Milagro de alta gama – 9 de enero 2017

Su familia, su estado mayor y la propia
Milagro Sala van a tener que dar explicaciones de alta gama ante la justicia. ¿De dónde sacaron el dinero para comprar en efectivo alrededor de 25 vehículos, algunos de los cuales son últimos modelos y de lujo? Todo indica que utilizaron los dineros de todos los argentinos que les enviaron Cristina y Julio de Vido. Eran para construir viviendas populares pero hay fiscales que acusan a Milagro de haber malversado no menos de 29 millones de pesos. Por eso también se investigan propiedades y testaferros.
Milagro tenía un Smart que, según dicen, fue regalo de 12 personas. Es muy fácil de comprobar si eso es cierto o una mentira más. Raul Noro, su esposo, manejaba un Peugeot 3008, Claudia Sala, la hija, una camioneta 4×4 Toyota Hilux, Sergio Chorolque, su hijo apodado “El reptil” se movía en cuatro autos distintos. Según los fiscales que investigan, esto es solo la punta del iceberg de un manejo corrupto que se hacía con el dinero desde la jefatura de la Tupac Amaru. Y por eso ya secuestraron varios de estos vehículos que están estacionados en la puerta de la comisaría como si fuera una concesionaria. Es la flota de autos de Milagro Sala y sus cómplices.
Según el fiscal anticorrupción, Joaquín Millón se le pidió colaboración a la AFIP y a la unidad antilavado para buscar precisiones sobre la ruta del dinero.
Le recuerdo que Milagro Sala ya fue condenada a tres años de prisión en suspenso y que, una nueva pena la transformaría en efectiva. De todos modos ella ya lleva más de un año presa en el penal de Alto Comedero. La justicia considera que debe estar en prisión en forma preventiva porque ha quedado largamente demostrado su capacidad de daño patotera y su actitud intolerante y violenta que puede obstruir la investigación en marcha al intimidar a los testigos para que cambien los testimonios que la comprometen seriamente.
Son declaraciones dolorosas de gente muy humilde que fue sometida casi a la servidumbre y que fue maltratada con mucha ferocidad. Pese a todas las pruebas que existen al respecto, los organismos de derechos humanos cooptados por Cristina jamás levantaron su voz, todo lo contrario, hoy Estela Carlotto y Hebe de Bonafini piden la libertad de Milagro Sala y la consideran una perseguida política igual que a Cristina.
Ni hablar de Horacio Verbitsky el que aporta los datos de inteligencia y diseña con Eugenio Zaffaroni la estrategia legal. Ayer el operador de Página 12 llegó a decir que el gobernador Gerardo Morales le pagó por lo menos un millón de pesos a René Arellano, uno de los testigos que dijo la verdad y le sacó la careta a Milagro Sala. El fanatismo y la defensa de sus privilegios es lo único que puede explicar cómo Verbitsky arrastró al barro de la falta de credibilidad y ecuanimidad a una institución que supo tener tanto prestigio como el CELS, Centro de Estudios Legales y Sociales. Supo ser una trinchera de la excelencia técnica y el pluralismo y hoy es un eslabón más de la estrategia de Cristina Elisabet Fernández de Kirchner.
El kirchnerismo fracasó en su intento de instalar a Milagro Sala como una presa política y de propagar su tema a nivel internacional porque difundió información sesgada ideológicamente y no puede explicar muchas cosas, a saber hay 5 que son fundamentales:
1) No es René Arellano el único testigo que cuenta el nivel de corrupción, autoritarismo y violencia con el que se movía la comandante Milagro. ¿El resto de los testigos también fueron comprados?
2) ¿Qué tipo de luchadora social se lleva 14 millones de pesos en efectivo en bolsos de los bancos?
3) ¿Cómo se entiende que los más pobres de los pobres de Jujuy no se manifiesten masivamente pidiendo la libertad de Milagro?
4) Carlos “El Perro Santillán”, declaró públicamente que Milagro y su gente eran patoteros que andaban armados y que por momentos ejercieron una suerte de terrorismo de estado porque ella era la verdadera gobernador de la provincia. Pregunta para Verbitstky: ¿El Perro Santillán es un oligarca? ¿También recibió plata del gobernador? ¿O es un genuino, humilde y austero luchador de la Corriente Clasista y Combativa?
5) Y finalmente, la justicia en Jujuy no solamente es independiente. La mayoría de los jueces y fiscales no fueron designados por Gerardo Morales. Todo lo contrario: casi la totalidad fueron designados por el peronismo. Hay algunos que hace más de 30 años que ejercen la magistratura. No son militantes o dictadores lo que tienen encarcelada a Milagro Sala. Son jueces de la Constitución. Los que hablan de persecución política deberían saber que cuatro instancias judiciales confirmaron que la prisión preventiva es correcta y es lo que corresponde. El juez, la Cámara de Apelaciones, el tribunal de Casación y el Superior Tribunal de Justicia.
¿Dónde están las irregularidades, entonces? En realidad los K hacen todo lo posible para defender a Milagro porque es una forma de defender a Cristina. No solo porque ella también está involucrada en la repartija de fondos oscuros. También porque hay serias denuncias desde el riñón de Milagro, de que parte de ese dinero regresaba a la Quinta de Olivos y lo recibían los capos de La Cámpora, Andres Larroque, (a) El Cuervo y Máximo Kirchner (a) el príncipe heredero.
Pero eso no es todo. La brigada defensora de Cristina sospecha que si Milagro sigue presa es un espejo en el que la justicia federal puede mirarse para encarcelar a Cristina que tampoco es una perseguida política y también está acusada de coimas, asociación y enriquecimiento ilícito entre otros delitos.
Milagro Sala, la dirigente más violenta, junto a Fernando Esteche y Luis D’Elía, perdió la impunidad con la que se movía en el gobierno anterior. Era todopoderosa e intocable. Se queja porque dice que está detenida por ser mujer y ella se cansó de ejercer la peor violencia de género, la de mujer contra mujer. A cachetazos limpios manejaba su relación con sus subordinadas.
Milagro Sala hizo uso y abuso de esos privilegios. De los bolsones de comida que le enviaba Alicia Kirchner se quedaba con 40 mil para vender. De los 29 millones que el gobierno nacional le mandó para construir viviendas en forma cooperativa, no se sabe dónde están. ¿Escuchó bien? Son casi 30 millones de pesos que se evaporaron en el aire. Igual que las 2.300 viviendas que no están y que fueron pagadas en su totalidad, incluso con actualización de precios.
Nada por aquí, nada por allá. No fue magia, fue mafia.
En las internas, Milagro Sala sacó menos votos que la cantidad de afiliados a la Tupac. El voto secreto desnudó que muchos no la quieren porque fueron afiliados por obligación. No tiene compañeros de militancia, tiene rehenes.
Por momentos se sintió la dueña de Jujuy. Hizo lo que quiso y nadie se atrevió a decirle nada. Fue discriminadora con los homosexuales cuando dijo, “Callate puto, te haces custodiar por la policía, marica”. El Inadi K no dijo una palabra.
Tiene un crecimiento patrimonial inexplicable. Hasta una casa lujosa de tres millones de pesos en el Dique La Ciénaga.
Milagro Sala, un milagro de alta gama.

García Márquez x 50 – 6 de enero 2017

Hoy se cruzaron dos informaciones que me hicieron pensar en Gabriel García Márquez. Gracias a Susana Reinoso del diario Clarín me enteré que este año vamos a poder disfrutar de una movida cultural impresionante sobre Gabo. Habrá muestras, reseñas de sus viajes, fotografías, exhibición de originales. Un año entero para recordarlo con la excusa de que se cumplen 50 años de la primera y única vez que estuvo en la Argentina, cuando vino a publicar “Cien años de Soledad”.
Encima, otro talento que mezcló periodismo y literatura de multitudes, Osvaldo Soriano, hoy cumpliría 74 años. Los cruzo en mi nostalgia porque una tarde, en la Habana vieja, el querido gordo Soriano me lo presentó y me invitó a compartir el café y la mesa. Hubo una sola exigencia del colombiano más notable: no se publica nada de lo que se habla. Y yo me di el gusto de abrir mi cabeza, de convertirme en esponja para escuchar todo y de mirarlo como quien mira al genio y a la lámpara también.
Me hubiera gustado decirle a Gabo que yo recordaba casi de memoria, como un rezo laico, las palabras que pronunció en 1982 cuando le dieron el premio Nóbel.
– Creo que le debo al periodismo la mitad del premio, porque con esta profesión aprendí a escribir novelas.
Los periodistas que merodeamos el idioma español derramamos lágrimas de tinta negra el día que García Márquez murió. Es que los Cien años de Soledad se nos vinieron encima.
García Márquez fue uno de los más grandes escritores de todos los tiempos y una estrella guía para los periodistas. Levantó la ética como bandera y llenó las palabras de alas y colores. Apuntó con sus cañones a la censura y el autoritarismo y distribuyó placer por la lectura.
Reconozco también, porque nadie es perfecto, que su amor ciego por Fidel Castro no le permitió ver la censura y el autoritarismo en el que habían caído las esperanzas libertarias de Cuba.
Se murió con todas las utopías intactas.
Tuvo todas las virtudes y enfermedades de un buen periodista. Escribía como los dioses, obviamente era obsesivo, curioso, detallista, desconfiado. Vivía anotando cosas en su libretita y a la vejez viruela: era un fanático de la computadora y de internet.
Lo considero una suerte de espejo utópico de los periodistas. Un dato lo confirma: con los 300 mil dólares del premio Nobel resolvió fundar un diario absolutamente independiente, creativo y novedoso llamado “El otro”. Y por eso convocó también para nuestro orgullo nacional y popular a Rodolfo Terragno y Tomas Eloy Martínez. El diario nunca se hizo. Gabo contaba que tenía pesadillas con el ruido de las rotativas. Perdón que me meta en mi vida privada. Pero yo escribí varias cartas para postularme y trabajar en esa redacción de los sueños que finalmente se desvaneció. Casi no tenía experiencia y en mi carta eso yo lo ponía como una virtud, me ofrecía como una hoja en blanco para aprender periodismo de los grandes del periodismo. Por supuesto que no me dieron ni bola. Pero por ahí tengo mis cartas más ingenuas que utópicas.
Cuando García Márquez se enteró de lo que pasaba en la Argentina con los desaparecidos y la dictadura y que uno de los desaparecidos era su compañero cofundador de la agencia Prensa Latina, Rodolfo Walsh, se fue a ver al Papa Juan Pablo II. Le dio una carta que hablaba de Videla y los crímenes atroces y le pidió la bendición para enviarla por todo el mundo.
Su amor por el relato tiene un origen muy claro. Hay que volar hacia las húmedas siestas del pueblito de Aracataca. Hay que respirar el aroma caribeño del mango y la guayaba. Hay que aguzar bien el oído para escuchar a doña Tranquilina Iguarán, la abuela de Gabito que le cuenta aventuras fantásticas de barcos y piratas. Allí empezó todo.
Hubo cientos de escritos, miles de metáforas voluptuosas y de datos precisos y filosos. Hubo periodismo del mejor, literatura sobrenatural. Un día de 1967, justo hace 50 años, Gabo empeñó un calentador y un
secador de pelo y pudo enviar los originales de su nuevo libro a la Argentina. La historia del recorrido de “Cien Años de Soledad” parece escrita por García Márquez. El mensajero tuvo un accidente en la moto y todos los originales quedaron sembrados por el pavimento mojado. Buenos Aires era una mezcla de Macondo y Paris. Esos papeles con las letras corridas pudieron rejuntarse pero ningún editor quería convertirlos en un libro. Creían que era un texto menor de un colombiano desconocido. Solo Sudamericana se atrevió y el libro comenzó a venderse en cataratas.
Todos empezaron a hablar de él y por eso Primera Plana lo llevó a su primera plana. El cobró sus primeros derechos de autor y volvió rapidito a la humilde pensión en la que estaba alojado. Acomodó todos los billetes sobre la cama y se tiró encima a dormir la siesta más feliz de su vida. Estuvo 15 días de gloria en Buenos Aires. Nunca más volvió. Nunca más volverá. Es una lástima, pero es como si lo tuviéramos dentro en cada corazón y en cada neurona.
Los años lo fueron golpeando con una maldita enfermedad. Yo lo recuerdo, erguido, orgulloso aquel día que rechazó el frac para recibir el Nóbel y se enfundó en el Liqui-Liqui, el típico traje colombiano. Pero más recuerdo sus palabras tan reales como mágicas:” Una nueva y arrasadora utopía de vida donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde sea de veras, cierto el amor y sea posible la felicidad y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra”.
Su lucha contra los errores fue permanente. En el I Congreso de la Lengua Española, en Zacatecas (México) pasmó a los asistentes con su combativa propuesta: “Jubilemos la ortografía: enterremos las haches rupestres, firmemos un tratado de límites entre la ge y la jota y pongamos más uso de razón en los acentos escritos”.
Me pregunto dónde estará Mercedes Barcha, su eterna mujer de matriz egipcia y madre de sus dos hijos. La conoció bailando un vallenato en Sucre donde le confesó que le gustaban los tangos de Gardel, el ron blanco, el tabaco negro y las muchachas multicolores.
Hay tanta mugre merodeando las informaciones que, por suerte, el recuerdo de Gabo y el Gordo Soriano, me permitieron volar hacia la fantasía aunque sea por un rato. Porque le soy sincero: sin imaginación no hay quien aguante la cuestión.

La maldición del agua y del fuego – 5 de enero 2017

Parece un castigo bíblico. Una maldición del agua y el fuego que inunda e incendia las esperanzas y el trabajo de tantos productores.
Parece un castigo bíblico que golpea dos amplias regiones de la Argentina y que tiene como emblema a dos pueblitos con nombre de mujer: Ramona en Santa Fe y La Adela en La Pampa.
Ramona tiene el 80 % de su territorio bajo el agua. Tiene alrededor de 1900 habitantes que están desesperados y necesitados de todo, sobre todo de la solidaridad y de la presencia del estado.
La Adela combate como puede contra un frente de fuego de 30 kilómetros que ha quemado más de 1.400.000 hectáreas. También tiene cerca de 1.900 habitantes que se angustian cuando ven como quedan reducidos a cenizas los montes de Caldén, ese árbol que resiste el suelo árido y que solo existe en la Argentina pero que sucumbe ante las llamas implacables y descontroladas.
Ramona está a 50 km de Rafaela que también está con el agua hasta el cuello porque padeció el peor temporal en 40 años. Los campos están inundados en cuatro provincias pero lo más grave está allí en el corazón agrícola de Santa Fé. Hay una docena de rutas cortadas y dan ganas de llorar porque se ahogan la soja, el maíz, alrededor de 3 mil tambos y los sueños de la cultura del esfuerzo.
La Aldea está en el departamento de Caleu Caleu, al lado del Rio Colorado que es límite con Río Negro. La sequía, los rayos y las tormentas eléctricas transformaron todo en un infierno de lenguas y latigazos de llamas que se devoran todo lo que encuentran a su paso. La combustión feroz asesina pumas, zorros, vizcachas, ñandúes y las ilusiones de aquellos que producen pasto para el ganado y que trabajan en los frigoríficos. Quedan negros y chamuscados árboles milenarios además de los caldenes. Hablo de los algarrobos, chañares y el piquillín.
Ramona y La Adela, son dos pueblos de referencia de dos provincias que están sufriendo y que necesitan que ningún argentino los olvide. Empezando por las autoridades. Todos los funcionarios, los municipales, los provinciales y los nacionales tienen que ponerse al servicio de los que están padeciendo tanto el ataque de la naturaleza y el destino. Hasta el presidente Mauricio Macri debería suspender sus vacaciones y acercarse a consolar y contener con su presencia e investidura a las víctimas de esta maldición de agua y de fuego.
Se estruja el corazón al ver a los tractores como anfibios, las canoas reemplazando a los caballos o la desesperación de los bomberos para tirar agua desde todos los costados hasta la extenuación de sus fuerzas como pasó con Luciana Rizzo, una verdadera héroe civil.
Se caen los postes, se vuelan o se incineran los techos, se inundan o se achicharran las instalaciones que suministran la energía. Todo se transforma en un caos, en remolinos de agua sucia y fuego criminal.
Son postales dramáticas de argentinos con su alma desgarrada porque están perdiendo todo el producto de su esfuerzo. No los podemos dejar solos.
Hay lugares como Trenque Lauquen en donde hubo granizo y hasta pasó un tornado.
En el centro de la patria sobra agua y en el sur sobre fuego y falta agua.
En Ramona se preguntan que será del club bochófilo y de la iglesia de San Ramón Nonato que es el patrono del pueblo. Ojalá que el santo los ayude a renacer. A ponerse nuevamente de pié después de semejante paliza y catarata de agua.
En La Adela, el suelo es arenoso y árido. Hay salitrales y bardas, que son los límites de las mesetas que bajan abruptamente barranca abajo. Todo es sequedad, humo y asfixia. Nadie sabe cómo va a terminar el boliche de Bagolle, el comerciante francés de Ramos Generales.
Los que vivimos en la Capital o los grandes centros urbanos muchas veces nos quejamos por temas que no son tan graves. Es bueno tomar conciencia de que hay una especie de diluvio universal que está castigando ferozmente a pueblitos maravillosos de la Argentina. Miles de compatriotas están sufriendo porque sus casas y sus familias están literalmente en medio de una hoguera y rodeados de brasas.
La creciente trae camalotes, alimañas y pánico. Las temperaturas siderales empujan a las víboras hacia una carrera enloquecida que puede terminar con su ponzoña en los pies de un vecino.
Todas las comunicaciones se cortan. Los teléfonos, las rutas, internet.
Sabemos que la potencia demoledora del agua desbocada y el fuego sin rumbo trae desocupación, miseria y desesperación.
Lo único que puede calmar un poco tanto bajón colectivo es la solidaridad de la gente con la gente. Todos convertidos en uno para salvar a sus pueblos. Con el agua y las cenizas hasta las rodillas, pala en mano, llenando bolsas de arena, o sacando baldes, conteniendo las lágrimas, protegiendo a los chicos y a los viejos. Todos se convierten en héroes mientras esperan la ayuda del estado que tarda porque no da abasto.
Todos aúllan de dolor cuando se ve morir a los terneritos recién nacidos, ahogados en 80 centímetros de agua que hay en algunos campos. O el horror de los ranchitos que están en las riberas donde los que no tienen nada, pierden hasta la esperanza.
El agua sube sin preguntar/ si soy el Pedro, si soy el Juan/ Y todos dicen que hay que cuidar/ al inundado que se inundó/ pero se acuerdan que los parió/ cuando el agua ya los tapó. La sabiduría que canta Piero lo dice todo. El fuego es lo mismo pero en combustión. También iguala para abajo en la desgracia. No pregunta condición social ni ideología Pero está claro que el hilo se corta por lo más delgado y que los mas pobres sufren mas porque tienen muchos menos recursos para defenderse. Muchas veces el agua y el fuego no tapan, destapan las miserias, las carencias y la injusticia.
Es que nada es igual. La inundación y los incendios hacen colapsar el sentido común. Todo se da vuelta. Es incomprensible el bombardeo de la naturaleza. Ataca a traición y produce crímenes que desgarran el corazón. ¿Se dio cuenta que todo desaparece de la faz de la tierra bajo el agua y las cenizas? ¿Qué todo se hace líquido y combustión? Que las esperanzas y los sueños se ahogan o se incineran. Que con putear no alcanza. Que la inundación y los incendios tapan todo y se lleva todo el esfuerzo de años. ¿Pudo ver lo que muestran los helicópteros desde el aire? Son lagunas interminables o extensos páramos desérticos y chamuscados que sepultan en vida el trabajo y las casas de nuestros hermanos. Se estruja el alma de mirar lo que está pasando en Ramona o en La Adela. Son dos caras de la misma moneda.
La pérdida más grande es la desilusión. El volver a empezar. Carajear la mala suerte, y después de bajar los brazos, levantarse para pelear de nuevo. Nadie puede creer la cantidad de lluvia y fuego que cayó del cielo. Muchos hermanos argentinos pierden el esfuerzo de toda su vida. El fuego y el agua liquidan. Se meten por todos lados y destruyen lo que encuentra a su paso. Sobre todo la alegría del progreso. La esperanza del futuro. Hace estragos en los caminos. Los alimentos y los medicamentos muchas veces no llegan. Obliga a suspender las clases en las escuelas. Dinamita la producción. Es un golpe bajo a los mas pobres de los pobres. Es una obra maestra del terror. Es agua y fuego, pero parecen una maldición.