las Torres Gemelas, homenajeó a la ETA y a los grupos guerrilleros argentinos y se atrincheró para no acatar los fallos de jueces.
¿Cuáles son las señales que transmite el Papa Francisco en este romance político que mantiene con Bonafini?
En su última carta, el Papa, le aconseja que no le tenga miedo a las calumnias. Y le da argumentos comparando a Hebe con Jesucristo, nada menos. Es insólito. Bizarro. Tragicómico. Dice el sumo pontífice a Hebe que “La calumnia solo ensucia la conciencia y la mano de quien la arroja. A Jesús lo calumniaron y lo mataron después de un juicio dibujado por calumnias”.
Los fieles, en la Catedral, vieron como ella los humillaba, insultaba al cardenal Jorge Bergoglio al que le dijo “basura fascista” y lo acusaba de ser cómplice de la dictadura y de haber entregado sacerdotes para que la dictadura los asesinara?
Me duele porque el Papa Francisco podría jugar un rol integrador y sanador. Pero insiste en hablar como un dirigente político negativo. Por eso a Bergoglio lo critico desde la política. Y por eso, pongo el grito en el cielo.
Mayra y Luana, herederas de Cristina – 12 de julio 2022
Mayra Mendoza y Luana Volnovich, dos de las mujeres más poderosas de La Cámpora, están muy complicadas porque la justicia las investiga por graves casos de corrupción. Las acusaciones son muy parecidas: malversación y desvío de fondos públicos. La sospecha es que desde la intendencia de Quilmes y el PAMI se hicieron maniobras irregulares para enriquecer a algunos dirigentes de esa agrupación o para utilizar el dinero ajeno para hacer política.
Ambas tuvieron momentos donde aumentaron su conocimiento público. Mayra cuando exhibió la situación en la que le tatuaban el rostro de Néstor Kirchner en su hombro izquierdo.
Y Luana, cuando la fotografiaron con su pareja en una de las playas más exclusivas del Caribe pese a que Alberto Fernández había prohibido que los funcionarios se tomaran vacaciones en el exterior.
En este caso se armó un revuelo bárbaro porque se esperaba algún tipo de sanción por parte del presidente que finalmente no ocurrió. Jamás Alberto se atrevió a amonestar a ningún dirigente camporista o cristinista. Se tragó varios sapos gigantes de ese tipo.
Pero lo grave es que ambas están bajo la lupa de la justicia, al igual que Cristina, quien según el fiscal Diego Luciani fue la jefa de una asociación ilícita dedicada a saquear el estado. Y por eso, en su alegato de los próximos días en la causa Vialidad, va a pedir una pena que va de 5 a 16 años de prisión para la actual vice presidenta.
En los casos de Mayra y Luana hay mucha similitud en los mecanismos utilizados sospechados de malversación de caudales públicos. Mayra fue denunciada originalmente por el sitio “El Disenso” y Luana, por la diputada Graciela Ocaña.
Mayra está imputada por el juez federal Luis Armella porque, como intendenta de Quilmes, firmó los decretos de contratación directa a cooperativas integradas por ex funcionarios de su gobierno. Estamos hablando de 671 millones de pesos.
Luana envió fondos, en total 47 millones de pesos a centros de jubilados que no existían y que en varios casos estaban vinculados a Martín Rodríguez, su pareja, y actual subdirector del PAMI y con quien compartió los daikiris en las playas de Holbox, en el Caribe mejicano. Está involucrado el intendente de Hurlingham, donde también milita Rodríguez.
Mayra y Luana denunciaron persecución, Lawfare y fake news, tal como lo hace Cristina, su jefa espiritual. El problema para ellas, es que aparecen como herederas de la misma bulimia de poder y dinero, y que hay mucha prueba documental recolectada que las compromete.
Junto a Mayra aparecen Sebastián Raspa y Martín Bordalejo, dos ex funcionarios de su gobierno y el empresario José Scozzari. El curro era que el municipio enviaba fortunas a cooperativas que estaban vinculadas a estas personas. Acá las acusaciones también son por lavado de dinero. Una de las cooperativas llamada “La Estrella” recibió casi 400 millones de pesos en poco más de un año. Casi todas las cooperativas tienen el mismo domicilio, las mismas autoridades, abogados y escribanos. Se hacían préstamos cruzados para disimular y esconder la ruta del dinero. Eran proveedores unos de otros alternativamente. Hay mucha documentación probatoria secuestrada en los allanamientos. Los tres mencionados, además, son socios en dos empresas registradas como constructoras que tienen el mismo domicilio legal. Dos de ellos tienen tres sociedades en Miami, preparadas para girar dinero el exterior aunque, en esa dirección, nadie conoce a estos personajes ni a las sociedades. Como si esto fuera poco, no denunciaron esas propiedades ante la AFIP. Todo muy turbio y del manual del lavado de dinero. El juez ya envió los exhortos correspondientes a Estados Unidos para pedir precisiones.
El record mundial es de Scozzari. Debe ser el tipo con más buena suerte del mundo. Ganó muchas veces en el casino y en el bingo en los dos últimos años. Casualmente, fraguar premios y cambiar fichas en esos lugares también es una manera muy utilizada para lavar dinero sucio de la corrupción y las coimas.
El expediente judicial que involucra a Luana, va por el mismo camino. Es el sostén de la famosa militancia rentada y los fondos para enriquecer funcionarios o para bancar actos y movilizaciones.
El colmo es el de dos centros de jubilados que cobraron los suculentos subsidios antes de existir. Parece broma pero es cierto. El Centro Guemes y San Javier recibieron los subsidios sin que estuvieran registrados legalmente como tales en el PAMI. Estaban ansiosos y desesperados los muchachos. Acá las acusaciones en los expedientes también son por asociación ilícita y defraudación a la administración pública.
Mayra y Luana, igual que Cristina, dicen que son perseguidas por ser mujeres y militantes populares. La documentación que está en manos de la justicia dice otra cosa. Van a tener que ir al banquillo de los acusados para explicar lo inexplicable.
Por eso le ordenaron a la Unidad de Información Financiera que se pusiera del lado de Cristina y dinamitara esa institución sagrada que combate la corrupción.
Por eso los jueces tomaron como una amenaza peligrosa que hayan violado los sobres que contenían sus declaraciones juradas.
Por eso Cristina insiste tozudamente en aumentar los miembros de la Corte Suprema hasta la locura de 25 miembros. Necesitan colonizar la justicia. Necesitan impunidad. Mayra y Luana, herederas de Cristina.
Cristina: “No sabía que Alberto era tan boludo…” – 11 de julio 2022
Cristina no para de bombardear a Alberto desde que se dio cuenta que había cometido un error gigantesco al bendecirlo con la candidatura a presidente. Ella y su tropa de talibanes K le han dicho y hecho las peores cosas. No hay antecedentes en la historia política democrática de semejante violencia verbal ejercida contra un presidente desde su propia coalición de gobierno. El fuego amigo se convirtió en una tortura que dejó al jefe de estado atontado y contra las cuerdas. Según reveló Marcelo Bonelli, Cristina le dijo a Carlos Melconian que “no sabía que Alberto era tan boludo”.
Cristina transformó la investidura presidencial en un trapo de piso rendido a sus pies. No le alcanzaba con un títere. Alberto, reptando por el suelo, no se atreve ni a señalar a la verdadera culpable de ser un presidente golpeado. En lugar de denunciar el golpismo de Cristina, ayer aprovechó un tuit del chavista español, Pablo Iglesias y apuntó contra “cierto periodismo que difama, persigue y siembra desánimo con noticias falsas que hieren a la democracia”.
Alberto siente tanto pánico ante la
omnipresencia de Cristina, que no quiere ni registrar de donde vienen los balazos. “Bajen las armas”, pidió. Que se lo pida a Cristina, si es que todavía le queda un gramo de dignidad.
Esta película de terror que está padeciendo el pueblo argentino más pobre, habla más de Cristina que de Alberto. De su autoritarismo corrupto, de su mezquindad personal y de la bulimia por el poder y el dinero que padece.
Hay muchas falacias y agresiones de Cristina para elegir como una manera de definirla. Yo me quedo con una que no fue título de los diarios y que para muchos fue solo una anécdota más de su furia permanente contra todos lo que no se arrodillen ante su presencia. En su lugar en el mundo, en El Calafate, Cristina desnudó en vivo y en directo su corazón de piedra y su altanería que maltrata a medio mundo.
Le cuento a que me refiero. La locutora oficial del acto la presentó de la siguiente manera: “Para finalizar, se dirige a ustedes la excelentísima señora vicepresidenta de la Nación, doctora Cristina Fernández de Kirchner”.
La nada exitosa abogada miró con cara de traste a la presentadora y la sometió a un reto humillante: “Para la próxima, querida, nunca más me digas excelentísima, que detesto que me digan eso de excelentísima. Con Cristina y vice presidenta, está bien. Alcanza y sobra”.
No hay nada peor en un ser humano que se cruel con los débiles. Es casi la definición de cobardía. Una humilde trabajadora que se gana el mango para vivir como locutora fue sometida a una lluvia ácida por parte de la mujer más poderosa de la Argentina. Una asimetría que desnuda a la verdadera cristina, una suerte de iceberg sin alma ni empatía con nadie. Ensañarse con una persona que ni siquiera le puede contestar es patear al caído, el gesto cumbre de la insolidaridad y la altanería de quien se cree por encima de toda la humanidad. Dice para la tribuna que detesta que le digan excelentísima, pero grita ante los jueces que a ella la absolvió la historia. Dime de lo que alardeas y te diré de lo que careces.
Para la próxima querida, nunca más utilices ese tono mandón, ofensivo y agraviante contra los ciudadanos como si fueran los súbditos de tu reino. Ya lo utilizó cien veces, contra el abuelito amarrete, los jubilados, los docentes que tienen demasiadas vacaciones, los periodistas y siguen las firmas.
Si quiere, puede utilizar esas palabras dañinas y groseras contra los chupamedias que solo le dicen “Si Cristina”. Puede y pudo decirle pelotudo a Parrilli, boludo al Presidente, o golpista a Martín Guzmán. Ellos se lo buscaron.
Pero para la próxima, querida, nunca más diga que los que compran dólares son adictos porque le vamos a mostrar los más de 5 millones de dólares termosellados que nadie sabe de donde los sacó su hija Florencia.
Para la próxima no diga nunca más que la historia ya la absolvió porque todavía falta que pase por el juicio y castigo de los tribunales terrenales. Hoy mismo comenzaron los alegatos en la causa Vialidad donde el valiente y riguroso fiscal Diego Luciano pedirá entre 5 y 16 años de cárcel para usted, como jefa de una asociación ilícita que se dedicó a saquear al estado.
Para la próxima, lea atentamente a los periodistas independientes que le están marcando cual es la realidad que usted se niega a ver. El colega Jorge Liotti, ayer nomás, escribió dos párrafos que actúan como radiografía del porque nos pasa lo que pasa.
• “Si me siguen jodiendo, renuncio y que se vayan todos a la mierda. No la voy a llamar, no voy a firmar mi rendición”.
• “Alberto no puede irse, sin que ella se lo permita. Códigos de una Cosa Nostra de arrabal.
Cristina se encargó de darle masividad a los presuntos chats íntimos de Alberto cuando en su discurso dijo que “cualquiera puede ver mi teléfono, pero otros no pueden mostrarlo”. Extorsión cristinista al palo.
Para la próxima, no utilice la doble vara tan arbitraria. Para usted Guzmán fue golpista con su renuncia, pero Wado de Pedro y su hijo Máximo fueron patriotas con sus renuncias y aprietes. Hipocresía cristinista al palo.
Alberto Fernández hoy no es dueño ni de sus frustraciones ni de su mediocridad. Está atrapado sin salida. Y Cristina es su carcelera.