Cleptocracia record – 27 de julio 2016

Anoche, en Los Leuco por TN, mi hijo Diego nos dejó con la boca abierta. Hizo una investigación que prueba que la dinastía Kirchner está entre los gobiernos más corruptos de la historia y del planeta.
El mecanismo que utilizó fue bastante sencillo. Recurrió una ONG intachable y de gran prestigio global como Transparencia Internacional y buscó la tabla de posiciones de las cleptocracias que más dinero les robaron a sus pueblos. Los resultados fueron asombrosos. Primero aparece Mohammed Suharto, de Indonesia que según los expertos se apropió de unos 25 mil millones de dólares. Segundo en el podio está Ferdinand Marcos, presidente de Filipinas que se llevó a su casa unos 7.500 millones de dólares que pertenecían al estado, es decir a todos los filipinos. Y en el tercer lugar aparece Mobutu Sese Seko, Presidente de Zaire con 5 mil millones de dólares.
La conclusión de Diego es que la cleptocracia de Néstor y Cristina, tranquilamente podría pelear ese lugar de vergüenza ajena mundial. ¿Cuánto robaron los Kirchner? ¿Cuál es un monto aproximado? Diego descartó los 100 mil millones de dólares que dijo Leonardo Fariña por exagerado y le dio crédito al cálculo que hizo Maximiliano Montenegro en el programa de Lanata. La aritmética dice así: Durante la era de los patagónicos se gastaron 102 mil millones de dólares en obras públicas que fue la principal fuente de sobreprecios, coimas y desvíos de fondos, pero no la única. Yo creo que los retornos eran superiores, pero para ser moderados, se aplicó un 15%. Esa cuenta da la friolera de 15.300 millones con los que se enriqueció una casta repugnante del ladriprogresismo. Insisto, yo creo que como mínimo entre todos y todas afanaron esa cifra.
Es decir que en el ranking de Transparencia Internacional el matrimonio presidencial, más buitre que pingüino, se ubica en el segundo lugar detrás de Suharto y antes de Marcos. Ergo: los Kirchner son los subcampeones mundiales de la corrupción. Su plan sistemático para saquear el estado justifica la ironía de Fernando Iglesias que dijo que no fueron políticos que se corrompieron: fueron corruptos que se politizaron. Repito una y mil veces, no fue magia, fue mafia. Cleptocracia de la peor calaña porque fue hecha en democracia y con el escudo y la excusa de defender los derechos humanos y el bienestar de los más humildes. Delincuentes en estado puro. Una estafa monumental en lo económico y también en lo moral.
En el quinto lugar de los corruptos universales está un carnicero criminal como Slobodan Milosevic, presidente de Yugoslavia, después viene Jean Claude Duvalier, otro asesino de Haití con 300 millones de dólares. Semejante personaje nefasto robó menos que la deuda de 8 mil millones de pesos que solo tiene con la AFIP, el favorecido K, Cristóbal López. Alberto Fujimori está en el séptimo lugar. Como jefe de estado de Perú, de acuerdo al trabajo de Transparencia Internacional se robó 600 millones de dólares y, finalmente Arnaldo Alemán en Nicaragua se llevó 100 millones que no le pertenecían. Lázaro Báez, otro que bien baila, solo en propiedades tiene 147 millones de dólares. Y no fue presidente de ningún país. Pero fue el testaferro, cómplice y/o empleado del matrimonio Kirchner.
En la justificación de este asalto brutal a las arcas públicas, hay algunos que tienen la cara de piedra como los Recalde y otros que dan lástima por lo arrastrado y genuflexo, como el paraperiodista Hernán Brienza.
Recalde padre dijo “el gobierno de los K no fue corrupto, que fue un gobierno donde hubo corruptos”. Marianito, el hijo y ex presidente de Aerolíneas en la misma línea planteó, negador hasta el fanatismo que “en 12 años hubo dos o tres casos aislados” y mencionó a los condenados Felisa Miceli y Ricardo Jaime y agregó que hay corruptos en todos los gobiernos. ¿Qué gobierno no los tuvo?, se preguntó. Marianito dijo esto justo el día en que se vió por televisión como los que trabajaban en Aerolíneas estaban obligados a aportar el 15% de su sueldo para la corona. Si no lo hacían, corrían el riesgo de despedirlos del trabajo.
El caso de Brienza es insuperable. Fue uno de los beneficiarios del pluri empleo estatal. Vivió años de los dineros que pagamos todos los argentinos y hasta fue carnero en una huelga de los trabajadores de radio Nacional. Pero superó todos los límites con una nota que quedará en la historia donde justificó la corrupción y la elogió como una forma de democratización de la política. El delirio de Brienza lo llevó a decir que sin el financiamiento espurio solo podrían “hacer política los ricos, los poderosos y los mercenarios”. Y que ese dinero sucio le permite a los sectores populares competir electoralmente. Una locura inmoral por donde se la mire. Hay cientos de ejemplos de líderes políticos y de dirigentes honrados. Y además, la mayoría de los kirchneristas no robaba para hacer la revolución y salvar al proletariado. Robaron para enriquecerse y tener mansiones berlusconianas, propiedades, autos y lujos de recontra burgués codicioso y antipopular. Casi no hay funcionarios del gobierno de Cristina que no sean ultra millonarios. Brienza es un admirador de Hugo Chávez y el caudillo autoritario venezolano fue en vida un admirador de Brienza. En su antológico texto llegó a decir que los que no tienen dinero están “obligados” a financiar irregularmente sus campañas y que “solo son decentes los que se pueden dar el lujo de ser decentes”. Algo parecido dijo Diana Conti y la propia Cristina allá lejos y hace tiempo. Que necesitaban hacer mucha plata para dedicarse a la política. Seguramente por eso Cristina hoy tiene 4 hoteles, 20 propiedades y millones de dólares. Si no hubieran militado tal vez hoy Cristina, Boudou, Aníbal, De Vido, Jaime, Josesito López serían trabajadores honrados. Pero robaron como una ofrenda más al pueblo trabajador. Es joda. Ofenden nuestra inteligencia. Chantas.
No dan ganas ni de hacer una ironía. Da bronca, mucha bronca que con su patoterismo de estado se hayan convertido en una oligarquía del dinero sucio. Que tengan las cajas de seguridad llenas del dinero que falta en cloacas, agua corriente, escuelas, hospitales, viviendas y trenes en buen estado. Da mucha bronca que hayan levantado el dedito para dictar cátedra y perseguir a disidentes y periodistas cuando no sabían dónde esconder tanta plata robada.
Cleptocracia y ladriprogresismo es la mejor forma de definir al régimen que vació la Argentina durante más de 12 años. Cuevas, bóvedas, cajas fuertes y ladrillos de billetes termosellados son los emblemas de estos tiempos de cólera. Los Kirchner quedarán en la historia como los más corruptos de todos los tiempos y de todo el planeta. Los inmorales nos han igualado. Que falta de respeto, que atropello a la razón.