Ante una desaparición, la mayoría de los argentinos, tenemos muy claro lo que hay que exigir de todas las maneras democráticas posibles: aparición con vida, verdad, juicio, castigo y condena a los culpables. No importa quién sea la víctima ni cual sea su camiseta ideológica. Y tampoco importa quien haya sido el victimario ni cual sea su objetivo.
Ante una muerte como la de Santiago Maldonado, la mayoría de los argentinos también sabemos que es lo que tenemos que reclamar con toda nuestra voz y en todos los planos: verdad, juicio, castigo y condena a los culpables. Y no importa ni el pensamiento ni la actividad ni nada del muerto. Es un joven argentino que perdió la vida y tenemos que iluminar con todos los datos posibles lo que ocurrió, como pasó, porque pasó y quien fue el culpable de que semejante drama doloroso pasara.
Esta es la base de los derechos humanos sin politizar que todo país republicano debe tener. Nadie puede desaparecer ni morir y que eso quede en el silencio o la sombra de la impunidad. Todo el peso de la ley para el que produjo semejante aberración. Hay que ser implacables con quien atenta contra la vida de una persona que es como atentar contra la democracia misma.
Es un tema que me ocupa y me preocupa. Los atentados que la democracia viene sufriendo desde hace un tiempo. Provocaciones de diversos sectores que no se bancan haber sido desplazados: los policías corruptos, los ex funcionarios ladrones o los fanáticos que todavía no digirieron la derrota electoral que sufrieron.
Por eso hace dos semanas intenté y ahora intento, reflexionar sobre esto: Democracia es dar la cara.
La democracia es muchas cosas pero se puede resumir en una sola: dar la cara. Hay cientos de definiciones de democracia. Desde la técnica quirúrgica de los diccionarios hasta la mirada ideológica que apasiona. La más básica es la que dice que democracia es el gobierno del pueblo. El padre de la democracia recuperada, Raúl Alfonsín, decía que democracia es diálogo y si no, es violencia. El ex presidente chileno Ricardo Lagos y el ex presidente argentino Domingo Faustino Sarmiento utilizaron mucho el concepto de un viejo jurista italiano que dijo que democracia es “generar la mayor cantidad de felicidad para la mayor cantidad de gente posible”. Todas esas explicaciones me parecen muy valiosas. Cada una tiene fortaleza. Estoy convencido que la democracia es un sistema imperfecto, construido y sostenido por hombres imperfectos pero sin duda, es el menos malo de todos los sistemas. Estamos atravesando días de cólera e incertidumbre, donde como diría Gramsci, hay algo que no termina de morir y algo que no termina de nacer. En medio de esa situación inquietante y esperanzadora del parto nos encontramos. En esta transición estamos. Estamos dejando atrás la oscuridad de un populismo autoritario y cleptocrático y estamos avanzando, no sin dificultades, hacia la luz de un estado democrático y republicano en plenitud. Todavía falta mucho. Se han ganado varias batallas pero nadie ganó la guerra. Nos va a llevar años cambiar muchos disvalores que instaló la familia Kirchner.
Lo más grave es el odio que inocularon en las venas abiertas de la sociedad que produjo una fractura expuesta en la convivencia de los argentinos. Es lo que Jorge Lanata bautizó “La Grieta”. Infinidad de amigos, compañeros de trabajo y familias han dejado de hablar de política o directamente, han dejado de hablar. Ha sido tan eficaz la ejecución del pensamiento de Ernesto Laclau de dividir a los argentinos que hoy somos un gigantesco océano con por lo menos tres islas.
La más grande, en la que viven las mayorías quiere vivir en paz, y edificar un país con igualdad de oportunidades, sin pobreza, con educación, seguridad, salud y trabajo y con la mayor de las libertades públicas. Eso se puede denominar democracia moderna. Razonable. De sentido común. Donde los consensos y los disensos sean vistos como algo cotidiano y enriquecedor y no como una pelea de vida o muerte.
La más chica de las islas, en la que vive una minoría intensa, podríamos denominarla Cristinolandia. Ahí están los que apuestan a la confrontación permanente, a la construcción del enemigo, a mirar para otro lado frente a la que fue la más pornográfica corrupción de estado y a los que sueñan con fracasos jurásicos como Cuba y Venezuela.
Y en la tercera isla están los ciudadanos más independientes y menos politizados. El argentino de a pié que vota según está su situación económica, si su familia tiene trabajo, si hay acceso al crédito para emprender o para la vivienda o ve que el estado le soluciona problemas estructurales como tener cloacas o rutas dignas para ir a trabajar y no matarse en el intento.
Ese archipiélago es Argentina. Creo que después de la expresión en las urnas, después de la anunciada derrota electoral de Cristinolandia (si es que esto se confirma) hay que empezar lenta pero inexorablemente a reparar los daños, a suturar heridas y a cohesionar la sociedad. Unir a los argentinos, para decirlo en forma sencilla.
Y ahí aparece el nuevo contrato que todos tenemos que firmar. El contrato del 83 como lo llama Graciela Fernández Meijide, decía Nunca Más a los golpes de estado y nunca más a la utilización de la violencia como instrumento político. Sobre ese consenso súper mayoritario se levantó esta democracia que tenemos.
Ahora hay que ratificar aquel juramento de repudiar para siempre y con toda claridad al terrorismo de estado y a todo tipo de terrorismo. Pero además, podríamos suscribir un acuerdo que gire alrededor de este concepto de “Dar la cara”. Apostar a una democracia con el máximo pluralismo y diversidad pero donde no haya lugar para los encapuchados de ninguna especie. Hoy se puede decir todo lo que uno quiera. No hay censura de ningún tipo. Nadie es perseguido por sus ideas. Por lo tanto el que utiliza una capucha es porque es un delincuente o va a cometer algún acto delictivo. Y eso no lo podemos permitir. Las personas honestas y decentes de cualquier ideología y camiseta partidaria tienen el derecho y el deber de manifestarse sin que sufran ninguna represalia por eso. Eso fortalece la democracia. Es el pulmón por donde respira. Bienvenidos todos los matices que nos abran la cabeza y los ojos, que cuestionen nuestras certezas. Pero a cara descubierta.
Cristina sospecha que los encapuchados de las molotov, las facas y la violencia son agentes que, Macri y el oficialismo, infiltra en las protestas para quitarles legitimidad y reducir la cantidad de manifestantes por el temor que estos salvajes producen.
Macri sospecha que los encapuchados son ultras minoritarios que apuestan al anarquismo, al chavismo de Quebracho o al falso separatismo de un grupito irrepresentativo que quiere representar a los mapuches. El gobierno también piensa que muchos son funcionales al kirchnerismo y que puestos a elegir entre Macri y Cristina se quedan con la falsamente exitosa abogada.
Son pocos pero muy agresivos y peligrosos. No mataron a nadie de casualidad. Los vimos tirando bombas de nafta a los gendarmes del Bolsón, quemando motos policiales en el Congreso o autos en el parlamento bonaerense, rompiendo la casa de Chubut, quemando estancias y patoteando a simples puesteros o agrediendo a periodistas de todo tipo de pensamiento.
Por eso digo que los encapuchados son enemigos de todos. Son enemigos de la democracia. No es muy complicado duplicar a o triplicar su número, rodearlos con las fuerzas del orden y sin armas letales y sacarles las capuchas, identificarlos y castigarlos con todo el peso de la ley por la intimidación y los destrozos que producen.
Su único objetivo es volver al 2001. Porque las urnas siempre les dan la espalda. Nunca lo votan.
No lo tenemos que permitir. Dar la cara es la solución. Comprometernos todos a erradicar a los violentos y los que cubren su rostro. Todos deben expresar sus pensamientos, incluso con la pasión más caliente. Pero mirando de frente a sus interlocutores y la sociedad. Se puede decir lo que quieran. Pero sin esconderse detrás de un trapo o del anonimato cobarde en las redes sociales. Hay que plantear críticas e ideas alternativas. No hay que aceptar extorsiones ni condicionamientos de los que no creen de verdad en la democracia y la utilizan como pantalla para sus propuestas totalitarias. Dar la cara es el ADN de la democracia renovada que tenemos que refundar. Sin violentos, sin ladrones, sin golpistas y sin encapuchados. Si todos damos la cara la Argentina va a ser más transparente y luminosa. Un país con verdad y sin capuchas. Si todos damos la cara le vamos a dejar la mejor herencia posible a nuestros hijos: un país que nos de orgullo y que sea digno de ser vivido. Más felicidad para más gente. De eso se trata: de dar la cara.
Cárcel a De Vido – 18 de octubre 2017
Es muy probable que el jueves que viene, Julio de Vido esté preso. Así como lo escucha. Sí señor oyente, dentro de una semana, es casi seguro que el jefe de operaciones de la mega corrupción de Cristina, sea detenido por la orden que la Cámara Federal le dio al juez Luis Rodríguez.
Por lo tanto el ex todo poderoso Don Julio estaría disfrutando de sus últimos 7 días en libertad. Con mucha rapidez, el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó convocó para el martes a la Comisión de Asuntos Constitucionales que preside Luis Tonelli. Allí deberá tratarse el pedido de desafuero para De Vido hecho por la justicia. Al día siguiente, el miércoles, el tema se llevará al recinto y en la cancha se verán los pingos. Vamos a ver quiénes y cuántos son los son los diputados que se quemarán las manos para votar a favor de De Vido y convertir al Congreso en un aguantadero de delincuentes. Si se vota el desafuero, cosa que, insisto, es muy probable, al día siguiente, las fuerzas de seguridad van a ir a buscar a Don Julio y le van a poner la ropa que está de última moda: chaleco antibala, casco y esposas. Y lo van a llevar a la prisión del Servicio Penitenciario Federal, en la unidad 29, en los tribunales de Comodoro Py.
Si eso ocurre, será un día histórico, por dos motivos. Primero porque De Vido tras las rejas se convertirá en un símbolo del fin de la impunidad para los ladrones que le robaron la plata al pueblo más pobre y, segundo, porque si De Vido abre esa puerta que lleva a la cárcel, Cristina podría entrar por el mismo lugar en un corto plazo. Porque Cristina es y fue la jefa del jefe de la corrupción. La jefa de la asociación ilícita de la banda dedicada a saquear al estado, como describió el tema el fiscal Gerardo Pollicita.
Cuando ambos se enteraron de la orden de dos camaristas como Martin Irurzun y Leopoldo Bruglia coincidieron en victimizarse y acusar al presidente Macri de perseguirlos políticamente y de convertir eso en actos de la campaña electoral. Esa instancia judicial, una de las más prestigiosas de la justicia se completa con el juez Eduardo Farah que votó en disidencia: dio su acuerdo para el desafuero pero no para su encarcelamiento.
Los argumentos de los que creen necesario que Julio de Vido vaya a la cárcel la semana que viene son demoledores. El diputado y ex superministro de la familia K desde Santa Cruz para acá, todavía conserva un gran poder de destrucción y ocultamiento de pruebas para entorpecer la investigación. Le doy un dato: los libros y los documentos sobre la estafa que hicieron en Río Turbio están en un edificio que controla Alicia Kirchner. Es que se acusa a De Vido de haber dilapidado con una discrecionalidad absoluta más de 26 mil millones de pesos en una década y de haber desviado a sus bolsillos 265 millones. Todo el mecanismo fue el mismo que hizo en todas las áreas: sobreprecios terribles, coimas, triangulación con universidades. Tal vez por eso, Cristina dijo que no pone las manos en el fuego por De Vido. Pero de nada vale que corra, el incendio va con ella.
De hecho fue, Maximiliano Rusconi, el propio abogado de don Julio, el que dijo, con toda razón que “si Julio es culpable, Cristina también”. Fue en respuesta a Gregorio Dalbón, el abogado de Cristina que había dicho todo lo contrario: “De Vido no es Cristina”. Se lavan las manos, se tiran la pelota uno al otro. ¿Yo señor, no señor? ¿Y entonces quien lo podrá tener? En este Gran Bonete hablo del botín ultra millonario que se llevaron en más de 12 años los familiares, socios, cómplices, testaferros y amigos de los Kirchner.
Pero De Vido y Cristina son dos caras de la misma moneda de la corrupción. Están atados uno al otro, indisolublemente ligados. Si De Vido va preso, Cristina se acerca peligrosamente al mismo lugar donde ya están otros integrantes del estado mayor del arquitecto ladrón y la arquitecta egipcia. Hablo de los lugartenientes de don Julio: Ricardo Jaime, José López y de los que recibían los beneficios como Lázaro Báez.
El cajero recaudador de la familia Kirchner que Elisa Carrió denunció hace 13 años tiene 5 procesamientos, dos declaraciones indagatorias pendientes y está sentado en el banquillo de los acusados por el siniestro ferroviario de Estación Once donde se comprobó que la corrupción mató a 51 personas más una a por nacer y que la mafia tripartita de empresarios, sindicalista y funcionarios puede ser letal para los ciudadanos.
El domingo se termina la campaña electoral y la justicia seguirá con su ritmo y su dirección. Cristina está rodeada de causas muy avanzadas: dólar futuro, Los Sauces, Encubrimiento del atentado a la AMIA, Hotesur, direccionamiento de la obra pública y la ruta del dinero K. Hay algunos dirigentes como Margarita Stolbizer que proponen no permitirle que jure ni asuma en el senado. Es un tema delicado que podría victimizar a Cristina y provocar conmoción social.
De Vido intentó zafar diciendo que el fallo de la Cámara era “vergonzoso, un verdadero paso de comedia”. Yo diría que vaya preparando el bolsito porque es un paso de tragedia para él y su familia. Porque su esposa Alessandra Minnicelli también está involucrada en varias causas, y su cuñado, el Mono está preso por integrar la mafia de los contrabandistas de la Aduana. Facundo de Vido, el hijo del ex ministro y socio de Jorge “El Corcho” Rodriguez en el mundo de la música, también tienen que explicar que pasó con las coimas de Odebrech.
No veo donde está la comedia.
Hasta el presidente del Partido Justicialista, el ex gobernador sanjuanino José Luis Gioja dijo que si la justicia pide el desafuero hay que cumplir. Y eso que Gioja fue muy beneficiado por De Vido en su momento. Pero en el peronismo hay una frase que divide lealtad de suicidio: lo acompaño hasta el cementerio pero no me entierro con él. Hasta la izquierda que insólitamente había votado por la protección de De Vido ya anunció que esta vez le va a soltar la mano. Y hay muchos justicialistas de las provincias que después del domingo van a querer cortar con ese pasado de dinero sucio y autoritarismo pingüino. Veremos los números. Si no falta nadie y hay 257 diputados, se necesitan 172 votos. En la votación anterior, lograron 138. No parece imposible. Sobre todo porque si muchos faltan, baja el porcentaje del tercio de los presentes que necesitan para enviar a la cárcel a De Vido. Ayer Elisa Carrió habló de champagne y caviar para festejar el día más feliz de su vida que será cuando vea preso a De Vido. Una duda que planteo: ¿Si Julio va preso, prenderá el ventilador? Tiene mucha información de los Kirchner, de empresarios y jueces como para ensuciar a medio mundo. ¿Lo hará?
Irá solo a la cárcel o se llevará unos cuantos con él. No es bueno que el hombre esté solo.
De Vido es el apellido de la peor grieta que existe: la que divide a los honestos de los corruptos. ¿Se podrá salvar don Julio, una suerte de Don Corleone patagónico?
Como puede verse en el cartel de don Julio, el patrón del mal, todos tienen el mismo patrón de conducta. Mucha joda, mucha plata, poco trabajo y nada de honestidad. Todos millonarios ladriprogresistas que se enriquecieron y enriquecieron a la familia Kirchner.
Todos fueron parte del descontrol. Un verdadero festival de corrupción del rey de la chequera que llegó a manejar la friolera de 740.560 millones de pesos. Eso sin contar que utilizó parte de ese dinero para comprar voluntades políticas ajenas y enriquecer bolsillos propios.
Por todo esto hay una luz de esperanza en la Argentina. Si los corruptos van presos, amanece que no es poco.
Cristina y Perón – 17 de octubre 2017
Perdida por perdida, Cristina jugó su última carta, disparó la bala de plata. Es que ya probó todos los caminos y no hay caso: las encuestas siguen sin darle buenas noticias. Todas las consultoras dicen que, votos más, votos menos, Cristina será derrotada por primera vez en 30 años por Esteban Bullrich.
Por eso, apeló a la ucronía. A una construcción teórica sobre la base de hechos que podrían ocurrir pero que, realmente no han ocurrido. Dijo que Evita votaría por Cristina, Perón por Taiana y ambos por Unidad Ciudadana.
Lo dijo con una cadencia muy “lenteja”, como ella misma confesó. Para algunos, fue producto de que estaba “empastillada” y para otros, por culpa los parlantes que le devolvían el eco de sus palabras y la confundían.
VIDEO 1: CFK DICE QUE SI EVITA VIVIERA… ETC
Obviamente eso levantó mucha polvareda y polémica. La imaginación no tiene límites y es imposible de certificar.
En los 70, la Jotapé, cantaba que “Si Evita viviera/ sería Montonera”. Chicanas mediante, militantes de otras fuerzas le respondían “Si Evita viviera/Isabel sería soltera”.
La ucronía da para todo. Porque es una fantasía imposible de probar. ¿Se acuerdan cuando Cristina dijo que si Manuel Belgrano viviera, sería kirchnerista?
Amplios sectores del peronismo tradicional se indignaron. Acusaron a Cristina de oportunista porque siempre ninguneó y maltrató a Perón. Varios periodistas recuerdan y yo también, porque me lo contó a mí con mucho dolor, cuando Antonio Cafiero le llevó un proyecto para hacerle un monumento al general Perón. “Para ese viejo de mierda, no hay nada”, le contestó la presidenta. Ella confesó que en 1973 votó la fórmula peronista, pero con la boleta del Frente de Izquierda Popular de Jorge Abelardo Ramos. Quería votar a Perón desde la izquierda y no con “los fachos” del justicialismo.
Ante cuestionamientos similares, Aníbal Fernández cometió la herejía de decir que se metan la marchita en … donde usted ya sabe y hasta se peleó con el hijo de ese mito llamado Hugo del Carril.
VIDEO 2. ANIBAL FERNANDEZ DICE QUE SE PIERDAN LA MARCHITA EN EL CULO.
Y como si esto fuera poco, tiró al Partido Justicialista por la ventana y se lo regaló a Florencio Randazzo por su capricho y error no forzado de no darle la interna. Solía referirse en forma peyorativa a ese partido llamándolo “pejotismo”.
Ayer el estadio Juan Domingo Perón, estuvo repleto. Eso demuestra que Cristina conserva una gran capacidad de daño y movilización, pero dejó en evidencia otras preocupaciones. La temible barra brava de Racing contratada como seguridad del acto es un desafío a la lucha que lleva este gobierno contra ese tipo de mafias. Ver a esos pesados de armas llevar haciendo la ve de la victoria y en fotos con Cristina y Máximo hace correr un frío por la espalda. Por el nivel de irresponsabilidad y porque son capaces de aliarse hasta con el diablo si es necesario para conservar el poder y el dinero.
VIDEO 3 : DOS FOTOS: PRIMERO LOS TRES BARRAS HACIENDO LA VE DE LA VICTORIA EN LA CANCHA Y DESPUES EL GORDO ZUCKER EN EL SUELO EL DIA QUE FUE DETENIDO POR LA CANA.
Hubo una fuerte presencia de La Cámpora, como en los viejos tiempos, menos intendentes de los previstos, perdedores de sus distritos como Moreau, Sabbatella y Aníbal Fernández, ningún gobernador, y un grupito reducido de artistas como Fernán Mirás, Carolina Papaleo y Paola Barrientos. En ese momento no era la pareja del Galicia. Porque la patria financiera es parte de los grupos económicos concentrados que Cristina combate.
No estuvo Luis D’Elía. Le prohibieron concurrir y lo acusaron piantavotos. Tal vez con bronca le contestó a Cristina que si Evita y Perón vivieran, ellos serían los candidatos.
Tampoco se lo vió a Amado Boudou o Fernando Esteche. Se supone que por el mismo espanto que producen en los ciudadanos comunes.
Julio de Vido estaba con otras preocupaciones. Ayer había trascendido que la Cámara iba a ordenar su desafuero y posterior encarcelamiento, cosa que ocurrió hoy. ¿Qué dijo Cristina, la que no pone las manos en el fuego por su mano derecha de 30 años? Que era el acto central de campaña de Cambiemos y que como es el día de la lealtad, los jueces federales trabajaron a destajo. ¿No me cree? Lo puede ver con sus propios ojos:
VIDEO 4: CFK CON ROZIN DICE ESO DE JULIO DEVIDO.
Tampoco pudieron ir al acto de Racing,
Lázaro Báez, Ricardo Jaime, el general Milani, el Pata Medina y el Caballo Suarez, entre varios. Otros compromisos los retuvieron en la cárcel de Ezeiza.
Cristina también tuvo un latigazo para Margarita Stolbizer. La acusó de haber sido la miembro informante de una reforma laboral conocida como “La ley Banelco”
La ex presidenta no elige bien a sus contrincantes. Ya se peleó con Susana Giménez y Mirtha Legrand, dos divas queridas de la tele y con María Eugenia Vidal, la persona con mayor imagen positiva de la Argentina. Esta vez volvió a meter la pata al atacar a Stolbizer que tiene una gran ventaja sobre Cristina: vive en Morón en la misma casa sencilla y de clase media de siempre. No se hizo millonaria en forma inexplicable ni armó una cadena hotelera con las coimas que recibió durante el gobierno más corrupto de la historia democrática.
Tal vez en esos mecanismos de negación que ayer describió tan bien Federico Andahasi, haya que buscar esa construcción de la realidad que el kirchnerismo hace como una suerte de psicosis paranoica.
Vale la pena ver bailar a Cristina como una falsa expresión de alegría y buena onda. Aquí está una de las pocas coincidencias entre Cristina y Macri. Ambos se esfuerzan sin éxito en darle elegancia a esos movimientos robóticos que ensayan cuando suena la música.
Evidentemente que si Maya Plisétskaya viviera no sería Cristina. Además se movía al ritmo del pogo de JiJi del Indio Solari, hoy investigado por evasión y lavado de dinero de 13 millones de dólares y por la tragedia de Olavarría en donde murieron 2 personas. El lujo es vulgaridad solo para la gilada. Para el Indio y la arquitecta egipcia el lujo, es un objetivo.
VIDEO 4: CFK BAILA CON MOVIMIENTOS RIDICULOS.
Cristina no quiere perder y por eso se llenó la boca con Perón “un hombre que desde una humilde secretaria de Trabajo y Previsión le cambió la vida a los argentinos”.
Con el tono de Diana Conti, que también estaba en el escenario, dijo
Ojo no nos vamos a la Luna, que se notifiquen”.
Cristina también debería notificarse que Evita vive eterna en el corazón de los humildes pero murió hace 65 años y que Juan Domingo Perón falleció hace 43 años y que las elecciones son este domingo. Está claro que ella fracturó al país y dividió al peronismo en tres. Por eso gana Cambiemos, entre otras cosas. Sin embargo, abrazada a Perón, ayer pidió el voto de los peronistas creyendo hacer realidad la marchita que dice que “todos unidos triunfaremos”. Perón y Cristina/ un solo corazón. ¿O una sola ficción y desazón?