Pepe, el periodista democrático – 23 de mayo 2019

Hoy a las a las seis de la tarde, dentro menos de una hora, en el Salón de los Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados de la Nación se realizará un homenaje a nuestro querido Pepe Eliaschev. Lamentablemente no pudo ir porque tengo que estar aquí en la radio. Pero hace unos días, le prometí al diputado Waldo Wolff que iba a estar presente con mi corazón y que desde este espacio que alguna vez engalanó Pepe con su trabajo maravilloso, nos íbamos a sumar al reconocimiento recordando esta columna. Por iniciativa de Wolff y acompañado por varios de sus colegas, se aprobó el proyecto luminoso que declaró “ post mortem, personalidad destacada del periodismo y ciudadano comprometido con los valores democráticos y republicanos de la Nación Argentina” a Pepe Eliaschev.
La iniciativa fue aprobada ayer en la comisión de “Comunicaciones e Informática” de la cámara baja y tiene otro objetivo: reivindicar su “buen nombre y honor y patriotismo tras los ataques difamatorios” que sufrió.
En noviembre se van a cumplir 5 años de la muerte de Pepe y todavía me parece mentira. Fue tanta la potencia periodística de Pepe Eliaschev que a medida que pasa el tiempo, su figura se agiganta.
Es que extrañamos tanto a Pepe.
Esto que pasa es que el maldito cáncer de páncreas finalmente asesinó a Pepe Eliaschev. Esto que pasa es que me tiemblan las manos sobre las teclas y la voz cuando lo recuerdo. Esto que pasa es que esta querida radio Mitre, este periodismo independiente que amamos y este país han perdido a uno de sus mejores hombres. Conocí pocos periodistas con la formación intelectual y el rigor profesional de Pepe. Era exigente con los demás y con el mismo hasta la obsesión. No andaba con vueltas. Decía las cosas de frente y sin eufemismos. Eso le trajo algunos problemas de convivencia en los trabajos, pero se las bancaba como un señorito. Le gustaba que mi amigo el Zorro le regalara algún habano para fumar tranquilos después de la cena. Amaba profundamente a Victoria, su mujer y a sus hijos. Me agasajó un día en su casa con un asado maravilloso que compartimos con Luis Brandoni y Sergio Renán. Era muy hincha de Racing. Se inclinaba en el altar democrático, republicano y de manos limpias de Raúl Alfonsín. Amaba la palabra “crocante” y yo lo cargaba con eso. El se reía en esos momentos y cuando le confesaba que mi vieja, Esther, lo admiraba más a él que a mi. Siempre me decía:” no te agrandes que yo te conocí en calzoncillos” y se refería al tiempo que compartimos el camarín en América TV. Tenía una variedad de lenguaje notable. Utilizaba las palabras, con alas, colores y toda la multiplicidad de contenidos. Varias veces me quedé con la boca abierta viendo como improvisaba sus profundos, picantes y coherentes editoriales radiales. Cuando descubrí que no los escribía previamente pasó a ser mi ídolo. En la tele tengo un ayuda memoria, pero en la radio, redacto todos los días estos textos que leo. Pepe iba tejiendo conceptos y valores en el aire al correr de su voz. Eso se llama talento. No conocí a nadie que hiciera de la columna radial un arte como lo hizo él. Siempre se sintió orgullosamente judío y jamás le gustó que lo llamaran José Ricardo. Soy Pepe, le decía a todos. Supo escribir en el semanario de Montoneros y luego hacer una profunda y sincera autocrítica de la lucha armada. Fue redactor en la revista “Todo” de Bernardo Neustadt junto a Miguel Bonasso. Hacían sus primeras armas en el oficio y tal vez esto lo diga como un fallido, en todo el sentido de la palabra. La tenebrosa Triple A lo amenazó y tuvo que exiliarse en los Estados Unidos. Allí hizo un postgrado de periodismo y de amor por la libertad trabajando en una agencia de noticias internacional. Hizo coberturas memorables como la de la Nicaragua del sandinismo, por ejemplo. El ejército también lo prohibió como corresponsal en Nueva York de Neustadt y Videoshow.
Volvió a la Argentina y el primero que le dio su lugar de estrella fue Juan Alberto Badía en la tele. Fue censurado por los retrógrados reaccionarios que no aceptaron que en canal 7 hiciera una encuesta acerca del tamaño del miembro viril y su relación con el goce sexual. Era pornografía, decían los fachos de entonces. Era de la patota cultural alfonsinista, lo estigmatizaron. Hoy esas encuestas picarescas serían bebes de pecho para las groserías y el mal gusto que circula por los medios. Durante el kirchnerismo extremo que lo odiaba y lo acusaba de derechista o agente del Mossad fue atacado en forma permanente pero hubo dos momentos culminantes. Primero cuando no le renovaron su contrato en Radio Nacional y Mona Moncalvillo le dijo en nombre de Néstor Kirchner: “C´est fini, negrito”. Se había terminado la voz crítica e insobornable de Pepe Eliaschev por orden de los Kirchner que jamás toleraron la pluralidad de voces. Después hizo un libro al que llamó “Lista Negra” y lo presentó en el colegio Nacional Buenos Aires donde orgullosamente había cursado su secundario.
Otra vez recibió la medicina amarga de una parte de su propia colectividad judía. Tuvo una primicia internacional y la publicó en la tapa del diario Perfil. Era el pacto secreto que Héctor Timerman había firmado con los iraníes en Siria. El canciller argentino ya fallecido, emblema de la traición, desmintió esa verdad y lo atacó igual que importantes miembros de la DAIA y la AMIA. Pepe tenía buenas fuentes y una fina intuición. El ratificó todo lo publicado y al tiempo, todo se confirmó. Todo lo que él había escrito era absolutamente cierto. Los desmentidores tuvieron que tragarse sus palabras pero fueron incapaces de pedir disculpas.
En el libro de Cristina dice textualmente: “La ilusión de firmar el memorándum e imaginar la fotografía del juez argentino a cargo de la causa sentado en Teherán tomándoles declaración a los acusados iraníes fue, hoy lo puedo confirmar, una verdadera ingenuidad de nuestra parte, que nos hizo olvidar de los intereses geopolíticos en pugna”.
El corajudo Pablo Lanusse, abogado de la madre del fiscal asesinado Alberto Nisman le contestó con un tuit: “Memorandum: ingenuidad, No. Se negoció a espaldas de víctimas y pueblo; texto al dedo de Irán; firmado el día de la conmemoración de la Shoá; denuncia penal; fiscal asesinado. Basta. No subestime más a la sociedad. Tenemos memoria. Debe dar respuesta a la justicia. No comemos vidrio”.
En el aniversario número 20 del atentado terrorista a la AMIA, por suerte, tanto Luis Czyzewski, como quien les habla pudimos hacer un humilde desagravio de la figura de Pepe y reivindicar su honestidad intelectual y su capacidad periodística.
Un día quise aumentar la calidad profesional de mi programa y convoque dos columnistas. A José Antonio Díaz en economía y a Pepe en internacionales. Fui a su oficina en la avenida Santa Fé y le confesé que me costaba ofrecerle que fuera mi columnista. “Por trayectoria y por capacidad, yo debería ser columnista tuyo, Pepe”. Eso le dije. El me contestó emocionado: “Dejáte de joder, es un orgullo que me convoques y de esa manera puedo volver a la tele”. Lo habían marginado los autoritarios y el seguía peleando su oficio en radios humildes y valientes que le daban aire para que el kirchnerismo no lo asfixiara. Fue histórica su pelea en “Le doy mi palabra”, en canal 26 con Diana Conti. Ella elogió a Stalin y el le saltó a la yugular como era su costumbre. “Es un carnicero que mató a 20 millones de personas”, reaccionó. Terminó el reportaje a los gritos: Conti acusando de radical a Pepe al grito de ” Ahora votá a Cobos” y el con la velocidad de la chicana le respondió: ” Vos ya lo votaste”, porque eran tiempos de Cristina, Cobos y vos.
Lo ví especialmente cansado el día que volvimos de la Feria del Libro a estos estudios de la calle Mansilla que el tanto amaba. Me dijo que era agotamiento por tener que hacer su trabajo sin intimidad ante la vista de todos. Pero al otro día vino todo amarillo. Pronto supimos que un criminal llamado cáncer de páncreas se había apoderado de su cuerpo. La peleó con coraje y quimioterapias. Era una fiesta para los oyentes y para él cuando podía venir a hacer el programa y presentar esa música celestial que tanto disfrutaba. Esa misma música que ponemos en su homenaje para decirle hermano de oficio, Pepe querido, periodista de raza, toda su vida y hasta la muerte.

Hebe y el general Milani – 22 de mayo 2019

Son el agua y el aceite. O por lo menos uno cree que deberían serlo. Pero Hebe de Bonafini y el general César Milani tienen un concubinato político que solo puede explicarse por el fanatismo cristinista y por la búsqueda mutua de la impunidad frente a los delitos cometidos por ambos y que están en trámite en la justicia.
Es difícil explicarle a un extranjero o un joven porque la comandante de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, le envió una carta afectuosa y de apoyo al jefe del ejército de Cristina pero que está siendo juzgado por delitos de lesa humanidad durante el terrorismo de estado. Hasta hace unos años, eran dos figuras antagónicas por su rol en la historia reciente.
Ella con sus rondas alrededor de la Pirámide de Mayo denunciaba a la dictadura y elevaban un grito que lo resume todo: “Ahora/ ahora/ resulta indispensable/ aparición con vida / y castigo a los culpables”.
Él está acusado de ser uno de los culpables que hay que castigar por haber secuestrado, torturado y hecho desaparecer a militantes en la Rioja y en Tucumán. Las víctimas son Pedro y Ramón Olivera y el soldado Agapito Ledo.
Por eso cuando se leyó el apoyo de Hebe durante el juicio, otra madre de plaza de mayo, pero de la Rioja, le gritó “traidora” y hubo que sacarla de la sala de sesiones donde el general de Cristina estaba sentado en el banquillo de los acusados.
Hebe en su delirio ideológico y en su fanatismo seguidista de Cristina, llegó a imaginar a Milani como un general chavista, nacional y popular. Por eso se sacó una foto con él para la revista de las Madres y por eso lo defendió hasta lo indefendible.
Hay que ver ahora, que Hebe de Bonafini también va a juicio oral pero por corrupción en la causa de “Pesadillas compartidas”, si Milani también le envía un texto solidario. Hebe tiene que explicar lo inexplicable. No le pagaron a los albañiles que tenían en negro, hay mucho dinero que falta y muchas casas que no se construyeron. Hebe manchó los pañuelos blancos con el dinero sucio de Julio de Vido y los K y en sociedad con Sergio Schocklender armaron esta estafa a los sectores más pobres, entre los trabajadores que dejaron colgados del pincel y los presuntos beneficiarios a los que les dinamitaron la ilusión de ser propietarios.
Después de 8 años, el juez Marcelo Martínez de Giorgi elevó a juicio oral la causa por el desvío de 200 millones de pesos. Es insólito que el destino haya unido a Hebe y el general Milani. Los une el relato militante, la camiseta de Cristina, los juicios por corrupción que tienen que afrontar aunque él sea caracterizado como “un genocida”, según el lenguaje habitual de las Madres de Plaza de Mayo. Es cierto que también los une el autoritarismo de sus comportamientos cotidianos.
Nora Cortiñas, la enemiga íntima de Hebe y la que tuvo el coraje de romper y formar la Línea Fundadora de Madres, la denunció sin pelos en la lengua: “Ella le dio el pañuelo blanco al general Milani y a Aníbal Fernández”.
Los organismos de derechos humanos sienten vergüenza ajena porque el juicio oral que deberá afrontar Hebe tiene como prueba la confesión de Schocklender a quien ella caracterizó como un hijo y que dijo que es cierto que faltan cataratas de dinero. Y que se gastaron en actos para candidatos kirchneristas, en afiches para Amado Boudou y Abel Fatala y en mantener la radio o la universidad de las Madres en lugar de construir viviendas que era el destino original de esa fortuna que pagamos todos los argentinos y sobre todo los más pobres.
El general Cesar Milani dijo que era peronista igual que su padre y se escondió detrás de la obediencia debida, igual que los criminales más cobardes. Nadie lo obligaba a cumplir órdenes ilegales. El no dijo una palabra nunca sobre las catacumbas y los asesinatos de la dictadura. Podría haberlo dicho apenas retornó la democracia pero prefirió seguir su carrera dentro de la inteligencia del ejército. Incluso hubo algunos militares que cuando vieron el horror que estaban industrializando, pidieron la baja y se fueron a sus casas, como los militares conocidos como los 33 orientales. Además, el periodista Hernán Capiello descubrió una escucha que señala al general cristinista como el culpable de haber creado una red de espionaje ilegal para extorsionar periodistas independientes y políticos opositores.
Fue denunciado en Tribunales por haber aumentado partidas presupuestarias en forma indebida para incorporar personal en forma irregular y para comprar materiales tácticos y tecnológicos de última generación. Algunas de esos aparatos sofisticados y carísimos no aparecen por ningún lado. ¿Lo estarán utilizando los K en la conspiración contra Macri?
Hebe de Bonafini eligió convertirse en una provocadora de incidentes y en colocarse en un lugar de extorsión a la democracia y desafío a la ley y la justicia.
Ella dijo que el juez Marcelo Martinez de Giorgi es un pavo al servicio de Clarín.
Es un escupitajo a la justicia digno de alguien que no cree y nunca creyó en la democracia republicana y si apostó a los juicios musolinianos en la plaza pública y a agraviar a todo los que pensaran distinto. Es grave que Hebe esté procesada y camino al juicio oral y puede terminar en la cárcel. ¿Se imagina esa foto de Hebe rodeada de gendarmes o policías y hasta esposada? Recorrería al mundo.
Pocas veces alguien que llegó tan arriba, terminó tan abajo. Siente que tiene coronita y que su condición de familiar de víctimas la transforma en una persona intocable. Y el asesinato o desaparición de un familiar te transforma en víctima de los genocidas. Pero no te transforma en un monumento a la ética. Y mucho menos ahora que se sabe que Hebe cometió o toleró por los menos dos delitos graves. La estafa de más de 200 millones de pesos en la Fundación Sueños Compartidos y en la universidad de las Madres.
Después fue un vale todo. Se la pasó elogiando al General Milani y maltrató a la madre del soldado desparecido Agapito Ledo que era una madre de plaza de Mayo en La Rioja. Celebró el atentado de los terroristas de estado de Bin Laden contra las Torres Gemelas que asesinaron 5 mil personas en un segundo, las acciones del narcoterrorismo de las FARC, o los homicidios de la ETA, los del tiro en la nuca como dice Serrat. Y así podría seguir la larga lista de actitudes estalinistas y agresivas. Durante una discusión con Horacio Verbitsky, Bonafini cayó en un antisemitismo despreciable y lo acusó de ser “judío y además sirviente de los Estados Unidos y estar a sueldo de la Fundación Ford.
El teniente general Cesar Santos Gerardo del Corazón de Jesús Milani, es el ícono del país fracturado, saqueado y espiado que dejaron más de 12 años de kirchnerismo feroz. La justicia lo considera integrante de los grupos de tarea del terrorismo de estado. Y con poder suficiente como para obstruir la investigación o fugarse si fuera necesario. Milani también está procesado por enriquecimiento ilícito. No pudo explicar de dónde sacó el dinero para comprar una mansión de 1.150 metros cuadrados en La Horqueta, uno de los barrios más caros de San Isidro. Mintió descaradamente sobre un préstamo de 200 mil dólares que nunca se hizo. Milani tuvo y tiene como amigos a fascistas criminales violadores de los derechos humanos como Eduardo Enrique Barreiro, el comodoro Luis Fernando Estrella y el coronel Marcelo Oscar Granitto. Según la escucha que se conoció en la investigación que el fiscal Alberto Nisman hizo de Cristina, Milani llegó a ser el máximo espía con estructura propia gracias a su amistad tan peculiar con Nilda Garré. Milani, descontrolado y delirante, quiso fundar un ejército chavista pero hoy es empresario en chacinados y embutidos. Fundieron un par de pancherías en sociedad con otro patotero derechoso pero civil llamado Guillermo Moreno. Tal vez haya encontrado su lugar en el mundo justo unos meses antes de que la justicia lo condene a la cárcel. Por ladrón y por golpista.
Milani representa la máxima claudicación del kirchnerismo en el tema de los derechos humanos. No solamente por su actuación repudiable durante la dictadura. Y Hebe es el espejo deformado del país del autoritarismo cleptocrático que tanto daño nos hizo. Pero la tragedia no puede ser un certificado de impunidad ni de inmunidad. El desgarro no da fueros. La impunidad es como la muerte. No hay ninguna buena. Hebe y Milani deberían saberlo. La impunidad es como la muerte: no hay ninguna buena.

Histórico juicio oral a Cristina – 21 de mayo 2019

Hoy es un día histórico para la lucha contra los ladrones de estado y la impunidad. Hoy es un día histórico porque Cristina Kirchner dejó por un día su banca de senadora por la minoría y se sentó en el banquillo de los acusados para someterse a un juicio oral por corrupción. Es un día histórico porque la poderosa candidata a vice presidenta de la Nación, en medio de la campaña electoral, tuvo que escuchar los argumentos que la acusan de ser la jefa de una asociación ilícita destinada a favorecer con la obra pública a Lázaro Báez, su socio, amigo, empleado, cómplice y testaferro.
Es un día histórico porque las 600 páginas que elevó el juez Julián Ercolini son demoledoras por la cantidad y calidad de las pruebas, documentos y testimonios. La rigurosa investigación de los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques confirma todo tipo de privilegios exlusivos, concursos de precios a medida y amañados, una falta de control absoluto, simulación de competencia y un promedio del 65% de sobre precios sobre obras que en muchos casos no se terminaron nunca.
El expediente dice que se trató de una organización criminal destinada a robarle al estado, es decir a todos nosotros.
Cristina denunció por tuit una nueva persecución y dijo que todo esto se trata de una cortina de humo para ocultar la crisis económica. Además se defendió diciendo que jamás intervino en esos expedientes que adjudicaron 51 contratos viales por 46 mil millones de pesos a Lázaro.
Una mentira tan grande como la Patagonia. Está lleno de firmas de Cristina a la hora de ampliar los presupuestos y de adelantar los pagos a Lázaro. El capo de Austral Construcciones arrancó en el 2003 con un capital de 12 mil pesos y 11 años después tenía activos por más de 1.700 millones. Los Kirchner lo convirtieron en un magnate que poco a poco le iba devolviendo el dinero a modo de retornos, alquileres de departamentos o habitación de hoteles. Ese lavado es parte de otra causa, la unificación de Hotesur y Los Sauces.
Ese fue el mecanismo de corrupción original. Desde el aparato del estado, Néstor y Cristina enriquecieron a empresarios que luego los enriquecieron a ellos. Lázaro y Cristóbal López son los casos más conocidos y groseros pero hubo varios. Resultado: todos mega millonarios con el dinero del pueblo argentino que se quedó sin rutas, cloacas, hospitales, escuelas y conexión de agua, por ejemplo.
Fue tan grande el robo del siglo que cada kilómetro de ruta hoy, varios años después cuesta la mitad de lo que costaba cuando operaba la banda liderada por Cristina. Con ellos costaba 4 millones, 600 mil dólares construir un kilómetro de ruta y actualmente apenas 2 millones 300 mil, exactamente la mitad. Conclusión: se robaban casi dos millones y medio de dólares por cada kilómetro que construían. Santa Cruz recibió el 12% de la obra pública y tiene el 0,7% de la población. Todo sea para robar para la corona de la reina Cristina. En las licitaciones se presentaban un par de empresas, todas del mismo dueño: Lázaro, que se levantó y anduvo como un potentado por años. Hoy hay rutas como la 19 en la que participaron 63 empresas en la licitación.
Hoy es un día histórico porque la foto que recorrerá el mundo es el cartel de los pingüinos saqueadores. Vinieron del sur a depredar las arcas del estado. Cristina nunca fue a visitar a los presos por ladrones ni dijo una palara solidaria sobre ellos. El destino le jugó una mala pasada y ahora son los presos tan sucios de dinero sucio los que la visitaron a ella en tribunales. Más allá de la jugada que diseñó una vez más en la puesta en escena, todos los fotógrafos y camarógrafos lograron encuadrar a ella como una punta del triángulo que se completaba con Lázaro Báez y Julio de Vido que estaban sentados dos filas más adelante. Cristina se sentó al fondo, en la última fila, lejos de Julio y Lázaro. Literalmente los mandó al frente. Como hizo siempre. Ella se lava las manos. Y ellos lavan dinero. Y como si esto fuera poco armó un escenografía donde se veía a Estela Carlotto y a Taty Almeida sentadas inmediatamente atrás del vidrio, como si fueran sus guardaespaldas ideológicas. Eso también dio vergüenza ajena. Profanar el sagrado tema de los derechos humanos para manchar los pañuelos blancos una vez más en un juicio de lesa corrupción. Pero no es la primera vez. Madres y Abuelas de Plaza de Mayo se prestaron a ese juego perverso que les hizo perder prestigio y una actitud ecuménica para colocarse la camiseta de un grupo corrupto y autoritario. Es una lástima pero es una realidad.
Confieso que también me provocó nauseas ver a esos ladrones de estado luciendo la gloriosa escarapela argentina. Se robaron la patria y ahora se hacen los patriotas. Cinismo e hipocresía celeste y blanco.
Ella no pudo evitar la foto que quiso evitar pero estuvo sentada lejos de su estado mayor del choreo y las coimas. Su gerente, Julio de Vido, su principal beneficiario, Lázaro Báez, el delincuente más burdo, José López el que quiso esconder los 9 millones de dólares en el falso monasterio y Carlos, el primo hermano de Néstor.
El resto de los acusados fueron personajes menores, pero parte del engranaje del ministerio de Planificación y de Vialidad que tuvieron que participar de la estafa. El más conocido es Abel Fatala que entró a la política de la mano de la bandera de la ética del Frepaso y se fue abrazo a Julio de Vido y manchado de negociados escabrosos.
El minucioso trabajo de los fiscales muestra datos increíbles. En un año, por ejemplo, Lázaro aumentó su patrimonio en un 12.127%. ¿Escuchó bien? Y adquirió bienes por 205 millones de dólares. Este malandra que es acusado incluso hasta por uno de sus hijos llegó a tener más de mil vehículos, más que una empresa de transporte, una flota de autos de alta gama importados y negros como la mafia y tantas estancias y tierras como uno de los mayores terratenientes de la Argentina. Pero como era cómplice de los K, nunca fue acusado de oligarca. Los fanáticos negacionistas ven a Lázaro igual que Néstor y Cristina, revolucionarios a favor de los pobres.
Hoy es un día histórico porque finalmente comenzó el juicio después de 51 presentaciones, recursos de quejas, pedidos de nulidad o apelaciones procesales destinadas a demorar todo lo posible las cosas y evitarle este mal momento a la arquitecta egipcia. NI hablar de la última maniobra burda, con la Corte Suprema protagonizando un papelón moviendo el voluminoso expediente en carretilla de aquí para allá en un intento de congelar las cosas. Finalmente todo fue abortado por el terremoto de indignación popular que recorrió el país en forma de cacerolazo y de críticas de políticos y juristas.
Hoy es un día histórico porque este es el primer juicio oral donde Cristina tuvo que poner la cara y el cuerpo. Pero en total tiene 5 juicios orales en marcha producto de 11 procesamientos y dos pedidos de prisión preventiva, uno que la Corte dejó firme y que no se cumple por los fueros que tiene como senadora.
Todo empezó hace 11 años con una denuncia de Elisa Carrió, cuando no. En el 2016 Vialidad aportó datos y carpetas que aceleraron las cosas. Hoy el jurado del Tribunal Oral Federal 2, integrado por los doctores Jorge Gorini, Rodrigo Martínez Uriburu y Andrés Basso tiene la responsabilidad de dictar sentencia y eso sucederá en un año aproximadamente. Nadie puede dudar de los jueces que fueron designados bajo el gobierno de los Kirchner. El presidente Macri no designó a ninguno de ellos. El fiscal Diego Luciano también hizo un trabajo muy sólido y valiente.
En estos meses se desató un verdadero tsunami contra Cristina. La cantidad de información y documentación que aportaron los arrepentidos ante la justicia dejaron desnuda a Cristina. La tienen acorralada. Está claro que cuando Néstor se murió, ella asumió la conducción política de su espacio pero también la gerencia administrativa de coimas, lavado y mega corrupción de estado. Nunca se cometieron tantos delitos, por tanto dinero y durante tanto tiempo. Los Kirchner batieron todos los records de bulimia por el poder y por el dinero y produjeron los 12 años de mayor corrupción de la historia argentina y, probablemente, del mundo. Laura Alonso, que conduce la Oficina Anticorrupción, dice que están en Olimpo, junto a los mayores cleptócratas del mundo. Al lado del matrimonio de dictadores de Filipinas, Ferdinando e Imelda Marcos.
Es un día histórico porque Cristina quedó atrapada y sin salida entre la posibilidad de volver al poder por la urnas o ir a la cárcel por la verdad y la justicia. Del pueblo argentino depende.