Montoneros, carajo – 27 de marzo 2017

¿Cuánto falta para que el kirchnerismo declare héroe nacional y le levante un monumento a Mario Eduardo Firmenich y lo reemplace por San Martín? ¿Cuánto falta para que los irracionales que llevaron a una generación a la muerte propongan que la avenida 9 de julio sea rebautizada como “Evita Montonera”? ¿Cuánto falta para que los que asesinaron en democracia quieran reemplazar el diario Clarín por “El descamisado”? Tal vez alguien crea que estoy exagerando. Pero, hace apenas un par de años, nos hubiera parecido una desmesura de fanáticos el solo pensar en el homenaje que los organismos de derechos humanos le hicieron a Montoneros y a todas las organizaciones armadas a las que llamaron “revolucionarias”. Y sin embargo el insólito reconocimiento se hizo desde el escenario principal y con un documento consensuado. Fue leído durante uno de los dos actos que el kirchnerismo hizo el viernes. El que encabezaba Estela Carlotto, la presuntamente más moderada y prudente frente a la provocación constante de Hebe de Bonafini que dijo “basta de ser democráticos para hacerse los buenitos” y que calificó de “traidora” a la presidenta de Abuelas, de “asesina” a la gobernadora Vidal y de “dictador” a Macri.
Parece una pesadilla golpista que está preparando el terreno para salvajadas antidemocráticas. Si los Montoneros fueron un ejemplo para los jóvenes y el presidente es un dictador y la gobernadora una asesina, estamos ante un escenario que debería poner en alerta a todas las fuerzas democráticas y republicanas. ¿El peronismo no tiene nada que decir? Los intendentes, los gobernadores ¿Se van a quedar callados? ¿Cristina avala y fomenta todo esto? ¿El resto de los partidos callará que es una forma de otorgar? ¿Van a subestimar el problema diciendo que es un grupito chico de loquitos? ¿No se impone una foto de todos los líderes parlamentarios con un comunicado contundente en respaldo al sistema democrático que tanto nos costó recuperar? ¿Otra vez se van a dejar extorsionar con esa nefasta idea, bien de los 70, de que a los Montoneros no se los puede criticar porque es darle pasto a las fieras de la derecha?
Yo rechazo la “Teoría de los dos demonios”. Me resulta incomparable el horror de un estado que se convirtió en terrorista cuando su misión era la de respetar y hacer respetar la ley con el intento de tomar el poder por parte de civiles que se autotitularon “vanguardia revolucionaria” y utilizaron los crímenes y las bombas como instrumento despreciable.
Insisto: no estoy de acuerdo con los que dicen que ambos bandos tienen la misma responsabilidad penal e histórica. Pero si condeno todos los crímenes por igual. Creo que cada muerte es repudiable en sí misma más allá de quien haya sido la víctima o el victimario.
Es verdad que todo tiene su contexto histórico y que en los 70, las guerrillas crecían y se multiplicaban en América Latina. Es cierto que el peronismo había sufrido muchos años de proscripción y que el Partido Militar fue el verdadero poder que instaló hambre y miseria en la Argentina.
Pero creo que tenemos que aprender algo de la historia. Hoy vemos con toda claridad el infantilismo criminal del estado mayor de Montoneros. “Imberbes y estúpidos” les dijo el general cuándo los echó de la plaza porque le querían enseñar peronismo a Perón. Y ese es otro engaño repugnante del montonerismo militarista. Nunca creyeron en Perón. Lo consideraban “un viejo de mierda”, como siempre dijo Cristina. Utilizaron la táctica del entrismo. Era una estafa ideológica que decía: Vamos a meter nuestras ideas marxistas-guevaristas en el peronismo porque el pueblo es peronista. Y desde adentro vamos a hacer la patria socialista. Algo que nunca estuvo en los planes de Perón. Engañaron a los jóvenes y se autoengañaron poniendo todo el mal en Perón y todo el bien en Evita. Pero lo ocultaron. Públicamente cuestionaron a Perón en sus tácticas y lo acusaban de derechizarse: “Que pasa, que pasa general/ que está lleno de gorilas el gobierno popular”, le cantaron en aquella plaza de la que fueron expulsados y en la que el viernes fueron reinvindicados.
Llegó a tanto el odio oculto a Perón, pese a que se decían públicamente peronistas, que asesinaron a uno de los mejores amigos del general. El crimen de José Ignacio Rucci, líder de la CGT se produjo además dos días después de un espectacular triunfo democrático en las urnas.
Para la gilada cantaban la marchita aunque le modificaron algunas estrofas que hablaban del fusil y la guerra. Pero para adentro, le asestaron a Perón el más terrible de los castigos acribillando a uno de sus más grande afectos. Lo odiaban porque según ellos frenaba la revolución. Y por eso le declararon la guerra. Y Perón les declaró la guerra a ellos. Pero esa es otra historia.
Fue tan grande el aventurerismo que desprotegió a su militancia que muchos integrantes de la Juventud Peronista se abrieron de ese delirio. Chacho Alvarez y Felipe Sola, entre los más conocidos.
El recomendable libro de Pablo Giussani los define desde el título: “La soberbia armada”. Entre cuatro o cinco esclarecidos resolvía “ajusticiar”, así le llamaban a los asesinatos, a los que ellos consideraban “enemigos del pueblo”. Todo comenzó con el crimen de Pedro Eugenio Aramburu pero hubo infinidad de atentados como el que le hicieron a Juan Aleman y homicidios perpetrados contra Arturo Mor Roig y Francisco Soldatti, entre otros. Colocaron una bomba en el comedor de la super intendencia de la Policía Federal y produjeron 24 muertos y otro artefacto explosivo debajo de la cama del comisario Cesáreo Cardoso. El secuestro de los hermanos Born les dio una fortuna que depositaron en Cuba. Tuvieron entrenamiento terrorista con los palestinos de Arafat y con las fuerzas armadas de Fidel Castro. Varios disfrutaron exilios dorados en Europa donde inventaron una realidad inexistente y ordenaron una “contraofensiva” que entregó miles de militantes de base en bandeja a la dictadura para que los secuestraran, torturaran y desaparecieran en los campos de concentración.
No me quiero olvidar que en tiempos de Alfonsín, el comandante Mario Firmenich fue capturado y condenado a reclusión perpetua. Y fue Carlos Menem el que le otorgó el indulto. La verdad histórica hay que contarla con todos sus matices. Que se sepa, Néstor Kircher y Cristina nunca tiraron un tiro. Pero abrazaron y sumaron a su proyecto a jefes militares de Montoneros de aquel entonces como Horacio Verbitsky, Nilda Garré y Carlos Kunkel, entre otros. Los pibes de La Cámpora les tienen una peligrosa admiración.
Ya sé que las tres están muy jugadas y ni se les ocurre dar un paso atrás, pero sería saludable que alguien le dijera a Estela Carlotto, Hebe de Bonafini y Cristina Fernández de Kirchner que Montoneros no merece ningún homenaje. Que muchísimos pibes muy jóvenes e inexpertos, creyeron en ellos y sus utopías igualitarias, pero se inmolaron en el altar de unos mesiánicos con ametralladora. Algunos de ellos, encima nos quieren llevar nuevamente a esos tiempos de sangre y fuego por el camino del chavismo kirchnerista. Algo muy grave pasó el viernes. Resucitaron del pasado el grito desafiante de “Mon-to-ne-ros, carajo”. Los ciudadanos democráticos y pacíficos, podríamos decir con toda razón: “Carajo, otra vez los Montoneros”.
Nunca más al terrorismo de estado. Nunca más a los Montoneros ni a ningún energúmeno presuntamente esclarecido que proponga la lucha armada. Ni un muerto más en nombre de la política. Que quede claro. Antes de que sea demasiado tarde para lágrimas.

De Videla a Milani – 24 de marzo 2017

La Cámpora marcha por las calles y grita: “Macri/basura/ vos sos la dictadura”. Se trata de una gigantesca mentira histórica que intenta ocultar una consigna certera que va creciendo y que dice así: “Milani/ basura/ vos sos la dictadura”.
Si hay algo del terrorismo de estado de Jorge Rafael Videla y su banda criminal que llegó hasta nuestros días es precisamente el ex jefe del ejército kirchnerista, el general Cesar Milani.
Videla murió en la cárcel de Marcos Paz en mayo del 2013. Tenía tres condenas a reclusión perpetua y fue el máximo responsable del golpe que comenzó un día como hoy, hace exactamente 41 años.
Milani está preso hace 40 días, acusado de delitos de lesa humanidad. Primero estuvo detenido en La Rioja y ahora en un pabellón especial de la Cárcel de Mujeres de Ezeiza porque el Servicio Penitenciario teme que sea agredido por sus ex camaradas de armas.
Videla es el apellido del reinado de la muerte. El desembarco del nazismo criollo. La coronación de los sueños de los peores hombres de este país. Querían muertes, torturas, desapariciones, campos de concentración, robos, violaciones, humillaciones, mutilaciones, censuras, extorsiones, querían todo eso y mucho más y lo lograron. Seguramente todas las sociedades en algún momento de su historia tocan fondo, descienden a los infiernos. Bueno, a nosotros nos tocó el 24 de marzo de 1976.
Milani es el apellido de la máxima claudicación del kirchnerismo en el tema de los derechos humanos en el que nunca creyeron y que siempre utilizaron como escudo para ocultar las miserias del gobierno más corrupto y autoritario desde la recuperación democrática.
Los golpistas de Videla, Massera y sus cómplices utilizaron todas las formas de la muerte. Por shock eléctrico, por inmersión, por fusilamiento, por incineración, por sofocación, arrojando gente desde los aviones. No hay imaginación tan siniestra que pueda comprender los asesinatos y secuestros de niños, las torturas a embarazadas, a discapacitados, los tormentos a abuelos delante de sus hijos o nietos y las venganzas sobre familias enteras.
Eran tiempos en que según Eduardo Galeano los argentinos nos dividíamos en cuatro especies: los aterrados, los desterrados, los encerrados y los enterrados.
Hoy, desilusionados, algunos activistas de los derechos humanos pintaron en las paredes: “Néstor bajó el cuadro de Videla y Cristina subió el de Milani.”
Toda esa movida confirmó además, como un círculo vicioso que se cierra, los comienzos del matrimonio Kirchner. Eran dos jóvenes abogados más preocupados por enriquecerse rematando casas de deudores morosos que por presentar algún habeas corpus por los desaparecidos, como lo hizo el ex diputado Rafael Flores, y otros abogados radicales, por ejemplo. Al César lo que es del Cesar.
Por eso esta es una fecha para no olvidar jamás. El ejercicio de la memoria es sinónimo de salud mental para una comunidad que necesita despegar y ser cada vez más igualitaria sin perder un gramo de libertad.
El teniente general Cesar Santos Gerardo del Corazón de Jesús Milani, es el ícono del país fracturado, saqueado y espiado que dejaron más de 12 años de kirchnerismo feroz.
Milani fue y es el preferido de Cristina, el amigo de Hebe de Bonafini, el amigo íntimo de Nilda Garré y el socio de Guillermo Moreno.
Hebe, la comandante de la agrupación cristinista “Madres de Plaza de Mayo”, una vez más, mostró su fanatismo delirante y acusó de “traidora” a Estela Carlotto porque firmó un convenio con la gobernadora María Eugenia Vidal a la que caracterizó como “asesina”. Pero lo más grave es que ninguno de sus compañeros kirchneristas tiene el coraje de decir que Hebe no representa el pensamiento de ellos. ¿O si los representa y dice lo que ellos no se animan? Ni Cristina abre la boca. Los que callan otorgan.
Milani está hasta las manos. En los últimos días, dos Cámaras le dieron malas noticias a Milani y sus abogados. Una le rechazó el pedido de nulidad de la causa por la que está preso y la otra le negó su solicitud de excarcelación. Es que lo consideran integrante de los grupos de tarea del terrorismo de estado. Y con poder suficiente como para obstruir la investigación o fugarse si fuera necesario. Encima la investigación por la desaparición del soldado Agapito Ledo en Tucumán sigue avanzando a paso redoblado.
Además, el periodista Hernán Capiello descubrió una escucha que señala al general cristinista como el culpable de haber creado una red de espionaje ilegal para extorsionar periodistas independientes y políticos opositores. Hay dos causas abiertas con acusaciones de este tipo. En una de ellas, el ex hombre fuerte de los servicios, Antonio Stiuso acusó a Milani en Tribunales de haber aumentado partidas presupuestarias en forma indebida para incorporar personal en forma irregular y para comprar materiales tácticos y tecnológicos de última generación. Algunas de esos aparatos sofisticados y carísimos no aparecen por ningún lado. ¿Lo estarán utilizando los K en la conspiración contra Macri?
Como si esto fuera poco, Milani está procesado por enriquecimiento ilícito. No pudo explicar de dónde sacó el dinero para comprar una mansión de 1.150 metros cuadrados en La Horqueta, uno de los barrios más caros de San Isidro. Mintió descaradamente sobre un préstamo de 200 mil dólares que nunca se hizo.
Milani tuvo y tiene como amigos a fascistas criminales violadores de los derechos humanos como el teniente Eduardo Enrique Barreiro, el comodoro Luis Fernando Estrella y el coronel Marcelo Oscar Granitto. Según la escucha que se conoció en la investigación que el fiscal Alberto Nisman hizo de Cristina, Milani llegó a ser el máximo espía con estructura propia gracias a su amistad tan peculiar con Nilda Garré y a que la hija de la entonces ministra era novia de otro capo de la agencia de inteligencia llamado Fernando Pocino.
Milani, descontrolado y delirante, quiso fundar un ejército chavista pero hoy es empresario en chacinados y embutidos. Tiene un par de pancherías en sociedad con otro patotero derechoso pero civil llamado Guillermo Moreno. Tal vez haya encontrado su lugar en el mundo justo unos meses antes de que la justicia lo condene a la cárcel. Por ladrón y por golpista. Milani representa la máxima claudicación del kirchnerismo en el tema de los derechos humanos. No solamente por su actuación repudiable durante la dictadura. También en democracia violó las leyes y armó un aparato ilegal de espionaje a las órdenes de Cristina. De eso también, ambos, va a tener que rendir cuentas ante la justicia. De ese país del autoritarismo cleptocrático que tanto daños nos hizo.
En el día de la Memoria, la Verdad y la justicia. A 41 años del infierno. Para que el golpe no nos siga golpeando. Para que todos sepamos lo que nos pasó. Para que no nos vuelva a pasar. Ni Videla ni Milani. Nunca más.

Cristina al banquillo – 23 de marzo 2017

A Cristina le llegó la hora de la verdad. Se le terminan las excusas. La ex presidenta, por primera vez, se va a tener que sentar en el banquillo de los acusados frente a un tribunal que la va a juzgar por haber cometido un fraude descomunal contra el patrimonio público.
Estamos hablando de un perjuicio para todos nosotros de más de 54 mil millones de pesos y por eso se arriesga a una pena que va de un mes a seis años de cárcel.
Todo esto porque el juez Claudio Bonadío elevó a juicio oral y público la causa conocida como “Dólar futuro”. Se trata de una escandalosa malversación financiera por la que además de la exitosa abogada tendrán que rendir cuentas Axel Kicillof y el presidente del Banco Central de entonces, Alejandro Vanoli. Es que la maniobra que nos sacó del bolsillo de todos los argentinos semejante montaña de dinero, de acuerdo al fiscal Eduardo Taiano fue realizada por las órdenes impartidas por Cristina y su ministro de Economía con la complicidad de Vanoli y la anuencia de la Comisión Nacional de Valores.
Ya Cristina no podrá decir que se trata de una persecución política. Este grave perjuicio a las arcas del estado fue denunciado en su momento por los diputados Federico Pinedo y Mario Negri y reforzado por los testimonios en tribunales de Alfonso Prat Gay y Martín Redrado, entre muchos otros.
La ex presidenta dice que fue simplemente una decisión política, una mala praxis a lo sumo, errores que cualquiera comete en el ejercicio del gobierno y que eso no es judiciable. La justicia sostiene que para generar semejante agujero negro de 54 mil millones de pesos pese a la advertencia de expertos y periodistas, tuvieron que violar varias leyes y normas e incluso la mismísima Carta Orgánica del banco que están precisamente para evitar que ocurriera semejante locura. Y el que viola leyes y normas desde el poder está cometiendo delitos.
Pero todo esto será ventilado y tratado de cara a todos los argentinos. El proceso tendrá la transparencia que le otorga que cada uno pueda mirar cuando interrogan a Cristina y cuáles son sus respuestas. Pocas veces Cristina se habrá sentido en una situación tan incómoda y casi en cadena nacional como a ella le gusta.
Ella y sus cómplices regalaron, dilapidaron o rifaron millones y millones estableciendo una cotización ficticia, es decir artificialmente baja para el dólar y eso permitió que algunos hicieran ganancias fáciles, rápidas y monumentales. Sería bueno saber quiénes fueron los beneficiados. Porque si entre los especuladores que se llenaron los bolsillos aparecen empresarios o gente ligada a Cristina y su banda, la cosa se complicaría mucho más todavía. Porque en ese caso, no solo hubieran perjudicado al estado. También hubiesen beneficiado con premeditación y alevosía a sus amigos, socios y/ o testaferros. Pero esto todavía no se sabe. Tal vez del juicio salgan datos en este sentido.
En la causa hay en total 14 procesados por el delito de “administración fraudulenta o defraudación contra la administración pública”.
El fiscal Taiano dice en su escrito que estamos ante una de las causas de corrupción más importantes que hay en el país debido a la fortuna de la que estamos hablando y que nos robaron a todos los argentinos.
La gran novedad histórica es que Cristina ya no se podrá refugiar en las redes sociales ni hacerse aplaudir por aplaudidores. Ahora estará sola, sentadita, en el banquillo de los acusados y deberá responder técnicamente porque hizo lo que hizo y no con sanata ideológica para victimizarse.
Como toda respuesta, por ahora, la ex arquitecta egipcia envió un tuit con un emoticón de sonrisa sobradora y un recorte de Clarín con una información a su favor. Clarín miente pero no en este caso que a ella le sirve. Lo cierto es que Bonadio cerró la etapa de la instrucción, remitió el expediente a la Cámara Federal de Casación Penal y el lunes, mediante un sorteo, se sabrá cual tribunal tendrá la enorme responsabilidad de juzgar a una ex presidenta de la Nación.
Pero lo peor para Cristina es que semejante humillación no es el final de nada. Es el comienzo de todo.
La semana que viene, la ex jefa del estado tendrá nuevamente muy malas noticias porque el mismo magistrado, el doctor Bonadio la procesará por tercera vez en la causa más grave de todas. Estamos hablando de “Los Sauces” porque es en donde hay más pruebas para condenarla por corrupción, coimas y lavado para la asociación ilícita comandada por ella. Por eso tal vez haya otras novedades terribles para Cristina. No es seguro pero muy probable que Máximo, su hijo y/o Florencia, su hija, también sean procesados por primera vez gracias a que ella no tuvo empacho en ensuciarlos con tanto dinero negro y sucio.
Hace un par de meses yo hice un juego irónico y medio chicanero, reconozco que decía así:
Encuesta de Le doy mi palabra: ¿Quién está atrapada sin salida en un verdadero pantano judicial con el barro hasta la rodilla? Opción A: Cristina. B: Elisabet. C: Fernández y D: De Kirchner.
Cristina no es una perseguida política. Está padeciendo la persecución penal por los delitos de corrupción más graves de la historia democrática.
Sus ideas políticas no tienen nada que ver. Es corrupción en estado puro. Mega choreo para decirlo en cordobés básico.
Es perseguida por la justicia que con muchas pruebas y argumentos la acusa de administración infiel, asociación ilícita en dos causas, malversación de fondos, abuso de autoridad; lavado de dinero, enriquecimiento ilícito, falsificación de documento público, cohecho, es decir coimas, lavado de dinero y como si esto fuera poco, traición a la patria, que tiene una pena de 10 a 25 años de cárcel por haber intentado encubrir a los terroristas de estado iraní que volaron la AMIA.
Las últimas imágenes del naufragio muestran de qué manera falsificaron el libro de actas de Hotesur y hasta la firma de Néstor Kirchner. En dos días dibujaron 7 años de contabilidad. Hasta liquid paper, utilizaron. No tienen moral ni vergüenza ni estómago. Casi que no han realizado ninguna actividad con honradez. Todo lo que hicieron tiene el sello de la estafa al pueblo. Es la enfermedad de la codicia sin límites. La bulimia por el poder eterno y el dinero sucio.
Otro mazazo que la hiere de muerte política fue el procesamiento que le dictó el juez Julián Ercolini que encima, ordenó un embargo por la friolera de diez mil millones de pesos que está en relación con la magnitud de los delitos cometidos.
Dice textualmente el juez que la ex presidenta es «Miembro preponderante de una asociación ilícita con una trama criminal de una complejidad inusitada». Estamos hablando de una pena que podría llegar hasta los 15 años de prisión. La resolución de Ercolini tiene 200 pruebas. Y denuncia sobre precios de más de mil millones. Y nada puede decir Cristina, ni Elisabet, ni Fernández ni de Kirchner de un magistrado como Julián Ercolini que fue designado en su puesto en pleno gobierno de su marido.. No era de la servilleta de Corach. Fue de la servilleta de Esteban Righi.
Por eso Cristina está en un pantano judicial. Son arenas movedizas que demuestran que mientras más se mueve, más se entierra. Ahora va al banquillo de los acuados. Está atrapada sin salida.