Spinetta en su día – 23 de enero 2019

Un día como hoy pero de 1950 nacía Luis Alberto Spinetta. Hoy sería el cumpleaños del flaco eterno que estas en los cielos, santificado sea tu nombre. Muchos de sus amigos lo van a festejar de la mejor manera: tocando su música en un recital bajo la dirección de Javier Malosetti y que ya tiene sus entradas agotadas.
Es la tercera edición de un encuentro que comenzará dentro de dos horas en el Patio del Centro Cultural Konex que supo inaugurar Spinetta y contará con la participación de un seleccionado de artistas como David Lebón, su bajista en Pescado Rabioso, Fabiana Cantilo y Rodolfo García, entre otros.
Flotará en el aire libre el espíritu de El Marcapiel, que en 1988 en el trabajo “Tester de violencia”, nos marcó a fuego el cerebro con ese compromiso de que “todo lo daría/ todo, menos el sol/ Solo quiero sentir la enseñanza/ que da tu amor”.
El año pasado, uno de los regalos fue la reedición de aquel primer álbum de “Los Socios del Desierto”, acompañado de un libro de fotos inéditas de Eduardo Martí, conocido como Dylan, fotógrafo personal de Spinetta, amigo de fierro y padre de Emmanuel Horvilleur, el 50 % de Illya Kuryaki con Dante Spinetta, la prolongación creativa de la sangre. Hoy es imposible pensar que aquel disco se grabó en 1995 y recién se editó dos años después porque para las discográficas no era negocio publicar 33 obras del genio de la guitarra y la poesía del rock nacional.
Me gustaría repetir que después de tanta mugre y corrupción conviene abrir las ventanas de nuestras cabezas y dejar que ingrese la luz y el viento fresco de la esperanza. Respirar un poco después de tanta podredumbre. Recordar una excelente noticia que nos ayudó en su momento. ¿Se acuerda?: por votación de los vecinos, el paso bajo a nivel de Avenida Congreso en el cruce con las vías del ferrocarril Mitre fue bautizado “Luis Alberto Spinetta”. Un homenaje de los vecinos de Villa Urquiza a un vecino ilustre que hasta su productora llamada “La Diosa Salvaje” había instalado en la Iberá al 500. Barrio, barrio, como le gustaba decir al flaco. Barrio de medialunas casi caseras en los boliches, de árboles añosos que respiran ecología y salud. Hoy hay un mural extraordinario en la pared del túnel con la tapa de 30 trabajos musicales de Spinetta. Alegran la vista, celebran la vida. No me arrepiento de haber seguido minuto a minuto las noticias de los corruptos que envenenan la democracia. Pero también creo que hay que buscar un pulmón que nos saque de la asfixia.
Ese pulmón creativo se llama Luis Alberto Spinetta. Hoy, el día de su cumpleaños es el día del músico argentino. Está todo dicho. Es una ley que se votó por unanimidad en 2014.
Ya se lo conté alguna vez. Yo era un chico de la música comercial de Palito, el Club del Clan y los demás hasta que un compañero del secundario, el loco Bernabeu, me dijo: ”escucha esto, boludo. Avivate”. Era aquel disco entrañable de Almendra con la lágrima y la sopapa en la tapa. Esa lágrima que hoy es un emblema de lo que sentimos. Por esa puerta de Almendra entré a la música progresiva, descubrí a Manal y a Los Gatos. No sabía que estaba asistiendo a un parto de la historia porque estaba naciendo el rock nacional.
Extrañamos tanto al flaco. Flaco, flaquito tu falta nos descoloca, nos hace tambalear. Es que fuiste un cimiento de mi generación. En tus letras nos hicimos adictos a la poesía y al contenido.
Flaco, flaquito, muchacho ojos de papel, quédate hasta el alba. Me aprendí de memoria aquellas canciones. Me hicieron más culto, más feliz, me dieron mejores herramientas para levantar minas y barricadas en la universidad de los 70. Me lucía recitando a Neruda o a Tejada pero también citando el simbolismo de Rimbaud o el teatro de la crueldad de Antonin Artaud al que convertiste en la obra maestra del nuestro rock. Elevaste a la música popular a aquel poeta maldito y eso que eras un pibe de 23 años entusiasmado con la primavera camporista de Perón y del Tío. Y eso que el militantismo cerrado de la época asociaba el rock con una expresión del imperialismo yanky. Yo jugaba al seductor cantando pícaro y pornográfico, susurrando al oído a las muchachas que me gusta ese tajo y realmente me gustaba. Descubrimos un mundo de belleza, un yacimiento de estética y de ética. Porque seguramente ese es tu legado: se puede ser Gardel sin participar del show frívolo de la figuración y el caretaje. A lo mejor fuiste un poco menos notorio pero mucho más notable. Creciste con nosotros pero nunca quisiste sentar cabeza. Ni transar. Obsesivo hasta el martirio, mortificado por todos los dolores. Siempre el perfil bajo, siempre lejos de las luces de la de la falsedad. Fuiste un gigante amasado con ética y estética.
Flaco, flaquito, te extrañamos. Odio ese cigarrillo que te asesinó. Ese océano de tabaco en donde te ahogaste igual que Sandro. Yo se que a esta hora Ana no duerme preocupada por Fermín. Que Foucault no tiene quien le escriba. Confieso que después de Pescado Rabioso, en algún momento te me fuiste haciendo Invisible. Empecé a perderte por culpa de mis dogmas blindados. Pero te recuperé cuando Charly rezó por vos. Siempre jugando el Superclásico de las antinomias argentinas. ¿Charly o Spinetta? Los dos, carajo. ¿Desde cuándo hay que elegir entre dos genios?
Creo que hubo una despedida en un estadio y no nos dimos cuenta. En la cancha de Vélez tocaste hasta que te sangraron los dedos. Ese recital interminable hasta el amanecer en comunidad. Estabas alegre, incansable, rodeado de la multitud y de tus amigos. No se terminaba nunca. “No te mueras nunca”, te gritaban los muchachos.
Flaco, flaquito, te extrañamos. Fuiste la conciencia crítica del rock. Una suerte de guía espiritual por los caminos de la honradez. La última vez te ví, estabas poniendo el cuerpo solidario como siempre. Con los padres y las madres y los hermanos de los que murieron en la tragedia del colegio Ecos al que fue tu hija Vera. Empujando siempre. Poniendo tu nombre para convocar más y mejor. Componiendo una canción sobre ese drama llamada “8 de octubre”. Usando tu chapa para los demás. Para calmar en algo si eso es posible a los padres del desgarro. Hasta en el comunicado donde confirmaste que el cáncer te estaba acorralando aprovechaste para decir que pertenecías a la agrupación “Conduciendo a conciencia” y rogaste que en las fiestas no chupara el que tenía que manejar.
Se quedaron con nosotros para consolarnos Litto Nebbia y Moris y te esperan para una gran zapada Pappo y Tanguito. Nosotros no tenemos consuelo, Flaco, flaquito. No nos queda otra que cantar en voz baja, que despedirte con una plegaria, como si fueras un niño dormido que quizás tenga flores en su ombligo.
Flaco flaquito, gracias por ayudarnos a respirar en momentos de tanta contaminación. Quizás te sientas gorrión esta vez, o tus dedos se vuelvan pan, barcos de papel sin altamar. Flaco flaquito, que nadie te despierte, que te dejen seguir soñando en libertad.
Que hoy tu cumpleaños sea una fiesta del talento y la cultura. Que todos tus amigos se toquen el corazón cuando toquen tus canciones. Flaco, flaquito. Nos marcaste a fuego en la identidad. Nos marcaste la piel para siempre.

Cueva de ladrones – 22 de enero 2019

La diputada Marcela Campagnoli lo dijo ayer con todas las letras en estos micrófonos: los K convirtieron al poder en una cueva de ladrones. Dijo con toda razón que los gobiernos de Néstor y Cristina fueron los más corruptos de la historia argentina y, tal vez, del mundo. Es que nunca nadie cometió tantos delitos y de tanta magnitud. Yo le agregaría que el cristinismo transformó la honorable Cámara de Senadores en un aguantadero de ex presidente y gobernadores ladrones que se enriquecieron robando el dinero al pueblo argentino.
Por eso el clamor popular es: “Que devuelvan lo que se robaron”. Es tal vez uno de los mayores consensos que existen entre una inmensa mayoría. Como dijo el presidente Macri ayer: que los criminales devuelvan hasta el último centavo. Es un mandato ético de los que quieren construir una República de verdad. “El que las hace, las paga”, resumió Macri. Y esos son los cimientos del país honrado que necesitamos edificar. Basta de corruptos, narcos, golpistas, traficantes y mafiosos de la peor calaña encaramados en el estado.
En esa cueva de ladrones que dijo la diputada Campagnoli.
Por eso, fue muy bienvenido por los ciudadanos de a pie, la puesta en marcha del DNU para avanzar con la extinción de dominio. Es decir con la herramienta que se le va a dar a la justicia civil para que recupere los bienes robados. Es un decreto absolutamente constitucional y es necesario y de urgencia. Necesario, para emitir una señal contundente contra la impunidad de los funcionarios, y los empresarios poderosos, y urgente, porque la gente está harta de promesas y de ver como los delincuentes de lesa indignidad siguen manejando sus fortunas.
El lujoso yate que Ricardo Jaime nos robó a todos los argentinos está valuado en un millón de dólares. Hoy patrulla el Delta del Tigre tripulado por la Prefectura con la siguiente inscripción: “Embarcación recuperada de la corrupción”. Los 800 mil dólares sucios que trajo Antonini Wilson de parte de Chávez para la campaña de Cristina se transformaron en jardines de infantes para los más necesitados. Cientos de autos y más de 2000 armas incautadas a los narcos hoy son utilizadas por las fuerzas de seguridad para combatir todo tipo de delitos.
Los dos aviones Lear Jet de Lázaro Báez no pueden volar porque necesitan ser reparados. Si no se recuperan para el estado se van a herrumbrar en un hangar cuyo alquiler lo tenemos que pagar todos.
Hay que incautar todo el dinero, las mansiones, las estancias, los autos lujosos, los aviones y hasta las obras de arte. Porque ya sabemos que la corrupción mata. Y ese dinero que se robaron es el que no está en las cloacas, en el agua potable, en las escuelas, en las rutas que no están en condiciones o en la ausencia de obras para enfrentar las inundaciones. La diputada de la Coalición Cívica- ARI dijo que la justicia tiene identificados más de 19 mil millones de dólares. ¿Se imagina todo lo que se podría hacer para el bienestar del pueblo y el malestar de los malandras que se apropiaron de lo ajeno?
¿Quién se puede oponer a que se le expropie la fortuna a los que nos estafaron? Solo los abogados defensores de los corruptos. Pienso en Alberto Fernández o en Agustín Rossi que son los dos mayores competidores en chuparle las medias a Cristina que claramente sería una de las principales perjudicadas porque fue junto a su marido fallecido la jefa máxima de la asociación ilícita que se dedicó a saquear al estado. Por eso tienen fortunas colosales que no pueden explicar. Hasta los secretarios de los K se hicieron millonarios. Son todos magnates. Hay más de 100 ex funcionarios procesados. Parece que todos y todas y todes robaron a cuatro manos y se la llevaron en pala. Dijeron que venían a redistribuir la riqueza, y cumplieron. Solo que la distribuyeron entre ellos. Y entre los testaferros de los testaferros.
Carlos Wagner, el ex presidente de la Cámara Argentina de la Corrupción fue el gerente del gerente de coimas y afines, Julio de Vido. Le descubrieron una cuenta con 20 millones de dólares en el exterior que no puede explicar y un departamento deshabitado que tenía colgadas más de 100 cuadros carísimos de pintores ultra cotizados.
Lázaro tiene más de 60 estancias y 1.000 vehículos de alta gama. Un terrateniente, tal vez el más importante del país y un poseedor de más vehículos que las empresas que se dedican a la compra y venta de rodados. Por suerte la maquinaria vial de sus empresas están siendo utilizadas por Vialidad Nacional.
Y lo de Cristóbal? La manera obscena en la que se enriquecieron. Y Gerardo Ferreyra con Electro coimas y José López y los bolsos y Roberto Baratta que nos salió tan caro y Daniel Muñoz y los más de 60 millones de dólares que compraron y luego vendieron en departamentos lujosos de Nueva York y Miami? Estamos hablando de montañas gigantescas de dólares sucios del delito y de lavado. De sobre precios, coimas, dibujos contables y ocultamiento de bienes. Por eso es tan positivo el decreto que ya se publicó en el boletín oficial y que rige desde hoy mismo. Incluso el ministro Rogelio Frigerio dijo que si hay consenso el gobierno no tiene problemas en mandar el proyecto de ley a sesiones extraordinarias. Estados Unidos, Colombia, Suiza, Alemania, España y México entre otros tienen leyes parecidas.
Todo es legal porque son cambios en materia civil y no penal, porque crean una fiscalía especial y porque son los chorros los que tienen que dar explicaciones. Ellos tienen que demostrar de dónde sacaron los fondos para tener lo que tienen. Y si no lo pueden justificar, fuiste, perdiste. Se remata el bien y el dinero vuelve a los ciudadanos que son sus dueños originales. Hablo de los hoteles de Cristina. De los casi 5 millones de dólares termosellados que Florencia tenía en la caja fuerte pese a que nunca trabajó en su vida.
Hace poco vi una pintada en una pared que definía gran parte de lo que nos pasó. El grafitti del Frente para la Victoria decía: “Volvé Cristina”. Y alguien le agregó dos letras adelante y quedó “De volvé Cristina”. De eso se trata. De que devuelvan lo que robaron, que vayan presos, de que haya juicio, castigo y condena como a cualquier hijo de vecino. Alberto Fernández dijo que esto que le está pasando a Cristina el día de mañana le puede pasar a cualquier argentino. Mentira, señor. La inmensa mayoría de los compatriotas trabaja con honradez, se gana el mango trabajando de sol a sol, paga todos sus impuestos, no roba, no estafa y todos los meses y años rinde cuentas ante la AFIP de cada alfiler que compra. No nos puede pasar lo mismo que a Cristina porque somos honrados y porque jamás hicimos nada ilegal.
No hay otra posibilidad de reconstruir la Argentina. Gobernar para que haya pobreza y desocupación cero. Pero también corrupción cero.
La megacorrupción de estado que instalaron tanto Néstor como Cristina es uno de los venenos que dinamitó el contrato entre el ciudadano y sus dirigentes. Frases como:” acá nadie va preso”. “nadie paga por lo hace” o “solo los ladrones de gallinas van en cana”, son la confirmación que hay una fuerte demanda social por un gobierno transparente y honrado, de manos limpias y uñas cortas que genere las condiciones necesarias para actúe la justicia con independencia.
Basta de cleptocracia. Basta de ladriprogresismo. Basta de latrocinio. Corrupción cero. Hay que extirpar el cáncer social de la delincuencia de estado. Y basta de convertir a la Casa Rosada en una cueva de ladrones.

El día de Martin Luther King – 21 de enero 2019

Hoy es el día de Martin Luther King en Estados Unidos. Es feriado bancario, en el sistema educativo y en las oficinas gubernamentales. Es un día festivo y solidario. A 90 años de su nacimiento la forma de honrarlo es participar de un desfile o de un recital pero, simultáneamente, hacer una acción de ayuda social. Hacer el bien sin mirar a quien y amar a su prójimo como a sí mismo. Hoy se hizo una misa en la Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles, al 555 de la calle Temple. José Gómez, el arzobispo dijo que recordamos que “más allá del color de nuestra piel o de los países de donde vengamos, todos somos hermanos, hijos del padre celestial que nos ama y quiere que vivamos en paz”.
La vigencia de sus ideales y su conciencia social nos dicen que Martin Luther King no murió. No solo porque vive en el corazón del pueblo negro de todo el planeta. También porque jamás podría haber sido elegido un Presidente como Barack Obama en los Estados Unidos si Luther King no hubiera entregado su vida a la lucha contra todo tipo de discriminación. Justamente ayer se cumplieron diez años de la victoria de Obama y de su acceso a la presidencia de la Nación.
Martin tenía un grave problema: era negro. Se dio cuenta enseguida, apenas comenzó a caminar las hostiles calles de Atlanta en Georgia. Martin era hijo y nieto de predicadores bautistas y eso, tal vez, lo ayudó a encontrar su camino para anunciarle al mundo que la discriminación y el odio racial eran de los pecados más grandes y más mortales. Porque muchos de sus hermanos negros eran asesinados cruelmente. Habían llegado como esclavos, y seguían siendo esclavos en los algodonales del sur.
Un día Martin en su seminario leyó un texto que fue como una iluminación. Se reveló ante sus ojos el pensamiento revolucionario y no violento del Mahatma Ghandi y enseguida salió al mundo a predicar a favor de la igualdad racial y social con un arma que creía imbatible: la palabra. Siguió la tradición de predicador de su padre y su abuelo pero salió de las iglesias y se desparramó por los barrios y los guetos de la marginalidad. Se convirtió en una suerte de Ghandi negro.
En poco tiempo Martin pasó a ser Martin Luther King, el rey de la resistencia activa y pacífica. Su figura imponente marchaba por las calles con pancartas de protesta. Se sentaba en las avenidas.
Un día, una costurera lo marcó para siempre. Era negra pero se llamaba Rosa, Rosa Park. Volvía de su trabajo con la espalda quebrada de tanto coser horas y horas y se quedó sentada en el colectivo. No le dio el asiento a un blanco como era obligación en Alabama y muchos otros estados hasta ese momento. Aunque usted no lo crea los negros no podían ir a las mismas escuelas o los mismos baños que los blancos. La idea de que los blancos eran superiores no solamente pudrió la cabeza podrida de Hitler. La Rosa negra, la costurera que dio el buen paso, Rosa Park se negó y por lo general cuando uno se niega a lo establecido desata una pequeña revolución. Porque le dice que no a la injusticia. Su cuerpo se quedó sentado pero su dignidad se puso de pié, erguida y desafiante. Cuestionó una orden, una reglamentación del tiempo de las cavernas.
La Rosa negra fue encarcelada por semejante desafío a la autoridad blanca. Y Martin Luther King y sus muchachos iniciaron un boicot feroz contra el transporte público hasta que un año después los soberbios fascistas se dieron por vencidos. El histórico capo autoritario del FBI, Edgard Hoovert persiguió a Martin por cielo y tierra. Lo acosó con fotos y pinchaduras de teléfonos. Martin fue detenido pero gracias a la intervención de John Fitzerald Kennedy fue liberado. Los nazis del Ku Klux Klan pusieron una bomba en la casa de Martin. ¿Y el cómo reaccionó? Salió a poner la otra mejilla. Como un Jesucristo negro. El Ku Klux Klan, es la organización más repugnante y nefasta que propone la supremacía de la raza blanca. Trump los sedujo con las promesas xenófobas: La construcción del muro contra los mexicanos, la prohibición de ingreso a los musulmanes, la deportación de 11 millones de inmigrantes y tanto racismo multiplicado. Una web fascista de Andrew Anglin le rogó a Trump que “hiciera nuevamente blanco a los Estados Unidos”.
Pero Martin que se agregó Luther en homenaje a Lutero, el reformador de la iglesia católica, se recibió de mito en aquel agosto de 1963, una marea humana de más de 250 mil personas marcharon sobre Washington y el mundo se conmovió.
Aquel discurso es una pieza literaria memorable cargada del mejor de los combustibles llamado esperanza. Esa bandera hecha de palabras anunciadoras de los nuevos vientos dijo: “Yo aún tengo un sueño de raíces profundas. Todos los hombres han nacido iguales. Y sueño que un día, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, puedan sentarse juntos en la mesa de la fraternidad”. Aquel día, hace más de medio siglo, un tal Barack Obama comenzaba a ser el primer presidente negro de los Estados Unidos. Martin mostró su sabiduría cuando dijo: “Nadie se nos puede subir encima si no encorvamos la espalda”. Otra:
“Tendremos que arrepentirnos en esta generación, no tanto de la gente perversa, sino de los pasmosos silencios de la gente buena”. De hecho el racismo no terminó. La ultraderecha nunca dejó de acusar a Obama de no ser norteamericano y utilizaba caretas de mono para burlarse del presidente. La desocupación entre los afroamericanos es el doble que la de los blancos y en Europa está infectado de “Lepenes” musolinianos.
El presidente Lindon Johnson en 1963 accedió a las exigencias de Martin y proclamó la ley de derechos civiles. Lo invitó a ese acto por la igualdad de todos. Una de las calles principales del Harlem lleva su nombre aunque se cruza en todo el sentido de la palabra con Malcom X, otro líder negro pero con metodología violenta y combativa.
Luther King recibió el premio nobel de la paz. Pero Martin se recibió de mártir en Memphis, Tenesse, un 4 de marzo de 1968. Iba a sumarse a una protesta de los basureros. Salió del hotel a las seis de la tarde y una maldita bala de fusil se le clavó en la yugular. Su asesino, un fanático segregacionista fue atrapado con un pasaporte falso cuando intentaba huir a Canada. Le dieron 99 años de cárcel.
Yolanda Renen King tiene apenas 10 años pero la misma convicción que el padre de su padre. Ella dijo: “Mi abuelo tuvo el sueño de que sus 4 hijos no fueran juzgado por el color de su piel sino por su personalidad. Yo tengo el sueño de un mundo sin armas. Difundan la palabra por toda la Nación. Seremos una gran generación.
Martin Luther King pasó a ser una leyenda con solo 39 años. Su vida dejó de ser pero sus ideas se quedaron a vivir para siempre y se derramaron por el planeta. El predicador predicó con el ejemplo. Paz, resistencia y palabras contra el odio, la discriminación y las armas. Martin se había dado cuenta al poco tiempo de nacer que tenía un grave problema: era negro. Aquella tarde negra fue asesinado por ser negro. Y el cielo se puso negro y las lágrimas también.
Cuando ganó Trump, hubo manifestaciones democráticas con banderas que decían “No nos moverán: para proteger el sueño de Martin y el legado de Obama”. Porque sospechan que el huracán reaccionario de Trump va a querer llevarse por delante todo los derechos y todos los avances.
No nos moverán es una propuesta firme.
No nos moverán. A 90 años del nacimiento del Ghandi negro, no podemos permitir que vuelva la edad media.