Vargas Llosa de la Libertad – 27 de abril 2018

Si tuviéramos que asociar a Mario Vargas Llosa con una sola palabra, esa palabra sería libertad. No solamente porque es el nombre de su fundación, que en la Argentina preside Gerardo Bongiovanni, sino porque su lucha política siempre ha sido contra todo tipo de dictaduras y autoritarismo. Eso solo, más el genio literario que lo llevó a ser Premio Nobel, lo coloca en un altar de admiración. Pero lo que más me impacta de Vargas Llosa es su insobornable y feroz pelea por su propia libertad individual. No hablo solamente de condenar asesinos jurásicos como Hugo Chávez o Jorge Rafael Videla. Hablo de sus libertades personales. De permitirse a los 82 años ponerse de novio con una estrella del glamour como es la bellísima Isabel Preysler (la ex mujer de Julio Iglesias) y que le importe un comino lo que la gente comente. Dijo que su fórmula para disfrutar es tratar de que la muerte lo encuentre vivo. Que lo sorprenda lleno de proyectos, de ilusiones, de batallas, de amores y esperanzas. Jamás hay que entregarse mansamente a la muerte ni esperar sentado que la parca llegue. Eso habla de su amor a la vida y a la libertad. Pero como es un francotirador que no tiene patrones ni dogmas no tuvo problemas en tener varias definiciones políticamente incorrectas. Planteó que el Papa Francisco hasta ahora había sido pura retórica, con un discurso que busca simpatías pero que, de verdad, no había cambiado nada de la estructura de la iglesia y el Vaticano. Se puede estar de acuerdo o no con su pensamiento. Pero hay que tener coraje para meter los dedos en todas las llagas. Ni siquiera tuvo problemas en decir que mientras vivió en Londres descubrió que los ingleses son muy sensibles con los animales pero no tanto con los seres humanos. O de utilizar calientes escenas de sexo explícito para describir el clima de época del final de Fujimori y en muchos de sus grandes libros.
Esa libertad y ese combate contra todos los prejuicios, fanatismos y las pacaterías de catedrales contrasta como la luz contra la oscuridad de muchos de sus enemigos que no le llegan ni al tobillo.
Recuerdo que en 2011, ocurrió algo que me dio una profunda vergüenza ajena.
Le cuento primero los hechos puros y duros porque… no se pueden creer. Escuche, por favor: una cronista de televisión, le hizo una entrevista a la diputada kirchnerista Diana Conti.
– ¿Leyó algo de Mario Vargas Llosa?, fue una de las preguntas.
– Las venas abiertas de América Latina, contestó la dama, metiendo la pata hasta el caracú. Pero no conforme con semejante papelón avanzó rauda hacia el ridículo: “Y después, como me pareció un traidor, dejé de leerlo”, sentenció con tono revolucionario. Al final, con cierto pudor, Diana Conti, salió rápidamente de la escena, y dijo una primera verdad: “Entonces no leí nada”.
La ex diputada que encima se ha manifestado orgullosa de ser estalinista o de soñar con una Cristina eterna y que elogió a Hugo Chávez en varias oportunidades ni siquiera tuvo en cuenta el regalo que el bolivariano le hizo al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama la primera vez que lo vió en una cumbre americana: el libro “Las venas abiertas de América Latina”, el clásico de Eduardo Galeano.
Anoche, unos fascistas de izquierda, en la apertura de la feria, no dejaron hablar a los ministros de Cultura elegidos por un presidente democrático.
Pero por aquellos tiempos cólera, un grupo de intelectuales kirchneristas quiso evitar que Mario Vargas Llosa, inaugurara a Feria del Libro con su discurso. El que primero levantó la bandera de la censura fue Horacio González que es sociólogo, docente, integrante de Carta Abierta y en ese momento era director de la Biblioteca Nacional. González les envió un mail a los organizadores donde acusaba Vargas Llosa de ser “un mesiánico autoritario que expresa a la derecha más agresiva y un militante que no deja de atacar a los gobiernos populares” de la región.
Fue otro momento de intensa vergüenza ajena. Era la primera vez que un premio Nobel y encima latinoamericano, iba a abrir nuestra querida Feria del Libro.
El talentoso peruano recordó amargamente aquel trago amargo. “En algún momento soñé con vivir un tiempo en Buenos Aires. Pero tengo un triste recuerdo de las últimas veces que fui. Un grupo de escritores encabezados por el director de la Biblioteca Nacional me quiso prohibir que hablara por mis ideas políticas. ¡Escritores! ¡El director de la biblioteca en donde estuvo Borges!”, dijo con asombro, Vargas Llosa. Parecen salidos de la Inquisición. Insisto con el concepto: fachos de izquierda.
Con la precisión de un cirujano, Vargas Llosa hizo un análisis de los K: “Era un índice de ceguera ideológica que había cundido en la Argentina y que empobreció el país además de enconarlo. Venezuela es un país en extinción y el kirchnerismo quiso llevar a ese lugar a la Argentina”.
No quiero ni acordarme de su paso por Rosario, cuando un grupo de vándalos auto titulados militantes K atacaron a pedradas la camioneta en la que se desplazaba Vargas Llosa. Daban ganas de escuchar a Jesús diciendo: “Padre, perdónalos, no saben lo que hacen». Seguramente, leyeron tantos libros como Diana Conti.
Vargas Llosa utiliza una figura genial para definir los últimos 12 años de autoritarismo de estado: “Con los Kirchner el país estaba embotellado. Pero el populismo está en retirada en América Latina y tengo motivos para ser optimista. La Argentina me inspira mucha ilusión. La democracia está empezando a funcionar otra vez”.
Mario Vargas Llosa es un combatiente a favor de todas las libertades en su máxima expresión y está en contra de todas las censuras y dictaduras. Desde las de la izquierda stalinista como la de la dinastía Castro en Cuba hasta las de la derecha fascista como las de Pinochet en Chile.
No me gustan las posturas sectarias, militantistas, enfermas de ideologitis que son capaces de apoyar gobiernos corruptos y patoteros como vimos de sobra durante el kirchnerato. Es verdad que Vargas Llosa fue un duro crítico del matrimonio Kirchner. Eso lo hace más interesante todavía. Si el intelectual no tiene una cuota de provocación a contra corriente suele convertirse en un funcionario del montón que apela a la obsecuencia para mantener sus privilegios. El gran escritor peruano dijo que Trump es “populista, demagogo e inculto”.
Los que desprecian desde el kirchnerismo a Vargas Llosa por ser un neoliberal no deberían olvidar que Carlos Menem que fue el ícono más grande que tuvo este pensamiento en la Argentina a la que gobernó durante una década, fue compañero de boleta electoral del matrimonio Kirchner en siete ocasiones. ¿Escuchó? No en una ocasión… en siete. Néstor lo elogió como el mejor presidente de la historia. ¿Se acuerda?
Para aportar otra mirada vale la pena escuchar lo que dijo Joaquín Sabina sobre Vargas Llosa: “Me alegré mucho con su Nobel; es un magnifico escritor. Soy amigo de él, no soy sectario y no les pido carnet a mis amigos. Mis amigos son de izquierda, pero no tienen la obligación de serlo. Me enfado con mis amigos cuando son sectarios y dicen que él es de derechas. Pero los progres deberían leer sus libros”. Alguno, aunque sea uno de sus 59 libros.
Esto es lo que dijo Joaquín Sabina sobre Vargas Llosa. Y solo un fanático podría acusarlo de derechista.
Vargas Llosa desprecia por igual a los carniceros que industrializaron la muerte tanto en nombre de Hitler como de Stalin. Para que no queden dudas hay que decir que la dictadura de Videla lo censuró y por decreto de un general genocida ignorante llamado Albano Harguindeguy prohibió la circulación de su emblemático libro “La tía Julia y el escribidor”. Vargas Llosa contó que guarda aquel texto oscurantista y medieval y todavía no entiende lo que quiere decir.
Además, Vargas Llosa en el plano de los derechos individuales y la cultura es casi un anarquista. Dinamita todos los dogmas. Abre todas las cabezas. Francotira ideas para provocar e incomodar a los pensadores perezosos. Está a favor del matrimonio igualitario, del aborto, defiende a rajatabla los derechos humanos. Mario Vargas Llosa es un hombre libre en el más amplio sentido de la palabra. Está entre nosotros. Brindo por eso.

Tormenta sobre los K – 26 de abril 2018

Hay una tormenta de malas noticias que se está abatiendo sobre Cristina y sus cómplices. Todos los días la justicia avanza en muchas de las causas que desnudan al gobierno que más delitos cometió desde el estado en democracia. Un saqueo organizado y liderado por Cristina.
La justicia no se rinde. A pesar de sus idas y vueltas, de su desprestigio, hay magistrados que honran su puesto y trabajan buscando verdad, justicia y condena para que Nunca Más permitamos que una banda de ladrones se apodere del estado como ocurrió durante los 12 años del cártel de los Kirchner.
Lázaro Báez seguirá en prisión preventiva un año más.
Ricardo Jaime continuará en un calabozo porque le denegaron la detención domiciliaria.
Julio de Vido sigue en la cárcel. Como le corresponde al gerente de los negociados sucios de Cristina y Néstor.
Su cuñado el de la mafia de los contrabandistas de la Aduana, el Mono Miniccelli, también está entre rejas.
José López, también aunque no se entiende como todavía no tiene una condena firme. Más pruebas que el revoleo de 9 palos verdes a un convento, imposible.
A Fernando Esteche le negaron la excarcelación por sus antecedentes. Ya estuvo condenado y preso por incendiar la casa de Neuquen en Capital, cuando era líder de Quebracho. Ahora es un enemigo de Quebracho cuyos nuevos líderes lo quisieron asesinar a puñaladas. Discuten fuerte los muchachos. ¿Por ideología, por la patria o por los dólares que les mandan del exterior?
Víctor Manzanares, el contador de los pingüinos en jefe está cada vez más enojado y dispuesto a hablar. No quiere seguir en la cárcel. Dice que no se robó un peso pero fue el que dibujó y malversó los libros contables y las declaraciones patrimoniales para ocultar las estafas de Cristina y Máximo.
Cristina está cercada por tantos procesamientos y por la cantidad de pruebas que hay en todas las causas. Procesamientos, enriquecimiento ilícito, jefa de una asociación ilícita, coimas y lavado son las acusaciones más comunes. Pero políticamente también exhibe su debilidad conceptual, su falta de muñeca y su sectarismo serial. Ayer puso a votación una moción para que la reforma del Código Procesal volviera a comisión. El senado le dio una paliza de votos. Perdió 44 a 15 en una exhibición de debilidad que no debe hacerse. Eso es el abc de la política.
Agustín Rossi, perdedor eterno de elecciones en Santa Fé dijo que este es un gobierno que está más sucio que los baños de Retiro y que Macri es un contrabandista. Es insólito que haya esgrimido estos argumentos con la ausencia absoluta de autoridad moral que le da que medio gabinete de Cristina está preso y que pronto van a condenar a una gran cantidad de funcionarios del gobierno no más sucio, más corrupto desde la recuperación de las instituciones.
Pero hay más malas noticias para este boletín.
La justicia en lo Penal Económico exigió que se levante el secreto fiscal, bancario y bursátil de Hugo Moyano y Patricio Farcuh, dos buenos muchachos que fundieron a OCA, no pagaron los impuestos y realizaron operaciones sospechosas de lavado entre el gremio y la empresa. Acá también se cierra el círculo sobre los Moyano.
Amado Boudou, el malandra de estado tiene sobre su cabeza un juicio oral donde el arrepentido Alejandro Vandenbroele confirmó todo lo que los periodistas de investigación independientes revelaron en su momento.
Aquí hay un emblema de la impunidad que también quedó fuertemente acusado. Hablo de Ricardo Echegaray.
Pero hay que sumar a Cristóbal López por supuesto. El concubinato entre Cristóbal y Echegaray fue una maquina corrupta de robarle dinero al pueblo.
Hay dos novedades terribles, demoledoras para ellos.
Por un lado se desarmó el tribunal que liberó al ex zar del juego y su socio y que le cambió la carátula para convertir a Echegaray de cómplice de la apropiación de fondos de todos los argentinos en una víctima de una simple evasión tributaria.
Esos jueces impresentables y sospechados de corruptos decidieron salir de la escena del crimen. Por algo el mismísimo Consejo de la Magistratura y la Corte Suprema abrieron sendas investigaciones sobre ellos.
Eduardo Farah pidió su traslado a otro fuero y se lo concedieron. Y Jorge Ballestero solicitó una licencia por enfermedad que se va a transformar en pocos días en su jubilación. Esa dupla tenebrosa huyó de sus puestos y dejó acéfalo el organismo que integraban.
Los benefactores de Cristóbal y Echegaray ya no estarán. Pero esto no es todo. Hay algo mucho más grave todavía. Raúl Plee, el fiscal ante la Cámara de Casación exigió que metan en la cárcel nuevamente a Cristóbal y su socio Fabián de Souza y la prisión preventiva para Ricardo Echegaray. Plee también reclama que se vuelva a la carátula original del expediente y por lo tanto la causa se mantenga en el fuero federal. También el fiscal pide que estos muchachos respondan con su patrimonio por los 17 mil millones de pesos que nos robaron a todos los argentinos.
Esto es gravísimo y hay que seguirlo muy de cerca y con una lupa.
Le explico porque. La Cámara de Casación debe resolver esto en un plazo máximo de 5 días hábiles. Los jueces Ana María Figueroa de militancia kirchnerista y sus pares de prestigio como Eduardo Riggi y Gustavo Hornos podrían disponer antes del martes que viene que Cristóbal, De Souza vuelvan al penal de Ezeiza y que Echegaray también sea castigado con prisión preventiva. Esto sería un mazazo sobre la corrupción y la impunidad K. Sería un soplo de aire fresco para la justicia que Cristóbal y Echegaray compartan un pabellón en un establecimiento carcelario.
Plee fue en el mismo sentido que el fiscal general ante la Cámara de Casación, Germán Moldes que pidió que todos sean encarcelados.
Le recuerdo que Casación es el máximo tribunal penal de la Argentina.
Y la Oficina Anticorrupción liderada por Laura Alonso, también hizo su aporte en otra causa contra Echegaray, entre otros. Le pidió al juez Ariel Lijo que procese al ex titular de la AFIP en el marco de la causa que se conoce como Ciccone 2. Tiene que ver con el financiamiento para la compra de la fábrica de billetes y de boletas electorales de Cristina. Vandenbroele dijo que Echegaray tuvo un rol determinante en todo esto. Figura en el expediente.
Echegaray está acusado de encabezar una asociación ilícita para enriquecerse con una red de encubrimiento y violación del secreto fiscal para castigar opositores. Fue una pieza clave en los delitos de Cristóbal López, Lázaro Báez, Ciccone y en denuncias falsas como la que se hizo contra Alfonso Prat Gay.
Ninguno de esos delitos hubiera sido posible sin la orden de Cristina, la autora intelectual y de Echegaray, el autor material.
La actual AFIP está acusando con pruebas y evidencia a Echegaray. En dos palabras: Dicen que Echegaray cobraba coimas para mirar para otro lado y favorecer el accionar de los malandras de estado. En el caso Lázaro Báez y la usina de facturas truchas instalada en Bahía Blanca, se sintió tan impune el jefe de la AFIP de entonces, que cerró la delegación en Bahía y dejó en la calle a todos para poder controlar que nadie controlara.
A Cristóbal le dio más de 100 planes de facilidades que Cristobal nunca cumplió. ¿Escuchó bien? 100 planes de cómodas cuotas, con un interés bajísimo, regalado, para pagar la fortuna que le debía al estado en el caso Oil Combustibles y otras empresas y Cristóbal, no pagó nunca. Se guardó esa plata sucia en su sucio bolsillo o la utilizó para comprar otras empresas y medios de comunicación a los que le puso la camiseta de Cristina y Víctor Hugo Morales que ahora vuelve a Cristina 5 Néstor.
Esta denuncia contra Echegaray no la hizo un don nadie. La hizo Jaime Mecikovsky, funcionario de alto rango de la AFIP de entonces y de la actual.
Tal vez por eso otro delincuente, pero más marginal, como Leonardo Fariña definió a Echegaray como “un extorsionador serial que se llevaba el 15% de cada factura trucha que dejaba pasar”. Aunque parezca mentira y producto de nuestras burocracias tan temidas, Ricardo Echegaray sigue cobrando su sueldo de la AFIP y está en comisión en el Congreso de la Nación.
En todos los casos emblemáticos está Echegaray. En todos los casos aparece Cristina como la comandante en jefe. Todo se hizo por orden de Cristina. Nadie podía hacer nada sin su aprobación. Concentró el poder y concentró la corrupción, el autoritarismo y la impunidad. Pero hoy, la tormenta de malas noticias, puede dar vuelta la historia. Para que haya juicio y castigo. De una vez y para siempre.

El ejemplo de Magdalena y Graciela – 25 de abril 2018

Ayer hablamos con Magdalena un ratito por la radio y yo lo hice en privado con Graciela. Ayer, ambas fueron distinguidas con el premio “Julio César Strassera”, el padre del “Nunca Más” junto a Raúl Alfonsín y Ernesto Sábato. Pocas veces una distinción es tan justa y pocas veces el galardón tiene un nombre tan adecuado.
Porque Magdalena Ruiz Guiñazú y Graciela Fernández Meijide son dos mujeres maravillosas, dos ejemplos de vida, ética, democracia, honestidad y dignidad. Magdalena y Graciela son dos monumentos en vida a los que nunca vamos a terminar de agradecerles tanto coraje y lucidez para enfrentar a los dictadores más atroces, al terrorismo de estado, para sentarlos en el banquillo de los acusados y juzgarlos bajo el imperio de la ley y la defensa permanente que han hecho a lo largo de toda su juventud acumulada de la libertad y los derechos humanos.
Magda y Graciela son dos faros. Dos pilares del país que todavía tenemos que construir. Jamás ninguna apeló al revanchismo autoritario o a la justicia por mano propia ni al resentimiento. No quiero hacer comparaciones injustas pero políticamente hay que llamar a las cosas por su nombre: son casi la contracara luminosa del odio y el patoterismo kirchnerista que destila Hebe de Bonafini, por ejemplo.
Hebe carece de otros valores fundamentales como el ser agradecido. Cuando nadie la entrevistaba por temor a los militares, fue Magdalena la que le abrió las puertas de su micrófono para que pudiera expresarse. Eso ocurría mientras los Kirchner que Hebe tanto adora, en esos momentos, estaban bajo la cama, haciendo dinero en forma usuraria en lugar de defender presos o presentar habeas corpus por los desaparecidos. Sin embargo, para Hebe hoy Néstor y Cristina son dioses. Y Magdalena y Graciela son dos gorilas oligarcas.
No hacía falta un reconocimiento del Senado de la Nación como el que tuvieron ayer. Pero sirve para recordar la estatura moral e intelectual de Magdalena, Graciela y el resto de los integrantes de la Conadep que hicieron un gran aporte a la memoria colectiva a la búsqueda de la verdad, justicia y condena, en definitiva, a la patria.
Magdalena Ruiz Guiñazú es la flor más bella de nuestro maravilloso oficio. Magdalena es la mujer que más alto llegó y que mejor representa a los periodistas argentinos. Por suerte está con nosotros. Es la sacerdotisa de este templo de la noticia llamado Radio Mitre. Magda juega para nuestro equipo con la camiseta número 10 de esta selección nacional del periodismo. Jugamos con ventaja. Y se la ve todos los días alegre y plena. Radiante. Parece que logró la felicidad de leer los diarios en la cama, menos los sábados donde rompe todos los records de audiencia.
Pero hasta hace muy poco tiempo, ella, tempranísimo, producía el rito sagrado: miles y miles de argentinos encendían la radio de lunes a viernes para escucharla. Fue un clásico de nuestro país. Durante más de un cuarto de siglo, Magdalena Ruiz Guiñazú se convertía en un parlante de masas que despertaba a los ciudadanos dormidos, en todo el sentido de la palabra. Ella es capaz de navegar en todos los mares de las relaciones humanas. Desde la charla distendida, amable, con intenciones didácticas apostando al rol formador de los medios, hasta la discusión apasionada con un ministro poderoso al que no le permite que diga mentiras. Yo intentaría resumir su carrera en pocas palabras: Magdalena no se calla. Ante nada y ante nadie. Magdalena no se vende. A esta altura es la mejor periodista argentina, la más creíble, la que tiene una trayectoria impecable para mostrar.
Ella dice que la radio es el ring side de la vida. Es la posibilidad de no perderse nada de lo humano. De poner el cuerpo aún en los momentos más difíciles, cuando pudo denunciar atrocidades en la cara de los dictadores.
Fue atacada con una farsa de juicio en una plaza y con afiches anónimos fogoneados por el gobierno de Néstor, despreciables actos donde se llamó a escupir fotos de periodistas. Ni Mussolini hubiera resucitado mejor los linchamientos a las voces críticas.
¿Qué más decir de Magda? De los golpes duros que le dio la vida en lo personal. De la utilización de la ironía como arma de destrucción masiva.
Magdalena es un nombre de origen hebreo que significa: “La magnífica habitante del Torreón”. Hasta eso la marcó en su trabajo. La observación, la curiosidad es el principal motor que tenemos. Magdalena es la reina madre de todos los periodistas. Es nuestra pachamama. Magdalena, flor y mujer. Magdalena coraje, ícono del periodismo que no se calla ni se vende, espejo para los estudiantes, bien vale recurrir al título de Martha Mercader para nombrarla: Magdalena Mucha Mujer y está todo dicho. Magdalena, la flor más bella.
Graciela Fernández Meijide no se queda atrás en sus méritos. Milita con la energía de una adolescente. Es inteligente, coqueta e incansable.
Todos le dicen simplemente Graciela. Su historia personal es un poco la historia de esta Argentina con sus dolores y alaridos más profundos y sus alegrías más fugaces. Muchas veces las arrugas de su cara representaron un país cansado de vivir espasmódicamente, sin planificación y con un grado de infantilismo que asusta. En tiempos de cirugías estéticas por millones, de urnas llenas de botox y de siliconas mentirosas, sus ojeras son medallas que la vida le colgó por haber pasado por tantos túneles y por haber sufrido tanto. Hace algo más de 40 años, en una madrugada desgarradora que no olvidará jamás. Cinco civiles armados que llegaron en tres autos secuestraron a su hijo Pablo que estaba en el quinto año del secundario y nunca había militado en política ni tenía actividad gremial. Pablito Fernández Meijide tenía 17 años y no apareció nunca más. Le repito… Pablito Fernández Meijide no apareció nunca más. En su casa quedó una mochila que todavía tenía tierra de Bariloche, una bolsa de dormir, una pecera refulgente de peces de colores, una máquina de fotos que adoraba, un perro pastor ovejero que aullaba presintiendo todo y un tremendo agujero negro que se instaló en el corazón de la familia para siempre. A partir de ese momento lo buscaron las 24 horas del día por cielo y tierra. Por las noches, Graciela le hablaba a la oscuridad y creía que Pablito la escuchaba. Entonces se abrazaba a la almohada y le decía:” Pablo, Pablito, esto va a pasar, vos sos joven y esto va a pasar. Pablito, viví, aguanta, mantenete con vida, aguanta”.
Le hablaba a una foto en la mesita de luz, a esa misma foto que después convirtió en pancarta y llevó a todas las movilizaciones para pedir aparición con vida y castigo a los culpables. Porque resultaba indispensable.
Ahí, parió a la dirigente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos. Supo y pudo encontrar el equilibrio necesario para mantener viva la llama de la memoria de pablo sin quemarse en el fuego del odio, el resentimiento y la venganza.
Graciela siempre apuesta al consenso, a debatir con honestidad intelectual y la cabeza abierta y es difícil que se le escape alguna agresión verbal.
Graciela no se rinde.
Pero ya está absolutamente amortizada desde el día que perdió lo más importante que puede perder un ser humano: a su hijo. Lo demás es historia que anda. Ayer fueron reconocidas por el Senado de la Nación. Magdalena y Graciela son dos mujeres gigantes con estaturas de mujer.