El consumo de droga y el narcotráfico son dos de los principales dramas que tenemos los argentinos. El gobierno de Cristina mira para otro lado como en tantos otros temas. Lo grave es que acá estamos hablando de la vida y de la muerte de las personas. Este gobierno negador no mide realmente la inflación ni la pobreza. No se quiere enterar de las malas noticias. Pero no medir los niveles de consumo de drogas y alcochol es directamente suicida. Es como tener un cáncer y negarlo. Nadie puede solucionar un problema ni atacar una enfermedad si primero no reconoce que existe y luego averigua cual es la magnitud. Este gobierno no tiene estadísticas confiables ni de inflación ni de pobreza. Pero ese es un agujero negro en la economía y en la credibilidad del kirchnerismo. En el tema droga es lo que dijo el Papa Francisco. No tenemos ni idea del peligro al que estamos expuestos si caemos en la mexicanización. El Papa que siempre está preocupado por los que menos tienen y mas necesitan sabe con toda claridad que en este país se fabrica droga aunque Anibal Fernández lo niegue. No se como no se le cae la cara de verguenza. Ya metió la pata de por vida cuando dijo eso de la sensación de inseguridad. Ahora lo único que le falta es hablar de la sensación de drogadicción.
El dato es muy claro. El riguroso estudio que hizo la Universidad Católica denuncia varias cosas. Primero lo que le dije, que no hay estadísticas públicas. Y segundo, que el crecimiento del consumo de drogas y alcohol creció entre el 50 y el 80% sobre todo en los barrios mas humildes, en los que están mas indefensos y excluídos por la política económica de los últimos 12 años.
Hay 500 mil hogares donde habitan mas de un millón y medio de personas golpeados por las adicciones severas. Y de ellos solo el 17% se atiende como corresponde.
Pero el otro dato feroz es que la mas letal de las drogas que se consume en los márgenes de la sociedad es el temible Paco. Yo lo defino como el enemigo del pueblo. El peor enemigo de la patria. Porque en poco tiempo liquida las neuronas de los jovenes. Eso hace que pierdan el valor y el respeto por su propia vida y por la vida de los demas. Por eso son capaces de matar por unos pesos para comprar esa maldita falopa. Los muchachos se convierten en verdaderos fantasmas sin rumbo. Roban en sus propia familias y destruyen su núcleo de pertenencia. Y si hay Paco, que es el descarte y lo que queda de la cocina de cocaína, quiere decir que se fabrica droga en la Argentina aunque Anibal y Cristina lo nieguen. Dicen los expertos que los cuatro eslabones mas terribles se verifican en nuestro país. La fabricación de drogas sinteticas como el extasis y la utilización de efedrina, las cocinas de cocaína que cada tanto la policía revienta, el aumento terrible del consumo, la exportacion donde nos hemos convertido en los principales de esta parte del mundo y finalmente, para cerrar este nefasto círculo vicioso, el lavado de dinero mediante los cedines, los blanqueos donde nadie pregunta nada y la porosidad que tienen nuestras leyes, nuestras fronteras y nuestras autoridades. Las coimas y el dinero de los narcos prostituye a la sociedad y a las comunidades mas necesitadas. Por eso el Papa está tan preocupado.
Hay dos datos sociales que son estremecedores. Por un lado la gran pregunta que hacen todas las madres es como hago para cuidar a mi hijo. Que puedo hacer para protegerlo de esa mierda que los mata y nos mata. ¿Como puedo hacer para que la droga no sea una tentación ni un veneno? Es muy poca la presencia del estado en la prevención y en el tratamiento y contención posterior. Por eso lo mas dramático y preocupante es que el transa, el soldadito que gana buen dinero traficando en lo que se llama el narcomenudeo, se fue conviertiendo en un referente de la villa. Antes las maestras, los laburantes que conseguían buenos trabajos, los jugadores de fútbol que triunfaban o los boxeadores eran los personajes que generaban imitación. Hoy, los que comercian el veneno, son mirados con admiración porque tienen las zapatillas mas modernas, las motos mas lujosas y se levantan las mejores minas.
Es terrible lo que pasa pero es lo que pasa. Basta de ocultar debajo de la alfombra los grandes problemas que tenemos. Este gobierno no hizo casi nada sobre el tema. Metió la pata con el nombramiento de Jose Ramon Granero en la Sedronar, hoy procesado en la causa por contrabando de efedrina. Y después también la pifiaron con un cura llamado Juan Carlos Molina que ya renunció sin pena ni gloria después de hacer varias macanas gigantes. Fue un militante por la releccion eterna de Cristina y fomentó la libertad para consumir de todo. Los curas villeros, los que de verdad ponen el cuerpo a este lacerante drama, pusieron el grito en el cielo. No podrían creer que un par de ellos, un sacerdote fuera tan irresponsable. Les cuesta mucho educar a los chicos en el desprecio y el rechazo a la droga para que un cura y funcionario diga que si fuera por el, habilitaría el consumo libre de cualquier sustancia. Yo jugué con las palabras y las chicanas y dije que con Molina y con Cristina, en este país la droga no tiene cura. No hay planes serios ni numeros creíbles. Solo silencio y ocultamiento. Este gobierno cometió muchos errores y torpezas. Pero nada hay mas grave que dejar a nuestros jóvenes abandonados ante la peor de las muertes. La droga mata y mata mas a los mas pobres. Quien quiera oir que oiga.