Nisman, de Cristina a Macri – 18 de enero 2016

Cristina no tuvo ni siquiera el mínimo gesto humano de expresar sus condolencias a la familia del muerto. Todo lo contrario, la ex presidenta ordenó a su jauría mediática que destruyera la memoria y las denuncias del fiscal Alberto Nisman y que tapara con impunidad esa muerte.Macri recibió en su propio hogar y con la calidez de su familia, a las hijas del muerto y juntos leyeron unas plegarias de paz y justicia que aportó el rabino Marcelo Polakoff. El actual presidente tomó varias medidas que apuntan a aclarar cómo ocurrieron los hechos y facilitar todo lo que los tribunales necesiten para llegar a la verdad.
Cristina y Macri. El día y la noche. El esclarecimiento y el ocultamiento. Dos actitudes absolutamente antagónicas. Asi reaccionaron ambos frente a este magnicidio que conmovió a la Argentina y al mundo y del que hoy se cumple un año.
Cristina enojada y confundida pasó con la misma vehemencia de asegurar que era un crimen a decir que se trataba de un suicidio. Sus soldados con subordinación y valor se metieron en la vida íntima del fiscal para llenarlo de barro y tratar de matarlo por segunda vez.
Macri, sereno junto a su esposa e hija, saludó con afecto a Iara de 16 años y a Kala de 9, las hijas de Nisman, les prometió hacer justicia con la memoria de su padre y ya dispuso tres medidas que van en esa dirección. Dejó caer el tenebroso pacto con Irán, autorizó a los espías para que puedan declarar todo lo que sepan, abrió todos los archivos con el mismo criterio y designó a Mario Cimadevilla al frente de una Unidad Especial de investigación del ataque a la AMIA que produjo 85 muertos. Muchos dicen que Alberto Nisman fue el muerto número 86 de aquel asesinato masivo cargados de odio racial.
Cristina fue acusada de lo peor por Nisman. De haber encubierto a los iraníes sospechados de haber sido autores de aquel hecho de terrorismo de estado. La presidenta y su canciller, el traidor a su pueblo, Héctor Timerman, nunca pudieron explicar los motivos que tuvieron para impulsar semejante claudicación. Algunos dicen que fue un tema comercial, otros que tiene que ver con las necesidades nucleares de Irán y las relaciones carnales de los Kirchner con Hugo Chávez. Pero nada alcanza para explicar un viraje semejante.
Macri enviará hoy, dentro de una hora, a funcionarios de su gobierno para sumarse al acto llamado “Velas por Nisman”, donde se exigirá saber quiénes fueron los autores del asesinato del Nisman. Para Sara Garfunkel, la madre, no hay dudas sobre lo que pasó: lo mataron. Para Iara, su hija, también. En una carta emocionante que escribió la nena dijo que “se trató de un asesinato para infundir miedo a la gente porque ese es el objetivo de los terroristas”. Su, hija, en ese texto también dice que esa suerte de Satán que pintaron los funcionarios y periodistas K era “un ejemplo a seguir por su inteligencia, valor y dedicación. Estoy orgullosa de ser su hija. La valentía de él está ausente en los que lo atacan sabiendo que no se puede defender”.
Es que lo único que le faltó a Cristina Fernández de Kirchner y a sus empleados fue profanar la tumba del ex fiscal Alberto Nisman. Esperemos que tengan un poco de piedad y que les quede algo de pudor y no lo hagan.
Hoy se cumplen doce meses de la muerte del fiscal Alberto Nisman. Apareció con un maldito balazo en la cabeza y hoy prácticamente no sabemos nada de lo que pasó. La causa está tan paralizada y muerta como Nisman. Y la fiscal Viviana Fein fue desplazada porque nos hizo perder un año a todos los que queremos que nos dejen de mentir en este y en tantos otros temas. El rabino Polakoff, que fue el encargado de la ceremonia del entierro de Nisman, en la casa del presidente Macri citó al libro de los proverbios: “la esperanza que se demora, enferma el corazón”. Pero el fantasma de Alberto Nisman va a perseguir durante toda la vida a Cristina. No solamente porque ella fue responsable por acción u omisión de su muerte. También porque el gobierno se comportó en todo momento como culpable. ¿Se acuerda de Diana Conti diciendo vamos a ir con los tapones de punta? ¿Se acuerda de Ignacio Copani colocando a Nisman en las cloacas?

El gobierno fue exitoso en su ataque previo y posterior a la muerte. El “operativo demolición” sobre la figura de Alberto Nisman logró matarlo por segunda vez y borrarlo de la faz de los titulares de los diarios. A Nisman lo vaciaron de credibilidad utilizando una campaña de mentiras y apelando a algunas verdades sobre ciertos comportamientos de su vida personal que no tenían ni tienen nada que ver con el tema principal. ¿Qué es lo trascendente en todo esto? Se lo resumo en algunas preguntas: ¿Es cierto lo que Nisman denunció? ¿Qué objetivo tuvo esa alianza que tejieron entre la Venezuela de Chávez, el Irán de Admadinejad y la Argentina de los Kirchner? ¿Es creíble que el interés de los negadores del Holocausto era levantar las alertas rojas a los acusados por el atentado a la AMIA y recibir todo lo necesario del plan nuclear argentino y del uranio enriquecido para construir una maldita bomba atómica? ¿Es cierto que Irán puso una montaña de dólares manchados en sangre y los hizo llegar a la Argentina triangulados a través del chavismo como contó un general arrepentido muy cercano a Hugo Chávez? Aníbal Fernández llegó a pedir que metieran presa a la madre de Nisman y se preocupó por llenar los medios de fotos de Nisman con mujeres. Querían decir que era un tiro al aire y fue un tiro en la sien. Marcelo Moreno, el brillante columnista, hoy premiado en Chile, escribió que los muchachos K utilizaron todos los insultos y descalificaciones que tuvieron a su alcance. Le dijeron de todo a Nisman: “corrupto, turro, sinvergüenza, incompetente, homosexual, loco, títere de un espía, mujeriego, agente de la CIA y el MOSSAD, lavador de dinero, golpista e idiota”.

El problema es que nunca se pueden tapar las mentiras. Más temprano que tarde aparecen. No hay dudas que semejante nivel de intervención solo puede ser llevado adelante por un grupo comando de expertos que tal vez sean los mismos que lo asesinaron y armaron toda la escenografía del suicidio para confundir y lograr impunidad.

La prima de Nisman, Ana Garfunkel, en su libro titulado “In Memorian”, también dice que es imposible que Alberto se haya suicidado y aporta datos de la vida cotidiana para fundamentar su conclusión. Dormía con pijama, actualizó su curricullum de 100 páginas una semana antes. Ella habla de magnicidio y pone la lupa de las responsabilidades en la presidenta Cristina. Y dice que eso confirma la veracidad de todo lo que Alberto Nisman denunció y todo lo que iba a denunciar más adelante respecto del tenebroso pacto nuclear con Irán.

El gobierno de Cristina pensó que ya había ganado y que el caso Nisman estaba irremediablemente muerto. Pero se equivocó. La mentira siempre despierta sospechas. Y no contaban con el periodismo que siempre va en búsqueda de la verdad por más profundo que la entierren. Es su trabajo, su razón de ser. Resucitar un caso para esclarecerlo. Todos nos merecemos saber la verdad. Pero, sobre todo, Alberto Nisman que como el Cid Campeador parece que, aún después de muerto, sigue ganando batallas. Tal vez un día Nisman vuelva y sea millones de verdades iluminando tanta oscuridad. Ese día vivirá en el corazón sano de los argentinos que recuperarán la esperanza. Y en todos los argentinos que queremos un país sin corrupción y sin impunidad. Hasta que las velas no ardan.

Kicillof sigue haciendo daño – 15 de enero 2016

Axel Kicillof es el mariscal de todas las derrotas económicas de Cristina. Por algo fue elegido diputado por la Capital pero llevó a su partido a que lo sometieran a una paliza monumental.
Ayer, escondido detrás de las polleras, el Facebook y el twitter de Cristina, Kicillof siguió levantando el dedito como si no tuviera nada que ver con el desastre que dejó.
Soberbio, caradura y negador señala la paja en el ojo ajeno, el de Alfonso Prat Gay y no ve la viga en el propio. Hay cientos de datos para argumentar lo que le digo. Pero hay un par que son demoledores. A los buitres les debíamos poco más de 3 millones de dólares. Por hacerse el guapo y lavarse las manos, ahora Kicillof obliga a todos los argentinos a afrontar una deuda de casi diez mil millones de dólares. ¿Qué me cuenta? Alrededor de 6 mil millones de dólares vamos a tener que poner todos de nuestro bolsillo para pagar la jodita de Axel y su verborragia típica del infantilismo revolucionario. Y ahora dice que Macri y Prat Gay se arrodillan ante los Buitres. Otro dato:
El déficit primario del 2015 que dejó este muchacho es el más alto de los últimos 30 años, aunque quiera maquillar los números.
Hay que tener la cara de piedra para dejar el escenario lleno de bombas de tiempo y encima dictar cátedra y fustigar a los que están tratando de salir del pantano en donde Cristina y su chiquito nos dejaron. Menos mal que dijo que tenía todo estudiado.
Ningún país del mundo pagó tantos intereses como Kicillof al club de Paris.
Más que negociación eso fue una rendición, un bajarse los pantalones intolerable.
Y encima, dejó un rojo de más del 7% del PBI, es decir de arriba de 420 mil millones de pesos.
Tanto Cristina como Axel negaron hasta la existencia del cepo. Después, durante la campaña decían que era imposible salir rápido de esa locura porque la economía iba a estallar. Se equivocaron en todo. El cepo existía, era maligno para todos y fue levantado sin que se produjera ni una turbulencia.
Dice Kicillof que el gobierno de Macri solo toma medidas antipopulares como los tarifazos que se vienen en luz, gas y agua pero oculta que por el festival del despilfarro de subsidios a la clase media y media alta urbana generaron un agujero negro gigante en la cuenta energética que todos tuvimos que pagar a razón de más de 10 mil millones de dólares por año.
Se queja de los despidos masivos y dice que un joven que milita en política no es un ñoqui. Por supuesto que el gobierno de Macri viene cometiendo algunas improlijidades y errores en este tema y que deben ser más cuidadosos y no dejar sin trabajo a los que realmente trabajan. Y es verdad que ser militante no es un delito, todo lo contrario. Bienvenida la militancia política que fortalece y renueva la democracia. Lo que es imperdonable es que los militantes sean rentandos con los dineros del pueblo. Que hayan sido metidos en el estado a último momento para boicotear y poner palos en la rueda al gobierno actual y para dedicarse a defender a Cristina con marchas y carteles pero subsidiados desde el estado. Eso en un ñoqui. Esa es la degradación de la palabra militante. Eso es meterle la mano en el bolsillo a la gente común para bancar el proselitismo. Trabajadores y militantes son bienvenidos, son la base de la democracia. Ñoquis y vagos deben irse a su casa de inmediato.
El colmo es cuando Kichi acusa de represor a este gobierno por lo que pasó con los operarios de Cresta Roja. Esa empresa fue inflada artificialmente por el kirchnerismo. La llenaron de dinero que luego vaciaron. Los responsables del drama de los laburantes de Cresta Roja son un gobierno irresponsable que les regaló fortunas y un empresario igualmente irresponsable que no puede explicar que hizo con la plata.
El peor ministro de economía de la docena de años K se refugia en Cristina para negar la realidad. Es raro que no se le caiga la cara de vergüenza cuando dice que dejaron un país floreciente con el 5, 4% de desocupación. Más mentiroso no se puede ser.
El INDEC decía que había una inflación moderada y razonable. Por lo tanto no teníamos que preocuparnos por ocupar el podio de los tres países del mundo con más inflación junto a Venezuela y Sudán.
Pero Kicillof dice que todo eso son inventos de la prensa y las corporaciones que lo han llenado de barro para facilitar que vuelva el pasado del ajuste, la maxidevaluación y el estado ausente.
Kicillof es el que devaluó la palabra y el peso.
Es imposible encontrar algún éxito en la gestión de Axel Kicillof. Todos los indicadores, absolutamente todos, empeoraron cuando el camporita admirado por Cristina fue designado ministro.
En esos tiempos, se ganó el mote de “el más grande devaluador de la historia”. Es insólito, Su gobierno hizo que un dólar que estaba a 6 pesos pasara a 14 si teníamos en cuenta el dólar bolsa porque el paralelo ya había superado la barrera de los 15.
Rogelio Frigerio lo definió como un cirujano con mal de parkinson.
Los Kici boys, como les decían en su propio gobierno fueron tan altaneros como Cristina y tan ineficientes como la mayoría de los ministros. Pero esa megadevaluación negada que castigó ferozmente a los más pobres no fue su peor defecto. Lo más grave fue la devaluación de la palabra. El deterioro de la credibilidad de todos los indicadores sociales. Nadie creyó en esa humillación de no querer medir la pobreza para no estigmatizar a los pobres. Pocas veces se dijo algo tan antipopular desde una voz presuntamente progresista.
El gobierno de Cristina y su mano derecha en la economía se retiraron al llano con menos carne, menos maíz, menos trigo y con todas las economías regionales quebradas.
Por eso Cristina y Scioli perdieron por paliza en casi todos los distritos con raíces agropecuarias. Es lo que cosecharon Cristina y Axel después de sembrar mala praxis, ignorancia y autoritarismo.
Axel tiene una explicación para todo lo inexplicable. La culpa es de Clarín y de los buitres. Así de fácil y mentiroso. Hace cuatro años que no crece ni la economía ni el empleo privado. Las reservas eran casi inexistentes.
Todas sus medidas fueron por capricho o por venganza. Destruyeron la cadena de valor y consolidaron la recesión.
El relato mentiroso y encubridor de los fracasos de su gestión se cayó a pedazos y el ministro más marxista de Groucho que de Karl, la ayudó bastante a Cristina en esa tarea tan nefasta y reaccionaria. Porque de eso se trata, ministro Kicillof. Un gobierno que se autotitula popular y progresista debería haber combatido la pobreza y no ocultar a los pobres hasta convertirlos en los nuevos desaparecidos. Porque las cifras más prudentes dicen que cuando asumió Cristina había 8 millones de pobres y que dejaron, por lo menos, 12 millones. Dice Margarita Stolbizer que Cristina generó 95 pobres por hora en estos últimos tres años. Tal vez Kicillof no entendió bien. Lo que hay que multiplicar son los panes y los peces, y de ninguna manera los pobres. Un gobierno sensato debería apuntar a la pobreza cero. Ese debe ser el objetivo de todo gobierno que se precie de ser popular: pobreza cero.
Estigmatizar a los pobres es ignorarlos, hacerlos desaparecer de las encuestas y del interés del gobierno. Su mala praxis, señor Ministro ocultador de pobres, y devaluador de la palabra, tiró abajo todos los indicadores económicos.
Por algo su agrupación en la universidad se llamaba Tontos, pero no tanto. Podríamos definir a los argentinos de la misma manera. Somos tontos pero no tanto. ¿No le parece, señor Ministro?

De cura gaucho a santo – 14 de enero 2016

Falta muy poco para que se consagre al primer santo enteramente argentino. Una firma del Papa y nada más. El Vaticano ya certificó que médicos y teólogos no pudieron encontrar explicación científica a dos milagros producidos por el cura Brochero.
Se trata de dos chicos. La primera es una nena sanjuanina llamada Camila Brusotti que había quedado en estado vegetativo después de varias palizas a las que la sometieron su madre y su padrastro quienes, por suerte, luego fueron detenidos por delitos tan aberrantes. Pese al daño cerebral, hoy Camila tiene una vida normal.
El otro fenómeno fue la recuperación de Nicolás Flores. Tenía apenas 11 meses cuando sufrió un accidente automovilístico terrible. Tuvo 4 paros cardio-respiratorios y hasta perdió masa encefálica. La ciencia no puede comprender como es que Nicolás hoy habla y camina y eso que no tiene el hemisferio izquierdo del cerebro.
Muchas veces les conté que no soy una persona creyente. Que admiro profundamente a los que tienen fe y a los que canalizan esa fe en la construcción de una sociedad más igualitaria. Si me apuran me defino como agnóstico, es decir que no puedo probar la existencia de Dios, pero tampoco lo contrario. Tal vez ese escepticismo genético me haya convertido en periodista. Por eso estoy maravillado con el Papa Francisco. Por su actitud revolucionaria hacia adentro y afuera de la iglesia y por su sinceridad brutal. Me conmueve ver una persona que conocí, que hoy tiene tanto poder como humildad, al que muchos le llaman el Papa villero y que se dedicó por entero a la paz, la convivencia y la justicia social.
Además, como buen jesuita, es un intelectual de altísimo vuelo. Publicó un texto extraordinario llamado:
“Carta del Papa a los no creyentes”. Es una respuesta a las preguntas que el fundador del diario “La República” le hizo sobre la fe. Eugenio Scalfari es otro intelectual de aquellos, pero de izquierda y ateo. Como no come vidrio, publicó ese texto al que definió como “escandalosamente fascinante” en la tapa de su diario.
Allí el Papa, dice entre otras cosas que “la autoridad de Jesús es diferente porque no tiene como fin ejercitar un poder sobre los otros, sino servirlos, darles libertad y plenitud de vida”. Yo de inmediato pensé en José Gabriel del Rosario Brochero, que está a unos días de ser canonizado.
Pensé en ese verdadero gladiador del evangelio que a lomo de su mulo, con su poncho y su cigarro colgando de los labios fue capaz de cruzar una suerte de Cordillera de los Andes de Córdoba como son las Altas Cumbres para integrar a esos gauchos perdidos en sus necesidades básicas en medio de la humildad de sus ranchos.
Para los cordobeses, el cura Brochero siempre fue un orgullo, sin distinción de camisetas religiosas. Aun los que no somos creyentes valoramos ese ejemplo de entrega hacia los demás aún en el lecho de muerte. Porque de tanto compartir el mate y la vida con los enfermos se contagió la lepra que para aquella época era el nombre del horror. Se quedó ciego, sordo, absolutamente pobre. Dicen los historiadores que como buen hombre de campo, experto en las tareas agrícolas, puteador y corajudo, se despidió de la vida con un rosario en sus manos y diciendo: “Ahora tengo puestos los aparejos, estoy listo para el viaje”. El paisaje emocionante de traslasierra que de tan bello parece una pintura religiosa, pronto será invadido por una celebración de multitudes: cuando el Papa Francisco firme el protocolo correspondiente y al beato Brochero ya le podamos decir, San Brochero. Nació en Villa Santa Rosa del Río Primero, donde hoy viven aproximadamente 9 mil personas. Bautizaron así a esa localidad en homenaje a Santa Rosa de Lima la primera santa latinoamericana consagrada. Otra vez el milagro de la curiosidad. En ese lugar nació quien será el primer santo totalmente argentino, como si se tratara de una señal del destino. Brochero, cursó en la universidad de San Carlos, junto a Miguel Juárez Celman quien después sería presidente de nuestro país. En 1867 el cura Brochero se bancó la epidemia de cólera que casi dejó desierta la ciudad de Córdoba. Movió cielo y tierra para socorrer a los enfermos. El cura gaucho que está en los cielos y a punto de cumplir eso de que santificado sea su nombre, murió
en Villa del Tránsito, un pueblito colgado del cielo y las montañas que luego cambió su nombre por el de Villa Cura Brochero.
El cura Brochero es una bandera de los mejor de los argentinos. De los que tienen o no tiene fe. De los creyentes o de los agnósticos. Porque además de la palabra de Dios, llevó a esos lugares hostiles, en el 1.800, el progreso social. Ese parece ser, su verdadero milagro. Gracias a su fe y a su empuje y valentía se construyeron colegios, 200 kilómetros de caminos, un dique, varios pueblos, un ramal del ferrocarril, la estafeta postal con el telégrafo y hasta un acueducto para conectar el río Panaholma con las acequias. Eso rompió tanta discriminación y aislamiento de esos campesinos que estaban tan cerca de Dios y tan lejos de las autoridades.
El Papa Francisco, otro cura gaucho si se me permite la herejía, dice en su carta a los no creyentes que “La fe cristiana no marca la separación insuperable entre Jesús y los demás. Nos dice que en Él, todos hemos sido llamados a ser hijos del único padre y hermanos entre nosotros”.
El cura Brochero era un pastor con olor a oveja. Decía que la vida de los muertos está en el recuerdo de los vivos. Antes de Semana Santa se convertirá en santo aunque entre los más pobres de Córdoba hace rato que Brochero está en el altar de los grandes y en las estampitas de la esperanza. He visto ponchos que dicen: “Brochero: apóstol de la caridad”.
Francisco, le dice al editor de “La República” que “ La Iglesia, créame, no obstante su lentitud, sus infidelidades, sus errores y los pecados que pudo haber cometido y puede aún cometer en aquellos que la componen, no tiene otro sentido ni fin sino el de vivir y testimoniar a Jesús: Él que ha sido enviado por Abba «a traer a los pobres la alegre noticia, a proclamar a los prisioneros la liberación y a los ciegos la vista, a poner en libertad a los oprimidos, a proclamar el año de gracia del Señor».
Me apasiona el debate por un futuro mejor. No soy fácil de convencer. Creo más en lo que veo y en la ciencia. Soy duro para entender las abstracciones que habitan el cielo de las plegarias. Pero creo en los que creen. Creo en los que rezan y hacen. Creo en seres humanos de la dimensión de Jorge Bergoglio y José Brochero. Hoy uno es Papa y el otro pronto será santo. Sigo sin ser creyente pero creo que con personas como ellos, el mundo tiene cura.