Cristina tiene fortuna en el mas amplio sentido de la palabra. Como sinónimo de millonaria y como otra manera de llamar a la suerte. Tiene una fortuna de mas de 64 millones de pesos y tuvo la fortuna de que tres jueces la sobreseyeran frente a acusaciones de enriquecimiento ilícito. El caso mas bizarro y grosero fue el del juez Norberto Oyarbide. A la velocidad de la luz, aseguró que el matrimonio presidencial era una pareja de santos que habían hecho la plata trabajando. Después de eso, Oyarbide también tuvo fortuna. Siguió siendo juez con el apoyo del kirchnerismo pese a que estaba al borde del precipicio de la destitución y con un patrimonio también difícil de explicar. ¿Se acuerda de Oyarbide, no?
Y ojo que acá estamos hablando solamente de lo que la familia Kirchner declara en blanco. Dejamos para otro momento las sospechas de cuentas en el exterior, de negociados de lavado y corrupción con Lázaro Báez y otras repugnancias por el estilo. En esta columna solo estamos reflexionando críticamente sobre lo que ellos dicen tener. Le doy algunas cifras duras que son asombrosas. En el 2003, cuando llegaron los Kirchner al poder, Néstor declaró casi siete millones y medio de pesos. Todavía no tenían ningún hotel y hoy tienen una cadena de cuatro. Cuando asumió Cristina en el 2007 ya habían juntado 17 millones. No les fue nada mal en los 4 años de la presidencia de Néstor. Pero la capacidad de ahorro fue aumentando a pasos agigantados y en el 2010 llegaron a los 70 millones. ¿Escuchó bien? Le repito. en el 2007 asumió Cristina con 17 y tres años después ya tenían 70 palitos. ¿Que tul?
Al morir Néstor tuvieron que dividir los bienes con Florencia y Máximo por la sucesión y Cristina acusó que se había quedado con 40 millones de patrimonio. Pero cuatro años después la habilitad para los negocios de Cristina llevó esa cifra a mas de 64 millones y medios de pesos. Y eso que las 26 propiedades que tiene están declaradas en los valores fiscales. A valores reales, su patrimonio sería mucho mas alto. Eso es lo que la presidenta confiesa tener en su última declaración jurada antes de abandonar el sillón de Rivadavia.
Y hay que aclarar que culpa de este gobierno, la información que deben dar a conocer por obligación, es mucho menor que antes. Cambiaron la ley. La fórmula es asi : menos transparencia mas posibildades de corrupción. En el 2014, solo en conceptos de alquileres y plazos fijos embolsó 12 millones. Y los 6 palitos que ganó con los plazos fijos están anotados bajo el rubro «ingresos no alcanzados por el impuesto a las ganancias». Como la renta financiera no está gravada, Cristina ganó 6 millones y no paga un centavo. Un trabajador que no tiene casa propia, que alquila y gana 10 mil pesos por mes tiene que pagar ese impuesto. Contradicciones de la era K. Hay cuestiones que son casi provocaciones. Lo de los 4 hoteles, por ejemplo. Los dos departamentos en Puerto Madero en el mismo edificio en el que vive Amado Boudou. Los 5 terrenos en El Calafate comprados a precio vil.
La gran pregunta que mucha gente se hace es la siguiente: ¿Cómo hizo el matrimonio Kirchner para convertirse en millonarios en tanto poco tiempo pese a que él fue intendente, gobernador, presidente y diputado durante 24 años y ella diputada, senadora y presidente en los últimos 28 años? Todo este tiempo han sido empleados jerárquicos del estado que recibieron haberes más importantes que el promedio de los trabajadores pero de ninguna manera suficientes para enriquecerse de manera semejante. Son varios los aspectos que llaman la atención de la biografía financiera de la familia.
Primero aquel pecado de origen de usura, durante la dictadura militar, cuando su actividad como abogados era cobrar a deudores inmobiliarios asfixiados económicamente. En varios casos eso significó que el estudio de los Kirchner se quedara con las casas porque sus propietarios no podían afrontar las cuotas de los préstamos con intereses leoninos. Esa actitud fue denunciada muchas veces hasta por sus compañeros de militancia de la época como el ex diputado Rafael Flores quien arriesgó su vida para defender presos políticos y presentar habeas corpus mientras Néstor y Cristina incrementaban su capital.
Otro aspecto que es un letrero luminoso en la declaración jurada es la vergonzosa compra a precio vil de terrenos fiscales muy valiosos en El Calafate que luego vendieron por carretillas de dinero. El ejemplo más contundente es la parcela que adquirieron a 7,50 pesos el metro cuadrado, es decir 132 mil pesos en total y luego transfirieron por 6.300.000. Una habilidad extraordinaria para los negocios. Estos malabares difíciles de explicar fueron hechos por un selecto grupo de militantes del Frente para la Victoria que incluyó a varios integrantes de la familia Kirchner y también a algún dirigente político de otra fuerza.
Y finalmente hay muchos peritos contables expertos en analizar este tipo de presentaciones que no pueden creer la suerte que tuvo el matrimonio en dos rubros: los altísimos intereses que los bancos le pagaron en años anteriores por sus plazos fijos, en muchos casos muy por encima del mercado. En algunos casos, 20 veces mas que los intereses de plaza. Y el mismo misterio envuelve a los alquileres que cobraron. Solo en el año 2010, Néstor y Cristina embolsaron la friolera de mas de 10 millones de esos por el pago de sus inquilinos.
La relación entre la riqueza y las personas siempre fue motivo de curiosidad en todos los tiempos. Francisco de Quevedo, uno de los mas grandes escritores del Siglo de Oro español, tituló así una de sus obras mas satíricas: “Poderoso caballero es Don Dinero”. Allá por el 1.600, escribió: “Por importar en los tratos/Y dar tan buenos consejos,/En las Casas de los viejos/Gatos le guardan de gatos./Y pues él rompe recatos/Y ablanda al juez más severo,/Poderoso Caballero/Es don Dinero.
Los Kirchner están entre los presidentes mas ricos de la historia. Es la utopía de la movilidad social ascendente. Como me dijo en broma un militante de un grupo gay: Matrimonio igualitario, si. Patrimonio igualitario, también. Hablan de envidia. No comprendieron que el ahorro es la base de la fortuna. Y Cristina tiene fortuna. ¿No le parece?