La ética de Sarmiento – 15 de febrero 2019

Extrañamente, en este país, no recordamos a los argentinos importantes el día de su nacimiento. En general nos ocupamos de ellos el día de su muerte. Me gustaría romper esa incomprensible costumbre y hacerle un humilde homenaje a quien creo es uno de los compatriotas más extraordinarios de todos los tiempos. Y uno de los que más polémica despierta también.
Un día como hoy pero de hace 208 años nació Domingo Faustino Sarmiento.
Hoy el historiador e investigador, Ricardo de Titto lo recuerda con una gran columna en el diario Clarín. Allí plantea que Abraham Lincoln fue el modelo ético de Sarmiento y que ambos comparten el origen humilde y la formación autodidacta. Y recuerda la lucha del gran sanjuanino contra “el clientelismo y la demagogia de las huestes de Facundo y del unicato de Rosas”.
Sarmiento fue un escritor exquisito, un periodista indomable, un militar que se la bancaba, un político con el coraje bien puesto y eso le permitió ser senador, gobernador de San Juan y Presidente de la Nación. Pero Sarmiento, por sobre todas las cosas fue un maestro.
A Cristina y sus fanáticos no le gustaba recordarlo ¿Eran tan omnipotentes, autoritarios y caraduras que querían borrar de la historia a Sarmiento? Lo castigaron hasta con los dibujitos y los dibujados de Paka Paka, ¿Se acuerda? El simplismo frívolamente ideologizado de los K, produce vergüenza ajena. “Sarmiento era de derecha”, dijo en su momento el pensador camporista Juan Cabandié. Menos mal que perdieron las elecciones. De lo contrario en cualquier momento hubieran metido en el Congreso la declaración de interés público y sujeto a expropiación de la calle Sarmiento para rebautizarla Néstor Kirchner. El ex presidente si era de izquierda y no como Sarmiento, diría Cristina o Teresa Parodi.
Por eso le pido que pase y vea esta película. Es apta para todo público y no intenta bajar línea de ningún dogma. Habla de valores universales.
Es que Sarmiento es el gran maestro de la patria. Maestro de los maestros, como se dice cotidianamente. José Clemente, su padre fue peón de campo y arriero y combatió en las guerras por la independencia junto a Belgrano y San Martín.
El talento e inteligencia de Domingo Faustino Sarmiento empujaron la movilidad social ascendente. La prueba es que nació en el Carrascal, un barrio pobre de San Juan, llegó a ser presidente de la Nación y murió a los 77 años tan pobre como había nacido.
Es la gran figura polémica de nuestra historia. Se puede hablar horas de sus grandezas y de sus miserias. No nos alcanzaría todo un año. Solo su obra escrita tiene 52 tomos y más de 15 mil páginas. Se puede decir que fue cascarrabias, mujeriego y que tuvo actitudes francamente discriminadoras sobre todo con los indios y los gauchos.
Pero hoy debo rescatar lo mejor de su luz de educador. Un poema dice que “sembró escuelas como soles a lo largo de la patria”. Su dimensión de estadista lo llevó a fundar 800 escuelas en un país que según el primer censo que él también ordenó padecía un drama: 7 de cada 10 argentinos eran analfabetos. En 1871, la población de nuestro país era de 1.836.000 personas entre las que se encontraban 194 ingenieros y 1.047 curanderos, por ejemplo. En ese país de la injusticia y la oscuridad, Sarmiento fue el motor de la educación como igualador social y como principal instrumento del desarrollo.
Eso no se lo vamos a terminar de agradecer nunca. Fue el mejor combatiente contra la ignorancia y eso solo lo coloca como uno de los principales impulsores de la democracia y de los derechos de los más pobres. Decretó la ley de enseñanza primaria obligatoria. ¿Se imaginan la aceleración del progreso que eso significó? Cuando asumió había 30 mil y cuando dejó la presidencia ya eran 100 mil los chicos que concurrían a la escuela. Es que eran leyes revolucionarias. Cambiaban la estructura de la sociedad y la hacían más justa y progresista.
Le recuerdo solo algunos de los conceptos y valores que Sarmiento instaló para siempre en el inconsciente colectivo de los argentinos:” todos los problemas son problemas de educación.
Las escuelas son la base de la civilización.” Faltaban 30 años para el 1900 y él ya decía que “se puede juzgar el grado de civilización de un pueblo por la posición social de la mujer”. O que “el buen salario, la comida abundante, el buen vestir y la libertad educan a un adulto como la escuela a un niño”. Fue un verdadero visionario, un genio en su capacidad de enseñanza. Su concepto de educación para el desarrollo se adelantó un siglo. Gran parte de sus construcciones teóricas se siguen utilizando en la actualidad.
No quiso que el saber fuera un privilegio de pocos. Propuso que toda la República fuera una escuela. Apostó al progreso científico, a las comunicaciones. El correo y el ferrocarril en ese entonces eran catalizadores de las mejores ideas y soluciones concretas. Fue un férreo defensor de las libertades civiles y un opositor feroz a los dictadores. “Bárbaros, las ideas no se matan”, dejó grabado por los siglos de los siglos.
En primer discurso presidencial dijo algo que todavía hoy tiene una vigencia impresionante y que es la síntesis más perfecta de lo que debería ser la política: “el gobierno está para distribuir la mayor porción posible de felicidad sobre el mayor número posible de ciudadanos”. ¿Qué me cuenta? Ojalá fuera el objetivo que guíe a todos nuestros gobernantes. Paula Albarracín, su madre, le quiso poner Domingo pero no pudo. Por eso en su partida de nacimiento figura como Faustino Valentín Quiroga Sarmiento. A los 4 años ya leía de corrido y a los 15 ya era maestro, su principal condición que no abandonó jamás. Hasta en la cárcel mientras fue preso político se dedicó a enseñar a sus compañeros de celda.
Y luego se convirtió en un monumento vivo a los docentes y no paró nunca de construir bibliotecas populares. Un discurso en el Congreso de la Nación lo mostró apasionado, casi gritando: “Traigo los puños llenos de verdades y los voy a desparramar a todos los vientos”.
El filósofo Tomas Abraham lo definió como el hombre más grande que dio esta tierra. Su himno que es el himno que nos ilumina, reclama honor y gratitud para él y lo bautiza como corresponde: Domingo Faustino Sarmiento, Padre del Aula. Maestro inmortal y está todo dicho. Nació un día como hoy. Vale la pena recordarlo.

El amor es más fuerte – 14 de febrero 2019

Es muy bueno que haya un día del amor de pareja. Hoy, los enamorados debemos celebrar con todo el corazón, las neuronas y el cuerpo. Es cierto que todos los días hay que regar esa plantita maravillosa que es el amor, pero no es malo que un día nos dediquemos por entero al otro. Hay cientos de definiciones de amor. Y uno va cambiando con la edad y con el paso del tiempo. Yo creo que el amor es esa pasión que uno siente por el otro o la otra que hace que lo extrañe mucho y que quiera compartir muchas cosas con él o con ella. Pero eso no alcanza. La piel es fundamental pero no alcanza. El fuego encendido de los cuerpos y el aliento feliz y agotado de la cama debe tener otros dos componentes, según mi humilde criterio. Uno debe ser el admirar al otro. Tenerle un gran respeto por lo que es como persona o como profesional. Por su capacidad intelectual por su actitud solidaria y generosa, por su apuesta al progreso y al esfuerzo de la pareja. Y le agrego algo más. Para mantener vivo ese amor, creo que hay que hacerse el bien uno al otro. Es bueno pensar en uno, en lo que le gusta en su propia satisfacción. Nadie puede hacer feliz al otro si primero no es feliz. Pero hay que ver siempre como podemos expresarle al otro o la otra que estamos pensando en el o en ella. Que la tenemos presente y que vamos siempre a tratar de hacer algo que la haga más feliz, que le genere más placer, que la haga sentir mejor como mujer o como hombre. Esa ida y vuelta es el secreto de la duración de una pareja. Los mimos, los besos, el sexo, el compañerismo, el compartir esfuerzos, llantos y alegrías siempre fortalece la pareja.
De todos modos no hay una fórmula científica y por eso es tan apasionante e inquietante. Hay siempre un toque mágico, inexplicable. Hay algo que enamora que te hace temblar las piernas cuando la vez. Que te sacude el alma cuando te mira con ganas. Que podes pasarte horas hablando de algún tema y horas callados, mirando el futuro o un paisaje conmovedor.
Todavía recuerdo a mi primera novia. Estaba en quinto grado de la escuela Ortiz de Ocampo de la calle Salta. Hicimos un asalto. Susana tenía el pelo rubio y largo hasta la cintura. En el Wincofon sonó la ternura de Salvatore Adamo cantando “mis manos en tu cintura” y yo cerré mis ojos y me sentí volar. Jamás me atreví a decirle nada. Yo había llevado bebidas y las chicas, comida. Era un asalto de aquella época y yo la recuerdo como el día de mi primer amor aunque ella no lo supo nunca. Baile todo el tema con las manos transpiradas y colorado como un tomate.
Después vino el tiempo del caradura que se animaba a todo. Jamás olvidaré la piel cetrina de Alicia y sus ojos de miel que parecían convertirla en siciliana. Con ella cantamos y bailamos a un Leonardo Favio que decía “ding, dong, son las cosas del amor, yo subía y ella bajaba/ la miré y me miró”.
O Laura, la hermosura de su mirada de cielo con la que me quise casar. Fui capaz de viajar todos los fines de semana a Buenos Aires donde se había mudado. Iba en tren barato de bolsillos flacos de estudiante y sufrí como un loco cuando ella se casó con alguien menos soñador pero con una mejor posición económica que le dio muchas seguridades y tres hijos. Nuestro tema era Mamy Blue en la penumbra de los boliches. O Sandro, hablando de penumbras.
A todas les escribí poemas. O textos cargados de sentimientos. Está claro que las palabras, siempre fueron mi forma preferida de comunicarme, de expresar lo que siento y pienso.
Me volvió loco la Mirta que cantaba a Vinicius y con su afrolook y pantalones naranjas superajustados me cantaba al oído que “tus brazos precisan los míos y los míos, precisan los tuyos”. No pudo ser.
En los 70, la universidad combativa y las marchas callejeras me empujaron a los brazos de Celina. Era una partisana de apellido italiano y orgullo cordobés. Hincha de Agustín Tosco y los camperones verdes de la militancia. La dictadura acechaba, había que tomar decisiones para sobrevivir y huimos hacia Buenos Aires. Previamente nos casamos. Seguramente demasiado rápido. Éramos muy duros para la política pero demasiado blandos para la convivencia. Hoy miro a aquel Alfredo y lo veo con una inocencia y una falta de experiencia terrible. Pero empecé a ganarme la vida muy de abajo, en la revista Goles, mientras dormíamos con un colchón en el piso en un departamento de Floresta que casi no tenía muebles. Pero había letra y música de Tejada Gómez y Silvio Rodríguez.
Después viví tiempos de separado más zarpado y fui picoteando por distintas flores. La calle Corrientes me deslumbraba y tuve mucho de ese amor fugaz del toco y me voy que es amor pero no tanto. Esos son amores de madrugadas y calenturas pero no un amor de todo el día. Son esos ásperos entreveros de sábanas a los que suele cantarle Joaquín Sabina.
Con Silvana, la psicoanalista de Lugano, me casé y viví durante 24 años. Entramos a la fiesta con Sting que cantaba “Si la amas, déjala ir”. Apenas la ví en un recital, supe que iba a ser mi futura segunda ex esposa. Es una gran madre de Diego y nadie vive tanto tiempo con alguien si no lo respeta y valora.
Mi corazón ahora está creciendo abrazado a Adriana. Yo me hago el valiente Dorón, pero es para disimular mis debilidades. Ella es la Shirele que está siempre y nos movemos entre algodones para no lastimarnos nunca.
Estamos en la etapa de la siembra pero ya estamos disfrutando de la cosecha como si nos hubiéramos conocido de toda la vida.
A esta altura creo que cada amor tuvo su identidad. Cada amor fue un espejo de mis momentos, mis sueños, mis fracasos y mis éxitos. Yo ya no soy el mismo que fue feliz con aquellas otras mujeres. Ni el que dejó de serlo y se fue en busca de otros susurros. Tal vez no cambié el fondo de mi mirada ni mi ADN de la vida. Pero fui modificando las formas de aproximarse a la vida y al amor. Uno cree que sabe pero no sabe bien que es el amor. Sospecha. Siente cosas en el cuerpo y aproximaciones en las ganas. Y siente envidia y admiración por el amor de pareja de sus amigos. De Jorge y Verónica, del Turco y la China, de Santiago y Patricia, del Doctor y Ana, Del Feno y la Raquel, de Mayor y Esther, mis viejos. Llevan años juntos y se aman como el primer día. Eso prueba que se puede.
Hoy creo que lo que más se parece a lo que siento lo escribió, cuando no, Daniel Salzano para Jairo.
Se llama “Los enamorados” y dice que se miran de frente,
caminan despacio, se besan de lado,
se tocan el pelo,
se cuentan los dedos,
se besan las manos.
Los enamorados…
Inventan proezas,
desatan pasiones,
murmuran promesas,
adoran la vida,
comparten helados.
Los enamorados…

Los enamorados,
son cuerpos sagrados,
oigamos el himno que cantan callados,
no me dejes nunca, no me dejes solo,
no me dejes, teneme apretado
decime amor mio, decilo de nuevo,
te quiero te quiero, que el mundo se acabe y empiece de nuevo.
Los enamorados, se miran de frente,
caminan despacio, se besan de lado,
ocupan el mundo, se prestan el alma,
los enamorados…
evitan las luces, dominan la noche,
abarcan estrellas, señalan planetas,
estiran las manos …. y
al final estallan, se apuntan,
se juegan, se afloran,
se abejan, se abren,
se cierran se bailan,
se juran, se viaban de lengua ,
de ojos de lado, se acunan,
se miman, se doblan, se triplan,
se llaman, se citan,
se loban, se lunan,
se celan se adoran,
los enamorados…
Brindo por todos los enamorados y les deseo que ese amor no se termine nunca. No hay nada más fuerte que eso. Brinde por eso hoy. Es el día del amor.

El comandante Verbitsky – 13 de febrero 2019

El líder judicial del cristinismo extremo es el ex juez Eugenio Raúl Zaffaroni. Pero no tiene mucha calle. De hecho hoy cometió un sincericidio cuando confesó que “Stornelli debería apartarse de la causa por razones de transparencia”. Una chicana si se me permite: Si Zaffaroni con el humo que hay sobre Stornelli dice que debería apartarse, con las cataratas de pruebas y testimonios sobre el colosal enriquecimiento de Cristina y su banda deberán ir todos a prisión perpetua. Zaffaroni dice que está “alarmado” porque en esa investigación “se juega nuestro destino nacional”. En realidad se juega la libertad o la cárcel para Cristina y su estado mayor de la corrupción. Y finalmente, Zaffaroni en un delirio sin igual dice que ante una crisis, “este gobierno podría meter presa a Cristina”. Los que apretaban y extorsionaban jueces a carpetazos y coimas, eran los K. Tal vez Zaffaroni cree que todos son de su misma condición.
Pero lo más importante es que
Horacio Verbitsky perpetró una nueva operación sucia como jefe de inteligencia informal de Cristina Kirchner. Está más claro que nunca que el comandante Verbitsky tiene como único objetivo blindar de impunidad a Cristina para evitar que vaya a la cárcel y que pueda volver al poder y llevar adelante la revolución chavista con la que sueñan.
Justo en estos momentos que está más claro que nunca que ella fue la jefa de la corrupción, la que reemplazó en ese lugar a Néstor cuando murió.
En la desesperación y ante las pruebas y evidencias tan contundentes, los grupos de tareas K dedicados a hacer operaciones sucias de poca inteligencia, resolvieron ensuciar a los que llevan adelante las investigaciones o a los periodistas independientes. Carlos Stornelli fue víctima del comandante Horacio Verbitsky, del juez de la Campora, Alejo Ramos Padillla, del pauta traficante Diego Gvirtz y del espía eterno, Rodolfo Tailhade y otros personajes que se mueven en la oscuridad y la mentira. Zaffaroni prácticamente confesó ese objetivo.
A Cristina ya no la pueden defender porque las pruebas y testimonios son abrumadores. Pasaron entonces a la fase dos, la que varios de estos mismos personajes también hicieron contra otro fiscal, Alberto Nisman: extorsionar e injuriar con falsedades absolutas y algunas muy burdas.
Una vez más, fue Elisa Carrió la que lo advirtió el jueves 7 de febrero. Lo anticipó con precisión en un tuit. Y el viernes 8, Horacio Verbitsky diseñó la estrategia mediática y puso la firma en una operación que fogonearon Roberto Baratta desde la cárcel y Eduardo Valdés desde la calle. Hay escuchas que lo certifican y muestran a un Baratta casi desesperado. Cambió mucho desde que era la mano ultra derecha de Julio de Vido y patrullaba la ciudad recolectando las coimas de todos y todas. Participaron varios personajes nefastos de los suburbios de los servicios de inteligencia como Marcelo D’Alessio y Carlos Zelcovicz. Valdés, uno de los puentes más sólidos entre el Papa y Cristina le dice en la escucha a otro preso, Juan Pablo Schiavi, que iba a haber novedades en el operativo “Puff a Stornelli y el otro ( por Bonadio) que se van a ir a la concha de su madre”. Que lenguaje soez para un amigo de Bergoglio.
Verbitsky, siempre fue considerado un mercenario del espionaje infiltrado en el periodismo profesional. Se formó en inteligencia durante su paso por Montoneros y según la investigación de Gabriel Levinas, durante la dictadura “fue un doble agente” y por eso no se exilió ni corrió peligro su vida.
Verbitsky, lanzó la primera piedra contra Stornelli. Pero seguramente van a venir otras falsedades hacia otros personajes. El fin justifica los medios. Por eso Horacio Verbitsky tiró su credibilidad a los perros. Fue el autor intelectual del fracaso más grande del concubinato entre el cristinismo y los organismos de derechos humanos cooptados por la ex presidenta. Verbitsky puso la piedra fundamental de un castillo de naipes que se derrumbó en el caso de Santiago Maldonado. Su falta de profesionalismo y poco interés por la verdad y su desesperación por atacar a Macri lo llevaron a eyacular precozmente un título legendario que quedará en la historia del falso periodismo: “Macri ya tiene su primer desaparecido”. Así tituló su comentario del 7 de agosto en Página 12. En la bajada agregaba que era “el primer” desaparecido de Macri y que Santiago Maldonado fue “detenido en Esquel por la gendarmería”. Esto que le digo es la más pura verdad. Puede ir a Google y poner los datos y va a poder leer la nota completa. Enseguida en su propia nota, el para-periodista, pero ahora en su carácter de presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales informó que esa otrora prestigiosa ONG “pidió la intervención del Comité Contra la Desaparición Forzada de Personas de las Naciones Unidas”. El Verbitsky de Página 12 tuvo la primicia del Cels del que es presidente.
El segundo paso de la monumental operación fracasada fue Cristina que tuiteó textualmente: “Su hermano me cuenta que testigos vieron que la Gendarmería lo rodeó, y lo golpearon y lo subieron a una camioneta de esa fuerza”.
El tercer paso de la mentira que terminó de vaciar la confianza en las entidades humanitarias con camiseta de Cristina fue la rueda de prensa que ofreció Estela Carlotto sentada al lado de Verbitsky, esta vez como presidente del Cels. La presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo dijo sin ponerse colorada: “Que tenemos un detenido desaparecido en Democracia, señor Macri”. Ni detenido, ni desaparecido, señora Carlotto.
Todos saben ahora como terminó esta farsa montada por Verbitsky, Cristina, Estela y otros personajes menores y payasescos de ese esquema que llegaron a decir que “a los muchachos de la gendarmería se les había ido la mano y Maldonado se les había quedado en la tortura”. No entiendo como estos mentirosos seriales y mercenarios pueden seguir hablando con tanta liviandad por la tele después de semejante brutalidad.
¿Pedirá licencia en el Cels? ¿Presentará la renuncia? Porque convirtió al CELS en una unidad básica del cristinismo. Era un organismo que, en su momento, fue ejemplo de rigurosidad, equilibrio y pluralismo”? Había militantes socialcristianos, independientes y no solamente kirchneristas.
Ahora, todo el mundo sabe la verdad que Verbitsky intentó traficar.
Santiago Maldonado no fue detenido ni desaparecido. Lo único forzado fue la versión de los mapuches más violentos que inventaron una ficción que incluyó hasta binoculares que luego desaparecieron como por arte de magia.
Maldonado, según el informe oficial de 55 de los peritos más prestigiosos del país y de todas las partes, no tuvo golpes, ni lesiones cortantes ni penetrantes y que murió ahogado en el lugar en el que estuvo más de 70 días en el agua. No fue arrastrado y su cuerpo no fue manipulado. Es más, algunos de los testigos si fueron manipulados y van a tener que pagar ante la justicia por falso testimonio. Y es posible que alguno sea acusado de abandono de persona seguido de muerte y de haber obstaculizado el accionar de la justicia.
Entre los 55 peritos estaban varios de los más prestigiosos del mundo como integrantes del Equipo Argentino de Antropología Forense. Hay que desenmascarar al verdadero Verbitsky que se dice periodista de investigación y no publicó una línea sobre los robos y estafas de Cristina, Néstor, Máximo, Boudou, De Vido Lázaro, Jaime, José López y siguen las firmas. Por eso digo que fue el principal encubridor de la mega corrupción de estado K. Porque durante el menemismo fue un certero investigador y durante el kircherismo en el que milita, fue el comandante de la impunidad para Cristina y sus cómplices.
Ya sabemos quién es Verbitsky. Ex integrante del aparato de inteligencia de Montoneros. Buchón y colaborador de la Fuerza Aérea durante la dictadura y el terrorismo de estado, según la denuncia de Gabriel Levinas en su libro titulado “Doble Agente”. Ahora reconocemos sus mentiras infames. Es un personaje antidemocrático que siempre fue más Topo que Perro.