Un día como hoy, hace exactamente 5 años, estábamos en vivo en radio y yo grité: “Bergoglio”, cuando se anunció el nombre del nuevo Papa. Cuando escuché Jorge Mario, en latín, me alcanzó para completar una de las noticias más importantes de todos los tiempos para este país. Fernando Bravo, mi amigo, el que conducía el programa, rompió en llanto y nos emocionamos todos, en la radio y en la Argentina.
Hace poco traté de hacer un balance de la relación del Papa Francisco con la Argentina y esa columna se viralizó como pocas. Y eso que todavía no se había instalado esta nueva grieta entre Macri y el Vaticano que es la habilitación del debate sobre la despenalización del aborto, una herejía para la Iglesia.
Me preguntaba:
¿Qué le pasa al Papa?
A esta altura le confieso que no entiendo al Papa Francisco. Me cuesta horrores explicar que motivos lo llevan al Papa a multiplicar una relación de apoyo y amistad con Hebe Bonafini, una de las mujeres más desprestigiadas de la Argentina, según todas las encuestas. Es insólito como el Papa se dispara tiros en los pies. Son errores no forzados tal vez forzados por los consejos de algunos personajes nefastos de su entorno a los que el Papa quiere y respeta.
Tal vez no le importe lo que le voy a decir. Pero sus firmes vinculaciones con varios impresentables le están generando un fuerte deterioro en su imagen positiva aún entre los más católicos.
¿Qué le pasa al Papa? Estas actitudes son solamente pérdida para él y ganancia para Hebe, Milagro Sala, El Caballo Suárez, Juan Grabois, Guillermo Moreno, Gustavo Vera y siguen las firmas.
El único perjudicado con todo esto es el propio Santo Padre. Erosiona su credibilidad y el afecto que millones de compatriotas sienten por él. ¿Escuchó lo que dijo Hebe cuando leyó la última carta que le mandó el padre Jorge?
Dijo que era un lujo y que se escribía bastante seguido con él. La carta se la llevó Juan. No aclara cual Juan pero se supone que se trata de Juan Grabois con quien hizo una excepción y lo atendió especialmente en Chile. El Papa lo adora y confía en él y atrasó toda su agenda para poder charlar unos minutos. Es el mismo que dijo que el vicio de Macri es la violencia y que fogonea todos los cortes de ruta y de calles y apoya a delincuentes como Milagro Sala o Jones Huala, ambos detenidos por la justicia democrática e independiente. Hace poco dijo que no le interesaban “los prontuarios”, en referencia a Hugo Moyano y que “este es un gobierno colonial”.
Pero veamos frase a frase lo que el Papa piensa y dice de Hebe. Primero le expresa lo siguiente: “Rezo por vos y las madres y pido al señor que te conserve la salud para que puedas seguir ayudando a tanta gente”.
Pregunta con todo respeto: ¿A qué gente ayuda hoy Bonafini? A Cristina para fomentar ese discurso falso de que es una víctima de una persecución política cuando en realidad ha sido la jefa de una asociación ilícita dedicada a saquear al estado y la que encabezó el gobierno más corrupto y autoritario desde la recuperación democrática.
¿A qué gente ayuda Hebe de Bonafini? A los pobres propietarios que nunca recibieron las casas que nunca se hicieron de Sueños Compartidos? ¿A los pobres albañiles que quieren embargar a la Asociación para cobrar algo de lo que les quedaron debiendo Hebe y Sergio Schocklender, a quien Hebe definió como un hijo?
¿Qué le pasa al Papa? Es una persona brillante intelectualmente de una fe religiosa poderosa y con un rol muy positivo en la lucha por la paz y contra la pobreza en el mundo y sin embargo, en nuestro, en su país, se relaciona con los peores ejemplos.
Insisto: ¿A quién ayuda Hebe? A los que creen en la justicia y en la democracia? Ella propuso que este gobierno elegido por el pueblo se caiga a pedazos, llamó a tomar el Palacio de Tribunales, insultó al presidente y lo comparó con Hitler, celebró el terrorismo de estado que mató a 5 mil personas en las Torres Gemelas, homenajeó a la ETA y a los grupos guerrilleros argentinos y se atrincheró para no acatar los fallos de jueces. ¿Cuáles son las señales que transmite el Papa Francisco en este romance político que mantiene con Bonafini?
¿Qué le pasa al Papa? ¿A Quién escucha? ¿A quién ayuda Hebe?, pregunto con todo respeto.
Hebe ayuda a un malandra de estado como Amado Boudou, a un violador de los derechos humanos como el general César Milani, a patoteros como Luis D’Elía y Fernando Esteche o a mega corruptos como Lázaro Báez.
Se perjudica mucho el Papa cuando lo podría evitar simplemente con su silencio. En su última carta le aconseja que no le tenga miedo a las calumnias. Y le da argumentos comparando a Hebe con Jesucristo, nada menos. Es insólito. Bizarro. Tragicómico. Dice el sumo pontífice a Hebe que “La calumnia solo ensucia la conciencia y la mano de quien la arroja. A Jesús lo calumniaron y lo mataron después de un juicio dibujado por calumnias”.
Le juro que no miento. Esto es lo que Hebe leyó de la carta que le mandó el Papa.
¿Qué le pasa al Papa? ¿Quién calumnia a Hebe? ¿Las madres Línea Fundadora que la abandonaron por su autoritarismo feroz? ¿Los políticos democráticos que rechazan su devoción por Hugo Chávez y Fidel Castro, dictadores y fabricantes de pobres por millones? ¿Los fieles católicos que en la propia Catedral vieron como ella humillaba a los creyentes, insultaba al cardenal Jorge Bergoglio al que le dijo “basura fascista” y lo acusaba de ser cómplice de la dictadura y de haber entregado sacerdotes para que la dictadura los asesinara? ¿Quién injuria a Hebe? Los que recuerdan que hizo sus necesidades atrás del alta en el espacio sagrado de la Catedral de Buenos Aires? La que robó o dejó robar tanto dinero y apoya todas las variantes de la violencia?
¿Qué le pasa al Papa Francisco? El Caballo Suárez y Milagro Sala tuvieron el privilegio de ser recibidos y tener varias fotografías con el Papa? El les envió cariños y rosarios. Son delincuentes que están legalmente detenidos por una justicia que certificó esa prisión en varias instancias. Ni los organismos internacionales cooptados por el kirchnerismo se atreven a seguir diciendo que esas detenciones son ilegales. Hoy se vienen juicios por falsos testimonios y abandono de persona a delincuentes que se esconden detrás de los verdaderos mapuches y mintieron para armar una historia de desaparición forzada de personas con Santiago Maldonado. Van a tener que declarar también los abogados de la APDH de Córdoba que embaucaron a la justicia para inventar un escenario falso. Ya está probado como pocas cosas que Santiago Maldonado se ahogó en el Rio. Ellos decían que había sido secuestrado, torturado, asesinado y desparecido por la gendarmería y la dictadura macrista. Sin embargo el Papa recibió y se fotografió con la familia de Maldonado como avalando esas mentiras infames.
No se puede decir que el Papa sea ingenuo o ignore todas estas verdades y no injurias que estoy diciendo.
Me duele por al Papa Francisco porque podría jugar un rol integrador, sanador y ecuménico con la sola decisión de no meterse en política. Pero insiste. Desde que se reconcilió con Cristina no deja de recibir a dirigentes kirchneristas pese a que tuvo que soportar fotos con Martin Insaurralde que luego fueron afiches de campaña electoral o camisetas de La Cámpora que el Cuervo Larroque hizo flamear ante sus narices.
El diablo con sotanas, el jefe de la oposición le dijo Néstor Kirchner que lo persiguió y lo espió con la SIDE.
Hasta la ex jefa de la justicia K fue recibida con honores y premiada con bendiciones y rosarios. Alejandra Gils Carbó que, dicho sea de paso, también tiene que dar explicaciones ante la justicia por una coima de 8 millones de pesos en la compra de un edificio para el estado.
¿Qué le pasa al Papa? En Chile estuvo tan mal asesorado que hizo una exhibición de debilidad con misas casi vacías y sin condenar con nombre y apellido a los que quemaron iglesias y hacen atentados incendiarios allá y acá? Además se enojó con los familiares de las víctimas de los que habían sufrido violencia sexual de parte de tantos curas y luego tuvo que pedir disculpas por su actitud. Es maravilloso que haya reconocido el error. Pero que le pasa al Papa. ¿Por qué acierta tanto a nivel universal en su lucha contra el hambre, la injusticia y las guerras y se equivoca tanto cuando ingresa al territorio político?
Es una lástima y me duele decirlo. Pero es la verdad. No son calumnias. Es el argentino que más alto llegó en la historia, el más querido en el mundo y, lamentablemente, en Argentina resta en lugar de sumar. No entiendo. Es incomprensible. Desilusiona a mucha gente que lo venera. Por lo pronto una antigua amiga del Papa como la diputada Elisa Carrió dijo que como cristiana siente vergüenza ajena de que el Papa no haya recibido a Margarita Barrientos y que gracias a Dios, siempre se negó a ir al Vaticano.
Ya pasaron 5 años y una pregunta resume lo que mucha gente piensa:
¿Qué le pasa al Papa?
Arriesgo una respuesta.
Por un lado está el señor Bergoglio, que en su juventud soñaba con ser Perón, formateado en la forja ortodoxa y rígidamente justicialista de Guardia de Hierro.
Por el otro lado está Francisco, el Sumo Pontífice, educado en la excelencia y el sacrificio de los jesuitas que soñaba con llegar a Papa para honrar mejor al Dios de los pobres.
Por eso digo que si el Papa fuera candidato a presidente del Planeta, yo lo votaría. Por su preocupación permanente por los que más sufren más necesitan, por los refugiados y los perseguidos del mundo. Por su inagotable vocación de apostar a la convivencia inter religiosa y a la paz en el mundo y por su combate contra los corruptos de la banca vaticana y los abusadores sexuales que ensuciaron a la iglesia. Ese es el hombre religioso, espiritual, absolutamente incuestionable por lo menos para mí que no soy un experto en las cuestiones no terrenales.
De la misma forma digo que si el señor Bergoglio fuera candidato a presidente en la Argentina, no lo votaría. Porque tiene todos los vicios de la corporación peronista. Apuesta al verticalismo poco cuestionador, protege o por lo menos no condena ni aparta de sus fotos a corruptos hechos y derechos
Al Papa le tengo respeto y admiración. Y me inclino ante su tarea titánica en favor de los que menos tienen y de la paz universal. A Bergoglio lo critico desde la política porque él se mete en la política. Y por eso, pongo el grito en el cielo.
Guinzburg x 10 – 12 de marzo 2018
Hoy hace exactamente 10 años, un día como hoy murió Jorge Guinzburg y las lágrimas sepultaron a las carcajadas. Hace diez años murió la risa. Ya pasaron 10 años y todavía no lo puedo creer. Veo los viejos programas de la tele y creo que todavía está ahí, que se fue a Japón a ver a su viejo y glorioso Velez. Con Jorge Guinzburg murió mucho más que uno de los periodistas, humoristas y conductores de televisión y radio, más creativos, divertidos y talentosos de este país. Sus malditos pulmones lo traicionaron con una puñalada por la espalda. Los mismos pulmones que le serruchaban la respiración convertida en asma. Esa asma que lo llevó a vivir a Córdoba para recuperarse con el aire libre y fresco de la sierras. Esa puñalada todavía nos sigue doliendo. Benjamín y Eugenia, sus padres, soñaron con que la Capilla del Monte cordobesa le abriera las puertas de su respiración.
Recuerdo su bigote poblado, su audacia para preguntar y abrir cabezas para dinamitar la solemnidad. Su solidaridad efectiva junto a Carlos Bianchi uno de sus ídolos y amigos con el que tenían una fundación para hacer el bien sin mirar a quien. Instaló para siempre la pregunta zafada de “como fue tu primera vez” y convirtió en horario central las mañanas televisivas.
Tengo mucho que agradecerle a Jorge Guinzburg. Igual que todos los argentinos y un poquito más porque fue el primero que me convocó para trabajar en radio en Buenos Aires. Qué tiempos aquellos. Qué manera de reírnos adentro y afuera del estudio. Después del programa nos íbamos al bar de al lado, en la avenida Santa Fé a tomar café y a seguir de joda. Le hacíamos la vida imposible a la negra Elizabeth Vernacci que ya era una locutora fuera de serie. Jorge bastoneaba con olfato periodístico y picardía y siempre le faltaba el respeto al micrófono. Cuando venía el informativo hacíamos una pelea colectiva parecida al pogo que después instaló en la tele con Mañanas informales. Era guapo el petiso. Se plantaba confiado en sus conocimientos de yudo. Todavía recuerdo las fotos de su época de hippie, cuando era uno de los genios de Satiricón, con los bigotazos de mexicano y el pelo larguísimo. “La noticia rebelde” que revolucionó la manera de hacer periodismo por otros medios. La que cambió el lenguaje y permitió que las voces de la calle tuvieran su lugar además de las voces del diccionario como diría Serrat. Extrañamos tanto a Jorge. Esa inteligencia para la réplica que rompía la barrera del sonido. Jugábamos a ver quién era más pollerudo y clasificábamos a los entrevistados en dos bandos: los que invitaríamos a comer un asado y los que no. Su cara de chico travieso. Aquí en radio Mitre tuvo momentos memorables.
Nunca lo ví tan feliz como el día que casó con Andrea Stivel. Era su fiesta de casamiento y el nos hacía divertir a nosotros, los invitados. Estaba profundamente enamorado de esa mina que lo deslumbró en el viejo canal 7 y que lo duplicaba en altura. Desparejos en los centímetros. Muy parejos en las neuronas y el amor. Extrañamos tanto a Jorge. Su epitafio debería decir como el de Tato Bores, “Cómico de la Nación”. A veces me pregunto que hicimos los argentinos para merecer un castigo tan feroz. Porque se nos mueren demasiado jóvenes los que más alegrías nos despiertan. Jorge, Tato, Adolfo Castello, Fernado Peña, Carlos Abrevaya, Daniel Rabinovich, el negro Roberto Fontanarrosa, el otro gran negro y rosarino, Alberto Olmedo. Lo extrañamos más todavía en estos tiempos donde necesitamos más risas que nunca. Joaquín Sabina, el gran amigo de Guinzburg lo recordó con unas palabras muy emotivas: “Desde el principio Jorge me apoyó invitándome generosamente a sus variados programas de televisión, abriéndome su casa y haciéndome el incomparable regalo de su humor, su cultura y su inteligencia. Como todos los sabios, empezaba por reírse de sí mismo, para ya luego reírse de todo lo divino y lo humano. Era un lujo estar con él. Tanto que desde que se fue, hace ya diez años, falta algo muy importante en mi Buenos Aires querido: su compañía, su hospitalidad y su ejemplo. Porque charlar con él, o ir a alguno de sus programas o cenar en su casa era una auténtica fiesta, una de las mejores maneras porteñas de ser feliz. Para mí el Petiso fue, y sigue siendo hoy, insustituible».
Sabina supo regalarle una Cortina genial para uno de sus programas más exitosos. Lo definía bien a Guinzburg y a su trabajo.
Si, el que te “jedi” la primera vez, falló,
si no sales en la foto,
si tu “jermu” se rajó,
busca en el control remoto,
la Biblia y el calefón.
Si te mete cuernos la ciudad,
si agoniza el rey del carnaval,
si te privatizan parte del corazón,
vacunate contra el miedo,
vamos a hacerte el humor
con Charly, Diego y Olmedo,
la Biblia y el calefón.
Si no juegas nunca de local,
si te ríes para no llorar,
si el “laburo” ingrato te afanó la ilusión,
no necesitas permiso,
vamos a hacerte el humor
con el flaco y el petiso,
la Biblia y el calefón.
El petiso, Jorge la peleó hasta el final con mucho coraje pero se murió, se nos murió. Era nuestro Woody Allen. Tenía apenas 59 años. Nadie pudo reemplazarlo.
Todavía no puedo creer como la vida se deja arrebatar tanta felicidad por la muerte. Jorge Guinzburg brilló por su presencia y ahora brilla por su ausencia. Que en paz y en carcajadas descanse.
No usen a las mujeres – 9 de marzo 2018
La multitudinaria marcha de ayer fue un ejemplo de diversidad, pluralismo y coraje de lo que podríamos llamar “la revolución de las mujeres”. Bienvenido el protagonismo creciente del feminismo entendido como la exigencia de equidad y respeto en todos los planos de la vida. Esa es una pelea por más y mejor democracia. Por lo tanto es una batalla de todos los que queremos una sociedad más justa.
Hay una sola luz de alerta que encender. El intento permanente de grupos minoritarios del kirchnerismo y el trotskismo para apropiarse de la movilización y llevar agua para su molino. Esa mezquindad que pretende rapiñar lo que no le pertenece se vió reflejada en la insistencia en querer instalar cantitos contra el presidente Macri y en un documento final que es un compendio bizarro de sectarismo. Es peligroso para el extraordinario colectivo femenino que se expresó. Porque el intento de colocarle camiseta partidaria K a todo, finalmente se convierte en una profanación de valores sagrados y terminan por cooptarlos y vaciarlos de contenido. Eso los convierte en una parte chica y no en el todo y en lugar de crecer y multiplicarse, los reclamos se achican y terminan disecados. Algo de eso hicieron los Kirchner con los derechos humanos. Los achicaron, los ensuciaron con negociados y corrupción y finalmente los convirtieron en organismos manipulables que perdieron representación ecuménica.
Por eso vale la pena esta advertencia. Para que el movimiento de mujeres crezca y se amplíe. Para que no se aísle solo en un sector. Para que no se deje manipular.
Fue muy burdo y críptico el documento que leyó Liliana Daunes desde el escenario. La ex locutora de Eduardo Aliverti, por ejemplo, pidió la libertad de todos los presos políticos en general y de Milagro Sala en particular. ¿Cuáles son los presos políticos a los que se refiere ese panfleto? ¿Lázaro Báez, el Pata Medina, José López, Ricardo Jaime? Sería bueno aclararlo. Estos que les nombré son varones y ladrones. En algunos casos patoteros y mafiosos. El caso de Milagro Sala es aparte. Cualquiera puede consultar todos los expedientes que acusan a Sala no por ser mujer ni por su ideología. Todos los cargos son por corrupción, extorsiones, y en muchos casos por haber agredido a mujeres jujeñas sencillas a las que sometió a la servidumbre a los golpes de puño y latigazos. Aquí la ideologitis, su inflamación ideológica, las hace confundir la victima con la victimaria. Milagro Sala es una golpeadora de mujeres. No una mujer golpeada. Esta presa por robar el dinero de los pobres y no por defender a los pobres.
Pero eso no es todo. Reivindican su pedido de “aparición con vida de Santiago Maldonado” cuando debería darles vergüenza haber sido cómplices de ese grosero intento de inventar un desaparecido para tirarle al presidente Macri cuando en realidad, murió ahogado, en medio del abandono de persona que le hizo uno de los mapuches que igual que ellas quiere representar al todo y apenas refleja a un grupo minúsculo y agresivo.
Es tan grande su anteojera partidaria que repudian el ajuste “neoliberal magro” de Macri y lo acusan del “uso oportunista de nuestro reclamo”. No dicen ni dijeron una palabra de Cristina que censuró toda posibilidad de tratar el tema del aborto y disciplinó a todos y todas sus legisladoras para que no abrieran la boca sobre este tema.
Estos grupos están en un momento de confusión. Sus categorías de análisis jurásicas no les permiten entender como un “derechista conservador ligado a la dictadura” como caracterizan a Macri está impulsando la agenda más progresista de la historia en los temas de género. Habilitó el tratamiento de la despenalización del aborto y avisó que si es aprobado de ninguna manera lo vetará. Respetará la decisión democrática. Es más, los miembros de Cambiemos ni siquiera intentaron callar al senador radical que propone una consulta popular que sería revolucionaria por el altísimo grado de representatividad que tiene el sufragio universal en temas tan delicados. Es este presidente al que le cantan “Mauricio Macri/ la yuta que te parió” enviará el proyecto más avanzado que existe sobre paridad salarial para cerrar esa brecha del 33% entre los sueldos de los hombres y las mujeres. Y lleva la licencia por maternidad para el padre a 15 días. Y a 10 días la licencia para que una mujer se recupere y denuncie la violencia de género. Un tontito kirchnerista dijo que “Macri nos copia los proyectos”, un llanto casi infantil que demuestra cómo el gobierno le sacó esas banderas a la oposición.
Pero el documento, que es extenso y de una redacción sectaria y compleja como las misivas de los profesores de Carta Abierta, dice en una parte: “Por la integridad y el respeto de los cuerpos intersex, le decimos ¡No! a las cirugías compulsivas que buscan una normalidad que es solo opresión y represión”.
Por eso digo en defensa de la multitudinaria expresión de las mujeres sensatas, valientes y democráticas que deben tener cuidado de que su creación colectiva no sea dinamitada por quinta columnistas que aparatean y se apropian del discurso como si fuera representativo de tantas mujeres independientes que participaron con su mejor voluntad y honestidad intelectual. Las que tienen experiencia y gimnasia política hacen entrismo.
El “entrismo” es una vieja y tramposa táctica que consiste en disfrazar tu pensamiento verdadero para infiltrarte en movimientos que generan mayor simpatía y de tratar de torcer el rumbo de esos grupos desde adentro. Los Montoneros lo hicieron con el peronismo, por ejemplo. Es un concepto canallesco de la política. Y de una altanería repugnante. Son muchachos y muchachas que se decían esclarecidos y que se ofrecían ser la vanguardia de un pueblo que pobrecito, vota a quien se le da la gana. Son las militantes del “Las cosas son como yo digo y el que no piense lo mismo es un gorila, oligarca o patriarca capitalista”. Dicen que hablan en nombre del pueblo pero a ese pueblo caminando por las calles lo utilizaron como escudo.
Ese discurso ultra minoritario ensució una marcha mayoritaria tan digna y representativa. Malversó sus objetivos originales. Un párrafo que leyó la locutora desde el escenario decía textualmente “rechazamos la presencia del G-20 en Argentina que representa los intereses de las corporaciones transnacionales y el capital financiero”.
Pedían el desprocesamiento y el cierre de las causas de César Araki y Dimas Ponce que no están en problemas por ser miembros del Partido Obrero, un partido legal con representación parlamentaria. Fueron dos de los más violentos y sanguinarios que castigaron con palos y capacidad de karateca a dos policías de los cientos que recibieron 14 toneladas de piedra en sus cabezas sin mover un dedo.
Vamos a decirlo de una vez: una comunidad ordenada que trabaje y pelee en paz por sus sueños y esperanzas los deja afuera. Es cierto que son sectores marginales pero no hay que subestimar su capacidad de daño y de contagio.
Esta bendita Argentina post Cristina, tan quebrada cultural, moral y económicamente, todavía tiene grandes reservas de compatriotas que apuestan a consolidar una democracia republicana que produzca más igualdad y más libertad.
Por suerte son muy pocos los que se oponen. Son apenas algunas sectas. De hombres y de mujeres. Es bueno saberlo. No para tener miedo. Pero si para tener cuidado. Los y las que se creen dueñas de la verdad, siempre son enemigas de la democracia y la libertad.
Hay mujeres que no quieren que la realidad les cuestione su ideología congelada en el tiempo. No ven lo que no quieren ver. Insultan a Macri y reclaman medidas que Macri acaba de tomar. Se niegan a ver lo que pasa porque no encaja con su pensamiento. El principal enemigo que tiene el maravilloso océano de mujeres que se manifestó ayer, es un pequeño grupo de mujeres presuntamente esclarecidas que llevan en sus entrañas. Se creen la vanguardia. Y atrasan siglos. Son la retaguardia y frenan todos los cambios.
Que un grupito de mujeres no use a la mayoría de las mujeres. Quien quiere oir que oiga.