¿Qué te “pasha” Cristina, estás nerviosa? ¿Qué queres inventar Cristina para zafar de la condena que te toca por ser la presidenta más corrupta de la historia argentina?
En el juego de las palabras y las preguntas tal vez yo podría ser así de irrespetuoso con la investidura de la ex jefa del estado. Pero prefiero tratarla con respeto. No hacer lo que hizo su esposo Néstor cuando en medio de la batalla por apropiarse del grupo Clarín popularizó aquel latiguillo de “que te “pasha”, estas nervioso?”. Tampoco voy a seguir el camino de Cristina que sacada y fuera de compostura, maltrata al actual presidente Mauricio Macri con una carta que dice “que querés inventar, Macri”.
Yo voy a intentar ser muy respetuoso con la ex mandataria y con la mujer pero implacablemente crítico con la culpable de haber dejado un país quebrado y saqueado, cargado de odio y con todos sus familiares y funcionarios enriquecidos en forma ilegal. Por eso la voy a tratar de Señora Cristina Elisabet o de abogada falsamente exitosa o de arquitecta egipcia.
¿Qué quiere inventar señora? ¿Usted le quiere hacer creer a los argentinos que las cataratas y montañas de dólares sucios que todos ustedes se robaron es culpa del Presidente Macri y de Clarín y hasta de Nicolás Wiñazki? No subestime a los argentinos, doctora. Las causas avanzan en la justicia y desbordan pruebas recontra suficientes como para juzgarla, castigarla y tal vez, en un futuro no muy lejano, llevarla a la cárcel.
Ningún periodista que camina tribunales registró que algún juez o fiscal sufra presiones y mucho menos que reciba órdenes del presidente Macri o de alguien de su entorno. Tal vez en forma individual algún allegado lleva y trae información pero no hay un solo juez o fiscal que haya denunciado presiones extorsivas por parte del Poder Ejecutivo que si existieron como plan sistemático durante su gobierno.
Usted doctora cree, como el ladrón, que todos son de su misma condición. Y le aseguro que no es así. Hay suficiente libertad y pluralismo en los medios como para que cualquier magistrado que se sintiera apretado lo pudiera denunciar a los cuatro vientos. Y eso no pasa. Porque no pasa. Solo en su cabecita conspirativa. Usted cree que Macri dirige a los jueces porque usted en gran medida hizo eso. A los de Justicia Legítima los verticalizó a sus órdenes, algunos por simpatías ideológicas y otros por convenientes negociados. A los que no eran del palo los tuvo atemorizados con carpetazos de los espías, los amenazó con revelar cuestiones de la vida privada y en las situaciones más graves, como el caso del fiscal Eduardo Taiano, secuestraron a su hijo el día que tenía que tomar una decisión de trascendencia.
Cumplo en comunicarle, señora que eso ahora, no existe. Por suerte. Y que si existiera, los periodistas independientes lo denunciaríamos en forma urgente.
Segundo tema que va en la misma línea. Como usted hizo arrodillar y redujo a la servidumbre a medios y para periodistas con el látigo o el dinero de la pauta publicitaria, cree que ahora, Macri hace lo mismo. No es cierto, señora. Los periodistas, por ahora, decimos lo que se nos ocurre. Lo que responsablemente creemos que hay que decir de las luces y sombras que tiene este gobierno. Nadie nos intimida. Es más, aunque usted no lo crea, doctora, en los medios públicos hay decenas de periodistas kirchneristas que pueden expresar con libertad sus críticas a Macri y sus lisonjas hacia usted. Todo lo contrario de la maquinaria de exterminio de la crítica y el pensamiento diverso que usted instaló. Con esto le quiero decir que la denuncia contra su madre que, creo es en realidad contra usted, la hicieron dos periodistas por su propia voluntad. Y no inventaron nada. Y nada les dijeron ni Macri ni Magnetto que se enteraron por la televisión, como corresponde. Yo entiendo que a usted le cueste entender esta lógica. Pero así funciona el periodismo, salvo cuando hay gobiernos autoritarios y agresivos como el suyo.
Usted le manda la carta a Macri solo con bravuconadas y chicanas. Como bien dijo la diputada Margarita Stolbizer, usted tiene que aportar datos, papeles, argumentos y expedientes. ¿Puede explicar que hace su señora madre Ofelia Wilhelm integrando una cooperativa que recibió en forma ilegal fondos para distribuir cartas? La doctora Elisa Carrió ya la denunció por fraude al estado. Y la tiene que tramitar el juez federal Sergio Torres y el fiscal Jorge Di Lello. Es que las pruebas son contundentes. Es que el Correo Argentino contrató durante cuatro años a la cooperativa “El Albadón”, que significa el llamador. ¿Será el llamador de riquezas? Fue absolutamente ilegal y ocurrió entre 2011 y 2015 cuando casualmente gobernaba la hija de Ofelia Whilhelm. ¿La ubica, doctora?. En ese período los inocentes viejitos recibieron la friolera de 61 millones de pesos de su gobierno. ¿Se acuerda, doctora? En agosto de 2015 a pocas horas de irse a su casa, el gobierno de Cristina quiso renovar el acuerdo irregular por donde se lo mire. Macri lo dio de baja apenas se avivó de la avivada.
Es lastimoso, contrario a la condición humana que una persona por su codicia sin límites ensucie y convierta en delincuentes a sus hijos y a su madre. Tres generaciones en el banquillo de los acusados. Toda una dinastía dedicada a robarse el dinero de todos. No se si habrá muchos antecedentes en el mundo.
Doctora, menos mal que su carta a Macri no se la mandó por la cooperativa de su madre. Lo hizo por Facebook. Más moderno y rápido, doctora.
Y para el final el colmo de la hipocresía. Cristina le dice a Macri que “tu Papá y otros como él que estatizaron la deuda de sus empresas mientras la dictadura genocida había desaparecido a miles de argentinos” son los responsables de lo mal que está el país.
No discuto lo de Franco Macri. Es cierto. Pero es la mitad de la verdad. Y voy a tratar de completarla. Cristina y Néstor lograron su primera fortuna y las primeras más de 20 casas con la actividad usuraria que ejercieron desde su estudio de abogados. Se dedicaron a quedarse con las propiedades de la pobre gente que no podía pagar las cuotas producto de la perversa ley 1050 de Martínez de Hoz que destruyó miles de familias. Esa fue la principal actividad de Néstor y Cristina mientras como bien dice, la dictadura genocida desaparecía a miles de argentinos”. Otra aclaración, la mayoría de los desaparecidos eran de la Juventud Peronista donde los Kirchner militaron en La Plata. Sin embargo jamás presentaron ni un habeas corpus ni participaron de ningún reclamo ante la dictadura. Otros como el doctor Rafael Flores y abogados radicales si se jugaron y llevaron adelante presentaciones para denunciar desapariciones y alertar a la población de que el terrorismo de estado estaba haciendo estragos. Cristina ahora levanta el dedito pero tiene amnesia de su propia historia. No se acuerda o prefiere no acordarse de lo que no hicieron ni de lo que hicieron. En mi barrio eso se llama ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio. Tal vez por eso, Cristina está tan nerviosa.
Milagro de delitos – 15 de noviembre 2016
La información es contundente: la Cámara Federal de Casación Penal habilitó el juicio oral en una causa por el delito de amenazas coactivas de Milagro Sala contra Gerardo Morales, el actual gobernador de Jujuy.
Milagro Sala, la dirigente social más violenta y preferida de Cristina y Horacio Verbitsky, perdió la impunidad con la que se movía en el gobierno anterior. Por eso está presa hace 300 días en la cárcel de mujeres del Alto Comedero. No es una detenida política como equivocadamente dijo Estela Carlotto y proclama, con argumentos kirchneristas, un grupo de trabajo de las Naciones Unidas. Ellos son meros técnicos, voluntarios que no son funcionarios del organismo internacional y emiten una opinión que no es vinculante. Sería extraña e intolerable semejante injerencia en la justicia y los asuntos internos de un país. Vivimos en democracia con plena división de los poderes. Ni Macri puede meterse en las resoluciones de la justicia de Jujuy. Mucho menos una comisión de personas extranjeras que desconocen en profundidad el tema y el daño que Milagro Sala le produjo a la democracia en nuestro país. Le doy un dato que es demoledor. La tarea de denuncia que hace este grupo de Naciones Unidas nunca puso la mirada en Cuba o en Rusia o en Irán donde está plagado de detenciones profundamente arbitrarias. Miran con un solo ojo los derechos humanos. La única vez que se expidieron sobre Venezuela, pidieron la libertad de Leopoldo López un claro preso político del régimen de Maduro, pero no fueron ni siquiera escuchados. Esa es otra contradicción: chavistas argentinos como los cristinistas piden que se cumpla con la orden, que no es una orden, de liberar a Milagro Sala y no dicen nada de los presos y torturados en las mazmorras del chavismo.
Milagro Sala se cansó de cometer delitos que nunca fueron castigados porque la justicia de Jujuy tenía pánico a las posibles represalias de la comandante en jefe de la Tupac Amaru. Muchos padecieron sus niveles de intolerancia y autoritarismo agresivo. Insultos, escraches, cortes de ruta, ataques a pedrada, intimidación con gente armada y cero rendición de cuentas de los fondos millonarios que le dio Cristina para que se hiciera todo poderosa e intocable. Se queja porque dice que está detenida por ser mujer y ella se cansó de ejercer la peor violencia de género, la de mujer contra mujer. A cachetazos limpios manejaba su relación con sus subordinadas.
Milagro Sala hizo uso y abuso de esos privilegios. De los bolsones de comida que le enviaba Alicia Kirchner se quedaba con 40 mil para vender. De los 29 millones que el gobierno nacional le mandó para construir viviendas en forma cooperativa, no se sabe dónde están. ¿Escuchó bien? Son casi 30 millones de pesos que se evaporaron en el aire. Nada por aquí, nada por allá. No fue magia, fue mafia. Someter a los más pobres de los pobres a sus órdenes e insultos y afiliarse a la Tupac fueron las exigencias para recibir una ayuda del estado o para poder inscribir los chicos en los colegios. Esa es la parte delictiva. Sus intenciones de ser solidaria son bienvenidas y nadie la cuestiona por eso. Pero hacer todo en negro, sin una cuenta bancaria, con manejos clientelares feroces, casi de reducción a la servidumbre y con una discrecionalidad absoluta la hicieron perder por goleada la elección. En las internas, Milagro Sala sacó menos votos que la cantidad de afiliados a la Tupac. El voto secreto desnudó que muchos no la quieren porque fueron afiliados por obligación. Ella fue una de las responsables de instalar un gobierno paralelo y por eso la llamaban “La gobernadora”. Milagro Sala convirtió al jefe del estado provincial, Eduardo Fellner en un pelele sin personalidad que solo se dedicó a decir: “Si Cristina” Y “Si Milagro”.
Eso es lo que se propuso evitar el gobernador Gerardo Morales que ganó por paliza y gran legitimidad política. Morales no es tibio. Ejerce el poder para el que fue elegido. Por eso no tocó un solo plan. Todas las personas con necesidades insatisfechas reciben su plan de ayuda correspondiente. Con una gigantesca diferencia de dignidad: no tienen que rendirle pleitesía ni a Milagro ni a Cristina. Por el solo hecho de ser hermanos en una situación de marginalidad y emergencia reciben la solidaridad del estado. Y esto es lo que Milagro Sala no se banca. Que no sea ella la que distribuya a su arbitrio los planes. Que sea el gobierno provincial el que reparta la ayuda en forma universal, sin obligar a nadie a que haga nada. Ahora no tienen que ir a los actos, ni callar frente a los cachetazos e insultos con que Milagro trataba a su gente.
Su actitud patotera fue permanente.
Y las víctimas no han sido oligarcas derechistas. El propio dirigente clasista y combativo, el Perro Santillán denunció las amenazas de muerte con gente armada y como le coparon el gremio con violencia. Mucha gente que estaba a su lado se escapa y cuenta la verdad. Milagro Sala tiene un discurso de izquierda pero es maltratadora de los pobres como algunos terratenientes de la alta sociedad. No tiene compañeros de militancia, tiene rehenes.
Por momentos se sintió la dueña de Jujuy. Hizo lo que quiso y nadie se atrevió a decirle nada. Fue discriminadora con los homosexuales cuando dijo, “Callate puto, te haces custodiar por la policía, marica”. El Inadi K no dijo una palabra. Todos sabemos que hasta el Inadi sirvió para castigar a los opositores políticos y para mirar para otro lado cuando el discriminador era del palo. Y Milagro siempre fue del palo. Amiga de los Luis D’Elía y los integrantes de La Cámpora. Fue amenazante con su organización vertical y castrense. “Les voy a poner una bomba en la comisaría y los voy a hacer volar a la mierda”, amenazó a dos policías y esa es una de las causas abiertas que tiene en la justicia. Otra tiene que ver con la agresión a pedradas a las que sometió a Gerardo Morales. ¿Se acuerda cuando apretaron a Jorge Lanata y su equipo y le robaron una cámara de televisión que nunca le devolvieron?
Nadie discute ni deja de valorar la construcción de casas, polideportivos populares y escuelas. Pero en los últimos tiempos el manejo fue similar al de Hebe de Bonafini con Sergio Schocklender en esos planes que deberían haberse llamado “Pesadillas y no sueños compartidos”. Cuando no hay control ni papeles, la corrupción avanza sin límites. Y cuando hay impunidad, esa persona se cree intocable. Es lo que pasó con Milagro Sala. En este caso donde no hay certificados y todo se hace con bolsos llenos de dinero, deberán rendir cuenta ante la justicia por esos dineros públicos no solamente Milagro. También Cristina, Alicia y Julio de Vido que fueros los abastecedores y responsables de esa malversación de fondos y de esa asociación ilícita.
La comandante Milagro hacía formar y desfilar a los tupaqueros con una impronta militar y con uniforme color caqui. Ella los arengaba como si fueran su tropa pero ella no vive donde ellos viven. Milagro no come vidrio. El dineroducto que le construyó el cristinismo lo utilizaron para armar hasta un boliche bailable y una flota de combis. Se movilizaba en caravana de autos cero Kilómetros y es parte de una barra brava de Gimnasia y Esgrima de Jujuy. Muchos viajes a Bolivia hacen que haya sospechas de algún tipo de vinculación con los narcos de ese país. Tiene un crecimiento patrimonial inexplicable. Hasta una casa lujosa de tres millones de pesos en el Dique La Ciénaga.
Esto recién comienza. Pero que nadie se trague la píldora de que Milagro es una presa política. Esas son sanatas del relato que todo lo justifica. En Jujuy los habitantes y la justicia se hartaron de la patota y la corrupción. La pregunta es ¿ Se acabó el milagro de la impunidad?.
Oligarkas – 14 de noviembre 2016
Le quiero hablar de los oligarcas. Pero de los oligarcas de verdad. Algo ya le comenté el viernes cuando un fanático energúmeno atacó a Nicolás Wiñazki. El salvaje le pegó una trompada en un ojo con una ferocidad que merece ser castigada con todo el peso de la ley. Nico todavía tiene el ojo en compota y por suerte y de casualidad no le pasó nada más grave. No quiero ni imaginarme lo que hubiera pasado si este atorrante hubiera tenido una piedra o un palo en la mano. Todos sabemos lo delicado que es el ojo.
El viernes, yo soñaba, con que el título fuera: “Fue detenido el agresor del periodista Wiñazki”, pero no pudo ser. Es tan grande la ineficiencia de las fuerzas de seguridad que pese a las cámaras que hay en la calle y a que los muchachos de TN aportaron una filmación el patotero kirchnerista todavía sigue libre e impune. Quiero creer que pronto va a ser detenido.
Le quiero transmitir algunas informaciones que no se conocieron lo suficiente el viernes y que agravan mucho más los hechos. Primero: los colegas que acompañaron a Nico en el copete que estaba grabando para TN también recibieron golpes de este tipo que al parecer sabía pegar y gritar: “oligarcas, oligarcas de mierda”, repetía como un autómata. Y otro dato. Luciana Geuna, la compañera de Nico en el canal estaba en otro auto en otra parte de la ciudad de La Plata grabando otros aspectos de la vida de la madre de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Dos tipo torvos en un auto la estuvieron siguiendo y filmando durante todo el tiempo. Una actitud peligrosa e intimidatoria que, sin embargo no va a lograr su objetivo de hacer callar a dos de los mejores periodistas de su generación. Son profesionales de excelencia, honrados intelectual y moralmente y encima corajudos. Nico y Luciana van a contar esta noche como Ofelia Wilhelm la madre de la ex presidenta también cometió un delito y tiene dinero sucio que no se puede explicar. ¿Qué me cuenta? Todo está documentado y esta noche va a conocer los detalles. Pero la ex dirigente sindical e hincha de Gimnasia y Esgrima también está salpicada por la mugre de la corrupción igual que su hija y sus nietos. Le estoy dando un anticipo de lo que se viene y que va a generar una ola de indignación.
Como si esto fuera poco, otra obsecuente de Cristina que niega la realidad como su jefa, justificó y casi celebró la agresión y la violencia que sufrió Nicolás. Anita Montanaro, quien manejó y luego se apropió de la cuenta de twitter de la Casa Rosada, salió a decir que Nico no es una víctima. Que las víctimas son ellos “por las montañas de mentiras que nos metieron en la cabeza”. Increíble su incitación a la violencia. Cobarde.
Estamos hablando de un periodismo ejemplar como Wiñazki que descubrió mil estafas y chanchullos y mostró todas las pruebas que después la justicia pudo certificar. Por algo el informe de los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques denuncia “el plan sistemático para saquear al estado mediante una asociación ilícita comandada primero por Néstor y luego por Cristina”.
Wiñazki ya sufrió a la patota kirchnerista. Su auto apareció envuelto en alambres de púa y recibió infinidad de amenazas de muerte por teléfono. Incluso durante un tiempo tuvo que andar por la calle con policías de custodia.
Pero quiero volver a la palabra oligarca. Hoy se utiliza como un insulto hacia aquellos millonarios que humillan a los pobres y a los más necesitados y trabajan para enriquecerse sin límites. No es el significado literal de la palabra pero actualmente se la utiliza de esa manera.
Oligarca jamás puede ser Nicolás Wiñazki porque hace poco que dejó de ser monotributista y se gana la vida dignamente en la actividad privada en por lo menos tres trabajos. Se rompe el lomo investigando y trabajando para mantener a su familia, a su pequeña hijita y a los mellizos que vienen en camino. Es una persona austera que vive con sencillez y sin lujos. No le falta nada pero tampoco le sobra nada. Es un digno hijo de su padre Miguel, bohemio, filósofo, escritor, rector universitario y periodista con manos limpias y cabeza abierta. Aman mucho más los libros que las joyas que Cristina exhibió hasta que Graciela Ocaña denunció que no estaban declaradas y que no hay una sola factura de compra de aros, pulseras, collares y relojes dignos de un oligarca.
Oligarca con K es Cristina Fernández que no sabe cómo ocultar las cataratas de dinero sucio que robo. Las decenas de propiedades que posee y la cadena de cuatro hoteles construida mientras fue funcionaria pública.
Oligarca es Lázaro Báez, uno de los mayores terratenientes de la Patagonia. El socio, cómplice, empleado y testaferro de la familia Kirchner que protagonizó el gobierno más corrupto de la historia democrática.
Oligarca, escupió el cobarde que le pegó la trompada a Nicolás. No tiene idea de lo que habla. Los magnates de estos tiempos han sido la mayoría de los funcionarios de Cristina. Hablo de Boudou, De Vido, Aníbal y José López solo por nombrar algunos. Ya le dije el viernes que “el che pibe” de Néstor, Daniel Muñoz, tiene propiedades por 65 millones de dólares en Estados Unidos. ¿Escuchó bien? No estoy hablando de De Vido. Daniel Muñoz hasta que falleció era el correveidile de Néstor, un cadete de saco y corbata y se robó 65 palos verdes. ¿Serán de él y de su familia o también era plata robada por la familia Kirchner? Veremos. Por ahora lo que si sabemos es que el golpe artero a Nicolás estuvo fogoneado todo este tiempo por Cristina y su guardia pretoriana. Desde el poder diseminaron su odio a los periodistas independientes e incitaron todo el tiempo a la violencia. Quisieron callar a muchos y comprar a otros. Solo lo lograron con los para periodistas y alcahuetes de los medios kirchneristas. Pero no pudieron domesticar ni hacer arrodillar a los periodistas a los que aman su oficio y buscan la verdad caiga quien caiga, como Nicolás Wiñazki.
El inicio fue con Hebe de Bonafini haciendo juicios populares y musolinianos en la plaza pública a periodistas. Instando a chicos para que escupieran las fotos de esos periodistas. Y utilizando el aparato del estado como una maquinaria implacable para mentir, difamar, insultar y atacar a todos los que osamos decir la verdad o plantear una mirada diferente de las cosas. Los Kirchner, los Chávez, Los Putin, los Trumps aún hoy están convencidos de que los enemigos son los medios de comunicación y los que trabajamos en ellos. Odian la libertad de expresión. No comprenden que nuestro trabajo es ser independientes y mirar críticamente al poder político y económico. Y que nuestros únicos jueces son los oyentes, los lectores, los televidentes y los límites del código penal.
No quiero ponerme como víctima pero yo también padecí en carne propia y todavía quedan algunos vestigios, la persecución feroz de los autoritarios que únicamente escuchan su propia voz y se sienten dueños de la Argentina. El ladriprogresismo tuvo en un sector del periodismo argentino una barrera de contención para sus estafas y para la instalación del chavismo en nuestro país. Ellos no lo olvidan. El odio que disparan fomenta que fanáticos que temen que puedan meter presa a Cristina sean capaces de hacer cualquier locura. Como pegarle una trompada a Nico o intimidar a Luciana. Cristina debería llamar a la calma a sus esbirros. Debería solidarizarse con un periodista que solo utiliza palabras y condenar a un delincuente que solo utiliza violencia. Esta vez fueron sus puños. ¿Qué hubiera pasado si el troglodita tenía una cadena como suelen tener la escuadra de Quebracho que lidera Fernando Esteche?
Para el final dos expresiones de deseo. Que pronto todos los argentinos sepamos quien golpeó a Nicolás y sea sometido al juicio, castigo y condena correspondiente. Y que cualquier persona que utilice la palabra oligarca sepa que en nuestro país después de 12 años de megacorrupción de estado hay cientos de oligarcas que se escriben con “K”. Con Ka de Kirchner.