Venga, lo invito a que hablemos entre amigos. Entre oyentes de radio Mitre. Y entre los que queremos a Jorge Lanata que, por suerte, somos millones. Ya le dije que para mi es el mejor periodista argentino de todos los tiempos. Pero no solo para mi. Varias encuestas ratifican esto que yo le digo. Lanata es el símbolo de un periodismo corajudo que no se arrodilló ante ningún poder. Es el emblema y la confirmación de que la lucha por la libertad vence al miedo.
Vale la pena ver el video completo en el que Jorge, su esposa Sara y su abogado, el doctor Patricio Carballés, explican toda la historia que llevó a Lanata a recibir un riñón para reemplazar a uno de los suyos que ya no filtra materias tóxicas y le estaba envenenando la sangre y la vida. Para mi orgullo como padre y perdón por el babero, Jorge eligió para esa entrevista a mi hijo Diego Leuco. Comprenderán ustedes porque toda la situación me sensibiliza y me emociona por todos lados.
Hay tres momentos que son especialmente conmovedores. Todos tienen que ver con el amor. Uno tiene que ver con el amor al prójimo, otro con el amor de pareja y el restante con el amor a los hijos.
En el primero Jorge Lanata explica entusiasmado que Ignacio, el chico que va a recibir el riñón de Sara tiene una extraordinaria compatibilidad en sangre y HLA con su mujer. Que como se trata de donantes vivos, eso le va a dar a ese muchacho una calidad de vida excelente . Y digo amor al prójimo con ese lenguaje bíblico que habla de la solidaridad hacia los demás. Porque esta operación de transplante cruzado que se va a hacer por primera vez en América Latina va a servir para que se amplíe el universo de posibles donantes y para que 6.000 pacientes argentinos que están en lista de espera tengan una mayor esperanza de vida porque se multiplica geométricamente la cantidad de personas que pueden donar su riñón. Sabia, la justicia, autorizó esta situación que no está legislada en la Argentina pero que sería maravilloso que a partir de este caso se convirtiera en ley como es en Estados Unidos, Canada, Holanda, España y entre otros países. Sería un milagro democrático y cívico que la votaran en forma unánime todos los bloques de diputados y senadores. ¿Quien puede oponerse a que los 4.600.000 personas que tienen algun tipo de insuficiencia renal tengan un futuro mucho mejor?
Sería un gesto humanitario de un Parlamento que muchas veces se parece a una máquina de votar disciplinas partidarias y se olvida de ser los representantes del pueblo, como debe ser. Sería un avance para todos y por eso hablo de amor al prójimo.
El amor de pareja nos muestra a un Jorge Lanata tierno,bastante alejado de su imagen llena de ironías, puteadas y cierto cinismo. Jorge pone su mano arriba de la de Sara a la que trata de usted y llama dulcemente kiwi. Se miran embelesados. Enamorados. No quiero ser cursi porque no se trata de Onur y Sherezade, pero parecen personajes de una novela real y cotidiana de una pareja que se quiere y que está dispuesta a entregar hasta una parte de su cuerpo para ayudar al otro.
Allí aparece un Lanata distinto al de la radio y de la tele. Es un Lanata de entrecasa. Está rodeado de sus logros profesionales, los cientos de martin fierro y otros premios, de sus libros y sus relojes en el living de su departamento pero se quiebra cuando habla de sus hijas, de Lola y Bárbara. Cuenta que la mas chiquita, Lola se puso un poco nerviosa y le agarró miedo en los últimos días y Lanata dice que este gesto,mes el mejor ejemplo que le pueden dar a ellas. Allí el nudo en la garganta le tapa la voz, sus ojos se humedecen y hay un instante donde a todos nos dan ganas de abrazar al gordo y decirle gracias por todo, Lanata.
A partir de ese momento explotan los mensajes de los oyentes en la radio y en la tele, los buenos deseos en las redes sociales se diseminaron a gran velocidad.
El transplante cruzado, como se llama técnicamente, fue realizado en la Fundación Favaloro donde los cuatro se recuperan con toda felicidad. Nora que es la madre de Ignacio y Sara, la mujer de Jorge van a ser externados mas rápido. Pero Ignacio y Jorge, los dos receptores de los riñones, van a tardar un poco mas mientras sus cuerpos aceptan e incorporan el nuevo órgano. Todos confiamos en que todo va a salir muy bien. Que pronto Ignacio y Jorge van a poder volver a su actividad cotidiana, que van a dejar la diálisis para siempre y que van a poder tener una mejor calidad de vida. Es el milagro de la ciencia pero también es el milagro del amor y la solidaridad. Donar vida es el gesto de amor mal alto que una persona puede hacer. Estas son horas cruciales para saber si todo termina bien. Ignacio y Jorge están inmuno deprimidos en los primeros días que son los mas delicados. Es cuando necesitan mas energía y buena vibra. Ahora es el momento de rezar para los creyentes y de hacer fuerza para los agnósticos. Es el momento de armar una cadena de optimismo que pueda llegar hasta la cama en la que se están recuperando. En el video, Jorge bromea y dice que está para correr los 100 metros llanos en 9 segundos pero que está muy bien, sobre todo porque tiene ganas de vivir y de seguir peleando. Y de seguir haciendo periodismo del mejor, agrego yo. De seguir siendo un muro granítico contra los que quieren encarcelar la libertad. Al final dice, «les pido que me deseen suerte». Y es lo menos que podemos hacer. Los oyentes, los televidentes, los lectores, millones de argentinos están con los brazos abiertos esperando que vuelva Jorge. Para que triunfe el amor sobre el odio. Y la vida sobre la muerte. Lanata es de esos imprescindibles que dice Bertolt Brecht, porque lucha toda la vida. Por eso le queremos decir: » Lanata, volvé a la radio lo antes posible. Te esperamos, gordo querido».