Paliza electoral contra Alberto y Cristina – 15 de noviembre 2021

Por más que quieran disfrazar los resultados y masturbarse con mentiras, el gobierno nacional, sufrió una paliza histórica. El proyecto de Alberto y Cristina quedó al borde del precipicio y la coalición oficialista, en medio de una feroz crisis de liderazgo.
Los datos duros y puros que sostienen esta opinión son los siguientes:
• La suma de votos de todo el país arrojó una victoria de Juntos por el Cambio de más de 8 puntos. Ese porcentaje confirma la derrota más amplia del peronismo unidos desde su nacimiento. Si hubieran sido elecciones presidenciales, Juntos por el Cambio hubiese quedado a un paso de ganar en primera vuelta.
• Semejante dato histórico del retroceso ocurrió con el peronismo kirchnerista en el poder y se extendió a 15 provincias, entre ellos, los 5 distritos con mayor potencia electoral: Buenos Aires, Córdoba, Santa Fé, Capital y Mendoza.
• El oficialismo se quedó sin candidatos a presidentes competitivos para el 2023. Cristina y Máximo perdieron en Buenos Aires y en Santa Cruz. Alberto en Capital. Axel en Buenos Aires y Sergio Massa en Tigre. Eso los convierte en los mariscales de la derrota.
• Con Cristina a la cabeza, el justicialismo perdió por primera vez en la historia el quorum propio en el Senado. Es un dato clave de la reformulación del mapa federal y complica la posibilidad de que el gobierno elija jueces, destituya al jefe de los fiscales Eduardo Casal o apruebe Decretos de Necesidad y Urgencia en forma automática y sin buscar consenso y aliados.
• En diputados, los bloques serán mucho más parejos y el Congreso se convertirá en el dique de contención republicano para cualquier locura que Cristina quiera hacer en su radicalización o pateando el tablero.
• Cristina no apareció en el cierre de los comicios para dar la cara y Alberto, en sus dos discursos, demostró la negación absoluta de la realidad y que todavía está sicológicamente afectado por el rechazo que su gestión recibió por parte de las urnas y de Cristina. ¿Se enteró Alberto que su gobierno perdió la elección o estaba viendo otro canal?
• Las relaciones internas entre los talibanes de Cristina y los que bancan a Alberto, están quebradas. Veremos cómo se expresan pero anoche Alberto quiso ganarle de mano a Cristina y confirmó al ministro Martín Guzmán y la voluntad de acordar con el Fondo.
• Cristina y La Cámpora deberán medir fuerzas contra Alberto, la CGT y el Movimiento Evita. La mayoría de los gobernadores e intendentes van a balconear el partido desde la tribuna. A ninguno le fue muy bien como para hacerse el guapo.
• El clientelismo pornográfico quedó expuesto como nunca y si bien ayudó a mejorar los números al gobierno, no fue suficiente como para dar vuelta la elección. Para decirlo en pocas palabras: el famoso aparato puede aportar un par de puntos, pero ya no construye la historia.
• La oposición ganó una gran batalla pero todavía le falta mucho para volver al gobierno y para quebrar culturalmente al peronismo. Debe leer bien los resultados, institucionalizarse como coalición para establecer claras reglas del juego y mantener la unidad.
• Juntos por el Cambio demostró que puede gobernar con eficiencia en sus distritos y que su alianza tiene capacidad de renovación de dirigentes. Aquel trío fundador, con Mauricio Macri, Ernesto Sanz y Elisa Carrió no tuvo roles protagónicos y, esta vez, se mantuvieron en segundo plano ayudando a parir nuevas figuras.
• Hay una nueva generación entre los que hicieron elecciones de alto vuelo: Luis Juez, Carolina Losada, Martin Tetaz, Facundo Manes, Rogelio Frigerio, que se suman a los que ratificaron su representatividad como Diego Santilli, María Eugenia Vidal, Alfredo Cornejo, Gerardo Morales, Gustavo Valdés y Jorge Macri.
• Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta no compitieron personalmente pero están en la primera línea de largada hacia el 2023.
• En los distritos donde hay más pobreza y clientelismo y menos progreso y empleo privado siguen ganando los feudos: La Matanza, Chaco, La Rioja, Catamarca. Son geografías que dependen más de los planes sociales que de la innovación y el desarrollo productivo.
• Eso explica que el peor gobierno de la historia por los muertos por covid, la hecatombe económica, la inseguridad galopante y la inmoralidad de la corrupción, todavía mantiene más del 33 % de los votos.
• Desde lo institucional, la noticia más inquietante, es la posibilidad de que Cristina patee el tablero y se chavice más todavía, huyendo hacia adelante con su guardia de hierro, La Cámpora. De hecho, El Cuervo Larroque, lugarteniente del comandante Máximo dijo que “habría que profundizar el modelo para romper el cerco mediático “y propuso más kirchnerismo. Algo así como la arenga de Fernanda Vallejos contra el “mequetrefe y ocupa”, pero más prolija.
• Pero la luz de alerta que se encendió en el tablero del sistema, es el alto nivel de voto en blanco y el ausentismo que demuestra importantes niveles de insatisfacción con el funcionamiento democrático. A eso hay que sumarle el crecimiento a derecha e izquierda de fuerzas que caminan por los límites del régimen.
• Alberto debería saber que la única verdad es la realidad. Y que la paliza que recibió el gobierno marcará su destino.

El voto popular puede jubilar a Cristina – 12 de noviembre 2021

Este será un domingo histórico para la Argentina. El pueblo hablará a través de las urnas y decidirá gran parte de nuestro futuro. Las elecciones pueden despejar varias incógnitas. La más importante es el destino que tendrá Cristina. ¿Los votos de la mayoría la empujarán a su jubilación o, por el contrario, ella radicalizará su discurso y seguirá al frente del chavismo K?
Ella es la jefa del jefe del estado y quien lideró un proyecto que en las primarias sufrió un severo terremoto. Algunos se aventuran a decir que es el comienzo del final del cristinismo. Fue la quinta elección que la arquitecta egipcia perdió en 12 años.
Si los resultados se repiten o son todavía peores, Cristina perderá el quorum propio en el Senado donde es reina y señora y hasta podrían perder la primera minoría en diputados y, en consecuencia, la presidencia de la Cámara. Si eso se confirma, será mucho más difícil que Cristina pueda poner de rodillas a la justicia para lograr su impunidad. Ya liberaron a más de 20 delincuentes de estado. Pero Cristina todavía está muy complicada en varias causas. Fue la jefa de la asociación ilícita que saqueó al estado.
¿Qué hará el peronismo que gobierna provincias y municipios? ¿Seguirán arrodillados ante los caprichos de Cristina o construirán un justicialismo renovado, republicano sin el kirchnerismo? Veremos.
Han puesto platita, heladeras, viajes de estudio y todo el aparato del estao para intentar dar vuelta la elección en la provincia de Buenos Aires. Si no lo consiguen, será otro cachetazo político implacable contra Cristina, Máximo y su proyecto hegemónico con sucesión monárquica.
Otra derrota en la provincia también cancelará las posibilidades futuras de Axel Kicillof y Sergio Massa. Casi, casi que el kirchnerismo se quedaría sin candidatos a presidente competitivos. Sería como barajar y dar de nuevo. Se reformularía todo el mapa político argentino.
¿Podrán reparar el daño simbólico y efectivo que sufrieron con las derrotas en Santa Cruz y con las principales figuras de La Cámpora?
¿Qué pasará el domingo a la noche en la sede del oficialismo? ¿Veremos nuevamente esa imagen de Cristina muda, mirando hacia abajo y ocultado su rostro?
Ella logró vaciar de contenido al presidente y lo convirtió en lo que Alberto Fernández había anticipado: en un títere. Pero Cristina, es tan intensa, dañina y agresiva que terminó reduciendo a Alberto a la servidumbre. Fue hablado por Cristina, dirían los semiólogos. Por eso el presidente se mostró perdido y tambaleante sobre el ring. No solamente lideró un gabinete de mediocres y no de científicos. También fue un administrador que cometió torpezas increíbles que luego, en lugar de pedir disculpas, redobló la apuesta y atacó a la oposición y al periodismo independiente. Desafiante puso su cabeza en la guillotina y dijo que las elecciones iban a ser un plebiscito de su gobierno. Así le fue. Perdió por dos millones de votos de diferencia. Veremos si eso se da vuelta, se achica o se amplia.
“Algo no habremos hecho bien”, repitió como una letanía. Pero no escuchó nunca las advertencias sobre el fracaso sanitario que produjo el horror de más de 116 mil muertos, millones de vacunas que aún hoy no se aplican, la hecatombe económica que multiplicó los pobres, la desocupación y las empresas quebradas y la inseguridad galopante, con narcos incluidos, que subestimaron durante todo el tiempo. El estallido social producto del asesinato de Roberto, el kiosquero, explica muchas frustraciones y broncas.
La realidad es que no hicieron nada bien. Y encima, se manejaron con soberbia y altanería.
Se abren preguntas institucionales inquietantes. ¿Cristina asaltará la totalidad del gobierno? Empujará a Alberto para que se corra del medio?
El domingo se juegan dos modelos de país. Uno populista y autoritario que se quiere quedar con todo para siempre y otro que apeló a la resistencia republicana y popular en las urnas. Se consolidó la importancia de una sociedad civil movilizada que con los banderazos, los padres organizados, los chicos reclamando vacunas y las marchas de las piedras, fue marcando el camino para los líderes opositores.
¿Se viene el fin de ciclo de Cristina y sus talibanes? Es muy difícil medir el humor de las sociedades en tiempos de cólera o de covid. Pero se puede afirmar que el cristinismo nunca estuvo tan débil y cuestionado. Un resultado electoral por abajo del 30% en el país y otra derrota en Buenos Aires, podría desatar una feroz crisis de liderazgo. La implosión K.
Ni Alberto ni Sergio Massa tiene votos propios. Y, si alguna vez si los tuvieron, los prendieron fuego en el altar de Cristina. Ellos prometieron combatir la cleptocracia y el chavismo K pero, finalmente, fueron sus aliados en el regreso al poder. Eso liquidó sus aspiraciones.
Todos, incluida Cristina, tienen una imagen negativa superior al 70%, según la universidad San Andrés. Si ella se convierte nuevamente en mariscal de la derrota, tal vez el justicialismo que quiere renovarse, se atreva a liberarse de esa mochila de piedras. Hoy Cristina tiene secuestrado al peronismo que, cada día le tiene menos miedo. Si el voto popular la vuelve a castigar, es probable que se acelere el parto de un peronismo más republicano y sin Cristina.
Nunca antes en la historia el peronismo unido había sacado tan pocos votos.
Esta posible nueva realidad, produciría un mayor control y equilibro democrático y serviría como contención republicana ante cualquier salto al vacío que Cristina quiera pegar en su radicalización. Es imposible que Argentina avance hacia un país más justo, desarrollado, moderno y ético, frente a la potencia tóxica que tiene la exitosa abogada que nunca ganó un juicio pero que lo perdió varias veces. Sus acciones vengativas, maltratadoras y de búsqueda desesperada de la impunidad, son un dique de contención para la refundación de la Argentina. ¿Qué pasará el lunes 15?
¿Habrá un repliegue ordenado del peronismo o un estallido del sálvese quien pueda? ¿Se potenciará el liderazgo de Cristina o entrará en el ocaso de su reducción a una fuerza testimonial? Las urnas tienen la palabra.

Pinky, la madre fundadora de la televisión – 11 de noviembre 2021

Hoy Lidia cumple 86 años. Y una vez más le quiero hacer un humilde homenaje. La historia de vida de Lidia es de las más increíbles y novelescas que yo conozca. Habría que hacer una miniserie para Netflix.
Lidia nació en San Justo, en el corazón de La Matanza. A los 12 años ya trabajaba en los talleres textiles. Era traviesa y desafiante. Tenía una belleza y una personalidad difícil de igualar. Hija de Epifanio y Concepción, a los 15 años, sus padres la echaron de la casa. Pobre Lidia, encontró consuelo y refugio en la casa de una amiga del barrio: Ana Cohen.
A los 20 años debutó en la televisión y en poco tiempo se hizo muy famosa. Lidia Elsa Satragno pasó a ser Pinky. Así la bautizó un colega en referencia a lo rosado de su piel. Y comenzó a parir una leyenda a la que se conoce como “La Señora Televisión”. A los 23 años estaba en la cima. Fue declarada la mujer del año y tuvo la posibilidad de cenar con el canciller alemán Konrad Adenauer y con el alcalde Willy Brandt en Alemania. Entrevistó a Arturo Frondizi y esa fue la primera vez que un ex presidente argentino aparecía en vivo y en directo en la televisión.
Presentó espectáculos en el Lincoln Center y en el Carnegie Hall de Nueva York. Hizo muchas obras de teatro absolutamente exitosas. Nadie olvidará aquella pieza de Neil Simon llamada “Prisioneros en la ciudad” con Pinky bajo la dirección de la legendaria Alejandra Boero.
Pinky siempre fue una estrella por su rostro y su estampa incomparables y por su cerebro repleto de neuronas. A Juan Manuel Fangio, de chiquita, le regaló un trébol de 4 hojas para que tuviera suerte en las carreras. Fue en el club Huracán de San Justo que presidía su padre. Fangio era una gran promesa, pero todavía no había ganado ni uno de los 5 títulos de campeón de mundo que logró.
Pinky era modelo, presentadora publicitaria, locutora, conductora de radio y tele y actriz. Vale la pena ver la película “la Caída” en la que fue dirigida por el genio de Leopoldo Torres Nilson.
Pinky sufrió todos los males del mundo y también pudo disfrutar de todos los placeres y reconocimientos.
El romance con Paul Newman que la alentó para ser fuerte y ni siquiera pensar en un suicidio como se le había cruzado alguna vez por su cabeza. Siempre tenía que combatir sus depresiones. Ayudaron el galanteo de Antonhy Quinn o la romántica actitud de Omar Shariff. Nadie podía dejar de mirar y admirar a Pinky.
Era una diosa y una genia, como dirían hoy los muchachos.
Tuvo pérdidas brutales. Su hermana Noemí que falleció muy joven, su adorado hijo Leonardo que murió de cáncer hace dos años y su gran amigo del alma, Héctor Ricardo García el talento que inventó Crónica.
Además de Leonardo que le dejó de herencia dos nietos maravillosos como Isidoro y Miranda, también tuvo a Gastón con el Negro Raúl Lavié, con quien además de casarse tuvo uno de los amores más volcánicos de su existencia. En la actualidad, todavía se ven y se quieren. Su hermanita, Raquel Satragno también tuvo años rutilantes como modelo tanto en pasarelas como en la tele.
Hoy comparte una residencia para personas mayores con otro de sus hermanos de la vida: Cacho Fontana. Un salvador que se llama Salvador, tuvo una generosidad inmensa con dos de las más grandes figuras de la locución y el periodismo audiovisual argentino.
Y en su regreso a la televisión pública fue acompañada hasta, que volvió al aire, por su admirado y referente político, Rodolfo Terragno, ex embajador ante la Unesco que vino especialmente desde Paris. Al final del mandato de Mauricio Macri, Pinky compartió uno café con el ex presidente. Los unió el aprecio y el respeto.
Tonino, el tío de Macri, decía que Pinky había tenido en brazos a Mauricio cuando era poco menos que un bebe. Es que los Macri eran de San Justo y todos se conocían. Sobre todo cuando Franco, maltratado y subestimado por su padre, se fue de su casa a trabajar como peón en las obras en construcción.
Ella siempre fue muy fuerte. Pero con una salud muy débil. Dice sin bromear que tuvo cáncer hasta en la oreja. Que tuvo que andar en silla de ruedas por un problema de motricidad y que cuando fue diputada nacional, se amargó tanto, la persiguieron tanto que hizo una trombosis y casi se muere.
Su paso por el Congreso lo define como “uno de los momentos más brillantes y podridos de su vida”. No quiso una jubilación de privilegio y se le fue tanto dinero para atender la fragilidad de su salud que tuvo que vender algunas obras de arte y recuerdos que tenía para poder pagar las cuentas. Había perdido hasta la medicina prepaga. Eso se llama honradez para honrar la vida.
Estuvo tantas veces tan grave que Pinky suele definir su vida como “un ensayo general para la muerte”. Un día, la hermosa casa frente al Jardín Botánico quedó más vacía.
Siempre combatió y despreció a los autoritarios y por eso recuerda como “un día siniestro” cuando le tuvo que tomar juramento a Néstor Kirchner en la Cámara Baja. La tenían amenazada, le hacían la vida imposible. La Cámpora le cantaba barbaridades desde las galerías del Congreso. Su hijo Gastón contó que toda la familia fue perseguida durante el kirchnerismo.
Pinky estuvo a punto de ser intendente de La Matanza por consejo de Terragno y con la boleta de la Alianza. Algunos dicen que le robaron la elección, ¿Se imagina que hubiera sido de La Matanza gobernada por las manos limpias y la capacidad de Pinky? ¿Las mafias la hubieran dejado hacer lo que había que hacer? Nunca lo sabremos.
Pinky atravesó durante la dictadura dos momentos que la marcaron a fuego. Una vez que le dijo que no a Ramón Camps, el general más sanguinario, y él le contestó que la iba a tirar en un zanjón como represalia. Y después, el tema de aquel programa de las “24 horas por Malvinas”. Al principio ella se negó, pero después Cacho Fontana la convenció con un argumento demoledor: “vamos a juntar fondos para los soldaditos que sufren y necesitan de todo”. En el corto plazo, todos nos enteramos que la jerarquía militar y algunos intermediarios se robaron gran parte de las joyas y los bienes que el pueblo argentino había donado generosamente.
Lidia había debutado a los 20 años en el canal 7. Fue la encargada de presentar la transición entre la televisión de blanco y negro a color. Ese día estaba refulgente y con una gran emoción al comprender ese momento histórico para la industria del entretenimiento y la cultura.
Jamás olvidará aquel camarín número 16, esos estudios que ella considera un lugar sagrado y el único consejo que le dieron un minuto antes de arrancar: “Vos hablá, cuando se prenda la luz colorada.” Y, así fue construyendo ese entrañable edificio humano llamado Pinky. Una catedral venerable, pura ética y cultura. Es la madre fundadora de la televisión argentina. Se cansó de hacer éxitos.
Tenía 20 años cuando ingresó a esos estudios. Ahí nació a la pantalla. Durante un tiempo se pudo volver a disfrutar de sus historias apasionantes y de sus archivos increíbles, en ese mismo canal donde fue parida, en esa misma televisión pública.
Lidia se hizo Pinky en las pantallas que entraban a nuestros hogares. Fue tan titánica su tarea y su aporte que se convirtió en un pedazo grande de nuestra historia. Lidia fue primero Pinky y después la Señora Televisión. Feliz cumpleaños para todas esas maravillosas mujeres argentinas que, como mamushkas, conviven en el cuerpo de Pinky. Y ojalá que semejantes mujeres sean muy felices. Se lo merecen. Se lo ganaron en buena ley.