El riesgo de tener relaciones carnales con Putin – 22 de julio 2021

La sabiduría popular lo dice claramente:
“El que se acuesta con chicos, amanece mojado”. El gobierno de los Fernández, debería saber que el que se acuesta con autócratas, amanece sometido. Las relaciones carnales con un zar como Vladimir Putin, que viola los derechos humanos esenciales, son extremadamente peligrosas. En los vínculos con los países democráticos hay a quien reclamar o tribunales a dónde apelar. Pero en los regímenes autoritarios donde una sola persona sojuzga con puño de hierro, no queda otra que llorar sobre la leche derramada. Y ya aprendimos en el cine, que “Moscú,
no cree en lágrimas”.
Esa es mi lectura de la carta mendicante
de Cecilia Nicolini a los funcionarios
rusos. Llora sobre la leche derramada. Se rebaja, se arrodilla por momentos, frente a un déspota que ni le contesta los mensajes desesperados.
Ese texto conseguido por Carlos Pagni,
es un gran hallazgo periodístico que nos permite confirmar muchas de las certezas que teníamos sobre el nivel de desidia, improvisación, mala praxis y capricho ideológico jurásico del presidente Fernández y también, y sobre todo, de Cristina, la jefa del jefe del estado.
Nadie se olvida cuando Alberto le chupó
las medias a Putin y le dijo “Los amigos se conocen en los momentos difíciles”.
Hoy podría decir que los enemigos
también se conocen en los momentos difíciles. O que con amigos así, quien necesita enemigos.
Alberto fue en la misma línea de Cristina cuando con pretendía ironía planteó “Quién diría que las únicas vacunas con las que contamos son las rusas y las chinas”.
Fue aquel día, en el acto en Las Flores cuando hizo el ridículo hablando de Disneylanda y lo que se divertía Néstor con Mickey y seguramente con el Tío Rico del Pato Donald.
Máximo, el príncipe heredero, también mostró la hilacha de su fanatismo pro comunista cuando desde su banca en diputados manifestó su enojo porque Alberto se había bajado los pantalones ante los caprichos de los laboratorios norteamericanos y se preguntó qué pasaría con el acuerdo con el Fondo Monetario.
El texto sincericida de Cecilia Nicolini, tiene párrafos memorables. Por ejemplo cuando confiesa que “estamos en una situación crítica” y que las cosas han empeorado” porque no llegan los componentes de la segunda dosis de la vacuna Sputnik. Eso deja a casi siete millones de argentinos colgados del pincel y rogando que la variante Delta no inunde este país. Yo soy uno de ellos. Tengo la primera dosis de Sputnik y ya sabemos que el que espera, desespera.
Nicolini, que fue convocada al Congreso para explicar lo inexplicable, en un momento se arrastra “aunque sea un millón” de dosis. Le faltó agregar, “por el amor de Dios”, aunque ese argumento difícilmente conmueva a un Oso de granito, ex integrante de la sanguinaria KGB como Putin.
Por ahí dice Nicolini en nombre del gobierno de la República Argentina que “urgente, necesitamos algo del componente dos”. Suena casi arrodillada porque confiesa que la obsecuencia con los rusos fue absoluta, “hicimos” todo lo que nos pidieron, aunque en realidad, hicieron todo lo que les ordenaron. Putin no pide. Ordena. Igual que la zarina Cristina Elisabet. La funcionaria argentina reconoce su temor porque varios funcionarios están perseguidos legalmente frente a la gravedad institucional y sanitaria de este tema. Y amenaza con que “todo el contrato está en riesgo y puede ser públicamente cancelado”.
No sé cómo se dice en rusa, “Ay… mirá como tiemblo”. Pero es patética esa parte. Una argentina con un revolver de juguete quiere asustar a un ruso que tiene misiles con cabezas nucleares. A Putin no se le mueve un pelo cuando Angela Merkel, jefa de la poderosa Alemania, le pide explicaciones sobre los envenenamientos de disidentes en Rusia.
Otro fragmento para la historia del mamarracho es cuando con una ingenuidad de niña, Nicolini le dice a los rusos que si no cumplen se van a cambiar de vereda, van a cancelar el romance y van a empezar a noviar con los yankys que, dicho sea de paso, acaban de regarlar a la Argentina 3,5 millones de vacunas.
Dicen que en toda guerra, la primera víctima es la verdad. En esta guerra contra el virus, la primera víctima en Argentina, también fue la verdad, pero la segunda víctima fue la soberanía nacional. El nivel de sumisión a los países del eje ruso cubano chavista y anti capitalista que evidenciaron es terrorífico.
Alberto y Cristina fracasaron con la Sputnik. Pero con la Astra Zéneca, también fracasaron. Privilegiaron el alineamiento anti norteamericano y los negocios sucios antes que la salud de los argentinos.
¿Nunca se preguntaron porque en Rusia solo el 14,23% de los ciudadanos están vacunados? ¿No les llamó la atención que casi no hay fotos de colas de gente vacunándose en Rusia o en China? El nivel de censura informativa tiene poderosas razones para existir.
Cristina y Axel fueron los abanderados de la hoz y el martillo. Llevaron la bandera roja como si estuvieran en una asamblea universitaria de los 70. Con ese nivel de irresponsabilidad.
La carta revela mucho (con “ve” corta) y rebela mucho (con “be” larga) Asusta conocer por confesión de partes y relevo de pruebas, hasta donde pueden llegar estos muchachos en su loca carrera hacia el precipicio.
¿En manos de quién estamos? ¿Hasta dónde llega la irracionalidad y el amor por el pasado? Veo la fotografía de Cristina con Putin o de Nicolini y Vizzotti en la Plaza Roja, frente al Kremlin
y creo que estamos en el horno.
Coincido con el tuit de Paula Oliveto.
La diputada de la Coalición Cívica dice al final: “Hay que ser delincuentes para jugar a la geopolítica con la vida de los argentinos. Sin vergüenza y sin perdón. Prohibido olvidar”.
Tiene razón. Ni olvido ni perdón. Democracia, juicio, castigo y condena.

La libertad de Boudou es una señal peligrosa – 21 de julio 2021

Sin tobillera electrónica y en libertad.
Espero equivocarme, pero toda la información que dispongo dice que en unas horas, Amado Boudou quedará en libertad y eso es una señal peligrosa de gravedad institucional.
Amado Boudou, a esta altura, es el nombre de la impunidad obscena y el apellido del privilegio repugnante. No hay que olvidar que los jueces Daniel Obligado, Ricardo Basílico y el fiscal Marcelo Colombo lograron este milagro de liberar a un malandra de estado de alta gama. Fue condenado por 15 jueces a 5 años y 10 meses de prisión por coimero y por apropiarse de la fábrica de billetes. Como si esta condena firme no fuera suficiente, la mismísima Corte Suprema de Justicia confirmó todo. No obstante, Boudou no podrá ser nuevamente funcionario porque la condena incluyó una inhabilitación vitalicia para ejercer cargos públicos. De todas maneras, todos los argentinos le pagamos 500 mil pesos de jubilación vip porque fue vicepresidente de la Nación. No puede ser funcionario por ladrón y estafador, pero si puede cobrar la mega jubilación de la casta gobernante. No me sorprendería que en poco tiempo apareciera otro revolucionario guevarista K como él para proponer que le levanten la prohibición de ejercer cargos públicos. No tienen límites, son capaces hastade nombrarlo nuevamente como ministro de economía y condecorarlo y darle un diploma como ciudadano ilustre. Para el cristinismo, Boudou no es un malandra recalcitrante. Es un mártir de la lucha anti imperialista contra la burguesía financiera.
Esta situación inexplicable la explican porque Boudou cumplió los dos tercios de la pena y porque le bajaron la pena en 11 meses. ¿Se acuerdan porque motivos? Entre otros cursitos de morondanga que hizo, se recibió de “montador electricista”, y por eso es la luz del hombre nuevo y de práctico en organizador de eventos. En realidad el Amado no tan amado, ya tenía experiencia en organizaciones. Sobre todo las delictivas, como The Old Fund. Asociaciones ilícitas para robar el dinero de todos los argentinos. Boudou, Boudou, que grande sos, sos el primer estafador.
Hace 5 meses, cuando se cocinó todo esto, el diputado Luis Petri, escribió: “Es un indulto encubierto”. “La única actividad esencial de este gobierno es la búsqueda de impunidad”, remató el diputado Waldo Wolff. “La señal de la justicia es desoladora, es lo mismo que decir que los poderosos pueden hacer lo que se les dé la gana”, fue la conclusión del doctor Alejandro Fargosi, ex integrante del Consejo de la Magistratura. Coincido con todos estos análisis. Es una burla a todos los argentinos honrados. Una mojada de oreja.
Eugenio Zaffaroni, como íntimo amigo de Boudou llegó a pedir el indulto. “No hay motivos para que esté preso”, mintió descaradamente. Y aseguró que el indulto “es un acto político y de gobierno que existe en todas las constituciones del mundo”.
Y todavía faltan causas en donde también, como en esta, hay muchas pruebas documentales, testimoniales y, hasta arrepentidos. Hablo por ejemplo de la coima de dos millones de dólares que pagó el gobierno de Gildo Insfran. El que la cobró, Alejandro Vandenbroele, confeso con pelos y señales como fue ese operativo despreciable que perjudicó a los más pobres de Formosa.
Una solicitada que quedará en la historia de la indignidad ética pidió por su libertad. Utilizaron la palabra “guerra” en cuatro ocasiones, en un “intento de crear un clima de odio e intolerancia en la población”. Acusan a otros de hacer lo que hicieron ellos desde un principio. Hablo de los soldados de Cristina y Máximo. Encima amenazaron al decir que la prisión para Boudou “pone en riesgo la convivencia”. Firmaron ex presidentes chavistas latinoamericanos, y los infaltables Hebe Bonafini, Jose Luis Gioja, Oscar Parrilli pero no Cristina y varios camporistas pero no Máximo. Víctor Hugo Morales firmó su complicidad con semejante malandra, al igual que esos ejemplos de transparencia como Pablo Moyano, Roberto Navarro y Leopoldo Moreau. No podían faltar carmelitas descalzas como Julio de Vido, el que nunca se guardó un vuelto, o Ricardo Jaime, el corrupto confeso o Carlos Heller al grito de “Boudou libre o muerte, Venceremos”.
Mientras tanto el aspirante a Lenin de cabotaje, formado con los Alsogaray, pobre, vive en una mansión de cuatro pisos, parque, piscina con venecitas y baldosas atérmicas perimetrales, ascensor, cochera para tres autos, suite de 60 metros cuadrados, cascada en el living, jacuzzi, siete baños y quincho. Un palacio digno de un magnate.
Amado dio como domicilio un médano, le pirateó la mitad de un auto a su ex esposa y debe 455 mil pesos en multas y patentes de su Audi. Estamos frente a un verdadero ladrón de estado.
Pero esto no solamente lo piensa la mayoría de los argentinos. ¿Se acuerda de la opinión del actual presidente, Alberto Fernández?
Conviene recordarlo como otro símbolo de la implosión de la ética que padeció Alberto. En su columna del diario “La Nación” del 30 de mayo de 2014, titulada “Game Over”, hay un respaldo absoluto a la justicia y una crítica severa a Boudou que recién había sido llamado a indagatoria.
El actual presidente escribió que “Todas las excusas dadas por él hasta aquí se han ido desvaneciendo con la misma velocidad con la que el agua se escapa entre los dedos. Boudou ya no tiene coartadas. Los argentinos saben cuánto ha mentido en su alocada carrera por escapar de los hechos que se le atribuyen”.
En otro párrafo que tiene una impresionante actualidad, Alberto dice: “Fue sorprendente escuchar las voces del oficialismo que avalaron sus dichos y lo exculparon del hecho que se le atribuye. Tan fuerte fue la defensa organizada desde el poder, que hasta una ley de la Nación, impulsada por la mismísima presidenta, acabó por expropiar la empresa Ciccone para hacer más compleja la investigación de la maniobra… Tratando de preservarlo, Cristina no dudó en involucrar al parlamento argentino en el más grave encubrimiento que se recuerda: la expropiación de Ciccone”.
Este texto es demoledor. Parece escrito esta mañana y sin embargo fue redactado hace apenas 7 años por el actual presidente. Creo que está todo dicho. Boudou fue y es, una pieza clave del aparato del cleptocrático del chavismo santacruceño que viene por todo y para siempre. Estamos avisados.

Fontanarrosa, en el día del amigo – 20 de julio 2021

Voltaire decía que “solo entre gente de bien, puede existir la amistad. La gente perversa, solo tiene cómplices. La gente interesada, tiene socios. La gente política, partidarios. La gente de la realeza, cortesanos. Únicamente la gente buena tiene amigos”.
Este es otro día del amigo que nadie olvidará por mucho tiempo. Es insólito, porque la mejor forma de expresar nuestros sentimientos de afecto y hermandad con ellos, es no verlos en forma personal, presencial, como se dice ahora. O encontrarnos con todos los cuidados de distancia social y protocolos. Suena raro, como todo lo que pasa en el mundo desde que ese maldito virus nos invadió y alteró nuestra vida cotidiana. Menos te veo, más te quiero. Mientras más lejos estoy, más cerca te siento. Mientras más me lavo las manos, más me comprometo con mis semejantes. Mientras menos me muevo, mas ayudo. Para los argentinos esto es una gran frustración. Porque somos amigueros, toquetones, besuqueiros. Nos abrazamos y nos besamos como pocas personas hacen en otros países del mundo. Y hoy tenemos que aferrarnos a esos rectángulos que están en la pantalla y el audio que viene del parlante de la compu. Hoy los amigos, son una voz en el teléfono o una imagen en la camarita. Pero todos sabemos que esto es absolutamente momentáneo. Que pasará. Que pronto, cuando salgamos de esta pesadilla, volverá el cuerpo a cuerpo, las carcajadas cara a cara, los brindis o la ronda de mate sin que nadie te mire feo porque no sabe si en la bombilla hay un bichito maligno.
Pronto vamos a poder vernos sin miedos a contagiarnos. Por ahora hay que levantar las copas, cada uno en su casa, para pedir que pronto podamos chocarlas, como corresponde. En este martes, me quiero dar el gusto de mixturar dos acontecimientos. Este día del amigo y el nuevo aniversario de la partida de ese genio llamado Roberto Fontanarrosa. Ayer se cumplieron 14 años del fallecimiento del querido Negro.
Creo que no me equivoco demasiado al decir que el Negro era una máquina de cosechar amigos y que muchos sentíamos que Fontanarrosa era un amigo de todos.
Me pregunto: El Negro ¿Se habrá enterado que la ley 27.100 instituyó su día de nacimiento, el 26 de noviembre como Día Nacional del Humorista?
Yo sé que el Negro se murió, aunque me cuesta procesarlo. Porque sigue siendo el símbolo de la amistad frente a un pocillo de café. Ya pasaron 14 años y todavía no lo puedo creer. Hace 14 años y parece que fue ayer. El 19 de julio de 2007 estábamos despidiendo el cuerpo del Negro Fontanarrosa, artista de la patria. Por los siglos de los siglos debemos repetir: Gracias por tu humor nacional y tu sabiduría popular elevada a la máxima potencia literaria. Gracias por re-inventar el realismo costumbrista argentino. Por conocernos como nadie y por mostrarnos con ternura. Gracias por escribir como los dioses y no calentarse porque las capillas literarias jamás te reconocieron. Los dogmas elitistas nunca encajaron en tu barrio. Una vez dijiste que “algunos intelectuales serios habrán ocupado sus horas leyendo a Tolstoi”, mientras vos leías El Gráfico.
Gracias Negro por ser amigo del Negro Crist, es decir esa magia que dibuja llamada Cristóbal Reynoso o simplemente Mandrú, para los amigos del vino manso y la servilleta garabateada con la creatividad de los talentosos. Me resulta de una hermandad cargada de ternura que Crist haya hecho tus dibujos cuando esa enfermedad maldita te había paralizado la mano santa. Te aferraste al lema de trabajar como si te fueras a morir mañana. Y eso hiciste. Eras el goleador de ese equipo de los sueños que fueron a contra mano del orden natural de los diarios. Clarín se empezaba a leer de atrás para adelante. Primero las historietas y la risa. Después la noticias.
Gracias por comprender enseguida que en el vuelo de la palomita de Aldo Pedro Poy hay más poesía que en mil libros. Botines si, libros también. El fútbol te dio esa picardía popular de la ironía frente a las verdades reveladas. Muy serio, decías: “Se aprende más en las derrotas que en las victorias. Pero yo prefiero esa ignorancia”. Brillante provocador de reflexiones y sonrisas.
Gracias por haberte mezclado con los cordobeses de Hortensia para jugar en primera. Por haberte entreverado con Serrat y Les Luthiers para ganar todos los campeonatos del talento y la ética profesional. Gracias por el coraje de Satiricón y Humor donde había que poner la tinta y los huevos cuando no era fácil. Por ese Inodoro Pereyra, el renegau, con que celebraste el nacimiento de mi hijo Diego y el Mendieta diciendo: “que lo parió”. Lo tengo al lado de la foto que nos sacamos con el Zorro, en tu Rosario siempre estuvo cerca, muy cerca de la Mesa de los Galanes. Estaban el Pitu y el colorado Vázquez que son más enfermos de Central que vos. Gracias por ayudarme a arrancar a mi hijo de la pantalla de la computadora para meterlo de lleno en los libros por tu camino del fútbol hecho arte y escritura. Por haber sacudido toda la formalidad del Congreso de la Lengua y reivindicar ante los académicos más rigurosos y circunspectos el valor de las malas palabras que no son tan malas. Vos consagraste que pelotudo y mierda son términos irremplazables, pura contundencia y melodía.
Gracias Negro Fontanarrosa por ese Boggie tan aceitoso y combativo que sin bajar línea ni levantar el dedito marcaba los límites de la paz y la convivencia frente a la prepotencia de los poderosos y mercenarios armados hasta los dientes y mascando chicle. Nunca te gustaron los sacerdotes del dogma ni las verdades reveladas.
Gracias por ser tan Rosario desde las mesas de El Cairo porque siempre estuviste cerca como ese Rosario que es una colección de tardes preciosas en la voz de Lalo de los Santos. Si supieras que el Monumento Nacional a la Bandera te homenajeó con la enseña flameando a media asta. Y pensar que pateaste las primeras pelotas de trapo en la segunda cuadra de la calle Catamarca.
Pero hoy más que nunca, tenemos que decirte gracias por elevar a la categoría de mito el valor de la amistad, justo unas horas antes del día del amigo que fue el día en que te despedimos con lágrimas y risas. Gracias por dignificar el cielo que vas a dibujar hasta que vuelvas a la vida. Gracias por edificar un paraíso como un bar para hablar de fútbol y de minas. Gracias por la emoción de ese momento tremendo cuando para agradecer una de las miles de ovaciones que te brindaban dijiste: “Valoro mucho el grito de esta hinchada porque estoy jugando con ocho jugadores”. Era tu forma de decir que estabas en esa maldita silla de ruedas, con tus músculos desflecados y con tu cabeza más lúcida que nunca. Hoy tenés tu lugar eterno en las tribunas del gigante de Arroyito y se siente tu risa, tu aliento y tus puteadas al árbitro. Era tanta tu ironía y la forma de burlarte hasta de tu enfermedad que un día, rodeado de gente que se persignaba ante tu presencia frágil le dijiste a mi compadre Daniel Milicich: “Zorro, por momentos me siento el gauchito Gil”. Pocos saben que el Negro se llamaba Alfredo de segundo nombre. Y que “El mundo ha vivido equivocado”, nos ayudó a mejorar nuestro rendimiento en el sexo.
El Menchi Sabat, otro gigante compañero tuyo en Clarín que también fue a tu encuentro en lo alto, escribió como prólogo de la tercera entrega de tus libros: “Fontanarrosa tuvo la capacidad de generar historias y desarticular lenguajes que parecían cristalizados y destinados a un oscuro lugar en el inodoro de la historia”.
Los argentinos te debemos mucho, Negro Fontanarrosa. Nos llenaste el alma de milagros cotidianos. Nos hiciste muy felices. Por eso seguimos tan golpeados ahora al recordarte. Y eso que inventaste el más grande de los milagros, lograste que un canalla llegue al cielo y haya fiesta, con vuelta olímpica y todo. Gracias Negro Fontanarrosa. Extrañamos tanto al Negro. Hace 14 años que le decimos adiós al amigo al que despedimos un día del amigo. Organizá para mañana un picado entre las nubes. Y después una picada en un bar de morondanga. Eso sí, invitá a los amigos. Y no te mueras nunca, negro querido.