El Frente para la Discordia – 21 de mayo 2015

El Frente para la Victoria hoy parece el Frente para la Discordia. Las peleas internas son muchas y cada vez tienen mas visibilidad. Hasta hace poco, nada ni nadie osaba discutir la voz del amo. O de la reina. La palabra de Cristina era sagrada e infalible. Era y para muchos de los integrantes de su tropa, Cristina sigue siendo una mujer providencial. Eso se tradujo durante una docena de años en un verticalismo casi humillante en donde nunca voló ni una mosca y los pocos que se atrevieron a plantear algún matiz o sugerir que la presidenta estaba equivocada fueron arrojados por la ventana de la historia. Fueron condenados a vivir en la intemperie, lejos del calorcito del poder que produce la billetera poderosa de la presidenta. De hecho, los dos gobiernos pero sobre todo el último aparecen casi como un unicato, un Cristinato, para decirlo mejor. Ayer ella lo dijo con toda claridad. Ademas de Presidenta, jefa del movimiento y reina es arquitecta egipcia, abogada exitosa, hotelera sospechosa y ministra de Economía. El chiquito Axel es su mejor colaborador. El que le compra la docena de tomates a doce pesos.
Pero el tiempo pasa y no solo nos vamos poniendo viejos como dice la canción. El tiempo pasa y el peronismo con su olfato de tiburón para oler sangre ya descubrió que a fin de año, el poder de Cristina quedará licuado y en corto tiempo su liderazgo será un lejando recuerdo. Parece un tango pero es la realidad. Lo dice la historia, las ciencias políticas y los dimes y diretes del Partido Justicialista. Manda el que tiene la birome, el que maneja la chequera y los cargos. El nuevo capo del peronismo es siempre el que gana y el que logra llegar a presidente. Pero eso a Cristina, inexorablemente, se le termina a fin de año, porque asi lo ordena la Constitución Nacional. Sus retos y gritos se escucharán menos. Sus ordenes serán palabras vacías. Por eso aparece tan feroz la pelea por sucederla. Y por eso hay tanta rebelión en la granja kirchnerista. Todos quieren correr en ayuda del próximo ganador de las elecciones. Todavía no saben quien va a ser presidente, todavía no saben quien va a ser gobernador de Buenos Aires, pero muchos ya empiezan a sospecharlo y a jugar sus fichas.
La discordia entre Daniel Scioli y Florencio Randazzo llegó ayer a un punto de no retorno. El odio que se inoculaba al enemigo político se derramó en su propio terreno. A esta altura nadie lo dirá pero entre Scioli y Randazzo ya no habrá reconciliación. Y eso que los dos tienen una matriz dialoguista forjada en el pragmatismo menemista y duhaldista. Pero se rompió algo para siempre entre ambos y esa batalla derramará hacia abajo fuertes misiles cruzados. El llanto y el quiebre de Karina Rabolini es un dato clave. No hay estómago que soporte la angustia de su esposa. Mire que el estomago y la paciencia de Scioli es infinita. Su tolerancia frente a las agresiones fue superlativa, casi religiosa en eso de poner la otra mejilla. Pero Randazzo no solamente hizo una parodia y lo imitó frente a los genios y comisarios del pensamiento de Carta Abierta. Los hizo reir con ganas cuando hablaba con palabras vaciadas por el uso y el abuso como esperanza, optimismo y trabajo. Después de esa imitación llegó el tema de que el proyecto se quedaba manco. Yo lo vi varias veces y creo que Randazzo no tuvo intenciones de agredir a Scioli con el tema de la falta de su brazo. Creo, repito creo que fue un acto fallido. La cara de Randazzo no muestra complicidad con el auditorio ante el remate de un chiste preparado. Demuestra sorpresa y confusión frente a las carcajadas y algun grito de la asamblea de materia gris cristinista. Fueron los carteros abiertos los que le dieron el contenido discriminador al concepto de Randazzo. Pero a esta altura esto es solo un detalle anecdótico. Lo mas fuerte es que Randazzo no expresa un matiz distinto o un estilo diferente de Scioli. No lo trata como un rival o un competidor . Lo acusa de ser el enemigo. Dice con toda claridad que Scioli es un menemista disfrazado que va a gobernar para las corporaciones económicas y mediáticas. Dice que Scioli es igual que Macri y que Massa. Al principio se levantaron algunas voces kirchneristas pidiendo que sea mas prudente. Pero Randazzo no se calló. Todo lo contrario. Profundiza su ataque y sus críticas y Cristina le da cada vez mas lugar a su lado y mas visibilidad y respaldo. No hay dudas que Cristina es la que le da letra a Randazzo. Scioli comprendió eso y ayer decidió no ir al acto de los trenes en Retiro. Cristina no quiso tirar tanto de la cuerda y resolvió suspender la cadena nacional. Scioli contestó con el silencio y con reuniones con casi todas las cámaras empresarias y redoblando su gestión. Hoy aceptó las disculpas pero no se corrió de su objetivo y dijo:» mi cara a cara es con Macri». Algo se está gestando. Se huele al respirar. Porque ayer además de Randazzo fue la propia Cristina la que le dijo a Scioli que tire ideas y que se deje de pavadas y pantomimas. Claramente se estaba refiriendo a la participación de Scioli en el programa de Marcelo Tinelli donde se mostró amable y simpático ante 33 puntos de rating, es decir, casi 3 millones y medio de personas en lo que fue el acto de campaña mas masivo y mas popular de los que se tengan memoria. Cuestionarle eso a Scioli es cuestionarle su ADN. El gobernador edificó su carrera sobre la base de la relación con las celebridades del deporte y el espectáculo.
La gran pregunta que potencia este Frente para la Discordia que se está generando es la siguiente: ¿ Cual es el objetivo de Cristina? ¿A donde apunta ayudando a Randazzo y ninguneando a Scioli? Hay dos respuesta probables, una mas prudente y la otra mas salvaje:
1) Quiere que Randazzo se acerque en los votos a Scioli para que Daniel no gane las PASO por paliza y se sienta poco menos que el nuevo patrón del peronismo.
2) Tal como anticipó el Chueco Mazzon antes de que lo expulsaran del gobierno, Cristina prepara el terreno para dejar afuera de la competencia a Scioli unas horas antes del comicio.
La segunda de las variantes sería de altísimo riesgo y de fuertes turbulencias institucionales. Se estaría proscribiendo, por decirlo asi, a uno de los principales candidatos desde su propia fuerza política. Y eso abriría otras preguntas inquietantes. Scioli victimizado sería un candidato mas potente, pero ¿ tiene preparado los recursos legales para presentarse por afuera del Frente para la Victoria? ¿Si Scioli no participa, quien garantiza que Randazzo gane la elección? ¿El peronismo le perdonaría a Cristina jugar a perdedor a contramano de la historia del movimiento?
Es una locura propia de la audacia irresponsable de los Kirchner. No digo que Cristina ya lo tenga dedicido. Pero cada día suena mas esa versión. Y el solo hecho de que nadie lo descarte del todo habla del nivel de pelea y bronca que genera que el neofrepasismo cristinista no tenga un heredero que los represente. No tener una sucesión coherente con su relato los desespera y los lleva a cometer mas errores todavía. Por eso hablo del Frente para la Discordia. Por eso hay tanta discordia en el frente. Cristina lo hizo.