Todos los años, casi como un rito, me gusta hablar sobre la cooperativa La Juanita con la excusa de su pan dulce, que es el más dulce de todos porque es el pan de la solidaridad.
Además, hay momentos en que uno se intoxica con el veneno que todos los días arrojan Cristina, Lázaro Báez Cristóbal y sus soldados de La Cámpora. Hay momentos en donde conviene abrir una ventana de aire fresco para confirmar que no todos los dirigentes o funcionarios son iguales. Que hay muchos que tienen sensibilidad, grandeza, buen trato y nos transmiten esperanza en lugar de diseminar bronca, corrupción y palos en la rueda.
Por eso hoy le quiero contar la historia de un grupo heroico de compatriotas que se cayó cuando la Argentina se derrumbó pero que decidió levantarse con su propio esfuerzo, militando en la cultura del trabajo cooperativo. Hoy La Juanita es un faro de luz. Muchos creen que allí se producen remeras, guardapolvos, los mejores pan dulces del mundo o que se reciclan computadoras. Y en parte, tienen razón. Solo en parte. Porque es cierto que todas las manos todas generan esos productos. Pero la edificación más grande que han levantado es la capacidad de juntarse y avanzar colectivamente. Hoy tienen hasta un call center donde trabajan 25 personas que antes eran vendedores ambulantes o empleadas domésticas. Hay que verlas, felices, con aire acondicionado y frente a sus computadoras. O los servicios digitales que prestan a distintas empresas. Es emocionante. Con problemas o peleítas como en todos lados. Pero con un objetivo de libertad absoluta que solo se consigue cuando todos se convierten en uno y uno se transforma en todos. En la Juanita nada se pierde, todo se transforma y se multiplica como los panes y los peces. Amanece que no es poco. Es el milagro de la dignidad.
Venga conmigo. Lo quiero invitar a un viaje a la esperanza. Vamos juntos al corazón pobre de La Matanza, a Gregorio de Laferrere. Allí donde se fabrica la dignidad. Allí donde no hay resentimientos y se combaten los prejuicios. Donde un grupo de argentinos patriotas levantaron con sus propias manos y con el sudor de su frente la cooperativa La Juanita. Tienen una energía renovable y perfumada porque su motor funciona a Flores. A Toty Flores, la génesis del fundador y a Silvia Flores, la utopía en marcha. El padre y la hija son el eje de una comunidad que resolvió pelearle a las injusticias con las mejores armas de la integración y la educación.
En pleno terremoto del sálvese quien pueda, los piqueteros del MTD (Movimiento de Trabajadores Desocupados) de la Matanza hicieron un gesto revolucionario y pacífico: le dijeron no a los planes asistenciales y al clientelismo que los encarcela. Decidieron no rendirse jamás, no bajar los brazos pero no cambiar dignidad por votos. Cada uno se la arreglaba como podía para darle de comer a sus hijos y para subsistir. Los del MTD del Toty Flores eligieron otro camino más largo tal vez, mas sacrificado seguro, pero infinitamente más profundo y definitivo. El camino de los valores.
De la revalorización de los mejores sentimientos y comportamientos que tenemos los seres humanos. Decidieron actuar en defensa propia ayudándose ayudando a los demás. Crecer como seres humanos y dejar de depender de los humores, los caprichos y la arbitrariedad de los punteros políticos de los Kirchner. Saltaron el abismo y se pusieron a reconstruir los lazos solidarios. Desde abajo, ladrillo por ladrillo, tomados de la mano, afrontando con alegría y coraje todas las dificultades. Y no pararon nunca de crecer.
Por algo el logotipo que los identifica en su orgullo es una mano tendida que florece. La tarea cotidiana que realizaron se convirtió en un espejo donde mirarse. En un imán que incita a integrarse y a participar.
Es el milagro de la dignidad. Por eso Martín Churba se empeñó en capacitarlos en el arte del diseño. Por eso Maru Botana les reveló los secretos de sus mejores manjares y le enseño el oficio de amasar el mejor de los “pan dulces”, el de la solidaridad.
Por eso el maestro, Oscar Alvarado, antes de morir les dejó lo mejor que tenía. Y solo estoy nombrando a algunos pero son cientos los que se sintieron convocados por la potencia que transforma gente con necesidades básicas insatisfechas en ciudadanos plenos. Solo hay que darse una vuelta por la cooperativa para sentirse contagiado por esa experiencia. Los cimientos son los valores. Nada se regala. Todo se logra por esfuerzo propio. Las computadoras son recicladas por la gente del barrio que fue capacitada para eso y que a su vez capacita a otros. La idea es que todos los vecinos y sus hijos puedan estudiar, trabajar o divertirse con esas viejas computadoras puestas en valor. Se les cobran precios accesibles y en varias cuotas. Y si no pueden pagarlas, las pagan con su trabajo para que la rueda productiva y educativa siga girando. Y así pasa con las serigrafías y esas remeras que exportaron a Italia con la consigna que en el pecho dice “La fibra de la dignidad”. O esos guardapolvos que se vendieron a Japón con diseño made in La Juanita. O ese jardín de infantes donde nacen los arcos iris que no cobra un centavo a nadie pero obliga a que los padres y las madres participen del proceso pedagógico de sus hijos. Potencian el aprendizaje. Le dan solidez a la familia.
Se plantan con su identidad en la tierra como las mejores raíces. Como ese árbol de eucaliptus que les dio sombra desde siempre y que ahora les da aliento y les abre los pulmones. Con esas ramas eternas que mezclan sus hojas para convertirse en techo de las mejores asambleas.
Por eso la más grande de las utopías que tenían se hizo realidad y nosotros pudimos acompañarlos en esa marcha contra la dependencia y la sumisión. Y así surgió después de grandes esfuerzos y manos callosas y espaldas partidas, la escuela primaria, “Crecer en Libertad”, que es un verdadero modelo de como la solidaridad puede transformarse en cemento. Ese edificio escolar se llenó de sol y sabiduría y un día nació el mayor de los tesoros que es la igualdad de oportunidades para todos.
Hoy el genio de Juan José Campanella está desarrollando un proyecto maravilloso en ese lugar mágico. Se llama “potrero digital”. La idea es formar a los pibes con los mejores expertos para que puedan trabajar en los trabajos que vienen de la mano de las redes sociales y las nuevas tecnologías. Como es habitual, no tienen apoyo económico de nadie. Pidieron un crédito y lo están pagando a pulmón.
Los argentinos estamos hartos del roba pero hace. Eso tiene patas cortas como la mentira. Igual que el clientelismo que te deja cautivo del que te da un plan cuando quiere. Hay otra Argentina posible. Por eso es tiempo de levantar la bandera de La Juanita. Son hombres y mujeres que luchan toda la vida y por eso son imprescindibles. Ellos no roban pero hacen. Son lo mejor de una patria que viene.
Cristóbal descubrió la cárcel – 20 de diciembre 2017
A esta altura todo el mundo sabe en donde están Cristóbal López y su socio Fabián de Souza. El Zar del juego, Cristóbal descubrió la cárcel de Ezeiza y Fabián, la de Marcos Paz. Pero muy pocos saben en dónde está Ricardo Echegaray el ex capo de la AFIP que está procesado en esta misma causa pero, inexplicablemente, sin prisión preventiva. ¿Sabe en dónde está Echegaray? Escuche bien porque le voy a dar una primicia. Todavía sigue siendo empleado de la AFIP y como está en comisión en la Cámara de Diputados “apenas” cobra un sueldo de 130 mil pesos mensuales que pagamos todos los argentinos. ¿Qué me cuenta? Ocurre que Alberto Abad, el excelente jefe actual de la AFIP no lo puede dejar cesante hasta que la pena no esté firme. Así son los reglamentos.
De todos modos, creo que Echegaray pronto va al borde del abismo porque está pegado a todas o a casi todas las causas de mega corrupción de estado que lideró Cristina. El fue el que miraba para otro lado cuando los ladrones eran del palo y el que mandaba la jauría de inspectores kirchneristas para apretar empresarios, políticos o periodistas independientes y críticos de la exitosa abogada.
Cristóbal se encontró en la prisión con viejos conocidos, muchos de ellos patagónicos. Lo más terrible para él es compartir el baño y el rancho con Lázaro Báez. Siempre se quiso diferenciar de Báez. A todo el mundo le decía: “El es un testaferro de Néstor y Cristina pero yo no. El hizo una fortuna de la nada. Era un simple cajero de banco. En cambio yo, antes de los K ya era un empresario exitoso”. Eso dice Cristóbal para argumentar que no es el mismo tipo de delincuente que Báez. Se olvida de decir que antes de Néstor tenía 9 empresas y que después de Cristina llegó a tener 170 empresas. Y 360 estaciones de servicio, entre otros negocios. Y casinos, y petróleo y constructoras y medios de comunicación al servicio de la mentira, y la lista es interminable. Además Cristina no hizo diferencias entre ellos: les adjudicó las mejores áreas petroleras. La mitad para cada uno. Cristina siempre fue ecuánime.
En realidad, los calabozos de Ezeiza y Marcos Paz demuestran que el círculo se va cerrando sobre Cristina y Máximo. La justicia la tiene cada vez más cerca de privarla de su libertad. Algo inédito está ocurriendo. Casi todos los principales integrantes del gabinete o funcionarios de alto rango o empresarios cómplices o testaferros o socios de los Kirchner están a la sombra. Del gabinete y la política están entre rejas: Amado Boudou, Carlos Zannini y Julio de Vido con su estado mayor de la estafa: Jaime, Baratta y Josesito López. Hasta el ex jefe del Ejército, el general Cesar Milani está preso por violar los derechos humanos durante el terrorismo de estado y además por enriquecimiento ilícito. Pero ahora con Cristóbal se llena el casillero de los empresarios más cercanos a la familia K. Ahora Lázaro Báez tendrá compañía de un par. Ahora los mega millonarios que cayeron en desgracia son dos. Hasta el contador de Cristina, Víctor Manzanares está detenido. Y siguen las firmas.
Pero la detención de Cristóbal es emblemática. Era y es un pescado gordo. Un hombre poderoso. Y ahora perdió todo. Su familia, su esposa y sus hijos y hasta la novia modelo bellísima que tenía, Ingrid Grudke que en un reportaje y en referencia a su pareja o ex pareja dijo: “En esta país, nadie es santo”. Con novias así quien necesita enemigos. Pero cumplo en informarle señorita Ingrid que en este país hay millones de santos, de gente que se rompe la espalda trabajando de sol a sol y vive con dignidad. Que paga los impuestos y que no roba. La inmensa mayoría de los argentinos son santos y no demonios estafadores como Cristóbal.
El juez Julián Ercolini también dispuso embargar a los tres pájaros por 17 mil millones de pesos. ¿Escuchó bien? Están embargados por 17 mil millones de pesos. Es que están acusados de haberse apropiado de verdaderas fortunas y de haber perjudicado al estado, es decir a todos nosotros. Y como si esto fuera poco también intentaron ocultar bienes para que no se los inhibieran y obstaculizar la investigación vendiendo parte de su patrimonio que tenían prohibido vender.
Tiene que quedar claro que no son evasores. No estamos ante delitos comerciales. Son delincuentes que se apropiaron del dinero que era de todos y no de ellos. Lo más grave son los 8 mil millones del impuesto al combustible. Pero no fue lo único. Utilizaron el mismo mecanismo con las autopistas y en diversos casos.
Esto la asusta a Cristina porque, insisto, ella ve como se le va cerrando el cerco. También están adentro Luis D’Elía, Fernando Esteche, sus amigos sindicalistas el Pata Medina y el Caballo Suarez. No quiero exagerar pero parece que Cristina tiene más amigos presos que en libertad. Es que fue un plan sistemático de saqueo del estado, una asociación ilícita liderada por ella.
La arquitecta egipcia pensó que era gratis darle infinitos privilegios a Cristóbal. Solo en el último año de la arquitecta egipcia, Cristóbal facturó 25 mil millones de pesos. Son fortunas colosales que no están al alcance de los mortales.
Es que ella se sentía impune. El le pagaba altísimos alquileres en dos departamentos, una oficina y cinco cocheras, en Puerto Madero, propiedad de Cristina. Como si Cristóbal no tuviera propiedades y tuviese obligatoriamente que alquilar. Se sabe que los castristas de Fidel bajaron de la Sierra Maestra en Cuba y que los kirchneristas de Cristina bajaron de los departamentos de Puerto Madero. O de Calafate.
Cristóbal apostó a Daniel Scioli y a la continuidad del modelo. Por eso su periodista estrella anunció en C5N antes de las 18 horas que habían ganado Scioli la presidencia y Aníbal Fernández la gobernación. ¿Se acuerda? La peor de las mentiras entre miles de mentiras.
Ahora, dicen que Cristóbal está profundamente deprimido porque es perfectamente consciente del abismo que se abrió en su camino.
Ojalá que haya juicio, castigo y condena para los culpables de semejante estafa y escándalo.
Son cifras estratosféricas. Con los 8 mil millones que Cristóbal y sus cómplices se quedaron se podrían haber construido 13 hospitales maternos infantiles de alta complejidad como el que Cristina anunció para Río Gallegos.
El hombre quintuplicó los tragamonedas. Pasó de tener 2.934 a 15.758 maquinitas y Néstor, le amplió la concesión en el hipódromo de Palermo hasta 2032.
¿Después los militontos dicen que Macri gobierna para los ricos. Cristina gobernó para tres familias acaudaladas, entre otras, los Kirchner, los López y los Báez. Se la llevaron en pala mecánica. No les alcanza la vida para contar el dinero que se robaron. Suena increíble y enfermizo que a esta altura, encubridores para periodísticos como Horacio Verbitsky digan sin que se le caiga la cara de vergüenza que estamos en el 55, y que Cristina es Evita y que Macri es algo así como el almirante Isaac Rojas de la revolución libertadora. Encima de las fortunas que se robaron se quieren victimizar y quedar en la historia como héroes emancipadores perseguidos por la ultraderecha y la reacción.
El hotel Alto Calafate le facturó habitaciones a la empresa Casino de Cristóbal, el hotel de Cristóbal, nunca mejor llamado “El Retorno”, le transfirió dinero a Alto Calafate, uno de la cadena de 4 hoteles de los Kirchner. En fin. Casi que no dejaron negociado por hacer. Es tanta la voracidad por el poder y el dinero que tenemos que hablar de una obsesión adictiva, de una suerte de bulimia por los dólares y los cargos.
Ojalá dentro de poco tiempo Cristóbal sea el nombre del descubridor de América y no un emblema del que se hizo la América metiendo la mano en el bolsillo de todos y todas. Ojalá el ocaso de los ladrones sea el amanecer de la Argentina. Ojalá.
La democracia herida – 19 de diciembre 2017
Ganaron los violentos. El ejército de fanáticos, corruptos y golpistas liderado por Cristina, logró su objetivo de herir a la democracia. Con un tsunami de cascotes lapidaron las instituciones. La intifada de lúmpenes, trotskistas y kirchneristas tuvo éxito. Metieron miedo, generaron pánico. Estuvieron a punto de tomar por asalto el Congreso de la Nación, ese pilar de la democracia republicana en donde deliberan los representantes del pueblo.
Pocas veces se vio un ataque tan organizado, con tanta logística. No hubo un muerto de milagro, porque Dios es argentino. Pero buscaron todo el tiempo un muerto. Lo decían los discursos en el recinto. Y afuera, muchos delincuentes soñaban con un Kosteki y Santillán que acelerara el final del gobierno que acaba de sacar 10 millones de votos.
La señal de que había carta libre para las molotov y los morteros criminales la dieron los chavistas K como Mariano Recalde y Daniel Catalano cuando presentaron el amparo para que una jueza ridícula que da vergüenza ajena atara de pies y manos a la policía.
Otro de los integrantes del estado mayor de Cristina, Agustín Rossi denunció que estaban requisando los micros de los militantes que venían del Conurbano. Lo dijo como si estuvieran violando sus derechos humanos. El tema es que encontraron piedras, hondas fabricadas con metal para tirar bulones y tuercas como balazos y bombas molotov. Tal vez por eso Rossi no quería que los requisaran.
Otra señal de la banda de Cristina la dieron Máximo Kirchner y Andres “El Cuervo” Larroque, llevándose por delante a la Gendarmería, provocando la reacción, yendo al choque. Una verdadera irresponsabilidad que se justifica en que tanto la jefa de la conspiración que es Cristina y los dos comandantes de La Cámpora están muy cerca de la cárcel y eso es lo que quieren evitar. Saben que perdieron las elecciones, que en la justicia hay demasiadas pruebas como para no condenarlos y por eso apuestan todo al golpe de estado, a la rebelión del helicóptero.
Y hubo otra gran señal desde adentro hacia afuera. Desde los diputados a los manifestantes. El salvajismo antidemocrático y patotero con que se manejaron Leopoldo Moreau insultando a Emilio Monzó y desafiándolo a pelear, el micrófono que el diputado Adrián Grana de Sabbatella tira al suelo, las cosas que había sobre la mesa del presidente de la Cámara y que el diputado Horacio Pietragalla se lleva a su bolsillo. Fue el mismo que agredió a un policía en Jujuy mientras fingía defender a Milagro Sala.
Toda esta planificación para desatar el caos y debilitar la democracia debería ser investigada profundamente por la justicia. La doctora Elisa Carrió ya hizo las denuncias correspondientes y hay mucho por investigar. Y hoy dijo que se frenó un golpe de estado.
Porque también fue casi simultáneo el ingreso ilegal y agresivo de Mario Secco, el intendente ultra K de Berisso a la legislatura de la provincia de Buenos Aires. Nada fue casual ni espontáneo. Fue un plan ejecutado con despliegue de grupos comandos y con la participación de los trotskistas y los movimientos sociales del Papa que han dejado el pacifismo de antaño para sumarse a la violencia.
El nivel de cobardía y odio que expresaron tiene pocos antecedentes. El objetivo es retrasar el calendario hasta el 2001 y convertir a Macri en Fernando de la Rúa. Fueron feroces las agresiones a policías y a periodistas de todos los palos. La que mayor indignación produjo fue la que recibió nuestro compañero de TN, Julio Bazán, un profesional respetado por todos por su capacidad y su ética profesional. El salvajismo de muchos que se dicen progresistas y que pregonan una sociedad más justa se expresó en el ataque a patadas por la espalda, en que eran 50 contra uno y en las cenizas hirviendo que le arrojaron y con las que le quemaron la cara. Semejantes basuras que ofenden la dignidad humana a todo eso le llaman lucha revolucionaria.
Pero eso no es todo. Hay muchas imágenes de la decadencia de representatividad y de la degradación de cierta izquierda minoritaria pero muy dañina. Sebastián Rodrigo Moreno fue precandidato a diputado por Frente de Izquierda y los Trabajadores. Es el que con el mortero casero intenta cometer un asesinato con la camiseta roja puesta, con sus rastas al viento y con el apoyo de otros de sus compañeros que tiraban esferas de acero con las gomeras industriales. Y algunos caraduras dicen que eran infiltrados del gobierno para legitimar la protesta.
En el recinto, las chicanas estuvieron a la orden del día. Larroque, Moreau, Yasky pidieron cuestiones de privilegio para dilatar la votación y permitir que haya más heridos y más sangre por las calles.
Pobrecito José Luis Gioja, humillado por Cristina que le dijo que se suturara el orto, defendía la táctica de la ex presidenta con habilidad de un elefante en un bazar. Es un ex político que no se dio cuenta que debe retirarse a cuarteles de invierno.
El cruce entre Agustín Rossi y Elisa Carrió fue el símbolo de todos los enfrentamientos. El ex ministro de Defensa, acusado por la corrupción que hubo a la hora de reparar el submarino San Juan que todavía no aparece con 44 compatriotas adentro, atacó a Carrió porque trabajó durante la dictadura en el Chaco. Ella tenía un puesto menor en la justicia y Rossi dijo que mientras eso ocurría fusilaban a sus compañeros en la masacre de Margarita Belén.
Se olvidó Rossi de que su jefe del ejército y el de Cristina, el general César Milani está preso por las violaciones a los derechos humanos durante ese terrorismo de estado y además por enriquecimiento ilícito como casi todo la cúpula del cristinismo. También se olvidó que Eugenio Zaffaroni y Alicia Kirchner también fueron funcionarios de la dictadura y que sus líderes, Néstor y Cristina no movieron un dedo por los presos y desaparecidos y se enriquecieron con sus actividades usurarias.
Carrió le contestó con simpleza y contundencia: “No se gana con la violencia lo que se perdió en las urnas”. Era casi un epitafio.
Pero una joven diputada camporista llamada Emilia Soria levantó la apuesta. Calificó a los gobernadores que con responsabilidad institucional apoyaron la reforma previsional como “prostitutas de Macri”. Emilia tal vez no habló lo suficiente con su padre, Carlos “El gringo” Soria. Los Kirchner lo odiaban y lo acusaron de perseguirlos cuando estuvo a cargo de la SIDE de Duhalde. Ella ahora defiende a los que atacaron a su padre aunque también conviene recordar que Soria fue asesinado una noche en la cama por su propia esposa y esto tal vez le hizo cambiar la perspectiva familiar de su hija.
Y finalmente se cayó la careta de la CGT. Un triunvirato muy poco representativo que con idas y vueltas demuestra su crisis y que quedó al borde la fractura. Varios de los dirigentes de gremios más importantes no adhirieron al paro. Repudiaron la violencia en forma tardía y no se dieron cuenta que los troskos kirchneristas son los que le coparon el acto y el escenario en su momento y los obligaron a huir hasta sus autos polarizados y sus guardaespaldas armados.
Nada tiene que ver todo lo que pasó y que seguirá pasando con los jubilados. Cristina no los benefició nunca y esta ley de Macri tampoco. Eso es para otro análisis. Lo realmente grave es que los violentos desafiaron la convivencia pacífica y las instituciones republicanas. Y ganaron. Hirieron a la democracia con y ahora es tiempo de cicatrizar esas heridas y extirpar a los que no creen en el sistema y se colocan afuera. Para la inmensa mayoría de los argentinos, los que quieren dinamitar todo, los corruptos y los golpistas no tienen lugar. Tienen que estar presos porque se colocaron afuera del sistema y la Constitución. Son provocadores. Pero ganaron una batalla. Le produjeron una profunda herida a la democracia.