CFK: se cierra el círculo – 21 de abril 2016

Todos los días el círculo se cierra un poco más sobre Cristina. Todos los días la ex presidenta se va hundiendo un poco más en esas arenas movedizas de la megacorrupción de estado. Todos los días pasa por tribunales algún integrante de la banda y deja más información que confirma que todos los caminos conducen a Cristina Elisabet de Kirchner. Es el arrepentido Leonardo Fariña el que ofrece la última clave para entender semejante bulimia por el poder y el dinero. El dijo ante los tribunales, con lujo de detalles informativos, que todo explotó el día que murió Néstor Kirchner. Era tanta la plata que habían robado con Lázaro Báez que la tenían enterrada, o en bóvedas y en containers. Cristina no participaba del día a día de este formidable aparato para saquear el estado. Ella gozaba de sus beneficios pero el encargado de liderar el operativo fue siempre Néstor. Cuando Néstor se muere, Lázaro Báez le regala a su amigo de toda la vida y a su cómplice o a su patrón, el mausoleo faraónico donde ahora me pregunto si descansan o sufren los restos de Néstor Kirchner. En ese momento, Lázaro por su cuenta, da por terminada la relación delictiva por fallecimiento del dueño de todos los negocios sucios. Lázaro decide que a partir de ese momento, todos los billetes de todos los colores, son para su colección. Fueron tan brutales los movimientos de dólares y euros negros que blanquearon que sonó la alarma en varios organismos dedicados a detectar esas operaciones de lavado que generalmente es dinero sucio que viene del narcotráfico o de las coimas y retornos de la política. Fue tan grande la montaña de dinero que hicieron bajar la cotización del dólar. El objetivo era sacar toda la plata posible al exterior. Sacarla de la Argentina y de la vista y del bolsillo de la familia Kirchner. Dicen que hasta la embajada de los Estados Unidos detectó ese dineroducto y le avisó a la presidenta Cristina que gente de su amistad estaba generando estos movimientos. ¿Qué hizo Cristina? ¿Denunció semejante choreo a la justicia como era su deber de funcionaria pública? No. ¿Llamó a conferencia de prensa y reveló que un grupo mafioso les estaba robando fortunas a los argentinos más pobres? No. ¿Qué hizo Cristina frente a una revelación tan delicada y peligrosa? Convocó a Lázaro Báez a Olivos y le dijo que esa plata era de Néstor: “Lázaro, me enteré que le están robando la plata a Néstor”. En realidad eran todos ellos los que le estaban robando a todos los argentinos. En este caso no sabemos si aplica eso de que el que roba a un ladrón tiene 100 años de perdón. Lo digo porque estos ladrones tienen que tener 100 años de castigo. Se deben unificar todas las causas y sancionar con todo el peso de la ley a los culpables. Es la gran oportunidad que tenemos de barajar y dar de nuevo. Hacer una suerte de mani pulite de verdad. Trazar una raya para que vayan presos todos estos pistoleros y malandras, que el estado recupere todo el dinero posible y enviar una señal ejemplificadora a la sociedad y a toda su dirigencia. Para que todos los que piensen utilizar el estado como botín para enriquecerse sepan a partir de ahora que el que las hace las paga y que no hay impunidad ni coronita para nadie. Ni siquiera para los que robaron para la corona, como le dije el otro día.
Por eso Fariña dijo que Néstor era el jefe de una asociación ilícita dedicada a saquear al estado. Néstor fue el autor intelectual y el principal beneficiario de este delito de lesa ilegalidad. Lázaro Báez, Jorge Chueco y Daniel Pérez Gadín fueron los autores materiales. Por eso están presos y es muy difícil que ellos y sus cómplices puedan recuperar la libertad. Porque fueron muy burdos. Dejaron los dedos pegados por todos lados. Les robaron a Néstor y Cristina que nos robaron a nosotros. Le robaron La Rosadita, la cueva principal por donde salió el dinero a Federico Elaskar y después empezaron a robarse entre ellos. Eso es lo que hizo eclosión. Ese choreo de todos contra todos es lo que no resistió y por eso toda esta historia nefasta se descubrió con pelos y señales. Néstor no se murió, Néstor vive en el pueblo, cantan muchos jóvenes ilusionados con su liderazgo. Pero la verdad es que si Néstor no se moría, jamás nos hubiéramos enterado de todos los detalles y tal vez se hubiera instalado un chavismo matrimonial y monárquico en el que hubieran gobernado cuatro años cada uno con la esperanza de que Máximo, el príncipe heredero, pudiese ocupar su lugar una vez que se jubilaran. El proyecto fracasó porque Néstor Kirchner no quiso cuidar su salud. Era tanta su codicia y su obsesión por el poder que no pudo parar ni siquiera cuando el cuerpo le envió señales letales.
Esta es la verdadera historia de estos tiempos de cólera. Esta es la triste historia de un cerco que se va cerrando sobre Cristina y Máximo y que lleva inevitablemente a algunos procesamientos y tal vez a la cárcel a estos personajes.
Dejaron a la corrupción menemista a la altura de un poroto. Fundaron nuevos mecanismos del patoterismo de estado y el ladriprogresismo feudal. Es incomprensible que muchos hombres sensibles a los sufrimientos de las mayorías populares todavía no lo vean o no lo quieran ver. Es muy terrible el desencanto y la desilusión. Después de haber convertido a Néstor y Cristina en dioses intachables, no es fácil reconocer que en realidad instalaron los peores diez año de la argentina con excepción de las dictaduras. No fue magia, fue magia. Kirchner lo hizo. Nestor primero y cristina después.

El cerebro de Báez – 20 de abril 2016

¿Cuál es el verdadero doctor Jorge Oscar Chueco? ¿Ese abogado muy decidido que, sin que le temblara la mano, endosó 9 cheques por 65 millones de dólares por orden de Lázaro Báez luego de robarle “La Rosadita” a Federico Elaskar? ¿O es ese despojo humano, balbuceante, con ojotas sucias, rapado y con varios kilos menos envuelto en un chaleco antibalas, las manos esposadas y la cabeza cubierta con una toalla?
¿Cuál es el verdadero Chueco? Ese experto en dibujar sociedades como cajas chinas para esconder lo que Lázaro les robó a todos los argentinos? ¿O ese señor lento para caminar y pensar que representa más de los 65 años que tiene, que quiso suicidarse dos veces y que fracasó hasta en eso porque ni el tiro del final le salió?
¿Cuál es el verdadero Chueco? ¿Ese experto que se formó de joven en Price Waterhouse y en el estudio Klein y Mairal que era la mano derecha para los negocios más sucios del cártel de Lázaro? ¿O ese pobre hombre que está preso y que muestra su bipolaridad cuando eufórico, manda como un capanga y cuando deprimido, se derrite ante un policía paraguayo?
¿Cuál es el verdadero Chueco? ¿El cerebro legal y mano derecha de Lázaro que aparece como apoderado de la empresa Helvetic y como miembro de otra que además integra el directorio de Electro ingeniería, de Gerardo Ferreyra, otro empresario hiperK? ¿O el pato de la boda que fue incapaz de hablarle de frente a sus hijos para explicar lo inexplicable y que huyó de si mismo y que no pudo saltar ni a las Cataratas ni al vacío en el hotel de Encarnación y que terminó atontándose con vino y una caja de Clonazepan? ¿El doctor Chueco es un tipo poderoso o un pobre infeliz que fue utilizado? ¿Es realmente el cerebro de Báez? ¿Es un cerebrito o un cerebruto? Mucho de esto está por verse. Es historia que se está escribiendo. De lo que no se puede dudar es que el delincuente que fue atrapado ayer por casualidad en Paraguay es una pieza clave del aparato de corrupción de estado más formidable que se haya armado en democracia en nuestro país. No hay antecedentes de semejante montaña de dólares y euros que pesaban y lavaban como hecho fundacional y constitutivo del ladriprogresismo feudal. Chueco sabe muchos secretos que podrían dejar a Lázaro en prisión perpetua. Y a su vez, y esto es lo más inquietante de todo es que Lázaro sabe muchos secretos de la familia Kirchner, más de Néstor que de Cristina y Máximo pero sabe lo suficiente para que un juez disponga de los elementos como para meter presa a la ex presidenta y a su príncipe heredero.
Por eso hay un verdadero terremoto político en la familia Kirchner. Por eso Máximo casi no aparece. No va a las reuniones que su propio bloque tiene con su propia madre.
Chueco está destruido. Se desmoronó anímicamente. No puede soportar la idea de pasar toda su vida entre rejas. Nadie puede creer que ese Chueco sea el mismo que altanero y verborrágico fue el testigo estrella del juicio político que Alejandra Gils Carbó le inventó al fiscal Jose María Campagnoli con el único objetivo de llevárselo puesto porque investigaba el poder con rigurosidad y ética profesional.
Chueco es una pieza clave del rompecabezas de la megacorrupción de estado. Es una pieza que hoy está más chueca que nunca. Que no encaja porque su ánimo está por el suelo y sus neuronas a la miseria. Demuestra una fragilidad de personalidad que le provoca pánico a la exitosa abogada y a la arquitecta egipcia también. Todos tienen miedo de que se quiebre. Y que se arme una suerte de dominó de quebrados. Que Chueco lo manden cana a Báez para salvarse y de que Báez también ingrese en la figura del arrepentido como Leonardo Fariña y cante mejor que Carlos Gardel y deje pegada a Cristina.
Es que se pasaron de rosca los muchachos. Una cosa es robar como funcionario y ser un maldito coimero y otra muy distinta es ser integrante de una asociación ilícita que se apropió del estado para perpetrar los delitos más grandes que se hayan cometido jamás en democracia. Por eso Cristina baila la conga. Por eso le dije que ella es una gran negadora pero baila sobre el Titanic, aunque ella no lo vea. El titanic es como el sol, aunque no lo veamos, siempre está. Porque todo vuelve. Porque no se puede robar todo el tiempo y creerse que siempre van a gozar de la impunidad que les otorga el poder. Chueco mintió en el hotel y dijo que se llamaba Antonio Cubillas y que era uruguayo. No tenía documentos ni higiene personal ni equilibrio emocional. La citación a declarar de la justicia le impactó de lleno en el pecho y en la cabeza. Es parte de un cartel patagónico muy poderoso pero que simultáneamente es una especie de Armada Brancaleone que no deja macana por hacer. ¿Quién eligió a Fariña como valijero, por ejemplo? ¿Nadie se dió cuenta que era un muchacho frívolo y exhibicionista que le gustaba sacar pecho con sus autos importados y sus mujeres importantes?
Hoy tienen que pagar los platos rotos y rendir cuentas ante la justicia.

Es al vicio, cuando uno no anda derecho no hay como cambiar ese destino. Si no anda derecho, anda chueco. El cerebro de Lázaro está detenido. Y eso asusta a todo el cuerpo de funcionarios kirchneristas que robaron mucho e hicieron poco.

Basta de inundaciones – 19 de abril 2016

Parece un castigo bíblico. Los que vivimos en la Capital nos quejamos de la lluvia pero hay una especie de diluvio universal que está castigando ferozmente a pueblitos maravillosos de la Argentina y que afectan a ocho provincias. En el litoral hace 13 días que la lluvia no para. El gobernador de Santa Fé, Miguel Lifschitz está muy preocupado. Con todas las letras dijo que “la cosecha va a ser un fracaso “y que “el 80 % de la cuenca lechera está bajo el agua”. En varios tramos de la autopista Santa Fé- Rosario pasa lo mismo.
Miles de compatriotas del interior profundo están sufriendo esta calamidad. En Pozo del Molle, a 170 kilómetros de la capital de Córdoba hay que hacer un esfuerzo para encontrar algo en pié. La mitad de los 6.500 habitantes están inundados y la otra tienen sus casas hundidas. Las calles son ríos que traen peces para el asombro y el dolor de todos.
Casi todo el delta de Entre Ríos está bajo el agua, el desastre y la emergencia. Pero Villa Paranacito quedó aislada porque la ruta provincial 46 fue comida por la inundación. Los enfermos tienen que ser evacuados en lanchas o en canoas y encima contra la corriente.
La creciente trae camalotes, alimañas y pánico.
En el partido de San Pedro, el Paraná multiplicado derrumbó un puente y dejó a la Vuelta de Obligado sin comunicación alguna. Esos parajes que fueron testigos de la batalla histórica que resistió el avance de las tropas de la escuadra anglo francesa, fue doblegada por la potencia demoledora del río que cuando sube trae desocupación, miseria y desesperación.
El único sol que calienta por dentro y por fuera es la solidaridad de la gente con la gente. Todos convertidos en uno para salvar a sus pueblos. Con el agua hasta las rodillas, pala en mano, llenando bolsas de arena, conteniendo las lágrimas, protegiendo a los chicos y a los viejos. Todos se convierten en héroes mientras esperan la ayuda del estado que tarda porque no da abasto.
Las manos callosas de Javier demuestran que es un hombre que trabajó toda su vida. Es mozo de un bar pero también hace changas como pintor de obra para llevar un pesito más a esa casa que ahora está bajo el agua. Es una postal horrorosa que se repite en demasiados lugares. El hombre está rodeado de fotos familiares que flotan antes de ahogarse para siempre. Una heladera inútil que naufraga, una chancleta y un canasto que flota en el agua sucia y maldita. Por lo que antes eran calles y ahora son ríos inmundos, transitan canoas y gomones. Javier está desolado en medio de la desolación. Es una pesadilla que se extiende en Entre Ríos, Córdoba, Buenos Aires, Chaco, Santiago del Estero, Formosa, Santa Fe y Corrientes.
Todos aúllan de dolor cuando se ve morir a los terneritos recién nacidos, ahogados en 80 centímetros de agua que hay en algunos campos. Ni que hablar de las vacas que se hinchan casi hasta reventar. O el horror de los ranchitos que están en las riberas donde los que no tienen nada, pierden hasta la esperanza.
El agua sube sin preguntar/ si soy el Pedro, si soy el Juan/ Y todos dicen que hay que cuidar/ al inundado que se inundó/ pero se acuerdan que los parió/ cuando el agua ya los tapó. La sabiduría que canta Piero lo dice todo. El agua iguala para abajo en la desgracia. No pregunta condición social ni ideología Pero está claro que el hilo se corta por lo más delgado y que los mas pobres sufren mas porque tienen muchos menos recursos para defenderse. Muchas veces el agua no tapa, destapa las miserias, las carencias y la injusticia.
Es que nada es igual. La inundación hace colapsar el sentido común. Todo se da vuelta. Es incomprensible el bombardeo de la naturaleza. Ataca a traición y produce crímenes que desgarran el corazón. ¿Se dio cuenta que todo desaparece de la faz de la tierra? ¿Qué todo se hace agua? Que las esperanzas y los sueños se ahogan. Que con putear no alcanza. Que la inundación tapa todo y se lleva todo el esfuerzo de años. ¿Pudo ver lo que muestran los helicópteros desde el aire? Son lagunas interminables que sepultan en vida el trabajo y las casas de nuestros hermanos. Se estruja el alma de mirar lo que está pasando en La Playosa, en Baradero o en el Barrio La Tablada de Santa Fé. La pérdida más grande es la desilusión. El volver a empezar. Carajear la mala suerte, y después de bajar los brazos, levantarse para pelear de nuevo. Nadie puede creer la cantidad de lluvia que cayó. Y la velocidad con que suben las napas en algunos lugares.Tenía dimensiones bíblicas. Faltaba el Arca de Noé. Muchos compatriotas perdieron el esfuerzo de toda su vida.
Ese líquido que liquida se mete por todos lados y destruye lo que encuentra a su paso. Sobre todo la alegría del progreso. La esperanza del futuro. Hace estragos en los caminos. Los alimentos y los medicamentos muchas veces no llegan. Obliga a suspender las clases en las escuelas. Dinamita la producción. Es un golpe bajo a los mas pobres de los pobres. Es una obra maestra del terror. Es agua, pero parece una maldición.En todos lados necesitan obras de infraestructura hídrica. Son años de atraso y de robar o malgastar la plata.
. Para eso, entre otras cosas, los inundados de hoy pagan los impuestos con tanto esfuerzo. Piden contención, auxilio, eficiencia y presencia del estado ante semejante tsunami. Que nuestros representantes nos representen. Para que cada uno ponga su granito de arena y podamos construir un futuro distinto para nuestros hijos. Para que la democracia que es nuestra casa común, no se inunde más con incapaces, hipócritas o corruptos. En síntesis, para que las aguas no bajen turbias. Y gobierne la transparencia. Para que no se acuerden / que los parió/ cuando el agua ya los tapo.