Don Julio y Cristina – 28 de mayo 2015

Digamos de entrada que es una realidad que indigna. Pero si fuera otra película de Francis Ford Coppola, debería titularse : «El Padrino y la Presidenta». La primera escena es documental. Hay que buscarla en el archivo de los noticieros de televisión. Es el día 20 de agosto del año 2009 y transcurre en una carpa gigantesca que el gobierno levantó en el predio que la AFA tiene en Ezeiza.
Hay 800 invitados que brindan con champagne y encienden su hoguera de vanidades. De pronto, aterriza el helicóptero y ella baja ante el aplauso de la concurrencia. Al pié de la nave reciben a Cristina don Julio Humberto Grondona y don Diego Armando Maradona. Uno está de traje y el otro ataviado con el el buzo de director técnico de la selección nacional. Los tres intercambian besos, sonrisas y elogios. Suben al escenario principal que se ilumina con todos los flashes y a donde apuntan todas las cámaras. Cristina viste de rojo y está eufórica. ¿Quienes mas comparten la mesa con ese trío tan poderoso? Eduardo Fellner, un señor feudal pejotista y el cacique del gabinete, Aníbal Fernández que con el tiempo iba a ser presidente de Quilmes. Hay cadena nacinací, por supuesto. La locutora anuncia que hablará la doctora para los cuarenta millones de argentinos y Cristina hace algunos anuncios que se cumplieron y otros que fueron mentiras, según podemos confirmar hoy seis años después.
La sociedad entre Grondona y Cristina se firma en ese momento. En ese pacto, la presidenta se compromete a darle 600 millones de pesos de todos los argentinos y el patrón de la AFA a cambio le da la transmisión exclusiva de los partidos de fútbol por diez años. Fue el nacimiento de Fútbol para Todos. Fue la consagración del mayor concubinato entre fútbol y gobierno del que se tenga memoria. Por eso Don Julio, el que acaba de ser acusado por la justicia norteamericana de cobrar una coima de 15 millones de dólares, dice mirando a Cristina: » Este es el día mas importante de la historia de la AFA» y todos aplauden de pié. Incluso el Diego que siempre denunció a la FIFA como una multinacional de la corrupción, pero que le da dos besos en las mejillas al padrino que es el vice presidente de esa organización mafiosa y criminal desde hace 25 años y que además, no casualmente está a cargo de la «Comisión de Finanzas, Marketing y Televisión», es decir donde se reparte el botín, la parte mas jugosa de la estafa planetaria que manchó la pelota.
Aquel día fue realmente histórico. No solo porque se selló un pacto entre el grondonismo y el kirchnerismo que todavía sigue vigente, aún después de muertos Néstor y don Julio.
Cristina apeló a una metáfora que denigró a las víctimas de la dictadura cuando dijo eso de que » Tenían secuestrados los goles, como habían secuestrado a 30 mil argentinos». De inmediato, por aclamación y por unanimidad se resolvió llamar al campeonato » Torneo Néstor Carlos Kirchner».
Hoy queda claro que la gran mentira de Cristina fue que la publicidad privada iba a financiar esa movida y que la mitad de las ganancias iban a destinarse a potenciar los olvidados deportes amateur y olímpicos. Era una buena idea. Era una buena promesa. La realidad dice que los bolsillos de todos los argentinos subsidiamos a los clubes fundidos y a los dirigentes corruptos y que jamás fue un centavo a parar a los bolsillos de esos esforzados deportistas. El gobierno gastó fortunas incalculables y utilizó el fútbol como el mas formidable aparato de propaganda. Hay varias denuncias ante la justicia por eso. Todos coinciden en que si Grondona estuviera vivo, hoy estaría preso.
Pero don Julio estaba chocho. Su famoso anillo del dedo meñique que decía «Todo pasa» debería haberse transformado en un «Pasa de todo». La justicia norteamericana conmovió al mundo con sus denuncias rigurosas de mega corrupción globalizada pero nosotros, los argentinos, no nos sorprendimos demasiados. Lo sospechábamos desde un principio, podríamos decir con algo de tragicomedia, de la mano del Chapulín Colorado. En setiembre del 2011, Marcelo Araujo en plena transmisión de Boca vs Independiente dijo lo siguiente:» Nunca el fútbol argentino tuvo tanta representación en una de las multinacionales más importantes del mundo. El maneja las finanzas y dio la orden de pasarse del dólar al euro y crecieron fuertemente los depósitos. Grondona era y es el Kirchner de la FIFA» Daniel Arcucci que recordó esto, no comento si al relator después se le cayó la cara de vergüenza.
La presidenta, por ahora, guarda un prudente silencio. Muchos de sus amigos entraron en pánico porque la olla que se destapó es gigantesca y tiene un olor a podrido fenomenal. Le resumo la noticia : » Acusan de cobrar coimas por 15 millones de dólares al principal socio que tuvo el gobierno de Cristina en el fútbol de estos últimos 6 años». Si no es cierto lo que digo, que alguien lo desmienta. Los negociados del fútbol argentino con estafas millonarias, asociaciones ilícitas,
barras bravas criminales y narcos siempre fueron vox populi. Todo el mundo sabía lo que pasaba. Por eso Don Julio, pasó de Sarandi a Zurich, fue un zar, un emperador blindado, el patrón de la pelota. Se inició en plena dictadura y se hizo eterno. Pasaron 15 presidentes de la Nación y don Julio siguió allí atornillado, eterno, sentado en una montaña de dolares manchados de corrupción y sobornos. Nadie pudo con el. Abrazado a Videla en el comienzo y a Cristina en el final. Solo la muerte logró derrotarlo. A Don Corleone, lo sacaron la AFA con los pies para adelante como él quería y había vaticinado. Es Grondona también, un símbolo de lo que somos. Es también el ejemplo de la tolerancia que esta sociedad tiene con los militantes del «roban pero hacen». Es una vergüenza para todos. Don Julio no descansa en paz. El gobierno tampoco.