Esteche golpista – 30 de junio 2016

Este che no es Guevara ni se llama Ernesto. Este che es Fernando y es un enemigo de la democracia, la república y la libertad. Usa barba y boinas pero sin las estrellas de cinco puntas. Acaba de hacer unas declaraciones claramente golpistas en las que prometió poner todos sus esfuerzos para derrocar al gobierno de Mauricio Macri.
Es cierto que todo fue muy bizarro porque lo hizo rodeado de Gabriel Mariotto y de Amado Boudou. El ex vice gobernador bonaerense, dice seguir las enseñanzas del Papa Francisco que no creo que avale una conspiración semejante. El ex vicepresidente, formado en las huestes del neoliberalismo de los Chicago Boys y los Alsogaray, es uno de los máximos delincuentes del gobierno anterior y cree que dejándose la barba se transforma en un guerrillero castrista que recién bajó de la Sierra Maestra. Es tragicómico porque Fernando Esteche cometió el sincericidio de decir todo lo que piensa con crudeza. Dijo que «Este gobierno va hacia una crisis segura, que ayudaremos a desatar. Es un gobierno que va a caer, y que vamos a ayudar a que se caiga, porque gobierna contra el pueblo. Por lo tanto, vamos a hacer lo posible por no dejarlos gobernar».
El líder de Quebracho, para no dejar dudas, agregó: «Vamos a provocar la crisis y construir la salida a esa crisis […] por eso estamos presentando una herramienta que no es sólo política-electoral, sino que será una herramienta de lucha y de organización popular».
Del acto participaron, uno de los ex jefes de Montoneros, Fernando Vaca Narvaja y un antiguo colaborador de José López Rega y brazo político de la Triple A como Osvaldo Papaleo, y la hija de éste último, la actriz Carolina Papaleo. Dios los cría…una ensalada de todo lo peor de la política. Un torneo para ver quien tiene más desprestigio social.
Durante su discurso, Boudou reivindicó a la ex presidenta Cristina Kirchner»como la única líder de este espacio». «Las medidas que este gobierno toma, son el germen de su propio fin. […] La crisis se irá profundizando, ya que la inflación no será menor al 50 por ciento. […] Cuando ganemos en las próximas elecciones, vamos a volver acá para elegir quiénes de ustedes van a formar parte del gobierno, porque se acaban los gobiernos de los doctores, y vienen los gobiernos del pueblo», clamó.
Son realmente graves las amenazas destituyentes del comandante Fernando Esteche porque él y su secta Quebracho, son expertos en bombas molotov, en formaciones y escuadrones castrenses para desfilar por las calles con palos, cadenas y capuchas y en arrojar baldosas a todos los que no piensen como él.
Esteche ya estuvo preso en dos ocasiones. Primero en la cárcel de Caseros por destrozos y por portación ilegal de armas. Después en el penal de Ezeiza durante un año y medio y fue liberado en forma condicional después de haber perdido 19 kilos durante una huelga de hambre de 43 días. Había sido condenado a casi 4 años por haber incendiado la casa de Neuquén en la ciudad de Buenos Aires en una de las cientos de acciones intimidatorias y violentas a las que nos tiene acostumbrado.
Es Doctor en Comunicación Social y la decana de la Facultad de Periodismo de La Plata, la hiperkirchnerista Florencia Saintout lo designó profesor titular de la Cátedra de Relaciones Internacionales. En uno de sus despachos tiene colgados en la pared los retratos que lo retratan ideológicamente. Conviven allí el Ayatola Ruhollah Jomeini, Hugo Chavez, Evo Morales y Fidel Castro. Ahora se proclama seguidor de Cristina y no oculta sus viajes a Irán y ni la defensa que hizo siempre junto a Luis D’Elía del régimen de Ahmadineyad que negaba el holocausto, de profunda raíz antisemita y violador de los derechos humanos y con una fuerte carga homofóbica. Dio clases en una universidad cercana a Teherán y no hay situación en la que no exprese su amistad con Mosshen Rabbani uno de los iraníes prófugos acusado de organizar el atentado criminal contra la sede de la AMIA. De hecho el fiscal Alberto Nisman lo había acusado de encubrimiento de esos terroristas junto a Cristina, Héctor Timerman y D’Elía entre otros kirchneristas. En aquel momento circuló una escucha telefónica donde se decía que el tenebroso pacto con Irán reconocía como antecedentes un texto escrito por Esteche seis años antes.
Como puede verse estamos hablando de un todo terreno del fundamentalismo. Ayer se arrogó la representación del pueblo y es incapaz de ganar una elección a consejal o en un centro de estudiantes. Dijo que Macri gobierna contra el pueblo pero es el mismo que hace menos de un año, ganó la elección en forma limpia y democrática y que en todas las encuestas aparece con una imagen positiva muy superior a la de Cristina, por ejemplo.
Pero el infantilismo ultraizquierdista no entiende razones. Se ven a sí mismo como la vanguardia iluminada y por eso pueden caer en alucinaciones insurreccionales. Por eso hay que encender una luz de alerta. Es cierto que son un grupito de poca inserción territorial y de nulo peso electoral. Son lumpenes del dogmatismo, pero tienen extrañas relaciones con brigadas de los servicios de inteligencia y alta capacidad de daño. De hecho su cómplice, D’Elía hace 10 años y por televisión lo acusó de haber trabajado un tiempo en la SIDE.
Es muy positiva la reacción del fiscal de La Plata Marcelo Romero. Lo acaba de denunciar por “el delito de sedición” y aclaró que se puede hablar mal de cualquier gobierno y cualquier presidente pero “no se puede ponderar el hecho criminal de voltear o derrocar a un gobierno constitucional”. Hay que ver también si sus arengas a la tropa no violaron la ley de defensa de la democracia.
Su deporte preferido es quemar banderas de los Estados Unidos frente a la embajada de Israel. Tiene el record en estos últimos 12 años. Está ansioso por enfrentar al macrismo en lo que denomina lucha callejera y sueña con ser reprimido y provocar una conmoción con algún herido o un muerto. Eso es básicamente: un provocador violento que sabe dónde empieza pero no se sabe dónde termina. En su delirio Esteche cree que la violencia es la partera de la historia y que el poder nace del fusil. Ha dicho que “la única civilización posible es la barbarie. Yo creo en eso para espanto de los pacatos». Mucha sangre y dolor causó ese pensamiento irracional en esta Argentina. Muchos jóvenes fueron arrojados a la muerte. Sería bueno que todos tomemos cartas en el asunto y se enciendan las luces de alerta. Nadie quiere más suicidas ni criminales. Hay que defender la paz social que es un activo de todos.

Antes de que sea demasiado tarde para lágrimas.

Suarez, rey del puerto – 29 de junio 2016

Muchas veces hemos hablado de Omar Enrique Suárez, más conocido como “El caballo”. Es uno de los dirigentes sindicales más corruptos de la historia argentina. Durante un cuarto de siglo se hizo ultra millonario atornillado al sillón de secretario general del Sindicato Obreros Marítimos Unidos. Hoy la justicia lo tiene contra las cuerdas. Le intervino el gremio, lo procesó por hacer piquetes en las vías navegables para extorsionar a los dueños de los barcos, es decir por cobrarles peaje o directamente una coima. El lunes, si deja de gambetear los llamados de la justicia, deberá declarar en Tribunales. Esta vez las acusaciones son mucho más graves. Está sindicado como el jefe de una asociación ilícita, el comandante de una banda de delincuentes que lograron hacer una especie de grupo de empresas y desviar dinero hacia sus bolsillos en forma descarada. Hay que decir que llegó a su gremio como siempre se manejó en la vida. De prepo, a las trompadas y en un par de meses pasó de ser un guardaespaldas temible y agresivo al mandamás de los obreros del puerto. En poco tiempo se convirtió en el amo y señor del puerto. En una suerte de rey o jefe del cártel de los portuarios. Hay denuncias serias que lo involucran incluso en la exportación de drogas por agua hacia México y España.
El Caballo resume mucho de lo peor del sindicalismo argentino. Corrupto, autoritario y oportunista. Un caballo de troya contra la honradez. Un caballito de batalla de los ladrones. Primero tomó por asalto el sindicato con dos represores de la dictadura de Videla: El Indio Castillo y Paqui Forese. También participaron del ataque simpatizantes del líder carapintada Aldo Rico y luego se hizo fervorosamente menemista, duhaldista, kirchnerista y, como si esto fuera poco, la ex presidenta Cristina Elisabet lo definió como su “gremialista favorito” y explicó que por eso lo quería “mucho”. Claro, todo tiene una explicación. El Caballo al trotecito se puso al servicio de Guillermo Moreno y aportó los buques que trasladaron la mercadería, 1.500 toneladas, de productos argentinos para armar aquel show bizarro de criollismo que montaron Guillermo Moreno y la presidenta de entonces. El concubinato entre Cristina y el Caballo tiene esa explicación. Los une la voracidad por el dinero fácil y la bulimia por el poder eterno. A Caballo regalado no se le miran los dientes.
Pero lo que es inexplicable es la relación entre el Caballo y el Papa Francisco. En la última elección, el Caballo decidió presentarse para gobernar otro período porque según dijo se lo había pedido el Santo Padre. Insólito. Incomprobable. Pero lo que sí se puede comprobar es que Cristina lo hizo participar de una audiencia con el padre Jorge que duró más de una hora y media y que el despacho del sindicalista equino estaba tapizado de banderas amarillas no del Pro y si del Vaticano y de fotos en distintas situaciones con el Sumo Pontífice argentino. Incluso durante un tiempo funcionó en el gremio una radio llamada “Papa” que dirigía la periodista Alicia Barrios una amiga íntima de Jorge Bergoglio. Es muy triste decir esto. No es la primera vez que lo digo. Pero la más cruel de las realidades.
Por el contrario, el actual presidente tiene en la mira a este emblema de la corrupción que vive a caballo del delito y el sindicalismo. Le cuenta a todo el mundo que con sus aprietes a las empresas navieras convirtió al puerto de Buenos Aires en uno de los más caros del mundo y que muchos productos dejaron de llegar a la Argentina porque sus comerciantes estaban cansados de pagar dinero ilegal y de hacer denuncias que nadie en el poder quiso escuchar.
Los caballos de fuerza de su codicia sin límite van al galope rumbo a la cárcel porque expulsó a 8 dirigentes sindicales opositores que denunciaron con pruebas concretas todos estos chanchullos. Está acusado también de administración fraudulenta contra su propio gremio. Se lo traduzco, se robó hasta el dinero de sus afiliados, de sus compañeros. Era capaz de lo peor. Darle palizas a los que intentaban ponerle algún límite a su angurria, alguna puñalada a en un entrevero a quien se atrevía a discutir con él y no mandarle los remolcadores a los barcos que se negaban a pagar sus altísimas coimas. No tenía problemas en dejar a buques cargados de contenedores o de millones de litros de combustible en el medio del agua. Una irracionalidad que ponía en peligro la seguridad de todos. Por la plata no baila el mono, baila el caballo. Este soldado de Cristina se comportaba como el patrón, como el dueño y señor del puerto. En las empresas truchas que armó para desviar el dinero colocó a integrantes de su agrupación sindical y hasta su esposa, Andrea Susana Belleza. Una belleza el dirigente preferido de Cristina. Todas las empresas tenían el mismo domicilio, Belgrano al 1600, la vieja sede del gremio. El caballo batió todos los records de velocidad para el choreo cuando hizo un hotel y una casa flotante para su uso personal en Monte Caseros, Corrientes, donde el caballo nació y se crió de potrillo. El tema es que para hacerlo violó los depósitos del estado en la Isla Demarchi y se llevó todo tipo de materiales carísimos, boyas, flotadores, cables de acero.
La colega Paz Rodríguez Niell recordó esta mañana que su procesamiento fue dejado firme por la Cámara Federal, que ya eludió una citación presentando un certificado médico por enfermedad pero que el lunes tiene que verse cara a cara con el juez que en su momento resolvió intervenir el gremio. Hoy está a cargo de esa tarea difícil la diputada del Pro, Gladys González que hoy habló con Longobardi y que hace algunos días denunció que había sido amenazada de muerte por un hombre del Caballo. Por un caballito.
Suarez como jefe de la mafia de los puertos tuvo varios negocios en común con el ex ministro Julio de Vido y con otro malandra llamado Exequiel Espinosa, ex titular de Enarsa. ¿Se acuerda de este personaje? Fue el alquiló el avión que pagamos todos en el que trajeron a Antonini Wilson con su valija repleta de dólares negros de la corrupción chavista.
El corcel favorito de Cristina no se priva de nada. Tiene un yate en San Isidro cuya matrícula es “REY014232”. El rey de la reina. Un pistolero temible y poderoso al que le está llegando la mano de la justicia. El rey de los puertos. El jefe de la mafia de los marineros. Un caballo de agua y plata sucia.

Illia a 50 años – 28 de junio 2016

Una noche de gloria Jairo contó una vivencia estremecedora de su Cruz del Eje natal. Una madrugada su hermanita no paraba de temblar mientras se iba poniendo morada. Sus padres estaban desesperados. No sabían que hacer. Temían que se les muriera y fueron a golpear la puerta de la casa del médico del pueblo. El doctor Arturo Illia se puso un sobretodo sobre el pijama, se trepó a su bicicleta y pedaleó hasta la casa de los González. Apenas vio a la nenita dijo: “Hipotermia”. “No sé si mi padre entendió lo que esa palabra rara quería decir”, contó Jairo. La sabiduría del médico ordenó algo muy simple y profundo. Que el padre se sacara la camisa, el abrigo y que con su torso desnudo abrazara fuertemente a la chiquita a la que cubrieron con un par de mantas. “¿No le va a dar un remedio, doctor?”, preguntó ansiosa la madre. Y Arturo Illia le dijo que para esos temblores no había mejor medicamento que el calor del cuerpo de su padre.
A la hora la chiquita empezó a recuperar los colores. Y a las 5 de la mañana, cuando ya estaba totalmente repuesta, don Arturo se puso otra vez su gastado sobretodo, se subió a la bicicleta y se perdió en la noche.
Tal vez esa sabiduría popular, esa actitud solidaria, esa austeridad franciscana lo marcó para siempre.
Mucha gente recuerda a ese médico rural con ponchito sobre los hombros que llegó a ser presidente de la Nación. Pero muchos jóvenes desconocían la dimensión ética de aquél hombre sencillo y patriota una verdadera leyenda republicana.
Llegó a la presidencia en 1963, el mismo año en que el mundo se conmovía por el asesinato de John Fitzgerald Kennedy y lloraba la muerte del Papa Bueno, Juan XXIII. Tal vez no fue una casualidad. El mismo día que murió Juan XXIII nació Illia como un presidente bueno. Hoy todos los colocan en el altar de los próceres de la democracia.
Le doy apenas alguna cifras para tomar dimensión de lo que fue su gobierno. El Producto Bruto Interno (PBI) en 1964 creció el 10,3% y en 1965 el 9,1%. “Tasas chinas”, diríamos ahora. En los dos años anteriores, el país no había crecido, había tenido números negativos. Ese año la desocupación era del 6,1%. Asumió con 23 millones de dólares de reservas en el Banco Central y cuando se fue había 363. Por primera vez se redujo la deuda externa.
Las proyecciones para el año 66 eran que el salario real iba a experimentar un aumento promedio del 15 por ciento. Promulgó la Ley de Salario Mínimo Vital y Móvil. El presupuesto en educación y salud aumentó un 24 % ¿Suena a otro planeta, no? Pero quiero ser lo más riguroso posible con la historia. Argentina tampoco era un paraíso. El gobierno tenía una gran debilidad de origen. Había asumido aquel 12 de octubre de 1963 solamente con el 25,2% de los votos y en elecciones donde el peronismo estuvo proscripto.
Le doy un dato más: el voto en blanco rozó el 20% y por lo tanto el radicalismo no tuvo mayoría en el Congreso. Tampoco hay que olvidar el encarnizado plan de lucha que el Lobo Vandor y el sindicalismo peronista le hizo para debilitarlo sin piedad. Por supuesto que el gobierno también tenía errores como todos los gobiernos. Pero la gran verdad es que Illia fue derrocado por sus aciertos y no por sus errores. Por su histórica honradez, por la autonomía frente a los poderosos de adentro y de afuera. Tuvo el coraje de meter el bisturí en los dos negocios que incluso hoy más facturan en el planeta, pese al gran crecimiento de las empresas punto com y las tecnológicas: los medicamentos y el petróleo.
A Illia nunca le perdonaron eso. Nunca le perdonaron tanta independencia, ley de medicamentos, anulación de contratos petroleros tal como lo había prometido en la campaña electoral… Si hasta se opuso al envío de tropas a Santo Domingo. Por eso le hicieron la cruz y le apuntaron los cañones. A Illia no lo derrocaron los chistes irónicos ni la caricatura de una tortuga. A Illia lo derrocaron los militares reaccionarios cripto fascistas como Juan Carlos Onganía, los monopolios extranjeros y sus socios internos, los jerarcas sindicales, su debilidad de origen y la indiferencia de la mayoría de la sociedad que no salió a defender al Gobierno como se lo merecía. El mismo lo dijo: «A mí me derrocaron las 20 manzanas que rodean la Casa de Gobierno. Hoy se cumplen 50 años de aquel día nefasto donde se instaló el oscurantismo cultural más reaccionario que reprimía libertades y profesores con bastones largos, alargaba minifaldas, allanaba hoteles alojamiento y cortaba pelos largos de rebeldía. Seamos sinceros con nuestra verdad histórica. Aquel día, seguramente el más triste en la vida de don Arturo, cuando el general Julio Alsogaray le comunicó que lo destituían como presidente de la Nación, se tuvo que ir de la Casa Rosada rodeado por un pequeño grupo de amigos. Don Arturo los llamó salteadores nocturnos a los sediciosos de Alsogaray y del coronel Luis César Perlinger. “Sus hijos se lo van a reprochar”, les vaticinó el presidente de la cabeza blanca. Y la historia se los reprochó: un hijo de Alsogaray se sumó a la guerrilla con el tiempo y fue asesinado en el monte tucumano durante la dictadura de Videla. Y Perlinger le pidió disculpas públicas a Illia y le agradeció la lección que le dio. Pero con el tiempo el coronel arrepentido sería un colaborador de la insurrección armada trotskista del Ejército Revolucionario del Pueblo. El gobierno de Illia tuvo el primer planteo militar a los dos meses de haber asumido. Y eso que tuvo un rendimiento que para la época fue espectacular aunque en el momento no se valoraba lo suficiente.
Nunca más un presidente en nuestro país volvió a viajar en subte o a tomar café en los bolichones. Nunca más un presidente hizo lo que él hizo con los fondos reservados: no los tocó. Nació en Pergamino pero don Hipólito Yrigoyen le aconsejó que fuera a vivir a Cruz del Eje donde ejerció su vocación de arte de curar personas con la medicina y de curar sociedades con la política. Allí conoció a don González el padre de Marito, es decir de Jairo. Atendió a los humildes, y peleó por la libertad y la justicia para todos.
Todavía no habían llegado los tiempos de los vidrios polarizados y los guardaespaldas. La plata robada no se pesaba ni se escondía en bóvedas. A la luz de los Kirchner y su asociación ilícita, la figura de Don Arturo merece un monumento a la honestidad. Illia nació en un hogar de inmigrantes italianos. Sus padres se llamaban Emma y Martín. Su padre era chacarero. Don Arturo tuvo un Renault Dauphine que debió vender cuando dejó de ser presidente para pagarle una operación en la ciudad de Houston a Silvia, su esposa, que, de todas maneras, murió poco tiempo después. A Don Arturo Umberto Illia lo vamos a extrañar por el resto de nuestros días. Porque hacía sin robar. Porque se fue del gobierno mucho más pobre de lo que entró y eso que entró pobre. Su modesta casa y el consultorio fueron donaciones de los vecinos y en los últimos días de su vida atendía en la panadería de un amigo. Fue la ética sentada en el sillón de Rivadavia. Yo tenía 11 años cuando los golpistas y la brigada lanza gases de la Policía Federal lo arrancaron de la casa de gobierno. Mi padre que lo había votado y lo admiraba profundamente se agarró la cabeza y me dijo:
– Pobre de nosotros los argentinos. Todavía no sabemos los dramas que nos esperan.
Y mi viejo tuvo razón. Mucha tragedia le esperaba a este bendito país. Yo tenía 11 años pero todavía recuerdo su cabeza blanca, su frente alta y su conciencia limpia.