Korrupción sin fondo – 19 de septiembre 2016

Los tristemente célebres fondos de Santa Cruz funcionan como una radiografía de lo peor del kirchhenrismo. Todo su manejo corrupto estuvo envuelto en mentiras administrativas, hipocresías ideológicas y el autoritarismo de considerar al estado como algo de su propiedad. Confirma que el matrimonio entre Néstor y Cristina siempre se sintió dueño del poder político y no meros inquilinos sometidos a la alternancia democrática.
Vamos por partes:
1) La hipocresía ideológica. En estos últimos años, disfrazados de progresistas, los pingüinos hablaron pestes de la figura de Domingo Cavallo y del mundo financiero. Sin embargo, el ex superministro de Economía de Menem siempre considero a Néstor como uno de sus mejores alumnos y por eso le dio los 600 millones de dólares por regalías petrolíferas mal liquidadas. Y además porque Néstor y los gobernadores de otras provincias petroleras apoyaron con fervor neoliberal la privatización de YPF. Nunca hay que olvidar que el miembro informante de la sesión clave fue Oscar Parrilli. Todo a pedido de Carlos Menem. Los diarios de la época, definían a Kirchner como un hombre de Cavallo y/ de Manzano. Y Cristina en mi programa de cable no quiso decir a quien apoyaba en la interna del PJ porteño: “todos son amigos”, dijo en referencia a los tres competidores: Irma Roy, Gustavo Béliz y Domingo Cavallo. Y como si esto fuera poco, pese a que después se llenaron la boca de un presunto nacionalismo, llevó los fondos a los bancos del capitalismo financiero tanto de Estados Unidos como de Suiza.
2) Las mentiras administrativas. Cometieron varios delitos al no dar ningún tipo de información sobre los fondos que en algún momento llegaron a ser más de 1.000 millones de dólares y que se esfumaron hasta quedar apenas 30 mil. No se conocen que intereses cobraron, a que plazo y donde depositarios, que timba financiera hicieron. Se negaron a informar al pueblo de Santa Cruz y a sus representantes. Y eso levantó todo tipo de sospechas.
3) Autoritarismo y propiedad del estado. A tanto llegó esa apropiación del gobierno y el manejo feudal que hicieron que les parecía lo más normal del mundo que pese a que ya era presidente de la Nación, los resúmenes de cuenta llegaran a nombre de Néstor pese a que ya había dejado de ser gobernador. Por algo Sergio Acevedo renunció 14 días después de haber anunciado la repatriación de esos dineros públicos que en una porción importante estuvieron en cuentas privadas como la del ex presidente fallecido. Entre otras cosas ejercieron su feroz agresividad y persecución al procurador Eduardo Sosa al que lo sacaron del medio y nunca escucharon a la Corte Suprema que les ordenaba corregir esa situación. Por eso atacaron tanto a los periodistas que se metieron a investigar este tema. Hace 10 años, si escuchó bien, 10 años, en el 2006, con Marcelo Longobardi tuvimos que abandonar nuestro programa televisivo “Fuego Cruzado” por las presiones brutales de Néstor a través de Julio de Vido. Es que todo el tema de los Fondos de Santa Cruz está manchado de plata negra y negocios sucios. El que manejó los fondos fue Aldo Ducler y su financiera Mercado Abierto. Ducler no solo había sido funcionario del dictador Leopoldo Fortunato Galteri. También fue investigado por el senado norteamericano acusado de blanquear dinero narco del Cártel de Juarez. Como todo tiene que ver con todo y los especialistas en operaciones encubiertas se complementan, hay que decir que Jorge “Coqui” Capitanich fue socio de Ducler.
La rigurosa investigación de Nicolás Wiñazky coloca nuevamente en el escenario la metodología kirchnerista que se repitió en el país durante más de 12 años escandalosos. Transfirieron al exterior de a dos millones de dólares para disimular los negociados y alguna operación fue autorizada por el todo terreno Lázaro Báez K mientras trabajaba en el Banco de Santa Cruz.
La mayoría de esos dólares fueron a parar a cuentas de personas desconocidas o al propio Néstor. El tema se puso más complejo cuando el gobernador Daniel Peralta tuvo que pagar sueldos porque se le incendiaba la provincia y casi 200 millones aparecieron como por arte de magia en Rio Gallegos. Alicia Kirchner redujo a la servidumbre a la legislatura y les hizo sacar 5 leyes que entre gallos y medianoche aprobaron la rendición de activos financieros. Quisieron emprolijar un poco pero lo hicieron de prepo y con extorsiones, cómo es su costumbre. Un comportamiento de señor feudal que luego derivó perfeccionado en las coimas y estafas de la obra pública y el petróleo que fundó el ladriprogresismo y el Frente para el Chavismo y la Valija hoy repudiado por amplias franjas de la población.
Cristina junto a Elisa Carrió, Graciela Ocaña y otros legisladores conformaron en su momento la Comisión Investigadora del Congreso sobre Lavado de Dinero. En aquel momento a nadie le llamó la atención que Cristina pidiera quedarse con el monitoreo y la auditoria de Aldo Ducler. Ahora todo está más claro. Hubiera sido como investigarse a sí misma. O escupir para arriba.
Desde el fondo de los tiempos volvió la estafa de los Fondos de Santa Cruz. Ya en 1993 Néstor había diseñado un mecanismo que luego transformó a nivel nacional en el gobierno más corrupto de la historia democrática. Santa Cruz fue su laboratorio de ensayo. Argentina fue el coto de caza de miles de millones de dólares que nos robaron a todos.
El pueblo quiere saber si esta vez habrá juicio y castigo. El pueblo quiere saber si las condenas serán efectivas y ejemplificadoras y, sobre todo, si van a devolver la fortuna que se llevaron. Ojalá ese cantito de vamos a volver se transforme en vamos a devolver. Si eso ocurre, amanecerá un nuevo país que no es poco.

De Vido, más cerca de la cárcel que de la banca – 16 de septiembre 2016

Julio de Vido está cada día más cerca del abismo. Su prontuario cada vez es más voluminoso y su libertad está cada vez más comprometida. Elisa Carrió pidió que se lo excluya de la Cámara de Diputados por inhabilidad moral. Presentó este proyecto porque considera que la elevación a juicio oral por su responsabilidad en el siniestro de Estación Once y su procesamiento por parte del juez Julián Ercolini por coimas en la compra de trenes, son causas suficientes como para que De Vido deje de ser legislador. La diputada Carrió ya lo había denunciado en el 2008 como integrante de una asociación ilícita dedicada a saquear al estado, algo similar al dictamen de Gerardo Pollicita sobre los doce años de kirchnerato.
Margarita Stolbizer y su asesora Silvina Martínez, lo acaban de denunciar por otros dos casos de corrupción escandalosa que perjudicaron directamente a ciudadanos de Villa Gesell. Por viviendas populares en su mayoría no construidas aunque pagadas por De Vido y por la no realización de la obra más importante de suministro de energía en la historia de la villa turística. Hay facturas truchas. Adelantos millonarios, obras no terminadas y empresas flamantes con un solo empleado. Más claro, imposible.
Están acusados de administración fraudulenta y malversación de caudales públicos junto a otros integrantes de su banda como José López y Abel Fatala.
No es casual que para Managment and Fit, el eterno cajero de los Kirchner integre el grupo de los funcionarios con mayor imagen negativa. Para la consultora el ex súper ministro tiene casi 52 puntos de mala imagen, casi 15 de regular y el 10 % de las personas dice no conocerlo.
El futuro de Julio de Vido está cada día más turbio. Está acosado por tres procesamientos de la justicia y embargos por más de 1.000 millones de pesos. Y seguramente esto es solo el comienzo de sus múltiples recorridos por tribunales.
No tiene nombre lo que hizo con la empresa Yacimientos Carboníferos de Rio Turbio, casi un coto de caza de quien fuera un poderoso e intocable soldado de Cristina.
Se lo resumo: en Rio Turbio, el comandante De Vido utilizó todos los mecanismos de corrupción que hicieron famoso mundialmente a su Frente para la Valija. El sistema más utilizado fue la triangulación con universidades para desviar fondos hacia los bolsillos de sus cómplices. Se firmaron convenios con la Tecnológica de Santa Cruz, con la Universidad de Buenos Aires y con la de la Matanza. El operador de estas estafas fue Roberto Baratta, pero ya se sabe, lo barato sale caro. Nos costó carísimo a todos los argentinos. Esos acuerdos con la pátina de respetabilidad que tiene una casa de altos estudios tenía el objetivo de evitar controles y gambetear licitaciones. Todos dicen que fue un invento de Julio de Vido que se aplicó en distintas circunstancias. Creativo para el mal como la mayoría de los cómplices de Cristina. Estamos hablando de verdaderas fortunas robadas en forma de sobreprecios. Todo tipo de maniobras fraudulentas. Y como si esto fuera poco la auditoría que realizó la nueva intervención encontró varias salvajadas. No se privaban de nada los integrantes del Cártel de De Vido.
Un descontrol. Un verdadero festival de corrupción del rey de la chequera que llegó a manejar la friolera de 740.560 millones de pesos. Eso sin contar que utilizó parte de ese dinero para comprar voluntades políticas ajenas y enriquecer bolsillos propios. Por eso el fracaso brutal del agujero negro energético que nos dejó como una bomba de fragmentación.
Por eso decimos que a Julio de Vido se le viene la noche, está frente al abismo y su futuro es cada vez más turbio.
El juez Claudio Bonadío lo procesó por el siniestro de la estación Once donde murieron 52 personas. Y elevó la causa a juicio oral.
El juez Julián Ercolini lo procesó por coimas en la compra de trenes a España y Portugal.
El juez Sebastián Ramos lo procesó por la no renegociación de contratos ferroviarios.
Pero, insisto, esto es solo el comienzo de quien acompañó a Néstor y Cristina desde el principio y hasta el final.
La Venezuela chavista fue otra puerta abierta a la delincuencia de estado. Desde Antonini Wilson hasta Claudio Uberti pasando por la compra de gas con sobreprecios y las bicicletas financieras con dólares bolivarianos negociados en el mercado negro.
El hombre tiene la cara de piedra y fue capaz de decir que José López no era su mano derecha después de que la televisión se cansó de mostrar el video en donde lo decía. Mentir así en la cara a todos los argentinos delante de las cámaras habla de su irracionalidad. Es el colmo de un ladrón. Que encima nos trate a todos como boludos. Porque eso es lo que está haciendo. En cualquier momento va a decir que nunca fue ministro. Josesito López, Ricardo Jaime, dos de sus subordinados y Lázaro Báez, el principal beneficiado de obras públicas lo esperan en un pabellón de Ezeiza. Seguramente tienen mucho para conversar de los viejos tiempos donde el dinero brotaba de la tierra y de las privaciones de los argentinos más pobres. Por eso no me canso de decir que fueron mucho más buitres que pingüinos. Más carroñeros que simpáticos.
Julio de Vido se enfrenta al peor de los mundos. Al peor momento de su vida.
En unos días, De Vido va a tener que declarar por la corrupción en la construcción de viviendas del programa “Sueños Compartidos” que fue la pesadilla que ensució el pañuelo blanco de Hebe Bonafini asociada a Sergio Schocklender. Pero el dinero era entregado por De Vido por orden de Néstor y Cristina.
Fue funcionario eterno del matrimonio Kirchner. Jamás dejó de ser ministro ni en la Nación ni en la provincia de Santa Cruz.
Por algo la doctora Elisa Carrió dijo que ella va a ser feliz el día que vea preso a Julio de Vido. Es que ella lo denunció como cajero de Néstor Kirchner en el 2004 y recién ahora, 12 años después, don Julio empieza a caminar por el terreno minado de Comodoro Py.
Pero lo más increíble es que se está buscando un buque ruso lleno de gas licuado que se pagó una fortuna y nunca llegó a Buenos Aires. No está. Se fue. ¿Se habrá hundido en el Triángulo de las Bermudas o en el pantano de la corrupción del kirchnerismo que en este caso batiría todos los records de truchadas? Hasta ahora nadie se había afanado un barco ruso lleno de gas. Se nota que a De Vido le empezaron a entrar las balas. Tiene que dar explicaciones sobre el millonario nivel de vida que disfruta pese a que hace casi tres décadas que es funcionario y cobra sueldos como empleado del estado. Es que vive como un excéntrico magnate berlusconiano.
En cualquier olla que se destape aparece don Julio. Va a desfilar por tribunales. Es diputado, pero está más cerca de la cárcel que de su banca.

Paren de matar – 14 de septiembre 2016

Paren de matar. La verdad es que no se me ocurre otra cosa que decir: paren de matar. Le cuento brevemente dos historias absolutamente desgarradoras.
Dos laburantes fueron atacados por delincuentes que terminaron muertos y esas dos víctimas, ahora están detenidas.
Por un lado está lo que le pasó al remisero en el Partido de San Martín. Un ladrón intentó asaltarlo a mano armada. El chofer lo enfrentó, forcejeó con el atacante y logró arrebatarle la pistola. ¿Qué hizo? Le metió dos tiros y lo mató.
El otro trabajador es un carnicero que trabaja de sol a sol y se rompe la espalda de tanto esfuerzo. Esto ocurrió en Zárate. Dos chorros entraron al negocio pero el comerciante se resistió y logró poner en fuga a los pistoleros. El carnicero los persiguió con el auto a los que escapaban en moto mientras disparaban con su pistola. El carnicero los atropelló a propósito y uno de ellos quedó aplastado entre el auto y la base de caño de un semáforo. El otro, herido alcanzó a huir. Pero el que quedó en el suelo, apenas podía moverse mientras los vecinos lo insultaban y algunos los golpeaban. No lo lincharon de casualidad porque lo vieron muy mal herido. Estaba muy golpeado y de hecho, murió a las pocas horas en el hospital.
Dos ladrones muertos, dos trabajadores que se defendieron ahora están presos. Uno en Zárate y otro en el partido de San Martín, el mismo lugar donde hace poco se levantó el gran debate producto de que el médico Lino Villar Cataldo abatió a balazos al delincuente que le quiso robar el auto con un pistolón en la mano.
El médico está libre pero es un muerto en vida. Tiene arruinada su existencia y vive amenazado.
Todos los delincuentes muertos tenían antecedentes y dos de ellos ya habían estado presos y por distintos motivos habían recuperado su libertad. Este es otro tema de debate. ¿Qué hace la justicia que no puede mantener a los delincuentes presos? ¿Todo el tiempo salen por la llamada puerta giratoria? Supongo que habrá jueces que lo harán por miedo, otros por plata y algunos por ideología.
Pero lo cierto es que vuelven locos a los funcionarios civiles del estado. Todos los días tiene casos donde detienen a algunos cabecillas del narcotráfico y a la semana los vuelven a detener en otro operativo porque no estuvieron presos más de 48 horas. Algo hay que hacer al respecto.
Hace apenas dos semanas le dije y quiero repetirle que nuestro trabajo, siempre está lleno de dilemas éticos que nos interpelan todos los días. Yo utilizo una fórmula que me sirve para equivocarme lo menos posible. Trato de contar los hechos con la máxima rigurosidad posible, pero parado en el lugar de las víctimas, y nunca de los victimarios. En estos casos terribles pasa lo mismo. Me pongo en el lugar del remisero, el carnicero y el médico. Ahora están acusados de haber matado a una persona. No se vuelve fácil de ese lugar sin pasar por pesadillas, culpas terribles y hasta insomnios prolongados. Nunca es gratis matar a una persona. Quedan como víctimas de un delito pero también de una justicia que todavía duda si fue en defensa propia o no. Si se excedieron o no en su intento de que no los asesinen. ¿Quién es capaz de juzgar eso? ¿Cuáles son los parámetros para medir si la reacción fue desproporcionada o no? ¿Quién sabe el miedo, el terror y el odio que se le despierta a una persona cuando es golpeado y amenazado de muerte con arma? Una bala era suficiente. ¿Dos Balas?¿Tendrían que haberlos dejarlo escapar en la moto o chocarlos suavemente para que solo se caigan y llamar a la policía?
Resulta que ahora los tres están en el banquillo de los acusados y tienen que dar explicaciones.
Es un tema muy delicado y complejo. Yo estoy absolutamente en contra de la justicia por mano propia y de que la gente se arme para garantizar la seguridad que le tiene que garantizar el estado. Pero tampoco creo que haya que ensañarse con la persona decente y honrada que se defendió de un ataque feroz e inesperado. Insisto: ¿Quién sabe cómo va a reaccionar en una situación tan violenta?
Yo sé que a las armas las carga el diablo y ya se sabe quién la descarga. Todos los estudios científicos de todos los países del mundo sin excepción demuestran que si una persona tiene armas en su casa hay más posibilidades de que los delincuentes lo asesinen.
Por eso es una verdadero despropósito que algunos irresponsables fomenten esa idea nefasta de que una familia debe armarse para garantizar su propia seguridad. Ojo con la chantada demagógica propia de dirigentes rústicos y derechistas.
Soy consciente que el estado no hace todo lo que debería hacer. Que en muchos casos lo hace tarde y mal. Pero hay que luchar, reclamar, exigir y movilizar para que los estados nacionales, provinciales y municipales nos brinden una mejor protección a nosotros y a nuestras familias. Pero un padre o un hijo no pueden reemplazar al estado y tener una pistola debajo de la almohada.
Comprendo que el miedo y la desconfianza en las autoridades políticas y en la propia policía empujo a mucha gente honesta a tener un arma o varias en su casa.
Lo entiendo pero no lo justifico bajo ningún punto de vista. Tener un arma, siempre es mucho más peligroso para la víctima del hecho delictivo. Siempre hay más posibilidades de que salga herido o muerto alguien de la familia asaltada. Por varios motivos, pero uno fundamental: los profesionales en la utilización del arma son los delincuentes. Los ladrones y criminales andan todo el día con armas y las manejan mucho mejor que el mejor de los civiles aunque de vez en cuando vaya a practicar al tiro federal.
Esa persona está dispuesta a todo. Su vida no vale nada. Está jugado, como dicen en su jerga. Yo sé que es difícil en estos momentos explicar esto. Que mucha gente tiene una escopeta en el ropero y eso le permite dormir mucho más tranquilo. Pero es un autoengaño. Una película de Rambo que proyectamos en nuestra conciencia pero que pone en mayor peligro a toda la familia. Necesitamos mucha mayor seguridad. De eso no hay duda. Hay que exigirla a gritos a las autoridades. Pero la responsabilidad de cuidarnos es del Estado. Para eso pagamos los impuestos y por eso una sociedad democrática delega esa tarea. Hay que decirle adiós a las armas. Una sociedad con menos armas es una sociedad donde hay menos muertes. No tenga duda. La presencia de un arma en una casa triplica las posibilidades de que haya un homicidio. El 50% de los disparos accidentales que afectan a los chicos ocurren en la propia casa de la víctima. Y el 38% en la casa de amigos o familiares. Es de terror.
Un suicidio social en cuotas. La mitad de las armas que hay en Argentina están en manos de gente que no tiene la menor idea de cómo se manejan o que alguna vez tiró algún tiro en el campo. Por eso el tiro siempre sale por la culata. Aunque maten al delincuente ya no podrán vivir con esa carga. No les haga caso a los demagogos y oportunistas. No caiga en la locura de la justicia por mano propia. No se convierta en lo que combatimos. Hay que educar a nuestros hijos para la paz y no para la guerra. Si el diablo no carga las armas, nadie debe cargarlas. La vida no vale nada pero nada vale una vida. La Argentina sangra. Antes de que todos terminemos muertos, por favor, paren de matar.