¿Qué le pasa a los cristinistas que ya no son aguerridos como antes? ¿Por qué los kirchneristas parecen militantes de alguna ONG de bajas calorías? ¿Será que están confundidos por el disfraz de cordero patagónico que se puso Cristina? ¿Se habrán tragado esa píldora, o tienen miedo al insulto y al castigo, que recibirían si se pasan de rosca? Si me permiten les quiero dar un consejo. Está bien que idolatren a Cristina, su jefa, el mejor cuadro político de los últimos 50 años, como decía Aníbal. Pero el seguidismo abúlico que hacen de la Cristina zen les saca potencia combativa y atractivo para los jóvenes.
Dejen que Cristina se haga la María Eugenia Vidal. Dejen que ella actúe de señora de clase media preocupada por los que se caen del modelo económico. Pero ustedes no bajen las banderas emancipadoras y revolucionarias porque van a perder convocatoria.
Muchachos y muchachas de La Cámpora, ya se les fue el Movimiento Evita que moviliza gente y levanta banderas antioligárquicas. Máximo, el príncipe heredero, Wado de Pedro, Juan Cabandié y el Cuervo Larroque no pueden permitir que el chavista Frente para la Victoria se haya convertido en un lavadito movimiento llamado Unidad Ciudadana que parece una sociedad de fomento barrial de ecologistas pacifistas. ¿Dónde quedaron los discursos encendidos que levantaban multitudes? ¿Y aquellos actos llenos de banderas rojas del PC cosecha tardía? No se equivoquen, camaradas.
Deben marcha a desafiar las tempestades con los ojos llenos de esperanza. Deben exigir la libertad de los presos políticos. Organizar un acto para pedir con carteles y pancartas que salgan de la cárcel Lázaro Báez, Ricardo Jaime, José López y Víctor Manzanares. No pueden permitir que la tiranía oligárquica de los ricos de Mauricio tenga detenidos a los líderes de la patria socialista. Todos sabemos de su lucha por los derechos humanos durante la dictadura. De su participación en la resistencia peronista. Del esfuerzo que hicieron para juntar la fortuna que permite solventar las actividades clasistas y combativas de los pibes para la liberación. Es un clamor popular que hay que pintar en las paredes de la ciudad: “Libertad a los presos políticos”. Y cantar todos juntos: “Libertad/ libertad a los presos por luchar”. No podemos permitir que la vanguardia revolucionaria sea rehén de esta justicia burguesa y reaccionaria.
Mañana mismo tienen que llamar a sus cuadros del mundo de la cultura para hacer acciones que colaboren en esta tarea de las tareas. Que los artistas plásticos dibujen afiches donde aparezcan con boinas y camperas verdes. Que sean posters como para que los chicos peguen en sus habitaciones. El Che Báez, por ejemplo. O Fidel Manzanares. No podemos dejar a un lado a los intelectuales del mundo de la literatura, el periodismo y la cultura.
En forma urgente hay que motorizar una solicitada que alerte a la población que la derecha retrógrada quiere meter preso a Don Julio de Vido un comandante del campo popular de una integridad y una honradez que nos hace acordar a Agustín Tosco. Esa solicitada deberíamos publicarla en Página 12 y en Tiempo Argentino, ¿Existe Tiempo Argentino, compañero? Hay que conseguir que firmen aquellos que nos marcan el camino de una sociedad más justa: Fito Páez, Mempo Giardinelli, Brancatelli, Roberto Navarro, Víctor Hugo, Pablo Echarri y Orlando Barone al que debemos sacar del ostracismo. Seguramente está escribiendo algún manifiesto que nos ponga de pie detrás de las barricadas. Basta de reformismos tibios. Vayan por todo y sanseacabó. Sería una capitulación que un patriota del proletariado como Amado Boudou vaya preso y ustedes no atinen ni siquiera a rodear la cárcel y dar la vida por Boudou. “La vida por Perón”, cantaban nuestros viejos compañeros. Ahora es: “La vida por Boudou”. O “ que lindo que va a ser/ el hospital de niños en el Alto Calafate hotel”.
El imperialismo y sus lacayos locales se burlan de nosotros. Bautizaron pabellón Néstor Kirchner al calabozo de la cárcel de Ezeiza a donde van a parar todos nuestros líderes, los mejores hombres del proyecto.
Libertad a los presos políticos: libertad a Báez, Jaime, López y Víctor Manzanares. Ellos trabajaron día y noche por el bienestar de la clase obrera y el pueblo. Recaudaron todo lo que pudieron sin frenarse ante las leyes del liberalismo para que ustedes pudieran desarrollar su tarea. Ellos aportaron para los micros y la vianda para llevar a los muchachos a los actos. Es la banda de los cuatro, como tuvo el maoísmo. Tenemos al payador perseguido, Don Julio que con mucha valentía y arrojo denuncia al fascista de Macri que lo quiere sacar de la Cámara de Diputados. No se bancan que un genuino vocero de los que menos tiene levante la voz por los que no tienen voz. Mis queridos grasitas, mis descamisados del alma, debería decir Milagro Sala en lugar de organizar la caravana de autos que transportaron los bolsos llenos de dinero que se llevaron de los bancos entre gallos y medianoche. La lucha por una sociedad sin clases requiere de firmeza y convicción. Por eso está bien que Milagro haya manejado la Tupac Amaru con palizas a las ovejas descarriadas y con armas para intimidar. El fin justifica los medios. El mundo nuevo no termina de nacer, diría Antonio Gramsci. Encima ahora, hay un grupo de corruptas ricachonas que nos quiere encarcelar a nuestra guía espiritual, a Cristina. Hablo de Elisa Carrió, Margarita Stolbizer y Graciela Ocaña. Viven en mansiones dignas de la revista Caras, andan en autos de alta gama y lucen joyas carísimas como supo tener nuestra querida Cristina. ¿Dónde estarán aquellos collares, aros y pulseras tan hermosos? Tal vez los donó a los comedores populares de Emilio Pérsico o Juan Grabois. Estas tres ricachonas corruptas, Lilita, Margarita y a hormiguita, todas sin guita, se constituyen en tribunal para juzgar a Cristina.¿ Cómo se atreven a investigar y denunciar a Cristina? Pocas mujeres tan austeras, ahorrativas, modestas y humildes. Pocas mujeres llegaron a la altura que llegó Cristina sin una mancha en su trayectoria, un ejemplo de entrega al prójimo como si fuera la Madre Teresa de Santa Cruz.
Ni un preso político más en la Argentina.
Libertad a los comandantes revolucionarios de Báez, Jaime, José López y Víctor Manzanares.
Debemos movilizar la opinión pública internacional. Que el filósofo y lingüista norteamericano Noam Chomsky firme por la libertad de los presos políticos, o los hermanos del partido Podemos de España, o Nicolás Maduro y Raúl Castro.
Hay que pedirles a Alberto Rodríguez Saa y Luis D’Elía que repitan la solicitada que ellos encabezaron y que sumen a Guillermo Moreno y Luis Esteche que fueron injustamente excluidos. Habría que pensar bien si se suma a Nélida Rojas, la líder de Tupac Amaru de Mendoza. Sus dirigentes se acogieron al blanqueo de la AFIP porque no podían justificar la compra de casas y automóviles. Seguro que eran expropiaciones revolucionarias y eso está bien. La confiscación de los bienes de la oligarquía es parte de nuestra lucha. Pero no es necesario llenar los formularios del estado opresor para blanquear ese dinero que es del pueblo aunque la AFIP diga lo contrario.
Eso es lo que hicieron Lázaro, Jaime, López, Manzanares y Cristina. Recuperar para el pueblo las fortunas que los millonarios y oligarcas le robaron con la plus valía y otro tipo de explotaciones al proletariado. Gloria a nuestros héroes ahora encarcelados en Ezeiza. Todos somos Lázaro, Jaime y López. Nuestra lucha no los abandonará. El hombre nuevo es imparable. No pasarán. No podrán detener la sociedad socialista donde todos tendremos millones de dólares y 5 hoteles como Cristina o 1000 vehículos y 300 propiedades como Lázaro o 9 palos verdes para guardar en el monasterio como Lopecito.
No se deje engañar compañero. Esa montaña de dinero era para los más pobres. Ya hicimos la primera parte que era sacárselo a los dueños del poder. Nos faltó la segunda parte, la de distribuir estas riquezas. Eso se viene ahora. Por eso vote a Cristina. Luche y vuelve. Luche y devuelve. Por la distribución de la riqueza. Por hoteles para dos. Por Néstor y por el pueblo. Vote Cristina y que Dios y la patria se lo demanden.
El amigo Fontanarrosa – 20 de julio 2017
“Diez años, Mendieta” dice el gaucho Don Inodoro desde la edición homenaje. “Que lo parió”, dice el perro sabio. ¿Se habrá enterado que la ley 27.100 instituyó su fecha de nacimiento, el 26 de noviembre como Día Nacional del Humorista.
Ayer se cumplieron 10 años desde la muerte de Roberto Fontanarrosa, pero sigue siendo el símbolo de la amistad frente a un pocillo de café. Un día como hoy, el día del amigo de 2007 estábamos despidiendo el cuerpo del Negro Fontanarrosa, artista de la patria. Por los siglos de los siglos debemos repetir: Gracias por tu humor nacional y tu sabiduría popular elevada a la máxima potencia literaria. Gracias por re-inventar el realismo costumbrista argentino. Por conocernos como nadie y por mostrarnos con ternura. Gracias por escribir como los dioses y no calentarse porque las capillas literarias jamás te reconocieron. Los dogmas elitistas nunca encajaron en tu barrio.
Gracias Negro por ser amigo de los negros. De los futbolistas como el Negro Palma, o del Negro Caloi que después fue a visitarte en un desgarro que nos dibujó muchas lágrimas en el alma.
Gracias por ser amigo del Negro Crist, es decir esa magia que dibuja llamada Cristóbal Reynoso o simplemente Mandrú, para los amigos del vino manso y la servilleta garabateada con la creatividad de los talentosos. Me resulta de una hermandad cargada de ternura que Crist haya hecho tus dibujos cuando esa enfermedad maldita te había paralizado la mano santa.
Gracias por comprender enseguida que en el vuelo de la palomita de Aldo Pedro Poy hay más poesía que en mil libros. Botines si, libros también.
Gracias por haberte mezclado con los cordobeses de Hortensia para jugar en primera. Por haberte entreverado con Serrat y Les Luthiers para ganar todos los campeonatos del talento y la ética profesional. Gracias por el coraje de Satiricón y Humor donde había que poner la tinta y los huevos cuando no era fácil. Por ese Inodoro Pereyra con que celebraste el nacimiento de mi hijo y el Mendieta diciendo: “que lo parió”. Lo tengo al lado de la foto que nos sacamos con el Zorro, en tu Rosario siempre estuvo cerca, muy cerca de la Mesa de los Galanes. Estaban el Pitu y el colorado Vazquez que son más enfermos de Central que vos. Gracias por ayudarme a arrancar a mi hijo de la pantalla de la computadora para meterlo de lleno en los libros por tu camino del fútbol hecho arte y escritura. Por haber sacudido toda la formalidad del Congreso de la Lengua y reivindicar ante los académicos más rigurosos y circunspectos el valor de las malas palabras que no son tan malas. Vos consagraste que pelotudo y mierda son términos irremplazables, pura contundencia y melodía.
Gracias Negro Fontanarrosa por ese Boggie tan aceitoso y combativo que sin bajar línea ni levantar el dedito marcaba los límites de la paz y la convivencia frente a la prepotencia de los poderosos y mercenarios armados hasta los dientes y mascando chicle. Nunca te gustaron los sacerdotes del dogma ni las verdades reveladas. Hoy te burlarías del pelo naranja y las ideas negras de Donald Trump. Menos Mc pato que tramposo.
Gracias por ser tan Rosario desde las mesas de El Cairo porque siempre estuviste cerca como ese Rosario que es una colección de tardes preciosas en la voz de Lalo de los Santos. Si supieras que el Monumento Nacional a la Bandera te homenajeó con la enseña flameando a media asta.
Pero hoy más que nunca, tenemos que decirte gracias por elevar a la categoría de mito el valor de la amistad, justo unas horas antes del día del amigo que fue el día en que te despedimos con lágrimas y risas. Gracias por dignificar el cielo que vas a dibujar hasta que vuelvas a la vida. Gracias por edificar un paraíso como un bar para hablar de fútbol y de minas. Gracias por la emoción de ese momento tremendo cuando para agradecer una de las miles de ovaciones que te brindaban dijiste: “Valoro mucho el grito de esta hinchada porque estoy jugando con ocho jugadores”. Era tu forma de decir que estabas en esa maldita silla de ruedas, con tus músculos desflecados y con tu cabeza más lúcida que nunca. Hoy tenés tu lugar eterno en las tribunas del gigante de Arroyito y se siente tu risa, tu aliento y tus puteadas al árbitro. Era tanta tu ironía y la forma de burlarte hasta de tu enfermedad que un día, rodeado de gente que se persignaba ante tu presencia frágil le dijiste a Milicich: “Zorro, por momentos me siento el gauchito Gil”.
El Menchi Sabat, otro gigante compañero tuyo en Clarín escribió como prólogo de la tercera entrega de tus libros: “ Fontanarrosa tuvo la capacidad de generar historias y desarticular lenguajes que parecían cristalizados y destinados a un oscuro lugar en el inodoro de la historia”.
Los argentinos te debemos mucho, Negro Fontanarrosa. Nos llenaste el alma de milagros cotidianos. Nos hiciste muy felices. Por eso estamos tan golpeados ahora al recordarte. Y eso que inventaste el más grande de los milagros, lograste que un canalla llegue al cielo y haya fiesta, con vuelta olímpica y todo. Gracias Negro Fontanarrosa. Extrañamos tanto al Negro. Hace 10 años que le decimos adiós al amigo al que despedimos un día del amigo. Organizá para mañana un picado entre las nubes. Y después una picada en un bar de morondanga Eso sí, invitá a los amigos. Y no te mueras nunca, negro querido.
El milagro de Grabois – 19 de julio 2017
Juan Grabois es abogado de Milagro Sala, integrante de la conducción de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular y miembro consultor del Consejo Pontificio de Justicia y Paz.
Su capacidad de convocatoria a las marchas es apenas modesta pero su estrecha amistad con el Papa Francisco y Marcelo Sánchez Sorondo le otorga un poder celestial. Se podría definir ideológicamente como un peronista chavista aliado a Emilio Pérsico, líder del Movimiento Evita y ex integrante de Montoneros y Quebracho. Es hijo de Roberto “Pajarito” Grabois, cuadro destacado de Guardia de Hierro, organización del peronismo de derecha, enemiga de Montoneros, en la que militaron varios destacados dirigentes como José Luis Manzano, Guillermo Moreno y el propio Papa Franciso además de Julio Bárbaro que fue padrino de bautismo de Juan Grabois, de padre judío y madre católica llamada Olga. Su nombre y apellido se instaló con fuerza en los medios luego de una discusión muy dura que tuvo con Jorge Lanata ayer en esta radio Mitre quien finalizó la comunicación telefónica sin tutear a su entrevistado pero mandándolo a la mierda.
Es que Juan Grabois pese a su formación en derecho hizo una acusación descabellada que le va costar muchísimo probar ante la justicia. Solo un milagro de sus amigos del Vaticano lo puede salvar. Hay cientos de pruebas, filmaciones que abonan el sentido común. Rolando Barbano nos contó de qué manera logró entrevistar a ese chico apodado “El Polaquito” que en toda la charla que se publicó y en la que quedó sin editar, muestra una soltura estremecedora para narrar sus delitos y en ningún momento se nota presión alguna. Todo lo contrario, el chico parecía satisfecho con contar sus “hazañas” delictivas para hacerse famoso a través de la tele. Así de desgarrador y conmovedor fue ese testimonio tan valioso. Por supuesto, como corresponde legal y moralmente, se tapó su cara pixelando la escena y se ocultó su nombre y apellido verdaderos para preservar su identidad.
Pero Grabois puso el grito en el cielo y denunció que el pibe había sido secuestrado por la policía de Lanús y amenazado de muerte para que diera esa entrevista. Y por eso acusó a Lanata de hacer un negocio y explotar esa situación. Se nota que Grabois no conoce el ADN del periodismo ni a Lanata al que calificó como un ser despreciable. Por el contrario para la mayoría de la población y para mí, Lanata es un periodista corajudo y creativo que fue clave a la hora de quebrar los intentos autoritarios y cleptocráticos de Cristina de quedarse toda la vida como reina de la Argentina.
Grabois dijo que la entrevista fue un montaje y que iba a hacer una denuncia penal por la estigmatización a la que sometieron al pibe. Muchos periodistas coincidimos en afirmar que el drama de ese muchachito que tiene casi la edad del kircherismo en el gobierno es una síntesis perfecta de la herencia de marginalidad, droga y exclusión que dejaron los gobiernos de Néstor y Cristina. Hay que proteger a ese chico porque en cualquier momento lo mata alguna banda rival o en cualquier momento él asesina a alguien, si es que no lo hizo todavía. “El Polaquito” es un peligro para sí mismo, para su familia y para toda la sociedad. Y el trabajo que el movimiento de Grabois realiza con esos sectores parece más de utilización de la situación que de voluntad honrada para ayudarlos a salir de ese flagelo.
Cristina no dijo hasta ahora una palabra. Calla sobre su cajero Julio de Vido, sobre su contador Víctor Manzanares y sobre quien es casi su representante de facto ante el Papa: Juan Grabois.
Pero más allá de este tema que explotó ayer en su masividad me quiero detener en Milagro Sala. Ya le dije que Juan Grabois es uno de los abogados defensores. En una columna en Página 12, Grabois, con el mismo fanatismo que todo lo lleva al extremo y la exageración de su ideologitis, escribió lo siguiente, escuche por favor que vale la pena: “Es precisamente la muerte de Milagro Sala, ya no tengo la menor duda, lo que están buscando algunos sectores del poder, muy particularmente aunque no exclusivamente, en Jujuy. No es una metáfora ni una sugerencia: me refiero a su muerte física. Y si es un suicidio o una trifulca carcelaria, tanto mejor para ellos. En su odio ideológico, clasista, xenófobo y misógino que han demostrado con creces, la ven como un trofeo de guerra y quieren clavar su cabeza en una estaca”, para poder decir: “Se suicidó la india patasucia”, “se mataron entre negras”.
Alguien que se dice católico y defensor de los derechos humanos debería escuchar aunque sea una vez a las víctimas de Milagro Sala. No digo que escuche a Gerardo Morales o Jorge Lanata que fueron atacados por la comandante de la Tupac Amaru que está detenida. Grabois debería atender las denuncias de los jujeños y jujeñas más humildes que han sido humillados, torturados y en algunos casos reducidos a la esclavitud y a la servidumbre por quien tiene mucho de resentimiento y poco de intenciones de liberar y emancipar a los que más sufren los rigores del capitalismo salvaje.
Es incomprensible que su anteojera kirchnerista no le permita ver la violencia de género que produjo Milagro con tantas mujeres que no se quisieron arrodillar ni subordinar a sus órdenes. Es insólito que el colectivo “Ni Una Menos” haya sido aparateado por las militantes cristinistas para imponer a Milagro Sala como un emblema de su lucha cuando en realidad es todo lo contrario, una victimaria, una brutal golpeadora de mujeres. ¿Eso es progresismo o fascismo de izquierda o feudalismo corrupto?
La jefa tupaquera, la flaca, la gobernadora paralela de Jujuy que hoy está detenida a derecho en la cárcel de Alto Comedero era de una crueldad digna de un capanga.
Carmen Rosa Fernández contó ante la justicia y en el expediente que Milagro le pegaba a su hija trompadas en la cara con el anillo puesto para producirla más daño y dolor delante de todos sus compañeros. “Si Milagro Sala llega a salir en libertad, nosotros no vamos a poder existir”, dijo la víctima. Sienten que su vida corre peligro y pánico ante la sola mención de su nombre.
Víctor Mendoza les ganó las elecciones en el gremio docente. Ese fue su pecado. Le dieron una paliza feroz y le quemaron los muebles de su casa.
A María del Carmen Gonzalez la policía que respondía a Milagro le plantó droga en la casa, golpearon a su hijo y le iniciaron una causa.
Amenazas de muerte, de sacarle o no darle una vivienda o una vacante en la escuela para sus hijos eran una constante de Milagro y su grupo de tareas encabezado por quien es apodada Shakira y también está detenida. Robos y estafas con los fondos que sacaban con bolsos de los bancos y devolvían en forma de coimas en la Quinta de Olivos, relaciones con los narcos de Bolivia, enriquecimiento ilícito, cientos de viviendas que no se hicieron, mansión para Milagro, autos para su familia. Todos los delitos todos. Hay que preguntarle al Perro Santillán, clasista y combativo al que Grabois supongo que no acusará de oligarca. Hay que preguntarle por las patotas de Milagro, por las armas que manejaban y por esa idea de sentirse dueña de la vida y la suerte de los jujeños.
Si faltaban tres veces a una marcha le sacaban la casa. Por eso no las escrituraban. Ivana Velázquez denunció que Milagro mandó una banda de encapuchados para castigarla con saña.
En la carta que dejaron en la Corte Suprema dicen que tiene miedo que los maten y que parezca un accidente. Sin embargo el Papa la trata como a una hija: “comprendo su dolor y su sufrimiento”, le puso en la carta el Santo Padre a Milagro y no a sus víctimas. Lo mismo con los rosarios bendecidos. Fueron para la acusada y condenada y no para quienes la padecieron.
Sánchez Sorondo declaró en Clarín que Milagro Sala dijo, escuche bien por favor esto que es bizarro por donde se lo mire. Dijo que Milagro dijo “yo habré robado pero hay gente que robó mucho más y sin embargo no está presa”. Un par de preguntas: ¿Cuándo dijo eso Milagro? ¿A quién se lo dijo? Sanchez Sorondo debería aportar esos datos a la justicia. Porque Milagro reconoce que robó. Y otra pregunta: ¿A Quién se refiere Milagro cuando dice que otra gente robó mucho más? ¿A Cristina?
Juan Grabois tiene mucho que ver con esto. Y también los que la defienden a capa y espada como Victor Hugo Morales, Horacio Verbitsky, Eugenio Zaffaroni y Leopoldo Moreau.
La Cámara Federal de Casación confirmó la condena de Milagro Sala.
A Grabois, solo le queda el camino del milagro.