Día de la bandera – 20 de junio 2018

Me gustaría arrancar con una pregunta en este día de la bandera tan particular. Es un día triste, casi de bandera a media asta porque la democracia fue cercenada por grupos minoritarios y violentos que lograron su objetivo: que el presidente Mauricio Macri no participara del acto en Rosario. Estamos hablando de un jefe de estado elegido democráticamente que le gano al peronismo tres elecciones consecutivas. Les guste o no su política, para cambiar las cosas de raíz deberían ganar las elecciones y no romper todo, generar caos e incendiar la convivencia pacífica. Entre los que eligen las caras tapadas, los palos, las bombas molotov y las piedras hay grupos extremos de la izquierda que nunca logra el apoyo de más del 2 o 3% de la población y del kirchnerismo que no está del lado de la libertad y la honradez. Solo quieren derrocar a Macri para que Cristina y Hugo Moyano no vayan presos como corresponde.
Hoy todos los argentinos debemos recordar a Manuel Belgrano el creador de nuestra enseña patria que dijo “Mucho me falta para ser un verdadero padre de la patria. Me conformaría con ser un buen hijo de ella”.
Los soldados de Cristina no dicen una palabra del militar que fue el emblema del chavismo castrense que quisieron instalar y no pudieron: hablo del general César Milani. Ese es el tamaño de la diferencia de los valores que defendemos quienes creemos en la democracia y los que fogonean el populismo autoritario. Para poner bien en claro esto, nos ayudamos con una comparación entre el general Belgrano, el líder de la inmensa mayoría de los argentinos y Milani, el general que nos quisieron vender como nacional y popular y era un genocida y un ladrón.
De Belgrano a Milani. Son dos apellidos que identifican la caída libre de nuestros valores y de nuestras esperanzas. De Belgrano a Milani. De la gloria a Devoto. Dios los cría y la actualidad los amontona.
El sueño de Belgrano fue que esa bandera fuera el símbolo de la unión nacional que integrara a nuestro pueblo, llena de orgullo y bizarría.
Milani sigue preso y cada día se le acumulan más causas. Está acusado de delitos de lesa humanidad durante la dictadura. Además, el periodista Hernán Capiello descubrió una escucha que señala al general cristinista como el culpable de haber creado una red de espionaje ilegal para extorsionar periodistas independientes y políticos opositores.
Fue denunciado en Tribunales por haber aumentado partidas presupuestarias en forma indebida para incorporar personal en forma irregular y para comprar materiales tácticos y tecnológicos de última generación. Algunas de esos aparatos sofisticados y carísimos no aparecen por ningún lado. ¿Lo estarán utilizando los K en la conspiración contra Macri?
De Belgrano a Milani. Ambos fueron generales del Ejército Argentino y sin embargo representan valores absolutamente antagónicos. Belgrano y Milani son como el día y la noche. La cara luminosa y la cara lastimosa de nuestras Fuerzas Armadas.
El general Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano y González, es el emblema de la patria que soñamos y necesitamos construir con aquel ejemplo de cuando triste la patria esclavizada, con valor sus vínculos rompió.
El teniente general Cesar Santos Gerardo del Corazón de Jesús Milani, es el ícono del país fracturado, saqueado y espiado que dejaron más de 12 años de kirchnerismo feroz.
Milani fue el preferido de Cristina, el amigo de Hebe de Bonafini y el socio de Guillermo Moreno. La justicia lo considera integrante de los grupos de tarea del terrorismo de estado. Y con poder suficiente como para obstruir la investigación o fugarse si fuera necesario. Encima la investigación por la desaparición del soldado Agapito Ledo en Tucumán sigue avanzando a paso redoblado.
Belgrano dijo que el sentimiento de libertad es capaz de transformar en héroes a los ciudadanos más simples. Combatió contra los monopolios y todo tipo de autoritarismo. Defendió la libertad de prensa y la modernización y trajo de Europa las ideas más avanzadas de soberanía y emancipación.
Milani también está procesado por enriquecimiento ilícito. No pudo explicar de dónde sacó el dinero para comprar una mansión de 1.150 metros cuadrados en La Horqueta, uno de los barrios más caros de San Isidro. Mintió descaradamente sobre un préstamo de 200 mil dólares que nunca se hizo.
Belgrano nació en cuna de oro y murió en la más terrible de las miserias. Se fue al cielo de la historia vencido por las enfermedades y con el único tesoro de su reloj personal para recompensar al médico que lo asistió hasta el final. Su cuerpo estuvo ocho días sin poder ser sepultado por falta de dinero. El mármol de una cómoda de su casa sirvió de lápida para identificarlo. Sus restos descansan en el atrio del convento de Santo Domingo y su monumento fue construido con el aporte del pueblo. En la función pública se empobreció lícitamente.
Milani tuvo y tiene como amigos a fascistas criminales violadores de los derechos humanos como Eduardo Enrique Barreiro, el comodoro Luis Fernando Estrella y el coronel Marcelo Oscar Granitto. Según la escucha que se conoció en la investigación que el fiscal Alberto Nisman hizo de Cristina, Milani llegó a ser el máximo espía con estructura propia gracias a su amistad tan peculiar con Nilda Garré.
Belgrano fue un progresista moderno. Protegió siempre a los más desprotegidos, a los más humildes, a los ancianos, a las mujeres y a los indios. Apostó al progreso y al bienestar de la gente. Le dio a la tierra el carácter de generadora de riquezas e inventó el impuesto a las tierras improductivas.
Milani, descontrolado y delirante, quiso fundar un ejército chavista pero hoy es empresario en chacinados y embutidos. Tiene un par de pancherías en sociedad con otro patotero derechoso pero civil llamado Guillermo Moreno. Tal vez haya encontrado su lugar en el mundo justo unos meses antes de que la justicia lo condene a la cárcel. Por ladrón y por golpista.
Belgrano fue un hombre culto, una suerte de renacentista. Pasó por Salamanca y Valladolid, hablaba y leía perfectamente en inglés, francés, italiano y latín. Redactó junto a Mariano Moreno el Plan Revolucionario que se presentó a la Junta. Combatió en las invasiones inglesas y se hizo general de la Nación porque la patria lo necesitó pese a que su formación era de abogado, economista, diplomático y periodista.
Milani representa la máxima claudicación del kirchnerismo en el tema de los derechos humanos. No solamente por su actuación repudiable durante la dictadura.
Belgrano donó sus sueldos para levantar la biblioteca pública y varias escuelas que se construyeron 170 años después. Les salvó la vida a la esposa y a la hija del general San Martín. Belgrano cohesiona a los argentinos detrás de su ejemplo. Es una figura indiscutida como emblema del país que queremos. La etimología de la palabra bandera lo dice todo: viene de banda, de lazo que amarra, que nos liga y nos mantiene abrazados en forma estrecha. Nos une en nuestra identidad. Es el espejo en donde todos los dirigentes políticos deberían mirarse. Una bandera de austeridad republicana.
Debo pedir disculpas por esta comparación incomparable y porque todas las comparaciones son odiosas. Pero estos dos generales cargados de nombres propios nos muestran la cumbre y la decadencia de las ideas, las capacidades estratégicas y militares y también de la moral y la ética. De Belgrano a Milani, nuestra patria describió una parábola descendente que nos alejó de nuestras mejores utopías y nos acercó peligrosamente al país del autoritarismo cleptocrático que tanto daños nos hizo. De Belgrano a Milani. ¿Cómo hicimos para caer tanto? ¿Qué hicimos para merecer esto? ¿Qué general defienden los que no quieren que un presidente democrático participe de un acto? ¿De qué patria nos hablan?
De la patria de todos o de la patria de los corruptos y los ladrones. La bandera de Belgrano o de Milani. El pueblo elige.

Mas turbio que De Vido – 19 de junio 2018

El doloroso caso del Yacimiento Carbonífero de Rio Turbio es uno de los ejemplos más claros de lo nefasto que fue y es el kirchnerismo. Es la expresión más acabada de la mega corrupción K y de la hipocresía de acusar al actual gobierno de ser responsable de los dramas que producen la explosión de esas bombas de tiempo económicas y sociales que dejaron.
La mina de carbón hoy es una lágrima tapizada de conflictos sindicales pesados, de ausencia de producción y de subsidios del estado que caen en saco roto. Todo esto en un contexto de violencia y patotas de camporistas que fogonean el odio a Macri utilizando a simples trabajadores que ven peligrar su fuente de trabajo.
Hoy el yacimiento de Rio Turbio es una llaga abierta en el corazón de ese pueblo. Es un agujero negro, un barril sin fondo y sin carbón. Producen la misma cantidad de minerales que en 1953. Un verdadero despropósito cuyos autores intelectuales fueron Néstor y Cristina y cuyo autor material fue Julio de Vido, el más turbio de los ministros, el jefe de coimas y afines del cártel pingüino. Son cientos los millones de pesos que fueron a parar a los bolsillos de los integrantes del Frente para la Valija y fueron robados de los 26 mil millones de pesos que el estado nacional puso en ese lugar. Le repito la cifra porque es increíble: 26 mil millones de pesos pusimos todos los argentinos. Y cientos de millones se robaron los buitres kirchneristas. Utilizaron distintos mecanismos para desviar el dinero. Por esta causa está preso el arquitecto Julio de Vido pese a que su mujer diga que se trata de un perseguido político. De Vido quiere aparecer como víctima de la presunta justicia macrista y en realidad fue el victimario que dilapidó fortunas y repartió dinero negro hacia arriba y hacia debajo de su ministerio.
La explosión de esta bomba K dejará muchos trabajadores heridos por la falta de trabajo. Es difícil explicarle esto a quien tiene que llevar la comida a su casa familiar y que no le interesan los chanchullos de la mala política.
Pero deberían saber que ni Cristina ni De Vido son inocentes.
De Vido está preso con casi todo su estado mayor. Ahora salió Roberto Baratta pero en un momento estaba con José López y Ricardo Jaime. Todos juntos podrían haber hecho una reunión del ministerio de Planificación.
Solo faltan Abel Fatala y la mano ultraderecha de don Julio, el ex espía José María Olazagasti. Pero todo llega.
Julio de Vido está preso.
Y este misil para el lado de la justicia nos habilita a hacernos algunas preguntas inquietantes. ¿Cristina será la próxima? Porque De Vido fue el responsable de estos crímenes de lesa indignidad. Pero insisto, la autora ideológica fue Cristina.
Fue tanto el océano de dólares sucios que robaron que alcanzó para todos y todas. De Vido robó para él y su familia. De Vido robó para la corona de la Reina Cristina y sus compañeros de celda, también robaron. La relación entre Cristina y don Julio nunca fue buena. Se despreciaban mutuamente. Pero eran socios en los negociados y las trampas. En su momento, don Julio quiso renunciar y Cristina, como una madrina de la mafia le dijo: “De acá solamente te vas preso o con los pies para adelante”. ¿Se entiende, no? Yo Cristina te hago meter en cana o te hago matar. No anduvo con vueltas la exitosa abogada que nunca ganó un juicio y lo perdió varias veces. Cristina todavía no emitió una palabra, un sonido gutural, ni un emoticón, ni un tuit por De Vido. Los diputados camporistas lo dejaron solo y ni siquiera bajaron al recinto. Por eso De Vido perdió en su momento la votación para desaforarlo 176 a cero. Eso don Julio no se lo olvida jamás en su vida. Y Lali, su esposa hace responsable de eso a Cristina de la cual fue muy amiga.
Tal vez por eso, Cristina dijo que no pone las manos en el fuego por De Vido. Pero de nada vale que corra, el incendio va con ella.
Se lavan las manos, se tiran la pelota uno al otro. ¿Yo señor, no señor? ¿Y entonces quien lo podrá tener? En este Gran Bonete hablo del botín ultra millonario que se llevaron en más de 12 años los familiares, socios, cómplices, testaferros y amigos de los Kirchner.
Don Julio, el reo esposado y custodiado como el jefe del Cártel de Santa Cruz, habrá sentido la traición en carne propia. Está bajoneado anímicamente, tiene que auto inyectarse todos los días hasta ocho veces porque es insulinodependiente y la última sonrisa que recuerda fue cuando nació su cuarta bisnieta.
En ese estado: ¿Callará para siempre como algunos o prenderá el ventilador y llenará de estiércol a todos y a todas empezando por la jefa espiritual del Frente para la Valija? Es la principal pregunta. Pero de esa inquietud inquietante se desprende otra incógnita. ¿Denunciará De Vido a los empresarios, sindicalistas, políticos y jueces con los que compartió a modo de coimas parte de los 740 mil millones de pesos que manejó en la docena de años K? Si eso ocurre, podría desatar una especie de Lava Jato nacional. O una proceso de Mani Pulite, como en Italia. Sería extraordinario que eso ocurriera. Que De Vido se arrepintiera y presentara todas las listas de la corrupción. Todos los que cobraron y pagaron. Sería refundacional para la democracia. Un cambio de época. Un barajar y dar de nuevo que escucharía la gran demanda social que existe: basta de robar, que vayan presos y que devuelvan el dinero del pueblo.
No importa ni la camiseta partidaria ni sus amistades. Si son amigos o parientes de Cristina que vayan presos. Si son amigos o parientes de Macri, también.
Julio de Vido está preso.
No solamente comparte el mate y las noches de encierro con viejos compañeros de ruta. También existe el riesgo de que parte de su familia lo acompañe. Para empezar ya lo tiene a su lado a Claudio “El Mono” Minnicelli, su cuñado. Fue parte de la banda de contrabandistas de la mafia de la aduana y los contenedores. Pero Alessandra, la esposa de don Julio y la hermana del Mono, también está involucrada en algunos manejos turbios con su fundación y la sociedad que armó con la esposa de Guillermo Moreno. Y hasta Facundo de Vido, el hijo, aparece comprometido.
Es impresionante la potencia que tiene la democracia cuando es republicana y hay independencia de poderes. Hasta hace poco todo el mundo decía: “En esta Argentina nadie va preso. Pero hay muchos presos. Algunos inimaginables, como Julio de Vido.
Elisa Carrió fue la heroína de esta lucha durísima contra la corrupción. Se le fue su salud en esa batalla desigual. Ella dijo que pudo aguantar tantos agravios y amenazas sostenida por su fe en Jesús y en la virgen de San Nicolás. Otra metáfora bíblica nos habilita a decir que Lilita, convertida en David, con una honda y una piedra volteó a un gigante Goliat llamado Julio de Vido. Y no exagero. Durante 13 años fueron muy pocos los políticos que, como Elisa Carrió arriesgaron su vida para construir una Nación decente, con las manos limpias, las uñas cortas y la frente alta. Se la jugaron un puñado de dirigentes y de periodistas independientes. Y no mucho más.
Juan Carlos Morán uno de los denunciantes en la causa de Río Turbio dijo que este proceso judicial contra de Vido es uno de los más importantes de nuestra historia después de juicio a las junta militares del terrorismo de estado.
El Patrón del Mal de la Corrupción Argentina, Julio de Vido está preso.
Como es debido y con el debido proceso. Algo muy profundo nació en la Argentina: la esperanza de construir entre todos un país menos turbio y más transparente. ¿Podremos?

Alerta amarilla para Macri – 18 de junio 2018

Una luz amarilla está encendida sobre el tablero del gobierno de Mauricio Macri. No es el color del optimismo ni de los globos del Pro. Es el anuncio de peligro, de cuidado que se viene la luz roja de la emergencia. El oficialismo de Cambiemos está pasando por su peor momento por donde se lo mire y utilizando cualquier indicador. El terremoto cambiario y la feroz devaluación son la expresión económica de una profunda crisis política de credibilidad y de liderazgo.
Macri perdió de todo en los últimos tiempos.
Perdió el control del dólar y de la inflación. Y ni el acuerdo con el Fondo Monetario lo ayudó.
Perdió tres figuras del presunto mejor equipo de los últimos 50 años como Sturzeneger, Aranguren y Cabrera. Perdió el manejo de la calle a manos de los piqueteros del Papa y de Hugo Moyano y Cristina.
Perdió su relación con el peronismo federal y los gobernadores. Hoy son diálogos más formales que reales.
Perdió una fortuna de las reservas del Banco Central y por la fuga de capitales.
Macri perdió de todo en su caída de imagen. Pero lo más grave es que perdió la iniciativa política y la autoridad o la capacidad de conducción para establecer un rumbo que no estaba muy claro y ahora está muy oscuro.
Las últimas declaraciones son desconcertantes. Ya pasó lo peor fue lo peor que declaró. Vamos a seguir con la misma política económica, dijo Marcos Peña. Y el presidente anoche, con Jorge Lanata y el flamante ministro Dante Sica coincidieron en una mentira piadosa o en un intento oportunista de transformar una derrota en triunfo: estamos cómodos con este dólar. Favorece a muchas economías regionales que van a ser más competitivos para exportar. Es una media verdad. Es cierto que con el billete verde a 29 pesos, más o menos, algunos sectores del interior tendrán mejores condiciones. Pero también es cierto que a gran parte de la sociedad este valor del dólar los inquieta, los angustia y potencia la fiebre inflacionaria que es la peor enfermedad que tiene hoy la Argentina. Y además, el dólar a este valor no es un éxito producto de los aciertos económicos. Si fuera así, Sturzeneger hubiera seguido en el Banco Central. Ese número maldito que envenena todo lo que toca, es producto del fracaso de diagnóstico y de los remedios que aplicó Mauricio Macri y sus ojos, el trípode de funcionarios que lo asiste y ejecuta sus decisiones con la jefatura de Marcos Peña.
Primera pregunta cargada de intención. ¿Los tres funcionarios que recibieron la tarjeta roja por parte de Macri son los únicos responsables de los errores?
Marcos Peña, Gustavo Lopetegui y Mario Quintana no tienen nada que ver? ¿O ese embudo a donde van a parar todas las ideas y decisiones antes de llegar al presidente está blindado?
Otra pregunta con opinión. ¿No se quedó corto el presidente? ¿No debería haber aprovechado las turbulencias para relanzar su gobierno, recuperar liderazgo, oxigenar y achicar fuertemente su gabinete?
La realidad parece un gigantesco dragón jurásico que se devora todo lo que le tiran. Los dólares de las reservas se los deglute en un segundo. Los tres expulsados del gobierno los mastica y los digiere en un santiamén. Las medidas mágicas de los encajes, bonos y lebacs se las traga de un bocado.
Se cambian funcionarios sin explicar bien porque motivos unos se van y otros ingresan. ¿La llegada de Dante Sica es una apertura hacia un modelo más productivista e industrial o es solo un cambio de nombres? ¿Hay una intención de privilegiar algún rumbo y determinadas medidas? ¿Le interesa al gobierno probar la idea de atacar tres o cuatro problemas y el resto postergarlos? ¿Todavía cree que es posible bajar la inflación y al mismo tiempo aumentar las tarifas y los precios? ¿No se da cuenta que son cuestiones antagónicas? Que una cosa anula la otra. ¿O que la crisis de confianza es hacia el mecanismo de conducción del presidente? Que su estilo fue cuestionado. Que no quería poner un super ministro de Economía y la realidad le impuso a alguien como Dujovne que es más un analista que un ejecutor? Y que tiró por la ventana a dos economistas como Alfonso Prat Gay y Carlos Melconian que con distintos acentos ideológicos son mucho más aptos para ese cargo que Dujovne? El presidente Macri debería revisar algunas cosas fundamentales de su liderazgo. Por ejemplo, la fragmentación a la que somete las decisiones. Eso lo obliga a escuchar varias opiniones y laudar todo el tiempo en lugar de confiar en alguien y respaldarlo. ¿O la orfandad de análisis político y comunicacional que tiene? ¿Hay alguien que piensa tres jugadas hacia adelante y lo bueno y lo malo de cada determinación? ¿Es Luis Caputo un experto excelente en el manejo de las mesas de dinero o sabe algo de política monetaria? ¿Iguacel tiene alguna chance de ponerle algún límite a las petroleras y que las empresas también hagan su aporte o el sacrificio solamente lo tienen que hacer los sectores medios que votaron a Macri y hoy están desilusionados?
Mauricio Macri debería hablarle al país cuando tenga claro estas cosas. Porque para decir que ahora van a acelerar el gradualismo, mejor no diga nada. Porque es como decir que van a cometer los mismos errores pero más rápido.
Y ojo que no estoy hablando del ajuste que es muy necesario. Está claro que no podemos gastar más de lo que entra. Pero no hay una hoja de ruta clara. No hay certezas y seguridades de lo que va a venir.
Ahora más que nunca el presidente Macri debe abrir su cabeza y las puertas y ventanas de la Casa Rosada y Olivos. Escuchar y luego planificar cada una de las medidas que va a tomar en los 18 meses que le queda. Darle seguridad a todos para recuperar credibilidad. Y cumplir a rajatabla con todo lo que anuncie a partir de ahora. Decir claramente que empieza una nueva etapa de su gobierno. Y no repetir la torpeza de que todo va a seguir igual pero más rápido. Basta de vender optimismo de humo. Basta de alimentar a gobernadores de dinero para que después no se comprometan en nada. Basta de entregarle alegremente el dinero de las obras sociales que ni Cristina le dio a la CGT a cambio de nada. O mejor dicho a cambio de paros y movilizaciones. Basta de subsidiar el trabajo de los piqueteros papales que cortan todos los días el metro bus y lanzan llamas contra el gobierno oligarca y derechista de Macri. La asistencia a los argentinos más humildes y marginados debe mantenerse y aumentarse si es posible. Pero no es Juan Grabois el que la tiene que distribuir. ¿Quién lo votó? ¿El Papa? ¿Qué representatividad tiene? La ayuda social la deben entregar los intendentes que son los que eligió el pueblo para que los gobierne. Ellos si fueron votados. Esa democracia de proximidad en el Conurbano podría servir para que el dinero llegue en forma directa y transparente a los beneficiarios y a los que más necesitan. Y los intendentes, de todas las camisetas partidarias, se podrían encargar de que los beneficiarios hagan contraprestaciones en plazas, calles, escuelas, se capaciten y recuperen la dignidad y dejen de ser clientes de lo que los quieren mantener pobres y sojuzgados para llevarlos todos los días al centro de la Capital a cortar calles y a generar caos.
Ha sido demasiado ingenuo el presidente Macri hasta ahora. Confió demasiado en muchos de sus amigos que tienen títulos en Harvard o antecedentes gerenciales en empresas pero que carecen de picardía y cintura política.
Aumentar la base de sustentación de este gobierno es que el presidente del Banco Central sea un experto de otro palo político, por ejemplo. No es necesario que sea del Pro. Y que los acuerdos con todos los sectores sean beneficiosos para ambos lados y no solo para los que están fuera del gobierno. La frase se dijo muchas veces pero es muy ilustrativa: al peronismo se le cobra al contado y se le paga en cuotas.
No hay recuperación posible con tasas del 40%. Solo timba y especulación. Es urgente un programa de crecimiento con estímulo al consumo, la inversión y una verdadera epopeya exportadora con burocracia cero para que miles de Pymes se pongan con todo a vender al exterior y traer los dólares que no tenemos.
Hay que jugar fuerte. Recuperar la iniciativa. Apagar esa maldita luz amarilla que trae malas noticias. Y encender la luz verde de la esperanza. Ojalá podamos.

Soberbios, la reelección comoda,
Fe y esperanza. Están contra las cuerdas. Toco fondo la política económica. Tasas del 40%
Descubierto 110 % anual
Macri no le encontró la vuelta a la trampa económica que dejo cristina. Y lo que no ordena la política se dirime en la calle. Eso es 2001 . Gabinete fofo, sin capacidad de decisión.
El salario real con 4 y 5 % menos garantiza estanflación.
Programa de crecimiento con estimulo al consumo y la exportación e inversión.
Epopeya exportadora cero burocracia
Nuevos productos, nuevas empresas y nuevos mercados
Que macri juegue mas fuerte.
No compremdieron la profundidad ni la naturaleza de la herencia maldita que le dejaron.Faltan certezas y sobre soberbia y encierro. Cirujia mayor.