Hace mucho que, en su delirio autoritario y mesiánico, Hebe de Bonafini habla en nombre del pueblo, de la patria y de Cristina. Eso solo ya es grave y confirma la ceguera que produce el fanatismo. Pero eso no es delito. Eso es una soberbia política que se castiga en las urnas. Mucho tiene que ver en las tres derrotas electorales consecutivas del cristinismo lo que Bonafini dice y hace sin que ningún kirchnerista y mucho menos algún peronista se atreva a cuestionarla o a tomar distancia, aunque sea suavemente. Le tienen pánico. Sus insultos son como rayos paralizantes para muchos dirigentes K.
Pero ayer, por segunda vez, Hebe Bonafini cometió el delito de obstruir a la justicia y ponerse por encima de la ley. Hebe se atrincheró en la sede de Las Madres de Plaza de Mayo e impidió que funcionarios judiciales realizaran un inventario para registrar que elementos se pueden embargar para afrontar los juicios que los trabajadores de Sueños Compartidos le hicieron a Hebe y Sergio Schocklender. Subrayo algo: el juicio no se lo hace la oligarquía terrateniente. Se lo hacen albañiles, humildes trabajadores a los que Hebe estafó.
Pero ella se subió al pedestal de la justicia y dictaminó que ese no era un tema como para habilitar la feria. Y levantó las rejas y cerró con llave y llamó a un grupito de militantes para que les gritaran insultos a los empleados judiciales que se fueron pese a que estaban facultados a hacer uso de la fuerza pública. Pero nadie quiere llegar a ese extremo. ¿Cómo se va a apelar a la fuerza para calmar a una señora muy mayor que alguna vez tuvo prestigio internacional? Hebe sabe eso y lo utiliza para no permitir el accionar de un juez comercial. Y de paso, se victimiza y responsabiliza al gobierno de Mauricio Macri: “nos quieren poner de rodillas y destruir todos los objetos que hay acá por el acuerdo con los militares que tienen”. Una mentira tras otra. Una falsedad tras otra.
No es la primera vez que lo hace. En otra ocasión el juez Marcelo Martínez Giorgi se vio obligado a tomarle declaración indagatoria a donde ella quiso porque se negó a ir al juzgado. Y cuando la fuerza pública la fue a buscar, un grupo de cristinistas se interpusieron para evitarlo.
Otra vez la justicia quedó en manos de quien está procesada por “partícipe necesaria del delito de defraudación a la administración pública por administración fraudulenta.” En cualquier momento se sienta en las butacas de la Corte Suprema de Justicia y da órdenes. De hecho una vez llamó a tomar el Palacio de Justicia y llamó “turros” a los magistrados. Un claro acto de incitación a la violencia colectiva y la sedición.
Hebe es o se cree la ley. Pero también es Cristina. No hay dudas de eso. Hebe de Bonafini se definió varias veces como una militante al servicio de Cristina Fernández de Kirchner. La considera una hija. Y la ex presidenta jamás tomó distancia ni condenó ninguna de las amenazas, acciones e insultos antidemocráticos que profirió la presidenta de las Madres de Plaza de Mayo.
Autoritaria como siempre pero rechazada como nunca, fue Nora Cortiñas, presidenta de Madres de Plaza de Mayo- Línea Fundadora la que la puso en su lugar: “Ella le dio el pañuelo blanco al general Milani y a Aníbal Fernández”. Quien fuera el máximo jefe del Ejército de Cristina hoy está preso acusado de haber cometido delitos de lesa humanidad y ningún kirchnerista tuvo la honradez intelectual de la autocrítica. Nada, ni una palabra. Claro que como no son tontos, tampoco lo defienden. Es que tiene las manos manchadas de sangre y la justicia, al final, lo va a condenar.
Muchos se quejaron porque en aquel momento, el juez procesó a Hebe, Sergio Schoklender, Abel Fatala y Josesito López, entre otros pero dejó como un santo a Julio de Vido. Le declaró la falta de mérito. Es un escándalo. Incomprensible.
Es raro que el juez no haya procesado a quien fue el cajero, el que entregó la plata de todos los argentinos para que se la robaran y nunca controló como se gastó ese dinero. De Vido es cómplice de la estafa o un inútil ineficiente. También puede ser las dos cosas. De hecho, todas las autorizaciones para transferir los 748 millones de pesos a la Fundación sueños compartidos, llevan la firma de De Vido. Y en muchos casos eran reasignación de fondos y por lo tanto tienen la firma de Cristina. Por eso, creo que la cuestión no puede terminar tampoco en Julio de Vido. Es Cristina la jefa y la responsable de todo lo que pasó durante su presidencia. Ella fue la que utilizó a Hebe, la que le colocó la camiseta partidaria y la que dio la orden para que le entregaran ese dinero negro que ensució los pañuelos blancos con la corrupción de estado. Ni una mosca se movía durante el gobierno de Cristina si ella no lo ordenaba.
Por eso digo que Hebe es Cristina. Bonafini hace y dice las cosas que Cristina no puede hacer ni decir.
Su procesamiento por desviar fondos es una vergüenza para todo el movimiento de derechos humanos. Porque Sergio Schoklender, a quien Hebe también definió como su hijo, confesó que es cierto que faltan cataratas de dinero. Y que se gastaron en actos para candidatos kirchneristas, en afiches para Amado Boudou y Abel Fatala y en mantener la radio o la universidad de las Madres en lugar de construir viviendas que era el destino original de esa fortuna que pagamos todos los argentinos y sobre todo los más pobres. Por eso Hebe fue procesada. Su respuesta fue bien escatológica. Le dijo al juez que la procesó que se “metiera la citación en el culo”.
Hebe de Bonafini eligió convertirse en una provocadora de incidentes y en colocarse en un lugar de extorsión a la democracia y desafío a la ley y la justicia.
Ella dijo que el juez Marcelo Martinez de Giorgi es un pavo al servicio de Clarín.
Es un escupitajo a la justicia digno de alguien que no cree y nunca creyó en la democracia republicana y si apostó a los juicios musolinianos en la plaza pública y a agraviar a todo los que pensaran distinto. Por eso desafiante dijo que le agradecía a Macri que la hubiera procesado. Para ella violar la ley es una medalla al mérito. Es muy grave que hayan procesado a Hebe. Porque un juicio oral y público la puede llevar a la cárcel. ¿Se imagina esa foto de Hebe rodeada de gendarmes o policías y hasta esposada? Recorrería al mundo y levantaría una gran reacción adversa.
Es que Hebe todavía es considerada una valiente luchadora por la aparición con vida de sus hijos y de todos los desaparecidos. Ella y las madres fueron claves para quebrar a la dictadura. Porque lo hicieron de forma pacífica. Al estilo David y Goliat. Fue pañuelos contra fusiles. Eso le dio prestigio. Porque fue el símbolo de una mujer común que fue muy golpeada por el golpe. Pero es tanto el cambio de Hebe que de golpeada pasó a ser golpeadora de la normas y la convivencia en legalidad y golpista en tanto apuesta a derrocar al actual gobierno democrático. Pocas veces alguien que llegó tan arriba, terminó tan abajo.
Siente que tiene coronita y que su condición de familiar de víctimas la transforma en una persona intocable. Y el asesinato o desaparición de un familiar te transforma en víctima de los genocidas. Pero no te transforma en un monumento a la ética. Y mucho menos ahora que se sabe que Hebe cometió o toleró por los menos dos delitos graves. La estafa de más de 200 millones de pesos en la Fundación Sueños Compartidos y en la universidad de las Madres.
En dos palabras su mensaje es: la justicia se respeta si hace lo que yo quiero. De lo contrario no se respeta. Es la misma lógica patotera y jurásica de sus admirados Fidel Castro y Hugo Chávez.
Yo no creo ni digo que Hebe se haya enriquecido como Néstor, Cristina, Báez o Julio de Vido. Digo que ella y solo ella fue la responsable de darle alas de ángel a un demonio como Schoklender.
Después fue un vale todo. Hebe quemó todo su prestigio. Hebe insultó varias veces al Papa Francisco hasta que finalmente Bergoglio la recibió y puso la otra mejilla. Y se la pasó elogiando al General Milani y maltrató a la madre del soldado desparecido Agapito Ledo que era una madre de plaza de Mayo en La Rioja. Celebró el atentado de los terroristas de estado de Bin Laden contra las Torres Gemelas que asesinaron 5 mil personas en un segundo, las acciones del narcoterrorismo de las FARC, o los homicidios de la ETA, los del tiro en la nuca como dice Serrat.Y así podría seguir la larga lista de actitudes estalinistas y agresivas. Durante una discusión con Horacio Verbitsky, Bonafini cayó en un antisemitismo despreciable y lo acusó de ser “judío y además sirviente de los Estados Unidos y estar a sueldo de la Fundación Ford”. Después, Hebe insultó hasta a Adolfo Pérez Esquivel, el Premio Nóbel de la Paz que estuvo preso durante la dictadura y fue casi un padre de Plaza de Mayo. Al presidente Macri lo trató varias veces de Hitler y Mussollini. Yo entiendo que tuvo que sufrir el más terrible dolor al que puede someterse a un ser humano: la desaparición de sus hijos. Soy consciente de que muchos, por mucho menos, enloquecerían. Pero la tragedia no puede ser un certificado de impunidad ni de inmunidad. El desgarro no da fueros. La impunidad es como la muerte. No hay ninguna buena. De aquella lucha contra los asesinos de ayer, a la intolerancia y el dogmatismo blindado de hoy. Aquellos Sueños compartidos se transformaron en pesadillas. De aquella mujer que luchaba por restablecer la ley a esta que se cree que es la ley. De aquella mujer golpeada por el golpe a esta mujer golpista.
La guerra de Moyano – 26 de enero 2018
Se viene un choque de planetas. Hugo Moyano, el sindicalista con mayor capacidad de daño y movilización, le declaró la guerra al gobierno de Mauricio Macri. Asustado por la posibilidad de ir preso, el líder de los camioneros hizo declaraciones incendiarias.
Veamos que dijo Moyano:
– Que no se arrodilla ante nadie y que este gobierno se lo quiere llevar por delante porque se oponen a las reformas que perjudican a los trabajadores.
– Que Graciela Ocaña no es una hormiguita, es una cucaracha que nunca trabajó.
– Que convocaba a una gran marcha sobre plaza de mayo para el 22 de febrero.
– Que si tiene que ir preso le gustaría hacerlo en la celda de al lado Franco Macri, el padre del presidente.
– Que este gobierno no tiene ninguna capacidad para manejar la crisis económica y que los trabajadores van a hacer un esfuerzo por que esto termine con la menor violencia posible.
– Que Cristina tiene que volver al peronismo y que no le consta que ella sea corrupta.
Estas palabras cargadas de pólvora y amenazas demuestran que está dispuesto a patear el tablero y que no tiene problemas en sumarse al Frente para el Golpe que lidera Cristina Fernández de Kirchner y cuyos principales francotiradores son Eugenio Zaffaroni, Hebe de Bonafini y Luis D’Elía. No es casual que el comandante de La Cámpora, Andres “El Cuervo” Larroque se haya solidarizado con Moyano ante el avance de las investigaciones por corrupción que está padeciendo.
Es una extraña alianza entre gente que antes se odiaba. Porque Luis Barrionuevo, enemigo acérrimo de Cristina y bastante distanciado de Moyano durante mucho tiempo, también fue funcional a esta movida destituyente. Con su sincericidio habitual, Barrionuevo lo dijo con todas las letras: “No le pisen la cola al león”, y recordó que ni Alfonsín ni De la Rua pudieron terminar su mandato por enfrentar al sindicalismo.
Hubo reacciones de la sociedad democrática pero no fueron masivas ni contundentes. Marcos Peña, jefe de gabinete dijo que se trataba de una amenaza mafiosa y berreta. Esta mañana, Horacio Rodríguez Larreta calificó a esas declaraciones como “patoteras”.
A favor de Moyano se puede decir que nunca acordó con ningún gobierno. Su metodología es el apriete y el bloqueo de empresas. Enfrentó a Menem, a De la Rúa, a Néstor al final, a Cristina y ahora a Macri. Sus afiliados son de los mejores pagos que hay entre los trabajadores y las prestaciones en salud y hotelería que reciben son superiores a la media de sus compañeros. Eso le da un alto grado de representatividad entre los camioneros pero un alto nivel de desprestigio en la mayoría de la sociedad que está harta de las patotas antidemocráticas que no respetan la soberanía popular de las urnas.
Macri debe saber que más temprano que tarde se viene la madre de todas las batallas. Es de vida o muerte política. Si el presidente logra disciplinar a Moyano y meterlo en el sistema republicano habrá conseguido lo que ningún presidente no peronista pudo en 90 años: entregar en el 2019 en tiempo y forma su gobierno. Incluso, si le va bien económicamente, hasta podría conseguir la reelección. Pero si ocurre lo contrario, si la economía cruje, si se multiplican los paros, los cortes de rutas y avenidas, el piquete a empresas y las marchas caóticas, Macri quedará debilitado y al borde de la destitución. Eso es lo que enseña la historia. Es el ejemplo que puso Barrionuevo: el que le pisa la cola al león del sindicalismo no termina su mandato.
Es gravísimo pero es así. Que el gobierno no se equivoque minimizando el tema. Que se prepare para combates durísimos y prolongados. Que busque aliados fundamentales entre los gremios como pueden ser los transportes o los gremios industriales y que establezca una táctica inteligente sobre la mesa de arena.
Macri no puede ir al choque contra Moyano solamente con la banda presidencial en el pecho. Porque el camión lo va a pasar por encima. Macri tiene que ir rodeado de su legitimidad democrática pero de una alianza social multipartidaria y multisectorial que quiera desterrar para siempre al sindicalismo extorsivo y corrupto. Ya mismo el gobierno de Cambiemos debería estar tejiendo ese tipo de acuerdos. En solicitadas, en actos callejeros, en ampliar su base de sustentación política con nuevas incorporaciones de dirigentes y con un gran acuerdo económico social donde estén todas las partes, empezando por los gremios más racionales, los empresarios, los líderes parlamentarios y la Iglesia junto a otras confesiones. Esa convocatoria amplia a defender las instituciones y la paz social sería un signo de fortaleza y no de debilidad como muchos piensan. Débil es que se aisla y se queda solo con sus banderas.
Un lugar clave en toda esta movida tiene que ocupar Graciela Ocaña. Ella fue la persona más votada de la Argentina y tiene una imagen impecable de honestidad y coraje. Cambiemos no la tiene que dejar sola. Se me ocurre que todas las mujeres generarían un hecho político de alto impacto si aparecen en una conferencia de prensa juntas: hablo de María Eugenia Vidal, Gabriela Michetti, Elisa Carrió, Laura Alonso, Gladys González, entre otras a las que se podría invitar a opositoras democráticas como Margarita Stolbizer, por ejemplo. Es solo una idea de alto impacto político.
Ocaña no es una cucaracha a la que se puede pisar fácilmente. Es una laboriosa hormiguita que investigó y denunció a los corruptos de todo tipo. Hace 7 años hizo una presentación por enriquecimiento ilícito contra Hugo Moyano y esa causa la tiene el juez Claudio Bonadio.
Ella no tiene miedo pero tiene que tener cuidado. En este país asesinaron a un fiscal de la Nación como Nisman que tenía todas las luces puestas sobre su figura por haber denunciado a la presidenta de ese momento. Eso significa que todo es posible. Que hay que estar alertas y con los ojos bien abiertos.
Moyano debería explicar porque vive como millonario mientras los camioneros por mejor pagos que estén, son pobres en su mayoría. Es tragicómico pero en la última declaración de la CGT, se critica a Macri por hacer más ricos a los ricos y más pobres a los pobres. Lo patético es que lo que decían eso (no todos por supuesto) son ricos y jamás hicieron otra cosa que ocupar cargos sindicales.
No quiero generalizar porque el que generaliza discrimina. Conozco dirigentes sindicales honrados y de manos limpias. Pero es cierto que frente a los delincuentes mafiosos y extorsionadores como Caballo Suarez, Pata Medina, Humberto Monteros y Marcelo Balcedo o Jose Pedraza, emiten opiniones muy débiles y llenas de eufemismos. No salen a repudiar a aquellos ladrones que mancillan el buen nombre de los gremialistas honrados. Y ese silencio es demasiado parecido a la omertá, a la complicidad o a una defensa corporativa.
Moyano debe probar que no es delito el mecanismo de su gremio que tiene como proveedores privilegiados a empresas de su esposa y de sus hijastros. El dice que eso no es delito. Veremos que dice la justicia. Como decía el general: dentro de la ley, todo, fuera de la ley, nada.
Moyano pateó el tablero y no dejó espacio para ninguna negociación. Le mojó la oreja al presidente Macri. Lo desafió a pelear. Por eso digo que se viene un choque de planetas. Una batalla por la libertad, la honradez y la democracia. Moyano y Macri, pronto subirán al ring y sonará el gong. Y alguien dirá: “Segundos afuera”. Si gana Moyano y Macri tira la toalla, todos los argentinos quedaremos en la lona. Si gana Macri los argentinos tendremos una nueva oportunidad para construir juntos una democracia republicana con mayor justicia social e igualdad para todos y con todas las libertades vigentes. Quien quiera oír, que oiga.
El tesoro de Atahualpa – 25 de enero 2018
Roberto Chavero, el hijo de Atahualpa Yupanqui dijo que era un “honor que la madre de la lengua honre la obra de mi padre”. Es que entre las 1.800 cajas de seguridad que el Instituto Cervantes tiene en su bóveda de Madrid, cerca de la Puerta de Alcalá, quedó guardado y protegido el mejor de los tesoros de don Ata.
Como parte de las actividades rumbo al VIII Congreso Internacional de la Lengua Española, el legado yupanquiano fue depositado junto a todo el patrimonio lingüístico y cultural de la humanidad hispano parlante. La obra de Atahualpa quedará bajo custodia en la llamada Caja de las Letras, junto a textos de Miguel Hernández o Gabriel García Márquez, entre otros. Como el congreso se hará en Córdoba en marzo del 2019, fueron parte de la entrega el hijo de Atahualpa, el gobernador de la provincia, Juan Schiaretti y el cordobés, ministro de turismo de la Nación y licenciado en letras, Gustavo Santos.
En mayo se van a cumplir 26 años de la muerte de don Ata. Fue en Francia pero no en Paris ni con aguacero. Yupanqui murió en Nimes, un pequeño pueblito donde esa madrugada, las guitarras de los gitanos lloraron con su encordado.
Aquel día de luto para nuestra cultura popular murió el Atahualpa andariego, caminador, un nómade del canto popular que vivía en el mundo mientras el país le palpitaba por dentro. Francia lo había declarado Caballero de las Letras y las Artes. A nuestro Atahualpa, que decía que el hombre canta lo que la tierra le dicta. Él decía: el cantor no canta, traduce. Si usted me permite señor oyente, quiero rezar un rezo laico y convocarlo:
Gracias por estar siempre en nuestra memoria colectiva, don Ata. Por ser parte del disco duro de nuestra identidad nacional. Me imagino lo que le cuesta abandonar su descanso en paz en la paz de las piedras del Cerro Colorado. Yo sé que las risas que trae el arroyo le alegran la muerte. Que usted se siente orgulloso de haber ido a enterrar sus huesos donde los primeros habitantes de esta América fueron a escribir sus primeros poemas en la piedra.
Usted es un prócer de nuestra cultura. Un padre nuestro que está en el cielo con otros padres nuestros como sus admirados Gardel y Borges, todos padres de nuestra identidad, de nuestros cimientos.
Bueno, no se me vaya, no se enoje. Ya sé que no le gustan los elogios ni las lisonjas. No se vaya.
Permítame que le haga una pequeña entrevista. Usted sabe lo que es el periodismo. Para orgullo de nuestro oficio, usted supo practicarlo en el diario “La Voz del Parque” y encima tuvo el honor de inaugurar radio El Mundo con su canto. Así que tengo que preguntarle a fondo.
-¿Qué opina, don Ata, del periodismo independiente?
– Usted sabe, mi amigo. Le tengo rabia al silencio, por lo mucho que perdí. Que no se quede callado quien quiera vivir feliz. Y mi zamba no tiene dichas, solo penares tiene el paisano. Conozco la triste pena de las ausencias y del mal pago.
– Son momentos de fracturas sociales muy fuertes. A veces el odio gana el debate público y se pierde el eje. ¿Usted qué opina?
– Yo siempre tuve claro que en la vida tengo que ser fiel a tres cosas: al hombre, a la libertad y a la justicia.
– Es que a uno le preocupa tantas inequidades que todavía tenemos…
– Trabajo, quiero trabajo, porque esto no puede ser. No quiero que nadie pase, las penas que yo pasé.
– Hablando de intolerancia, no me olvido todas las prohibiciones que usted tuvo que sufrir. Por algo lo bautizaron el payador perseguido.
-Por fuerza de mi canto, conozco celda y penal. Con fiereza sin igual, más de una vez fui golpeado y al calabozo tirado como tarro al basural.
– ¿Y cuál debe ser el rol del artista en estos tiempos?
– La luz que alumbra el corazón del artista es una lámpara milagrosa que el pueblo usa para encontrar la belleza en el camino, la soledad, el miedo, el amor y la muerte.
-Bueno, Don Atahualpa, no quiero molestarlo más. La última pregunta: ¿Cuál fue su utopía?…
-Ser un día el rastro de una sombra, sin imagen alguna y sin historia. Ser solamente el eco de un canto, apenas un acorde que señala a sus hermanos la libertad del espíritu.
Sus ojos achinados se achinaron más. Le empezaron a pesar los 110 años que hoy tendría. Son años de andar andando. De componer 1.200 canciones, de grabar 40 discos, de escribir 8 libros, de tener 3 hijos, de haber recorrido el mundo, de haber hecho 45 recitales en Japón la primera vez que a ese país. Son años de lucha antifascista, de soportar el desarraigo como él dijo: “Pienso, luego exilio”. Son años de haber soportado la tortura que le trituró el índice de su mano derecha para desgracia de los torturadores que no sabían que Atahualpa era zurdo para todo, incluso para tocar la guitarra. Son años de haber nacido en una cruz, casi como un mandato, en el campo de la Cruz, partido de Pergamino donde su padre era jefe de la pequeña estación del tren.
En vida se dio el gusto de escribir un tango, algo que pocos saben. Frecuentó a Paul Eluard, a Jean Paul Sartre, a Simone de Beauvoir, a Cortazar, a Jairo, a Ricardo Rojas, Edith Piaf y Pablo Picasso. El Che Guevara le regaló una foto dedicada y una noche de vino y rosas, le puso el ojo a la mismísima Ingrid Bergman.
Pero el amor de Yupanqui fue su esposa, Nenet. Hoy después de 26 años se siguen queriendo en paz y sin descanso bajo la tierra colorada de los cerros cordobeses que tanto amaron. Cuando Nenet murió, Atahualpa comenzó a morirse. Fue tan irreparable esa pérdida que apenas pudo aguantar dos años sin cerrar los ojos para siempre. El acariciaba las teclas del piano de Nenet como si fuera la piel de sus manos. Cuando alguien se acercaba, levantaba la cabeza, ocultaba con pudor sus lágrimas y decía formal, como un pésame y una letanía: “una pérdida irreparable”.
Nenet en realidad se llamaba Antonieta Paula Pepin Fitzpatrick. Había nacido en Canadá, de padres franceses. Era una eximia concertista de piano, discípula de Rubinstein y medalla de oro en el conservatorio de Paris. Vivieron medio siglo, juntos. Tuvieron un hijo y juntos compusieron más de 60 canciones. Juntaron sus soledades y sus saberes culturales. El piano aportaba su música clásica y la guitarra andariega, la música popular. Un instrumento polifónico como el piano se casó con la guitarra que es armónico, por definición en el sentido estrictamente musical del término, es decir, es productor de acordes. Y de esa polifonía, de esa armonía y esos acordes surgió la magia. Dicen los que saben de música que “Los ejes de mi carreta”, en el comienzo suena como un coral de Bach y que en “El Alazán” se nota claramente la influencia de Nenet y ese matrimonio maravilloso entre lo culto y lo popular.
Atahualpa y Nenet compartieron además un secreto fantástico. Los temas compuestos entre ambos aparecían firmados por Yupanqui y Pablo del Cerro. Era el seudónimo de Nenet. Pablo por Paula y del Cerro por el Cerro Colorado, la patria elegida por ambos para vivir, amarse y morir.
Una vieja carta de Don Ata pinta su aldea y su pueblo con afecto pero sin demagogias. Dice que vive en un clima interior que es el de la infinita esperanza y que “el pueblo tiene alma de niño, a veces travieso y a veces equivocadamente malo. Pero es fundamentalmente generoso, de esencia limpia dentro de climas equívocos”. Eran tiempos del peronismo que tanto lo persiguió. Según Atahualpa, de su puño y letra, los argentinos somos como “un gigante inocente y poderoso que por besar una flor pisotea todo un prado de aromas y colores” y agrega que “nuestra tarea como artistas (…) es que debemos enseñar al pueblo, somos los arquitectos de su espíritu”. Cierra esa misiva a un amigo con una reflexión extraordinaria:
“los artistas somos obreros especializados que hacemos cosas para ayudar, poco o mucho, a que la humanidad sea un poco feliz”.
Antes de que se vuelva a mezclar con la tierra de su Cerro Colorado, le quiero decir, don Ata que entiendo perfectamente su canto que dice “tira el caballo adelante y el alma tira pa’ atrás”, sobre todo ahora que se va, que lo veo abandonar el pago.
Su voz se fue perdiendo entre la gente. Justo su voz que como dijo Horacio Ferrer, era su rostro convertido en sonido. Justo su voz que fue capaz de dibujar ideas preñadas de realismo mágico como esta: Tú que puedes, vuélvete, me dijo el río llorando. O ideas tan comprometidas como esta: Yo no le canto a los tiranos ni por orden del patrón.
Eso resume lo que fue y lo que sigue siendo Atahualpa, un maestro que sigue andando y cantando porque es su modo de alumbrar. Justo ahora que los argentinos necesitamos tanta luz, justo ahora que lo necesitamos tanto. Justo ahora que su legado está en Madrid custodiado por los siglos de los siglos.