Feroz fuego amigo contra Cristina – 22 de junio 2022

Esta es la gran novedad política. Por primera vez, Cristina está recibiendo un feroz fuego amigo con acusaciones sumamente graves. Dirigentes que antes la defendieron con fanatismo, ahora están poniendo en duda su honestidad, su lealtad e incluso su ideología. Aunque suene muy extraño, la respuesta de los piqueteros a Cristina incluyó la acusación de tener una mirada liberal o cercana a las posiciones del macrismo. “ Cristina tiene un quilombo con la negrada, no quiere a la negrada, ella prefiere los blanquitos de clase media de La Cámpora”, dijo Luis D´Elía en una radio del palo. La acusó de discriminar a los pobres.
Se desató la guerra entre los piqueteros y Cristina, como dijo D’Elía y en esa batalla, le tiran con argumentos que hasta ahora solo utilizaban los periodistas más críticos e independientes y algunos implacables políticos opositores.
Es una clara muestra de que Cristina
está atravesando por su peor momento. Pero no solamente por el fracaso estrepitoso de su pacto con Alberto. Cristina no consiguió hacer un gobierno medianamente eficiente, ni tampoco logró la impunidad que tanto espera y tanto la desespera. Está más acorralada que nunca, como dice hoy Joaquín Morales Solá. La Corte Suprema en general y el fiscal Diego Luciani en particular, avanzan con firmeza para que haya verdad, juicio, castigo y condena en el caso del robo del siglo en la causa vialidad. En su alegato, el fiscal pedirá una pena que va de 5 a 16 años y está todo dicho. A fin de año se conocerá el veredicto. Pregunta chicanera a plazo fijo: ¿si es condenada, Alberto estará dispuesto a indultarla?
Pero insisto en que el dato más inesperado es que kirchneristas de antigua militancia, hoy se atreven a criticar fuertemente a Cristina. Y a las pruebas me remito:
Luis D’Elía no es un eslabón suelto. Hoy expresa lo que Alberto no se atreve a decir. Sus acusaciones fueron demoledoras contra quien fuera su jefa política. Se las resumo: “Cristina tiene posiciones suicidas y yo no me quiero suicidar con ella. Muchas de sus posturas están en sintonía con el macrismo. Yo no fui a la cárcel por corrupto. Fui por defender a Cristina. Cuando estuve preso, ni ella ni su Máximo se interesaron por mí, ni por mi familia. No quiero iniciar la perestroika en el kirchnerismo pero yo, siempre viví en El Tambo y ella tenía tres hoteles y el secretario Muñoz compraba propiedades en Estados Unidos por 60 millones de dólares. Yo miraba con asco eso desde la cárcel”.
Estas acusaciones de corrupción, falta de agradecimiento, mezquindad y delirio político, recién se las hacen ahora cuando el barco se está hundiendo. Semejantes denuncias en la boca de D´Elia, como veterano kirchnerista y correveidile de Alberto, conforman un hecho político como para tener en cuenta.
Profundiza la grieta en la coalición de gobierno y quema los papeles de un relato emancipador. Es el Frente de Todos contra Todos. Coloca a Cristina cada vez más lejos de las mayorías parlamentarias o electorales y la acerca a liderar un partido de cuadros, testimonial, con capacidad de daño y movilización y sin posibilidades de colocar un presidente propio en el 2023.
“No me quiero suicidar con ella”, dijo D’Elía. No lo dijeron pero es lo que piensan viejos defensores cristinistas que huyeron al lado de Alberto como Aníbal Fernández quien la había caracterizado como el mejor cuadro de los últimos 50 años, o Filmus, entre otros.
Cristina con su discurso en Avellaneda desafió a los movimientos sociales conocidos como “Los Cayetanos” por su cercanía ideológica con el Papa Francisco. Pérsico, conductor del Movimiento Evita confesó que su verdadero jefe es Jorge Bergolio. Y ya se sabe que Juan Grabois es el único argentino que duerme en Santa Marta cuando viaja al Vaticano.
El Movimiento Evita, histórico rival de La Cámpora en la pelea por las cajas y las prebendas del poder, fue el apuntado con más claridad por Cristina. “Eso no es peronismo”, sentenció y luego se burló:
“Si los viera Evita, mamita, mamita”.
Poderoso caballero es don dinero. El Evita maneja, entre otras cosas, el presupuesto del Potenciar Trabajo. Son 227.100 millones de pesos para este año. La guardia de hierro de Cristina, La Cámpora, entre otros millonarios recursos del estado, en ese ministerio dispone de la Tarjeta Alimentar que dispone este año de la friolera de 248.740 millones de pesos.
Hacen lo que quieren con la plata de todos los argentinos que trabajan, producen y pagan impuestos confiscatorios cada vez más asfixiantes de la actividad económica.
Jorge Fernández Díaz dijo que el use y tire se repite entre Perón y Cristina. El general echó a los Montoneros de la Plaza después de utilizarlos como formaciones especiales y juventud maravillosa. Y ahora, Cristina ataca a los piqueteros pese a que en el 2009 fue ella misma la que parió este mecanismo clientelar.
Jorge dice que, metafóricamente, Pérsico fue echado dos veces de la Plaza. Pero el barbado comandante evitista no se rinde. Redobla la apuesta y desafía el liderazgo de Fernando Espinoza en La Matanza con Patricia Cubría, su propia esposa como candidata.
El lugarteniente del comandante camporista, El Cuervo Larroque acusó al Evita de lo peor: de pactar con Martín Guzmán para bancar el ajuste. Parece mentira pero es verdad. Larroque dice que su gobierno está haciendo un ajuste y que los piqueteros oficialistas son sus escudos defensores. Ni Macri se atrevió a decir tanto. Es que Cristina los insultó en su charla telefónica con Parrilli y nunca les perdonó aquella bandera que decía “Nos duele lo que falta”.
Por algo el movimiento Evita se fue con Florencio Randazzo y Alberto Fernández y compartieron el sapo electoral con el 4% de los votos. Capacidad de movilización no es igual a respaldo en las urnas.
El Chino Navarro, dijo que Cristina desconoce profundamente los horrores de la nueva pobreza, que es más fácil ser patrón que dirigente y que con las críticas de Cristina los únicos que se benefician son Macri, Milei y los grupos económicos. Y reconoció que Evita estaría furiosa con lo que el peronismo destruyó en los últimos tiempos: hoy solo 4 de cada 10 trabajadores son formales y en blanco y 4 de cada 10 argentinos, son pobres. Es el certificado de defunción de un modelo populista que multiplica la pobreza y que reparte la riqueza entre los funcionarios ladrones.
Y la frutilla del postre fue la del oficialista y funcionario Daniel Menéndez de Barrios de Pié: “el discurso de Cristina fue despectivo, estigmatizante y maltratador con los pobres. Y eso duele”.
Puro fuego amigo feroz contra Cristina.

El remedio de Cristina es peor que la enfermedad – 21 de junio 2022

El viejo truco peronista de ser gobierno y oposición al mismo tiempo, ya no engaña a nadie. Pero la infame costumbre de involucrar a todos los argentinos en sus feroces peleas internas, está acelerando el hartazgo social. Porque el espectáculo que ofrecen estos Pimpinella de la degradación nacional es pornográfico. Y el nivel de desconfianza absoluta que producen en los inversores y emprendedores hace que nos quedemos empantanados en el peor de los mundos. Cristina insiste en su discurso altanero, anticapitalista y negador de la realidad. Reconoce lo que ella llamó “ultra inflación”, pero responsabilizó de esa enfermedad “al endeudamiento criminal de Mauricio Macri”. Pregunta: ¿Qué diferencia hay entre ultra inflación e híper inflación? Ojo que las palabras pueden ser chispas que desaten el infierno. Lo más grave es que Cristina propuso un remedio que es mucho peor que la enfermedad que padece la economía. Ella exige una menor libertad económica, y controles más policiales, más castigo y represión desde el estado y una peligrosa idea delictiva de violar secretos garantizados por la Constitución Nacional.
El inédito artefacto electoral que inventó Cristina se impuso en las elecciones presidenciales. Engañó a mucha gente. Pero hoy, es un cepo de acero a cualquier solución que pueda aportar el gobierno y eso los hizo perder cuatro millones de votos y las elecciones de medio tiempo. No resolvieron ninguno de los problemas heredados y han generado inconvenientes de una magnitud colosal, además de nuevos impuestos y el mayor endeudamiento del que se tenga memoria.
Pero Cristina niega esa realidad. Mira para otro lado. Y le apunta sus misiles verbales a Martín Guzmán, Miguel Pesce, Claudio Moroni y Mercedes Marcó del Pont. La nada exitosa abogada, parece a un gigantesco dragón que se alimenta con las cabezas de los funcionarios de Alberto. Todavía no terminó de deglutir a Matías Kulfas y ya reclama más de lo mismo. Su apetito es insaciable. ¿Se comerá también a Alberto?
Cristina tiene razón cuando plantea que el gobierno es un desastre y que el Presidente pasó de títere a espantapájaros. Ambos, gobierno y presidente, son los peores de la democracia. Pero ella dice eso para lavarse las manos y evadir su responsabilidad. Todos sabemos que Cristina lo hizo. Ella es la mariscal de esta derrota de gestión que los lleva a una debacle electoral. Tanto Cristina como Alberto son los victimarios de un pueblo que está sufriendo como pocas veces el hambre, la miseria, la exclusión y el salvajismo del delito de la inseguridad criminal que el gobierno no combate.
Los Fernández han demostrado que no pueden manejar cuestiones muy simples y se atreven a pensar en huir hacia el pasado con una empresa estatal de alimentos. El arquero Alberto no ataja una y ya estamos acostumbrados. Pero que por lo menos no meta adentro a las pelotas que vayan afuera. ¿Será mucho pedir para estos gobernantes que no gobiernan?
Así como el Alberto del llano fue uno de los críticos más duros de Cristina (llegó a llamarla psicópata), ahora ella se está vengando y asfixia al presidente hasta el límite del precipicio institucional. Este gobierno esquizofrénico, de disociaciones y alucinaciones frenó todos los engranajes de la gestión.
No hacen bien ni el mal.
No se hacen cargo de haber gobernado 14 de los últimos 18 años y de la actualidad con la inflación más alta en 30 años y un gasto público atómico que llega al 47% del producto bruto.
Caen en situaciones patéticas o tragicómicas. Cristina bailando el himno nacional, por ejemplo.
Repudia el festival de importaciones mientras pelea con su I Phone galáctico.
Estamos naturalizando situaciones totalmente irregulares. El día de la bandera hubo dos actos porque el presidente y la vice no se hablan ni se nombran. En 70 minutos de discurso, la vice ni siquiera pronunció el nombre ni el apellido de Alberto. Y le sacudió infinidad de cachetazos verbales. Y Alberto, en un discurso escolar, tipo Billiken, tuvo estómago para utilizar políticamente a unos alumnitos de guardapolvos que cantaban “Pre-si-den-te”.
Casi como una metáfora de la profunda grieta que divide al gobierno, en el acto de Avellaneda, la consigna que más se cantó fue “Cristina presidenta”. Y la jefa del jefe del estado le ordenó a Jorge Ferraresi que, como ministro de Alberto le explicara lo que hizo como intendente en Avellaneda, para ver si podían hacer algo parecido.
Otra humillación a cielo abierto para Alberto que no sabe cómo cerrar la hemorragia de la pésima imagen de su gobierno. Lo más grave es que Cristina, la principal responsable, exige remedios que son mucho peor que la enfermedad.

Belgrano y Kirchner, el día y la noche – 20 de junio 2022

En junio del 2013, aunque no lo crean, lo puede googlear, Cristina comparó a Néstor Kirchner con Manuel Belgrano.
De hecho, Cristina tuiteó:» Jessica me dice:» No dudo que Belgrano habría sido kirchnerista si hubiera vivido en esta época. Que tul». Son 140 caracteres textuales de Cristina. Les juro que no inventé nada.
Eso me obliga a insistir en el intento de buscar la verdad histórica. Aquí va:
Manuel nació en cuna de oro y murió en la más terrible de las miserias. Se fue al cielo de la historia vencido por las enfermedades y con el único tesoro de su reloj personal para recompensar al médico que lo asistió hasta el final. Su cuerpo estuvo ocho días sin poder ser sepultado por falta de dinero. El mármol de una cómoda de su casa sirvió de lápida para identificarlo. Sus restos descansan en el atrio del convento de Santo Domingo y su monumento fue construido con el aporte del pueblo. En la función pública se empobreció lícitamente.
Néstor nació en un hogar humilde y murió megamillonario, con cientos de calles, puentes, barrios y plazas que recuerdan su nombre. Se desarrolló el culto a su personalidad con la intención de beatificarlo y llevarlo a la categoría de mito político. Su mausoleo faraónico, digno de un prócer, fue construido por su socio, testaferro y cómplice en la corrupción de estado. En la función pública se enriqueció ilícitamente.
Manuel dijo que el sentimiento de libertad es capaz de transformar en héroes a los ciudadanos más simples. Combatió contra los monopolios y todo tipo de autoritarismo. Defendió la libertad de prensa y la modernización y trajo de Europa las ideas más avanzadas de soberanía y emancipación.
Néstor dijo “que te pasa Clarín, tenés miedo” y fogoneó el plan sistemático de ataque a la libertad de prensa más feroz desde 1983. Con la excusa de democratizar los medios edificó su propio amigopolio mediático y de obra pública. Trajo desde el fondo de la historia las ideas más autoritarias que encarnaron en su mayor aliado económico llamado Hugo Chávez.
Manuel fue un progresista moderno. Protegió siempre a los más desprotegidos, a los más humildes, a los ancianos, a las mujeres y a los indios. Apostó a la prosperidad y al bienestar de la gente. Le dio a la tierra el carácter de generadora de riquezas y no combatió a los chacareros.
Néstor fue un populista autocrático. Imaginó un relato a favor de los trabajadores pero dinamitó sus organizaciones sindicales en varios pedazos y las cooptó con fondos y prebendas. Su esposa cobra dos jubilaciones de recontra privilegio y con los aumentos superará los 4 millones de pesos mensuales. Los jubilados de la mínima, no llegan a los 40 mil pesos. Habláme de justicia social e igualdad. Cristina no quiso recibir a la comunidad Qom para preservar su alianza estratégica con el señor feudal de Formosa. Castigó a los productores agropecuarios con retenciones altísimas y los humilló llamándolos golpistas para desatar la famosa guerra de las 125 que Cristina perdió en todos los frentes: la calle, en las elecciones de medio término y con el voto no positivo del Senado.
Manuel fue un hombre culto, un renacentista. Pasó por Salamanca y Valladolid, hablaba y leía perfectamente en inglés, francés, italiano y latín. Redactó junto a Mariano Moreno el Plan Revolucionario que se presentó a la Junta. Combatió en las invasiones inglesas y se hizo general de la Nación porque la patria lo necesitó pese a que su formación era de abogado, economista, diplomático y periodista.
Néstor fue un lector de pocos textos y muy esporádicos. Se recibió de abogado en la Universidad de La Plata y se dedicó en su estudio jurídico a prestar dinero en forma usuraria y a ejecutar y a quedarse con las propiedades de muchos deudores morosos durante la dictadura. Solamente hablaba castellano aunque le costaba expresarse en las tribunas y no escribió ningún libro.
Manuel donó sus sueldos para levantar la biblioteca pública y varias escuelas que se construyeron 170 años después. Les salvó la vida a la esposa y a la hija del general San Martín.
Néstor multiplicó sus cuentas bancarias y bóvedas pese a que fue empleado público durante más de 20 años y le dejó una fortuna como herencia a su esposa y sus dos hijos. Lo salvó para toda la vida a Lázaro Báez y toda su familia, a varios ministros y colaboradores.
Manuel cohesiona a los argentinos detrás de su ejemplo. Es una figura casi indiscutida como emblema del país que queremos. La etimología de la palabra bandera lo dice todo: viene de banda, de lazo que amarra, que nos liga y nos mantiene estrechamente abrazados. Nos une en nuestra identidad
Néstor fracturó la sociedad en todas sus entidades y organizaciones intermedias. Sembró el odio y nos hizo retroceder a los años 50 cuando la Argentina se partió en dos mitades a favor o en contra de Perón. Familias enteras fracturadas, amigos que no se hablan. Nos peleamos como nunca culpa de la bulimia de poder y el chavismo K.
Debo pedir disculpas por la herejía histórica y porque todas las comparaciones son odiosas. Jamás se me hubiera ocurrido comparar a Manuel Belgrano con Néstor Kirchner. Pero fue una idea de quien en ese entonces, era la presidenta de la Nación. Cristina lo hizo.