Si escuchó bien. Eugenio Raúl Zaffaroni, el ex integrante de la Corte Suprema de Justicia, dijo que “si Nisman estuviera vivo, lo ahorcaría”. No entró en detalles. No explicó si lo haría con sus propias manos o lo mandaría a la horca. Es casi una antigüedad esa manera de asesinar. ¿En qué lugar del inconsciente le habrá surgido esa idea criminal al jefe de asesores de Cristina? ¿Habrá recordado el grito de la Mazorca, que repetía su nombre y agregaba “judíos a la horca”. Su jefa espiritual, Cristina, es mucho más moderna y directa: “A Stiuso hay que matarlo”, le dijo a Parrilli antes de llamarlo pelotudo y de tratarlo como un felpudo pelado.
Ernesto Sanz bautizó a Zaffaroni como “el campeón de la hipocresía” porque fue “el creador del derecho a la impunidad, una rama del derecho que no se enseña en ninguna universidad”.
Yo le di mi opinión sobre Zaffaroni en varias ocasiones. Es una de las personas que más daño le hizo a nuestro país en los últimos daños. Son varias las explicaciones que debería dar.
Me gustaría entrevistarlo y para eso confeccione una lista de preguntas. Allí van:
Doctor Zaffaroni:
-¿Cómo explica que usted fue juez y juró por los estatutos de dos dictaduras a falta de una y que una de ellas fue el mas feroz genocidio perpetrado por Videla y sus cómplices?
– ¿Es cierto que durante el terrorismo de estado usted no le dió lugar a ninguno de los 120 habeas corpus sobre detenidos desaparecidos que pasaron por su despacho y que por el contrario redactó un manual militar en el que justificaba los golpe de estado y en el que discriminaba a los homosexuales para que no fueran parte del Ejército?
-¿ Podría confirmar si las Madres de Plaza de Mayo encabezadas por Hebe de Bonafini ahora lo definieron como «juez de la patria» porque milita para el kirchnerismo pero antes lo habían incluído en una lista de 437 jueces que colaboraron con la dictadura militar?
-¿Cuanta verdad hay en esa información que asegura que usted calificó a Néstor Kirchner de nazi de la Patagonia por violar la división de poderes en Santa Cruz y que luego se hizo amigo del ex presidente, de la ex presidenta Cristina pero sobre todo de su vice presidente Amado Boudou a quien invitó a su cumpleaños y justificó en alguno de sus delitos?
-¿Se puede estar en la Corte Interamericana pese a que hay fallos suyos denigrantes de la condición humana y decididamente inmorales y humillantes para las víctimas? Hablo del fallo Tiraboschi donde usted minimizó la violación de una nenita porque fue realizada con la luz apagada y porque no fue penetración sino sexo oral al que fue obligada la chiquita? Al imponer la pena por abuso deshonesto, sostuvo que no correspondía aplicar la pena máxima porque, entre otras razones, la víctima, una niña de ocho años, había sido abusada con la luz apagada y, en palabras de la sentencia, “el único hecho imputable se consumó a oscuras, lo que reduce aún más el contenido traumático de la desfavorable vivencia de la menor”.
-¿ O aquellas famosas resoluciones donde según usted, alguien no había robado un auto porque estaba en la calle y se lo podría haber encontrado? ¿O que un cuchillo no es un arma sino un utensillo de cocina y eso fue un atenuante para un delincuente que lo utilizó?
-¿No tiene ninguna responsabilidad ademas de haber pagado la multa correspondiente por haber alguilado sus departamentos para que en 5 de ellos se ejerciera la prostitución? ¿No cree que sus excusas fueron poco creíbles cuando señaló que fue su amigo íntimo el que administraba esos departamentos y que usted no conocía a los inquilinos?
– ¿Sintió verguenza cuando fue al Senado de la Nación a defender su nominación y se descubrió que no había pagado 94 aportes previsionales del Registro de Trabajadores Autónomos, según la AFIP y que había omitido bienes y cuentas bancarias en el exterior en su declaración jurada?
-¿ No siente algo de pudor o de culpa por ser cuestionado e impugnado por personas intachables como Rodolfo Terragno, Diana Cohen Agrest o Santiago Kovadloff?
-¿No hizo demasiado marketing con su presunta condición de celebridad del derecho y tiene solamente un post grado en la Universidad del Litoral?
– ¿Tiene alguna responsabilidad en la instalación en parte de la justicia de un falso garantismo que a la hora de la verdad funcionó como una nueva humillación a las víctimas y como una defensa de los victimarios bajo el pretexto ideológico de que eran víctimas del sistema capitalista?
– ¿No se le cae la cara de vergüenza cuando dice que la delincuente de Milagro Sala es una presa política o que. Cristina, la jefa del gobierno más corrupto de la historia democrática es víctima de un revanchismo gorila?
– ¿Cree de verdad que se puede construir una sociedad democrática con vigencia plena de los derechos humanos y la paz con premios y sin ningún castigo? ¿ El abolicionismo no nos lleva a la primitiva ley de la selva?
Finalmente, ¿no considera que sería un aporte a todos los argentinos que usted renunciara a la Corte Interamericana de Derechos Humanos como una contribución a un país con menos inseguridad, con mas protección a las víctimas y con menos hipocresía presuntametne progre?
No se asuste doctor Zaffaroni. Se que nunca le gustaron los medios de comunicación críticos. Algunas vez hasta los responsabilizó por multiplicar noticias policiales en algo que usted definió como terrorismo mediático. Usó terminología de alto calibre. Habló de “hordas mediáticas y de terrorismo mediático que incita al linchamiento” y sugirió modificar la Constitución Nacional para acotar lo que denomina “oligopolios audiovisuales de intereses vinculados al capital transnacional”. Junto a Cristina y a Victor Hugo Morales se convirtió en el tridente de avanzada en la persecusión y hostigamiento hacia el periodismo no adicto.
No se asuste, doctor. Usted dice ser una eminencia. Un brillante pensador del derecho. Y estas son solo preguntas. Preguntas que ojalá algún día tengan respuestas. No me vaya a mandar a la horca por eso.
Milagro es Cristina – 1 de febrero 2017
Al cristinismo le dicen “Glaciar Perito Moreno”: A cada rato tiene un desprendimiento. Este chiste que me contó un amigo peronista, como todo chiste, diría el compañero Freud, tiene una base de verdad. Porque es cierto que los dirigentes que sueñan con la vuelta de Cristina al poder, hoy se han atomizado en diversos grupos. No los une el amor, sino el espanto de que Cristina vaya presa. Tienen miedo de que su secta se evapore. Piensan que, si detienen a su líder por alguna de las varias causas de mega corrupción de estado que tiene, pueden convertirse en una suerte de menemismo con certificado de defunción política. No todos. pero muchos, también sienten pánico de ir presos ellos también. Razonan de la siguiente manera: ¿Si a la primera mujer electa y reelecta presidenta con el 54% de los votos la meten en cana, que es lo que queda para nosotros, humildes cómplices o partícipes necesarios de los gobiernos más corruptos y autoritarios de la historia democrática argentina?
Así piensan los que están a un paso del juicio, castigo y condena como Amado Boudou, Aníbal Fernández, Ricardo Echegaray, Julio de Vido y siguen las firmas.
Saben que Cristina es su escudo. Que ella los protege con su cuerpo. Y que si ella va presa, ellos no tienen salvación.
Por eso es que los aterra la sola idea de ir presos.
Por eso todos, sin distinción, dicen que Milagro Sala es una presa política y que es perseguida por sus ideas. Creen que si Milagro Sala no sale en libertad en varios años, los jueces y fiscales podrán avanzar con más contundencia sobre Cristina. Tanto una como otra no están acusadas por su ideología. Hay libertad, democracia e independencia de los poderes tanto a nivel nacional como en Jujuy y cada uno tiene el derecho de pensar como quiera. Lo que no tienen derecho es a robarse el dinero del pueblo. A acumular verdaderas fortunas que no pueden explicar con la plata de todos los argentinos. Eso no es de izquierda ni de derecha. Es moral y ética, no ideología. Los que roban son ladrones o corruptos o estafadores y todo el peso de la ley les debe caer encima. A lo sumo son ladriprogresistas. Nadie debe tener coronita. El que las hizo la tiene que pagar. Se llame Milagro o Cristina, lo mismo da.
Sin decirlo públicamente, todos van a visitar a Milagro porque saben que hoy Milagro es Cristina. La suerte o mala suerte de Milagro será la suerte o mala suerte de Cristina.
Ernesto Sanz dice que Milagro Sala es una delincuente común a la que le cabe medio código penal. Yo digo que Cristina también y que si la justicia trabaja con independencia, pronto lo van a poder probar. Nunca hubo tantas pruebas porque nunca un gobierno se sintió tan impune y eterno. Ni se preocuparon por borras las huellas. Su soberbia y altanería les tendió una trampa. Cayeron presos en su propia trampa.
El problema es legal. Pero tiene un costado político. Porque los que peregrinan a rezarle al altar de la comandante de la Tupac Amaru son o han sido ultra cristinistas. Son los que en general no tienen un solo voto partido al medio salvo que se cuelguen de las polleras de la exitosa abogada. Hablo de los muchachos de La Cámpora, y de los distintos dirigentes que no tienen historia ni trayectoria dentro del Partido Justicialista como Martin Sabbatella, por ejemplo. La realidad política es que lo que podríamos denominar el peronismo que gobierna no tiene intenciones en quedar pegado con Milagro Sala ni con La Cámpora y miran con mucha desconfianza a Cristina.
Hablo de los intendentes y gobernadores que tienen que darle respuesta a quienes lo votaron. Son los que tienen trabajo y poder territorial. Ellos saben por las encuestas que Cristina tiene una buena intención de voto en algunos distritos del Conurbano pero que en las grandes ciudades como la Plata, Bahía Blanca, Mar del Plata o que en el interior de la provincia de Buenos Aires, pierde por paliza. En estos lugares su imagen es fuertemente negativa y compite en desprestigio con personajes bizarros y despreciables como Guillermo Moreno o Luis D’Elía al que no lo quieren ni Fernando Esteche ni Amado Boudou. Nadie sabe cuál es peor. Pero fue D’Elía el que se autodefinió como cristinista salvaje y declaró que Esteche tiene otros planes.
Toda esta novela que le estoy contando tiene un componente externo que actúa como catalizador. Es decir que la puede acelerar o la puede demorar.
Estoy hablando de la economía. Del éxito o no que tengan los planes de Mauricio Macri para llevar a la población más bienestar, más trabajo e igualdad y menos inflación y pobreza.
Se lo digo con toda crudeza. Si se comprueba en la práctica que la esperanza que mucha gente independiente tenía en el gobierno de Cambiemos era correcta las cosas para Cristina y Milagro Sala entre otros, pueden empeorar en la justicia y en la política.
Si una mayoría de ciudadanos registra mejoras en su economía y eso produce que el oficialismo nacional triunfe en las elecciones de medio tiempo en Octubre, tomarán velocidad y contundencia las causas que terminarán en juicio oral y público y la casi segura condena de Cristina.
Si por el contrario, la economía no termina de arrancar ni de crecer, si el consumo no mejora, si no baja la inflación, y se multiplican la desocupación, Cristina se irá fortaleciendo con vistas a los comicios parlamentarios. Todavía no se sabe si va a ser candidata. Creo que la decisión final la va a tomar más cerca de la fecha y con los números de las encuestas y de la economía del gobierno en la mano. Cristina no se puede exponer a un papelón electoral que sería llegar en tercer lugar en la provincia después del gobierno de Macri y el Frente Renovador de Sergio Massa. Insisto: sería su despedida de la vida política. Los kirchneristas se extinguirían como se extinguieron los menemistas.
Pero si ella ve que puede pelear el primer lugar y lo consigue, ocurrirá todo lo contrario. De inmediato quedará como candidata a presidenta en el 2019, con el apoyo de todo el peronismo unido que no tiene, por ahora, otra figura más taquillera y los jueces irán colocando sus carpetas en los cajones de más abajo del escritorio para garantizar la impunidad de Cristina y sus cómplices. Eso colocaría casi automáticamente en libertad a Milagro Sala, Lázaro Báez, José López y Ricardo Jaime y otros malandras.
Yo creo que eso sería un hecatombe institucional que nos llevaría otra vez a abrazarnos con Venezuela, Cuba e Irán. Eso nos llevaría otra vez a un gobierno más corrupto y más autoritario todavía. Pero en democracia los que deciden son los votos de la gente. Y en democracia estamos.
Creo que nos merecemos como país completar la democracia republicana y demostrar que no solo el peronismo puede gobernar. Creo que nos merecemos que gobiernen los mejores, los más honrados y los más capaces. Pero depende de nosotros. De nadie más que nosotros. Es hora de que lo comprendamos. Le doy mi palabra.
Cristina, Macri y la dictadura – 31 de enero 2017
Primero le quiero dar mi opinión. Sin pelos en la lengua y sin eufemismos.
La dictadura militar más sanguinaria de la historia Argentina comenzó el 24 de marzo de 1976 y fue un plan sistemático para la desaparición de personas que utilizó el terrorismo de estado y cometió crímenes de lesa humanidad.
La banda de Jorge Rafael Videla cometió todo tipo de delitos aberrantes. Algunos se siguen cometiendo aún hoy con los nietos desaparecidos a los que les robaron la identidad.
Esta es mi opinión pero, mal que le pese a Juan José Gómez Centurión, esta es la decisión de todas las instancias de la justicia. Es algo probado. Cosa Juzgada.
En Alemania, los que cuestionan la existencia del genocidio nazi son castigados por la ley. Se los llama negacionistas, como a un sector de los iraníes que no reconocen el Holocausto.
El tema de la cantidad de desaparecidos creo que se debe seguir investigando porque como todo fue clandestino y hasta hoy se mantiene la omertá del silencio por parte de los jerarcas militares, no descarto que con el tiempo se vayan descubriendo otras muertes y otros secuestros. Ni 8 ni 30 mil hacen más o menos monstruoso el genocidio cometido.
El presidente Macri sabrá lo que hacer con Gómez Centurión. Es su decisión. Mi humilde opinión es que yo no trabajaría con alguien con el que tengo una divergencia tan fuerte en un tema que es refundacional de la democracia que hoy tenemos. Y eso que reconozco que Gómez Centurión tiene fama de honesto y de eficiente en la gestión. Y tiene todo el derecho a expresar sus ideas. Pero no creo que alguien que no reconoce el horror más grande que padecimos pueda reconocer plenamente el valor de la democracia republicana. De hecho, Gómez Centurión se levantó dos veces en armas contra las instituciones con el movimiento carapintada. Eso, para mí, lo descalifica.
Algo más. Creo que los guerrilleros de Montoneros y el ERP que también le declararon la guerra a un gobierno democrático, fueron responsables de haber mandado a la muerte a miles de jóvenes y de haber acelerado las condiciones para un golpe de estado. Las muertes de un lado y del otro tienen el mismo valor. Repudio todo crimen. Apuesto a la resolución pacífica de los conflictos y no creo que ningún asesinato lleve a una sociedad mejor. De todos modos no igualo a ambos bandos. No creo en la teoría de los dos demonios. Jamás pueden tener la misma responsabilidad el foquismo armado que mataba policías y militares y el terrorismo que utilizó todo el aparato del estado para construir campos de concentración y tirar gente viva al mar o violar embarazadas.
Insisto: repudio todos los crímenes, los de Montoneros y los de los militares. Desprecio a los soberbios que se creían vanguardia del pueblo. No creo que hayan sido héroes porque sembraron de cadáveres el camino hacia el golpe militar. Y condeno, tal como lo hizo la justicia, a los que utilizaron el uniforme para desarrollar un plan de exterminio que Videla denominó: “Disposición final”, muy similar a la terminología de Hitler.
Ahora quiero hablar de Cristina y de Macri y su relación con la dictadura. Detesto la hipocresía y la cara de piedra de la ex presidenta que acusa a Mauricio Macri de pertenecer a una familia que se enriqueció con la dictadura.
Cristina mezcla medias verdades con medias mentiras y utiliza el tema para atacar al actual gobierno y para ubicarse ella en el lugar de la virtud.
Vamos por partes. En 1976 cuando comenzó el golpe, Mauricio Macri tenía 17 años y vivía en una nube de gas. Cristina tenía 23 y ya era militante de la Juventud Peronista que tributaba a Montoneros.
Busqué en todos los archivos y no pude encontrar una sola foto de Mauricio Macri con un militar de la dictadura. Si alguien la tiene, que la muestre. Néstor Kirchner si aparece retratado con el general Oscar Guerrero. Y en un rato lo voy a mostrar.
Pero es cierto que el grupo encabezado por Franco Macri pasó de 7 a 47 empresas desde 1973 hasta 1983. Hay que decir que el holding Macri compró en esa época el Banco de Italia y accedió a obras de magnitud como Yaciretá, el puente Posadas-Encarnación o la Central Termoeléctrica de Rio Tercero, entre otros jugosos negocios con el estado que había sido tomado por asalto por los dictadores.
Pero, también es verdad que Franco Macri utilizó sus influencias para salvarle la vida a dos secuestrados que iban derechito al matadero: Carlos Grosso que luego fue intendente de la Capital y Gregorio Chodos, empresario de la construcción.
De Cristina y Néstor no se puede decir lo mismo. Su estudio de abogados jamás presentó un habeas corpus por algún desaparecido, ni defendió a ningún preso político como si hicieron otros compañeros de militancia como el ex diputado Rafael Flores. Por el contrario, los Kirchner, tal como acusa Cristina a Macri, se enriquecieron durante la dictadura con la nefasta ley 1050 de Martínez de Hoz que asfixió económicamente a mucha gente humilde que no pudo pagar las cuotas hipotecarias. Los abogados exitosos se cobraron quedándose con 22 propiedades de estas personas. Esa fue la nada heroica tarea que tuvieron durante el terrorismo de estado. Ejercieron la codicia de los prestamistas y los usureros. Y ganaron sus primeros millones.
Muy entrada la democracia y con Kirchner como gobernador nunca hizo ni siquiera un misa los 24 de marzo en homenaje a los desaparecidos. Peor aún, ordenó que no se prestaran los edificios estatales para actos de ese tipo y que sus medios adictos los ignoraran. Hebe de Bonafini lo sufrió en carne propia. Néstor y Cristina se negaban a “provocar” a los militares que viven en esa provincia.
Pero hay muchos datos más que muestran la actitud, mitad complaciente, mitad cómplice de los Kirchner con la dictadura.
Alicia Kirchner fue vice ministra de Bienestar Social de la provincia durante toda la dictadura.
Carlos Hugo Muratore fue secretario general de Santa Cruz también durante toda la dictadura. Néstor lo designó ministro de Educación. También fue candidato a consejal en la boleta con Alicia candidata a intendente de Rio Gallegos.
Carlos Sánchez Herrera. En su primer gabinete como presidente, Néstor lo designó Procurador del Tesoro. Nada menos que jefe de todos los abogados del estado nacional a quien fuera abogado defensor de dos represores acusados de desapariciones y apropiación de niños: el general Juan Bautista Sasiaiñ y el médico del hospital militar, Norberto Bianco. Sánchez Herrera duró dos semanas en su cargo. Pero luego siguió trabajando como apoderado del gobierno de Santa Cruz como antes lo había hecho durante años con Kirchner. Es el hijo del general Juan Carlos Sánchez asesinado por Montoneros en 1972.
Gabriela Ciganotto fue presidenta del Banco Nación con Cristina y secretaria de Hacienda de Caleta Olivia durante la dictadura.
Dante Dovena, íntimo de Néstor, todo terreno, legislador y diplomático fue funcionario del ministerio de Desarrollo Urbano durante la dictadura.
Alberto Groppi, candidato a intendente del kirchnerismo en Esteban Echeverría fue intendente desde 1979 a 1983.
Carlos Tomada fue eterno ministro de trabajo de los K y además director de Relaciones Laborales de ELMA (Empresas Líneas Marítimas Argentinas) cuando la armada era conducida por Emilio Massera.
Eugenio Raúl Zaffaroni, hoy es el principal asesor jurídico de Cristina.
Arrancó su carrera jurando por los estatutos de la dictadura de Juan Carlos Onganía y posteriormente, fue designado por el terrorista de estado Jorge Rafael Videla y fue Juez Nacional en lo Criminal de Sentencia de la Capital Federal desde 1976 hasta 1984. Juró por el estatuto de los criminales de lesa humanidad. Por su despacho pasaron 120 habeas corpus de detenidos desaparecidos y no hizo lugar a ninguno.
Manuel López Lestón, tío político de Néstor fue su candidato a intendente en Río Gallegos en 1991 y había sido ministro provincial durante la dictadura del general Lanusse.
Del brazo de su cuñado, Armando “Bombon” Mercado, dirigente de los petroleros de Diego Ibáñez, el grupo de seguidores de Néstor y Cristina acompañó en un acto de desagravio a Rodolfo Fito Ponce, la mano ultraderecha de Ibáñez, dirigente del gremio de los elevadores de granos y uno de los pocos señalados por Raúl Alfonsín en su denuncia sobre la existencia de un “pacto sindical militar”. El tristemente célebre Fito Ponce en Bahía Blanca fue identificado como uno de los fundadores de la tenebrosa Triple A de Jose López Rega.
En su momento la revista Noticias reveló la foto de Néstor Kirchner con el general Oscar Guerrero (discípulo de Camps) en un acto por Malvinas donde reclamaron el diálogo entre los militares y “las fuerzas vivas”. Un año antes, en 1981, el matrimonio Kirchner había firmado una solicitada calificando el régimen como “estado de derecho”.
Estas pruebas documentan que Cristina y Néstor se enriquecieron más que Mauricio durante la dictadura aunque su padre, Franco los haya superado. Y no hay dudas que los K han tenido en sus gobiernos muchos funcionarios que antes lo fueron en distintas dictaduras. Menos hipocresía y más memoria es lo que uno podría pedir.
Los periodistas sabemos que los hechos son duros y las opiniones flexibles.