Cristina es cada vez más chavista. En su comportamiento, la ex presidenta mezcla dosis de hipocresía y sincericidio. Hipocresía porque se victimiza y dice que es una perseguida política cuando a todas luces la justicia la investiga para que rinda cuentas del plan sistemático de saqueo al estado que ella encabezó con su marido. Nadie la persigue por sus ideas. Es tan grande su doble discurso que dice que Macri está armando un estado policial cuando su gobierno fue el que más atacó y persiguió a disidentes y periodistas independientes. Ella utilizó toda la maquinaria estatal para castigar con los servicios de inteligencia, la AFIP, y unidad de investigación financiera a los que se negaron a arrodillarse ante su altar tan altanero.
Cristina también comete un sincericidio cuando expresa sus concepciones ideológicas cada vez más chavistas. Esta noche viene especialmente desde el sur para participar de un homenaje que se le va a hacer a Hugo Chávez el día que cumpliría 62 años. El Instituto Patria que ella conduce y la embajada de Venezuela organizaron un acto que Cristina no quiere perderse.
La mayoría de los argentinos sabe que Chávez fue el espejo en donde los Kirchner se quisieron reflejar. Y que Chávez fue la versión moderna del jurásico Fidel Castro en Cuba. Es irracional a esta altura defender a un régimen que en su versión Nicolás Maduro, llevó a Venezuela al peor momento de su historia. El país bate todos los días los records más negativos. La inflación no tiene antecedentes, la pobreza multiplicada y los desabastecimientos que generan hambrunas que llevan a los ciudadanos a cruzar desesperadamente la frontera para buscar alimentos no se compara con el nivel de autoritarismo feroz que se ejerce con el Ejército mal llamado bolivariano en la calle. Hoy mismo se están denunciando torturas con picana eléctrica a los presos políticos Se censura a los periodistas y se cierran medios de comunicación. Se encarcela a los opositores y cada vez hay menos libertades democráticas y más cesarismo y corrupción. Un presidente que habla con pajaritos que no son de Twitter hoy dijo que la cultura de la muerte del capitalismo creó a propósito el jueguito de moda llamado “Pokemon go”. De todos lados se vuelve menos del ridículo, decía Perón.
Hoy Venezuela es el ejemplo más claro de lo que una gran mayoría de los argentinos no quiere como país. Y ese era el puerto a donde iba la nave kirchnerista. Si no se hubiera muerto Néstor Kirchner. Si hubiera ganado Daniel Scioli, nuestro querido país estaría más cerca de ser Venezuela que una nación republicana igualitaria y desarrollada. Estuvimos ahí, pegamos en el poste. Nos asomamos al precipicio. Hugo Chávez es un emblema de lo que pudimos ser y por suerte no fuimos.
Chávez fue el cómplice estratégico de los Kirchner. El que les dio la coartada ideológica. Si el kirchnerismo fue la etapa infantil del peronismo, el chavismo fue su etapa delirante y farsesca.
Cada día más aislados del mundo. Cada día más lejos de la realidad. Cada día más cerca de las mentiras y los falsos relatos heróicos.
El concubinato entre Chávez y los Kirchner fue una alianza de hierro que fue abonada con algo de ideología presuntamente revolucionaria pero con mucho dinero cargado de sospechas de corrupción. Todavía hoy no se sabe cuánta plata le debemos a los venezolanos. Hubo dibujos y ocultamientos escandalosos. Está la famosa valija de Antonini Wilson con 800 mil dólares. Hay que recordar que Antonini, luego de ser descubierto fue a un acto en la Casa Rosada invitado por Julio de Vido. Eso se pudo certificar por un video de canal 7 pese a que Aníbal Fernández lo había negado. ? Se acuerda de la embajada paralela de los negocios y negociados? La encabezó Claudio Uberti que fue eyectado del gobierno porque había dejado los dedos pegados por todos lados y porque lo primero que hizo cuando llegó en el avión con Antonini fue llamar a Néstor Kirchner. Hay que averiguar cómo se pagaron y cuanto falta pagar de los buques repletos de combustibles que nos mandaron para atender la crisis energética o los retornos y coimas que había que dejar a la hora de vender maquinaria agrícola. Toda la relación estuvo sembrada de relatos emancipadores pero también de dólares negros venezolanos.
Chavez, en su última elección consiguió 8 millones de votos contra los 6 millones y medio de Henrique Capriles. Esa sociedad fracturada casi en mitades abrió más su brecha con Maduro. Porque Chavez supo atender los reclamos de los más humildes que habían sido ninguneados por los partidos tradicionales. Porque aprovechó la multimillonaria renta petrolera (que es como la soja para nosotros) para levantar escuelas, hospitales y llevar agua potable a los barrios más necesitados. Bajó la pobreza a la mitad. Para esa franja de la sociedad, Hugo Chávez se convirtió en poco menos que Dios. Fue un ángel protector y por eso lo apoyaron hasta el último día. Para los sectores medios y altos, Chávez fue poco menos que el Diablo. Fue un demonio y por eso lo combatieron hasta el último día. Instaló el odio irreconciliable. El crimen callejero como norma. Hoy Caracas es la ciudad con más asesinatos por día en el mundo y un caudillismo autoritario intolerante e intolerable. Encima transformó a Venezuela en la cabecera de playa de Irán y Siria, donde se violan los derechos humanos casi como política de estado. Eso fue Chávez. Las dos cosas. Un demonio que supo liderar un golpe de estado contra un gobierno democrático y un presidente elegido por el voto popular que debió padecer un intento de golpe de estado.
Asi como Carlos Menem estableció su alianza estratégica con George Bush, los Kirchner lo hicieron con Hugo Chávez. Relaciones con las dos veredas ideológicas que muestran el pragmatismo flexible del peronismo. Relaciones carnales que nos perjudicaron. Relaciones carnales en donde Argentina puso la peor parte. No quiero ser grosero pero, Usted me entiende, ¿no?
Cristina rendirá hoy su homenaje a Chávez. A confesión de partes, relevo de pruebas. Cada día es más chavista y cada día está más lejos de las grandes mayorías argentinas. Cada uno se suicida políticamente como quiere. Cada loco con su tema.
Cleptocracia record – 27 de julio 2016
Anoche, en Los Leuco por TN, mi hijo Diego nos dejó con la boca abierta. Hizo una investigación que prueba que la dinastía Kirchner está entre los gobiernos más corruptos de la historia y del planeta.
El mecanismo que utilizó fue bastante sencillo. Recurrió una ONG intachable y de gran prestigio global como Transparencia Internacional y buscó la tabla de posiciones de las cleptocracias que más dinero les robaron a sus pueblos. Los resultados fueron asombrosos. Primero aparece Mohammed Suharto, de Indonesia que según los expertos se apropió de unos 25 mil millones de dólares. Segundo en el podio está Ferdinand Marcos, presidente de Filipinas que se llevó a su casa unos 7.500 millones de dólares que pertenecían al estado, es decir a todos los filipinos. Y en el tercer lugar aparece Mobutu Sese Seko, Presidente de Zaire con 5 mil millones de dólares.
La conclusión de Diego es que la cleptocracia de Néstor y Cristina, tranquilamente podría pelear ese lugar de vergüenza ajena mundial. ¿Cuánto robaron los Kirchner? ¿Cuál es un monto aproximado? Diego descartó los 100 mil millones de dólares que dijo Leonardo Fariña por exagerado y le dio crédito al cálculo que hizo Maximiliano Montenegro en el programa de Lanata. La aritmética dice así: Durante la era de los patagónicos se gastaron 102 mil millones de dólares en obras públicas que fue la principal fuente de sobreprecios, coimas y desvíos de fondos, pero no la única. Yo creo que los retornos eran superiores, pero para ser moderados, se aplicó un 15%. Esa cuenta da la friolera de 15.300 millones con los que se enriqueció una casta repugnante del ladriprogresismo. Insisto, yo creo que como mínimo entre todos y todas afanaron esa cifra.
Es decir que en el ranking de Transparencia Internacional el matrimonio presidencial, más buitre que pingüino, se ubica en el segundo lugar detrás de Suharto y antes de Marcos. Ergo: los Kirchner son los subcampeones mundiales de la corrupción. Su plan sistemático para saquear el estado justifica la ironía de Fernando Iglesias que dijo que no fueron políticos que se corrompieron: fueron corruptos que se politizaron. Repito una y mil veces, no fue magia, fue mafia. Cleptocracia de la peor calaña porque fue hecha en democracia y con el escudo y la excusa de defender los derechos humanos y el bienestar de los más humildes. Delincuentes en estado puro. Una estafa monumental en lo económico y también en lo moral.
En el quinto lugar de los corruptos universales está un carnicero criminal como Slobodan Milosevic, presidente de Yugoslavia, después viene Jean Claude Duvalier, otro asesino de Haití con 300 millones de dólares. Semejante personaje nefasto robó menos que la deuda de 8 mil millones de pesos que solo tiene con la AFIP, el favorecido K, Cristóbal López. Alberto Fujimori está en el séptimo lugar. Como jefe de estado de Perú, de acuerdo al trabajo de Transparencia Internacional se robó 600 millones de dólares y, finalmente Arnaldo Alemán en Nicaragua se llevó 100 millones que no le pertenecían. Lázaro Báez, otro que bien baila, solo en propiedades tiene 147 millones de dólares. Y no fue presidente de ningún país. Pero fue el testaferro, cómplice y/o empleado del matrimonio Kirchner.
En la justificación de este asalto brutal a las arcas públicas, hay algunos que tienen la cara de piedra como los Recalde y otros que dan lástima por lo arrastrado y genuflexo, como el paraperiodista Hernán Brienza.
Recalde padre dijo “el gobierno de los K no fue corrupto, que fue un gobierno donde hubo corruptos”. Marianito, el hijo y ex presidente de Aerolíneas en la misma línea planteó, negador hasta el fanatismo que “en 12 años hubo dos o tres casos aislados” y mencionó a los condenados Felisa Miceli y Ricardo Jaime y agregó que hay corruptos en todos los gobiernos. ¿Qué gobierno no los tuvo?, se preguntó. Marianito dijo esto justo el día en que se vió por televisión como los que trabajaban en Aerolíneas estaban obligados a aportar el 15% de su sueldo para la corona. Si no lo hacían, corrían el riesgo de despedirlos del trabajo.
El caso de Brienza es insuperable. Fue uno de los beneficiarios del pluri empleo estatal. Vivió años de los dineros que pagamos todos los argentinos y hasta fue carnero en una huelga de los trabajadores de radio Nacional. Pero superó todos los límites con una nota que quedará en la historia donde justificó la corrupción y la elogió como una forma de democratización de la política. El delirio de Brienza lo llevó a decir que sin el financiamiento espurio solo podrían “hacer política los ricos, los poderosos y los mercenarios”. Y que ese dinero sucio le permite a los sectores populares competir electoralmente. Una locura inmoral por donde se la mire. Hay cientos de ejemplos de líderes políticos y de dirigentes honrados. Y además, la mayoría de los kirchneristas no robaba para hacer la revolución y salvar al proletariado. Robaron para enriquecerse y tener mansiones berlusconianas, propiedades, autos y lujos de recontra burgués codicioso y antipopular. Casi no hay funcionarios del gobierno de Cristina que no sean ultra millonarios. Brienza es un admirador de Hugo Chávez y el caudillo autoritario venezolano fue en vida un admirador de Brienza. En su antológico texto llegó a decir que los que no tienen dinero están “obligados” a financiar irregularmente sus campañas y que “solo son decentes los que se pueden dar el lujo de ser decentes”. Algo parecido dijo Diana Conti y la propia Cristina allá lejos y hace tiempo. Que necesitaban hacer mucha plata para dedicarse a la política. Seguramente por eso Cristina hoy tiene 4 hoteles, 20 propiedades y millones de dólares. Si no hubieran militado tal vez hoy Cristina, Boudou, Aníbal, De Vido, Jaime, Josesito López serían trabajadores honrados. Pero robaron como una ofrenda más al pueblo trabajador. Es joda. Ofenden nuestra inteligencia. Chantas.
No dan ganas ni de hacer una ironía. Da bronca, mucha bronca que con su patoterismo de estado se hayan convertido en una oligarquía del dinero sucio. Que tengan las cajas de seguridad llenas del dinero que falta en cloacas, agua corriente, escuelas, hospitales, viviendas y trenes en buen estado. Da mucha bronca que hayan levantado el dedito para dictar cátedra y perseguir a disidentes y periodistas cuando no sabían dónde esconder tanta plata robada.
Cleptocracia y ladriprogresismo es la mejor forma de definir al régimen que vació la Argentina durante más de 12 años. Cuevas, bóvedas, cajas fuertes y ladrillos de billetes termosellados son los emblemas de estos tiempos de cólera. Los Kirchner quedarán en la historia como los más corruptos de todos los tiempos y de todo el planeta. Los inmorales nos han igualado. Que falta de respeto, que atropello a la razón.
De Vido más turbio – 26 de julio 2016
El futuro de Julio de Vido está cada día más turbio. Está acosado por tres procesamientos de la justicia y embargos por más de 1.000 millones de pesos. Y seguramente esto es solo el comienzo de sus múltiples recorridos por tribunales. El último escándalo que estalló tiene que ver con la empresa Yacimientos Carboníferos de Rio Turbio, casi un coto de caza de quien fuera un poderoso e intocable soldado de Cristina.
Se lo resumo: en Rio Turbio, el comandante De Vido utilizó todos los mecanismos de corrupción que hicieron famoso mundialmente a su Frente para la Valija. El sistema más utilizado fue la triangulación con universidades para desviar fondos hacia los bolsillos de sus cómplices. Se firmaron convenios con la Tecnológica de Santa Cruz, con la Universidad de Buenos Aires y con la de la Matanza. El operador de estas estafas fue Roberto Baratta, pero ya se sabe, lo barato sale caro. Nos costó carísimo a todos los argentinos. Esos acuerdos con la pátina de respetabilidad que tiene una casa de altos estudios tenía el objetivo de evitar controles y gambetear licitaciones. Todos dicen que fue un invento de Julio de Vido que se aplicó en distintas circunstancias. Creativo para el mal como la mayoría de los cómplices de Cristina. Estamos hablando de verdaderas fortunas robadas en forma de sobreprecios. Todo tipo de maniobras fraudulentas. Y como si esto fuera poco la auditoría que realizó la nueva intervención encontró varias salvajadas. Escuche, por favor: en Rio Turbio se alquilaban tres casas que nadie habitaba. Estaban listas para recibir al zar Julio de Vido o a Baratta o a José López, todos integrantes de la banda de infraestructura. ¿Sabe cuándo pagaban de alquiler por esas tres casas? 400 mil pesos por mes. ¿Eran mansiones o la propietaria era Cristina? En Buenos Aires también alquilaban un departamento para cuando las autoridades de la empresa tuvieran alguna reunión con el ministro De Vido. ¿Sabe cuánto pagaban de alquiler mensual? 200 mil pesos. ¿Escuchó bien? ¿Cuántos departamentos conoce usted que justifiquen pagar 200 mil pesos mensuales de alquiler? No se privaban de nada los integrantes del Cártel de De Vido.
Además hubo gastos siderales en publicidad con medios y periodistas adictos. Se le pagaba los celulares a gente que no trabajaba en la empresa. Un descontrol. Un verdadero festival de corrupción del rey de la chequera que llegó a manejar la friolera de 740.560 millones de pesos. Eso sin contar que utilizó parte de ese dinero para comprar voluntades políticas ajenas y enriquecer bolsillos propios. Por eso el fracaso brutal del agujero negro energético que nos dejó como una bomba de fragmentación.
Por eso decimos que a Julio de Vido se le viene la noche y su futuro es cada vez más turbio. El jefe de la transparencia cero. El que llegó a ser controlado desde la SIGEN por su propia esposa que también va a tener que dar explicaciones por su fundación y por la empresa que armó con Marta Cascalles la mujer de Guillermo Moreno.
El juez Claudio Bonadío lo procesó por el siniestro de la estación Once donde murieron 52 personas.
El juez Julián Ercolini lo procesó por coimas en la compra de trenes a España y Portugal.
El juez Sebastián Ramos lo procesó por la no renegociación de contratos ferroviarios.
Pero, insisto, esto es solo el comienzo de quien acompañó a Néstor y Cristina desde el principio y hasta el final.
Hasta su hijo Juan Manuel de Vido, fue denunciado por la Procelac (Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos) por un soborno que se le pagó a un ministro de Venezuela. Todo vinculado a la empresa de alimentos de los hermanos Vignatti que en el 2014 exportaron más de 100 mil toneladas de arroz y maíz, con sobreprecios de alrededor del 80%.
La Venezuela chavista fue otra puerta abierta a la delincuencia de estado. Desde Antonini Wilson hasta Claudio Uberti pasando por la compra de gas con sobreprecios y las bicicletas financieras con dólares bolivarianos negociados en el mercado negro.
El hombre tiene la cara de piedra y fue capaz de decir que José López no era su mano derecha después de que la televisión se cansó de mostrar el video en donde lo decía. Mentir así en la cara a todos los argentinos delante de las cámaras habla de su irracionalidad. Es el colmo de un ladrón. Que encima nos trate a todos como boludos. Porque eso es lo que está haciendo. En cualquier momento va a decir que nunca fue ministro. Josesito López, Ricardo Jaime, dos de sus subordinados y Lázaro Báez, el principal beneficiado de obras públicas lo esperan en un pabellón de Ezeiza. Seguramente tienen mucho para conversar de los viejos tiempos donde el dinero brotaba de la tierra y de las privaciones de los argentinos más pobres. Por eso no me canso de decir que fueron mucho más buitres que pingüinos. Más carroñeros que simpáticos.
Julio de Vido se enfrenta al peor de los mundos. Al peor momento de su vida.
Pese a las órdenes que dio Cristina de convertir a la Cámara de Diputados en un aguantadero y proteger a De Vido, solamente consiguió el respaldo de 49 legisladores. Muy poco. Fueron muchos los que faltaron y los que le soltaron la mano. Lo acompañaron hasta el cementerio pero no se quisieron enterrar con él. Del otro lado 137 diputados dieron la autorización para que la justicia allanara todos los domicilios de Julio De Vido.
En un par de semanas, De Vido va a tener que declarar por la corrupción en la construcción de viviendas del programa “Sueños Compartidos” que fue la pesadilla que ensució el pañuelo blanco de Hebe Bonafini asociada a Sergio Schocklender. Pero el dinero era entregado por De Vido por orden de Néstor y Cristina.
Fue funcionario eterno del matrimonio Kirchner. Jamás dejó de ser ministro ni en la Nación ni en la provincia de Santa Cruz. Ahora que se rompió el dique de contención de sus hechos de corrupción es posible que empiece a llover sobre De Vido una catarata de acusaciones.
Por algo la doctora Elisa Carrió dijo que ella va a ser feliz el día que vea preso a Julio de Vido. Es que ella lo denunció como cajero de Néstor Kirchner en el 2004 y recién ahora, 12 años después, don Julio empieza a caminar por el terreno minado de Comodoro Py.
Pero lo más increíble es que se está buscando un buque ruso lleno de gas licuado que se pagó una fortuna y nunca llegó a Buenos Aires. No está. Se fue. ¿Se habrá hundido en el Triángulo de las Bermudas o en el pantano de la corrupción del kirchnerismo que en este caso batiría todos los records de truchadas? Hasta ahora nadie se había afanado un barco ruso lleno de gas. Se nota que a De Vido le empezaron a entrar las balas. Tiene que dar explicaciones sobre el millonario nivel de vida que disfruta pese a que hace casi tres décadas que es funcionario y cobra sueldos como empleado del estado. Hay muchas sospechas pero la más grande tiene que ver con la chacra que el matrimonio de Vido compró en Zárate para disfrutar de la paz de la naturaleza y que le está trayendo muchos dolores de cabeza. Es que vive como un excéntrico magnate berlusconiano.
En cualquier olla que se destape aparece don Julio. Va a desfilar por tribunales y va a tener que ir a declarar ante los jueces. Es diputado pero está más cerca de la cárcel que de su banca. Su futuro es cada vez más turbio.