El perejil que está preso – 26 de marzo 2015

Ya se que los pescados grandes son otros. Ya se que son otros los que llenaron de dólares sucios las bóvedas, los bolsos, los aviones y las cuentas en el exterior. Hoy no quiero hablarle de los principales actores de esta novela negra que podríamos titular: «La mega corrupción de estado». Es una película de terror que va a cumplir 12 años en cartel con las figuras rutilantes de las hablamos siempre: de Cristina y su socio, Lázaro Báez aunque algunos digan que se trata de su testaferro y otros que es directamente su empleado, del doblemente procesado Amado Boudou y de Ricardo Jaime, entre otros. Todos ellos están bajo la lupa de la justicia y pronto habrá novedades en las causas mas inquietantes para las máximas autoridades. Habrá máxima alerta en la cima del poder. No se si me entiende, la hablo de la máxima preocupación de Cristina por el futuro legal de su hijo.

Hoy estoy asombrado por los actores de reparto. Esos malandrines que sueñan con ser tan vivos y tan ricos como Amado Boudou. Me refiero a perejiles que llevan y traen millones como si fueran biromes. De personajes nefastos como Leonardo Fariña que está pagando su audacia y su vocación de Figuretti con la cárcel. Fariña, el facherito de la colita y las camperas de cuero, hoy pasa sus días detras de las rejas como otros de su calaña. Está en la cárcel de Ezeiza, en el pabellón vip donde convive con otros detenidos mediáticos como dos integrantes de Callejeros, un ex arquero de San Lorenzo, el asesino de Mariano Ferreyra y un ex jefe de la barra brava de Boca, entre otros. Dicen que apenas llegó lo maltrataron pero que enseguida se adaptó al régimen carcelario y a sus rituales. 

El caso de Fariña es insólito por donde se lo mire. Su voracidad por el dinero y los flashes lo llevaron por el peor de los caminos. Canchero y fanfarrón se mostraba como un millonario y su máxima aventura amorosa terminó en casamiento con Karina Jelinek, la diosa que pisó el palito. Es que el joven Leo la seducía con viajes en aviones privados, automóviles de alta gama y dicen que para pedir su mano le colocó un anillo de Tiffanys y un collar que costaba fortunas. Se creía el mas vivo de todos y un día se pasó de vivo. Su casamiento fue un lujo absoluto pagado por el empresario Carlos Molinari. Champagne francés, celebridades de cabotaje y móviles de programas chismosos en el Tattersal de Palermo. 

Karina ya logró el divorcio vincular e instruyó a sus abogados para que den pelea para quedarse con un pedazo del campo de Mendoza que Fariña pagó con cinco millones de dólares al contado. ¿Se da cuenta del nivel de impunidad y caradurez de estos muchachos? Llevó 5 palos verdes físicos, como dicen ellos, un billete arriba del otro y los puso sobre la mesa. Karina quiere morder algo de ese campo que es un símbolo pero solo uno, del lavado de dinero negro de la corrupción, de las coimas o, quien sabe, del narcotráfrico. ¿Se acuerda lo que pasó? Fariña declaró ante la justicia que compró el campo en comisión para Lázaro Báez para el que trabajaba. A los dos años, vendió el campo en 1.800.000 dólares. Es decir que perdió el 64% del valor. Despues se convirtió en un mentiroso serial. Dijo que Báez le había pagado con ese campo por honorarios adeudados. ¿Una deuda de 5 palos verdes? Que sueldo importante tenía el muchacho. Despues, dos días antes de que Lázaro declarara ante el juez Sebastián Casanello, presentó un escrito para salvarlo , desmintiendo todo. Dijo que en realidad, Báez no tenía nada que ver y el campo lo había comprado para el empresario kirchnerista Carlos Molinari, el que había pagado su boda y que también está procesado. ¿Porque digo empresario kirchnerista? Fue candidato a vice gobernador de Mario Ishii, el otrora cazador de traidores. ¿Y sabe como se llamaba la lista? 678. Le juro que no estoy bromeando. Es vergonzoso y obsceno pero absolutamente cierto. Pero la cosa no termina ahi. Molinari, salió a desmentir ante la justicia a Fariña. Dijo por escrito que de ninguna manera el había comprado el campo. Que le parecieron extravagantes y novedosas las palabras de Fariña y que el era ajeno a toda la operación. Es mas, aseguró que en diciembre de 2010 ni siquiera conocía a Fariña y que no pisa Mendoza desde el 2002. ¿Se da cuenta de lo que estamos hablando? En este relato salvaje no hay inocentes ni santos. Son todos muchachos flojos de papeles. Pero hago una pregunta elemental. ¿De quien es el campo de 5 palos verdes que ahora nadie quiere salvo Karina Jelinek? ¿De donde salió la plata? ¿Hubo algún movimiento bancario o estaba en alguna bóveda escondida? 

Vuelvo a poner en contexto lo que estamos hablando.

Fariña es apenas un eslabón pequeño de la mega corrupción de estado. El caso del campo de Mendoza es un vuelto al lado de las otras causas. Hay venta de facturas truchas, habitaciones de hoteles pagados sin utilizar, triangulaciones con paraísos fiscales, otro campo en Uruguay, el giro a cuentas secretas del exterior de fortunas a traves de La Rosadida, la cueva vip del poder kirchnerista ubicada en el edificio vip del poder kirchnerista en Puerto Madero donde tienen departamentos y cocheras la presidenta y donde vive el vice. 

Fariña es un granito de arena. Pero como dice el gran Jose Larralde. La arena es un puñadito pero hay montañas de arena. La selva del poder y las estafas está llena de leones y elefantes. Pero necesitan de estos personajes menores que a esta altura ya no saben que decir. ¿Se acuerda que Fariña le contó todo a Jorge Lanata igual que Federico Elaskar y a las 48 horas salieron a dementirse a si mismos? No quiero ni pensar los aprietes y las amenazas que habrán recibido. En aquel momento, Fariña instalo su frase: «Lanata quería ficción y le dí ficción». La realidad es que hoy está preso. Y que todo lo que Lanata y Nicolas Wiñazki denunciaron era rigurosamente cierto. Eso no es ficción. Esas rejas, esos fantasmas, esa cárcel de Ezeiza en la que está Fariña no es una fantasía. ¿Tendrá conciencia Fariña de todo esto? ¿Seguirá hablando como un bocón o lo harán callar para siempre? Cuando un valijero trabaja con mafiosos nunca hay que descartar nada. Es un perejil del lavado. Y acá no corre eso de lo dejo a tu criterio.