Es una relación directamente proporcional: mientras Cristina más se aleja del poder, más dañina e intolerante se vuelve. Y eso la aleja todavía más del poder. No es un juego de palabras. Es un círculo vicioso en el que ella se entierra cada vez más porque el odio la ciega y no le permite tomarle la temperatura correcta a la sociedad y mucho menos hacer un buen diagnóstico.
En sus últimas apariciones Cristina fogoneó y alentó a los chicos de los colegios secundarios para que continuaran y profundizaran las tomas o mejor dicho la usurpación de los colegios. Esto significa lisa y llanamente que la ex presidenta está de acuerdo en que todos los alumnos pierdan una montaña de días de clases y de conocimiento. Es absolutamente incomprensible la actitud de Cristina. Primero por el doble discurso y la hipocresía. Anoche pasamos en Los Leuco en TN, declaraciones de Alberto Sileoni, el ministro de Educación de Cristina, donde decía que se oponían a la toma de los establecimientos educativos que estaban llevando a cabo pibes en su mayoría identificados con la izquierda trotskista. Más claro: si la toma es contra Macri está bien. Si es contra Cristina está mal. Es de un nivel de oportunismo despreciable.
Además de ese doble discurso hipócrita, el otro error grave de la ex presidenta es que cree que con esas actitudes gana votos y el favor de una parte importante de la población. Y es todo lo contrario. Se gana la bronca de la gran mayoría de los padres y estudiantes que quieren volver a clase. Tomar un colegio, no permitir entrar a las autoridades ni a los chicos y profesores que quieren estudiar, demuestra un alto nivel de intolerancia, prepotencia y autoritarismo. ¿Sabe cómo son esas usurpaciones de un espacio público como es la escuela? Hacen una asamblea donde participa un ínfimo porcentaje de alumnos y profesores con la presencia de los padres más combativos, sobre todo de los que añoran la vuelta de la exitosa abogada que nunca ganó un juicio. Con suerte, los que votan a mano alzada por la toma son el 10% del total del alumnado. Pero ellos apelan a una vieja trampita setentista. Dicen que la asamblea es soberana en sus decisiones. Y listo. Si te gusta bien. Y si no te gusta también. Intimidan a los más chicos y no aceptan que la votación sea secreta y con urnas porque saben que perderían por goleada en ese escrutinio. Es una patota antidemocrática con discurso emancipador.
Cristina nunca fue querida en la Ciudad de Buenos Aires. Daniel Filmus es un eterno candidato que siempre pierde por paliza. Anda por el 20% de los votos. ¿Se acuerda cuando Fito Páez dijo que le daban asco los porteños por como apoyaban a Macri? Cristina debería saber que esto no le suma un voto. Al contrario, los menos fanáticos y más independientes, hasta por una razón práctica, quieren que vuelvan las clases y se terminen las tomas.
Los argumentos de los chicos y de los docentes sindicalistas K son absurdos. Se nota que están forzados. Porque para tomar un colegio debe ocurrir algo grave. Y se oponen a la posibilidad de hacer una pasantía en algún trabajo en quinto año, cosa que va a ocurrir solo en 17 escuelas y recién en el 2.022. ¿Se da cuenta del despropósito? Es tanta la obsesión por oponerse a Macri que rompen incluso con sus ideas tradicionales. Porque siempre fue la izquierda y el peronismo que con razón planteaban vincular el estudio a la vida laboral, que siempre esté presente la cultura del trabajo en las aulas y que de paso los chicos se preparen lo mejor posible para no ser futuros desocupados. Es una idea progresista combatida por los presuntos progresistas. Como dijo ayer Jorge Fernández Díaz: son los nuevos reaccionarios, la izquierda cheta que ocupa el lugar de la derecha conservadora.
Todo el mundo tiene derecho a protestar y a quejarse de lo que no le gusta. Para eso estamos en democracia. Pero prohibir a la mayoría de los alumnos que ejerzan el derecho a estudiar es una aparateada que nada tiene que ver con el progresismo moderno. Es un acto ilegal. Por eso es tan insólito el fallo de la insólita jueza Liberatori que dijo que las tomas son un “recurso constitucional de los alumnos”. Pero hoy un fiscal aclaró que “los padres podrían tener responsabilidad penal por el delito de usurpación”.
Cristina cometió muchos delitos y varias torpezas políticas. Una de las peores, la que la lleva a perder elecciones y perder el tren de la historia es luchar contra un adversario imaginario. Pelea contra el Macri que le gustaría ver y no contra el Macri que realmente es. Hace diez años que vienen denunciando que Macri va a privatizar la educación pública. Y hace diez año que no se privatiza ni un pupitre de un aula. Y lo siguen diciendo. Todo lo contrario, el PRO en la Ciudad y Cambiemos en la Nación, hacen una apuesta fuerte por la educación pública porque creen en eso. Pero miles se van a la escuela privada hartos de los paros de los maestros revolucionarios y de los alumnos que toman escuela sin motivos valederos. Los que dicen defender la educación pública logran el efecto contrario y son los principales responsables de que crezca la matrícula privada todos los años.
Cristina lucha contra la que imagina o le gustaría que sea Macri. No contra el verdadero Macri. Por eso tira tantos puñetazos al aire que no dan en el blanco. Lo acusa de dictador, neoliberal y desaparecedor y eso no es cierto.
Macri como todos tiene muchos defectos y comete muchos errores políticos. Por eso deberían criticarlo. Una oposición razonable que quiera volver a poder, debe sostener la gobernabilidad, mejorar las ideas y sus futuros ejecutores y criticar al gobierno por lo que hace mal y no por lo que no hace. Es el abc de la política. Hacer un diagnóstico correcto de la etapa y del gobierno. Y después, fijar una táctica. Por eso Cristina se equivoca tanto y perdió tantos votos. Todavía utiliza consignas vacías y apolilladas. Cuando ella y su tropa dicen que Macri quiere privatizar escuela y en una década no privatizó ninguna la que pierde credibilidad ante la opinión pública es ella. Porque nadie verifica en la práctica sus anuncios catastrofistas y apocalípticos. Pintan a Macri como un diablo que no es. Es la noticia deseada por los K. Son sus expresiones de deseo pero la realidad no encaja. Por eso a Cristina le agarra la desesperación y su gente apela a cualquier cosa para voltear a Macri o por lo menos generarle una crisis como la del 2001. Cortes de calles, documentos de curas ultrakirchneristas, amenazas y bombas molotov, utilización electoralista y sesgada de un drama tremendo como es la desaparición de Santiago Maldonado, sindicalistas K que quieren paros y huelgas generales cuando el trabajo está creciendo igual que el consumo y la inflación baja, lentamente pero baja.
Los que toman la escuela no se atreven a protestar afuera de establecimiento educativo porque quedaría desnuda su pobreza de convocatoria, su falta de representatividad. No lo sigue la mayoría de los alumnos. Solo los más militantes que son una minoría intensa.
Cristina profetiza una hecatombe que ella necesita para salvarse de la cárcel. Si Argentina entra en una senda de racionalidad y orden económico, con más igualdad de oportunidades y menos corrupción y pobreza la ex presidenta corre el serio riesgo de ir presa. Ella lo sabe y por eso apela a todas las formas del conflicto. Necesita como el agua debilitar al gobierno y ponerlo contra la pared. Es la única manera de salvarse: sola. Es huir hacia adelante. Pero de nada vale que corra, el incendio va con ella.
Milani es la dictadura – 22 de septiembre 2017
Hace un par de horas, la Gendarmería entregó su riguroso informe de 28 peritos. Son dos tomos de 150 páginas con un anexo que contiene discos rígidos, fotos y videos.
Para Cristina, se trata solo “una gigantesca bomba de humo para ocultar la desaparición de Maldonado”.
Para Elisa Carrió, “el gobierno de Cristina asesinó a Nisman con el apoyo de Aníbal y Milani”.
Pero para el general encarcelado César Milani, el crimen de Nisman es el motivo para que sea involucrado en ese asesinato como jefe de la inteligencia paralela del gobierno K.
Para el diputado y ex vice de la DAIA, Waldo Wolf, el autor material del crimen del fiscal fue un agente de inteligencia.
La confirmación del magnicidio de Nisman deja muy complicado, a partir de ahora, además de Cristina que era la comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, a quien era el jefe del Ejército, el general Milani. Hay fuentes de inteligencia que dicen que cuando Carlos Zannini en nombre de Cristina les dijo al espía Antonio Stiuso y a Nisman que no investigaran más a Irán, los fondos destinados a tal efecto pasaron a manos de Milani que fortaleció el espionaje interno paralelo que como todo el mundo sabe está prohibido por ley. Pero como si esto fuera poco, Milani era el encargado de monitorear los movimientos del fiscal asesinado, de su familia y de los empleados de su oficina. Ahora viene la etapa de averiguar quiénes fueron los autores materiales e intelectuales del crimen y los encubridores. Por eso Milani, igual que Cristina, será citado por el fiscal Taiano. Tiene muchas explicaciones que dar. Porque poco antes de que se conociera que el fiscal tenía un balazo en su cabeza, la comunidad de espías tuvo un tsunami de llamados telefónicos entre los que aparece el celular de Milani. Otros capos de los espías cristinistas también van a tener que desfilar por tribunales. Oscar Parrilli a la cabeza, pero también Juan Martin Mena y Rodolfo Tailhade, los encargados de las operaciones sucias al servicio de Cristina.
Elisa Carrió, denunció a Milani, a Cristina, a Aníbal Fernández y a Alejandra Gils Carbó por encubrir el asesinato de Alberto Nisman. Así lo planteó en el escrito que presentó en tribunales durante el gobierno anterior. Pero después, en sus declaraciones a la tele dijo que Milani era capaz de matar y que el gobierno de Cristina estaba volviendo al 76 porque “si la inteligencia interna la maneja un general acusado de delitos de lesa humanidad quiere decir que ellos son la dictadura”.
Es el peor momento en la vida del general César Milani. Está cercado judicialmente por todos lados. La Cámara Federal de Casación Penal confirmó su procesamiento con prisión preventiva por violaciones a los derechos humanos durante el terrorismo de estado. Estamos hablando del secuestro de Pedro y Alfredo Olivera por el cual está detenido en la cárcel de Ezeiza.
Está acusado de integrar los grupos de tareas que secuestraron, torturaron y asesinaron durante el genocidio bajo las órdenes del chacal Luciano Benjamín Menéndez, dueño y señor de la vida y la muerte del Tercer Cuerpo de Ejército en aquel entonces.
Al parecer, Milani no dejó delito por cometer. Sospechado de haber sido parte del plan para asesinar a Nisman y preso por su actuación en la dictadura, también fue un ladrón de estado. La Oficina Anticorrupción pidió la elevación a juicio oral y público “por enriquecimiento ilícito”. No pudo justificar y mintió a la hora de explicar de dónde sacó el dinero para comprar una mansión en La Horqueta, el barrio top de San Isidro.
Mintió descaradamente sobre un préstamo de 200 mil dólares que nunca se hizo. Milani tuvo y tiene como amigos a fascistas criminales violadores de los derechos humanos como el teniente Eduardo Enrique Barreiro, el comodoro Luis Fernando Estrella y el coronel Marcelo Oscar Granitto. Según la escucha que se conoció en la investigación que el fiscal Alberto Nisman hizo de Cristina, Milani llegó a ser el máximo espía con estructura propia gracias a su amistad tan peculiar con Nilda Garré y a que la hija de la entonces ministra era novia de otro capo de la agencia de inteligencia llamado Fernando Pocino. Ahí aparece Horacio Verbitsky, jefe histórico de Nilda Garré, que al principio, desde el CELS defendió la designación de Milani pese a las fuertes evidencias del Nunca Más riojano que había denunciado Jorge Lanata.
Un año tardó Verbitsky y el CELS K en cambiar de idea y cuestionar a Milani. En ese momento fue Milani el que se dio vuelta y dijo que era Verbitsky el que tenía que explicar su papel durante la dictadura en referencia a su trabajo para jerarcas de la Fuerza Aérea tal como lo denunció Gabriel Levinas en su libro “Doble Agente”.
La Cámpora marcha por las calles y grita: “Macri/basura/ vos sos la dictadura”. Se trata de una mentira histórica que intenta ocultar una consigna certera que va creciendo y que dice así: “Milani/ basura/ vos sos la dictadura”.
Si hay algo del terrorismo de estado de Jorge Rafael Videla y su banda criminal que llegó hasta nuestros días es precisamente el ex jefe del ejército kirchnerista, el general Cesar Milani.
Milani está preso, acusado de delitos de lesa humanidad. Primero estuvo detenido en La Rioja y ahora en un pabellón especial de la Cárcel de Mujeres de Ezeiza porque el Servicio Penitenciario teme que sea agredido por sus ex camaradas de armas.
Milani es el apellido de la máxima claudicación del kirchnerismo en el tema de los derechos humanos en el que nunca creyeron y que siempre utilizaron como escudo para ocultar las miserias del gobierno más corrupto y autoritario desde la recuperación democrática.
Desilusionados, algunos activistas de los derechos humanos pintaron en las paredes: “Néstor bajó el cuadro de Videla y Cristina subió el de Milani”.
El teniente general Cesar Santos Gerardo del Corazón de Jesús Milani, es el ícono del país fracturado, saqueado y espiado que dejaron más de 12 años de kirchnerismo feroz. Milani fue y es el preferido de Cristina. Ella lo designó y lo defendió contra viento y marea en un discurso por cadena nacional el 23 de julio del 2013.
Hebe, la comandante de la agrupación cristinista “Madres de Plaza de Mayo”, llevó a Milani a la tapa de su revista. Lo más triste y doloroso fue lo que dijo Hebe de Bonafini el día que Milani pasó a retiro. Dijo que todo lo vinculado a la desaparición del soldado Alberto Agapito Ledo era un invento de Jorge Lanata y la madre de la víctima que hasta hace poco integró esa organización en La Rioja. Su fanatismo oficialista la llevó a sugerir que se había agregado una hoja en el libro Nunca Más para perjudicar a Milani. Pero la investigación sobre Ledo sigue avanzando a paso redoblado.
Hasta Estela Carlotto, por su camiseta cristinista bancó a Milani que está hasta las manos. Los tribunales no son como los cuarteles en los que reinó desde el comienzo de la dictadura genocida hasta el gobierno de Cristina.
Además, el periodista Hernán Capiello descubrió una escucha que señala al general cristinista como el culpable de haber creado una red de espionaje ilegal para extorsionar periodistas independientes y políticos opositores. Hay dos causas abiertas con acusaciones de este tipo. En una de ellas, el ex hombre fuerte de los servicios, Antonio Stiuso acusó a Milani en Tribunales de haber aumentado partidas presupuestarias en forma indebida para incorporar personal en forma irregular y para comprar materiales tácticos y tecnológicos de última generación. Algunas de esos aparatos sofisticados y carísimos no aparecen por ningún lado. ¿Lo estarán utilizando los K en la conspiración contra Macri?
Milani, descontrolado y delirante, quiso fundar un ejército chavista pero hoy es empresario en chacinados y embutidos. Tiene algunas pancherías en sociedad con otro patotero derechoso pero civil llamado Guillermo Moreno. Tal vez haya encontrado su lugar en el mundo justo unos meses antes de que la justicia lo condene a la cárcel. Por ladrón y por golpista y ahora por su vinculación con el asesinato de Nisman.
Por todo esto, Milani representa la máxima claudicación del kirchnerismo en el tema de los derechos humanos. Por eso la izquierda cantaba: “Milani/basura/ vos sos la dictadura”. Todavía ningún periodista le preguntó a Cristina sobre este personaje nefasto, pieza clave de ese país del autoritarismo cleptocrático que tanto daño nos hizo. Por eso vale la pena repetir que los argentinos no queremos a Videla y sus terroristas de estado: Nunca Más. Videla, Nunca Más. Y Milani, tampoco. Nunca Más.
Llegó la primavera – 21 de septiembre 2017
Hoy empieza la primavera. Amanece que no es poco. Si usted me permite intentaré llenar de risas esta estación de las flores y los besos. Y también le quiero comentar un gesto, mínimo, personal, casi anónimo pero que es una botella tirada al mar de la convivencia. Hoy se está realizando en varias ciudades del mundo lo que – poéticamente- se llama “Suelta de libros”. Todos los que quieran deben dejar un libro en algún lugar público con una dedicatoria para que el que lo encuentre sepa que no es un objeto extraviado. Que fue dejado con toda intención. Para sembrar de libros la primavera. Deben quedar en el colectivo, en un banco de una plaza, en la mesa de un bar. En cualquier lado. Es un evento mundial que se hace para cada cambio de estación. Es regalar cultura, fantasía sin que se sepa quién será el destinatario. Una idea creativa y hermosa. Anuncia que comienza algo nuevo. No solo la primavera. Es una muestra de que podemos desprendernos de algo que nos gusta mucho o nos cambió la vida para que circule en forma virtuosa. Hay que diseminar libros y sonrisas y amores por todos lados. Tomar por asalto la primavera.
Vamos por las risas. Le cuento el chiste que Sendra publicó el año pasado en Clarín. “Último momento: hoy empieza la primavera” dice un periodista. A su lado otro complementa: “El Pro asegura que este logro estaba previsto en su programa. El massismo afirma que ellos dieron quórum para lograrlo y el PJ que respeta la voluntad de la mayoría”. Y el tercero remata diciendo: “Y D’Elía dice que la odia”.
¿Se rió, señor oyente? ¿Se sonrió por lo menos? O aunque sea empezó a cambiarle el humor. Bueno, si fue así, me alegro. Esa es mi intención. Predisponerlo bien aunque sea por un rato o por un día. Estamos tragando demasiada bronca. Mucho dolor con la desaparición de Santiago Maldonado y su irracional utilización electoral.
Está demasiado envenenada la realidad por la inseguridad y por el ataque permanente y antidemocrático del cristinismo a todos los que pensamos distinto.
Ojalá el comienzo de la primavera nos ayude a cambiar de clima y de aire. Hoy no quiero hacer una columna crítica, de esas que nos llenan de bronca e indignación. Hoy nos merecemos una pausa, respirar profundo. Hoy quiero hablarle bien de la risa, del buen humor. Me propongo hacerle prensa a la carcajada.
¿Sabe lo que provoca una simple risa en nuestro corazón y en nuestra vida? Mire… una carcajada mueve 400 músculos, ensancha los pulmones, oxigena los tejidos y fortalece el sistema inmunológico.
La presión sanguínea y el ritmo cardíaco caen por debajo de los valores normales. Provoca que nos relajemos y estimula las endorfinas que actúan como sedantes naturales.
Así que no se prive de reír. No se inhiba. No se sienta ridículo por reírse en el subte leyendo una revista o en la calle escuchando este programa en el celular.
Hay un proverbio chino que dice que para estar sano hay que reírse por lo menos 30 veces al día. Y este programa trata de darle ese tratamiento de felicidad intensiva en forma de palabras y sonidos. Además de buscar la verdad y denunciar a los autoritarios y corruptos, siempre queremos mirar para arriba, y celebrar las cosas buenas que tiene la vida como dice nuestra cortina de arranque.
La biblia nos revela que cuando un corazón está alegre, la vida es más larga, pues un corazón lleno de alegría cura como una medicina. Y es gratis (agrego yo) No hace falta ir al médico ni tener obra social para esta terapia tan virtuosa que es la risa.
Ya estamos en primavera. Todos nos volvemos un poco más adolescentes. Porque hay música, hay romances en ciernes o que florecen, hay miradas seductoras que se buscan, cuerpos donde las hormonas se enloquecen y ya se sabe que la ecuación perfecta es el buen humor con el buen amor. ¿No le parece? ¿Existe algo mejor que el buen humor y el buen amor? La primavera pone mucho pero usted tiene que poner el resto. Un poco de locura, un poco de imaginación. Puede sorprender a su esposa o a su novia o a su futura novia o a su futura trampa. Una flor, algunas palabras románticas. Tal vez leerle un poema. Aunque sea ese lugar tan visitado de Pablo Neruda que arranca diciendo: “Puedo escribir los versos más tristes esta noche”. No se sienta un extraterrestre por leer poesía. Hoy empieza la primavera y es una buena excusa para empezar a reírnos más. A querernos más entre todos los argentinos como nos recomendó el Pepe Mujica.
Es una buena manera de mejorar nuestra calidad de vida. Porque la sociedad moderna trae confort y avances tecnológicos pero también trae vértigo, miedos nuevos, stress y mala onda.
Le doy un dato clave que demuestra porque antes ni se sabía de la existencia de los ansiolíticos ni otros remedios contra los nervios. Antes había más risas.
Hace 60 años una persona se reía 18 minutos por día de promedio. ¿Sabe cuánto nos reímos hoy? Apenas 6 minutos. Tres veces menos. Somos tres veces menos felices y menos sanos. Salvo que escuche “Le Doy Mi Palabra”, y entonces muchas tonterías y pavadas que decimos la ayudarán a enfrentar un poco mejor la difícil vida de todos los días.
Tratemos de esquivar aunque sea por hoy los ceños fruncidos, los gestos avinagrados, las caras cúlicas y los ojos inyectados en sangre. Un poco todos los días. Según la Universidad de Maryland, cinco minutos de risa equivalen a 45 minutos de ejercicio aeróbico y una hora de stress a 5 horas de trabajo físico intenso y no gratificante. No sucumba ante los formales que confunden seriedad con aburrimiento. Son los que dicen ¿Y este? ¿De qué se ríe? ¿Está loco o es un tonto? Nada que ver, los tontos son los que no se ríen. Porque uno no ríe con los labios. Ríe con todo. La risa arranca desde el alma y estalla en todo el cuerpo.
La risa desencadena una actividad cerebral muy intensa que rebota en el organismo a nivel hormonal porque aumenta la actividad de los linfocitos en la sangre. Potencia la parte motora del cuerpo porque se contraen los músculos y se modifica el sistema neuro vegetativo y bajan la prolactina y el cortisol que son hormonas vinculadas al stress y aumentan los niveles del sistema inmune que nos defiende de virus, parásitos varios y células cancerosas.
Por suerte la alegría es contagiosa. Es una forma de sembrarnos en el cuerpo de afectos y emociones. Es un producto social maravilloso, un puente de comunicación inigualable, un intercambio seductor entre seres humanos sensibles.
La risa es una manifestación superior de la escala zoológica porque los monos sonríen pero no ríen porque carecen de las imágenes cerebrales necesarias.
De chicos somos sabios y por eso nos reímos de 300 a 400 veces por día. Pero vamos creciendo y cuando llegamos a la madurez nos reímos solo 17 veces por día y perdemos gran parte de nuestra riqueza espiritual, de nuestra posibilidad de estar mejor.
La risa es salud. Eso está científica y románticamente comprobado. La risa es salud y hoy me conformo con este panfleto que es una suerte de incitación a la felicidad. A la búsqueda de lo mejor de nosotros y de nuestros semejantes. Es un deseo. Después de tanta mala onda y autoritarismo corrupto, nos merecemos menos formalidades, autoexigencias y almidones y más apuestas por la vida, el amor, los amigos y la familia.
Hoy empieza la primavera. Es un buen día para empezar nuestra primavera interna. A eso lo estoy convocando.