Hay algunas cosas que están bastante claras. Marcelo Hugo Tinelli es uno de los argentinos mas populares y con mayor nivel de influencia. La permanencia como conductor durante años y con altos niveles de rating y su desarrollo como empresario de medios, lo coloca siempre en el podio de las personas mas poderosas de este país. Hasta ahi, yo creo que hay coincidencia entre la inmensa mayoría de los televidentes que forman una amplia franja de simpatías y que dejan afuera a las dos veredas de la crítica extrema. A la izquierda la encarna Luis D’Elía y Hebe de Bonafini que ven a Tinelli como la encarnación del imperialismo norteamericano que fomenta productos televisivos para adormecer la conciencia crítica y revolucionaria. Lo acusan de frívolo, machista y sexista. En la vereda de la derecha por lo general se ubican sectores ultraconservadores de la iglesia católica que no soportan la escasa ropa, el lenguaje procaz y las nalgas y los pechos en primer plano. Vade retro, satanas, dicen mientras se persignan.
La mezcla de entretenimiento con la mejor producción nacional con humor, baile, chismes, deportes y figuras del espectáculo se convierte en pasión de multitudes. Tinelli tiene carisma de sobra y un olfato político que le permite siempre estar en el lugar adecuado. Por eso es tan difícil encasillarlo ideológicamente. Porque Marcelo hace años que milita en el tinellismo y en el Frente para el Minuto a Minuto y la facturación. Hace años que viene haciendo esto y no le fue nada mal.
A horas de su debut en la nueva versión del Bailando por un sueño produjo por los menos dos hechos que generan polémica caliente y debate prolongado: los elogios a Néstor y Cristina y la convocatoria para esta noche a los tres principales candidatos a presidente.
En sendos reportajes a Clarin y Perfil, Tinelli le dió una gran ayuda a Cristina Fernández de Kirchner en un momento tan especial, tan cerca y tan lejos de las elecciones. Dijo que ella «es una mujer muy popular, que puede ser cuestionada o no, que hizo muchas cosas buenas y algunas otras no tan buenas» y que » le gustó mas el primer gobierno que el segundo». Sobre la economía dijo que no hay bonanza pero que el país no está tan mal y que «Cristina es una muy buena presidenta con alto grado de aceptación» cercanos al 40%. También agradeció que la presidenta lo haya llamado el día que nació su hijo Lorenzo y agregó que le dijo a Máximo que Néstor Kirchner «fue una persona que valoré, respeté y quise mucho. Por eso el día que murió salió de mi ir a abrazar y besar a Cristina. Néstor para mi fue una persona muy cercana en todo. Traté de darle una mano en todo lo que pudiera porque me parecía un tipo muy generoso.». Obviamente está claro que yo no pienso lo mismo, es mas, pienso todo lo contrario y jamás pondría el calificativo de generoso detrás del apellido Kirchner. Yo usaría su antónimo, el de mezquino. Pero son miradas diversas y plurales. Tinelli también dijo que tiene una buena relación con Wado de Pedro de La Cámpora y con su jefe máximo, el hijo presidencial y dió por superado el incidente que tuvo con Jorge Capitanich cuando lo dejaron afuera del negocio de Fútbol para Todos.
Tinelli es un equilibrista de los negocios y el poder. Es socio de Cristobal López en Ideas del Sur y a su vez la principal estrella de canal 13 del grupo Clarín. Solo el es capaz de juntar la biblia y el calefón. Un empresario hiper K y una empresa muy atacada por los K. Nadie se quiere pelear con un hombre tan popular y todos temen sus comentarios mordaces y filosos.
La otra gran polémica es que muchos de los que critican a Cristina hoy van a poder ver que dos candidatos opositores como Mauricio Macri y Sergio Massa van a estar en el programa junto al oficialista mejor posicionado, Daniel Scioli. Insólitamente, los tres son amigos de Tinelli. Los tres tienen una gran relación personal con Marcelo desde hace tiempo. Es que los tres, en muchos aspectos, tiene trayectorias y pensamiento muy parecido aunque ahora estèn enfrentados y divididos por el apoyo y la oposición al kirchernismo. Lo cierto es que las tres personas que según las encuestas mas posibilidades tienen de suceder a Cristina en la presidencia estarán esta noche, participando de las bromas que les harán sus dobles e imitadores y de las chanzas y alguna chicana controlada que les tirará Tinelli para ponerle picante y rating al programa. Dicen que los tres van a ir con sus esposas. Hasta la sobria Margarita Stolbizer reclamó que no había sido invitada. Después cuando Marcelo le abrió las puertas por twitter, la diputada dijo que ese mundo no era su especialidad. Que ella quiere debatir y no bailar.
La mitad de la biblioteca se lamenta porque dice que de esta manera se bastardea la política y se la lleva al barro del entretenimiento a veces soez y que eso le quita seriedad a los presidenciables. La otra mitad dice que es un buen momento de romper el cerco de los programas políticos que solo mira la gente mas informada y llegar con sus ideas y seducciones a los sectores mas populares y mayoritarios que son los que finalmente deciden las elecciones. El debate esta abierto. Tinelli dirige la batuta para que los futuros presidentes bailen por el sueño de la Casa Rosada. Miles se expresarán en contra y miles a favor. No habrá ninguna urna, pero la elección comienza cuando Tinelli dice chau, chau, chauuuu.