La Mora del tango – 15 de enero 2019

El sábado compartí la cena televisada de Mirtha Legrand con Mora Godoy. Ella se acordó enseguida que hoy tenía que venir a este programa de radio Mitre y de una columna que escribí en su momento con motivo de su espectáculo “Chantecler”. “Repartí ese texto por todos lados”, me dijo y yo le prometí repetirla. Pero esa noche, Mora reveló uno de sus mayores secretos. Dijo que había sido acosada por un viejo tanguero famoso al que no quiso identificar. Como ella no accedió a sus pretensiones, la echó del ballet. Un tipo que demostró ser una basura moral. Mora estuvo un año sin bailar y el tango casi pierde a su bailarina insuperable. Me impactó una vez más la personalidad y el coraje de Mora. Es una mujer que se fabricó a sí misma. Nació en La Plata pero se crió entre los conventillos y los colores de Quinquela en La Boca. Y eso marcó su vuelo popular. Amaba tanto el baile que desde que era una niña se sacrificaba como pocas. A las 6 de la mañana iba al Teatro Colón, después al colegio y enseguida a perfeccionarse con la primera bailarina Olga Ferri. Nada le fue fácil. A todo le puso ovarios para apretar los dientes y seguir. Durante toda la etapa del Colón, solo tuvo una mallita que lavaba prolijamente todas las noches y se la volvía a poner por las mañanas. Por eso tenía que secarla en la estufa. A los once años se fue a vivir con su abuela Lía para estar a tres cuadras del Colón. La burocracia y el sindicalismo mal entendido la obligaron a emigrar de esa fábrica de arte.
Mora viajó 17 veces a China para hacer su show tanguero. Abrió un mercado colosal. Y una fuente de trabajo y de exportación no tradicional. Por eso eligió bailar con Xi Jinping en el G-20. Ya había estremecido con sus movimientos a Barack Obama. Es Mora de los presidentes. En el G-20 del Colón, levantó ovaciones de todos los jefes y jefas de estado. De Estados Unidos a China no hay guerra comercial si se trata del tango. Ella ya recorrió el mundo con su talento y perseverancia. Es coreógrafa y empresaria. Apuesta su capital y su esfuerzo casi sin ayuda de nadie.
Mora no se privó de nada. Fue tapa de Play Boy porque tenía y tiene con que, participó en el programa de Marcelo Tinelli, batió el record Guinnes de baile en altura, en los 65 metros del Obelisco y hasta estudió tres años de Ciencias Políticas.
La mora es una pequeña gran fruta. La canción dice que “La mora negra pinta de tinto mi tentación/ y no hallo nada para borrarla del corazón./
Vives cautiva como la mora de su sabor
blanca en la mano, miel en la boca te tengo yo.
Suele cantarlo Soledad pero no es la única: “La mora blanca, la mora negra
una me quiere, la otra me deja
pero ninguna de mí se aleja
y poco a poco me vuelvo loco de tanto amor.
Ahora lo prometido: repito aquel comentario de esa obra inolvidable:
Envidio el talento de Enrique Cadícamo que supo definir en tres pinceladas aquel mítico cabaret de nuestra identidad nacional:
“En las noches bravas que el tango era un rito, vibraba la sala con ritmo nervioso, porque en ese entonces estaba Juancito tallando en su orquesta su estilo famoso. / Ya no queda nada y aquello no existe, ni tus bailarines ni tu varieté.
Te veo muy triste pasar silencioso,
Príncipe cubano frente al Chantecler”
Aquel templo glorioso y pecaminoso, mezcla del lujo de Paris y el arrabal de Pompeya fue demolido en 1962. Sin embargo la magia de Mora Godoy supo reconstruirlo en el Complejo Teatral de Buenos Aires. A metros del Obelisco, como corresponde, resurgió de sus cenizas para recuperar la historia y hacernos felices con la máxima belleza de ese baile canyengue. Horacio Godoy, el hermano de Mora, es el más grande milonguero que vi en mi vida, conocido como Pebete Godoy es capaz de fundar la belleza en una baldosa y encima, verbalizarlo. Dice que el tango hoy cumple una función social y hace las veces de club de barrio, porque la gente se toca, y entonces hay menos facebook y más cuerpo a cuerpo. Pebete baila como si jugara al fútbol con la camiseta de Maradona. La pisa, amaga, hace como que va pero se queda, engaña y le saca chispas de arte a la viruta. Se desplaza con sutileza, la tiene atada al botín. Levanta las tribunas sin patear al arco. Se siente un heredero del empedrado de Villa Urquiza que hizo delirar al público en Hong Kong, Estambul o Chicago. En esta obra musical extraordinaria que algunos llaman “ballet argumental”, Pebete hace el personaje de Angel, al que apodaron el Príncipe cubano por su origen africano y del que habla Cadícamo en su poesía urbana. Ese presentador del cabaret, es el que bautizó como “El Rey del compás” a Juan D’Arienzo que se quedó 20 años con su orquesta cambiando el ritmo y metiendo fuego a las melodías más melancólicas.
Mora Godoy es el obelisco del tango. El eje sobre el que gira el espectáculo. Sobre el planeta, no hay bailarina de tango que la supere. Deslumbró en el mismísimo Broadway con su “Tanguera” y hace 10 años que viene asombrando al mundo con la bandera del corte y la quebrada. Se la veía feliz el viernes después del debut. Dijo que soñaba con algo semejante. Con hacer en Buenos Aires una exhibición de nivel internacional que nos represente. Y si es posible que se quede a vivir sobre el escenario. Los turistas de todo el mundo pueden venir a verla en su casa. Y los argentinos no tienen excusa para no verla. Mora hizo de todo. De ella fue la idea, el guión y la dirección coreográfica. Pero cuando baja las escaleras como Rithana, bella como una pantera, juega su amor apasionado a dos puntas y de paso administra el cabaret. Cuando Mora Godoy baila todos los sentidos se suben a la cabeza. Del Colón al piringundín te emborracha con sus piernas aladas. El tango se transforma en entrevero, entre piernas, y en el más bello juego de seducción. No casualmente Mora bailó en exclusiva para los Rolling Stones y con la orquesta del maestro Daniel Barenboim. “Chantecler Tango” es mucho más que un espectacular espectáculo. No se trata de fuegos artificiales, ni de artilugios acrobáticos, es una hoguera hecha danza. Desfilan todos los personajes de los años 40 en Buenos Aires. Los muchachos de avería, los ladrones de civil y de uniforme, los galanes de barrio, los saques de cocaína y el rubio champagne en las miradas. La música de Gerardo Gardelín le hace honor a la historia porque don Carlos Gardel era un habitué del Chantecler. El morocho del abasto llegaba de madrugada a la calle Paraná 440. Dejaba el funyi en el perchero y corría la cortina del palco para entregarse a los brazos de alguna bataclana. Era de carne y hueso. Aún no era de bronce, pero ya sonreía. Esa atmósfera que transporta la melodía se corporiza en el vestuario de Cecilia Monti. La música, las pilchas y los cuerpos de más de 30 artistas viajan el mismo viaje. Flotan en una misma leyenda. Es una crónica bailada de la fundación mítica de aquel Buenos Aires. Un lujo industria nacional que antes se exportaba y hoy lo tenemos a la vuelta de la esquina. En la calle Corrientes. Como si el Chantecler hubiera resucitado entre fantasmas. Como si nuestra identidad nacional bailara un tango. Ni con la mora blanca ni con la mora negra. Con la Mora Godoy. La mora del tango.

El Puma volvió a rugir – 14 de enero 2019

José Luis Rodríguez, más conocido como “El Puma” volvió a rugir con toda su fuerza. Hoy cumple 76 años y los va a festejar en la casa de Gloria Stefan junto a sus seres más queridos. Por eso estamos celebrando su primer nacimiento cuando el 14 de enero de 1943 fue parido por Ana. El dice que volvió a nacer dos veces más: a los 33 años cuando descubrió su amor por Cristo y se sumó a la Iglesia Protestante y el 17 de diciembre de 2017 cuando recibió un doble trasplante de pulmón y pudo volver a respirar el aire ambiente. Mi impresión es que al Puma Rodríguez, todavía le falta nacer una vez más: será el día en que pise de nuevo los escenarios y nos cautive nuevamente con su carisma y esa voz de tenor dramático que tiene.
Yo tengo el privilegio de poder cantar con fundamentos, igual que Sandro que ese es mi amigo el Puma. Porque tuvo la generosidad de invitarme a compartir el último “Día de Acción de Gracias” que pasó antes de ser trasplantado. Me permitió ingresar en su mundo familiar más íntimo. Y conocí a su cuñado, a su bella y generosa esposa Carolina Pérez, a su hija Génesis y a dos de sus mejores amigos venezolanos, dueños de medios de comunicación que fueron expropiados por el chavismo. Comimos exquisiteces, y en honor a mi condición de judío, el Puma leyó una oración al rey David que estremece por lo profunda y por su colosal vuelo literario.
El Puma, aquella noche, respiraba con mucha dificultad el oxígeno que le proporcionaba a través de unas mangueritas de plástico “una bombona”, como ellos llaman al tubo que arrastraba con rueditas de aquí para allá. En ese momento, el Puma tenía la cabeza abierta de su talento pero su físico era el de un nene de tres años. No se podía ni vestir solo. La silenciosa y traicionera fibrosis quística le había deteriorado su cuerpo y había cercenado gran parte de su vida cotidiana. Todos brindamos por nuestras patrias y nuestros seres queridos. Y por la libertad que es el principal oxígeno de los pueblos. Nos dimos un abrazo duradero y por supuesto le desee lo que ahora le deseo: que vuelva a cantar que es lo que lo hace feliz y hace feliz a la gente que lo admira.
Siempre estuvimos en contacto. Mi hijo Diego y yo admiramos mucho al Puma. Y él dijo varias veces que mientras estuvo en Argentina se hizo adicto a “Los Leuco” y a mis columnas de esta querida radio Mitre. Hoy la columna está dedicada a él. A su dimensión de artista y a su coraje cívico de ciudadano. Porque compartimos el rechazo visceral a todo tipo de autoritarismo y de violación a los derechos humanos. Despreciamos las dictaduras de derecha y de izquierda. El Puma mamó ese amor por la democracia desde la cuna. Ana su madre, el gran amor de su vida, no sabía leer ni escribir. Aprendió de grande para leer la biblia y militar en política. La dictadura feroz de Marcos Pérez Jiménez la encarceló, la torturó y la obligó al exilio. Ella escapó a Ecuador para salvar su vida junto a dos de sus hijos más chicos. El más pequeño de los once hijos era José Luis que vio a su madre llorar el destierro pero no aflojar en la lucha. Cuando pudieron regresar al barrio de Santa Rosalía de Caracas, el cachorro de Puma ingresó al secundario donde se recibió de técnico electricista.
Su padre, un comerciante español, murió cuando él tenía apenas 6 añitos y por eso tuvo que salir muy tempranamente a la calle, a trabajar de lustrabotas.
Pero tenía destino de cantor. De juglar. De a poco construyó una carrera que lo llevó a la cima de la canción hispano parlante a puro bolero, balada, merengue, cha cha cha y pop latino.
Empezó entonando emocionado en los actos escolares, en las serenatas de la seducción romántica, en los villancicos silvestres del vecindario. La pobreza lo perseguía de cerca. Pero nunca abandonó su sueño. Los discos fueron vendiendo cada vez más, las telenovelas convocando mayor audiencia, los festivales lo invitaban como figura. Saltó a España de la mano de Manuel Alejandro. A México con Lucho Gatica. A Brasil, a la Argentina de la mano de Héctor Maselli y en estos tiempos de Rubén Carrá, nuestro querido Banana.
Actuó en los lugares más codiciados y con los artistas más brillantes. En Miami hizo un Teletón con Jerry Lewis, grabó “Torero” a dúo con Julio Iglesias y antes de la operación, su amigo Ricardo Montaner le produjo un disco homenaje en el que cantaron desde Chayenne hasta Soledad pasando por Axel y Carlos Rivera. El Puma cantó sentado, con la manguerita salvadora al lado y tuvo que hacer un esfuerzo descomunal porque sus pulmones ya estaban estrujados. Fue un parto. Le decía a Montaner:
“apurate que no llego a grabar. Siento que me muero”.
En 1988 apoyó la reelección de Carlos Andrés Pérez, un adeco, un socialdemócrata amigo de Alfonsín. Aquí fue jurado de La voz Argentina por Telefé en el 2012 y con su simpatía y sensibilidad, terminó de ganarse el corazón de los argentinos.
Un día maldito en pleno concierto se dio cuenta que le faltó aire para llegar a la última nota. Después le confesó a Jaime Bayly que tenía esa enfermedad incurable que te lleva a la tumba. Intentó una terapia con células madres pero fracasó.
Finalmente decidió someterse al trasplante. El que espera desespera. Y el Puma desesperó pero se mantuvo firme en sus ejercicios, en su comida y medicina con la ayuda de su fé. A todo el mundo que lo saludaba, le deseaba bendiciones. Se hizo más creyente todavía. Fue una vez al quirófano de madrugada pero finalmente esos pulmones que llegaron no eran compatibles y tuvo que volver con la esperanza más frágil. Hasta que una madrugada el médico argentino Nicolás Brozzi le dijo: “Ahora sí, vení ya”. Brozzi nació en Chubut, a los 23 años se recibió con medalla de honor en medicina de la UBA, fue residente del hospital Italiano y del hospital de Ohio donde se formó su admirado Favaloro. Hoy trabaja con el doctor Matthias Loebe en el departamento de trasplante de Jackson Memorial de Miami.
La intervención quirúrgica fue sumamente exitosa. Siete médicos dieron buen combate durante horas. Y el día que el Puma abandonó el sanatorio dio una conferencia de prensa donde nos hizo llorar a todos por el desgarro de su agradecimiento. Contó que le pedía a Dios que le regalara unos meses más. “No me quiero ir así”, rezaba por las noches su deseo. Después, el más grande de la historia de la televisión latinoamericana, Don Francisco le mostró en su programa un video de archivo donde un pumita joven y potente cantaba con su madre en el piano. Y regresaron las lágrimas. Pidió disculpas: “Me volví un llorón empedernido”. El día que salió de la terapia intensiva dijo: “Estoy de vuelta. Ya no tengo la vida pendiente de un hilo”. Mil veces reflexionó sobre el valor de la familia, el amor, el trabajo y la vida en democracia y confirmó que la vanidad y el orgullo eran dos objetos para tirar a la basura.
Ahora está estudiando música y canto. Reeducando su voz con clases de foniatría y rehabilitando su físico y aprendiendo nuevamente a respirar. En abril o mayo quiere salir de gira y dar a luz su cuarto y definitivo nacimiento. Por ahora grita con toda su voz que su pueblo clama por alimentos, medicina, por la libertad de los presos y por el final de la dictadura narco militar de Nicolás Maduro.
Eso también nos une. El deseo de ver una América Latina sin tiranos que conspiren contra el progreso de los ciudadanos. Que no haya ni censuras, ni corruptos, ni crímenes ni pobreza. Hoy todos somos venezolanos. Hoy además, yo levanto la copa para decir una vez más, feliz 76 años, José Luis querido. Ojalá Maduro se vaya pronto. Ojalá vos vuelvas pronto. Y todos volveremos a cantar: “Ese es mi amigo el Puma”. Ya se siente su rugido. Volvió a nacer…

Mas podrido que Maduro – 11 de enero 2019

Los venezolanos son “víctimas de la opresión de una narco dictadura militarizada que no tiene reparos en conculcar de manera sistemática los derechos a la vida, a la libertad y a la integridad personal”. Esta definición rigurosa y contundente no es producto de mi análisis político. Es el corazón de la declaración que 20 ex presidentes democráticos emitieron para criticar al Papa Francisco por ser cómplice con su silencio de la sistemática violación a los derechos humanos en Venezuela y en Nicaragua. Le recuerdo que todos esos ex jefes de estado latinoamericanos fueron elegidos en las urnas, en su mayoría son socialdemócratas o socialcristianos y que su líder, es Oscar Arias un hombre tan prestigioso que hasta recibió el Premio Nobel de la Paz.
El Sumo Pontífice llamó a una genérica “concordia y reconciliación” en esos países como si quisiera que se pusieran de acuerdo los asesinados y los asesinos. Esto le generó a Jorge Bergoglio una serie de críticas muy duras y hasta la propia iglesia venezolanza salió duramente al cruce ya que padece cotidianamente la violencia estatal de Nicolás Maduro en particular y del chavismo en general. Por segunda vez la Conferencia Episcopal denunció que Maduro “buscar perpetuarse en su mandato en forma ilegítima, ilegal e inmoral”.
También dijo que “la defensa de la libertad ha costado mucha sangre y muchos sufrimientos, para ver de lejos lo que la mayoría rechaza: políticas de hambre, persecución política, represión militar y policial, presos políticos, torturas, corrupción, ineficiencia e ineficacia en la gestión pública”
Este documento va a ser leído este domingo en todas las parroquias de Venezuela y sale al cruce de la pobreza extrema que se transformó en hambruna y tragedia humanitaria y de una fachada de economía que este año va a tener una inflación del 1.700.000 % y que según el FMI va a trepar a 10.000.000 % en este año. Si escuchó bien. El chavismo dejó al país sin moneda y un sueldo alcanza para comprar apenas una gaseosa y un pedazo de pan. Una tiranía feroz en nombre de los pobres y de la revolución bolivariana. En lugar de combatir la pobreza, combatieron a los pobres que escapan como pueden de Venezuela. Ya hay 3 millones de venezolanos que huyeron y las Naciones Unidas estiman que durante este año esa cifra escalofriante va a escalar a 5 millones 400 mil personas que se van a exiliar y refugiar en otros países.
Por eso Maduro tuvo un tsunami de rechazos. La Organización de Estados Americanos (OEA), desconoció la legitimidad de un régimen más podrido que maduro y logró hacerlo con 19 votos, entre ellos, el de Argentina. El propio presidente Mauricio Macri dijo que Maduro “intenta burlarse de la democracia. Los venezolanos viven bajo una dictadura”. Estados Unidos y la Unión Europea caracterizaron de “usurpador” al gobierno corrupto de Maduro. Paraguay rompió relaciones diplomáticas y retiró a su embajador y en la asunción solo estuvieron presentes los presidentes de Cuba, Nicaragua, El Salvador y Bolivia.
Ayer Loris Zanatta, el profesor de historia de América Latina de la universidad de Bolonia, en Italia, experto en populismos de derecha e izquierda aseguró que Maduro se mantiene en el poder producto de la militarización de la sociedad. Hay que ver las calles de Caracas patrulladas por tanques y camiones. Igual que el modelo cubano que lo inspira. De hecho, hay muchísimos militares presos y torturados por oponerse a Maduro y las Fuerzas Armadas están sembradas de oficiales de inteligencia cubanos.
Hoy ya fallecieron pero está claro históricamente que Hugo Chávez fue el heredero de Fidel Castro. Zanatta asegura que son totalitarismos que mezclan la cruz y la espada y cuya palabra principal es “disciplina” y que lamentablemente el Papa Francisco comparte mucho de los valores de esos autoritarios que le chupan la sangre a la democracia para construir un simulacro de institucionalidad.
Maduro tiene el apoyo de Irán, Rusia y China y también de Diego Maradona que en su momento le regaló un reloj valuado en 60 mil dólares. Hoy Diego, dice que “los traidores y el imperialismo quieren gobernar Venezuela”.
Camilo Vaca Narvaja, padre de la nieta de Cristina Fernández de Kirchner dijo que “en Venezuela se vive una democracia plena”. Es lo que opina tanto su ex suegra como La Campora y el kirchnerismo más extremo y fanático. Pero con un oportunismo hipócrita hoy no se expresa públicamente y prefieren ocultar sus preferencias por el chavismo que quieren instalar en la Argentina.
De hecho cuando los K estuvieron en el poder las relaciones carnales que establecieron con Venezuela fueron muy intensas y por supuesto, sazonadas con negociados sucios y delictivos de todo tipo.
Por eso no me extrañó que Cristina no haya ido a abrazar a Maduro que ayer asumió otro mandato como presidente. Cristina sabe, porque no come vidrio, que ese presunto socialismo ladri progresista tiene un rechazo muy fuerte en la inmensa mayoría de los argentinos.
Es un régimen jurásicamente estalinista, donde está prohibido pensar distinto. O mejor dicho, está prohibido pensar.
Es bueno que los argentinos nos miremos en el espejo de Venezuela porque hacia allí nos quisieron llevar e insisto, aún nos quiere llevar Cristina y su banda de ladrones.
Luis D’Elía, en su momento, incluso, llegó a decir que Maduro, un payaso ignorante sostenido por las Fuerzas Armadas, debía fusilar a los opositores. Esa es la democracia en la que creen. La de los tiros para silenciar la palabra.
Nunca vamos a olvidar lo que el chavismo y el kirchnerismo hicieron para estafar a ambos pueblos: Prestamos de dinero a tasas del 15 % que nos perjudicaron muchísimo. Bicicletas con el dólar en el mercado negro. La valija de dólares sucios de Antonini Wilson que llegó para la campaña de Cristina. Los negociados de Julio de Vido con el tema petrolero y los barcos que nadie sabe cuántos fueron ni cuanto nos costaron. Y las coimas que hubo que pagar con la maquinaria agrícola. Y Claudio Uberti que no sabe no contesta.
? Se acuerda de la embajada paralela de los negocios y negociados? La encabezó Claudio Uberti hoy arrepentido y que en su momento fue eyectado del gobierno porque había dejado los dedos pegados por todos lados y porque lo primero que hizo cuando llegó en el avión con Antonini fue llamar a Néstor Kirchner.
Los matones del chavismo acostumbran a entrar al Congreso a palazos limpios contra los diputados opositores y con capuchas para cubrir sus rostros. Llenaron de sangre y vergüenza el recinto sagrado donde se votan las leyes. Millones de venezolanos esparcidos por el mundo denuncian el asesinato de la libertad, la república y la justicia en su país. Muchos están en Argentina y en esta ciudad de Mar del Plata ya son la principal colectividad extranjera.
La rebeldía pacífica siempre es sana. Nadie debería rendirse frente a un ejército opresor interno. Hay que ponerse de pié y no dejarse arrodillar por los autoritarios.
Para construir un país para todos. Para repudiar a los salvajes antidemocráticos y ladrones. Tanto en Venezuela como en Argentina. Para vivir en paz. Para la libertad…